XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? Un estudio sobre las transiciones al mercado laboral en España del 2006 al 2016 Juan Ramón Jiménez García ([email protected]) RESUMEN 1 El mercado laboral español ha sufrido grandes cambios en los últimos años caracterizado por una presencia cada vez más numerosa de las mujeres entre las diferentes ocupaciones. A pesar de estos avances, las desigualdades de género en el mercado de trabajo siguen afectando notoriamente a las mujeres que están sobre-representadas en el trabajo a tiempo parcial, en los contratos temporales y en las categorías laborales más bajas (Guner, Kaya y Sanchez, 2014; Ministerio de Empleo y Seguridad Social, 2015). Esta investigación analiza los comportamientos discriminatorios por motivos de género que puedan darse por parte de los empleadores en la entrada de las personas al mercado laboral, conociendo las características individuales y estructurales que determinan las transiciones del desempleo al empleo a nivel individual. Para ello se ha recurrido a dos corpus teóricos constituidos por la Teoría del Capital Humano (Becker, 1993; Huffman, 2013; Nawakitphaitoon, 2014) y por las teorías de los prejuicios, estereotipos y discriminación (Arrow, 1973a; Fiske, 1998). El supuesto de partida de la investigación es que con el mismo nivel de Capital Humano, los hombres encontrarán realizarán en mayor proporción que las mujeres un empleo, cuando realicen la transición del desempleo al 1 N. del A.: El presente borrador constituye el planteamiento del primer artículo de tesis que trata sobre las barreras invisibles para la igualdad de género en el mercado laboral. En él pretendo analizar, de un modo introductorio, a partir de los datos brindados por la Encuesta de Población Activa (INE, 2016) el conjunto de transiciones del desempleo al empleo que se han dado en España desde el 2006 al 2016. El principal objetivo es conocer los condicionantes individuales y estructura les que permiten que los sujetos realicen dicha transición. Estas características fundamentales deben ser conocidas para desarrollar los siguientes artículos que tengo planteado presentar a lo largo de mi formación predoctoral, cuya ambición máxima es identificar el uso –si los hubiese– de estereotipos, conductas discriminatorias y prejuicios limitadores de las carreras laborales de las mujeres, que puedan darse tanto en la entrada en el mercado laboral como en la promoción dentro de las organizaciones. Par a ello, en este documento se proponen diferentes vías a debatir para poder dilucidar a nivel exploratorio el conjunto de barreras diversas que actúan limitando las carreras laborales de la población activa en España. Todos los comentarios, críticas y sugerencias serán bienvenidas, especialmente las que se refieran a la parte metodológica. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? empleo. Para la comprobación empírica se comparan, a partir la Encuesta de Población Activa (INE, 2016), el conjunto de transiciones que se han dado del desempleo al empleo en España del 2006 al 2016. La técnica analítica seleccionada para el desarrollo empírico de la cuestión es la regresió n (Jovell, 2014). De esta manera, mediante la construcción de generaciones ficticias, se conocerán los patrones que influyen en la probabilidad de que un sujeto realice una transición del desempleo al empleo en el mercado laboral en función de un conjunto de variables contextuales, familiares e individuales. Los resultados preliminares muestran cómo la gran recesión ha afectado negativamente tanto a hombres y mujeres a la hora de encontrar un empleo, siendo ellas las que peores condiciones tienen. Por otro lado, los resultados muestran cómo un mayor nivel educativo en las mujeres, consigue reducir la brecha de género. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? INTRODUCCIÓN En 1933, Margarita Comas publicó en la revista de Pedagogía 2 “la coeducación de los sexos”. Con esta obra se pretendía, tras realizar un estudio exploratorio, dar los primeros pasos y los primeros argumentos científicos para acabar con la segregación sexual que se daba entre niños y niñas en las escuelas españolas. La coeducación por entonces se concebía como “la educación de niños y niñas (y también como es natural, de hombres y mujeres jóvenes) reunidos desde la primera infancia, a la edad adulta, sin que ninguno de los sexos sea segregado, aprendiendo muchas materias y compartiendo muchos juegos en común” (Woods, 1919). Para Margarita, el primer paso para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres adultos, pasaba porque niños y niñas tuviesen las mismas oportunidades escolares, y de esta forma pudiesen en su adultez tener, algún día, los mismos trabajos y las mismas responsabilidades. Casi 90 años más tarde, el sistema educativo español ha sido modificado por completo. La segregación imperante durante los años 30 del pasado siglo apenas existe en las edades escolares, y niños y niñas tienen3 a día de hoy las mismas oportunidades para estudiar y formarse. Sin embargo, tras décadas de lucha legal y cultural en pro de la igualdad de género (Cotter, Hermsen y Vanneman, 2011), ¿podemos afirmar que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades en el mercado de trabajo? ¿Han conseguido los avances en el sistema educativo alterar los esquemas tradicionales de la división del trabajo y de las ocupaciones en base a criterios sexuales? Con el objetivo de dar respuestas a estos interrogantes surge esta investigación. A modo preliminar, estos interrogantes iniciales podrían ser fácilmente respondidos, ya que si nos fijamos en la realidad del mercado de trabajo, la respuesta parece ser clara: Las mujeres en España están sobre-representadas en el trabajo a tiempo parcial, en los 2 La revista Pedagogía fundada en 1922 por Lorenzo Luzurriaga, constituyó el máximo reflejo del movimiento pedagógico contemporáneo español. 3 En el Estado español aún se dan algunas escuelas subvencionadas públicamente, en las que se sigue segregando a niños y niñas, aunque a día de hoy son minoría. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? contratos temporales y en las categorías laborales más bajas (Ministerio de Empleo y Seguridad Social, 2015). Además, perciben una media salarial muy inferior a la de los hombres realizando la misma actividad (INE, 2011). Esta desigualdad supone el mayor impedimento para que hombres y mujeres tengan las mismas ocupaciones, las mismas oportunidades, los mismos salarios, el mismo prestigio y el mismo poder (Jarrel y Stanley, 2004). Sin embargo, tras la irrupción de la Gran Recesión de 2008 parece ser que el mercado de trabajo está cambiando. El acuciado desempleo ha afectado directamente a la población masculina y al modelo del hombre como proveedor (Garrido y Gutiérrez, 2016), haciendo que por primera vez en la historia hombres y mujeres tengan casi las mismas tasas de ocupación. Esta situación que puede parecer el inicio de un proceso de cambio legal y cultural de la fuerza de trabajo en pro de la igualdad de género (Kane, 2000; Cech, 2013), merece ser estudiada. El debate teórico de la cuestión ha sido ampliamente debatido, y las tesis que sostienen que una mayor cualificación de las mujeres genera un aumento y mejora de la igualdad de género (Becker, 1983) , choca frontalmente con aquellas que sostienen el funcionamiento del mercado laboral mediante mecanismos de discriminación (Pager, 2009; Baert, 2007; Mastekaasa y Melson, 2014).Por ello es deber de la sociología comprobar el papel que tienen actualmente los estudios y la formación los individuos sobre sus capacidades para encontrar un empleo. En esta investigación se pretende, mediante un armazón teórico que analice la empleabilidad y las transiciones de hombres y mujeres al mercado laboral, conocer en profundidad las singularidades del mercado de trabajo en España. El análisis empírico se ha realizado mediante la Encuesta de Población Activa –EPA a partir de ahora– (INE, 2016). En él, gracias a la construcción de generaciones ficticias, se analizarán las dinámicas durante los últimos diez años –2006-2016– , para así (1) medir y evaluar el impacto del aumento educativo medio de las mujeres sobre los hombres en relación al acceso al mercado laboral, y (2) examinar el impacto de la gran recesión sobre el mercado de trabajo español. Gracias a perspectiva temporal de los datos y a las técnicas de regresión logística propuestas para el análisis (Agresti, 1990; Jovell, 2014), se pretenden analizar las asociaciones estadísticas a lo largo del tiempo y poder elaborar Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? modelos estadísticos que expliquen las probabilidades que tiene n hombres y mujeres para realizar una transición del desempleo al empleo, tanto antes, como después de la Gran Recesión. De esta manera, será por tanto excluido del análisis el conjunto de desigualdades que puedan darse en la promoción interna y en los sucesivos pasos que se den después del acceso al mercado de trabajo. La estructuración de este trabajo es la siguiente: Primero, se comenzará haciendo una descripción de las características del mercado de trabajo en España; ulteriormente se realizará un repaso de los diferentes derroteros teóricos que han sido expuestos desde las Ciencias Económicas y la Sociología para explicar las transiciones laborales del desempleo al empleo, así como las diferencias de género que se dan en el mercado laboral; posteriormente será descrita la metodología y el conjunto de datos seleccionados para el análisis empírico; finalmente, serán expuestos los resultados, las limitaciones del estudio y la bibliografía. EL MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA El mercado laboral español constituye uno de los más inestables de la Eurozona (Caliendo, 2016). A diferencia de otros modelos de mercados de trabajo, en España el número de empleos parece depender directamente del ciclo económico global. En épocas de expansión económica consigue generar muchísimos empleos. Sin embargo, esta situación choca con la dura realidad a la que se enfrenta el empleo en periodos de recesión. Como muestran las series de la EPA(INE, 2016), en España el nivel de paro era del 8% en el 2006, y actualmente se encuentra entre el 22-24%. Tasas que se encuentran muy por encima de casi todos los países de la Eurozona, y que tras ocho años de recesión económica, no parecen mostrar síntomas de mejora. Esta inestabilidad, ha conseguido que desde el inicio de la gran recesión de 2008, se haya transformado la complexión del mercado de trabajo, dejando actualmente una situación en la que hombres y mujeres tienen casi las mismas tasas de ocupación. Este hecho parece estar producido por un incremento de la implicación de las mujeres en las esferas productivas (Halldén, Levanon y Kricheli-katz, 2015) y por el gran desempleo que sobre todo ha castigado y castiga a la población masculina menos cualificada Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? (Garrido y Gutiérrez, 2016). No obstante, a estos posibles factores cabría sumarles el posible impacto que ha podido tener la conocida como Ley de igualdad y el creciente número de mujeres que consiguen alcanzar estudios universitarios. Actualmente las mujeres están teniendo una representación cada vez más notoria en la educación reglada. Concretamente como se puede apreciar, las mujeres constituyen en la actualidad el 60% del total de egresados del sistema universitario. Sin embargo, a pesar de que los niveles educativos entre hombres y mujeres se hayan igualado en los últimos años (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2016), la segregación que se da entre las diferentes ocupaciones sigue permaneciendo latente (Comisión Europea, 2015). De las 169 ocupaciones analizadas según la Clasificación Nacional de Ocupaciones (INE, 2011) –a partir de ahora CNO – sólo 39 podrían considerarse como ocupaciones mixtas, cantidad ínfima sobre las 99 ocupaciones masculinizadas y las 30 feminizadas 4 . Esta situación hace que se mantenga e incluso aumente la desigualdad entre hombres y mujeres, ya que además de que las ocupaciones feminizadas son las que tienen peores condiciones salariales, de oportunidades de promoción, autoridad y estatus (De Ruijter, Van Doorne-Huiskes y Schippers, 2003; Abendroth et al., 2013), son las que están más expuestas al estrés, la presión y a un esfuerzo mayor (Mastekaasa y Melson, 2014). A esta desigualdad, se le suma la incompatibilidad que se da para conciliar de manera responsable e igualitaria las obligaciones del mercado productivo y reproductivo. Incompatibilidad que se ve sobre todo soportada mayoritariamente por las mujeres, que debido a las responsabilidades familiares y al cuidado de personas –tanto de mayores como de niños y niñas– se ven imposibilitadas para participar en el mercado de trabajo i. Por ello, ante esta situación en la que cada vez más mujeres alcanzan una formación reglada superior a la de sus coetáneos masculinos y mientras se mantienen los niveles de segregación horizontal y vertical (Martín-Llaguno y Navarro-Beltrá, 2015; Comisión Europea, 2015) cabe preguntarnos ¿tienen hombres y mujeres las mismas oportunidades laborales? 4 información extraída a partir de los análisis descriptivos de la EPA desagregada a tres dígitos del primer trimestre de 2016. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? Debido a la amplitud de la cuestión y a las limitaciones impuestas por el tiempo, en esta investigación no se van a analizar el conjunto de procesos presentes en el mercado laboral para establecer una comparativa entre hombres y mujeres. En su lugar, se ha decidido abordar (1) el conjunto de probabilidades que tiene una persona para realizar una transición del desempleo al empleo. La justificación del problema a abordar reside, por un lado en la realidad que cada vez más personas tienen en el mercado de trabajo en España, en el que se ha normalizado el hecho de tener periodos de intermitencia entre el empleo y el desempleo. Por otro lado, al analizar las transiciones del desempleo al empleo, se intenta percibir el conjunto de mecanismos que se dan en la entrada al mercado laboral y testar la vigencia de teorías como el Capital Humano (Becker, 1983), o la discriminación (Becker, 1992; Arrow, 1972) en el acceso al mercado de trabajo en España. MARCO TEÓRICO E HIPÓTESIS Actualmente el mercado de trabajo en España se encuentra en una situación en la que hombres y mujeres, por primera vez, tienen casi las mismas tasas de empleo ii. Las obligaciones de trabajo fuera del hogar se han convertido en una práctica habitual que realizan tanto hombres como mujeres (González et al., 2015). Este efecto, acompañado del incremento del número mujeres con estudios superiores, podría hacer pensar que hombres y mujeres, actualmente ocupan los mismos puestos de trabajo. Sin embargo a pesar de los avances que se han realizado en forma de políticas públicas en materia de igualdad de género, la desigualdad y la segregación ocupacional de género parecen características tenaces y persistentes en el mercado de trabajo (Lago, 2002; Comisión Europea, 2015). Entre el conjunto de explicaciones que hasta ahora se han dado para ilustrar las diferencias de género en el mercado de trabajo, desde las Ciencias Sociales se ha establecido una clasificación que analiza por un lado (1) a los demandantes de empleo – empleadores– y por otro lado (2) a los ofertantes de empleo –empleados– 5 . Dentro de esta clasificación se dan diferentes derroteros teóricos. 5 Traducción del inglés de Demand-sidde y Supply-side. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? 1. EMPLEADORES. Entre los diferentes procesos que explican las diferencias laborales entre hombres y mujeres centrados en los demandantes de empleo–tanto a nivel institucional como a nivel individual– se han esbozado algunos procesos coercitivos como la discriminación y la exclusión (Podolny y Baron, 1997;Pager, 2005 y 2009 ; Cech, 2013 entre otros), y finalmente, otros basados en las capacidades, conocimientos y experiencias que cada individuo va alcanzando a lo largo de su vida (Rosebaum et al., 1990; Reskin, 1993; Baert, 2013; Huffman, 2013, entre otros). 1.1. Capital Humano El Capital Humano es un concepto utilizado para medir el factor productivo de un determinado trabajador. Fue definido por primera vez por Kuznets y Friedman (1945), y ampliamente desarrollado gracias a las contribuciones de Becker (1993) y de Mincer (1962). Para todas estas variantes del concepto “el factor productivo se genera de manera individual a partir del nivel de conocimientos, de la experiencia previa y de las habilidades derivadas de la educación y de la experiencia laboral previas ” (Becker,1993). En una de sus definiciones seminales, el Capital Humano entiende que las personas acumulan educación y experiencia laboral, como el resultado de una inversión que afectará y definirá su salario y ocupación en un futuro (Ben-Porath, 1967). En este sentido, “una acumulación agregada de capital humano generará crecimiento económico agregado dentro de una organización, y una acumulación individual del mismo, generará beneficios económicos para el sujeto “(Mincer, 1962:S27). Desde su origen, debido su fácil aplicabilidad, este enfoque ha sido muy utilizado en las Ciencias Económicas, para analizar y estudiar la productividad individual de los trabajadores de una organización (Polavieja, 2008:2 y 3). Productividad, que en principio se medía a partir del número medio de años de escolarización de cada trabajador (Benhabib y Spiegel, 1994), y que cada vez con más frecuencia se calcula a partir del nivel de estudios completados de cada trabajador (Serrano, 1996; Mora y Ruíz-Castillo, 2003). Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? En esta línea, cuanto mayor sea el nivel de formación de cada trabajador, mayor valor añadido generará para la organización. De esta manera, para testar la vigencia de este corpus teórico en el mercado de trabajo español se comprobarán empíricamente mediante la EPA (series 2006-2016) las siguientes hipótesis analizando (1) las transiciones del desempleo al empleo : • H1 Nivel macro (transiciones): Al aumentar la educación media de la mujer en relación al hombre, las mujeres tendrán más probabilidades de realizar una transición del desempleo al empleo. • H2 Nivel micro (transiciones): Hombres y mujeres controlando por capital humano, realizarán transiciones al mercado laboral en la misma proporción. Como puede observarse, en este sistema de hipó tesis a comprobar, en contextos donde hombres y mujeres tengan el mismo capital humano no se daría ningún tipo de discriminación de género. Por el contrario, se produciría un mercado laboral dividido en función de los estudios medios de las personas, quedando de esta manera, un mercado laboral segregado por niveles educativos y no por género. Asimismo, en ese mismo contexto, los empleos de calidad estarían destinados a aquellas personas más formadas y de mayor edad. 1.2. Discriminación Como anteriormente se reseñó, el modelo teórico del Capital Humano ha sido el más utilizado desde las Ciencias Económicas para explicar el comportamiento de los empleadores. Sin embargo, desde la Sociología, desde mediados de los ochenta se han establecido diferentes modelos teóricos centrados sobre todo en la socialización y el poder (Crompton y Harris 1997; 1998). Estos modelos explican mediante interpretaciones socioculturales patriarcales las desigualdades de género que se dan tanto a nivel salarial como de estatus. De acuerdo a estos modelos teóricos las diferencias de género no son más que un producto de los procesos de socialización en los que se transmiten valores sexuales específicos, orientaciones y estereotipos de acuerdo con los roles tradicionales y desigualitarios Juan Ramón Jiménez-García de los hombres y las mujeres en sociedad Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? (Polavieja, 2008; Crompton y Harris 1997; 1998; England et al. 1994, 2000). Según este corpus, el resultado de la aplicación de dichos valores es la discriminación. El Movimiento Internacional Contra Todas las Formas de Discriminación y Racismo, dependiente de la ONU(2014) define la discriminación como “toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, orientación sexual, género, origen nacional o étnico que tenga por objeto o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica , social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública.” (ONU, 2014). Dentro de esta categorización, el trato desigual en el acceso y/o promoción laboral a mujeres y hombres basado en el género, debe ser analizado como trato discriminatorio. Desde la Ciencias Sociales, este trato asimétrico y discriminatorio que reciben hombres y mujeres ha sido analizado desde dos grandes pilares teóricos formados por la Discriminación Estadística (Arrow, 1972) y por el Modelo de Preferencia por la Discriminación (Becker, 1993). Dentro de estas definiciones que van a ser expuestas a continuación, la discriminación surge de la relación que se da entre al menos dos actores – uno discriminador y otro discriminado – donde, independientemente de la motivación que lleve al actor discriminador a tratar y excluir a un actor en detrimento de otro, el resultado es la depreciación de un individuo por cuestiones subjetivas. En nuestro caso, al estudiar la discriminación de género en el mercado laboral, nos centraremos en la discriminación que puedan sufrir las mujeres por parte de los empleadores e n el acceso al mercado laboral (Bertrand, Chugh y Mullainathan, 2005: 96). 1.2.1 Discriminación Estadística Desde este enfoque, se presupone que los procesos de selecc ión de personas de las organizaciones se dan en un contexto de información imperfecta causado por la celeridad de estos procedimientos. Durante los procesos de selección de una organización, los empleadores discriminarán de manera racional en contra de aquellos grupos, que de media, estén peor cualificados, sean menos responsables y menos comprometidos. Este Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? mecanismo se aplicará siempre que el coste de tener más información de los candidatos sea muy elevado (Phelps, 1972). Según esta teoría, los empleadores categorizarán a los candidatos en función de su grupo estadístico de pertenencia, por lo que asignará a las mujeres jóvenes peores condiciones salariales y de status que a los hombres (Bertrand, Goldin y Katz, 2009:3). Este trato discriminatorio, se producirá por el llamado penalti de la maternidad. Castigo que se atribuye a la discriminación basada en la asunción de que las mujeres son menos competentes, están menos comprometidas con el trabajo que los hombres y son económicamente menos rentables que los hombres (England, 1994 ;England et al., 1994) , debido al cuidado que tienen que aportar a sus criaturas y al conjunto de responsabilidades familiares 6 (Anderson,Binder, and Krause 2002; Budig and England 2001;Glauber 2007; Waldfogel 1997, 1998). 1.2.2 Preferencia por la Discriminación El Modelo de Preferencia por la Discriminación fue diseñado por el economista Gary Becker (1961). En este armazón teórico se identifica a los empleados, consumidores y trabajadores como las fuentes de la discriminación. Para el académico norteamericano la discriminación se origina a través de mecanismos basados en prejuicios que se originan desde la competición del mercado laboral, siendo éste el contexto donde con más facilidad se produce la discriminación (Peoples y Heywood 2007:895). En esta línea teórica, basada en los costes de oportunidad, se entiende la discriminación por parte del empleador como el resultado generado a partir de las preferencias personales que estos tienen sobre algunos individuos. Esta preferencia, basada en comportamientos de carácter subjetivo, hace que el empleador entienda a los trabajadores, sobre los que tiene especial parcialidad y predilección, como más útiles y productivos, aunque en realidad no lo sean. De la misma forma, el empleador en este supuesto entenderá a los empleados a los que discrimina, como inadecuados y contraproducentes para la organización. De esta manera el empleador-discriminador no contratará, ni promocionará a aquellos trabajadores que 6 Véase en el anexo el gráfico 1 donde se muestran Las diferencias de género que se dan en el mercado reproductivo Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? considere –a causa de sus prejuicios no razonados– menos eficientes, a no ser que el coste salarial del trabajador discriminado sea mucho más bajo que los del resto que desempeñen esta misma actividad. (Neumark, 1999). Como puede observarse, aunque las motivaciones que llevan a discriminar sean diferentes entre el modelo estadístico (Arrow, 1972) y el modelo de la preferencia por la discriminación (Becker, 1961), el resultado final es el mismo. Dichas motivaciones muy exploradas y debatidas en la literatura (Heckman y Siegelman ,1993; Heckman 1998; Neumark 2012; Rodríguez y Rovira, 2016), desgraciadamente no pueden ser capturadas y esclarecidas mediante los cuestionarios de la Encuesta de Población Activa. Por ello, en esta investigación asumiendo dicha limitación, se analizarán el conjunto de discriminaciones que puedan darse por parte de los empleadores sin hacer distinción entre ellas. Para testar la vigencia de la discriminación en el mercado de trabajo español se comprobarán empíricamente mediante la EPA (series 2006-2016) las siguientes hipótesis: • H1 (transiciones): Controlando por capital humano, las mujeres en edad fértil (16-40 años), tendrán menos probabilidades de realizar una transición al mercado laboral en comparación con sus coetáneos masculinos. • H2 (transiciones): Controlando por capital humano, las mujeres en edad fértil (16-40 años) y con cargas familiares, tendrán menos probabilidades de realizar una transición al mercado laboral en comparación con sus coetáneos masculinos. Como puede observarse, en este sistema de hipótesis a comprobar, en contextos donde se discrimine a las mujeres por su condición reproductiva, éstas tendrán menos oportunidades de encontrar un empleo que los hombres. Asimismo, también se comprobará si las mujeres con cargas familiares tienen menos probabilidades de transitar al empleo que aquellas que no tienen. 2. SUPPLY SIDE El último proceso que explica la segregación laboral y las desigualdades de género en el mercado laboral es la Autoselección. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? La autoselección es el proceso por el cual las personas deciden realizar un tipo de trayectoria laboral concreta. Desde esta teoría se asume que las preferencias de las personas son estáticas y estables en el tiempo (Hakim, 2000), y que las personas tienen la capacidad de elegir, a pesar de las múltiples presiones contextuales, la vida laboral que desean. Este corpus teórico desarrollado gracias a las aportaciones de Geerson (1985) y de Polachek (1981), están basados en la conciencia y en la subconciencia del género impuesta a niños y niñas desde las primeras etapas de la socialización y que se traducen en un conjunto amplio de estereotipos. Estos se traducen en el uso de estereotipos en la vida adulta (Polachek, 1981; Hakim, 2000; Polavieja y Platt, 2010; Cech et al., 2011; Polavieja y Platt, 2014, entre otros), que finalmente acaban afectando laboralmente a las mujeres, que son consideradas como menos válidas que sus coetáneos masculinos. Bajo este corpus teórico, la discriminación no existiría, ya que serían los individuos, los que elegirían de manera objetiva sus ocupaciones. Son diversos los autores que se han posicionado contra este corpus, alegando en la mayoría de las investigaciones que “La autolimitación profesional deviene de la desigualdad existente en las esferas reproductivas, donde los hombres no han conseguido implicarse de la misma forma que las mujeres lo han hecho a las esferas productivas”. (Albert et al., 2010:13; Baizán y González, 2006) Desgraciadamente, con el cuestionario que ofrece la EPA (INE, 2016), no tendremos la opción de diferenciar a aquellas personas que no realizan la transición al mercado laboral por cuestiones personales, y no por constricciones del sistema. Por ello, en este apartado no serán formuladas hipótesis. 3. DATOS Y ESTRATEGIA ANALÍTICA Encuesta de Población Activa La EPA es una fuente de datos que proporciona el Instituto Nacional de Estadística– desde 1964. Está dirigida a la población que reside en viviendas familiares- hogares, y su finalidad es conocer las características de las personas y de las fa milias en su relación con Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? el mercado laboral español. Para ello divide y clasifica a los sujetos en parados, ocupados, activos e inactivos7 . Se caracteriza por ser una encuesta de tipo panel rotatorio y trimestral, posibilitando de esta forma la confección de series temporales homogéneas de resultados. Estas series permiten al investigador elaborar, gracias al formato de los datos, una desagregación a nivel nacional, a nivel autonómico, a nivel provincial, a nivel de hogares y finalmente a nivel individual. Asimismo también permite la confección de generaciones ficticias con perspectivas temporales (Brady y Johnston, 2015). Las variables de estudio que se utilizan en la EPA, al estar estandarizadas conforme a la clasificación de datos de la mayoría de registros laborales europeos y norteamericanos, permite al investigador realizar comparaciones con otros países. Cubre todas las áreas geográficas del Estado Español, incluyendo los territorios insulares y los enclaves españoles situados en África. A diferencia del Censo (INE, 2016), que confecciona los datos por auto inscripción y de manera distante en el tiempo, de la Encuesta de Salarios o de la Encuesta Industrial de Empresas (INE, 2014), que no recoge todas las ramas de actividades ni a todos los ocupados , de los datos presentados por el Paro Registrado y los afiliados a la Seguridad Social (INE, 2015) y del resto de datos basados en registros administrativos, que están sujetos a normas y leyes cambiantes que no permiten la creación de series homogéneas en el tiempo, la EPA (INE, 2016) permite al investigador profundizar y describir a los sujetos en concomitancia con el mercado de trabajo. Finalmente cabe resaltar que la EPA contiene información de los sujetos desagregada a nivel individual y a nivel hogar, permitiendo extender las variables explicativas del análisis empírico incluyendo así diferentes variantes y condicionantes relacionados con las estructuras familiares y con las responsabilidades de los individuos dentro y fuera del hogar. Además, siendo conscientes del conjunto de limitaciones que ofrecen los datos de tipo transversal respecto a los datos de tipo longitudinal, la EPA consigue sin mantener la granularidad- por su naturaleza de panel rotatorio- establecer unos periodos de muestreo que se repiten rápidamente con una 7 Las definiciones de parado, ocupado, activo e inactivo se realizan en la EPA tomando como referencia las definiciones de la Organización Internacional del Trabajo y de la Encuesta de Fuerza de Trabajo de la Unión Europea (Eurostat, 2015) Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? muestra muy grande. Asegurando de esta manera la representatividad de las muestras a lo largo del tiempo, evitando el desgaste de los encuestados y manteniendo la comparabilidad entre todos los trimestres (Brady y Johnston, 2015). Por este conjunto de motivos, desde esta investigación se ha apostado por esta fuente de datos para sustentar el análisis empírico de la cuestión. Los ciclos de muestreo seleccionados se corresponden con los primeros trimestres de los años 2006, 2008, 2010, 2012, 2014 y 2016. A pesar de que lo más idóneo para este tipo de estudios es emplear los segundos trimestres de cada año para evitar la estacionalidad del empleo producida por el mercado navideño y el verano, la EPA sólo cuenta con una pregunta retrospectiva sobre la situación laboral del entrevistado el año anterior a la observación y se realiza únicamente en el primer trimestre del año. Asimismo, al seleccionar únicamente un trimestre cada dos años, se consigue evitar la repetición de sujetos en la muestra que podrían sesgar los resultados8 . La muestra seleccionada está compuesta por las mujeres y los hombres en edad activa – 16-65 años –, que representa en datos no ponderados un total de 136.000 personas por trimestre. De esta muestra se ha obtenido una submuestra formada por las personas que el año anterior declararon estar desempleadas buscando activamente empleo y que está formada por 233,803 personas en el conjunto de años-Para mayor detalle de la submuestra véase la tabla 1 y dos del anexoFinalmente, al trabajar con datos de tipo transversal, cabe recordar que se hablará en todo momento de asociaciones estadísticas y no de relaciones de causalidad. Variables de estudio Variable Dependiente 8 La EPA transversal, a diferencia del Estudio de Flujos de la Población Activa, no contiene un identificador de hogar o individual que permita al investigador reconocer y enlazar a los individuos en diferentes trimestres. Por ello, es preferible seleccionar uno de cada seis trimestres para evitar la repetición de personas en la muestra. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? Para la comprobación de las hipótesis se ha construido una variable dependiente denominada transición iii al mercado laboral; variable dicotómica analizada como el cambio entre el momento de observación y la situación de la persona el año anterior y codificada como 0 para aquellas personas que declararon estar desempleadas y que continúan desempleadas el año de observación, y codificada como 1 para aquellas personas que han encontrado un empleo respecto al año anterior. Variable Independiente La variable independiente principal es el nivel de estudios del entrevistado, entendida como el indicador más fiable y representativo del Capital Humano (Becker, 1983). Esta variable está dividida en seis categorías (1) menos que primaria, que incluyen estudios de educación primaria –incompletos– y analfabetos ; (2) primaria, que incluye a aquellas personas que tengan el título de Educación Primaria Obligatoria; (3) Primera Etapa de la Secundaria, que incluye a aquellas personas que tengan certificados de profesionalidad I y II, personas que tengan la primera etapa de la educación secundaria sin título, y a aquellos que tengan un título de la primera etapa de educación secundaria; (4) Segunda Etapa de Educación Secundaria, que incluye a aquellas personas que tengan estudios de bachillerato y similares, enseñanzas profesionales de música, danza y similares, certificados de las escuelas oficiales de idiomas de nivel avanzado y enseñanzas de formación profesional de grado medio; (5) Educación Postsecundaria no superior, que incluye a aquellas personas que tengan certificados de profesionalidad de nivel 3, enseñanzas de formación profesional superiores ó títulos propios universitarios que precisan del título de bachiller; (6) Educación Universitaria, que incluye a aquellas personas que están en posesión de una diplomatura, de una licenciatura, de un Grado universitario, de un máster o de un doctorado. La confección de estas categorías se ha hecho en base a la Clasificación Nacional de Educación 2000 –CNED a partir de ahora– (INE, 2000) para los años 2006, 2008, 2010 y 2012 y con la CNED 2014 (INE, 2014) para los años 2012 y 2016. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? Variables de Control Entre las variables de control se han utilizado aquellas que han sido consideradas como relevantes en anteriores investigaciones centradas en el estudio de las transiciones al mercado laboral (Brauns, Gangl y Scherer, 1999 para Alemania, Francia y Reino Unido; Blunch y Sulla, 2014 para el caso serbio). Estos controles se han establecido a nivel hogar, a nivel individual y a nivel contextual. A nivel contextual las variable de control es (1) el trimestre en el que se hizo la entrevista. De esta manera se pretende capturar el efecto de la Gran Recesión sobre las probabilidades de encontrar un empleo. A nivel individual las variables de control establecidas son (1) la edad de los individuos construida de manera continua- , (2) la edad al cuadrado y (3) el sexo de los entrevistados. A nivel de hogar la variable de control es el (1) número de niñas/os presentes en el hogar, construida en cuatro niveles 9 –Sin hijos, con hijos menores de 3 años, con hijos de entre 4 y 10 años y con hijos mayores de 10 años –. Técnicas de Análisis La técnica utilizada para analizar (1) las probabilidades de que una persona realice la transición al mercado laboral o siga desempleada es la regresión logística (Agresti, 1990 ;Jovell, 2014). Al utilizar la regresión logística se podrán analizar el riesgo de que estos eventos se den a lo largo del tiempo a partir de variables explicativas y de control tanto individuales como contextuales. Eventos contextuales que, como la maternidad o el reparto de responsabilidades en el mercado productivo dentro del hogar, consiguen influenciar las decisiones de los individuos (González y Jurado, 2015; Baizán y González, 2006). Para cada uno de los análisis se han ejecutado diferentes modelos, para de esta manera apreciar la relación y la asociación entre las diferentes variables. En el primer modelo se han incluido las variables contextuales de control –Trimestre y Comunidad Autónoma–. En el segundo modelo se han incluido las variables individuales – Nivel de 9 La construcción de esta variable atiende al criterio de los cuidados que requieren los niños a las edades más bajas. Cuidados, que según reseñan la literatura suelen recaer sobre las mujeres. (Craig y Mullan, 2011; Dominguez, 2015 para el caso español) Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? estudios, sexo y edad–. En el tercer modelo se ha incluido el número de hijos/as y sus respectivas edades. Finalmente en el cuarto modelo se han incluido todas las anteriores variables y una interacción entre sexo y nivel educativo– 4. RESULTADOS Como puede observarse en las tablas del anexo iv , donde se analizan las probabilidades de que una persona realice una transición del desempleo al empleo, diversas variables de control han sido añadidas. Respecto a las variables de control contextuales, se ha tomado como categoría de referencia el primer trimestre de 2006. En esta variable se puede observar claramente cómo la gran recesión ha afectado negativamente al mercado de trabajo. La tendencia es negativa y significativa para todos los trimestres analizados, siendo el peor año el 2012. Año en el que las probabilidades de una persona para realizar una transición al mercado de trabajo, eran un 97% menores que en 2006. Esta dinámica parece que empieza a caer en los años 2014 y 2016 donde las probabilidades se sitúan en un -84% y en un -68% respectivamente. Entre las variables de control individuales incluidas, se puede observar cómo el hecho de tener unos estudios universitarios, incrementa las probabilidades de que una persona encuentre empleo respecto a la categoría de referencia –menos que primaria–. Tener unos estudios de secundaria, parece perjudicar la transición respecto a las personas que tienen un nivel de estudios bajos, pero al no ser significativa, no se tomarán conclusiones al respecto. Estos resultados parecen confirmar las dos primeras hipótesis referentes al capital humano. Sin embargo, el incremento del nivel educativo de las mujeres respecto a los hombres, parece que sólo consigue reducir la brecha de género para las personas con estudios universitarios. Para dilucidar este efecto, se ha realizado una interacción entre las variables de género y las educativas. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? .02 0 .01 Pr(Transicion) .03 marginales de sexo educacion con un inetrvalo de confianza al 95% varón mujer Sexo menos que primaria 1ª Etapa Secundaria PostSecundaria noSuperior Primaria 2ª Etapa Secundaria Universitaria Como puede observarse, los hombres tienen siempre más probabilidades de transitar del desempleo al empleo cuando controlamos por todas las variables presentes en el modelo. La mayor probabilidad de transitar la tienen aquellos hombres que tienen un título de educación Postsecundaria no superior, seguidos de los hombres con estudios universitarios y de los tienen estudios primarios y estudios de la primera etapa de la secundaria. Esta situación, sin embargo es bastante diferente en comparación con las mujeres, que aun teniendo niveles educativos superiores a sus coetáneos masculinos, siguen viéndose privadas de las mismas oportunidades laborales. Como puede observarse en el gráfico 1, las mujeres con estudios universitarios son las que más probabilidades tienen de realizar una transición del desempleo al empleo, pero estas son más bajas que la de los hombres. Esta situación La segunda variable de control individual es la edad. En ella se puede observar cómo un incremento en la edad hace que se aumenten significativamente las probabilidades de Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? encontrar un empleo. Sin embargo, si nos fijamos en el coeficiente de la edad al cuadrado, se puede observar cómo una vez llegado a la madurez, las probabilidades de realizar una transición del desempleo al empleo disminuyen considerablemente. La última variable de control individual, nos demuestra cómo el hecho de ser mujer afecta muy negativamente y significativamente las probabilidades de realizar una transición al mercado de trabajo en comparación con los hombres. Confirmando parcialmente de esta manera las hipótesis referentes a la discriminación. Entre las variables de control del hogar se han incluido el número de hijos y la edad de cada uno de ellos, y el tipo de estructura familiar de los entrevistados. Ninguno de los coeficientes es significativo. 5. CONCLUSIONES Y LIMITACIONES A pesar del esfuerzo por intentar abarcar en el marco teórico de esta investigación la gran mayoría de las posturas que explican el origen y las causas de la discriminación laboral por cuestiones de género, en muchas ocasiones no podrá ser posible atribuir de manera directa el origen a un solo motivo. Concretamente, será imposible, a partir de los diseños planteados en este trabajo, delimitar hasta qué punto, cuando se dé un contexto donde se produzca un trato discriminatorio contra un grupo –por ejemplo contra las mujeres- sea éste atribuible a mecanismos de Discriminación Estadística (Phelps, 1972; Arrow, 1973a), al uso de prácticas personales y estereotipación de los candidatos –por parte de los empleadores– o a causa del Modelo de la Preferencia por la Discriminación ejercido por los empleadores (Becker, 1957). Para ello, desde el grupo de investigación sobre Estereotipos, Prejuicios y Discriminación 10 estamos comprobando los efectos de cada uno de los tipos de actitudes discriminatorias a partir de una metodología experimental – Metodología Audit– donde el investigador pueda controlar toda la información que ofrece a los empleadores (Rodríguez-Menes y Rovira, 2016). 10 Grupo de Investigación perteneciente al Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universitat Pompeu Fabra, financiado por RecerCaixa. Investigadora Principal : María José González López. Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? Por otro lado, se ha de asumir también otro conjunto de limitaciones devenidas del uso de los datos. La EPA sólo contiene información sobre el nivel de estudios que tiene cada individuo, pero no del tipo de estudios concretos que ha desarrollado. Por ello, en ocasiones no se sabrá si la transición del desempleo al empleo se produce a costa de los estudios desarrollados o por otro conjunto de variables ajenas a las establecidas en la EPA. En esta línea sería muy interesante repetir esta investigación mediante las técnicas aquí presentadas a partir de los datos proporcionados por la Encuesta de Inserción Laboral de Titulados Universitarios (INE, en preparación). Datos que estarán disponibles a partir de Junio de 2016 en los que habrá información disponible sobre el nivel y el tipo de estudio desarrollado por cada sujeto. Además, ha de reseñarse que EPA (INE,2016) no cuenta con preguntas que pudiesen captar las preferencias de los sujetos entrevistados y el conjunto de situaciones que afrontan de manera cotidiana en las esferas productivas y reproductivas de sus vidas. Por ello, en este borrador no se han incluido aspectos teóricos ni hipótesis que tratasen la preferencia de las (Hakim, 2000) que nos permitiesen testar el efecto de las preferencias personales sobre la empleabilidad de los sujetos. Esta ausencia teórica es bien notoria y deberá ser tratad a durante el desarrollo de esta investigación para evitar problemas de endogeneidad. Como reseñan varios autores en la literatura, el 15% de la segregación sexual que existe –En Estados Unidos– entre las diferentes ocupaciones tiene su origen en la autoselección que las mujeres ejercen a la hora de elegir un empleo (Dan, 2010). Las mujeres por causas asociadas a sus preferencias familiares (Hakim, 2000; Moss-Racusina, 2012), y por mantener el rol de madres comprometidas deciden ocupar los trabajos que tengan asociado menos riesgos – en términos de desplazamientos geográficos y en términos salariales–. De esta manera, parece que se produce un sesgo de género que conlleva a una segregación sexual a lo largo de las diferentes ocupaciones, que en parte, tiene su explicación en la propia decisión personal de las personas. Polavieja (2014, entre otros) estableció el origen de esta autoselección –que implica a su vez una autolimitación por parte de las mujeres– en la socialización primaria y en una serie de rasgos cognitivos que los niños desarrollan en la infancia a partir de los comportamientos parentales que perciban –en el ámbito Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? económico y doméstico– y en los recursos socio-económicos que posean (Polavieja, 2014:3,4 y 5). Sin embargo, mediante las fuentes de datos en las que se observan las relaciones que las personas tienen con el mercado laboral, no se encuentra habilitado ningún apartado que defina ni aspectos asociados a la socialización primaria, ni comportamientos parentales. 6. BIBLIOGRAFÍA Agresti y Finlay, (1990) Statistical Methods for The Social Sciences. Pearson Albert et al., (2010) La predisposición de las estudiantes universitarias a auto-limitarse profesionalmente en el futuro por razones de conciliación. Estudios de Economía Aplicada. Vol 5731(28-1) 1-32 Anderson,Binder, and Krause 2002; Arrow, K. J. (1973b) “Higher education as a filter.” Journal of public economics, 2(3), 193-216. Arrow, K.J. (1973a). "The Theory of Discrimination," en Orley Ashenfelter y Albert Rees, eds., Discrimination in labor markets. Princeton, NJ: Princeton University Press, 1973, pp. 3-33. Baert, (2007) lesbians women . Getting hired for not having kids?Industrial Relations Journal. 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Longmasn Green y Sidgwick & Jackson 7. ANEXO i Mujeres y hombres que se ven imposibilitados para trabajar por responsabilidades familiares y por cuidados Elaboración propia a partir de la EPA transversal desagregada a 3 dígitos (INE, 2016) Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? ii Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? iii Descriptivos de la primera Variable Dependiente (transición al mercado de trabajo) iv Descriptivos de la muestra utilizada según nivel educativo y edad. MUJERES Educación Básica Formación bachiller Universitarios Profesional 16-20años 13267 5268 7554 41 21-25años 5869 7450 7149 6932 26-30años 6428 7890 3524 10053 31-35años 7858 10019 4080 10737 36-40años 10838 11409 4745 11427 41-45años 13394 11743 5150 9912 46-50años 15256 10975 5075 8339 51-55años 17035 8965 4232 6566 56-60años 19187 6779 3030 4481 Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología 61-65años HOMBRES 20941 Educación Básica ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? 4733 16-20años 16326 Formación Profesional 5531 21-25años 9673 26-30años 1875 bachiller 2971 superior 5852 23 8428 6859 3565 9185 9089 3749 6421 31-35años 10354 10481 4076 6922 36-40años 12175 11730 4817 7621 41-45años 13690 11849 5000 7272 46-50años 14671 10941 5130 6715 51-55años 14772 8998 4676 5921 56-60años 15813 6708 3726 4853 61-65años 16560 5146 2440 3851 Gráfico 2 Total de transiciones del desempleo al empleo realizado por los hombres. Elaboración propia a partir de la EPA Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? Gráfico 3 Total de transiciones del desempleo al empleo realizado por las mujeres. Elaboración propia a partir de la EPA Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología modelo 1 b/se transicion 1T2006 1T2008 1T2010 1T2012 1T2014 1T2016 ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? modelo 2 b/se modelo 3 b/se 0.000 (.) -0.298*** (0.06) -0.422*** (0.06) -0.585*** (0.06) -0.426*** (0.06) -0.418*** (0.06) 0.000 (.) -0.316*** (0.07) -0.526*** (0.07) -0.859*** (0.07) -0.784*** (0.07) -0.639*** (0.07) 0.290*** (0.01) -0.004*** (0.00) 0.000 (.) -0.496*** (0.04) 0.000 (.) -0.055 (0.06) 0.640*** (0.08) 0.000 (.) -0.236* (0.12) -0.476*** (0.12) -0.495*** (0.12) -0.384** (0.12) -0.213 (0.12) 0.229*** (0.03) -0.004*** (0.00) 0.000 (.) -1.042*** (0.07) 0.000 (.) 0.105 (0.09) 0.339* (0.15) 0.000 (.) -0.130 (0.16) -0.038 (0.12) -4.356*** (0.04) -7.252*** (0.16) -5.926*** (0.55) Edad edad2 varón mujer Bajos Medios Altos 0-3años 4-10 años mayor 10años varón # Bajos varón # Medios varón # Altos mujer # Bajos mujer # Medios mujer # Altos constant r2 df_r bic 40207.895 25494.071 9458.041 modelo 4 b/se 0.000 (.) -0.237* (0.12) -0.480*** (0.12) -0.501*** (0.12) -0.389** (0.12) -0.218 (0.12) 0.229*** (0.03) -0.004*** (0.00) 0.000 (.) -1.019*** (0.12) 0.000 (.) 0.143 (0.13) 0.172 (0.27) 0.000 (.) -0.129 (0.16) -0.038 (0.12) 0.000 (.) 0.000 (.) 0.000 (.) 0.000 (.) -0.060 (0.15) 0.228 (0.32) -5.926*** (0.56) 9479.320 * p<0.05, ** p<0.01, *** p<0.001 Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra XII Congreso Español de Sociología ¿EDUCACIÓN O GÉNERO? tabla 2. Resultados de la regresión Logística. Elaboración propia a partir de la EPA(INE, 2016) . Juan Ramón Jiménez-García Universitat Pompeu Fabra
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