Homilía por el Centenario - Legión de Maria.

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HOMILÍA CON OCASIÓN DE LA CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO DEL
NACIMIENTO DE LA SIERVA DE DIOS, VENERABLE EDEL QUINN, EN EL
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE KNOCK, Co. MAYO EL30 DE
SEPTIEMBRE DE 2007.
LA PAZ SEA CON VOSOTROS.
Queridos amigos, nos reunimos hoy para orar a Dios, el
Creador, con ocasión del centenario del nacimiento de la
Sierva de Dios Venerable Edel Mary Quinn. Nos reunimos
en este Santuario para celebrar el misterio de nuestra
Redención por medio de la Pasión, Muerte y Resurrección de
Jesucristo. También nos hemos congregado aquí para afirmar
el trabajo del Espíritu Santo en nuestras vidas como
cristianos y creyentes. De sus 37 años, ocho los pasó como
misionera de la Legión de María en Kenia. Es por esto por lo
que me siento privilegiado de tener el honor de ser el
celebrante principal en esta Misa. Traigo los saludos y oraciones de todos los cristianos
de la Archidiócesis de Nairobi y de todos los legionarios del Senatus de Kenia. Quiero
agradecer a los oficiales del Concilium por facilitarme esta peregrinación a mí y al
Director Espiritual del Senatus de Kenia.
La Legión de María en Kenia.
El apostolado de la Legión de María es muy apreciado por nosotros en Kenia y en
particular en la archidiócesis de Nairobi. ¡Quien iba a pensar que el pequeño grupo
formado por Frank Duff aquel bello atardecer del 7 de Septiembre de 1921 como un
nuevo ímpetu para la Iglesia iba a extender sus tentáculos por todo el mundo!. La
Legión de María es una organización apostólica laica al servicio de la Iglesia, bajo la
guía eclesiástica. Su doble finalidad es el desarrollo espiritual de sus miembros y el
avance del Reino de Cristo a través de Nuestra Señora.
La Legión de María fue implantada en nuestra tierra por Edel Quinn, enviada de la
Legión al África del Este. Trabajó sin descanso y con gran devoción y dedicación por la
extensión de la Legión en Kenia. Sus medios fueron muy escasos por no mencionar su
mala salud. Ella dejó un legado de María cuando implantó la Legionis Mariae con
firmeza con su forma de vida. Ella continúa inspirando y comunicando el mismo
espíritu aún después de su muerte física desde su tumba en el Cementerio de la iglesia
de St. Austin Muthangari. Sobre su tumba hay una cruz céltica de mármol con la
siguiente inscripción:
“Edel Quinn. Enviada de la Legión de María al África de Este desde el 30 de Octubre
de 1936 al 12 de Mayo de 1944, día en que murió en Nairobi.”
En el año 1944 yo era alumno de 4º nivel de una escuela primaria en uno de los
primeros centros de misión en el Vicariato de Zanzíbar. Recordando como era la vida
entonces y como era la Iglesia Católica en aquel tiempo, me sorprende como Edel
Quinn consiguió llevar a cabo su misión. Viajar era casi imposible. No había carreteras,
sin embargo Edel visitó todos los centros de Misión incluidos dentro de la Archidiócesis
de Nairobi y la Diócesis de Machakos. Lo hizo apoyada en su profunda fe en el Señor.
Su confianza en las oraciones de Nuestra Señora, la Madre de Cristo y las gracias
recibidas en la celebración de la Santa Misa. Ella sabía y creía que una oración a Jesús a
través de su Madre María recibe siempre respuesta positiva.
A lo largo del año los peregrinos ofrecen oraciones en su tumba y especialmente en el
aniversario de su muerte en el mes de Mayo todos los años. Este aniversario se celebra
el domingo más próximo al día en que la Venerable Edel subió al cielo. Cada año. El
Senatus con mi bendición invita a un obispo a ser el celebrante principal.
Este año que hace ya 64 años de la muerte de la Venerable Edel Quinn, se señaló el
domingo 13 de Mayo de 2007, con el Obispo Salesius Mugambi, de la Diócesis de
Meru como celebrante principal. Miembros de la Legión de María de las diócesis de
Kisumu, Meru, Kakamega, Embu, Ngong, Bungoma y Nairobi, jóvenes y mayores, los
jóvenes con sus uniformes de colegio, se congregaron en el terreno de juegos del
Colegio de Saint Mary´s Muthangari para esta alegre celebración. La asistencia estuvo
entre los 4500 y los 5000 legionarios, incluyendo visitantes de Uganda y Tanzania.
Al final de la celebración todos los legionarios y los cristianos presentes se volvieron a
sus casas con una resolución, aumentar el Reino de Cristo por María y volver a reunirse
de nuevo en Mayo del 2008 para el 65 aniversario.
El pueblo africano es muy religioso y tiene un gran respeto por la maternidad. Por eso
fue fácil predicar la devoción a María la Madre de Jesucristo así como el apostolado de
la Legión en nuestra tierra. El rezo del santo rosario es una devoción muy extendida
entre los católicos de Kenia y del África Oriental. Durante las reuniones semanales de
las pequeñas comunidades cristianas el rezo del rosario es generalmente el primer punto
de la agenda. Las familias devotas enseñan a sus hijos a recitar el rosario desde muy
jóvenes mientras que a los demás se les enseña durante las clases de catecismo
organizadas en las pequeñas comunidades cristianas, en las parroquias o en los colegios
católicos. Es muy común ver a los niños o incluso a los adultos llevando el rosario
colgando alrededor del cuello.
Nuestros cristianos conocen y comprenden el papel de nuestra Madre María. María
ocupa un lugar central en su religiosidad tanto que incluso en los saludos ella tiene un
lugar especial. “Cristo, venga tu Reino – a través de tu Madre María”. Las diversas
fiestas de María se celebran con mucha devoción y amor. Esto lo atribuimos en gran
manera a la contribución de los Padres del Espíritu Santo irlandeses. El apostolado de la
legión a causa de los incansables esfuerzos de Edel Quinn también ha jugado un
significativo papel. En los informes mensuales al Senatus notamos que incluso hoy, el
apostolado de la Legión continua siendo una herramienta importante y necesaria para la
evangelización. Se enseña sobre Cristo a los que no le conocen, se consuela a los
enfermos, se anima a los cristianos alejados e incluso a los no cristianos se les habla
sobre el papel de María en nuestras vidas.
El apostolado de la Legión de María y la Eucaristía.
Hoy que celebramos los 100 años del nacimiento de la Sierva de Dios Edel Quinn,
somos llamados a emular su vida, especialmente su amor a Jesús en la Eucaristía.
Además de su devoción por la vida de los santos como Santa Teresita de Lisieux, San
Juan de la Cruz o San Luis María de Montfort cada día ella pasaba 30 minutos delante
del Santísimo Sacramento y recitaba los 15 misterios del rosario. Esto se ajusta muy
bien a las palabras del Papa Benedicto XVI sobre el papel de María en la Eucaristía en
su Exhortación Apostólica Post-Sinodal Sacramentum Caritatis dada el 22 de Febrero
de 2007.
“Cada vez que nos acercamos al Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Eucaristía también
le miramos a ella que, por su completa fidelidad, recibió el sacrificio de Cristo para toda
la Iglesia. Los Padres Sinodales declararon con razón que “María inaugura la
anticipación de la Iglesia en el sacrificio del Redentor. Ella es la Inmaculada, que
recibe el don de Dios incondicionalmente y así se asocia a la tarea de la SalvaciónMaría de Nazaret, icono de la Iglesia naciente, es el modelo para cada uno de nosotros,
llamada a recibir el don que Jesús hace de Sí mismo en la Eucaristía” (Párrafo 31).
La Canonización de la Venerable Edel Quinn
Sin ninguna duda Edel Quinn entregó su vida entera al servicio de Cristo a través de
María en su apostolado de la Legión. Su devoción por Cristo, su dedicación a su trabajo
incluso cuando estaba en un país extraño y enferma, su sumisión a la Divina
Providencia, todo nos muestra una vida santa. “Ella cumplió esta misión con tal
devoción y coraje que estimula los corazones y deja a la Legión de María y a África en
deuda con ella para siempre. Muchos de nosotras hemos rogado desde el principio para
que Edel Quinn fuera elevada a los altares”.
Frank Duff estaba convencido de que Edel sería canonizada, considerando que ella tenía
todas las cualidades esenciales de la santidad. El dijo de ella lo siguiente:”Ella vió una
estrella y quiso ir a cogerla y atravesaría bosques y montañas hasta alcanzarla, dispuesta
a emprender cualquier cosa, deseosa de soportar lo que hiciera falta. Ella amaba a Dios
verdaderamente con todo su corazón, con toda su alma. Ella nunca pensaba en sí misma
sino que siempre estaba profundamente preocupada por todos los demás. Y siempre
estaba tan alegre.”
El 15 de Diciembre de 1994, el Papa Juan Pablo II en una asamblea especial de los
Cardenales y otros miembros de la Congregación para las Causas de los Santos hizo la
siguiente declaración solemne: “Es seguro que la Sierva de Dios Edel Mary Quinn, una
virgen secular de la Legión de María, practicó en un grado heroico las virtudes
teologales de fe, esperanza y caridad hacia Dios y hacia su prójimo y por tanto las
virtudes cardinales de prudencia, justicia, fortaleza y templanza.” Juan Pablo II ordenó
que el Decreto fuese publicado e insertado en las Actas de la Congregación. Por esta
declaración de su destacada santidad Edel Quinn lleva ahora el título de Venerable.
Nosotros seguimos por tanto orando sin descanso para que la causa de su canonización
se vea cumplida pronto. Se anima a todos los legionarios y también a todos los
cristianos a continuar rezando por la canonización de la Venerable Edel Quinn. En esta
celebración pidamos para que la Iglesia aprecie sus heroicos logros y en su debido
momento mutatis mutandis la declare santa.
No deberíamos olvidar que es nuestro deber informar de cualquier favor concedido a
través de su intercesión a las oficinas pertinentes. También se nos pide que pidamos por
la beatificación del fundador de la Legión de María, el Siervo de Dios, Frank Duff.
Conclusión
Mientras nos alegramos de que Dios nos diera a Edel Quinn por medio de sus padres
hace un siglo, rogamos por la intercesión de María, La Madre de la Iglesia, que:
La Iglesia pueda continuar consiguiendo obreros: sacerdotes, religiosos, y laicos
para ex tender el Evangelio de Cristo hasta los extremos de la tierra.
La Sierva de Dios Venerable Edel Mary Quinn sea canonizada pronto.
María, Reina del Santísimo Rosario, Ruega por nosotros.
+ Raphael Ndingi Mwana’a Nzeki
Arzobispo de NairobiDomingo, 30 de Septiembre de 2007
Traducido al idioma español por Rosario Jáuregui, del Senatus de Bilbao, España.
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