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Dialnet-ElCerebroTriunoYLaInteligenciaEtica-5907276

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Seijo, C.; Barrios, L.
Revista Praxis No. 8 - 2012 ISSN: 1657-4915 Págs. 147 - 165 Santa Marta, Colombia
EL CEREBRO TRIUNO Y LA INTELIGENCIA ÉTICA: MATRIZ
FUNDAMENTAL DE LA INTELIGENCIA MULTIFOCAL
THE BRAIN TRIUNO AND THE ETHICAL INTELLIGENCE:
FUNDAMENTAL COUNTERFOIL OF THE MULTIFOCAL INTELLIGENCE
Seijo, C.1; Barrios, L.2
Fecha de recepción: 12-03-2012 / Fecha de aceptación: 07-07-2012
RESUMEN
Este estudio tiene por objetivo ofrecer un análisis sobre el cerebro triuno y la inteligencia ética, matriz fundamental
de la inteligencia multifocal, tomando en cuenta una de las teorías que la sustentan como son los diferentes
tipos de inteligencias múltiples establecidas por Beauport y Cury (2004). El sustento teórico está basado en
los contenidos de Martín (2005), Belohlavek (2007), Gallegos (2002), Beauport y Cury (2004), entre otros.
El estudio se realiza bajo un enfoque simbólicointerpretativo por medio de una metodología cualitativa de tipo
descriptiva y diseño no experimental, mediante un análisis documental. A este respecto se establece que
la inteligencia ética es un mecanismo mental que construye los preconceptos estructurales y las reglas de
juego con que un individuo aborda la realidad, es decir, es la capacidad de la formación general, prediciendo
el comportamiento para el logro de objetivos organizacionales. Las consideraciones finales se enfocan en
obtener el conocimiento más amplio dentro de las organizaciones, permitiendo recapacitar ante las debilidades
que se presentan, reflexionando sobre el cerebro triuno aplicando la inteligencia multifocal, matriz fundamental
de la inteligencia ética y de qué manera el razonamiento visualiza las fortalezas, no obstante las debilidades
que se presenten.
Palabras clave: Cerebro triuno; inteligencia ética; inteligencia multifocal.
ABSTRACT
This study has for aim offer an analysis as for the brain triuno and the ethical intelligence: fundamental
Counterfoil of the multifocal intelligence, taking in tells one of the theories that it sustains her like they are the
different types of multiple intelligences established by Beauport and Cury (2004). The theoretical sustenance,
it is based on the contents of Martin (2005), Belohlavek (2007), Galicians (2002), Beauport and Cury (2004),
1. Abogada. Magíster en Gerencia de Recursos Humanos. Especialista en Gerencia de Recursos Humanos. Doctora en Ciencias Gerenciales.
Postdoctora en Gerencia de las Organizaciones y Gerencia de la Educación Superior. Miembro del Comité Académico de Doctorado en Ciencias
Gerenciales. URBE. Coordinadora del Doctorado en Ciencias Gerenciales. U.N.E.F.A. PPI. [email protected].
2. Licenciada en Educación. Magíster en educación Mención Gerencia Educativa. Doctoranda en Ciencias Gerenciales. U.N.E.F.A. Coordinadora
de Servicios Estudiantiles y Orientación. I.U.T.E.P.A.L. Facilitadora por Horas. I.U.S.F. Orientadora del Departamento de Bienestar Estudiantil.
I.U.S.F. [email protected].
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 147
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
between others, being realized under a symbolic interpretive approach, across a qualitative methodology, type
descriptive and not experimental design, by means of a documentary analysis. In this regard, it is found that
the ethical intelligence is a mental mechanism that constructs the structural preconceptos and the rules of
game with which an individual approaches the reality, that is to say, it is the capacity of the general formation,
predicting the behavior for the achievement of aims organizacionales. As for the final considerations they focused
in obtaining the most wide knowledge inside the organizations, allowing to reflect before the weaknesses that
they present thinking about the brain triuno applying the multifocal intelligence, fundamental counterfoil of the
ethical intelligence and of what way the rationing visualizes the strengths, nevertheless of the weaknesses
that they present.
Keywords: Brain triuno, intelligence, ethics, intelligence multifocal.
INTRODUCCIÓN
E
l objetivo de esta investigación es
presentar una visión de la teoría
del cerebro triuno, cuyo modelo o
teoría surge a partir de los estudios realizados por la doctora Elaine de Beauport
(2008), quien se inscribió dentro de la
corriente de pensamiento que se inicia
con la física cuántica y a la luz de las
investigaciones realizadas por Roger Sperry y Paúl MacLean, citados por Chirinos
(2007), y de la inteligencia ética, como
matriz fundamental de la inteligencia
multifocal que va más allá de la simple
inteligencia. Este enfoque es hoy día muy
poco estudiado, definición que invita a
pensar en un proceso en el cual claramente el planteamiento de objetivos es
parte sustancial del mismo.
No obstante, el propósito es promover la
inteligencia multifocal, tomando como
base fundamental la inteligencia ética,
principalmente en la actuación humana
por parte de los gerentes, quienes deben
presentar siempre una actitud de gran
inteligencia en su gestión, brindando
seguridad que debe repercutir en el comportamiento de los empleados de manera
satisfactoria, garantizando ese talento
humano a la organización.
148 Praxis No. 8 Año 2012
En este mismo orden de ideas, Martín
(2005) plantea que la inteligencia ética
es la capacidad de hacer visible lo que
no parece visible, estableciendo conexiones que muestran la complejidad de lo
existente, complejidad frente a la cual y
formando parte de la misma, no se pierda
la capacidad de actuar dentro del marco
de provisionalidad de las decisiones, de
lo que se dice y actúa, en lo que se interviene e integra, considerando en este
sentido que la ética estudia las cosas por
sus causas, de lo universal y necesario,
dedicada al estudio de los actos humanos.
De acuerdo con ello, surge la motivación
de la presente investigación, la cual tiene
como objeto establecer la inteligencia
ética, siendo conveniente señalar lo planteado por Gallegos (2002) quien establece
que la inteligencia será racional en las
organizaciones, en su gestión administrativa-productiva siempre y cuando su
éxito y competitividad sean sostenibles.
METODOLOGÍA
Este estudio tiene por objetivo ofrecer
un análisis en cuanto al cerebro triuno y
la inteligencia ética: Matriz fundamental
de la inteligencia multifocal, tomando en
Seijo, C.; Barrios, L.
cuenta una de las teorías que la sustenta
como son los diferentes tipos de inteligencias múltiples establecidas por Beauport
y Cury (2004).
El sustento teórico, está basado en los
contenidos de Martín (2005), Belohlavek
(2007), Gallegos (2002), Beauport y Cury
(2004), entre otros, realizándose bajo un
enfoque simbólico interpretativo, a través
de una metodología cualitativa, de tipo
descriptiva y diseño no experimental,
mediante un análisis documental.
A este respecto, se establece que la inteligencia ética es un mecanismo mental
que construye los preconceptos estructurales y las reglas de juego con que un
individuo aborda la realidad, es decir,
es la capacidad de la formación general,
prediciendo el comportamiento para el
logro de objetivos organizacionales.
1. El cerebro triuno: visión holística del
comportamiento humano
Según MacLean (1998), citado por
Beauport (2008) en su teoría del cerebro
triuno, el cerebro se concibe como un
sistema formado por tres subsistemas: el
reptiliano, el límbico y la neocorteza, los
cuales interaccionan permanentemente
para la producción de la conducta. Esta
conceptualización enfatiza una visión
holística del comportamiento en términos de sus procesos determinantes; de
allí que considere que no es apropiado
un estudio de dicho comportamiento a
partir de los procesos parciales cognitivos
o motivacionales que lo producen, sino
como una totalidad.
Comprender esta conceptualización del
funcionamiento del cerebro tiene importantes implicaciones para explicar los
comportamientos del ser humano, por
cuanto le puede servir al gerente como
base teórica para una interpretación más
adecuada del proceso interactivo que
ocurre en el entorno y para desarrollar un
sistema de gestión integrado que tome en
cuenta las diferentes áreas del cerebro.
Ahora bien, el autor plantea que el cerebro biológico se divide en 3 partes: la
primera se le denomina reptílica y es la
que lleva a realizar actividades cotidianas
para lograr la subsistencia: comer, dormir,
hacer el amor, desear, entre otras actividades. La segunda (la más pequeña) parte
de este cerebro se denomina emocional,
y es donde se encuentran los valores y
el pasado. La tercera parte se denomina
racional, donde se encuentra la lógica
(esta parte es la mayor del cerebro y se
divide en dos), es decir, dos hemisferios,
el derecho y el izquierdo, la parte izquierda toma la información en bloques
pequeños, esto quiere decir que procesa
(analiza) la información para llegar a un
punto. No obstante, la parte derecha toma
bloques grandes, esto significa que toda la
información la maneja a un solo tiempo.
En tal sentido, para Bitácora (2007), existen tres estructuras o sistemas cerebrales:
reptil o básico, límbico y neocortex o
neocortical, cada uno es distinto en su
estructura física y química, procesan la
información que reciben según su propia
modalidad y se pueden explicar de la
siguiente manera:
1.1. Sistema reptil: asiento de la
inteligencia básica, capacidad de actuar
como animal racional
Sobre el asunto, Ranalli (2007) expresa
que el cerebro básico se caracteriza por
ser asiento de la inteligencia básica, es
la llamada inteligencia de las rutinas,
rituales, parámetros. Sus conductas, en
la mayoría, son inconscientes y automáticas. Recibe mensaje del límbico y del
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 149
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
neocortex. Se hace cargo de su conducta
cuando se ve amenazado por la sanción,
generando un comportamiento reactivo.
Las personas actúan desde esta estructura
en atención a sus necesidades vitales.
Esta parte del cerebro está formada por
los ganglios básales, el tallo cerebral y el
sistema reticular.
Es por ello que el cerebro es responsable
de las conductas automáticas o programadas, tales como las que se refieren a la
preservación de la especie y a los cambios
fisiológicos necesarios para la sobrevivencia. Algunas veces, es denominado
complejo reptiliano porque es típico de los
reptiles y tiene un papel muy importante
en el control de la vida instintiva.
Por otra parte, Beauport (2004) plantea
que dicho cerebro está alojado en el
tronco cerebral, es la parte más antigua
del cerebro y se desarrolló hace unos 500
millones de años. Se encuentra presente
primordialmente en los reptiles. Los
reptiles son las especies animales con
el menor desarrollo del cerebro; el suyo
está diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema binario: huir o
pelear. Tiene un papel muy importante
en el control de la vida instintiva. Se
encarga de autorregular el organismo.
En consecuencia, este cerebro no está
en capacidad de pensar, ni de sentir; su
función es la de actuar, cuando el estado
del organismo del individuo, actúa como
un animal racional.
En este sentido, el complejo reptiliano,
en los seres humanos, incluye conductas
que se asemejan a los rituales animales
como el anidarse o aparearse. La conducta
animal está en gran medida controlada
por esta área del cerebro. Se trata de un
tipo de conducta programada y poderosa
y, por lo tanto, es muy resistente al cambio. Es el impulso por la supervivencia:
comer, beber, temperatura corporal, sexo,
150 Praxis No. 8 Año 2012
territorialidad, necesidad de cobijo, de
protección. Es un cerebro funcional,
territorial, responsable de conservar la
existencia, la vida del hombre y su capacidad de sobrevivir en el mundo..
Cabe destacar, que en el cerebro reptiliano
se procesan las experiencias primarias, no
verbales, de aceptación o rechazo. Aquí
se organizan y procesan las funciones que
tienen que ver con el hacer y el actuar,
lo cual incluye: las rutinas, los hábitos,
la territorialidad, el espacio vital, condicionamiento, adicciones, rituales, ritmos,
imitaciones, inhibiciones y seguridad. Es
el responsable de la conducta automática
o programada, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a
los cambios fisiológicos necesarios para
la sobrevivencia. En síntesis: este cerebro
se caracteriza por la acción automática y
planificada, por la capacidad de actuar.
Al respecto, Chirinos (2007) establece que
el sistema básico o reptiliano controla la
respiración, el ritmo cardíaco, la presión
sanguínea e incluso colabora en la
continua expansión-contracción de los
músculos.
No obstante, Ranalli (2008) también
expresa, que este primer cerebro es sobre todo como un guardián de la vida,
pues en él están los mayores sentidos
de supervivencia y lucha, no obstante
por su interrelación con los poros de la
piel, los cuales son como una especie
de interfase que posee el hombre con el
mundo externo; este primer cerebro es
un agente avisador de peligros para el
cuerpo en general. Permite con rapidez
la adaptación por medio de respuestas
elementales poco complicadas emocional
o intelectualmente. Esta conducta no está
primariamente basada en consideraciones
por experiencias previas ni en los efectos
a medio o largo plazo.
Seijo, C.; Barrios, L.
Es por ello, que en este primer cerebro es
donde las adicciones son muy poderosas,
tanto a algo como a alguien o a una forma
de actuar. Por decirlo de alguna forma
rápida, es una herencia de los períodos
cavernarios, donde la supervivencia era
lo esencial. Este primer cerebro, es el
que permite el movimiento de actuar y
hacer. Su carácter más específico desde el
punto de vista temporal es su adecuación
al presente.
Chirinos (2007), plantea que desde un
punto de vista evolutivo, esta área del
cerebro controla las necesidades básicas y
la reacción de “luchar o volar”, la cual se
refiere a los cambios en el funcionamiento
fisiológico que acompañan al estrés o a
la amenaza.
Dentro de este marco, se puede decir que
el complejo reptiliano en lo seres humanos incluye conductas que se asemejan
a los rituales animales como el anidarse
o aparearse. La conducta animal está en
gran medida controlada por esta área del
cerebro. Se trata de un tipo de conducta
instintiva programada y poderosa y, por
lo tanto, es muy resistente al cambio.
En este sentido, cabe poner en relieve,
que en el cerebro reptiliano se procesan
las experiencias primarias, no-verbales,
de aceptación o rechazo. Aquí se organizan y procesan las funciones que
tienen que ver con el hacer y el actuar,
lo cual incluye: las rutinas, los valores,
los hábitos, la territorialidad, el espacio
vital, condicionamiento, adicciones, rituales, ritmos, imitaciones, inhibiciones
y seguridad.
1.2. Sistema límbico; cerebro de
la inteligencia emocional: tríada
fundamental enfocada desde el punto
de vista del sentimiento, deseo y afecto
Para Beauport (2008), este cerebro se
empieza a desarrollar incipientemente en
las aves y totalmente en los mamíferos. El
mesoencéfalo o cerebro mamífero, dotado
de un sistema límbico, físicamente ubicado encima del reptil, permite al mamífero
un desarrollo sentimental que opera,
fundamentalmente, desde la estructura
conocida como la amígdala, y es ello lo
que les permite establecer relaciones de
mayor fidelidad que los reptiles.
Por lo tanto el sistema límbico está asociado a la capacidad de sentir y desear.
Está constituido por seis estructuras: el
tálamo (placer-dolor), la amígdala (nutrición, oralidad, protección, hostilidad),
el hipotálamo (cuidado de los otros, características de los mamíferos), los bulbos
olfatorios, la región septal (sexualidad)
y el hipocampo (memoria de largo plazo). En estas zonas están las glándulas
endocrinas más importantes para el ser
humano: pineal y pituitaria. En este
sistema se dan procesos emocionales y
estados de calidez, amor, gozo, depresión,
odio, etc., y procesos que tienen que ver
con nuestras motivaciones básicas.
Para Ranalli (2007), constituye el asiento
de las emociones, de la inteligencia afectiva y motivacional. Trabaja en sintonía
con el reptil. Toda información sensorial
es filtrada por este sistema antes de pasar
al eocórtex. Promueve la productividad,
la satisfacción en el trabajo y en el aprendizaje.
No obstante, el proceso de aprendizaje
está en sintonía con el cerebro límbico,
emocional o de los afectos, que propone
el modelo triuno. Ese sector del cerebro
es el encargado de filtrar lo que almacena
o rechaza como aprendizaje. Es el responsable de la motivación, en él se expresa al
máximo el hecho de que algo guste o no
para aprenderlo, es la transformación que
tiene lugar en el cerebro cada vez que se
integra a él una información nueva, toda
vez que se adquiere el dominio de una
nueva habilidad.
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 151
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
Según Vera (2008), el sistema límbico,
también llamado cerebro medio, es la porción del cerebro situada inmediatamente
debajo de la corteza cerebral. Comprende
centros importantes como el tálamo, el hipotálamo, el hipocampo, la región septal
y la amígdala cerebral. Estas estructuras
se encuentran en todos los mamíferos y
son el asiento de la afectividad. Aquí se
procesan las distintas emociones: penas,
angustias y alegrías intensas, también el
temor o la agresión.
En este sentido el sistema límbico está
orientado hacia la emoción y aprende por
asociación; por ello es fundamental para
el desarrollo de la memoria. Cuando se
siente un olor familiar y se recuerda una
situación del pasado, se está ejecutando el
cerebro límbico, debido a que el individuó
siente sensaciones de agrado o desagrado
por la acción de dicho recuerdo.
Así, de esta manera, se puede observar
que el cerebro puede poner al individuo
en contra de lo que quiere, ya que cuando
se desea y se quiere tomar algo sin consentimiento el cerebro racional dice que
no es lo correcto, entra en juego el cerebro
emocional, los valores, y la inteligencia,
sobre todo la ética. A veces, no siempre,
suele suceder así, ya que alguna de estas
partes del cerebro está más despierta
que las demás. De ahí los psicópatas, los
intelectuales clavados en sus teoremas y
los soñadores, siempre viven pensando
en su pasado.
No obstante Ruiz (2008), considera que
toda nueva información, o aprendizaje
en general, envuelve un contenido emocional o está asociado con algún contexto
emocional. Se puede dar el caso de que un
niño pudiera estar vivenciando un sentimiento de ira debido a una pelea con uno
de sus compañeros, al mismo tiempo que
podría estar tratando de comprender una
instrucción compleja para la realización
de una tarea.
152 Praxis No. 8 Año 2012
Por su parte, existen barreras para
aprender, las cuales actúan como filtros
emocionales que determinan la aceptación o rechazo de la nueva información
por parte del individuo. Estas barreras
actúan como alarmas que se activan
automáticamente con un propósito de
autoprotección, y están relacionadas con
fuentes externas de estímulos o con los
estímulos propiamente dichos, la barrera surge cuando se percibe una falta de
confianza.
1.3. Sistema neocortical, asiento de la
inteligencia racional y capacidad de
pensar
Para Beauport (2008), el cerebro neocortical es el cerebro humano más
evolucionado, considerando su división en dos hemisferios (izquierdo y
derecho) con funciones específicas. Su
contribución es significativa para la praxis
educativa y organizacional.
Al respecto, se puede decir que el hemisferio izquierdo es el asiento de la
inteligencia racional, es secuencial, lineal,
paso a paso, da la posibilidad de razonar
y relacionar los pensamientos en forma
secuencial y lógica. Y el hemisferio derecho, es la inteligencia asociativa, creativa
e intuitiva, holístico, libre de expresar los
sentimientos, se relaciona con el mundo
de las sensaciones y emociones más que
con los códigos verbalmente lógicos.
Por su parte, Bitácora (2007) infiere que
en el espacio familiar y educacional se refuerza el uso de las tendencias cerebrales,
de los hemisferios izquierdo o derecho.
Y así se observan personas inflexibles o
flexibles, rígidas o permisivas, impositivas o participativas. Lo ideal es armonizar
ambas estructuras cerebrales como un
organizador de ideas que emergen de uno
Seijo, C.; Barrios, L.
u otro hemisferio y desarrollar los otros
sistemas (límbico y reptil).
2. Estructura conceptual de la
inteligencia ética: funcionalidad,
ideológica y moral
A este respecto, Belohlavek (2007) establece que la inteligencia ética es un
mecanismo mental que construye los
preconceptos estructurales y las reglas
de juego con que un individuo aborda
la realidad. La inteligencia ética tiene
por objetivo hacer la interacción entre el
medio y el individuo, su propósito último
es conservar la identidad del individuo
en cuestión.
En este orden de ideas, cuando se habla
de identidad se refiere tanto a los aspectos
individuales como a los grupales, la inteligencia ética funciona adecuadamente
cuando el individuo logra los objetivos
que afirman su identidad. La estructura
conceptual de la inteligencia ética seria
la siguiente:
Figura 1.
Fuente: Belohlavek (2007)
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 153
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
Al respecto, el propósito de la inteligencia ética es, conservar en lo profundo la
identidad del individuo cuando se está
ante un adulto, la función moral es lo
que hace evolucionar o involucionar a
la inteligencia ética; si un individuo deja
de lado la utilidad social de su accionar
y la sustituye por el propósito de estar en
paz con su conciencia, naturalmente el
individuo se vuelca a operar con las reglas
de juego de la ética de la supervivencia.
Al respecto, hablar de inteligencia ética
en la construcción, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación de
conocimientos, implica ejercer cambios
profundos en las universidades que
deben incluir programas curriculares
institucionales, los cuales privilegien estrategias innovadoras en los procesos de
enseñanza y orientación del aprendizaje
que solventen los problemas actuales en
la educación, sobre todo en educación
superior.
Por ello se hace necesaria, la trascendencia por el absoluto; con Dios, es parte de
la trascendencia por la acción y es un
elemento necesario para que la función
moral exista, por eso todos aquellos que
niegan los absolutos no acceden a su
ontointeligencia o sólo pueden operar
en el nivel que corresponde a la ética del
sobreviviente, la ideología es el sostén de
la funcionalidad de la inteligencia ética
La afirmación anterior expresa que la
inteligencia ética en los procesos de
enseñanza y orientación del aprendizaje
se apoya en la teoría de las inteligencias
múltiples, y profundiza las propuestas
de la inteligencia emocional y de la inteligencia social, las cuales se nutren de la
capacidad de cambio y aprendizaje, y de
los mecanismos de trabajo derivados de
las nociones de transculturalidad como
herramienta para recoger lo mejor de
cada cultura.
Según Martínez (2006), la inteligencia
ética es esencialmente intuitiva, y comprender este tipo de inteligencia que
distingue entre el bien y el mal es algo
así como el ser o no ser de la evolución
humana, por lo tanto no es fácil estudiarla. Por otra parte, en la inteligencia ética
se subsumen la inteligencia racionalinstrumental y la inteligencia emocional;
en este sentido, una organización puede
ser racional en su gestión administrativa
y productiva, pero esto será insuficiente
para hacer sostenible su éxito y su competitividad.
De igual manera, para Fernández (2004),
la inteligencia ética es tener la capacidad de asimilar, guardar y elaborar
información, utilizándola para resolver
situaciones o problemas de forma no
automática, permite recoger información
del interior y del entorno, con el objetivo
de emitir la respuesta más adecuada a las
demandas que la cotidianidad plantea.
154 Praxis No. 8 Año 2012
En relación con las implicaciones, se
puede decir que la inteligencia ética es habilitada por la imaginación moral, la cual
es capaz de crear posibilidades inéditas
de actuación orientada a la integración y
a la congruencia de las conductas.
En efecto, la inteligencia ética se refiere a
la vida moral de las organizaciones, centrada en las personas que la componen,
y en dicha vida moral quedan incluidas
la reflexión moral, su formación, las
influencias que recibe, sus avances,
las experiencias morales, el trabajo en
equipo, el liderazgo, la comunicación
organizacional y la conducta moral. Así,
la inteligencia ética puede ser considerada
inteligencia de la vida, en el sentido que
permite y orienta el desarrollo del proyecto de la organización, al tiempo que
lo hace compatible con otros proyectos
convergentes.
Seijo, C.; Barrios, L.
3. Fundamentación holística y
ontológica de la inteligencia ética:
capacidad para resolver problemas
De acuerdo con lo establecido por Gallegos (2002), en las organizaciones se da
lugar a una inteligencia holística o inteligencia ética con fundamentos basados
en los principios y valores que nutren
el espíritu humano, en la capacidad de
distinguir lo verdadero de lo falso, y los
principios éticos del bien común, desarrollando el potencial ilimitado del ser
humano, es un proceso creativo más cerca
de la sabiduría que del conocimiento; es
la capacidad de discernir para reconocer
la acción responsable.
No obstante, la inteligencia ética es la
comprensión del valor de toda la vida
y de todo ser humano, es también una
cualidad de la conciencia que lleva a la
humanización del ser humano, nunca
puede ser un proceso que lleve a la deshumanización o a la destrucción. Esta
inteligencia holística, a la que se denomina inteligencia ética, puede ser definida
como la capacidad de resolver problemas
y crear productos significativos de forma
ética, aplicado al ámbito de las competencias organizacionales e individuales.
En este sentido, el concepto de inteligencia ética abarca tanto las competencias
técnicas (el saber y el saber hacer) y las
competencias emocionales (saber actuar),
como las competencias éticas (el actuar
basado en valores), combinación o relación que se hace necesaria, desde el punto
de vista organizacional.
En tal sentido, Martín (2004) establece
que el término ontología se identifica con
la rama de la metafísica que estudia la
naturaleza de la existencia; por otro lado,
se puede decir que la ontología presenta
dos categorías, una denominada la onto-
logía en general encargada de estudiar al
ser como tal, y, la otra, el materialismo
ontológico o ontología espacial, que estudia los contenidos dados a escala de la
conciencia operatoria, los cuales conforman al mundo como realidad ontológica,
de manera que al hablar de ontología se
dice que es parte de la filosofía referida
a lo que existe.
No obstante, la ontología define a la inteligencia ética como la estructura de las
reglas de juego estables y dinámicas para
la acción del individuo en la realidad,
determina su capacidad de agregar valor,
su influencia sobre el medio y los demás,
y el manejo del tiempo, considerando que
los planteamientos son estables, puesto
que responden a un propósito que está
definido por niveles de ética en los que
el individuo actúa y las reglas del juego
son dinámicas, porque, dentro de su nivel
de ética, el individuo tiene la posibilidad
de determinar estrategias alternativas que
satisfagan sus objetivos.
De igual manera, la ontología, establece
que estos niveles de ética se encuentran
en las organizaciones, uno respecto a los
otros y los plantea en forma de una pirámide donde el nivel más bajo de ética le
corresponde a la ética de la supervivencia,
sobre la que se encuentra el individuo
que se maneja con una ética del valor
apropiado o supervivencia, y éstas a su
vez estarían por debajo de aquellos individuos que se manejen con la ética de la
fundamentación; y por último, por encima de todos estarían los individuos que
se manejen con un nivel de ética superior
como el de la ética de lo conceptual.
Asimismo, Gallegos (2002) establece que
la ontología define a la inteligencia ética
como el conjunto de reglas que son funcionales a una situación, a una percepción
de la moral determinada y que se sostiene
en una ideología complementaria. De
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 155
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
acuerdo con ello, desde el punto de vista
organizacional la ontología divide a la
inteligencia ética en cinco niveles en los
que se sostiene el comportamiento de los
individuos: la ética de la supervivencia, la
ética del valor apropiado, la ética del valor
agregado, la ética de la fundamentación,
y la ética de lo conceptual.
Al respecto, para Belohlavek (2007)
la ética de la supervivencia es aquella
que tiene como estructura funcional la
necesidad de sobrevivir, por lo que está
permanentemente a la expectativa de
evitar amenazas y utilizar su fortaleza
para impedir su debilidad, esta genera
actitudes reactivas y por tanto se basa
en ponerse permanentemente en el rol de
víctima y reaccionar de maneras más o
menos violentas. Sin dejar de considerar
la ética de la vivencia y de la convivencia
que posee el individuo para actuar.
La ética de la supervivencia es la ética
dominante en áreas marginales de una
cultura o en las culturas marginales.
Tiene como estructura funcional la necesidad de sobrevivir, para lo cual está
permanentemente a la expectativa de
evitar amenazas y utilizar su fortaleza
para compensar su debilidad, ello hace
que operativamente se dedique a evitar
costos o traslados a terceros y apropiarse
de todo el valor que pueda para asegurar su supervivencia. Mientras tanto, el
individuo que se maneja con esta ética
influye sobre los que están en su misma
condición sobre la base de acuerdos de
supervivencia, su manejo del tiempo se
basa en lo instantáneo, es por reacción
basada en intuición.
Según, Belohlavek (2004) la ética del
valor apropiado tiene como estructura
funcional agregar el mínimo de valor que
se pueda para generar un valor apropiado
y minimiza los costos para asegurar su nivel de subsistencia. Sin duda, el individuo
156 Praxis No. 8 Año 2012
que se maneja con esta ética influye sobre
los que tienen la ética de la supervivencia, y los individuos que agregan menos
valor que él manejan el corto plazo, que
es el tiempo que transcurre entre agregar
valor y obtener la contrapartida, tienen
un manejo táctico activo.
A este respecto, la ética del valor apropiado implica que el propósito se alcanza si
se agrega valor; si el valor que se agrega
es insuficiente no hay posibilidad de obtener la contrapartida de valor apropiado
y por tanto la ética se degrada.
Igualmente, si por falta de energía, por
complejos o adicciones, el valor agregado
disminuye respecto a un estado anterior,
naturalmente la ética se degrada al nivel
inferior; y cuando el valor que se agrega
es alto, medido por el medio y se obtiene
la contrapartida necesaria para crecer,
entonces la inteligencia ética evoluciona
a un nivel superior; en este sentido, suponiendo una evolución, se pasa al siguiente
nivel que es la ética del valor agregado.
Para, Gallegos (2002) la ética del valor
agregado es la ética que tiene por objeto
maximizar el valor agregado al medio,
buscando optimizar la relación entre
valor agregado y costo. El individuo que
se maneja con esta ética, influye sobre
los que se manejan con la ética de la supervivencia; la de valor apropiado y los
que necesitan agregar más valor del que
agregan, manejan el mediano plazo, que
es el tiempo en que un conocimiento se
transforma en valor agregado, desarrolla
estrategias de mediano plazo.
Por otra parte, para Belohlavek (2007) la
ética del valor agregado desde el punto
de vista del mercado y de las organizaciones tiene por objeto maximizar el valor
agregado al medio, buscando optimizar
la relación entre valor agregado y costo.
Seijo, C.; Barrios, L.
Según Bertagni (2004), el empresario
debe comprender que a largo plazo la
práctica de conductas empresariales
conforme a valores fundamentales, es
además de un deber moral, la creación
de un valor agregado para su empresa;
que es necesario comenzar a luchar en el
marco de las empresas para alcanzar esa
combinación ideal de eficiencia productiva con estrictos valores éticos.
No obstante, cuando se habla de valores
se habla en dos sentidos: aquellos valores
que consideran instrumentales y que hacen la función específica del empresario
como es el crear, el emprender, el ser
eficiente; y aquellos a los que llaman
fundamentales, como la honestidad, la
equidad y la justicia, entre otros. Los
primeros son medios que se justifican
conforme a los fines. Los segundos son
fines en sí mismos y por ello son fundamentales.
En este sentido, las conductas empresariales deben basarse en dichos valores
fundamentales, en la interacción con los
públicos con que la empresa actúa, llámese comunidad, autoridades, clientes,
proveedores, competidores, personal,
sindicato, accionistas y entidades financieras, entre otros. Por otra parte, para
Belohlavek (2007) la ética de la fundamentación es la ética que considera el
valor agregado por el conocimiento y
busca que los fundamentos para el trabajo
sean razonables y comprensibles para
poder utilizarlos.
No obstante, el individuo que se maneja
con esta ética influye en los que se manejan con la ética de la supervivencia
del valor apropiado, del valor agregado
y en individuos que tienen menor conocimiento que él para actuar en el medio.
Maneja el largo plazo que es el tiempo
que transcurre entre descubrir un concepto y transformarlo en conocimiento
útil, en este sentido desarrolla estrategias
de largo plazo.
Según, Belohlavek (2007), la ética de lo
conceptual es la ética que busca maximizar el valor agregado a través de poner a
su disposición un alto nivel de energía,
canalizando la necesidad de dar. En este
sentido, el individuo que se maneja con
esta ética influye sobre todos, a través
de la energía que pone a disposición del
medio, maneja el tiempo universal que es
el tiempo natural de los ciclos, sin límites
de tiempo, sin tener en cuenta su propia
existencia; desarrolla estrategias utilizando las fuerzas disponibles, posibles
o esperables.
En este orden de ideas, la inteligencia
ética es la que determina la forma como
el ser humano da un valor agregado al
medio que lo rodea, siendo por consiguiente una influencia que se ejerce en
las personas como elemento motivador,
al introducir el hábito de manejarse en
las organizaciones con fundamentos
explícitos, lo cual produce resultados
operativos muy significativos, elevando
las condiciones de vida de todos quienes
forman parte de la organización.
De igual manera, la inteligencia ética
requiere para su utilización una actitud
de desprendimiento muy grande; esta
inteligencia parte del supuesto de que
todos tienen razón en si, lo que varía es
la funcionalidad de esta razón; de acuerdo
con ello, se puede decir que esta inteligencia es la que se acerca más a lo que
se denomina la sabiduría.
En contraposición está la ética ontológica,
basada en normas, y principios universales y absolutos. El inconveniente de este
enfoque es que en el conjunto de normas
siempre hay excepciones. Entre tanto,
es importante advertir que conceptuar
la ética exige una visión integradora del
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 157
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
propio fenómeno ético, en virtud de que
este involucra al menos consideraciones
desde dos dimensiones diferentes: una dimensión axiológica, que contempla a los
valores como eje de la conducta humana,
así como un planteamiento comprometido y responsable ante los demás; y una
dimensión a la que se llamaría racional,
prescriptiva y por tanto normativa, que
señala el deber ser de las personas y las
organizaciones en general.
4. La inteligencia ética: espiritualidad
y actitudes congruentes de las
emociones
En este sentido, Allport (2000) establece
que la personalidad es un rasgo distintivo
de cada persona, el cual permanece relativamente estable a lo largo del tiempo,
influyendo en su comportamiento. De
acuerdo con ello, esto no evita que el
individuo pueda cambiar su comportamiento debido a factores ambientales o a
las necesidades experimentadas, dándose
así diferentes características que la definen, tales como:
• Diferenciadora: La personalidad
permite identificar a cada individuo
como un ser único. Esta característica
se traduce en las distintas reacciones
que pueden tener las personas ante
un mismo estímulo, la personalidad
es única por ser una combinación de
factores internos, pero si se quiere
utilizarla como criterio de segmentación, se pueden destacar uno o varios
rasgos comunes.
• Evolutiva: Aunque la personalidad es
un rasgo consistente, puede variar a
largo plazo por la interacción con el
medio, las experiencias vividas por el
individuo o simplemente a medida que
el individuo va madurando de acuerdo
con los siguientes rasgos valorativos:
Inteligente, perceptivo, curioso, ima-
158 Praxis No. 8 Año 2012
ginativo, analítico, reflexivo, artístico,
perspicaz, sagaz, ingenioso, refinado,
creativo, sofisticado, bien informado,
intelectual, hábil, versátil, original,
profundo, culto, entre otros.
En este orden de ideas, se considera de
relevancia mencionar las partes de la personalidad, divididas en dos: parte innata
(temperamento); y parte adquirida (carácter). El temperamento, para tal fin se
puede precisar como las cinco emociones
auténticas (el miedo, la ira, el placer, la
tristeza y el amor), llamándose emociones
auténticas por ser innatas. No obstante,
el miedo al ridículo, por ejemplo, no es
una emoción innata, se le llama falso
miedo porque es un miedo adquirido; la
desilusión no es una emoción innata, es
una “tristeza adquirida”, se “enseña a
desilusionar”.
De igual manera, se pueden mencionar
algunas emociones no auténticas: El
miedo al fracaso, el miedo al rechazo,
el miedo al futuro, el odio, el rencor, la
autocompasión, la lástima, la vanidad, la
euforia, la apatía, todas estas emociones
forman parte del carácter, el carácter se
va formando de acuerdo con la educación
recibida dentro y fuera de la casa. Sin
embargo, temperamento y carácter constituyen la personalidad, la combinación
de ambos es lo que hace seres diferentes.
En este mismo orden de ideas, Bisquerra
(2000) establece como consecuencia de la
valoración inicial la distinción entre emociones positivas y negativas, lo cual no
debe confundirse con emociones buenas
y malas. Las emociones positivas y negativas están en función de la congruencia
del acontecimiento con los objetivos personales. Las emociones negativas son el
resultado de una evaluación desfavorable
(incongruencia) respecto a los propios
objetivos, refiriéndose a diversas formas
Seijo, C.; Barrios, L.
de amenaza, frustración o retraso de un
objetivo o conflicto entre objetivos.
Estas incluyen ira, susto-ansiedad,
culpa-vergüenza, tristeza, envidia-celos
y disgusto. Por otro lado, las emociones
positivas son el resultado de una evaluación favorable (congruencia) respecto
al logro de objetivos, incluyen felicidadalegría, estar orgulloso, amor-afecto,
alivio, entre otros.
Bottorff (2000) establece que la ética es
el conjunto de principios o estándares de
conducta humana que definen, marcan y
establecen el comportamiento de los individuos y los grupos; se trata de algo más
que una colección de valores, en virtud
de que la ética constituye el fundamento
del proceso racional al momento de tomar
decisiones, conforme a su pensamiento;
la ética real de las organizaciones es un
proceso racional para explorar todos los
posibles comportamientos y elegir la
mejor opción al momento de tener que
decidir; sin embargo, la dificultad de
valorar cuál es la mejor opción y según
quién, convierte a la ética en un fenómeno sumamente complejo, como de arenas
movedizas.
Por otra parte, lo más común es que el
empleado ignore el hecho para evitar
problemas, pero al ignorarlo, de alguna
manera lo consiente y se convierte en
cómplice, no se está justificando ninguna
clase de robo por pequeño que éste sea,
sino ejemplificando cómo la ética no es
un proceso racional tan obvio o tan simple como la suma de dos más dos.
En contraposición a esta idea, Maturana
(2002) infiere que la ética y la espiritualidad no tienen que ver con la razón, sino
con la emoción. La ética tiene que ver con
la preocupación por las consecuencias
de las propias acciones sobre otro. De
acuerdo con ello, desde su perspectiva
no se pueden ni se deben ignorar las
consecuencias que las conductas van a
tener sobre los demás.
Asimismo, Gardini (2001) expresa que la
conducta ética abarca todo lo humano,
empieza por la orientación de la decisión
interior y llega hasta la acción exterior,
esto sólo es posible si hay libertad y responsabilidad. La libertad se relaciona con
el elegir, las alternativas, y las opciones,
mientras que la responsabilidad sólo se
da en un clima de libertad.
Como puede advertirse, son las percepciones y la manera de ver las cosas las que
ayudarán a comprender mejor el fenómeno de la ética en las organizaciones, por
una parte prevalece la visión de una ética
teleológica basada en las consecuencias
de las acciones, es decir, un hecho es
bueno o malo en función de la bondad o
maldad de su resultado.
5. La Inteligencia multifocal: registro
automático de la memoria, síndrome
del pensamiento acelerado
De acuerdo con lo establecido por Cury
(2004), la inteligencia multifocal es la
que estudia los fenómenos vinculados
a la construcción de los pensamientos y
de la conciencia, aspecto que hoy día la
psicología está comenzando a estudiar,
descubriendo algunos de los complejos
papeles de la memoria y los fenómenos
que transforman la energía emocional
y construyen las cadenas de los pensamientos.
Cabe señalar que dicha inteligencia
representa el registro automático de la
memoria, ventanas killer y el síndrome
del pensamiento acelerado, aspecto que
ha creado una nueva teoría sobre el funcionamiento de la mente, la inteligencia
multifocal. De acuerdo con lo planteado
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 159
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
por el autor, induce que la más excelsa
genialidad es la que se construye sobre
los escombros de las dificultades y en los
secos desiertos de los desafíos.
Cury (2007) plantea que toda persona
desde la infancia hasta el último estadio
de su vida necesita soñar; en este sentido
el secreto del éxito es simple: es necesario
soñar, no renunciar a todas las aspiraciones que cada individuo tiene y, sobre
todo, creer que los sueños entendidos
como objetivos impulsan al individuo a
actuar, lo fortalecen y le permiten crecer.
Se puede decir que nada es tan fascinante
como penetrar en el mundo inaccesible
de la mente, Considerando que dentro
de cada ser humano hay un mapa de
sutilezas, momentos de alegría, períodos
de sufrimiento, golpes de osadía, tiempos
de retroceso, pensamientos que transmiten tranquilidad, ideas que producen
perturbación.
6. La inteligencia multifocal: visión
del hombre como prisionero en el
territorio de las emociones
Cury (2004), dentro de sus planteamientos sobre la teoría de la inteligencia
multifocal, señala que nadie puede ser
libre y feliz si es prisionero dentro de si
mismo, considerando que existen varios
tipos de dolencias psíquicas que pueden
aprisionar el alma y la psique humana.
Quien se encuentra prisionero tras barrotes de hierro puede ser libre para pensar
y sentir.
En este orden de ideas, se puede decir
que quien es prisionero de la emoción
de su alma, puede tener dificultades para
administrar y controlar sus pensamientos,
y perderse la dicha más grande de la existencia que es su libertad; en este sentido,
un individuo puede ser prisionero de si
160 Praxis No. 8 Año 2012
mismo, aspecto que le evitaría crecer
como ser humano.
Ahora bien, nunca se había tenido un
mundo tan libre, con respetables niveles
de libertad social. Los esclavos del pasado
eran más libres que los hombres que hoy
se encuentran prisioneros de sus propias
emociones. Por eso, cuando una persona
supera su depresión, ansiedad o síndrome
de pánico, se vuelve más inteligente y
experta, en ese momento es libre de su
propia cárcel.
En efecto, Kramskoy (1872), citado por
Cury (2007), plantea que las personas
conocen cada vez más acerca del inmenso
territorio espacial o del pequeño átomo,
pero no conocen la construcción de la
inteligencia y el funcionamiento de su
propia mente. Al respecto de lo planteado,
se puede decir que esa carencia de interiorización hace que las personas pierdan
su mejor oportunidad de desarrollar las
funciones mas profundas de la inteligencia: la capacidad de pensar y reflexionar
sobre sí mismas, la capacidad de analizar
su comportamiento y percibir sus consecuencias, la capacidad de colocarse en el
lugar del otro; la capacidad de autocrítica,
reconociendo sus limitaciones y dando
respuestas maduras a sus frustraciones.
En conclusión, solamente quien desarrolla las funciones más importantes de
la inteligencia tiene una vacuna segura
contra la cárcel de las emociones, por
consiguiente toda persona tiene sus propias oportunidades de autoanálisis y de
proyección ante los demás.
7. La inteligencia multifocal y el
síndrome tri-hiper: como función de
la personalidad
Cury (2007) plantea que el síndrome trihiper es un síndrome psíquico importante
Seijo, C.; Barrios, L.
en las sociedades modernas que ha generado diversos tipos de cárcel. Lleva ese
nombre porque representa tres funciones
importantes de la personalidad: Hipersensibilidad emocional, hiperproduccion de
pensamientos, hiperpreocupacion por la
imagen social.
Se tiene pues que la hipersensibilidad
emocional hace que una persona viva
el dolor de los demás, se preocupe por
todo el mundo menos por sí mismo, sufre intensamente con cualquier ofensa y
se deja impactar demasiado por el más
mínimo problema, todo lo cual puede
afectar emocionalmente a la persona. La
situación problemática le influye directamente a ella como persona.
En el mismo orden de ideas, se puede
decir que la hiperproduccion de pensamiento representa el síndrome de
pensamiento acelerado. Este genera
fatiga excesiva debido al robo de energía cerebral provocada por el exceso de
pensamiento, ansiedad, dificultad de
concentración, dificultad de memoria e
insatisfacción ante la rutina.
Dentro de este marco, como tercera función se presenta la hiperpreocupacion
por la imagen social, la cual hace que
una persona espere mucho de los otros,
gire en torno de lo que dicen de ella. Una
pequeña observación o critica es capaz de
estropearle el aquí y el ahora del día o de
toda la semana.
En este sentido, se ha determinado que
normalmente las personas portadoras
del síndrome de tri-hiper son las mejores
personas para la sociedad. Son óptimas
para los otros pero pésimas para sí mismas. Por tener menos defensas están más
expuestas a trastornos emocionales tales
como la depresión y la ansiedad.
8. La inteligencia multifocal enfocada
desde la perspectiva de la
inteligencia de Jesús
Según Kramskoy (1872), citado por Cury
(2007) en sus análisis e investigaciones,
y considerando lo antes planteado en el
síndrome tri-hiper, se puede decir que es
difícil encontrar una persona que sepa
proteger su emoción y, al mismo tiempo,
administrar sus pensamientos con habilidad. Una persona en la existencia que
haya sido capaz de utilizar esa capacidad
de inteligencia fue Jesucristo, el creador
del Cielo y la Tierra. Si se deja a un lado la
cuestión teológica y se analiza su humanidad, el resultado seria asombroso, un alto
nivel de inteligencia. Pese a que sabía que
iba a morir, administraba sus pensamientos con una sabiduría increíble. No sufría
anticipadamente ni giraba en torno a sus
propios problemas. Podía y sabía abrir las
ventanas de su mete en momentos en que
era casi imposible reaccionar, haciendo de
su capacidad de pensar un arte. Además
poseía una gran fe.
Kramskoy (1872), citado por Cury (2004),
plantea respecto a este tema de la fe, que
esta es la aprobación que se da a alguna
verdad, o confianza que una persona
deposita en otra, es la total confianza del
hombre en algo o alguien y hace la comparación con la fe en Cristo. En la teología
bíblica no hay palabra más importante.
En este sentido, se puede decir que la
fe es tema predilecto de los autores del
Nuevo Testamento, especialmente Pablo
y Juan, pero encuentra sus antecedentes
también en el Antiguo Testamento. Las
tres palabras (fe, fiel y creer) se hallan en
el Antiguo Testamento aproximadamente
setenta y cinco veces, y en el Nuevo Testamento más de seiscientas veces. En el
Antiguo Testamento la palabra fe suele
usarse con referencia a Dios: su fideli-
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 161
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
dad, sobre todo en guardar el pacto. La
fe de los hombres tiene el sentido de una
llana y entera confianza en Dios, aspecto
que está intímamele relacionado con la
inteligencia multifocal que desarrolla el
hombre de hoy en diferentes entornos de
su existencia.
Dentro de esta perspectiva, Chardin
(1955) citado por Cury (2007) plantea que
el punto alfa es el inicio de la evolución;
aspecto que no queda aislado del sentido
de la fe. La evolución es la manera de
crear de Dios, que tiene una finalidad, y
que todo tiene una conciencia o interioridad que se incrementa exponencialmente
y apunta hacia la conciencia suprema, el
punto omega, Dios. Dice que la próxima
etapa evolutiva del hombre será cuando
llegue desde el alfa hasta el omega y será
allí donde se dará su cristificacion.
En este sentido, para los autores antes
mencionados la evolución es un proceso
dirigido e iniciado por el espíritu de Dios
en el universo, una creación continua y
permanente que comienza incluso desde
el nivel de las partículas subatómicas,
ascendiendo a niveles cada vez más
altos de complejidad, y paralelamente,
desarrollando espacios más profundos
de consciencia.
De lo antes planteado se puede decir que
según esa Ley de Complejidad-Consciencia, las formas de vida emergen como
resultado de la asociación de distintos
procesos químicos armonizados, los
cuales representan a su vez un proceso
de cognición o aprendizaje, de acumulación de información adaptativa. Esto
forma parte de un esbozo teórico llamado
hiperfísica, que estudiaría la energía vital
o espiritual en acción dentro de la materia. La figura de Cristo, la encarnación de
Dios en la materia del cuerpo humano,
es el símbolo que se usa para designar el
162 Praxis No. 8 Año 2012
proceso en el que la inteligencia suprema
se desarrolla poco a poco en el seno de la
materia, en dirección a la completación
suprema, el punto omega donde materia
y espíritu serán una sola cosa, presente
y visible en el mundo.
Al respecto, Teilhard de Chardin (1955)
citado por Cury (2004) acepta como validas las dos teorías: la creacionista y la
evolucionista, pese a que era un sacerdote
jesuita (que por defecto debe creer en la
teoría creacionista) no quiso aceptar que
el hombre surgía solo de la teoría creacionista, entonces hizo su investigación
para conciliarlas y tomar las dos teorías
como ciertas.
En relación a lo planteado, Vernadsky
(1955) citado por Cury (2007) coincide
en el proceso aunque en la última etapa
señala objetivos totalmente distintos Para
el autor, la última etapa es una visión
del pensamiento científico que acelera,
modifica y va tomando el control de la
natural, y en la cual nunca discute un
posible fin de la noosfera.
Para de Chardin (1955) citado por Cury
(2004), el lado psíquico de la materia se
vuelve determinante, para apuntar así a
la culminación de un proceso en donde la
Tierra-noosfera es reemplazada por una
súper-mente, significando de este modo
la realización del espíritu en la Tierra
(inteligencia multifocal).
No obstante, la obra de este teólogo
jesuita, que está centrada en el estudio
de las etapas del desarrollo del hombre,
formula un evolucionismo optimista y se
esfuerza en conciliar las exigencias de la
ciencia y los preceptos de la fe católica.
Cosmogénesis, biogénesis y noogénesis
son los momentos claves de la evolución,
en la que el teórico citado anteriormente
ve una progresiva espiritualización de la
Seijo, C.; Barrios, L.
materia, en un movimiento de retorno de
la creación a Dios, cuya punta de lanza
es el hombre.
En conclusión, la fe debe producir una
real humildad en quien la posee. La fe es
más grande cuando se tiene un concepto
más claro respecto a la propia dignidad.
Se demostró tener un claro y elevado
concepto de la soberanía y el poder de
Jesús, como consecuencia de su meditación en la toda suficiencia de Cristo,
todopoderoso y eso es sentido de la fe,
creencia en un ser supremo, valores. El
verdadero creyente guarda respeto a las
autoridades que Dios ha instituido para
gobernar los asuntos de los hombres.
Puede apreciar aún en el reino animal
ese orden que se le ha establecido. Solo
el hombre pecador se rebela contra este
orden, y es la capacidad de la inteligencia
multifocal la que lo permite.
RESULTADOS
En cuanto a los resultados finales se enfocaron en obtener el conocimiento más
amplio dentro de las organizaciones, permitiendo recapacitar ante las debilidades
que se presentan reflexionando sobre el
cerebro triuno aplicando la inteligencia
multifocal, matriz fundamental de la
inteligencia ética y de qué manera el
racionamiento visualiza las fortalezas,
no obstante de las debilidades que se
presenten.
Los gerentes deben propiciar un clima
afectivo agradable, armónico y emocionalmente cálido que haga propicia una
efectiva interacción entre los miembros
de la organización, lo que podría derivar
de estas teorías: del cerebro triuno, de
la inteligencia ética y de la inteligencia
multifocal, como herramientas útiles en
los procesos organizacionales y en los
procesos gerenciales.
La teoría del cerebro triuno es la conveniencia de desarrollar estrategias
instruccionales integradas, basadas en
una nueva conceptualización que tome
en cuenta que el individuo puede vivenciar la vida a diferentes niveles al mismo
tiempo, incluyendo el nivel inconsciente,
y que estos procesos están en permanente
actividad; es decir, los tres cerebros (reptiliano, límbico y neocorteza) influyen
complementariamente en la efectividad
del aprendizaje y en el desenvolvimiento
del individuo en la sociedad.
Al desarrollo de la inteligencia ética,
llamada también holística, se suman las
inteligencias múltiples, incluyendo las del
cerebro triuno como son la racional, la
emocional y la inteligencia multifocal. Colocar en práctica vivencias de una cultura
de valores, agregar valor al trabajo, fortalecer la calidad de la dimensión humana,
cultivar una cultura íntegra, fortalecer la
ética del servicio, dignificar al individuo,
entre otros, no es más que la puesta en
práctica de la inteligencia ética.
La inteligencia ética coadyuva a construir
organizaciones de éxito con ventajas competitivas, en virtud de que agrega valor al
trabajo, haciendo que los colaboradores
en su desempeño no sólo apliquen sus
competencias técnicas, sino también
actitudes y conductas éticamente sanas
y productivas.
En este sentido, la inteligencia ética ayuda al fortalecimiento del funcionamiento
de las organizaciones, logrando eficacia,
eficiencia, efectividad y mejoramiento
continuo del proceso organizacional.
Cultiva una conducta íntegra, recta,
responsable con los colaboradores, fortaleciendo la conducta ejemplar de cada
uno y las vivencias en una cultura fundamentada en una gestión del talento
humano, que no es más que una gestión
Revista de la Facultad de Ciencias de la Educación 163
El cerebro triuno y la inteligencia ética: matriz fundamental de la inteligencia multifocal
con personas, gestión de la comunicación
y una gestión de la convivencia creativa.
En consideración a lo relacionado con la
inteligencia multifocal, desafortunadamente solo ha sido desde ahora que la
psicología está comenzando a comprender algunos de los complejos papeles de
la memoria y de los fenómenos que transforman la energía emocional y construyen
la cadena de los pensamientos.
La teoría de la inteligencia multifocal,
a pesar de ser tan nueva es muy útil
sobre todo para los aprendizajes y en el
ámbito educacional de la sociedad. En
este sentido, la carencia de interiorización educacional hace que las personas
pierdan su mejor oportunidad de desarrollar las funciones más profundas de
la inteligencia.
CONCLUSIONES
El hombre en su capacidad de pensar y
reflexionar sobre si mismas la capacidad
de analizar su comportamiento y percibir sus consecuencias, la capacidad de
colocarse en el lugar de otro (lo que los
especialistas llaman empatía), la capacidad de autocrítica, de autorreflexión,
de reconocimiento de sus limitaciones y
de sus dificultades, pero también de sus
virtudes, y ser capaz de dar solución a
los problemas y frustraciones.
Al respecto, es difícil encontrar una persona que sepa proteger sus emociones y
al mismo tiempo, administrar sus pensamientos con habilidad. Una persona
que sea capaz de hacerlo ha ganado en
gran medida su existencia en este mundo tan complejo y en una sociedad tan
cambiante.
Así las cosas, quien quiera estudiar en forma más amplia la mente y el pensamiento
164 Praxis No. 8 Año 2012
humano, junto con otros fenómenos que
alimentan el hermoso y complejo funcionamiento de la mente, deberá leer sobre
la teoría de la inteligencia multifocal.
Se podría inferir que el cerebro es considerado como cerebro triuno: la integración
de tres sistemas cerebrales contentivos de
tres inteligencias. Sistema reptil implícitamente hablando de la inteligencia básica
o inteligencia del actual. En este sentido
cuando se habla del sistema límbico se
establece una referencia en relación con
la inteligencia emocional, de los estados
de ánimo y la inteligencia de los afectos.
En el mismo orden de ideas, cuando actúa
el sistema neocortical o la neocorteza
entra en funcionamiento la inteligencia
multifocal (el pensamiento). Es importante destacar que la inteligencia multifocal
es la que estudia los fenómenos vinculados a la construcción del pensamiento
y de la conciencia. Al mismo tiempo la
inteligencia ética mantiene la interacción
con el medio, permitiendo la acumulación de conocimiento y el desarrollo del
pensamiento lo que representaría a la
inteligencia multicocal.
Por lo antes planteado se puede inferir,
que todas las inteligencias pueden interactuar en forma integrada y una depende
de la otra. Ahora bien, la inteligencia
ética siendo la capacidad de hacer visible
lo que no parece visible, establece una
gran conexión con la inteligencia multifocal formando aparentemente una sola
inteligencia.
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