texto del magisterio - Cáritas Diocesana de Sevilla

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MATERIAL DE
APOYO PARA
GRUPOS
PARROQUIALES,
DE CATEQUESIS,
REFLEXIÓN Y
ORACIÓN
Programa de Personas sin hogar de la Cáritas Diocesana de Tenerife
1
INTRODUCCIÓN:
Una de las conquistas de nuestra sociedad es el fuerte impulso que se ha dado
para que toda la población tenga acceso y garantía de una atención sanitaria,
tanto en la prevención como en la atención puntual o a largo plazo. Este es uno
de tantos derechos conculcados en nuestro mundo como denuncia Juan Pablo
II en la "Novo millennio ineunte "
¿Cómo es posible que, en nuestro tiempo, haya todavía quien se muere de
hambre; quién está condenado al analfabetismo; quién carece de la asistencia
médica más elemental; quién no tiene techo donde cobijarse?
El panorama de la pobreza puede extenderse indefinidamente, si a las antiguas
añadimos las nuevas pobrezas, que afectan a menudo a ambientes y grupos
no carentes de recursos económicos, pero expuestos a la desesperación del
sin sentido, a la insidia de la droga, al abandono en la edad avanzada o en la
enfermedad, a la marginación o a la discriminación social.
El cristiano, que se asoma a este panorama, debe aprender a hacer su acto de
fe en Cristo interpretando el llamamiento que Él dirige desde este mundo de la
pobreza. Se trata de continuar una tradición de caridad que ya ha tenido
muchísimas manifestaciones en los dos milenios pasados pero que hoy quizás
requiere mayor creatividad. Es la hora de una nueva «imaginación de la caridad
», que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la
capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto
de ayuda sea sentido no como limosna humillante sino como un compartir
fraterno.”1
La enfermedad, en algunas civilizaciones e incluso en la mentalidad de muchos
contemporáneos de Jesús, se consideraba un castigo de la Divinidad. Los
seguidores de Jesús sabemos que es consecuencia de la fragilidad humana.
En frase de Tillard: “la enfermedad es el recuerdo realista, el memorial de la
pobreza fundamental en la que se insertan todas las demás pobrezas” y, en
muchas ocasiones, es el resultado de la injusticia, fruto del pecado estructural.
La salud, y por consiguiente el derecho al servicio sanitario, es uno de los
derechos fundamentales más violados, uno de los sectores que mayor
necesidad tiene de una presencia solidaria2
1
(Nmi 51 y 52)
Cfr. TILLARD J:M:R., “En el mundo sin ser del mundo”, Santander, Sal Terrae, 1982, p. 127. Una
exclusión consecuencia de un conjunto de pobrezas
2
2
TEXTO 1º.- Lev 13, 1-2; 45-46
1 Yahvé habló a Moisés y a Aarón, en estos términos: 2 "Cuando uno tenga en
la piel tumor, úlcera o mancha blancuzca reluciente, si se forma en su piel una
llaga como de lepra, será llevado al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos
sacerdotes..."45 el afectado por la lepra llevará la ropa rasgada y desgreñada
la cabeza, se tapara hasta el bigote e irá gritando "¡Impuro, impuro!" 46 Todo el
tiempo que le dure la llaga, quedara inmundo. Es impuro, y vivirá aislado; fuera
del campamento tendrá su morada.3
CLAVES QUE SE PUEDEN DESARROLLAR EN LA CATEQUESIS
La Ley
La comunidad de fe y la relación con el enfermo
El lugar del enfermo
COMENTARIO
La Biblia describe a los enfermos de lepra como víctimas de una enfermedad
que se puede considerar endémica en aquellos tiempos y en aquellos lugares
bíblicos, debido a las condiciones climatológicas, la escasa higiene y la falta de
medios profilácticos. Pero a veces aparece como castigo por algún pecado o
como ocasión para manifestar el poder de Dios.
Para el legislador la lepra es una impureza contagiosa; por eso el leproso es
excluido de la comunidad hasta su curación y su purificación ritual, que exige
un sacrificio por el pecado (Lev. 13-14).
La condición de los leprosos era sumamente penosa, tanto por la enfermedad
como por la proscripción social en que se hallaban, único remedio profiláctico
entonces posible. El hacer de la lepra objeto de un dictamen religioso se
explica por la naturaleza del pueblo de Israel, un pueblo sacerdotal (Ex 19,5-6),
que concebía la vida, hasta en los más mínimos detalles, como un culto a Dios.
Por eso, los que no podían convivir dentro de la sociedad, eran también
impuros para el culto.
Hay una nota curiosa: no se habla de «curar», sino de «limpiar»; ello es debido
a que se emplea precisamente la terminología de «pureza e impureza», para
subrayar que tal concepto está ya superado en el Reino de Dios.4
3
Cfr. Biblia de Jerusalén Lev 13, 1-2; 45-46.
Cfr. BIBL.: P. GRELOT, Lepra, en Vocabulario de Teología bíblica, 412; C. GANCHO, Lepra, en Ene. Bibl.
IV,965-967; M. LESÉTRE, Lépre, en DB IV,175-187. M. REVUELTA SAÑUDO. Cortesía de Editorial Rialp.
Gran Enciclopedia Rialp, 1991
4
3
TEXTO DEL MAGISTERIO
El enfermo ante Dios
1502 El hombre del Antiguo Testamento vive la enfermedad de cara a Dios.
Ante Dios se lamenta por su enfermedad (cf Sal 38) y de Él, que es el Señor de
la vida y de la muerte, implora la curación (cf Sal 6,3; Is 38). La enfermedad se
convierte en camino de conversión (cf Sal 38,5; 39,9.12) y el perdón de Dios
inaugura la curación (cf Sal 32,5; 107,20; Mc 2,5-12). Israel experimenta que la
enfermedad, de una manera misteriosa, se vincula al pecado y al mal; y que la
fidelidad a Dios, según su Ley, devuelve la vida: "Yo, el Señor, soy el que te
sana" (Ex 15,26). El profeta entrevé que el sufrimiento puede tener también un
sentido redentor por los pecados de los demás (cfIs 53,11). Finalmente, Isaías
anuncia que Dios hará venir un tiempo para Sión en que perdonará toda falta y
curará toda enfermedad (cfIs 33,24). 5
……………………………………………………………………………….
TEXTO 2º.-Lucas 17, 11-19
11De camino a Jerusalén, pasó Jesús por los confines entre Samaría y Galilea.
12 Al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que
se pararon a distancia 13 y, levantando la voz, dijeron: "Jesús, Maestro, ten
compasión de nosotros!" 14 Al verlos, les dijo: "Id y presentaos a los
sacerdotes". Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. 15 Uno de ellos,
viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; 16 y postrándose
rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano.
17 Tomó la palabra Jesús y dijo: "¿No quedaron limpios los diez? Los otros
nueve, ¿dónde están? 18 ¿No ha habido quién volviera a dar gloria a Dios sino
este extranjero?" Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado. 6
CLAVES QUE SE PUEDEN DESARROLLAR EN CATEQUESIS
La salvación de Dios en Cristo es total y universal: para todo el hombre y para
todos los hombres.
Hay que salvar a todo el hombre. Por eso, la salvación es integral: espíritu,
alma, cuerpo. 7
5
Catecismo de la Iglesia Católica: El enfermo ante Dios Nº1502
Cfr. Biblia de Jerusalén Lucas 17, 11-19
7
Cfr. Concilio Vaticano II
6
4
COMENTARIO
El que recibe el don de Dios debe ser agradecido. Para ilustrar esta actitud del
creyente, Lucas cuenta la curación de diez leprosos que acuden a Jesús
pidiendo su compasión. Sólo un extranjero tuvo bastante fe para reconocer la
bondad de Dios que actuaba en Jesús. Los diez leprosos han recibido todos,
un mismo beneficio, pero sólo uno, aquél de quien menos se esperaba,
reacciona conforme al reconocimiento de una acción gratuita, generosa y
misericordiosa de Dios: un samaritano. Los otros nueve, que representan a la
mayoría del pueblo elegido no son capaces de percibir el signo de la cercanía
de Dios. Dios sigue siendo alguien que sólo se limita a exigir el cumplimiento
de la Ley. El elogio del samaritano se convierte en un reproche para los hijos
de Israel y en un anuncio de la entrada de los paganos en la Iglesia.
El tema de la compasión es una línea-fuerza del evangelio de Lucas y aparece
innumerables veces en este libro de la Biblia. La Compasión significa “padecer
con”, es un atributo de Dios (también el misericordioso, el fiel, etc.), signo de la
benevolencia divina y del poder profético. Cuando Jesús cura a los leprosos,
triunfa de la llaga por excelencia; cura de ella a los hombres, cuyas
enfermedades toma sobre sí. Purificando a los leprosos y reintegrándolos a
comunidad, cancela con un gesto milagroso la separación entre puro e impuro.
Si todavía prescribe las ofrendas legales, lo hace a título de testimonio. De esta
manera los sacerdotes comprobarán su respeto a la ley al mismo tiempo que
su poder milagroso. Junto con otras curaciones, la de los leprosos es, por
tanto, un signo de que él es sin duda “el que tenía que venir”. Así los doce,
enviados por Él en misión, reciben la orden y el poder de mostrar con este
signo que el reino de Dios está presente. 8
TEXTO DEL MAGISTERIO
La vida de San Francisco de Asís
Como ejemplo, el Papa Emérito recordó un momento de la vida de "el pobrecito
de Asís", de San Francisco, quien vivió en sí mismo esa relación entre el amor
a los demás, personificados en los enfermos de lepra, y la propia curación de
los males morales... "El Señor me dijo", cuenta el mismo San Francisco de Asís
en su Testamento, "que comenzase a hacer penitencia de la siguiente forma.
Cuando era pecador, me parecía demasiado amargo ver a los leprosos; y el
Señor mismo me condujo entre ellos y practiqué con ellos misericordia. Y al
alejarme de ellos, lo que antes me parecía amargo se transformó en dulzura de
cuerpo y alma. Y luego abandoné el mundo".
8
Cfr. BIBL.: P. GRELOT, Lepra, en Vocabulario de Teología bíblica, 412; C. GANCHO, Lepra, en Ene. Bibl.
IV,965-967; M. LESÉTRE, Lépre, en DB IV,175-187. M. REVUELTA SAÑUDO. Cortesía de Editorial Rialp.
Gran Enciclopedia Rialp, 1991
5
"En aquellos leprosos que Francisco encontró cuando aún era pecador",
explica Benedicto XVI, "estaba Jesús. Y cuando Francisco se acercó a uno de
ellos y, venciendo su propia repulsión, lo abrazó, Jesús le curó de su lepra, es
decir, de su orgullo, y lo convirtió al amor de Dios. 9
……………………………………………………………………………….
TEXTO 3º.-Lucas 10, 25-37
25Se
levantó un legista y dijo, para ponerle a prueba: «Maestro, ¿qué he de
hacer para tener en herencia vida eterna?»26Él le dijo: « ¿Qué está escrito en la
Ley? ¿Cómo lees?» 27 Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu
prójimo como a ti mismo».28Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y
vivirás.»29Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi
prójimo?»30 Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó
en manos de salteadores que, después de despojarle y golpearle, se fueron,
dejándolo medio muerto.31 Casualmente, bajaba por aquel camino un
sacerdote y, al verlo, dio un rodeo.32De igual modo, un levita que pasaba por
aquel sitio lo vio y dio un rodeo. 33 Pero un samaritano que iba de camino llegó
junto a él, y al verlo tuvo compasión. 34 Acercándose, vendó sus heridas,
echando en ellas aceite y vino; y lo montó luego sobre su propia cabalgadura,
lo llevó a una posada y cuidó de él. 35Al día siguiente, saco dos denarios, y se
los dio al posadero, diciendo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré
cuando vuelva." 36¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó
en manos de los salteadores?» 37Él dijo: «El que practicó la misericordia con
él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo». 10
CLAVES QUE SE PUEDEN DESARROLLAR EN LA CATEQUESIS
Mi prójimo
La misericordia
COMENTARIO
Entra en conflicto la tendencia inclusiva del amor de Dios con la exclusiva
étnica del judío. (Lv 19,18 o Dt.10,18-19) Quien bajaba de Jerusalén sería
probablemente un judío. Sin embargo los judíos que pasan por el malherido no
lo asisten. Puede ser por insensibilidad o por no quedar impuro ya que podría
estar muerto y este contacto los hacía impuros y no podían ejercer en el templo
(Lev 21,1-2) En este caso sería la ley la que nos les permite amar. De nuevo
conflicto ley-amor.
9
Cfr. Homilía de SS Benedicto XVI
Cfr. Biblia de Jerusalén Lucas 10, 25-37
10
6
También en nuestro tiempo se quiere decidir hasta dónde puede llegar la
atención sanitaria, ¿Hasta los extranjeros legales? ¿Quién es mi prójimo?
TEXTO DEL MAGISTERIO
“Respecto a la persona humana es necesario ejercitar una profunda caridad
con todos y deplorar todo aquello que es contrario a la vida y a la dignidad de
las personas. Todo ello es vergonzoso para la civilización humana y lesiona el
honor debido a Dios". GS 27 11
……………………………………………………………………………….
¿Qué acciones concretas puede realizar nuestro grupo
parroquial, inter-parroquial, diocesana, Pastoral de la Salud, …)
(Cáritas
PISTAS PARA LA REFLEXIÓN

¿Cuántos seres humanos hoy viven como si estuviesen muertos para
nosotros?, ¿de cuántos se oye la expresión: "es un caso perdido, no importa ni
que te molestes en tratar de ayudarle, no tiene remedio"?

¿Cómo interviene nuestra sociedad con estos seres humanos?, ¿los
acoge realmente, se interesa por ellos, trata de llegar al núcleo de su ser
interior... o se limita a poner barreras, mantenerlos relativamente apartados,
bien controlados para que no nos hagan daño, para protegernos de ellos como
si de bestias salvajes se tratara?

¿Tenemos miedo ante quienes viven sometidos al alcohol, a las
drogas,... les aplasta su pobreza, delinquen o viven entre rejas?... o ¿más bien
miramos más allá de lo aparente y hacemos como Jesús?

¿Nos hemos acostumbrado ya a ver personas sin hogar, las cárceles
repletas de gente, cada vez más hacinadas y con mayores problemas, mujeres
que tienen que comerciar con su cuerpo para poder sobrevivir,...?, ¿hemos
aceptado ya los "daños colaterales" de nuestro sistema o modo de vivir, nos
hemos acomodado a estos inconvenientes?

¿Qué priorizamos: la persona o el "bienestar material"? ¿Qué ponemos
en primer lugar: la Salvación de la humanidad o nuestra comodidad y seguridad
de que nuestro status no será cuestionado?
11
Cfr. Concilio Vaticano II GS 27
7
PROPUESTA DE UNA DINÁMICA.-
Formar dos grupos. Buscar una imagen de un planisferio con bastantes
detalles y pegarla en un folio y otra de una pareja o figura humana y pegarla
por detrás. Se parten en varios trozos irregulares como un puzle. Hacer una
copia para cada grupo.
Se entrega a un grupo la imagen troceada y debe recomponerla mirando sólo
el planisferio. Al otro grupo, lo mismo pero según la pareja o figura humana.
Comentarios sobre a qué grupo le resultó más fácil. Luego se puede leer el
texto que se adjunta. Finalmente se les anima a escribir un lema que puede
exponerse en la parroquia o donde se crea conveniente, apoyado con
imágenes.
“Reconstruir al hombre” tomada de: Parábolas para una nueva evangelización.
De Raúl Berzosa.
Un padre estaba siendo continuamente molestado por su hijo. Para distraerlo,
cogió de un viejo atlas un folio donde estaba impreso el mapa de todo el
mundo: con los países, las regiones, las ciudades, a escala muy reducida. Lo
partió en mil pedazos y se lo entregó al niño para que intentara componer aquel
puzle improvisado.
Le llevará mucho tiempo, pensó el padre. Pero al cabo de unos instantes el
niño volvió con el mundo bien organizado.
- ¿Cómo has sido capaz de realizarlo tan deprisa?, preguntó asombrado el
padre.
- Muy fácil, papá,- repuso el pequeño- en el reverso estaba dibujado un
hombre. He reconstruido primero al hombre y el mundo se ha ido articulando
por sí mismo".
8
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