INFORME DEL R.A.S. APLICADO A LEGISLACIÓN DEL AGUA I. Sistemas de acueducto. Principales aspectos a tener en cuenta para la realización de una nueva legislación sobre el agua, tomados del reglamento técnico del sector de agua potable y saneamiento básico (R.A.S. 2000). Leyes decretos y legislación pertinente Ley 09 de 1979, por la cual se expide el Código Sanitario (Protección de fuentes). Ley 373 de 1997, sobre ahorro y uso eficiente del agua. Ley 388 de 1997, sobre Planes de Ordenamiento Territorial Ley 142 de 1994, por la cual se establece la regulación de los Servicios Públicos Domiciliarios. Ley 99 de 1993, por la cual se crea el Ministerio del Medio Ambiente. Decreto 475 de 1998, del Ministerio de Salud Pública y de Desarrollo Económico, por el cual se expiden las normas sobre calidad del agua potable. De los decretos ya mencionados es importante tener en cuenta los siguientes artículos ya que en estos se habla de temas de interés. En el artículo 57 de la ley 09 de 1979, o su equivalente en la Ley que la reemplace, el cual establece que las entidades encargadas de la entrega de agua potable al usuario velarán por la conservación y el control en la utilización de la fuente de abastecimiento para evitar el crecimiento inadecuado de organismos, la presencia de animales y la posible contaminación por otras causas. En el artículo 59 de la ley 09 de 1979 el cual establece lo siguiente: “No se permitirán concentraciones humanas ocasionales cerca de las fuentes de agua para el consumo humano, cuando causen o puedan causar contaminación”. Valor económico del Agua: En todos los casos la fuente debe analizarse con un criterio económico, en cuanto los cuerpos de agua pueden tener uso como materia prima (cantidad, calidad y accesibilidad) así como en la descarga de aguas residuales. Debe atenderse lo establecido en la Ley 142 de 1994, o la que la reemplace, que establece que: “Como estos costos se incorporarán a las tarifas que las empresas cobren a los usuarios, los montos recolectados por este concepto deben ser previamente concertados y su destino debe ser orientado por las corporaciones regionales a la recuperación y reforestación de los cuerpos de agua y de las cuencas”. El artículo 43 de la Ley 99 de 1993, o la que la reemplace, que establece que: “El proyecto debe presentar un costo de recuperación, preservación y vigilancia de la cuenca hidrográfica, considerando una tasa retributiva mínima del 1% de la inversión estimada en la obra física”. Capacidad de la red: La red de distribución de agua potable debe proyectarse de tal forma que asegure en todo momento el suministro directo y adecuado de agua potable al mayor porcentaje de la población, dentro de los límites dados por las condiciones socioeconómicas de la localidad con una presión suficiente y continua en todas las partes del sistema y cumpliendo todo lo establecido por el decreto 475 de 1998 de los Ministerios de Salud Pública y de Desarrollo Económico, o el que lo reemplace. Calidad de agua en la red: En la etapa de diseño en la red de distribución de agua potable para un municipio, es necesario conocer la calidad de agua en cada uno de los puntos de la red, dados los niveles de cloro y de otros químicos, así como de turbiedad del agua en las plantas y los tanques de abastecimiento en los cuales pueda existir la adición de químicos, para asegurar desde la etapa de diseño que el agua cumplirá en toda la red de distribución con la calidad de agua estipulada en el decreto 475 de 1998, o el que lo reemplace. Perdidas en la red de distribución: desde la concepción del proyecto y la realización del diseño, debe tenerse en cuenta una distribución de la red que permita el control de las pérdidas de agua en ésta. Este control implica la localización de fugas no visibles en la red y la localización de conexiones clandestinas, cuyo objetivo es el de disminuir la cantidad de agua no facturada en la red. El programa de localización y reducción de pérdidas debe seguir las metas establecidas en la Ley 373 de 1997 en su artículo 4º y debe estar acorde con las disposiciones de las CRA y las Corporaciones Regionales. Medidores domiciliarios: Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 6 de la Ley 373 de 1997 y la Ley 142 de 1994, para todos los niveles de complejidad del sistema es obligatorio colocar medidores domiciliarios para cada uno de los suscriptores individuales del servicio del acueducto. Las excepciones a esta regla serán las establecidas en dichas leyes. Mantenimiento de hidrantes: debe tenerse en cuenta lo establecido en el artículo 77 de la Ley 9 de 1979, o la que la reemplace, el cual dice: “Los hidrantes y extremos muertos de la red de distribución de agua deben abrirse con la frecuencia necesaria para eliminar sedimentos. Periódicamente, debe comprobarse que los hidrantes funcionen adecuadamente”. Aspectos adicionales recomendados. Recarga artificial. Si la fuente de agua para el sistema de acueducto incluye las aguas subterráneas, debe hacerse un estudio para establecer la viabilidad de la recarga artificial del acuífero durante las épocas de invierno. Cuando se haya asegurado que la infiltración natural no alcanza a cubrir las necesidades de infiltración del proyecto, el diseñador debe estudiar la posibilidad de inyección de agua a través de pozos, galerías de infiltración y/o embalses de infiltración,. Lejanía de toda fuente de contaminación. Cuando se trate de sistemas de acueducto cuya fuente de agua sea subterránea se establece una distancia mínima de 100 metros entre la captación de agua subterránea y elementos tales como pozos sépticos, letrinas y campos de infiltración. En caso de que las condiciones geológicas lo permitan, esta distancia mínima puede variar, siempre que el diseñador presente un estudio que justifique que a una distancia menor no se presentarán problemas de contaminación en un pozo. Aspectos generales de la zona de transporte de agua cruda (aducción). Deben conocerse todos los aspectos generales de la zona por donde cruzará la aducción o conducción, como los regímenes de propiedad, los usos generales de la zona y, en lo posible, los desarrollos futuros proyectados. En particular, tener conocimiento de las obras de infraestructura existentes en la zona de la aducción o conducción, como aeropuertos, embalses, carreteras, ferrocarriles, puentes, edificaciones, etc. También debe quedar plenamente establecido cuáles son los terrenos de propiedad del Estado, el departamento o el municipio y qué predios o servidumbres deben adquirirse. II. Sistemas de potabilización. Leyes decretos y legislación pertinente Decreto 1594 del 26 de junio de 1984 del Ministerio de Salud Decreto 475 de 1998 del Ministerio de Salud, por el cual se establece la calidad del agua potable Ley 388 de 1997 sobre planes de ordenamiento territorial. Decreto 3489/82 sobre declaratoria de estado de emergencia. De los decretos ya mencionados es importante tener en cuenta los siguientes artículos ya que en estos se habla de temas de interés. Calidad de la fuente y grado de tratamiento: La calidad de la fuente debe caracterizarse de la manera más completa posible para poder identificar el tipo de tratamiento que necesita y los parámetros principales de interés en periodo seco y de lluvia. Además, la fuente debe cumplir con lo exigido en el Decreto 1594 del 26 de junio de 1984, en sus artículos 37 y 38, o en su ausencia el que lo reemplace. Los análisis de laboratorio deben realizarse de acuerdo con métodos estándar reconocidos nacional e internacionalmente y los muestreos de acuerdo con las Normas NTC-ISO 5667. Calidad del agua tratada. El agua para consumo humano no debe contener microorganismos patógenos, ni sustancias tóxicas o nocivas para la salud. Por tanto, el agua para consumo debe cumplir los requisitos de calidad microbiológicos y fisicoquímicos exigidos en el Decreto 475 de marzo 10 de 1998, expedido por el Ministerio de Salud o en su defecto, el que lo reemplace. La calidad del agua no debe deteriorarse ni caer por debajo de los límites establecidos durante el periodo de tiempo para el cual se diseñó el sistema de abastecimiento. Es responsabilidad de la entidad prestadora del servicio público de acueducto, controlar la calidad de agua en la red de distribución ya sea en puntos previamente escogidos como por ejemplo, hidrantes o pilas diseñadas para recoger muestras, o en acometidas escogidas aleatoriamente. En dicho sitio debe darse cumplimiento como mínimo a los análisis organolépticos, físicos, químicos y microbiológicos establecidos en el artículo 19 del Decreto 475 de 1998 y el número mínimo de muestras será la que establecen los artículos 20, 21, 22 y 27 del citado Decreto. El control de la calidad del agua es responsabilidad de las Empresas de Servicios Públicos de Acueducto y la vigilancia de la misma está a cargo del Ministerio de Salud a través de las autoridades de salud de los Departamentos, Distritos o Municipios, tal como está estipulado en el Decreto 475 de 1998 en su artículo 41. INFORME ARTICULO EL TIEMPO Basados en una publicación del Tiempo del 9 de febrero de 2002, en el cual se trata el caso de los sobrecostos del agua en Cajicá. En este artículo la Representante a la Cámara por Cundinamarca Nancy Patricia Gutiérrez dijo: “las tarifas de Cajicá son costosas porque no existe una reglamentación de la venta de el agua en bloque y además Cajicá no posee otra fuente para abastecerse del servicio”. Se reviso el documento “Bases Del Nuevo Marco Regulatorio Para El Sector De Agua Potable Y Saneamiento Básico”, y se encontró que se quiere aplicar una política de Calidad-Penalidades, en la cual se establezca una calidad mínima del servicio. Para obtener esto se plantea el cobro de multas a las empresas si se presenta un servicio de mala calidad y además se introducen mecanismos para crear competencia en la prestación del servicio, es decir se permite el acceso a terceros operadores a fuentes de agua operadas por un prestador existente. Para que este esquema sea posible se necesita una libertad de precios del agua en bloque. Al existir competencia esta se vería reflejada en un servicio de mayor calidad y más barato. El problema de este esquema es que no se tiene en cuenta a los municipios que no tienen un sistema de captación del líquido, por lo que tienen que pactar la compra del agua en bloque a una empresa. Esta ultima fija las tarifas bajo el sistema de competencia, lo que ocasiona que sean altas ya que esta última no existe. En el nuevo marco regulatorio se debería incluir este caso.