El cantico (oracion bienvenida)

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Convivencias 1ª y 2ª Etapa Confirmación
Oración de bienvenida
“Loado seas mi Señor”
Jarahonda, 30 de Abril de 2004
EL CÁNTICO (guión)
(Está el Cristo de San Damián tumbado y con hojas de
colores con mariposas dibujadas encima)
MONICION DE ENTRADA
Cuento:
Érase una vez un gusanito muy, muy pequeñito que vivía en un bosque al pié de
la Gran Montaña y cuyo único sueño era poder subir a la cima de la montaña para ver
todo el mundo que Dios había creado..., pero claro, la cima estaba muy, muy lejos y
muy, muy alta; tanto que el gusanito no podría llegar en toda una vida. Aún así el
concienzudo gusanito no cejó en su empeño y una mañana soleada cargó su mochila de
las cosas que le iban ha hacer falta (sólo lo necesario) y comenzó su andadura con
dirección a la meta de su vida: la Cima de la Gran Montaña.
Y comenzó a andar por el filo del camino sin prisas pero con mucho afán. Al
caer la tarde cuando apenas habla recorrido 5 ó 6 metros le sorprendió una tormenta
pero gracias a su insistencia pudo pasarla debajo de una ramita que le sirvió de refugio
aquella noche. Era tal su tesón que al amanecer del siguiente día decidió continuar hacia
delante.
Los días pasaban y cada vez era más difícil y más agotador continuar la
aventura. Entonces, un día por sorpresa se encontró con un escarabajo al que conocía
del pueblo y este le dijo, mientras le miraba atónito:
- ¿Dónde va un gusanito como tú por estos parajes?
- Deseo llegar a la cima de la montaña para poder ver todo lo creado por dios.contestó el gusanito.
Al oír esto, el escarabajo se le quedó mirando y nuestro amigo continuó su
camino mientras ola como la risa del escarabajo se alejaba camino atrás... y no se rindió
sino que esta actitud le dio fuerzas para seguir caminando.
Y pasaban tres días desde que comenzó esta aventura y tan sólo habla recorrido
20 metros, pero el gusanito ya se empezaba a sentir agotado y exhausto Entonces se
cruzó en el camino con un saltamontes que al verlo con cara de cansado le preguntó:
- ¿Qué hace un gusanito como tú por aquí? ¿qué te pasa que pareces tan
cansado?.
Y el gusanito le respondió:
- Deseo llegar a la cima de la montaña para poder ver todo lo creado por Dios.
- ¡Pero qué dices!- le contestó el saltamontes-, ni siquiera yo me atrevería a tal
hazaña.
Y se marchó el saltamontes sorprendidísimo, y continué nuestro amigo
caminando pero al caer esa noche empezó a sentir mucho frío y como pudo se construyó
un refugio donde pasar la noche calentito aunque no vio el nuevo amanecer pues murió
consumido por el agotamiento y el frío.
Cuando todos lo bichos y animales del lugar escucharon la noticia fueron a ver
el lugar donde ese gusanito tan valiente y concienzudo había muerto por alcanzar la
meta de su vida. . y el lugar se convirtió en sitio casi de peregrinación.
Pasó mucho tiempo y una mañana hermosísima se encontraban todos los
animales contemplando al gusanito en su refugio cuando de repente éste se empezó a
agrietar, y de las grietas sallan como preciosos lienzos de colores vivos y detrás de ellos
el gusanito que seguía no sólo vivo sino convertido en una bonita mariposa que aleteaba
con afán y decía a todos los animales del bosque con gran contento:
- ¡¡¡Ahora podré cumplir mi sueño...!!!.
SALMO
¡Aleluya, Señor, es nuestro canto y nuestro himno!
¡Aleluya , Señor, es el nuevo cantar del corazón joven!
¡Aleluya , Señor, es la alabanza en la asamblea de los amigos!
¡Aleluya, Señor, es el regocijo hecho gritos de los que te aman!
Alabamos tu nombre glorioso al son de la danza festiva.
Con guitarras y palmas queremos saltar de alegría.
Nuestros salmos son la fiesta de una vida nueva.
Tú te complaces con nosotros y nos quieres como somos.
Tú adornas con tu salvación nuestra vida sencilla y pobre.
Tú llenas de amor y de ternura a tus amigos, a nosotros.
Tú llenas nuestro corazón de paz y bien.
Gracias, Señor, por el amor que nos tienes y el aguante con nosotros.
Porque sabes esperar nuestra respuesta a tu llamada.
Te queremos a pesar de ser frágiles, inconstantes e indecisos.
Te alabamos Señor en lo alto de los cielos.
En la flor y en el canto del pajarillo.
En el amor de los amigos, bello como la luz.
En el perdón de los que se reconcilian.
GE STO (capullo /mariposa)
Una reflexión nos acerca al valor del gusanito para querer llegar a la Gran Montaña.
Nos armamos de valor y, compartiendo nuestras reflexiones, nos vamos acercando al
Cristo y retiramos una hoja de las que tenían mariposas dibujadas
TODOS RECITAMOS LA ORACIÓN ESCRITA EN LA MARIPOSA
En la hoja está el comienzo del Cántico de las Criaturas:
Altísimo, omnipotente, buen Señor
tuyas son las alabanzas
la gloria, y el honor, y toda bendición
A ti solo, Altísimo, corresponden
y ningún hombre es digno
de hacer de ti mención.
Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas.
REFLEXIÓN DEL CÁNTICO DE LAS CRIATURAS
El cántico de las criaturas es el canto de madurez que Francisco de Asís compone para
la gente sencilla del pueblo. No pensemos que en un momento fácil, sino desde la
enfermedad y la ceguera, que vivió con paz y lleno de admiración ante todo lo creado...
será los últimos días de su vida.
El objetivo del cántico no es cantar a la naturaleza., sí al Creador, y no alaba sólo sino
con todas las criaturas. Todo nos habla de vida, de Dios, incluso la cruz, ya que solo
quien acoge la muerte como hermana ha comprendido el misterio de la vida. Francisco
descubre la cercanía y trascendencia de Dios y con ellas mira amorosamente la
fraternidad universal que nos llama a compartir.
ORACIÓN FINAL
Cuando contemples un cielo sin nubes aprende a ver en él la bondad de Dios.
Cuando contemples la quietud de una montaña, aprende a ver allí el lugar ideal para la
oración.
Cuando contemples los campos llenos de trigo, aprende ver allí la inmensa turba que te
espera.
Cuando contemples a los pescadores en la orilla del mar, aprende a contemplar el
trabajo de los Apóstoles.
Cuando admires las viñas en las laderas, aprende a ver el trabajo de Dios en los
corazones.
Si un día contemplas los campos llenos de flores o los pájaros del cielo, aprende a
descubrir el amor inagotable de Dios y su divina providencia.
Si contemplan un día las rocas batidas por las olas, aprende a descubrir la solidez de las
obras de Dios.
Si contemplas la salida del sol, aprende a ver e ella el mensaje iluminado de Cristo.
Si un día descubres una fuente en pleno bosque, aprende a ver en ella la vida
misericordiosa de Dios reparte abundantemente a los hombres.
Si subes un día a un pueblecito colgado en las alturas, aprende a ver en él el testimonio
de los cristianos en el mundo.
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