Comentarios de Textos

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COMENTARIO DE TEXTOS PARA LA SESIÓN 2ª
PLATÓN
TEXTO
–Pues bien –comencé yo–, la ciudad nace, en mi opinión, por darse la
circunstancia de que ninguno de nosotros se basta a sí mismo, sino que
necesita de muchas cosas. Así pues, cada uno va tomando consigo a tal
hombre para satisfacer esta necesidad y a tal otro para aquélla; de este
modo, al necesitar todos de muchas cosas, vamos reuniendo en una sola
vivienda a multitud de personas en calidad de asociados y auxiliares, y a esta
cohabitación le damos el nombre de ciudad. Y cuando uno da a otro algo o
lo toma de él, ¿lo hace por considerar que ello redunda en su beneficio?
–Desde luego.
–¡Ea pues! –continué–. Edifiquemos con palabras una ciudad desde sus
cimientos. La construirán, por lo visto, nuestras necesidades.
–¿Cómo no?
–Pues bien, la primera y mayor de ellas es la provisión de alimentos para
mantener existencia y vida. La segunda, la habitación; y la tercera, el vestido y
cosas similares. ¿Y cómo atenderá la ciudad a la provisión de tantas cosas?
¿No habrá uno que sea labrador, otro albañil y otro tejedor? ¿No será
menester añadir a éstos un zapatero y algún otro de los que atienden a las
necesidades materiales?
–Efectivamente.
PLATÓN, La República
• ¿Qué explica el origen de la ciudad según Platón?
• ¿Qué ventajas mutuas (beneficios) obtenemos cuando vivimos en sociedad?
• ¿Cómo se puede fomentar, según Platón, el desarrollo de una ciudad justa?
ARISTÓTELES
TEXTO 1
“Puesto que la virtud tiene por objeto pasiones y acciones, y las voluntarias son
objeto de alabanzas o reproches, las involuntarias de indulgencia o a veces
compasión, es quizá necesario para los que reflexionan sobre la virtud definir lo
voluntario y lo involuntario, y es útil también para los legisladores con vistas a
las recompensas y castigos.
Parece, pues, que son involuntarias las cosas que se hacen por fuerza o por
ignorancia; es forzoso aquello cuyo principio viene de fuera y es de tal índole
que en él no tiene parte alguna el agente o el paciente, por ejemplo, que a
uno le lleve a alguna parte el viento o bien hombres que lo tienen en su poder.
En cuanto a lo que se hace por temor a mayores males o por una causa noble
–por ejemplo, si un tirano mandara a alguien cometer una acción denigrante,
teniendo en su poder a sus padres o sus hijos y éstos se salvaran si lo hacía y
perecieran si no lo hacía–, es dudoso si debe llamarse involuntario o voluntario.
Algo semejante ocurre cuando se arroja al mar el cargamento en las
tempestades: en términos absolutos nadie lo hace de grado, pero por su
propia salvación y la de los demás lo hacen todos los que tienen sentido. Tales
acciones son, pues, mixtas, pero se parecen más a las voluntarias, ya que son
preferibles en el momento en que se ejecutan, y el fin de las acciones es
relativo al momento.
ARISTÓTELES, Ética a Nicómaco
TEXTO
Es claro que la conducta justa es un término medio entre cometer la injusticia y
padecerla: en efecto, lo primero es tener más y lo segundo tener menos. Y la
justicia es una especie de término medio, pero no de la misma manera que las
demás virtudes, sino porque es propia del medio, mientras que la injusticia lo es
de los extremos.
[…] La justicia es la virtud por la cual se dice del justo que practica
deliberadamente lo justo y que distribuye entre él mismo y otro, o entre dos, no
de manera que de lo bueno él reciba más y el prójimo menos, y de lo malo a
la inversa, sino proporcionalmente lo mismo, e igualmente si distribuye entre
otros dos. Y, tratándose del injusto, la injusticia es todo lo contrario, esto es,
exceso y defecto, contra toda proporción, de lo inútil y lo perjudicial.
ARISTÓTELES, Ética a Nicómaco
TEXTO
Es claro que la conducta justa es un término medio entre cometer la injusticia y
padecerla: en efecto, lo primero es tener más y lo segundo tener menos. Y la
justicia es una especie de término medio, pero no de la misma manera que las
demás virtudes, sino porque es propia del medio, mientras que la injusticia lo es
de los extremos.
[…] La justicia es la virtud por la cual se dice del justo que practica
deliberadamente lo justo y que distribuye entre él mismo y otro, o entre dos, no
de manera que de lo bueno él reciba más y el prójimo menos, y de lo malo a
la inversa, sino proporcionalmente lo mismo, e igualmente si distribuye entre
otros dos. Y, tratándose del injusto, la injusticia es todo lo contrario, esto es,
exceso y defecto, contra toda proporción, de lo inútil y lo perjudicial.
ARISTÓTELES, Ética a Nicómaco
TEXTO
Se admite que hay tres cosas por las que los hombres se hacen buenos y
virtuosos, y estas tres cosas son la naturaleza, el hábito y la razón... Los otros
animales viven primordialmente por acción de la naturaleza, si bien algunos en
un grado muy pequeño, son también llevados por los hábitos; el hombre, en
cambio, vive también por acción de la razón, ya que es el único entre los
animales que posee razón; de manera que en él estas tres cosas deben guardar
armonía recíproca entre sí; los hombres, en efecto, obran con frecuencia de
manera contraria a los hábitos que han adquirido y a su naturaleza a causa de
su razón, si están convencidos de que algún otro camino de acción les es preferible.
ARISTÓTELES, Política VII, 12, 1332 b.
EPICUREÍSMO
TEXTO
Un recto conocimiento de (los) deseos sabe, en efecto, supeditar toda
elección o rechazo a la salud del cuerpo y a la serenidad del alma, porque
esto es la culminación de la vida feliz. En razón de esto todo lo hacemos para
no tener dolor en el cuerpo ni turbación en el alma [...]. Y por esto decimos
que el placer es principio y culminación de la vida feliz. Al placer, en efecto,
reconocemos como el bien primero, a nosotros connatural, de él partimos
para toda elección y rechazo y a él llegamos juzgando todo bien con la
sensación como norma. Y como éste (el placer) es el bien primero y
connatural, precisamente por ello no elegimos todos los placeres, sino que hay
ocasiones en que soslayamos muchos, cuando de ellos se sigue para nosotros
una molestia mayor. También estimamos muchos dolores preferibles a los
placeres cuando, tras largo tiempo de sufrirlos, nos acompaña mayor placer.
Ciertamente todo placer es un bien por su conformidad con la naturaleza,
pero no todo placer es elegible; así como también todo dolor es un mal, pero
no todo dolor siempre ha de evitarse. Conviene juzgar todas estas cosas con el
cálculo y la consideración de lo útil y de lo inconveniente.
EPICURO, Carta a Meneceo
ESTOICISMO
TEXTO
De las cosas, hay unas que están en nuestro dominio, y otras que no lo están.
En nuestro dominio están la opinión, la elección, la apetencia, la aversión y, en
una palabra, cuantas son acciones nuestras. No lo están el cuerpo, la riqueza,
consideraciones, cargos y, en una palabra, cuantas no son actividades
nuestras. Y las cosas que están en nuestro dominio son por naturaleza libres, sin
prohibiciones ni trabas, mientras que las que no lo están son inconsistentes,
serviles, sujetas a impedimentos, ajenas.
Acuérdate, por tanto, de que, si consideras libres las que son por naturaleza
serviles, y propias las que son ajenas, te verás frustrado, penarás, te sentirás
perturbado, harás reproches a dioses y hombres; pero si consideras tuyo sólo lo
que es tuyo, y lo demás ajeno, como que es de otro, nadie te obligará jamás,
nadie te impedirá, no reprocharás nada a nadie, ni te quejarás de ninguno, no
tendrás enemigo, nadie te dañará, pues no experimentarás ningún daño.
EPICTETO, Manual (Enquiridión)
TEXTO
Así que lo mismo es vivir bienaventuradamente que vivir según la naturaleza;
qué sea esto, voy a declararlo: conservar con diligencia e impavidez las
facultades corporales y las aptitudes de la naturaleza, como bienes fugaces
que se nos dieron a plazo fijo; no someterse a su servidumbre ni al dominio de
las cosas extrañas. Incorruptible sea el hombre por las cosas externas, e
inexpugnable, atento exclusivamente a sí mismo; animado por la confianza y
preparado para las veleidades de la fortuna; artífice de su propia vida.
SÉNECA,
De la vida bienaventurada
• ¿Cómo debemos relacionarnos con las cosas externas para ser artífices de
nuestra vida, según Séneca?
TOMÁS DE AQUINO
TEXTO
Por lo tanto, lo que la voluntad quiere necesariamente y a lo que se halla
determinada por una inclinación natural es el fin último, la felicidad y todo lo
que ésta incluye, como el conocimiento de la verdad y otras cosas análogas;
en cuanto al resto de los bienes, la voluntad no se halla determinada
necesariamente a ellos por una inclinación natural, sino que se determina a sí
misma sin necesidad.
TOMAS DE AQUINO, De la verdad, 22, 5.
TEXTO DE ÉTIENNE GILSON:
En lo que concierne a la justicia distributiva, el vicio capital que hay que evitar
es el que se designa con el nombre de acepción de personas. La regla
fundamental de la justicia distributiva consiste, en efecto, en dar a cada
miembro de la comunidad la parte de bien que le corresponde según el lugar
que ocupa en esta comunidad: la acepción de personas vicia la distribución
cada vez que se hace caso a otra cosa que al principio para fijar lo que
corresponde a cada individuo.
[…] Supongamos que se trata de conferir a alguno la dignidad y las funciones
de profesor; desde el punto de vista de la justicia distributiva, sólo tiene
derecho en proporción exacta de su ciencia, pues la ciencia es la que define
su puesto en la jerarquía social respecto al orden de la enseñanza.
[…] Obrar justamente en este caso significa, pues, no tener en cuenta más que
la ciencia del candidato; hacer acepción de persona, por el contrario, es
considerar su persona, es decir, todo lo que no es la única causa legítima que
debe tener para conferirle esa dignidad: sus riquezas, por ejemplo, o el
parentesco que a él nos une.
ÉTIENNE GILSON, Santo Tomás de Aquino
• Según el texto, ¿qué principio fija lo que corresponde a cada individuo en
una comunidad?
• ¿La acepción de personas genera justicia o injusticia? ¿Por qué?
• Describe algunas situaciones en las que se haga acepción de personas,
indica por qué se ha violado la regla fundamental de la justicia distributiva y
haz una aplicación correcta de la misma en cada caso.
DAVID HUME
TEXTO
Pero ¿es que puede existir dificultad alguna en probar que la virtud y el vicio
no son cuestiones de hecho cuya existencia podamos inferir mediante la
razón?
Sea el caso de una acción reconocidamente viciosa: el asesinato
intencionado, por ejemplo. Examinadlo desde todos los puntos de vista
posibles, a ver si podéis encontrar esa cuestión de hecho o existencia a que
llamáis «vicio». Desde cualquier punto que lo miréis, lo único que encontraréis
serán ciertas pasiones, motivos, voliciones y pensamientos. No existe ninguna
otra cuestión de hecho incluida en esta acción.
Mientras os dediquéis a considerar el objeto, el vicio se os escapará
completamente. Nunca podréis descubrirlo hasta el momento en que dirijáis la
reflexión a vuestro propio pecho y encontréis allí un sentimiento de
desaprobación que en vosotros se levanta contra esa acción. He aquí una
cuestión de hecho: pero es objeto del sentimiento, no de la razón. Está en
vosotros mismos, no en el objeto. De esta forma, cuando reputáis una acción o
un carácter como viciosos, no queréis decir otra cosa sino que, dada la
constitución de vuestra naturaleza, experimentáis una sensación o sentimiento
de censura al contemplarlos. Por consiguiente, el vicio y la virtud pueden
compararse con los sonidos, colores, calor y frío que, según la moderna
filosofía, no son cualidades en los objetos, sino percepciones en la mente.
DAVID HUME, Tratado de la naturaleza humana
• ¿La moralidad es sólo cuestión de sentimientos?
• ¿La razón no tiene ningún cometido en el ámbito de la conducta moral?
KANT
TEXTO
Voluntad es una especie de causalidad de los seres vivos, en cuanto que son
racionales, y libertad sería la propiedad de esta causalidad, por la cual puede
ser eficiente, independientemente de extrañas causas que la determinen; así
como necesidad natural es la propiedad de la causalidad de todos los seres
irracionales de ser determinados a la actividad por el influjo de causas
extrañas.
La citada definición de la libertad es negativa y, por tanto, infructuosa para
conocer su esencia. Pero de ella se deriva un concepto positivo de la misma,
que es tanto más rico y fructífero. El concepto de una causalidad lleva consigo
el concepto de leyes según las cuales, por medio de algo que llamamos
causa, ha de ser puesto algo, a saber: la consecuencia. De donde resulta que
la libertad, aunque no es una propiedad de la voluntad según leyes naturales,
no por eso carece de ley, sino que ha de ser más bien una causalidad, según
leyes inmutables, si bien de particular especie; de otro modo una voluntad
libre sería un absurdo.
¿Qué puede ser, pues, la libertad de la voluntad sino autonomía, esto es,
propiedad de la voluntad de ser una ley para sí misma? Pero la proposición «la
voluntad es, en todas las acciones, una ley de sí misma», caracteriza tan sólo el
principio de no obrar según ninguna otra máxima que la que pueda ser objeto
de sí misma, como ley universal. Ésta es justamente la fórmula del imperativo
categórico y el principio de la moralidad; así pues, voluntad libre y voluntad
sometida a leyes morales son una y la misma cosa.
IMMANUEL KANT, Fundamentación de la metafísica de las costumbres
• ¿Cómo se distinguen en el texto las leyes de la naturaleza y las de la
libertad? ¿Qué uso de la idea de causa hace cada modalidad de ley?
• ¿Por qué la libertad de la voluntad es autonomía?
TEXTO
En suma, nadie es capaz de determinar, por un principio, con plena certeza,
qué le haría verdaderamente feliz, porque para eso sería indispensable que
fuera omnisciente. Así pues, para ser feliz no cabe obrar por principios
determinados, sino sólo por consejos empíricos: por ejemplo, de dieta, de
ahorro, de cortesía, de comedimiento, etc.; la experiencia enseña que estos
consejos son los que mejor fomentan, por término medio, el bienestar.
De donde resulta que los imperativos de la prudencia, hablando
exactamente, no pueden mandar, esto es, exponer objetivamente ciertas
acciones como necesarias prácticamente; hay que considerarlos más bien
como consejos (consilia) que como mandatos (praecepta) de la razón. [...]
Por eso no es posible con respecto a ella un imperativo que mande en sentido
estricto realizar lo que nos hace felices, porque la felicidad no es un ideal de la
razón, sino de la imaginación, que descansa en meros fundamentos empíricos,
de los cuales en vano se esperará que hayan de determinar una acción por la
cual se alcance la totalidad de una serie de consecuencias, en realidad
infinita.
IMMANUEL KANT, Fundamentación de la metafísica de las costumbres
TEXTO
En el reino de los fines todo tiene un precio o una dignidad. Aquello que tiene
precio puede ser sustituido por algo equivalente; en cambio, lo que se halla
por encima de todo precio y, por tanto, no admite nada equivalente, eso
tiene una dignidad.
Lo que se refiere a las inclinaciones y necesidades del hombre tiene un precio
comercial; lo que, sin suponer una necesidad, se conforma a cierto gusto, es
decir, a una satisfacción producida por el simple juego, sin fin alguno de
nuestras facultades, tiene un precio de afecto; pero aquello que constituye la
condición para que algo sea fin en sí mismo, eso no tiene meramente valor
relativo o precio, sino un valor interno, esto es, dignidad.
La moralidad es la condición bajo la cual un ser racional puede ser fin en sí
mismo, porque sólo por ella es posible ser miembro legislador en el reino de los
fines. Así, pues, la moralidad y la humanidad, en cuanto que ésta es capaz de
moralidad, es lo único que posee dignidad.
IMMANUEL KANT, Fundamentación de la metafísica de las costumbres
• Expresa el significado de los siguientes términos: «reino de los fines» y
«dignidad».
• ¿Qué es necesario para que un ser racional pueda ser considerado «fin en sí
mismo»?
 ¿Cuál de estas normas sería moral, según Kant? ¿Por qué?
– No robar porque lo exige un mandamiento de la Iglesia.
– No robar porque es un deber establecido por la ley.
– No robar porque no debo quererlo, de acuerdo con la razón.
– No robar para que no me metan en la cárcel.
HEGEL
TEXTO
El hombre común se cree libre cuando se le permite actuar arbitrariamente,
pero en el arbitrio radica precisamente su falta de libertad. Cuando quiero lo
racional, no actúo como individuo particular, sino según el concepto de lo
ético; en una acción ética no me hago valer yo mismo, sino la cosa objetiva.
Cuando el hombre hace algo mal deja aparecer su particularidad. Lo racional
es la ruta por la que todos deben transitar.
HEGEL, Principios de la filosofía del derecho
• ¿La libertad es para Hegel hacer lo que a uno le da la gana?
• ¿Qué importancia tiene la comunidad para entender la noción de libertad?
ÉTICA MATERIAL DE LOS VALORES
TEXTO
Los valores son un linaje peculiar de objetos irreales que residen en los objetos
reales o cosas, como cualidades sui generis. No se ven con los ojos, como los
colores, ni siquiera se entienden, como los números y los conceptos. La belleza
de una estatua, la justicia de un acto, la gracia de un perfil femenino no son
cosas que quepa entender o no entender. Sólo cabe «sentirlas», y mejor,
estimarlas o desestimarlas.
El estimar es una función psíquica real –como el ver, como el entender– en que
los valores se nos hacen patentes. Y viceversa, los valores no existen sino para
sujetos dotados de la facultad estimativa, del mismo modo que la igualdad y
la diferencia sólo existen para seres capaces de comparar. En este sentido, y
sólo en este sentido, puede hablarse de cierta subjetividad del valor.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET, «Introducción a una estimativa. ¿Qué son los
valores?», en Obras completas, VI
• Señala el significado de «valor» y «facultad estimativa».
• ¿Se pueden entender los valores? Justifica tu respuesta.
• ¿En qué sentido los valores son cualidades objetivas? ¿En qué sentido se
puede decir también que son subjetivas?
UTILITARISMO
TEXTO
El credo que acepta la utilidad o principio de la mayor felicidad como
fundamento de la moral, sostiene que las acciones son justas en la medida en
que tienden a promover la felicidad, e injustas en cuanto tienden a producir lo
contrario de la felicidad. Se entiende por felicidad el placer y la ausencia de
dolor; por infelicidad, el dolor y la ausencia de placer.
Para dar una visión clara del criterio moral que establece esta teoría, habría
que decir mucho más particularmente qué cosas se incluyen en las ideas de
dolor y placer, y hasta qué punto es ésta una cuestión patente. Pero estas
explicaciones suplementarias no afectan a la teoría de la vida en que se
apoya esta teoría de la moralidad: a saber, que el placer y la exención de
dolor son las únicas cosas deseables como fines; y que todas las cosas
deseables […] lo son o por el placer inherente a ellas mismas, o como medios
para la promoción del placer y la prevención del dolor.
JOHN STUART MILL, El utilitarismo
TEXTO
Tal principio [el de dar a cada uno lo que se merece, devolviendo bien por
bien, así como castigando el mal con el mal] está implicado en el propio
significado de la utilidad, o principio de la mayor felicidad, pues sería una
mera forma verbal vacía, sin significado racional, a menos que la felicidad de
una persona, siempre que sea de igual grado (con las debidas matizaciones,
según su especie), cuente tanto como la de otra cualquiera. Cumplidas dichas
condiciones, la frase de Bentham «que todo el mundo cuente como uno,
nadie como más de uno» debería escribirse por debajo del principio de
utilidad como comentario explicatorio.
JOHN STUART MILL, El utilitarismo
• ¿Qué ideas deben estar implicadas en el principio de la mayor felicidad
para desarrollar la justicia, según Mill?
• ¿Una sociedad puede ser feliz y no ser justa?
TEXTO
El credo que acepta la Utilidad o Principio de la Mayor Felicidad como
fundamento de la moral, sostiene que las acciones son justas en la proporción
con que tienden a promover la felicidad; e injustas en cuanto tienden a producir
lo contrario de la felicidad. Se entiende por felicidad el placer y la ausencia de
dolor; infelicidad, el dolor y la ausencia de placer...
Me he detenido en ese punto por ser parte necesaria de una concepción
justa de la Utilidad o Felicidad, consideradas como regla directiva de la
conducta humana. Pero no es en modo alguno una condición indispensable
para la aceptación del criterio utilitarista; porque no es ese criterio la mayor
felicidad del propio agente, sino la mayor cantidad de felicidad general...
Podemos, pues, definirlo [el criterio utilitarista de moralidad] como el
conjunto de reglas y preceptos de conducta humana por cuya observación
puede asegurarse a todo el género humano una existencia como la descrita en
la mayor extensión posible; y no sólo al género humano, sino hasta donde la
naturaleza humana de las cosas lo permite, a toda la creación sensible"
J. STUART MILL, El utilitarismo, cap.II, pp. 28-36.
MARX
TEXTO
El reino de la libertad sólo empieza allí donde termina el trabajo impuesto por
la miseria y por la coacción de los fines externos; queda, pues, conforme a la
naturaleza de la cosa, más allá de la órbita de la verdadera producción
material [...]. Al otro lado de la frontera comienza el despliegue de las fuerzas
humanas que se considera como fin en sí, el verdadero reino de la libertad.
KARL MARX, El Capital
TEXTO
En la fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la
subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con
ella la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el
trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad
vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan
también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la
riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho
horizonte del derecho burgués y la sociedad podrá escribir en su bandera: ¡De
cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades!
KARL MARX, Glosas marginales al programa del Partido Obrero Alemán
(Crítica del programa de Gotha)
• ¿Qué condiciones socioeconómicas supone Marx que deberían cambiar
para llegar a una sociedad justa?
• ¿Por qué cambia el criterio de justicia en la sociedad comunista y pasa a ser
«dar a cada cual según su necesidad»?
• Marx dice que en la fase anterior a la sociedad comunista el criterio de
justicia sería: «dar a cada cual según su contribución». Compara los dos modos
de entender la justicia, sus supuestos y consecuencias a la hora de repartir los
bienes y cargas de la sociedad.
NIETZSCHE
TEXTO
Pues ¿qué es la libertad? Tener voluntad de autorresponsabilidad. Mantener la
distancia que nos separa. Volverse más indiferente a la fatiga, a la dureza, a la
privación, incluso a la vida. Estar dispuesto a sacrificar a la propia causa
hombres, incluido uno mismo. La libertad significa que los instintos viriles, los
instintos que disfrutan con la guerra y la victoria, dominen a otros instintos, por
ejemplo, a los de la «felicidad».
El hombre que ha llegado a ser libre, y mucho más, el espíritu que ha llegado a
ser libre, pisotea la despreciable especie de bienestar con que sueñan los
tenderos, los cristianos, las vacas, las mujeres, los ingleses y demás demócratas.
El hombre libre es un guerrero.
FRIEDRICH NIETZSCHE, Crepúsculo de los ídolos
• ¿Quiénes son hombres libres y quiénes no, según el texto?
• Nietzsche considera que el hombre libre es capaz de soportar el sufrimiento si
éste tiene sentido. ¿Tú que opinas?
• Escribe en forma de redacción cuál es tu propio ideal de ser humano libre.
CRÍTICA AL EMOTIVISMO
TEXTO
De hecho el emotivismo entraña dejar de lado cualquier distinción auténtica
entre relaciones sociales manipuladoras y no manipuladoras. Consideremos el
contraste en este punto entre la ética de Kant y el emotivismo.
Para Kant [...] la diferencia entre una relación humana que no esté informada
por la moral y otra que sí lo esté, es precisamente la diferencia entre una
relación en la cual cada persona trata a la otra como un medio para sus
propios fines primariamente, y otra en la que cada uno trata al otro como fin
en sí mismo.
Tratar a cualquiera como fin en sí mismo es ofrecerle lo que yo estimo buenas
razones para actuar de una forma más que de otra, pero dejándole evaluar
esas razones. Es no querer influir en otro excepto por razones que el otro juzgue
buenas. Es apelar a criterios impersonales de validez que cada agente
racional debe someter a su propio juicio. Por contra, tratar a alguien como un
medio es intentar hacer de él o de ella un instrumento para mis propósitos,
aduciendo cualquier influencia o consideración que resulte de hecho eficaz
en esta o aquella ocasión [...].
Si el emotivismo es verdadero, esta distinción es ilusoria. Los juicios de valor en
el fondo no pueden ser tomados sino como expresiones de mis propios
sentimientos y actitudes, tendentes a transformar los sentimientos y actitudes
de otros. No puedo apelar en verdad a criterios impersonales, porque no
existen.
ALASDAIR MACINTYRE, Tras la virtud
• ¿Cuáles son las exigencias de una relación humana auténticamente moral
según MacIntyre?
• ¿El emotivismo hace posible una relación de este tipo?
• ¿Con qué otra relación humana, fuera del ámbito moral, compararías el
emotivismo?
JOHN RAWLS
TEXTO
En la justicia como imparcialidad no se toman las predisposiciones humanas
como dadas, sean las que fueren, buscándose luego el mejor medio de
satisfacerlas. Por el contrario, los deseos y aspiraciones se restringen desde el
comienzo mediante los principios de la justicia que especifican los límites que
los fines de los hombres tienen que respetar. en la justicia como imparcialidad
el concepto de lo justo es previo al del bien. La prioridad de la justicia se
explica, en parte, sosteniendo que no pueden tenerse en cuenta los intereses
que exigen violar la justicia.
JOHN RAWLS, Teoría de la justicia
• ¿Qué noción de justicia propone Rawls?
• ¿Cómo justifica que lo justo es previo a lo bueno?
TEXTO
Podemos observar que el principio de la diferencia concede algún valor a las
consideraciones implicadas en el principio de compensación. Este principio
afirma que las desigualdades inmerecidas requieren compensación; y dado
que las desigualdades de nacimiento y de dotes naturales son inmerecidas,
habrán de ser compensadas de algún modo. Así, el principio sostiene que con
objeto de tratar igualmente a todas las personas y de proporcionar una
auténtica igualdad de oportunidades, la sociedad tendrá que dar mayor
atención a quienes han nacido en las posiciones sociales menos favorables. La
idea es compensar las desventajas contingentes en dirección a la igualdad.
[…]
Así pues, aunque el principio de diferencia no es igual al de la compensación,
alcanza algunos de los objetivos de este último. Transforma de tal modo los
fines de la estructura básica, que el esquema total de las instituciones ya no
insiste en la eficacia social y en los valores tecnocráticos. El principio de
diferencia representa, en efecto, un acuerdo en el sentido de considerar la
distribución de talentos naturales, en ciertos aspectos, como un acervo
común, y de participar en los mayores beneficios económicos y sociales que
esa distribución de talentos hace posibles.
Aquellos que han sido favorecidos por la naturaleza, quienes quiera que
fuesen, pueden obtener provecho de su buena suerte sólo en la medida en
que mejoren la situación de los no favorecidos.
JOHN RAWLS, Teoría de la justicia
• ¿Cuáles son las semejanzas y diferencias entre el principio de compensación
y el de la diferencia?
• ¿Cómo justifica Rawls que es justo ayudar a los menos aventajados? A su
juicio, ¿qué condiciones debe cumplir una sociedad para ser justa?
ÉTICA DEL DISCURSO
TEXTO
Todos los seres capaces de comunicación lingüística deben ser reconocidos
como personas, puesto que en todas sus acciones y expresiones son
interlocutores virtuales y la justificación ilimitada del pensamiento no puede
renunciar a ningún interlocutor y a ninguna de sus aportaciones virtuales a la
discusión.
A mi juicio, no es, pues, el uso lógicamente correcto del entendimiento
individual, sino esta exigencia de reconocimiento recíproco de las personas
como sujetos de la argumentación lógica, la que justifica el discurso sobre
la ética de la lógica.
KARL-OTTO APEL, La transformación de la filosofía
• Si se aprobara un plan energético mundial sin pensar en las personas que
nacerán dentro de cincuenta años, ¿cómo lo valoraría un ético discursivo?
TEXTO
"Obra sólo según una máxima, de la que puedas suponer en un experimento
mental que las consecuencias y subconsecuencias, que resultaran
previsiblemente de su seguimiento universal para la satisfacción de los intereses
de cada uno de los afectados, pueden ser aceptadas sin coacción por todos los
afectados en un discurso real; si pudiera ser llevado a cabo por todos los
afectados."
APEL, K.O., "¿Límites de la ética discursiva?" en CORTINA, A., Razón
comunicativa y responsabilidad solidaria, Sígueme, p. 251.
TEXTO
He llamado acción comunicativa a la clase de interacciones en que «todos»
los participantes concilian entre sí sus planes individuales.
[...] El mutuo entendimiento es inherente como «télos» al lenguaje humano.
Lenguaje y entendimiento no se comportan recíprocamente como medio y
fin, pero sólo podemos aclarar el concepto de entendimiento si somos
capaces de precisar lo que significa utilizar proposiciones con sentido
comunicativo. Los conceptos de habla y entendimiento se interpretan
recíprocamente.
JÜRGEN HABERMAS, Teoría de la acción comunicativa
•
¿Qué rasgos son propios de las acciones comunicativas? ¿Por qué?
– Satisfacen los intereses de la mayoría de los que hablan.
– Satisfacen los intereses particulares de uno de los hablantes.
– Satisfacen los intereses universalizables.
– Buscan el entendimiento.
– Buscan el modo más rápido de tomar una decisión.
•
Distingue entre acción comunicativa e instrumental, ilustrándolo con un
ejemplo.
TEXTO
La ética discursiva es poskantiana y deontológica en la medida en que
plantea la pregunta por lo obligatoriamente «debido» para todos (deon)
previamente a la pregunta platónico-aristotélica –y utilitarista– por el télos de
la vida buena, por ejemplo, por la felicidad del individuo o de una comunidad.
Actúa de este modo, no porque menosprecie el problema de la vida buena o
perfecta o el del bienestar de una comunidad, sino fundamentalmente por las
siguientes razones:
En primer lugar, en cuanto ética crítico-universalista, ni puede ni quiere
prejuzgar dogmáticamente el télos-felicidad de los individuos y las
comunidades, sino dejarlo a discreción. La ética discursiva ni puede ni quiere
prescribir a los hombres –por ejemplo, como Platón y todos los creadores de
utopías posteriores a él– una forma total de vida, en que se unen justicia, virtud
y felicidad. Pero –en tanto que ética crítico-universalista– tampoco puede ni
quiere aceptar, junto con el necesario reconocimiento de formas perfectas de
vida, una pluralidad de «morales» en el sentido de diversos principios de la
justicia, tal como hacen el relativismo de moda o el neoaristotelismo relativista.
[...]. Por último, la ética del discurso –de igual modo que Kant– ni puede ni
quiere garantizar a los hombres compatibilidad alguna entre justicia y felicidad
(como hicieran Platón en el estado ideal y Agustín en el estado divino).
KARL-OTTO APEL, ¿Límites de la ética discursiva?
• Resume las principales características de la ética discursiva.
• ¿A qué otro enfoque ético se opone y por qué?
• ¿Por qué no cree Apel que hayan de ser compatibles justicia y felicidad?
TEXTO
La justicia concebida deontológicamente exige, como su otra cara, la
solidaridad. [...] La justicia se refiere a la igualdad de la libertad de los
individuos que se determinan a sí mismos y que son irreemplazables, mientras
que la solidaridad se refiere al bien, o a la felicidad de los compañeros,
hermanados en una forma de vida intersubjetivamente compartida, y de este
modo también a la preservación de la integridad de esa forma de vida. Las
normas morales no pueden proteger lo uno sin lo otro, es decir: no pueden
proteger la igualdad de derechos y las libertades de los individuos sin el bien
del prójimo y de la comunidad a la que éstos pertenecen.
JÜRGEN HABERMAS, Ética comunicativa y democracia
COMUNITARISMO
TEXTO
Ser ciudadano es participar de una forma consciente, que supone tener en
cuenta a otros y comprometerse con ellos en la actividad. Esta conciencia
modifica las actitudes y da a la participación ese sentido de «nosotros», que he
asociado a la comunidad. Participar es crear una comunidad que se
autogobierna, y crear una comunidad que se autogobierna es participar.
Ciertamente, desde la perspectiva de la democracia fuerte los dos términos
participación y comunidad son aspectos de una misma forma de ser social: la
ciudadanía […].
La comunidad sin participación no hace sino justificar el colectivismo,
prestándole un aura de legitimidad. La participación sin comunidad no hace
sino justificar el individualismo, prestándole un aura de democracia.
BENJAMIN BARBER, Strong Democracy. Participatory Politics for a New Age
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