La operación de Repsol YPF en Colombia

Anuncio
La operación de Repsol YPF en Colombia.
Alejandro Pulido. Instituto Nacional Sindical. CED-INS. Colombia.
El petróleo en Colombia
La entrada de grandes empresas petroleras la extracción de petróleo en la
primera mitad del Siglo XX en Colombia, significó una profunda transformación
del territorio en el que se encontraron, localizaron poblaciones que aseguraran
la mano de obra en la construcción de infraestructura, propiciaron la
destrucción de las zonas selváticas aledañas, y desplegaron la persecución y la
desaparición a las comunidades indígenas. Efectivamente, para los años
sesenta, habían acabado con dos terceras partes de las comunidades Bari en el
norte del Santander, y prácticamente desaparecieron con las comunidad
indígena Yariguí en la cuenca media del río Magdalena. Algunas crónicas y
testimonios describen las jornadas de caza realizadas por los empleados
norteamericanos, en las que las presas eran los indígenas locales, en donde
llegaban a ser asesinadas treinta personas en una sola jornada.
La extracción del petróleo se realizó bajo la modalidad de contratación por
concesión, lo que significo la extracción del petróleo a cambio de
contraprestaciones mínimas para el Estado, llegando a la mitad del siglo
pasado, el movimiento obrero después de varias décadas de luchas y propiciado
por la coyuntura política de ese momento, se nacionalizó la infraestructura de
extracción, transporte y refinación del país.
Sin embargo la Empresa Colombiana de Petroleo, Ecopetrol, siempre fue
utilizada para financiar las finanzas estatales, y no constituyó el pilar de lo que
seria una política energética que posibilitara el autoabstecimiento energético del
país a largo plazo. Con el agotamiento progresivo de las reservas petroleras, en
los años setenta el país se ve obligado a importar petróleo, para abastecer su
demanda de hidrocarburos, y propicia de nuevo la entrada de empresas
transnacionales para la exploración en regiones antes olvidadas. De esta
manera se encuentran los yacimientos en el sur del país, en la frontera con
ecuador en el departamento del Putumayo, en los campos orito y san miguel,
posteriormente en los mediados de los años ochenta la Occidental Petroleum
empieza la operación del campo caño limón en el centro del departamento de
Arauca con cerca de 800 millones de barriles, y el campo Cusiana y Cupiagua a
100 kilómetros al sur de Arauca, operado por British Petroleum en el
departamento del Casanare con yacimientos sumados por cerca de 2 mil
millones de barriles de crudo. Estos yacimientos dieron cierta tranquilidad fiscal
y energética al país durante varios años, lo que permitió iniciar importantes
exportaciones de crudo que llegaron a los 850 mil barriles diarios a finales de la
década del noventa, que sin embargo con los acelerados ritmos de explotación
propiciaron su agotamiento en unos cuantos años, a tal punto que el país se ve
abocado a importar crudo para el año 2008.
El estado a través de la agencia nacional de hidrocarburos ha intensificado los
esfuerzos por encontrar nuevos yacimientos, desmantelando progresivamente
los requisitos fiscales, las normatividades ambientales, y con toda una serie de
facilidades contractuales, que se enmarcan dentro del principio de ganar
“competitividad” en el sector.
Sobre la existencia de nuevos yacimientos existen versiones encontradas al
respecto, las agencia nacional de hidrocarburos señala que el 75% de las áreas
con potencial petrolero esta sin explorar, y que con esfuerzos de inversión y
con las nuevas tecnologías es posible encontrar nuevos yacimientos en el país,
de hecho se esta promoviendo la exploración en casi la totalidad de los llanos
orientales, la costa atlántica, los valles interandindos, y en la actualidad el ritmo
de exploración petrolera ha llegado a niveles nunca conocidos. Sin embargo, la
versión de geólogos con experiencia de décadas en el país, señalan que los
grandes yacimientos en Colombia ya están descubiertos, y que lo que quedan
por encontrarse son pequeños pozos en algunas regiones, lo que se manifiesta
en los crecientes costos de inversión en la exploración, y en los continuos
desaciertos en la exploración.
Con la crisis del agotamiento de las reservas de petróleo se visibilizan grandes
contradicciones, se entregan sin embargo, los yacimientos de hidrocarburos que
debían retornar a la nación en la presente década, se entregaron hasta su
agotamiento, como los yacimientos de gas en la Guajira a la Chevron Texaco, o
los yacimientos de Caño Limón en Arauca a la Occidental Petroleum. Sin
embargo la real magnitud de los campos, es de conocimiento exclusivo de las
compañías petroleras operadoras, dejando en serias incertidumbres sobre las
magnitudes reales de los yacimientos. La inminente importación de
combustibles ha desencadenado toda una serie de reformas a la normatividad
que regulaba el sector, en cuanto obligaciones fiscales, ambientales y sociales,
lo que ha intensificado los niveles de exploración a niveles nunca antes vistos,
incrementando los conflictos sociales en lugares como el Norte de Santander
con los indígenas Bari, con los campesinos del Magdalena Medio en las
inmediaciones del campo Cira Infantas, con los indígenas U’wa en Boyacá y
Arauca, con los campesinos en el piedemonte del Casanare, entre otros.
Los daños acumulados por casi una centuria, manifiestos en el exterminio de
comunidades indígenas enteras, la destrucción de importantes ecosistemas que
garantizaron el alimento de poblaciones enteras, los daños causados por el
escalamiento del conflicto armado a partir de los enormes recursos de este
negocio, y las implicaciones que tiene para el futuro del país la extracción
acelerada de un recurso agotable, respecto a su seguridad energética no han
sido evaluados. Las actuales condiciones políticas y militares en el país, hacen
pensar que la posibilidad de actuar en soberanía, dignidad, y autonomía no este
clara.
Repsol en Arauca
El caso de Repsol en Arauca nos sirve para poner de manifiesto una aparente
paradoja: la mayor petrolera de América Latina trabaja en Colombia en la
clandestinidad. Así es, la misma compañía que en España patrocina el
motociclismo y el pronóstico del tiempo y que en sus informes anuales recoge
su presencia en Colombia, opera a través de una subcontrata en Bogotá y
carece de cualquier tipo de logotipo o identificación en sus oficinas y pozos, con
lo que cualquiera diría que parece una empresa fantasma.
Su situación pone de manifiesto la gran capacidad de adaptación al medio que
poseen las empresas transnacionales. En Arauca, donde más de veinte años de
actividad petrolera apenas han dejado beneficios para la población, Repsol sabe
de sobra que no es bienvenida y que sus operaciones pueden repercutir en
daños a su imagen corporativa. Por eso, mientras perfora nuevos pozos y
engorda sus ganancias, opta por no dar la cara.
Repsol opera en esta región de tres maneras diferentes pero complementarias:
asociado a la empresa estatal Ecopetrol, en consorcio con la transnacional
estadounidense Oxy y en solitario. En todas las modalidades, la presencia de la
multinacional española en Arauca, opera y se beneficia de la situación de
Conflicto militar, crisis del Estado y la persecución a las organizaciones sociales
que se oponen a la explotación del petróleo.
Tipos de contratos de Repsol en Arauca.
La empresa Occidental de Colombia (Oxy) lleva operando en la Asociación
Cravo Norte desde que encontró petróleo en este campo allá por el año 1982.
Al principio, sus aliados fueron Shell y Ecopetrol pero, años más tarde, la
compañía inglesa vendió su participación. Así, en la actualidad, en el consorcio
de Cravo Norte participan Ecopetrol con el 50%, Oxy con el 43,75% y Repsol
con el 6,25%, siendo la empresa estadounidense Oxy la compañía operadora.
En la actualidad existen 300 pozos en producción en este campo, de los que se
extraen unos 97.000 barriles de crudo diarios. Esto supone que 200.000 de
barriles de agua son arrojados cada día a los esteros y afluentes de la vertiente
del río Arauca.
Catleya es un bloque que pertenece por igual a Ecopetrol y Repsol. La
compañía operadora es la empresa estatal colombiana de petróleos, Ecopetrol.
Este bloque forma parte de lo que antes se llamó bloque Samoré y que, tras la
lucha de los u’wa, la cual adquirió relevancia nacional e internacional con sus
demandas ante organismos de derechos humanos y organizaciones de
solidaridad de otros países, fue dividido en dos partes: el bloque Sirirí y el
bloque Catleya. El bloque Catleya pertenece a los departamentos de Arauca y
Boyacá, y dentro del mismo queda el pozo Gibraltar, campo emblemático que
simboliza la resistencia de los u’wa.
Capachos es, junto con San Miguel, el único campo de Colombia donde Repsol
opera en solitario. Este campo le pertence al 100%. El contrato del bloque
Capachos, con una extensión de 40.243 hectáreas, se firmó en Tame el 17 de
julio de 1997. El pozo Capachos 1 produce diariamente unos mil barriles de
petróleo.
Campos petroleros de Repsol en Colombia en 2006 (RECUADRO)
Bloque
Ligia
Alcatraz
Catleya
San
Miguel
Cravo
Norte
Dep/to
Activ
idad
Explora
Magdalena ción
y Bolívar
Explora
Antioquia y ción
Córdoba
Boyacá
Arauca
Arauca
Arauca
Extensión %
Opera Año
Informe
2
(km )
Repsol dor
Repsol
900
33
Oxy
2005
2000
33
Oxy
2005
y Explora
ción
Explora
ción
Explota
ción
Explot
ación
50
100
267
6,25
Oxy
100
Repso
2003
l
25
Oxy
6,25
Oxy
500
12,5
Oxy
2005
377
12,5
Oxy
2005
190
6,25
Petrob
2005
ras
50
35
Capachos Arauca
Río Túa
Explora
ción
Explota
Arauca
ción
Explora
Arauca
ción
Arauca y Explora
Casanare ción
Explora
ción
Casanare
Platanillo
Putumayo
Cosecha
Rondón
Arpa
Zeta
Arauca
Explora
ción
Ecope
trol
Repso
l
631
2004-5
Observaciones
Hasta 2005, esta zona
estaba controlada por el
bloque vencedores de
Arauca del
paramilitarismo
Zona controlada desde
hace quince años por el
paramilitarismo, colinda
con la zona de
negociación paramilitar
Se encuentra con
resguardos u’was y
guahibos.
Producción 100.000
b/d
Área
que
se
sobrepone a varios
resguardos
indígenas
Uwa
Prod. 1200b/d
2002
2005
Producción 12.000
b/d
Zona de control del
bloque paramilitar
vencedores
de
Arauca.
Fuente: Informes anuales de Repsol YPF (de 2000 a 2006) y Agencia Nacional de Hidrocarburos
(2006).
Al hacer un seguimiento a la entrada y expansión de la empresa, se observan
varios aspectos relevantes:
a) Después de la entrada de Repsol en Colombia, esta empresa se ha
adjudicado contratos en zonas de control paramilitar, en bloques que
entregaron armas y hombres a la justicia, pero en los que cobran serias
dudas sobre el desmantelamiento de sus estructuras criminales. Como
son el norte del Casanare, el valle del río Sinú, el centro del Cesar, y el
sur occidente del Arauca.
b) Algunas otras zonas se sobreponen sobre resguardos indígenas Uwa, y
Guahibo en Arauca, Uwa en Casanare, y Zinú en Córdoba; hecho que
desencadena serios conflictos con las comunidades, ante las ya
conocidas practicas y efectos de la explotación petrolera.
c) Existe una clara tendencia de expansión en asocio con Occidental
Petroleum, y con Ecopetrol, después del año 2003 su participación en los
contratos empieza a ser mayor y a compartir igualdad en sus acciones
con estas empresas.
d) La única asociación de Ecopetrol en el país, en que la empresa estatal
realiza la operación, es en el campo Catleya, asociada con Repsol con
una participación del 50%, en el que se sobrepone de manera directa
sobre varios resguardos indígenas Uwas. Ante los grandes escándalos
internacionales propiciados por la intervención de Oxy en territorio Uwa
siete años antes, es de esperar que las compañías petroleras entreguen
la operación a la petrolera estatal, y que esta asuma los costos políticos
y sociales que implica la intervención en territorios indígenas, mientras
que estas empresas asumen la mitad de la participación de los
dividendos que pudiesen dar estas operaciones.
e) Repsol mantiene un bajo perfil en sus operaciones en Colombia,
extrañamente a pesar de participar en doce contratos petroleros, con un
área cercana a los 6000 kilómetros cuadrados, no tiene oficina oficial en
este país, y tampoco ha dispuesto hacer ninguna declaración al equipo
de investigación frente a los aspectos anteriormente mostrados.
f) La intervención de Repsol en las actividades petroleras en Colombia es
creciente y continua, y se aceleró desde el año 2004, es posible pensar
en que la empresa integre sus operaciones a mediano plazo con otras
compañías energéticas españolas en el país, propiciado obviamente por
los procesos de fusión que se presenten en España. Estas fusiones
posibilitaran la integración de sus operaciones, y controlando una
participación cada vez mayoritaria en el suministro de energía en
Colombia.
g) Con la participación de Repsol en los jugosos dividendos de la
explotación petrolera en Arauca, esta empresas se hace corresponsable
por los enormes daños que ha causado la actividad petrolera en la
región, ya sea en el escalamiento del conflicto social, político y militar en
la región por su apoyo directo o indirecto a grupos armados (incluyendo
al ejército colombiano), por la destrucción de importantes ecosistemas
que estabilizaban los flujos hídricos de la región, y proveían de alimento
a las comunidades vecinas, y por la destrucción de las culturas que
vivían en las zonas de influencia petrolera.
REPSOL Y EL MEDIO AMBIENTE
Contexto
El territorio del departamento de Arauca esta conformado por tres grandes
subregiones: cordillera (supone el 11% de su superficie), piedemonte (26%) y
sabana (63%). En esta región existe un clima ecuatorial lluvioso, con dos
períodos climáticos: uno lluvioso que va entre abril y noviembre, y uno seco
entre diciembre y marzo. La temperatura promedio anual es de 27 grados
centígrados1.
De la cordillera del departamento provienen caudalosos ríos, que con las
elevadas pendientes arrastran grandes cantidades de sedimentos, acentuados
con la reciente deforestación en el piedemonte. Estos sedimentos se depositan
en la medida en que la velocidad de las corrientes disminuye con menores
pendientes, de tal manera que los sedimentos se depositan en los cauces de los
ríos, obstaculizando las corrientes del río, desencadenando la formación de
brazos o caños. Estas corrientes se encuentran en las grandes sabanas que
constituyen formaciones particulares entre las cuales están los esteros, lagunas,
entre otros.
En este departamento predomina la ganadería extensiva, asociada a la sabana,
la cual no es apta para el cultivo. Las actividades agropecuarias se presentan en
las riveras de los ríos, predominando los cultivos de plátano, cacao, yuca, caña
de azúcar y frutales.
En esta región sobresale por su importancia ambiental el Nevado del Cocuy uno
de los picos mas importantes del país, y también se encuentran ecosistemas
hídricos que albergan importantes especies animales y vegetales, y se integran
a los ciclos vitales de especies que son fuente proteínica para las poblaciones
vecinas, entre estos ecosistemas se encuentran:
1
Humedal
Municipio
Laguna la vieja, la colorada, la vieja, risaquita.
Laguna Madrevieja
Laguna del Lipa
Caño Juirepe y Manantial
Tame
Arauca
Arauquita
Cravo Norte
Instituto Geográfico Agustín Codazzi. Características Geográficas Arauca., Bogotá D.C. 1991,
Pág. 26.
Lagunas el palmar y picapica
Puerto Rondon
En esta región se observan serios cambios en las corrientes de agua, en la
fertilidad de los suelos, y la frecuencia con que se observan varias especies
animales. Originado por la colonización que se realizo en las décadas del 50 y
60 del siglo pasado, pero los cambios se empiezan a observar de manera
preocupante en los últimos quince años, época en la que las actividades
petroleras se intensifican con la construcción de la infraestructura y producción
del campo caño Limón.
La intervención de la industria petrolera ha desencadenado serios conflictos con
las comunidades que se alimentaban de los grandes cuerpos que
desaparecieron o se modificaron con la construcción de la infraestructura.
Pescadores, indígenas, campesinos y ambientalistas han observado con
preocupación e indignación el secamiento de la laguna de lipa, de esteros y
caños en la región. Sin que las autoridades ambientales y gubernamentales se
hayan manifestado con carácter frente a estos crímenes ecológicos. A
continuación se presentan algunos conflictos relacionados con la industria
petrolera en la región.
Estero de Lipa
El estero de Lipa, ecosistema de enorme importancia ecológica, es declarado
Reserva Forestal2, y luego convertido en santuario de Fauna y Flora de Arauca3
por el Inderena4 en el año 1977. Sin embargo en 1983 el mismo Inderena
levanta las anteriores declaraciones5, abriendo paso a la actividad petrolera
operada por Occidental Petroleum Inc. La cual recibió un millón de hectáreas
para la exploración, comprendiendo los departamentos de Arauca, Casanare y
Vichada6.
La infraestructura petrolera se construye sin planes de manejo ambiental, y sin
estudios que evalúen el impacto relacionado con la actividad petrolera en la
región, en el seguimiento realizado por el Inderena alrededor de la actividad
petrolera7 se encuentra que el plan de Manejo Ambiental Solicitado a
“Occidental de Colombia INC.” Se ha desarrollado y aplicado de manera parcial,
por cuanto solo tuvo en cuenta la modificación física del medio físico y la
introducción de alterógenos al ambiente, dejando de lado la Modificación Biótica
del Ambiente, y las Alteraciones y repercusiones socioculturales.
2
Acuerdo 0028 de 1976 del Inderena.
Acuerdo 31 de Mayo 2 de 1977 del Inderena.
4
Instituto de Recursos Ambientales ¿?? Autoridad ambiental en Colombia hasta la creación del
ministerio del medio ambiente en 1994.
5
Acuerdo 0052 de septiembre 28 de 1983 del Inderena.
6
Escritura 354 de la notaria 32 de Bogotá 1980.
7
Resolución del INDERENA 124 del 6 de Febrero de 1990.
3
En el momento del seguimiento realizado por el Inderena (1990), se observa un
volumen de aguas de producción –generadas en la extracción de crudo- de
250.000 barriles al día, que luego de un proceso de tratamiento físico, se
vierten al caño limón a una temperatura que oscila entre 57 y 61 grados
centígrados. Después del tratamiento no se hicieron análisis sobre las aguas
vertidas, dejando graves dudas sobre la presencia de sustancias tóxicas en las
aguas vertidas. Estos hechos son observados con preocupación, al prever
posibles efectos acumulativos sobre la vida de los ecosistemas vecinos,
incluyendo los ríos que nacen allí. Entre los efectos acumulativos se cuenta una
barrera de temperatura que podría impedir la migración reproductiva y
alimenticia de varias especies acuáticas significando su desaparición paulatina;
también se cuenta la emanación de vapores cuyos efectos sobre los
ecosistemas locales no son estimados.
A pesar de las muy graves observaciones hechas en la resolución, el Inderena
decide expedir a la Compañía “Occidental de Colombia Inc.” La licencia de
viabilidad ambiental a sus actividades de explotación petrolera. Estipulando el
deber de la empresa de realizar estudios de seguimiento ambiental sobre los
impactos que ya había generado.
A raíz del “Paro cívico departamental por el derecho a la vida, soberanía y el
medio ambiente” el Gobierno nacional acuerda con las Organizaciones Sociales
del departamento de Arauca, la realización de una visita por parte de la
defensoría del pueblo en la laguna de Lipa8, con el objeto de analizar los daños
ecológicos producidos por la explotación petrolera.
La visita se realizó a finales del mes de Agosto de 1998, en ella se
intercambiaron experiencias y perspectivas sobre esta problemática por parte
de expertos académicos, las autoridades locales y las organizaciones sociales,
en esta visita participó la Defensoría del pueblo, Corporinoquia, Incora,
Procuraduría, Planeación Departamental, la Gobernación, y la Asamblea
Departamental y las Organizaciones Sociales. De ahí se desprendieron una serie
de compromisos que buscaban reducir los efectos negativos que la explotación
petrolera ha generado en el santuario natural del Lipa.
Estos acuerdos motivaron un informe por parte de la Defensoría del Pueblo9, en
el que se asevera:
8
La denominación de Laguna, no corresponde a la riqueza biológica y complejidad del
ecosistema al que se refiere, constituye entramado de corrientes hídricas dinámicas,
asentamientos de agua y la interrelación de un sin número de especies animales y vegetales
9
Defensoría Del Pueblo, Delegada par la defensa de los derechos colectivos y del ambiente.
Explotación petrolera y medio ambiente. Caso: occidental de Colombia, campo caño Limón,
estero de Lipa Arauca. Bogotá D.C. Octubre de 1998.
Para las exploraciones petroleras... se construyen terraplenes, éstos son
barreras artificiales construidas dentro del estero que afectan el flujo normal de
agua en estos puntos, llegando a aislar por completo grandes áreas del estero.
Finalmente el informe recomienda, iniciar un proceso de seguimiento e
investigación para determinar detalladamente los niveles de contaminación y
afectación, para poder pensar en medidas que mitiguen los daños causados por
la actividad petrolera.
Las comunidades indígenas y las organizaciones sociales dejan constancia de su
solicitud sobre la suspensión inmediata de la explotación sísmica y explotación
de pozos petroleros en el pie de monte (bloque Samoré y bloque capachos) y
en la sabana (bloque llano 17) por que se pone en peligro la vida y
permanencia del pueblo Uwa, Guahibo, Sicuani, y Colonos10.
A pesar de lo anterior, las organizaciones sociales han mantenido de manera
permanente la denuncia de las arbitrariedades cometidas por la empresa, así
como en el foro social y humanitario en el año 2005, permanecen en la
exigencia a la empresa de reparar los daños ambientales y al Estado de hacer
respetar los derechos fundamentales.
Impactos del transporte de petróleo
La exportación del crudo producido en Arauca a las refinerías de Europa y
Estados Unidos, implica el transporte desde el oriente del país hasta el
occidente de la costa Caribe, en una tubería con cerca de 800 Km. que cruza
los departamentos de Arauca, Boyacá, Norte de Santander, Santander, Bolívar,
Sucre y Córdoba. La construcción del oleoducto implicó el movimiento de
grandes masas de tierra, la destrucción de las selvas por donde pasaba el trazo
del tubo, y el sistemático sabotaje por parte de los grupos insurgentes.
No se han realizado estudios de impacto social y ambiental por la construcción
de la tubería, por lo que su estimación solamente puede ser aproximada, sin
embargo existen organismos del Estado que el trazado del oleoducto no tuvo
en cuenta la variable Ambiental11. Por otro lado el impacto ambiental
relacionado con el sabotaje a los oleoductos es de grandes magnitudes, se
estima que el derramamiento de crudo por esta vía es cercano a 3.000.000
barriles en los últimos veinte años.
Desgraciadamente, los derrames de crudo no han sido valorados en su
dimensión real, ha sido utilizado como un arma política por los actores en
conflicto, mientras que las responsabilidades por la construcción del tubo han
Acta de acuerdo. Paro Cívico por el derecho a la vida, soberanía y medio ambiente. Saravena
13 de Agosto de 1998.
11
Francisco Quintero. ¡Un millón 668.082 barriles derramados! El Tiempo, Julio de 1998..
10
sido eludidas, que implico el paso por zonas de alta importancia ecológica y
social, y nunca consideró los impactos sociales que se generarían. Y
especialmente, el debate sobre el que hacer con el Petróleo en una sociedad ad
portas de una crisis energética, se ha pospuesto en la persecución y el
señalamiento a todo aquel que pretenda cuestionar la política petrolera.
Impactos de la exploración petrolera
En el año 2005 la actividad petrolera se intensificó en el departamento, aunque
los registros de las perforaciones no son públicos, los testimonios de los
habitantes del departamento hablan de una cantidad de pozos perforados sin
precedentes. Con la actividades exploratorias, también llegan los conflictos con
las comunidades campesinas en las áreas de influencia. Se tiene cuenta de
exploración en los pozos Capachos, Catleya, Zeta, Rondón, Caño Limón, San
Miguel. En cada uno de los cuales las compañías entran en negociación directa
con los campesinos, anteponiendo contratos de arrendamiento de las tierras,
que en muchos casos son insuficientes, al dejar al campesino sin oportunidad
de exigir reparos por los daños causados por la sísmica, que genera el deterioro
estructural de las edificaciones, el movimiento de taludes y la desaparición de
corrientes de agua. tal como lo plantean varios testimonios al respecto.
Existen algunas prebendas dadas a la comunidad, como la construcción de
escuelas que sin embargo no compensan los daños generados. Existe una gran
incertidumbre por parte de los campesinos que tienen que negociar con los
abogados de las petroleras, ellos son objeto de intimidaciones, como por
ejemplo que tienen que arrendar a precios fijados por ellos, de lo contrario se
verán expuestos a perder las tierras al ser expropiados con unas
indemnizaciones mínimas.
Análisis del conflicto ambiental
Durante mas de veinte años, los campesinos que llegaron a la región de
Arauca, junto a las comunidades indígenas y las asociaciones sindicales de
trabajadores del petróleo, se han opuesto de manera clara a la explotación
petrolera, por los graves daños que generó a las comunidades y a la naturaleza
de la región. A pesar de que el Estado Colombiano ha contado con el
conocimiento del daño causado, ha mantenido una posición favorable a los
intereses de las empresas petroleras, llegando incluso a desplegar una ofensiva
militarista sobre las organizaciones y comunidades que han denunciado a la
empresa, acentuando así, el conflicto social y político de la región, En este
marco, los daños ambientales causados por las empresas petroleras siguen sin
ser diagnosticados, y tampoco reparados,
La salida al conflicto ambiental propiciado por la explotación petrolera en la
región, parece no encontrarse marco de la institucionalidad jurídica que otorga
el Estado Colombiano, ante la evidente favorabilidad que ha manifestado este a
los intereses corporativos. Por lo que las comunidades y organizaciones sociales
han presionado públicamente a las empresas y al estado por encontrar justicia.
Sin embargo los antecedentes de Repsol YPF y Oxy en sus operaciones
internacionales no dejan un panorama fácil, el peso diplomático de sus
embajadas en la región es determinante, y parecen contar con el poder político
y económico para hacer inclinar la balanza a su favor en todos los casos.
El enorme poder mediático de estas empresas en el país, dificulta aun mas las
posibilidades de denunciar la real dimensión de los daños ambientales
causados, la incidencia de los grupos insurgentes significa una excelente
oportunidad para el Estado para distorsionar el debate y la denuncia al
respecto, llevando las acusaciones con un mensaje conservacionista, alrededor
de los atentados al oleoducto.
Descargar