1094916990 2015

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LA INCIDENCIA DEL SISTEMA DE PATENTES ESTADOUNIDENSE EN LA
POLÍTICA DE SALUD PÚBLICA SUDAFRICANA 2000- 2012
MARÍA CAMILA CIFUENTES GAITÁN
UNIVERSIDAD COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
FACULTAD DE RELACIONES INTERNACIONALES
BOGOTÁ D.C., 2014
1
“La incidencia del sistema de patentes estadounidense en la política de salud pública
sudafricana 2000-2012”
Estudio de caso
Presentado como requisito para optar al título de
Internacionalista
En la Facultad de Relaciones Internacionales
Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario
Presentado por:
María Camila Cifuentes Gaitán
Dirigido por:
Margarita Cadavid
Semestre II, 2014
2
RESUMEN
El interés de este estudio de caso es explicar la incidencia del sistema de patentes
estadounidense en la política de salud pública sudafricana del 2000 al 2012. Teniendo en
cuenta los altos costos que este sistema impone en los precios de los medicamentos
especialmente para tratar el VIH/SIDA y la malaria dos de los males que más aquejan a la
población sudafricana. Se pretende explicar y establecer los cambios que ha implementado
el gobierno sudafricano en su política de salud pública a través de la creación de una
incipiente industria farmacéutica genérica que alivia en parte esta situación, pero que
resulta insuficiente debido a su primordial interés de mantener relaciones cordiales con
Estados Unidos antes que experimentar cualquier represalia como sucedió en India y
Brasil.
Palabras clave
Sistema de patentes, política de salud pública, Sudáfrica, Estados Unidos.
ABSTRACT
The interest of this study is to explain the impact of the U.S. patent system in the South
African public health policy since 2000 to 2012. Because of the high costs that this system
imposes on the prices of medicines especially for treating HIV / AIDS and malaria, two of
the most evils ills of South African population. It then seeks to explain and establish the
changes that has implemented the South African government in its public health policy
through the creation of an emerging generic pharmaceutical industry which partially
alleviates this situation, but that is insufficient because its primary interest is to maintain a
good bilateral relations with United States before undergoing any retaliation as India and
Brazil went through.
Key Words
Patent system. Public health policy, South Africa, United States of America.
3
A Dios, a mis padres y a mi hermanita por ser mi apoyo incondicional
4
AGRADECIMIENTOS
El presente trabajo de grado es la culminación de una etapa de pregrado universitario, y el
inicio de un nuevo camino laboral. Muchas personas contribuyeron en la consolidación de
este proyecto de vida y a mi formación profesional. Docentes y funcionarios de la
universidad del Rosario solo me queda agradecerles.
Gracias Dios por respaldarme en cada etapa y por mandar ángeles a mi camino, a mis
padres, mi papá quien lo ha dado todo por hacerme crecer cada día más, nunca dejaré de
agradecerte. A mi hermanita quien ha sido mi motor y a mi mamá quien estuvo presente en
cada momento difícil durante mi carrera.
Mis más sinceros agradecimientos a Margarita Cadavid, mi directora de trabajo de grado de
quien aprendí no solo académicamente sino también como persona.
5
CONTENIDO
Pág.
INTRODUCCIÓN
11
1. EL SISTEMA DE PATENTES Y LA SALUD PÚBLICA SUDAFRICANA
GARANTIZANDO LA SEGURIDAD HUMANA.
14
1.1 La problemática del VIH en Sudáfrica: garantizando la seguridad humana.
14
1.2 La política de salud pública llevada a cabo por el gobierno sudafricano entre
15
el 2000 y el 2012
1.3 Los esfuerzos del gobierno sudafricano frente al tema del VIH / SIDA.
16
2. LOS EFECTOS DEL SISTEMA DE PATENTES ESTADOUNIDENSE EN
28
LA POLÍTICA DE SALUD PÚBLICA SUDAFRICANA
2.1 El régimen Internacional y el Sistema de Patentes
28
2.2 El caso estadounidense
30
2.3 Los efectos del Sistema de Patentes estadounidense en las decisiones del
31
gobierno sudafricano
3. EL COSTO PARA SUDÁFRICA DE CREAR SU PROPIA INDUSTRIA
38
FARMACÉUTICA
3.1 Las decisiones del gobierno sudafricano ante los altos costos de los
38
6
medicamentos
3.2 El fortalecimiento de la industria farmacéutica
40
3.3 La importación de medicamentos de India y Brasil
43
4. CONCLUSIONES
46
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
7
LISTA DE ANEXOS
Anexo 1. Diagrama: Oficina del Censo de los Estados Unidos, comercio entre Estados
Unidos y Sudáfrica entre 1994 y 2007.
8
LISTA DE SIGLAS
ADPICSP
Acuerdos de Propiedad Intelectual relacionadas con la salud pública
AFRICON
Africa Command
AGOA
African Grouth and Opportunity Act
ARV
Antiretroviral
CIA
Central Intelligence Agency
CNA
Consejo Nacional Africano
FAO
Food and Agriculture Organization of the United Nations
FDA
Food and Drugs Administration
GATT
General Agreement on Tariffs and Trade
OECD
The Organization for Economic Cooperation and Development
OMC
Organización Mundial del Comercio
OMPI
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual
ONUSIDA
Programa conjunto de Naciones Unidas para el VIH/SIDA
PEGOA
Parnership for Economic Grouth and Opportunity in Africa
9
PhRMA
Pharmaceutical Research and Manufactures of America
PNUD
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
PTMI
Programa de Prevención de la Trasmisión Materno Infantil
SANAC
Consejo Nacional sobre el SIDA
SIDA
Síndrome de inmuno deficiencia adquirida
STI
Sexually Transmittet Infections
TAC
Campaña de Acción para los Tratamientos
TRIPS
The Agreement on Trade-Related Aspects of Intellectual Property Rights
USIDE
Unites States Agency for international development
USPTO
The United States patent and trademark office
VIH
Virus de la Inmunodeficiencia humana
10
INTRODUCCIÓN
Las patentes, y sobre todo su incidencia en el tercer mundo, ha sido un tema de suma
importancia
en
las
Relaciones
Internacionales
especialmente
por
las
medidas
implementadas por los estados para contrarrestar los efectos que este sistema tiene sobre los
altos precios de las medicinas en el mercado, especialmente cuando los estados menos
favorecidos se encuentran frente a epidemias, difíciles de controlar sin las medicinas
apropiadas.
Las respuestas de los gobiernos frente a los altos costos que se derivan de este
sistema de patentes, varían dependiendo de muchos factores, especialmente porque las
respuestas que dan los gobiernos son el resultado no solo de su posición frente al tema, sino
también de las relaciones que este tenga con el país de origen de las empresas
farmacéuticas y las consecuencias que esto pueda conllevar en sus relaciones bilaterales.
En Sudáfrica uno de los problemas de salud pública que aqueja a sus habitantes son
los altos índices de personas infectadas con el VIH/ SIDA y malaria. Esta temática se ve
agravada por el elevado precio de los medicamentos provenientes de farmacéuticas
estadounidenses las cuales justifican sus altos costos a partir de los procesos de
investigación y desarrollo que tienen, por lo que están protegidas por el sistema de patentes.
Así, la cobertura de salud a la población enferma es limitada ya que las políticas
implementadas por el gobierno permiten un acceso general a los medicamentos, pues las
personas que no son respaldadas por el gobierno no pueden acceder a estos debido a sus
altos costos.
Ante esta situación aunque el gobierno sudafricano ha intentado mitigar la
problemática a partir de la creación de una incipiente industria farmacéutica genérica y la
importación de medicamentos de países como Brasil e India, sus esfuerzos resultan
ineficientes y pese a ello ha preferido mantener sus relaciones bilaterales con Estados
Unidos sin alteraciones y no desafiar su gigante industria farmacéutica yendo en contra de
sus intereses.
11
El presente estudio de caso pretende establecer que cambios ha implementado el
gobierno sudafricano en su política de salud pública en cuanto al tema del VIH/SIDA y
Malaria, ante los altos costos en medicamentos que impone el sistema estadounidense de
patentes.
Para desarrollar este tema, la presente investigación se dividirá en tres capítulos; en
el primer capítulo se describirá la política de salud pública sudafricana y sus principales
problemas, definiendo el concepto de salud pública y como el gobierno contribuyó a hacer
frente a este problema durante el periodo del 2000 al 2012.
En el segundo capítulo se explicará como el sistema de patentes y los altos costos
que este supone para los medicamentos, determinaron en gran medida las decisiones del
gobierno sudafricano, sobreponiendo el interés por parte de Sudáfrica de mantener la
cordialidad en las relaciones bilaterales con los Estados Unidos, al interés de darle acceso a
la población a los medicamentos.
En el tercer capítulo se examinarán las transformaciones en la política de salud
pública sudafricana, describiendo algunos cambios implementados por el gobierno con el
fin de aminorar la problemática.
Esta investigación se orienta a explicar la manera como un sistema de patentes
puede afectar o no una política de salud pública de un país. De esta manera es importante
conocer otra perspectiva de la influencia de Estados Unidos en el tercer mundo,
considerando dicha influencia no solo en términos militares o políticos sino también
enfocado hacia una fuerte industria, como lo es la farmacéutica.
A lo largo del presente estudio de caso se identificará como en el sistema
internacional se han creado diversos organismos que regulan las relaciones entre los estados
en diferentes ámbitos. En el ámbito comercial por ejemplo, la OMC es la principal
organización encargada de tratar los asuntos de propiedad intelectual lo cual la convierte en
un régimen internacional. Este concepto se explicará en el estudio de caso teniendo en
cuenta los postulados de Stephen Krasner.
12
Teniendo en cuenta la amplitud del ámbito comercial, también se abordarán el
subtema de la compra y venta de medicamentos y dentro de este se explicará el concepto de
las patentes farmacéuticas, las cuales son definidas y explicadas en los términos de Phillipe
Cullet. Además debido a los problemas que genera este sistema de patentes en Sudáfrica, y
los cambios que se implementaron dentro de su política de salud pública, se definirá el
concepto de política pública y como funciona en el caso sudafricano.
La metodología que se empleó es de carácter cualitativo y descriptivo. Para su
desarrollo se utilizaron fuentes secundarias como documentos oficiales, en este caso
acuerdos incorporados en los tratados de propiedad intelectual (TRIPS), Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual
(OMPI),
acuerdos de propiedad intelectual
relacionados con la salud pública (ADPICSP), e informes de ONUSIDA, entre otros.
También se utilizaron libros como “la verdad acerca de la industria farmacéutica” de
Marcia Angell,“ structural causes and regime consequences. Regimes as intervening
variables. International regimes” de Stephen Krasner y “Patents and medicines: The
Relationship between TRIPS and the Human Right to Health” de Phillipe Cullet.
Este trabajo es importante para las relaciones internacionales pues permite ver la
influencia que tienen actores diferentes a los estados en las decisiones que estos toman.
Además de servir como fuente bibliográfica y de consulta para personas que quieran
investigar el tema de las patentes y el control y monopolio que ejercen las grandes
farmacéuticas tanto en sus países de origen como en los países receptores.
13
EL SISTEMA DE PATENTES Y LA SALUD PÚBLICA SUDAFRICANA
GARANTIZANDO LA SEGURIDAD HUMANA
1.1 La problemática del VIH en Sudáfrica: garantizando la seguridad humana.
Con el fin del Apartheid se dio la transición a un régimen democrático en Sudáfrica, el
gobierno aún se enfrentaba a una serie de problemas sin resolver; como la pobreza, la
violencia y enfermedades como la malaria, tuberculosis y el VIH/SIDA. Siendo este último
uno de los más difíciles de controlar, ya que “casi 250 mil sudafricanos murieron de SIDA
en 1999 y cerca de 1500 personas se contagiaron a diario con el virus de
inmunodeficiencia” (Programa conjunto de Naciones Unidas para el VIH / SIDA
[ONUSIDA] 2000, pág. 2).
Para Sudáfrica el tema del SIDA no sólo representaba un problema de salud, sino
también de seguridad; en el sistema internacional la seguridad ya no solo es entendida
como una cuestión bajo la rúbrica de poder, sino que también tiene que ver con la seguridad
de las personas donde el individuo es el punto de partida, por ello para el gobierno era
necesario garantizar dicha condición. La seguridad humana “acentúa la atención prestada
en las poblaciones abandonando el enfoque de seguridad (realista) militar y sustituyéndolo
por el enfoque liberal (de desarrollo sostenible y de intervención humana)”. (Rioux 2001,
pág.21).
Así, la
situación vivida por millones de sudafricanos se percibió como
una
amenaza a la seguridad humana considerada bajo las siguientes categorías. “La seguridad
económica la cual requiere un ingreso básico determinado para cada persona. La seguridad
alimentaria que significa que las personas tienen acceso a una alimentación básica. La
seguridad sanitaria, siendo este uno de los principales desafíos debido a las brechas entre
ricos y pobres. La seguridad de la comunidad y la seguridad política, en la que las personas
deben ser capaces de vivir en una sociedad que haga honor a los derechos humanos”.
(Programa de Naciones Unidas para el desarrollo [PNUD] 1994, pág. 17). El SIDA era
entonces un problema de Seguridad Humana, bajo su principio de seguridad sanitaria y de
seguridad de la comunidad.
14
Con el fin de mitigar esta situación, las acciones del gobierno sudafricano se
materializaron en el establecimiento de políticas de salud pública. Para entender la
magnitud del problema del VIH/SIDA en Sudáfrica y los efectos que han tenido las
políticas públicas implementadas por el gobierno, en el presente capítulo se empezará por
definir el concepto de política de salud pública, y como ha contribuido a hacer frente a este
problema durante el periodo 2000-2012, para finalmente hacer un análisis de los alcances y
logros obtenidos durante este periodo.
1.2 La política de salud pública llevada a cabo por el gobierno sudafricano entre el
2000- 2012
Para entender qué es una política de salud pública, es necesario hacer referencia a la
definición de política pública, con el fin de establecer como se llega a su implementación.
Una política pública es: “Un proceso integrador de decisiones, acciones, inacciones,
acuerdos e instrumentos, adelantado por autoridades públicas con la participación eventual
de los particulares, y encaminado a solucionar o prevenir una situación definida como
problemática. La política pública hace parte de un ambiente determinado del cual se nutre y
al cual pretende modificar o mantener”. (Velásquez 2009, pág. 156).
Según esta definición, la política pública incluye tanto autoridades públicas como
particulares haciendo que dicho proceso sea largo y complejo ya que constantemente se
transforma debido a las necesidades que surjan en el entorno. Las políticas públicas no son
exclusivas del presidente, también pueden ser establecidas por otros órganos del gobierno,
“el Congreso, los organismos de la Rama Judicial, los organismos de control y la Banca
Central producen también sus propias políticas públicas, en la medida en que el
ordenamiento jurídico les permite definir situaciones relevantes o problemáticas para ser
enfrentadas.” (Velásquez 2009, pág. 163).
Además de ser un proceso integrador, “una política pública también contiene
instrumentos por medio de los cuales pretende cumplir sus objetivos” (Velásquez 2009,
pág.161). Así, dichos instrumentos pueden ser definidos según Howlet y Ramesh (2009)
según el nivel de intervención del Estado de la siguiente manera:
15
a) Instrumentos exclusivamente estatales: como las regulaciones, las organizaciones del
Estado, las empresas públicas b.) Instrumentos mixtos: como los subsidios, los impuestos,
las contribuciones, las campañas y las exhortaciones. c) Instrumentos privados: como las
familias, las organizaciones voluntarias, la sociedad, el mercado. (Velásquez 2009, pág. 11)
En cuanto a su objetivo, el fin de una política pública es prevenir o solucionar una
situación definida como problemática. De esta manera es necesaria la definición de una
situación como tal y utilizar los medios necesarios para llegar a una solución. Una política
es considerada exitosa cuando disminuya o solucione el problema existente o en su defecto
puede no lograrlo, sin embargo. “el fracaso total o parcial no niega la existencia de la
política pública.” (Velásquez 2009, pág.166).
La política pública es un proceso que consta de 5 fases: “primero, una identificación
del problema, donde se define
una situación en la que se
requiere una discusión
argumentada con los actores políticos que reclaman una intervención” (Jiménez 2014, pág.
19). El esquema expuesto por Roth (2009) radica en formular ciertas preguntas que pueden
ayudar a comprender las dimensiones del problema, es decir la naturaleza, la causa, la
duración, los afectados y las consecuencias de qué sucedería si no se interviene. Segundo,
una formulación de soluciones o acciones, tercero una toma de decisión que llevara a una
implementación, y finalmente a evaluación de la política”. (Roth 2009, pág. 50).
La situación definida como problemática podría ser de cualquier ámbito, en este
caso el de la salud. Así una política de salud pública, es un ejemplo de una política pública
dirigida específicamente a dicho tema. Y esta busca “las condiciones que aseguren la buena
salud para toda la población”. (Navarro 2012, pág. 2).
De manera tal que un primer paso para Sudáfrica fue identificar el tema del VIH/
SIDA como una problemática, es decir una situación que “necesita un debate público o
incluso la intervención de las autoridades públicas legítimas” (Pardioleau 1982, pág. 25). El
gobierno sudafricano se concentró entonces en estos aspectos.
1.3 Los esfuerzos del gobierno sudafricano frente al tema del VIH / SIDA
Del
2000 al 2012 el VIH/ SIDA, entre otras enfermedades,
se convirtió en una
problemática que necesitó la intervención pública e inclusión en lugar prioritario en la
16
agenda política sudafricana. El principal problema a tratar durante estos años fue el
aumento de contagios y virus a causa del VIH/SIDA además de la imposibilidad que
implicaba para los enfermos acceder a los medicamentos para su tratamiento debido a los
altos costos.
El incremento de contagios llevó incluso a situaciones de emergencia en el 2001, cuando
el número de infectados por el virus ascendió a los 4 millones de personas (Ballesteros
2001). Estos aspectos hicieron que la situación se definiera como problemática, dicha
definición “nos permite distinguir a la política pública de los actos normales de gestión o
funcionamiento del Estado. En estos no hay tal definición sino el cumplimiento de
procedimientos establecidos”. (Velásquez 2009, pág. 166).
Así, la definición como problemática que adoptó el gobierno sudafricano frente al VIH/
SIDA y el acceso a los medicamentos por parte de la población, fue el primer paso para
stablecer las políticas públicas que se implementaron en ese periodo. En el año 2000, ante
los casi dos millones de personas que padecían de VIH/ SIDA (XIII Conferencia
internacional sobre el SIDA 2000, anexo 1), el gobierno diseñó un plan nacional de cinco
años que daba lugar a la creación del Comité interdepartamental (IDC) y del Consejo
Nacional sobre el SIDA (SANAC). Estos organismos tenían como objetivo brindar
respuestas y soluciones a los problemas mencionados mediante “el fomento al diálogo
entre gobierno y sociedad civil, la movilización de recursos a nivel nacional e internacional,
la recaudación de fondos de las instituciones y el asesoramiento constante al gobierno
sobre temas de VIH/ SIDA, tuberculosis y otras enfermedades” (The South Africa national
AIDS council [SANAC] 2000, pág.1).
No obstante lo anterior, tanto el presidente Thabo Mbeki, como su ministra de
salud Manto Msimang se rehusaron a autorizar la distribución de la droga AZT, primer
fármaco antirretroviral (ARV) prescrito para inhibir el desarrollo del Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (HIV), alegando que se trataba de un medicamento costoso del
que existían muchas dudas e incluso sospechas de toxicidad” (Ortiz 2011, párr.3). El
gobierno cuestionó la posible causalidad del SIDA a partir del VIH, es decir, consideró la
teoría de que el SIDA no era producido por el virus del VIH, oponiéndose a la distribución
17
del medicamento. Uno de los instrumentos por medio de los cuales el gobierno ejecutó su
política de salud pública fueron las inversiones en investigación de hasta “11 millones de
dólares” (Ortiz 2011, párr.3) las cuales tenían como fin demostrar la inexistencia de dicha
causalidad.
Posteriormente, en julio del mismo año se realizó la XIII Conferencia mundial
sobre el SIDA en Durban, donde se discutieron los diversos problemas existentes en
Sudáfrica. El
VIH/SIDA y la
falta de acceso a los medicamentos para tratarlo
continuaban siendo los principales problemas en cuanto a temas de salud se refiere. “Los
pobres no tenían acceso a la prevención o información, los medicamentos antiretrovirales
como AZT, 3 TC y Nerivapine eran de alto costo y el gobierno no destinó fondos para este
fin” (Fernández 2011, pág.1).
El presidente decidió
implementar antiretrovirales en hospitales públicos,
asignando un total de total de “28.5 millones de dólares para combatir el VIH/SIDA, sin
embargo solo fue dirigido a mujeres embarazadas y no al total de la población debido al
alto costo”. (International Budget Partnership [IBP] 2000, pág.1). Esta política no logró
mayores efectos, en tanto estaba dirigida a un solo sector de la población y no a la totalidad
de personas contagiadas con el VIH.
En el 2001, la política de salud pública se llevó a cabo por medio de instrumentos
mixtos (impuestos, subsidios y donaciones) y por instrumentos privados (organizaciones y
el mercado). Este último relacionado con la importación de medicamentos de India y Brasil
y el fortalecimiento de su propia industria farmacéutica genérica. Sin embargo esta
industria fue bastante incipiente debido a la falta de recursos para sostenerla y al interés por
parte del gobierno sudafricano de mantener relaciones cordiales con Estados Unidos. Cabe
mencionar que la mayor parte de los medicamentos para tratar el VIH/SIDA provenían de
los Estados Unidos y tenían costos elevados.
Ante esto en abril del mismo año, en el tribunal de Pretoria, el Medicines Control
Council autorizó el uso de la Nevirapina como medicamento para el tratamiento del VIH y
con un precio menor al AZT. Sin embargo, el presidente Mbeki y la ministra de salud, se
18
opusieron, ya que afirmaron que “la seguridad de la Nevirapina no había sido
completamente mostrada y, a pesar de su potencial para generar ahorros, era demasiado
cara para implementarla en Sudáfrica ya que costaría 33.3 millones de dólares”.
(International Budget Partnership [IBP] 2000, pág.3); decidieron entonces
distribuir
medicamentos compuestos por altas dosis de vitaminas los cuales carecían de respaldo
científico.
Del 24 al 27 de abril de 2001 se llevó a cabo la firma de la declaración de Abuja por
parte de los estados miembros de la Unión Africana los cuales se comprometieron a
“asignar el 15% de su presupuesto anual al sector salud, además se estableció un
incremento de donaciones internacionales de casi un 0.7 % de su PIB” (The Organization
for economic Co-operation and development[OECD] 2001, pág.1). El gobierno sudafricano
no llevó a cabo la asignación de este presupuesto pues carecía de los recursos y el
presupuesto destinado para la salud era muy bajo comparado con los de otros sectores.
El presupuesto destinado a la salud solo favorecía a las clases altas, el 19 de
noviembre del mismo año el gobierno llevó a cabo Roll out plan, “la propuesta de un
régimen de seguridad social sanitaria que facilitaría el acceso a la atención médica por
necesidad y no por capacidad de pago” (Programa Conjunto de Naciones Unidas para el
VIH / SIDA [ONUSIDA] 2010, pág. 3) es decir, el derecho a la salud como derecho
humano sin importar quiénes pagasen salud privada o pública. Sin embargo El Roll out
plan ponía en riesgo a la economía sudafricana debido a la inversión que significaría su
puesta en marcha.
Ante los incipientes resultados de las políticas de salud pública adelantadas por el
gobierno sudafricano, algunas organizaciones como la Organización Mundial de la Salud
(OMS), gestionaron políticas de prevención e intervención ante la problemática del
VIH/SIDA y la Malaria. De esta manera, durante el encuentro internacional de la OMS en
el año 2000,"la organización se ofreció a brindar tratamientos antirretrovirales a la mitad de
infectados con VIH/SIDA en Sudáfrica antes del año 2005, sobrellevando al tiempo las
protestas de manifestantes que pedían que las compañías farmacéuticas bajaran el precio de
19
las drogas". (De Souza 2005, pág.1). Sin embargo sus esfuerzos se vieron contrarrestados
por el presidente Mbeki y su ministra de salud pues prohibieron la distribución de AZT y
demás antiretrovirales derivados, argumentando sus nefastos efectos secundarios.
El enviado de las Naciones Unidas para el SIDA en Sudáfrica, Stephen Lewis,
denunció que el sistema sanitario sudafricano colapsaba rápidamente, y que el problema
principal era que los mandatarios sudafricanos tenían un concepto errado de los
antiretrovirales ofrecidos, llegando a considerarlos como medicamentos peligrosos.
De igual manera, la OMS trabajó en pro de formular y aplicar la Política
Farmacéutica Nacional sudafricana (PFN), con el fin de "asegurar un suministro adecuado
de medicamentos, rentables y de calidad aceptable para todos los ciudadanos" (World
Health Organization [WHO] 2001, pág. 1), sin embargo algunas empresas farmacéuticas se
opusieron a dicha política estableciendo demandas en su contra.
Ante dichas demandas, la OMS identificó los conocimientos legales internacionales
necesarios para apoyar el fortalecimiento de una industria farmacéutica local, valiéndose de
la ley de medicamentos 90 y las excepciones a los Acuerdos de Propiedad Intelectual,
logrando que "las 39 empresas farmacéuticas inconformes retiraran las demandas dando
lugar a que el gobierno sudafricano adoptara las medidas necesarias para proteger la salud
pública y ampliar el acceso a medicamentos" ( (World Health Organization [WHO] 2001,
pág. 1). Ante dicho logro el gobierno sudafricano pudo fortalecer una incipiente industria
farmacéutica local.
El 14 de abril de 2004 se realizaron las elecciones legislativas que dieron como
resultado nuevamente el triunfo de Mbeki quien asumiría de nuevo el reto de mitigar el
principal problema sudafricano: el VIH/SIDA, el cual cobraba “300.000 vidas, de estas
infectadas el 21,5% de las personas entre 15 y 49 años: 5,3 millones, de las que más de la
mitad 2,9 millones) eran mujeres y 200.000 niños” (El Mercurio 2005, párr. 12)
El gobierno entonces asignó un presupuesto inicial de “296 millones de rand
(Afrolnews 2004) en programas para vencer la desnutrición, la malaria y el VIH/ SIDA.
20
Además, en abril del mismo año se comenzaron a distribuir de forma gratuita fármacos
antirretrovirales en hospitales públicos, “empezando con 50.000 pacientes y ampliando su
cobertura progresivamente en los próximos años, de
manera que para 2009 los
beneficiarios de los ARV alcanzasen los 1,4 millones”. (Afrolnews 2004, párr. 72).
Ante la ausencia de centros hospitalarios, que era otro de los grandes retos del
gobierno en cuanto a temas de salud se refiere, se llevó a cabo un plan nacional de salud
en el 2004, el cual tenía como objetivo el aumento del número de hospitales privados y
nuevas instalaciones de atención médica. Esto debido a que en el 2003 el número de
personas infectadas con el VIH/ SIDA aumentaba a los 5.6 millones” (El Mundo, 2005) y
la asistencia médica brindada por el gobierno consistía en que “de cada 100 mil personas,
existían 69 médicos, es decir, un médico por cada 1449 personas (Guía del mundo, 2007).
A esta situación se suma la expectativa de crecimiento negativo del “0.25% y la lectura
comparativa de las tablas del programa de naciones Unidas para el desarrollo PNUD con
una esperanza de vida de 46 años e incluso menos” (Programa Conjunto de Naciones
Unidas para el VIH / SIDA [ONUSIDA] 2010, pág. 1).
Las iniciativas del presidente y su ministra poco a poco se fueron desviando del
objetivo inicial, ya que el gobierno disminuyó su presupuesto casi las “dos terceras partes,
considerándose entonces como un fuerte revés
a los supuestos progresos en política
antisida”. (Afrolnews, 2004).
Aunque el número de muertes por VIH SIDA en el 2005 disminuyó 1.6% según la
Agencia de Estadísticas Sudafricana (SSA), y 5,5 millones eran los infectados, los altos
costos de los medicamentos importados eran exorbitantes y los subsidios por parte del
gobierno a los enfermos “eran menores a 10.55 Rands por persona” (presupuesto que
podría ser ideal). (Afrolnews, 2004).
En salud el impuesto general representó 40%, las contribuciones a ayuda médica
45%, y los pagos de su propio bolsillo 14% de los fondos totales de la atención de salud
(Unidad médica de salud, 2009). Sin embargo, la ineficacia de las políticas de salud pública
21
implementadas evidenciaban el inconformismo de los habitantes sudafricanos. Mandela,
por ejemplo, afirmó que la única política eficaz sería hablar abiertamente al respecto y
Mike Heywood, investigador y activista Sudafricano, “criticó la falta de iniciativa por parte
del Presidente Mbeki” (EP Madrid 2009, párr. 2).
En el 2006 casi “13% de los hogares sudafricanos dieron positivo en el examen del
VIH. (Wharton 2007). Ante dicha situación, las políticas de salud pública llevadas a cabo
continuaban siendo objeto de críticas. Por su parte, el comisionado especial de ONUSIDA
en África afirmó que dichas políticas eran “dignas de una minoría excéntrica” (Wharton,
2007). Otras opiniones como las del profesor Malegapuru Makgoba, principal inmunólogo
de Sudáfrica, advertía que las políticas de salud pública del presidente harían de Sudáfrica
el hazme reír del mundo científico. (Singer 2008).
En 2007 el gabinete sudafricano aprobó el “HIV & AIDS and STI (Sexually
Transmitted Infections) Strategic Plan for South Africa (2007-2011) (Plan Estratégico de
VIH, SIDA y ETS, el cual comprometió al gobierno a gastar 6 mil millones de dólares en
la prevención y el tratamiento del VIH y el SIDA durante un periodo de cinco años. El
proyecto de ley anticipaba que “1,625 millones de personas recibirían tratamiento con ARV
hacia 2011. El objetivo del plan fue el de disminuir las infecciones de VIH casi a la mitad
invirtiendo 40% del presupuesto sudafricano en los tratamientos”. (International Budget
Partnership [IBP] 2000, pág.4).
Esta política mejoró en gran medida el acceso a los antirretrovirales, registrando
así para el 2008 una significativa reducción de muertes. Sin embargo, el acceso aún era
limitado para las personas pobres afectando sus garantías en el tema de salud.
Las clínicas financiadas por el gobierno se caracterizaban por las largas filas que
debían hacer los usuarios en el momento de acceder a atención médica, y sobre todo por la
falta de recursos.
Cabe anotar que, aunque existía una política de distribución de
antiretrovirales, había una evidente desorganización que no permitía hacerla efectiva.
Además, se hacía urgente la construcción de más centros de salud, de más personal
médico, y claramente de más medicamentos.
22
En este año, el gobierno ejecutó un plan de innovación 10 años (2008- 2018) que
tenía como objetivo principal “fortalecer la biotecnología, creación de medicamentos a
partir de recursos naturales y efectivos tratamientos para el VIH”. (Grupo de trabajo sobre
tratamientos de VIH, 2009).
Posteriormente, en el
2008 el Consejo Nacional Africano (CNA) solicitó la
abdicación del presidente Mbeki, reemplazado por Kgalema Motlanthe hasta que se
realizaran las elecciones del 2009 en Sudáfrica. Teniendo en cuenta los preocupantes
índices de esperanza de vida en Sudáfrica (54 años), y los diversos problemas a tratar en el
área de la salud, la
política de salud pública comenzó
a mostrar una profunda
reestructuración del gabinete de salud establecido en el gobierno anterior. Así, en
reemplazo de la ministra Msimang, ocupó el cargo Barbara Hogan, contrapositora de
Mbeki e integrante de la campaña de acción para los tratamientos TAC, quien se encargó
del diseño de planes y políticas efectivas para combatir los problemas existentes.
La política de salud consistió en hacer cumplir los postulados del plan estratégico
nacional sobre el VIH/SIDA a partir del “desarrollo de un plan de recursos humanos
factible para trabajadores sanitarios y el despliegue de programas de distribución
antirretroviral, de educación en escuelas y de medidas de prevención en las mismas”
(Department of science and technology 2000, pág.1). Sin embargo, la política no fue
efectiva ya que los recursos aún eran escasos y la distribución de medicamentos no daba
abasto para toda la población. Además de la colaboración por parte de la Campaña de
Acción para los tratamientos (TAC), la OMS también ejecutó algunas medidas con el fin de
mitigar la problemática, trabajando con varios colaboradores como UNICEF, ONUSIDA y
la OMC, constituyendo como afirma (Krasner, 1983) regímenes que "gobiernan dife-rentes
áreas de las políticas públicas internacionales y que convocan a actores estatales y no
gubernamentales bajo principios y normas de aceptación universal". De esta manera la
Organización Mundial de la Salud distribuyó millones de métodos de protección sexual,
"buscando una respuesta social al drama de millones de niños huérfanos y adultos
infectados, aportando dinero para programas de investigación en fármacos antirretrovirales"
( El País 2000, pág.1), pero discrepando en gran medida con los intereses de las grandes
23
empresas farmacéuticas estadounidenses, denunciando incluso, a través de su "Director del
Programa de Secretariado e innovación y Propiedad Intelectual, que el uso de las patentes
era una forma de retrasar el acceso a los medicamentos.La OMS abogó para que los fondos
públicos financiaran la investigación de medicamentos, para que el acceso a estos no fuera
restringido".( El País 2009, pág.1) sin embargo los acuerdos de durabilidad de propiedad
intelectual interrumpían cualquier esfuerzo de abolición de patentes, contraponiendo a la
OMS quien abogó por los intereses de los enfermos y a la OMC que patrocinaba la libertad
del comercio mundial.
En el 2009 Jacob Zuma es elegido presidente de Sudáfrica. Su política de salud
pública consistió en destinar casi “9% de su PIB en el sector salud” (Panorama Mundial
2012). Por su parte El VIH/SIDA continuaba siendo el problema más importante en
cuanto a temas de salud pública, de modo que el gobierno llevó a cabo una campaña de
terapia dual brindando medicamentos antirretrovirales a mujeres embarazadas y
“disminuyendo el porcentaje de transmisión de VIH/SIDA en un 3.2%”(Amnistía
Internacional, 2008); además, subsidió con tratamiento antirretroviral solamente a “500 mil
pacientes y autorizó 408 sitios especializados” (Human Right Watch 2009, párr. 1), lo que,
aunque representaba un avance con respecto al periodo de mandato de Tabo Mbeki, no fue
una política de salud pública efectiva.
Por otro lado, la carencia de medicamentos para
personas enfermas que se
encontraban en el área rural, impulsó al gobierno y al ministerio de desarrollo social a
aumentar las ayudas por medio de la inversión en el fortalecimiento de planes de transporte
público que permitieran el traslado a dicha zona y la implementación el 1 de diciembre de
2009 de una política de aceleramiento al momento de distribuir antirretrovirales para
grupos críticos sin embargo, estas medidas se interrumpieron debido a los desalentadores
pronósticos de crecimiento
En el 2010 el gobierno efectuó dos tipos de políticas de salud pública: las llamadas
políticas de prevención y las políticas de cuidado. Dentro de las primeras están los sistemas
de educación que enseñaban a los habitantes las medidas de prevención de contagios y la
24
educación sexual; dicha política se caracterizó por la implementación del plan nacional de
circuncisión masculina, la provisión de condones y el incremento del test para VIH. De
igual manera, el gobierno implementó el programa nacional de prevención de la
transmisión materna infantil (PTMI), que garantizaba la distribución de ARV a madres
embarazadas. Esta política fue una medida ineficiente, ya que la falta de recursos no
garantizaba el cumplimiento pleno en todas las mujeres embarazadas de la población.
Con relación a todas estas medidas el resultado era nefasto, solo aproximadamente
“1 millón de sudafricanos recibían tratamiento antirretroviral” (Cullinan 2010, párr. 2),
desvaneciéndose los comunicados del gobierno con respecto a la provisión de tratamientos
a 80% de la población.
El total cumplimiento de estas medidas significaba un costo de “11 mil millones de
rand por encima de los 117 mil que el gobierno había presupuestado para el mismo fin”
(programa conjunto de Naciones Unidas para el VIH/SIDA [ONUSIDA] 2010, pág. 1), lo
que impidió su cumplimiento. A esto se suma la reducción de ayuda internacional a finales
del mismo año la cual pasó de 8.700 millones de dólares en 2009 a.7600 millones de
dólares en 2010. (Programa conjunto de Naciones Unidas para el VIH/SIDA [ONUSIDA]
2010, pág. 1).
Aunque en el 2001 existía un sistema de salud tanto privado como público, el
primero recibía los mayores beneficios de atención y cuidado mientras el segundo se nutría
solo de pequeñas inversiones en salud. El sector privado contaba con “247 hospitales
sustentados por médicos y especialistas afiliados, y la atención reflejaba la posición del país
como una mezcla del primer y tercer mundo: algunos centros públicos de atención sanitaria
muy básicos, mientras que los centros privados eran modernos”. (Panorama mundial 2012,
pág.4).
En cuanto a la cobertura médica, solo “16% de la población contaba con esta y cerca
de 1.213 millones de dólares eran invertidos en medicamentos, de los cuales el Estado
financiaba solo el 24%” (Embajada sudafricana 2002, pág. 1). De acuerdo con lo anterior,
25
aunque solo 16% de las personas se beneficiaban de salud privada, “cerca de un 80% de la
población se encontraba a la deriva” (Embajada sudafricana 2002, pág. 1).
El 1 de Diciembre del 2011 Jacob Zuma dio a conocer el plan estratégico nacional o
PEN con el fin de enfrentar no solo la problemática del VIH sino también enfermedades
como la tuberculosis y las de transmisión sexual. Esta política tenía como objetivo reducir
a la mitad el número de infecciones de tuberculosis y garantizar casi 80% de medicamentos
a infectados con VIH, a partir de un aumento en las tasas de impuestos de otros sectores
como el financiero. Pese a que en el año 2001 se habría dado lugar a la industria genérica
farmacéutica, los medicamentos provenientes del exterior aún continuaban siendo
mayoritarios y sus precios elevados para la población debido al derecho por parte de las
multinacionales de conservar los postulados de la OMC de libre comercio y de protección a
patentes. Ante esta situación el gobierno de Sudáfrica decidió incrementar los impuestos en
transacciones financieras con el fin de invertir en salud y
Aunque la OMS abogó en favor del fortalecimiento de una industria farmacéutica
genérica sudafricana "el número de países que en realidad contaba con una industria
farmacéutica consolidada eran pocos, "solo 10 en el mundo, de los que 8 eran europeos.
Así, dicha medida no fue exitosa ya que la situación económica sudafricana no permitía el
surgimiento de compañías farmacéuticas consolidadas.
En el 2012 el gobierno apartó un presupuesto de “1.3 millones de dólares por
persona en atención médica” (Inter Press Service 2014, pág.1) pero esta política no
garantizaba la provisión de medicamentos para todos los enfermos. Por ello, el gobierno
propuso que el fondo nacional de salud se hiciera cargo de la financiación de dicho dinero,
a partir de medidas como aumento de impuestos personales o de valor agregado. Para que
esto se pudiera ejecutar, el ministro de finanzas Pravin Gordhan anticipó “la necesidad de
un aumento de tarifas trabajando estrechamente con el departamento de salud”.
(Government priority Zouth Africa 2011, pág.1).Sin embargo esta política no fue acogida
por la población ya que el aumento de impuestos recaería principalmente en la clase baja.
26
De lo anterior podemos inferir que la política de salud pública sudafricana existente
del 2000 al 2012 experimentó diversas transformaciones debido a que fue un proceso
complejo donde sus elementos y situaciones cambiaron con el tiempo. Teniendo en cuenta
los postulados de Velásquez (2009), la política de salud pública sudafricana en ocasiones
fue exitosa ya que la problemática existente pudo reducirse, sin embargo en otras no lo fue
llegando a fracasar parcial o totalmente, sin que esto niegue su existencia.
Sin embargo hay otros aspectos que contribuyeron a la ineficiencia de estas políticas
públicas, entre ellos una serie de intereses estatales los cuales serán explicados en el
siguiente capítulo.
27
2. LOS EFECTOS DEL SISTEMA DE PATENTES ESTADOUNIDENSE EN LA
POLÍTICA DE SALUD PÚBLICA SUDAFRICANA.
Como pudo verse en el capítulo anterior uno de los temas que impidió que las políticas de
salud pública sudafricana fueran exitosas, fueron los altos costos de las medicinas para el
tratamiento del VIH/SIDA y su consecuente falta de acceso de la población más pobre.
Dichos costos son el resultado del sistema de patentes estadounidense por esta razón
aunque el gobierno ejecutó políticas de salud pública que mitigaron la situación, su
principal interés consistió en mantener las relaciones bilaterales con Estados Unidos
inalteradas, lo cual dio como resultado que estas políticas fueran incipientes e ineficientes.
De esta manera, este capítulo explicará cómo dicho sistema de patentes y los altos
costos que este suponía para los medicamentos que controlaban las principales
enfermedades en Sudáfrica, como VIH/ SIDA y la malaria determinaron en gran medida las
decisiones del gobierno sudafricano en cuanto a temas de salud se refiere.
2.1 El régimen Internacional y el Sistema de Patentes
En el sistema internacional actual, debido a la ampliación de las relaciones entre los estados
y a la agenda que dirigen las mismas, se han creado varios organismos que se encargan de
regular dichas relaciones. Entre los temas que se tratan actualmente se incluye el del
comercio y dentro de este ámbito existe un subtema que es la compra y venta de diferentes
medicamentos.
La esfera de las patentes farmacéuticas en el mercado es uno de los tantos temas
tratados en la Organización mundial del Comercio (OMC), que es el organismo encargado
de tratar asuntos de propiedad intelectual. La OMC es un régimen internacional. “Los
regímenes internacionales se definen como el conjunto de principios, normas, reglas y
procedimientos en la toma de decisiones que rigen el comportamiento de los estados en un
área de política internacional”. (Krasner 1983, pág. 2). Las reglas y procedimientos de toma
de decisiones “se refieren a las prescripciones de conducta como la firma de tratados, como
en el caso de la OMC, el GATT” (Pedraza 1998, pág. 1).
28
Los regímenes internacionales especifican estándares generales de conducta para
todos sus miembros, como lo son, en este caso, Estados Unidos y Sudáfrica, entre otros.
Son “órdenes internacionales parciales de alcance regional, cuyo propósito es sustraer
ciertas áreas de la política internacional” (Keohane 1989, pág. 3), en este caso en el área
comercial y dentro de esta el tema de las patentes farmacéuticas.
Las patentes farmacéuticas
definidas por Phillipe Cullet como “derechos de
monopolio restringidos en el tiempo […] constituyen una derogación del principio de libre
comercio al ofrecer el derecho exclusivo y excluyente a un inventor de explotar la
invención y prevenir que otros hagan uso de ésta sin su consentimiento” (Cullet 2003, pág
141). Una patente se traduciría entonces, según Cullet (2003, pág.141) como “el derecho a
comercializar una invención”, en este caso particular se comercializan los medicamentos de
las empresas farmacéuticas de Estados Unidos, y simultáneamente se detiene a otros países
para que las produzcan o comercialicen.
La raíz de la protección a las patentes radica específicamente en los acuerdos de
propiedad intelectual ADPIC1. El tiempo que establece la OMC para vigencia de las
patentes es de 20 años para todos sus estados miembros. Como pudo verse en el capítulo
anterior uno de los temas que impidió que las políticas de salud pública Sudafricana
tuvieran resultados exitosos, fueron los altos costos de los medicamentos para el
tratamiento del VIH/SIDA. Teniendo en cuenta que Sudáfrica importa la mayoría de
medicamentos de Estados Unidos, la población sudafricana menos favorecida y afectada
por el VIH/SIDA no podía adquirir los mismos.
Sin embargo, existe una flexibilidad escrita en el artículo 27 de la declaración de
los ADPIC que exceptúa casos donde se presente una situación de emergencia de salud
pública o que requieran la prevención de daños graves, situación en la que se enmarcaría
Sudáfrica por su problemática del VIH/SIDA.
Esta cláusula de 20 años confirma un derecho de monopolio, pues la farmacéutica y
el respectivo Estado que la obtenga son los únicos productores en el mercado farmacéutico,
obteniendo así una exclusividad y libertad en el momento de fijar los precios, lo cual a su
1
ADPIC: los acuerdos de propiedad intelectual relacionados con el comercio entraron en vigor el 1 de enero
de 1995, abarca las esferas de derechos de autor, marcas, y patentes entre otras. (WTO 1994, pág.1).
29
vez se interpone a la posibilidad de libre comercio debido a que el derecho de tener una
patente impide el tránsito de medicamentos genéricos de un país a otro.
Sin embargo existen otras organizaciones que se contraponen a dicho sistema de
patentes y que de alguna manera ejecutan medidas que mitigan las situaciones de
emergencia social en el mundo, dentro de estas organizaciones están UNICEF, ONUSIDA
y la Organización Mundial de la Salud, entre otras. Esta última tuvo un rol significativo al
momento de controlar la problemática del VIH/SIDA y la Malaria en Sudáfrica pues se
contrapuso a la OMC, específicamente a sus acuerdos de propiedad intelectual. “La OMS
actuó conforme al mandato recibido de los países que la integran, en defensa de los
intereses de los enfermos y la OMC, por su parte, patrocinó la libertad del comercio,
combatida rudamente por los altermundialistas, para quienes la globalización no debe ser
en ningún caso un fin en sí misma y se le deben anteponer otras metas como el combate
contra enfermedades" (La OMC, la OMS y la lucha contra los genéricos 2004, pág.48).
2.2 El caso estadounidense
Aunque como se vio anteriormente la OMC establece los acuerdos de propiedad intelectual
ADPIC para todos sus estados miembros, cada uno de estos es autónomo y flexible al
consolidar su propio sistema de patentes, siempre y cuando incluya en su legislación las
normas establecidas
por los ADPIC.
Este
proceso se realiza a través de
las
organizaciones u oficinas especializadas determinadas en cada Estado.
En Estados Unidos la organización encargada de otorgar las patentes desde hace
más de 200 años es la USPTO, The United States Patent and Trademark Office, agencia
federal perteneciente al Departamento de Comercio de Estados Unidos que garantiza el
cumplimiento de la base legal para el sistema de patentes registrado en la sección octava
del artículo primero de la constitución, el cual afirma que “"el Congreso tendrá el poder
para promover el progreso de la ciencia y de las artes útiles, asegurando por tiempos
limitados a los autores y los inventores el derecho exclusivo a sus escrituras y
descubrimientos respectivos."(Constitución de los Estados Unidos de América 1787).
30
Aunque es la USTPO con apoyo de la FDA (Food and Drugs Administration) quien
otorga las patentes farmacéuticas a las empresas, existen otras organizaciones que tienen
como objetivo fortalecer los incentivos de propiedad intelectual. Un ejemplo es la PhRMA
( Pharmaceutical research and manufacturers of America), en español los investigadores y
productores farmacéuticos de América, fundada en 1958 en Estados Unidos quien
representa las mejores empresas farmacéuticas investigadoras y productoras.
De esta manera, la PhRMA apoya y justifica en gran medida los procesos de
investigación y desarrollo adelantados por las compañías farmacéuticas los cuales son la
justificación de imponer altos precios a los medicamentos por parte de las compañías que
los fabrican.
Hay tres tipos de patentes en Estados Unidos. Las patentes de utilidad que “son
otorgadas a quien invente o descubra un nuevo y útil proceso, máquina, artículo de
manufactura, composición de materia” ”(USPTO, pág.1). Las patentes de diseño otorgadas
a quien invente o descubra el diseño de un artículo de manufactura y finalmente las
patentes de plantas otorgadas a quien descubra las mismas. (las patentes de los
medicamentos pertenecen a las patentes de utilidad según su definición). Al momento de
otorgar una patente la USPTO se rige del artículo 27.1 de los ADPIC el cual estipula que
“las patentes podrán obtenerse por todas las invenciones, sean de productos o de
procedimientos, en todos los campos de la tecnología, siempre que sean nuevas, entrañen
una actividad inventiva y sean susceptibles de aplicación industrial” (Acuerdos de
propiedad intelectual y comercio [ADPIC] 1994, pág. 1).2
2.3 Los Efectos del sistema de patentes estadounidense en las decisiones del gobierno
sudafricano.
Del 2000 al 2012 el gobierno sudafricano implementó diversas políticas de salud pública
con el fin de mitigar la problemática que implicaba el aumento de enfermedades como el
VIH /SIDA y la malaria, entre otras. Sin embargo el difícil acceso a los medicamentos para
2
La OMC no define los factores de Invención, novedad y aplicabilidad por lo tanto su definición le compete a
cada Estado
31
tratarlas, es el resultado de la sujeción que tienen estos a un sistema de patentes que impide
que los medicamentos sean comercializados con precios bajos a toda la población.
Estos medicamentos en su mayoría provenientes de Estados Unidos son los únicos
en el mercado ya que están sujetos a estudios e investigaciones constantes limitando que
otros estados los fabriquen. Al momento de cumplir su límite de 20 años, el vencimiento
no garantiza que los precios disminuyan pues en la medida en que las empresas
farmacéuticas ven acortado dicho tiempo, implementan medicamentos “yo también”3con el
fin de prorrogar sus derechos de patentes por 20 años más.
De esta manera, la industria farmacéutica estadounidense se convirtió en “un juego
de comercialización y patentes, que en lugar de ser un motor de innovación, se transformó
en una máquina de comercialización”. (Angell 2006, pág. 226). A esto se suma el apoyo del
gobierno al financiar las investigaciones y demás procedimientos de las farmacéuticas con
el fin de prorrogar su tiempo de patentes.
Ante esta situación, países en vía de desarrollo como Sudáfrica, son uno de los más
afectados por dicho sistema pues el acceso a los medicamentos es limitado convirtiéndolos
en un lujo exclusivo de quienes tienen el dinero para adquirirlos. Ante ello, la política de
salud pública sudafricana ha tenido cambios frente al sistema estadounidense de patentes
debido a que ha permitido la creación de una incipiente industria farmacéutica genérica, sin
embargo, sus esfuerzos por combatir estos elevados precios no fueron muy evidentes,
especialmente porque Sudáfrica quiso mantener una relación de cordialidad con Estados
Unidos.
La presencia de Estados Unidos en la zona y sus relaciones con Sudáfrica datan del
periodo de la Guerra Fría y el conflicto en Angola y Mozambique. En el primero Sudáfrica
fue un fuerte aliado estadounidense en el continente africano en contra de la expansión del
comunismo, y se afianzaron dichas relaciones que trajeron beneficios que no podrían ser
ignorados como el apoyo de organizaciones internacionales como Naciones Unidas,
Los medicamentos yo también no suponen nuevas invenciones, son “los mismos medicamentos con nuevas
variantes presentes en el mercado, es decir una molécula de más que los hace nuevos” (Angell 2006, pág. 20).
3
32
préstamos económicos y ayuda humanitaria. Mientras que durante la guerra en Angola y el
conflicto de Mozambique, la
colaboración de la CIA en las actividades de Sudáfrica en
dicha región y el apoyo de las naciones unidas”. (Lyman 2002, pág.27 fueron
indispensables.
En términos de relaciones bilaterales tras la Guerra Fría se firmó un tratado entre
ambos con la iniciativa de países africanos desde 1997. El Parnership for Economic
Growth and Opportunity in Africa ( PEGOA) , convertida en ley en el 2000 bajo el nombre
de African Growth and opportunity act ( AGOA).
Las propuestas de AGOA fueron la reducción de aranceles y declarar exentos los derechos
de aduana a 1500 productos, la creación de un fondo de garantía de 150 millones de dólares
para las inversiones en África, apoyo a la reducción bilateral a la deuda externa africana y el
establecimiento de un área de libre comercio entre Estados Unidos y Sudáfrica (Cochran
2000, pág.361).
Desde la aprobación de AGOA en el año 2000 las relaciones comerciales entre
ambos estados han sido muy significativas. “Entre el 2000 y el 2007 las importaciones
aumentaron un 115%, y el apoyo por parte de Estados Unidos tuvo como fin mejorar la
competitividad exportadora a través del centro para el África austral localizado en Botsuana
Southern Africa Global Competitivness hub creado en el 2011 y la iniciática presidencial
African Global Competitiveness initiative lanzada en el 2006”. (Oficina del censo de los
Estados Unidos). (Ver anexo 1)
Por otro lado, en el ámbito político, el gobierno estadounidense apoyó en gran
medida el proceso de transición democrática en Sudáfrica. Estados Unidos estableció
agencias para la promoción de la democracia como la United States Agency for
international Development (USAID), organización que ha colaborado con programas de
educación, seguridad y democracia en Sudáfrica. En este ámbito también en el 2004 el
gobierno de Bush creó “la cuenta del desafio del milenio con el objetivo de reducir la
pobreza a través de crecimiento económico, la garantía a los derechos civiles, el buen
gobierno” (Wittkopf 2004, pág.78).
En el 2008, las relaciones entre ambos estados se hacían más estrechas a partir de
alianzas militares como la creación del United States Africa Command (AFRICOM), un
33
mando de combate unificado que tenía como objetivo “ desarrollar misiones diplomáticas,
económicas y de ayuda humanitaria encaminadas a la prevención de conflictos en lugar de
intervención militar” (AFRICOM, 2007). Este comando garantizó la seguridad no solo para
Sudáfrica sino también para el resto de países de África ya que también entrenó y capacitó
a las fuerzas militares de dicho país.
En cuanto a temas de seguridad se refiere, Sudáfrica tiene muchos beneficios al
mantener sus relaciones bilaterales con Estados Unidos. Por ejemplo en el ámbito del
tráfico de drogas y crimen organizado, los Estados Unidos han ayudado a combatir dicha
problemática en la región con la firma de tratados de cooperación como “ declaration on
mutual anti crime cooperation (1996), treaty on mutual legal assistance incriminal
declaration on matter (1999), committee on justice and anti crime cooperation of the bi
national commission (1999) y el entrenamiento por parte del FBI en el entrenamiento de la
policía de Sudáfrica en cuanto a la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado” (
Buanewa 2007).
Todos estos beneficios se mantienen gracias a que Sudáfrica no va en
contraposición de los intereses estadounidenses, de lo cual se desprende la otra razón por la
cual Sudáfrica no implementó una política más agresiva frente a las farmacéuticas
estadounidenses, y es que expulsar o competir con la industria farmacéutica sería ir en
contraposición de los intereses estadounidenses, debido a las relaciones que existen entre
las empresas farmacéuticas y el Gobierno. La llamada máquina comercial estadounidense
“utilizó su riqueza para cooptar todas las instituciones que se cruzaran en su camino
incluyendo al Congreso de los Estados Unidos, la FDA y centros médicos académicos”.
(Angell 2006, pág.21).
La relación del gobierno estadounidense y las compañías farmacéuticas se
fundamenta en que las compañías farmacéuticas cuentan con fuertes grupos de presión
gubernamental, y “colaboran generosamente con campañas políticas, comprometiendo así a
todo el gabinete de legisladores”. (Angell 2006, pág.24). En 1999 a 2000 por ejemplo, las
34
compañías farmacéuticas donaron “20 millones de dólares en contribuciones directas para
campañas” (Angell 2006, pág.18).
Está serie de beneficios han existido desde el gobierno de Reagan, quien durante su
mandato aprobó diversas leyes en pro de ampliar los derechos de monopolio de las
farmacéuticas. Una de ellas fue “la ley Hatch Waxman, la cual garantizó la exclusividad y
monopolio de las empresas farmacéuticas en el mercado haciendo que el gobierno
estadounidense también se beneficiara de los recursos económicos de monopolio y
compartiera las regalías provenientes del negocio de las farmacéuticas.
En la medida en que se incrementaban las ganancias del 2000 al 2001 “aumentaba
la influencia política de las empresas farmacéuticas, ejerciendo un control sin precedentes
sobre sus contactos en el congreso” (Angell 2006, pág.34).
Las empresas farmacéuticas “fueron amistosas tanto con los republicanos como con
los demócratas y con la Casa Blanca y el Congreso. The New York Times informó que en
1999 Jim Nicholson, entonces presidente del comité republicano nacional, le escribió a
Charles A. Heimbold, entonces CEO de Bristol-Myers Squibb4: "Debemos mantener
abiertas las líneas de comunicación si queremos seguir aprobando leyes que favorezcan a tu
industria" (Angell 2006, pág. 217).
Podemos evidenciar los beneficios que obtienen los miembros del congreso de la
industria farmacéutica, y viceversa. “Heimbold fue embajador en Suecia, y le pidió a los
ejecutivos de Bristol-Myers Squibb, y a sus esposas, que cada uno le diera mil dólares a
George W. Bush. El total de las contribuciones de la compañía a los republicanos fue de
dos millones de dólares. Evidentemente, las "líneas de comunicación" se encuentran en
excelente estado.” (Angell 2006, pág. 217).
Por otro lado, como se mencionó anteriormente, la industria farmacéutica tiene los
llamados grupos de presión, es el denominado lobby norteamericano,5 que corresponden a
4
Compañía farmacéutica multinacional con sede en Nueva York.
Lobby: Es un grupo de personas que realizan acciones dirigidas a influir en la administración pública.
(Ríos 2010, pág.2).
5
35
activistas cuyo trabajo es “merodear por los pasillos del poder de Washington para
promocionar los intereses de las compañías farmacéuticas (Angell 2006, pág.218). Cabe
decir que dichos activistas tienen relaciones con funcionarios gubernamentales y en su
mayoría han sido congresistas.
Pese a la estrecha relación entre las farmacéuticas y el gobierno estadounidense,
algunos presidentes como Clinton han buscado mecanismos para mitigar el problema del
VIH/SIDA en Sudafrica. El presidente Clinton estableció el Africa´s Growth and
Opportunity Act (AGOA) acuerdo que “promovía el libre comercio entre los Estados
Unidos
y los países del África subsahariana” (Lyman 2002, pág. 37).También las
donaciones estadounidenses a los afectados por el VIH/SIDA.
Por su parte durante el gobierno de George W. Bush, en el 2004 se llevó a cabo el
presidents emergency plan for AIDS, que consistió en “una donación de 15 mil millones
de dólares a Sudáfrica con el fin de mitigar la problemática del VIH en dicho país a través
de la prevención del contagio, los cuidados paliativos y el cuidado de niños huérfanos y
vulnerables (Lyman 2002, pág. 37).
De igual manera el apoyo de organizaciones como la OMS y ONUSIDA fueron
evidentes en Sudáfrica. Por ejemplo, en el 2005 la OMS reveló las cifras del crecimiento de
contagios por VIH/SIDA y Malaria y la falta de medicamentos para tratarlas. De esta
manera facilitó el tratamiento con antirretrovirales casi "a 3 millones de personas, sin
embargo sus esfuerzos no fueron exitosos ya que como afirmó Margaret Chan, Directora
General de la OMS, " la austeridad económica era evidente y las iniciativas de los
organismos como el Fondo Mundial de la Lucha contra el SIDA, la alianza GAVI y la
propia OMS se enfrentaban a graves déficits financieros". (Organización Mundial de la
Salud 2011, pág.1).
Teniendo en cuenta la cantidad de beneficios mutuos entre Estados Unidos y
Sudáfrica, los intereses estatales del segundo primaron ante cualquier situación de
emergencia social. Si bien el gobierno debía responder a las demandas de la población y a
las organizaciones que clamaban una respuesta inmediata frente al acceso a los
36
medicamentos para personas enfermas del VIH SIDA entre otras enfermedades, lo hizo
levemente y trató de mitigar la situación con políticas de salud pública incipientes, como la
creación de empresas farmacéuticas genéricas o
la apertura a la importación de
medicamentos genéricos de otros países, entre otras medidas. Las cuales solo camuflaron el
verdadero interés del Estado sudafricano de mantener relaciones cordiales con los Estados
Unidos ya fuera por la cantidad de beneficios obtenidos durante la historia de sus relaciones
bilaterales y los que pudieran obtener a futuro. Estas medidas fueron en su comienzo
iniciativa de organizaciones como la OMS, quien presentó una propuesta " de suministro de
medicinas y la fabricación de genéricos, sin embargo el inconveniente que presentó dicha
propuesta fue que las farmacéuticas locales debían adecuarse a las legislaciones del
régimen internacional de patentes por lo que adquirir tal derecho resultaba
complejo"(Bioética 2006, pág.1), a esto se suma el costo de invertir en una industria
farmacéutica propia.
Por esta razón Sudáfrica a diferencia de países como Brasil en India no llevó a cabo
la abolición de los precios de los medicamentos patentados por Estados Unidos y tampoco
produjo en gran medida medicamentos genéricos para contrarrestar dicha situación.
Pese a lo anterior el gobierno sudafricano ha implementado algunos cambios y
transformaciones en su política de salud pública los cuales serán explicados en el siguiente
capítulo.
37
3. EL COSTO PARA SUDÁFRICA DE CREAR SU PROPIA INDUSTRIA
FARMACÉUTICA
Como se explicó en el capítulo anterior las decisiones del gobierno sudafricano en temas de
salud pública fueron determinadas por el sistema de patentes estadounidense, debido a los
altos costos que este suponía para los medicamentos que controlaban la principal
problemática en Sudáfrica: el VIH/SIDA. De esta manera, aunque el gobierno se vio
enfrentado a mitigar la situación sus acciones no fueron realmente determinantes pues su
interés principal fue el de conservar las relaciones cordiales con Estados Unidos.
Este capítulo examinará las transformaciones en la política de salud pública sudafricana,
describiendo algunos cambios implementados por el gobierno.
3.1 Las decisiones del gobierno sudafricano ante los altos costos de los medicamentos
Desde finales de los noventa algunas organizaciones como médicos sin fronteras, Red del
Tercer Mundo, Oxfam International y la OMS, entre otras, reiteraron su posición a favor
del libre acceso a los medicamentos en los países en vía de desarrollo, específicamente en
Sudáfrica.
Ante dichas posiciones y teniendo en cuenta que la salud es un bien y un derecho
fundamental que debe estar al alcance de toda la población, el gobierno sudafricano se vio
en la necesidad de implementar políticas inmediatas al respecto. Para ello del 2000 al 2012
el gobierno transformó el foco de su política de salud pública caracterizada por la inacción
y despreocupación, a una política que mitigara la situación a partir del fortalecimiento de
una industria farmacéutica genérica, las importaciones de medicamentos de otros países
como India y Brasil y diversos mecanismos de flexibilización con empresas farmacéuticas.
A finales de los noventa el gobierno de Mandela “autorizó el uso de importaciones y
producción de medicamentos contra el SIDA, mediante las compañías sudafricanas bajo
licencias obligatorias, con el objetivo de disminuir los costos de los tratamientos”
(Giacaglia 2010, pág. 1). Ante esta decisión, en parte producto de una demanda judicial
entablada por la Asociación de Fabricantes Farmacéuticos de Sudáfrica, Estados Unidos
38
“amenazó a la administración africana con suspender toda la ayuda al desarrollo para su
país” (Giaccaglia 2010, pág.11).
En respuesta Sudáfrica detiene el proceso, permitiendo que primen los intereses de
Estados Unidos sobre los de su población. De manera que ambos estados llegaron a un
acuerdo reconociendo que “the TRIPS Agreement was designed to ensure high levels of
intellectual property protection while enabling governments to address national social needs
(OMPI 2000, pág.16) sin dejar de lado los medicamentos patentados y sus altos costos.
En abril del 2001 las empresas farmacéuticas retiraron su demanda “representando
un verdadero fracaso de sus pretensiones y un serio detrimento para su imagen. La única
concesión realizada por el gobierno sudafricano fue el compromiso de adecuar sus acciones
en las reuniones de la OMC” (Giaccaglia 2010, pág.11). El gobierno sudafricano por su
parte, y a diferencia de lo que hicieron países como Brasil, estableciendo su propio sistema
de patentes, enfatizó una política autónoma “rechazando durante varios años la asistencia
técnica o financiera ofrecida por organizaciones internacionales como UNAIDS , FAO y
Global family health international entre otras”.( Wogart y Calcagnotto 2006, pág. 25).De
acuerdo a lo anterior la política de salud pública llevada a cabo por Sudáfrica se caracterizó
por la adopción de un rol de aliado de Estados Unidos y no de las organizaciones civiles
enfatizando su interés en mantener sus buenas relaciones con los primeros.
Y aunque las acciones del gobierno sudafricano por combatir los altos precios de los
medicamentos no fueron muy evidentes debido a que dieron prioridad a los intereses de
Estados Unidos, en el 2003 por ejemplo, el presidente Mbeki mitigó dicha situación con su
participación en el foro trilateral IBSA, junto a India y Brasil. Este foro tenía como fin
tratar diversas áreas de interés común, específicamente el tema sanitario (Giaccaglia 2010,
pág.11) y pese a que “reiteraba la necesidad de facilitar el acceso a vacunas, medicamentos
y tratamientos para la prevención y control de enfermedades infecciosas, destacando que
“the flexibilities recognised by the Doha Ministerial Declaration on Trade Related
Intellectual Property Rights (TRIPS) and Public Health, should be fully used to protect
public health” (IBSA 2006, pág. 2) esta no era la motivación del presidente Mbeki.
39
Mientras Brasil adoptó una política de salud pública basada en la prevención y
tratamiento del SIDA, e India “una política de fortalecimiento de industria genérica, los
esfuerzos de Sudáfrica no fueron muy determinantes y se basaron en “aprender” del éxito
brasileño” (De Sousa 2008, pág. 171). Pero con las limitaciones ya descritas. Y aunque
organizaciones como la OMS reiteraban la necesidad de proveer medicamentos genéricos a
la población, los recursos por parte de esta para hacerlo no suplían a todos los enfermos y lo
máximo que logró fue presionar algunas farmacéuticas norteamericanas. Así, en el 2007
por ejemplo "la OMS consideró gratificante por medio de su comunicado la decisión de los
laboratorios Abbott de reducir el precio de los medicamentos Ritonavir, entre otros
retrovirales". (OMS 2007, pág.1)
El temor a sufrir retaliaciones por parte de Estados Unidos o sus farmacéuticas fue
uno de los factores que freno cualquier avances en el tema, pues existían algunos
antecedentes como en el caso de India, donde las consecuencias de a haber afectado el
mercado estadounidense en dicha región fueron evidentes cuando Estados Unidos decidió
llevar el caso ante la OMC, la cual estableció una multa de “500 millones de dólares al
laboratorio indio Ranbaxi, productor de medicamentos genéricos, argumentando que este
no cumplía con los estándares de calidad en sus medicamentos “.( Mirada profesional 2013,
párr. 1).
La naciente industria farmacéutica sudafricana por su parte no estuvo en
condiciones de enfrentar las mismas represalias que padecieron India o Brasil, ya que
carecía de los recursos para pagar posibles multas.
3.2 El fortalecimiento de la industria farmacéutica sudafricana 2000 – 2012.
El acceso a los medicamentos en Sudáfrica del año 2000 al 2012 era algo complejo e
ilusorio para los enfermos de VIH/SIDA y Malaria debido a los exorbitantes costos
impuestos por el sistema de patentes estadounidense. En la mayoría de los casos las
personas no podían pagarlos y “se vieron obligados a renunciar al producto y convivir con
el resultado, que en muchos casos fue la muerte”. (Nwobike 2003, Pág. 2). Ante esta
situación el gobierno sudafricano se vio en la necesidad de ejecutar medidas que
40
flexibilizaran los acuerdos de propiedad intelectual (ADPIC) siempre y cuando sus
acciones no crearan resistencia por parte de las farmacéuticas estadounidenses y represalias
por parte de su gobierno.
A finales de los noventa el gobierno sudafricano aprobó la “Medicines and Related
Substances Control Act (Ley de Medicamentos) Nº. 90, el acta introdujo cuatro elementos
importantes para contener los altos costos de los medicamentos: 1. la sustitución de
versiones genéricas para las medicinas patentadas, 2. El establecimiento de un comité de
precios para la definición de precios transparentes, 3. La importación de medicamentos a
menor precio de otros países (importación paralela) y 4. el permiso para la competencia
internacional”. (Nwobike 2003, pág. 2).
Sin embargo las empresas farmacéuticas estadounidenses rechazaron dicha
declaración y afirmaron que los cambios sugeridos “eran una discriminación injusta e
inconstitucional al libre comercio, y que dichos cambios se oponían al artículo 27 del
acuerdo de propiedad intelectual ADPIC”. ( Nwobike 2003, pág. 2).
Ante esta situación, el gobierno sudafricano no ejecutó medidas determinantes ya
que temía resquebrajar sus relaciones con Estados Unidos como pasó en Brasil en el año
2000, cuando la pharmaceutical Research and Manufacturers of America ( PhRMA)
“presentó peticiones ante el representante del comercio de Estados Unidos alegando el
incumplimiento de las reglas de patentes mundiales, lo cual ubicó a Brasil en la Special 301
Priority Watch List, una pequeña lista de candidatos a sanciones comerciales “ (Nwobike
2003, pág. 2).
Por su parte, fue la Organización de la sociedad civil sudafricana TAC (Campaña
de acción para el tratamiento) quien se opuso fuertemente a las farmacéuticas extranjeras,
las cuales en el 2001 retiraron las demandas impuestas con el fin de prevenir que la
comunidad internacional conociera sus verdaderos costos de investigación y desarrollo, los
cuales justificaban los altos precios de sus medicamentos. En el mismo año y ante dicha
situación el gobierno sudafricano dio lugar a su propia industria farmacéutica genérica la
cual permitiría el fácil acceso a los medicamentos por medio de copias exactas y con un
41
menor precio. Sin embargo “después de que el Estado se percató de las implicaciones y de
los potenciales conflictos que podría atraer esta medida, particularmente el hecho de que
podría llevar a falsificaciones incontroladas, la propuesta fue retirada sin éxito.” (Smith
2002, pág. 258).
Otra de las transformaciones en cuanto a salud pública implementadas por el
gobierno sudafricano fue el intento de limitar los derechos de patentes con el fin de que sus
habitantes enfermos tuvieran acceso a medicamentos con precios bajos, sin embargo esta
medida tampoco fue exitosa ya que las farmacéuticas estadounidenses se valieron de los
postulados de ADPIC específicamente de su artículo 33 relacionado con la duración de la
protección. 6
Los intentos por fortalecer su propia industria farmacéutica genérica no tuvieron los
resultados esperados por las organizaciones civiles, y aunque Sudáfrica también tenía el
derecho a crear y patentar sus propios medicamentos debido al establecimiento de la “la
ley de patentes no 57 de 1978” (Smith 2002, pág. 258) estas acciones eran infructuosas ya
que
ninguna de sus creaciones para el VIH/ SIDA superaba las invenciones
estadounidenses.
Aunque el gobierno sudafricano mitigó la problemática con sus fallidos intentos de
distribución de medicamentos genéricos, las organizaciones civiles internas conocían los
verdaderos intereses detrás de sus acciones. Una de estas organizaciones fue la PMA (la
asociación de fabricantes de farmacéuticos en Sudáfrica) que se opuso en gran medida a
las acciones del presidente Mbeki “debido al inconformismo frente a la decisión por parte
del presidente al no declarar en estado de emergencia la situación de VIH en el país”
(Smith 2002, pág. 265). Esta posición adoptada por el mandatario ratificaba su interés de
mantener las relaciones cordiales con Estados Unidos respetando su sistema de patentes.
Cabe mencionar que el gobierno sudafricano no apeló al estado de emergencia plasmado en
6
Artículo 33 ADPIC referente a la duración de la protección de las patentes. La protección conferida por una
patente no expiará antes de que haya transcurrido un periodo de 20 años desde la fecha de presentación de la
solicitud. (WTO 1995, pág.1).
42
los ADPIC, única forma de frenar las leyes de patentes y permitir el acceso de
medicamentos genéricos.
Aunque Sudáfrica logró producir algunos medicamentos genéricos para el año 2001
por medio de sus empresas farmacéuticas como Adcock Ingram , el gobierno de Bush “solo
estaba dispuesto a permitir que Sudáfrica fabricara genéricos para un número limitado de
enfermedades pero no podrían importarlos, sin embargo esto fue una concesión vana ya que
los países pobres como Sudáfrica no pudieron establecer plantas industriales fuertes para
dicha época7” (Angell 2006, pág.226)
ante esto el gobierno sudafricano no estaría
dispuesto a sufrir represalias económicas por parte de Estados Unidos y /o la misma OMC.
3.3 La importación de medicamentos de India y Brasil
Ajustándose a las condiciones estadounidenses y garantizando al tiempo la salud de la
población, el gobierno sudafricano no cambió el precio de los medicamentos patentados
sino que modificó el rol del comprador, es decir subsidió a millones de sudafricanos
quienes costeaban a duras penas sus propias medicinas. Así, El gobierno asignó un
presupuesto inicial de “296 millones de rands” (Afrolnews 2004) en programas para
vencer la desnutrición, la malaria y el VIH/ SIDA. Además, en abril del mismo año se
comenzaron a distribuir de forma gratuita fármacos antirretrovirales en hospitales públicos,
“empezando con 50.000 pacientes y ampliando su cobertura progresivamente en los
próximos años, de manera que para 2009 los beneficiarios de los ARV alcanzasen los 1,4
millones”. (Afrolnews 2004).
Aunque dicha medida logró mitigar la problemática, la población aún seguía
inconforme pues argumentaban que el gobierno no estaba dando todo lo que tendría a su
alcance para abolir el sistema de patentes estadounidense en Sudáfrica.
En búsqueda de otra medida de moderación y ante la presión de TAC y médicos sin
Fronteras, Sudáfrica permitió la importación de medicamentos genéricos de Brasil. Sin
7
Cabe anotar que años posteriores las empresas farmacéuticas sudafricanas crecieron incluso hasta ser
multinacionales pero siempre respetando la presencia de compañías estadounidenses y sus derechos de
patentes en la región.
43
embargo fue Médicos sin Fronteras en el 2003 quien “firmó un acuerdo con el ministerio de
salud de Brasil permitiendo
la compra directa de medicamentos antirretrovirales
producidos por dicho país, lo que permitió reducir el precio de los medicamentos a la mitad
(Ambiente ecológico 2004). De acuerdo a lo anterior aunque el gobierno conocía estas
decisiones, fue MSF quien respaldó todo el proceso de importación y de ingreso de
medicamentos a Sudáfrica. En el 2003 MSF “introdujo los antirretrovirales AZT, 3TC,
AZT/3TC, y nevirapina producidos por FarManghinhos. Al usarlos se redujo el precio a la
mitad por paciente cada día (desde 3,20 dólares hasta 1,55 dólares)” (Ambiente ecológico
2004, párr.1).
En la misma línea de lo acontecido con Brasil, Sudáfrica intentó importar
medicamentos genéricos de India, pero las empresas farmacéuticas estadounidenses
tomaron represalias al respecto. De acuerdo a lo anterior, India fortaleció su mercado de
genéricos antirretrovirales para el vih / sida, sin embargo dichos medicamentos se
enfrentaron al gigante estadounidense productor de la misma droga: Novartis. Asi, Novartis
legalizó una demanda judicial contra el gobierno indio y aunque Sudáfrica tuvo ciertos
esfuerzos al reformular las bases de gobernabilidad mundial en materia de salud el gobierno
prefirió no arriesgar sus relaciones con los Estados Unidos”. (Giaccaglia 2010. Pág. 302).
Refiriéndonos a la problemática del VIH / SIDA, mientras que Brasil “adoptó una
política eficiente en la prevención y el tratamiento de la enfermedad e India desarrolló una
potente industria de medicamentos genéricos, Sudáfrica no logró los mismo resultados, por
su parte
solo tuvo
cierto
“interés de importar medicamentos y aprender del éxito
brasileño”. (De Sousa 2008, pág. 171).
Finalmente, si bien el gobierno sudafricano reconoció la problemática que
significaba el VIH/ SIDA en la población del 2000 al 2012, sus acciones solo respondieron
a presiones internas tanto de las organizaciones civiles como de la población afectada. Así
el gobierno se vio obligado a transformar su política de salud pública a través de medidas
como la importación de medicamentos de Brasil e India, fabricación de genéricos
internamente y otra serie de medidas como subsidios, sin embargo los resultados no
44
solucionaron la problemática debido al interés del gobierno en mantener sus relaciones
cordiales con los Estados Unidos y el temor a sufrir represalias como las que tuvieron India
y Brasil en su afán de establecer su propio sistema de patentes interno.
Para Sudáfrica oponerse a las empresas farmacéuticas implicaría automáticamente
la oposición a los Estados Unidos dado que existieron diversos intereses entre el gobierno
estadounidense y los principales CEO de las empresas.
45
CONCLUSIONES
El sistema de patentes estadounidense ha sido uno de los factores que ha impedido el
surgimiento de políticas públicas efectivas en materia de salud en Sudáfrica con el fin
combatir el SIDA y brindar un mayor acceso a medicinas para su tratamiento y el de otras
enfermedades. Esto se debe principalmente a que una de las medidas que podría contribuir
a este fin seria oponerse a este sistema a través de la creación de una industria genérica
local y la sustitución de importaciones de estos fármacos de otros países que producen los
mismos medicamentos, lo cual iría en detrimento de los intereses de las grandes
farmacéuticas y por extensión de los Estados Unidos afectando las relaciones bilaterales de
los dos países.
Como se ha visto a lo largo de esta investigación, Sudáfrica no ha querido
confrontar el sistema de patentes estadounidense y reducir los costos de los medicamentos
para combatir la problemática del VIH/SIDA y mitigar así dicho problema, por dos
razones: En materia interna, debido a que no cuenta con los recursos humanos, de
infraestructura
y la capacidad económica para crear y desarrollar
una industria
farmacéutica competitiva.
Y por otro lado, debido a las consecuencias que tendría en sus relaciones con los
Estados Unidos, ya estas podrían verse afectadas y Sudáfrica podría terminar enfrentándose
a situaciones como las vividas por Brasil e India al momento de desafiar a las grandes
farmacéuticas. En estos casos ambos Estados se enfrentaron a demandas y sanciones
económicas que tuvieron que pagar.
Teniendo en cuenta el ámbito interno, el gobierno sudafricano mitigó levemente la
problemática a partir de la creación y desarrollo de una incipiente industria farmacéutica
genérica. Otras acciones al respecto fueron la distribución de antirretrovirales y campañas
de prevención. Sin embargo la situación económica interna y
los millones de rands
invertidos en infraestructura de atención médica no dieron abasto para toda la población
enferma.
46
De igual manera la participación de organizaciones internacionales como Médicos
Sin Fronteras, TAC y la OMS contribuyeron a mitigar la problemática. Esta última ocupó
un papel determinante ya que los resultados arrojados de sus investigaciones ponían en
alerta a la comunidad internacional, por lo cual sus acciones se enfocaron a las acciones
preventivas y a concientizar a las farmacéuticas estadounidenses de la necesidad de brindar
tratamientos accesibles. Estas medidas fueron determinadas en la declaración de 2007 de la
Directora Margaret Chan respecto.
Esta presión contribuyó a que algunas farmacéuticas ejecutaran acciones en pro de
la población padeciente del Virus. Por ejemplo, en el 2007 la OMS “acogió la propuesta de
los Estados Unidos de destinar 30 millones de dólares a planes de emergencia” (OMS 2007,
pág.1). Sin embargo la colaboración por parte de estos organismos no controlaba la
problemática en su totalidad pues tampoco podría contraponerse a los estatutos de la OMC
ni a las farmacéuticas apoyadas por su propio gobierno.
Por otro lado y refiriéndonos a la situación externa, el gobierno sudafricano tuvo presente el
fuerte lazo entre las farmacéuticas y el gobierno estadounidense. Por un lado las compañías
farmacéuticas financiaban continuamente campañas y partidos políticos además de inyectar
ingresos económicos en temas estatales, y por el otro, el gobierno respondía a tales ayudas
a partir de flexibilidad en leyes de patentes, otorgando derechos de hasta 20 años para
comercializar medicamentos patentados. Así, cualquier oposición por parte del gobierno
sudafricano a la industria farmacéutica estadounidense suponía la contraposición inmediata
con los Estados Unidos.
Refiriéndonos al caso de India y Brasil, hubo oposición por parte del gobierno a los
altos costos de los medicamentos estadounidenses y por ende a sus empresas farmacéuticas.
Ante esto, decidieron consolidar su política de salud pública a partir de la creación de su
propia industria genérica farmacéutica, llegando incluso a exportar medicamentos a países
con problemas de salud graves. Dichas acciones significaron un desafío para el gobierno
estadounidense y para sus empresas farmacéuticas ya que limitaron su monopolio en el
mercado.
47
Así, el gobierno estadounidense tomó represalias valiéndose de los acuerdos ADPIC
de la OMC. En estos acuerdos el tiempo estipulado para duración de las patentes era de
estricto cumplimiento exceptuando casos donde existieran emergencias de salud. Para
Estados Unidos, ni en Brasil ni en India existían situaciones extremas por lo que crear su
propia industria farmacéutica fue una violación a los acuerdos de propiedad intelectual y un
irrespeto para su sistema de patentes.
Estados Unidos estableció demandas ante la OMC para el caso de Brasil y para el
caso de India. Dichas demandas fueron sorteadas por los países implicados ya que contaban
con una economía que contribuía a controlar dichos inconvenientes. Por su parte, las
relaciones entre estos países y Estados Unidos logró resquebrajarse.
Sudáfrica por su parte no estuvo en condiciones de seguir los pasos de India y Brasil pues
prefirió mantener sus relaciones cordiales con Estados Unidos antes que llevar su caso ante
la OMC y lograr un triunfo que no podría sortearse más adelante debido a su situación
económica. Además del temor a las denuncias y
las posibles multas, el gobierno
sudafricano temió perder los beneficios que tiene gracias a sus relaciones bilaterales con
Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad y en materia económica.
48
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Anexo 1. Gráfica. Comercio entre Estados Unidos y Sudáfrica entre 1994 y 2007.
Fuente: (Census.gov 2010 )
54
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