VULNERABILIDAD Y PRIVACIDAD DE LOS JÓVENES EN LA RED: UN ANÁLISIS COMPARATIVO ESPAÑA-COLOMBIA Gaspar Brändle ([email protected]). Universidad de Murcia. María Dolores Cáceres ([email protected]). Universidad Complutense de Madrid. José A. Ruiz San Román ([email protected]). Universidad Complutense de Madrid. Elías Said-Hung ([email protected]). Universidad del Norte. RESUMEN Para las nuevas generaciones el uso de la Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) es tan natural como respirar, haciendo de su vida online una continuación de la offline, y viceversa. Se podría decir que la sociabilidad virtual no pierde nunca la referencia de la sociabilidad cara a cara. Y así como ocurre en la vida presencial, los individuos construyen su realidad social a partir de las prácticas que llevan a cabo en la Red: buscar (contenidos o personas), conocer (a otros), intimar (con otros usuarios conocidos o desconocidos), crear (contenidos), compartir (contenidos, experiencias que sirven a otros usuarios), consumir (marcas, contenidos online), opinar (sobre política, viajes), debatir (sobre propuestas varias), reivindicar (occupy the net), mostrar(se) (fotografías), ocultar (la verdadera identidad), entretener(se) (multimedia de elaboración propia), trabajar (gratis o asalariado), estudiar (por gusto u obligación), aprender (de las habilidades de otros), enseñar (lo que uno sabe hacer), etc. Podríamos decir que lo importante no es solo estar online (acceso), sino onuse (tipo de uso). A partir de la aplicación de una metodología comparativa, se trata de comprobar si la percepción de vulnerabilidad y privacidad que muestran los jóvenes tiene correlación en dos sociedades de gran diversidad por su composición y características distintivas: España y Colombia. Se trabajará a partir datos recabados a través de una amplia encuesta representativa de los jóvenes de ambos países derivada de un proyecto de investigación financiado. PALABRAS CLAVE Sociabilidad; Internet; Comunicación interpersonal; Jóvenes; Riesgos 1 INTRODUCCIÓN Sociabilidad Virtual: Nuevas Formas de Interacción Social Internet se ha convertido en un verdadero espacio de sociabilidad e interacción social, generado a través de plataformas de relación virtual (chats, foros, redes sociales, etc.), donde la gente puede relacionarse e interactuar con otras personas. Nos movemos así en el paradigma de la hipercomunicación, donde la interacción en el espacio virtual se convierte en una actividad: a) fácil: exige un escaso nivel de pericia en el uso para alcanzar un resultado satisfactorio; b) entretenida: la interacción se caracteriza por un fin básicamente lúdico; c) extensa: se interactúa generalmente con amplios grupos de personas; d) intensa: en tiempo y a veces en grado de compromiso. Otro de los rasgos que caracteriza a este nuevo espacio socio-comunicativo, es que permite la posibilidad de interactuar y relacionarse con otros usuarios, con los que se comparte una inquietud, una motivación… o nada necesariamente. Y es que ya no es obligatorio que los “amigos” estén presentes para justificar su uso: el objeto de la interacción no es forzosamente la propia relación sino, por qué no, la propia interacción en sí misma, sin que obligatoriamente haya un antes y un después. Web 2.0: Un Renovado Espacio Comunicativo La denominada como Web 2.0 (O’ Reilly, 2007) se empieza a desarrollar en los albores del s. XXI, constituyéndose como un nuevo espacio virtual interactivo, participativo y colaborativo que permite posibilidades hasta entonces inéditas en la Red. De esta manera, en contraposición a lo que se podría denominar como Web 1.0 donde los contenidos eran creados por el propio proveedor de la página y escasamente modificados una vez publicados en la Red, en la segunda versión de la Web dichos contenidos son generados en su mayoría por los propios usuarios que construyen de manera colaborativa el entorno de Internet, editando y actualizando los contenidos continuamente. Se aprovecha de este modo la inteligencia colectiva y la ingente masa de voluntariosos trabajadores que con sus “altruistas” aportaciones colaboran en la construcción de un contexto común de contenidos y la creación de un espacio que, según Area y Pessoa (2012), es simultáneamente una biblioteca universal donde se almacena una cantidad ingente de información; un mercado global de productos y 2 servicios digitales; un gigantesco puzzle de piezas informativas conectadas hipertextualmente; un plaza pública de encuentro y comunicación de personas a través de las redes sociales; y un territorio donde prima la comunicación multimedia y audiovisual, así como la diversidad de entornos virtuales interactivos. Además no debe pasar inadvertido el hecho de que dicha colaboración se desarrolla en un contexto caracterizado por la confianza y la horizontalidad de las relaciones, dado que es un sistema de producción entre iguales, donde todos son potencialmente aptos para aportar sus conocimientos e ideas y/o para mejorar las contribuciones de los demás. Nos situaríamos así en un contexto propicio para una “retórica de la democratización” (Beer y Burrows, 2007) al generarse un espacio de participación social abierto en el que, en teoría, cualquiera puede hacerse ver y escuchar, teniendo en sus manos una parte del control de los contenidos que se generan y difunden online. Oportunidades pero también riesgos También hay que tener en cuenta otros riesgos relacionados con el uso y abuso de las TICs: redes de pederastia, violencia mediada que genera violencia real, adicciones, obesidad por una vida sedentaria, malas notas por un uso intensivo que resta espacio para el estudio, etc. En todo caso, y aunque la red entraña riesgos, es importante subrayar que los jóvenes no son sólo víctimas, usuarios pasivos y manejables o propensos a realizar prácticas de riesgo (videojuegos violentos, ciberacoso, etc.), sino actores que tienen la capacidad de pensar y actuar libremente y que redefinen las opciones que brindan los nuevos espacios comunicativos virtuales. METODOLOGÍA El objeto del trabajo es comparar algunos aspectos sobre el uso que hacen los jóvenes de la Red en dos países (Colombia y España) con la finalidad de subrayar similitudes y diferencias. Consideramos que se dan contextos sociales y tecnológicos suficientemente diferenciados para tratar de mostrar que determinados aspectos se pueden dar en contextos sociales muy diversos. A la vez, consideramos que mostrar algunas diferencias significativas encontradas entre los dos países puede alentar la investigación de posibles explicaciones que traten de ahondar en lo que los hábitos de 3 uso tienen de culturales, nacionales o más menos estables sin que los factores del entorno sean decisivos. Los datos que aquí se presentan se han extraído de un estudio comparativo entre España y Colombia. En el caso de España el estudio se realizó a una muestra de 1121 hombres y mujeres entre 14 y 35 años usuarios de Internet, a través de una encuesta de ámbito nacional (España) por Región Nielsen (Noroeste, Noreste, Norte, Centro, Sur, Levante y Canarias). Error muestral: ±3.0% para datos globales (1121 sujetos), p=q=0,5 y un intervalo de confianza del 95.5% (2s). En Colombia, se calculó una muestra de 552 jóvenes de 14 a 34 años de edad, usuarios de Internet, a través de una encuesta online de ámbito nacional (Colombia) por región (Antioquia, Bogotá, Orinoquía – Amazonía, Región Atlántica, Región Central, Región Oriental, Región Pacífica, San Andrés y Providencia). Error muestral: ±4.2% para datos globales (552 sujetos), p=q=0,5 y un intervalo de confianza de 95.5% (2s). Nos centramos en estudiar algunos aspectos del uso que tienen que ver con la percepción de la intimidad y la vulnerabilidad percibida a partir de los datos de encuesta. 1. ALGUNOS DATOS DE CLASIFICACIÓN DE LOS NATIVOS DIGITALES No se puede negar que las nuevas generaciones han naturalizado el uso de la Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) haciendo de su vida online una continuación de la offline, y viceversa. Se podría decir que la sociabilidad virtual no pierde nunca la referencia de la sociabilidad cara a cara. En la ya clásica distinción de Prensky (2001) diferenciaríamos, por tanto, entre los nativos digitales, individuos que han crecido con estas tecnologías, y los inmigrantes digitales, aquellos que se han tenido que adaptar a ellas siendo adultos. Los primeros se caracterizarían, por ejemplo, por formas diferentes de aprendizaje basadas en la interactividad, la imagen en lugar de la palabra y, especialmente, inmediatez y ubicuidad en sus interacciones: la cultura del click, del aquí y ahora. En esta misma línea, Tapscott (1998) habla de la Generación Red, que está sustituyendo a la Generación TV, en el sentido clásico del término, ya que no puede afirmarse que el audiovisual haya desaparecido, antes bien al contrario se ha consolidado como forma predominante en la presentación de todo tipo de contenidos. 4 En este sentido, habría que hablar de múltiples pantallas más que de sustitución de una por otra. El autor confronta simbólicamente el formato de la TV al de Internet para subrayar que ello conlleva paralelamente nuevas formas de actuar, relacionarse, etc. Aquella es un medio pasivo, que aísla, que ofrece una visión sesgada de la realidad, etc.; mientras que, por el contrario, Internet es activo, democrático y participativo que permite construir lazos comunitarios. No obstante, conviene recordar que más allá del potencial de los nuevos medios, el uso que de ellos se haga por usuarios activos depende en última instancia del grado de alfabetización digital y de las posibilidades reales de acceso, desigual como de todos es sabido (brecha digital). Como señala Winocur: “tener acceso a Internet tampoco garantiza la igualdad de oportunidades para informarse, pertenecer, debatir o simplemente jugar. El capital cultural y simbólico y los procesos de socialización tecnológica de jóvenes de diversa pertenencia sociocultural crean distintos contextos de apropiación de la cultura a través de Internet” (2006: 556). Por consiguiente, se puede afirmar que lo importante no es estar online (acceso), sino onuse (tipo de uso). En este sentido, Bukhingham (2008) considera que si bien en Europa o EEUU la mayoría de los jóvenes navega en Internet, la mayoría no hace usos especialmente innovadores o creativos. De hecho hay trabajos que muestran que, a pesar de ostentar esta denominación de generación red, las prácticas siguen siendo muy similares al consumo pasivo de medios (Cáceres, Ruíz y Brändle, 2011). Como se aprecia en la tabla 1, el uso intensivo de Internet caracteriza a los jóvenes de ambos países, que están online al menos una vez cada día, siendo mayoría los que están casi de manera “permanente” conectados al espacio virtual. De hecho, la media de tiempo de conexión al día supera las seis horas, tanto en España como en Colombia. Si se tiene en cuenta el tiempo dedicado a las ocupaciones cotidianas ineludibles (horas de sueño, aseo y cuidado personal, desplazamientos, etc.) refuerza la idea de que estamos ante jóvenes hiperconectados para los que entre vida presencial e interacción virtual, no hay solución de continuidad. Ello sin duda favorecido por la multiplicidad de espacios y dispositivos desde donde es posible conectarse: el hogar, el espacio de trabajo o estudio, espacios públicos y por supuesto el móvil (ubicuidad y movilidad). 5 Tabla 1. ¿Con que frecuencia te conectas a Internet? España Colombia Muchas veces al día 56,3% 45,2% Varias veces al día 34% 34,2% Al menos una vez al día 9,2% Menos de una vez al día 0,4% Ocasionalmente 0,2% Fuente: elaboración propia 15,5% 0,8% 4,3% En cuanto al uso que se le da a la red, los jóvenes de ambos países señalan, entre los principales motivos, aquellos que tienen que ver principalmente con la búsqueda de información, usos lúdicos y de entretenimiento e interrelación social. Tabla 2. ¿Cual dirías que son los tres principales motivos por el que te conectas a Internet? Motivos España Colombia Por diversión / distracción 73% 81,2% 79,5% 86,4% 17% 23,4% Para relacionarme con los demás 67,6% 77,3% Bajar películas, series, música 42,2% 58,1% Ver películas, series o escuchar música online Fuente: elaboración propia 46,8% 67,1% Para buscar información sobre temas de interés Subir videos o similares elaborados por uno mismo Como se ha afirmado, la red es para estos jóvenes una continuación de la vida offline. Las interacciones virtuales constituyen la manera en que los jóvenes construyen y manejan sus amistades y vida social y por ello las relaciones sociales se extienden a los mismos grupos con los que se vinculan presencialmente. Los jóvenes se relacionan fundamentalmente con grupos de allegados, en especial con amigos, no en vano a estas edades la amistad es un valor prioritario. En ambos países se observan tendencias similares, aunque en España parece que la reticencia a la relación con desconocidos virtuales es ligeramente menor. Tabla 3. ¿Me podría decir si te relacionas a través de la Red con…? Siempre Frecuentemente Algunas Veces España Colombia España Colombia Colombia España Nunca Colombia España Colombia Amigos 59,6% 72,1% 32,3% 19,5% 6,3% 5,9% 1,2% 2% 0,5% 0,4% Conocidos 11,7% 14,6% 37,1% 39,9% 36,4% 30,7% 12% 12,6% 0,3% 2,9% Compañeros 16,5% 29,8% 36,9% 42,6% 30,3% 20,2% 10,9% 6,5% 5,2% 0,8% Familiares 21,4% 30,8% 32,2% 29,4% 26,4% 25,1% 15,6% 12,6% 4,5% 2% 6 España Pocas Veces Pareja 30,3% Desconocidos 4,4% virtuales 43,2% 20,7% 23,4% 13,9% 10,2% 10,2% 8,5% 24,9% 14,7% 3,24% 10,7% 3,5% 12,5% 12,1% 25,9% 27,4% 46,6% 53,8% Fuente: elaboración propia Ahora bien cuando han sido preguntados a propósito del contexto en el que se sienten más cómodos a la hora de relacionarse, la mayoría admite que en las relaciones presenciales. Por ello, no se deben establecer determinismos a la hora de entender que las nuevas generaciones son online y las viejas son offline, ya que ambos espacios coexisten y ambas generaciones usan los dos. En todo caso, parece haber una lectura subyacente a estos datos, ya que una parte nada despreciable de los jóvenes de estos países consideran más fácil la interrelación social teniendo la mediación del ordenador. Tabla 4. Te resulta más fácil relacionarte en persona o virtualmente? España Colombia Personalmente 78,4% 75,8 21,6% 24,2 Virtualmente Fuente: elaboración propia Respecto a la percepción que los jóvenes de ambos países tienen de cómo son sus relaciones en Internet, no puede afirmarse que haya drásticas diferencias. Existe una percepción generalizada de que éstas son más controlables y más reflexivas en la red, incluso más sinceras. No ocurre igual respecto a la percepción de si son más íntimas y personales. En ambos casos, existe más desacuerdo que acuerdo con esta afirmación, en especial cuando se trata de valorar el grado de intimidad que permiten. Es también en este aspecto en el que la percepción de los jóvenes españoles y colombianos difiere más. Tabla 5. En qué medida dirías que gracias a las nuevas tecnologías y contenidos digitales tus relaciones sociales son…? Muy de acuerdo España Más 12,5% sinceras Más 13,4% controlables Más 9,6% personales Más 9,5% íntimas Más 16,4% Reflexivas De acuerdo Algo de acuerdo Poco de acuerdo Nada de acuerdo Colombia España Colombia España Colombia España Colombia España Colombia 14,8% 19,2% 17,2% 28,7% 26,7% 27,7% 26,3% 11,9% 15% 17,9% 27,5% 25,7% 30,7% 26,1% 18.6% 20,4% 9,8% 9,9% 13,3% 20,2% 13,5% 26% 24,6% 28,7% 27,7% 15,4% 20,9% 9,4% 15,9% 11,3% 23,8% 18,8% 31,2% 31,8% 19,5% 28,7% 13,6% 16,4% 15,9% 16,4% 26,3% 16,4% 23,4% 16,4% 20,9% Fuente: elaboración propia 7 2. LA PERCEPCIÓN DE LOS JÓVENES DE LO PRIVADO Y LO PÚBLICO EN INTERNET Para Boyd (2008) el sentido de lo público se modifica en el entorno virtual con respecto al contexto presencial debido a cuatro propiedades: a) Persistencia: si en el espacio de las relaciones cara a cara el discurso es efímero, se agota cuando acaba la interacción, en el espacio virtual permanece grabado para la posteridad. b) Posibilidad de búsqueda: no poder saber dónde está alguien físicamente, pero encontrar una huella digital es tan fácil como presionar unas cuantas teclas. c) Replicabilidad: lo que está en el entorno virtual puede ser copiado (fotos, direcciones, perfiles de redes sociales, etc.) d) Audiencias invisibles: a diferencia de los contactos cara a cara, en los espacios virtuales no podemos saber quién, dónde y cuándo está viendo algo relacionado con nuestra huella digital. La difusión de las TICs y su influencia en las formas de interacción social han derivado en cambios en lo que respecta al sentido que se le otorga al valor de la privacidad. Asistimos a una visible transformación de lo que se considera privado y público, haciéndose los límites entre ambos ciertamente difusos. Por ejemplo, antes de internet lo privado era habitualmente lo que solo se confiaba a los allegados, lo que no salía de un círculo acotado de personas; ahora, paradójicamente, para muchos individuos lo privado son aquellos contenidos que se “suben” a la Red y que no son accesibles a las personas que conocen en sus relaciones presenciales, sino solo para otros usuarios de la Red (Stern, 2008). Si bien este caso sólo contamos con datos de la muestra de Colombia, podemos observar cómo en la línea de lo expuesto anteriormente un tercio de los jóvenes sostiene que los contenidos publicados en la red son de carácter privado. Tabla 6. ¿Para ti lo que publicas en Internet es…? Porcentaje 70,4 Público Privado 29,6 Fuente: elaboración propia 8 En una sociedad hiperconectada, estar desconectado es sinónimo de invisibilidad, casi de inexistencia social. Y lo contrario, la visibilidad, requiere inexorablemente de una pérdida de la privacidad. En esta negociación entre lo privado y lo público, muchas personas están dispuestas a abrir “su vida cotidiana” a los ojos de todo aquel que quiera verla (Beer y Barrows, 2007). Lo que en todo caso, contrasta claramente con el férreo y disciplinado celo hacia la intimidad que creaba en las pequeñas comunidades el temor al “qué dirán”. De nuevo atendiendo a los datos del estudio realizado en Colombia, se aprecia cómo una amplia mayoría de jóvenes (93,7%) ha publicado en alguna ocasión contenidos, lo que denota una apertura de su privacidad. Tabla 7. ¿Has publicado contenidos en Internet? Porcentaje 93,7 Público Privado 6,3 Fuente: elaboración propia Aunque no disponemos de datos propios sobre los jóvenes españoles, los datos disponibles hasta la fecha vendría a confirmar en España el paralelismos entre la tendencia en Colombia y en España. Así, entre los datos recientemente publicados se destaca que “el 94,99% de los jóvenes andaluces se conectan a las redes sociales” y el “90% de ellos hacen un uso habitual de las redes sociales” (Colás et al. 2013:21) No obstante, como se desprende de estudios recientes (véase Observatorio de Redes Sociales, 2011), tras un primer momento de gran apertura y escasos filtros para controlar la privacidad, donde por ejemplo era habitual la “carrera” por alcanzar un gran número de “amigos” en la Red sin importar quiénes fueran, parece que actualmente la tendencia es hacia un mayor control, donde cada vez más personas gestionan de manera proactiva su privacidad, tanto desde las herramientas de bloqueo disponibles en las plataformas, como a partir de una actitud más cuidadosa en la difusión de información personal. Los jóvenes colombianos parecen seguir esta tendencia a la hora de publicar contenidos, teniendo como destinatarios especialmente aquellos grupos más cercanos. La apertura de los contenidos hacia los desconocidos puede reflejar un cierto deseo por ampliar las redes presenciales. 9 Tabla 8. Lo que públicas en Internet son contenidos para que los vean… Siempre Frecuentemente Amigos 83% 13% Algunas Veces 3% Conocidos 32% 33% Compañeros 37% Familiares 60% Pareja Desconocidos virtuales Pocas Veces Nunca 0% 1% 21% 8% 6% 30% 24% 5% 4% 21% 12% 6% 1% 67% 18% 7% 4% 4% 8% 5% 10% 17% 59% Fuente: elaboración propia Datos complementarios (no idénticos) para el caso de jóvenes en España pueden ser los motivos por los que los jóvenes se conectan a las redes sociales. Una gran mayoría declara que lo hace para “compartir experiencias” (82,8%) (Colás et al. 2013:20). En todo caso, una gran cantidad de información privada (pensamientos, perfil personal, fotografías, etc.) sigue estando abierta y accesible para cualquiera que tenga Internet. Quizá el deseo de los creadores de esos contenidos es que solo lo vean sus personas cercanas, pero finalmente lo que se está generando es una especie de “privacidad pública” (Weber y Mitchell, 2008). 3. PERCEPCIÓN DE LA VULNERABILIDAD Una de las consecuencias más visibles de esta apertura consciente o inconsciente de la privacidad en la red podría relacionarse con un mayor sentimiento de vulnerabilidad. En ambos países aproximadamente un tercio de los jóvenes experimentan este sentimiento de indefensión cuando usan la red. Tabla 9. ¿Te sientes vulnerable cuándo usas Internet? Sí No España 32,8 Colombia 35,5 67,2 64,5 Fuente: elaboración propia Esta sensación de desprotección podría derivarse de una pérdida de la intimidad al entablar relaciones virtuales. Una vez más encontramos con que nuestra comparación nos ofrece datos parecidos entre los dos países. Los jóvenes están muy divididos sobre si la intimidad puede verse afectada y, en consecuencia, hay una muy desigual percepción de la vulnerabilidad 10 Tabla 10. ¿Crees que puede verse afectada tu intimidad a través de las relaciones virtuales? España Colombia Mucho 12.9% 18,3 Bastante 26.3% 32,4 Algo 41.2% 35,1 Poco 13.8% 9,4 Nada 5.7% 4,9 Fuente: elaboración propia Cabe subrayar que es muy poca la gente que no ve ningún riesgo y considera que su intimidad no está afectada (en torno al 5% en ambos países). Y algo más de 2/3 de los jóvenes de ambos países consideran que la intimidad puede estar “algo” o “bastante” afectada. A nuestro juicio y pendiente de ulteriores análisis para estudiar posibles correlaciones entre determinados comportamientos y la percepción de vulnerabilidad, consideramos que existe un número importante de jóvenes que perciben riesgos para su intimidad. Con todo, investigaciones recientes apuntan a que los más jóvenes conocen los riesgos y beneficios de las redes sociales (Bernal y Angulo, 2013:29). Aunque una gradual toma de conciencia de los riesgos se debe a la propia experiencia (veremos a continuación los datos sobre el arrepentimiento por publicación de contenidos), también es necesario explorar la eficacia y extensión de campañas de sensibilización sobre los riesgos. En esa línea destacan iniciativas como las desarrolladas por protegeles.com, EU kids online, etc. Estas iniciativas de sensibilización han insistido en subrayar que entre los riesgos que podría entrañar el uso descuidado de la red estaría que muchos jóvenes no piensan en las consecuencias que puede implicar el subir un contenido a la red. Desconocen que cuando un contenido está en las redes el propietario pierde el control sobre el mismo1. 1 Como ejemplo puede servir el marketing viral desarrollado para la promoción del vídeo de sensibilización sobre los riesgos de publicar contenidos personales “think before you post” (http://www.youtube.com/watch?v=4w4_Hrwh2XI [28-­‐ IV-­‐ 2013] Existen diversas versiones de la campaña. También en castellano están disponibles vídeos: http://www.youtube.com/watch?v=qYyBm3fjgA8 [28-­‐IV -­‐2013]) 11 Pero como apuntamos, aunque es necesario estudiar el efecto de las campañas de sensibilización, también se puede afrontar la cuestión del aprendizaje de los riesgos desde la propia experiencia. En este sentido, más de 4 de cada 10 jóvenes colombianos reconoce haberse arrepentido de subir contenidos a la red. En España, el uso de internet parece más escrupuloso, ya que sólo 2 de cada 10 han publicado contenidos de los que posteriormente se han arrepentido. Estos datos demuestran que a este respecto la experiencia de los jóvenes de ambos países dos países es bastante diferente. Tabla 11. ¿Alguna vez has subido contenidos de los que te has arrepentido? España Colombia Sí No 17,8 42,2 82,2 57,8 Fuente: elaboración propia Se requiere una exploración de las causas de esta diferencia entre Colombia y España. No estamos en condiciones en este momento de explorar hasta que no hagamos un tratamiento más detallado de las matrices de datos que nos permitan estudiar posibles relaciones. Sólo podemos, por ahora, establecer algunas posibles hipótesis al respecto: podría tratarse de una diferencia de niveles diversos de sensibilización sobre el uso prudente de la red, como hemos apuntado. Podría tratarse también de una cierta mayor ocultación del arrepentimiento por parte de los españoles. Parte de la explicación podría encontrarse cuando les preguntamos sobre quién era el protagonista de esos contenidos, el nivel de arrepentimiento es mayor cuanto más cercana es la persona. De hecho hay una mayor arrepentimiento cuando los contenidos son propios o de los amigos. Y se trata de otro aspecto en el que encontramos significativas diferencias entre los dos países. El arrepentimiento respecto a la publicación de datos sobre uno mismo en España es muy elevado: tres de cada cuatro jóvenes se arrepiente de la publicación de contenidos relativos a sí mismo. Frente a un muy significativamente inferior 44% de los jóvenes colombianos. Es preciso explorar los motivos de varios aspectos de estos datos: en primer lugar del importante número de jóvenes que consideran que han dado un mal paso en la red. Al no contar con datos que nos digan si una vez cometido “un error” han aprendido; o si por el contrario consideran que siguen tropezando en la misma piedra. 12 Si bien existen diferencias apreciables, también es claro que son muchos los jóvenes que se arrepienten de haber publicado algo sobre ellos mismos (44%) en Colombia. Tabla 12. Relativos a… Amigos o conocidos Pareja Compañeros Familiares España Colombia 54% 42% 33,5% 29% 23% 24% 25% 21% De ti mismo 75,5% 44% Fuente: elaboración propia Subrayadas las diferencias y los retos investigadores que nos platean, no deja de ser verdaderamente sorprendente el paralelismo de algunas cifras entre los dos países. Por ejemplo el arrepentimiento por publicar contenidos relativos a los compañeros es casi idéntico en los dos países. El arrepentimiento por publicar contenidos sobre familiares o sobre la pareja son también muy cercanos en ambos países. Una vez más, como hemos visto a los largo de este trabajo parece que dos sociedades con algunas similitudes culturales, pero con notables diferencias, desarrollan patrones de actividad relativamente cercanos en los que merecería la pena profundizar. A MODO DE CONCLUSIÓN De lo hasta ahora expuesto y de los datos comparativos recogidos podemos extraer algunas conclusiones provisionales. Como ha indicado la reciente literatura, es una constante, y la hemos detectado en ambos países, que los nativos digitales son jóvenes hiperconectados para los que no existe solución de continuidad entre vida presencial y virtual. Podemos señalar que no existen diferencias importantes en cuanto al uso que los jóvenes españoles y colombianos hacen de estos nuevos medios. Es interesante subrayar que los nativos digitales valoran los contextos presenciales de interacción. Sin renunciar a sus relaciones en la red, aprecian notablemente la relación cara a cara porque les facilita la vinculación social. Estos datos hablan de cierta madurez y lucidez en el uso de las tecnologías que son vividas como parte, no como alternativa, sino complemento de la vida presencial. No existen grandes 13 diferencias entre los jóvenes españoles y colombianos a la hora de valorar la cualidad de sus relaciones en la Red. Sin embargo, podemos apreciar algunas diferencias: la intimidad que se atribuye a las relaciones en Internet es un punto en el que los españoles se apartan de los jóvenes colombianos porque estos entienden que las relaciones virtuales son menos íntimas. Es significativo que el 70% de los jóvenes colombianos consideren que lo que publican en la red es público y quizá una posible exploración futura debería llevarnos a acabar de aclarar el alcance la consideración de íntimo, privado y público, contando también con una recogida de datos en España. Esta diversa percepción de la intimidad y el semejante uso que se hace en ambos países, nos ha llevado a preguntar sobre la vulnerabilidad percibida y sobre los riesgos. Es interesante subrayar que, aunque nos encontramos con una percepción algo diferente sobre la intimidad de las relaciones, sin embargo hemos podido comprobar que existe una percepción semejante de los riesgos. No obstante, la percepción de los riesgos requiere una mayor investigación. Por una parte, podría explicarse por la eficacia de las campañas de sensibilización como las comentadas, pero ello requiere mediciones de extensión y eficacia que por el momento no se han realizado; y también podrían haberse aprendido los riesgos por propias experiencias negativas. De ahí nuestra investigación sobre el arrepentimiento de haber publicado ciertos contenidos. Los datos en este caso son interesantes: por una parte existen semejanzas muy llamativas entre los dos países. En algunos casos los datos con prácticamente idénticos, por ejemplo en lo referido a arrepentirse sobre la publicación de datos sobre los compañeros; en otros casos existen diferencias importantes como el arrepentimiento sobre los datos sobre uno mismo. Estas diferencias requieren una investigación más detallada. Pensamos que los elementos en los que se aprecia una mayor coincidencia deben ponerse en comparación con países de culturas los más diversas posibles porque de confirmarse las tendencias estaríamos ante patrones de comportamientos muy estables con independencia de la cultura del entorno. 14 REFERENCIAS Alonzo, M. y Aiken, M. (2004) “Flaming in electronic communication”, Decision Support Systems , nº36, pp. 205-213. Area, M. y Pessoa, T. (2012) “De lo sólido a lo líquido: Las nuevas alfabetizaciones ante los cambios culturales de la Web 2.0”, Comunicar, vol. XIX, nº38, pp.13-20. Beer, D. y Burrows, R. (2007) “Sociology and, of and in Web 2.0: Some Initial Considerations. 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