EL SECTOR DEL JUEGO
EN LA
UNION EUROPEA
Índice:
1.- Introducción al Sector del Juego:
4. Volumen de Juego. Datos estadísticos e
informes:
1.1.- Breve historia del Juego.
1.2.- Evolución del Sector del Juego.
2. Normativa de los Juegos de Azar:
2.1.- España y Unión Europea.
Jurisprudencia. Stc. Schindler.
4.1.- España. Estudio sociológico del
jugador.
4.2.- Unión Europea.
5. El Sector del Juego en los medios
6. Conclusiones.
2.2.- Papel actual de la Unión Europea
en la Regulación del Juego.
3. Propiedad Industrial e Intelectual:
3.1.- OEPM y OAMI
7. Bibliografía y documentación.
1.- Introducción al Sector del Juego:
1.1.- Breve historia del Juego
El juego forma parte de la propia naturaleza del ser humana, es, por tanto, tan antiguo como la humanidad misma, de ahí que el juego exista y se
manifieste en todas las culturas, incluso en la prehistoria aparecen ya muestras a través de sus pinturas, aunque asociado a la supervivencia de la
especie como son las escenas de caza, pesca, etc. Es posteriormente en las culturas babilónicas, asiria o egipcia cuando comienza a considerarse el
juego en su aspecto lúdico, consagrándose en la Grecia Clásica y convirtiendo a los Juegos Olímpicos en una de las características definitorias de la
cultura. En Roma es donde nos encontramos con una gran variedad de actividades lúdicas, reservadas a la clase social de los Patricios, que se
extenderá más tarde también a los plebeyos en algunas de sus manifestaciones como lo eran las apuestas que el pueblo cruzaba sobre las luchas de
gladiadores.
Jugar es una función del ser vivo que la psicología y la biología han intentado explicar y dotar de una categoría dentro de las actividades de la vida, sin
llegar a una conclusión definitiva. El juego no responde a una necesidad biológica, sino que es una actividad libre que se desarrolla por puro placer;
otra nota definitoria del juego es que rompe con lo cotidiano, se realiza en momentos de ocio en contraposición con el tiempo dedicado al trabajo,
completando así las funciones de la vida del hombre.
El diccionario de la Real Academia Española, define juego como “ejercicio recreativo sometido a reglas y en el cual se gana o se pierde”, aquí nos
encontramos con otras notas fundamentales; tienen que existir unas reglas que sitúen a los jugadores en las mismas condiciones y tiene que haber una
competitividad que es innata a la propia naturaleza del juego, es necesario por tanto, que exista un ganador y un perdedor. No es imprescindible que
se juegue por dinero, sino por diversas razones, como demostrar que se es mejor en una actividad, que se es más rápido, más inteligente o cualquier
otro ejemplo que se quiera poner.
No obstante, el centrarse esta introducción al sector del juego en la relación del mismo con la Unión Europea, me centraré en los juegos de Azar,
excluyendo así determinadas actividades que se han considerado históricamente como juego únicamente lúdico, quedando así fuera los juegos de
destreza y fuerza que quedarían englobados dentro del concepto actual de deporte y que no representarían ninguna conducta reprochable del
individuo.
Al hablar de juegos de azar hay que introducir dos notas más que se consideran fundamentales, una de ellas es la aleatoriedad, es decir, que no
depende de la destreza del jugador, o de sus habilidades, sino de la suerte o de la comúnmente llamada casualidad, y la otra de su carácter lucrativo,
introduciendo pues un carácter económico y un afán de enriquecimiento. Es ésta última característica la que hace que se pase de una actividad lúdica
de recreo u ocio, a una actividad en la que hay intercambio patrimonial y que hace imprescindible su regulación.
Las notas de recreo y diversión van a ser las que socialmente menos se valoren, predominando el traspaso de patrimonio como consecuencia de un
acontecimiento incierto convirtiéndose así de un ejercicio desinteresado en otro lucrativo en perjuicio del patrimonio de una tercera persona.
1.2.- Evolución del Sector del Juego:
En la actualidad, el Sector del Juego se encuentra a una distancia abismal del concepto de juego que se tenía en las antiguas civilizaciones, y ni que
decir tiene, del concepto que se tenía a principios del “puritano” siglo XX. Hoy en día el juego es entendido como un medio más de entretenimiento,
fuente de ingresos para las Administraciones y reclamo turístico adicional.
Los subsectores con más auge en la actualidad lo forman las máquinas recreativas y las modalidades de lotería gestionada por el Estado.
Máquinas recreativas:
Tal y como establecen la mayoría de las reglamentaciones autonómicas, ya que la materia se encuentra descentralizada como se verá más adelante,
imponen un modelo de distinción entre los diferentes tipos de máquinas, acorde con el entretenimiento que ofrecen a sus usuarios. Así nos
encontraremos con la distinción entre Máquinas de tipo A, B y C. Las primeras, de tipo A o puramente recreativas, corresponden a las máquinas de
mero pasatiempo o recreo que se limitan a conceder a la persona usuaria un tiempo de uso o juego a cambio del precio de la partida, sin que puedan
conceder ningún tipo de premio en metálico, aunque si premios en especie o en forma de puntos canjeables. A este conjunto de máquina
pertenecerían las denominadas de salones recreativos, grúas o puramente recreativas. Las segundas, de tipo B o recreativas con premio programado,
corresponden con las máquinas que, a cambio del precio de la partida, conceden a la persona usuaria un tiempo de uso y disfrute y, eventualmente,
un premio en metálico de acuerdo con el importe, programa de juego y con las normas o disposiciones técnicas establecidas en la reglamentación
aplicable en cada caso. A este conjunto de máquinas pertenecerían las llamadas “tragaperras” que se podrán instalar en bares, centros de ocio, etc. Por
último, las máquinas de tipo C o de azar, son aquellas máquinas que, a cambio de una determinada apuesta, conceden a la persona usuaria un tiempo
de uso y juego y, eventualmente, un premio en metálico o especie canjeable por su valor, dependiendo única y exclusivamente del azar. Éstas
máquinas solo se podrán instalar en Casino de Juego habilitados al efecto. La diferencia entre las tres categorías de máquinas reside básicamente en la
finalidad con la que el jugador acude a las mismas y en el premio al que en cada caso se opte.
Loterías del Estado (ONLAE):
El organismo encargado de la regulación y control de las únicas modalidades del juego gestionado por el Estado es la denominada ONLAE
(Organización Nacional de Lotería y Apuestas del Estado). Este organismo se encarga de gestionar los juegos y apuestas a través de los
establecimiento autorizados como son los estancos y/o administraciones de loterías, entre otros. La peculiaridad de la Lotería Nacional en España
reside en que se trata de la única gran lotería de billetes que ha conseguido en Europa no sólo sobrevivir frente a los juegos “tecnológicos”, sino irse
afianzando hasta convertirse en la más rentable del mundo, en cuanto a cantidades vendidas y a calidad del producto. La lotería nacional es entendida
por la población como un fenómeno social al que se juega de manera asociativa con determinados períodos como puede ser la Navidad.
Desde el año 1996 el sector ha experimentado un crecimiento constante y regular oscilando los ingresos entre 350 y 500 millones de euros cada año.
Así, se ha pasado de 497 administraciones de lotería en 1817; a 1.320 en 1962; hasta alcanzar un total de 4.089 en 2007.
Comparando la situación del Juego en 2007 entre España, Francia y Reino Unido, tal y como muestra el siguiente gráfico, se puede apreciar que
España, a pesar de contar con una densidad de población inferior, y de que el número de Administraciones de Loterías del Estado con los que
cuenta es significativamente inferior, la recaudación es sensiblemente más elevada y el gasto en Loterías del Estado por habitante/año duplica los
resultados obtenidos en Francia y/o Reino Unido.
70000
6 4 .0 0 0
6 0 .0 0 0
60000
50000
4 5. 6 0 0
3 9 .0 0 0
40000
Reino Unido
Francia
España
30000
2 6 .0 0 0
20000
10 . 70 0
9 .3 0 6
9 .9 8 5
10000
6 . 13 9
10 2
14 5
2 18
0
Población en
mill.
Puntos de
venta
Recaudación
en mill. €
Gasto/Hab/año
en €
* Fuentes utilizadas: informes de la Comisión Nacional del Juego (España), La Française des Jeux (Francia) y Gambling Comission (Reino Unido).
2. Normativa de los Juegos de Azar:
2.1.- España y Unión Europea. Jurisprudencia. Stc. Schindler.
Como ya se vio en la introducción al Sector del Juego, es el concepto económico lo que introduce un elemento que hasta entonces no existía en
el anterior concepto de juego, y en definitiva es el elemento que hace que los Estados comiencen a regularlo.
En este sentido, puede decirse que son varias las actitudes que los Estados han tomado a la hora de regularlo y que pasan por:
1º Ignorar el fenómeno del juego.
2º Adoptar una política prohibitiva, al dotar al juego de un cierto matiz de vicio y considerarlo pernicioso para la sociedad. Caso de España hasta
1977.
3º El último grupo de Estados se encuentra constituido por aquellas políticas que aunque parten de la premisa de que el juego es malo, lo
admiten como un fenómeno social que es imposible erradicar y optan por reglamentarlo.
Las leyes de Grecia y Roma ya establecen la distinción entre juegos lícitos e ilícitos, en el digesto aparece la prohibición de jugar con dinero,
“excepto si alguno compite a tirar la lanza, el dardo o a correr, saltar, luchar o pelear y se hace como deporte”. Mediante las leyes de Titia,
Publicia y Cornelia se sigue la misma línea, prohibiéndose los juegos, salvo los que contribuyan al perfeccionamiento del manejo en las armas o
al ejercicio de la fuerza. Éstas mismas prohibiciones se mantienen en las leyes de Justiniano, aunque permiten las apuestas limitadas a un solo
“solidium”. En las Partidas se recogen algunas prescripciones sobre el juego, claramente influenciadas por el Derecho Romano, así aunque no
existía una prohibición general, se perseguía indirectamente al no conceder ninguna acción al dueño de la casa contra los tahúres a los que se
consideraba como hombres inmorales e indeseables.
El Ordenamiento de tafurerías dictado por el Rey Alfonso X el Sabio en 1276, constituye el primer intento de regular los juegos lícitos o
autorizados, e incluye sanciones a jugadores que practicaban los juegos permitidos en días o locales no autorizados, incidiendo en alguna clase de
jugadores en particular como los clérigos. Este Ordenamiento va a constituir el antecedente de la regulación que posteriormente se hará de los
establecimientos de juego autorizados con participación pública, ya que las tafurerías eran casas destinadas al juego, arrendadas por cuenta de la
ciudad.
A partir de este momento se dictan determinadas normas que “intentan” regular el juego mediante leyes tales como la Ley XI que se basaba en la
premisa de que el juego era delito, sin excepción alguna; la Ley XI dada por Felipe II en 1568 en la cual el juego es sancionado con castigos
corporales, o pecuniarios a nobles y clérigos; y la Ley XV, llamada Pragmática, dada por Carlos III en 1771, que hace desaparecer las penas
físicas para los plebeyos, aplicándoselas únicamente a los nobles por entender que los mismos debían adecuar sus vidas al modo de vida
moralista de la época. Ésta última Ley permanecerá vigente hasta su derogación por la entrada en vigor del Código Penal y Código Civil, en 1848
y 1889 respectivamente.
Las normas dictadas al respecto, no introducen ninguna novedad en el sector del juego, manteniéndose así hasta el Real Decreto-Ley 16/1977, de
25 de Febrero, por el que se regulan los aspectos penales, administrativos y fiscales de los juegos de suerte, envite o azar y apuestas, que va a
suponer la despenalización parcial de los juegos de azar. Las razones de porqué se procede a esta despenalización, se explican en su preámbulo:
“aunque no han cambiado sustancialmente, ni en España ni en otros muchos países, las concepciones generales en torno a los juegos de azar y a
sus posibles consecuencias individuales, familiares y sociales, no se puede desconocer que los sistemas de prohibición absoluta, frecuentemente
han fracasado en la consecución de sus objetivos moralizadores y se han convertido, de hecho, en situaciones de tolerancia o de juego
clandestino generalizado, con más peligros reales que los que se trataban de evitar y en ambiente de falta de seguridad jurídica”.
Este Decreto-Ley forma parte de la modernización que en esta época regía España, existiendo una renovación general que significaba el
restablecimiento de libertades personales de las que el juego formaba parte. Hay por lo tanto un cambio de actitud en las autoridades en relación
con este sector, no ya en el resto de la población ya que, aunque prohibido, el juego seguía practicándose. Esto, unido al hecho de fuerte
tributación a la que se somete a los juegos de suerte, envite o azar, hace que la despenalización del sector del juego no solamente tenga efectos
sobre las libertades de los individuos, sino también sobre la hacienda pública, y en menor medida, sobre el turismo, ya que por primera vez en
España se entendía el juego como un reclamo turístico para la población de países con más alto nivel económico.
Como consecuencia de dicha regulación, con posterioridad se dictarán numerosos textos legales que de forma pormenorizada regulaban todos
los aspectos del juego. Entre ellas cabe destacar la Orden de 6 de febrero de 1978, por la que se crea la Brigada del Juego; Real Decreto
1375/1978, de 16 de junio, por el que se reestructura la Dirección General de Seguridad; Real Decreto 1086/1978, de 2 de mayo, por el que se
crea el Gabinete Técnico de la Comisión Nacional del Juego (CNJ); Real Decreto 1775/1981, de 24 de julio, sobre desconcentración de
funciones; Orden de 9 de octubre de 1979, por la que se aprueba la versión definitiva del Catálogo de Juegos; Orden de 9 de enero de 1979, por
la que se aprueba el Reglamento del Juego del Bingo; Orden de 9 de enero de 1979, por la que se aprueba el Reglamento de Casinos; y Ley
24/1978, de 26 de diciembre por la que se establece la potestad sancionadora de la Administración Pública.
Uno de los aspectos más relevantes en la actualidad se fundamenta en el hecho de que tras la promulgación de la Constitución española de
1978, y por lo tanto tras la regulación del desarrollo de competencias de las Comunidades Autónomas, la Constitución no se reserva la
materia del juego como competencia del Estado, y por lo tanto no lo incluye dentro de los Art. 148 CE y/o 149 CE. Por ello, las CCAA que
acceden a las autonomía por la vía del Art. 151 CE tienen la posibilidad de asumir dicha materia en virtud de sus Estatutos. Así los Estatutos
de Cataluña, Andalucía, País Vasco y Galicia asumen entre sus competencias las de “casinos, juegos y apuestas con exclusión de las apuestas
de Mutuo Deportivas-Benéficas”, seguidas posteriormente por todas y cada una de las restantes CCAA.
Éstas CCAA en virtud de su competencia exclusiva comienzan a legislar también sobre juego y empiezan a fijar sus propios parámetros en
relación con los juegos de suerte, envite o azar.
En lo que a la Unión Europea respecta, la incidencia en los Ordenamientos Jurídicos Internos, y más concretamente en el Ordenamiento
Jurídico Español, viene determinado lógicamente por la consecuente suscripción de los correspondiente Tratados. Los Tratados
Internacionales, una vez publicados oficialmente en España, forman parte del Ordenamiento interno, no pudiendo ser derogados más que de
acuerdo con las normas del Derecho Internacional. Esta previsión del art. 96.1 de la Constitución sitúa a los Tratados Internacionales como
una categoría intermedia entre la Constitución y las leyes, por lo que en aplicación del principio de jerarquía normativa, un tratado (que por
definición no puede ser contrario a la Constitución) se sitúa en el plano superior del ordenamiento; por tanto invalida cualquier norma o acto
contrario al mismo.
En la Unión Europea no existe una normativa común reguladora del juego, tras algunos actos previos a la normalización como el estudio
encargado a Coopers & Lybrand publicado en Agosto de 1990 y las audiencias de Bruselas de Coopers & Lybrand en diciembre de 1991, en
las que se escuchó a representantes del sector del juego y, a pesar de que tras ellos la Comisión estableció “prima facie” la posibilidad de una
armonización del Derecho Comunitario del Juego en orden a evitar reglamentar innecesariamente en los Estados Miembros a fin de evitar el
aumento del nivel de distorsiones. También recomendó la aplicación del principio del “reconocimiento mutuo” según el cual cada país
miembro debe permitir en su mercado productos o servicios permitidos por otro Estado sin añadir requisitos específicos.
La Comisión también constató que la regulación y control del juego de azar está influenciada por importantes factores de prevención de la
criminalidad y de la normalidad pública, así como fiscales. Existe un posicionamiento por parte de casi todos los países de la unión en orden a
reservar amplias áreas de esta regulación a las legislaciones nacionales. En Diciembre de 1992 la Comisión publicó una nota en la que
entendió que el perfeccionamiento del mercado único no requería una intervención legislativa en el sector del juego, por lo que ésta no se iba
a producir entonces a iniciativa de la Comisión, reconociendo el
principio de subsidiariedad por el que cada Estado Miembro debe mantener su reglamentación de acuerdo con las consideraciones
anteriormente dichas. Sin embargo, entendía la Comisión que, allí donde las actividades transfronterizas tengan lugar, o puedan tener lugar, y la
reglamentación de un Estado Miembro sea similar a la de otro, no hay razón por la que el “reconocimiento mutuo” no pueda aplicarse. La
Comisión por otra parte dejó abierta la posibilidad de reconsiderar su posición a la vista del avance y del estrechamiento de los lazos entre los
países de la Comunidad y de los desarrollos tecnológicos.
Posteriormente a esto, la Comisión intervino en varias ocasiones en relación con el juego. Así ha exigido a España la aplicación de la cláusula
de reconocimiento mutuo en aplicación de la Directiva del Consejo 83/89, de 28 de Marzo de 1983, la cual prevé la comunicación de
proyectos de normas nacionales a la Comisión por parte de los Estados Miembros, cuando en los proyectos se contienen normas técnicas. En
uso de esta competencia prácticamente ha impedido la publicación de la reforma del R.D. 593/90, Reglamento de Máquinas Recreativas del
Estado, que pretendía una modificación de los requisitos técnicos de homologación de las máquinas recreativas con premio programado. El
conflicto suscitado viene determinado por la permisividad de España a la hora de homologar máquinas recreativas, ya que se admitirían las
pruebas previas efectuadas en otros países miembros, a cambio de que se pudiera certificar que el modelo de máquina a importar a España
cumplía todas las condiciones requeridas por la legislación española y que el programa de juegos y la distribución de premios respondía
fielmente a esas especificaciones enunciadas en la documentación presentada. La Comisión no aceptaba esta posición puesto que entendía que
este reconocimiento, en la forma en que lo preveía España, presuponía la exigencia de plena conformidad de los modelos con la legislación
española, lo que equivalía a rechazar toda máquina que respondiese a especificaciones técnicas distintas a las previstas por la reglamentación
española, aún en el caso de que tales especificaciones ofrecieran un nivel de protección similar. Según la Comisión, ello equivale a distorsionar
el sentido propio del principio del reconocimiento mutuo, lo cual produce trabas injustificadas al comercio intracomunitario y violación de los
arts. 30 y 36 del Tratado de las Comunidades Europeas. En este sentido, la Comisión recordó a España el principio general de la
Jurisprudencia del Tribunal de Justicia de que un Estado no podrá prohibir la venta dentro de su territorio de un producto legalmente
fabricado y comercializado en otro estado miembro, incluso si dicho producto está fabricado según prescripciones técnicas o cualitativas
distintas a las impuestas a sus propios productos, en la medida en que el producto en cuestión responda de manera conveniente y satisfactoria
contemplado en su reglamentación nacional.
La Comisión en este asunto, no negaba el Derecho de las autoridades españolas a establecer un nivel elevado de protección y seguridad, sino
que sencillamente solicitaba el establecimiento de una cláusula de reconocimiento mutuo, garantizando que las máquinas recreativas
procedentes de otros Estados Miembros que respondieran a las especificaciones equivalentes a las españolas, mediante un procedimiento
adecuado, pudieran considerarse con un nivel de protección válido de acuerdo a las reglamentación española y, por consiguiente,
comercializarse en el mercado español sin que se les exigiese cumplimiento literal y exacto de las disposiciones españolas.
Toda esta cuestión es consecuencia del “principio de libre circulación de productos industriales” en la Unión Europea regulado en el art. 18.1
del Acta Única Europea, que obliga al Consejo a la aproximación de disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados
Miembros que tengan por objeto el establecimiento y el funcionamiento del mercado interior, también lo es de los arts. 30 y 34 del Tratado de
las Comunidades Europeas que prohíben las medidas denominadas “de efecto equivalente” a las restricciones cuantitativas a la libre circulación
de mercancías, o también llamadas contingencias a la importación.
El Tribunal de Justicia de las Comunidades entiende por “medida de efecto equivalente” toda reglamentación nacional susceptible de
obstaculizar directa o indirectamente los intercambios intracomunitarios. Este principio, solo tiene las excepciones del art. 36 del Tratado de las
Comunidades: orden público, moralidad y seguridad pública, protección de la salud, vida de las personas y animales, preservación de los
vegetales, protección del patrimonio artístico-histórico o arqueológico nacional o protección de la propiedad industrial o comercial. Advierte el
propio art. 36 que no obstante tales prohibiciones o restricciones no deberán constituir un medio de discriminación arbitraria ni una restricción
encubierta del comercio entre los Estados.
El art. 11 del Acuerdo sobre Espacio Económico Europeo, de 2 de Mayo de 1992, establece que quedarán prohibidas, entre los Estados
firmantes, las restricciones cuantitativas de la importación, así como las medidas de efecto equivalente, estableciendo su art. 13 unos preceptos
coincidentes con el anteriormente citado art. 36.
Desde mi punto de vista, en el caso específico de las máquinas recreativas al que el presente estudio va dirigido, está bastante claro que no
constituyen mercancías destinadas a ser consumidas directamente por el usuario final sino que están destinadas a producir un servicio de juego,
por lo que la actividad de juego, que es susceptible de prestar, impide el que las máquinas sean consideradas bienes en el sentido del art. 30 del
Tratado, sino más bien servicios en el sentido del art. 60 del Tratado, considerando que avala, entre otras, la stc. del Tribunal de Justicia de las
Comunidad Europea de 24 de Marzo de 1994 (TJCE 1994, 43) Stc. Schindler. Básicamente, y a los efectos aquí propuestos, la sentencia
afirma la absoluta soberanía de los Estados en esta materia y, por tanto, la legitimidad del establecimiento de restricciones con la condición de
que sean impuestas tanto a nacionales como a ciudadanos y empresas del resto de los países comunitarios.
En mi opinión, España está suficientemente legitimada en sus pretensiones, puesto que en primer lugar, el proyecto de reglamento combatido
lo era del juego y no de los requisitos estrictamente industriales; el reglamento regula como se juega y no, por ejemplo las características de los
equipos electrónicos incorporados en la máquina. Considero que la Comisión ha querido ir más lejos de lo que permite una normativa no
homogeneizada, pues ni existe una máquina standard europea, ya que en cada país existen máquinas recreativas con peculiaridades muy
propias, ni existen en las demás reglamentaciones de otros países miembros cláusulas de reconocimiento mutuo análogas a las que solicitaba la
Comisión de España. Por otra parte, se da en todos los países europeos la existencia de uno o dos departamentos aptos para la homologación
de las máquinas recreativas y de azar. Así en Alemania, el
Instituto Físico Técnico Federal, impone, a parte de las normas de código industrial que contienen especificaciones estrictamente técnicas de
seguridad de los usuarios y sobre las que existen mutuo reconocimiento por parte de las normas industriales españolas, otras especificaciones
respecto a los mecanismos aptos para el ejercicio del juego, basadas en la misma reserva de orden público que se pretende hacer valer en el
Gobierno español; las normas alemanas se contienen en el Reglamento sobre Máquinas Recreativas y otros juegos con posibilidad de obtención de
premios; allí se contienen normas de tal especificación que impiden la homologación de máquinas de otros países miembros.
Finalmente y, en defensa de la postura española, la Directiva 83/189, de 28 de Marzo, que invocó la Comisión, lo que persigue es el
mantenimiento del statuo quo hasta tanto se elaboren normas uniformes para cada sector, según se establece en su art. 7, y por ello, establece la
obligación de comunicar a la Comisión los proyectos de normas nuevas en el Sector en cuestión. Ello no quiere decir que la Directiva persiga
bloquear toda norma, sino solo aquellas que tengan contenidos materiales nuevos, lo que no sucedía desde luego con el proyecto de reglamento
español en los preceptos cuestionados que eran simple reproducción de reglamentos anteriores.
Dejando planteada la cuestión al Gobierno español, el Tribunal de Justicia de la Unión, en su sentencia Schindler, surgida como consecuencia del
planteamiento de una cuestión prejudicial planteada por una Sección del Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales en el procedimiento
seguido ante dicho Tribunal como consecuencia de un litigio relativo a Aduanas en relación con la interpretación de los arts. 30, 36, 56 y 59 del
Tratado de las Comunidades Europeas. El Tribunal resolvió que la introducción de anuncios y billetes de lotería dentro de un estado miembro con
la finalidad de que sus residentes participen en la lotería dentro de un Estado Miembro, está incluida en el concepto de “servicio” en el sentido del
art. 60 del Tratado y, consecuentemente, dentro del art. 59 del Tratado. Por otro lado, que la legislación nacional que, como la legislación de
loterías del Reino Unido, prohibía, sujetándola a excepciones específicas, el desarrollo de loterías en un Estado Miembro, es un obstáculo para la
libre prestación de servicios basándose en razones de protección social y protección del fraude.
No existe unanimidad sobre los efectos de la sentencia en el Sector del Juego, mientras unos ven la posibilidad de comienzo de armonización y la
aparición de nuevas oportunidades, las Administraciones han extraído un sentido más estricto, al entender que la libre prestación de servicios no
tendrá restricciones en este sentido siempre que la restricción se base en razones de protección social y prevención del fraude.
Las dos notas más importantes que introduce esta sentencia son, por un lado, la caracterización del juego como “servicio”, y por lo tanto,
imposibilitando las trabas a su libre prestación y, por otro lado, la obligación a un Estado Miembro que tenga regulado un determinado juego de
azar, de aceptar dentro de su territorio que sus nacionales jueguen a un juego de azar de similares características.
El Sector del Juego ha empezado a plantearse, seriamente y de forma efectiva, el ejercer la posibilidad que el amplio sistema legal comunitario le
otorga para la interposición de todo tipo de exigencias contrarias a sus intereses, perseguidas debido al mantenimiento de la concepción negativa
que aún en nuestros días se sigue teniendo del Sector del Juego.
En este sentido, la previsible futura línea de actuación de la Unión Europea irá encaminada a la libre circulación, sin restricciones, de
mercancías y servicios, la prohibición de medidas restrictivas nacionales y medidas de efecto equivalente, a la libre competencia, y
concretamente, a la prohibición de limitar la producción y comercialización de elementos de juego tales como las máquinas recreativas y de
azar.
Esto último ya se empezó a avalar con la Decisión 336/94/COL, de 30 de Diciembre de 1994, que declara la Ley Finlandesa sobre Máquinas
Recreativas, incompatible con el art. 59 del acuerdo sobre espacio económico europeo, conjuntamente con los art. 31 y 36 de dicho acuerdo,
en la medida que establece derechos exclusivos para poner a disposición del público máquinas recreativas accionadas por dinero.
2.2.- Papel actual de la Unión Europea en la Regulación del Juego
Como ya hemos analizado, la Comisión Europea no tiene poder formal sobre el juego, ya que sigue siendo una competencia nacional. No obstante,
como también hemos visto, los servicios de juego están cubiertos por el Tratado de la CE bajo la libertad de prestación de servicios, pero no hay
legislación secundaria en este campo. Aunque el juego es una actividad económica, la especificidad de los servicios de juego ha provocado que los
legisladores de la UE hayan excluido en gran parte el juego de un amplio abanico de normas horizontales.
El TJE se está enfrentando a un número progresivo de casos relacionados con la restricción por algunos Estados Miembros de los servicios de juegos
prestados desde otros Estados Miembros. El caso Gambelli continúa proyectando su sombra sobre el modo como se ha justificado la protección de
los monopolios nacionales. Recientemente, la Comisión ha incoado procedimientos de infracción contra nueve Estados Miembros, incluyendo
Francia y Alemania, por restringir el acceso a los mercados del juego desde otros Estados de la UE y promover sus propios operadores de juego
nacionales. El juego en la UE está dominado en gran parte por monopolios estatales respaldados por legislaciones nacionales restrictivas, como es el
caso de España. El orden público es la justificación dada para restringir la prestación de servicios de juego a nivel nacional, y la mayoría de las
legislaciones se basan, principalmente, en tres objetivos, 1) evitar que el juego sea fuente de delito o desorden, que se asocie con el delito o que lo
apoye; 2) garantizar que el juego se lleve a cabo de una forma justa y abierta; y 3) proteger a los niños, y otras personas vulnerables, de ser dañadas o
explotadas por el juego.
El acercamiento de la UE, fundado en el comercio y el reconocimiento de la jurisprudencia nacional, indica una visión más equilibrada. No obstante,
los Estados Miembros de nueva incorporación han acordado facilitar el libre movimiento de bienes y servicios a través de las fronteras en los Estados
Miembros de la UE, pero el TJE ha dictaminado que un Estado Miembro puede restringir el suministro transfronterizo de servicios de juego hacia su
propio país, es decir, el juego es una de las áreas excepcionales en donde las reglas del Mercado Interior son cuestionadas, hecho, cuanto menos,
significativo.
El TJE reconoce las limitaciones del modelo jurídico de la UE en contraste con las legislaciones federales de Australia o EEUU. La legislación de la
UE no funciona de la misma forma que el acercamiento federal estadounidense por dos razones estructurales fundamentales. En primer lugar, hay
solamente dos tribunales a nivel de la UE, el Tribunal de Justicia Europeo y el Tribunal de Primer Instancia, frente a una gran número de tribunales
federales y de apelación en EEUU. En segundo lugar, resulta más difícil separar el derecho comunitario del derecho nacional, dentro de los cuales el
instrumento de las Directivas de la UE no tiene equivalencia en EEUU.
Algunos casos recientes han confirmado el derecho de los Estados Miembros a decidir por si mismos como gestionar el juego legal con ciertas
condiciones. En el caso Zenatti sobre el juego (C-67/98), el TJE devolvió el caso al tribunal nacional de Italia para comprobar si la concesión limitada
de licencias de juego realmente pretendía conseguir objetivos de protección social y de los consumidores, o si el juego se había legalizado meramente
para recaudar dinero para el gobierno.
La Comisión está tomando medidas ejecutorias contra varios Estados Miembros que no permiten las apuestas deportivas. Algunas empresas que
ofrecen estos servicios se están quejando de que estos Estados Miembros de hecho permiten el juego a nivel nacional mediante loterías del
estado y de que están discriminando a los proveedores de servicios extranjeros.
Durante muchos años los monopolios nacionales fueron legitimados por el TJE, ya que había examinado si las leyes nacionales que restringían
eran compatibles con el Tratado de la CE y habían concluido que se justificaban sobre la base de la política pública a la que me he referido antes.
El TJE parecía llegar a la conclusión de que la legislación nacional podía estar gobernada, tanto en contenido como en alcance, por los objetivos
de los miembros individuales relativos a las políticas públicas. Sin embargo, el mero hecho de que los impuestos sobre tales monopolios
proporcionasen financiación de actividades de interés público no constituía razón suficiente para tal restricción.
El asunto Gambelli fue el primer caso sobre juego online enviado al TJE. Examinaba si las leyes italianas que reservaban derechos a las
compañías, con una concesión pública, violaban la libertad de prestación de servicios. El TJE, pese a sus conclusiones acerca de la restricción a la
prestación de servicios, afirmó que el tribunal nacional era la autoridad competente para determinar los fundamentos sobre los cuales se puede
considerar que las leyes son proporcionales. Aunque el TJE defendía la necesidad de regular de forma proporcional y no discriminatoria, el
contenido de la legislación y sus parámetros siguen siendo inciertos.
Europa ha afirmado que podría ser necesario tomar medidas decisivas para evitar la distorsión del Mercado Interno. En el primer informe sobre
la aplicación de la Directiva sobre Comercio Electrónico, la Comisión consideraba que la Directiva debía ampliarse para incluir el juego online,
ya que ello iniciaría la acción apropiada para enfrentarse a éstas quejas y asimismo para abrir un estudio que proporcione la información
necesaria para examinar la necesidad y el alcance de una posible iniciativa nueva de la UE. Nobles intenciones, quizás, pero lo ocurrido
recientemente en Alemania subraya el delicado equilibrio que actualmente escapa a los legisladores.
El enfrentamiento entre ciertos Estados Miembros de la UE y la industria europea del juego ha servido de fondo a la publicación del estudio por
parte del Instituto Suizo de Derecho Comparado, cuyo contenido desarrollo más adelante, describe el impacto actual y el posible impacto futuro
sobre el Mercado Interior de las diferentes leyes que regulan el juego presencial y online en cada Estado Miembro. El anuncio del estudio y el
debate posterior subrayaron lo estrambótico de la industria y sus divergentes aspiraciones comerciales. Ciertos grupos creyeron que podría
producir un movimiento positivo hacia la armonización de la legislación comunitaria consagrando el principio de libertad de prestación de
servicios de juego, mientras otros percibieron el estudio como solo el principio de un endurecimiento de la legislación y una reducción de las
tradicionales oportunidades de juego a nivel local. Aunque está por verse la respuesta de la UE al estudio, el Instituto ha admitido que el estudio
es un ejemplo del modo en que una iniciativa de este tipo puede tropezar sin un apoyo amplio. Solo 20% suministraron la información
económica y estadística solicitada. Dado que solo 10 operadores de juego a distancia respondieron a la encuesta, el instituto concluyó que no
tenía suficientes datos para calcular el tamaño del sector del juego a distancia.
Tal y como venimos viendo, la evolución del Sector del Juego, deriva en gran medida de la influencia de la liberalización de la actividad
económica que supone el ingreso de España en la Unión Europea. Aquí debo insistir en que no hay, ni parece que vaya a haber a corto medio plazo, una regulación normativa comunitaria del Sector del Juego que regule sus características. De ahí que la acción de la Unión
Europea en este sentido venga determinada por la incidencia de las reglas y principios generales del Derecho Comunitario.
La Stc. Schindler en la que se reconoce abiertamente que la explotación de loterías tiene la condición de prestación de servicios, resulta
pionera a la hora de juzgar un caso en el que se veía implicado el Sector del Juego, criterio afianzado sobre las pautas establecidas por la
Directiva 75/368 del Consejo de 16 de junio de 1975 relativa a las medidas destinadas a favorecer el ejercicio de la libertad de
establecimiento y de la libre prestación de servicios para diversas actividades y por la que se adoptan, en particular, medidas transitorias
para dichas actividades.
El hecho de dotar al Sector del Juego del carácter de actividad económica nos conduce a cuestionarnos si, por el hecho de resultar ser una
actividad económica, es posible su gestión en régimen de monopolio, en contra del art. 86.1 del Tratado de Roma, al establecer que los
Estados Miembros no adoptarán ni mantendrán respecto de las empresas públicas y aquellas empresas a las que concedan derechos
especiales exclusivos, ninguna medida contraria a las normas del Tratado, especialmente las previstas en los arts. 12 y 81 a 89.
En relación con las loterías, se entiende que su gestión monopolística no es contraria al art. 86 del Tratado de Roma, ya que los intereses
que permiten prohibir la actividad de loterías, y por tanto la protección de los consumidores, la prevención de la delincuencia, la
protección de la moralidad pública, la limitación de la demanda de juego y la financiación de actividades de interés general , son igualmente
aplicables para permitir que exista un monopolio fiscal sobre la actividad de la lotería. Este argumento se sustenta sobre el concepto
extraído de la stc del Tribunal se Justicia de 21 de septiembre de 1999 cuando señala que “el hecho de que los referidos juegos no están
totalmente prohibidos no basta…para demostrar que la legislación nacional no tenga realmente por finalidad alcanzar los objetivos de
interés general que pretenden conseguir y que deben considerarse en su conjunto…En éstas circunstancias, en la medida en que conceden
derechos exclusivos a un solo organismo público autorizado, no parecen que las disposiciones de la legislación sobre la explotación de
máquinas tragaperras, en tanto que afectan a la libre prestación de servicios, sean desproporcionadas en relación con los objetivos que
persiguen…”.
Todo ello nos lleva a analizar el hecho de que, para las Administraciones públicas, la finalidad esencial del Sector del Juego no es otra que
obtener ingresos, ya que, en el sistema español, el juego supone la mayor fuente de ingresos para las Administraciones Públicas, únicamente por
detrás del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Por tanto, en el supuesto de que se procediera a la supresión del monopolio, se
estarían autolimitando una de las más importantes fuentes de financiación.
Según algunos autores, la stc del Tribunal de Justicia de 6 de noviembre de 2003, destinada a obtener una decisión prejudicial sobre la
interpretación de los arts. 43 y 50 CE, podemos extraer un fundamento conforme al cual las restricciones impuestas por la legislación italiana no
deben ir más allá de lo necesario para conseguir el objetivo perseguido. Al respecto, el órgano jurisdiccional remitente deberá examinar si la
sanción penal impuesta a cualquier persona que efectúe apuestas desde su domicilio en Italia, a través de Internet, y/o con un corredor de
apuestas establecido en otro Estado Miembro, constituye una sanción desproporcionada al amparo del criterio del Tribunal de Justicia, sobretodo
teniendo en cuenta que se fomenta la participación en apuestas cuando ésta se desarrolla en el contexto de juegos organizados por entidades
nacionales autorizadas.
En la actualidad, la interpretación del Tribunal de Justicia para la aplicación del principio de proporcionalidad es la tipificación y el amparo de las
normativas restrictivas que por razones de orden público pueden imponer los países. En conclusión, la posición es que no todo vale, sino que es
necesario demostrar si existe equilibrio entre el marco de restricciones y la finalidad de libre mercado que constituye una de las libertades
fundamentales de la actual Unión Europea.
En la actualidad, los desarrollos normativos autonómicos en materia de juego se encuentran, en teoría, fuertemente vinculados al control
establecido por los organismos europeos. La práctica es bien distinta, puesto que dicho procedimiento de control dista bastante del inicialmente
concebido al efecto. Esto es, en la actualidad, atendiendo a lo previsto por la Directiva 98/34/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de
junio, por la que se establece un procedimiento de información en materia de las normas y reglamentaciones técnicas, modificado por la Directiva
98/48/CE, de 20 de julio, que modifica la Directiva 98/34/CE, así como el Real Decreto 1337/1999, de 31 de julio, por el que se regula la
remisión de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas y reglamentos relativos a los servicios de la sociedad de la
información, que incorpora ambas directivas al ordenamiento jurídico español, todas aquellas modificaciones que se pretenda introducir en los
Reglamentos y Normas autonómicas, entes competentes en la regulación en materia de juego, deben someterse a dicho procedimiento de control.
En la práctica, el control es inexistente, dado que hasta la fecha no se ha producido alegación alguna en contra de algún proyecto de modificación
presentado en este sentido. Simplemente, el procedimiento cumple con una función que podríamos llamar de garantía o de aseguramiento de la
legitimidad para la interposición de alegaciones, cuando dichas modificaciones perjudiquen o vayan en contra de intereses propios, desde un
punto de vista de cualquier estado Miembro, claro está, puesto que en la práctica el mercado del juego se encuentra constreñido a las fronteras
por razones obvias que ya hemos analizado. No obstante, el procedimiento de control se remite a la aprobación del proyecto de la modificación
pretendida en el correspondiente Parlamento Autonómico, dando traslado del mismo a la Comisión Europea para su posterior publicación en el
sistema TRIS (Technical Regulations Information System), donde, pasado un período de statu quo de tres meses, se entiende estimado
favorablemente por parte de la UE. En este punto, la responsabilidad recae nuevamente sobre el correspondiente Parlamento Autonómico, que
deberá proceder a su aprobación definitiva mediante los cauces legalmente establecido en España.
3. Propiedad Industrial e Intelectual:
No resulta fácil explicar en que consiste una patente, una marca o el diseño industrial, denominaciones que se agrupan dentro de lo que la ley
conoce como Títulos de Propiedad Industrial, pues aunque forman parte de nuestra vida mucho más de lo que creemos, son todavía muy
desconocidos para una gran parte de la sociedad. Quizás la dificultad para entender este tipo de títulos estriba en que recaen sobre bienes
inmateriales, es decir, que no tienen una forma física, aun cuando puedan utilizarse en un proceso productivo. Se trata de un tipo de derechos por
los que el Estado reconoce a su titular (su dueño) una propiedad sobre una tecnología (patente), una denominación de un producto (marca), o un
determinado diseño (modelo y dibujo industrial), y le otorga un monopolio de explotación en el mercado, al tiempo que le exige el cumplimiento
de una serie de obligaciones (pagar unas tasas, explotar la invención, utilizar la marca...)
La adquisición de estos derechos es voluntaria, y se consigue a través de su Registro tras cumplir con los requisitos que la ley impone. Es muy
importante destacar este carácter voluntario, puesto que no se puede exigir a nadie la solicitud de una patente o de una marca, pero su posesión
permite emprender acciones y medidas para perseguir y castigar por la vía civil y penal a los infractores de estos derechos. El organismo que en
nuestro país se encarga de la tramitación y concesión de estos derechos es la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). En el ámbito
europeo el organismo encargado es la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI).
3.1.- OEPM y OAMI
La característica fundamental de estos derechos es su limitación territorial: la protección se adquiere para el país/países donde se ha realizado la
solicitud. Sólo en el caso de la Marca y el Diseño Comunitarios se consigue unos derechos cuya vida legal es común para un conjunto de países: los
miembros de la Unión Europea. Por el contrario, cuando se trata de patentes no se ha conseguido desarrollar un sistema que permita la obtención
de un derecho de propiedad industrial único para varios países, y lo que se conoce como Patente Europea así como las solicitudes internacionales
PCT (Patent Cooperation Treaty) son sistemas de registro que facilitan la tramitación en varios países al mismo tiempo, aunque el derecho que
finalmente se obtiene tiene carácter nacional. Por eso si en algún momento un fabricante o comerciante utiliza la expresión "patente mundial", de
alguna forma está confundido y confundiendo, pues lo que habrá llevado a cabo es la tramitación de una solicitud internacional, que en función de
cada país podrá ser o no concedida.
En el Sector del Juego el tratamiento de la Propiedad Industrial e Intelectual tiene una importancia considerable, dado que, en la práctica, todos los
juegos, loterías, máquinas, y elementos de juego, cuentan con una denominación propia, lo que les otorga la distintividad necesaria para optar o no
por el producto que cada fabricante o comerciante oferta. Asimismo, en la práctica, es muy frecuente las “guerras” por las denominaciones de los
productos con mas “gancho comercial” dentro del Sector, tales como “Mania”, “Tesoro”, “Money” y términos similares que utilizan su
denominación para describir las ventajas distintivas que otorga cada uno de ellos.
4. Volumen de Juego. Datos estadísticos e informes:
4.1.- España
Los hábitos de juego son un indicador para conocer el estado del sector del juego en España. Según la siguiente tabla conoceremos los perfiles
del jugador para los distintos tipos de juego, haciendo una comparativa entre los datos obtenidos en 1985, en contraposición con los obtenidos
en el año 2008. Como veremos, los perfiles del jugador han variado considerablemente en el plazo de 23 años.
Perfiles de jugador para cada juego (público y privado)
Jugador de:
Perfil jugador en 1985
Perfil jugador en 2008
Lotería Nacional
Hombre 45-54 años, ciudad de + de 50.000 habitantes, separado o casado,
con estudios sup, con trabajo fijo e ingresos de 200.000 pts/mes.
Mujer/Hombre de 45-65 años, vive en ciudad de más de 50.000 habitantes,
hogar de una o dos personas, estudios medios, autónomos o jubilados,
ingresos de 1.500-2.000 €/mes
La Quiniela
Hombre 45-54 años, ciudad de 100.000 a 200.000 habitantes, casado, con
estudios medios, con trabajo fijo, ingresos de 100.000 a 150.000 pts/mes
Hombre de 16-44 años, vive en ciudad de más de 100.000 habitantes, hogar
de 4 o más personas, estudios secundarios/superiores, estudia y trabaja,
empleado/asalariado, ingresos 1.500-2.000 €/mes
Lotería Primitiva
Hombre 25-34 años, ciudad de más de 500.000 habitantes, separado, con
bachiller elemental/superior, trabajo fijo, ingresos sup. 200.000 pts/mes
Hombre de 45-64 años, vive en ciudad de más de 100.000 habitantes, hogar
de tres personas, estudios medios, trabajador por cuenta ajena, ingresos
1.000-2-000 €/mes
ONCE
Mujer 35-44 años, vive en ciudad de más de 500.000 habitantes, casada o
separada, nivel cultural bajo, ama de casa, ingresos sup. 200.000 pts/mes
Mujer, 25-65 años, vive en ciudades de entre 50.000 y 100.000 habitantes,
hogar de 1/4 personas, estudios primarios/secundarios, jubilado, parado o
trabajador por cuenta ajena, ingresos de menos de 600-1.000 €/mes
Hombre, 25-34 años, vive en ciudad de 100.000 a 500.000 habitantes,
separado, bachiller superior, ingresos sup. 100.000 pts/mes
Hombre, 16-44 años, vive en ciudad entre 50.000 y 100.000 habitantes,
hogar de 4 o más personas, estudios secundarios, estudia y trabaja o parado,
ingresos de 1.000-2.000 €/mes
Bingos
Mujer 35-54 años, vive en ciudad de 250.000 a 500.000 habitantes, separada,
estudios medios, ama de casa, ingresos sup. 250.000 pts/mes
Mujer 16-24 y 45-64 años, vive en ciudad de 100.000 habitantes, estudios
primarios/secundarios, hogar de 2/4 personas, estudia y trabaja o parada,
ingresos 1.000-2.000 €/mes
Casinos
Hombre 35-44 años, vive en ciudad de 250.000-500.000 habitantes, separado,
estudios superiores, ingresos sup. 250.000 pts/mes
hombre, 24-44 años, vive en ciudad de + 100.000 habitantes, hogar de 4
personas, estudios superiores, empleador, ingresos sup. 2.000 €/mes
Maquinas B
Fuente: Libro Blanco de la Industria y el Mercado del Juego en España. Volumen 1. Foro Alea.
4.2.- Unión Europea
En 2003/2004 las cifras que se manejaban para el total de los 25 Estados Miembros de la Unión Europea, en lo que se refiere a juegos
virtuales, eran 810 millones de euros después de premios, por lo que la cantidad jugada sería igual a 1.890 millones. Menos del 1% de las ventas
totales, que ascenderían a un total aproximado de 260 billones de euros. La media de hogares con acceso a Internet en los 27 países miembros en
2007, era del 54%. En el año 2005 se calcularon 8.200 millones de dólares facturados por las empresa del sector del juego virtual, en todo el
mundo.
Partiendo de la base aportada por el Instituto Suizo de Derecho Comparado, referido a cantidades jugadas, menos cantidades devueltas en
premios. Si aplicamos una devolución en premios del 80% obtenemos que el volumen de juego representado ronda los 260.000 millones de
euros. El censo no está completo y así se hace notar. No se incluye tampoco el Juego en Internet.
Según el Estudio sobre Juegos de azar en la UE del Instituto Suizo de Derecho Comparado, del 2003 al 2010 crecerá un 24%. En el caso de
España entre 2003 y 2007 alcanzamos al cifra de crecimiento de un 16%.
No es fácil obtener datos o cifras sobre el Juego en la UE. En cualquier caso el juego privado representa entre el 70% y el 80% del total del juego
en la UE.
En el siguiente cuadro se puede apreciar los datos relativos al gasto incurrido en Loterías del Estado, gastos Totales, y por tanto gastos en juegos
privados, así como el gasto total por habitante en todos los países de la UE. Según estos datos, en 2003-2004, en total de Juegos del Estado, solo
nos supera Italia, y en Gasto Total, Reino Unido, Francia y Alemania.
Si el juego privado movía 237.000 millones en 2004, el juego Público 63.000. Extrapolando el mercado española al europeo, nuestro mercado
creció un 14%, lo que es igual a unos 350.000 millones de euros en juego, en 2007.
COMPARATIVA ENTRE JUEGO PÚBLICO Y PRIVADO AÑO 2003 (en millones €)
Población
Juego Estatal
TOTAL
%total juego
Gastos
TOTAL
Gasto/Hab.
TOTAL
Alemania
81,4
120
30
32.560,0
400
Francia
60,7
140
24
35.408,0
583,3
57
120
7
97.714,0
1714,3
57,3
240
58
23.710,0
413,7
España
44
260
41
27.902,0
634,1
Polonia
38,2
10
48
795,8
20,83
Países Bajos
16,2
100
15
10.800,0
666,67
Grecia
11
170
30
6.233,3
566,67
Bélgica
10,4
100
24
4.333,3
416,67
Portugal
10,2
100
42
2.428,6
238,1
Rep. Checa
10,2
20
7
2.914,3
285,71
Hungría
10,1
40
15
2.693,3
266,67
Suecia
8,9
100
23
3.869,6
434,78
Austria
8,1
190
10
15.390,0
1900
Dinamarca
5,4
150
23
3.521,7
652,17
Eslovaquia
5,4
10
8
675,0
125
Finalndia
5,2
180
11
8.509,1
1636,4
Irlanda
4
140
19
2.947,4
736,84
Lituania
3,5
10
47
74,4
21,27
Letonia
2,3
2
1
460,0
200
2
40
15
533,3
266,67
Estonia
1,4
10
2
700,0
500
Chipre
0,7
80
57
98,2
140,35
Luxemburgo
0,4
110
17
258,8
647,06
Malta
0,4
190,0
475
País
Reino Unido
Italia
Eslovenia
Totales
454,4
2.442
284.722,0
5. El Sector del Juego en los medios:
“YOGONET.COM - La industria del Juego en Internet”
(Edición 1.605 / año 06 / 29-Abril-2009)
La Unión Europea dice que la normativa de EE.UU. por las apuestas online vulnera las reglas de la OMC
Washington aprobó en 2006 una ley que
declara ilegales los pagos
de bancos y compañías de tarjetas de
crédito a empresas de
apuestas de fuera de Estados Unidos.
Bélgica | 11/06/2009
(Bélgica).- La Comisión Europea (CE) sigue decidida a negociar con las autoridades de Estados Unidos para poner fin a los obstáculos que encuentran en
ese país los operadores europeos de apuestas por Internet.
El Ejecutivo de la Unión Europea (UE) concluye, en un informe publicado ayer, que la legislación estadounidense sobre juegos de azar a través de la red
vulnera las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Aunque estaría justificado denunciar las citadas trabas ante la organización multilateral, Bruselas asegura que no planea hacerlo y reitera que buscará una
solución negociada con el Gobierno de Barack Obama.
Esta investigación de la Comisión se inició en marzo pasado, tras recibir una queja de la Asociación de Apuestas a Distancia (RGA, en sus siglas en
inglés).
Washington aprobó en 2006 una ley que declara ilegales los pagos de bancos y compañías de tarjetas de crédito a empresas de apuestas de fuera de
Estados Unidos, lo que obligó a las entidades de la UE que operaban en aquel país a poner fin a sus actividades.
Bruselas presentó una protesta ante la OMC y, a finales de 2007, las dos partes llegaron a un acuerdo por el que Estados Unidos le ofreció
compensaciones en otros sectores por la pérdida de oportunidades comerciales en el negocio del juego.
A pesar de ello, las autoridades judiciales estadounidenses han seguido adelante con los casos abiertos a las compañías europeas que operaban en el
país antes, unos procesos que Bruselas considera "legalmente no justificados y discriminatorios".
La Comisión señala que Estados Unidos no está obligado a permitir el acceso de empresas extranjeras al sector del juego después de retirar sus
compromisos en este ámbito (algo que la OMC permite si se compensa con mayor apertura en otras áreas), pero eso no significa que pueda despreciar
sus obligaciones con respecto al pasado.
En un comunicado, la comisaría europea de Comercio, Catherine Ashton, admitió que la cuestión de las apuestas por Internet es "compleja y delicada" y
dejó claro que su intención no es dictar a Estados Unidos cómo debe regular su mercado.
Ashton insistió que, en cualquier caso, las autoridades estadounidenses no pueden dejar de cumplir sus obligaciones dentro de la OMC.
“YOGONET.COM - La industria del Juego en Internet”
(Edición 1.596 / año 06 / 30-Marzo-2009)
La UE estudiará aceptar como enfermedad social la ludopatía
Se pretende que la UE legisle de una
forma común para los 27 países, tal y
como hace en otras cuestiones relacionadas
con los hábitos de sus ciudadanos y su salud.
Bélgica | 20/04/2009
(Bélgica).- Varias comisiones del Parlamento Europeo han decidido estudiar el impacto de la ludopatía como documentos previos a una posible
y futura norma que proteja a los ludópatas de los 27 países que integran la Unión Europea. La intención es que se considere la adicción a los juegos
de azar como una enfermedad social y fomentar medidas preventivas y sensibilización como las del tabaquismo o el alcoholismo.
Esto es el principio de un largo proceso que podría culminar con una regulación adoptada en la Comisión Europea que podría controlar el juego, al
igual que se está estableciendo con los fumadores o con determinados materiales empleados en intervenciones quirúrgicas.
La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, la de Mercado Interior y Protección del Consumidor y la de Empleo y Servicios
Sociales, empezarán a crear grupos de trabajo para conocer con detalle el impacto de la ludopatía en las sociedades europeas. Una asociación
aragonesa, Azajer, fue la impulsora de esta iniciativa. El mes de mayo del año pasado la presentó en Bruselas, ante la Comisión de Peticiones.
Ahora, una vez extraídas las conclusiones, el presidente de esta comisión, Martin Libicki, ha comunicado a esta asociación que su demanda ha sido
aceptada y remitida a esas tres comisiones.
Pese a que cada vez aumentan el número de afectados por la ludopatía, cada país tiene una legislación distinta en torno al juego, y en muchos casos
es bastante permisiva. Esto es una de las cuestiones que más preocupa a Azajer, y más en un momento en el que se está extendiendo el juego virtual
por Internet, lo que complica aún más los controles de acceso a personas que pueden estar afectadas por esta adicción.
Con este paso, se pretende que la UE legisle de una forma común para los 27 países, tal y como hace en otras cuestiones relacionadas con los
hábitos de sus ciudadanos y su salud. El reconocimiento de la ludopatía como una enfermedad social permitiría abordar un grave problema para
varios millones de europeos.
Este paso dado, que concluirá con una serie de estudios que se elevarán al Gobierno de Europa, también podría tener su repercusión ante el
proyecto de Gran Scala que podría instalarse en la localidad bajocinqueña de Ontiñena y que cuenta con el apoyo del Gobierno de Aragón, que a
su vez ha legislado para regular su implantación.
Azajer formará parte de este grupo de trabajo, junto a los escaso grupos similares que existen en países como Reino Unido o Francia.
“YOGONET.COM - La industria del Juego en Internet”
(Edición 1.582 / año 06 / 16-Junio-2009)
España: algunos sindicatos temen se privatice Loterías y Apuesta del Estado
Para algunas organizaciones, existen "sobrados indicios"
de la intención del Ejecutivo de privatizar los juegos del
Estado, que pasarían a ser gestionados por un operador o varios.
España | 30/03/2009
(España).- Los principales sindicatos han manifestado en Madrid su temor a que el Gobierno pretenda privatizar Loterías y Apuesta del Estado (LAE), como
ya ocurre en otros países europeos, y han pedido que se determine un marco jurídico que "refuerce los juegos públicos" y se regulen los nuevos juegos de
apuestas que están surgiendo en Internet.
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Así lo afirman en un comunicado conjunto la Federación Estatal de Comercio, Hostelería-Turismo y Juego de la UGT (CHTJ-UGT), la Federación Estatal
de Comercio, Hostelería y Turismo de CC.OO. (FECOHT-CC.OO.), la Federación Nacional de Asociaciones Profesionales de Administraciones de Loterías
(Fenapal), la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Loterías (Anapal) y la Asociación Profesional de Loterías y
Apuestas (APLA).
Para estas organizaciones, existen "sobrados indicios" de la intención del Ejecutivo de privatizar los juegos del Estado, que pasarían a ser gestionados por
un operador o varios, así como de la desaparición del décimo de Lotería Nacional y, "como primer paso", de la venta del mismo, en forma de ticket, a
través de terminales automáticos.
De hecho, según señalan los portavoces de los sindicatos reunidos en la sede de CC.OO. en Madrid, el Gobierno pretende impulsar la creación de una
"red de venta masiva" de juegos de apuesta por medio de la instalación de terminales automáticos en gasolineras, estancos, supermercados o bancos, lo
que implicaría la destrucción de puestos de trabajo y el "fomento de la ludopatía".
En 2007, se estableció un Contrato Programa entre la LAE y el Ministerio de Economía y Hacienda con un plazo de dos años para desarrollar un nuevo
marco jurídico para los juegos públicos con el objetivo de regular las nuevas tendencias del sector y, especialmente, los juegos a través de Internet que
cada vez adquieren más protagonismo.
En una respuesta parlamentaria al Grupo Mixto, el Gobierno afirma que ni "se ha planteado sustituir la actual red de ventas" ni "existe obligación de Europa
que implique su eliminación o sustitución", y señala que actualmente se está en fase de análisis de las propuestas presentadas dentro del proceso del
Contrato Programa.
Asimismo, asegura que se han mantenido "numerosos contactos y reuniones oficiales y extraoficiales" con las asociaciones del sector para recabar sus
propuestas, y desmiente que la LAE no haya dado información sobre el proceso. En relación con los juegos de Internet, el Ejecutivo afirma que "se está
estudiando la mejor solución para la validación de los juegos de titularidad estatal, haciendo partícipe a la red comercial, sin que ello implique negocio
particular alguno, y sin merma en los parámetros de seguridad de la actividad de LAE".
6. Conclusiones.
Europa en nuestro días se enfrenta a DOS modelos de crecimiento con respecto al Juego: Modelo Abierto y Modelo Cerrado. El Modelo
Cerrado es el sistema proteccionista. Se enfrenta a las tendencias y acuerdos generales de la UE sobre libertad de circulación de personas, bienes y
servicios en el marco comunitario.
Los argumentos que esgrimen sus defensores, la mayor parte de los estados miembros, giran alrededor de la “Salud y el Orden Público”,
entendiendo por tal el bienestar “moral” derivado del juego exhaustivamente controlado por el Estado.
Se supone que protegen a sus ciudadanos de la voracidad mercantilista de operadores foráneos y de riesgo de fraude y/o delincuencia organizada.
También se utiliza el argumento (para defender el control coercitivo, y a veces el monopolio estatal sobre determinados juegos), de que la
recaudación por parte del Estado, a través de sus propios juegos, sostiene el deporte, según ellos el único medio de financiarlo, u otros “buenos
fines”.
Si se liberaliza el juego virtual, el Estado pone en riesgo su recaudación, concluyendo que tienen derecho a prohibir la “invasión” de su territorio y
sus costumbres, por parte del “Juego Ajeno”.
Por otro lado, el Modelo Abierto, es el que en coherencia con la normativa que origina y desarrolla el Mercado Común Europeo promueve la
desaparición de barreras y la libre circulación del Juego transfronterizo. Lógicamente las barreras desaparecerán tanto para el juego físico como
para el virtual.
Sus defensores, casi siempre operadores de juego virtual, argumentan que la libre competencia obligará a la bajada de los precios y a la mejora de
los servicios y provocará un mayor consumo y producción global para los Estados Miembros. También argumentan las contradicciones en las que
incurre el Modelo Cerrado, modelo defendido por Reino Unido, al imponer fervientemente la “moralidad de sus súbditos” protegiéndoles así de
la entrada de juego físico, pero autorizando licencias a operadores de Casinos Virtuales con origen en EEUU para exportar a Europa apuestas
deportivas.
Por último, una posición aperturista de la regulación sobre el juego en la UE no significaría desregularización, sino que se pueden barajar todas las
posibles soluciones para la instauración de un modelo normativo u organizacional que opere en el Mercado Común, del mismo modo que en
España la competencia sobre juego se encuentra descentralizada en las Autonomías, pero sin dejar los organismos del Estado la función de
control sobre las mismas.
7. Bibliografía y documentación:
-
Johan Huizinga. (2007). “Homo Ludens”.
José Ignacio Cases Mendes (1996). “El juego de Azar y la Sociedad Española”.
Directiva del Consejo 83/89, de 28 de Marzo de 1983.
Alberto Palomar Olmedo (2006). “Régimen del Juego en España”.
Stc. Del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas de 24 de Marzo de 1994 (TJCE 1994, 43). Stc. Schindler
Arnaldo Alcubilla (2004) “Monopolio de las loterías. Compatibilidad con el Derecho Comunitario”.
Fernando García Gudiña y Pedro Lamata Cotanda (2008) “Libro Blanco de la Industria y Mercado del Juego en España”.
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Leslie MacLeod-Miller y Michael Winkelmüler. (2008) “The future of Gaming and Amusement in Europe”.
Revistas especializadas “Sector del Juego”, “Temas Recreativos y de Azar”, “Joc Privat”, “Tribuna del Recreativo” y “European Casinos”.
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