CON PROYECTO DE DECRETO, QUE ADICIONA EL ARTÍCULO 59

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CON PROYECTO DE DECRETO, QUE ADICIONA EL ARTÍCULO 59 TER A LA LEY
FEDERAL DE RADIO Y TELEVISIÓN, PRESENTADA POR EL DIPUTADO OTHÓN
CUEVAS CÓRDOVA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PRD, EN LA SESIÓN
DE LA COMISIÓN PERMANENTE DEL MIÉRCOLES 13 DE MAYO DE 2009
Exposición de Motivos
La publicidad infantil o dirigida a los niños se ha visto cuestionada en los últimos años,
debido a los contenidos que emite y que deriva en un alto porcentaje en conductas
violentas, en un consumo inadecuado de alimentos que afectan la salud de los niños, y en
un gasto excesivo de recursos familiares en productos chatarra.
Diversos estudios han demostrado que los contenidos de esta publicidad tienen una
poderosa influencia en los menores de edad, especialmente por las horas que pasan frente al
televisor, poniendo a México como un alto consumidor de horas frente al aparato receptor.
Como es del conocimiento de todos, los niños son un grupo altamente influenciable en
cuanto a gustos y preferencias de consumo, dependiendo de sus edades y del tipo de
entorno familiar que viven.
Las familias han evolucionado en sus características, en la dinámica de vida y en el número
de integrantes. Estos cambios han arrojado actualmente familias más pequeñas, con un
menor promedio en el tiempo de convivencia entre los integrantes y en el caso de que los
padres trabajen, un mayor poder adquisitivo. Tienen, en la mayoría de los casos, familias
que pretenden sustituir la atención hacia los hijos con la compra de productos y alimentos
sin la debida información.
Un estudio realizado por la Universidad de Stanford en agosto de 2007 reveló que la
publicidad dirigida a niños afecta sus gustos y preferencias a edades tempranas, entre los
tres y los cinco años.
Este resultado demostró, en niños de seis centros escolares, en una comunidad de
California, que prefirieron los alimentos que asociaron a un conocido negocio de comida
rápida de hamburguesas, por encima de alimentos más nutritivos.
Este ejercicio se suma a una larga lista de investigaciones, que demuestran la influencia de
la publicidad en este sector de la población y los malos hábitos alimenticios de los niños,
por lo que la Organización Mundial de la Salud considera que la publicidad engañosa es
una de las causas de los altos índices de obesidad en el mundo.
Por ello, este tipo de publicidad tiene efectos que han convertido a México en un alto
consumidor de esa publicidad, ocupando el segundo lugar mundial en número de anuncios
por hora con publicidad engañosa dirigida a los niños, sólo atrás de Australia.
Ante esta situación, El Poder del Consumidor, organismo de la sociedad civil, sin fines de
lucro, que trabaja por los derechos del consumidor, afirma que en México se transmiten 39
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comerciales por hora, de los cuales 17 son considerados no recomendables, pues
promocionan principalmente alimentos procesados.
Este organismo ha interpuesto demandas en contra de las empresas anunciantes, sin que
hasta ahora alguna haya sido sancionada. Por el contrario, muchas de estas empresas han
creado un organismo de autorregulación denominado Consejo de Autorregulación y Ética
Publicitaria, que a inicios de enero de este 2009, publicó el Código de Autorregulación en
Publicidad de Alimentos y Bebidas Infantil, instrumento no vinculatorio, que pretende
regular la publicidad sobre productos y servicios.
Sin embargo, diversos sectores advierten que eso no servirá, ya que el citado código es
autocomplaciente y no incluye nada nuevo que no esté en la actual Ley Federal de
Protección al Consumidor, y tampoco contempla otro tipo de sanciones económicas o
administrativas.
Adicionalmente, nuestro país ha firmado diversos tratados y acuerdos internacionales, entre
ellos la Convención Internacional de los Derechos de los Niños, así como el compromiso
de reducir las persistentes disparidades de nutrición y monitorear el efecto de la publicidad
en el consumo de alimentos entre los niños.
Otro ejemplo de de ello es un estudio experimental efectuado a mediados de 2006, dirigido
a un público infantil de preescolar realizado por el Laboratorio Audiovisual en
Investigación Social del Instituto Mora sobre una selección de programas infantiles y
publicidad de la televisión abierta mexicana, el cual concluyó que se debe dar una alerta
sobre el ambiente televisivo de los niños en México, ya que se constata la existencia de
contenidos adversos a una socialización positiva y se contradicen los lineamientos de otros
agentes de socialización como la familia y la escuela.
El estudio se realizó de acuerdo con una metodología que analizó el discurso televisivo y
definió indicadores que "promueven" o "contradicen" acciones, valores y actitudes
deseables contenidas en la currícula del sistema educativo preescolar. Estas conclusiones se
derivan de un estudio de programas de la barra infantil de una televisora privada y de los
anuncios publicitarios presentados en el lapso de la transmisión.
Es importante recordar que diversas empresas y marcas utilizan una publicidad engañosa
sobre sus productos, lo que ha derivado en una información falsa sobre el contenido de
éstos y el daño que puede llegar a causar su ingesta diaria en la población infantil. Tal es el
caso la empresa Bimbo, cuyos productos están hechos a base de harina refinada y no de
harina de trigo, a pesar de que se anuncian en ese sentido; o de la empresa Coca Cola, que
elabora una bebida conocida como Frutsi, que es distribuida en un gran número de escuelas
y cuyo contenido en dulce es de los más altos y debe ser considerado como caramelo
líquido, a decir de la organización El Poder del Consumidor.
En junio de 2008, El Poder del Consumidor organizó un foro denominado El impacto de la
publicidad televisiva sobre la salud de los niños, donde, entre otras conclusiones, destacan
la de especialistas en nutrición como Abelardo Ávila, del Instituto Nacional de Nutrición
Salvador Zubirán, sobre la dramática alteración de los hábitos alimenticios de los niños a
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partir de los cinco años de edad y de cómo se han incrementado dos extremos igualmente
nocivos: desnutrición y obesidad; así como la del ex director de Publicidad de la
Procuraduría Federal del Consumidor y académico del ITAM Fernando García Sais, quién
aseveró que la actitud "atenta, razonable y perspicaz" del consumidor adulto es quebrantada
por la publicidad engañosa que omite información o es avalada por supuestas asociaciones
"científicas" o de investigación.
Ante este panorama, es urgente que el Legislativo asuma su responsabilidad para regular
este tipo de productos, que están dañando la salud de un número importante de la población
infantil, que está sujeta a la mala información de estas empresas y a la falta de una
orientación sobre una mejor alimentación.
También hacemos un llamado de atención a las autoridades educativas y a los padres de
familia para que realicen un mayor esfuerzo a fin de disminuir los altos índices de obesidad
en los niños y desarrollar un programa de orientación de mejores prácticas alimenticias y
obligar a las cooperativas escolares a ofrecer productos que mejoren la alimentación de los
niños de México.
En este sentido, existe la experiencia de países como España, donde existe un organismo de
la sociedad civil denominado Autocontrol, que analiza y propone la emisión o no de la
publicidad de videojuegos y juguetes dependiendo de su contenido.
Ese organismo también regula el control publicitario conforme a la legislación de
protección de los menores, logrando que se prohibiera la utilización de famosos en los
anuncios, así como publicidad que incita a la violencia o a comportamientos antisociales.
Finalmente, cabe mencionar que, si bien las empresas de publicidad realizan los anuncios
que les son solicitados por los fabricantes y comercializadores de productos chatarra,
corresponde al Estado la tarea de proteger conforme a derecho el desarrollo de la población
infantil, y uno de los procedimientos es la facultad de regular los contenidos de la
programación difundida por radio y televisión, así como de los contenidos de todo tipo de
publicidad impresa.
Por lo anterior, someto a consideración de esta soberanía la siguiente iniciativa, que
adiciona un artículo 59 Ter a la Ley Federal de Radio y Televisión, para quedar como
sigue:
Único. Se adiciona un artículo 59 Ter de Ley Federal de Radio y Televisión para quedar
como sigue:
Artículo 59 Ter. Los anuncios de productos y servicios dirigidos a los niños deberán:
I. Presentarse lo suficientemente claros para evitar errores, falsedad o mal
información a los niños.
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II. Evitar acciones, expresiones o imágenes que promuevan una presión a los padres
para que compren o soliciten un producto o servicio con el pretexto de ofrecer en
estos una cualidad inherente al ser humano.
III. Exponer tanto visual como auditivamente los porcentajes de contenidos
nutrimentales del producto en caso de tratarse de alimentos de cualquier tipo.
IV. Evitar la utilización de personajes públicos vivo o animados que puedan
privilegiar el consumo del producto con la intención de ofrecer una cualidad de la
cual carezca el mismo.
V. En el caso de sorteos o premios, expresar claramente que en la compra del
producto puede o no ganar; el tipo de premio, así como nunca privilegiar el premio
por encima del producto.
VI. Expresar tanto visual como auditivamente el grado de peligrosidad de algún
producto, especialmente cuando se trate de juguetes en sus diversas modalidades.
VII. Los anuncios no contendrán publicidad que contravenga la Declaración de los
Derechos de los Niños de las Naciones Unidas, ni la Ley de los Derechos de Niñas,
Niños y Adolescentes.
Artículo Transitorio
Único. El presente decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario
Oficial de la Federación.
Salón de sesiones de la Comisión Permanente, a 13 de mayo de 2009.
Atentamente
Diputado Othón Cuevas Córdova (rúbrica)
(Turnada a la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía. Mayo 13 de 2009.)
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