Ciclo de debates sobre política pública y equidad de género FES - Equitas CUIDADO INFANTIL: LA SUSTITUCIÓN DEL ARTÍCULO 203 DEL CÓDIGO DEL TRABAJO La propuesta de modificar el artículo 203 del Código del Trabajo, que establece que sólo las empresas con más de 20 trabajadoras mujeres deben pagar sala cuna, fue el tema que convocó a representantes de distintas organizaciones de la sociedad civil, académicas y expertas en género, en taller organizado, en conjunto, por la fundaciones Ebert y Equitas. 1. D••••••• ! •"•#$%&'(•(•• "•#• #•(%)'# *•• "•$#•&•• (• (••'+%•*(•( (• +,&•#• •& •* $#•/•0• A comienzos de 2011, la recién asumida ministra del Trabajo Evelyn Ma5hei, anunció la voluntad del gobierno de modificar el Código Laboral para ampliar el derecho de las trabajadoras a salas cuna. Sus declaraciones salían al paso de las crí7cas en torno a la decisión del Ejecu7vo de separar el proyecto de extensión del postnatal parental, por ese entonces enviado al Congreso, de la reforma a la norma7va que regula el acceso de las trabajadoras a los servicios de cuidado para menores de dos años y su financiamiento (art. 203 al 205 del Código del Trabajo). La recomendación de abordar ambos temas integradamente, emanada de la Comisión de expertos/as “Mujer y Trabajo”, presidida por Sernam, resaltaba la importancia del acceso a salas cuna para fortalecer la par7cipación laboral de las mujeres, especialmente de las más pobres. Desde las organizaciones feministas, se enfa7zaba además la oportunidad de tener una polí7ca de protección a la maternidad de las trabajadoras, que promoviera una mayor responsabilidad social y avanzara en la corresponsabilidad parental en el cuidado infan7l. Poniendo paños fríos al debate sobre la separación de aspectos profundamente relacionados en la co7dianidad de las mujeres y sus familias, la ministra Ma5hei enfa7zaba el compromiso de la actual administración con las madres trabajadoras, anunciando en dis7ntos momentos el inminente envío al Congreso del mentado proyecto. Un año y medio más tarde, al parecer, las discrepancias al interior del gobierno siguen sin zanjarse, y la expresión más evidente apunta a la forma de financiar la extensión del beneficio a todas las trabajadoras, con independencia del tamaño de la empresa que las contrata. A pesar del último anuncio del propio Presidente, comprometiendo el envío de una propuesta a fines del pasado mes de septiembre, la iniciativa no ha salido aún del despacho presidencial. 2. D•/•$• •& *• F%&(•)'=& E/•#$ La propuesta de modificar el ar>culo 203 del Código del Trabajo, que establece que las empresas con más de 20 trabajadoras mujeres deben pagar sala cuna, no siendo exigible para el resto de las empresas, fue el tema que convocó a representantes de dis7ntas organizaciones de la sociedad civil, académicas y expertas en género, en un taller realizado en la Fundación Ebert, el pasado mes de octubre. Se destacó la importancia de la oportunidad abierta por la anunciada reforma, que permite una reflexión más amplia y fundamental sobre los cambios en el mundo del trabajo, en la par•cipación económica de las mujeres y la consecuente necesidad de re-organizar las tareas y responsabilidades familiares. Tan importante como lo anterior, es el debate sobre el rol de las polí•cas y la legislación, las que no sólo deben ajustarse a estos cambios, sino al mismo •empo contribuir a modelarlos en la dirección deseada por la sociedad en su conjunto. La ac•vidad, que tuvo como obje•vo aportar nuevas miradas al análisis de este tema, se inició con la presentación de los lineamientos básicos de la inicia•va anunciada por el Ejecu•vo, a cargo de Ivonne Mangelsdorff, SEREMI Metropolitana y enEl proyecto (entregado cargada de género del al Presidente el 28 de septiembre) pretende MINTRAB. Se expuso rebajar la cotización del a con•nuación la proseguro de cesantía y tener puesta de Comunidaduna nueva cotización Mujer, cuyo foco apunrespecto de las salas ta a aumentar la actual cuna para todos los trabajadores, sean hombres cobertura cautelando o mujeres, y que irá a un la viabilidad financiera fondo que terminará por del proyecto, presenfinanciar las salas cunas. tada por Andrea BenCada empleador tiene que tancor. La contextualipagar la cotización por cada trabajador que tenga, zación de la legislación hombre o sea mujer, tenga y las polí•cas chilenas o no tenga hijos (Ivonne de protección a la maMangelsdorff, Seremi del ternidad, la parentaliTrabajo) dad y el acceso a sala cuna y cuidado infan•l de padres y madres trabajadores/as, estuvo a cargo de María Elena Valenzuela, Especialista regional de la OIT. Tema de análisis fue el aumento en la inserción laboral que han tenido las mujeres las úl•mas décadas. Antes de la modificación de la Encuesta Nacional de Empleo el 2010, ese año la par•cipación laboral femenina bordeó el 42%, mientras la tasa de ocupación llegaba al 37,8%. La mayor par•cipación de las mujeres en el total de ocupados se registra en los grupos de edad comprendidos entre los 25 y 54 años, y la mayor incidencia se alcanza en el tramo de 25 a 29 años, donde las mujeres representan el 47,1% del empleo total. Respecto de la reforma al ar"culo 203, hubo consenso en que -en su forma actual- más que cautelar un derecho, actúa como barrera a la contratación de mujeres por parte de las empresas con más de veinte trabajadores/as, al mismo •empo que no ofrece incen•vos adecuados para ampliar la cobertura de cuidado infan•l hacia trabajadores hombres y mujeres de estratos bajos y medios, sin acceso a la provisión pública ni recursos suficientes para acceder a la oferta privada de cuidado para menores de entre seis meses y dos años. Asistencia a sala cuna por !po de establecimiento “El tema del cuidado infan•l no está resuelto en nuestra sociedad, se asigna como un rol exclusivo de la mujer, y cuando ella sale al mercado laboral, además de preocuparse por solucionar el problema de la atención de los hijos, debe enfrentar la discriminación de empresas que no contratan a mujeres en edad reproduc•va porque representan mayores costos… esto no es un tema nuevo, sin embargo sigue absolutamente vigente”, indicaron las expertas de los organismos convocantes, Fundación Ebert y Equitas, al inaugurar el debate. Total 5% 17% No cabe/no responde Sala cuna de la empresa Establecimientos privados 58% 20% Establecimientos públicos Los aspectos centrales abordados en las intervenciones fueron: Ocupadas * el rol del Estado en el financiamiento, provisión y aseguramiento de la calidad del cuidado infantil; 20% 26% * la concepción del cuidado infantil como responsabilidad social y derecho de trabajadoras y trabajadores; De la empresa 3% Ns/Nr Público * la universalidad del derecho más allá del tipo de relación laboral (formal o informal). Privado 51% Fuente: Encuesta Voz de Mujer Bicentenario -2- informal no están cubiertas por el ar9culo 203, al igual que aquellas que están en empresas con menos de 20 trabajadores. “Entonces, hay un segmento importante de niños que no •enen acceso a sala cuna por la situación de la madre, y es lo que nos lleva a decir que este ar9culo es discriminatorio, porque la atención de los niños y niñas finalmente termina dependiendo del tamaño de la empresa en que la mujer trabaja”. Tanto en los lineamientos generales del Gobierno como en la propuesta de ComunidadMujer y las observaciones de las asistentes, hay coincidencia en la necesidad de que el financiamiento de las salas cunas no recaiga directa ni indirectamente en la trabajadora, encareciendo su contratación. Se difiere eso sí en la fórmula más efec•va para operacionalizar la propuesta. * -¿Cuál es el mecanismo que propone ComunidadMujer? Crear un fondo tripartito que permita solidariamente financiar la sala cuna de los hijos e hijas de trabajadores y trabajadoras formales (Gobierno: 0.25%, trabajadores: 0.06 escalonado, y empresas: 0,25% escalonado). 3. S!"!#$ %!& T"'(')*: +"*/!01* !213 !4 !1'+' %! %$2062$74 $41!"4' Ivonne Mangelsdorff, Seremi Metropolitana y encargada de género del Ministerio del Trabajo señaló que el ar9culo 203 ha derivado en una prác•ca en que las empresas contratan hasta 19 mujeres para no tener que cancelar el costo de la sala cuna. “Por ello se presentó el 28 de sep•embre pasado un proyecto de ley al Presidente que está en etapa de discusión interna, que aún no ha sido presentado al parlamento, pero que se espera ingrese muy pronto a discusión”. El organismo plantea sus•tuir el ar9culo 203 ComunidadMujer plantea del Código del sustituir el artículo 203 Trabajo, por tedel Código del Trabajo, ner un carácter por tener un carácter discriminatorio para las discriminatorio mujeres, y proveer cuidado a para las mujeres, niños y niñas independiente y proveer cuidadel tamaño de la empresa. do a niños y niñas Propone derecho también i n d e p e n d i e nte para los padres, a partir de la corresponsabilidad. del tamaño de la El mecanismo? -Crear un empresa que emfondo tripartito (gobierno, plea a sus progetrabajadores y empresa) nitores. Propone que permita solidariamente derecho también financiar la sala cuna de los hijos e hijas de trabajadores para los padres, y trabajadoras (Andrea a par•r de la coBetancor, ComunidadMujer) rresponsabilidad. E instalar en el debate la necesidad de diseñar un esquema en el que gradualmente se aborden los niveles medio menor y medio mayor, para así terminar con las actuales lagunas. Aún cuando no pudo dar a conocer los detalles, explicó que el proyecto busca eliminar la barrera que •enen las mujeres para ingresar al mercado del trabajo. “Este beneficio de sala cuna es para aquellas trabajadoras que tengan hijos con edades entre 6 meses y 2 años, y se financiará con aportes del empleador, en empresas con más de 20 trabajadoras”. En líneas generales, se pretende rebajar la co•zación del seguro de cesan9a y tener una nueva co•zación respecto de las salas cuna para todos los trabajadores, sean hombres o mujeres, y esto irá a un fondo que terminará por financiar las salas cunas. Cada empleador •ene que pagar la co•zación por cada trabajador que tenga, hombre o sea mujer, tenga o no tenga hijos. A juicio de Andrea Betancor, la formulación de un nuevo artículo 203 no impone mayor dificultad, ya que para eliminar la fuente de la discriminación alcanzaría con reemplazar términos, donde dice “de las trabajadoras” podría sustituirse por de “los trabajadores, mujeres y hombres”… y donde dice “la mujer trabajadora” establecer “el trabajador o trabajadora”. “Por lo tanto -dice la encargada de género del Mintrab- al empleador le •ene que significar lo mismo contratar a un hombre o a una mujer, en tema de costo. El mecanismo será redistribuir mejor los fondos del seguro de cesan9a”. 4. L' +"*+6!21' %! C*#64$%'%M6)!" “Y esto es una distinción con los lineamientos de la propuesta del Gobierno, que sólo habla de trabajadores”, afirma. Andrea Betancor, Directora de Estudios de ComunidadMujer, señala que las mujeres que trabajan en el sector -3- ¿Cuántos recuros estarían des•nando las empresas? Cerca de US$ 40 millones se estarían des•nando (de manera desigual) a la provisión de servicios sala cuna a través del ar•culo 203 más de 20 menos de 20 ns/nr Total Can•dad de mujeres que trabajan en su empresa Según nivel de educación alcanzado Todas Básica Media CFT y Universidad 53,7% 35,8% 47,8% 61,6% 39,5% 51,5% 45,3% 33,2% 6,8% 1,7% 0,3% 2,4% 100,0% 89,0% 93,4% 97,2% Fuente: Encuesta Barómetro Mujer yTrabajo ComunidadMujer, DataVoz y OIT (Gran San•ago) Menos de 5 Entre 5 y 49 Entre 50 y 199 Más de 200 Hasta 19 13,3% 23,9% 4,4% 2,1% 20 o más 0,0% 4,9% 13,4% 38,0% 13,3% 28,9% 17,8% 40,0% 43,7% 56,3% 100,0% Fuente: Encuesta Barómetro Mujer yTrabajo ComunidadMujer, DataVoz y OIT (Gran San•ago) Según su es•mación, con el ar•culo 203 las empresas des•nan cerca de US$ 40 millones por concepto de sala cuna, y esta asignación es muy desigual, porque favorece a quienes trabajan en empresas grandes, y son generalmente mujeres más calificadas. Con la distribución propuesta, el Fisco estaría aportando US$117 millones, los empleadores otros US$117 millones. Y los trabajadores y trabajadoras unos US$28 millones. maternidad y trabajadores con responsabilidades familiares, y destacó en especial el convenio 156, ra•ficado por Chile. “Este sistema no es posible sin un sector público fuerte, porque es quién impone el estándar, el costo y la transferencia que se hace, además de la fiscalización, que hoy no existe sobre los jardines infan•les privados”, concluye la directora de Estudios de ComunidadMujer. “Algo muy importante -señala la experta- es que el texto aboga por cuidados infan•les de los padres trabajadores y no solamente las madres trabajadoras, enfa•zando las responsabilidades familiares tanto de los hombres como de las mujeres”. 5. OIT: !" "#%&'()& (&*"&#(! %+ /& 5%6%'9; <=>!('; María Elena Valenzuela, Especialista Regional de Género y Empleo de la OIT, se refirió a los tratados de protección a la -4- Este convenio indica que se deberán adoptar todas las medidas compa•bles con las condiciones y posibilidades nacionales para desarrollar o promover servicios comunitarios, públicos o privados, tales como los servicios y medios de asistencia a la infancia y a la familia. “Se plantea que la atención infan•l es un derecho público para todos y que es responsabilidad del Estado, y frente a los dis•ntos problemas que se enfrentan producto de que la incorporación de la mujer a la fuerza de trabajo no ha venido acompañada de una redistribución de roles al interior de la familia, sino también en la forma en que la sociedad está organizada y La profesional es•ma que se debería propiciar un sistema que incorpore de manera explícita a trabajadores y trabajadoras, tanto en el financiamiento como en el derecho. “El Convenio 156, ratificado por Chile, plantea que la atención infantil es un derecho público para todos y que es responsabilidad del Estado… El texto aboga por cuidados infantiles de los padres trabajadores y no solamente las madres trabajadoras, enfatizando las responsabilidades familiares tanto de los hombres como de las mujeres”. (María Elena Valenzuela, OIT) que sigue funcionando según el modelo anterior”, señala. 6. D!"#$! #"&!'$( El Gobierno evalúa que el financiamiento provenga del empleador, mediante una reorganización de las actuales co•zaciones, restando la nueva obligación a la que hoy se dirige al fondo del seguro de cesan•a, sin afectar la cobertura que este brinda. Esta co•zación obligatoria por cada trabajador hombre o mujer, con o sin hijos/as, mantendría el derecho al cuidado limitado a las madres trabajadoras. La especialista de la OIT abordó asimismo les mecanismos actuales de cuidado infan•l en otras partes del mundo: En la propuesta de ComunidadMujer, se plantea que no sólo el financiamiento, sino también el derecho debe ser planteado para madres y padres trabajadores, dando por esa vía respaldo a la necesidad de mayor corresponsabilidad entre hombres y mujeres. En la lógica de an•ciparse a que la ampliación de este derecho sea resis•do por empleadores de pequeñas y medianas empresas, propone que al financiamiento concurran solidariamente trabajadores y trabajadoras, la empresa y el propio Estado. “En Francia el Estado subsidia la construcción de guarderías por empresa o inter-empresa y también su funcionamiento; en Inglaterra se entregan beneficios tributarios a las empresas que instalan salas cuna. La Unión Europea, en tanto, •ene como meta la cobertura a un mínimo del 33% de menores de tres años y 90% a mayores de tres. En nuestra región, coexiste una norma•va similar a la chilena, con servicios estatales”. Respecto de esta propuesta, representantes sindicales señalan que si bien la extensión del beneficio a los padres trabajadores contribuye a avanzar en la corresponsabilidad, y a eliminar costos directos e indirectos en la prác•ca im“En Chile sólo el 8,4% de putados a la las empresas contrata a trabajadora, más de 20 mujeres. Y como el beneficio de sala cuna es hoy el derecho exigible sólo a este segmento, a sala cuna -al el resto contrata a menos de 20 menos en teomujeres o simplemente no las ría- no exige ficontrata. Esta es la realidad… nanciamiento Algunas compañías eluden sus deberes, por ejemplo, de ésta, por lo utilizando distintas razones que sumarlo a sociales; se conoció el caso de sus co•zaciouna multitienda que tenía más nes implicaría de cien razones sociales… Se un retroceso. debería propiciar un sistema que incorpore de manera explícita En esto ofrece a trabajadores y trabajadoras, ventajas la altanto en el financiamiento terna•va de ficomo en el derecho”. (Patricia nanciamiento Silva, abogada laboralista, ex prevista en los Directora del Trabajo) lineamientos del Gobierno, aunque surgen dudas sobre la posibilidad de que en la prác•ca se afecte la cobertura del seguro de cesan•a. En este aspecto, destaca el programa Chile Crece Con•go, que da acceso a la atención de niños y niñas de trabajadoras que no son formales. “Y esto es algo muy importante”. Sobre el papel de los sindicatos y las empresas, destaca la creciente incorporación del tema del cuidado infan•l en cláusulas de negociación colec•va, además de la evidencia sobre los beneficios para las empresas. Sobre el ar•culo 203, señala enfá•ca: “Se podría decir que una mujer es discriminada a causa de la maternidad si la ley obliga a la empresa a pagar, con cargo al empleador, el costo de la sala cuna, porque este costo no se radica en el caso del trabajador, aunque se trate del padre. Entonces en la prác•ca se termina discriminando a la mujer, y desincen•vando su contratación”. Este punto es corroborado por una de las par•cipantes en el taller, la abogada laboralista Patricia Silva, ex Directora del Trabajo, quien indicó que “en Chile, sólo el 8,4% de las empresas contrata a más de 20 mujeres . y como el beneficio de sala cuna es exigible sólo a este segmento, el resto contrata a menos de 20 mujeres o simplemente no las contrata. Esta es la realidad… Algunas compañías eluden sus deberes, por ejemplo, u•lizando dis•ntas razones sociales; se conoció el caso de una mul••enda que tenía más de cien razones sociales”. En cuanto a la contextualización de estas propuestas proporcionada por la especialista de la OIT, destaca en primer lugar el -5- la carga que hoy se asigna exclusivamente a las mujeres, como responsables principales sino exclusivas, de conciliar su inserción laboral y las tareas familiares. El desa•o pasa entonces al ámbito de las polí•cas públicas, que en su conjunto deben ser consistentes con este enunciado. buen pie en que está Chile en materia de provisión pública de cuidado infan•l respecto del conjunto de la región. Mención especial merece el sistema Chile Crece Con•go, que ex•ende el derecho al cuidado infan•l a través de servicios públicos a las trabajadoras más pobres con independencia del •po de relación laboral (formal o informal), sentando un importante precedente a la hora de discu•r la necesaria ampliación de la cobertura hacia el conjunto de los hijos e hijas de los y las trabajadoras, que en los países de la Unión Europea se ha fijado en un piso de un 33% para los menores de tres años. Del mismo modo, se destaca el beneficio que la inversión en cuidado infan•l implica para las propias empresas en términos de reducir la rotación y el ausen•smo y aumentar la produc•vidad, situación que ha sido documentada a nivel internacional y debe ser incorporada a los debates públicos y en par•cular de los sindicatos en los procesos de negociación colec•va. En suma, la discusión abierta sobre una inminente reforma al ar•culo 203 del Código del Trabajo, ofrece puntos de encuentro y también contrastes entre los enfoques actualmente en debate, lo que sin duda representa un desa•o para el sistema polí•co, que no puede aislar una eventual modificación en este aspecto del código, del modelo más amplio de protección a la maternidad y el cuidado infan•l de trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares, que ofrece la actual legislación. En este sen•do, la protección social es un elemento clave. Destacando los cambios en la par•cipación laboral de las mujeres y el uso que hasta ahora se hace de su •empo como mecanismo de conciliación, la representante de la OIT invitó a abrir el debate respecto del rol del Estado, no sólo en el financiamiento, sino también en la provisión pública y la fiscalización, dando garan•as de acceso a un sistema de cuidado infan•l de calidad, sin discriminaciones por •po de empleo, sector o nivel de ingresos de los trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares. No puede obviarse el que temas como conciliación con corresponsabilidad, no discriminación y el derecho al cuidado infan•l interactúan y se condicionan, impactando en la par•cipación económica de las mujeres y en el bienestar social. Las par•cipantes en el taller de la Fundación Ebert coincidieron en señalar la necesidad de reconocer el cuidado infan•l como una responsabilidad social y de interés público, equilibrando -6-