Clase Nº 8: Una entrevista a Jacques Le Goff y a Leslie Burger. En

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Clase Nº 8: Una entrevista a Jacques Le Goff y a Leslie Burger.
En esta clase comenzamos con el estudio de un período de la Historia de la Humanidad
que comúnmente se lo conoce como Edad Media. Para presentar las características generales
de esta época usaremos una entrevista a un historiador francés que es referencia obligatoria
para quien se interese por el Medioevo, Jacques Le Goff. En primer lugar, haremos algunos
comentarios generales sobre la entrevista periodística y también de otros tipos de entrevistas.
Luego leeremos la ya mencionada y otra realizada a la presidenta de la Asociación de
Bibliotecarios de Estados Unidos, con el propósito de acercar este tipo especial de
conversación con alguien relacionado a los estudios que Ustedes han comenzado este año.
También nos interesa la entrevista porque la reseña del libro de George Duby, Año
1000. Año 2000. Las huellas de nuestros miedos que Ustedes tienen que hacer, reconoce su
origen en una entrevista hecha a este historiador, en la televisión francesa. El libro es el
resultado de esas entrevistas y tiene la forma de una conversación, dividida en cinco capítulos.
El fotocopiado de fragmentos de esta obra estará a disposición de Ustedes, en el lugar de
siempre para el segundo encuentro presencial. Y comenzaremos a trabajar con él en la
próxima clase, igual que con la nueva bibliografía que usaremos en esta segunda parte.
La entrevista.
El término “entrevista” en el sentido actual – al menos en cuanto entrevista
periodística – pareciera haber sido usado por primera vez en la lengua inglesa (interview) en el
semanario de Nueva York, The Nation, a principios de 1869. En cuanto verbo, su significado
alude a “tener un encuentro personal” y existe desde 1548. Su origen etimológico puede
rastrearse en los términos latinos inter y videre, literalmente “entre ver”, y de ahí “verse
mutuamente”, “tener un encuentro cara a cara”.
La entrevista periodística es un caso especial de conversación. A través de ella, el
público puede acceder a los pensamientos y las opiniones de las personas que ocupan un lugar
significativo en la sociedad (políticos, empresarios, artistas, deportistas, intelectuales, etc.) La
entrevista crea la ilusión de participar de una comunicación personalizada con estos señores a
los que normalmente no se tiene acceso, y por eso despierta interés en el público.
La estructura interna y la superestructura de la entrevista son similares a la que
presenta la conversación cotidiana, pero a diferencia de ésta, en la entrevista, los roles de los
participantes están prefijados.
El entrevistador es quien inicia y conduce la entrevista a través de preguntas y es
también el que decide cuáles serán los temas que se tratarán. El entrevistado se ve obligado a
responder; ante una pregunta del entrevistador, cualquier signo que produzca, incluso el
silencio, será interpretado como una respuesta.
Otra particularidad es que la entrevista periodística es producida para una audiencia
que no está presente. El entrevistado, al responder a las preguntas que se le formulan, se
dirige al entrevistador, pero, en realidad, habla para el público. El entrevistador es una especie
de mediador, un puente entre la “gente común” y las personas destacadas de la sociedad.
El cuerpo de la entrevista esta formado por preguntas y las respuestas. Es importante
elegir bien las preguntas para que la entrevista sea buena, las preguntas deben ser
interesantes para el público y adecuadas para que el entrevistado trasmita sus experiencias.
También deben ser breves, claras y respetuosas. El cierre de la entrevista debe ser conciso. El
entrevistador puede presentar un resumen de lo hablado o hacer un breve comentario
personal.
Una entrevista debe ser simple reflejo de lo que ha sido. Una de las condiciones
necesarias de la entrevista es saber describir el ambiente, saber ver a la persona con quien nos
entrevistamos y dominar el diálogo. En el modo periodístico se ha impuesto un tipo de
intervención a base exclusivamente de preguntas y respuestas, simple diálogo sin matiz
alguno. El sistema se ha impuesto por que este procedimiento informativo es el de más fácil
redacción, no exige demasiada preocupación literaria ni hay que preocuparse muchos por
darles formas a las frases. La entrevista ha de ser reflejo del diálogo, que nunca es
exclusivamente una suma de preguntas y respuestas, sino algo más complejo: afirmaciones,
negaciones, titubeos, gestos y reservas.
Se puede afirmar, entonces, que la entrevista no es un inocente intercambio de
preguntas y respuestas. Implica ponerse en contacto con los “otros”; con un “otro” con el que
se debe interactuar para obtener la información o el conocimiento que se desea encontrar. Por
lo tanto no sólo se debe saber preguntar y saber escuchar, sino también saber observar y
saber interpretar.
Entrevista a Jaques Le Goff
Publicado en la edición impresa del Diario La Nación del Miércoles 12 de octubre de 2005.
Los intelectuales del mundo y LA NACION
"Seguimos viviendo en la Edad Media", dice Jacques Le Goff
Fue una etapa brillante, dice el historiador
PARIS.– Discípulos y colegas llaman al francés Jacques Le Goff “el ogro historiador”. Es una
referencia al desaparecido Marc Bloch, cofundador de l’Ecole des Annales, quien afirmaba que
un buen historiador “se parece al ogro de la leyenda: allí donde huele carne humana, sabe que
está su presa”.
De un ogro, Jacques Le Goff tiene la estatura y el apetito. También tiene una insaciable
curiosidad que lo llevó a transformarse en una referencia mundial sobre la historia de la Edad
Media, período al cual el hombre contemporáneo le debe muchas de sus conquistas, dice.
A los 82 años, Jacques Le Goff sigue trabajando, a pesar de la profunda tristeza que le provocó
la reciente muerte de su esposa –después de casi 60 años de vida en común– y de una caída
que desde 2003 lo mantiene recluido en su departamento de París.
Con cualquiera de sus libros –tantos que podrían formar una biblioteca– todo lector se siente
inteligente y erudito.
Aún más que sus condiscípulos George Duby, Emmanuel Le Roy Ladurie y François Furet, Le
Goff recurrió a todas las disciplinas para estudiar la vida cotidiana, las mentalidades y los
sueños de la Edad Media: antropología, etnología, arqueología, psicología. Sus obras mezclan
conocimiento y perspectivas. Con ellas es posible introducirse en un medioevo fascinante,
donde se estudiaba y se enseñaba a Aristóteles, Averroes y Avicenas, las ciudades comenzaban
a forjarse una idea de la belleza y los burgueses financiaban catedrales que inspirarían a
Gropius, Gaudi y Niemeyer. En esa Edad Media masculina, la mujer era respetada, las
prostitutas, bien tratadas y hasta desposadas, y solía suceder que las jovencitas aprendieran a
leer y a escribir.
-Los historiadores no consiguen ponerse de acuerdo sobre la cronología de la Edad Media.
¿Cuál es la correcta, a su juicio?
-Es verdad que no todos los historiadores coinciden en esa cronología. Para mí, la primera de
sus etapas comienza en el siglo IV y termina en el VIII. Es el período de las invasiones, de la
instalación de los bárbaros en el antiguo imperio romano occidental y de la expansión del
cristianismo. Déjeme subrayar que Europa debe su cultura a la Iglesia. Sobre todo, a San
Jerónimo, cuya traducción latina de la Biblia se impuso durante todo el medioevo, y a San
Agustín, el más grande de los profesores de la época.
-Usted, gran anticlerical, jamás deja de destacar el papel de la Iglesia en los mayores logros
de la Edad Media.
-¡Pero no es necesario ser un ferviente creyente para hablar bien de la Iglesia! También soy un
convencido partidario del laicismo: principio admirable, establecido por el mismo Jesús cuando
dijo: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Pero, volviendo a la cronología, la
segunda etapa está delimitada por el período carolingio, del siglo VIII al X.
-El imperio de Carlomagno fue, para muchos, el primer intento verdadero de construcción
europea?
-Falso. En realidad se trató del primer intento abortado de construcción europea. Un intento
pervertido por la visión "nacionalista" de Carlomagno y su patriotismo franco. En vez de mirar
al futuro, Carlomagno miraba hacia atrás, hacia el imperio romano. La Europa de Carlos V, de
Napoleón y de Hitler fueron también proyectos antieuropeos. Ninguno de ellos buscaba la
unidad continental en la diversidad. Todos perseguían un sueño imperial.
-Usted escribió que a partir del año 1000 apareció una Europa soñada y potencial, en la cual
el mundo monástico tendría un papel social y cultural fundamental.
-Así es. Una nueva Europa llena de promesas, con la entrada del mundo eslavo en la
cristiandad y la recuperación de la península hispánica, que estaba en manos de los
musulmanes. Al desarrollo económico, factor de progreso, se asoció una intensa energía
colectiva, religiosa y psicológica, así como un importante movimiento de paz promovido por la
Iglesia. El mundo feudal occidental se puso en marcha entre los siglos XI y XII. Esa fue la Europa
de la tierra, de la agricultura y de los campesinos. La vida se organizaba entre la señoría, el
pueblo y la parroquia. Pero también entraron en escena las órdenes religiosas militares,
debido a las Cruzadas y a las peregrinaciones que transformarían la imagen de la cristiandad.
Entre los siglos XIII y XV, fue el turno de una Europa suntuosa de las universidades y las
catedrales góticas.
-En todo caso, para usted, la Edad Media fue todo lo contrario del oscurantismo.
-Aquellos que hablan de oscurantismo no han comprendido nada. Esa es una idea falsa, legado
del Siglo de las Luces y de los románticos. La era moderna nació en el medioevo. El combate
por la laicidad del siglo XIX contribuyó a legitimar la idea de que la Edad Media,
profundamente religiosa, era oscurantista. La verdad es que la Edad Media fue una época de
fe, apasionada por la búsqueda de la razón. A ella le debemos el Estado, la nación, la ciudad, la
universidad, los derechos del individuo, la emancipación de la mujer, la conciencia, la
organización de la guerra, el molino, la máquina, la brújula, la hora, el libro, el purgatorio, la
confesión, el tenedor, las sábanas y hasta la Revolución Francesa.
-Pero la Revolución Francesa fue en 1789. ¿No se considera que la Edad Media terminó con
la llegada del Renacimiento, en el siglo XV?
-Para comprender verdaderamente el pasado, es necesario tener en cuenta que los hechos son
sólo la espuma de la historia. Lo importante son los procesos subyacentes. Para mí, el
humanismo no esperó la llegada del Renacimiento: ya existía en la Edad Media. Como existían
también los principios que generaron la Revolución Francesa. Y hasta la Revolución Industrial.
La verdad es que nuestras sociedades hiperdesarrolladas siguen estando profundamente
influidas por estructuras nacidas en el medioevo.
-¿Por ejemplo?
-Tomemos el ejemplo de la conciencia. En 1215, el IV Concilio de Latran tomó decisiones que
marcaron para siempre la evolución de nuestras sociedades. Entre ellas, instituyó la confesión
obligatoria. Lo que después se llamó "examen de conciencia" contribuyó a liberar la palabra,
pero también la ficción. Hasta ese momento, los parroquianos se reunían y confesaban
públicamente que habían robado, matado o engañado a su mujer. Ahora se trataba de contar
su vida espiritual, en secreto, a un sacerdote. Tanto para mí como para el filósofo Michel
Foucault, ese momento fue esencial para el desarrollo de la introspección, que es una
característica de la sociedad occidental. No hace falta que le haga notar que bastaría con hacer
girar un confesionario para que se transformara en el diván de un psicoanalista.
-Usted habla de emancipación de la mujer en la Edad Media. ¿Pero aquella no fue una época
de profunda misoginia?
-Eso dicen y, naturalmente, hay que poner las cosas en perspectiva. Yo sostengo, sin embargo,
que se trató de una época de promoción de la mujer. Un ejemplo bastaría: el culto a la Virgen
María. ¿Qué es lo que el cristianismo medieval inventó, entre otras cosas? La Santísima
Trinidad, que, como los Tres Mosqueteros, eran, en realidad, cuatro: Dios, Jesús, el Espíritu
Santo y María, madre de Dios. Convengamos en que no se puede pedir mucho más a una
religión que fue capaz de dar estatus divino a una mujer. Pero también está el matrimonio: en
1215, la Iglesia exigió el consentimiento de la mujer, así como el del hombre, para unirlos en
matrimonio. El hombre medieval no era tan misógino como se pretende.
-La invención del purgatorio, a mediados del siglo XII, parece haber sido también uno de los
momentos clave para el desarrollo de nuestras sociedades actuales.
-Así es. Curiosamente, lo que comenzó como un intento suplementario de control por parte de
la Iglesia, concluyó permitiendo el desarrollo de la economía occidental tal como la
practicamos en nuestros días.
-¿Cómo es eso?
-La invención del purgatorio se produjo en el momento de transición entre una Edad Media
relativamente libre y un medioevo extremadamente rígido. En el siglo XII comenzó a instalarse
la noción de cristiandad, que permitiría avanzar, pero también excluir y perseguir: a los
herejes, los judíos, los homosexuales, los leprosos, los locos... Pero, como siempre sucedió en
la Edad Media, cada vez que se hacían sentir las rigideces de la época los hombres conseguían
inventar la forma de atenuarlas. Así, la invención de un espacio intermedio entre el cielo y el
infierno, entre la condena eterna y la salvación, permitió a Occidente salir del maniqueísmo del
bien y del mal absolutos. Podríamos decir también que, inventando el purgatorio, los hombres
medievales se apoderaron del más allá, que hasta entonces estaba exclusivamente en manos
de Dios. Ahora era la Iglesia la que decía qué categorías de pecadores podrían pagar sus culpas
en ese espacio intermedio y lograr la salvación. Una toma de poder que, por ejemplo,
permitiría a los usureros escapar al infierno y hacer avanzar la economía. También serían
salvados de este modo los fornicadores.
-Pero hasta la aparición del sistema bancario reglamentado, en el siglo XVIII, tanto la Iglesia
como las monarquías sobrevivieron gracias a los usureros. ¿Por qué condenarlos al infierno?
-Porque así lo establecían las escrituras, como en la mayoría de las religiones. En el universo
cristiano medieval, la usura era un doble robo: contra el prójimo, a quien el usurero despojaba
de parte de su bien, pero, sobre todo, contra Dios, porque el interés de un préstamo sólo es
posible a través del tiempo. Y como el tiempo en el medioevo sólo pertenecía a Dios, comprar
tiempo era robarle a Dios. Sin embargo, el usurero fue indispensable a partir del siglo XI, con el
renacimiento de la economía monetaria. La sed de dinero era tan grande que hubo que
recurrir a los prestamistas. Entonces la escolástica logró hallarles justificaciones. Surgió así el
concepto de mecenas. También se aceptó que prestar dinero era un riesgo y que era normal
que engendrara un beneficio. En todo caso, y sólo para los prestamistas considerados "de
buena fe", el purgatorio resultó un buen negocio.
-La Edad Media también inventó el concepto de guerra justa, vigente hasta nuestros días,
como lo demostraron los debates en la ONU sobre la guerra en Irak. Curioso, ya que el
cristianismo es portador de un ideal de paz. Hasta se podría decir que es antimilitarista.
-Es verdad. Ordenándole a Pedro que enfundara su espada, Cristo dijo: "Quien a hierro mate, a
hierro morirá". Los primeros grandes teóricos cristianos latinos eran pacifistas. Pero todo
cambió a partir del siglo IV, cuando el cristianismo se transformó en religión de Estado.
-En otras palabras, los cristianos se vieron obligados a cristianizar la guerra.
-En esa tarea tendrá un papel fundamental San Agustín, el gran pedagogo cristiano. Para él, la
guerra es una consecuencia del pecado original. Como éste existirá hasta el fin de los tiempos,
la guerra también existirá por siempre. San Agustín propuso, entonces, imponer límites a esa
guerra. En vez de erradicarla, decidió confinarla, someterla a reglas. La primera de esas reglas
es que sólo es legítima la guerra declarada por una persona autorizada por Dios. En la Edad
Media, era el príncipe. Hoy es el Estado, el poder público. La segunda regla es que una guerra
es justa sólo cuando no persigue la conquista. En otras palabras: las armas sólo se toman en
defensa propia o para reparar una injusticia. Esas reglas siguen perfectamente vigentes en
nuestros días.
-¿Se podría decir que el hombre medieval trataba de preservar la cristiandad de todo aquello
que amenazaba su equilibrio?
-Constantemente. Déjeme evocar como ejemplo el que para mí fue el aspecto más negativo de
la época: la condena absoluta del placer sexual, simbolizado por el llamado "pecado de la
carne". La alta Edad Media asumió las prohibiciones del Antiguo Testamento. Desde entonces,
el cuerpo fue diabolizado, a pesar de algunas excepciones, como Santo Tomás de Aquino, para
quien era lícito el placer en el acto amoroso. Frente a la opresión moral, la sociedad medieval
reaccionó con la risa, la comedia y la ironía. El universo medieval fue un mundo de música y de
cantos, promovió el órgano e inventó la polifonía.
-Hace un momento hizo referencia a los fornicadores que tuvieron un lugar en el purgatorio.
¿Cómo fue esto posible en una época de tanta represión sexual?
-Hay una anécdota que ilustra perfectamente la dualidad medieval. El rey Luis IX de Francia,
que después sería canonizado como San Luis, tenía una vitalidad sexual desbordante. En los
períodos en que las relaciones carnales eran lícitas (fuera de las fiestas religiosas), el monarca
no se contentaba con reunirse con su esposa por las noches. También lo hacía durante el día.
Esto irritaba mucho a su madre, Blanca de Castilla, que en cuanto se enteraba de que su hijo
estaba con la reina intentaba introducirse en la habitación para poner fin a sus efusiones. Luis
IX decidió entonces poner un guardián ante su puerta, que debía prevenirlo y darle tiempo de
disimular su desenfreno. Ese hombre lleno de ardor tuvo once hijos y cuando partió a la
Cruzada, en 1248, llevó a su mujer, a fin de no privarse de sus placeres sexuales. ¡No imaginará
usted que la Iglesia podía enviar a San Luis a arder en el fuego eterno del infierno!
-¿También podríamos decir que la Edad Media inventó el concepto de Occidente?
-La palabra "Occidente" no me gusta. Pronunciada por los occidentales, tiene un contenido de
soberbia para el resto del planeta.
-Pero entonces, ¿cómo definir, por ejemplo, a América, heredera de Europa?
-América ha dejado de ser la heredera de Europa. Lo fue hasta finales de la Segunda Guerra
Mundial, cuando tanto Estados Unidos como el resto del continente dejaron de tener al
hombre como centro de sus preocupaciones.
-Usted es un apasionado estudioso de la imaginación colectiva de la Edad Media. ¿Por qué
eso es tan importante?
-Felizmente, las nuevas generaciones de historiadores siguen cada vez más esa tendencia. La
imaginación colectiva se construye y se nutre de leyendas, de mitos. Se la podría definir como
el sistema de sueños de una sociedad, de una civilización. Un sistema capaz de transformar la
realidad en apasionadas imágenes mentales. Y esto es fundamental para comprender los
procesos históricos. La historia se hace con hombres de carne y hueso, con sus sueños, sus
creencias y sus necesidades cotidianas.
-¿Y cómo era esa imaginación medieval?
-Estaba constituida por un mundo sin fronteras entre lo real y lo fantástico, entre lo natural y
lo sobrenatural, entre lo terrenal y lo celestial, entre la realidad y la fantasía. Si bien los
cimientos medievales de Europa subsistieron, sus héroes y leyendas fueron olvidados durante
el Siglo de las Luces. El romanticismo los resucitó, cantando las leyendas doradas de la Edad
Media. Hoy asistimos a un segundo renacimiento gracias a dos inventos del siglo XX: el cine y
las historietas. El medioevo vuelve a estar de moda con "Harry Potter", "La guerra de las
galaxias" y los videojuegos. En realidad, la Edad Media tiene una gran deuda con Hollywood. Y
viceversa. Pensé alguna vez que provocaría un escándalo afirmando que el medioevo se había
prolongado hasta la Revolución Industrial. La verdad es que ha llegado hasta nuestros días.
-¿Se podría decir entonces que seguimos viviendo en la Edad Media?
-Sí. Pero esto quiere decir todo lo contrario de que estamos en una época de hordas salvajes,
ignorantes e incultas, sumergidos en pleno oscurantismo. Estamos en la Edad Media porque
de ella heredamos la ciudad, las universidades, nuestros sistemas de pensamiento, el amor por
el conocimiento y la cortesía. Aunque, pensándolo bien, esto último bien podría estar en vías
de extinción.
Por Luisa Corradini
Para LA NACION Link corto: http://www.lanacion.com.ar/746748
 En esta entrevista nos encontramos con una expresión escrita en francés. El periodista
entrevistador decidió no traducirla al español. ¿Cómo resolver el problema?
Seleccione la frase en francés y haga clic en la siguiente dirección y podrá obtener una
traducción al español.
http://www.lexilogos.com/frances_lengua_diccionario.htm
Investigue sobre el contenido que encierra la frase y elabore una hipótesis que
explique porque el entrevistador no la tradujo al español, sabiendo que el diario es
para lectores argentinos. Puede consultar este video en Youtube en la siguiente
dirección:
http://www.youtube.com/watch?v=tjOhlc3NbDU
 ¿Por qué piensa que el entrevistador seleccionó esta frase de Jacque Le Goff para
titular la entrevista: "Seguimos viviendo en la Edad Media".
 Caracterizar la Edad Media y citar:
La caracterización es una operación discursiva frecuente en el texto académico: implica
señalar y describir las características de un objeto de estudio. Señalen cuáles son, para Le Goff,
las características fundamentales que presenta lo que él denomina “La Edad Media”
Incluyan:
•
una cita indirecta (transformando uno de los enunciados directos que aparecen en el
texto en estilo indirecto) y
•
dos citas mixtas.
Recuerden construir oraciones completas y sintácticamente correctas y atender al uso de los
signos de puntuación (dos puntos, comillas).
A continuación damos algunas orientaciones:
Las formas de citación
¿Qué es un texto académico?
Se entiende por tal toda producción propia del ámbito académico (monografía, ponencia,
informe de lectura, artículo, etcétera). Su objetivo es el de comunicar un saber que profundiza,
expande, refuta, un tema conocido para los demás miembros de la comunidad científica. El
enunciador expone un tema y a fin de volverlo accesible al destinatario, despliega
determinadas estrategias u operaciones discursivas, tales como la fundamentación, la
comparación y la citación.
Dado que el enunciador de un texto académico tiene que demostrar que conoce el
tema que aborda en función del cual ha consultado diversas fuentes bibliográficas, debe usar
correctamente las estrategias de inserción de voces y enunciados ajenos sin distorsionarlos.
¿Cómo se insertan palabras ajenas en un texto académico?
En tanto, la situación académica implica fundamentalmente leer para escribir y el
enunciador retoma ideas, revisa de manera crítica pensamientos ajenos, debe hacer referencia
a la fuente de donde provienen, no solo por un criterio de honestidad intelectual sino también
para posibilitarle al lector o investigador interesado en el tema que rastree las afirmaciones
mencionadas. Porque copiar lo que dice un autor sin la indicación del origen de las ideas o el
uso de comillas implica realizar un plagio.
En los textos académicos siempre debe figurar la atribución de las ideas del escritor
considerado y la fuente de donde se han extraído, ya sea por medio de la indicación del
nombre del mismo o a través de referencias según los sistemas de citas y notas.
Hay dos formas de inserción de la palabra ajena: el discurso directo y el discurso
indirecto.
En el discurso directo, que implica la transcripción exacta de las palabras ajenas, el
discurso citado se distingue del citante por medio de:
•
el uso de dos puntos y comillas,
Ejemplo: Jorge Larrosa afirma: "El ensayista problematiza la escritura cada vez que escribe y
problematiza la lectura cada vez que lee, o dicho de otro modo, es un tipo para el cual la
lectura y la escritura son, entre otras cosas, lugares de experiencia."
•
de la coma seguida de un verbo del decir después de las palabras reproducidas de
modo literal,
Ejemplo: "El ensayista problematiza la escritura cada vez que escribe y problematiza la
lectura cada vez que lee", señala Jorge Larrosa. (J. Larrosa, "El ensayo y la escritura
académica", Propuesta Educativa, Buenos Aires, Año 12, Nº 26, julio de 2003 , p.37.)
•
del uso de bastardillas.
Con el discurso indirecto no se enuncian las mismas palabras sino el contenido de un
pensamiento. Las oraciones se construyen con un verbo de decir y una proposición
subordinada sustantiva encabezada por al conjunción "que" o con el uso de grupos
preposicionales (según X, para X, etc.)
Ejemplos: Jorge Larrosa afirma que el ensayista problematiza la escritura cada vez que escribe
y problematiza la lectura cada vez que lee porque considera que es un tipo para el cual la
lectura y la escritura son, entre otras cosas, lugares de experiencia.
Según Jorge Larrosa, el ensayista es alguien que está aprendiendo a escribir cada vez
que escribe, y aprendiendo a leer cada vez que lee.
Otra forma de insertar palabras ajenas es la cita mixta que implica la introducción, en
una cita indirecta, de palabras o expresiones textuales tomadas del discurso citado.
Ejemplo:
Según Larrosa, el ensayista es un escritor que "problematiza" tanto la escritura como la lectura
porque constituyen para este autor "lugares de experiencia".
Algunos de los verbos "de decir" más frecuentes en los textos académicos son: definir,
destacar, señalar, ejemplificar, advertir, explicar, opinar, observar, proponer, agregar, admitir,
reconocer, etc.
Ejemplo: El texto se puede estructurar de la siguiente manera:

Presentación del entrevistado. Como ya se ha dicho, los que son entrevistados son
personajes que, por alguna razón, ocupan un lugar destacado en la sociedad. ¿Cuáles
son las condiciones especiales de Le Goff que la periodista señala? ¿Qué imagen de Le
Goff construye la entrevistadora?

¿Cómo puede caracterizarse la entrevista a Le Goff? ¿Es una entrevista política,
existencial (se habla sobre la vida, las experiencias personales del entrevistado) o es
una entrevista profesional que se ocupa de temas que tienen que ver con la
especialidad del entrevistado?

Relea la entrevista y preste atención a la cronología. Le Goff distingue cuatro etapas en
la Edad Media: la primera corre entre los siglos IV y VIII, la segunda, entre los siglos VIII
a X, la tercera entre los siglos XI y XII y la cuarta entre los siglos XIII y XV. ¿Qué rasgos
distinguen a unas de las otras?

¿Qué aspectos del cristianismo se destacan y cuáles son sus aportes a las sociedades
actuales?

¿Cuál es el hilo conductor de esta entrevista? Identifique la apertura, la orientación y
los objetos de conversación. Preste atención a la conclusión que tiene la función de
cerrar el tema sobre el que se estuvo conversando.
Éxitos y no olvide que su texto no puede extenderse demasiado. No más de una carilla.
Ahora leeremos la entrevista a Leslie Berger, una bibliotecaria
Entrevista a Leslie Burger
Publicado en la edición impresa de La Nación: Cultura del Domingo 28 de mayo de 2006
La presidenta de la Asociación de Bibliotecarios de EE. UU. "Las bibliotecas tienen que ser el
orgullo de una comunidad" La especialista norteamericana Leslie Burger define las nuevas
prioridades. Con el avance de los nuevos medios electrónicos, las bibliotecas públicas están
llamadas a renovarse y son cada vez más necesarias.
"Me gusta creer que son cruciales. Cuando las organizaciones invierten en bibliotecas y crean
instituciones fuertes, es un indicador del valor de esa comunidad en términos de inversión en
educación, aprendizaje vitalicio y construcción de lazos comunitarios."
Así lo afirma la especialista norteamericana Leslie Burger, directora de la Biblioteca Pública de
Princeton, que acaba de ser elegida presidenta de la American Library Association (Asociación
de Bibliotecarios Norteamericanos, ALA por su sigla en inglés), que conducirá entre julio
próximo y junio de 2007.
De paso por Buenos Aires, adonde llegó para dar la conferencia inaugural de la 39a. Reunión
Nacional de Bibliotecarios, organizada por la Asociación de Bibliotecarios Graduados de la
República Argentina, Burger no duda de la importancia de la biblioteca pública como eje de la
vida social de la comunidad: "Debe ser la institución organizadora y tiene que ser el orgullo de
la comunidad", afirma.
A partir de su experiencia como directora de la Biblioteca Pública de Princeton (comunidad con
alrededor de 30.000 habitantes, de los cuales 6000 son estudiantes golondrina), apuesta a la
capacidad de inclusión y contención de la biblioteca dentro de la sociedad actual.
"Las bibliotecas son un componente central y se han transformado en un punto de encuentro,
con miles de personas que las visitan para utilizar sus recursos", expresa, al comienzo de una
entrevista con LA NACION, en la que se explaya sobre los nuevos desafíos que esperan a las
bibliotecas.
-¿La biblioteca que usted dirige está abierta a todas las edades?
-Las bibliotecas comunitarias en general atienden a todos, desde el nacimiento hasta la tercera
edad. Ofrecemos programas y servicios para alfabetizar tempranamente a los bebes, para que
los padres se pongan en contacto con otros padres y así aprendan unos de otros, y para que
los chicos en edad escolar tengan un lugar seguro donde asistir después de salir de la escuela,
para que reciban ayuda con sus tareas y tengan un lugar donde ser, simplemente,
adolescentes.
-¿Los adultos tienen un lugar?
-Diseñamos programas especiales para adultos: grupos de discusión de libros, de películas,
foros comunitarios, recreación, baile, música. Trabajamos con muchas comunidades de
jubilados, para transportar a quienes están en hogares de ancianos hasta la biblioteca para que
puedan interactuar con otras personas.
-La biblioteca se piensa más bien como un centro cultural
-Sí y no. En este momento, las bibliotecas en los Estados Unidos piensan en su papel en
términos mucho más amplios. La gente aprende de muchas maneras diferentes y mientras en
el pasado nos centrábamos en materiales impresos, ahora entendemos que se aprende al leer,
al compartir historias, al participar en un programa, en una sesión de capacitación sobre
tecnología y a veces, simplemente, al mirar una exposición de arte. La biblioteca es uno de los
pocos sitios que reúnen en un lugar público a gente de antecedentes muy diferentes, de todos
los sectores sociales.
-¿Esto incluye a los sectores marginados?
-Sólo puedo darle una respuesta en el contexto de mi propia comunidad, Princeton.
Recientemente, hubo mucha actividad de patotas y la biblioteca cumplió un papel muy
importante al trabajar con otras instituciones comunitarias para generar un entorno seguro
para los adolescentes, y ofrecer programas y materiales educativos. Como consecuencia de
este esfuerzo concertado, en los últimos nueve meses la violencia disminuyó.
-¿La biblioteca trabajó para ello en conexión con las escuelas?
-Sí, trabajamos junto con las escuelas, con el centro de terapias antidrogas para jóvenes, con la
policía, con la comunidad médica, con sectores religiosos y grupos comunitarios.
-¿Qué posibilidades de integración ofrece la biblioteca a la tercera edad?
-Brindamos muchísimas oportunidades. Tenemos un programa de voluntariado muy amplio,
que permite a los jubilados ofrecer su tiempo para asistir a la biblioteca en su funcionamiento.
Entre 50 y 60 voluntarios de la tercera edad nos ayudan todo el tiempo. El trabajo va desde
colocar libros en los estantes, hasta ayudar como tutores de alumnos, leerles a los chicos o
entregarles libros a personas que no pueden salir de sus casas. También hay programas
abiertos y gratuitos y se favorece el intercambio social. Muchos vienen a leer el diario, a hablar
con otras personas, a aprender a usar la computadora para poder comunicarse con sus nietos,
a tomar un café en nuestra confitería, o simplemente a sentarse y leer un libro.
-¿Qué dimensiones tiene la Biblioteca Pública de Princeton?
-Cuenta con unos 165.000 libros, DVD y programas de software. Es nueva; hace dos años que
existe.
-Usted afirmó que para crear esta biblioteca juntó a diferentes sectores de la comunidad para
reunir dinero. ¿Cómo lo hizo?
-Para poder recaudar los fondos necesarios en forma privada fue necesario elevar el perfil de
la biblioteca en la comunidad. Tuvimos que lograr que la gente entendiera que la que teníamos
era insuficiente y crear la demanda de una nueva biblioteca, que ahora se ha transformado en
una fuente de orgullo para toda la comunidad.
Ana Ojeda Bär
 ¿Qué temas se abordan? ¿Quién establece los temas? Piense en los estudios que
realiza y conteste si los preparan para estas situaciones. ¿Qué sentimientos, ideas le
despierta esta bibliotecaria?
 En el noticiero pasaron una entrevista a un reconocido músico pero, por un
desperfecto técnico, las preguntas del entrevistador no salieron al aire. ¿Cuáles habrán
sido?
-¿………………………………………………………………………………………………………………………………………….?
-Sí, en los primeros temas tuvimos algunos problemas con el retorno, yo no podía escuchar bien
el bajo y esto provocó algunos desajustes. Después, por suerte se solucionó y nada, todo bien.
-¿……………………………………………………………………………………………………………………………………………?
-A mí me emociona mucho también y creo que la gente se identifica con la letra, aún después
de tantos años.
-¿…………………………………………………………………………………………………………………………………………….?
Bueno, de acá nos vamos a Mendoza, donde tenemos tres fechas más y después al sur, a
terminar en Comodoro.
Bibliografía usada para esta clase:
Atorresi, A., Bannon, M., Gándara, S. y Kornfeld, L., Lengua y Literatura I. Introducción a la
lingüística y la Teoría Literaria, Bs. As., Aique Grupo Editor, 2004, págs. 57-63
Diario La Nación, 28 de Mayo de 2006 y 12 de Octubre de 2005.
Marradi, Alberto, Archenti, Nélida y Piovani, Juan Ignacio, Metodología de las Ciencias Sociales,
Bs.As., Emecé Editores, 2007, págs. 215-225
http://sistemas.itlp.edu.mx/tutoriales/comadmva/t24.htm
http://www.youtube.com/watch?v=tjOhlc3NbDU
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