Tema 1: El Dº Constitucional

Anuncio
Tema 1: El Dº Constitucional
1. La formación del Dº Constitucional como disciplina autónoma.
Constitución: organización del poder para garantizar la libertad.
La Const. Surge a partir de querer dar una nueva estructura de poder, unas nuevas libertades.
El Dº Constitucional se desarrolla en Europa como disciplina autónoma en el último tercio del S.XIX, cuando
se consolida el asentamiento de los regímenes constitucionales.
Será la versión positiva del Dº Constnal. la que se impone en los estudios científicos y en la doctrina. El Dº
Constnal. como disciplina científica autónoma se construye sobre el derecho positivo.
La culminación del positivismo formalista vendrá de la mano de la doctrina alemana del Dº público.
Dentro del positivismo formalista destaca la figura de Kelsen, en cuanto representa, a un mismo tiempo, la
culminación y el declive de esta doctrina.
−Explicación−
La Const. llevada a las últimas consecuencias del positivismo alemán, llega a la conclusión de que la Const. es
una norma, ¡esta es la vinculación de la const. con el positivismo!.
Características de la norma constitucional:
• Perfecciona la dogmática, la norma.
• Posibilitan la llegada al poder de forma democrática.
• Si no hay garantía de derecho y libertad no es una verdadera Const.
La metodología de la corriente positivista va a conducir a la falta de explicación de los cambios
constitucionales que se están esperando.
La superación del positivismo se produce en el periodo de entreguerras y con la aparición de las Consts.
normativas.
Con el positivismo ya no vamos a estudiar el Dº Constnal. como una ficha, un escrito, sino como unas normas
fundamentales.
2. Concepto de Dº Constitucional.
El Dº Constnal. se ha definido tradicionalmente por su relación con el Estado, fundamentalmente con el
sentimiento de Estado de Derecho. Se trata de una relación permanente en el tiempo que no ha
terminado, sino que están en relación y evolución permanente.
En los últimos 200 años el Dº Constnal. ha estado sujeto a las tensiones que han forjado a los Estados
europeos actuales, recibiendo una influencia constitucional constante.
La última fase de esa relación−evolución histórica es la Const. normativa.
1
La evolución del concepto de Const. podemos abordarla formando como punto de partida las const.
formalistas o constitucionales documentos.
El significado de las Consts. documento vienen caracterizadas por su función limitadoras de poderes y
la garantía de los derechos de una clase social.
Las constituciones normativas se definen, entre otras notas, por su apertura al pluralismo social y
político.
3. El Dº Constitucional en el conjunto de las disciplinas jurídicas.
La Const. normativa de 1.978 se configura como el centro del ordenamiento jurídico, impregnando
todos y cada uno de los sectores del dº. Todas las disciplinas jurídicas tienen una vertiente
constitucional que incide en su formación y desarrollo.
La conformación de la Const. como Dº Constitucional conlleva la inevitable ocupación por parte del Dº
Constnal. de parcelas antes atribuidas a otras disciplinas, como sucede en materia de fuentes del Dº,
estructura territorial de Estado.
La expansión del Dº Constnal. supone que junto al conocimiento externo al jurídico se precisa de un
conocimiento interno desde la const., de su propia materia y del orden global en que se integra.
El Dº Constitucional no solo aporta a las otras disciplinas jurídicas, también recibe de ellas elementos,
instrucciones y técnicas que acuñadas en otras disciplinas contribuyen a la conformación del Dº
Constnal. Las instituciones y técnicas que tienen que ser reinterpretadas a la luz de los principios
constitucionales.
El Dº Constnal. No puede basarse en la dogmática constitucional, pues ésta no permite abarcar en todas
las facetas la realidad jurídica que es preciso conocer. Hay que recurrir al conocimiento que procede de
otros sectores, bien sea jurídicos o conexos (sociología, historia, ciencias políticas, etc).
El Dº Constnal. Finalmente proporciona una perspectiva metodológica que hace posible una nueva
comprensión del discurso jurídico, más abierta y pluralista, basada no en la pretensión dogmática de
alcanzar la verdad absoluta sino en la más modesta de construir correctamente la argumentación
política.
4. El tratamiento científico del Dº Constitucional.
La Const. normativa va a incidir en la concepción de la ciencia, no sólo del Dº Constnal., sino en general
del Dº.
La Const. normativa altera el tratamiento formalista del Dº: apertura a la realidad social en la que el
Dº se desenvuelve, conexión constante con los principios y valores sobre los que el Derecho se asienta.
Junto a ellos, se propugnaba una concepción de la ciencia jurídica orientada a la práctica, a los
problemas vigentes del Dº, con una vocación transformadora del material jurídico.
El proceso de democratización, normatización y socialización a que se ha visto sometido el
constitucionalismo va a determinar una reordenación de los jurídico y de su tratamiento científico:
• La Const. normativa no pretende ya establecer una disociación radical entre sociedad y Estado,
sino que procura incidir normativamente sobre la realidad social, disciplinándola de acuerdo
con las pretensiones de la sociedad misma.
2
• En segundo lugar, el contrato social de la Const. normativa impide contemplar lo político como
el lugar de la lucha antagónica por la soberanía estatal y de la correspondiente
instrumentalización partidista de los factores normativos.
La Const. no es ya el resultado de una decisión unilateral de los grupos sociales dominantes. Una Const.
que refleja el pluralismo social tiende también a recoger los valores y principios sobre los que se asienta
la convivencia, aquellos puntos de acuerdo y de transacción entre los diversos grupos sociales.
Todas las disciplinas jurídicas se ven afectadas por las nuevas exigencias científicas que plantea el Dº
Constnal.
5. El Dº Constitucional en España.
Debido a las circunstancias históricas, no ha habido entre nosotros un esfuerzo sistemático y continuado
de reflexión en materia constitucional, y menos aún una escuela que haya producido un corpus doctrina
propio. El motivo fundamental ha sido la ausencia de normalidad constitucional.
La Guerra Civil y el largo periodo de privación de libertad que siguió, habrían de cercenar a nuestra
intelectualidad, destrozando una tradición jurídica en periodo de asentamiento.
A partir de este momento, comienza un largo periodo en el que no existió nunca Const., sino leyes
fundamentales que estaban destinadas únicamente a la dominación política.
El Dº político pasa así a tener unos contornos extremadamente difusos, que llevan a los profesores de
derecho político a terrenos muy diversos, desde la mera sociología o la sociología política, pasando por
la ciencia política y hasta el derecho comparado por mencionar únicamente los ámbitos académicos.
La promulgación de la Constitución va a suponer un importante revulsivo en la situación de nuestra
disciplina, pues el objeto de análisis se centrará justamente en la Const. Ocasionando la escisión del
antiguo Dº político en dos áreas de conocimiento: Ciencia Política y Dº Constnal.
La Const. reorienta los estudios de Dº Constnal. Hacia las cuestiones clásicas de las disciplinas:
parlamentarismo, dº electoral, poder judicial, derechos y libertades, fuentes del derecho.
Tema 2: El Estado como marco del Dº Constitucional
1. El Estado como concepto previo al Dº Constitucional.
Se emplea en muchas ocasiones el concepto de Estado para referirse a cualquier forma de organización
de una comunidad cuando éste alcanza un nivel superior al meramente familiar o de parentesco.
Todas las sociedades conocidas han tenido una organización política, un sistema político. En cambio, el
Estado, es un producto histórico, es una forma histórica del sistema político, es una especie del género
organización política.
El Estado es una creación europea. Surgió en Europa occidental en el inicio de la Edad Moderna, y más
tarde se extendió a otras zonas por transplante o por difusión.
El constitucionalismo pretende organizar y reformar al Estado, y no, en modo alguno, suprimirlo. Por
ello, la regulación que introduce de los poderes públicos se refiere a los poderes del Estado.
El Estado aparece así como una realidad sobrentendida por el Dº Constnal. en sus orígenes, y así ha
3
seguido siendo hasta el momento.
Las normas del Dº Constnal. describen como Estado la forma de organización política de la comunidad.
Incluso cuando, como en el presente siglo, han aparecido regulaciones de tipo constitucional que han
pretendido organizar un ámbito más amplio, la trascendencia y relevancia de la organización estatal
existente han condicionado decisivamente la forma y el contenido de esas regulaciones.
Se trata de conceptos empleados en ocasiones con significados muy diversos, y no solamente en el
lenguaje común. Por ello, resulta necesario precisar, al menos, el núcleo de la noción de Estado,
compartida en forma general, por la normativa y la doctrina constitucional.
2. Las formas políticas preestatales y el proceso de formación del Estado Moderno.
El término Estado para designar unidades políticas independientes, término que se consagra en la obra
de Maquiavelo El Príncipe (1.513), se generaliza a partir del Tratado de Westfalia (1.648).
La concepción de la comunidad política como una comunidad definida territorialmente, y sometida, en
exclusiva, al poder político establecido en su territorio se convirtió definitivamente, a partir de 1.648, en
el eje de la nueva organización política de Europa y, posteriormente, de todo el mundo.
Para comprender la novedad que supuso en su momento la aparición de la organización estatal, así
como las características definidoras de ésta, resulta conveniente una breve consideración de las formas
políticas anteriores.
La comunidad política organizada en forma de polis (ciudad−estado griegas y romanas) se basaba en la
existencia de un conjunto de factores comunes, de carácter personal, que definían a un grupo,
usualmente reducido, de individuos, y los diferenciaban de los extraños. Esta forma de comunidad
explica la existencia de reglas y autoridades distintas gobernando a grupos de individuos, a pesar de su
estrecha coexistencia.
La organización política que caracteriza al mundo occidental desde el final del Imperio Romano hasta
la Edad Moderna se constituye sobre bases distintas. La pluralidad y debilidad de los centros de poder
daba lugar a una compleja red de relaciones de sujeción, coexistentes en el mismo territorio. En el
mismo ámbito territorial coexistían y se entrecruzaban poderes distintos. Por otra parte, la pertenencia
a una comunidad política se hacía coincidir con la pertenencia a la comunidad religiosa, lo que suponía
la exclusión, la marginación, o en el peor de los casos, el exterminio, de los heterodoxos.
El Estado se ha resistido a una nítida conceptuación. Para Kelsen, el Estado se identifica con el
ordenamiento jurídico. Max Weber concibe el Estado como una estructura institucional que
monopoliza el uso legítimo de la fuerza de un determinado territorio. Para Engels, el Estado es el poder
que habiendo nacido de una sociedad, se coloca por encima de ella para amortiguar los antagonismos
de clases y mantenerlos dentro de los límites del orden establecido.
Modernamente la doctrina distingue entre el Estado como institución y como comunidad. El primero es
el conjunto de instituciones de gobierno de un país. El segundo es la sociedad soporte de ese aparato
institución.
Una definición del concepto jurídico de Estado ha de ser forzosamente muy genérica: como la
organización territorial de una, comunidad, dotada de un poder soberano y de un ordenamiento
jurídico propio.
3. Elementos del Estado en la teoría clásica.
4
El territorio.
El territorio es un elemento esencial del Estado, su base material.
El Estado ejerce sus poderes sobre su territorio con carácter exclusivo y excluyente.
Si falta territorio, no existe Estado, aunque quizás existan una nación o un pueblo.
La relevancia del ámbito territorial del Estado explica el que los textos constitucionales se ocupen de él
específicamente con numerosos casos.
La definición de Estado como ente territorial, como organización asentada en un territorio o espacio
concreto sobre el que ejerce su poder de forma exclusiva resalta el carácter fundamental del territorio.
El carácter fundamental del territorio se manifiesta en tres formas.
• El poder estatal se ejerce automáticamente sobre todo el que se sitúa dentro de un determinado
ámbito territorial.
• Establece los límites dentro de los cuales se impone en exclusiva el poder del Estado y se aplica su
ordenamiento.
• El Estado ejercería respecto del territorio no sólo el imperium sobre las personas en él localizadas,
sino también un dominium, en forma de un derecho de uso y disposición.
El territorio incluye:
• La tierra firme y las aguas interiores.
• El mar territorial.
• El subsuelo.
• El espacio aéreo.
Las fronteras de un Estado delimitan su territorio y configuran el límite espacial al ejercicio de su
poder en dos aspectos: positivo y negativo. Positivo, en la medida en que se ejerce sobre un territorio y
sobre los individuos que estén en él; negativo en la medida en que excluye a cualquier otra autoridad de
la intervención sobre el territorio.
El pueblo.
Desde el punto de vista jurídico, el pueblo ha sido considerado como el límite personal de aplicación de
las normas jurídicas (Kelsen).
La nación es una idea que no ha existido en todos los momentos históricos, sino que, por el contrario, es
relativamente reciente y ya está en crisis. En un sentido amplio comienza a vislumbrarse la idea de
nación con el Renacimiento.
El nacionalismo ha producido siempre efectos políticos disgregadores, salvo los casos de Italia y
Alemania, y más recientemente los Emiratos Árabes Unidos. Por esta razón, y habida cuenta que en el
mundo predomina actualmente la idea integradora, la idea de nación ha entrado en franca crisis.
Cabe concebir a la nación como un grupo de hombres cuyo aglutinante está basado en diversos
factores: como son el territorio común, el idioma común, la raza común, la religión común y en
definitiva, la cultura y tradición.
5
Podemos apuntar otro concepto de nación diciendo que es aquel grupo humano en el que se dan unos
caracteres comunes forjados a lo largo de la historia y cuyos miembros han adquirido conciencia y
voluntad de estos elementos comunes.
El pueblo está formado por el conjunto de personas que conviven establemente en una comunidad
política, o nación, unidas con ella por un vínculo jurídico llamado nacionalidad.
El surgimiento del constitucionalismo supone una alteración en la consideración del pueblo del Estado.
Los documentos constitucionales se refieren a la existencia de una comunidad definida que se organiza
políticamente.
Durante el S.XIX, el movimiento nacionalista que ha llegado hasta nuestros días parte de dos premisas
relacionadas entre sí:
• Primeramente que la Nación se define por la existencia de un conjunto de caracteres culturales,
étnicos, religiosos, y sobre todo lingüísticos, comunes a un grupo social determinado.
• En segundo lugar, que toda entidad nacional, así definida (como comunidad lingüística) tiene
derecho a convertirse en Estado, o si se quiere a organizarse en forma estatal.
El concepto de Nación como grupo homogéneo, definido por sus características socio−culturales o
religiosas comunes no se conjuga fácilmente con la realidad de los Estados modernos, por las siguientes
razones:
• En algunos supuestos la proclamación o reconocimiento de una entidad nacional, se ha producido en
países con una clara pluralidad de comunidades culturales.
• Los movimientos migratorios han venido a eliminar una homogeneidad cultural.
• Los intentos de mantener una identificación jurídica entre nación y grupo étnico−cultural han
supuesto acabar dividiendo a la población en castas, según su pertenencia o no al grupo nacional.
Lo relevante es que una comunidad humana se autodefine como comunidad política, ello es compatible,
con su carácter mono o pluricultural, plurilingüístico, religioso, etc.
El poder del Estado.
Lo característico del Estado moderno es ejercer un poder territorial y soberano.
La soberanía deviene en un poder supremo e irresistible, que se posiciona por encima de todas las
demás instancias y organizaciones.
El concepto de soberanía aparece definitivamente formulado por Juan Bodino en su obra Los siete
libros de la República (1.575).
En su dimensión interna la soberanía se afirma como poder supremo frente a cualquier otra instancia
en el ámbito estatal. El poder del Estado deviene así en un poder legítimamente irresistible.
El constitucionalismo debe procurar que el poder soberano del Estado no se convierta en un poder
despótico.
Los derechos inalienables de la persona como límites a la soberanía estatal.
La soberanía significa también independencia frente a cualquier otro poder externo.
6
El Dº Internacional se basa en el presupuesto de independencia e igualdad soberana de todos los
Estados miembros de la comunidad internacional.
Consecuencias de la interdependencia y las organizaciones internacionales tienen para el principio de
independencia.
La soberanía no se configura como una cualidad inalterable, que pueda definirse de una vez para
siempre, con un contenido permanente e indisoluble.
El Estado como ordenamiento jurídico.
Toda organización supone un ordenamiento o conjunto de normas coordinadas, que hacen posible su
existencia y funcionamiento.
El ordenamiento estatal, como organización soberana, tiene una características propias:
• Es un ordenamiento originario, pues, no necesita ni depende, por su existencia o desarrollo, de
ningún otro ordenamiento ajeno a él.
• Es un ordenamiento que forma una unidad y se considera como un todo. La unidad está relacionada
con el contenido y la forma del ordenamiento.
Por el contenido, el ordenamiento contiene las decisiones básicas que configuran ese Estado concreto.
Por la forma, la unidad se traduce en el establecimiento de su propio sistema de producción de normas
jurídica.
Tema 3: Concepto y formas de Estado
1. Concepto y formas de Estado.
Ordenamiento jurídico con fines generales en el que deposita el ejercicio del poder soberano sobre un
determinado territorio y al que subordinan necesariamente todos los sujetos que en él se integran
(Mortati).
La expresión forma de Estado se refiere a la diversa relación que entre sí pueden guardar los elementos
constitutivos del mismo que ya conocemos. En función de la relación que adopten nos encontraremos
con diferentes formas de Estado: principalmente el Estado Unitario y el Estado Federal. Se ha querido
ver una tercera forma de Estado, de carácter intermedio entre los dos anteriores, el Estado Regional.
Cuando hablamos de forma de gobierno, nos referimos a la diversa relación que mantienen entre sí los
tres poderes del Estado, según la distinción clásica formulada por Mostequieu. Desde esta perspectiva,
hablamos de sistema parlamentarista o presidencialista, junto con otras formas de gobierno conocidas.
De las diversas combinaciones posibles entre los elementos constitutivos del Estado se derivan sus
diferentes formas. Las clasificaciones pueden ser muy variadas:
• Por la relación entre el poder político y el poder estatal:
• Estado totalitario.
• Estado social.
• Estado liberal.
• Estado de anarquía.
7
• Por la relación entre el poder político y el pueblo:
• Estado de democracia.
• Estado dictadura.
• Por la relación entre el poder político y el territorio:
• principios organizadores; centralización, descentralización.
• elementos definidores del grado de centralización o descentralización:
• el ordenamiento jurídico.
• el sistema institucional.
• el principio jerárquico o de competencia.
• manifestaciones:
• Estado unitario.
• Estado compuesto.
• Confederación de Estados.
2. El Estado unitario.
El Estado unitario como realidad estatal.
Tiene su origen en la Revolución Francesa y se consolida con las reformas napoleónicas a principios del
XIX.
El Estado centralizado se define por las siguientes notas:
• Existe un solo ordenamiento jurídico en todo el Estado.
• Existe un solo conjunto de instituciones, cuya competencia se extiende a todo el territorio del Estado.
• El poder ejecutivo organiza jerárquicamente sus instancias territoriales.
Ventajas del Estado centralizado:
• Elimina sectores o grupos de personas privilegiados.
• Mayor eficacia de la actuación administrativa.
• Mayor respeto al principio democrático
Aspectos controvertidos del Estado centralizado:
• Desde el punto de vista de su eficacia.
• Desde el punto de vista democrático.
• Desde el punto de vista de la libertades de personas y grupos.
Técnicas de eficacia en el Estado centralizado:
• Desconcentración.
• Descentralización administrativa y política.
Desconcentración supone:
8
• la delegación de funciones
• en escalones inferiores de la jerarquía administrativa
• siempre bajo la dirección de los escalones superiores
• sometidos a revisión por éstos
• no hay dejación de la titularidad de la función.
La descentralización administrativa supone:
• junto a la Administración estatal la existencia de unos poderes administrativos más reducidos.
• un ámbito de competencias propio
• no recibe instrucciones
• sus actuaciones sólo son revisables por los tribunales.
• elección popular de sus miembros.
El modelo clásico de descentralización administrativa, el de la autonomía local o municipal.
La autonomía local puede adoptar formas muy diversas, y se ha extendido a entidades territoriales de
mayor dimensión.
3. El Estado complejo. Modalidades.
La descentralización administrativa supone un nivel limitado de autonomía.
Existe descentralización política cuando las entidades territoriales integradas en el Estado pueden ellas
mismas elaborar sus propias leyes.
Esta doble estructura jurídica se hace posible mediante la definición constitucional de las respectivas
esferas de acción de los poderes estatales y los poderes autonómicos.
Las formulas de esta definición de competencias pueden ser muy variadas.
La organización constitucional del Estado políticamente descentralizado implica la coexistencia de
distintas estructuras de poder.
Las formas de organización y definición de los Estados políticamente descentralizados son muy
variadas. Usualmente se emplean dos términos: Estado federal y Estado regional.
La diferencia entre el modelo federal y el regional es puramente nominal, debido a circunstancias
históricas, que empujan a los constituyentes del momento a no utilizar explícitamente el término
federal.
4. El Estado federal.
La fórmula federal es la más extendida para estructurar la descentralización política del Estado.
Todas las formas federales tienen ciertos elementos comunes derivados de la influencia ejercida por la
Constitución americana de 1.787.
La fórmula del Estado federal puede resumirse en las siguientes notas:
• Una Constitución federal junto a las Constituciones de los Estados miembros.
• Enumeración de los poderes de la Federación como una lista restringida (cláusula de los poderes
9
residuales).
• Participación de los Estados en la dirección política de la Federación mediante la segunda Cámara
legislativa.
• La revisión de la Constitución federal queda muy limitada.
• Atribución al Tribunal Supremo para conocer la resolución de los conflictos de competencias.
Se han introducido, con los Estados federales creados en los S.XIX y XX, profundas innovaciones
respecto al modelo norteamericano:
• La sustitución del federalismo dual por el federalismo de cooperación.
• La distribución de competencias se hace a través de diversas listas.
• Quiebra el principio de paridad en la representación de los Estados.
El problema federalismo−soberanía ha perdido relevancia debido a dos factores:
• la soberanía aparece como un conjunto complejo de facultades separables atribuibles tanto al Estado,
como a entidades externas a él o a entidades territoriales internas.
• Ni la federación ni los Estados son soberanos. La soberanía reside en el poder constituyente, que, de
acuerdo con el principio democrático, corresponde al pueblo.
5. El Estado regional.
El modelo regional tiene su expresión inicial en la constitución española de la II República. Las
circunstancias políticas españolas del momento están en el origen de estas fórmulas.
El Estado integral introducido por la Constitución republicana de 1.931 consistía en un modelo distinto
del federal que sin embargo permitía una amplia descentralización política en algunas zonas del
territorio.
El modelo denominado Estado regional presenta una fórmula flexible y por ello con características muy
distintas en cada caso, cuyos elementos podrían definirse como sigue:
• La Constitución prevé la formación de entidades territoriales con autonomía política.
• Serán las normas básicas de estas entidades las que determinarán los poderes que asumen, y las
materias sobre las que versan esos poderes.
• La Constitución delimita las materias sobre las que las regiones o comunidades podrán asumir
competencias. En todo caso dispondrán de un poder de decisión política.
• Las competencias asumibles no tienen que ser idénticas en todas las regiones.
• La autonomía regional puede extenderse a todo el territorio, o sólo a partes del mismo.
6. El Estado autonómico.
Este Estado es el resultado del ejercicio del derecho a la autonomía por la totalidad de los sujetos que
podían ejercerlo y los Estatutos de Autonomía le han dado su forma final, de acuerdo con las
prescripciones de la Constitución.
Principios definidores del Estado autonómico:
• El principio de unidad del Estado. La Constitución española consagra el principio de unidad del
Estado español. El Estado español es un único Estado, con una única Constitución, que además se
fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los
españoles (art.2). Esta unidad se expresa en la existencia de una única Constitución y de unas
10
instituciones constitucionales que ejercen competencias con carácter exclusiva y excluyente (corona,
tribunal constitucional, poder judicial y otras que ejercen sólo determinadas competencias sobre
determinadas materias para todo el territorio español, Cortes Generales y Gobierno).
• el principio de unidad se concreta, especialmente, en dos aspectos:
• la igualdad de derechos y obligaciones de todos los españoles (art.139,1).
• la unidad del marco económico (art.139,2).
• El principio del pluralismo nacional de la nación española. La Nación española está integrada
por realidades distintas, por nacionalidades y regiones, sin que el texto constitucional defina ni
unas ni otras y sin que la distinción se traduzca en una diferencia expresa de trato jurídico.
◊ La diferenciación jurídica, que no afecta a los contenidos de la autonomía, se
debilitó tras la aprobación del Estatuto de Andalucía y, es especial, tras la
ampliación de competencias y el cambio de definición de diversas autonomías
como resultado de los pactos autonómicos de 1.992.
◊ El principio dispositivo: La Constitución no constituye una estructura
autonómica del Estado, sino que pone a disposición de los sujetos que pueden
ejercer el derecho a la autonomía la posibilidad de activar su existencia.
⋅ De la pluralidad nacional y regional de la nación española y del propio
dispositivo y la asunción también voluntaria de las competencias se
deriva una organización política basada en la diferencia.
⋅ Se legitima la no uniformidad y se hace posible una autonomía que
puede ser asimétrica a fin de adaptarse a las condiciones del pluralismo
de las nacionalidades y regionales que se propone integrar el Estado.
⋅ Esta libre disposición del ejercicio del Derecho en el marco
constitucional cuenta con dos límites:
⋅ la no admisión de las situaciones de descripción.
⋅ la solidaridad entre las nacionalidades y regiones.
• La Constitución consagra el criterio de autogobierno político de
las nacionalidades y regiones, y por ello establece que el
contenido de la autonomía es política, basado en el autogobierno
y el ejercicio de la potestad legislativa.
⋅ La libre autodefinición de los sujetos que pretenden acceder a la
autonomía. La Constitución se limita a señalar solamente que pueden
activar el proceso de acceso a la autonomía:
⋅ las provincias limítrofes con características históricas, culturales y
económicas comunes;
⋅ los territorios insulares;
⋅ las provincias con entidad regional histórica (art.143,1)
• El acceso a la autonomía puede ser activado por decisión de las
Cortes Generales, mediante la Ley Orgánica, por motivos de
interés nacional (art.144).
7. La confederación de Estados.
La confederación está más cerca de ser una alianza entre Estados que de
un Estado federal.
Crea órganos específicos, que no pertenecen a ningún Estado, que tienen
competencias propias en materia de defensa y relaciones exteriores.
Los órganos de la Confederación no actúan como representantes de los
ciudadanos, sino como delegados de las autoridades de cada Estado.
11
La posibilidad de abandonarlas libremente implica la necesidad de que
las decisiones sean tomadas por unanimidad.
Tema 4: La Constitución
1. El constitucionalismo como movimiento histórico.
Podemos fijar su inicio en los documentos de la Gloriosa Revolución
Inglesa (Bill of Right, 1.689) y en los textos de las revoluciones
norteamericanas (Declaración de Independencia,1.776; Constitución de
1.787) y francesa (Declaración de Dº del Hombre y del ciudadano de
1.789).
En nuestro país el primer texto incluido en la categoría de Dº Constnal.
fue la Constitución de 1.812.
Estas normas surgieron en circunstancias históricas específicas y con
una finalidad que definía su naturaleza.
⋅ Acabar con la monarquía absoluta limitando los poderes reales.
⋅ Regular la acción del Estado por un conjunto de normas jurídicas.
⋅ Normas, contenidas en un Estatuto, destinadas a regular los derechos de
los ciudadanos y la actuación de los poderes públicos.
⋅ Este Estatuto se plasma en un documento solemne denominado
Constitución.
Ello no quiere decir que con anterioridad a la época de las Revoluciones
de los S.XVII y XVIII, no existan ciertos precedentes constitucionales.
El constitucionalismo moderno presenta una característica definidora: la
afirmación de la libertad del individuo, y la existencia de unos derechos
irrenunciables, como criterio esencial de organización del Estado.
Es conveniente señalar que ello se lleva a cabo partiendo del
reconocimiento de la necesidad de una comunidad política organizada.
La defensa de la libertad individual aparece como el objetivo definidor
de las normas de Dº Constnal.: permite considerarlas como un sector de
derecho que es un objeto de estudio separado: da lugar a la dualidad que
es típica del Dº Constnal., en cuanto asegura a la vez libertad y orden.
2. Los conceptos de Constitución.
(Remisión al Tema 1).
3. Constitución material y Constitución formal.
Desde la perspectiva material, las normas de Dº Constnal. se definen por
su objeto: serían las normas que regulan las materias directamente
relacionadas con la garantía de la libertad de la persona.
Desde este punto de vista, destacan dos tipos de normas como
12
naturalmente integradas en el Dº Constnal.:
⋅ En primer lugar, integrarían el Dº Constnal. las normas que declaran y
protegen los derechos de los ciudadanos en cuanto tales o, si se quiere,
las posiciones jurídicas fundamentales de los ciudadanos.
⋅ Vinculado con los derechos civiles aparece otro tipo de normas: las que
organizan los poderes del Estado. Serían normas de Dº Constnal. así, las
que regulasen las líneas básicas de las instituciones políticas
fundamentales del Estado, así como la distribución de poder entre las
mismas.
Desde una perspectiva formal, se definen las normas de Dº Constnal,
como aquellas normas dotadas de un especial rango y fuerza dentro del
ordenamiento.
Estas características formales derivan de ser estas normas definidoras de
todo el sistema jurídico y político. Se trata, por ello, de normas
especialmente resistentes a su violación o alteración.
Este carácter supremo o superior se traduce en dos peculiaridades:
⋅ Las formas de elaboración y modificación de las normas de Dº Constnal
son distintas, y más rígidas que las correspondientes al resto de las
normas del Ordenamiento Jurídico.
⋅ La introducción de un control de constitucionalidad sobre el resto de las
normas del Ordenamiento, para que no contradigan lo dispuesto en las
normas del Dº Constnal.
Es este un criterio que debe ser matizado, o al menos, empleado
cuidadosamente.
La comprensión de lo que, académicamente, se define como un área o
sector del Dº, bajo el nombre de Dº Constnal exige, pues, combinar
criterios formales y materiales.
4. Estructura de la Constitución.
La Constitución española consta de un Preámbulo, un Título Preliminar
y 10 Títulos, con un total de 169 artículos a los que hay que añadir 4
Disposiciones Adicionales, 9 Disposiciones Transitorias, una Final y una
Derogatoria.
La estructura es la siguiente:
• Preámbulo
• Título Preliminar
• Título I, de los Derechos y deberes fundamentales
• Título II, de la Corona
• Título III, de las Cortes Generales
• Título IV, del Gobierno y la Administración
• Título V, de las relaciones entre el Gobierno y las Cortes
Generales
13
• Título VI, del Poder Judicial
• Título VII, Economía y Hacienda
• Título VIII, de la Organización Territorial del Estado
Preámbulo: se intenta justificar los fines y causas por las que se hacen
las normas constitucionales.
Título Preliminar: declaraciones fundamentales de la Norma
Constitucional.
• Título IX, del Tribunal Constitucional
• Título X, de la Reforma Constitucional
El Título I tiene una estructura muy compleja:
• Capítulo I, de los españoles y extranjeros.
• Capítulo II, derechos y libertades:
Sección 1ª, de los dº fundamentales y de las libertades públicas.
Sección 2ª, de los dº y deberes de los ciudadanos.
• Capítulo III, de los principios rectores de la política social y
económica.
• Capítulo IV, de las garantías de las libertades y derechos
fundamentales.
• Capítulo V, de la suspensión de derechos y libertades.
También el Titulo III tiene una estructura compleja:
• Capítulo I. De las Cámaras.
• Capítulo II. De la elaboración de las leyes.
• Capítulo III. De los tratados internacionales.
Título VIII:
• Capítulo I. Principios generales.
• Capítulo II. De la Administración local.
• Capítulo III. De las Comunidades Autónomas.
5. Contenido de la Constitución.
El contenido de la Constitución ha sido análogo desde el S.XVIII: un
sistema de normas jurídicas que organiza el poder político estatal y
define la relación entre la esfera de la libertad y la de ese poder político.
Para que la Constitución merezca ese nombre debe contener un estatuto
jurídico de los gobernantes, es decir, una definición de sus competencias,
de los procedimientos de adopción de las decisiones políticas y de los
fines principales de su actuación.
Todo ello se regula y se organiza con unos fines que normalmente viene
también expresados en la Constitución. Esos fines pueden delinear unos
márgenes de actuación del poder más o menos anchos según sea el
detalle con el que vengan formulados.
La organización política resultante adquiere un sesgo especial por el
hecho de estar contenidos no en declaraciones políticas ni en programas
14
electorales, sino en normas jurídicas de rango supremo dentro de un
Estado.
La Constitución, por su supremacía, se erige en fundamento y límite del
resto del Ordenamiento jurídico del país. En su virtud:
⋅ establece un sistema de fuentes del Derecho;
⋅ señala los órganos competentes y los procedimientos para la producción
de dichas fuentes;
⋅ impone al Ordenamiento jurídico los valores fundamentales en los cuales
debe inspirarse y a los cuales debe servir;
⋅ establece los principios técnicos−jurídicos a través de los cuales debe
instrumentarse toda esa orientación teleológica.
Entendida así la Constitución, queda bastante relativizada la distinción
que en su seno han hecho tradicionalmente los tratadistas entre una
parte dogmática y otra orgánica.
Se acostumbra a identificar como parte dogmática los preceptos
constitucionales que formulan los lores, los principios básicos del
régimen y los derechos y libertades.
La parte orgánica es la integrada por los preceptos relativos a la
organización, competencias y funcionamiento de los poderes públicos.
La división de poderes no es ningún artilugio para distracción de
constitucionalistas, sino que debe estar siempre en función de la parte
dogmática.
6. Clases de Constitución.
Constituciones escritas y consuetudinarias.
Constituciones rígidas y flexibles. Las constituciones flexibles son las que
pueden ser reformadas por el procedimiento legislativo ordinario y las
que establecen requisitos más exigentes son rígidas.
La intangibilidad no suele ser declarada más que para unos
determinados preceptos, o bien para toda la Constitución durante cierto
tiempo.
Constituciones originarias y derivadas. Originarias son las que han
iniciado un modo de regulación, una forma política, o, al menos una
institución o un principio funcional. Son derivadas en caso contrario.
Clasificación de Loewenstein:
◊ Normativas. Son las que regulan eficazmente el
proceso político y son observadas por todos los
operadores jurídicos.
◊ Nominales. Son las que muestran desajustes con
la realidad política, que escapa parcial o
15
temporalmente a su normatividad.
◊ Semánticas. No rigen en absoluto y no son sino
fachada simulada y encubridora de una realidad
política autocrática.
Tema 5: La dinámica de la Constitución
1. El poder constituyente y los poderes constituidos.
La atribución a la comunidad política del poder de establecer una
Constitución supone que ésta deriva de la voluntad popular, y en ella
encuentra su legitimación.
Este principio ha conducido a la distinción entre poderes constituyentes
y poderes constituidos.
Notas definitorias del poder constituyente:
◊ Es originario, no es creado por ninguna norma
jurídica anterior, sino expresión de la voluntad
nacional.
◊ Es libre, no se encuentra limitado ni condicionado
por norma jurídica alguna.
◊ No está regulado jurídicamente.
◊ Es un poder creador de Derecho, pero no deriva
del Derecho.
◊ Es extraordinario.
◊ Es permanente, aunque discontinúo.
◊ Es unitario e inalienable.
Notas definitorias de los poderes constituidos:
◊ Son poderes creados y establecidos por una
Constitución de la que deriva su legitimidad.
◊ Están sometidos a las regulaciones y mandatos
constitucionales relativos a su composición y
funcionamiento.
◊ Su ejercicio será legítimo y jurídicamente
correcto en cuanto de adecue a los preceptos
constitucionales.
◊ Al igual que el poder legislativo deriva de la
Constitución y está regulado por ella, pero a
diferencia de éste, puede modificar la
Constitución, incluso en su totalidad.
Hemos de hacer ciertas matizaciones a la luz de la experiencia histórica:
◊ El poder constituyente originario se ha
manifestado en aquellos casos en que ha debido
establecerse un nuevo orden constitucional
rompiendo con los principios anteriores.
◊ El desarrollo del principio democrático ha
supuesto que la voluntad de la comunidad política
deba expresarse a través del voto de todos sus
miembros (Convenciones constitucionales,
16
referéndum).
◊ No faltan Constituciones cuyo origen ha sido una
concesión o pacto, pero que han ido adquiriendo
esa legitimidad popular sin intervención de un
poder constituyente que quebrase la continuidad
del ordenamiento jurídico.
◊ El ejercicio del poder constituyente no aparece
radicalmente independiente de normas jurídicas
preestablecidas.
2. Las fuentes del Dº Constitucional.
Existen otras normas que por su importancia para la organización de la
comunidad política se incluye en el Dº Constnal.; la ley, la
Jurisprudencia y la costumbre.
La ley como fuente del Dº Constnal:
◊ Ley y Constitución representan dos tipos de
normas distintas.
◊ En algunos ordenamientos la Constitución se
remite para la regulación de aspectos de
relevancia fundamental a normas de carácter
legal.
◊ Se persigue que las materias así reguladas tengan
una cierta estabilidad, y por otro lado, se
pretende que dispongan de una amplia
legitimidad.
◊ Se emplea en ocasiones la fórmula bloque de la
constitucionalidad para referirse a un conjunto
normativo integrado por la Constitución y los
normas orgánicas, con un carácter de Dº más
fuerte.
La Jurisprudencia.
◊ Los jueces deben limitarse a aplicar la norma
preexistente a casos singulares. Cuando la norma
general a aplicar es la Constitución debe
entenderse que ésta sólo puede ser creada por el
poder constituyente, no por el juez. Este aplica el
Derecho, pero no lo crea.
◊ Si bien el juez no invoca o crea normas nuevas al
precisar el contenido de normas constitucionales
preexistentes, viene, de hecho, a establecer
mandatos que vinculan a los demás poderes.
La Costumbre.
◊ Dadas las características del Dº Constnal. resulta
inaplicable a su ámbito la teoría general de la
costumbre como fuente del Derecho.
◊ Otra cosa es la existencia de convenciones o
prácticas arraigadas de comportamiento de los
poderes públicos. Pero su contravención no
17
acarrea sanciones ni pueden alegarse ante los
tribunales.
3. La interpretación de la Constitución.
La Constitución es una norma jurídica y, como tal, es y debe ser objeto
de interpretación por los operadores jurídicos.
El TC no es su único interprete porque todos los operadores jurídicos la
interpretan, pero sí es su interprete supremo (art.1.1 LOTC).
El TC ha negado la validez de las leyes solo interpretativas de la
Constitución, cerrando el paso a cualquier otra interpretación posible.
Los argumentos e instrumentos de la interpretación constitucional no se
diferencian de los utilizados con carácter general, la diferencia debe
encontrarse en el diferente carácter de la norma constitucional.
Se acostumbra a citar los cuatro métodos interpretativos que acuño
Savigny: liberal, lógico, histórico y sistemático. El método de la
interpretación constitucional parte de un supuesto distinto del método de
interpretación de las normas jurídicas.
No se trata tanto de llegar a un contenido único y concreto de la norma a
fin de poderla ejecutar con precisión al supuesto de hecho, sino de llegar
a un resultado que permita excluir la validez de los actos normativos que
sean contrarios a la Constitución.
4. La justicia constitucional.
Para que una ley sea válida no debe ser contraria a la Constitución. Es
necesario garantizar la supremacía constitucional e impedir la aplicación
de las normas legales que no sean conformes con la Constitución, lo cual
conlleva la organización de un procedimiento para determinar las leyes
disconformes a fin de que no sea aplicada.
Modelo difuso americano: el origen del sistema norteamericano de
control de la constitucionalidad de las leyes no se encuentra en la
Constitución, sino en una decisión del Tribunal Supremo, redactada por
el juez John Marshall, en el caso de Marbory vs Madison (stc 1803).
El sistema de control judicial de la constitucionalidad de las leyes de los
Estados Unidos se caracteriza por las siguientes notas:
⋅ El control de la constitucionalidad de las leyes corresponde a cualquier
juez, cuando estime que la norma que debería aplicar en un proceso
concreto es contraria a la norma constitucional. Por ello se denomina
control difuso de constitucionalidad.
⋅ La potestad de jueces y tribunales se extiende en exclusiva a la resolución
del litigio. El pronunciamiento sobre la constitucionalidad o no de una
ley debe realizarse con ocasión de un litigio, como un incidente en el
curso de proceso. No cabe la impugnación directa de la ley ni existe un
procedimiento específico de inconstitucionalidad.
18
⋅ El pronunciamiento del juez se limita en exclusividad al caso concreto y
en función del litigio entablado. No haya declaración de
inconstitucionalidad ni efectos erga omnes del pronunciamiento.
Modelo europeo o concentrado: la tradición constitucional europea, que
ponía el acento en el imperio de la ley como expresión de la voluntad
popular, no era compatible con el control por parte del aparato judicial.
La introducción en Europa del control de constitucionalidad de las leyes
se ha llevado a cabo mediante la creación de un órgano especializado,
encargado de ese control de constitucionalidad. En el modelo europeo se
concentra en un órgano específico la tarea de controlar la
constitucionalidad de las leyes.
La creación de los Tribunales Constitucionales se justifica por la
supremacía de la Constitución y por el carácter subordinado a ésta de la
actuación de los poderes públicos, incluido el legislativo. Si éste actúa
fuera de los límites constitucionales, su actividad resulta antijurídica. El
sometimiento de los poderes públicos a la ley obliga a que esos poderes
no puedan inaplicarla, aun cuando estimen que es inconstitucional.
Las notas distintivas del modelo de justicia constitucional europeo son
las siguientes:
⋅ Independencia y separación de los demás poderes del Estado.
⋅ Monopolio de la potestad de declarar la inconstitucionalidad de una ley.
Existencia de un procedimiento especial de declaración de
inconstitucionalidad.
⋅ Selección de sus miembros de forma distinta a los magistrados de la
jurisdicción ordinaria.
⋅ Carácter jurisdiccional. Actúa según procedimientos jurisdiccionales,
decide a iniciativa de otros, el procedimiento es contradictorio, audiencia
de las partes, decisión motivada, sentencia con efectos de cosa juzgada y
eficacia erga omnes.
Tema 7: La Constitución como fuente del Derecho
1. La Constitución como norma suprema, superior y fundamental del
ordenamiento jurídico del Estado.
La Constitución no es solo una norma jurídica, sino que es la norma
superior del ordenamiento jurídico.
La Constitución es la norma suprema por:
⋅ Ser la base de la legitimación de la actuación de los poderes constituidos.
⋅ Establecer el sistema de fuentes formales del Derecho.
La Constitución goza así de una superlegalidad material que queda
asegurada mediante una superlegalidad formal.
La superlegalidad formal garantiza su inmunidad frente a todas las
19
normas, en la medida que tiene un procedimiento especial de reforma,
distinto al de las otras normas.
La superlegalidad material es la exigencia de que todas las normas del
Ordenamiento deben ser conformes a la Constitución, interpretadas de
acuerdo con ella, y garantizada por el establecimiento de un control de
constitucionalidad de las leyes.
Sólo se puede afirmar que se da la supremacía de la Constitución cuando
el Ordenamiento establece que el cumplimiento de los preceptos
constitucionales es obligado y, en consecuencia, que su infracción es
antijurídica.
Nuestra Norma Suprema autorreconoce su propia superioridad jurídica
sobre todas las demás normas. Son varios los preceptos que así lo
establecen:
⋅ Según el art.9.1 los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la
Constitución y al resto del Ordenamiento jurídico.
⋅ Según los arts.161 y 164 se afirma la supremacía de la Constitución
sobre el resto de las normas del Estado.
⋅ En el art.53.1 tal supremacía de la Constitución afecta en especial
manera a los Derechos y libertades reconocidos en el Capítulo II del
tema 1º.
⋅ La Constitución, a diferencia de las otras normas del Estado, exige
además un procedimiento de reforma, consecuencia de su supremacía
(arts.167 y 168 CE).
⋅ La supremacía de la Constitución no sólo es previsible para la futura
actividad legislativa, sino que partiendo de la idea de que la norma
suprema no surge ex novo en un mundo sin normas, subsisten muchas
normas anteriores. Estas sólo podrían subsistir si no van contra lo
establecido en la Constitución.
2. El alcance de la supremacía normativa de la Constitución: eficacia
directa, efecto derogatorio y el principio de interpretación de las normas
conforme a la Constitución.
La eficacia directa:
Sentado el principio de que todo el texto de la Constitución es de
aplicación inmediata, debemos aclarar que no todos los artículos tienen
el mismo alcance y significado normativo.
Sin negar que todos enuncian auténticas normas jurídicas, debemos
aclarar que su respectiva vigencia admite grados y tiempos diversos.
En ciertos casos la vinculación exigible tendrá que esperar a la creación
de algunas instituciones que no existían previamente en el ordenamiento
(art.125 reconoce el juicio por jurado).
Nuestra Constitución, a diferencia de otras anteriores, no contiene
principios éticos o adagios populares, difícilmente vinculantes. Es al caso
20
del art.6 de la Constitución de Cádiz que señalaba que era obligación de
todos los españoles el ser justos y benéficos.
Existen preceptos constitucionales más importantes que otros, pero sería
inexacto hablar de una jerarquización de los preceptos constitucionales.
Todos los artículos constitucionales tienen idéntico rango normativo.
Aplicación directa de la Constitución en la regulación de los Derechos
Fundamentales.
Aplicación directa de la parte organizatoria y habilitante de los poderes
constitucionales.
En ciertas materias la Constitución es de aplicación directa como norma
de decisión de cualquier clase de proceso, por haber derogado todas las
leyes que se opongan a su regulación.
El efecto derogatorio:
En la CE de 1.978 el efecto derogatorio propio de la eficacia directa de la
norma constitucional se reconoce explícitamente con la máxima
amplitud en la Disposición Derogatoria.
La derogación se extiende a todas las disposiciones anteriores que
contradigan lo dispuesto en la Constitución y ello sin atención a su
rango.
La derogación se produce cualquier que sea la índole de la materia
regulada, sin distinción alguna entre normas organizativas, derechos
fundamentales y materias no políticas.
Siempre que haya contradicción con la norma constitucional la norma
anterior queda derogada con la entrada en vigor de la Constitución.
La derogación sólo resulta de la contradicción en los contenidos, no de
razones formales simplemente: la entrada en vigor de la Constitución no
trae consigo la derogación de las normas anteriores por el simple hecho
de que han sido aprobadas por órganos y procedimientos que la
Constitución ha suprimido.
Las normas anteriores siguen siendo válidas mientras su contenido no
sea contrario a lo que la Constitución dispone, pues, de otro modo se
produciría la derogación de la totalidad del ordenamiento jurídico.
La derogación es automática, se produce ex constitucione, sin necesidad
de declaración alguna. No es preciso que el legislador diete una ley
derogatoria de las afectadas por la Constitución, ni tampoco que la
derogación sea declarada por un tribunal.
Quiere esto decir que cualquier juez inaplicará sin más las normas
anteriores a la Constitución que considere derogadas por ésta y que no es
necesario que acuda al TC.
21
El TC ha admitido que cabe interponer el recurso de
inconstitucionalidad o plantear la cuestión para conseguir una
declaración de que la ley anterior ha quedado derogada, y ello con el
argumento de que la inconstitucionalidad de tales leyes, en las que se da
la doble circunstancia de ser anteriores a la Constitución e inferiores a
ella, conduce a unas consecuencias jurídicas que son concurrentes: la
derogación y la nulidad, lo que permite que el asunto se sujete tanto al
juicio del juez ordinario (como derogación), cuanto al del TC (como
nulidad). STC 4/81, 2 de febrero y STC 11/81 de 8 de abril.
El principio de interpretación de las normas conforme a la Constitución.
Un principio general reconocido en todo ordenamiento dotado de
Constitución como norma suprema, es el de que la ley y todas las normas
jurídicas se interpretan conforme a la Constitución, esto es, que en caso
de existir varias posibilidades de interpretación de la norma se escoja
aquella que sea conforme con la Constitución y se rechace la que sea
contraria a esta.
Tal principio ha sido proclamado repetidas veces por el TC, es
expresamente consagrado en la LOPJ.
Este principio tiene su primer fundamento en el de unidad del
ordenamiento jurídico. Dado que la Constitución fundamenta la validez
de todo el ordenamiento jurídico, las normas que lo integran no pueden
contradecirse entre sí.
Si se produce tal contradicción el conocimiento jurídico está obligado a
eliminarla (principio lex posterior derogat legi priori, lex superior
derogat legi inferiori, lex specialis derogat legi generali).
El principio de unidad no sólo exige que se suprima la contradicción
eliminando una de las normas, sino que exige también que de ser posible,
éstas se interpreten de modo que la contradicción no se produzca. En
este terreno el principio teórico coincide con una exigente práctica:
intentar en la medida de lo posible huir del vacío que se produce cuando
se niega validez a una norma. De ser posible varias interpretaciones,
debe preferirse aquella que concilie la contradicción.
A estas exigencias derivadas del principio de unidad del ordenamiento se
unen otras de carácter político:
⋅ Se trata de evitar el vacío que se produce cuando una norma se declara
nula, por lo que será necesario intentar por vía interpretativa que esa
consecuencia no se produzca.
⋅ En el caso de la ley, el principio democrático obliga a que se refuerce
especialmente el principio de interpretación conforme a la Constitución,
de modo que sólo proceda declararla nula cuando no sea posible
encontrarle un sentido en que la ley resulte conforme con la
Constitución.
Este principio interpretativo exige en primer lugar al TC que no deberá
22
declarar la nulidad cuando sea posible una interpretación en la cual la
ley resulte conforme con la Constitución.
Por el juez ordinario, que no puede rechazar la ley por inconstitucional,
el principio se traduce en una exigencia respecto de la cuestión de
inconstitucionalidad, cuyo planteamiento sólo procederá cuando por vía
interpretativa no sea posible la acomodación de la norma al
ordenamiento constitucional.
3. Los valores superiores del ordenamiento jurídico.
España propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico
la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
En la CE de 1.978 se pueden ver también unos valores y unos rasgos
determinantes del régimen que se pone en pie y que parecen
contraponerse al régimen anterior en el sentido propio que toda
Constitución asume y desea, de alguna manera, comenzar de nuevo.
Tales valores y rasgos aparecen ya en el Preámbulo y se concretan en
general en el Título Preliminar y, especialmente, en los arts. 1 y 2 siendo
después desarrollados a lo largo de todo el texto en sus diferentes
apartados.
Nuestro texto fundamental no ha querido ceñirse únicamente a una
perspectiva limitada al Dº Constitucional, sino que se sitúa en un
horizonte más amplio, propio de la filosofía del derecho.
El mérito español reside precisamente en esta enumeración de carácter
preconstitucional.
Se puede plantear la doble cuestión de saber sí, por un lado, los cuatro
valores contemplados pueden ser considerados stricto sensu como tales.
Por otro lado, si no existen también a lo largo del resto del articulado,
otros valores que posean la misma identidad y naturaleza.
En cuanto a la primera cuestión, se ha alegado que los cuatro valores
citados podrían reducirse a dos −libertad e igualdad−, puesto que, por
distintas razones, pluralismo político y justicia son reiterados, ya que los
conceptos que representan se encuentran insertos en las ideas de libertad
y de igualdad.
Respetando estas opiniones, creemos, sin embargo, que el legislador ha
deseado, de una u otra forma, dejar constancia del reconocimiento de
estos valores que se conciben como constituyentes.
La segunda cuestión que se plantea es dilucidar, en un sentido general, si
podría resaltar una serie de postulados que poseen también la naturaleza
de caracterizar al texto constitucional y de aparecer como principios
básicos del mismo. Pensamos que aún siendo así, tales valores no serían
asimilables a los cuatro conceptos generales analizados. La razón estriba
en que ha sido deseo expreso del legislador mencionar a éstos como
23
valores supraconstitucionales previos a la Constitución.
Estos valores superiores proyectan su carácter normativo inmediato de
dos formas principales:
◊ Por una parte, porque vinculan al poder
legislativo en su creación de normas, las cuales
siempre deben inspirarse en ellos, y a los
tribunales que deberán aplicarlos, en sentido
negativo, para corregir e interpretar las normas
que se considere los conculcan o violan.
◊ Por otra parte, porque su positivación la lleva a
cabo, en cierta manera, el propio texto
constitucional de la forma siguiente:
◊ La libertad como valor es desarrollada
especialmente en varios artículos del Título I.
◊ La justicia como valor es el contenido del Título
VI, dedicado al Poder Judicial.
◊ La igualdad como valor se regula en los arts.9.2 y
14, de forma general, y de forma específica en
algún otro como el art.32 o el 39.
◊ El pluralismo político como valor es desarrollado
especialmente en los arts. 6 y 7 de la CE.
4. El Estado social y democrático de derecho
como principio constitucional.
La primera opción de la CE se encuentra en el
art.1.1: España se constituye en un Estado social
y democrático de Derecho.
Esta compleja expresión de Estado social y
democrático de Derecho intenta definir el
régimen político, si bien éste no cobra todo su
perfil en tanto no se relacione dicho precepto con
otros que constituyen sendas opciones políticas.
Frente a quienes creen que una declaración como
ésta no tiene valor normativo, sostenemos que
contiene un principio estructural de primer orden
que se desarrolla a lo largo del articulado y que,
además, impregna todo el texto constitucional y el
resto del Ordenamiento jurídico.
La reforma de la propia naturaleza de estos
principios equivaldría a una revisión total de la
Constitución, su modificación daría lugar a otra
Constitución.
−Un Estado democrático−
No sólo el art.1 de la CE, sino también el
24
Preámbulo, al afirmar que la nación española
proclama su voluntad, por un lado, de garantizar
la convivencia democrática y, por otro, de
establecer una sociedad democrática avanzada.
La CE posibilita tal objetivo puesto que sitúa la
soberanía en el pueblo, reconoce el pluralismo
político y social, al mismo tiempo que establece
una serie de instancias en diversos niveles para
que el pueblo participe bien directamente, bien
por medio de representantes en las decisiones que
le afectan.
Existe base institucional suficiente para crear un
Estado democrático avanzado.
−Un estado de Derecho−
La expresión Estado de Derecho, formulada ya
con intención rupturista en el Preámbulo, es
confirmada después en el artículo1 de la CE.
El pueblo español ha obtenido de forma definitiva
la titularidad de la soberanía y se acepta que la
ley es la expresión de la voluntad general, se han
puesto las bases para la existencia de un auténtico
Estado de Derecho inspirado en la defensa y
reconocimiento de los derechos fundamentales.
−Un Estado social−
Los redactores del texto han superado la visión
individualista y anacrónica del Estado liberal de
Derecho y la han sustituido por la adición Estado
social de Derecho.
Ese Estado social que se propugna es
decididamente intervensionista, activo, un Estado
dotado, de un ejecutivo fuerte.
Especialmente en el Capítulo III del Título I
donde se contienen los principios rectores de la
política social y económica del nuevo Estado.
−Una monarquía parlamentaria−
El art.1.3 de la CE señala que la forma política
del Estado español es la monarquía
parlamentaria. Tal fórmula requiere tres
observaciones generales:
◊ Se ha afirmado que la monarquía en la actualidad
25
es una forma de gobierno y no de Estado.
◊ Mantiene la monarquía cuyo origen representa el
único eslabón que enlaza el nuevo Estado
democrático con el Estado franquista anterior.
◊ Este régimen político se encuentra encuadrado
dentro de los sistemas parlamentarios
occidentales, basados en una estructura de
gobierno derivada de la colaboración entre los
poderes legislativo y ejecutivo.
−Un Estado de las Autonomías−
El último principio que caracteriza al Estado
configurado por la CE, esto es, su carácter
descentralizado, aparece también como una
respuesta, en forma de contrapunto, al Estado
franquista.
Sin llegar al Estado federal que preconizaba el
proyecto de la I República, va más allá de la
Constitución de 1.931 en un doble sentido: admite
la realidad plurinacional, y no sólo regional; y
por establecer un sistema flexible de
competencias.
5. Los principios constitucionales del
ordenamiento jurídico.
La concreción del Estado de Derecho se
fundamenta también en una serie de principios
informadores que se deben tener presentes a la
hora de interpretar el vigente texto constitucional.
La mayor parte de los mismos vienen expuestos
en el art.9.3 de la CE, pero algunos otros se
desprenden de lo regulado en otros artículos. En
general, responden a un a preocupación
tradicional de los regímenes liberales por tratar
de establecer el mayor número de garantías
ciudadanas frente a los poderes públicos.
No se pueden concebir como auténticos derechos
y en este sentido el TC ha señalado ya que para su
defensa no se puede acoger al recurso de amparo.
−Principio de jerarquía normativa−
Señalado en el art.9.3 de la CE, viene a consagrar
la idea tradicional de todo Estado de Derecho, de
que toda norma encuentra su validez en otra
superior. Ante la diversidad de normas que
componen el ordenamiento jurídico, existe una
26
regulación basada en su distinta jerarquía
normativa, comenzando por la primera de todas
que es la Constitución.
Se deduce, en consecuencia, que una norma de
rango inferior no puede oponerse a otra de rango
superior.
La jerarquía se adquiere por razón del órgano
que crea la norma o del procedimiento necesario
para su aprobación.
−Principio de competencia−
Con tal principio lo que se quiere señalar es que
la regulación de determinadas materias debe
hacerse de acuerdo con determinadas normas de
manifestación del Derecho, siendo
inconstitucional su regulación por otras distintas.
No se exige que el órgano que cree cada una de
estas determinadas normas tenga que ser
diferente. Un mismo sujeto de creación del
Derecho puede crear normas diversas por su
materia, aunque en algunos casos el
procedimiento de aprobación sea diferente.
En nuestra Constitución rige el principio de
competencia para la delimitación de las leyes
orgánicas, de los Tratados con fuerza de ley, de la
ley autonómica y de los Reglamentos de las
Cámaras.
−Principio de legalidad−
El principio de legalidad que es el primero al que
alude el apartado 3º del art.9, es consagrado de
forma indirecta en el apartado 1º del mencionado
artículo. En efecto, al señalar en el mismo que los
poderes públicos están sujetos a la Constitución y
al resto del ordenamiento jurídico, se está
aludiendo implícitamente a que la actuación
administrativa debe estar amparada por una
cobertura legal previa.
−El principio de seguridad jurídica−
Podemos distinguir hasta tres contenidos
diferentes de la expresión seguridad jurídica:
◊ Por seguridad jurídica habría que entender un
concepto amplio que es casi sinónimo de la
27
expresión Estado de Derecho.
◊ En segundo lugar, podemos deducir también un
concepto menos amplio, en sentido forma,
equivale a la predictibilidad del ordenamiento
jurídico.
◊ Un tercer sentido, mucho más restringido de la
seguridad jurídica, podría ser equivalente al de la
seguridad personal.
Este principio no puede eregirse en un valor
absoluto, por cuanto daría lugar a la congelación
del ordenamiento jurídico existente.
−El principio de publicidad de las normas−
Un Estado de Derecho exige que todos los
ciudadanos puedan conocer las normas que
integran el ordenamiento jurídico.
Es un axioma común, recogido por el art.6.1 CC,
de que la ignorancia de las leyes no exime de su
cumplimiento.
La norma no publicada, según los requisitos
exigidos, no se perfecciona y, por tanto no se
puede exigir su cumplimiento.
Este principio ya estaba recogido en nuestro CC.
Su art.1 indica que las normas sólo obligan a
partir de su promulgación y, consecuentemente,
de su publicación. Su art.2.1 aclara por su parte
que las leyes entrarán en vigor a los 20 días de su
completa publicación en el BOE, si en ellas no se
dispone otra cosa.
−Principio de irretroactividad−
El art.9.3 de la CE menciona igualmente el
principio de irretroactividad de las disposiciones
sancionadoras no favorables o restrictivas de
derechos individuales.
La Constitución parece romper con la tradición
de nuestro país en esta materia. El art.2.3 del CC
señala que las leyes no tendrán efecto retroactivos
si no disponen lo contrario.. Es decir, según esta
regla, lo normal era la irretroactividad, y la
excepción, en los casos en que se señala así, los
efectos retroactivos.
Opina Ignacio de Otto que no se garantiza la
irretroactividad para las disposiciones que no
28
sean sancionadoras desfavorables ni restrictivas
de derechos individuales, de modo que, fuera de
los dos supuestos sobre los que cae la prohibición
constitucional, las normas pueden ser retroactivas
o irretroactivas. Pero para ser retroactivas tendrá
que decirlo expresamente.
−El principio de responsabilidad de los poderes
públicos−
De esta forma se constitucionaliza en el ámbito
del Dº público, un principio tradicional en el Dº
privado que venía recogido en el art.1902 del CC,
al señalar que el que por acción u omisión causa
daño a otro interviniendo culpa o negligencia,
está obligado a reparar el daño.
La expresión utilizada en el art.9.3 se refiere a
todos los poderes. La única excepción a este
principio es la que se refiere al Jefe del Estado,
puesto que el art.56.3 de la CE indica que es
inviolable y no esta sujeto a responsabilidad.
−El principio de la interdicción de la
arbitrariedad de los poderes públicos−
Comporta la constitucionalización de un principio
esencialmente doctrinal. La Adm. Para llevar a
cabo su función dispone de dos tipos de poderes:
reglados y discrecionales.
Al ejercer su potestad en el espacio extralegal no
estaría vinculada por el principio de legalidad y
quedaría exenta de cualquier control
jurisdiccional.
No pueden existir facultades discrecionales al
margen de la ley, sino en virtud de la ley y según
lo que la ley haya dispuesto.
En primer lugar, se pueden combatir las
arbitrariedades por medio del recurso basado en
el exceso de poder, y que denuncia los vicios de
incompetencia del órgano que dicta el acto o los
vicios de forma si no ejerce su competencia según
los cauces adecuados. En segundo término, se
puede recurrir también a causa de la desviación
de poder que se basa en que la libertad de la
decisión que se confiere a un órgano no le permite
apartarse del fin previsto por la norma
habilitante. Finalmente, también cabe el recurso
por infracción de los principios generales del
29
Derecho, en especial cuando se dé una iniquidad
manifiesta.
Tema 8: Regulación constitucional de las fuentes
1. Los Tratados Internacionales.
Se pueden definir como un acuerdo internacional
celebrado por escrito entre Estados y regido por
el Dº Internacional, ya conste en un instrumento
único o en dos o más instrumentos conexos y
cualquiera que sea su denominación particular.
El procedimiento para la conclusión de un
tratado consta de tres fases:
◊ La negociación, entre los representantes de las
partes que se proponen llegar a un acuerdo.
◊ La adopción y autenticación del texto del tratado.
La negociación finaliza cuándo se alcanza un
acuerdo. Una vez adoptado el texto del Tratado,
éste se autentica, mediante un acto jurídico
consistente en la firma del representante de
España, previa autorización del Consejo de
Ministros.
◊ La manifestación del consentimiento es un acto
que puede adoptar formas diversas y por el que
cada parte contratante se compromete. De este
acto se derivan los efectos jurídicos del Tratado
en la esfera internacional. La forma solemne de
manifestación del consentimiento se denomina
ratificación.
La CE señala diversas modalidades de
intervención de las Cortes Generales en el
perfeccionamiento de los Tratados según su clase:
◊ Aprobación mediante Ley Orgánica de los
Tratados que atribuyan a una institución u
organismo internacional el ejercicio de
competencias derivadas de la Constitución (art.93
CE).
◊ La autorización previa de las Cortes Generales en
los siguientes casos:
♦ Tratados de carácter político (art.94.1a CE).
♦ Tratados de carácter militar (art.94.1b CE).
♦ Tratados que afecten a la integridad territorial del
Estado o a los derechos y deberes fundamentales del
Título I de la CE (art.94.1c CE).
♦ Tratados que impliquen obligaciones financieras para la
Hacienda Pública (art.94.1d CE).
♦ Tratados que supongan modificación o derogación de
30
alguna ley o exijan medidas para su ejecución (art.94.1e
CE).
3) Para los restantes Tratados, el Congreso y el Senado
deben ser informados de su conclusión (art.94.2 CE).
El Tratado es una norma de Dº Internacional que obliga
al Estado signatario y por tanto debe producir efectos
internos. Los Tratados Internacionales válidamente
celebrados, una vez publicados oficialmente en España,
formarán parte del Ordenamiento interno (art.96.1 CE).
A partir de la publicación, los Tratados producen efectos
jurídicos en España.
2. La ley en la Constitución: Leyes ordinarias y leyes
orgánicas.
Ley es el acto; co aprobado por las Cortes Generales con
tal carácter y denominación, que de acuerdo con el
procedimiento establecido en el Capítulo 2º del Título III
de la Constitución, regula las materias no reservadas por
esta a otras fuentes del Dº. Es igualmente Ley el acto; co
aprobado como tal por las Asambleas Legislativas de las
CCAA.
La Constitución adopta un concepto formal de ley.
Nuestra Constitución no se basa en un concepto material
de ley, según el cual ésta vendría definida por su
contenido y no por su forma.
La ley está subordinada a la Constitución, pero la ley no
es un acto de ejecución de la Constitución. En el sistema
democrático la ley es el resultado de la libre
determinación de la representación popular. El debate de
la ley es un requisito esencial en el sistema constitucional
democrático.
Las leyes poseen rango, fuerza y valor de Ley, atributos
que la Constitución concede, a veces de manera global, a
otras normas jurídicas. El rango de la Ley alude a la
posición de las normas en el Ordenamiento jurídico, a su
orden jerárquico. La fuerza de Ley alude a la relación de
la ley con las otras normas del Ordenamiento jurídico. Y
el valor de la ley alude al tratamiento del acto normativo
en el Ordenamiento jurídico.
Ley Orgánica.
Al mismo tiempo que la Constitución adopta como
criterio general un concepto formal de Ley, establece un
tipo especial: la Ley Orgánica.
31
El art.81 CE establece que: 1.− Son leyes orgánicas las
relativas al desarrollo de los dº fundamentales y de las
libertades públicas, las que aprueban los Estatutos de
Autonomía y el régimen electoral general y las demás
previstas en la Constitución. 2.− La aprobación,
modificación o derogación de las Leyes orgánicas exigirá
mayoría absoluta del Congreso, en una votación final
sobre el conjunto del proyecto.
Materias reservadas a la Ley Orgánica:
♦ Desarrollo de los Dº Fundamentales y de las libertades
públicas.
♦ Las leyes que aprueben los Estatutos de Autonomía.
♦ Régimen electoral general.
♦ Las demás leyes previstas en la Constitución.
La LO es una ley y en la medida en que lo es, debe ser
adoptada por el Congreso y por el Senado mediante el
procedimiento legislativo establecido y con la aprobación
por las mayorías apropiadas de toda ley.
En la medida en que es un tipo esencial de ley, la
Constitución exige además que su aprobación,
modificación y derogación se realice por la mayoría
absoluta del Congreso en una votación final sobre el
texto.
Además de ésta exigencia, el procedimiento legislativo de
las 20 cuenta con algunas peculiaridades:
⋅ No admite la iniciativa popular.
⋅ La calificación de tal se realiza por la
Mesa del Congreso.
⋅ No pueden ser delegadas en Comisiones
Legislativas.
⋅ La votación sobre la totalidad del texto a
fin de alcanzar la mayoría absoluta en el
Congreso se realiza antes de su remisión
al Senado. Si éste modificará el texto
remitido, el Congreso podrá aceptar sus
enmiendas, pero deberá volver a
aprobarlo nuevamente mediante mayoría
absoluta.
3. Normas con valor de ley: Decretos−leyes y
Decretos−legislativos.
El Decreto−legislativo.
El Decreto−legislativo es aquel acto normativo del
Gobierno que contiene normas con valor y fuerza de ley
en virtud de la delegación que, a estos efectos, le ha sido
32
concedida por las Cortes Generales (art.83 CE).
La delegación legislativa habrá de otorgarse al Gobierno
de forma expresa para materia concreta y con fijación de
plazo para su ejecución (art.82.3 CE).
La delegación legislativa exige que se cumplan todos y
cada uno de los requisitos de los siguientes extremos:
♦ Que la delegación del ejercicio de la potestad legislativa
se realice mediante ley formal.
♦ Que se produzca de forma expresa.
♦ Que la delegación sea al Gobierno.
♦ Que sea para material concreto.
♦ Que se establezca un plazo de tiempo determinado para
ejercitarla.
♦ Que una vez que haya sido utilizada la delegación quede
agotada.
Las leyes de delegación delimitarán con precisión el
objeto y alcance de la delegación legislativa, y los
principios y criterios que han de seguirse en su ejercicio
(art.82.4 CE).
La ley de delegación puede ser de dos clases según la
finalidad perseguida:
♦ Ley de bases, cuando su objeto sea la formación de textos
articulados. Las leyes de bases no podrán en ningún caso:
autorizar la modificación de la propia ley de bases, ni
facultar para dictar normas con carácter retroactivo.
♦ Ley ordinaria, cuando se trate de refundir varios textos
legales en uno solo. En este caso la ley determinará el
ámbito normativo a que se refiere el contenido de la
delegación.
Quedan excluidas de la delegación las materias
reservadas a ley orgánica, leyes de armonización y ley
presupuestaria.
En vigor de la delegación legislativa, las Cortes deben
abstenerse de legislar sobre la materia delegada.
La delegación tiene como efecto la adopción por el
Gobierno de una norma con fuerza de ley y produce
efectos desde su publicación. Dictada ésta, mientras no
sea derogada produce plenos efectos.
Están sometidos a un doble control: en primer lugar, un
control de constitucionalidad material, y en segundo
lugar, un control de adecuación del ejercicio de la
potestad legislativa por el Gobierno.
33
Las leyes de delegación pueden ser fórmulas adicionales
de control (art.82.6 CE).
El Decreto−ley.
El decreto−ley es una disposición legislativa provisional
dictada por el Gobierno en caso de necesidad urgente y
extraordinaria (art.86.1 CE). Es una norma con rango de
ley cuya validez provisional está limitada a 30 días a
partir de la fecha de su promulgación.
La CE establece tres requisitos al uso del Decreto−ley:
♦ Existencia de un presupuesto habilitante.
♦ Limitación del ámbito material.
♦ Su validez provisional requiere su convalidación por el
Congreso de los Diputados.
El Decreto−ley no puede afectar:
♦ al Ordenamiento de las instituciones básicas del Estado;
♦ a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos
regulados en el Título I de la CE;
♦ al régimen de las CCAA;
♦ al Derecho electoral general;
♦ las reservadas a la Ley de Presupuestos.
Durante su periodo de vigencia, el Pleno del Congreso de
los Diputados, o en su caso la Diputación Permanente,
debe examinarlo y decidir su convalidación o derogación.
Cuando ha sido convalidado se incorpora como tal con
carácter estable al Ordenamiento jurídico. Su naturaleza
jurídica no se transforma mediante la convalidación.
La CE establece que en el mismo plazo de 30 días, las
Cortes podrán tramitarlos como proyectos de ley por el
procedimiento de urgencia.
4. El reglamento. La reserva de ley. Clases de reglamento.
El reglamento es aquella disposición normativa de
carácter general dictada por el Gobierno.
La Constitución concede al Gobierno la potestad
reglamentaria, y lo realiza al mismo tiempo que le
atribuye la función ejecutiva, igual el Gobierno ejerce la
función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo
con la Constitución y las leyes (art.97 CE).
Nuestra Constitución no prevee la existencia de una
reserva reglamentaria.
34
El campo material del Reglamento no está previamente
delimitado porque depende del de la ley a cuya ejecución
sirve, de ahí se deriva la situación que ocupa el
reglamento en el sistema de fuentes del Derecho como
norma subordinada jerárquicamente a la ley.
La potestad reglamentaria corresponde al Gobierno, a
través de los órganos que lo integran como el Consejo de
Ministros, las Comisiones delegadas del Gobierno, los
Ministros.
Sólo el TC y el CGPJ están habilitados para dictar
reglamentos, en este último caso en el marco de la
legislación sobre la función pública a fin de garantizar
plenamente la autonomía de estos órganos
constitucionales frente al Gobierno.
El rango que ocupa el Reglamento, en la jerarquía de
fuentes es pues, inferior al de la ley. Pero además el rango
reglamentario se encuentra diversificado interiormente,
no todas las normas reglamentarias poseen idéntica
identidad.
Las resoluciones administrativas no pueden vulnerar lo
establecido por el Reglamento aunque hayan sido
dictadas por órganos igual o superior jerarquía que el
que lo haya aprobado.
Los Reglamentos pueden clasificarse desde diversas
perspectivas en:
♦ Reglamentos jurídicos o normativos, son de carácter
general o afectan a los derechos u obligaciones de todos
los ciudadanos; y administrativos o de organización de
determinados sectores de la Administración.
♦ Reglamentos ejecutivos, aquellos que están directamente
ligados a una ley, de manera que dicha ley es completada
y desarrollada por el Reglamento; Reglamentos
independientes, los que no tienen como objetivo la
ejecución de una ley; Reglamentos de necesidad, que se
pretenden justificar por la existencia de situaciones
excepcionales.
El control sobre la legalidad de los reglamentos
corresponde a la jurisdicción ordinaria (art.117.1 CE).
5. La Jurisprudencia. La Costumbre. Otras fuentes.
La Jurisprudencia, no es fuente del Dº ni directa ni
indirectamente. Es la tarea judicial, función de
realización o de elaboración e individualización del Dº.
Incumbe al juez o al jurista la misión más importante de
35
individualizar al Dº, integrando soluciones nuevas y,
dentro de ciertos límites, adaptarlo a la vida y
rejuvenecerlo.
La Costumbre, segunda fuente del Dº. Tiene que ser
idéntica a la norma que está dentro del ordenamiento
jurídico. La costumbre regirá sólo en defecto de ley
aplicable, siempre que no sea contraria a la moral o al
orden público y que resulte aprobada. Los usos jurídicos
que no sean meramente interpretativos de una
declaración de voluntad tendrán consideración de la
costumbre (art.1.3 CE).
Otras fuentes:
⋅ Los principios generales del Dº se
aplicarán en defecto de ley o costumbre
sin perjuicio de su carácter informador
del ordenamiento jurídico (art.1.4 CE).
La doctrina científica no es ni fuente directa ni indirecta,
sino instrumento de descubrimiento y facilitación
normativa en beneficio de las verdaderas fuentes de éste.
La negociación colectiva ocupa un lugar destacado como
fuente del Dº del trabajo.
Tema 9: La UE y el fenómeno de la integración
supranacional
1. La UE y el fenómeno de la integración supranacional.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, es Winston
Churchill quien a través de un discurso pronunciado en
1.946 propondrá la creación de los Estados Unidos de
Europa.
En 1.948 se reúne la Conferencia de la Haya de la que
surgirá la posterior creación del Movimiento Europeo y
la firma, en 1.949, del Estatuto del Consejo de Europa,
que se va a convertir en una institución de carácter
meramente consultivo, y un marco para la defensa de las
libertades democráticas y de los derechos humanos.
La vía a través de la cual se tratará de lograr la
unificación política va a ser la de la integración
económica. La creación de un gran mercado común y la
integración de las diferentes economías nacionales se
consideró que debía llevar obligadamente en última
instancia a la integración de las propias estructuras
políticas e institucionales.
El proceso integrador de las economías europeas va a ir
36
propiciado por el nuevo orden económico que se
institucionaliza en los primeros años de la postguerra y
que se fundamenta en una filosofía librecambista.
Los Tratados originarios y sus modificaciones:
⋅ Tratado de la Comunidad Europea del
Carbón y del Acero (CECA). París 1.951.
⋅ Tratado de la comunidad Económica
Europea (CEE). Roma 1.957.
⋅ Tratado de la Comunidad Europea de la
Energía Atómica (CEEA). Roma 1.957.
⋅ Tratado de Brusela de 8 de Abril de 1.965.
⋅ Tratado de Maastricht, 1992.
⋅ Tratado de Amsterdam, 1.998.
⋅ Tratado de Niza.
2. La introducción al sistema institucional de la UE.
El Parlamento Europeo.
No puede afirmarse que represente al pueblo de la
Comunidad, que jurídicamente no existe. El PE está
compuesto por representantes de los pueblos reunidos en
la Comunidad.
Funciones:
⋅ No tiene iniciativa legislativa.
⋅ Solicitar de la Comisión que ejerza la
iniciativa legislativa.
⋅ De impulso y control político.
⋅ Actúa como supervisor en la ejecución del
presupuesto de la Comunidad.
⋅ Nombramiento de titulares de otros
órganos comunitarios.
El Consejo.
Se compone de representantes de los Gobiernos de los
Estados miembros. Cuando éstos representantes son los
propios Jefes de los Gobiernos, se denomina Consejo
Europeo. En el resto de los casos se denomina Consejo de
Ministros. Sin embargo, no es el órgano de gobierno de la
Comunidad.
Funciones:
⋅ Aprobar actos de naturaleza legislativa.
⋅ Competencias de ejecución de las normas
que apruebe.
⋅ Abordar los asuntos de mayor calado
político, como la ampliación, temas de
reforma institucional, o impulsar la
37
actividad del Consejo de Ministros.
⋅ Adoptar acciones en el marco de políticas
aún no comunitarias.
La Comisión.
La Comisión es la titular de la iniciativa legislativa
comunitaria y colabora de modo importante con el
Consejo y el PE en la producción de normas
comunitarias.
Como Administración Central de la Comunidad, se
encarga de las tareas de gestión y administración de sus
políticas y de elaborar y ejecutar su presupuesto.
Funciones:
⋅ Aprueba sus propias normas o colabora
en el proceso legislativo con las otras
instituciones.
⋅ Implementa directamente algunas
políticas comunitarias.
⋅ La función de control de la Comisión se
proyecta sobre los propios Estatutos, que
están obligados a informar sobre el
desarrollo del Dº Comunitario.
El Tribunal de Justicia.
Es el único órgano jurisdiccional de la Nación. En la
medida que dirime los conflictos de las instituciones
comunitarias entre sí y con los Estados miembros y
debido a su capacidad para anular las normas de Dº
derivado que se opongan a los tratados, se asemeja a una
jurisdicción constitucional.
Otras instituciones comunitarias:
⋅ El Tribunal de Cuentas.
⋅ El Comité Económico y Social.
⋅ El Comité de las Regiones.
⋅ El Defensor del Pueblo.
⋅ El Banco Central Europeo.
3. Introducción al sistema de fuentes de la UE.
Dentro del sistema de fuentes comunitarias es preciso
distinguir, en primer lugar, entre los tratados o derecho
originario, y las normas que gracias a la habilitación
competencial de los tratados aprueban las instituciones.
Estas normas se conocen como Dº comunitario derivado.
El Dº ordinario está formado por los diversos Tratados
Internacionales por los que se constituyen las
Comunidades, así como por los tratados que
38
sucesivamente los han ido ampliando y reformando.
Dentro del Dº derivado existen diversos tipos de normas,
principalmente directivas y reglamentos, pero también
decisiones, recomendaciones o dictámenes, si bien estos
últimos no tienen carácter vinculante.
Los reglamentos comunitarios tienen como característica
principal ser una norma completa, es decir, que no exigen
por parte de los Estados miembros una posterior norma
de transposición interna.
Las directivas son normas comunitarias dirigidas a los
Estados. Establecen una serie de objetivos que estos
deben alcanzar so pena de incumplir sus obligaciones con
respecto a la Comunidad.
4. Los principios de primacía, efecto directo y aplicación
uniforme.
La Jurisprudencia del TJCE ha venido perfilando las
características principales del ordenamiento comunitario,
que son: los principios de efecto directo y primacía del Dº
Comunitario.
El efecto directo del Dº Comunitario se entiende como la
plena aplicabilidad interna de las normas comunitarias.
⋅ El efecto directo puede ser invocado por
los particulares, sin necesidad de que los
Estados miembros aprueben ninguna
norma de recepción, y dependen sólo de lo
que la propia norma comunitaria
establezca.
⋅ La Jurisprudencia comunitaria ha ido
perfilando las condiciones necesarias para
que las normas comunitarias puedan
gozar de efecto directo. Para ello deben:
ser claras o precisas y que la condición o
plazo se haya cumplido.
La segunda característica del Dº Comunitario es su
primacía. Se entiende como una característica general del
ordenamiento comunitario en relación con el de los
Estados miembros y como una regla concreta de solución
de los conflictos con las normas estatales.
El fundamento de la supremacía del Dº Comunitario es
triple:
♦ Sin la misma no sería posible que desplegara los efectos
directos las normas comunitarias.
♦ La atribución de competencias a la comunidad carecería
39
de sentido si no comporta una correlativa limitación de
las competencias de los Estados miembros.
♦ Los Estados están obligados por el principio de lealtad
comunitaria a abstenerse de tomar cualquier tipo de
medidas que puedan poner en peligro la concesión de los
objetivos de la Unión.
El principio de primacía no puede entenderse como la
atribución de una relación jerárquica entre normas de
diferentes ordenamientos, sino que supone la prevalencia
de aquél sobre éste en todo aquello que sea competencia
de la comunidad.
5. Dº Comunitario europeo como ordenamiento jurídico
autónomo: la articulación con el Dº interno.
Pueden distinguirse dos niveles de las relaciones entre el
ordenamiento europeo y el ordenamiento interno. Hay
que diferenciar, por tanto, el nivel infraconstitucional y el
constitucional de las relaciones entre Dº Comunitario y
Dº interno.
Para el TC la supuesta contradicción de los Tratados por
las leyes o por otras disposiciones normativas posteriores
no es cuestión que afecte a la constitucionalidad de éstas
que, por tanto, debe ser resuelto por el TC, sino que,
como puro problema de selección del Dº aplicable al caso
concreto, su resolución corresponde a los órganos
judiciales en los litigios de que conozca.
El juez ordinario no tiene que determinar la validez de la
norma legal española para proceder a su inaplicación.
Debe limitarse a inaplicar la norma estatal interna en
virtud del principio de primacía del Dº Comunitario.
En el nivel de las relaciones Dº Comunitario y Dº
Constitucional interno hayu dos cuestiones que merecen
destacarse: por un lado, la posible colisión entre el Dº
Comunitario y el Constitucional interno; por otro lado, el
de la posible integración del Dº Comunitario dentro del
bloque de la Constitucionalidad.
Hay que partir de la base de que la primacía del Dº
Comunitario no se detiene ante el Dº Constitucional
interno. No distingue a estos efectos los distintos niveles
del Dº estatal.
El TC ha establecido claramente el principio de que la
aplicación del Dº Comunitario no puede realizarse en
contra de los preceptos constitucionales porque la
integración en Europa no disminuye la vinculación de los
poderes públicos a la Constitución.
40
Respecto a la ejecución del Dº Comunitario, se ha
adoptado es criterio de autonomía institucional. Cada
país lo ejecuta de acuerdo con las normas internas.
1
41
Descargar