Subido por Jesus Alvarez

lagentepareceflores

Anuncio
Poemas de La gente parece flores al fin,
de Charles Bukowski
porque tenían cosas que decir
ahí estaban los canarios, y el limonero
y la vieja con verrugas;
y ahí estaba yo, un niño
y tocaba las teclas del piano
mientras ellos hablaban..
pero no muy fuerte
porque tenían cosas que decir,
los tres;
y los veía cubrir los canarios por la noche
con sacos de harina:
«para que puedan dormir, cariño».
tocaba el piano bajito
una nota cada vez,
los canarios bajo los sacos,
y había pimenteros,
pimenteros que restregaban el tejado como la lluvia
y pendían de ventanas afuera
cual lluvia verde,
y hablaban, los tres
sentados en cálido semicírculo nocturno,
y las teclas eran blancas y negras
y respondían a mis dedos
como la magia encerrada
de un mundo adulto, a la espera;
y ahora han desaparecido, los tres
y soy viejo:
pies de pirata han hollado
los suelos de limpia paja
de mi alma,
y los canarios ya no cantan.
guerra y paz
experimentar
auténtico dolor
es
algo
duro
sobre lo que escribir,
imposible
de entender
mientras
estás en sus garras;
estás
acojonado
a no poder
más,
no puedes
quedarte quieto,
moverte
ni siquiera
volverte
loco
como es debido.
y luego
cuando
por fin
recuperas
el aplomo
y eres
capaz de
evaluar
la
experiencia
es casi como
si le
hubiera ocurrido
a
otra
persona
porque
fíjate en
ti
ahora:
tranquilo
indiferente
limpiándote
las uñas
pongamos por caso
buscando
sellos
en
un
cajón
embetunándote
los
zapatos
o
pagando
una
factura
de la luz.
la vida es
y no es
un
dulce
coñazo.
cuanto más te esfuerzas
el desperdicio de palabras
continúa con una pasmosa
perseverancia
mientras el camarero corre con la bandeja llena
a cuestas
para todos los blanquitos espabilados que se ríen
de nosotros.
da igual. da igual,
siempre y cuando tengas los zapatos atados y
nadie te siga muy
de cerca.
ser capaz de rascarte y
mostrar indiferencia es victoria
suficiente.
esas mentes estreñidas que buscan
un sentido más alto
serán despachadas con el resto
de la basura.
tómatelo con calma.
si hay luz
ya te
encontrará.
Descargar