1 DETERMINANTES DE LAS EMISIONES DE CO2 EN LA UNIÓN EUROPEA Aurelia Bengochea-Morancho (*) Inmaculada Martínez-Zarzoso Rafael Morales-Lage Correspondencia: Aurelia Bengochea-Morancho, Departament d’Economia. Universitat Jaume I. Campus del Riu Sec. 12071 Castellón. e-mail: [email protected] * La autora desea agradecer la ayuda recibida de la Generalitat Valenciana para la realización de este trabajo (Proyecto GV04B-030) 2 Resumen: En este trabajo se analiza la relación existente entre las emisiones de CO2 en los países europeos y las siguientes variables: crecimiento demográfico, renta per capita y estructura productiva. Tradicionalmente se ha asumido que la elasticidad entre emisiones y población es unitaria pero recientemente esta hipótesis ha sido cuestionada y sometida a validación. Aquí presentamos estimaciones de una curva de Kuznets modificada en las que la población figura como predictor en vez de estar incluida en la variable dependiente (emisiones per capita), relajando de este modo el supuesto de elasticidad unitaria mencionado. La muestra comprende datos del periodo 1975-1997 para los actuales estados miembros de la UE. Los resultados muestran importantes disparidades entre países pero, en general, se observa que el impacto de las variables explicativas consideradas en las emisiones de CO2 es menor en los antiguos miembros de la UE que en los países adheridos en mayo de 2004. En estos últimos un aumento del 1% en la población genera un 3,4% de aumento en las emisiones de CO2 . Este hecho corrobora la tesis malthusiana sobre el impacto negativo que tiene el crecimiento de la población en las emisiones. Sin embargo, en los países que forman la UE actual, el impacto es menos que proporcional ya que un crecimiento de la población del 1% se traduce en un 0.82% de aumento en las emisiones de CO2 . Palabras clave: crecimiento de la población, curvas de Kuznets, emisiones de CO2, Unión Europea, datos de panel. Código JEL: Q25 3 1. INTRODUCCIÓN La actividad económica, además de crear riqueza y aumentar el nivel de vida de la población, produce efectos negativos en el medio ambiente. Los sistemas de producción utilizados actualmente en los países industrializados generan gran cantidad de contaminación y contribuyen al deterioro de los recursos naturales. Así, los altos niveles de gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera son consecuencia del crecimiento demográfico y económico. A partir de la Cumbre de Río de Janeiro (1992), auspiciada por la Naciones Unidas, se puso de manifiesto la necesidad de conseguir que la actividad económica fuera compatible con el medio ambiente, es decir, conseguir el desarrollo sostenible, interpretando este concepto desde la el punto de vista de dar las mismas posibilidades a todas las generaciones. La degradación del medio ambiente restringe las posibilidades de actuación de las generaciones futuras, aparte de los efectos adversos que puede causar en la productividad al aumentar los problemas de salud de los trabajadores y, a largo plazo, los efectos ecológicos podrían reducir la capacidad de la Tierra para ofrecer recursos naturales. En diciembre de 1997, 39 países desarrollados firmaron el protocolo de Kioto, un acuerdo para reducir las emisiones de seis gases que contribuyen negativamente en la preservación de la capa de ozono y causan el efecto invernadero. Uno de los gases con mayor incidencia en la calidad del aire es el CO2 debido a la gran cantidad de toneladas que anualmente se emiten a la atmósfera. El Protocolo entrará en vigor en febrero de 2005 porque desde la reciente adhesión de Rusia al mismo ya se cumplen las condiciones para hacerlo operativo: haber sido ratificado por más de 55 países que supongan en conjunto más del 55% de las emisiones actuales de los gases causantes del efecto invernadero. El objetivo fijado en Kioto consistía en que las emisiones de gases causantes del efecto invernadero en 2008-2012 fueran un 5,2% a las efectuadas en 1990 pero no todos los países debían reducirlas en la misma cuantía. Japón, por ejemplo, tenía que reducirlas un 6%, Estados Unidos un 7% mientras que a la Federación Rusa, Ucrania y Nueva Zelanda se les permitía que mantuvieran sus niveles de 1990. La Unión Europea se comprometió a reducir sus emisiones en un 8% mediante el sistema de burbuja, es decir el conjunto de la UE reduciría sus emisiones en este porcentaje sin que ello implicase que todos los estados miembros tuvieran que reducir sus emisiones en la misma cuantía. 4 De hecho, para favorecer la convergencia real, algunos países estaban autorizados incluso a aumentarlas, como sucedió con España. Siendo que la UE ha incluido la reducción de emisiones entre los objetivos prioritarios del VI Programa comunitario de política ambiental, manifestando la voluntad de llevar a cabo su compromiso al margen de lo que hagan otros países, es importante analizar qué variables determinan el nivel de emisiones de CO2. La asignación inicial de CO2 entre los distintos estados miembros de la UE ha condicionado el reparto posterior que cada gobierno ha efectuado en su país. La Directiva sobre el mercado de derechos de emisión, aprobada en octubre de 2003 (modificada recientemente por la Directiva 2004/101/CE) indica cuáles son las instalaciones afectadas y establece la obligatoriedad por parte de cada estado miembro de confeccionar su propio Plan Nacional de Asignación de Derechos para cada periodo contemplado: 2005-2007 y sucesivos periodos de cinco años1. La ampliación de la UE a 25 países hace aconsejable revisar los criterios a tener en cuenta para fijar las cuotas de CO2 asignadas a cada país. Ello requiere un mayor conocimiento de los factores que determinan el nivel de emisiones. Este estudio pretende realizar una aproximación empírica a estos factores y compara los datos referidos a los países integrantes de la UE-15 con los correspondientes a los países de reciente incorporación. 2. FACTORES DETERMINANTES DE LAS EMISIONES DE CO2 Aunque de forma intuitiva podemos anticipar que la actividad económica determina el mayor o menor nivel de emisiones de CO2 a la atmósfera, es más difícil concretar qué factores contribuyen a explicarlo. Shi (2003) expone dos perspectivas diferentes que abordan el impacto del crecimiento demográfico en la calidad ambiental: la malthusiana y la boserupiana. La corriente malthusiana sostiene que la degradación en el medio ambiente se produce por la presión que la población ejerce sobre los recursos. La tradición boserupiana (Boserup, 1981), por contra, considera que el aumento de la población estimula la aparición de innovaciones tecnológicas que atenúan el impacto negativo sobre el medio ambiente. En particular considera que una elevada densidad de población es el requisito previo para 1 En el Anexo I se presenta el reparto inicial de derechos de emisión de CO2 en la Unión Europea y el estado actual de los Planes Nacionales de Asignación. 5 que se produzca innovación tecnológica en la agricultura. Consecuentemente, los malthusianos predicen que el impacto en las emisiones de gases de la población es más que proporcional, mientras que los boserupianos entienden que no existe esa relación o si la hay tiene una elasticidad negativa. Dentro de la primera corriente Birdsall (1992) sostiene que hay un doble mecanismo a través del cual el aumento de la población contribuye al efecto invernadero: una mayor población incrementa la demanda de energía para la industria y el transporte y, por tanto, aumenta la emisión de gases; por otra parte, en los países en vías de desarrollo, un rápido crecimiento de la población provoca mayor deforestación, cambios en los usos del suelo y gran consumo de madera como combustible con las consiguientes emisiones de CO2 que contribuyen al efecto invernadero. En esa misma línea, otros autores como Daily y Erlich (1992) o Zaba y Clarke (1994) han puesto de manifiesto el impacto ambiental negativo de la presión demográfica. Otros autores abordan el problema de la degradación medioambiental desde una perspectiva más amplia. Por ejemplo, Borghesi (2003) lo conecta con el proceso de globalización de la economía producido desde la II Guerra Mundial e identifica cuatro mecanismos causantes del deterioro: el tecnológico, puesto que cada revolución tecnológica ha implicado un aumento de la presión sobre el medio ambiente; el económico, dado que una expansión económica supone un incremento de la actividad industrial; el demográfico, debido a la presión sobre la demanda de recursos; y el cultural, debido al espíritu consumista de la sociedad actual. En un término medio entre las dos corrientes de pensamiento citadas se encontrarían los estudios que discuten y contrastan la existencia de una curva de Kuznets medioambiental en la que se supone una relación entre emisiones y renta en forma de U invertida. En estos modelos es frecuente tomar como variable endógena las emisiones per cápita, lo cual equivale a asumir implícitamente que la elasticidad emisionespoblación es unitaria. Al margen de esta cuestión, los resultados obtenidos son dispares y diversos autores cuestionan la validez de estos modelos. Por ejemplo, Borghesi (2003) considera que los estudios basados en emisiones locales dan resultados aceptables pero que los realizados para emisiones globales no dan los resultados esperados y, por tanto, se debe relajar la relación descrita. Por su parte, Roca et al. (2001) reconocen que en los países desarrollados han disminuido los niveles de emisiones pero los estudios realizados se basan en emisiones locales y sólo tienen en cuenta el factor riqueza, simplificando el modelo pero no identificando las causas de la relación. Por ello opinan 6 que el modelo debe enriquecerse con la introducción de variables adicionales puesto que el problema reside en que para cada contaminante y en cada país, la variable explicativa puede variar en función de la diferente estructura económica, las condiciones geográficas y la cultura. Erlich and Holdren (1971) sugirieron un marco de análisis para analizar los determinantes del impacto ambiental: la ecuación I = PAT, donde I representa el impacto ambiental, P la población, A la riqueza per capita y T el nivel alcanzado por la tecnología perjudicial para el medio ambiente. No obstante, su formulación era puramente conceptual y no permitía contrastar hipótesis sobre el impacto de cada uno de los factores mencionados. Basándose en la idea de Erlich and Holdren (1971), Dietz y Rosa (1997)formularon una versión estocástica de la ecuación IPAT, utilizando variables representativas de la población, la riqueza y el nivel tecnológico. Estos autores designaron su modelo con el término STIRPAT (Stochastic Impacts by Regresión on Population, Affluence and Technology). La formulación de partida viene dada por la siguiente ecuación: Ii = aPib Aic Tid ei [1] donde I, P, A y T son las variables anteriormente definidas, a, b, c y d son parámetros a estimar y e representa la perturbación aleatoria. Sus resultados corroboraron la tesis malthusiana en el sentido de que el crecimiento de la población tiene una repercusión más que proporcional en las emisiones de CO2. En cambio, el estudio que realizó Cramer (1998) partiendo de una formulación similar mostraba una elasticidad contaminación-población inferior a la unidad para los cinco contaminantes que consideró en varias zonas de Estados Unidos. Bien es verdad que la discrepancia podría deberse a que el CO2 no se encontraba entre los contaminantes considerados por este autor. En cierto modo, la ecuación estimada por Dietz y Rosa (1997) se ajusta al denominado enfoque tríptico (Blok et al., 1997), uno de los criterios propuestos a la hora de asignar emisiones de CO2 entre países que tiene en cuenta, además de la eficiencia energética, las siguientes variables: población, nivel de vida y estructura productiva sectorial. 7 3. ANÁLISIS EMPÍRICO A partir del modelo formulado por Dietz y Rosa (1997), hemos analizado los determinantes de las emisiones de dióxido de carbono en la Unión Europea durante el periodo 1975-1997. Los países considerados son los pertenecientes a la UE-15 y ocho de los que se incorporaron en la última ampliación: Chequia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Malta. Todos ellos, excepto Malta, son países que han tenido una transición desde la economía planificada a la capitalista. Los datos utilizados proceden de la publicación del Banco Mundial (2001): World Development Indicators, aunque en algunos de los países candidatos a la adhesión sólo existen datos desde finales de la década de los 80, coincidiendo con su proceso de apertura económica. La técnica utilizada ha sido la econometría de datos de panel. Tomando logaritmos en la ecuación [1], el modelo se linealiza al tiempo que permite interpretar directamente los coeficientes de las variables explicativas como elasticidades: ln Iit = a + b (ln Pit) + c (ln Ait) + d (ln Tit) + i + eit [2] El subíndice i indica los diferentes países y t los diferentes años. I es la cantidad de emisiones de CO2 en toneladas, P es la población total, el número de habitantes del país, A contiene el Producto Nacional Bruto a precios corrientes y T mide el porcentaje que representa la actividad industrial respecto de la producción total medida por el PNB. Por último, capta los efectos individuales de cada país y e es el término de error. La ecuación [2] se ha estimado para el conjunto de países de la UE y por separado para los viejos miembros y los incorporados en la última ampliación. Se han utilizado varios métodos de estimación: mínimos cuadrados ordinarios con constante (OLS), efectos fijos (FE) y efectos aleatorios (RE). En el caso de los países de nueva incorporación se han tomado primeras diferencias y se han utilizado variables instrumentales2 para aplicar mínimos cuadrados en dos etapas (TSLS). Los resultados de las estimaciones se muestran en los cuadros 1, 2 y 3. En los tres casos, siempre se rechaza la hipótesis nula de no significación de los efectos fijos, según el test de Wald realizado. Por lo tanto, no se puede aceptar un término constante común para todos los países, ya que cada país parte de un nivel de emisiones diferente. 2 Para las variables explicativas se han utilizado los valores originales como sus propios instrumentos. Para la variable endógena retardada se ha utilizado la propia variable retardada en niveles dos períodos. 8 El test de Hausman se ha realizado en cada modelo para contrastar la ortogonalidad entre los efectos aleatorios y los regresores. En el modelo de la UE ampliada y el de la UE-15, los resultados nos llevan a concluir que el modelo de efectos aleatorios parece más adecuado que el de efectos fijos. Sin embargo, para el grupo de países que se adhirieron en mayo se rechaza la hipótesis nula de ortogonalidad, por lo que puede aceptarse la existencia de efectos fijos. Cuadro 1: Estimación log de CO2 (UE ampliada) Variable OLS Constante -4.29 (-5.16) lnP lnA lnT 0.94 (46.84) 0.59 (10.89) 0.49 (3.94) R2 S.E. de la regresión Significatividad FE Test de Wald Test de Hausman 0.93 0.36 FE 1.37 (3.17) 0.85 (7.46) 0.22 (5.21) 0.99 0.14 18619 2(23)=2137 RE -3.02 (-2.50) 0.99 (15.05) 0.25 (7.26) 0.85 (7.50) 0.99 0.14 1ª dif. 1.69 (1.77) 0.18 (2.18) 0.44 (3.33) 0.09 2(3)= 6.22 Como se observa en el cuadro 1, los signos de los coeficientes de los regresores son los esperados. El resultado muestra que un aumento de la población en un 1% implicaría un incremento en las emisiones de un 0.99%. El efecto de un aumento del PNB per cápita en un 1% del conjunto de los países implicaría un aumento de las emisiones del 0.25%. La contribución de la proporción de la actividad industrial a la emisión de CO2 sería de un 0.85%. La estimación para los países de la UE-15 (cuadro 2) ofrece unos parámetros con los signos esperados pero algo menos significativos que en el caso anterior. El resultado muestra una disminución proporcional en la contribución de emisión de gases de todas las variables. Este resultado es coherente con la situación de los últimos años en el seno de la UE de disminución de emisiones, en especial de los países más contaminantes como son Gran Bretaña y Alemania, en los que se ha producido cierto crecimiento económico, un ligero aumento de población y una disminución progresiva del peso del sector industrial. 9 Cuadro 2: Estimación log de CO2 (UE-15) Variable OLS -1.80 (-2.27) Constante FE RE - 2.57 (1.83) 1ª dif. - lnP 0.82 (59.32) 1.43 (2.12) 0.82 (13.35) lnA lnT 0.40 (8.80) 0.07 (0.82) 0.11 (2.33) -0.32 (-0.26) 0.26 (1.75) 0.90 (6.30) 0.42 (1.51) 0.42 (2.49) 0.38 (0.22) R2 S.E. de la regresión Significatividad FE Test de Wald Test de Hausman 0.93 0.28 0.98 0.14 7022.88 2(15)=779.10 0.98 0.14 0.10 2(3)=3.41 El conjunto de países que se unieron a la UE en mayo (cuadro 3) muestra unos resultados muy diferentes a los anteriores. La especificación más adecuada, según el test de Hausman, es la de efectos fijos. Los signos de los coeficientes son los esperados y las variables explicativas consideradas se muestran significativas. Cabe resaltar la contribución que tiene la población de estos países al aumento de las emisiones de CO2: un incremento del 1% de la población implica un aumento del 3.4% en la emisión de dióxido de carbono, lo cual corrobora las tesis malthusianas. El cuadro 4 presenta los efectos fijos de este último grupo de países; pueden observarse las diferencias existentes en el nivel inicial de emisiones. Cuadro 3 : Estimación log de CO2 (EU países incorporación 2004) Variable Constante lnP lnA lnT LnCO2(-1) OLS FE RE 1ª dif. TSLS -5.38 (-4.16) -10.22 (-4.94) 1.14 (40.10) 3.40 (4.75) 1.25 (9.20) 3.28 (1.92) 3.36 (2.95) 0.59 (5.29) 0.44 (9.33) 0.49 (11.81) 0.18 (1.19) 0.10 (0.79) -0.02 (-0.08) 0.89 (7.57) 1.08 (9.94) 0.39 (3.17) 0.42 (2.59) -0.16 (-1.25) R2 0.96 S.E. de la regresión 0.35 Significatividad FE Test de Wald Test de Hausman 0.99 0.99 0.09 0.09 18133.900 2(8)=1192 2(3)=14.42 0.08 10 Cuadro 4 : Efectos fijos de los países incorporación 2004 Variable Coeficiente Desviación típica Estadístico t LP 3.40 0.72 4.75 LA 0.44 0.05 9.33 LT 0.89 0.12 7.57 Efectos fijos CZ--C -43.81 ES--C -38.47 HU--C -44.16 LA--C -40.93 LI--C -41.87 POL--C -46.83 SL--C -42.39 MA--C -36.50 Prob. 0.00 0.00 0.00 4. CONCLUSIONES En el presente estudio se ha realizado un análisis multivariante de los determinantes de las emisiones de CO2 en la Unión Europea durante el periodo 1975-1997. En lugar de asumir implícitamente que la elasticidad emisiones-población es unitaria, se ha tomado como marco teórico de referencia el modelo formulado por Dietz y Rosa (1997) en el cual la población figura como predictor junto a la riqueza y el nivel tecnológico que incide negativamente en la calidad ambiental. Esta última variable se ha aproximado por el porcentaje que representa la actividad industrial en el conjunto del PNB del país y para la riqueza se ha tomado el PNB a precios corrientes. La técnica utilizada ha sido la econometría de datos de panel y se han estimado distintas especificaciones. Los resultados muestran comportamientos diferenciados para los países integrantes de la UE-15 y aquéllos que se incorporaron en mayo de 2004. Mientras que en los primeros la elasticidad emisiones-población es inferior a la unidad, en el segundo grupo de países la elasticidad estimada es 3.4, es decir que un crecimiento demográfico del 1% conlleva un aumento de las emisiones de CO2 del 3.4%. También se observan diferencias en los otros factores considerados. Un aumento del 1% del PNB provoca un aumento de las emisiones del 0.11% en los países de la UE-15 y un 0.44% en los de nueva incorporación. La contribución del sector industrial a las emisiones es asimismo diferente: en el primer grupo la elasticidad emisiones-peso del sector industrial es inferior al valor obtenido para los que entraron en la última ampliación (0.42 frente a 0.89). 11 Dado que la reducción de emisiones de CO2 figura entre los objetivos prioritarios de la política ambiental comunitaria, en la decisión sobre las cuotas de contaminación permitidas que se asignarán a cada país deberán tenerse en cuenta diversos factores tales como su dinámica demográfica, el nivel de renta y su estructura productiva ya que, a tenor del estudio realizado, todas estas variables influyen significativamente en el volumen de CO2 que se emite a la atmósfera. Referencias bibliográficas: Bengochea, A.; Higón F.; Martínez I. (2001): Economic growth and CO2 emissions in the European Union. Environmental and Resource Economics 19, 165-172. Birdsall, N. (1992): Another look at population and global warming. 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PAÍS 1.211.579 23,5 957.147 Derechos anuales (Kt CO2) (2005-2007) 499.000 Austria 78.073 1,5 67.924 32.467 41,6 Bélgica 141.216 2,7 130.625 45.910 32,5 69.217 1,3 54.681 31.800 45,9 España* 287.609 5,6 330.750 132.167 46,0 Finlandia 77.233 1,5 77.233 45.867 59,4 Francia 560.775 10,9 560.775 122.710 21,9 Grecia 104.755 0,4 130.944 Holanda 210.004 4,1 197.404 38.333 18,3 Irlanda 53.420 1,0 60.365 22.500 42,1 Italia* 508.629 9,9 475.568 279.133 54,9 Luxemburgo 10.883 0,2 10.883 3.500 32,2 Portugal 61.441 1,2 78.030 38.867 63,3 744.139 14,4 651.122 238.000 32,0 Suecia 72.756 1,4 75.666 22.900 31,5 Eslovaquia 72.500 1,4 66.700 35.600 49,1 Eslovenia 20.016 0,4 18.415 8.267 41,3 Estonia 43.500 0,8 40.020 21.593 49,6 Letonia 30.600 0,6 28.152 4.590 15,0 Lituania* 42.000 0,8 38.640 13.167 31,4 Polonia* 564.286 10,9 530.429 179.167 31,8 R. Checa* 189.837 3,7 174.650 91.560 48,2 Hungría* 77.500 1,5 99.900 29.904 38,6 TOTAL 5.231.968 100 4.856.023 1.937.002 37 Alemania Dinamarca Reino Unido Año base (Kt CO2) % * Planes pendientes de aprobación Fuente: CO2-solutions y elaboración propia. Previsión año 2010 (Kt CO2) % de derechos respecto al año base 41,2