radiacion y medio ambiente

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RADIACION Y MEDIO AMBIENTE
Intentamos la cooperación regional para diseñar una estrategia global que
resulte eficiente para resolver el enorme desafío que significa convivir con
niveles de exposición al ultravioleta cada vez más críticos.
Nuestro valle -con baja humedad y nubosidad y con alta conversión del flujo
solar en luz y calor- manifiesta antes los efectos de la irradiación reinante
y permite diseñar con experiencia criterios de readaptación para regiones
andinas atenuando el impacto destructivo que ya observamos en la zona.
El fenómeno destrucción-readaptación de especies a mostrado este verano dos
aspectos que deben llamar seriamente a la reflexión.
Se han activado especies de predadores como la Tucura: Una langosta
prehistórica que se nutre de radiación por haber evolucionado a partir de ese
ambiente.
El esfuerzo de CORFO Chubut para destruir la plaga con más de treinta días
de campaña en el lugar pone de manifiesto su peligrosidad dada su voracidad y
su enorme capacidad reproductiva.
Por otro lado fue necesario fumigar en la zona de Sarmiento una especie que
es símbolo de la Patagonia por su fortaleza: Las cortinas de álamos fueron
atacadas a nivel de solicitarse la intervención de CORFO que utilizó
nuevamente equipos aspersores y plaguicidas por la intensidad del fenómeno.
La escasa humedad ambiente de la meseta conspira contra la planta ya que la
radiación la debilita por evaporación de sus líquidos preparando el clima
propicio para el ataque de todo tipo de plagas.
Por ello debe centrarse el esfuerzo de readaptación en especies de hoja
carnosa y follaje permanente que preserven los líquidos como son las
coníferas y plantas rústicas de desiertos.
El clima de montaña proporciona alta humedad ambiente y nubosidad para
amortiguar la radiación protegiendo a la planta.
El bosque cordillerano debe convertirse en la nueva cortina vegetal que
proteja nuestros frutales y hortalizas.
Los valles de meseta deben utilizarse para experimentar nuevas especies en
condiciones de alta irradiación para luego trasladar a cordillera los mejores
resultados.
Este esfuerzo requiere la intervención del estado y el compromiso de la
población en todos sus aspectos.
Personal técnico-científico, investigadores agronómicos, biólogos,
agricultores, recursos económicos, planeamiento, coordinación, mano de obra y
la movilización del individuo para la readaptación de la vida en todos sus
niveles son imprescindibles en esta empresa.
No tienen posibilidad de triunfo propuestas aisladas ni soluciones de élite
actualmente en curso porque será necesaria la intervención del hombre en todas
las variables incluido un estricto control del ciclo del agua y del aire en la
naturaleza basados en el perfecto conocimiento de sus principios operativos.
Tema desconocido aún en el ámbito científico que vio fracasar el
experimento BIOSFERA II ante la mirada de la comunidad internacional que
sufrió una degradación total al ser destruido por masivos ataques bacterianos.
La alta evaporación marina durante el verano por disipación de radiación
satura a la atmósfera que precipita dichos excedentes a partir del otoño con
la baja de temperaturas.
Ello está alterando seriamente el ciclo del agua en la naturaleza al
precipitar en exceso sobre cordillera derritiendo prematuramente las nieves y
saturando los cursos de agua que se ven sometidos a regímenes de flujo nunca
vistos inundando riberas, destruyendo sus márgenes y emprendimientos humanos
en sus orillas que se suponían seguras.
La formación de nieve tiene como objetivo generar reservas de agua que
permitan mantener el caudal de los ríos en niveles adecuados durante todo el
año.
El aumento de energía en atmósfera y las lluvias otoñales excesivas ha
deteriorado el ciclo y ya se visualizan sus efectos: Inundaciones invernales
seguidas de sequías estivales que alterarán seriamente los ecosistemas
naturales.
El hombre debe comenzar a generar y controlar su propio ciclo del agua pues
debe retirarse de las márgenes de los ríos que se tornarán cada vez mas
inestables.
La gran movilidad que adquieren masas de aire muy energéticas saturadas de
humedad y sus devastadores efectos sobre los emprendimientos humanos con
tifones que ya han alcanzado los 240 Kms. horarios nos indican que debemos
pensar muy seriamente en el mundo que viene y definir estrategias de
readaptación que comprometan a la comunidad toda debidamente informada de la
catástrofe medio-ambiental que protagoniza.
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La destrucción-readaptación del fitoplancton antártico y del reino vegetal
pone en serio peligro nuestro abastecimiento natural de oxígeno y contribuye a
incrementar la radiación global.
Mediciones en las megalópolis del hemisferio norte que agrupan a gran parte
de la humanidad arrojan pérdidas por encima del 50 % de oxígeno en aire en las
horas-pico con un aumento del 20 % de glóbulos rojos en sangre para compensar
medianamente la crisis.
Un automóvil consume en 1000 Km el oxígeno que utiliza una persona en un
año.
En BIOSFERA II se pudrió todo porque no se ha prestado la debida atención
al ciclo del aire en la naturaleza.
La molécula de ozono actúa de catalizadora, intermediaria de un proceso que
tiene por objetivo frenar el fotón ultravioleta para disminuir su frecuencia y
reabsorber su energía en componentes de radiación tolerables para la vida en
nuestro sistema. Frecuencias que son el soporte de todos los seres vivientes
porque constituyen su principal nutriente y son obtenidas de un portador
llamado oxígeno cuya molécula es recargada en el proceso de formación y
desintegración continua de ozono que se opera a partir de los 12 Km de
altura.
Este es el principal acontecimiento biológico del planeta, sostén de todos
los seres vivientes en la tierra que está siendo destruido sistemáticamente por
nuestra tecnología.
Es un equilibrio dinámico altamente inestable y cualquier contaminante
gaseoso activo en esos niveles conspira contra el proceso.
Cada salida del trasbordador espacial liquida decenas de Km3 de ozono,
cada vuelo intercontinental quema durante 10 horas los recursos de la vida,
cada radionúclido en atmósfera producto de la industria nuclear se sitúa en la
tropósfera entre 10 y 20 mil metros permaneciendo hasta 20 años químicamente
activo destruyendo nuestro principal nutriente.
Esto no lo van a arreglar grupos gregarios sino la humanidad en su conjunto
que debe encontrar vías de intervención para una urgente corrección del rumbo
que nos precipita alegremente a la catástrofe más grave que haya sufrido el
planeta.
El agua y el aire son elevados a grandes alturas para reabastecimiento
molecular por impacto con la radiación electromagnética natural provista por
el sol.
Y es responsabilidad de la humanidad toda restaurar este equilibrio.
En Trelew, en mayo de 1994
Roberto Daniel Fernández
Asesor Bloque U.C.R.
C.D. Trelew
Hugo Ricardo Fernández
Presidente Bloque U.C.R.
Concejo Deliberante Trelew
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