XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 ¿PARALELOS O CONVERGENTES? LOS CONSEJOS LOCALES DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA COMO INSTRUMENTO DE GESTIÓN DE LA DIVERSIDAD E INCLUSIÓN EN EL EMPLEO PÚBLICO EN LA CIUDAD DE SAN CARLOS DE BARILOCHE Gabriela M. Rosemberg y Bibiana S. Misischia __________________________ Mención Honorífica Introducción - De la entropía a la gestión participativa de recursos humanos • “A igualdad de perfil, tenemos que preferir a alguien del “palo”1… • “Yo fui perseguido por ser de un partido distinto al del gobierno”… • “Acá para conseguir algo tenés que llevarte bien con alguno de estos tres grupos: tu jefe, el sindicato o el político de turno”… • “La lealtad al gobierno fue el criterio para elegir las personas para dar cumplimiento a la orden Judicial…” Frases como estas han sido y son escuchadas diariamente en los pasillos del Municipio de Bariloche, e ilustran claramente la forma de gestión que en mayor medida tiene lugar en relación al empleo público y los criterios que se utilizan para la incorporación del personal en esta institución, distante de la posibilidad de diversidad e inclusión que propone el tema de la presente convocatoria. Sin embargo, y a partir de experiencias de trabajo y de investigación en este organismo durante el período 2004-2012, he encontrado algunas rendijas por las que se podría pensar que otra forma de gestión es posible, aquella que facilitaría la igualdad de oportunidades, la heterogeneidad y diversidad de las miradas, y la inclusión de aquellos que son olvidados e invisibles para el trabajo cotidiano en las organizaciones. En muchos casos los funcionarios “hablan” de la democracia, pero su ejercicio y concepción de legitimidad o representatividad se limita a los momentos eleccionarios por lo que las voces de la diversidad, no se incluyen en la vida “de todos los días”, y en el mejor de los casos cuando ocurre, no está formalizada la implementación de las decisiones que incluyeron estas voces por parte del servicio civil. El análisis que propongo parte de las siguientes premisas, que a modo de juego de lógica en términos de silogismo2 no pretende constituirse, ni en enunciados cuya pureza y riqueza técnica podrían ser cuestionados siquiera por Aristóteles, ni en una generalización extensible a todos los Municipios, - lo cual requeriría una investigación específica y exhaustiva: • La gestión del empleo público, y la participación ciudadana circulan por caminos paralelos. • Los Consejos locales constituyen una forma de participación de Ciudadana por excelencia en la ciudad de San Carlos de Bariloche. • Los Consejos locales, como formas de participación ciudadana, circulan por caminos paralelos a la gestión del empleo público. A través de estas páginas intentaré anclar en un nuevo silogismo como punto de llegada, que pueda ser explorado como un nuevo punto de partida en la investigación de la gestión pública: • Los Consejos locales constituyen una forma de participación de Ciudadana por excelencia en la ciudad de San Carlos de Bariloche. • Existen algunas experiencias concretas de Consejos locales que podrían mejorar la gestión de recursos humanos en cuanto al empleo público para la diversidad e inclusión. • Los Consejos locales, como formas de participación ciudadana, pueden contribuir a una gestión del empleo público diverso e inclusivo. Dos interrogantes subyacen en este juego lógico, y a través de cuyas respuestas pretendo 1 2 En lunfardo: igual signo político Forma de razonamiento deductivo que parte de dos premisas y enuncia otra como conclusión de las dos anteriores. 1 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 contribuir a “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva”: - ¿Existe vinculación posible entre la participación ciudadana a través de los Consejos locales y la gestión del empleo en la administración pública municipal? - Si existe vinculación posible… ¿De qué forma los Consejos locales pueden contribuir a gestionar la diversidad e inclusión en el empleo público? Para responder a ello el itinerario a recorrer partirá desde la justificación de las premisas que constituyen el primer silogismo, basadas en la revisión de ciertas prácticas locales en cuestiones de gestión del empleo y las formas que adquiere la participación ciudadana, según el marco normativo y la realidad municipal, para luego, analizar algunas experiencias que se han manifestado en forma aislada mas que como acciones integrales consolidadas, arribar a la fundamentación de la conclusión del segundo silogismo. Bariloche, entre la postal, la exclusión y la gestión clientelar del empleo público Emplazada en medio de un Parque Nacional, la ciudad de Bariloche es el emblema patagónico de la belleza paisajística. Sus montañas y lagos conforman el paso obligado de cualquier recorrido turístico por el país, reconocido en todo el mundo. Y sin embargo, recorrer la ciudad por sus barrios más altos alcanzaría para darnos cuenta de que al reverso de la postal eterna, existe otra cara, o mejor dicho, otras caras, que se entrelazan en una compleja trama de problemas sin resolver. Desde el año 1902 de su creación, la ciudad fue atravesando por distintas etapas en su desarrollo, por momentos acompañando el crecimiento o las crisis del país y de la provincia de Río Negro, por momentos convirtiéndose en una “isla” que contradecía las implicaciones del contexto mayor. A más de 100 años de su creación, lo que se vislumbra es que ni la ciudadanía ni sus dirigentes han sabido responder a la creciente complejidad del desarrollo de la ciudad, generando las condiciones actuales en las que hoy se desenvuelve: diferentes niveles de decisión jurisdiccional, actores económicos con intereses corporativos, fragmentación y diversidad de la sociedad civil, son algunos de los elementos que aportan a la dificultad para establecer una visión de ciudad integrada y dinámica que facilite y promueva los ideales de desarrollo establecidos por la Carta Orgánica reformulada en el año 2007. La nueva complejidad de las ciudades requiere nuevos conocimientos y habilidades en sus dirigentes que no siempre reconocen como carencias o necesidades de aprendizaje, por tanto, la falta de preparación para administrar escenarios diversos y multiactorales fue y es una realidad cotidiana en la gestión municipal. En este contexto, se torna imprescindible proponer herramientas conceptuales que permitan realizar un salto cualitativo en la resolución de la problemática de la ciudad, desde sus necesidades más profundas y sentidas (Moore, 1998), hasta el establecimiento de un proyecto integrado, inclusivo y estratégico, tal como lo establece la norma suprema de la ciudad. Existe una relación dialéctica entre la fragmentación de los espacios urbanos y la conformación de las instituciones que los gobiernan, en tanto que sin una visión integral de la ciudad, sin un plan orientador con sustento ideológico basado en los valores de equidad, equilibrio e inclusión, las estructuras que se crean refuerzan y son funcionales a los modelos existentes de desigualdad y exclusión. En estas ciudades, desarrollo urbano y desarrollo social son categorías independientes que se reflejan en áreas diferentes del organigrama municipal, y por tanto, se gestionan con diferentes modalidades, lo cual a su vez, refuerza los mecanismos de mayor desintegración y exclusión social. La misma desintegración aparece en ciertos permisos que son implícitamente “acordados” con la ciudadanía, en tanto los casos de clientelismo son en general, asociados (y poco condenados por la comunidad) con las áreas de desarrollo social, mientras que son menos tolerados si se descubren en áreas de recaudación o asignación de recursos para obras o servicios, en tanto se los asocia con corrupción o connivencia. En éste último caso se exige transparencia, eficiencia en el gasto y demás, pero no sucede lo mismo cuando se habla de las prácticas sociales, y las decisiones discrecionales son admitidas en nombre de las necesidades urgentes de la población más vulnerable. La administración pública local no escapa a este escenario. La democratización de la gestión pública local es un imperativo actual que debe encontrar un resquicio para desplegarse dentro de las dificultades planteadas por algunos estudios acerca de la imposibilidad para establecer un servicio 2 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 civil de carrera en la administración pública nacional argentina, elementos que comparte la administración local: a) ausencia de dirección estratégica de la gestión de recursos humanos, b) la politización de los procesos de decisión en la gestión de recursos humanos, y c) la persistencia de la cultura burocrática (Iacovello, Zuvanic y Tommasi 2003), y pone en jaque a las capacidades estatales para implementar políticas públicas, imponiendo restricciones que afectan las pobilidades de brindar servicios públicos de calidad y resultados efectivos (Abal Medina (h) y Nejamkis 2001). El marco analítico para el estudio de los servicios civiles en América Latina, nos provee una medida del nivel necesario de una gestión estratégica de recursos humanos, al servicio de un proyecto de orden superior (Longo 2006). Esta medida se basa en los supuestos de operatividad de los subsistemas que componen la gestión integral de recursos humanos (planificación - organización del trabajo - gestión del empleo - gestión del rendimiento - gestión de la compensación - gestión del desarrollo - gestión de las relaciones humanas y sociales), la interconectividad de los subsistemas, y la integralidad y coherencia de todos ellos con una estrategia organizativa, y son estos supuestos los tomados en cuenta para diagnosticar las dificultades del estado del servicio civil argentino mencionadas en el estudio precedente (Iacovello, Zuvanic y Tommasi 2003). En el municipio de Bariloche la presencia de estos tres obstáculos han sido corroborados a través del análisis de la gestión del empleo realizada durante el año 2009 (Rosemberg 2011), en el que se puso de manifesto la existencia de “circuitos paralelos” a los concursos públicos de antecedentes y oposición previstos en el Estatuto de obreros y empleados municipales (procedimiento válido como la única vía para la contratación de personal permanente en la organización), y en los cuales no interviene el área de Recursos Humanos. El estudio señala también, la existencia de prácticas de ejercicio “político” por parte del area de Recursos Humanos (parte del servicio civil) para interpretar la normativa, o dilatar el procedimiento de concursos de acuerdo a la mayor afinidad o no con el ocupante del puesto a concursar, por un lado, y el aprovechamiento por parte de un funcionario de las elecciones gremiales para impulsar o no un concurso. Estos elementos dan cuenta, en palabras de Lipsky (M. Lipsky 1971) de la discrecionalidad de los empleados en cuanto a su influencia para “torcer” el rumbo de las decisiones tomadas en los niveles de autoridad política, de manera de visualizar que la simple tensión entre política-administración es mucho más compleja de lo que se la quiere hacer ver (Oszlak 1980), y aleja sin miramientos la gestión de recursos humanos de una práctica más democrática y estratégica de la recursos humanos, al servicio de una estrategia organizacional de orden superior. La persistencia de la cultura burocrática como otra de las causas planteadas por los autores mencionados se refleja en la baja o nula participación de la comunidad en los concursos y gestión del empleo en general. La participación ciudadana no es un elemento tenido en cuenta a la hora de su definición y gestión, como podría ser por ejemplo, la conformación del Tribunal examinador que elabora y decide sobre los concursos, con expertos externos en cada tema, provistos por la comunidad, procedimiento que el mismo Estatuto prevee, dada la baja profesionalización de la gestión al interior del Municipio. Por otro lado, y en relación al acceso a la información pública, los concursos internos se publicitan por la página web del Municipio, y por los relojes de personal. La dispersión edilicia de los empleados dificulta el establecimiento de amplios medios de difusión que puedan llegar a todos y cada uno de los empleados, por lo que no siempre llega en igualdad de condiciones. La falta de dirección estratégica de recursos humanos se puede vislumbrar también en la realización de los concursos tan solo porque los cargos han sido aprobados por ordenanza o por las necesidades de reemplazos o compromisos políticos que se determinan en cada Secretaría, y no por responder a un plan general u objetivos de política pública acordados en procesos de consenso. Esto puede ligarse con la falta de acuerdos de largo plazo entre gestiones que permitan sostener políticas de estado, como podría ser la profesionalización de la gestión pública municipal (Spiller y Tommasi, 2000). La falta de objetivos estratégicos con acuerdos inter-temporales impacta en la incoherencia de los procesos, en cuanto estos se basan más en la jerarquía vertical, y la intención de cumplir con el Estatuto, que en responder a fines de orden superior que, o bien no existen o no están explicitados. Por lo tanto, tampoco se evalúan resultados en función de ellos. Se cumple así la tesis 3 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 de Arellano recogida por Cunill Grau en cuanto a que: ”…los políticos en el poder pusieron mucha atención en que la administración pública se reformara constantemente para alcanzar ciertos grados de eficacia y eficiencia, pero siempre asegurándose de que ninguna de las reformas pusiera en riesgo el propio control que el sistema político tenía sobre el aparato. Este era el instrumento a través del cual el grupo hegemónico movilizaba no sólo las agendas políticas y los presupuestos reales sino que su manejo político era la pieza clave de la estabilidad del sistema político como tal…” (Cunnill Grau, 2007). Los caminos paralelos de la gestión de recursos humanos y la participación ciudadana Mucho se ha escrito en la Argentina en los últimos años acerca de los esfuerzos por incorporar la participación ciudadana en la gestión pública. (Rofman 2007), (Cunnill Grau 2007), (García Delgado 1997), (Scaglia y Woods 1996-1997) (Pulido 2001), etc. En particular en el IV Congreso Argentino de Administración Pública, realizado en Buenos Aires en el año 2007 se han presentado varias ponencias que hacen hincapié en estas cuestiones en la gestión local (Franco y Alvarez 2007), (Ford 2007). La participación ciudadana, como forma de gestión excluyente de la democracia, plantea para las ciudades 2 características fundamentales: la existencia de procesos democráticos para las decisiones esenciales sobre las cuestiones de diseño y funcionamiento urbano, y la accesibilidad total de todos los habitantes a los “bienes urbanos públicos (infraestructuras, servicios, equipamientos)” (Pirez, 2004:73). Como características principales del modelo propone: 1. Acuerdo consensuado entre ciudadanos y gobierno acerca de la configuración de la ciudad y sus servicios, a través de procesos democráticos. 2. Estructura, funciones y capacidades al interior de la organización puestos al servicio de los procesos democráticos. La participación ciudadana se ha institucionalizado de diversas formas en los municipios argentinos, aunque los procesos de formalización no han estado exentos de las tensiones que caracterizan a la ya clásica dicotomía entre política y administración. Partiendo del supuesto que la participación ciudadana constituye una forma de hacer política en la gestión local, por tanto, si bien, como lo plantean los trabajos antes mencionados, los municipios han encontrado formas, estrategias e instrumentos de participación ciudadana para la generación de consensos sobre el futuro de la ciudad, su desarrollo y los servicios a desarrollar, se pueden encontrar múltiples experiencias relacionadas con la primera característica, pero son mayores las dificultades que se encuentran en la implementación de la segunda, por los motivos ya expuestos. En la ciudad de San Carlos de Bariloche, ocurre un hecho que ilustra fielmente esta dicotomía: la participación ciudadana es un valor consagrado en la Carta Orgánica reformada en el año 2007, es mencionada en esta norma como derecho de los habitantes (art. 14, inc.2), como objetivo de la descentralización de la gestión (art. 73), tiene asignado con este nombre un capítulo especial, con “Institutos de democracia semi-directa”, como la Iniciativa popular, Referendum popular y las Audiencias Públicas (arts. 161 al 164), y organiza la participación vecinal en Juntas Vecinales y Consejos y Banca del vecino (arts. 165 al 167), incluyendo también al Consejo de Planificación Estratégica con funciones consultivas y de instrumentación de la participación ciudadana (art. 173). (Consejo 2007) Sin embargo, hay poco correlato para su implementación a través de la estructura municipal. Existen tan solo dos áreas dentro del servicio civil en relación a estos institutos: el Consejo de Planificación Estratégica (que tiene un empleado de planta, sin funciones directivas), y la Dirección de Presupuesto participativo, actualmente sin tareas que respondan a su título. Por otro lado, analizando las misiones y funciones del gabinete municipal aprobado por Ordenanza 2275-CM2011, recientemente asumido tras las elecciones de octubre de 2011, la participación ciudadana está presente dentro de las funciones del Jefe de Gabinete, de los Delegados municipales, y de la Secretaría de la Función Pública, y en forma específica, en las funciones de la Subsecretaría de Medio Ambiente con la obligatoriedad del llamado a Audiencia Pública ante proyectos que lo requieran según la normativa de planeamiento urbano respectiva, en el Secretario de Turismo, quien 4 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 debe planificar acciones concurrentes con el Consejo Federal de Turismo, y en el Secretario de Desarrollo Estratégico, a cargo de la presidencia del Consejo de Planificación Estratégica. Lo llamativo del caso es que el área de Desarrollo Humano, quien tiene a su cargo los temas de Niñez y Adolescencia, Juventud, Mujer y Discapacidad, y habiendo ordenanzas que determinan la creación de un Consejo local para cada una de estas temáticas, la coordinación de tal espacio no figura dentro de las funciones del Secretario a cargo. En ningún caso, a excepción del Consejo local consultivo para personas con discapacidad, la responsabilidad de convocarlos, gestionarlos y monitorearlos se encuentra incluida en alguna de las estructuras organizativas municipales, por lo que, su destino queda librado a la mayor o menor convicción y voluntad que el responsable político de turno le proporcione a la materia en cuestión. La capacitación del personal no ha hecho hecho foco en este tema. La participación ciudadana no se ha tomado en cuenta como tópico de evaluación en los exámenes para el pase a planta del personal contratado sucedido en el año 2006, procedimiento regulado a través de la ordenanza 1664-CM-2006. La única forma de participación ciudadana que prevee el Estatuto de obreros y empleados municipales aprobado por la Ordenanza 137-CM-88 es a través del SOYEM, es decir, la representación sindical de los trabajadores, organismo que defiende los intereses de un sector limitado de la comunidad. Esta circunstancia se ve agravada aún porque es el Estatuto el que define la forma de contratación del personal municipal y si bien admite la participación de entidades externas como jurado posible en los concursos para cubrir vacantes, la experiencia indica que esta posibilidad ha sido poco aprovechada. (Concejo Deliberante, 2007). El análisis de las resoluciones de Intendencia de los llamados a concursos de personal nos indican que la gestión del empleo público en el municipio se maneja dentro del ámbito de la Dirección de Recursos Humanos, sin intervención de la participación ciudadana (Digesto de Resoluciones 2007). Por otro lado, la crisis actual de recursos motiva que los únicos concursos que se realizan son internos, y los ingresos por contrato se llevan a cabo sin selección previa, por lo que suponen un nivel de alta discrecionalidad en la contratación. Las consecuencias previsibles que este escenario presenta se identifican con la entropía organizacional, fenómeno puesto de manifiesto por la teoría general de los sistemas del biólogo Ludwig von Bertalanffy, quien, tomando el concepto de la segunda ley de la termodinámica, lo utilizó para hacer referencia a la tendencia de los sistemas a su progresiva desorganización, característica de los sistemas cerrados (Bertalanffy Von 1976). Podríamos aseverar que la gestión del empleo público en el Municipio de Bariloche, se caracteriza por ser un sistema cerrado, con tendencia a la entropía. Sucede entonces que a excepción del Consejo de Planificación Estratégica, y de la realización de las Audiencias públicas, los espacios de participación ciudadana se manifiestan más como una garantía para quien quiera tenga la voluntad, el interés y los recursos en llevarlos a cabo, más que como parte de la gestión cotidiana del Municipio y no tienen ninguna vinculación con la gestión de los recursos humanos. La paradoja de los Consejos locales frente a la entropía organizacional. ¿Cómo puede entenderse, que frente a la entropía organizacional con la que he caracterizado a la gestión del empleo, se pueda esbozar la segunda premisa?: • Los Consejos locales constituyen una forma de participación de Ciudadana por excelencia en la ciudad de San Carlos de Bariloche. De los apartados precedentes puede inferirse que si bien la gestión de los recursos humanos tiene características entrópicas, existe en la ciudad una fuerte tendencia, aunque fragmentada y atomizada, a la conformación de distintos espacios para el planteo de inquietudes ciudadanas. Las recientes marchas y acciones contra la mega-minería a cielo abierto, la existencia de grupos diversos de auto-convocados por distintas cuestiones (padres en defensa de la escuela pública, vecinos por las costas públicas, etc.) dan cuenta de un estado cuasi-permanente de movilización de la comunidad, aunque estas manifestaciones no siempre culminan en acciones de incidencia en política pública, su número y problemáticas abordadas dan cuenta del grado de oposición de intereses que se expresan en los procesos de participación. Una de las formas en que las minorías y grupos con derechos vulnerados y otros sectores han 5 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 ejercido influencia para promover cambios en la ciudad a favor de una legislación que contemple, proteja y promueva sus derechos ha sido la conformación de Consejos locales de participación ciudadana. Podemos encontrar varios ejemplos, que si bien difieren en su forma de denominación, su naturaleza y tema de interés, comparten una característica común entre todos ellos, como es el intento de integrar la participación ciudadana en la gestión de las políticas públicas. Algunos formulados como asesores o consultivos, otros como órganos de diseño y monitoreo de políticas públicas, o bien como promotores de acciones, los consejos han tenido a lo largo de su creación, suerte diversa en el logro de los objetivos para los cuales han sido establecidos. En este caso, el número de Consejos locales consagrados por ordenanza (aunque con diversa suerte en cuanto a resultados concretos de sus gestiones) dan cuenta del porqué de la aseveración sostenida en la segunda premisa. Existen 13 Consejos locales vigentes (ver anexo I: Pag.23), más un número de espacios que, con diferentes nominaciones: Comisiones mixtas, Entes mixtos, etc., (ver anexo II: Pag.25), configuran el espectro de las formas de participación ciudadana que están más o menos incorporadas en la gestión cotidiana de la vida municipal. Esto significa que los funcionarios (aunque no la mayoría), participan y los convocan en el mejor de los casos. En el otro extremo son las organizaciones participantes las que sostienen el espacio, reclamando en forma constante su presencia a los funcionarios que debieran estar. Entre estos dos extremos el abanico es grande, sin embargo, es la configuración más formal e institucionalizada con que la ciudad intenta resolver las problemáticas relativas a segmentos de interés específico en conjunto con la comunidad. Por otro lado, han sido las organizaciones de la sociedad civil en la mayoría de los casos, las que han impulsado la generación de políticas y/o normativas ya sea para la protección de los derechos de un sector vulnerable de la población (niñez, discapacidad, por ejemplo), o para la protección del medio ambiente (entes mixtos de manejo de porciones de territorio con características especiales). (Concejo Deliberante, 2007). Ahora bien, que los consejos constituyan la forma de participación ciudadana por excelencia no significa que funcionen de acuerdo a los objetivos que se han planteado, ni que logren los resultados que se proponen (al menos en forma explícita). Varias razones contribuyen a estas circunstancias: - Falta de interés o convicción de los funcionarios en los espacios de participación ciudadana. Lo que termina sucediendo es que los titulares envían a agentes de segunda línea sin capacidad de decisión, por lo que el espacio pierde dinamismo y ejecutividad. - Existiendo interés de los funcionarios, falta de tiempo material para participar en ellos (en general están resolviendo urgencias y casos concretos que impiden su presencia, o bien, por superposición de reuniones que son “impuestas” desde una instancia superior). - La discontinuidad entre una gestión política y otra. - El desconocimiento en profundidad de las temáticas a tratar, y las alternativas de políticas públicas existentes para resolver los problemas. Por estos motivos, se ocupa el espacio en tiempos improductivos, y no para la producción y discusión de políticas de fondo. - Falta de pequeños logros concretos de estos espacios, que puedan servir como estímulo para motivar a una mayor presencia. - Los conflictos de poder por intereses políticos o sectoriales diversos que se manifiestan en el seno del escenario. - La falta de recursos financieros, materiales o personal de apoyo que sea necesario para implementar luego las decisiones que se toman. En este punto cabe destacar que si bien en la mayoría de los casos figura en la normativa que los crea el origen de los fondos para su financiamiento, la crisis económica por la que atraviesa el municipio desde hace varios años, motivada en una excesiva planta de personal3, las emergencias ocurridas durante los meses de invierno en los últimos años, erupción del volcán Puyehue - Cordón Caulle, epidemia de gripe 3 Al 15.07.2010, el Municipio contaba con un plantel de 1536 empleados (datos suministrados por la Oficina de Personal), lo cual hace una proporción de 12,36 empleados por cada 1000 habitantes, un 2,36 % por encima de la media del país que es de 10 empleados por cada 1000 habitantes (Alvarez y Opazo 2005) 6 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 H1N1, la crisis financiera internacional entre otras cuestiones que han provocado una notable disminución del turismo, una de la principales fuentes de ingresos de la ciudad, lo cual, a su vez, ha diezmado la recaudación municipal por reducción de la actividad económica. Por lo tanto, si bien se plasma la previsión en el presupuesto, luego la recaudación efectiva no alcanza para cubrir los fondos planificados, asignándose a otras actividades. - La falta de incorporación en el “imaginario” y cultura municipal de los consejos como forma asociada de gestión. En contraposición a los postulados previos, los consejos locales han demostrado su mayor efectividad en la ciudad cuando: - Las organizaciones sociales que los componen sostienen el espacio a pesar de los cambios de gestión (Consejo de Discapacidad, Consejo de Niñez, Consejo de Planeamiento Estratégico). - Tienen un presupuesto concreto asignado que proviene de otras instancias (por ej. Consejo de Niñez que se conforma con fondos del Consejo Provincial). - El funcionario cree y motoriza la participación ciudadana (Consejo Social de Tierras). - Proponen acciones concretas con impacto a largo plazo. - Se asigna una estructura de gestión con personal municipal que motoriza las decisiones. Es verdad que hay mucho camino por recorrer, en cuanto a la operatividad y resultados a lograr por estos espacios, pero el reconocimiento de su existencia, y el análisis de las potencialidades que ofrecen los Consejos es un primer paso en este sentido. Lo que sin duda es un contrasentido, es esta apertura a la comunidad que parece tener un lugar importante dentro de la gestión pública local, y una gestión del empleo público cerrada a esta alternativa. La pregunta que sobrevuela a este análisis es si existen líneas posibles de cruces entre estas dos tendencias en apariencia divergentes, y si de alguna manera, esta incipiente forma democrática de gestión asociada que se produce en los consejos cuando funcionan según las características enunciadas anteriormente, podría contribuir a una gestión pública más democrática también, que pudiera promover la igualdad de oportunidades para las bases que las organizaciones que participan en ellos espacios representan. Convirtiendo las paralelas en convergentes: algunas experiencias esperanzadoras A partir del relato de tres experiencias que se dieron como situaciones específicas y no como constantes en la construcción de los Consejos intentaré extraer los elementos que podrían ser institucionalizados y generalizados como herramientas posibles para la vinculación con la gestión de recursos humanos. El Consejo de Planeamiento Estratégico y la Unidad de planeamiento estratégico: Establecida la necesidad de su conformación en la Carta Orgánica Municipal, el Consejo de Planeamiento Estratégico (CPE) fue creado por la Ordenanza 1994-CM-09, con funciones consultivas y de instrumentación de la participación ciudadana en la elaboración del plan estratégico de la ciudad, asignatura pendiente de la ciudad, potenciada por el grado de complejidad y nivel de crecimiento desordenado que ha experimentado la ciudad en las últimas décadas. Una tarea específica del CPE es la de “proponer la nómina de jurados para el Concurso Público de Oposición y Antecedentes destinado a la selección de los integrantes técnicos de la UPE (Unidad de planeamiento estratégico, organismo técnico compuesto por un equipo de profesionales que actuarán en forma interdisciplinaria para el diseño de la propuesta de plan estratégico integral de Bariloche (artículo 172, inc 3 de la Carta Orgánica Municipal), dentro de los cuales el Departamento Ejecutivo designará la terna que conforme el tribunal examinador.” (Art. 7 inc.g Ordenanza 1994-CM-09). El trabajo realizado para dar cumplimiento a esta tarea, fue la determinación de los ejes temáticos de la planificación, la elaboración de las misiones y perfiles de los profesionales de la UPE, criterios de evaluación de los jurados, la difusión de la convocatoria para la presentación de los jurados, y una grilla para la evaluación comparativa de los CV de los jurados que seleccionarían a la UPE. Este trabajo se comenzó con la gestión política anterior, y el cambio de signo político al 7 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 frente del Municipio, junto con la imposibilidad de conseguir recursos económicos para financiar a los profesionales provocó que, si bien los jurados ya habían sido designados, la selección de la UPE aún no se concrete. El Consejo local para personas con discapacidad y la Oficina de Gestión para personas con discapacidad Si bien existía un área dentro de la estructura municipal que debía ocuparse de los diversos trámites para las personas con discapacidad, y una normativa que regulaba su funcionamiento desde el año 2006, la misma se encontraba acéfala desde el mismo momento de su creación. Las organizaciones sociales que trabajaban en la situación de personas con discapacidad, comenzaron a reunirse convocadas por la intencionalidad de un concejal de elaborar una nueva normativa para el funcionamiento del Consejo Local creado en el año 1988 y en crisis en los últimos años. El proceso de elaboración de ambas ordenanzas reflejó tensiones e intereses contrapuestos con algunos concejales, fue necesario un trabajo de sensibilización respecto al espíritu que debería sostener la legislación en el marco de la Convención Internacional de las Personas con Discapacidad, inclusive se convocaría una figura existente en la Carta Orgánica, la de Iniciativa Popular en caso de no obtenerse el quórum para la aprobación de los proyectos de ordenanza. Este proceso converge finalmente en un trabajo conjunto entre las organizaciones y los representantes estatales del legislativo y ejecutivo trabajaron en conjunto dos instrumentos: la ordenanza para la regulación del Consejo como espacio consultivo y asesor para la elaboración y definición de lineamientos de las políticas públicas en materia de discapacidad, y la Ordenanza para la determinación del ámbito de trabajo de la Oficina de gestión para personas con discapacidad. Estas dos herramientas, una que proponía el Consejo como la herramienta para las primeras etapas de las políticas públicas, como es la instalación de los problemas en la agenda gubernamental, y la determinación de alternativas de solución. La Oficina de Gestión sería la responsable de las fases de implementación de las alternativas elegidas, para que luego el Consejo realice el control y evaluación de los resultados obtenidos (Tamayo Saez 1997). La ordenanza de creación de la Oficina establece su estructura con un director nombrado por concurso público de antecedentes y oposición, y un equipo técnico. En una primer versión del proyecto de ordenanza, proponía que los miembros del Consejo Local tuvieran una participación directa en los concursos, sobre todo en el cargo de la Dirección, proponiendo una terna al ejecutivo, lo cual fue desechado. Desde la concepción inicial la existencia de un espacio de participación y consenso, como el Consejo Local, no podía concebirse sin un estado que relejara en su estructura la intencionalidad de sostener una política pública referida a la situación de las personas con discapacidad. El Consejo local de Niñez y Adolescencia y el Centro de Atención Psicológica Municipal A partir del trabajo del FODI (Foro de organizaciones por los derechos de infancia, en el que diversas organizaciones trabajan en la temática de la niñez y adolescencia en la ciudad), se sancionó la Ordenanza 1884 de creación del Consejo local de Protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, el día 18 de diciembre de 2008, que por distintas circunstancias de organización interna del Municipio y Ejecutivo provincial comenzó formalmente a sesionar en noviembre del año 2009. Una de las primeras acciones que realizó el Consejo, y la más significativa en términos de impacto en la población destinataria, fue el co-financiamiento del Centro de Atención Psicológica para niños y niñas de sectores vulnerables de la ciudad. El mismo surge como propuesta de la Dirección de Promoción Social del Municipio, en el encuentro denominado “Mesa de propuestas para tratamiento psicológico de niños, niñas y adolescentes en Bariloche”, realizado en el marco de la Semana por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, el día 24 de noviembre de 2009, y ante el cierre del servicio de salud mental infanto juvenil del Hospital zonal, dependiente de la provincia de Río Negro. El Centro de atención se conformó con 3 profesionales contratadas luego de una selección rigurosa, en la que intervino el Colegio de Psicólogos de Bariloche. La definición de los perfiles de las profesionales se realizó en conjunto entre el Consejo de Niñez, la Dirección de Promoción Social y el Colegio de Psicólogos de Bariloche, dando como resultados la alta calidad 8 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 del servicio brindado a los niños y niñas, de sectores vulnerables, como lo demuestran varios materiales y expresiones de miembros del Consejo: “Es que no se trata sólo del QUE hay que hacer, en este caso, brindar atención psicológica a los chicos…sino también del COMO hay que brindar ese servicio. Y en este punto debemos manifestar que desde un principio intentamos visibilizar la gran demanda de niños, niñas y adolescentes que necesitan atención EN TERRITORIO; y con seguimiento personal en articulación con las organizaciones, con la escuela del barrio, con la mesa interinstitucional, con el Consejo de Niñez, etc., quienes actuarían en el rol de acompañamiento, sostén y contención, ya que es bien sabido que la deserción es una característica importante en los pacientes provenientes de los sectores de mayor vulnerabilidad social. En este caso, uno de los rasgos importantes de este Centro de Atención Psicológica, es que no se queda en el consultorio, sale, va, busca, articula, coordina, se reúne, articula, gestiona, es decir, SALE A BUSCAR Y A ACOMPAÑAR A LOS PACIENTES PARA LOGRAR MAYOR EFECTIVIDAD, en un verdadero ejercicio de salud mental comunitaria…” (Consejo local 2011) Las tres experiencias, diferentes entre sí, sirven para fundamentar la conclusión del segundo silogismo, lo que haré a continuación. Conclusiones: Los Consejos locales, como formas de participación ciudadana, pueden contribuir a una gestión del empleo público diversa e inclusiva Comprender la potencialidad de los Consejos locales en la democratización de la gestión de los recursos humanos, implica el planteo de algunas conceptualizaciones previas, que permitirán la extrapolación a otros escenarios posibles. ¿Qué se entiende por gestión estratégica de recursos humanos? ¿Cuáles son y como se definen los sub-sistemas de gestión de recursos humanos en el Municipio? ¿Qué se entiende por gestión diversa e inclusiva? La revisión de estos conceptos facilitará su vinculación con las experiencias relatadas, para luego detallar una acción propositiva que pueda aplicarse en la gestión cotidiana del municipio. La gestión estratégica de Recursos Humanos y sus sub-sistemas según el Municipio Según material en elaboración4 de la Secretaría de la Función Pública, la gestión estratégica de Recursos Humanos y algunos de sus sub-sistemas5 en el Municipio de Bariloche (Longo 2006), se definen de la siguiente manera: (Secretaría de la Función Pública 2012): Sistema de Gestión Estratégica de RRHH Acciones y estrategias para que las personas que trabajan en el Municipio sean elegidas, permanezcan, se cuiden y se desarrollen en función de su mayor contribución al servicio al ciudadano, y de acuerdo con los valores establecidos en la Carta Orgánica Municipal. Sub-sistema de Planificación Estudio de las necesidades y requerimientos de recursos financieros, materiales y de personal, para llevar a cabo la gestión municipal a corto, medio y largo plazo. Contrasta las necesidades detectadas con sus capacidades internas, e identifica las acciones que deben emprenderse para cubrir las diferencias o brechas detectadas. Se expresa en una Agenda municipal, es decir, la descripción de todos los programas, proyectos y servicios permanentes que el Municipio ofrece y pretende ofrecer anualmente a los ciudadanos. Cada uno de esos servicios implica su realización en un nivel de calidad determinado, el cual requiere de insumos, equipamiento, materiales y personas. Su determinación posibilita la elaboración del presupuesto por programas, previsto en la normativa vigente. El proceso de planificación abarca cuatro elementos: 1. Planes, programas y proyectos 4 5 El Manual se encuentra en reciente elaboración por lo que no está vigente aún, y se encuentra incompleto. Al momento de este trabajo no se encontraban todas las sub-funciones detalladas en el Manual de Procesos. 9 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Es el relevamiento de las acciones a realizar al inicio de cada gestión de gobierno, prometidas en su plataforma electoral, las que se sistematizan en Planes, que a su vez incluyen una serie de programas, que se materializan en un proyecto concreto. Los planes deben sustentarse en los principios descriptos en la Carta Orgánica Municipal, en sus normativas, y en la concepción ideológica votada por la ciudadana y expresada por el gobierno. 2. Productos y Servicios Permanentes Son los productos y servicios que el Municipio brinda en forma permanente por su naturaleza y competencia, más allá del gobierno, que impactan directamente en la calidad de vida cotidiana del ciudadano, como por ej. Recolección de residuos, limpieza y barrido de calles, despeje de nieve, entrega de bolsones de comida, chapas u otros materiales o insumos a población vulnerable, habilitaciones de comercios, permisos de construcción, etc. 3. Carta Compromiso Es la definición de los servicios y productos municipales que cada área responsable decide comprometer para su seguimiento y mejora continua. 4. Presupuesto Es la nómina de recursos materiales, equipamiento y personal necesario para llevar a cabo los procesos anteriores, expresados anualmente en términos económico-financieros. Sub-sistema de Organización del Trabajo Define las acciones necesarias para establecer la estructura municipal, es decir, la forma en que se distribuyen y coordinan los distintos servicios en las unidades organizacionales, y la calidad y cantidad de los puestos necesarios para dar cumplimiento a esos servicios en los niveles de calidad esperados. Asimismo abarca la definición de las tareas de cada puesto, los requisitos de idoneidad de las personas llamadas, en cada caso a desempeñarla y el recorrido potencial de desarrollo que el ocupante de un puesto podría realizar a partir de la adquisición de nuevos aprendizajes que le permitirán lograr niveles superiores de desempeño en las competencias significativas de los puestos relacionados. La estructura, apunta a establecer los parámetros de diseño formal, organizada en unidades y estas a su vez en puestos. Se expresa a través de varias herramientas formales: la diagramación del organigrama general y el de cada área, en los que figuran los puestos y la vinculación entre ellos, la dotación, que determina la cantidad y tipo de puestos necesarios para brindar cada servicio, y el plan de carrera. Abarca cuatro elementos: 1. Macro-estructura y micro-estructura La macro-estructura es la determinación de los criterios técnicos por los cuales se debe realizar la división y coordinación del trabajo para brindar los servicios municipales, tanto los permanentes como los proyectos a desarrollar esbozados en la planificación. Su aplicación dará como resultado el diseño del organigrama general del Municipio, y los correspondientes a cada área de servicio. La micro-estructura es el establecimiento de los puestos necesarios en cada área, y su forma de vinculación jerárquica y horizontal entre ellos y otras áreas. Se incluyen aquí los perfiles de puestos, como conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que debe reunir la persona para desempeñarse en el nivel de competencia requerido. 2. Escalafón Se refiere al conjunto de normas y procedimientos que regulan la carrera laboral del empleado a través de la estructura. 3. Dotación Implica la determinación de la cantidad y calidad de las vacantes a cubrir por cada puesto establecido en la estructura municipal, en función de un nivel determinado de calidad de prestación de los servicios y la implementación de los proyectos establecidos en la planificación. 4. Plan de carrera Es el recorrido que una persona que ocupa un puesto puede realizar, una vez adquiridas las competencias necesarias, para pasar a un puesto de mayor o igual jerarquía, y como parte de su desarrollo profesional dentro del Municipio. 10 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Sub-sistema de Gestión del empleo Es el conjunto de acciones y prácticas de personal destinadas a gestionar los movimientos mediante los cuales las personas ingresan, transitan y se desvinculan de la organización a lo largo de su trayectoria laboral. 1. Incorporación de personal Las acciones y prácticas referentes al acceso de las personas al puesto de trabaja. En este campo, cabe distinguir tres tipos de procesos: - El reclutamiento, que comprende las políticas y prácticas de GERH dirigidas a buscar y atraer candidatos a los puestos de trabajo que deben ser cubiertos. - La selección, que comprende la elección y aplicación de los instrumentos precisos para elegir bien, y las decisiones de adscripción de las personas a los puestos. - La inducción u orientación, que comprende las políticas y prácticas destinadas a recibir adecuadamente a las personas y acompañarles en sus primeros pasos en el puesto y su entorno. 2. Plan anual de cobertura de vacantes (P.A.C.) La planificación anual expresada en la Agenda y en el plan integral de requerimientos de recursos permite anticipar las necesidades de personal a producirse durante el ejercicio anual, originando el Plan anual de cobertura de vacantes, en el que se determinan las vacantes a cubrir en cada área, según las prioridades establecidas, y a través de qué herramientas se llevarán a cabo, según los criterios establecidos en el plan de carrera y escalafón. 3. Autorización de cobertura imprevista Más allá de las coberturas planificadas, durante el año pueden manifestarse emergencias o imprevistos que requieren la contratación o cobertura de puestos no planificados en el Plan Anual. Este proceso requiere autorización especial, ya que altera la formulación de presupuesto y planes elaborados al inicio del período. 4. Selección sin concurso Cuando se requiere la incorporación de personal en forma imprevista o bien si la emergencia presentada implica la cobertura de cargos o vacantes no aprobados por Organigrama se utilizará el mecanismo de selección sin concurso, de manera de agilizar el servicio. 5. Concurso interno / externo Se trata de la metodología para la cobertura de los cargos aprobados por Ordenanza y planificados en el Plan Anual que indefectiblemente deben ser cubiertos por Concurso, interno o externo según el caso. 6. Orientación al nuevo empleado Son las acciones de orientación en el nuevo puesto una vez tomada la decisión de la persona que ocupará el cargo, de manera de generar los aprendizajes necesarios para su óptimo desempeño en el mismo. La gestión de la diversidad e inclusión en los procesos de recursos humanos Hablar de diversidad, es hablar del reconocimiento de un otro, de un distinto, al que no se alude como mero portador de diferencias observables en las manifestaciones exteriores, como sus rasgos físicos, o su manera de vestir, de hablar, sino como un sujeto de derechos, producido y productor de relaciones sociales, dentro de las cuales, construye una particular manera de ser y estar en sociedad con otros con quienes comparte alguna de esas características y formas relacionales, que en algún sentido, interpelan las formas instituidas de las relaciones sociales mayoritarias, y por tanto, se convierten en distintas, diversas, exóticas, ajenas… peligrosas… Lo peligroso asusta, da miedo, y por eso se ataca, se reprime, se satiriza, se castiga o se ignora. Gestionar la diversidad es reconocer la esencia misma de las diferencias en nuestras organizaciones, como correlato de las distintas expresiones culturales, raciales, orientaciones sexuales y capacidades físicas existentes en nuestra sociedad. Es entender la equiparación de oportunidades como una condición básica y necesaria, aunque no suficiente, para la integración social. Es aportar reflexión y debate sobre las circunstancias que impiden la efectiva inclusión de las 11 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 minorías en igualdad de condiciones, y las estrategias posibles para removerlas (CTA 2009). Es promover la transformación misma de la sociedad, removiendo prejuicios y barreras y contribuyendo a la democratización real de las relaciones sociales en el seno de las organizaciones públicas. Gestionar la diversidad no es lo mismo que gestionar la inclusión. Según la “Guía para la gestión de la diversidad en entornos profesionales”, elaborado por el Ministerio de Trabajo e Inmigración de España en el marco del proyecto GESDI “Gestión de la diversidad en el mundo laboral” que ha llevado a cabo el Observatorio español del Racismo y la Xenofobia, la evolución de la gestión de la diversidad reconoce tres paradigmas históricos: 1. Discriminación y Justicia. 2. Acceso y Legitimidad. 3. Aprendizaje y Eficacia. El primer paradigma, se refiere a la lucha por las situaciones consideradas de injusticia, relativas a la discriminación, y fomentando la participación de los grupos con derechos vulnerados en los espacios organizacionales, perspectiva cuestionada luego por no reconocer las diferencias individuales de los miembros que integraban estos espacios, considerándolos desde miradas estigmatizadas sobre el grupo al que pertenecían. El segundo paradigma no solo reconoce las diferencias individuales sino que las celebra, ligando estas diferencias de la fuerza laboral diversa con mercados complejos y diversos también. Sin embargo, este modelo no tuvo en cuenta la necesidad de contar con un enfoque integrador que oriente las diferencias hacia un mismo objetivo organizacional, lo que ha dado lugar al tercer paradigma, de carácter “aspiracional”, en tanto se funda en valores de transformación superadores de la organización, a través del aprendizaje permanente, y a su vez transformadores de la sociedad en su conjunto. (Thomas y Ely 1996, citado en Fresno, y otros 2011). Según esta Guia, “Diversidad: tiene que ver con la existencia y el tratamiento de la diferencia dentro de las organizaciones (p.ej. políticas de promoción y/o de selección dirigidas a aumentar la representación de diferentes grupos sociodemográficos). Inclusión: pretende ir un paso más allá, centrándose en la eliminación de las barreras que impiden la participación plena de todos los individuos en las organizaciones. Se trataría, pues, no de asimilar o celebrar la diferencia, sino de integrarla y ponerla en valor, p.ej. fomentando la participación de las personas empleadas (los denominados grupos de afinidad), evaluando su nivel de compromiso (engagement), etc.” Diversidad se asociaría con el primer paradigma, en tanto inclusión, correspondería al segundo y tercer paradigmas en la gestión de la diversidad. Los mismos autores describen las cuatro dimensiones de la diversidad, resumiéndolas en el siguiente gráfico, haciendo las siguientes consideraciones: la posibilidad de una persona de pertenecer a más de una categoría, la posible movilidad de un grupo a lo largo del tiempo, y la heterogeneidad al interior de cada grupo: 12 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Gráfico 1: Dimensiones de la diversidad según Guía para la gestión de la diversidad en entornos profesionales - Ministerio de Trabajo e Inmigración - España Dentro de cada una de las dimensiones, se encuentran los siguientes elementos: Dimensiones internas: • Edad • Género • Orientación sexual • (Dis)capacidad • Origen étnico y cultural • Origen racial Dimensiones externas: • Entorno geográfico • Ingresos • Hábitos personales • Hábitos de ocio • Religión • Educación formal • Experiencia laboral • Aspecto físico • Estatus parental • Estado civil Dimensiones de la organización: • Nivel jerárquico • Ámbito de trabajo y/o sector de actividad • División / departamento / grupo de trabajo • Antigüedad 13 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 • • • Ubicación física del trabajo Filiación política o sindical Estatus directivo En general, las organizaciones se han ocupado del primer grupo, es decir, las dimensiones internas, que se evalúan en conjunto con la personalidad. En particular, las cuestiones de género y discapacidad son en las que más visiblemente se han logrado cambios en la consideración social. La Guía describe las fases por las que atraviesan las políticas de gestión de la diversidad en las organizaciones: 1. Tomar conciencia de la existencia de dicha diversidad. En esta primera fase el énfasis está en adaptar la minoría a la organización, realizando ajustes de naturaleza práctica (p.ej. traduciendo el manual de procedimientos a los idiomas hablados por la minoría). 2. Hacer sitio en la organización para dicha diversidad: para ello es preciso, sucesivamente: a. cambiar la actitud de la mayoría b. cambiar el comportamiento de la mayoría c. cambiar las reglas y procedimientos internos 3. Crear un entorno de igualdad de trato y oportunidades para las minorías: a. Reclutando y promocionando activamente a esa minoría b. Pasar de “tolerar la diversidad” a ser “conscientemente diversos”. c. Alcanzar la transversalidad (mainstreaming) en la gestión de la diversidad, incluyendo la toma de decisiones. El desafío ahora es desentrañar la vinculación posible entre cada uno de los conceptos vertidos, focalizando en dos aspectos: 1. La vinculación de las experiencias relatadas acerca de los Consejos locales con los subsistemas de recursos humanos descriptos. 2. A partir de estas experiencias, una formulación propositiva de las intervenciones posibles de los Consejos en la gestión de la diversidad en inclusión, según el marco conceptual provisto por la Guía mencionada en los párrafos precedentes. Las experiencias de los Consejos locales y los sub-sistemas de recursos humanos Cada una de las experiencias se vincula con alguno o varios de los sub-sistemas de la gestión estratégica de recursos humanos (GERH), según se puede visualizar en el siguiente cuadro: 14 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Tabla 1 Vinculación de los sub-sistemas de Recursos Humanos con las experiencias de los Consejos locales Sub-sistema de GERH Experiencia vinculada CPE CLN CLD Consejo de Consejo local Consejo local planificación de Niñez de discapacidad estratégica 1. Planificación 1.1. Planes, programas y proyectos 1.2. Productos y Servicios Permanentes 1.3. Carta Compromiso 1.4. Presupuesto 2. Organización del trabajo 2.1. Macro-estructura y micro-estructura 2.2. Escalafón 2.3. Dotación 2.4. Plan de carrera 3. Gestión del empleo 3.1. Incorporación del personal 3.2. Plan anual de cobertura de vacantes 3.3. Autorización de cobertura imprevista 3.4. Selección sin concurso 3.5. Concurso interno / externo 3.6. Orientación al nuevo empleado X X X X X X X X X X X X X X X X X X Las tres experiencias relatadas tienen su correlato en el sub-sistema de planificación municipal, en tanto los programas y proyectos que debieran salir de los espacios de los Consejos, deberían ser incorporados en la Agenda Municipal, y los servicios que se derivan debieran ser comprometidos en la Carta Compromiso con el Ciudadano, como es el caso del Servicio de Atención Psicológica propuesto por el Consejo de Niñez, y todos ellos a su vez, debieran ser incorporados ya sea en función de los gastos de incorporación de personal o en razón de los costos de los servicios, al presupuesto municipal. Sin embargo, esto no ha sucedido así, ya que, como he descripto anteriormente, los circuitos paralelos han provocado que si bien, están contemplados en Ordenanzas de cumplimiento obligatorio para el Ejecutivo Municipal, ya sea por la falta de implementación del sub-sistema de planificación municipal, la asunción de un nuevo gobierno de signo político al anterior y las restricciones presupuestarias, los servicios propuestos o bien no se implementan en el nivel esperado, o bien no se implementan de ninguna manera. En las tres experiencias, los Consejos influyen sobre el sub-sistema de organización del trabajo, en tanto, la Unidad de planeamiento estratégico, la Oficina de Gestión para personas con discapacidad y el servicio de Atención psicológica, crean nuevas unidades en la estructura municipal, que deben ser incorporadas con la descripción de sus puestos, las misiones y perfiles del personal. En estas descripciones han participado los Consejos mejorando y optimizando las condiciones requeridas para el ejercicio de las funciones. El número de puestos y personas a incorporar propuestos en las ordenanzas que propiciaron los Consejos, impacta también en la dotación de personal, al aumentar la nómina. Por último, y en relación al sub-sistema de gestión del empleo, la participación del Consejo de Niñez y el Colegio de Psicólogos en la selección de los profesionales del Centro de Atención Psicológica para niños y niñas en situación de vulnerabilidad, ha logrado que las personas incorporadas respondan en gran medida a los perfiles elaborados, logrando gran impacto en la provisión del servicio a la comunidad. El Director actual de la Oficina para personas con discapacidad, participó activamente en la creación de las ordenanzas y en el Consejo local, en un 15 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 trabajo articulado con las organizaciones, ocupando su cargo hasta la implementación de los concursos. Los profesionales a incorporar en la unidad de planeamiento estratégico deberán ser incorporados por concursos, los cuales deberán ser convocados y organizados por la Dirección de Recursos Humanos. Si bien en estas experiencias no se han aprovechado al máximo los sub-sistemas de gestión de recursos humanos, dan cuenta de que es posible la vinculación, y que su potenciación podría contribuir enormemente a una gestión diversa e inclusiva. En el próximo apartado sugiero algunas maneras para poder hacerlo. La potencialidad de la contribución de los Consejos locales a una gestión pública diversa e inclusiva Si analizamos las dimensiones de la diversidad enumeradas anteriormente, la relación con los Consejos locales es instantánea, en particular con las dimensiones internas. Su existencia coincide con la observación es que en esta dimensión en la que se han observado los mayores avances por la igualdad de condiciones de acceso. Podría decirse que existe en la ciudad un Consejo (o más, como en el caso de edad) por cada uno de los elementos de la dimensión como podemos visualizar en el siguiente cuadro: Tabla 2 Componentes de la dimensión interna de la diversidad y Consejos locales existentes Componente de la dimensión • Edad • Género • Orientación sexual • (Dis)capacidad • Origen étnico y cultural Consejo local Consejo de Niñez, Consejo de Juventud, Consejo de adultos mayores Consejo de la mujer (si bien se denomina de la mujer, trabaja en cuestiones de género más amplias) Consejo local para personas con discapacidad Consejo asesor indígena (ámbito regional: Provincia de Rio Negro, no local) • Origen racial La implicancia positiva de esta “proliferación” de Consejos tiene que ver con la existencia asegurada de representaciones específicas en cada una de ellas, por lo que si bien implica que el / los funcionario/s del área social (en quien se delega en general la presidencia o presencia por parte del Ejecutivo municipal) deben emplear una gran porción de su tiempo de trabajo a la participación en estos espacios, lo cual conlleva a su ausencia por períodos prolongados o con intermitencias, lo que a su vez, genera dilaciones y dificultades para llevar a cabo las decisiones, al menos se asegura que la mayor parte de las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad tengan su voz en estos espacios. Ahora bien, cómo asegurar, que además de su voz, la defensa de sus derechos, las estrategias para la equiparación de oportunidades y los cambios culturales en favor de la remoción de los obstáculos y barreras que los Consejos propongan tengan un mayor impacto o algún impacto en la administración pública local? Tomando como base el cuadro utilizado para el análisis de las experiencias se pueden identificar las siguientes oportunidades: 16 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Tabla 3 Posibilidad de intervención de los Consejos locales en los Sub-sistemas de Recursos Humanos Posibilidad de intervención de los Consejos Sub-sistema de GERH 1. Planificación 1.1. Planes, programas y proyectos 1.2. Productos y Servicios Permanentes 1.3. Carta Compromiso 1.4. Presupuesto 2. Organización del trabajo 2.1. Macro-estructura y micro-estructura 2.2. Escalafón 2.3. Dotación 2.4. Plan de carrera 3. Gestión del empleo 3.1. Incorporación del personal 3.2. Plan anual de cobertura de vacantes 3.3. Autorización de cobertura imprevista 3.4. Selección sin concurso 3.5. Concurso interno / externo 3.6. Orientación al nuevo empleado X X X X X X X X X X X X X X El modelo Longo de Gestión Estratégica de Recursos Humanos (Longo 2006)6, menciona también los demás sub-sistemas, que se describen a continuación, ya que en ellos es posible encontrar otras potencialidad en las que los Consejos pueden intervenir: Tabla 4 Posibilidades de intervención en los demás sub-sistemas de Recursos Humanos Posibilidad de intervención de los Consejos Sub-sistema de GERH 4. Gestión del Rendimiento 4.1. Planificación del rendimiento 4.2. Seguimiento del rendimiento 4.3. Evaluación del rendimiento 4.4. Retroalimentación 5. Gestión de la compensación 5.1. Diseño de estructuras salariales 5.2. Servicios y beneficios 5.3. Mecanismos de evolución global e individual 5.4. Administración de salarios 5.5. Reconocimientos no monetarios 6. Gestión del desarrollo 6.1. Sistemas de promoción y carrera 6.2. Políticas de formación 7. Gestión de las relaciones humanas y sociales 7.1. Gestión del clima organizativo 7.2. Gestión de las relaciones laborales 7.3. Gestión de las políticas sociales 6 X X X X X X X X X X X X X X Cada uno de estos sub-sistemas están explicados en el Marco analítico, por lo que omitiré esa definición en este documento. 17 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 En cada uno de estos puntos, hay varias alternativas de estrategias posibles a seguir por los Consejos locales. En este documento se sugieren solo algunas de las que podrían aplicarse, ya que los espacios participativos pueden lograr inmensos y potenciadores resultados cuando las personas trabajan con un fin común transformador. Sub-sistema de Planificación: Los Consejos deberían planificar previamente al inicio del ejercicio presupuestario del año siguiente, todas las acciones a realizar para la promoción y protección de sus derechos. Estas acciones deberían estar plasmadas en la Agenda Municipal, y si se trata de la implementación de servicios permanentes, su nivel de calidad debiera estar comprometido en la Carta Compromiso con el Ciudadano. El Consejo debiera obtener información acerca de los escenarios posibles en la recaudación municipal, de manera de anticipar la necesidad de conseguir fondos externos para el financiamiento de los proyectos. Todas las acciones deberían tener su presupuesto de materiales, equipamiento y recursos humanos, el cual se incorporaría al presupuesto anual municipal. Cabe destacar, que las acciones que se detallan en este apartado no difieren de todas las acciones que debieran hacerse en el resto de las áreas municipales, la diferencia es que esto no sucede así, ya que, se presupuesta sin un plan de acción, y estas previsiones no se realizan en función de los escenarios previstos para la recaudación municipal. Un elemento a considerar es la garantía de la representatividad de las organizaciones que componen los Consejos respecto a las personas y/o grupos vulnerados, una alternativa sería la realización de espacios de planificación y monitoreo conjunto a través de Cabildos Abiertos o Asambleas, donde tenga presencia directa la voz de las personas de los grupos vulnerados no solo en relación a sus necesidades, sino también a las líneas de acción y cumplimiento de las mismas, con una participación directa en la planificación, implementación y monitoreo de políticas públicas. Sub-sistema Organización del trabajo Las experiencias del Consejo local para personas con discapacidad y el Consejo de Niñez han demostrado que son capaces de influenciar en la estructura interna del Municipio proponiendo a través de ordenanzas la creación de nuevas unidades, por lo tanto, en este sub-sistema pueden generar nuevas estructuras que respondan a los fines de la protección, como por ejemplo una Dirección de Niñez, o una Dirección de Culturas originarias. El peligro de esto, es la generación de nuevas estructuras que no tienen una adecuada coordinación con las existentes, y lo que se produce muchas veces son más problemas de coordinación y duplicación de funciones que en verdad dificultan la tarea en lugar de potenciarla. Generalmente la creación de unidades podría decirse “especializadas en un tipo de grupo vulnerado” dentro de la estructura, responden a una presión por hacer al mismo visible. Son acciones afirmativas, mecanismos tendientes a garantizar a dicho grupo, en tanto históricamente desaventajado, el ejercicio pleno de la ciudadanía, asegurándoles el acceso a la comunidad política en condiciones de equidad y de igualdad de oportunidades a través de la compensación de desigualdades iniciales. La concepción moderna de ciudadanía remite básicamente a una persona con capacidad de acción y representación que actúa con otros en el espacio público en condiciones de igualdad, pero tal como señala H. Arendt “la igualdad que lleva consigo la esfera pública es forzosamente una igualdad de desiguales que necesitan ser igualados en ciertos aspectos y para fines específicos” (Arendt 1993 [1958]). Una de las formas de acciones afirmativas es la de cupos previstos por la legislación nacional, un ejemplo de ellos es el del 4% de puestos para personas con discapacidad, es fundamental en este caso, partiendo de las necesidades de la organización y no de una mirada asistencialista, analizar las potencialidades de las personas con discapacidad, la garantía a la accesibilidad al medio físico y social, para asegurar que los aportes de las personas contribuyan a los fines de la organización, y de acuerdo al tipo de discapacidad y sus propias potencialidades, las personas podrían lograr sus mayores aportes. Estos puestos además deberían tener su propio plan de carrera dentro del municipio, dado que existen una infinidad de tareas que pueden ser desempeñadas por personas con movilidad reducida, hipo18 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 acúsicos o ciegos. La sugerencia para evitar problemas de coordinación y duplicación de funciones que pueden surgir de estas áreas específicas, u otros de estructura, es propiciar la concepción transversal de la gestión de la diversidad, utilizando las estructuras que generalmente existen en los Municipios, como por ejemplo, darle al área de Control de Gestión un rol estratégico en el cuidado de que todas las acciones que se emprendan, cuenten con el aval, la mirada o esquemas superadores aportados por los Consejos. Otra alternativa es la creación de un área que tenga como finalidad la promoción de los derechos de los grupos vulnerados, con equipos técnicos que trabajen transversalmente estrategias de inclusión de dichos grupos en cada una de las políticas públicas que refieran a los derechos vulnerados, en articulación con los Consejos Locales. Sub-sistema gestión del empleo Los proyectos y servicios planificados deberían arrojar un plan general de perfiles requeridos para llevarlos a cabo. Al expresarse en un cronograma de trabajo, los Consejos pueden acudir a sus grupos y organizaciones de base para difundir la información a la que habitualmente no tienen acceso por los canales habituales de difusión de las vacantes. La información anticipada favorecería también la posibilidad de preparar a los interesados, implementando evaluaciones y capacitaciones previas que contribuyan a equiparar las posibilidades de ingreso, cumpliendo con el perfil requerido. Al mismo tiempo, el área de Capacitación Municipal puede ir generando formaciones específicas que preparen al grupo para recibir a las personas de la mejor manera posible. Las personas así preparadas que participan en las capacitaciones pueden ingresar a una base de datos de candidatos a recurrir en situaciones de emergencia. Durante los cursos de orientación o inducción, la organización debería brindar a los nuevos empleados provenientes de las minorías todas las herramientas para su mejor integración, a las que se podrían agregar ejercicios de este tipo con el personal que ya forma parte del municipio. Sub-sistema gestión del rendimiento En este punto los Consejos locales podrían tener una gran contribución, adoptando por ejemplo, un sistema de tutorías para que uno o varios miembros, pueda tener bajo su responsabilidad el seguimiento específico del rendimiento de la persona ingresada. Esto es particularmente útil en el caso de las personas con discapacidad, o jóvenes en conflicto con la ley. El seguimiento individual posibilita y crea situaciones de vinculación afectiva que sin duda, mejora y potencia el rendimiento. De igual manera, los Consejos debería colaborar en la identificación de criterios para la evaluación del rendimiento según las características culturales y sociales de cada minoría, y de acuerdo a los requerimientos de la tarea, ya planteados en las misiones y perfiles de competencias. Sería asimismo deseable que los Consejos pudieran solicitar y analizar informes periódicos de seguimiento, de manera de ajustar las estrategias con los empleados tutelados. Los Consejos podrían mantener entrevistas y reuniones con los jefes y supervisores de los empleados tutelados, y encarar investigaciones sobre los aportes específicos de la diversidad al trabajo, a través de encuestas a los compañeros, a los propios empleados, a las áreas de RRHH y a los jefes, entre otras acciones posibles en relación al rendimiento. Sub-sistema gestión de la compensación En este punto el trabajo que los Consejos pueden realizar está directamente relacionado con el grado de poder que puedan tener para conseguir información sobre los salarios del personal, sin afectar las normas de confidencialidad. Si bien la información salarial debería ser pública, las oficinas de personal son reacias a brindar este tipo de datos a personas que consideran “ajenas” a la administración o que no tienen el nivel de autoridad suficiente para solicitarlos. Sin embargo, conocer esta información permitiría realizar informes del grado de equidad existente entre los salarios de personas que pertenecen a distintos sectores y si se detectan diferencias en ese sentido, generar propuestas de modificación para la equiparación si correspondiere hacerlos. Al ser conocedores de las necesidades específicas de cada grupo, los Consejos podrían proponer “paquetes 19 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 de servicios y beneficios especiales” de acuerdo a cada una de ellas, por ejemplo, transporte especial para personas con movilidad reducida, créditos especiales para el acceso a la primera vivienda para parejas jóvenes en situación de vulnerabilidad, medicamentos sin cargo para adultos mayores, etc. Sub-sistema gestión del desarrollo Los sistemas de promoción y carrera deberían estar adaptados a las capacidades y posibilidades de todos los empleados, incluidas las personas con discapacidad. Ello requiere, tal como mencionamos anteriormente, la garantía de condiciones de accesibilidad física y social, en cuyo diseño podrían intervenir los Consejos. Las políticas de formación merecen especial consideración, ya que en este punto, los Consejos deberían trabajar en conjunto con el área de Capacitación, y en diferentes frentes: por un lado, en la sensibilización de los grupos y equipos que recibirán personal, como ya se ha mencionado en el sub-sistema de gestión del empleo. Por otro lado, en la promoción de cambios culturales a nivel organizacional, generando espacios de encuentro, talleres, cursos y seminarios sobre gestión de la diversidad y el valor agregado de la diversidad y la inclusión. Un tercer punto de focalización serían los gabinetes municipales y el personal de dirección, de manera de propiciar y fomentar políticas transversales para la inclusión. Por último, cualquier programa de formación debería intervenir sobre las representaciones sindicales de los trabajadores, quienes deberían ser los mayores interesados en la ampliación y equiparación de oportunidades de sus afiliados. Los puntos a trabajar en las formaciones deberían incluir los beneficios comprobados que la gestión de la diversidad produce en las organizaciones, los programas de financiamiento existentes a nivel internacional, nacional o provincial, las tendencias en las perspectivas y las acciones concretas a realizar al interior de la organización. Sub-sistema gestión de las relaciones humanas y sociales Si bien tendrían impacto en el clima interno, los programas de formación no alcanzan para impulsar la creación de valor de la diversidad. Los Consejos locales podrían ayudar también en el asesoramiento a las áreas de Recursos Humanos para la realización de acciones de intervención ante situaciones concretas de discriminación, más allá de la aplicación de la ley, de manera de provocar verdaderas acciones transformadoras de la cultura. La identificación de las causas implícitas en los conflictos de discriminación, el diseño de dispositivos de mediación o arbitraje, la organización de talleres de sensibilización, son acciones interesantes que podrían ser parte de las agendas de los Consejos. El trabajo conjunto con gremios y órganos legislativos y oficinas de personal, sería un esquema óptimo para el despliegue de nuevas representaciones simbólicas con respecto al trabajo con las diferencias. El impacto que provocaría este modelo a seguir, como ejemplo de inclusión de lo diverso en pos de objetivo de orden superior sería por sí mismo una acción paradigmática en sí misma. Por otro lado, en relación a las políticas sociales, otra línea de trabajo podría ser la eliminación de las barreras y condiciones que imposibilitan la igualdad de posibilidades en el acceso a los servicios. Los Consejos habitualmente tienen y distribuyen la información sobre planes y programas especiales para sus grupos y organizaciones por lo que bien pueden proponer la implementación con ciertos beneficios, en el propio Municipio. Planes especiales de vivienda, gestión de subsidios, obtención de certificados especiales, etc. En este punto, como en la mayoría de los anteriores, es vital la permanente comunicación y articulación con las áreas de Recursos Humanos, de manera de vehicular en forma eficiente la información. Los Consejos a su vez, deberían propiciar sistemas de comunicación especialmente adaptados para los empleados, por ejemplo, provenientes de culturas originarias, o bien para personas con discapacidad sensorial, a través de recursos tecnológicos, material en braille, información en lengua de señas; o en el caso de personas con discapacidad mental o dificultades en la comprensión, información en lenguaje sencillo o lectura fácil. Esta enumeración de posibles acciones que podrían encarar los Consejos locales, no pretende 20 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 ser más que un puntapié inicial para la consideración en el imaginario de los decisores locales de la infinidad de posibilidades en que, a través de la participación ciudadana, no solo es posible, sino que es necesario e imprescindible, encaminar un gobierno local hacia una gestión pública diversa e inclusiva en sus políticas de recursos humanos. Seguramente, al recorrer estas páginas el lector podrá imaginar otras propuestas innovadoras y superadoras para el arraigo de la creencia acerca del valor que la gestión de la diversidad puede crear en las organizaciones públicas locales. Bibliografía: Abal Medina (h), Juan Manuel, y Nejamkis, Facundo (2001), “Capacidades estatales y régimen de empleo público: el caso argentino ¿un antes y un después del SINAPA?”, Prepared for delivery at the 2001 meeting of the Latin American Studies Association, Washington, September 6-8. Alvarez, Mabel, y Opazo, Carina (2005), “Municipio de Viedma: Situación actual y reforma pendiente”, documento presentado en el VII Seminario Nacional de la Red de Centros Academicos para el Estudio de Gobiernos Locales, Buenos Aires. Arendt, Hanna (1993) [1958], La condición humana, Barcelona, Ediciones Paidós. Auyero, Javier (2004), Clientelismo político - Las caras ocultas, Buenos Aires, Capital Intelectual. __________ (2001), La política de los pobres: las prácticas clientelares del peronismo, Buenos Aires, Manantial. Concejo Deliberante de San Carlos de Bariloche (2007), Carta Orgánica Municipal. Bertalanffy Von, Ludwig (1976), Teoría general de los sistemas, México, Fondo de Cultura Económica. 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Consejo local consultivo para personas con discapacidad 3. Consejo Municipal de adultos mayores Objetivos / Características CPE: Permanente y honorario, con funciones consultivas y de instrumentación de la participación ciudadana. UPE: organismo municipal técnico cuyo objeto es elaborar el Plan Estratégico e Integral de Desarrollo local y regional para San Carlos de Bariloche Consultivo. Dicta su Reglamento interno. Consultivo. Dictará su propio reglamento de funcionamiento 4. Consejo municipal de niñez Asesor, promotor y monitor del cumplimiento de derechos del NNA. 5. Consejo de juventud Carácter consultivo y de asesoramiento de políticas de juventud. Dicta su Reglamento interno. Personal municipal involucrado CPE: Presidido por Intendente o Secretario que éste designe + a) tres funcionarios del Departamento Ejecutivo Municipal. UPE: Coordinador designado por el Intendente y está integrada por técnicos multidisciplinarios, por tiempo determinado Tres (3) representantes del Departamento Ejecutivo Municipal: uno (1) por el titular de la oficina de Gestión de personas con discapacidad y dos (2) funcionarios designados por el Intendente Municipal. Tres (3) representantes del Departamento Ejecutivo Municipal: uno (1) por la Secretaría de Desarrollo Social (presidente), uno (1) por la Dirección de Gestión Previsional y uno (1) por la oficina de Gestión del Discapacitado. Tres (3) representantes del Departamento Ejecutivo: uno (1) por la Secretaría de Desarrollo Social (Presidente), uno (1) por la Subsecretaría de Cultura y uno (1) por Subsecretaría de Deportes. Un (1) representante del Departamento Ejecutivo, con su respectivo suplente, designados por Municipal. 23 Financiamiento Ordenanza Presupuesto municipal 1994-CM09 De ser necesario dispondrá de los recursos humanos que se requieran para tareas administrativas. Asimismo preverá una publicación anual en el Boletín Oficial Municipal. 2194-CM2011 El Departamento Ejecutivo Municipal arbitrará las medidas necesarias, incluidas las afectaciones presupuestarias, edilicias y de personal. 1925-CM09 El Departamento Ejecutivo arbitrará las medidas necesarias, incluidas las afectaciones presupuestarias edilicias y de personal. Municipalidad de San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro, de la Nación o de programas nacionales e internacionales que tengan como destino específico acciones o programas del Consejo de la Juventud de San Carlos de Bariloche, los legados, donaciones y demás transferencias que se realicen al Consejo de la Juventud de San Carlos de Bariloche. 1884-CM08 2216-CM11 / 1856CM-08 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Dentro del ámbito del Programa Preventivo y Asistencial de Adicciones. Consultivo. Coordinador del Centro de Prevención de adicciones o quien éste designe. Es parte de la creación del Centro de prevención y asistencia de adicciones que funciona con presupuesto municipal. 7. Consejo social de tierras Consultivo, para elaborar diagnósticos, proponer planes y seguimiento de las políticas. Tres representantes del Ejecutivo Municipal (áreas de Planeamiento y Acción Social), coordinador designado por Intendente (presidente del IMTVHS) No se menciona. 1595-CM06 8. Consejo asesor de la microproducción Asesor para organizar y promover la micro-producción, seguimiento de ordenanzas 19 (creación del Registro de Microempresas) y 25-CM-92 (Creación del Fondo para microempresas proveniente del 50% de fondos de desarrollo social del Casino) Secretaria de Desarrollo Económico No se menciona en la ordenanza del Consejo, pero sí en la Ordenanza 25-CM92, con la creación del Fondo para microempresas. Este fondo será administrado por el Consejo asesor. 903-CM-98 25-CM-92 9. Consejo de Desarrollo Social Unificar y coordinar tareas de seguimiento, de control y de optimización de recursos. Dictará su propio Reglamento interno. Un representante de la Secretaría de Desarrollo Social del Departamento Ejecutivo Municipal No se menciona 586-CM-96 10. Consejo del presupuesto participativo Ejecutar el programa. Dicta su Reglamento interno. 2 representantes nombrados por el Intendente municipal vinculados con presupuesto participativo. No se menciona 1772-CM2007 Intendente Municipal y/o quienes éste designe No se menciona 362-CM-90 Director municipal de Deportes No se menciona 344-CM-90 El Departamento Ejecutivo por la máxima autoridad del área de Planeamiento. El órgano responsable de la conducción del CPM es la Unidad Coordinadora, con carácter de grupo políticotécnico: La máxima autoridad del área de Planeamiento, y a cargo de la coordinación. Hasta cuatro (4) profesionales del Departamento Ejecutivo. No se menciona 418-CM-94 6. Consejo Asesor de Prevención de las Adicciones 11. Consejo para la emergencia social 12. Consejo asesor deportes 13. Consejo de planificación municipal Coordinar las acciones conducentes a satisfacer las necesidades primarias de la población en estado de emergencia. Asesor a la Dirección Municipal de Deportes para "promover, organizar y orientar todas las actividades deportivas, apoyando la realización de torneos, competencias, cursos de perfeccionamiento, e infraestructura, etc; y adecuarse a la Ley 2038 de la Provincia de Río Negro. Dicta su propio Reglamento interno. Órgano para el monitoreo de la gestión urbana y ambiental del ejido. 24 1852-CM08 XXV Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública “Una Administración Pública Diversa e Inclusiva” Caracas, 2012 Anexo II Total de espacios participativos según ordenanzas vigentes Tipo de organismo (s/ Ordenanzas) Cantidad 1. Ente autárquico 5 2. Ente mixto 2 3. Ente Regional 1 4. Ente Asesor 1 5. Comisión mixta/Ente autárquico 1 6. Comisión mixta 3 7. Comisión 34 8. Consejo local 13 TOTAL 60 25
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