Uso de plantas medicinales en el rea operativa Lamadrid, sede de una pasant a rural: abordaje etnobot nico

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Abordaje etnobotánico
miembros con el ambiente y transmitidos oralmente de generación a generación. La transmisión de este conocimiento preserva los usos terapéuticos de vegetales y la práctica conservativa
de especies que en numerosos casos aún son
desconocidas por la ciencia (3) . El conocimiento
popular está basado en datos empíricos, a diferencia del conocimiento científico fundamentado
experimentalmente. Antecedentes de uso de PM
se citan en diversos trabajos en Argentina (4,5,6,7,8,9)
y otros países de Latinoamérica (10,11,12) . En la
comunidad de Lamadrid se usan las PM como
recurso terapéutico, de igual manera que en numerosas poblaciones del planeta. Es de destacar
que la información acerca del potencial de la región presenta vacíos, situación que no fue analizada por el sistema oficial de salud, desaprovechando un valioso recurso medicinal derivado de
las plantas.
Los estudiantes de la Facultad de Medicina
de la UNT conocen –por haberlas estudiados durante su paso por la Universidad– distintas drogas derivadas de PM; entre otras, alcaloides de
la Rawolfia (Rawolfia serpentina) , atropina
(Atropa belladona), glucósidos cardiotónicos
(Digitalis purpurea) y alcaloides del opio (Papaver
somniferum)(13) ; sin embargo, suelen considerar
que esa práctica responde a creencias carentes
de valor científico, y que por lo tanto no pueden
aprender nada al respecto. Pero allí donde los
estudiantes sólo ven un monte sin mayor atractivo, los lugareños perciben numerosas plantas,
cada una con un aspecto diferente, con aromas
particulares y con propiedades curativas definidas, que los mayores les enseñan a usar para
mitigar los males que les aquejan.
Las respectivas actitudes, coincidentes o contradictorias, ante el uso de PM en zonas rurales, tienen importantes repercusiones en una
faceta fundamental para el cuidado de la salud
como es la relación medico-paciente (RMP).
El propósito del presente trabajo es contribuir al logro de una visión eventualmente
integradora de dos sistemas médicos y aportar
así a una mejor RMP.
OBJETIVOS
Identificar y describir las PM empleadas por
los habitantes de Lamadrid, con sus respectivos
nombres vulgares, órganos que se procesan, propiedades atribuidas, y vías y formas de administración.
Validar taxonómicamente las PM empleadas
14
en la zona.
Detectar actitudes y conductas de los estudiantes con respecto al uso de PM por los lugareños.
Reconocer la diferencia entre el saber rural y
el saber universitario en el uso de las PM.
MATERIAL Y MÉTODOS
Durante el período 2.002-2.003 se realizó un
estudio exploratorio. Se entrevistó a 19 informantes clave empleando una encuesta etnobotánica.
Los informantes entrevistados fueron 11 mujeres
de 19 a 70 años de edad y 8 varones de 25 a 75
años de edad, domiciliados en las localidades de
La Esperanza, Lamadrid, Barrancas y Los Cercos. Se obtuvo información sobre el uso de PM,
se coleccionaron de los patios de las casas y en
el monte muestras de las especies vegetales usadas (partes de la planta con flor y/o fruto, elementos necesarios para la clasificación) a fin de
herborizarlas (prensado y envenenamiento con
bicloruro de mercurio y alcohol); se realizó un
iinventario florístico de las PM empleadas y se
obtuvieron registros fotográficos de ejemplares de
cada especie.
A fin de detectar actitudes y conductas de los
estudiantes de medicina a propósito del uso de
PM, se registraron diálogos espontáneos en reuniones con los pasantes de Lamadrid (n=12),
utilizándose la técnica de los grupos focales
RESULTADOS
Se observó, por parte de los lugareños, una
colecta conservativa y una conciencia para el
cuidado del recurso. Para ellos la naturaleza es
como una farmacia de cielo abierto.
Se validaron taxonómicamente 48 especies
medicinales que fueron incorporadas al herbario
de la Fundación Miguel Lillo (LIL). Las especies
están distribuidas en 30 familias botánicas.
En el inventario florístico de las PM validadas
(Anexo 1) se consigna: nombre vulgar, nombre
científico, número de ejemplar en herbario LIL
(cuando se trata de una especie incorporada al
herbario con motivo del presente trabajo), órgano que se procesa, vía de administración, forma
de administración y propiedades atribuidas.
En los gráficos 1-4 se presentan, respectivamente, los órganos de la PM utilizados, las vías
de administración, las formas de administración
y las propiedades atribuidas, con las correspondientes frecuencias de uso o de mención.
VOL. 4 - Nº 2 - REVISTA DE LA FACULTAD DE MEDICINA
Abordaje etnobotánico
Gráfico 4: Propiedades atribuidas* de las especies validadas y frecuencia de su mención (n=48)
Nº
25
21
20
14
15
11
10
5
3
4
C
Re
6
7
8
M
P
CV
0
Rs
D
O
* C (conjuntivitis); Re (enfermedades renales: cólico renal, cálculos renales); M (trastornos metabólicos: diabetes,
hiperuricemia, hipercolesterolemia); P (parasitosis: ecto y enteroparasitosis);CV (afecciones cardiovasculares: hipertensión
arterial, insuficiencia cardiaca y arritmias); Rs (afecciones respiratorias: tos y expectoración); D (trastornos digestivos:
diarreas, dispepsias); O (otros: antisépticos, encías sangrantes, verrugas, sedantes, amenorreas, etc.).
En ocasiones los lugareños utilizan más de
un órgano de una misma especie, ej.: JARILLA
(Larrea nítida); por otra parte una especie puede
ser usada en más de una modalidad, ej.: GRANADA (Punica granatum). Algunas especies se
usan para distintos padecimientos, ej.: MALVA
(Sphaeralcea bonariensis); no se registraron
casos de mezcla de PM; usan siempre el recurso
como monodroga. Los órganos más usados para
procesar el medicamento son las hojas y el tallo;
las formas más frecuentes de empleo son el cocimiento y la infusión. La vía de administración
más usada es la oral y el empleo más común es
para trastornos digestivos.
Los estudiantes entrevistados manifiestan diferentes opiniones y conductas ante el uso de
PM. La mayoría reconocen que algunas son de
valor como fuente de drogas beneficiosas para el
ser humano. Algunos consideran que las usan
porque se trata de una práctica muy arraigada
culturalmente y que representan una alternativa
del tratamiento médico; otros las cuestionan por
el origen puramente empírico de su uso. Argumentan que ellos no las indican por no haber recibido formación académica sobre las propiedades de las mismas en su paso por la universidad
y afirman que el estudio de la farmacología es
tan amplio que les resulta dificultoso indagar sobre sus propiedades, sobre todo por falta de tiempo. Refieren que habitualmente él médico no pregunta al paciente si está usando alguna PM y
consideran que este por vergüenza no informa al
médico de su empleo. Cuando un paciente dice
que está usando PM, el pasante muchas veces
las suprime (sobre todo sí se está administrando
16
a niños), porque piensa que las PM tienen efectos tóxicos si no se administran a dosis adecuada y bajo una preparación correcta, aspectos que
suponen que las personas que emplean PM generalmente desconocen. Admiten que en ocasiones el médico recomienda algunas PM como la
malva (descongestivo pelviano) o la tusca (astringente), pues consideran que estas plantas tienen
efectos terapéuticos suaves y al recomendarlas
más que dicho efecto están buscando mejorar la
RMP.
DISCUSIÓN
En Lamadrid, la población está formada principalmente por aborígenes, criollos, inmigrantes
de países vecinos y descendientes de españoles
y árabes, grupos con pautas culturales que favorecen el uso de PM como recurso terapéutico.
Las plantas usadas no están restringidas a un
nivel social determinado y se destaca en este
contexto la utilización de agentes específicos para
afecciones comunes o estacionales, como ser la
tos, y otros utilizados para tratar afecciones crónicas y degenerativas como la diabetes.
El médico rural podría prescribir PM de reconocidos efectos terapéuticos, pero existe una
barrera entre médico y paciente, producto de la
falta de validación farmacológica de las especies
que la comunidad ya ha validado culturalmente.
El hecho que el uso más frecuente de las PM
sea para tratar problemas digestivos contrasta con
los motivos de consulta en el hospital y en los
CAPS de la zona, en los cuales las causas digestivas son muy poco frecuentes, no alcanzan
el 5% del total, quedando por determinar si la
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sas y que es poco probable que una PM sea útil
para todas; cuando expresan que una PM sirve
para adelgazar la sangre, tienden a traducir ese
término, confuso para ellos, al léxico científico, y
así poder interpretar desde la fisiopatología lo
relatado por el paciente.
Las propiedades atribuidas a las PM por los
lugareños no siempre coinciden con el pensamiento de los estudiantes de medicina, algunos
de los cuales aducen que la mejoría que los pacientes atribuyen a las PM se debe al efecto
placebo, ya que con medicamentos de eficacia
probada dicho efecto se manifiesta en casi el 40%
de una serie de afecciones, sobre todo si se trata de procesos en que el componente psíquico
es importante, como es el caso del dolor. Si además se considera que hay personas
placeborreactoras, queda por determinar si esas
personas no pertenecen con mayor frecuencia a
aquel grupo.
Si bien los estudiantes aceptan que las PM
poseen valor curativo potencial, refieren que no
han sido suficientemente estudiadas, opinión que
comparten con Vicente (op. cit.) cuando afirma:
«Así como con las plantas comestibles, ocurre
algo semejante con las PM. Actualmente se estima que existen entre 25000 y 75000 especies
de plantas usadas en las medicinas tradicionales
del mundo, de las cuales solo el 1% se consideran aceptablemente probadas por estudios científicos con demostración de su valor terapéutico.
Ello significa que es enorme el potencial de las
P.M. como base para el desarrollo de nuevas drogas».
La creencia en los componentes mágicos de
la enfermedad se encuentra arraigada en todos
los niveles sociales de la zona estudiada auque
rara vez se manifiesta a viva voz. El origen de
esta particularidad debe buscarse en el
sincretismo cultural que caracteriza a esta población. Al respecto observamos que se usa «el baño
con atamisqui, ruda y romero para tratar a alguien que sufre un daño o brujería»* o cuando
«para tratar verrugas (testes), se machaca la barba de chivo (planta con flor), se diluye en agua,
se lastima un poquito la teste y se coloca el jugo,
siendo necesario además pasar la cola de un gato
por la zona o hacer una cruz con el dedo»*. Los
estudiantes entrevistados rechazan de plano estos tratamientos, que atribuyen al folklore del lugar, pues los mismos escapan a su lógica, a pesar que saben que «las verrugas vulgares y las
planas juveniles son producidas por un papovirus
y desempeñan un papel importante en su aparición los trastornos nerviosos, hecho que explica-
18
ría los casos de curación espontánea y por sugestión(14) ».
Cuando un paciente que presenta verrugas
vulgares o planas juveniles concurre al médico,
éste por medio de terapéuticas físicas, químicas
o farmacológicas, le trata la enfermedad (verrugas), pero muy poco puede hacer por el enfermo
que padece trastornos nerviosos, situación que
es resuelta de modo inverso por la medicina popular. Según esta concepción ontológica de la
enfermedad, la misma tiene identidad externa y
por algún motivo, que los lugareños atribuyen a
envidia, daño o brujería, afecta al paciente; en
estos casos, según esa concepción de la medicina popular, mediante un ritual puede ser expulsada del enfermo. De aquí que la validación científica sin la correspondiente validación popular
de las plantas de uso medicinal, despojaría a
amplios sectores de la comunidad de un recurso
terapéutico valioso, capaz de dar solución a ese
elevado porcentaje de pacientes que consultan
reiteradamente al médico por trastornos que no
tienen base orgánica y que la práctica médica
convencional no puede resolver.
BIBLIOGRAFÍA
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escala de riesgo de erosión mediante información satelitaria en la provincia de Tucumán (R.A.)”.
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Nº 1, pp. 71-84. Tucumán.
3. Vicente, C. (1994). “Biodiversidad y plantas medicinales”. Biodiversidad, Vol. 1, pp. 2326.
4. Ponessa, G.I. (2001) “Caracterización
anatomofoliar y aspectos etnobotánicos de la
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fitomedicina. Buenos Aires, ISIS, passim.
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de uso en medicina vernácula del centro del Chaco
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7. Ponessa, G.I. (1998). “Plantas medicinales de Vipos, Dpto. trancas. Tucumán. R.A”.
CRISCO-UNSTA, pp. 390 – 403.
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flora Argentina empleada en medicina popular.
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CUATRO CANTOS
(Pluchea sagitalis)
CHAMICO
(Datura ferox)
LIL 606.385
CHAÑAR
(Geofroeae decorticans)
Oral
Infusión, mate
Empacho, hígado
Hojas
Inhalación
Macerado
Para dejar de fumar
Hojas y tallos
frescos (cogollo)
Oral
Cocimiento
Antitusivo, expectorante
Cáscara
Oral
Infusión
Tos convulsa
Latex
Pegamento
DOCA
(Morrenia orodata)
Cogollo
EUCALIPTUS
(Eucaliptus sp)
Cogollo
Oral
Cocimiento c/ azúcar
(jarabe)
Antitusivo, expectorante
FERNET
(Artemisia verlotorum)
Planta entera
Oral
Infusión
Digestivo
GRANADA
(Punica granatum)
Pupo de fruto c/
leche de cabra
Oral
Cocimiento infusión
Antidiarreico
Hojas y tallos
Local
Cocimiento
Antiséptico, pediculicida
Hojas
Oral
Cocimiento
Antidiabético
Hojas
Oral
Cocimiento
Tallo raspado
Oral
Cocimiento
Antitusivo
Cogollo
Oral
Infusión
Neumonía
Hojas y tallos
Local
Brácteas florales
Colirio
Secreción de las
brácteas
Conjuntivitis
Hojas
Oral
Cocimiento
Neumonía
Infloresc.
Oral
Cocimiento
Hipertensión arterial
Fruto (jugo)
Oral
Cocimiento
Cálculos renales, digestivo
Hojas
Local
Cocimiento
Insolación
Cogollo
Local
Cocimiento
Raíz
Oral
Cocimiento
Cistitis,hemorroides
Laxante, disminuye la
congestión pelviana
Hoja
Oral
Infusión
Digestivo
Fruta
Oral
Macerado (bolanchao)
Antitusivo
Hojas
Oral
Infusión o mate
Digestivo, colerético,
antiespasmódico
Hojas
Oral
Infusión
P/ hígado
Planta
Oral
Cocimiento
Hipertensión arterial
Hojas y tallos
Oral
Infusión
P/ corazón, Hipertensión
arterial
HEDIONDILLA
(Cestrum parqui)
HIGUERA BLANCA
(Ficus sp)
HIGUERA NEGRA
(Ficus sp)
JARILLA
(Larrea nítida)
JUME
(Allenrolfea vaginata)
LIL 606.448
LÁGRIMAS STA. LUCÍA
(Commelina erecta)
LARREA
(Larrea divanicata)
LIL 606.455
LIGA DE ARBOL
(Phorodendrum pruinosum)
LIL 600.454
LIMÓN
(Citrus)
MALVA
(Sphaeralcea bonariensis)
MENTA
(Mentha citrata)
LIL 606.456
MISTOL
(Ziziphus mistol)
MOLLE NEGRO
(Schinus molle)
MORA NEGRA
(Morus sp)
MUERDAGO DE CHAÑAR
(Phoradendrum pruinosum)
ORÉGANO
(Oreganum vulgare)
20
Hojas
Acido úrico
Jabón medicinal
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