CRISIS DE RENTABILIDAD Y ESTRATEGIAS DE LA HORTICULTURA FAMILIAR INTENSIVA ALMERIENSE Marta Soler Montiel, Dpto. Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla, Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad de Sevilla, Avda. Ramón y Cajal nº 1, 41018 Sevilla. Correo electrónico: [email protected] Manuel Delgado Cabeza, Dpto. Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla, Correo electrónico: [email protected] David Pérez Neira, Dpto. Economía y Estadística, Universidad de León, Correo electrónico: [email protected] Alicia Reigada Olaizola, Dpto. Antropología Social, Universidad de Sevilla, Correo electrónico: [email protected] Resumen La agricultura intensiva bajo plástico de Almería es uno de los enclaves hortícolas más importantes de Europa. Integrada en los circuitos de las cadenas agroalimentarias globales, la capacidad productiva local se basa en el uso intensivo del territorio y los recursos naturales, así como en crecientes requerimientos de capital y trabajo. Pese a las elevadas necesidades de trabajo asalariado y la intensificación productiva, la mayoría de los invernaderos almerienses continúa siendo de propiedad y gestión familiar. La caída sostenida de los precios percibidos por los agricultores, unida al crecimiento de los costes de cultivo, evidencian la crisis de rentabilidad de este modelo de agricultura intensiva. Esta ponencia analiza las estrategias que está siguiendo la agricultura familiar en respuesta a esta crisis, así como las consecuencias socioeconómicas y ambientales. Estas estrategias se centran en el incremento de la superficie cultivada, la búsqueda de nichos de mercado como son el cultivo de variedades especiales, así como en profundizar la intensificación de la producción en nuevos invernaderos y con un uso intensivo de insumos con la finalidad de obtener un mayor control del proceso de producción y el incremento de la producción. Las consecuencias de estas estrategias apuntan a una profunda crisis socioeconómica, dadas las bajas rentas de la agricultura familiar, que agrava tanto el conflicto capital-trabajo como el conflicto capital-naturaleza y que se esconde tras el creciente endeudamiento familiar. Los resultados se basan en entrevistas cualitativas realizadas a agente locales, agricultores, 1 trabajadores, representantes de asociaciones y cooperativas, así como en datos económicos cuantitativos de tres casos de estudio de las campañas 2012-2013 y 2013-2014. Palabras clave: Enclaves productivos agrícolas, cadenas agroalimentarias globales, horticultura intensiva, agricultura familiar, inmigrantes agrícolas Financiación: Esta investigación se enmarca en el proyecto «Sostenibilidad social de los nuevos enclaves productivos agrícolas: España y México (ENCLAVES)», financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación 2012-2014 (CS0211-2851). La participación de Alicia Reigada Olaizola se enmarca además en el plan del trabajo del Contrato Postdoctoral de Acceso del V Plan Propio de la Universidad de Sevilla A. El contexto de la investigación La agricultura intensiva bajo plástico de Almería es uno de los enclaves hortícolas más importantes de Europa. En el ámbito local, el sistema productivo almeriense es un espacio altamente representativo de la especialización productiva agraria de Andalucía en torno al olivar y las hortalizas. Con una población que es el 18% de la española, en las campañas 2012-2013 y 2013-2014 se localizó en Andalucía el 36%1 de la producción estatal de hortalizas. A su vez, en este período la producción media ha sido en Almería de 3,1 millones de toneladas por campaña, de modo que el sistema productivo almeriense, en 28.805 hectáreas, un 0,9 % de la superficie cultivada en Andalucía, ha generado el 19% del volumen total de la producción agrícola andaluza total. Almería produce el 58,5%, de la producción andaluza de hortalizas con sólo un 23,1% de la superficie de estos cultivos. Esta fuerte concentración espacial de la producción está asociada a los altos rendimientos por hectárea (109,5 t/ha) que en Almería son más de dos veces y media superiores a los rendimientos de las hortalizas en Andalucía (41,6 t/ha), cercanos a la media española (41,7 t/ha). Esta intensidad en la producción está acompañada de una fuerte especialización en muy pocos cultivos, sólo cuatro, tomate (26,1%), pimiento (20,0%), pepino (13,8%), y calabacín (11,4%), representan el 71,3% de la producción total almeriense. La capacidad productiva local se basa en el uso intensivo del territorio y los recursos naturales, así como en crecientes requerimientos de capital y trabajo (López Gálvez y Naredo, 1996; López Gálvez et al. 2000; Oliver, 2004; Delgado y Aragón, 2006) generando unas relaciones laborales marcadas 1 Las cifras de este apartado provienen de MAGRAMA (2014), CAP (2013) y Cajamar (2013, 2014). 2 por la extrema desigualdad socioeconómica y étnica (Martínez Veiga, 2001, Martín et al. 1999) en unos invernaderos que continúan siendo en su mayoría de propiedad y gestión familiar. Estas características de la horticultura almeriense apuntan a la insostenibilidad social y ambiental como han argumentando los trabajos antes citados, aunque trabajos de investigadores locales han argumentado recientemente la sostenibilidad del modelo (Galdeano-Gómez et al., 2012). Existe pues un debate abierto en torno a la sostenibilidad y el papel de la agricultura familiar de horticultura intensiva en Almería en el que se enmarca este trabajo. B. Hipótesis y pregunta de investigación Los datos de campaña aportados por la Fundación Cajamar (2013, 2014), muestran la caída sostenida de los precios percibidos por los agricultores y el incremento de los rendimientos como estrategia productivista defensiva2. Sin embargo, el incremento de la producción es contrarrestada por la caída de los precios de forma que los ingresos por hectárea crecen a penas un 13% desde 1975 y desde 1996 muestran una clara tendencia negativa. Por otro lado, el crecimiento de los costes de cultivo, que se constata año a año de forma moderada pero constante, presiona a la baja los márgenes que genera la agricultura intensiva almeriense. Si consideramos la evolución de ingresos y gastos por hectárea para una explotación tipo (ibid.), se pone de manifiesto la crisis de rentabilidad de los invernaderos de Almería, prendidos en una pinza –costes de explotación crecientes y precios percibidos decrecientes-, que genera un progresivo estrangulamiento de los márgenes (Delgado et alt., 2015). Partiendo de la hipótesis de la crisis de rentabilidad de la agricultura intensiva almeriense planteamos como pregunta de investigación si esta crisis de rentabilidad está siendo percibida y asumida por la agricultura familiar y cuáles están siendo las estrategias de respuesta a la misma. C. Metodologías y fuentes de datos Los resultados se basan en datos cuantitativos y cualitativos. A partir de visitas periódicas y entrevistas a los agricultores, fichas de campo y facturas de consumo de insumos se han calculado ingresos, costes y márgenes, siguiendo la metodología de la contabilidad de costes directos3, para las 2 La serie de índices de Cajamar, con base 100 en el año 1975, muestra el fuerte descenso de los precios percibidos por los agricultores siendo igual a 53 en la campaña 2013-2014, de modo que ahora los agricultores perciben una cantidad monetaria por cada kilo producido que se aproxima a la mitad de la que percibían cuatro décadas atrás. En el mismo periodo, la producción se multiplica por 4,77, la superficie por 2,21 y los rendimientos (t/ha) por 2,16. 3 La contabilidad analítica estudia los distintos cultivos calculando los ingresos, costes variables (vinculados al volumen de producción), costes fijos (independientes del volumen de producción), margen bruto (ingresos-costes variables), renta disponible (margen bruto - costes fijos), amortizaciones (consumo de capital fijo) y margen neto (renta disponibleamortizaciones). El margen neto estima la remuneración de la mano de obra familiar. La metodología de costes directos 3 campañas 2012-2013 y 2013-2014 en 3 casos de estudio. Esta información cuantitativa se ha completado con entrevistas cualitativas realizadas a los agricultores y otros agentes locales. D. Resultados En la tabla I se resumen los resultados económicos de los tres casos de estudio. El caso 1 representa el tipo de agricultura más común en Almería, cultivando en invernaderos de tipo "raspa y amagado"4 y especializada en un cultivo, el pimiento, aunque ocasionalmente se diversifique buscando reducir el riesgo e incrementar ingresos. El caso 2 es el caso de un agricultor especializado en un nicho de mercado, en este caso el del tomate raf5. El caso 3 es el de un agricultor cuya estrategia se centra en el crecimiento y la inversión en nuevos invernaderos "multitúnel". Este agricultor cultiva hasta 8 variedades anuales de 3 cultivos en 4 invernaderos, dos del tradicional "raspa y amagado" y otros dos del innovador y minoritario "multitúnel". Esta diversificación de ingresos trata de orientarse a cultivos especiales de alto precio como estrategia de nichos de mercado e incremento de escala. Caso 1. Agricultura especializada en invernadero “raspa y amagado”. Es el tipo de agricultura más común en Almería. Este agricultor, con una superficie de 1,25 hectáreas, cultivó en la campaña 2012-2013 judías, berenjenas y pimientos y en la campaña 2013-2014 exclusivamente pimientos. De media, este agricultor obtiene unos ingresos de cerca de 108.000 €/ha y 0,97 €/kg, siendo los costes totales6 de 72.500 €/ha y 0,65 €/kg, un 67,3% de los ingresos. La remuneración de la mano de obra asalariada representa el 45,5% de los costes totales, seguida de amortizaciones (12,8%), la fertilización (8,4%), las semillas (7%) y la lucha contra plagas y enfermedades (6,6%) que en total suman cerca del 80% de los costes totales. La renta disponible7 se estima en 44.700 €/ha y 0,4 €/kg, mientras que el margen neto se estima en 35.300 €/ha y 0,32 €/kg. implica imputar los costes indirectos y los costes comunes a los distintos cultivos. Los criterios de imputación según parcelas ha sido la superficie, asignándose entre cultivos en una misma parcela según tiempo e ingresos. 4 Para una descripción de los distintos tipos de invernadero en Almería Valera et alt. (2014). 5 El tomate raf es una variedad de tomate mejorado, pero no híbrido, a partir de variedades tradicionales de la Vega de Almería. Se caracteriza por su resistencia a la salinidad de las aguas, adaptándose a las condiciones agroclimáticas del levante almeriense. En los últimos quince años, este tomate se ha popularizado como cultivo especial, pese a su delicadeza y bajos rendimientos, por su elevado precio. El éxito de las ventas reside en sus características organolépticas de aroma y sabor. Actualmente, los precios de venta en origen del tomate raf se han reducido, aunque continúan pagándose a precios superiores al de otras variedades. 6 Costes variables, costes fijos y consumo de capital fijo o amortizaciones. 7 Al no disponer de datos de amortizaciones de préstamos, este flujo está sobre estimado. 4 Caso 2. Buscando un nicho de mercado: el tomate raf. El agricultor del caso 2 cultiva un invernadero de 1,4 hectáreas que de media generó unos ingresos de 61.800 €/ha y 0,99 €/kg, ascendiendo los costes totales a 51.800 €/ha y 0,85 €/kg. Los principales costes son la mano de obra asalariada (39,14%), el consumo de capital fijo (18,8%), la fertilización (16,40%), los fitosanitarios (5,9%). En este caso, los costes de mano de obra asalariada tienen un menor peso debido a la mayor participación de la familia en los trabajos del invernadero. La renta disponible se estima en 19.800 €/ha y 0,30 €/kg y el margen neto en 10.000 €/ha y 0,14 €/kg. Tabla I. Resultados económicos. Media campañas 2012-2013 y 2013-2014 (miles €/ha) Ingresos Semillas y plantones Fertilizantes Fauna Auxiliar Fitosanitarios Energía Agua Plásticos Materiales y varios Alquiler de maquinaria Retirada de residuos Mano de obra asalariada Total costes variables directos Margen Bruto Gastos financieros y alquileres Impuestos Reparaciones Seguros Otros servicios contratados Total costes fijos Renta disponible Amortizaciones Margen Neto Caso 1 107,9 5,1 6,2 1,1 3,7 3,4 3,0 0,9 2,6 0,3 0,8 33,2 60,2 47,7 1,9 0,2 0,8 0,0 0,6 2,9 44,7 9,4 35,3 Caso 2 61,8 2,9 8,5 0,1 3,0 2,5 0,2 1,0 1,9 0,0 0,2 20,3 40,6 21,2 0,0 0,2 0,7 0,0 0,6 1,4 19,8 9,8 10,0 Caso 3 112,4 19,9 6,6 2,8 2,6 9,5 0,6 1,0 2,6 0,0 1,4 38,0 85,0 27,4 7,3 0,4 2,2 1,5 0,8 12,1 15,4 15,5 -0,2 Fuente: Elaboración propia Caso 3. Crecimiento e inversión en nuevos invernaderos “multitúnel”. De media, este agricultor obtiene uno ingresos de 112.200 €/ha, los más altos de los tres casos, y 0,66 €/kg, los más bajos de los tres casos. Los costes totales se estiman en 112.600 €/ha y 0,66 €/kg por lo que el resultado es un margen neto negativo, aunque la renta disponible es positiva, estimada en 15.400 €/ha. Los principales costes muestran diferencias en la estrategia productiva de este agricultor. Así, la mano de 5 obra representa el 33,8% de los cotes, las semillas el 17,8% y las amortizaciones el 13,8%, seguida de la energía que aporta el 8,5% de los costes totales, seguida de la fertilización (5,8%). El mayor peso de las amortizaciones refleja la estrategia de crecimiento en escala vinculado al multitúnel con calefacción que explica además el elevado coste energético. La apuesta por la diferenciación del producto se refleja en el elevado coste de las semillas. La estrategia se muestra arriesgada ya en una las campañas el margen neto es negativo mientras que en la otra aunque positivo, es más bajo que el obtenido en los otros dos casos, estimado en 9.500 €/ha. E. Discusión y conclusiones Los resultados de los casos de estudio presentados confirman la crisis de rentabilidad. Los bajos márgenes netos indican que los agricultores obtienen ingresos familiares en ausencia de beneficio empresarial. Los ingresos percibidos son superiores a los ingresos medios en el medio rural (la renta de referencia se estima en torno a 28.300 €) pero no se generan rentas del capital. Una hipótesis es que la crisis de rentabilidad no está siendo percibida por los agricultores por la discrepancia en los flujos monetarios entre la renta disponible (dinero disponible para el gasto por parte de la familia) y el margen neto (retribución de la mano de obra familiar una vez detraído el consumo de capital fijo medido por las amortizaciones). Si los agricultores estiman sus ingresos a partir de la renta disponible y disponen de estos fondos para atender las necesidades familiares, además de para la devolución de los créditos, sin ahorrar, se estaría produciendo una situación de descapitalización y creciente endeudamiento, que es insostenible a largo plazo. La agricultura intensiva almeriense vive, pues, una situación de vulnerabilidad y fragilidad económica. Sin embargo, las estrategias activas desarrolladas por los agricultores ponen de manifiesto que la crisis, entendida como inestabilidad y vulnerabilidad económica, sí es percibida por los agricultores. El incremento de la superficie cultivada, la búsqueda de nichos de mercado como son el cultivo de variedades especiales, así como el profundizar la intensificación de la producción en nuevos invernaderos y con un uso creciente de insumos con la finalidad de obtener un mayor control del proceso de producción y el incremento de la producción, así como la intensificación basada en el trabajo asalariado inmigrante son rasgos claros de la asunción de los principales rasgos de la agricultura industrializada, según es tipificada por van der Ploeg (2008). Esta respuesta activa de afrontar la crisis, contradictoriamente, la reproduce y amplía en la medida en que consolida la tendencia de precios decrecientes y costes crecientes que vive la agricultura intensiva almeriense. También muestra que, aunque inmersos en un modo de agricultura industrializado, la respuesta de 6 los agricultores no es netamente empresarial. Los agricultores almerienses, según muestran los estudios de caso estudiados, no tienen como objetivo maximizar el beneficio empresarial entendido como rentas del capital, sino obtener una renta familiar estable y suficiente. Esta lógica familiar, no empresarial, es central a la hora de explicar la dinámica actual de la agricultura intensiva almeriense y de forma más amplia el funcionamiento de la cadena global hortofrutícola en la que está inmersa. Solo desde una lógica no empresarial se puede mantener la situación de reducción de precios y márgenes que explica la rentabilidad de los eslabones previos y posteriores de la cadena global hortofrutícola en la que está inserta Almería. A la vez, en el ámbito local se está agravando el conflicto capital-naturaleza con un uso creciente de los recursos naturales y un consumo también creciente de energía y materiales, y se profundiza el conflicto capital-trabajo tanto del propio trabajo familiar que compite con las propias necesidades materiales del modelo de producción como de éste con el trabajo asalariado en su mayoría población inmigrante en abierta competencia por el reparto de las rentas del trabajo. Bibliografía CAP (2013): Anuario de Estadísticas Agrarias y Pesqueras de Andalucía 2012, Sevilla, Consejería de Agricultura y Pesca, Junta de Andalucía (en línea) http://www.juntadeandalucia.es/agriculturaypesca/portal/servicios/estadisticas/estadisticas/agrarias/re sumen-anual.html Delgado, M.; Aragón, M.A. (2006). Los campos andaluces en la globalización. Almería y Huelva, fábrica de hortalizas en Etxezarreta, M. (coord.): La agricultura española en la era de la globalización. Sec. General Técnica. Ministerio de Agricultura y Pesca Delgado Cabeza, M., Reigada Olaizola, A., Soler Montiel, M., Pérez Neira, D. (2015): Medio rural y globalización. Plataformas agroexportadoreas de frutas y hortalizas: los campos de Almería PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global nº 131 p. 35-48 Fundación Cajamar (2013). Análisis de la campaña hortofrutícola de Almería 2012-2013 (en línea) http://www.publicacionescajamar.es/pdf/series-tematicas/informes-coyuntura-analisis-decampana/analisis-de-la-campana-hortofruticola-14.pdf Fundación Cajamar (2014) Análisis de la campaña hortofrutícola de Almería 2013-2014 (en línea). http://www.publicacionescajamar.es/pdf/series-tematicas/informes-coyuntura-analisis-decampana/analisis-de-la-campana-hortofruticola-13.pdf 7 Galdeano-Gómez, E., Aznar-Sánchez, A., Pérez-Mesa, C. (2013). Sustainability dimensions related to agricultural-based development: the experience of 50 years of intensive farming in Almería (Spain) International Journal of Agricultural Sustainability, 11 (2), 125-143 López Gálvez, J. Molina Morales, A.; Jaén García, M.; Salazar Mato, F. (2000). Análisis económico y ambiental en Agronomía. Ed. Analistas económicos de Andalucía. López-Gálvez, J.; Naredo, J.M. (1996). Sistemas de producción e incidencia ambiental del cultivo en suelos enarenado y en sustratos. Fundación Argentaria. Visor MAGRAMA (2014). Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en España 2013. http://www.magrama.gob.es/es/ministerio/servicios/publicaciones/memoria2013_cap.aspx Martín, E., Castaño, Á. y Rodríguez, M. (1999). Procesos migratorios y relaciones interétnicas en Andalucía: Una reflexión sobre el caso del Poniente almeriense desde la antropología social. Madrid: OPI, MTAS. Martínez Veiga, U. (2001). El Ejido. Discriminación, exclusión social y racismo. Madrid: La Catarata. Oliver, A. (2004). Análisis de la rentabilidad del agricultor en el campo almeriense en Anuario de la Agricultura Almeriense Ed. La voz de Almería. Ploeg, J.D. van (2008): The New Peasantries. Struggles for Autonomy and Sustainability in an Era of Empire and Globalization, London and Sterling, VA, Earthscan Valera, D.L.; Belmonte, L.J.; Molina, F.D.; López Martínez, A. (2014). Los invernaderos de Almería. Análisis de su tecnología y rentabilidad. Cajamar, Serie Economía nº 21 (en línea) http://www.publicacionescajamar.es/series-tematicas/economia/los-invernaderos-de-almeria-analisisde-su-tecnologia-y-rentabilidad/ 8
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