160 kB - Webnode

Anuncio
La corporeidad es la integración permanente de múltiples factores que constituyen una
única entidad. Factores psíquico, físico, espiritual, motriz, afectivo, social e intelectual
constituyentes de la entidad original, única, sorprendente y exclusiva que es el ser
humano: Soy yo y todo aquello en lo que me corporizo, todo lo que me
identifica.
Nuestra corporeidad está presente aún cuando nosotros no lo estamos físicamente: un
elemento de nuestra corporeidad como una carta escrita con nuestra letra, un reloj
pulsera usado cotidianamente, el gesto de arquear una ceja que heredó un hijo, la frase
de cariño que nos distingue, una foto o película con nuestra imagen, nos corporizan en
el otro aún después de muertos (Alicia Grasso, 2005).
Cuando hablamos de corporeidad la palabra expresa una idea, un concepto múltiple,
plural, complejo y diverso de una unidad. Uno que a su vez no tiene otro igual,
individuo único e irrepetible, sujetos todos diferentes, personas que todavía estamos
tratando de comprendernos: nosotros, los seres humanos. Cuando hablamos de
corporeidad estamos hablando de humanidad.
EJEMPLOS
Cuerpo y Corporeidad
¿QUE ES CUEPO ?
El cuerpo humano es una maquinaria perfecta capaz de realizar trabajos muy
sofisticados
en
condiciones
normales.
Sin embargo, si ignoramos sus requerimientos básicos sin proporcionarle el más
mínimo
cuidado,
corremos
el
riesgo
de causarle un deterioro prematuro.
¡Ojo¡
¿Que explica cada uno de los factores de la corporeidad CUALES SON ESOS
FACTORES Y?
La corporeidad es la integración permanente de múltiples factores que constituyen una
única entidad. Factores psíquico, físico, espiritual, motriz,
La integración de la corporeidad persigue el conocimiento del propio cuerpo, dentro del
proceso evolutivo individual: la representación que la persona hace de él, su cuidado,
aprecio y manejo y el uso de todas sus facultades (esta integración de la corporeidad
abarca el género y el conjunto de las diferencias individuales).
La corporeidad es una parte constitutiva de la personalidad.
La corporeidad es como yo manejo mi cuerpo, el uso que le determino a este encerrando
desde lo fisico, lo psicologico, motriz, afectivo, social como lo muestran en el texto
anterior. Para mi la corporeidad al estar constituida de los factores anteriores implica de
por
si
las
experiencias
y
prácticas
que
diariamente
realizamos.
Un buen usoo a nuestro cuerpo es apropiarme del espacio o escenario en el que se
desarrolla y ya de por si una buena corporeidad.
DIRECCIÓN ESTATAL DE EDUCACIÓN FÍSICA 2005-2011.
DOCUMENTOS DE APOYO A LA SUPERVISIÓN
INTERPRETACIÓN DE CORPOREIDAD
(SINOPSIS)
Interpretación de corporeidad
El cuerpo del hombre forma parte del llamado Mundo 1, junto con otros objetos y
estados físicos. (Hay que tener presente que para Popper existe la posibilidad de
distribuir la evolución cósmica en tres fases correspondientes a tres mundos, que a su
vez podrían estructurar cualquier dimensión de la existencia o de la experiencia). Al
Mundo 1 correspondería la materia y la energía del cosmos (inorgánica); estructuras y
actos de todos los seres vivos, incluidos los cerebros humanos (biología); utensilios (del
hombre) en cuanto sustrato material de la creatividad humana, de los instrumentos;
máquinas, libros, obras de arte, de música.
"Junto a los objetos y. estados físicos, considero posible la existencia de los estados
mentales y que éstos sean reales porque se interrelacionan con nuestros cuerpos". Este
Mundo 2 es, pues, el de los estados de conciencia: tanto la conciencia subjetiva como la
experiencia de percepción, pensamiento, emociones, intenciones, disposiciones,
recuerdos, sueños, imaginación creadora.
Finalmente hay un Mundo 3; es el mundo de los contenidos del pensamiento, o, mejor,
de los productos de la mente humana. Se trata, por tanto, del conocimiento en sentido
objetivo, es decir, del patrimonio cultural codificado en sustratos materiales (del Mundo
1): patrimonio filosófico, teológico científico histórico, literario, artístico y tecnológico. Del
Mundo 3 forman parte también los sistemas teóricos que contienen problemas científicos
y argumentos críticos.
"La propuesta incluye que estos tres mundos se relacionan entre sí: hay una interacción
recíproca entre los Mundos 1 y 2 y entre los Mundos 2 y 3, generalmente a través de la
mediación del Mundo 1. Cuando el conocimiento del Mundo 3 (el mundo de la cultura
humana) se codifica en objetos del Mundo 1 -libros, imágenes, estructuras, máquinaspuede ser percibido conscientemente sólo en el caso de que sea proyectado al cerebro
mediante los necesarios órganos receptores y las vías aferentes. A su vez, el Mundo 2,
el de la experiencia consciente, puede provocar cambios en el Mundo 1, en primer lugar
en el cerebro y después en las contracciones musculares; de este modo puede extender
su acción al Mundo 1. Éste es el modo de funcionar que el movimiento voluntario
considera como posible.
El Mundo 2 lo constituyen tres componentes principales. "Está en primer lugar el sentido
externo, que afecta específicamente a las percepciones formadas de modo inmediato
con los inputs de los órganos de los sentidos de la vista, el oído, tacto, olfato, gusto,
dolor, etc. En segundo lugar está el sentido interno, que incluye una amplia variedad de
experiencias cognoscitivas: pensamientos, recuerdos, intenciones, imaginaciones,
emociones, sentimientos, sueños. En tercer lugar, en el núcleo del Mundo 2, está el yo
(self) o el ego, que constituye la base de la identidad personal y de la continuidad que
cada uno de nosotros experimenta a lo largo de la propia vida, restaurándolo, por
ejemplo, más allá de los vacíos cotidianos de conciencia que acompañan al sueño". El
Mundo 1 entra en contacto con el Mundo 2; y, viceversa, a través del cerebro de enlace,
formado por centenares de millares de módulos corticales (conjuntos organizados y
compuestos de centenares de neuronas, de la corteza cerebral). Estos módulos se
localizan sobre todo en el hemisferio cerebral izquierdo (dominante). La hipótesis
consiste en considerar la mente auto-consciente (llamada también yo, ego, alma,
voluntad) como una entidad independiente, pero activamente comprometida en la lectura
selectiva de la enorme cantidad de centros de actividad en los módulos de las áreas de
enlace del hemisferio cerebral dominante.
Las experiencias de la mente auto-consciente son de carácter unitario; en cualquier
momento la concentración se fija en uno u otro aspecto de la actividad cerebral. Ésta, a
su vez, no actúa bajo la influencia de acciones bruscas, sino bajo la influencia de una
leve desviación que se realiza en las láminas superficiales, modulando y controlando las
descargas de las células piramidales; la mente auto-consciente recibiría también
información sobre el resultado de su propia actividad. Esto se ve muy bien en la
actividad voluntaria y cuando realizamos deliberadamente algún hecho de tipo cerebral,
como cada vez que tratamos de recordar una palabra o de grabar una nueva. Por lo
tanto, la mente no sólo selecciona la actividad de las neuronas, sino que la puede
modificar ejerciendo su influencia y estímulo en el mecanismo neuronal del cerebro de
enlace.
La mente auto-consciente selecciona, pues, los módulos según la intención y el interés,
e integra continuamente los datos seleccionados de manera que pueda unir hasta las
experiencias más transitorias. Además actúa sobre los módulos modificando sus
configuraciones dinámicas de espacio y tiempo.
El cuerpo como realidad
Las dos grandes realidades antropológicas para la configuración de la Cultura Física
son: el cuerpo y el movimiento (Cagigal 1979)
Partiendo de una concepción filosófica oriental o más bien podríamos asegurar que
existo y que soy un microcosmos (individual o personal) y que estoy y por tanto, vivo en
un macrocosmos social.
En definitiva podemos analizar al cuerpo en una doble vertiente:
1. Cuerpo como vehículo de ser corporal y
2. Cuerpo que está en el mundo y se relaciona con él
Podríamos afirmar que las dos grandes realidades del ser humano en cuanto a la
configuración de la cultura deportiva son: corporeidad (el cuerpo) y la motricidad el
movimiento
La persona se manifiesta con su cuerpo y a través del cuerpo, esas manifestaciones
(pensamientos, emociones y sentimientos) son parte de ese cuerpo que vive. Referido al
ser humano se puede definir corporeidad como “la vivenciación de hacer sentir, pensar y
querer” (Zubiri, 1986). La corporeidad solo se refiere al ser humano y por tanto el ser
humano es y vive solo a través de su corporeidad.
Nacemos con un cuerpo que desde el momento del nacimiento, a través de la acción,
del movimiento se adapta, transforma y conforma como corporeidad. Esta conformación
es dada por el movimiento, por la acción y por la percepción personal (vista, oído, tacto,
gusto, olfato y percepción cenestésica). Todo este proceso se va desarrollando a lo largo
de toda nuestra vida, de manera que va cambiando y conociéndonos dependiendo de la
imagen corporal que tenemos de nosotros mismos y de la imagen que interpretamos del
mundo exterior a lo largo del día y de nuestra vida. Este proceso acaba con la muerte,
es cuando dejamos nuestra corporeidad, para acabar siendo un cuerpo.
Ser cuerpo y sentirlo, tener cuerpo y expresar tomando conciencia de él, y de lo que
significa en nuestra vida y para la vida de los demás. Mi cuerpo hace de mi persona, mi
circunstancia, desde mi corporeidad aparece la comunicación. Mi cuerpo es la raíz de mi
primera relación humana, desde mi corporeidad puedo hablar de conocimiento propio,
de conocimiento de los demás. Mi corporeidad habla de mi proxémica (espacio corporal
del ser humano) y de mi pregunta y mi respuesta frente al mundo.
El cuerpo se convierte en corporeidad al invadirse de pensamiento y emotividad, el
cuerpo pasa a ser y tener corporeidad cuando nos referimos al cuerpo del ser humano,
lleno de expresión de vida:
a. Física: Estructura biológica capaz de movimiento humano
b. Psíquica: psicológica y emocional
c. Espiritual
Esta triple vía que define al ser humano nos conduce a la necesidad de rescatar el
cuerpo como fundamento de la vida humana
El cuerpo de la persona como ya hemos visto, se convierte en corporeidad con lo que
ello conlleva, riqueza física, mental y espiritual. A partir de este concepto, nace la
necesidad de motricidad y expresión, de comunicación y movimiento humano.
El movimiento, el gesto humano, nace y se exterioriza como acción humana, movernos
para ser, para existir y para comunicarnos, el movimiento es una de las claves de la
naturaleza humana. El cerebro pues es el beneficiado de la adaptación locomotora en el
proceso de liberación del ser humano con el acceso a la bipedia y en sus relaciones con
la conquista del mundo que le rodea. El movimiento se manifiesta en la evolución
psicomotriz del niño y niña y a través de su desarrollo físico.
El cuerpo, la corporeidad y la motricidad están intrínsecamente unidos y se necesitan
cuando nos referimos al ser humano, cuando nos referimos a las dimensiones de la
persona, haciendo referencia a términos como corporeidad, motricidad, comunicación y
cooperación, historicidad, libertad, noosfera y trascendencia, destacando que la
motricidad emerge de la corporeidad y el juego primario es su primera manifestación, su
epifanía, el deporte se convierte en la manifestación cultural de ese juego.
El ser humano es creativo por naturaleza, ese ha sido el motor de su evolución, la
diferencia entre el animal y el humano. Esta sería la diferencia clave entre cuerpo y
corporeidad o lo que es lo mismo entre animal y ser humano, es decir la motricidad
pertenece al ser y al poder ser, al pensar y al hacer, al sentir y expresar y comunicarse.
Por la motricidad utilizadora, exploratoria, inventiva y constructiva el hombre y el niño
humanizado, esto es, socializando el movimiento, adquirirán el conocimiento. (Da
Fonseca 1989)
Si partimos de la tesis de Cajigal de que la práctica deportiva es la propiedad metafísica
del hombre, la actividad física y deportiva venidera deben contribuir de manera eficaz al
despertar de las relaciones humanas, a la armonía entre el micro-mundo personal y el
macro-mundo social, y en este sentido con la práctica de actividades físicas, lúdicas y
deportivas nos preparamos mejor para la vida.
Integración de la corporeidad
Todo lo que es el cuerpo, se debe trabajar en conjunto para dar el mayor número de
significados a través de lo que es, lo que lo rodea, se involucra con éste y las emociones
y sensaciones que experimenta. Además de proporcionarle la teoría necesaria como
soporte y apoyo para su transformación, es decir atender los aspectos prácticos y
enriquecerlos con los teóricos para realmente construir aprendizajes significativos.
(García Padilla 2004)
¿Cómo debería ser el trabajo en la sesión de educación física para entender y
desarrollar un esquema corporal desde la lógica de la corporeidad?
Cuando el ser humano percibe el cuerpo que tiene, lo que puede hacer o no con este y
los diferentes mecanismos para buscar respuestas creativas del mismo, podemos hablar
del individuo que construye su corporeidad y no desvía sus procesos a pesar de la gran
cantidad de factores y agresiones externas con las que vive, incluso tiene muy clara la
conveniencia a juicio de los demás sobre los productos y accesorios necesarios para
lograr con facilidad el cuerpo ideal.
Por lo que es necesaria una práctica que potencie la disponibilidad corporal e invite a la
exploración y al reconocimiento de sí mismo como seres libres y no dependientes de la
apariencia física o de la aceptación del otro, ya que los cuerpos triunfadores, no
necesariamente se deben al uso de ropa, adornos, objetos, marcas, propiedades, etc.
¿Cómo deben ser los cuerpos en los que intervenga el trabajo de un profesional de la
educación física?
Cuerpos con una integración física y metal, que no están divididos o regidos por algún
tipo de dicotomía, es decir una unidad interactuarte porque está viva, siente y piensa.
Dicha unidad registra todo lo sucedido, por lo que lejos de eliminar experiencias no
gratas, se deben de recuperar tantas veces como sea necesario a fin de enriquecer sus
desempeños en los constantes cambios de la apariencia y la imagen corporal.
Cuerpos con una formación que deje de ser tradicional y ofrezca oportunidades para
aprender con diferentes métodos, dinámicas, técnicas y estrategias para dar el
significante personal a cada uno de ellos, incorporando a sus estructuras de
conocimiento de modo significativo, nuevas adquisiciones que se relacionen con lo que
ya saben, para manejarlos libremente, sin sometimientos ni alineamientos o por modelos
impuestos para disciplinarlos o juzgarlos.
¿Cuál sería un cuerpo inteligente?
Dado que la inteligencia en palabras de Gardner es la capacidad para resolver
problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado
contexto comunitario o cultural, y apoyado en los diferentes señalamientos que ya
hicimos sobre el cuerpo a lo largo de esta exposición, diríamos que un cuerpo inteligente
es aquel que integra la congruencia, concordancia y correspondencia en la vida diaria
para resolver con acción y por medio de respuestas apropiadas y saludables. Ahora
bien, un cuerpo mexicano inteligente es aquel que no desea parecerse a ningún otro, no
copia porque ha obtenido conciencia corporal, sabe quién es, como es y qué puede
hacer. Es un cuerpo que grita: soy feliz con lo que tengo y no infeliz buscando lo que no
tengo, concluye García Padilla.
La corporeidad en Educación Física en Educación Primaria
Dentro de la acción motriz integrar la corporeidad consiste en la fusión de las
experiencias presentes con las pasadas, que abonan y suman un mejor conocimiento de
sí mismos, y que implican saberes, habilidades y recursos de la vida diaria. Ejemplo:
para que correr y driblar contribuyan a la integración de la corporeidad, se tienen que
establecer conexiones con otros procesos de decisión y comprensión que no son
únicamente corporales, de rendimiento, o de eficiencia, se trata de trabajar el cuerpo de
una manera integral, ya que correr, saltar, girar, lanzar, atrapar, botar son acciones que
involucran el yo integral (emocional, mental y corporal). Son procesos que nos implican
como un todo. (Guía de Educación Física en Educación Primaria Padilla Delgado et. al.
2008
Documentos relacionados
Descargar