TEATRO DE POSGUERRA - Colegio San José Fuensalida

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TEATRO DE POSGUERRA
1. LOS AÑOS CUARENTA
En esta década cabe mencionar la creación de un teatro cómico cuyo objetivo principal era la diversión y la evasión de
los problemas cotidianos. Destacan Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura.
ENRIQUE JARDIEL PONCELA: Nació en Madrid en 1901. Ya había estrenado media docena de obras antes de la
guerra, pero la parte más importante de su producción se desarrolla a partir de 1939. Sus obras se caracterizan por el
ingenio de sus planteamientos inverosímiles. Sus comedias más destacadas son:
Cuatro corazones con freno y marcha atrás
- Los ladrones somos gente honrada
Eloísa está debajo de un almendro
- Los habitantes de la casa deshabitada
MIGUEL MIHURA: Nació en Madrid en 1905. Se movió desde niño en el ambiente teatral, ya que su padre era actor.
Dirigió varias revistas de humor e hizo guiones de cine. Fue un solterón empedernido. En 1976 fue elegido miembro de
la Real Academia Española. Muere en Madrid en 1977.
Características de su teatro:
acercamiento a la realidad que nos rodea para denunciar lo absurdo de la existencia cotidiana y la vaciedad de
valores de la sociedad del momento.
combinación del humor trágico con lo absurdo: recoge el lado absurdo y aparentemente ilógico de las situaciones
cotidianas, es decir, presenta como normales situaciones imposibles y sorprendentes
Su obra más importante es Tres sombreros de copa: La trama se sitúa en el idilio de un joven provinciano, (Dionisio) y
una bailarina (Paula). Mediante esta comedia, el autor critica con agudeza unas formas de vida inauténtica, a la vez
plantea, un problema de libertad: el de quienes son incapaces de encarnar su propio destino, dominados por una cerrada
sociedad de falsos valores y engañosas apariencias. Así, en la obra se enfrentan dos concepciones de la vida.
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Por una parte, el mundo burgués, adinerado y limitado por una moral estricta y por la rigidez de las
costumbres. Es un mundo serio, aburrido e hipócrita. Todo lo que escape de ese mundo de buenas costumbres
no duda en calificarse en la obra de bohemio
Por otra parte, el mundo de Paula:. Representa la amoralidad, la libertad y el amor apasionado al margen de las
convenciones.
El protagonista se debate entre estos dos mundos. Bajo una apariencia de comicidad y burla se esconde un tema
trágico: Al protagonista se le brinda la oportunidad de cambiar una vida monótona, ridícula, por otra imaginativa y feliz.
Sin embargo los convencionalismos imperantes prevalecen sobre la libertad.
Otras obras importantes son:
Ninette y un señor de Murcia
- El caso de la señora estupenda
Sublime decisión
- Mi adorado Juan
Melocotón en almíbal
- Maribel y la extraña familia
La bella Dorotea

LOS AÑOS CINCUENTA
A partir de 1949 aparece un teatro marcado por preocupaciones existencialistas y por tendencias de tipo social, que
empieza a presentar sobre el escenario la realidad española, de una forma cada vez más crítica. los autores denuncian,
hasta donde tolera la censura, la realidad española de la posguerra.
Los autores más destacados son:
1. Antonio Buero Vallejo, con su obra Historia de una escalera, la cual está considerada como un hito en nuestro
teatro de la postguerra y ya en su estreno tuvo un enorme éxito. Es el drama de la frustración social visto a través de
tres generaciones de la clase media baja.
2. Alfonso Sastre: pretendió hacer del teatro un arma de denuncia y critica social, al que contribuye con obras como:

Escuadra hacia la muerte, tragedia que encierra una visión existencialista

La mordaza

Muerte en el barrio
Ambos muestran su disconformidad con el sistema vigente a través de sus escritos. Son dos formas distintas de
entender la protesta: política, en el caso de Sastre; social, en el caso de Buero Vallejo.
ANTONIO BUERO VALLEJO
Nació en Guadalajara en 1916 en el seno de una familia de clase media . Aunque fue un lector voraz desde la
adolescencia, su primera vocación fue la pintura y cursó estudios de Bellas Artes en Madrid. Tras una crisis religiosa,
crecen sus inquietudes políticas. En 1936 se alista en el ejército republicano. Al término de la guerra es condenado a
muerte, pero se le conmuta la pena por 30 años de cárcel. En una de las prisiones que recorrió coincide con Miguel
Hernández. En esta etapa se despierta su vocación de dramaturgo. Finalmente es indultado en 1947. Desde 1971 fue
miembro la Real Academia Española de la Lengua. Fallece en Madrid en el año 2000.
Buero Vallejo es ante todo un trágico. Su función es doble:
-
inquietar, planteando problemas pero sin proponer soluciones. Ello radica en una característica esencial de su
teatro: el final de sus obras suele ser un interrogante lanzado al espectador; y es el espectador quien con su
reflexión personal plantee posibles soluciones
-
curar, pues impulsa a luchar contra todo lo que se oponga al desarrollo de la dignidad humana. Por eso, sus
tragedias encierran una llamada a la esperanza en un mundo más humano y más justo.
Su producción gira en torno al anhelo de realización humana y a sus dolorosas limitaciones; es decir, la búsqueda de la
felicidad y de la libertad se ve obstaculizada por el mundo en que el hombre vive.
Plantea este tema desde dos planos:
-
un enfoque existencial, en el que se pregunta por el sentido de la vida y por la condición del ser humano
-
un enfoque social y político, en el que denuncia las injusticias.
Podemos hablar de tres etapas en su teatro:
1ª) Teatro existencial, hasta mediados de los años 50: En todas ellas aparecen personajes que se mueven entre
ilusiones y esperanzas en su deseo de escapar de la triste realidad.
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Historia de una escalera (1949) (con la cual recibe el Premio Lope de Vega en 1949)
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En la ardiente oscuridad (1950): en ella se plantea el dilema de si debemos aceptar nuestras propias limitaciones,
tratando de ser felices con ellas o debemos rebelarnos trágicamente
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La tejedora de sueños (1952)
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Hoy es fiesta (1956)
2ª ) Teatro de crítica social que iría desde finales de los 50 hasta el término de los 60.
Sobresale: El tragaluz.(1967): Trata sobre la historia de una familia que ha quedado marcada por la Guerra Civil: la
muerte de una hija, un padre loco,, la pobreza...
En esta etapa tb cultiva el drama histórico en obras como:
Un soñador para el pueblo (1958): sobre Esquilache, ministro de Carlos III
El concierto de San Ovidio(1962): situada en Francia en vísperas de la Revolución
El sueño de la razón (1970): El protagonista es Francisco de Goya. A través de la sordera de este personaje -de
nuevo una tara física-, Buero simboliza la incapacidad de algunos para oír el sentido de la realidad.
3ª) Teatro último en el que la preocupación existencial y social se conjugan con el deseo de innovación formal.
Sobresalen:
La fundación (1974): Esta obra nos introduce en una celda de presos políticos. Uno de ellos, Tomás, está
trastornado y cree hallarse en un centro de investigación hasta que comprende la situación real. En esta obra
Buero Vallejo hace una honda reflexión sobre el compromiso con la realidad, la lucha por transformarla, el ideal de
libertad...
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La llegada de los dioses ( 1971) : vuelve a aparecer la ceguera del protagonista como símbolo de la rebelión contra
las injusticias que le rodean
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La detonación (1977): vuelve a un tema histórico. Evoca la figura inconformita de Larra, su creciente
desesperación y su suicidio, vistos como consecuencia de una situación social y política.
LOS AÑOS SESENTA
1) A principios de los años 60 todavía se cultiva un teatro de tipo social y realista. Hay un grupo de dramaturgos que
pretende poner al descubierto las injusticias y contradicciones existentes en el seno de la sociedad española, y sin
adscripción específica a una ideología concreta, sienten inclinación por un teatro crítico, comprometido y testimonial.
Algunos de estos autores son:
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Lauro Olmo: La camisa
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José Martín Recuerda: Los salvajes en Puente San Gil
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José María Rodríguez Méndez: Vagones de madera
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Carlos Muñiz: El grillo.
2) Otros buscan una renovación de la expresión dramática. El teatro de esta época sigue siendo un teatro de protesta
ante la dictadura, la falta de libertad,... la novedad está en la forma:
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el enfoque realista es sustituido por un enfoque simbólico: el drama es frecuentemente una parábola que hay que
descrifrar. Los personajes suelen ser símbolos (del dictador, del opresor, del oprimido...)
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se recurre a lo grotesco y se da entrada a lo alucinante, a lo onírico
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el lenguaje acude al tono poético
Las primeras manifestaciones de la nueva tendencia son:
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El tintero de Carlos Muñiz
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La pechuga de la sardina de Lauro Olmo
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La dama del alba de Alejandro Casona
En esta década destacan tres autores que consiguieron bastante reconocimiento del público: Antonio Gala, Jaime Salom
y Ana Diosdado.
3) Por razones comerciales o de censura, fueron bastantes las obras de un conjunto de dramaturgos que no llegaron a
los escenarios. Es el llamado teatro subterráneo. Estos autores cultivan un drama al margen y en contra de los
mecanismos habituales de producción teatral:
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Desprecian el drama psicológico
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Los personajes son conceptos
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Utilizan un lenguaje parabólico y absurdo.
Sobresalen: Francisco Nieva, Fernando Arrabal, José María Bellido, Alberto Miralles...
LOS AÑOS SETENTA
La implantación de la democracia (con la supresión de la censura) abría nuevos horizontes para el teatro, pero no han
proliferado autores y obras como se esperaba. Atraer al público al teatro sigue siendo el gran problema, pues éste
tiene cubiertas, a través del cine y de otras formas de comunicación, sus necesidades de diversión y, se siente cada
vez menos atraído por este género literario.
Destacan obras de corte realista:
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Las bicicletas son para el verano ( Fernando Fernán Gómez)
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Esta noche, gran velada (Fermín Cabal)
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Bajarse al moro ( Jose Luis Alonso de Santos)
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