Simbología e imágenes en El coronel no tiene quien le escriba

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Simbología e imágenes en
El coronel
no tiene quien le escriba
La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla
Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez nació en 1928 en la ciudad pequeña de Aracataca, en el país tropical de Colombia,
entre las montañas y el mar. Fue educado por sus abuelos (su abuelo era un veterano de la guerra civil) y
estudió periodismo en la Universidad Nacional de Bogotá y en la de Cartagena de Indias. Ha trabajado
durante toda su vida como novelista y periodista y es uno de los padres de lo que se ha ido a llamar realismo
mágico. De entre su gran producción novelística destaca La Hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le
escriba (1958), Los funerales de la Mamá Grande (1962), Cien años de soledad (1967), El otoño del
patriarca (1975), Crónica de una muerta anunciada (1981), El amor en los tiempos de cólera (1985) y
recientemente ha publicado su ansiada autobiografía Vivir para contarla (2002) y la que hasta la fecha es su
última novela Memoria de mis putas tristes (2004). Recibió de la Academia sueca el Premio Nobel de
Literatura en 1981.
Escribió El coronel no tiene quien le escriba en París en 1956−1957. En ese periodo García Márquez no tenía
trabajo porque el periódico colombiana El Espectador donde trabajaba fue cerrado por el general Rojas
Pinilla, el dictador colombiano. Esa situación difícil le hizo pensar en una escena que había visto en
Barranquilla, Colombia : varias veces vio un hombre mirando los barcos, lo que le hizo pensar en su abuelo,
que esperaba durante muchos años el reconocimiento a sus servicios durante la Guerra de los 1000 Días
(1899−1902). Esas imágenes fueron transferidas a su coronel particular, también trasunto de su propio abuelo.
El coronel fue publicado en 1958 pero no tuvo éxito hasta después del gran éxito de Cien años de soledad
(1967).
Breve resumen del libro
La obra transcurre durante tres interminables meses de la vida de un coronel anónimo, y su mujer en un
pueblo de la zona tropical de Colombia. El coronel, veterano de guerra, esperaba ya desde hacía muchos años
la pensión prometida del Gobierno al fin de dicha contienda. Acude cada semana a la oficina de correos,
esperando que la carta que confirma su pensión será recibida. La narración transcurre desde el mes de octubre
hasta diciembre de 1956 −el año de la crisis de Suez−. Los conflictos armados en Colombia se suceden
ininterrumpidamente y la censura en todos los ámbitos es severa. A causa de dicha censura, su hijo Agustín
fue asesinado en el mes de enero cuándo pretendía pasar información clandestina. Su hijo les dejó, tan solo
una máquina de coser −que vendieron dada su estrechez económica− y un gallo. El gallo será causa de
tensiones entre el coronel y su mujer. Ella quiere venderlo pero el coronel quiere esperar a las peleas de gallos
de enero.
Simbología
el gallo
Sin ninguna duda, el gallo es el símbolo más importante del libro. Al principio representa el vínculo entre el
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coronel y su mujer, pero también el vínculo con su hijo muerto. El coronel considera necesario conservar el
gallo para continuar una tarea pendiente de su difunto hijo, lo que en cierta forma también contribuye ha
perpetuar el recuerdo del vástago fallecido . Sin embargo y según los amigos de Agustín el gallo no era más
que dinero.
Entusiasmados − informó el coronel −. Todos están ahorrando para apostarle al gallo (...) Lo que me preocupa
es que esos pobres muchachos están ahorrando.
Para la mujer el gallo no tiene valor específico al principio de la obra:
No sé qué le han visto a ese gallo tan feo − dijo la mujer. A mí me parece un fenómeno: tiene la cabeza muy
chiquita para las patas.
Pero, cuando percibe su valor potencial advierte:
Es un gallo contante y sonante − dijo. () Nos dará para comer tres años.
Por un momento, el coronel acepta vender el gallo pero durante los entrenamientos observa que el animal
representa algo más que la imagen de su hijo Agustín o dinero : representa libertad para su pueblo.
Dijeron que se lo llevarían por encima de nuestros cadáveres − dijo [la mujer]. Dijeron que el gallo no era
nuestro sino de todo el pueblo. () Hicieron bien, dijo [el coronel] calmadamente. Y luego, registrándose los
bolsillos, agregó con una especie de insondable dulzura:
• El gallo no se vende.
El coronel realiza que no puede vender el gallo sin traicionar su pueblo.
(...) El se dio cuenta que si vendía el pájaro, traicionaría a su pueblo.
Incluso, algunos críticos lo consideran como un símbolo de oposición política y simboliza resistencia frente a
las autoridades. Los entrenamientos para los paleas constituyen un momento clave para la evolución del valor
del gallo. Al principio del libro el animal está descrito como algo impersonal, lo que contrasta claramente con
el desenlace de la obra. Sin embargo, la mujer no cambia de opinión: el gallo es para ella un animal inútil que
cuesta mucho dinero.
Y no dijo nada más porque lo estremeció la caliente y profunda palpitación del animal. Pensó que nunca había
tenido una cosa tan viva entre las manos.
Agustín
La relación entre el símbolo del gallo y el de Agustín es muy firme. Al difunto Agustín sólo se le menciona en
relación con el animal. Los revolucionarios utilizan su nombre para divulgar información clandestina. Lo
utilizan esperando que su muerte no fuera inútil. Podemos decir que Agustín constituye un símbolo silencioso.
La carta
La carta que el coronel espera durante muchos años ya constituye también un elemento importante. Es
también un símbolo silencioso (cf. supra) : representa el silencio burocrático pero también esperanza. A
medida que la historia progresa, el símbolo de la carta pierde su valor.
El tiempo
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En los tres meses que dura la historia el clima ha cambiado fundamentalmente. En octubre hace mucho calor y
lluvia lo que contribuye a un ambiente asfixiante. En diciembre refresca, el ambiente es más seco y hay
mucho sol. El clima influye sobre los personajes: el coronel sufre del estómago en octubre y se siente mucho
mejor en diciembre. También el asma de su mujer mejora a medida que la historia progresa. Según Blanco
Aguinaga el tiempo de octubre es simbólico:
El hecho de que cuando conocemos al Coronel llueva lenta y largamente (aparte de que es la temporada de
lluvias) viene a subrayar de manera simbólica el estancamiento de la Historia, su aparente falta de futuro, al
igual que refuerzan simbólicamente la idea del lejano origen de la opresión el entierro al que se dirige el
Coronel cuando le vemos por primera vez, y la no−carta que hace quince años que no llega para anunciarle la
esperada nueva de la pensión merecida desde hace cincuenta (Blanco Aguinaga 1973 : 57)
Administración estatal y opresión
El autor también critica fuertemente el gobierno de la época así como la administración de que este constaba.
No solo es criticado fuertemente con la pensión sino también es criticado en cuanto a la opresión a la que son
sometidos todos los ciudadanos, estos se ven obligados a obedecer al toque de queda, a una muy restrictiva
censura, aparte de todas estas limitaciones de libertad, de las cuales todo el mundo es testigo, podemos sumar
otras como la presencia permanente del ejército e irrupción de este (escena y suceso del casino), así como la
necesidad de extender clandestinamente las noticias, esto debido a la gran desinformación a la que se tenían
sometidos a la población. Prueba de ello es la cantidad de revistas y de periódicos que recibía el doctor y la
poca información real y fiable que estos ofrecen sobre la nación y el mundo en general. Mantenían al pueblo
sumido en la ignorancia.
Análisis de los personajes
El coronel
Encontramos en este una excesiva paciencia, alimentada esta por unas cucharadas de ingenuidad, también
llamada credulidad.
El coronel defiende una y otra vez que prefiere pasar hambre antes que vender el gallo, el gallo así como el
correo constituyen sus únicas ilusiones, lo único por lo que vive eran estos motivos, debido a que el amor por
su mujer ha perdido mucha fuerza con el paso de los años. Esta falta de vitalidad se vio gravemente acentuada
con la pérdida de su ser más querido, este era su hijo Agustín.
La mujer del coronel
Esta pobre anciana asmática, carente de apenas ilusión de vivir, ha aceptado ya su muerte próxima. Esta ante
todo defiende su bienestar y el poder vivir lo poco que le queda dignamente, pero el amor a su marido así
como el respeto hacia lo que el gallo representaba (recuerdo de su fallecido hijo) hacen que esta ceda un tanto
en las intenciones de vender al animal.
Encontramos también en esta algunos brotes de vitalidad, como puedan ser los dos días que dedicó a
arreglarse el pelo, el hecho de intentar sentirse o bien joven o bien guapa y cuidada. Otra muestra de vitalidad
es cuando demuestra intención de plantar rosas en el jardín, esta truncada por su marido afirmando que se las
comerían los cerdos.
En contraposición a esto encontramos también la cantidad de veces en las que su estado de salud es
francamente decadente, esto debido a su enfermedad y el clima poco propicio.
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A pesar de su deprimente estado de salud, muchas veces demuestra incluso más vitalidad que su marido, sobre
todo cuando animaba (incluso obligaba) a su marido a salir a buscar el sustento, ya sea mediante unos
métodos u otros.
Álvaro
Antiguo jefe de Agustín, este siempre es considerado con el coronel, es consciente de los apuros y la gran
cantidad de penalidades por las que ha pasado este, le compra objetos inservibles con el único propósito de
ayudar al coronel y a la esposa. Siente aprecio hacia estos y en ningún momento lo desprecia, incluso en
ocasiones como la del casino, cuando pierde una sustancial cantidad de dinero por seguir las recomendaciones
del coronel, esto no le importa, muestra de que Álvaro valora muchas otras cosas aparte de lo puramente
material.
Sabas
De este personaje he hablado anteriormente acusándolo de rastrero, mezquino, extorsionador, desconsiderado
y materialista.
Este personaje es el símbolo de la opresión, del tráfico de influencias y de intereses así como la
desconsideración hacia el prójimo, al que ve cualquier persona, animal o cosa como fuente de sacar dinero, ya
sea de una forma o de otra, ya sea mediante acciones legales o ilegales.
Enfermizo y rico, por otro lado nos muestra como la riqueza no lleva simplemente la felicidad, podrá ser muy
rico pero este se está muriendo, como apunta la mujer del coronel.
Los muchachos
El autor llama a los muchachos a los trabajadores de la sastrería, estos son antiguos compañeros de su difunto
hijo, estos en principio parecen muy serviciales, siempre intentan ayudar al coronel en lo que pueden, por este
motivo el coronel les tiene un especial cariño y afecto, pero al final de la novela, encontramos que los
muchachos son simplemente un cúmulo de intereses y por lo único que aprecian al coronel es por ese gallo
que mantiene. Los muchachos encuentran al gallo como un método para ganar dinero seguro e utilizan al
coronel para llevar a cabo sus malévolos fines. Muestra de ello es cuando se llevan el gallo por la fuerza de la
casa del coronel para entrenarlo.
Dentro de los muchachos encontramos a Germán y Alfonso.
El doctor
Este personaje yo lo calificaría como menos importante que los demás, pero también tiene su punto
interesante. El doctor estaba siempre al servicio del coronel y de su mujer, intentaba amenizar las visitas con
su buen humor y desparpajo. Por el otro lado era un buen conversador y escuchaba al coronel, cosa que otros
no hacían, siempre se mostraba considerado y hospitalario, ejemplo de ello es cuando se encontraban
esperando el correo y este se brindaba a dejarle los periódicos y revistas al coronel para que este las leyese,
incluso sin haberles echado un vistazo previamente.
Conclusión
El libro en cuestión me ha parecido de un poder expresivo tremendo, la novela sitúa al lector perfectamente en
el ambiente descrito por este. Al momento conocía perfectamente los sentimientos, y situación espiritual y
moral tanto del personaje principal como de su cónyuge. Las descripciones morales son muy profundas y el
estado psicológico de los personajes es evidente ante los ojos del lector. Por otro lado el libro es un tanto triste
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o depresivo, independientemente de la poca agilidad demostrada, el libro es muy tétrico, acentuado con las
constantes lluvias, el profundo malestar de los protagonistas, el estado de salud y sus pocas expectativas de
vida... Encontramos una pareja, castigada por la vida, cuyas ilusiones por seguir viviendo penden de un grupo
de desconsiderados políticos y funcionarios incapaces de interesarse por algo que no sea su enriquecimiento
personal. Esta esperanza por la vida, estas expectativas de cambio, viene representadas por el correo, en
concreto por esta carta que nunca llega y que tanto esperan y anhelan.
En definitiva, el libro a pesar de su escaso dinamismo y vitalidad me ha parecido francamente bueno y de un
poder de persuasión y concienciación muy claros y fuertes.
Bibliografía
• Blanco Aguinaga, Carlos. 1973. Sobre la lluvia y la historia en las ficciones de García Márquez.
Narradores hispanoamericanos de hoy. ed. Avalle−Arce. University of North Carolina Studies in the
Romance Languages and Literatures. 55−71.
• Delbecque, Nicole. 1991. Introducción a los estudios hispánicos. Leuven : Acco.
• García Márquez, Gabriel. 1986. El coronel no tiene quien le escriba. Madrid : Espasa− Calpe
(Colección Austral).
• McMurray, George. 1977. Gabriel García Márquez. New York : Frederick Ungar Publishing.
• sitios en la Red:
Gabriel García Márquez
http://personales.alcavia.net/~jmunoz/pagina5.htm
Macondo: a García Márquez website
El gallo, en esta obra, representa la resurrección de un pueblo sujeto a varias formas de opresión: la censura
política y religiosa, el estado de sitio impuesto por el gobierno central, la injusticia concretada en la mala
economía, el asesinato como castigo. (McMurry 1977 : 21)
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