Reunión Nacional ASINEA 88 Dr. Carlos Estuardo APARICIO MORENO1 CONTEXTO ESPACIAL Y REPRESENTACIONES SOCIALES ALREDEDOR DEL ÁREA METROPOLITANA DE MONTERREY PALABRAS CLAVE: Representaciones sociales, contraste residencial, área metropolitana de Monterrey ABSTRACT La représentation sociale (RS) est une connaissance socialement élaborée, constituée à partir des expériences, des informations ou des schémas de pensée reçus ou transmis par la tradition, l'éducation et la communication sociale (Jodelet, 1986). Dans le cadre d'un travail qui explore les relations de durabilité sociale et les inégalités socio-spatiales où les habitants d’un quartier populaire et d’un développement fermé coexistent, dans la région métropolitaine de Monterrey, on présente des outils théoriques et méthodologiques provenant de la RS utilisées dans une étude de cas. On cherche à expliquer la RS de l'espace urbain à l'aide des cartes mentales (Lynch, 1998), à trouver des éléments signifiantes de la représentation à l'aide de l'évocation hiérarchisée (Abric, 2003), en plus de l'analyse du contenu. On a aussi créé une cartographie basée sur les dessins des participants. Les discours ont été fractionnés dans leurs composantes minimums et regroupées en catégories dans une base de données SPSS. Les conclusions incluent, d’une part, des RS liées aux racines, dont la structure urbaine a une base imaginaire et symbolique (Jodelet, 1986) et d'autre part, une RS lié à la tranquillité, en raison des actuelles formes de faire de la ville, où les classes moyennes et supérieures ont choisi de s’enfermer par crainte de la violence ou par la recherche de distinction. Les représentations entre les quartiers incluent aussi des images négatives et des préjugés. RESUMEN La Representación Social (RS) es un conocimiento socialmente elaborado, formado a partir de experiencias, informaciones o patrones de pensamiento, recibidos o transmitidos por la tradición, la educación y la comunicación social (Jodelet, 1986). En el marco de un trabajo que explora las relaciones de sustentabilidad social y las desigualdades socio-espaciales donde conviven habitantes de un barrio popular y de un conjunto cerrado, en el área metropolitana de Monterrey, se presentan herramientas teóricas y metodológicas provenientes de las RS, utilizadas en un estudio de caso. Se busca explicar la RS del espacio urbano utilizando mapas mentales (Lynch, 1998), para encontrar elementos significativos de la representación mediante la evocación jerarquizada (Abric, 2003), además del análisis de contenido. También se creó una cartografía basada en los diseños de los participantes. Los discursos se dividieron en sus componentes mínimos y fueron agrupados en categorías en una base de datos SPSS. Los hallazgos incluyen, por un lado, RS ligadas con raíces cuya estructura urbana tiene una base imaginaria y simbólica (Jodelet, 1986), y por el otro, una RS vinculada a la tranquilidad basada en las actuales formas de la ciudad, donde las clases medias y altas han elegido encerrarse por miedo a la violencia o pretendiendo distinción social. Las representaciones entre los barrios incluyen también imágenes negativas y prejuicios. 1 Doctor en Ciencias Sociales con orientación en Desarrollo Sustentable del Instituto de Investigaciones Sociales (IINSO) de la Universidad Autónoma de Nuevo León Grado del autor o coautor, Facultad de Arquitectura, UANL. Correo electrónico: [email protected]. Introducción Con una ubicación estratégica, Monterrey, el núcleo urbano más importante del Norte del país, es reconocido popularmente por su dinámica empresarial, industrial y educativa, considerándola como un ejemplo de lucha ante las adversidades del semidesierto. Sin embargo, este discurso liberal (Zúñiga y Ribeiro, 1990), oculta un proceso de crecimiento económico que ha implicado segregación social-espacial. El objetivo de este trabajo es conocer la dinámica social existente en los lugares de contraste residencial en relación a la construcción de significados a partir de la Teoría de las Representaciones Sociales. Considerando que en estos lugares grupos socialmente opuestos coexisten, aunque separados por elementos físicos tales como bardas, ríos o avenidas, planteamos las siguientes preguntas: ¿Qué revelan las representaciones sociales de los habitantes de estos sitios sobre la ciudad, su espacio y “los otros”? y ¿Cuáles son los imaginarios sociales que se establecen entre los habitantes de estos lugares? Buscando responder a estas interrogantes, el marco teórico aborda los términos de desigualdad socio-espacial, identidad social y representaciones sociales. Además, se presenta la metodología utilizada en este estudio, la selección de un lugar de contraste residencial y su contexto, así como la elaboración del instrumento de trabajo y de la recolección de datos. La discusión de resultados aborda la construcción de las RS a partir de imaginarios urbanos y de significaciones del espacio, además de la Identidad social como componente de apropiación del espacio. Elementos teóricos que definen la diferenciación socio-espacial, las Representaciones Sociales y la Identidad Social La diferenciación social del espacio incluye dimensiones económicas, colectivas y territoriales, que se asocian a la desigualdad socio-espacial, la segregación socioespacial y la fragmentación urbana, respectivamente. Esta diferenciación lleva a los grupos a apropiarse física y cognitivamente del espacio, creando el sentimiento de comunidad. Los teóricos de la Escuela de Chicago asociaron la desigualdad socio-espacial a la competencia y a la inmigración, en una época en que los Estados Unidos consolidaban sus ciudades como espacios de integración nacional, pero al mismo tiempo de exclusión de grupos sociales y étnicos. González (2005b: 11) señala que la desigualdad social es resultado de la distribución inequitativa de los recursos de una sociedad entre sus miembros, creando sentimientos de injusticia. La principal desigualdad social está ligada al ingreso, lo que reforzará y multiplicará otras desigualdades como el tipo de residencia o la marginación urbana. La segregación es el establecimiento de una distancia espacial y social entre una parte y el resto, presentándose como segregación activa, a partir del rechazo de las clases privilegiadas hacia sectores desfavorecidos, o como autosegregación, que es el autoencierro de las clases altas frente a la violencia urbana (Schteingart, 2001). La fragmentación se manifiesta como desconexión física, discontinuidades morfológicas de la trama y ruptura de relaciones sociales (Prévôt-Schapira, 2001: 34). Deschamps et al. (1999: 14-16) estudian la identidad social dentro de la psicología social, refiriéndola a procesos cognitivos y a representaciones sociales. En cuanto a los procesos cognitivos, para “pertenecer” a un grupo existen de niveles de identificación social que tienen que ver con tendencias afiliativas, con normas internas, así como con las creaciones categóricas de “ellos” y de “nosotros”. Todorov (1991: 13-21) enfatiza en la relación existente entre “nosotros”, es decir, mi grupo cultural y social, y los “otros”, o aquellos que no forman parte de él. Esta diferenciación se extiende a cualquier forma de construir una separación entre grupos, definiendo la identidad de los mismos. En cuanto a la identificación socio-espacial, “existe una cierta relación entre la antigüedad en el barrio y la fuerza de identificación en el espacio” (Baby-Collin, 2002: 6-7). Esta identidad está fuertemente ligada a propiedad de la vivienda y al sentimiento de pertenencia al barrio. Es gracias a este sentimiento que el sujeto establece vínculos sociales, se apodera de los espacios, genera redes de apoyo material, psicológico y financiero. Los espacios se convierten en el nodo de relaciones, destacando la escuela y la iglesia, junto con los deportivos y culturales. Baugnet (1998: 62) señala que en las RS intergrupales, la pertenencia categorial es un proceso de “diferenciación categorial en espiral”, en el cual “las diferenciaciones de comportamiento en función de pertenencias categoriales traen consigo diferenciaciones evaluativas y representativas que a su alrededor facilitan las diferenciaciones de comportamiento”. Señala que “la experiencia simultánea de la similitud y la diferencia es probablemente el núcleo duro o la parte central de la representación de sí mismo que es más o menos compartida, al menos dentro de nuestros tipos de sociedad”. Por lo tanto, la relación entre la TIS y las RS reposa en que la representación social es a la vez “construcción y expresión del sujeto tributario de su inscripción y de sus relaciones sociales, forma de conocimiento socialmente elaborado y compartido, que tienden hacia una práctica de organización y de control del medio ambiente y compitiendo por la construcción de una realidad común a un conjunto social” (Jodelet, 1989). La psicología social estudia también, la relación individuo-sociedad a través de las RS. Jodelet (1986) señala que la RS es un conocimiento socialmente elaborado y compartido. La autora remarca que en la memoria colectiva queda la huella de un ordenamiento urbano y social, estableciendo una segregación humana y residencial que está presente en imágenes sociales. Para Lynch (1998), estas imágenes aparecen en los mapas mentales de la gente sobre su ciudad. De Alba (2007: 297, 317) señala que el imaginario urbano está compuesto de carga emocional anclada en el inconsciente en forma de mito o fantasía. A través del dibujo, es posible observar los itinerarios de las personas, así como sus miedos y sus prejuicios. Por otra parte, la segregación socio-espacial es una constante a lo largo del proceso de metropolización de Monterrey (Aparicio, Ortega y Sandoval 2011)2. Varios estudios concuerdan que Monterrey y sus municipios conurbanos presentan la situación socioespacial más favorable en relación a otras áreas metropolitanas mexicanas, como las de las ciudades de México, Guadalajara y Puebla (Schteingart, 2001; González y Villeneuve, 2007). Sin embargo, el AMM se conforma actualmente por espacios que evidencian desigualdad y segregación social, así como fragmentación territorial, que en nuestro caso hemos llamado “lugares de contraste residencial”. Con los “barrios privados” se ha acentuado la segregación socio-espacial en la ciudad, ya que los grupos que pueden acceder a viviendas en estos lugares son minoritarios. La calidad de la vivienda es una de las desigualdades socio-espaciales predominantes en el lugar (González, 2005a: 17)3. 2 Desde la década de los ochenta oficialmente se considerada integrada el área metropolitana de esta ciudad por nueve municipios: Monterrey, San Pedro Garza García, Guadalupe, San Nicolás de los Garza, Santa Catarina, General Escobedo, Apodaca, Juárez y García. 3 González (2005a) refiere que “el área metropolitana de Monterrey es una urbe con grandes diferencias socioeconómicas intra-metropolitanas, a pesar de presentar un promedio muy En suma, la distribución socio-espacial implica la apropiación desigual del territorio, dejando para ciertos grupos privilegiados la ubicación en los lugares estratégicos de la ciudad. Tanto las RS, como la IS, involucran significados socialmente elaborados y compartidos que caracterizan a los grupos que se han apoderado tanto física como cognitivamente del territorio. Dichos grupos han organizado su espacio y han establecido vínculos simbólicos entre sus integrantes y el medio construido. Proceso metodológico para el estudio del contraste residencial en el área metropolitana de Monterrey Este documento se inscribe dentro de una investigación doctoral sobre espacios de contraste residencial. Para seleccionar la muestra se utilizaron Sistemas de Información Geográfica (SIG) con datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) de los años 2000 y 2005. Una base de datos cartográfica por AGEB4, permitió detectar espacios de contraste residencial en el AMM. El lugar seleccionado corresponde a dos colonias vecinas, que coinciden con un número de AGEB cada una, separadas por una barda perimetral, presentando fragmentación territorial y segregación social. Dicho sitio se encuentra en la corona periférica norte del AMM, en el municipio de General Escobedo, Nuevo León, y corresponde a las colonias Ex-Hacienda El Canadá y Puerta del Norte (figura 1). Figura 1. Ubicación de la zona de estudio en el área metropolitana de Monterrey y en el municipio de General Escobedo, N. L. Elaboración: Carlos Aparicio. Sobre el origen de estas colonias, podemos decir que las tierras y aguas de la Hacienda El Canadá fueron, en 1904, concesionados por el gobernador Bernardo Reyes a la compañía Montreal Engineering, para la generación de fuerza motriz y energía eléctrica. Después de la Revolución Mexicana, en 1934, se decretan como elevado en cuanto al estatus socio-económico nacional. La expresión espacial de la diferenciación socio-espacial toma formas distintas que van de un patrón centro-periferia, a un modelo sectorial o poli-nuclear…” 4 AGEB: Área geo-estadística básica: división geográfica mínima utilizada para fines estadísticos y censales por el INEGI. Los AGEB’s pueden ser urbanos o rurales. ejidales estos terrenos. En 1967, 97 hectáreas pasan a propiedad de la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es en 1977 cuando la “Ex-Hacienda” es urbanizada (Garza, 1986). Por otra parte, las tierras ejidales en las que se encuentra “Puerta del Norte” son adquiridas por la constructora Miraloma durante los años 1990, iniciando la venta de casas en serie en 1994. Las estadísticas permiten ver que entre el 2000 y 2005, Ex-Hacienda El Canadá mantiene casi el mismo número de habitantes (1795 y 1643, respectivamente), mientras que Puerta del Norte incrementa su población en casi tres veces (de 811 a 2396). En ambas colonias los grupos mayoritarios de población se encuentran entre 0 y 14 años (cerca del 30%) y entre 25 y 59 años, correspondiendo al 44% para ExHacienda El Canadá y 58% para Puerta del Norte. La población de Ex-Hacienda es mayoritariamente nacida en el municipio de General Escobedo, mientras que en la colonia vecina predominan los nacidos fuera de éste. En cuanto a escolaridad, la población de la Ex-Hacienda presenta sólo un 3% con educación superior, con un promedio de 7.92 años en las aulas, mientras que en Puerta del Norte la población con instrucción universitaria es del 34%, con un promedio de 13.93 años de formación escolar. En cuanto al nivel de ingresos, el 55% de la población económicamente activa (PEA) de la primera colonia mencionada gana de 2 a 5 salarios mínimos, mientras que en la otra 61% gana más de 55. En Ex-Hacienda, tanto en el 2000 como en el 2005, las 390 viviendas que existen en el lugar están habitadas, mientras que en Puerta del Norte este número se incrementa de 229 a 646. Cabe mencionar que en la primera de estas colonias hay un promedio de 4.5 habitantes por vivienda, mientras que en la segunda es de 3.7, presentando, respectivamente 1.03 y 0.92 familias por vivienda. En cuanto a materiales, la primera cuenta con el 75% de los hogares con techo de concreto o similar, mientras que en la zona residencial todas presentan esta característica. Sin embargo, en Ex-Hacienda El Canadá el 79% de las viviendas están pagadas, mientras que en Puerta del Norte sólo 29% cumplen con esta particularidad. Para el análisis del sitio (Bazant, 1983), una serie de visitas al terreno permitieron determinar que en Ex-Hacienda El Canadá los usos del suelo son muy variados, destacando una arteria comercial (la Avenida Juárez), con casas-habitación autoconstruidas, escuelas, iglesias, comercios, usos mixtos, áreas verdes, etc. Por su parte, en Puerta del Norte predomina el suelo residencial, con un parque, un jardín de niños y, fuera de la barda, algunos comercios. La primera de estas colonias está edificada sobre lotes que respetan la parcelación agrícola, presentando diferentes grados de consolidación de las viviendas. Mientras tanto, al interior de las bardas encontramos viviendas en serie en las que algunas conservan su diseño original y otras han sido modificadas, sobre todo al techar la cochera y agregar una recámara en la segunda planta. Ambas colonias están bien ubicadas y son accesibles por las carreteras a Laredo, Texas, y a Colombia, Nuevo León. El sector está bien comunicado con otros puntos de la metrópoli a través de autobuses y metro. Referente al equipamiento, en ExHacienda El Canadá se encuentran los servicios de centro de barrio, como iglesias, escuelas públicas (jardín de niños, primara y secundaria, así como una preparatoria y el campus agropecuario de la Universidad Autónoma de Nuevo León), dispensario médico, parques y plazas públicas, así como comercios. Mientras tanto, en Puerta del Norte no hay estos equipamientos, sólo algunos servicios privados localizados en el perímetro de esta colonia, tales como una clínica, un gimnasio y escuelas privadas (un 5 En 2009 el salario mínimo mensual oscilaba alrededor de los $ 1 600.00 pesos mexicanos, equivalente aproximadamente a $ 125.00 USD. jardín de niños y una preparatoria de la Universidad Regiomontana). En general, ambas colonias cuentan con la infraestructura adecuada, destacando que Puerta del Norte cuenta con instalaciones subterráneas y dos casetas de control de acceso Para el trabajo de campo, se elaboró un instrumento cuyas variables incluyeron la desigualdad socio-espacial, las representaciones sociales y la identidad social. En este instrumento se presentó la matriz de congruencia de la investigación que incluye el título de la tesis, cuyo nombre es “Desigualdad socio-espacial y relaciones de sustentabilidad social en lugares de contraste residencial del área metropolitana de Monterrey”. Se plantean las preguntas de investigación (de donde se desprenden los objetivos específicos), el objetivo general, la hipótesis de trabajo y las variables. Para la variable “Desigualdad socio-espacial”, las dimensiones son “Desigualdad social”, “Segregación espacial” y “Fragmentación urbana”. Para la primera de estas dimensiones los indicadores son producto del análisis de las estadísticas del INEGI (2000; 2005), tales como el AGEB y la colonia, las características de la población, el origen, la escolaridad, el nivel de ingresos y el tipo de vivienda. Para la dimensión “Segregación espacial” los indicadores son la distribución de los grupos en el espacio y el análisis del contexto. La “Fragmentación urbana” tendrá como indicador los elementos físicos que rompen la permeabilidad del tejido urbano. La variable “Representaciones Sociales” presenta dos dimensiones. La primera, “Imaginarios urbanos”, tiene como indicadores los elementos representativos de la ciudad y de ambas colonias, con la elaboración de mapas mentales (Lynch, 1998). Para la segunda, “Elementos significantes de la representación”, los indicadores son las representaciones de “su ciudad”, “de su colonia” y “de la otra colonia”, utilizando las técnicas de asociación libre y de evocación jerarquizada. Por otra parte, la variable “Identidad social” se presenta en las dimensiones “Comparación y categorización social”, cuyos indicadores son la “Representación «de nosotros»: acentuación de las semejanzas entre los vecinos de la misma colonia” y la “Representación «de los otros»: acentuación de las diferencias entre los habitantes de ambas colonias”. La segunda dimensión, “Identificación y reconocimiento”, tiene como indicadores las tendencias afiliativas, ligadas al sentimiento de pertenencia a la colonia que habita y al sentimiento de pertenencia al área compartida con los habitantes de la otra colonia. Para esta variable se ha utilizado la asociación libre y el análisis del contenido. La aplicación del instrumento se llevó a cabo en diciembre del 2009, con el apoyo de un grupo de estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la UANL. El total de entrevistas fue de 90, siendo 47 en Ex-Hacienda El Canadá (31 mujeres y 16 hombres) y 43 en Puerta del Norte (23 mujeres y 20 hombres). Posteriormente, se clasificaron las entrevistas de acuerdo al barrio en el que fueron aplicadas. Se diseñaron una serie de tablas en formato Excel, asociadas a cada una de las variables utilizadas, para el vaciado de datos. Además, se han extraído cada uno de los elementos que aparecen en los mapas mentales, asociándolos a una base cartográfica, con la ayuda del software Map-Info. Asimismo, se creó una base de datos en SPSS, lo que ha permitido presentar la información recopilada a manera de gráficos de frecuencia y hacer un análisis de evocaciones jerarquizadas con el método propuesto por Abric (2003) para el estudio de las representaciones sociales. Discusión de resultados Este trabajo busca analizar la dinámica social existente en los lugares de contraste residencial, en relación a la distribución espacial, las características socio-económicas y la construcción de significados. Como ya señalamos, el lugar seleccionado está formado por las colonias Ex-Hacienda El Canadá y Puerta del Norte, se encuentra en la Corona Periférica Norte del AMM, en el municipio de General Escobedo. La primera de estas colonias es reconocida como la más añeja del municipio, ligada a un reciente pasado agrícola, mientras que la segunda es un nuevo desarrollo residencial cerrado. Es aquí donde aparece el contraste más sutil y visualmente perceptible entre las dos colonias: el tipo de residencia. Ex-Hacienda El Canadá es un barrio autoconstruido con casas de una o dos plantas, en diferentes etapas de consolidación. Por el contrario, Puerta del Norte presenta casas modulares de dos plantas construidas en serie. La dinámica social que se da este lugar, en relación a la distribución espacial, es producto de la expansión periférica del AMM. La saturación del espacio urbano en el municipio de San Nicolás de los Garza provocó que familias jóvenes de clase media, en busca de una vivienda cercana a este municipio, encontraran un sitio que les proveyera de cierto status social y de una aparente seguridad. Este espacio se localizaba junto a una tradicional y dinámica colonia popular abierta. Este fenómeno de creación de nuevos fraccionamientos cerrados a lado de colonias populares se reproduce rápidamente dentro del municipio de General Escobedo. En cuanto a las características socio-económicas, se trata de lo que llamamos migrantes intra-metropolitanos escolarizados, con salarios que les permiten comprar una casa a plazo máximo de quince años, que llegaron a establecerse al lado de un barrio compuesto de personas trabajadoras, las cuales difícilmente pudieron completar la educación secundaria, pero que son propietarias del inmueble que habitan. Por otra parte, la dinámica social relativa a la construcción de significados está en función de las representaciones sociales. De acuerdo con Jodelet (1986), en la memoria colectiva de los habitantes de ambas colonias existen rastros de un ordenamiento social, estableciendo una segregación humana y residencial que está presente en las imágenes sociales. En este sentido, existen elementos físicos simbólicos que juegan un papel de segregantes y excluyentes, tales como los muros, las casetas de vigilancia y los guardias privados. A esto, podemos aunar la existencia de un agradable parque “público exclusivo”, además de la impresión de que las casas de Puerta del Norte son más “bonitas”. Para dicha autora, la representación social condensa en una imagen la historia, las relaciones sociales y los prejuicios. Históricamente, Ex-Hacienda El Canadá es un barrio popular, que siguiendo a (Baby-Collin, 2002), “es por doquier mucho más que una zona habitacional”, que contrasta con un recién construido enclave cerrado, cuya estrategia de venta incluyó llamarlo Puerta del Norte. En Ex-Hacienda El Canadá las relaciones sociales ancestrales son fuertes, en oposición a nuevas relaciones de convivencia basadas en la conveniencia de Puerta del Norte. La relación más sólida y simbólica entre ambas colonias, se da de patrones a prestadores de servicios. Existen prejuicio de uno y otro lado de la barda, al considerar que las colonias tienen “ricos” y “pobres” según del lado que vivan, la cual se extiende al nivel de la autoconsideración. Sin embargo, este prejuicio, en la realidad, no es del todo cierto, como lo menciona uno de los entrevistados de Ex-Hacienda El Canadá: “Entre las diferencias es que aquí nosotros dueños, ellos están pagando. Ellos se levantan a las 7:00, tanto el padre como la madre, porque van a trabajar y tienen que dejar a los niños a la guardería o a la escuela. Ellos tienen que pagar por todo, como la vigilancia; es más, creo que les roban más allá que a los aquí. Aquí todos somos familia, toda esta manzana era de mi abuelito”. Conclusiones La expansión urbana de Monterrey ha implicado una marcada división social del espacio. Actualmente, a pesar de que de varios estudios coincidan en que el AMM presente la situación socio-espacial más favorable de la República Mexicana, la segregación será producto de esas fuerzas macroeconómicas que permitirán a las clases privilegiadas acceder a las ventajas del consumo global, a los avances tecnológicos, a una educación de calidad y a buenas oportunidades de trabajo, mientras que existen grupos sociales marginados de dichas ventajas. Hoy en día se multiplican los complejos residenciales cerrados, producto del abandono de los diferentes niveles de gobierno de la gestión de la ciudad, para cederla a desarrolladores privados. Esto ha traído que muchos barrios de cierto estrato social, repentinamente se vean “rodeados” por colonias de estratos opuestos, acentuando a un nivel de “microsegregación” o de “microfragmentación” el espacio urbano (Capron y González, 2006). Es necesario remarcar que el entorno construido define a cada barrio y que la vivienda es el aspecto sutil más evidente que diferencia a los grupos sociales y su distribución en el espacio. Estos sitios donde los ricos viven a un lado de los pobres, separados por elementos físicos, han sido definidos como “lugares de contraste residencial”. En suma, en los lugares de contraste residencial, los espacios públicos tienen una fuerte carga simbólica y son elementos de unión entre habitantes de colonias social y físicamente segregadas. Además, es innegable que existen lazos de interdependencia entre gente de colonias como las patrón-empleado. Se trata de una convivencia armónica que reproduce la desigualdad, pero en la que existe tolerancia mutua. Tal vez, al buscar sobre relaciones sociales, es difícil de hablar de igualdad, sin embargo, existen caminos tendidos hacia la equidad, ya que derechos fundamentales como la educación, la recreación y la socialización están garantizados en los espacios mencionados. Tanto las redes sociales tendidas de uno y otro lado de la barda son elementos destacados, pero son los espacios de acceso común los que pueden ser utilizados para mejorar las relaciones sociales. Bibliografía: ABRIC, J.-C. (2003). “La recherche de la zone muette des représentations sociales” en ABRIC, Jean-Claude. Méthodes d’étude des représentations sociales, Ramonville Sainte-Agne, Éditions érès, p. 59-80. 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