INDICE Introducción Pág. 1 Tipo de trastorno de personalidad

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INDICE
1. Introducción
Pág. 1
2.
Tipo de trastorno de personalidad (descripción divulgativa)
Pág. 1
3.
Caso clínico
Pág 2
4.
Criterios diagnósticos
Pág 2-4
5.
Características clínicas del trastorno
Pág. 4-8
6.
Epidemiología y curso
Pág. 8-9
7.
Diagnostico diferencial y comorbilidad
Pág.9-10
8.
Etiología
Pág. 10-11
9.
Evaluación
Pág.11-12
10.
Tratamiento
Pág.13-15
11.
Conclusión y opinión personal
Pág. 16
12.
Bibliografía
Pág. 17
1. INTRODUCCIÓN
Para la realización de este trabajo acerca del trastorno paranoide de la personalidad hemos
llevado a cabo una revisión de libros de texto con metodología científica con el objetivo de
conocer con más detalle y profundidad en qué consiste y un posible acercamiento de cara a
un abordaje terapéutico de personas con este trastorno.
En primer lugar revisamos los manuales citados en la bibliografía para obtener la
información necesaria de manera individual.
Posteriormente hemos mantenido reuniones todos los miembros del grupo para poner en
común la información recopilada y realizar una síntesis para estructurar el contenido al
esquema demandado.
2. TIPO DE PERSONALIDAD (DESCRIPCION DIVULGATIVA)……
¿Quien no ha pensado alguna vez que la gente está hablando de él, que le están observando
y que están conspirando en contra suya para así acabar con sus secretos y hacerles
evidentes al resto del mundo?. Ante esta situación le diríamos que es un paranoico, que está
loco, y que la gente tiene otras cosas que hacer mejor que estar pensando en como
fastidiarle.
Pero las personas con este tipo de trastorno estarán convencidos al 100% que el resto del
mundo conspira e intentará acabar con ellos.
Estas personas se caracterizan por la desconfianza y la suspicacia general hacia los otros.
Piensan que los demás se van a aprovechar de ellos. Si alguien, por ejemplo, saluda a una
persona con este problema, inmediatamente éste pensará que el que le saluda "quiere o
trama algo". Tienen dudas injustificadas sobre la "lealtad" de sus amigos o la fidelidad de
su pareja, y les cuesta aceptar que se equivocan. Aparentan ser fríos, para así evitar que los
demás conozcan sus puntos débiles y puedan aprovecharse de ello; son muy rencorosos, y
nunca olvidan un insulto o una crítica.
Las personas con este tipo de trastorno de la personalidad tienen escasas relaciones
sociales, motivado por la desconfianza hacia el resto del mundo, pero también se debe al
rechazo que suelen provocar en los demás, debido a su hostilidad. No les gusta que nadie
interfiera en sus asuntos.
1
3. CASO CLÍNICO
Andrés. Varón de 25 años. Soltero
Andrés recuerda como en la etapa de su vida en la que iba al instituto, era una persona
solitaria, con pocos amigos en los que pudiera confiar.
Sentía la necesidad de contar con la lealtad de la gente de su entorno más cercano, aunque
era reacio a compartir sus sentimientos por miedo a que pudieran hacerle daño.
Le gustaba pasar los ratos libres que tenía en su habitación tocando su guitarra, ya que lo
considera la mejor manera de expresar sus sentimientos, sobre todo lo que sentía ante las
injusticias que percibía en su entorno.
Andrés no ha tenido mucho éxito en sus relaciones intimas, con su última novia tuvo una
relación complicada y tensa, ya que el exceso de control que pretendía ejercer sobre ella
terminó privándola de una libertad que ella necesitaba, sus constantes celos y la
desconfianza hicieron la situación insostenible y se produjo la ruptura.
En repetidas ocasiones ha tenido problemas en su entorno laboral debido a la actitud
provocadora y a la vez defensiva que mantenía en las relaciones con los compañeros,
creando un clima tenso e incomodo con sus compañeros y superiores.
La gente de la oficina le catalogaba como una persona egocéntrica, distante y desconfiada,
era "el bicho raro".
Andrés suele malinterpretar las cosas que oye de sus compañeros o sus comportamientos,
creyendo que van orientados a él, para humillarle o burlarse. Ya sean halagos, cumplidos,
críticas o simples comentarios.
Las relaciones con su familia siempre han sido difíciles, sus padres han sido personas muy
rígidas y autoritarias, imponiendo a su hijo ser el mejor en todo lo que hacía y diciéndole
que tenía que ser diferente a los demás.
En la actualidad las discusiones familiares han ido en aumento, ya que no esta de acuerdo
con las imposiciones que sus padres mantienen es su casa.
Existe un ambiente hostil entre ellos debido a que Andrés no es capaz de olvidar
discusiones pasadas, le cuesta pasar página.
4. CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DE TRASTORNO PARANOIDE DE LA
PERSONALIDAD:
Según la DSM-IV-TR:
A. Desconfianza y suspicacia general desde el inicio de la edad adulta, de forma que
las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas, que aparecen en
diversos contextos, como lo indican cuatro ( o más) de los siguientes puntos:
(1) Sospecha, sin base suficiente, que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a
hacer daño o les van a engañar.
(2) Preocupación por dudas no justificadas acerca de la lealtad o la fidelidad de los
amigos y socios.
(3) Reticencia a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que
compartan vaya a ser utilizada en su contra.
2
(4) En las observaciones o los hechos más inocentes vislumbra significados ocultos que
son degradantes o amenazadores.
(5) Alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos,
injurias o desprecios.
(6) Percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás
y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar.
(7) Sospecha repetida e injustificadamente que su cónyuge o su pareja le es infiel.
(B). Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una
esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno
psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.
Nota: si se cumplen los criterios antes del inicio de una esquizofrenia, añadir “premórbido” por ejemplo,
“trastorno paranoide de la personalidad (premórbido) “.
Según la CIE-10:
Es un trastorno de personalidad caracterizado por:
A) Sensibilidad excesiva a los contratiempos y desaires.
B) Incapacidad para perdonar agravios o perjuicios y predisposición a rencores
persistentes.
C) Suspicacia y tendencia generalizada a distorsionar las experiencias propias
interpretando las manifestaciones neutrales o amistosas de los demás como
hostiles o despectivas.
D) Sentido combativo y tenaz de los propios derechos al margen de la realidad.
E) Predisposición a los celos patológicos.
F) Predisposición a sentirse excesivamente importante, puesta de manifiesto
por una actitud autorreferencial constante.
G) Preocupación por “conspiraciones” sin fundamento de acontecimientos del
entorno inmediato o del mundo en general.
Incluye: Personalidad expansiva.
Personalidad paranoide.
Personalidad sensitiva paranoide.
Personalidad querulante.
Trastorno expansivo de la personalidad.
Trastorno sensitivo paranoide de la personalidad.
Tras torno querulante de la personalidad.
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Excluye: Esquizofrenia (F20-)
Trastorno de ideas delirantes(F22.-)
5. CARACTERISTICAS CLINICAS DEL TRASTORNO
Según Caballo (2004):
Este trastorno de personalidad se caracteriza por sospechas y desconfianza profundas e
infundadas hacia los demás.
Las personas con un TPP, se suelen dar cuenta de todo lo que sucede a su alrededor,
vigilando constantemente tanto a las personas como las situaciones y prestan especial
atención a los menajes con doble sentido. Esta hipervigilancia conduce a una interpretación
errónea de acontecimientos que de otra manera, pasarían desapercibidos, son aprendidas
por el sujeto, lo que conduce a un alejamiento de la gente y a restricciones emocionales,
poniendo con gran frecuencia a prueba a los demás.
En estos pacientes se suele dar un círculo vicioso en el que las expectativas de traición y
hostilidad a menudo tienen el efecto de provocar esas mismas reacciones en los demás.
Si alguien de su trabajo obtiene un ascenso, lo verá como un intento deliberado de
humillarlo y rebajar sus logros. Incluso los ofrecimientos de ayuda y cuidado se ven como
críticas implícitas de debilidad.
Los individuos con este trastorno adoptan posturas en guardia que les permite estar alerta
de aquello cuanto acontece a su alrededor y de las personas con las que interaccionan; con
esto consiguen mantener la situación bajo control y parecer fríos hacia los demás.
La hipervigilancia y el interrogatorio hacia quienes les rodean tienen como objetivo
confirmar las dudas y sospechas que tienen formadas sobre las demás personas. Aunque no
tienen reparos en expresar y reprochar los fallos y defectos de los otros, reaccionan con
enfado si se les critica.
También se caracterizan por una preocupación excesiva por las intenciones ocultas que
tienen los demás hacia ellos.
Creen que son muy importantes y que siempre tienen la razón, por lo que ni reconocen ni
aceptan sus errores, mostrándose escépticos e incluso cínicos ante los demás y sus
argumentos.
Presentan una serie de pensamientos automáticos negativos que reflejan una serie de
distorsiones cognitivas.
4
A pesar de que no parecen mostrarse muy sensibles a aquello que padecen los demás, es
fácil herirlos, ya que se sienten frecuentemente ofendidos y humillados al interpretar en el
resto de gente señales de menosprecio hacia ellos.

ASPECTOS CONDUCTUALES CARACTERÍSTICOS DEL TPP:
Son hipervigilantes.
Realizan movimientos rápidos ante cualquier señal de inseguridad en su entorno.
Son provocadores y corrosivos con los demás.
Suelen interrogar a los otros.
Habla coherente, aunque a menudo basada en falsa premisas.
A la defensiva, cuidan mucho cómo se muestran ante los demás.
Reaccionan fácilmente con enfado.
Son vengativos con los que consideran sus enemigos.
Apariencia fría y controladora.
Están aislados, distantes
Comprobación continua de lealtad y fidelidad de los suyos.

ASPECTOS COGNITIVOS CARACTERÍSTICOS DE TPP:
Reacios a hacer confidencias y a depender de los demás.
Ideas persistentes de autorreferencia.
Se sienten perseguidos.
Está en continua alerta.
Son escépticos, suspicaces, cínicos y desconfiados con los demás.
Preocupación por las intenciones de los demás y por los peligros del entorno.
Interpretación errónea de las intenciones del resto.
Perciben el mundo como hostil.
Temen ser utilizados, humillados o dominados.
Incapaces de compartir sus expectativas e intenciones
Sensibles a las críticas
Se resienten con facilidad ante la autoridad.
Evitan sentirse culpables.
Preocupados por el poder y liderazgo.
Se sienten importantes y orgullosos de su independencia.

ASPECTOS EMOCIONALES CARACTERÍSTICOS DEL TPP:
Experimentan gran ansiedad si sienten que pierden el control.
Tensos de forma continua.
Fríos, poco emotivos e insensibles al sufrimiento ajeno.
Iracundos y celosos.
Sensibilidad emocional excesiva.
5
Irritables.
Sin sentido del humor.

POSIBLES ASPECTOS FISIOLÓGICOS Y MÉDICOS DEL TPP:
Problemas neuromusculares.
Problemas del aparato digestivo.
Complicaciones por otros accidentes.

POSIBLE IMPACTO SOBRE EL ENTORNO:
Problemas laborales.
Problemas con las relaciones íntimas.
Pocos amigos y personas de confianza.
Según Millon:
Las personas con este trastorno comparten deteminados síntomas característicos que
agrupamos con tres amplias áreas:

Ansiedad por vinculación: son personas que no pueden confiar en los demás por
miedo a ser controlados y perder su autonomía, y es que no soportan tener que
depender de los demás, lo viven como un signo de debilidad e inferioridad. Temen
la dominación de los otros y esto provoca que cualquier situación que pueda
mermar su capacidad de independencia y libertad de movimiento pueda precipitar
un episodio psicótico. Ante estas situaciones para luchar por conseguir de nuevo su
estatus, y con el miedo al engaño y la traición pueden reaccionar de forma violenta
y acusar a otros de que les persiguen. Todo esto les produce un nivel de ansiedad
elevado.

Suspicacias y delirios cognitivos: la constante falta de confianza les hace
hipersensibles y detectan signos de hostilidad y engaño en su entorno. Tienden a
ver activamente como se confirman sus expectativas con las acciones de los otros,
de forma exagerada y distorsionada. La evitación del contacto con la realidad les
aisla y les priva de las comprobaciones de la realidad que podrían poner límite a
sus suspicacias y fantasías. Son incapaces de ver las cosas como las ven los demás.
Reunen evidencia endeble y redefinen el pasado para que coincida con sus
creencias. No hay diferencias entre lo que piensan y lo que han visto. El curso que
parte de la suspicacia, pasando por la suposición hasta la imaginación ha dado
nacimiento a una idea delirante, se ha creado un sistema de creencias firmes y no
válidas. Las ideas delirantes son una consecuencia del patrón de personalidad
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paranoide. Debido a que se aislan para conservar su independencia tienen mucho
tiempo para meditar, formulan creencias y confían en que son correctas. Estas
tienden a ser sistémicas, racionales y convincentes.

Vigilancia defensiva y hostilidad velada: están constantemente alerta tanto si se
enfrenta como si no a problemas reales, lo que provoca tensión aguda, irritabilidad
y una postura defensiva constante a partir de las cuales pueden pasar a la acción al
mínimo indicio de amenaza. Raras veces se relajan, se alivian o bajan la guardia.
Son incapaces de aceptar sus propios fallos y debilidades y conservan su
autoestima atribuyendo sus imperfecciones a los demás.
Además de esta clasificación de las características, encontramos también otra clasificación
en función de los ámbitos clínicos, aunque cabe destacar que no se puede hablar de
atributos universales como “esencia” de la personalidad paranoide, pues en raras ocasiones
podemos encontrar tipos puros, en la realidad clínica, estas distinciones no están bien
definidas. Podemos encontrar los siguientes niveles:

Nivel comportamental:
o Expresivamente defensivo: está vigilante, alerta para anticipar y detener el
menosprecio, las intenciones maliciosas y los engaños: se resiste tenaz y
firmemente a las fuentes de influencia y control externos.
o Interpersonalmente provocativo: no solo guarda rencor y no olvida las
ofensas del pasado, sino que presenta una actitud pendenciera, reacia y
hostil hacia los conocidos recientes. Genera exasperación e ira mediante la
comprobación de la lealtad y la preocupación inquisidora de intenciones
ocultas.

Nivel fenomenológico:
o Cognitivamente suspicaz: sin motivo, es escéptico, cínico y desconfiado
hacia las intenciones de los demás, incluyendo familiares y colegas, de
manera que provoca que acontecimientos inocuos sean tenidos como
malintencionados o intentos de conspiración. Busca significados ocultos en
los temas más neutros y exagera la más mínima dificultad como si se tratara
de segundas intenciones y traiciones, sobre todo en cuanto a la fidelidad y
la confianza en la pareja o en amigos íntimos.
o Autoimagen inviolable: tiene ideas persistentes de autorreferencia, se siente
excesivamente importante y percibe que los ataques no son aparentes para
los demás, considerando acciones y acontecimientos completamente
neutros como personalmente despectivos y provocadores, cuando no
7
difamatorios. Se siente muy orgulloso de su independencia, es reacio a
confiar en los demás y se aísla, aunque experimenta intensos temores de
perder la identidad, el status y el poder de autodeterminación.
o Representaciones objetales inalterables: internalizan representaciones de
relaciones tempranas significativas, que se configuran de manera fija e
implacable en creencias y actitudes profundas. Se guían también por
convicciones inflexibles que, a su vez, constituyen de manera idiosincratica
una jerarquía fija de presupuestos, temores y conjeturas que se mantienen
tenazmente, aunque sin fundamento.

Nivel intrapsiquico:
o Mecanismo de proyección: repudian claramente los rasgos y motivos
personales indeseables, y los atribuyen a los demás. Ciegos a sus propios
comportamientos y características poco atractivos, están hiperalerta y son
hipercríticos con las características similares de los demás.
o Organización inflexible: la inflexibilidad del sistema de las estructuras
morfológicas que lo sustentan, así como la rigidez de los canales de
afrontamiento defensivo, la mediación de conflictos y la necesidad de
gratificación, generan una estructura demasiado excitable en tensión, tan
poco acomodable para cambiar circunstancias que es probable que
estresantes no anticipados precipiten explosiones o frustraciones internas.

Nivel biofísico:
o Estado de ánimo irascible: presentan un proceder frío, taciturno, grosero y
sin sentido del humor. Intentan parecer que no tienen emociones ni
objetivos, pero son inquietos, envidiosos, celosos, rápidos en ser ofendidos
personalmente y reaccionan con cólera.
6. EPIDEMIOLOGIA Y CURSO

Epidemiología:
El primer autor que estudió la prevalencia del TPP fue Leighton (1959) en el Stiling
Country Study. Posteriormente se hicieron otras investigaciones como la de Langer y
Michal (1963), Reich et al (1986) y Zimmerman y Coryell (1990), Maier (1992), Baron
(1985 con resultados diferentes, pero a destacar).
Los datos actuales, señalan que la prevalencia de éste trastorno de personalidad es 0'5 al
2'5 % en la población general, 10-30% en pacientes psiquiátricos internos y del 2-10% en
los pacientes psiquiátricos ambulatorios (APA, 2000).
En los hospitales se suele diagnosticar con más frecuencia en hombres que en mujeres,
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cosa que no se da en la población general, ya que no hay muchos datos al respecto.
Cuando hablamos de trastornos de la personalidad, y en concreto del TPP hay que tener en
cuenta siempre, el contexto y la cultura donde se diagnostica. Tenemos que estar seguros
de que ciertos síntomas son signos claros de éste trastorno o que son característicos de una
determinada cultura. Como se menciona en el libro "Manual de trastornos de la
personalidad", del que hacemos mención, algunos grupos étnicos presentan
comportamientos propios de su cultura que pueden clasificarse de paranoides y en otras
no.

Curso:
¿Cuando puede aparecer por primera vez? puede aparecer en la infancia o adolescencia,
aunque en éste sentido hay que tener mucha precaución en diagnosticarlo antes de la edad
adulta, ya que en la adolescencia los diagnósticos son frecuentemente inestables. Por este
motivo hay que observar la evolución del paciente.
Algunos síntomas a destacaren la infancia o adolescencia que puedan indicar PPT son:
posible aislamiento (escasas relaciones con compañeros), ansiedad social,
hipersensibilidad y bajo rendimiento escolar.
7. DIAGNOSTICO DIFERENCIAL Y COMORBILIDAD
Comparación del TPP con trastornos del Eje 1
Aunque hay síntomas parecidos entre el TPP y otros trastornos que ahora vamos a
mencionar del Eje 1, hay que diferenciar que éstos últimos se caracterizan por la presencia
de un periodo de síntomas psicoticos persistentes, como son los delirios y alucinaciones.
TRASTORNOS DEL EJE 1:
TPP
- Trastorno delirante tipo persecutorio
- Esquizofrenia de tipo paranoide
- Trastorno del estado de ánimo con
síntomas psicóticos
Diagnostico diferencial entre TPP y otros trastornos de la personalidad:
- TPP y trastorno esquizotipico de la personalidad:
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Comparten síntomas similares como la suspicacia, el destaciamiento interpersonal e
ideación paranoides, pero en el TPP no se suelen dar ni pensamientos mágicos, rarezas en
el lenguaje ni experiencias perceptivas como en el trastorno esquizoide.
- TPP y trastorno límite e histriónico de la personalidad:
Ambos comparten la reacción de ira ante pequeños estímulos pero en el trastorne límite e
histriónico de la personalidad no se encuentra la suspicacia generalizada característica del
paranoide.
- TPP y trastorno evitativo:
En los dos trastornos se da con mucha frecuencia el aislamiento social. Este aislamiento
social en el TTP se debe a las “malas intenciones ajenas”, y en el trastorno evitativo es
debido a las evaluaciones negativas y miedo por no saber como reaccionar delante de las
personas.
- TPP y trastorno antisocial de la personalidad.
Al igual que en el trastorno antisocial, en el TPP pueden darse comportamientos
antisociales. Se diferencian en que el en TPP los motivos pueden ser por venganza y no
por deseos de explotación como en el antisocial.
- TPP y trastorno narcisista:
En el trastorno narcisista también puede legar a haber aislamiento social, igual que en el
TPP, pero en el narcisista es por el miedo a que los demás descubran sus imperfecciones o
defectos.
- El TPP como antecedente premórbido de otros trastornos
El TPP puede aparecer como antecedente premórbido de otros trastornos del eje 1 como la
esquizofrenia o el trastorno delirante.
- ¿Se puede dar el TPP conjuntamente con otras patologías?
Puede darse conjuntamente con frecuencia con trastornos como el obsesivo- compulsivo,
la distímia, la fobia social, la agorafobia, dependencia de alcohol y otras sustancias.
Comorbilidad con otros trastornos de personalidad:
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Los más probables son:





Trastorno esquizotípico
Trastorno esquizoide
Trastorno narcisista
Trastorno límite
Trastorno de evitación
8. ETIOLOGIA
Sobre la etiología del TPP se sabe muy poco.
Nosotros vamos a explicar una teoría propuesta en el Manual de trastornos de la
personalidad (Caballo, 2004), que más que una explicación del posible origen remoto y
único de la enfermedad, el autor, Turkat (1985), propone 5 etapas a la hora de explicar el
desarrollo de éste trastorno:
1. Los padres se centran en enseñar al niño que no debe cometer errores, y de la
importancia de ser diferente a los demás. ¿Cómo es ésta captado por el niño? El
niño se ve como un ser especial, (ya que es diferente) y estará a la defensiva ante
las evaluaciones de los demás. Los padres, además, infundarán esa idea, diciéndole
que los demás tendrán envidia de sus capacidades especiales, centrándose en
ensalzar las necesidades de mantener la unión y la privacidad familiar.
2. Todo lo anterior, producirá ciertas consecuencias en el niño. Éste puede llegar a ser
un niño ansioso, estar a la defensiva y sentirse diferente a los demás compañeros.
Esto hace que se comporten de diferente manera con los niños y que éstos puedan
llegar a rechazarlos. Esto empeorará si los padres refuerzan estas situaciones,
dónde el niño no desarrolla habilidades sociales y como consecuencia podría llegar
a ser un niño aislado por sus iguales.
3. En el momento que se produce ese aislamiento y ostracismo, los niveles altísimos
de ansiedad evitan la socialización normal en la adolescencia y como consecuencia
aumentan las ideas obsesivas.
4. Se buscan explicaciones racionales para disminuir la ansiedad. En esta etapa se
resalta la idea de que si el individuo ha aprendido a ser diferente a los demás, su
evaluación de su entorno y contexto también va a ser distinta y /o particular.
El ejemplo que cita Turkat es: “Los demás están celosos de mí porque están celosos de
mis capacidades especiales”. Con reacciones como éstas pueden interpretar como señal de
amenaza cualquier evaluación que sobre ella se haga.
5. En esta fase aumenta el entusiasmo social. Esto se produce por las sospechas que el
sujeto tiene, junto a la conducta hipersensible, y dónde la persona llega a
malinterpretar las intenciones de los demás (llegando a responder de forma no
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adecuada y hasta llegando a repeler a los demás).
¿Qué datos se han encontrado sobre estudios genéticos?
Estudios genéticos han encontrado que el TPP esta más frecuentemente relacionado con el
trastorno delirante que con la esquizofrenia. (Caballo, 2004)
9. EVALUACION
¿Cómo se puede evaluar a éste tipo de pacientes?
Una de las mejores formas para evaluar a cualquier paciente con un trastorno de la
personalidad en con la entrevista, (ya que no le podemos observar en la vida real). El
problema, es que sobre todo en las primeras entrevistas, estos pacientes pueden reaccionar
de forma muy fría y hasta siendo sarcásticos.
Uno de los factores más importantes para la evaluación y posteriormente para el
tratamiento, es la creación de un vínculo adecuado entre el paciente y el profesional. Si se
crea una relación adecuada, la persona que padece el trastorno tenderá más a la
colaboración. Con los pacientes TPP, esto es complicado, y el terapeuta tendrá que ser
muy cauto y mantener la precaución, ya que a estos enfermos se les puede despertar la
suspicacia con mucha facilidad. Aun siendo cautelosos, intentarán averiguar las
intenciones “ocultas” del terapeuta, y evaluaran detenidamente cada pregunta realizada.
Si el profesional los intenta convencer de que confíen en él, seguramente el paranoide
sospechara más.
La manera más fácil de solucionar esto sería partir de que el paciente, en el inicio, va a
desconfiar del terapeuta haga lo que haga, y que gradualmente se le irá ganando por medio
de actos. Tampoco al profesional le tiene que asustar que se resista al interrogatorio, y
menos que si empieza a colaborar en algún momento se sienta traicionado por la persona
que le esta tratando, y que puede ser probable que emprenda un ataque o que abandone el
tratamiento.
Respecto a instrumentos estandarizados de autoinformes vamos a citar los siguientes:



MCMI- III, Davis y Millon, (1994). Es general
La escala Paranoia (Pa) del MMPI
Escala Paranoia (Paranoia Sale), Fenigstein. Ganable, 1992), que evalúa
pensamiento paranoide.
12
10. TRATAMIENTO
Uno de los motivos principales por el que un paciente con TPP acude a un tratamiento,
suele ser por los problemas de las relaciones con los demás. Esto suele ser mayor problema
para las personas que están alrededor que para el propio enfermo.
¿A qué problemas se enfrenta el terapeuta con este tipo de trastorno?










Es muy difícil que el paciente exprese sus problemas emocionales o interpersonales.
Desconfianza y preocupación ante la gente.
Dificultad en penetrar la barrera de sus sospechas.
Las preguntas las ven como críticas o ataques. Las analizan constantemente.
Desconfianza ante expresiones de simpatía o interés
Poca responsabilidad ya que sienten que son los demás quien quieren hacerles daño.
Hábitos y actitudes muy arraigadas que invaden la estera composición de su
funcionamiento.
Mejorías muy pequeñas.
El pronóstico a largo plazo de paranoide no es tan malo como el de esquizotípico.
Luchan por “ganar terreno sin ayuda ajena”
Todos estos puntos hacen que sea casi imposible establecer una relación terapéutica.
Como hemos citado en el inicio, una de las razones por las cuales el sujeto puede “aceptar”
el inicio de la terapia es para tener más habilidades sociales y menos problemas con los
demás, quieren evitar que se aprovechen de ellos, que las personas les critiquen.
¿Cuáles pueden ser los objetivos de las intervenciones terapéuticas?
Lo ideal seria que este tipo de enfermos aprendan a bajar la guardia y a obtener
satisfacción y refuerzo de las relaciones interpersonales, así como a dejar de estar
constantemente a la defensiva. Esto abriría al paciente a muchas experiencias
potenciadoras de la vida (Millon, 2004)
El inicio de la terapia suele ser bastante difícil y estresante para el sujeto. Una cuestión
básica para poder empezar adecuadamente es la creación de una buena relación
terapéutica. Como hemos dicho anteriormente, aquí entra el problema de éste tipo de
personalidad. Un paciente paranoide se caracteriza por ser altamente sensible al dolor
psíquico producido por los demás, por ello intentan evitar situaciones aversivas y
evaluadoras. Siempre se van a comportar de forma cautelosa, y más si es una persona que
le está evaluando. Por todo esto una de las tareas más fundamentales es que puedan
discriminar las amenazas reales de las percibidas.
En el inicio es recomendable la utilización de estrategias conductuales que se centran en
objetivos poco amenazadores.
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Lo que se pretende es que en el paciente vaya aumentando la sensación de autoeficacia,
controlar la ansiedad y que se vaya mejorando las habilidades interpersonales reduciendo
la sensibilidad ante las críticas.
En el manual de trastornos de la personalidad se mencionan unos procedimientos
conductuales propuestos por Turkat (1990). Señala 2 enfoques para intervenir en éste tipo
de pacientes:
1) Reducción de la sensibilidad del paciente ante las críticas de los demás: en este
punto se suelen utilizar la relajación muscular y/o estrategias de
reestructuración cognitiva. El objetivo es que den respuesta contra la ansiedad.
Además, en la terapia entre el paciente y terapeuta crearán una jerarquía de
críticas que provocan dicha ansiedad. Potencialmente se irá desensibilizando a
esas críticas, primero en la clínica y después en la vida real.
2) Entrenamiento en habilidades sociales: cuatro áreas que el paciente tiene que
mejorar:
a. Atención social: que preste atención a estímulos pertinentes de las
situaciones sociales. Aquí se les puede poner videos sobre interacciones
interpersonales.
b. Procesamiento de la información: enseñar al paciente a interpretar los
estímulos sociales.
c. Emisión de las respuestas: atendiendo a la adecuación de los
comportamientos paralingüisticos y no verbales, teniendo en cuenta la
apariencia física.
d. Retroalimentación: que utilice las consecuencias de la conducta de
forma adecuada, aprendiendo a utilizar la retroalimentación negativa de
forma constructiva y prestando atención al aumento de la
retroalimentación positiva.
Posteriormente se irán introduciendo intervenciones cognitivas que seguirán a los
procedimientos conductuales mencionados, con esto intentarán cambiar los patrones
cognitivos, conductuales y afectivos.
Los pasos que se deben dar son lentos y progresivos y el terapeuta tiene que mostrar un
respeto tranquilo y verdadero por estos pacientes.
Tiene que aceptar (aunque nunca confirmar) las creencias inusuales del paciente. Como
hemos dicho, el primer objetivo tiene que ser liberar la desconfianza del paciente y que
aprenda que puede compartir sus pensamientos y ansiedades con los demás aunque sufra
humillación.
Si se consigue que vaya confiando en el terapeuta, empezará a quitarse tantas defensas, se
relajará y se abrirá a nuevas conductas y actitudes (disminuir su suspicacia).
El terapeuta podrá reducir dicha suspicacia si opta por ir explicándole al paciente cada
paso, ya que el control es una característica de estos pacientes. Las técnicas
comportamentales se centrarán en ese control paranoide.
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Es importante enseñarles a expresar sus pensamientos de forma constructiva, sin que prime
la explosividad y/o agresividad.
Los análisis funcionales pueden ayudar a descubrir que personas y entornos particulares
fomentan las reacciones paranoides. Esto facilitará al paranoide el reconocimiento de
ambientes que le produzcan irritación, y poder eliminarlos.
Otro punto que se suele tratar en muchos pacientes paranoides es el abuso y acoso que han
padecido en manos de sus padres, y que esto puede influir en la posterior educación de sus
hijos. Se sugiere que intenten recordar como se sentían ante esas situaciones. Lo que se
intenta es que en un futuro la relación con sus hijos sea más empática.
El estilo cognitivo suspicaz manifiesta errores cognitivos que suelen caracterizarse por un
pensamiento dicotómico y sobregeneralizaciones. Suelen razonar en la dirección contraria
a la evidencia a partir de ideas preconcebidas. En este caso, los objetivos de la terapia
pueden ser que el paciente explore explicaciones alternativas, y que el terapeuta intente
introducir un elemento de duda en el pensamiento del paranoide (Stone, 1993).
Se les puede ayudar a que revisen experiencias pasadas para que se den cuenta de que no
se ha cumplido el peligro que creían.
En cuanto a mejorar las relaciones interpersonales, se propone al paciente que piense que
beneficios tendrá al relacionarse con otras personas a diferencia de estar sólo. Si aceptas
esto, se podrá ir reduciendo poco a poco el aislamiento.
Los métodos grupales suelen estar contraindicados en este tipo de pacientes ya que son
muy desconfiados y rígidos con los demás. Las técnicas de pareja y de familia corren
también el riesgo de fracasar, pueden pensar que el terapeuta se pone del lado de sus
familiares y despertar otra vez la desconfianza.
En cuanto al tratamiento farmacológico, no suele ser muy útil en estos casos. Se suele
utilizar antipsicóticos, normalmente dosis bajas y antidepresivos, especialmente
serotoninérgicos o clomipramina, que pueden aportar beneficios sobre los rasgos
obsesivos, disforicos, ansiedad social e irritación.
En definitiva, hay muchos problemas a los que el terapeuta se va a enfrentar: pocos llegan
voluntariamente
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11. CONCLUSION Y OPINION PERSONAL
A medida que hemos ido elaborando el trabajo, hemos ido resaltando ciertas
peculiaridades de esta enfermedad.
La principal, es que en definitiva hay poca información sobre el TPP, sobre todo si
hablamos sobre su etiología. Las pocas investigaciones que se han realizado, posiblemente
por el interés por otro tipo de trastornos, nos dejan muchos huecos en blanco por estudiar.
Nos han llamado la atención las dificultades que se plantean en el tratamiento con este tipo
de enfermos. El primer problema es que es muy difícil que vayan a consulta porque no
creen que tengan ninguna enfermedad. Si acuden es por problemas en las relaciones
interpersonales, pero culpando a los demás de ello. Cuando ya han iniciado la consulta la
segunda dificulta la segunda dificultad es en la relación entre paciente y terapeuta; hemos
vista casi la imposibilidad de penetrar en las barreras de la desconfianza, suspicacia y
sospechas.
Con todo esto ya pensamos en que es muy difícil el tratamiento de TPP, y que si hay
mejorías con pequeños pasos.
También nos plantearemos el miedo a sentir rechazo sobre este tipo de pacientes, en el
caso de que fuéramos los terapeutas.
Hemos visto como el TPP tiene muchas similitudes con otro tipo de enfermedades, como
el trastorno delirante, que tenemos que tener en cuenta en el diagnóstico.
En definitiva, creemos que se podría hacer más por este tipo de enfermos, por la poca
investigación realizada frena la evolución positiva del TPP. Es un problema que no solo
perjudica al enfermo, sino, en mayor medida a las personas que están a su alrededor.
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12. BIBLIOGRAFIA
-
MILLON, T.1998. Trastornos de la personalidad. Más allá del DSM-IV. Masson.
-
CABALLO, V.E. (coord.) 2004. Manual de trastornos de la personalidad.
Descripción, evaluación y tratamiento. Síntesis.
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López-Ibor Aliño, Juan J., Valdés Miyar, Manuel (dir.) (2002), DSM-IV-TR.
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado,
Barcelona: Editorial Masson.
-
(1992).Trastornos mentales y del comportamiento. Descripciones clínicas y pautas
para el diagnóstico. Meditor.
Blanca Herrero del Amo
Mar Gutierrez Estruch
Alejandra Barriuso Izquierdo
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