ANEXO 1. Una aproximación a los derivados financieros de primera

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UNA APROXIMACIÓN A LOS DERIVADOS FINANCIEROS
DE PRIMERA GENERACIÓN
EDUARDO DE SOUZA DÍAZ-PAVÓN
Eduardo De Souza Díaz-Pavón. Licenciado en Economía por la Universidad
de La Coruña y Master en Banca y Finanzas por la Escuela de Finanzas Aplicadas de
Madrid. Inició su estudios universitarios en la antigua Escuela de Comercio de La
Coruña (Escuela Universitaria de Estudios de Ciencias Empresariales), donde se
Diploma en Ciencias Empresariales. Desde ese momento, realiza diversas estancias en
Reino Unido, al objeto de perfeccionar sus conocimientos en la lengua inglesa. Becado
dentro del Programa Erasmus obtiene la titulación de “Associate Bachellor’s Degree in
International Business Communication” por la Universidad del Ulster. Con interés por
la docencia y la investigación, ha impartido clases en cursos y seminarios relacionados
con su especialidad. Comienza su actividad profesional en la Caja de Ahorros de Galicia
desempeñando tareas diversas en el área de mercados financieros y tesorería. En la
actualidad reside en Frankfurt (Alemania), es Operador de Mercados en la tesorería del
Landesbank Hessen-Thüringen, Helaba. Miembro correspondiente de la Real Sociedad
Económica tinerfeña.
Resumen de la Exposición
Desde que en octubre de 1975 el Chicago Board of Trade (CBOT) lanzase a
negociación el primer contrato de futuros, hemos sido testigos de un desarrollo sin
precedentes en los mercados de instrumentos derivados.
Futuros, forwards, opciones y swaps se han desarrollado de forma continua y
eficaz en el ámbito de los sistemas financieros internacionales, introduciéndose su
negociación y contratación en práctica de mercado, donde los derivados financieros han
sido protagonistas de una expansión no sólo geográfica, sino también en la
incorporación de nuevos subyacentes que los definen.
El imparable crecimiento de los mercados derivados en este, relativamente, corto
periodo de tiempo, se ha conjugado con la evolución y desarrollo de los mercados
financieros, en cuyos agentes se evidencia el continuo esfuerzo por innovar y atender las
necesidades crecientes de los actores que en ellos operan. La innovación, verdadera
causa de los cambios, en el campo financiero viene marcada por la aparición de los
llamados productos derivados e híbridos.
En esta aproximación se abordan los principios teóricos que desde una
perspectiva predominantemente técnica resultan de los instrumentos derivados de
primera generación, incluyendo algunos ejemplos prácticos que pueden ayudar a su
mejor compresión.
UNA APROXIMACIÓN A LOS DERIVADOS FINANCIEROS
DE PRIMERA GENERACIÓN
Un derivado es un producto cuyo valor depende de otro activo financiero al que
se le conoce como subyacente o underlying. Los instrumentos derivados se encuentran
referenciados a multitud de activos subyacentes, no obstante, en cualquiera de los casos
el único vínculo que se establece entre el derivado y el subyacente que lo define, viene
expresado en términos de valor.
Por tanto, un instrumento derivado no deja de ser un producto que se genera a
partir de otro de naturaleza más sencilla, y que basándose en el principio del
apalancamiento financiero convierte su negociación en menos costosa. La aplicación de
recursos entre los agentes de mercado, ya sean coberturistas (hedgers), especuladores,
arbitrajistas, o market makers (creadores de mercado), resulta mucho menor lo que
convierte esta operativa en altamente atractiva.
Como veremos más adelante, de la contratación de estos productos se derivan
una serie de derechos y obligaciones, que dependiendo de cómo estén definidos (futuros
u opciones) afectarán de manera distinta a las partes que intervienen. Debemos tener
presente en todo momento que el funcionamiento de los derivados es resultado de un
“juego” de suma cero, y que por tanto lo que gana una de las partes será precisamente lo
que pierde la otra contrapartida implicada en el contrato.
En esta revisión genérica a los derivados nos acercaremos a aquellos
denominados de primera generación, y que resultan base en si mismos de multitud de
operaciones en mercado abierto, así como parte esencial en el diseño de híbridos y
estructuras de mayor complejidad.
El factor de apalancamiento
El factor de apalancamiento determina el margen obtenido sobre el importe de
garantía necesario para contratar, por ejemplo un futuro, ante una fluctuación de un
punto porcentual en el precio del activo subyacente que lo define.
-
-
-
Nominal contrato futuro sobre deuda: 100.000 €
Valor del punto básico: 0,01% * 100.000 € = 10 €
Margen de garantía: 1,60% s/ nominal (1,60% * 100.000 € = 1.600 €)
Factor de apalancamiento: 1% * 100.000 € / 1.600 € = 62,5%
Los contratos de futuros sobre deuda decimos que tienen un factor de
apalancamiento 62,5:1
Nominal contrato futuro sobre depósitos a 3M: 1.000.000 €
Valor del punto básico: 0,01% * 1.000.000 € / 4 (4 trimestres en un año) =
25 €
Margen de garantía: 500 € por contrato
Factor de apalancamiento: (1% * 1.000.000 € / 4) / 500 € = 5% (5:1)
Nominal contrato futuro IBEX35: 108.000 € (precio del IBEX35 *
multiplicador)
Precio del IBEX: 10.800 puntos
Multiplicador: 10 €
Margen de garantía: 6.000 € por contrato
Factor de apalancamiento: 1% * 108.000 € / 6.000 € = 18% (18:1)
El mayor riesgo y volatilidad del mercado de renta variable exige mayor
margen de garantía. Con esto la Cámara cubre más o menos el 5% de la
fluctuación diaria. Si I0 = 10.800 puntos, con una fluctuación de +- 1%
(10.800 puntos * 1% =108 puntos de IBEX * por el multiplicador 10 €), se
pierden o se ganan en el día 1.080 €. Un 5% de fluctuación significaría por
tanto perder o duplicar la inversión inicial (5 * 1.080 € = aprox. 6.000 €).
El factor de apalancamiento en futuros sobre activos cotizados en el mercado de
capitales (ej. un bono a 10 años emitido por el estado alemán) resulta muy superior, por
ejemplo a un futuro sobre la referencia Euribor 3 meses en el mercado monetario donde
la probabilidad de que los tipos pasen del 3% al 4% es muy baja y por tanto el contrato
de futuro resulta más seguro, el apalancamiento es menor.
EL VALOR TEMPORAL DEL DINERO
El correcto entendimiento del valor temporal del dinero resulta de vital
importancia en la aplicación de las técnicas de valoración de los instrumentos derivados.
Los cash flows (flujos de caja) que de un producto derivado pueden resultar podrán
generarse periódicamente o de una sola vez a vencimiento (zero coupons), con o sin
contingencias, sobre subyacentes distintos a los tipos de interés o sobre ellos mismos,
pero, toda vez que se está proyectando una corriente de flujos futuros, la valoración a
presente del producto precisa de los correspondientes factores de descuento para los
distintos periodos. Estos se calcularán a partir de la curva de rendimientos (Estructura
Temporal de Tipos de Interés) a través de la aplicación de las técnicas de interpolación
adecuadas.
El valor temporal del dinero es uno de los conceptos básicos en finanzas y su
definición se reduce al entendimiento de que una unidad monetaria, 1 euro por ejemplo,
vale más hoy que en un momento futuro. La explicación más intuitiva resulta de aplicar
a una cantidad de dinero disponible en el presente las cosas que se pueden hacer a lo
largo de un periodo de tiempo, y sin embargo se tuviera que esperar para su realización.
Si dispusiésemos 1.000 euros hoy, podríamos optar por dejarlos debajo del colchón y
pasado, por ejemplo un año, gastarlo, o por el contrario podríamos decidir invertirlo, en
una mina de oro, o en una nueva compañía. Estas alternativas nos pueden parecer
demasiado arriesgadas, por lo que podríamos decidir prestar los 1.000 euros durante el
periodo de un año a alguien que este dispuesto a asumir ese riesgo. Al cabo del año se
recuperaremos nuestro dinero con un “extra”, ese “extra” que recibimos sobre los 1.000
euros es lo que denominamos interés. El tipo de interés es el precio del dinero.
Básicamente lo descrito arriba es lo que hacen los bancos en su actividad de
banking tradicional, piden prestado dinero para invertirlo en diferentes riesgos,
diversificando sus inversiones en distintas formas de activo y calidades crediticias,
consiguiendo así reducir considerablemente el riesgo conjunto de su apuesta. Los
bancos tomando prestado de mucha gente, pueden invertir de una manera que el
individuo medio nunca sería capaz de alcanzar, toda vez que se producen economías de
escala y procesos de optimización de recursos. Los bancos compiten por nuestro dinero
ofreciendo mayores tipos de interés por nuestros ahorros y son los mercados los que
permiten asegurar tipos de interés consistentes entre unos y otros intermediarios
financieros.
Aunque los tipos varían en el tiempo, si asumimos por un momento que estos
permanecen constantes, podemos aproximarnos a dos formas de conformar los tipos de
interés:
-
El tipo de interés simple es cuando el interés que recibes está basado solo en
la cantidad nocional inicial que se invierte.
El tipo de interés compuesto es cuando también obtienes intereses sobre los
rendimientos (intereses) que vas obteniendo, como si estos se fueran
reinvirtiendo en el tiempo.
Los factores de descuento (FD)
El presente ejemplo representa el valor del dinero en el tiempo, se traslada un
cantidad de dinero a una fecha futura, es decir, el valor futuro de una unidad monetaria
de hoy, o lo que es lo mismo, en sentido inverso, si se tiene la certeza de que en un año
recibirás un euro, puedes calcular su valor en un momento del tiempo anterior, por
ejemplo a la fecha de hoy. Cuánto vale hoy una unidad monetaria de una fecha futura.
Nocional: 1.000.000 €
Fecha 1: 1-1-2007
Fecha 2: 1-1-2009
Fracción de año (FA): 2 (en base ACT/365)
Tipo de interés aplicable para el periodo: 5%
FD = 1 / (1 + r * FA) = 1 / (1 + 0,05 * 2) = 0,9090 en capitalización simple
Nocional * FD = Nocional a 1-1-2007, 1.000.000 € * 0,9090 = 909.909 €
Nocional / FD = Nocional a 1-1-2009, 1.000.000 € / 0,9090 = 1.100.000 €
En cuanto al cómputo de las fracciones de año según las bases, las más
habituales son:
-
Actual / 365 = (d2 – d1) / 365
Actual / 360 = (d2 – d1) / 360
Actual / Actual = (d2 – d1) / (d* – d*-1)
30 / 360 = Δ30(d2,d1) / 360 donde Δ30(d2,d1) = (360*(a2 – a1) + 30*(m2 –
m1) + (d2 – d1))
D1: fecha inicial
D2: fecha final
Di: fecha de referencia del hecho financiero (pago cupón, intereses,…) del año
de la fecha de valoración (i)
A: años
M: meses
D: días
Hemos demostrado que el valor presente es inferior al valor futuro. Los tipos de
interés son el factor determinante del valor presente o futuro en las corrientes de flujos
(cashflows) que se generan en cualquier inversión, y que en último término determinan
el precio/valor de un producto en el momento de su contratación en el momento
presente.
FUTUROS Y FORWARDS
Una primera clasificación según el tipo de operación que se realiza en los
mercados financieros nos lleva a distinguir las operaciones de contado y las operaciones
a plazo.
Futuros y forwards son instrumentos derivados de primera generación a través
de los cuales se comprometen operaciones de compra o venta de un activo (subyacente)
a futuro, fijando en el momento de la contratación el precio aplicable al que se liquidará
el contrato. A diferencia que en las opciones financieras, no existe contingencia alguna
en su operativa, el contrato se liquidará al precio determinado en la fecha de resolución.
Futuros y forwards tienen esencialmente las mismas implicaciones financieras,
su principal diferencia reside en el tipo de mercado en el que se negocian. Mientras que
el contrato forward se trata de un acuerdo entre dos partes en el cual, como
adelantamos arriba, una de ellas se compromete a comprar una commodity o activo
financiero en una fecha futura y a un precio fijado, la otra se obliga a vender esa el
mismo activo al precio establecido en la fecha determinada. Los forwards se negocian
directamente entre las dos partes, por lo que serán éstas las que fijen sus términos,
condiciones de contrato forward (nominal, plazo, vencimiento, etcétera).
De las ventajas de poder configurar una operación a la medida de las
necesidades de los actores implicados, surgen los inconvenientes de la operativa
forward o a plazo:
-
-
Riesgo de contrapartida. El riesgo latente durante la vida de la operación a
que una de la partes incumpla en sus obligaciones supone una importante
barrera de entrada.
Operación a medida. El hecho de que se trate de un producto totalmente
customizado añade menor transparencia a la formación de precios.
Liquidez reducida. El cerrar la posición completamente obliga a operar con
la misma contrapartida.
La operativa con futuros intenta solventar estos inconvenientes. En los contratos de
futuro un agente se compromete en un mercado organizado a comprar o vender un
activo determinado en una fecha futura a un precio prefijado. Es decir, la transacción se
negocia a través de un mercado organizado y regulado, con un contrato “blindado”
legalmente, a diferencia del acuerdo alcanzado bilateralmente entre la parte compradora
y la parte vendedora que caracteriza a la operativa forward. Son por tanto tres las
diferencias entre forwards y futuros:
-
-
Los contratos de futuros están garantizados frente a la probabilidad de que
algunas de las partes hagan default, es decir, incumplan en alguno de los
compromisos contractualmente pactados.
Los futuros se negocian en condiciones estándar, es decir, se establecen los
términos de nominal, plazo, vencimientos y convenciones de mercado.
Las dos anteriores provocan la dinamización en el comercio y trading diario
del mercado de futuros.
Operativa en un mercado de futuros
El funcionamiento del margen de garantía y del proceso de liquidación diaria de
pérdidas y ganancias (valoración diaria mark to market) en el mercado de futuros es
sencillo. Imaginemos que somos unos operadores en mercado abierto, y que compramos
una posición en un futuro listado en mercado que vence dentro de 6 días. El precio de
compra es de 100 euros y el margen de garantía diario que nos exige la Cámara del
Mercado por mantener nuestra posición es de 5 euros.
Día
0
1
2
3
4
5
6
Día
0
1
2
3
4
5
6
Precio
100,00 €
99,00 €
101,00 €
101,50 €
102,00 €
101,25 €
102,50 €
Precio
100,00 €
99,00 €
101,00 €
101,50 €
102,00 €
101,25 €
102,50 €
P/G día
-1,00 €
2,00 €
0,50 €
0,50 €
-0,75 €
1,25 €
2,50 €
Comprador
Saldo cuenta
5,00 €
4,00 €
7,00 €
5,50 €
5,50 €
4,25 €
6,25 €
Vendedor
P/G día
Saldo cuenta
5,00 €
1,00 €
6,00 €
-2,00 €
3,00 €
-0,50 €
4,50 €
-0,50 €
4,50 €
0,75 €
5,75 €
-1,25 €
3,75 €
-2,50 €
Paga / Recibe
-1,00 €
2,00 €
0,50 €
0,50 €
-0,75 €
1,25 €
Paga / Recibe
1,00 €
-2,00 €
-0,50 €
-0,50 €
0,75 €
-1,25 €
Margen
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
Margen
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
5,00 €
Es un “juego” de suma cero, si en la fecha del vencimiento el precio de
liquidación del futuro es 102,50 € se produce un beneficio neto para el comprador igual
que pérdida para el vendedor de 2,50 €, que coincide con el resultado devengado a lo
largo de la vida del futuro. El precio efectivo de la compra / venta, tanto si la
liquidación tiene lugar por entrega física, o por diferencias es de 100 €.
El precio a futuro: introducción al principio de arbitraje
Como hemos definido previamente un contrato a futuro, ya sea forward o en su
operativa de futuro, implica el acuerdo entre dos partes, una a comprar y otra a vender,
un activo financiero en una fecha futura y a un precio fijado de antemano. Pero, ¿Cómo
es posible determinar un precio justo y razonable para un activo en una fecha futura?
La clave la encontramos en lo que en el mundo de los derivados se conoce como
el cash-and-carry. El precio (valor teórico) de todos los derivados vendrá determinado
por ausencia de oportunidades de arbitraje (AOA) en los mercados activos y eficientes.
El arbitraje lo conforman un conjunto de transacciones a través de las cuales se consigue
un beneficio libre de riesgo, debido a situaciones anómalas en la generación de los
precios de los activos en el mercado. Es la imperfección o ineficiencia de los mismos la
que genera oportunidades de arbitraje. Cuando esto ocurre los traders y operadores del
mercado se refieren a los mismos como “free lunch” (“comida gratis”).
Teóricamente descomponer el precio teórico a futuro en sus dos componentes
puede ayudarnos a entender la formación del precio justo en operaciones forward:
-
El cash. El coste de comprar el activo en el mercado spot o cash market,
también conocido como de entrega inmediata.
El carry. El coste de mantener el mismo hasta su entrega a la contrapartida
en una fecha futura. Esto es, el coste de los intereses abonados
periódicamente por la financiación, menos los dividendos o cupones, en caso
de que el activo presente algún payout durante el periodo de tiempo que lo
mantenemos (ej. bonos, acciones,…).
El coste neto del carry puede considerarse ligeramente menor en el caso de que
para el activo que paga dividendos, ya que estos pueden se reinvertidos en el tiempo
hasta la fecha de entrega o liquidación del forward.
En el mundo real, las situaciones de“free lunch” no persisten durante mucho
tiempo. Traders de mercado corrigen estas situaciones. ¿Cómo? A través del
aprovechamiento de estas operaciones de oportunidad. En el caso de que el precio a
futuro de un activo estuviera por encima del teórico, los operadores se apresurarían a
vender el activo a futuro, a la vez que piden prestado en el cash market. Esta operativa
empujaría el precio forward a niveles en los que el arbitraje no sería posible. En el caso
de que el precio forward del activo en cuestión estuviera por debajo de su precio teórico
o fair value, lo que está “barato” ahora es el activo en el futuro, los traders se
apresurarían a comprar a futuro, vendiendo el activo en descubierto en el mercado spot
con la promesa de devolver el mismo en la fecha futura, mientras hacen un depósito por
el importe obtenido de la venta. El efecto se traduce en un aumento del precio a futuro
hasta los niveles del definido teóricamente. Reverse cash-and-carry.
Operaciones de arbitraje con futuros
Las operaciones de los arbitrajistas deben ser consideradas positivas dado que
devuelven el equilibrio en los precios, y se resumen en comprar lo “barato” y vende lo
que está “caro”. Una operación de arbitraje puro no requiere inversión inicial neta
alguna; produce un beneficio neto positivo; y se encuentra libre de riesgo de sufrir
pérdidas.
Futuro respecto a contado
Más caro
Más barato
Futuro
Vender
Comprar
Contado
Comprar
Vender
Equivale a
Invertir
Financiarse
Denominación
Cash & Carry
Reverse C & C
Futuro1 respecto a futuro2
Más caro
Más barato
Futuro1
Vender
Comprar
Futuro2
Comprar
Vender
Equivale a
Financiarse
Invertir
Denominación
Compra de Spread
Venta de Spread
El precio a futuro y estrategias especulativas
Los derivados son instrumentos perfectamente diseñados para especular en los
precios de las commodities o activos financieros (tipos de interés, índices bursátiles,
materias primas o tipos de cambio). Las estrategias especulativas con derivados resultan
mucho más baratas que negociando directamente el subyacente que lo denomina y como
resultado su rendimiento potencial es mayor.
De lo visto hasta el momento, resulta razonable pensar en el precio forward
como el precio spot o contado esperado a esa fecha futura. Es decir, el precio a futuro es
una predicción del precio del activo en el tiempo, y éste está basado en toda la
información disponible hasta la fecha en que se determina, si bien sujeto a futuras
revisiones en la medida que nueva información y evidencias sobre la evolución de su
precio se van incorporando. En tanto en cuento el precio a futuro de un activo en
susceptible de ir cambiando, sería posible construir estrategias de trading que
supusieran beneficios al inversor. Gran número de investigaciones empíricas han tratado
de determinar y parametrizar las desviaciones que se producen entre el mercado forward
y el mercado contado, no obstante por lo general los resultados han sido inconclusos.
Si asumimos que el precio a futuro de un activo es el precio contado esperado en
el futuro (en la fecha de entrega) y que estas expectativas se basan en la información
disponible en la fecha, según el contrato de futuro se mueve al punto de entrega
(vencimiento), nueva información se irá incorporando, cambiando las expectativas. En
el caso que consideremos estas nuevas evidencias como aleatorias, algunas podrán ser
“buenas noticias”, y por tanto muevan el precio del subyacente hacia arriba, y otras
percibidas como “malas noticias” y hagan que el precio caiga. Si esta información es
verdaderamente aleatoria, podríamos concluir que hay un 50:50 de posibilidades de que
el precio spot esté por encima, o por debajo, del valor esperado al inicio. Por tanto, las
oportunidades de perder dinero, o ganarlo, son del 50%, y el payout medio de la
transacción será aproximadamente cero.
En resumen, la especulación con derivados, por ejemplo con futuros, pretende
obtener beneficios de las diferencias previstas en las cotizaciones con el objetivo de
maximizar estas plusvalías en el menor tiempo posible. El elevado grado de
apalancamiento financiero en la operativa con futuros hace atractivas estas
transacciones especulativas, movimientos que a la vez dotan al mercado de mayor
liquidez y estabilidad.
SWAPS
Un swap es un acuerdo por el cual dos partes pactan intercambiar dos corrientes
de pagos de intereses en la misma divisa, swap de tipos de interés, o en diferente
moneda, swap de divisas. Dichas corrientes de flujos pueden ser ciertas, pata fija, o no,
pata variable, pero en todo caso en dicho acuerdo quedan establecidas las bases sobre
las que esta última será calculada. Estos instrumentos derivados quedan definidos por
las siguientes variables:
-
Naturaleza de intereses: fijos o variables
Índice de referencia
Frecuencia de pago
Base de cálculo
Fórmula de cálculo
A pesar de los swaps generalmente se negocian en mercados over the counter
(OTC), son derivados de primera generación de gran difusión, utilidad y muchos de
ellos con gran liquidez. Al tratarse de transacciones OTC, como la operativa forward,
existe el riesgo de que algunas partes incumpla en las obligaciones adquiridas (riesgo de
contrapartida).
Entre las tipologías de swaps una primera clasificación diferencia entre los
swaps de tipos de interés y los swaps de tipos de cambio.
Swaps de intereses genéricos y no genéricos
Se trata de un producto derivado por el cual dos contrapartidas acuerdan el
intercambio de pagos de intereses denominados en la misma divisa.
Según la naturaleza de los tipos de interés, fijos o variables, distinguimos los
Interest Rate Swaps (IRS), también llamados Coupon Swaps, y los Basis Swaps. Los
más corrientes son los IRS, en donde se produce el intercambio de flujos de intereses a
tipo fijo por otros flujos determinados a un tipo variable de interés. Los Basis Swaps los
tipos de interés intercambiados entre las dos partes son variables, aunque con bases y
frecuencias distintas.
Las dos partes contratantes acuerdan el intercambio de pagos de intereses sobre
un principal constante que no se intercambia en ningún momento, que sólo será una
referencia para fijar el importe de la liquidación derivada de la corriente de intereses.
Del mismo modo el intercambio de los flujos fijo-variable (IRS) o variable-variable
(Basis Swaps) se producirá en periodos regulares aunque no necesariamente iguales.
Aquellos swaps sobre tipos de interés que no cumplan las anteriores
características pueden ser considerados no genéricos o exóticos. Estos se caracterizan
por mostrar una serie de condiciones especiales en elementos tales como su fecha de
inicio de devengo de intereses (Delayed Start Swap; Zero Coupon Swap), cambios en
los nominales sobre los cuales se calculan los intereses (Amortising Swap; Accreting
Swap; Roller Coaster Swap), con índices de repreciación que no son coincidentes con la
frecuencia con la que esta se produce (Call Money Swap; Constant Maturity Swap), u
índices de referencia vinculados a variables no son puramente financieras (Inflation
Swap).
Los swaps sobre tipos de interés en la misma divisa se caracterizan por
transformar operaciones de inversión o financiación de tipo fijo a variable o viceversa.
Su compra o venta no da lugar a pago o cobro en el momento de la contratación, a partir
de entonces sólo se origina una obligación por cada contrapartida de pagar un tipo de
interés determinado a lo largo de la vida de la operación sobre una cantidad de nominal
que sólo sirve de referencia. Dicho nominal como ya se ha indicado nunca se
intercambiara. Aunque el swap es considerado en si mismo como un producto derivado,
conviene puntualizar que en realidad se trata de una cadena de contratos forward sobre
tipos de interés, a los que se les denomina FRA’S (forward rate agreements).
Utilidad de los swaps de intereses
Los swaps de intereses se usan normalmente en la gestión de riesgos asociados a
la volatilidad e incertidumbre sobre la evolución de la variable económica tipo de
interés.
El típico ejemplo es el de la empresa con una posición tomadora de fondos a tipo
de interés variable previamente adoptada, y por tanto con exposición a que el coste
financiero del servicio de su deuda aumente en la medida que el tipo de interés de
referencia de su préstamo se reprecie al alza, que quiere cubrirse ante un eventual
escenario de subidas de tipos. A través de la contratación de un IRS (Interest Rate
Swap), la empresa puede fijar su coste de financiación.
1
Empresa "A"
Banco "B"
2
-
“A” paga a “B” un tipo de interés fijo en una divisa con una base de cálculo
y una frecuencia determinada.
“B” paga a “A” un tipo de interés variable en la misma divisa con una
frecuencia y base de cálculo distinta, o igual, a la anterior.
Así por ejemplo la empresa “A” con un préstamo a 3 años concedido por el
banco “B” el 1/1/2007, cuyo tipo de referencia es el Euribor 12 meses, la revisión y
liquidación de intereses es de carácter anual. Ante el temor de previsibles subidas de
tipos de interés la empresa “A” decide contratar un IRS por el que paga anualmente
unos flujos fijos determinados y recibe unos variables condicionados a la evolución del
Euribor 12 meses. El mismo banco B le cotiza el siguiente tipo fijo, a niveles flat de
mercado (Valor Actual Neto de swap es cero en el momento de la contratación): 3,95%
Fechas de Fijación
01/01/2007
01/01/2008
01/01/2009
Fechas de Liquidación
01/01/2008
01/01/2009
01/01/2010
Compromiso de pagos
A
B
3,95%
Euribor 12 meses
3,95%
Euribor 12 meses
3,95%
Euribor 12 meses
En el swap “A” se compromete a pagar el tipo fijo del 3,95%, a cambio de
recibir el tipo flotante a 12 meses de acuerdo al fixing anual (fechas de fijación) en el
mercado de contado. En virtud de ello “A” asume un riesgo de bajada de tipos de interés
a corto plazo en relación a tipo a tres años fijado. En el caso de producirse bajadas
continuas de tipos a corto (Euribor 12 meses) hasta situarse por debajo de los implícitos
(tipos forward) existentes al inicio de la operación cuando se cotizó el 3,95% harían que
la empresa “A” incurriera en pérdidas en el swap por tener que pagar intereses fijos
superiores a los que iría recibiendo durante la vida de la operación. Estas pérdidas se
expresan en términos de coste de oportunidad, puesto que en realidad a través de la
operación de cobertura del préstamo vía swap, “A” cambia el perfil de su deuda de
variable a fijo, la operación de financiación neto de cobertura aporta total certidumbre
sobre la evolución de los gastos financieros, anclados en el 3,95% hasta el vencimiento
del préstamo.
Swaps de divisas (currency swap)
El swap de divisa es un instrumento derivado mediante el que dos contrapartidas
acuerdan el intercambio de flujos de intereses, estando denominados estos en distintas
divisas. Las tres subcategorías fundamentales diferencian los Currency Swaps estándar
de los Floating Currency Swaps y los Cross Currency Swaps.
El Currency Swap estándar se trata de un swap mediante el cual las dos
contrapartes acuerdan intercambiar pagos de intereses fijos sobre dos divisas distintas
con un principal que sí se intercambia al inicio y al vencimiento de la operación. El tipo
de cambio aplicable será el spot o contado al inicio de la operación. En el Floating Rate
Currency Swap, el intercambio de intereses será variable y sobre dos divisas distintas
con un principal que también se intercambiará al inicio y vencimiento de la operación, y
al tipo de cambio que cotiza en el momento de la contratación del derivado. Por último,
el Cross Currency Coupon Swap se asemeja al IRS estándar, donde la corriente de
flujos para una parte supone pago de intereses variables, mientras que para la otra son
fijos, una y otra pata del swap está referenciada en distintas divisas. Se produce
intercambio de principales al inicio y al vencimiento del derivado, el tipo de cambio
será como en los casos anteriores el tipo spot al inicio de la operación.
OPCIONES FINANCIERAS
Una opción es un contrato entre dos partes por el cual una de ellas adquiere
sobre la otra el derecho, pero no la obligación, de comprarle o venderle un cierto activo
financiero a un precio determinado durante un tiempo estipulado o en un momento
futuro. El precio al que se adquiere el derecho se conoce como precio de ejercicio o
strike. La diferencia de derechos y obligaciones genera la existencia de la “prima”, valor
de la opción, que es el importe que abonará el comprador del derecho al vendedor del
mismo. Existen dos tipos básicos de opciones:
-
Contrato de opción de compra (call)
Contrato de opción de venta (put)
Si en los futuros existen dos estrategias elementales, son la compra y la venta de
contratos, en opciones existen cuatro estrategias elementales:
-
Compra de opción de compra (long call)
Venta de opción de compra (short call)
Compra de opción de venta (long put)
Venta de opción de venta (short put)
Una call otorga el derecho a comprar un activo subyacente (activo sobre el que
está denominado la opción) en una fecha futura o durante un periodo de tiempo hasta
una fecha futura a un precio de ejercicio (strike) preestablecido. Por dicho derecho
habrá que pagar una prima al vendedor o emisor de la opción, quien adquiere la
obligación de vender el activo al precio de ejercicio si el comprador de la opción opta
por ejercer dicho derecho. El comprador de la opción ejercerá su derecho cuando el
precio de mercado del activo subyacente en el momento de la posible toma de decisión
se encuentre por encima del precio de ejercicio de la opción. Con ello conseguiría
materializar un beneficio neto si la diferencia obtenida entre el precio de mercado y el
precio de ejercicio fuese superior a la prima pagada.
Una put otorga el derecho a vender un activo subyacente en una fecha futura o
durante un periodo de tiempo hasta una fecha futura a un precio de ejercicio (strike)
preestablecido. Por dicho derecho habrá que pagar una prima al vendedor o emisor de la
opción quien adquiere la obligación de comprar el activo al precio de ejercicio si el
comprador de la opción optara por ejercer dicho derecho, es decir, vender. El comprador
de la opción ejercerá su derecho cuando el precio de mercado del activo subyacente en
el momento de la posible toma de decisión se encuentre por debajo del precio de
ejercicio de la opción. Con ellos conseguiría materializar un resultado positivo si la
diferencia obtenida entre el precio de ejercicio y el precio de mercado fuese superior a
la prima pagada.
Las opciones más estándar son las europeas, cuyo ejercicio solo es posible al
vencimiento o expiración de la opción. Las opciones con ejercicio americano son
aquellas en las que el comprador puede ejercer su derecho cualquier momento durante
la vida de la opción, por lo general son más caras que las de estilo europeo al dotar de
más derechos implícitamente a su adquirente. Las opciones bermudas permiten el
ejercicio del derecho durante unas fechas determinadas previamente establecidas.
Dependiendo del precio de ejercicio o strike y de la cotización del activo
subyacente en cada momento, podemos clasificar diferentes situaciones en las que se
puede encontrar una opción:
-
-
Situación at-the-money (“en el dinero”): sucede cuando el precio del activo
subyacente es igual al strike de la opción.
Situación in-the-money (“dentro del dinero”): situación en la que el precio
del activo subyacente es superior al strike de la call o inferior al mismo en el
caso de una put. En el caso de que la opción llegue ITM (in-the-money) a la
fecha de vencimiento o expiración, y la diferencia entre el strike y el precio
de activo sea superior al coste de la prima pagada, se ejercerá el derecho,
realizándose así las plusvalías.
Situación out-the-money (“fuera de dinero”): cuando el precio del activo
subyacente es inferior al strike de la call o superior al mismo en el caso de
una put se dice que la opción está OTM (out-the-money). La opción expira
sin valor si llega a vencimiento en esta situación. Es decir, el comprador no
ejerce su derecho, por traducirse éste en péridas. En este caso la pérdida
máxima del comprador de una opción siempre se reduce al coste de la prima
pagada.
Valor intrínseco y valor temporal
La prima a pagar en la compra de una opción expresa el valor (precio) de la
misma en el mercado. Este precio viene determinado por el valor intrínseco, y el valor
temporal de la opción.
El valor intrínseco de una call será el mayor de estos dos: el precio spot del
subyacente menos el strike, y cero. Mientras que el intrínseco de una put vendrá dado
por el máximo entre cero, y el strike menos el precio contado del subyacente. Por tanto
el valor intrínseco de una opción nunca puede ser negativo, en tanto que la opción es un
contrato que en caso de estar out-of-the-money podrá no ser ejercido.
Cualquier otra cantidad pagada por la opción que no haga referencia a su
intrínseco, será su valor temporal. Aún cuando el valor intrínseco de una opción es cero
(situación out-of-the-money), existe todavía la posibilidad que esta se mueva a dinero
(opción ATM o opción ITM) antes del la fecha de vencimiento. Este valor refleja la
oportunidad de un potencial de beneficios para el tenedor de la opción, más allá del
ejercicio de su opción. Así, ceteris paribus el resto de factores que condicionan su valor,
aquella opción con vencimiento mayor sobre el mismo subyacente, normalmente
presenta un mayor potencial de plusvalía que aquella cuya expiración está cerca. La
probabilidad de que una opción estando fuera de dinero pase a dinero viene marcada por
las volatilidades implícitas descontadas por el mercado a distintos plazos. Los
vencimientos más alejados en el tiempo presentan mayor incertidumbre en su
evolución, y el mercado asigna volatilidades más elevadas. La volatilidad es una medida
de desviación sobre el valor esperado por el mercado a una fecha futura, así el precio de
un activo se puede mover para arriba o para abajo un porcentaje sobre el valor implícito
descontado por el mercado en la fecha presente. A medida que se incorpora más
información el mercado, las expectativas sobre la evolución futura del precio de un
subyacente cambian sus cotizaciones implícitas, así como las volatilidades asociadas al
mismo.
El valor intrínseco en un ejemplo
Imaginemos que somos exportadores de oro, y acabamos de firmar con una
contrapartida un contrato de compra de call por el cual a cambio de un desembolso de
$1.000 (prima) tenemos el derecho de comprar un determinada cantidad de oro, una
onza, al precio de $100 (strike) en cualquier momento del tiempo durante los próximos
3 meses (se trata por tanto de una opción americana). El oro actualmente cotiza a $90 la
onza en el mercado.
La opción es el derivado, y subyacente que lo determina es el oro. Si el valor de
oro aumenta, la opción también lo hará, porque te da la posibilidad (no la obligación) de
comprar el metal a un precio determinado.
Supongamos que el precio de mercado del oro aumenta de manera acusada
pocas semanas después de haber firmado el contrato, ahora el precio de la onza de oro
es $150. En este caso, si así lo queremos, podemos optar por ejercer nuestra opción, de
manera que podrías comprar el oro a $100 y venderlo inmediatamente después a un
dealer en mercado por $150. Ahora la opción se ha convertido en un producto altamente
apreciado.
Supongamos ahora que los precios del oro se desploman, y que la cantidad
especificada en el contrato en el mercado ahora vale $50. La opción en este caso vale
virtualmente cero, y es muy improbable que pueda llegar a ejercerse nunca.
Variables que determinan la prima
Las opciones son productos que se negocian tanto en mercado organizados,
como en mercados over the counter. El comprador no tiene que aportar garantía alguna
ya que al comprar la opción paga una prima adquiriendo un derecho. A los vendedores
de opciones en determinados mercados se les exigen garantías ya que cobran una prima
por adquirir una obligación.
l valor de una call o put europea es función de varias variables. Los modelos de
valoración de opciones fundamentales (modelo Black-Scholes con sus extensiones, y
modelo binomial) consideran los siguientes factores:
-
Precio del activo subyacente: Precio de mercado del activo sobre el que está
denominada la opción.
Precio de ejercicio de la opción: Precio de compra (call) o venta (put)
pactado en la opción.
Volatilidad implícita: Volatilidad cotizada en el mercado y que éste asigna a
la evolución futura del precio del activo subyacente para la vida de la opción.
No se trata de la volatilidad histórica del precio del activo subyacente aunque
puede existir alguna relación.
-
Tipo de interés libre de riesgo: Tipo de interés de mercado correspondiente
al plazo existente entre la fecha de valoración y el vencimiento de la opción.
Dividendos que paga el activo subyacente: Dividendos devengados por el
activo sobre el cual está denominada la opción durante la vida de la misma.
Tiempo al vencimiento de la opción: Fracción de año entre la fecha de
valoración y la de vencimiento.
ESTRATEGIAS BÁSICAS CON OPCIONES
A continuación analizaremos las cuatro estrategias básicas en opciones,
precisando en cada una de ellas las siguientes cuestiones que las afectan:
-
-
El tipo de riesgo que se asume: analizaremos que existen riesgos limitados e
ilimitados ante movimientos del precio del subyacente.
Las expectativas implícitas: analizaremos si la estrategia direccional
adoptada implica unas expectativas alcistas o bajistas del precio del activo
subyacente. Considerando además, como hemos visto, que las opciones
incorporan el factor de volatilidad del precio del activo subyacente como una
variable fundamental, definiendo en tal caso la expectativa de volatilidad que
incorpora la estrategia.
El potencial de beneficios: definiremos el carácter limitado o ilimitado que
estos pueden tener en cada estrategia.
El punto de break-even: estudiaremos a partir de que precio del activo
subyacente, considerando el valor de la opción, ésta no genera ni pérdidas ni
ganancias.
A través de combinaciones de opciones se pueden sintetizar los perfiles de
riesgo del propio activo subyacente sobre el que éstas están denominadas.
Compra de call
La compra de call tiene un riesgo limitado, y este viene representado por la
inversión que se realiza al pagar la prima de la opción, que sería lo máximo que se
perdería. Por el contrario, si el precio del activo subyacente subiese de tal forma que
compensara el valor de la prima, se generarían beneficios netos que serían tanto
mayores cuanto más subiera el precio del activo subyacente, de manera que las
plusvalías se convierten en potencialmente ilimitadas. El punto en el que no se gana ni
se pierde, break even, viene dado por la suma del precio de ejercicio y el coste de la
prima.
La compra de call responde a unas expectativas alcistas tanto del subyacente
como de la volatilidad.
Compra de put
La compra de put tiene un riesgo limitado que viene representado, como en el
caso anterior, por la inversión que se hace al pagar la prima de la opción, que coincide
con lo máximo que se perdería. El beneficio, por tanto, se da ante bajadas del precio del
activo subyacente que compensen el valor de la prima pagada en el ejercicio de la
opción, por tanto los beneficios son virtualmente ilimitados porque el mínimo valor que
puede adoptar el subyacente sería cero. El break even, punto en el que ni se gana no se
pierde, viene dado por el precio de ejercicio de la put menos el coste de la prima.
La estrategia direccional que adopta el comprador de put sobre la evolución del
subyacente es bajista, mientras que la expectativa de volatilidad es alcista.
Venta de call
La venta de la call tiene un riesgo ilimitado ya que si el precio del activo
subyacente sube al vencimiento por encima del strike, el comprador de la opción
ejercería, de tal forma que generaría pérdidas netas que serían tanto mayores cuanto más
subiera el precio del activo subyacente. No olvidemos que el vendedor de call, se obliga
a vender al precio de ejercicio señalado en el contrato, asumiendo así un riesgo
ilimitado, ya que el emisor se obliga a comprar el activo a un precio inferior al de
mercado en los casos en los que la opción se ejerza. Por otro lado, si el precio del activo
subyacente cayese por debajo del precio de ejercicio a vencimiento de la opción, el
comprador no ejercería su derecho, y el resultado para el vendedor quedaría limitado a
la prima cobrada inicialmente.
Las expectativas sobre el subyacente son bajistas, y la estrategia acerca de la
volatilidad para el vendedor de call es igualmente bajista.
Venta de put
La venta de put tiene un riesgo ilimitado ya que estaríamos obligados a comprar
el activo al precio de ejercicio, superior al de mercado, en el caso de que el comprador
ejerciera su derecho a vencimiento. Por el contrario, si el precio del activo subyacente
subiese por encima del strike, el comprador de la opción no nos ejercería, y en términos
netos el resultado del emisor de put quedaría limitado a la prima cobrada inicialmente.
La estrategia direccional para el que vende put es alcista, mientras que su
expectativa sobre volatilidad permanece bajista.
RESUMEN ESTRATEGIAS
Riesgo
Beneficios
Expecativas s/ subyacente
Expecativas s/ volatilidad
Break-even
Largo de call
Largo de put
Coste de la prima
Potencial ilimitado
Alcistas
Alcistas
Strike + Prima
Coste de la prima
Potencial ilimitado
Bajistas
Alcistas
Strike - Prima
Corto de call
Corto de put
Ilimitado
Ilimitado
Potencial coste prima Potencial coste prima
Bajistas
Alcistas
Bajistas
Bajistas
Strike + Prima
Strike - Prima
Ejemplo de estrategias con opciones
Para ilustrar las estrategias básicas representaremos los pay off de una opción
europea call y otra put en sus posiciones largas (compradas) y cortas (vendidas) cuyo
strike es 150 € y con coste de prima igual a 1 euro. Los posibles resultados de la
estrategia a vencimiento para distintos precios del activo subyacente resultan:
Perfil a vencimiento de compra call 150
6
P/G a vencimiento
5
4
3
2
1
0
-1
145
146
147
148
149
150
151
152
153
154
155
156
154
155
156
154
155
156
154
155
156
-2
Subyacente
Perfil a vencimiento de compra put 150
5
P/G a vencimiento
4
3
2
1
0
-1
145
146
147
148
149
150
151
152
153
-2
Subyacente
Perfil a vencimiento de venta call 150
2
P/G a vencimiento
1
0
-1
145
146
147
148
149
150
151
152
153
-2
-3
-4
-5
-6
Subyacente
Perfil a vencimiento de venta put 150
2
P/G a vencimiento
1
0
-1
145
146
147
148
149
150
151
-2
-3
-4
-5
Subyacente
152
153
CARACTERÍSTICAS DE LOS MERCADOS ORAGANIZADOS
El fundamento del correcto funcionamiento de un mercado organizado se basa
en la existencia de una Cámara de Compensación (clearing house) integrada en la
misma Sociedad Rectora del Mercado, o en una compañía distinta, pero operativamente
vinculada, y que cumplirá las siguientes funciones:
-
Subrogación de las obligaciones contractuales de comprador y vendedor,
siendo vendedora para el comprador, y compradora para el vendedor.
Asunción del riesgo de contrapartida, dando garantía del buen fin de la
operación
Al asumir el riesgo de contrapartida, se favorece la entrada de participantes al
mercado, confiriéndole una mayor profundidad. No obstante, cabe en el planteamiento
la pregunta de ¿Cómo gestiona la Cámara de Compensación el riesgo de contrapartida?
La clearing house establece para ello un sistema de garantías, de obligado cumplimiento
para sus miembros:
-
-
Una garantía inicial, en forma de depósitos de garantía se establece un
importe fijo por contrato, habitualmente expresado en % sobre el nominal
del contrato, y que deberá depositarse por el saldo de posiciones abiertas.
El Mark to market consiste en la liquidación diaria de pérdidas y ganancias.
Existe otras medidas complementarias, el call margin que fija un rango de
fluctuación máximo intradía; comisiones de supervisión y vigilancia;
sistemas de negociación reglados; operativa reliquidación y compensación
en tiempo real.
El objetivo de la Cámara es doble y en principio podríamos pensar que opuesto.
Por un lado consistente en minimizar el riesgo de contrapartida, lo que en principio le
llevaría a fijar un depósito de garantía elevado que desincentivase la participación. Por
otro, el de favorecer la liquidez, la mejor medida para ello es disminuir el depósito de
garantía lo que se traduce en número mayor de operaciones y de actores en el mercado,
pero al mismo tiempo eleva el riesgo de contrapartida. La Cámara resuelve este dilema
combinando un depósito de garantía bajo con un proceso de liquidación diaria de
pérdidas y ganancias, que obliga a las partes a ir reponiendo las pérdidas en las que
incurre manteniendo diariamente el depósito inicial. El margen de garantía lo fija la
Cámara en función del riesgo de cada contrato y será el que en último término
determine el factor de apalancamiento del derivado en cuestión, éste deberá ser lo
suficientemente atractivo para los participantes, sin olvidar que el riesgo de
contrapartida se encuentre bajo control.
-
Factor de apalancamiento: Rentabilidad obtenida sobre el importe requerido
para operar (depósito de garantía) ante una fluctuación de un punto
porcentual del precio del activo.
En los mercados organizados las liquidaciones se clasifican en función del
momento en que estas tienen lugar (diaria; o a vencimiento), y según la forma en que
ésta se materialice (Entrega física; o liquidación por diferencias)
SUBYACENTES MÁS FRECUENTES EN LOS DERIVDOS
El más básico de los instrumentos financieros es el que conocemos como equity,
acción o stock. Una acción podemos resumirla como una pequeña parte del todo de una
compañía. Si tuviéramos una idea brillante acerca de un nuevo producto o negocio,
podríamos juntar el capital necesario para llevar a cabo esta idea, “vendiendo” los
beneficios futuros que genere la misma en forma de trozos de la compañía. Los
inversores en esta compañía pueden ser amigos, familia, un banco, o un venture socio
capitalista. Cada uno de estos te da en cash, una cantidad de dinero, y tú a cambio les
devuelves un contrato que establece el porcentaje de la compañía que posee. El PER
(price-to-earnings ratio) relaciona el precio de la acción con el beneficio por acción de
la empresa, de manera que un PER alto significa que los inversores creen que la
compañía tiene unas buenas previsiones de crecimiento futuro. Si fuéramos capaces de
predecir el comportamiento del precio de las acciones en el futuro, podríamos
convertirnos en muy ricos en poco tiempo, pero considerando que su evolución sigue
caminos aleatorios la cuestión se reduce a términos de probabilidad. El valor de
mantener una inversión en acciones para la mayoría de los ahorradores/inversores se
deriva de dos factores: los dividendos y el aumento del precio de la acción
Usualmente nos referimos como commodities a las materias primas, tales como
metales preciosos, petróleo, alimentos perecederos,… Los precios de estos productos
son impredecibles, no obstante, normalmente muestran efectos derivados de la
estacionalidad. La escasez, o la incertidumbre en la cantidad, de una commodity en
concreto trae aparejada un aumento en su precio. Las commodities se negocian
normalmente por personas que no tienen necesidad de tales materias primas, por lo
general especulan en la dirección que estos productos tomaran en el futuro. La gran
mayoría de las transacciones se concentran en el mercado de futuros, cerrándose estos la
posición antes de que la commodity se entregue.
El tipo de cambio representa la cantidad de una moneda a entregar al ser
intercambiada por otra. A este mercado se le conoce como FOREX o FX. En este
mercado se pueden aprovechar oportunidades de arbitraje, en tanto en cuanto, algunos
pares de divisas pueden estar mal cotizados. La fluctuación a la que están sujetos los
tipos de cambio es impredecible, sin embargo hay vínculos entre el tipo de cambio y el
tipo de interés entre dos países. Si los tipos de interés en América suben, mientras que
los de Reino Unido permanecen fijos, cabría esperar una depreciación de la libra frente
al dólar, en tanto cuanto pedir prestado en libras resulta ahora más barato que en
dólares, su moneda vale menos en términos de la moneda americana, de manera que la
paridad de poder adquisitivo se mantiene.
Como medida de la evolución y el estado del mercado bursátil (o de una
economía en su conjunto), se han desarrollado índices representativos en cada país. Los
índices son usualmente construidos como sumas ponderadas de cestas de acciones
representativas de un mercado. Esta selección puede diseñarse para representar un
mercado en su conjunto, como por ejemplo el Standard & Poor’s 500 (S&P500) en
Estados Unidos, o el Finacial Times Stock Exchange Index (FTSE100) en Reino Unido.
También puede representar una parte concreta del mercado o de un sector de una
economía, como por ejemplo el sector tecnológico, recogido por el índice NASDAQ en
Estados Unidos.
La renta fija también es susceptible de ser utilizada como subyacente en un
derivado. Gobiernos y empresas privadas emiten bonos como una forma de pedir
prestado. Cuanto menor es la calidad crediticia del emisor, mayor será el interés con el
que tendrá que recompensar al inversor, es lo que se denomina la prima por riesgo, de la
misma forma el plazo al que estos títulos de renta fija son emitidos determinará el
rendimiento periódico, cupón, al que se remunera al inversor. Existe un mercado activo
de bonos donde estos se negocian, y su precio fluctúa continuamente. Una reciente
incorporación a lista de bonos emitidos por el gobierno es el denominado bono
vinculado a la inflación. Con este tipo de activo el inversor consigue que su rentabilidad
no se vea erosionada por la inflación. Los cupones y principal en los bonos vinculados a
la inflación están referenciados a una medida de inflación. Esta medida de inflación
habitualmente es un índice definido a modo de cesta de la compra, compuesto por
productos y pesos específicos. En España está el conocido como IPC (Índice de Precios
al Consumo), en Reino Unido es el RPI (Retail Price Index), y en Estados Unidos
responde al acrónimo de CPI (Consumer Price Index).
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