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Inhibición enzimática
La actividad de una enzima puede ser disminuida o eliminada completamente por la
acción de ciertas sustancias a las cuales se las conoce con el nombre genérico de
inhibidores enzimáticos. Debemos aclarar que no deben ser incluidos en este grupo
de sustancias, aquellos agentes que producen simplemente una destrucción irreversible
de la enzima, como podrían ser todos aquellos que conducen a su desnaturalización,
como por ejemplo los ácidos fuertes.
La inhibición enzimática es de gran importancia fisiológica, ya que a veces la inhibición
de una sola enzima que forma parte de una cadena de reacciones metabólicas puede
inhibir por completo a todo el proceso metabólico involucrado y ejercer en esa forma un
efecto profundo y a veces fatal sobre el organismo. De más está recalcar la importancia
que este fenómeno tiene en farmacología y toxicología como así también en el
desarrollo de herbicidas e insecticidas. De ahí que el estudio del mecanismo de acción
de los inhibidores se haya constituido en una de las más exploradas de la enzimología
práctica.
Los inhibidores pueden clasificarse en dos grandes grupos:
1) Irreversibles.
2) Reversibles
i) competitivos
ii) no competitivos
En el primer caso la enzima no recobra su actividad por remoción del inhibidor libre.
Esto es debido a que el inhibidor irreversible, actúa por lo general modificando
irreversiblemente o aún destruyendo algunos de los grupos esenciales del centro activo.
En el segundo caso, la enzima recobra su actividad por remoción del inhibidor libre (por
ejemplo por simple diálisis). Lo cual demuestra que hay un equilibrio entre el inhibidor
libre y la enzima. Ejemplos de uno y otro tipo de inhibidores los encontramos entre
los llamados reactivos de tioles. Estas sustancias tienen la particularidad de reaccionar
específicamente con grupos sulfhidrilos de las proteinas, aportados por los grupos
laterales correspondientes a los residuos de cisteína. Existen ciertas enzimas que
requieren para actuar que algunos de esos grupos sulfhidrilos estén libres. Es evidente
que en esos casos los reactivos de tioles, al bloquear los grupos sulfhdrilos esenciales de
estas enzimas, pueden actuar como inhibidores. Entre algunos reactivos de tioles
podemos mencionar al p-cloromercuribenzoato y el alquilante iodoacetato, que
ejemplifican a un inhibidor reversible y aun inhibidor irreversible respectivamente.
Ambos reaccionan con los grupos sulfhidrilos libres (-SH) de las proteinas, pero en
tanto que el primer lo hace formando un complejo reversible (mercaptida), el segundo
forma un carboximetil-derivado de gran estabilidad, incapaz de disociarse.
Cl-Hg
Enzima
COO-
↔
P-cloromecuribenzoato
Hg
COO- + ClH
Enzima inactiva
En el
primer caso, una vez establecido el equilibrio, si se elimina el pcloromercuribenzoato, la reacción, por el principio de acción en masa, se va a desplazar
hacia la izquierda, disociándose el complejo enzima-inhibidor en enzima libre e
inhibidor. Si la eliminación es total, toda la enzima recuperará su forma libre activa.
En cambio, en el segundo caso, una vez formado el carboximetil-derivado, es imposible
disociarlo dada su extraordinaria estabilidad, por ende, la eliminación del exceso del
inhibidor será ineficaz para hacer recuperar la actividad original.
Otro ejemplo de inhibición irreversible es el representado por los llamados gases
neurotóxicos que se desarrollaron durante la 2ª guerra mundial, para ser utilizados como
gases de guerra.
Son sustancias que reaccionan con el grupo alcohólico del resto lateral correspondiente
a la serina de algunas enzimas que tienen un hidroxilo en el centro activo y que es
necesario para que la enzima presente actividad.
Una enzima de ese tipo es la acetilcolinestearasa que interviene en los procesos de
transmisión del impulso nervioso, causando entre otros efectos, parálisis de los
músculos estriados.
acetilcolinestearasa
Acetilcolina + H2O ↔ colina + acetato
Una de las primeras sustancias que se utilizó con es fin es el diisopropilfluorofosfato
que reacciona con la enzima en la siguiente forma.
Se lo utilizó también como insecticida (pertenece al grupo de los organofosforados). Es
muy efectivo pero sumamente peligroso por su volatilidad.
Vamos ahora a referirnos exclusivamente a la inhibición reversible en la cual el
inhibidor también interactúa con algún grupo esencial de la enzima, pero haciéndolo en
forma reversible. Las distintas formas de interacciones se traducen en varios tipos de
inhibición perfectamente diferenciables experimentalmente. Los dos tipos más comunes
son la competitiva y la no competitiva.
En la inhibición competitiva el inhibidor se combina reversiblemente con la enzima en
el sitio por el cual se debería unir el sustrato, impidiendo por lo tanto la formación del
complejo
activo
enzimasustrato. De ahí el nombre de
competitiva
porque
efectivamente
tanto
el
inhibidor como el sustrato
compiten por el mismo sitio y
tratan
de
desplazarse
mutuamente de la enzima. Las
posibles formas de reaccionar
del sustrato y el inhibidor con
la enzima pueden presentarse
por las ecuaciones:
Por ello este tipo de inhibición se caracteriza en que puede disminuirse
considerablemente aumentando la concentración de sustrato.
En este tipo de inhibidores se incluyen sustancias que estructuralmente son muy
parecidas al sustrato y que por lo pueden ocupar el lugar que ocuparía el mismo sobre la
enzima pero que no pueden ser atacas por la misma.
Un ejemplo clásico de este tipo de inhibición es el de la inhibición de la succinato
deshidrogenasa, enzima que tiene por sustrato el ácido succínico, por otras sustancias
estructuralmente parecidas al ácido succínico, como el ácido malónico, el ácido oxálico,
y el ácido glutárico.
Ácido succínico
Ácido malónico
Ácido oxálico
Ácido glutárico
En la inhibición no competitiva, se postula que el inhibidor se une con la enzima en
otro sitio, que no es aquel por el cual se une el sustrato. Por esa razón la unión del
sustrato con la enzima no es
afectada por la presencia del
inhibidor y se puede formar
entones un
complejo enzimasustrato-inhibidor.
Pero este
complejo
es
catalíticamente
inactivo y no puede escindirse en
productos de la reacción
y
complejo enzima-inhibidor. En
este caso, las posibles formas de
reaccionar del sustrato y el
inhibidor con la enzima se
representan por las ecuaciones
siguientes.
Este tipo de inhibición se caracteriza entonces porque no puede ser revertido por un
aumento de la concentración de sustrato. El sustrato no puede desplazar al inhibidor
unido a la enzima. Experimentalmente ambos tipos de inhibición pueden distinguirse
fundamentalmente mediante la aplicación del método de Lineweaver y Burk antes
descripto a la reacción enzimática con y sin inhibidor en cuyos respectivos casos se
obtendrán los gráficos indicados en las figuras siguientes.
Inhibición competitiva
Lineweaver-Burk
Michaelis-Menten
Vo
1/Vo
Vmáx
Sin inhibidor
con inhibidor
sin inhibidor
Vmáx/2
1/Vmáx
Sin inhibidor
Km
Km inh
10
(sustrato)
0
-1/Km -1/Km inh
1/(S)
Como puede apreciarse en el gráfico, en el caso de la inhibición competitiva la Vmáx
para una dada cantidad de enzima no se modifica por el agregado de inhibidor porque
agregando una concentración lo suficientemente grande de sustrato se puede desplazar
completamente al inhibidor. Sin embargo, el Km aumenta porque la presencia del
inhibidor hace que se necesite una mayor cantidad de sustrato para saturar a la enzima
que la que se necesitaría si el inhibidor no estuviera presente.
En contraposicion a lo anterior, en la inhibición no competitiva, el inhibidor disminuye
el valor de la Vmáx sin modificar la Km ya que la unión del sustrato a la enzima no
está alterada por la simultánea unión del inhibidor.
Inhibición NO competitiva
Lineweaver-Burk
Michaelis-Menten
1/Vo
Vo
Vmáx
sin inhibidor
con inhibidor
Vmáx/2
con inhibidor
sin inhibidor
1/Vmáx inh
Vmáx inh
Vmáx inh/2
1/Vmáx
Km = Km inh
(sustrato)
1/(S)
-1/Km
En resumen.
Tipo de
Inhibicion
reversible
Sitio de unión de la
enzima
- La unión del substrato y
competitiva del inhibidor son
mutuamente excluyentes
- A muy altas
concentraciones de
sustrato desaparece la
inhibición
En presencia
del inhibidor
- el valor de
Km aumenta
- Se mantiene
el valor de
Vmáx
- Por lo general, el
inhibidor competitivo es
un análogo químico del
substrato.
no
competitiva
- Se une a un lugar
diferente del sitio activo la
enzima
- El valor de
Km se
mantiene
- Se une a la enzima libre
y también al complejo
enzima-sustrato
- Disminuye el
valor de
Vmáx
esquema
Enzimas alostéricas
Las enzimas a las cuales nos hemos referido hasta este momento, enzimas michaelianas,
corresponden a lo que se ha dado en llamar enzimas clásicas. Pero además existen
ciertas enzimas con características regulatorias que poseen propiedades que las
distinguen de las primera y que e denominan enzimas alostéricas.
Las enzimas alostéricas como las clásicas reconocen y se asocian en su centro activo a
un sustrato específico y catalizan su conversión en productos. Pero además estas
enzimas tienen la propiedad de reconocer selectivamente a uno o varios compuestos
distintos del sustrato cuya asociación reversible con la proteina tiene por efecto
modificar su actividad frente al sustrato, ya sea activándolo o inhibiéndolo, sin
participar en nada en la reacción en sí. Dichos compuestos que reciben el nombre de
efectores o moduladores alostéricos interaccionan con la enzima en un sitio distinto y
generalmente distante del centro activo que recibe el nombre de sitio alostérico. Se
acepta que la asociación del efector alostérico a la proteina en el sitio alostérico
produce una alteración de la configuración espacial de la enzima (transición alostérica)
que se transmite al centro activo modificándolo de tal manera que la actividad de la
enzima aumenta o disminuye según se trate de un efector o modulador alostérico
positivo o negativo respectivamente.
Las enzimas alostéricas tienen por lo general una estructura proteica más compleja que
la de las enzimas no regulables, están constituídas por subunidades. Además puden
responder a la acción de más de un efector alostérico (positivos y negativos), en cuyo
caso poseen en su estructura un sitio alostérico distinto para cada uno de ellos.
Desde ese punto de vista las enzimas alostéricas pueden clasificar en tres grandes
grupos:
a) Homotróficas: en las cuales el mismo sustrato puede actual como modulador,
generalmente positivo.
b) Heterotróficas: aquellas que son moduladas positiva o negativamente por
sustancias distintas del sustrato para cada una de las cuales la enzima posee un
sitio específico de reconocimiento, y
c) Homotróficas-heterotróficas: responden a efectos regulatorios del mismo
sustrato y de sustancias distintas del mismo
Desde el punto de vista metabólico, estas enzimas, que generalmente catalizan
reacciones prácticamente irreversibles, se encuentran ubicadas estratégicamente en
ciertos puntos de las vías metabólicas, de tal manera que su regulación coopera en
forma efectiva en la economía general de la célula. Así por ejemplo las encontramos
como primera enzima de una secuencia de reacciones de tal manera que su activación o
inhibición aumente o disminuya respectivamente la velocidad de toda la vía metabólica
involucrada de acuerdo a las necesidades de la célula.
Modelos para las enzimas alostéricas
Se han propuesto algunos modelos para interpretar las interacciones entre la proteina, el
sustrato y el o los efectos de las enzimas alostéricas. Entre ellos vamos a describir
brevemente los debidos a Monod, Wyman y Changeux (1965) y a Koshland,
Nemethy y Filmes (1966).
El primero de ellos, conocido con el nombre de modelo concertado simétrico, parte
del supuesto de que la proteina regulatoria (oligómero) consiste de dos o más
subunidades idénticas (protómeros) que se asocian de tal manera que la molécula posea
por lo menos un eje de simetría. Cada subunidad contiene un sitio de unión para cada
sustrato y efector manteniéndose la simetría de la molécula. Cada subunidad puede
existir en dos estados conformacionales distintos denominados estados R y T, que
difieren en la posibilidad que poseen de unirse al o los sustratos y los efectores. Así R
tiene afinidad por el sustrato mientras que T tiene baja afinidad por el mismo. La
transición de una conformación de una subunidad es concertada con la correspondiente
transición en las subunidades vecinas de tal manera que todas las subunidades se
encuentren en el mismo estado conformacioneal simultáneamente y la simetría
molecular se mantenga. Por otra parte el equilibrio entre la forma R y la forma T, se
establece en ausencia de los sustratos y efectores.
En la figura se representa
esquemáticamente este modelo para
una
proteina
oligométrica
constituida por dos subunidades en
la cual sustrato S y el efector
positivo A se unen sólo al estado R,
mientras que el inhibidor I lo hace
exclusivamente al estado T. En
ausencia de sustrato y activador el
equilibrio entre los estados T y R
está desplazado hacia el estado T, es
decir la mayor parte de las
moléculas de la enzima se
encuentran al estado T, pero al agregarse el sustrato S o el activador A, y al unirse
selectivamente estos ligandos a las moléculas que se encuentran en el estado R, el
equilibrio se desplaza en este sentido. Como la transición entre las formas T y R para
las subunidades es concertada, es suficiente la unión de la molécula de sustrato o
activador a una sola de las subunidades para que la otra quede en la forma R dejando de
esa forma disponible otro sitio de más alta afinidad para el sustrato. Cuanto más
sustrato o activador se agregue mayor será el número de oligómeros en la forma R,
observándose en consecuencia lo que se denomina un efecto coorperativo positivo del
estrato y del activador, que se traduce en una curva de saturación sigmoide. En el
primer caso (sustrato) y de acuerdo a lo que se indicó anteriormente el efecto será
homotrófico cooperativo o positivo y en el segundo caso (activador), heterotrófico
cooperativo o positivo. Pero si se agrega activador en cantidad suficiente, el equilibrio
quedará totalmente desplazado hacia la forma R, y todas las moléculas del oligómero
estarán exclusivamente en esa forma y la adición del sustrato en ese caso, no podrá
producir un mayor desplazamiento del equilibrio, comportándose entonces el sistema
como un sistema para el cual es válido un tratamiento cinético del tipo MichaelisMenten, obteniéndose entonces una curva de saturación para el sustrato de tipo
hiperbólico.
En contraste con lo que ocurre con el sustrato y el activador, el inhibidor se une
exclusivamente a la forman T. Si debido a la presencia de sustrato en concentración
saturante, la enzima se encontraba originalmente casi exclusivamente en el estado R, el
agregado de inhibidor producirá un desplazamiento hacia la forma T y por ende la
curva de saturación para el sustrato se hará más sigmoide a medida que aumenta la
concentración del inhibidor. El efecto en este caso será heterotrófico negativo (del
inhibidor con respecto al sustrato).
El modelo de Koshland, Nemethy y Filmer también denominado secuencial se basa en
la explicada teoría del ajuste inducido. El modelo establece que la unión de un ligando
(sustrato, activador o inhibidor) a una de las subunidades de la molécula enzimática
oligométrica, produce un cambio conformacional de dicha subunidad. Esa distorsión
en una subunidad puede afectar secuencialmente la estabilidad y configuración de las
subunidades vecinas, en la misma forma que la distorsión de una parte de una cadena
polipeptídica, aumentando o disminuyendo la afinidad de las mismas por el sustrato.
La figura siguiente ilustra lo dicho para el caso de una enzima alostérica que posee dos
subunidades, cada una de ellas capaz de unirse a una molécula de sustrato y que
presenta un efecto homotrófico positivo de S sobre S.
En el modelo secuencial las interacciones entre las subunidades son posibles
estando las subunidades en distintos estados conformacionales.
En el modelo concertado sólo serían posibles los
estados AA y BB de la figura anterior y no el híbrido
AB, los cuales por otra parte deben preexistir actuando
el ligando como estabilizador del estado al cual se une
preferencialmente. En cambio el modelo secuencial si
bien no descarta la posibilidad extrema de un cambio
simultáneo en todas las subunidades, sostiene
preferentemente la existencia de cambios secuenciales
en la conformación de las subunidades inducidas por la
unión del o los ligandos, con la posibilidad de ocurrencia de estados conformacionales
híbridos cuando la proteina está parcialmente saturada.
Enzimas alostéricas
- Las enzimas alostéricas presentan estructura cuaternaria.
- Tienen diferentes sitios activos, unen más de una molécula de sustrato
- La unión del sustrato es cooperativa
- La curva de velocidad en función de la (s) presenta una forma sigmoidea
- Pequeños cambios en la concentración del modulador se asocian con
grandes cambios en la actividad de la enzima
Regulación enzimática
Cuanto más se avanza en el conocimiento de la bioquímica celular, especialmente por
los aportes hechos en los últimos años por la biología molecular, más se afianza el
concepto enunciado oportunamente por Changeux, de equiparar el funcionamiento de
una célula al de una “verdadera fábrica química automática diseñada para aprovechar
lo más eficientemente la energía disponible”. En efecto, en una fábrica automática
coexisten varias líneas de producción que trabajan simultáneamente en forma
concertada y que se regulan a sí mismas y entre ellas por medio de controles
automáticos, consistentes en circuitos electrónicos específicos de retroalimentación.
Estos principios pueden aplicarse también a los seres vivos, Así, el funcionamiento de
la célula más sencilla, implica la existencia de una verdadera maraña de procesos
metabólicos consistentes en secuencias de reacciones químicas catalizadas por enzimas
específicas. Cada una de estas vías metabólicas sería equiparable a las mencionadas
líneas de producción de la fábrica automática y las máquinas elementales de la fábrica
celular serían las mencionadas enzimas. Existen en principio cuatro formas posibles de
que la célula controle la velocidad de funcionamiento de dichas vías metabólicas:
1) DISPONIBILIDAD DE SUSTRATO
Como ya hemos indicado, la actividad de la enzima guarda proporcionalidad con los
niveles de sustrato. Estos determinan la mayor o menor velocidad en la actividad
enzimática. Al aumentar la concentración de sustrato, en la célula aumenta su
utilización y viceversa. Generalmete el sustrato debe ingresar a la célula o al interior de
una organela. Ejemplo: β-oxidación y síntesis de cuerpos cetónicos.
2) MODIFICACIÓN COVALENTE
Muchas enzimas son reguladas por el agregado o sustracción de grupos unidos
covalentemente a la misma.
La regulación covalente más frecuente se realiza por modificación de los residuos de
tirosina, serina y/o treonina de las enzimas por un proceso de unión o eliminación de
grupos fosfatos. Existen también enzimas cuya actividad es modulada por la inserción
covalente de otros grupos., como se muestra en la siguiente tabla.
En la siguente tabla se dan ejemplos de algunas enzimas cuyas actividades estan
reguladas por modificación covalente que implica fosfo- desfosforilaciones.
3) MODULACIÓN ALOSTÉRICA.
Ya se describió anteriormente. Algunos casos
particulares dan origen a diferentes modos
regulatorios. En algunas vías metabólicas, la
enzima que cataliza la primera etapa de la serie
suele ser inhibida por el producto de la última.
Cuando la concentración de ese producto final
aumenta, ello indica que su elaboración excede las
necesidades y se frena el funcionamiento de la vía
reduciendo la actividad de la enzima reguladora.
Se habla de un proceso de retroinhibición.
También puede suceder que una enzima sea
estimulada por algún agente que se acumula en el
medio. Cuando existe un exceso de sustrato, él
mismo promueve su utilización activando a la
enzima.
E1
E2
E3
E4
S1 → A → B → C →
P
+
E1 E2 E3 E4
S1 → X → Y → Z → P
4) INDUCCIÓN O REPRESIÓN DE LA SINTÉSIS DE LA ENZIMA.
Implica el control de la síntesis de las enzimas regulatorias involucradas en un camino
metabólico. Se habla entonces de inducción enzimática o represión enzimática según
que la velocidad de producción de una dada enzima, o de un conjunto de enzimas
metabólicamente relacionadas, y por ende su concentración celular, sea aumentada o
disminuída respectivamente como respuesta a las necesidades de la célula, actuando
por lo general un metabolito particular como señal desencadenante del proceso. En el
caso de la inducción, ese metabolito puede ser el mismo sustrato de la enzima
(metabolito inductor), y en la represión, el producto final de la vía metabólica de la cual
la enzima reprimida forma parte (metabolito represor). Este mecanismo es mucho más
lento que los anteriores ya que implica la síntesis o degradación de las enzimas
involucradas.
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