La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

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La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)
Los problemas que quedaron pendientes al finalizar la I Guerra Mundial se agudizaron con
los años. En Europa se vivía un ambiente de intranquilidad agravado por serios problemas
económicos. La democracia, por su parte, era derrotada en diferentes lugares por sistemas
alternativos como el comunismo, nazismo y el fascismo.
En Alemania la pésima situación político-económica, unida a un fuerte pesimismo nacional
tras el Tratado de Versalles, había permitido llegar al poder a Hitler, el líder de los
nacionalsocialistas. Él prometió el resurgimiento del país germano, para lo cual resultaba
necesario expandirse, especialmente hacia el Este.
En agosto de 1939 se produjo el pacto nazi-soviético, sentando las bases para el posterior
desarrollo de los regímenes totalitarios.
Las acciones militares se iniciaron con la invasión de Polonia, por parte de Alemania, en
septiembre de 1939. Tras la derrota polaca, la URSS tomó posesión de los territorios
orientales cedidos en 1921, lo que provocó la guerra contra Finlandia. La URSS obtuvo las
costas del istmo de Carelia y del lago Ladoga (marzo 1940). Después incorporó Lituania,
Letonia y Estonia en calidad de estados (agosto 1940). Lo que quedó de Polonia se
convirtió en un protectorado del Reich alemán. Las potencias occidentales, Francia e
Inglaterra principalmente, no estaban dispuestas al avance nazi, y el 3 de septiembre le
declararon la guerra a Alemania, dando comienzo a la II Guerra Mundial.
En abril de 1940 Alemania invadió Dinamarca y Noruega. Al mes siguiente invadió la
neutral Bélgica y ocupó los Países Bajos. La táctica de la “guerra relámpago” (blitzkrieg) le
proporcionó importantes triunfos a Alemania, que comenzó así la invasión de Francia.
En pocas semanas, el ejército francés fue vencido y su gobierno se refugió en Burdeos.
Italia había entrado a la guerra apoyando a su ahijada natural, Alemania, que parecía
consolidar su poder en Europa Occidental. El pacto Tripartito de septiembre de 1940
aseguró, además, el favor de Japón. Solamente Gran Bretaña resistía gracias a su estratégica
posición insular, lo que motivo a Hitler a realizar un duro ataque aéreo, destinado a destruir
los recursos ingleses y la moral de su pueblo, para invadir la isla. Pero los británicos,
gobernados por Winston Churchill (1874-1965), lograron reducir el poder ofensivo
germano, que motivó a Hitler a desistir de tal invasión. El dominio británico del mar
permitió el abastecimiento de su nación, a pesar del cerco submarino alemán. Además, el
escenario de operaciones fue trasladado al África
En junio de 1941 Hitler se lanzó contra la URSS, en lo que se considera su más grave error.
En las duras tierras soviéticas fue sorprendido y detenido por el crudo invierno ruso. En
1943 los rusos incluso fueron capaces de iniciar una nueva ofensiva contra Alemania.
Estados Unidos, por diversas consideraciones, se había mantenido neutral, aunque prestaba
apoyo económico a Inglaterra. Se sumaba a ello el antagonismo entre americanos y
japoneses, importantes aliados de los alemanes.
El 7 de diciembre de 1941, Japón había atacado a Estados Unidos sin previo aviso,
destruyendo gran parte de la flota estadounidense anclada en Pearl Harbor (Hawai). El
mismo año Estados Unidos entra a la guerra apoyando a Gran Bretaña.
La guerra desde la entrada de Estados Unidos tomo un nuevo giro, con la contraofensiva de
los aliados. En el pacífico, el triunfo norteamericano obtenido en la batalla de Midway
(1942) le aseguró el control del mar. También hubo triunfos en África y en Stalingrado en
Rusia; estas victorias fueron seguidas por el desembarco en Sicilia. Este último triunfo
provocó la caída de Mussolini y llevó a Italia a firmar un armisticio. Ante tal situación los
alemanes penetraron en la Francia no ocupada y en la Italia septentrional, rescatando a
Mussolini que había caído en manos de los aliados.
En el frente oriental, entretanto, los alemanes, desde 1942 a 1944, sufrieron sucesivas
derrotas. Mientras tanto, en el sur y el oeste los aliados avanzaban inexorablemente. El
simbólico desembarco de Normandía (junio de 1944) marcó el principió del fin para Hitler
y sus socios.
En 1945 los aliados entraron en la propia Alemania. Berlín fue invadido simultáneamente
por los soldados rusos, desde el este, y norteamericanos, desde el oeste. Las fuerzas
alemanas capitularon, mientras Hitler optó por el suicidio. Mussolini fue fusilado y colgado
de los pies.
A pesar de su inminente derrota, sólo Japón quedaba sin rendirse, lo que llevó al Presidente
Truman, de EE.UU., a utilizar la poderosa bomba atómica sobre la ciudad japonesa de
Hiroshima, el 6 de agosto de 1945 y, tres días después, en Nagasaki. Un par de semanas
más tarde Japón se rindió.
Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial
La Segunda Guerra ha sido sin duda uno de los conflictos más cruentos y devastadores que
se hayan producido jamás. Es que los contendores no fueron naciones empobrecidas y
atrasadas, que disputaran por añejas cuestiones territoriales, sino las potencias más
avanzadas del mundo. Nunca antes habían sido utilizados con tanta eficiencia medios de
destrucción masiva, como quedó en evidencia luego del estallido de las bombas nucleares
de Hiroshima y Nagasaki.
La primera bomba nuclear fue lanzada sobre Hiroshima el 6 de agosto. Tres días después
fue lanzada una segunda bomba, sobre Nagasaki. El saldo dejado por estas dos primeras
experiencias de utilización de bombas nucleares fue devastador. Ambas ciudades fueron
barridas del mapa. Hubo ceca de 340.000 muertos, además de millares de heridos. Bajo
estas circunstancias, el gabinete ministerial resolvió aceptar la declaración de Potsdam. El
15 de agosto de 1945 se produjo la rendición.
Al terminar la Segunda Guerra se calculó un total de entre 40 y 60 millones de muertos.
Muchos de ellos cayeron en los bombardeos realizados en forma constante en contra de
civiles, otros durante los combates, pero muchos, en forma sorprendente, como
consecuencia de la aplicación sistemática de políticas de exterminio. El caso más grave fue
el de los judíos, que perdieron a millones de los suyos durante el Holocausto. Los efectos
económicos fueron igualmente devastadores. Junto a lo judíos van hacer perseguidos
también los gitanos y los negros. El sistema productivo de las economías más pujante del
mundo, fue severamente dañado. Durante varios años los europeos conocerán la escasez de
alimentos, materias primas, el hambre y las enfermedades.
Pero sin duda los cambios más perdurables fueron los que se produjeron en el área política.
la guerra modificó las relaciones de poder entre los distintos países y continentes. Europa
había sido el centro indiscutido del mundo durante el siglo XIX, bajo el liderazgo de
naciones como Inglaterra, Francia o Alemania, la cultura, la economía y la política europea
habían marcado el pulso de una parte importante de las naciones del mundo. Al término del
conflicto este período dorado de los europeos a concluido, al adquirir primacía las de dos
grandes superpotencias que se disputarán el poder en la segunda mitad del siglo XX:
Estados Unidos y Unión Soviética.
La guerra modificó el paisaje territorial del mundo. Hubo importantes cambios, en gran
medida debido al poder que adquirió Unión Soviética. Fueron redefinidas las fronteras de
Yugoeslavía, Rumania, Hungría, Grecia, Bulgaria, Polonia, Alemania, Japón, China, entre
otros.
Las potencias que habían participado en el conflicto comprendieron que este tipo de
experiencias no podían volver a producirse, y decidieron organizar la paz. Se funda en abril
de 1945 la Organización de Naciones Unidas (ONU), bajo el impulso de países como
Estados Unidos, Unión Soviética, China, Francia y Gran Bretaña. El objetivo de este
organismo internacional era encontrara soluciones políticas a los problemas regionales y
globales, para que nunca más las rivalidades entre países pudieran desembocar en guerras
abiertas, que involucraran a muchas naciones. Desafortunadamente los ideales encarnados
por la ONU no pudieron encontrar realización en el mundo dividido de la “guerra fría”.
Otra de las consecuencias de la guerra fue el despertar del llamado “tercer mundo”, que se
traduce en el llamado proceso de “descolonización”.
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