Este compromiso se plasma en un documento, la Declaración de Madrid, que es un punto de partida para recabar apoyo para la I+D en salud.

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Declaración de Madrid a favor de la I+D en Salud Global
Nosotros, los abajo firmantes, miembros de los Parlamentos de Bélgica, Dinamarca, Alemania,
Irlanda, Noruega, Portugal, Países Bajos, el Reino Unido, España y Suecia, los miembros del
Parlamento Europeo, reunidos en Madrid, España, el 26 de mayo, 2010 conscientes del vínculo
innegable entre la pobreza, el desarrollo y la salud global, y de la necesidad de políticas
investigación y desarrollo (I+D) para mejorar el estado de salud de las poblaciones vulnerables de
los países en desarrollo, considerando que:
•
Tal como se reconoce en los documentos oficiales de la Unión Europea y los Estados
miembros, la salud de los pueblos está intrínsecamente ligada a su desarrollo social y
económico. Esta relación es interdependiente: la salud de los individuos y las comunidades
se ve influida por factores sociales, económicos y ambientales, del mismo modo que el
estado de salud también es un factor determinante del desarrollo social y económico de las
personas allí donde estén. No se puede negar que la salud global es un componente vital
en la agenda de desarrollo internacional.
•
El logro de resultados de buena salud para los individuos y las poblaciones es una tarea
compleja que exige abundantes recursos, lo que a su vez requiere la existencia de
sistemas sanitarios sólidos. Según la Organización Mundial de la Salud, un sistema de
salud eficaz debe contener seis elementos básicos: liderazgo y gobernanza, prestación de
servicios, sistemas de financiación, recursos humanos, sistemas de información, y
productos médicos, vacunas y tecnologías.
•
La Investigación y Desarrollo (I+D) de un producto médico además de crucial es un
proceso complejo, arriesgado y costoso, que por lo general llega a buen término gracias a
los conocimientos técnicos y la capacidad financiera del sector privado. De hecho, el
modelo de mercado ha generado la mayoría de las intervenciones médicas que damos por
descontadas hoy en día. Desde la vacuna de la poliomielitis, el sarampión o la gripe hasta
los antibióticos o los medicamentos para reducir el colesterol, docenas de nuevas
herramientas de salud han prevenido la enfermedad, la muerte y la discapacidad en todo el
mundo, además de los enormes costes sociales y humanos asociados a ellas.
•
Sin embargo, este modelo de mercado no ha abordado las necesidades médicas de
millones de personas en todo el mundo en vías de desarrollo. La carga de enfermedades
que afectan de forma desproporcionada o exclusiva a los pobres y poblaciones vulnerables
como mujeres y niños, como el VIH/Sida, la tuberculosis (TB), la malaria y otras
enfermedades, sigue siendo abrumadora. Por lo tanto, se necesitan con urgencia nuevas y
mejores herramientas y productos para ayudar a controlar y en último término acabar con
estas enfermedades.
•
En la actualidad, los avances científicos en biomedicina y disciplinas afines ofrecen
oportunidades sin precedentes para desarrollar herramientas eficaces y asequibles para
hacer frente a los retos en salud global. En la última década, la inversión en I+D en
productos destinados a los problemas de salud de las poblaciones pobres y marginadas se
ha visto incrementado. Hay un mayor compromiso político y se ha dispuesto de fondos
adicionales procedentes de actores privados, públicos y filantrópicos implicados
activamente en los esfuerzos de I+D para la salud global.
•
Sin embargo, sólo una pequeña proporción (alrededor de 2,5 mil millones de un total de
106 mil millones de dólares) del gasto total anual en I+D para salud aborda los problemas
de salud de los países en desarrollo. Aún queda mucho por hacer para garantizar que los
esfuerzos en I+D en salud global estén suficientemente financiados, sean eficientes y
adaptados a los más necesitados y estén orientados hacia resultados accesibles.
•
Han surgido nuevos modelos de organización para poner remedio a este desequilibrio
mortal como, por ejemplo, los Partenariados Desarrolladores de Producto (PDP), que son
organizaciones sin fines de lucro centradas en el desarrollo de nuevas tecnologías de
salud para los países en desarrollo. Los PDP reúnen financiadores del sector público y
privado, investigadores, comunidades y desarrolladores de productos para obtener
productos asequibles para su uso en países en desarrollo.
•
Las inversiones en el modelo PDP para la I+D también contribuyen a los objetivos en salud
global y desarrollo mediante la mejora de las capacidades de I+D de los países en
desarrollo. Esta mejora se debe a que el modelo PDP permite expandir y fortalecer los
servicios de salud, formación y retención de recursos humanos altamente cualificados, así
como promover la educación y la sensibilización de la comunidad.
•
Los objetivos de los PDP en salud global sólo pueden lograrse si sus esfuerzos mundiales
en I+D tienen apoyo político y financiación garantizada a través de una provisión de fondos
sostenida, suficiente, previsible y flexible. El conocimiento y los productos obtenidos
gracias sus esfuerzos son considerados Bienes de Salud Públicos Globales ya que
proporcionan rendimientos con una buena relación coste-beneficio a prácticamente todos
los países. Tanto los Estados Miembros europeos y la UE desempeñan un papel clave en
el apoyo a la I+D en salud global.
•
Las mujeres juegan sin dudan un papel destacado en el desarrollo humano y económico
de las comunidades, y también en el de su propia salud. La I+D en salud global debe
diseñarse, implementarse y evaluarse teniendo en cuenta las peculiaridades y necesidades
de las mujeres en el campo de la salud. En ese sentido, los tres Objetivos de Desarrollo del
Milenio relacionados con la salud deben avanzar de forma conjunta y equilibrada
Teniendo en cuenta todos los argumentos antes mencionados, declaramos que:
•
Reconocemos la importancia de incluir la I+D en salud global en las políticas de
cooperación internacional para el desarrollo en nuestros países y en la Unión Europea
(UE), y nos comprometemos a promover este principio en nuestras agendas políticas
nacionales y europeas.
•
Celebramos el liderazgo demostrado por las presidencias de la UE de Suecia y España en
la promoción de la I+D en salud global en la agenda europea, y nos comprometemos a
seguir apoyando estos esfuerzos en las próximas presidencias de la UE.
•
La I+D en salud debe abarcar todas las áreas relevantes de un sistema de salud funcional
incluyendo la identificación y desarrollo de herramientas nuevas y mejoradas para combatir
las enfermedades relacionadas con la pobreza y las olvidadas.
•
La I+D debe incluir de forma sistemática una perspectiva de equidad de forma que los
resultados no excluyan a poblaciones vulnerables como las mujeres y niños.
•
Los investigadores de los países en desarrollo tienen un papel fundamental que
desempeñar para asegurar la sostenibilidad, relevancia y pertinencia de la investigación en
salud. Nos comprometemos a promover y apoyar la creación de capacidades de
investigación en los países en desarrollo para fomentar la innovación en materia de salud e
informar a las políticas de salud de sus países.
• En definitiva, nos comprometemos a promover activamente, apoyar y dar seguimiento a
iniciativas políticas, sociales y de investigación destinadas a mejorar la I+D de nuevas
herramientas de salud e intervenciones dirigidas a los problemas de las poblaciones más
vulnerables en todo el mundo. Específicamente, nos comprometemos a desarrollar nuevos
productos biomédicos diseñados para combatir el VIH/Sida, la tuberculosis, la malaria y
otras enfermedades olvidadas en los países en desarrollo. Nuestro compromiso incluye el
apoyo a modelos organizativos innovadores de I+D, tales como los PDP, que son
eficientes. cuyo objetivo es tener un producto accesible y que proporcionan beneficios
colaterales para la salud y el desarrollo de las comunidades más afectadas.
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