Subido por Ana Albornoz

EFT Técnica de liberación emocional

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Marielle Laheurte
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EFT
La técnica Tapping de Liberación Emocional que
restablece tu equilibrio energético
4
La edición original de esta obra ha sido publicada en lengua francesa por Eyrolles con el título original L’EFT. La
méthode et les techniques pour alléger la souffrance émotionnelle, de Marielle Laheurte
© Marielle Laheurte, 2017
© Profit Editorial I., S.L., 2017
Amat Editorial es un sello editorial de Profit Editorial I., S.L.
Travessera de Gràcia, 18; 6º 2ª; Barcelona 08021
Traducción: Paula Lunes
Diseño cubierta: XicArt
Maquetación: Eximpre SL
ISBN digital: 978-84-9735-925-2
Primera edición: abril, 2017
Producción del ebook: booqlab.com
No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su
transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u
otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracción de los derechos mencionados puede ser
constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal). Diríjase a CEDRO
(Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra
(www.conlicencia.com; teléfono 91 702 19 70 – 93 272 04 45)
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Referencias
Sobre la autora
Más información sobre Marielle Laheurte
Sobre el libro
El EFT o Emotional Freedom Technique es una técnica de crecimiento interior que consiste en la liberación emocional mediante la acupresión.
Partiendo de la idea que todas las emociones negativas son debidas a un desequilibrio en el flujo energético del cuerpo, se efectúa una ligera
presión en los puntos de entrada o salida de los meridianos de la acupuntura, ubicados en la cara, la parte alta del cuerpo y las manos. Esta
estimulación ejerce una acción reguladora sobre la circulación energética que, una vez restablecida, es garantía del bienestar emocional y físico
de la persona. También conocida como Tapping se ha revelado en los últimos años como una de las terapias más eficaces y sencillas para la
resolución de problemas psicosomáticos que van desde el insomnio a las fobias o desde la ansiedad y el miedo hasta la inseguridad o bloqueos
anclados en el pasado y sus manifestaciones físicas. Basada en los principios de la medicina tradicional china, en la bioenergía y en el vínculo
cuerpo-mente, esta técnica permite que cada persona pueda aplicarla sobre sí misma de un modo extremadamente fácil y en cualquier situación
consiguiendo unos resultados sorprendentes en poco tiempo. El método es tan sencillo como estimular una serie de puntos de acupuntura dando
golpecitos con los dedos, mientras nos mantenemos mentalmente enfocados en el asunto concreto que queremos tratar.
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Índice
Advertencia
Introducción
Un método muy eficaz
Simple, rápido y eficaz
Un giro decisivo
«Prueba la EFT para todo» (Gary Craig)
PARTE 1. Las fuentes de la EFT
1. Una larga lista
Gary Craig y los inicios de la EFT
Los traumas de la guerra de Vietnam y la EFT
El tiempo de la exploración
El encuentro decisivo
La inspiración revolucionaria del doctor Callahan
La terapia del campo mental
La acupuntura china, ancestro de la EFT
Una práctica milenaria
El descubrimiento de un sistema
Fluidificar y estimular
Los otros métodos que han inspirado a la EFT
La kinesiología aplicada de George Goodheart
La kinesiología conductista de John Diamond
Una familia que se va ampliando
2. Los principios de la EFT
El ser holístico
Cuerpo, energía, emoción
El cuidado holístico
La energía en el corazón de la vida
Todo es energía
Un nuevo paradigma
Polaridades energéticas invertidas y autosaboteadas
Quererse y aceptarse
El poder de las palabras
El poder del corazón
El amor contagioso
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3. Las emociones
Una relación agitada
Un lenguaje universal
El cerebro emocional
¿Amigas o enemigas?
Mantengamos la calma
Las palabras y los males
La toxicidad del estrés
Reacciones desproporcionadas
Estrés negativo y estrés positivo
Las vías simpática y parasimpática
Una cuestión de equilibrio
PARTE 2. Practicar la EFT
4. La receta básica
Las rondas EFT
Definir el problema
Evaluar el problema
Suprimir las resistencias con la fórmula de la llamada*
La ronda corta
Los puntos que hay que golpear
Las frases de recuerdo
Pelar la cebolla: de ronda en ronda
La ronda larga
La gama de las nueve acciones
Recapitulación
La receta completa
¿No tienes tiempo de acabar la sesión?
5. La receta enriquecida
Golpecitos a medida
Golpecitos continuados
Golpecitos sin palabras
Masaje con golpecitos
Golpecitos discretos
Golpecitos invisibles
El ritmo de los golpecitos
Ajustar las palabras
Una fórmula de la llamada específica
Los juegos de palabras
La amplificación
El reencuadre*
El diálogo liberador
Las recetas de los chefs
La técnica de la película
El método de la elección
La técnica del volcán
El método del «Sí, pero...»
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El método del «porque...»
Las rondas positivas
El método «Y si...» de la doctora Carol Look
6. La EFT en la vida diaria
Modelo de sesión: el ejemplo de Mona
Liberarse de las emociones tóxicas
Los miedos
La ira
La tristeza
La culpabilidad
Liberar el cuerpo
El protocolo básico para aliviar los dolores
Cuando el cuerpo es un problema
La angustia
Liberarse de los pensamientos y de las creencias negativas
Las creencias limitadoras
Reencuadrar los pensamientos negativos
PARTE 3. Infinitas posibilidades
7. Sobrepasar los límites
Conseguir tus objetivos y cumplir tus sueños
El miedo al cambio
¿Y si es posible?
Mejorar el rendimiento
Dar la bienvenida a la abundancia
Estar satisfecho con lo que tienes
Cultivar la gratitud
Eliminar los frenos interiores
Ser positivo
8. Ir un poco más allá
Aceptar la sombra
Vivir con los defectos
Descubrir nuestras sombras gracias a los demás
Sombra y luz
El método del «Y»
Salir de identidades artificiales
Soy único
Aquí y ahora
El método de vivir el presente
Un día con la EFT
9. Ayudar a los demás con la EFT
La EFT con los niños
Rondas infantiles
EFT para niños de entre 1 y 5 años
La EFT para niños de 6 y más años
EFT por poderes*
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Ayudar al prójimo
Desbloquear una situación molesta
Animales, plantas y mucho más
EFT en grupo
EFT en pareja
EFT en clase
EFT entre compañeros
Anexo. Definir bien las emociones
Glosario
Bibliografía
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Advertencia
En ningún caso la EFT puede sustituir un seguimiento médico ni cualquier
tratamiento médico. El autor y el editor de este libro quedan exentos de toda
responsabilidad por lo que respecta al uso que el lector decida hacer de las
técnicas que se describen en este libro. Si el lector sufre trastornos importantes,
ya sean emocionales o físicos, debe acudir a la consulta de un especialista
competente en la materia.
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Introducción
Un método muy eficaz
Sentado ante mí, Silban me escucha un poco escéptico. Reconozco perfectamente esta
mirada, un poco molesta y ansiosa, a la espera de una solución. Silban no es el único que
no está acostumbrado a ir a la consulta de un terapeuta, pero además él ha venido para
contentar a un amiga... Me explica brevemente su problema: tiene fobia al dentista. Hace
meses que debería haber ido, pero cuando llega a la consulta le entra tal pánico que anula
la cita. Silban se muestra reticente a entrar en detalles, y le da vergüenza sentirse obligado
a abrirse a mí para hablar de este tema «tan ridículo», como dice él. Es evidente que le
cuesta admitir sus debilidades, y es que le gusta llevar las riendas porque necesita
gestionarlo todo.
Mientras le explico el funcionamiento de la EFT, me pregunto si se adaptará a la
extrañeza de la técnica. Silban es director general de un gran grupo financiero, por lo que
en él la seriedad y la lógica prevalecen por encima de lo irracional, y se muestra muy
reticente. Aun así, sigo con mi explicación, ilustrada con pruebas científicas y ejemplos
concretos. Según las experiencias de los clínicos y los médicos EFT, la técnica es eficaz
en casi el 90 % de los casos. Finalmente, le invito a probar el método en el acto. Le
explico lo que vamos a hacer para que juzgue su eficacia por sí mismo: «A continuación,
vamos a golpear suavemente algunos puntos meridianos*1 del cuerpo mientras
describimos tu problema en voz alta. En primer lugar, repetiremos una fórmula que
eliminará las resistencias que puedas tener hacia el tratamiento: “Aunque me da miedo ir
al dentista, me quiero y me acepto totalmente”.» Silban acepta probar la EFT.
Poco a poco empieza a mostrarse menos inseguro, así que le enseño cómo debe hacer los
golpecitos y empezamos a estimular los puntos juntos. A la vez, él repite las frases que yo
voy diciendo. Al cabo de unos minutos, Silban está visiblemente menos angustiado. Al
final de la sesión, Silban ya se puede imaginar yendo al dentista.
Para verificar la eficacia de la EFT y que hemos obtenido buenos resultados, le pido que
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cierre los ojos y que se imagine en la camilla del dentista. Después de concentrarse
durante unos segundos, exclama: «No sé si ese día estaré tan relajado, pero debo
reconocer que, al pensar en ello, ahora me siento bien. No sé por qué he montado este
escándalo...». Le explico cómo puede utilizar él solo la EFT antes y durante la consulta
con el dentista. Quince días más tarde, Silban se pone en contacto conmigo, está
encantado. Había podido ir a la cita que tanto temía sin sentirse angustiado.
Simple, rápido y eficaz
Como decía Albert Einstein, «Es más difícil desintegrar una creencia que un átomo».
Los humanos tendemos a dudar de las soluciones más simples, por eso la EFT despierta
tantas dudas en los que nunca la han probado. «Demasiado bueno para ser verdad»,
«Demasiado fácil». Todas estas creencias tan arraigadas en nuestro interior no se escapan
de la eficacia de la EFT, que es el método ideal para eliminarlas.
Pruébalo, experimenta, sal de tu zona de confort, sé aventurero, curioso y abierto, vuelve
a sacar a la luz la visión del niño que llevas dentro, siempre dispuesto a explorar el
mundo. Sí, la EFT es un juego de niños, lúdico y maravilloso. Además, los niños adoran
la EFT, y en ellos, los resultados son impresionantes. Los niños entienden muy
rápidamente cómo funciona y pueden utilizarla solos perfectamente. Así pues, es un
juego de niños, simple y, sin embargo, muy eficaz.
Si ya lo has probado, probablemente sepas que esta herramienta puede ser muy poderosa
para aliviar los dolores, tanto los emocionales como los físicos. Hasta puede que te hayas
acostumbrado a sus efectos milagrosos y que el tapping* se haya convertido en un reflejo
perfectamente integrado en tu vida cotidiana tan evidente como el hecho de lavarte los
dientes cada día.
Un giro decisivo
Las siglas de la EFT, también conocida como tapping, significan técnica de liberación
emocional (emotional freedom techniques). La EFT está considerada la acupuntura
emocional, y pertenece a la gran familia de las terapias llamadas psicoenergéticas, que
trabajan con el sistema energético del cuerpo. La EFT es la madre de todas estas terapias.
Mientras que algunos métodos desaparecieron tan rápido como llegaron, la EFT, que
adquirió su punto más álgido en la década de 1990 gracias a Gary Graig, se expandió
mundialmente. Actualmente hay más de un millón de personas que utilizan esta técnica,
si tenemos en cuenta el número de libros descargados y vendidos y los talleres y las
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personas que acuden a un terapeuta.
A primera vista parece que la EFT salió de la nada, como si un ovni llegara a nuestro
planeta de repente. Para que veas que esta impresión es totalmente falsa, he dedicado el
primer capítulo de este libro a relatar la historia del método. Así descubrirás que la EFT
se basa en una tradición milenaria del siglo v, la acupuntura china. Más adelante, la EFT
se fue completando con ideas de otras prácticas, como la kinesiología aplicada o la PNL.
Esta obra también te enseñará que, aunque la EFT parezca una técnica fácil, también es
muy sutil y profunda. Aprenderás a utilizarla de manera práctica a través de varios
ejercicios y protocolos muy completos. Como muchas otras personas que han aprendido
a utilizar por sí mismas la EFT, tú también podrás obtener resultados excelentes.
En conclusión, la EFT es una técnica de autotratamiento que nos ayuda a restablecer el
flujo de energía en el cuerpo, cuyo bloqueo provoca perturbaciones emocionales. La ley
que regula la EFT es la siguiente: «La causa de todas las emociones negativas se
encuentra en el sistema energético del cuerpo».2 Así pues, golpear suavemente los puntos
meridianos armoniza el flujo de energía y libera, a su vez, las emociones asociadas. Todo
el mundo puede utilizar la EFT, que además puede servir para completar otras terapias o
tratamientos médicos.
«Prueba la EFT para todo» (Gary Craig)
La EFT no sólo te ayudará a aliviar los dolores y a liberar las emociones, las fobias y los
traumas, sino también a desarrollar tu potencial, a mejorar tu rendimiento, a eliminar las
creencias limitadoras y hasta a descubrir en ti algunos recursos escondidos. Cuando sea y
donde sea, tanto si estás en casa como si estás de viaje, puedes utilizar esta herramienta
tan útil. Yo he recurrido a ella más de una vez en mis viajes a los sitios más remotos del
planeta, ya que en ese momento la EFT era lo único que podía aliviar mis males o
ayudarme a gestionar la ansiedad ante situaciones difíciles e imprevistas. Tienes la
solución delante de ti, en tus manos, en la punta de los dedos.
Advertencia
De todas maneras, debe quedarte muy claro que la EFT no puede substituir en
ningún caso las recomendaciones del médico ni un tratamiento. Tómate esta
técnica como una ayuda, un apoyo complementario.
Sé perseverante: a veces obtendrás resultados en unos minutos, y hasta en segundos, y
otras veces tendrás que insistir durante algunos días, y puede que más de una vez al día.
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Sobre todo no te rindas a la primera, pruébalo una y otra vez con diferentes temas.
Deseo de todo corazón que la EFT te ayude a mejorar en todos los aspectos de tu vida y
a convertirte en el creador de tu propio bienestar.
«Juntos construiremos en ti una pasarela hacia la tierra de la paz interior.»3
GARY CRAIG
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1. Los términos que figuran en el glosario del final del libro se escriben seguidos de un asterisco la primera vez que
aparecen en el texto.
2. Gary Craig, Le Manuel d’EFT, Éditions Dangles, 2012.
3. Gary Craig, op. cit.
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PARTE 1
Las fuentes de la EFT
La potencia y la eficacia de una técnica terapéutica residen tanto en la capacidad de durar
como en su potencial de evolución. La EFT es un ejemplo muy claro de ello. Existe
desde hace más de veinte años, pero sus raíces provienen de una tradición milenaria, la de
la acupuntura china. A su vez, la EFT es un enfoque vanguardista que ha sabido integrar
los descubrimientos más recientes, especialmente los energéticos, y que ha aportado una
nueva pieza en el edificio de los métodos de curación y de crecimiento personal. Así pues,
la EFT es el resultado de la unión del saber más antiguo de Oriente con los
conocimientos más modernos de la psicología y la neurología occidental. La historia de la
EFT es fascinante, como la de cualquier descubrimiento que represente un avance
significativo para la humanidad. «Tan sólo» fue necesario un ser inspirado, curioso y
abierto para hacer germinar la semilla de un nuevo método que actualmente forma parte
de la vida de más de un millón de personas. Estoy hablando de Gary Craig. ¡Adelante,
adéntrate en este libro y descubrirás su historia!
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Capítulo 1
19
Una larga lista
Índice de contenidos
• Gary Craig y los inicios de la EFT
• La inspiración revolucionaria del doctor Callahan
• La acupuntura china, ancestro de la EFT
• Los otros métodos que han inspirado la EFT
• Una familia que se va ampliando
Gary Craig y los inicios de la EFT
Los traumas de la guerra de Vietnam y la EFT
En 1995, cuando Gary Craig estaba empezando a difundir la EFT, la Administración de
Antiguos Combatientes de Los Ángeles lo invitó a acudir a ayudar a los soldados de la
guerra de Vietnam que aún sufrían estrés postraumático: ataques de ansiedad, pesadillas,
insomnio, migrañas, depresiones, fobias...
Durante seis días, Craig llevó a cabo diferentes sesiones de EFT y les enseñó la técnica.
El resultado fue esperanzador: el caso de Rich, uno de los veteranos, es un buen ejemplo
de la eficacia de la técnica. Hacía más de veinte años que Rich sufría fobia a las alturas,
insomnio, angustia y otros males relacionados con los recuerdos de la guerra. La EFT
acabó definitivamente con todos estos síntomas. Por otro lado, Antony tenía mucho
miedo a los lugares públicos, ya que el trauma por los ataques en la jungla vietnamita le
hacía imposible salir. Sin embargo, en pocas sesiones consiguió retomar su vida social. ¡Y
sólo son dos ejemplos de entre muchos! Podríamos escribir un libro entero sobre las
transformaciones casi milagrosas que la EFT ha hecho posible. Y lo más extraordinario
es que la EFT actúa rápidamente, pero como quien no quiere la cosa. Ya lo verás cuando
aprendas a utilizar la técnica.
Tras este método increíble se encuentra Gary Craig, un ingeniero eléctrico por la
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Universidad de Stanford, asesor en desarrollo personal y especialista en PNL
(programación neurolingüística).
El tiempo de la exploración
Desde la adolescencia Cary Craig empezó a mostrar interés por la naturaleza humana, un
tema que muy pronto se convirtió en su pasión. Como cualquier investigador en su
materia, aprendió de los conocimientos de lecturas y videos, se formó y conoció a
terapeutas de todo el mundo; en resumen, hizo caso a su llamada interior y se dedicó a
explorar todo este universo.
Craig quería conseguir llegar a un mayor bienestar físico y psíquico, pero de una nueva
manera que fuera accesible para todo el mundo, rápida, duradera y fácil, y que tuviera
unos resultados concretos y mensurables. No pienses que los estudios de ingeniería no le
sirvieron para nada, al contrario, le ayudaron a actuar de manera intuitiva: necesitaba la
lógica y la pragmática para juzgar con pruebas palpables la eficacia de la técnica.
A lo largo de sus investigaciones, también se interesó por la psicología clásica, por el
proceso del pensamiento y por la conducta humana.
Gracias a la psicología, adquirió conocimientos sobre la teoría del funcionamiento
psíquico, pero pronto se dio cuenta de los límites terapéuticos de esta especialidad, por lo
que decidió dar marcha atrás y experimentar otros caminos más rápidos y eficaces.
El encuentro decisivo
¿Cuándo sabemos si un encuentro será decisivo en nuestra vida? ¿A primera vista o
mucho más adelante? Para Gary Graig, el encuentro decisivo de su vida fue el de Roger
Callahan, un psicólogo clínico e hipnoterapeuta que trabajaba en Los Ángeles
(California). El método que utilizaba Callahan tenía todas las cualidades que Gary Craig
buscaba: era rápido, eficaz y obtenía resultados concretos y duraderos. No obstante, como
todos nosotros, Gary Craig también tuvo que superar muchas dudas para llegar a creer
que este método podía curar por completo las fobias, las adicciones o los traumas en
pocos minutos y gracias a estímulos en el cuerpo. Pero esto no bastaba para acabar con la
curiosidad insaciable de Gary Craig. Vio muchos videos, se inició en el método y acabó
por admitirlo: ¡Funciona! Era un método totalmente revolucionario. Hasta el momento
ninguna otra técnica había obtenido unos resultados tan buenos.
La inspiración revolucionaria del doctor Callahan
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Gracias a una sesión terapéutica en 1980, el doctor Roger Callahan descubrió
intuitivamente que estimular los puntos meridianos podía transformar las emociones
negativas.
La curación instantánea de Mary
Tras un año, Mary se decidió a acudir al doctor Roger Callahan con la esperanza de
superar un problema que le complicaba extremadamente la vida cotidiana, su
fobia al agua. El simple hecho de ducharse o bañarse la sumergía en un estado de
ansiedad extremo. Y ya no hablemos de acercarse a una piscina. Lo había probado
todo, había visitado un montón de psicólogos, pero en diecisiete años de
tratamiento, aún no había conseguido superar su fobia.
Ese día en la consulta de Roger Callahan, Mary volvió a describir su fobia ante el
terapeuta y recordó el dolor de barriga que le provocaba el miedo. En ese
momento Roger Callahan pensó en la acupuntura. Tuvo la idea de decirle a Mary
que estimulara el punto meridiano del estómago, situado justo debajo del
ombligo, mientras él seguía hablando. El terapeuta pensó que equilibrando el
sistema energético conseguiría aliviar el dolor de estómago. Los resultados
superaron todas sus expectativas. Mary exclamó de repente: «¡Me he curado!».
El terapeuta, escéptico, le pidió si podía mostrarle que se había curado realmente.
Mary se precipitó decidida hacia un jardín en el que había una piscina. Se lanzó al
agua y se mojó la cara, feliz por haberse liberado, ante la mirada del terapeuta,
que estaba tan sorprendido como ella. Esa sesión la curó definitivamente de su
fobia.
La terapia del campo mental
Esta intuición revolucionaria que consiste en estimular los puntos meridianos
concentrándose en el problema abriría, más adelante, un nuevo campo terapéutico. Lo
ocurrido con Mary impulsó al doctor Callahan a explorar esta pista terapéutica y a
probarla con sus pacientes. En primer lugar, preparó unas secuencias muy precisas para
estimular los puntos meridianos. El método recibió el nombre de TFT (thought field
therapy, es decir, terapia del campo mental): al concentrarse en su problema, el paciente
se rodea de un campo mental específico directamente conectado a las emociones, a las
tensiones físicas y a los pensamientos asociados, así como al campo eléctrico del cuerpo.
De este modo, golpeando suavemente el punto meridiano apropiado, la energía se libera,
y también todo lo relacionado con ese campo.
El doctor Callahan probó el método TFT con un gran número de individuos y se dio
cuenta de que el método no sólo podía combatir las fobias, sino que también trataba los
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traumas, las depresiones, las adicciones y todo tipo de emociones negativas. También
descubrió cómo podía eliminar las posibles resistencias al tratamiento, a lo que llamó
inversión psicológica*, de la que hablaremos con más profundidad más adelante.
Así pues, Gary Craig por fin había encontrado lo que buscaba. Aprendió el sistema del
doctor Callahan, basado en las secuencias de estimulación de los puntos o algoritmos.
Cada algoritmo, compuesto por una serie de puntos que hay que estimular, está diseñado
para tratar un problema concreto. Así pues, hay que aprender diversos algoritmos para
poder adaptarlos al problema que hay que tratar. Gary Craig quería transmitir un método
más simple y más accesible, así que tuvo la brillante idea de simplificar el protocolo. Así
creó la EFT, en la que sólo se utiliza una secuencia y que trata cualquier problema
estimulando sólo catorce puntos.
La acupuntura china, ancestro de la EFT
Una práctica milenaria
En este apartado te invito a hacer un viaje exótico y fascinante al pasado, hasta una época
que te puede parecer hasta atrasada al lado de los tiempos modernos: nos encontramos a
finales de la edad de piedra, antes de la aparición de la escritura, hace 5.000 o 6.000 años.
En esta época nació un método terapéutico extraordinario que todavía a día de hoy
seguimos utilizando: la acupuntura.
En este apartado me gustaría rendir homenaje al inventor de la acupuntura. ¿Es obra de
un solo hombre? ¿De varios? El misterio aún sigue abierto. ¿De dónde viene este saber
tan sutil que nuestros científicos apenas empiezan a entender y a certificar?
Los datos más antiguos que tenemos de la acupuntura provienen de una obra escrita
entre el periodo de los Reinos Combatientes y la dinastía Han, entre el 475 y el 221 a.C.,
y que fue completada más adelante, Huangdi Neijing, o Canon Interior del Emperador.
Actualmente continúa siendo una obra de referencia y el libro de medicina más antiguo
de la historia. Esta obra teórica relata una conversación que el Emperador Amarillo4
(Huang Di) mantuvo con su médico, Ch’i Po, sobre la salud. En esta recopilación de
nueve tomos, se habla mayoritariamente de la acupuntura que los chinos utilizaban para
curar los problemas funcionales.
El descubrimiento de un sistema
La acupuntura consiste en estimular los puntos del cuerpo distribuidos a lo largo de los
conductos llamados meridianos por los que circula la energía llamada qi o chi, en chino.5
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Se llegó a un consenso para fijar el número de puntos a 361. Los puntos se estimulan con
agujas —del latín acus, igual que pinchar viene de la palabra latina pungere—, pero
también haciendo presión con los dedos (acupresión), a veces se masajean, y otras veces
se usa la moxibustión (calor que emiten dos conos de artemisa). Tao Yin, una obra que
data del 530 a.C., describe estas prácticas, que servían para eliminar las toxinas y
rejuvenecer el organismo.
¿Cómo pudieron descubrir con tanta precisión el sistema energético del cuerpo y sus
puntos meridianos los chinos de esta época? Ahora, la ciencia, que recientemente los ha
fotografiado con cámaras térmicas, ha demostrado que los esquemas que planteaban los
antiguos chinos son reales. ¡Es increíble! Los puntos y el sistema grabados por la cámara
corresponden exactamente con los puntos dibujados por los acupuntores chinos de hace
siglos.
Los chinos supieron asociar los puntos a órganos específicos y a emociones: por ejemplo,
el meridiano del hígado, que empieza detrás del dedo gordo del pie y que se compone de
catorce puntos, en el que el último se sitúa sobre el pecho (uno de los puntos que se
estimula en la EFT), está conectado con la ira; el de los riñones está asociado al miedo
que recorre el cuerpo de pies a cabeza. La EFT hace que disminuya eficazmente el miedo
estimulando el punto de la clavícula situado en este mismo trayecto.
Fluidificar y estimular
La energía circula en nosotros como una red fluvial compuesta, principalmente, por doce
ríos. En el trayecto de estos meridianos hay unos puntos, más cercanos a la superficie del
cuerpo que los meridianos, que funcionan como bombas de energía. Cuando se estimula
uno de estos puntos, mejora la fluidez de la corriente energética en todo el meridiano, lo
que facilita que la información energética circule para llegar a los órganos y a las células.
Si la energía ha quedado bloqueada en uno de estos ríos, todas las conexiones que haya
en su recorrido quedarán automáticamente afectadas.
Esto nos permite entender mejor la acción de la acupuntura: estimular un punto
meridiano activa las vías nerviosas y algunas zonas específicas del cerebro; modifica el
hipotálamo, que se ocupa de segregar endorfinas que inhiben el dolor; activa la
producción de cortisol; actúa sobre el cerebro límbico, en el que residen las emociones;
regula la circulación sanguínea; tonifica los músculos; reequilibra los sistemas simpático y
parasimpático, y puede tener un efecto antidepresivo y ansiolítico.
En cinco milenios es evidente que la acupuntura ha evolucionado. El sistema de
meridianos ha ido aumentando con más y más puntos, y las herramientas del acupuntor
se han perfeccionado (¡por suerte nuestra!): después de los punzones de piedra (¡qué
24
dolor!) y tras las agujas de hueso y de bambú, se inventaron las agujas de cuero y,
finalmente, las de metal.
En Europa empezamos a oír hablar de los meridianos hacia el siglo xvii gracias a las
mentes más abiertas y curiosas. Entre ellas había la del diplomático francés George
Soulié de Morant (1878-1955), el primero que se inició en la acupuntura en China y que
difundió este saber de una forma convincente.
La ciencia avala los meridianos de la acupuntura
•
Gracias a los avances tecnológicos, por fin se pudieron comprobar
científicamente los efectos de la acupuntura. En 1950, el científico Yoshio
Nakatani descubrió que el flujo eléctrico de los puntos meridianos era superior
al de los tejidos circundantes. Más adelante, otros estudios confirmaron esta
hipótesis, sobre todo los de Pruna Ionescu-Tirgoviste en 1990. Por su lado,
Serge Marchand, profesor de neuropsicología e investigador, demostró que
estimular estos puntos creaba un efecto analgésico y que el sistema nervioso
estaba conectado con estos puntos. Gracias a Hélène Langevin, directora del
centro Osher de medicina integrativa de Harvard, también descubrimos que el
tejido de la piel y de los músculos es más denso en los meridianos.
• En 2004 la Universidad de Harvard demostró que inserir una aguja en el punto
que alivia las náuseas activa las zonas del cerebelo implicadas en su aparición.
•
En abril de 2005, un equipo de investigadores alemanes del Instituto
internacional de biofísica consiguió fotografiar el sistema energético del cuerpo
mediante una cámara térmica capaz de grabar a través de la piel los rayos
infrarrojos que emite el cuerpo en función de su temperatura: se correspondían
exactamente con los puntos meridianos que los chinos fijaron hace 5.000 años.
•
En mayo de 2010, un equipo de neurocientíficos del centro médico de la
Universidad de Rochester, en Estados Unidos, dirigido por Maiken Nedergaard,
probó la acupuntura en ratones y confirmó que al estimular los puntos
meridianos, su nivel de adenosina (una molécula antidolor) aumentaba hasta
veinticuatro veces en relación con el nivel anterior al tratamiento con agujas. Se
hizo visible que los ratones habían sentido un alivio notable del dolor.
•
Además, todos estos estudios demostraron los efectos beneficiosos de la
estimulación de los puntos meridianos con el método de la EFT.
Los otros métodos que han inspirado a la EFT
De la antigua China, ahora volvemos a nuestra época moderna, en la que florecen las
25
nuevas técnicas terapéuticas como si se tratara de una primavera excepcionalmente
copiosa. A veces algunos nuevos métodos desaparecen muy rápidamente, otros pasan
desapercibidos y otros echan raíces en el jardín y crecen por encima de otras plantas,
como la EFT y la kinesiología aplicada.
La kinesiología aplicada de George Goodheart
La kinesiología aplicada (en inglés, applied kinesiology) es una de las prácticas que han
complementado la EFT con sus matices y sutilezas. Creada en la década de 1960 por un
quiropráctico americano, George Goodheart (1918-2008), la kinesiología aplicada nació
de las observaciones que hizo en pacientes que sufrían distorsiones posturales. Además,
un órgano disfuncional podía provocar el debilitamiento de un músculo, y hasta el
surgimiento de emociones, hasta el punto que ese músculo era incapaz de resistir una
fuerza ejercida en él. El doctor Goodheart entendió que los músculos reaccionan
instantáneamente a los estímulos, tanto si son físicos como bioquímicos o mentales. A
partir de esta constatación, ideó un método para poner a prueba los músculos que le
permitió obtener información sobre el estado del paciente. H. y F. Kendall describieron
estas pruebas en la década de 1940.
El test muscular se hizo muy popular, pero a diferencia de lo que creen algunos, no se
limita a interrogar al cuerpo y a comprobar su respuesta efectuando presión sobre un
brazo levantado para probar su resistencia. En realidad el test muscular sigue un
protocolo específico y unos criterios muy precisos. La técnica inventada por George
Goodheart es compleja e incluye manipulaciones articulares y craneales, pruebas
musculares, consejos nutricionales y hasta estimulación de puntos meridianos. Como ves,
en esta técnica volvemos a encontrar características de la acupuntura, que el doctor
Goodheart supo integrar con acierto en la kinesiología aplicada utilizando un ligero
golpeteo que la EFT ha tomado prestado.
La kinesiología conductista de John Diamond
Siguiendo los pasos de George Goodheart, en 1970 un psiquiatra australiano, John
Diamond, desarrolló la kinesiología conductista. En 1985, publicó Life energy, donde
describe el vínculo entre los órganos y las emociones. Fue uno de los primeros psiquiatras
en admitir la existencia de un cuerpo energético. Descubrió que cuando se daban
golpecitos en los puntos del timo a la vez que se pronunciaban frases positivas los
problemas emocionales desaparecían. Diamond tan sólo se encontraba a las puertas de
una ciencia que no ha dejado de crecer, la psicoenergética, o terapia basada en los
meridianos (MBT).
26
Recuerda, ya conoces cuales son los eslabones siguientes: Roger Callahan y, más
adelante, Gary Craig, cuyo trabajo se convirtió en un trampolín para los nuevos métodos
de curación actuales.
Una familia que se va ampliando
Un buen método es un método que evoluciona. La EFT ha cambiado mucho desde el
momento en que nació, pero sigue siendo simple, eficaz y todavía más rápida. El
protocolo inicial menguó y fue nutriéndose con nuevos elementos, sobre todo extraídos
de la PNL que Gary Craig practicaba. Gracias a internet, Gary Craig pudo difundir su
método y lo puso a disposición de todos mediante un manual gratuito y videos de
demostración.6 Junto a él, muchos otros expertos en EFT contribuyeron a difundir el
método en el sitio web de Gary Craig compartiendo sus experiencias con total
transparencia.
La familia de las terapias psicoenergéticas se va ampliando regularmente, por lo que hoy
cuenta con una treintena de técnicas. Entre las más conocidas está el Quick Remap, el
TAT (técnica de acupresión Tapas), el NET (técnica neuroemocional), el Matrix
Reimprinting, el Fast EFT, el zensight...
Para los más escépticos
Las terapias psicoenergéticas no pasan desapercibidas. Despiertan el interés de la
neurociencia y de cualquier investigador en psicología que las haya estudiado
mínimamente.
Hay numerosos informes que se han publicado en revistas especializadas que
hablan de ellas. David Feinstein, un psicólogo clínico, escribió en abril de 2007
Energy psycology: theory, indications, evidence. En este estudio utilizó la técnica de
la EFT en un grupo de 5.000 personas que sufrían ansiedad. La mitad siguió un
tratamiento con medicación y diálogo psicológico, mientras que la otra mitad fue
sometida a un método psicoenergético de estimulación de los meridianos. Gracias
a los avances en imagen cerebral y al control de los neurotransmisores, se pudo
constatar que cerca del 90 % de los pacientes tratados con el método
psicoenergético experimentaron la disminución de los síntomas, un resultado
superior al del primer grupo, en el que sólo lo experimentó un 63 %. Entre el 90 %
de los pacientes curados, el 76 % nunca más sufrió ansiedad, incluso un año
después del tratamiento. Además, sólo fueron necesarias entre una y tres
sesiones para llegar a este resultado, mientras que el primer grupo lo consiguió al
cabo de unas quince sesiones.7
También se pudo comprobar la eficacia de la terapia en los casos de trastorno de
27
estrés postraumático (TEPT) y de ansiedad emocional, como se explica en el
Journal of nervous and mental disease. Un grupo de veteranos de guerra fue
dividido en dos subgrupos, cada uno fue tratado con una técnica diferente: unos
recibieron sesiones de EFT y otros sesiones de psicología estándar. Tras seis horas
de tratamiento de EFT, los investigadores constataron que el 90 % de los
veteranos ya no presentaban síntomas de estrés postraumático, mientras que en
el otro grupo sólo el 4 % había experimentado esta disminución.8 Otro estudio,
dirigido por Jean-Michel Gurret y Dawson Church, expertos y formadores en EFT,
demostró la eficacia de la EFT aplicada a las víctimas del terremoto de Haití.9
28
4. El Emperador Amarillo es un mítico soberano considerado el padre de la civilización china que vivió entre el
2698 y el 2589 a.C.
5. El qi o el chi, traducible por «soplo», «vapor» o «aire», describe una energía sutil (en la que la respiración
desempeña un papel muy importante) que lo anima todo y da ritmo a la vida.
6. Este manual ya no está disponible de forma gratuita por internet, sino que se ha convertido en una obra de
referencia: Le Manuel d’EFT, de Gary Craig, op. cit.
7. David Feinstein, Donna Eden, Gary Craig, The promise of energy psychology, Jeremy P. Tarcher, 2005.
8.
<http://journals.lww.com/jonmd/Abstract/2012/10000/The_Effect_of_Emotional_Freedom_Techniques_on.12.aspx
9. <www.ifpec.org/ressources/>
29
Capítulo 2
30
Los principios de la EFT
Índice de contenidos
• El ser holístico
• La energía en el corazón de la vida
• Quererse y aceptarse
El ser holístico
Cuerpo, energía, emoción
En la antigua China decían que cualquier dolor, físico o psíquico, tiene su origen en una
obstrucción de la circulación del qi en un lugar concreto del cuerpo.10 La EFT se
fundamenta sobre este principio holístico*: la causa de cualquier emoción negativa es una
perturbación del sistema energético corporal.
Esta perturbación en el flujo energético de nuestro cuerpo puede compararse con un
cortocircuito eléctrico que provocaría chispas (emoción negativa). Si el flujo energético
interno se restablece, las emociones negativas desaparecen. Este procedimiento es el que
llevó a cabo el doctor Callahan al estimular el punto meridiano del estómago de Mary
mientras ella se concentraba en su miedo al agua. La estimulación del punto meridiano
del estómago, relacionado con la emoción del pánico de Mary, hizo fluir la energía
bloqueada y, al mismo tiempo, hizo desaparecer el miedo.
La EFT libera las emociones, pero con ellas los pensamientos, las imágenes y las
sensaciones físicas asociadas. Supongamos que quieres tratar la ira que te ha provocado la
actitud injusta de tu madre. La ira que sientes está relacionada con la situación que la ha
generado (la imagen que tienes de ella), con un pensamiento (tu madre es injusta) y con
una sensación física (un nudo en el estómago). Cuando la emoción desaparece, al mismo
tiempo la sensación física y los pensamientos se tranquilizan.
31
El cuidado holístico
Esta interacción espontánea de todas las dimensiones de nuestro ser constituye la clave
para obtener resultados rápidos y permanentes. Cada vez somos más conscientes de que
esta concepción es una verdad que hay que tener en cuenta en los cuidados terapéuticos,
volviendo a las raíces de un saber milenario. El acercamiento holístico (del griego holos, la
totalidad) empieza a inscribirse poco a poco en la medicina alopática. Además, sabemos
que el estrés excesivo provoca desajustes físicos como el dolor de barriga, de espalda,
tortícolis, insomnio... También sabemos que estados positivos como la alegría o el amor
relajan el cuerpo, que está menos expuesto a las enfermedades. A día de hoy ya no se
puede negar la dimensión emocional y psicológica que tienen los tratamientos de
desajustes físicos, sean los que sean. Sí, estamos presenciando el nacimiento de una nueva
era terapéutica.
La energía en el corazón de la vida
Todo es energía
Todo es energía, tanto el ser humano, los animales y las plantas como los objetos, la silla
en la que estás sentado, tu mano y hasta este libro. Este principio cada vez está siendo
más aceptado, gracias a los descubrimientos de la física cuántica. Nuestro cuerpo está
constituido por millones de partículas de luz, los fotones, que intercambian
constantemente información con nuestro entorno, que también está formado por esta
misma energía. Nuestros pensamientos también están formados por energía, mesurable
gracias al magnetoencefalograma (MEG).
Hace mucho tiempo, los chinos ya descubrieron esta energía, y la llamaron qi o chi. Los
japoneses la llaman ki, y los indios, prana. La energía de fuerza vital siempre ha estado
aquí, en nosotros y a nuestro alrededor. Aunque ahora la ciencia moderna la haya
rebautizado con el nombre de bioelectricidad, campo electromagnético o campo
cuántico, sigue siendo la misma energía.
El hombre que nos hizo abrir los ojos a esta realidad fue el físico alemán Fritz-Albert
Popp. En la década de 1970, Popp creó una máquina capaz de medir la emisión de
fotones con la que descubrió que todos los organismos vivientes emiten luz. Nuestro
ADN funciona como una antena que capta la información en forma de energía y la
transmite a las células. Más adelante, otros investigadores profundizaron en la teoría. En
1974, el doctor Vail P. Kaznacheyev, del Instituto de Medicina Clínica y Experimental
de Novosibirsk, en Rusia, descubrió que las células se comunicaban entre ellas gracias a
32
los fotones. Los estudios dirigidos por Gary Schwartz, un psicofisiólogo de la
Universidad de Arizona, demostraron que la intención de curación ya crea en el cuerpo
ondas luminosas más ordenadas.
Un nuevo paradigma
Así pues, si estamos hechos de energía, y de la misma energía de la que se compone todo
lo que existe, y esta energía está en constante conexión, la separación se convierte en
ilusoria. Somos seres holísticos, y formamos un único ser con todo lo que existe.
Estas teorías se estudian profundamente, en particular, en el terreno terapéutico. En
noviembre de 2010 se organizó en Aix-en-Provence el primer congreso sobre terapias
cuánticas, que reunió a médicos y científicos, como el profesor Luc Montagnier, premio
Nobel de Medicina. En el terreno terapéutico, esta concepción revolucionaria abre un
campo extraordinariamente prometedor y cuestiona particularmente la curación a
distancia, que, gracias a estos descubrimientos, está a punto de ser avalada
científicamente.
Polaridades energéticas invertidas y autosaboteadas
La eficacia de la EFT reside en la capacidad de restablecer el flujo natural de la energía y,
por lo tanto, de todo el ser. Este método también puede tratar la IP (inversión
psicológica), que se produce cuando nos resistimos a un cambio o curación.
Gary Craig explica esta noción comparándola con el sistema electrónico: si ponemos las
pilas de cualquier aparato al revés, la corriente no puede circular. La EFT prevé una fase
preparatoria para eliminar este riesgo colocando las pilas en el sentido correcto.
Esta fase consiste en golpear suavemente el punto kárate (en el canto de la mano)
repitiendo una fórmula específica: «Aunque tengo este problema, me quiero y me
acepto». Este punto está relacionado con el meridiano del intestino delgado, que tiene la
función de recibir los alimentos y de transformarlos para que sean asimilables disipando,
a su vez, las oposiciones inconscientes al cambio. Además, la fórmula «Aunque tengo este
problema, me quiero y me acepto» nos ayuda a liberar las resistencias, porque
aceptándonos y queriéndonos nos autorizamos a ser curados, como descubrirás a
continuación.
Quererse y aceptarse
El poder de las palabras
33
La primera vez que le pido a un paciente de mi consulta que repita «Me quiero y me
acepto», algunos se sienten incómodos. Aunque parezca anodina, esta frase nos plantea
un desafío que parece mucho más inalcanzable de lo que es: conseguir aceptarse y
quererse por completo e incondicionalmente. Realmente no hemos aprendido a
querernos, sino que buscamos que nos quieran, pensamos en querer a los demás, pero
querernos a nosotros mismos nos parece incongruente, incluso narcisista. Sin embargo ¡es
la clave de nuestra plenitud!
Esta fórmula utiliza el poder de las palabras, que tienen una influencia real en nuestro
cuerpo. Un empresario e investigador titular de un doctorado en medicina alternativa de
Yokohama, Masaru Emoto, tuvo la idea de congelar el agua poniendo etiquetas con
palabras como amor, gratitud o incluso idiota u odio dentro de los recipientes con agua.
Finalmente fotografió los cubitos de agua y descubrió, sorprendido, que las moléculas de
agua congelada con las etiquetas positivas mostraban una estructura molecular coherente,
armoniosa y organizada, mientras que el agua congelada con las etiquetas negativas
presentaba una estructura caótica e incoherente.11 Teniendo en cuenta que estamos
hechos de agua en un 70 %, podemos entender perfectamente cómo afectan las palabras a
nuestras células.
Meditar en la energía del corazón para amarse y aceptarse
Respira profundamente y con tranquilidad varias veces. Al final de cada espiración,
centra tu atención en la zona del corazón. Siéntelo, nota cómo palpita, y sigue
respirando concentrándote todavía más en tu corazón. Siente cómo se abre como
una flor. Para amplificar la sensación, piensa en alguien a quien quieras mucho.
Siente cómo esta energía crece y crece y te invade todo el cuerpo, impregna todas
tus células.
Dedica unos minutos a observar esta sensación y a analizarla.
Cuando sientas que puedes abrir el corazón, haz que esta energía resplandezca fuera
de ti, a tu alrededor en la habitación, más allá de las paredes y, finalmente, en todas
direcciones hacia el infinito. Piensa que eres como un sol radiante y que tu corazón
es el centro.
A continuación, practica adentrarte en esta energía a lo largo de tu día, en casa con
tu familia, en el trabajo con tus compañeros, y en cualquier otro momento.
Antes de practicar la EFT, te aconsejo que empieces adentrándote en esta energía del
corazón, ya que amplifica los resultados de la sesión.
34
El poder del corazón
El «cerebro del corazón» es una expresión acuñada por el neurocardiólogo J. Andrew
Armour, de la Universidad de Dalhousie, en Canadá, que en 1991 investigó con
profundidad el corazón para devolverle la importancia que se merece. En efecto, estudios
recientes han demostrado que el campo electromagnético del corazón es 5.000 veces más
fuerte que el del cerebro, y que por lo menos se expande hasta cuatro metros. Una vez
más podemos rendir homenaje a la medicina tradicional china por haber tenido, hace
millones de años, la intuición de que el corazón (shen) es el centro, el órgano que se
ocupa de las emociones, de la consciencia, de la mente y del psiquismo.
El corazón está formado por un sistema de diferentes tipos de neuronas, idéntico al que
está en el cerebro. Actúa independientemente del cerebro y le envía directrices mediante
los intermediarios del nervio vago y los situados en la columna vertebral. Actualmente
sabemos que los mensajes neuronales del corazón afectan a la actividad del córtex, de
donde emana el pensamiento «superior» que se ocupa del razonamiento. El corazón
también tiene influencia sobre la actividad de la amígdala, de donde emanan las
emociones.
Así pues, realmente el corazón y las emociones están estrechamente relacionados. En las
investigaciones del Instituto Hearthmath de Colorado se observó que el campo cardíaco
variaba según el estado emocional. Las ondas de las personas estresadas, con ansiedad o
enfadadas oscilan de arriba abajo en la gráfica, y sus palpitaciones cardíacas son
irregulares. Por el contrario, los individuos calmados y positivos tienen un ritmo cardíaco
coherente y armonioso. Según los trabajos del doctor J. Andrew Armour y su equipo de
la Universidad de Montreal, el sentimiento del amor nos hace segregar oxitocina, por lo
que la tensión arterial disminuye y liberamos anticuerpos.
El amor contagioso
Otros estudios también han demostrado que las personas de nuestro alrededor notan el
campo electromagnético de nuestro corazón, lo que puede influir en su actividad cerebral.
Las pruebas de estos estudios se realizaron gracias a grabaciones electroencefalográficas.
En el momento en el que estamos en contacto con otras personas, nuestros millones de
neuronas intentan conectarse a las de los demás. Así pues, ¿si estamos enamorados
podemos crear efectos calmantes en los demás? Estos estudios confirman científicamente
los efectos beneficiosos del amor incondicional o de la compasión sobre los demás y
también sobre uno mismo. Cuando practiques la EFT, debes ser consciente de ello, y
cuando pronuncies la fórmula «Me quiero y me acepto», acuérdate de sentir todas las
implicaciones que ello comporta.
35
10. Jean-Marc Kespi, L’Homme et ses symboles en médicine traditionnelle chinoise, Albin Michel, 2002, p. 302.
11. Masaru Emoto, El poder curativo del agua, Obelisco, 2006.
36
Capítulo 3
37
Las emociones
Índice de contenidos
• Una relación agitada
• ¿Amigas o enemigas?
• La toxicidad del estrés
Una relación agitada
«Sin emociones es imposible transformar las tinieblas en luz.»
CARL GUSTAV JUNG
Llegan sin rechistar y a veces se van igual que han venido, pueden sobrepasarnos o
irritarnos, y son tan fluctuantes como las olas del mar. Son imperceptibles y a veces tan
poderosas que se convierten en incontrolables. La palabra emoción describe a la perfección
toda esta dimensión de nuestro ser: deriva del latín emovere, e- significa ‘sin’, y movere,
‘mover’. Las emociones hacen que el cuerpo y los pensamientos se muevan y nos incitan a
actuar. Son la materia prima que utilizaremos en la EFT para rencontrar el equilibrio del
cuerpo y de la mente.
Un lenguaje universal
Las emociones intrigan y confunden, y a su vez plantean un montón de preguntas. Los
psicólogos coinciden en los puntos siguientes: una emoción es una reacción a una
situación exterior (contacto, interacción con los demás, visión, temperatura, sabor, olor...)
o a un estímulo interior (recuerdo, hambre, enfermedad, pensamiento, dolor...).
Inmediatamente las emociones provocan reacciones encadenadas en el cuerpo: sensación
de calor, escalofríos, temblores, palpitaciones, sonrojo, aceleración del pulso o distensión
profunda... Son herramientas de adaptación al entorno que generan acciones de tres
tipos: cognitivo (cambios de estado mental, el sentimiento subjetivo, la emoción misma,
la intensidad sentida), conductual (la acción de huir o de agredir, por ejemplo, la postura
38
que adoptamos, el tono de voz...), y psicológico (temblores, expresión facial,
transpiración...).
Emociones universales
En 1872, Charles Darwin puso las bases del estudio sobre las emociones al publicar
La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. Según Darwin, las
emociones son innatas, universales y comunicativas. Tienen que ver con nuestra
capacidad de adaptación y nuestro instinto de supervivencia. Darwin estaba
convencido de que las emociones están conectadas al sistema nervioso, pero en
sus tiempos no pudo demostrarlo.
A principios del siglo xx, otros estudios más avanzados, como el del fisiólogo
Walter Cannon, demostraron la conexión entre las emociones, las hormonas y el
sistema nervioso autónomo. El psicólogo estadounidense Paul Ekman, que siguió
a Charles Darwin, fue uno de los primeros en admitir la universalidad de las
emociones. En 1967 y 1968 inició una serie de investigaciones. Para hacerlo, se
adentró en una tribu de Papúa Nueva Guinea que nunca había tenido contacto
con el mundo exterior y pidió a los miembros que observaran unas fotografías con
rostros de personas que estaban experimentando diferentes emociones. Pudo
constatar que los miembros de la tribu entendían la emoción que se expresaba en
cada fotografía. También hizo el procedimiento a la inversa, les fotografió y
mostró sus rostros a los estadounidenses, quienes también reconocieron sus
emociones.
Es verdad que las emociones son características de cada uno, pero parece ser que las
manifestaciones físicas que acompañan a las emociones son comunes en todos los seres
humanos, sea cual sea su cultura u origen. Por ejemplo, si te digo: «El corazón me va a
mil por hora, me tiemblan las piernas, no puedo parar de sudar y sólo tengo ganas de
huir», ¿cuál es la emoción que estoy describiendo? El miedo. ¿Y si te digo «Me arde la
cabeza, tengo el ceño fruncido, el cuerpo en tensión y los puños cerrados»? La ira. ¿Y qué
me dices de esta emoción: «Las lágrimas me bailan por las mejillas, me siento cansado,
me pesa la cabeza y tengo el corazón partido»? Seguramente me dirás que acabo de
describir el sentimiento de la tristeza.
Así pues, podemos leer las emociones de los demás como si se tratara de un libro, aunque
esa persona no pertenezca a nuestra cultura. Por eso las emociones pueden ser un medio
de comunicación entre nosotros: muestran lo que sentimos para incitar a los demás a
responder adaptándose a ello. Por ejemplo, las manifestaciones del miedo se interpretan
como un «No te acerques a mí», o cuando manifestamos ira, estamos diciendo: «Ve con
cuidado, estas sobrepasando mis límites».
39
Compartir las emociones
Reúnete con tus amigos y haced una selección de fotos positivas y fotos negativas.
Describid lo que veis. ¿Todos veis las mismas emociones?
Mira una película con tus amigos y dale a la pausa cuando los personajes
experimenten alguna emoción fuerte. Describid cada uno lo que sentís y comparad
vuestras impresiones.
El cerebro emocional
La parte del cerebro que más implicada está en el proceso de las emociones se llama
cerebro límbico, también llamado comúnmente cerebro emocional. Situado en la base de los
dos hemisferios, debajo del neocórtex, está compuesto en su mayoría por el tálamo, el
hipocampo, la amígdala y el hipotálamo. El cerebro límbico, a su vez, es el centro
emocional, pero también la sede de la memoria, de las capacidades de aprendizaje y del
sentido olfativo: así pues, nuestras reacciones emocionales están directamente
relacionadas con nuestras experiencias, nuestros recuerdos y con el olfato, lo que previene
futuros peligros y afecta a nuestras capacidades de aprendizaje (el placer es fundamental
para aprender).
¿Qué pasa exactamente cuando vivimos una experiencia, sea la que sea? La situación que
han percibido nuestros cinco sentidos queda almacenada en el tálamo. A continuación, la
información circula por la amígdala (la guardiana de nuestra supervivencia en el corazón
del cerebro límbico) hacia las áreas corticales del cerebro que conciencian estos estímulos.
La amígdala descodifica estos datos y los envía directamente al conjunto del lóbulo
temporal y occipital. Si hay peligro, el sistema nervioso autónomo y el hipotálamo
provocan una reacción física inmediata. Si la amígdala está dañada, la evaluación del
peligro queda perturbada y el individuo no puede actuar de un modo adecuado a la
situación. Por este motivo el miedo y la ansiedad se especifican en la amígdala.
El hipotálamo (que en griego significa ‘la cámara de debajo’) es la biblioteca de los
recuerdos. Entra en los circuitos para enviar informaciones relacionadas con los
recuerdos: la amígdala se basará en esta información para decidir hasta qué punto los
estímulos son una amenaza, y luego guiará la información por las células del cuerpo. Por
este motivo, si nos hemos quemado una vez, el recuerdo de este dolor y la emoción
asociada a él, el miedo, nos mantendrán alejados de las llamas la próxima vez. Así mismo,
si has sido agredido en un aparcamiento soterrado, volverás a sentir la misma ansiedad
cada vez que te acerques a ese lugar. Los fisiólogos Walter Cannon y Philip Bard
confirmaron la influencia del hipotálamo sobre las conductas provocadas por el miedo y
40
la agresividad al observar los circuitos cerebrales implicados en estas emociones.
El neurobiólogo estadounidense Josep LeDoux, por su lado, demostró que existen dos
circuitos, uno consciente y otro inconsciente. El primero va desde el oído al tálamo y a la
zona del córtex cerebral, donde tomamos conciencia de las emociones; el otro va
directamente del tálamo a la amígdala sin pasar por el córtex (sede de la lógica y del
análisis). Por este motivo chillamos de miedo cuando un amigo se esconde detrás de una
puerta para gastarnos una broma incluso antes de reconocerle. Este reflejo inconsciente
nos protege: tomarnos un tiempo para reflexionar podría ser fatal en algunas situaciones.
Puntualización
Las personas sentimos las emociones de distinta manera en función de nuestras
experiencias, de nuestras percepciones, del humor e incluso de nuestro sexo.
Según algunos estudios, las mujeres son más emotivas que los hombres porque
están más sujetas a variaciones hormonales.
¿Amigas o enemigas?
Mantengamos la calma
Como acabamos de ver, el miedo tiene la misión de asegurar nuestra supervivencia. Nos
incita a ser prudentes, a huir o a atacar. En cambio, la ira nos dinamiza para defendernos
mejor... Así pues, ¿las emociones son nuestras amigas o nuestras enemigas? No voy a
negar que temblar, tener un nudo en el estómago o la respiración bloqueada son
sensaciones desagradables y es comprensible que queramos evitar a cualquier precio estos
estados. Así pues, calificamos de negativas las emociones con síntomas desagradables, y
de positivas, cuando los síntomas son agradables.
Esta clasificación, sin embargo, depende de cada uno. Quizás un artista encontrará que es
agradable sentir tristeza o nostalgia, mientras que el jefe de una empresa hiperactivo
considerará que esta misma sensación es negativa. Para algunos el miedo es un motor que
les impulsa a actuar, para otros, un obstáculo paralizador. A menudo tendemos a rechazar
estas emociones negativas que no nos gustan, a huir de ellas porque creemos que así
desaparecerán. Sin embargo, no desaparecen, sino que se acumulan en alguna parte de
nosotros y crean tensiones y nudos. Cuanto más las rechazamos, más fuertes se hacen,
como las olas gigantes provocadas por fuertes corrientes contrarias. ¿Qué tenemos que
hacer, pues? Reconocerlas y liberarlas, lo que haremos con la EFT a lo largo de este libro.
Las palabras y los males
41
Reconocer las emociones es el primer paso para gestionarlas mejor. Cuando utilizamos la
EFT, es muy importante empezar por definir muy bien las emociones que sentimos y
escoger las palabras precisas.
Si una emoción se describe con precisión, es más fácil evaluarla con rigor, lo que nos
permite escoger la respuesta que se adapte más a esa emoción, ya que no nos liberamos
del mismo modo del terror que de la aprehensión. En la próxima parte veremos cómo se
debería describir un estado emocional.
Describir bien las emociones
¿Con qué otras palabras podríamos definir las diferentes emociones que sentimos?
Emociones
Miedo
Matices
Aprehensión, inquietud, pánico, terror, pavor, temor,
ansiedad, angustia, espanto, horror, susto.
Ira
Tristeza
Aversión
Culpabilidad
Alegría
Impotencia
Sorpresa
A continuación, clasifica las palabras que has escogido según la intensidad, de la
menos fuerte a la más fuerte.
Al final del libro, en el anexo, encontrarás el solucionario de la tabla (véase la página
167).
La toxicidad del estrés
Reacciones desproporcionadas
Las emociones sólo se vuelven tóxicas cuando provocan acciones o manifestaciones físicas
desproporcionadas en una situación determinada. Si nos encontramos ante un tigre en
medio de la jungla, es normal que salgamos corriendo por piernas, pero reaccionar de la
misma manera ante una sonrisa, evidentemente, es excesivo. Además, si esta emoción se
repite frecuentemente, acaba creando desórdenes en el cuerpo, a veces, hasta problemas
42
graves de salud. Lo mismo pasa con el estrés continuo, que puede acabar en el famoso
burn out, bien conocido por nuestros contemporáneos.
El cuerpo se queja
¿Por qué llegamos a este punto? Porque no sabemos interpretar las señales que nos envía
el cuerpo: el cansancio, el dolor en la nuca, el nudo en el estómago... El famoso estrés que
todo el mundo tiene ahora es la máxima expresión de toda esta negligencia. Emociones
reprimidas, negación de la fatiga, tensamos demasiado la cuerda, hasta que acaba
rompiéndose. En vez de responder a las necesidades del cuerpo y de la mente, nos
añadimos aún más pensamientos negativos: «Ya estamos, ya vuelvo a tener torticolis,
como siempre, justo ahora que tengo tanto trabajo. Siempre igual...». Mientras que el
cuerpo realmente nos está diciendo: «Estás muy bloqueado con tus preocupaciones,
descansa un poco y ocúpate de ti».
Y el cuerpo multiplica las alarmas, genera transformaciones químicas que acaban
bajándonos las defensas, bloqueándonos la respiración y contracturándonos los músculos.
Incluso puede que tengamos dolor de barriga, de espalda o migrañas, lo que todavía sería
peor para el cuerpo. Las reacciones desproporcionadas también provienen de recuerdos
del pasado que se hacen más fuertes cada vez que aparece una contrariedad o cada vez
que los recordamos, como si fueran una llave que puede reabrir la puerta tras la que se
esconden las viejas heridas, una palabra, un gesto o un contexto determinado pueden
hacer estallar la bomba de relojería. Más adelante, aprenderás a desactivar la bomba con
la EFT y a reencontrarte con tu libertad emocional.
A veces superamos el estrés y descubrimos nuevas capacidades, y otras veces es él el que
nos supera. ¿Es la enfermedad del siglo? Según un estudio del Instituto Americano del
Estrés, entre el 75 % y el 90 % de los pacientes acuden a una consulta por razones de
estrés.12
Puntualización
La palabra estrés proviene de la palabra latina stringere, que significa oprimir,
apretar. Fue utilizada por primera vez durante el siglo xvii en Inglaterra. En el
campo de la física, se utiliza para hacer referencia a una fuerte presión que se
ejerce sobre un objeto o un ser viviente. Finalmente, un joven endocrino
austrohúngaro, Hans Selye, relacionó el estrés con los dolores físicos, y así la
palabra se hizo popular. Trabajador incansable, dedicó toda su vida a estudiar este
fenómeno. De los cuarenta libros que publicó, The stress of life es el más conocido.
Estrés negativo y estrés positivo
43
El estrés, como las emociones, es una respuesta del cuerpo, que se adapta para hacer
frente a una situación que consideramos que es peligrosa. El estrés se convierte en
negativo en el momento en el que no conseguimos afrontarlo o en el que nuestro cuerpo
no se adapta a la situación a la hora de responder.
El estrés positivo es el que nos empuja a luchar y a actuar. También nos ayuda a confiar
más en nosotros mismos y a multiplicar nuestras fuerzas. Por el contrario, el estrés
negativo nos hace sentir impotentes, no somos capaces de afrontarlo, de escondernos o
de huir. Por eso el miedo a coger un avión o a hablar en público puede provocar un
pánico brutal. No obstante, el estrés crónico es el más peligroso: en estos casos la
situación estresante perdura y se repite una y otra vez de la misma manera. El cuerpo,
que está bajo mínimos, acaba agotado.
Hay muchos investigadores que han estudiado los efectos del estrés negativo. Un equipo
de neurocardiólogos de la Universidad de Harvard13 demostró que cuando sentimos
emociones negativas, las ondas cerebrales y el ritmo cardíaco se desincronizan, lo que
provoca hipertensión arterial y el desarrollo de placas que pueden tamponar las arterias.
Por el contrario, un estado emocional positivo genera una coherencia entre el ritmo
cardíaco y las ondas cerebrales. Los trabajos publicados en 1990 en la revista Psychiatric
Research demostraron que el estrés y la depresión ponen en peligro la reparación de los
cromosomas. Gracias al psicólogo inglés de origen alemán Hans Eysenck también
sabemos que el estrés excesivo puede ser hasta seis veces más tóxico que un cigarrillo, en
términos de tensión arterial y de colesterol. Además, el riesgo de una crisis cardíaca se
duplica con el estrés.
Diferentes maneras de exteriorizar el estrés
Si las manifestaciones físicas del estrés difieren enormemente entre una persona y otra,
quizás no deberíamos hablar de estrés, pues. Algunos sufrirán dolor de barriga, una
úlcera, migrañas, otros insomnios, angustias, otros hasta se sentirán hiperactivos y
agitados o agotados... Reaccionamos ante las situaciones de la vida según nuestras
experiencias, por lo que lo gestionamos todo según nuestras capacidades. Nuestros
pensamientos, nuestras experiencias, nuestros recuerdos, nuestras creencias tienen un
papel decisivo en la reacción que tenemos ante el estrés, y no tenemos el mismo umbral
de tolerancia ante los retos que nos plantea la vida.
Un factor estresante y desesperanzador para uno puede ser un factor de placer o de
motivación para otro. Por ejemplo, en ti las críticas injustas de tu jefe pueden ocasionar
insomnio o angustia durante meses, mientras que para un compañero tuyo es la ocasión
perfecta para reflexionar sobre lo que realmente desea y decidir dejar la empresa para
arriesgarse a crear su propia sociedad, mientras que tu cónyuge se muestra totalmente
44
indiferente a las mismas críticas. Estos contrastes nos demuestran que el verdadero
problema recae en tu percepción de la situación, y no en la situación por sí misma.
«Lo más importante no es lo que nos pasa, sino nuestra manera de afrontarlo.»
HANS SELYE
Parece ser que las respuestas al estrés también dependen del carácter de cada uno: si eres
extrovertido, impulsivo o combativo, tendrás tendencia a actuar con rapidez, a buscar
sensaciones fuertes, retos. En tu caso, el estrés te podría provocar infartos, hipertensión o
úlceras. Si por lo contrario eres más bien contenido, introvertido y pasivo, tienes más
probabilidades de caer en una depresión, sufrir problemas hormonales o reumatismos.
Por otro lado, las personas calmadas, optimistas y pacientes resisten mejor a los
problemas cardíacos. Los cardiólogos estadounidenses Friedman y Rosenman fueron
quienes descubrieron estas diferencias en la década de 1950 mediante varios estudios con
sus pacientes.
Además, el estrés se compone de una infinidad de emociones, por lo que a veces es muy
difícil desenredar los nudos de este caos. La EFT te ayudará. En la técnica EFT
utilizamos una escala* de evaluación de las emociones llamada SUDS (Subjective Units of
Distress Scale, o escala de unidades subjetivas de ansiedad) que evalúa la intensidad de las
sensaciones físicas o psíquicas en una escala del 0 al 10. Esto nos permite controlar los
progresos del paciente durante la sesión de EFT.
Evaluar la intensidad de las tensiones
Cierra los ojos para concentrarte mejor. Ahora intenta ser consciente de todo tu
cuerpo y notar todas sus tensiones. Evalúa la intensidad de estas tensiones en la
escala SUDS del 0 al 10. Ahora escoge un alimento que no soportes e imagínatelo:
45
evalúa el asco que sientes en una escala del 0 al 10. ¿Recuerdas la última vez que
sentiste miedo? En una escala del 0 al 10, ¿cuánto miedo sentiste?
Las vías simpática y parasimpática
El estrés es el responsable de la mayoría de nuestros males, pero también es la
manifestación de una estrategia psicológica muy importante que merece ser detallada.
A continuación observaremos qué ocurre en nuestro cuerpo cuando se produce una
situación estresante, como, por ejemplo, cuando un amigo nos menosprecia, discutimos
con nuestra pareja, se anulan las vacaciones, sufrimos un accidente de coche o nos
separamos... Sea cual sea la situación, la amígdala da la alerta al tálamo, anidado en el
corazón del sistema límbico, que a su vez da al cerebro la orden de liberar
inmediatamente la noradrenalina, mientras que los órganos y los músculos se preparan
para luchar o huir. Mientras, el hipotálamo estimula las glándulas suprarrenales (situadas
encima de los riñones) para liberar las hormonas del estrés, la adrenalina y el cortisol. La
vía de la adrenalina, llamada simpática, se abre. Es la vía de emergencia.
Ante la amenaza, un ejército de corticoides avanza por la vía sanguínea y aumenta el nivel
de azúcar. El cuerpo está preparado para correr más rápido y para obtener más oxígeno,
la respiración cada vez es más acelerada, mientras que los escalofríos nos recorren toda la
piel para levantar el vello e impresionar al adversario. Las pupilas se dilatan para percibir
mejor el peligro, el corazón late más rápido para acelerar el flujo sanguíneo, el tiempo de
coagulación de la sangre se reduce para prevenir que si sufrimos alguna herida haya
hemorragia... Los pulmones, el corazón y los músculos cogen sus armas para asegurarnos
protección. Y cuanto más dramatizamos y nos preocupamos, el cuerpo más se moviliza.
Pero el estado de emergencia no puede durar mucho más, porque si no el cuerpo sufrirá
las consecuencias. Hay que tranquilizar al organismo, y la vía parasimpática se ocupa de
ello.
Se trata de dejar de pisar el pedal de aceleración para pisar el del freno. Nos ayuda a
volver a tomar el control y a relajarnos. Gracias al sistema parasimpático las glándulas
suprarrenales liberan una multitud de glucocorticoides, principalmente de cortisol, el
gran moderador que tranquilizará los efectos de la adrenalina. La química del cuerpo se
modifica, y las funciones fisiológicas se ralentizan para ahorrar energía. Sin embargo, en
casos de estrés crónico o repetitivo, el cuerpo debe reunir muchas más fuerzas para
detener la máquina que va embalada, y el cortisol, segregado en exceso, provocará daños
físicos como el aumento de glucosa, de colesterol en sangre y causará, entre muchas otras
dolencias, problemas cardiovasculares.
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Una cuestión de equilibrio
Es muy importante responder al estrés en proporción a su intensidad, es matemático.
Resérvate momentos para descansar, pasear por la naturaleza, hacer deporte, pintar,
bailar, diviértete y sal de la rutina para volver a empezar con más fuerzas.
La clave está en escucharte y relajarte a menudo. Puedes hacerlo con la EFT, una de las
herramientas antiestrés más eficaces, ya que actúa directamente sobre el sistema nervioso
central, la amígdala y el hipotálamo.
Descubrir de dónde proviene el estrés
Determina cuál es el ámbito de tu vida más problemático para ti (profesional,
personal, familiar, material, medioambiental, el de la salud...).
Profesional
Duración y comodidad del desplazamiento, jerarquías, los
compañeros, los horarios, el tipo de contrato, traslado o
despido, falta de reconocimiento, sueldo, cantidad de
trabajo, responsabilidades, paro, presión, ambición
frenada...
Material
Falta de recursos, sensación de inseguridad, deudas,
frustraciones...
Familiar
Pareja, hijos, padres, hermanos, suegros, mudanza, luto,
separación, divorcio, problemas domésticos, parto,
reuniones familiares...
Personal
Falta de amigos, soltería, peso, edad, autoestima, sueños
y aspiraciones no realizadas, dilemas existenciales, falta de
confianza en uno mismo...
Medioambiental
Ciudad, ruido, tabaco, contaminación, accidentes,
agresiones, robos, guerras, atentados, luces, clima...
Salud e higiene
Adicciones, actividad física, alimentación, sueño,
sedentarismo...
Evalúa la intensidad de este estrés entre el 0 y el 10. Guarda esta lista para practicar
la EFT sobre estos agentes de estrés.
47
12. <www.stress.org>
13. http://www.health.harvard.edu/press_releases/relaxation-response-affects-gene-activity
48
PARTE 2
Practicar la EFT
Siguiendo las instrucciones que se especifican en esta segunda parte, conseguirás las bases
para obtener excelentes resultados con la EFT.
Empieza practicando progresivamente. Escoge primero problemas más sencillos y
observa los resultados que obtienes. Cuando veas que ya vas cogiendo práctica, puedes
probar de tratar problemas más importantes. Para obtener unos resultados óptimos, te
aconsejo que practiques el tapping entre 5 y 15 minutos cada día. Tú mismo podrás ver
muy pronto cambios positivos en todos los aspectos de tu vida. Las pequeñas
contrariedades y las grandes preocupaciones se irán desvaneciendo poco a poco para dejar
paso a una serenidad duradera. Además, estos instantes cotidianos serán como una
burbuja de oxígeno, un momento para rencontrarte contigo mismo y para ocuparte de ti.
¡Ojo! Tampoco hay que exagerar: la EFT no tiene que convertirse en una disciplina
drástica. No me cansaré de repetirlo: practícala y disfruta de ella.
Hay que tener en cuenta que la autoterapia no es lo bastante fuerte para combatir los
problemas más graves. Sobre todo no insistas si ves que el problema persiste, pues
podrías crear aún más resistencias y emociones negativas como la frustración o la
impotencia. En este caso, acude a un clínico EFT experimentado.
49
Capítulo 4
50
La receta básica
Índice de contenidos
• Las rondas EFT
• La ronda corta
• La ronda larga
• La gama de las nueve acciones
• Recapitulación
Gary Craig llamó a la estructura básica de una sesión la receta. Como explica en su
manual,14 para conseguir el resultado esperado sólo hay que combinar unos elementos o
ingredientes específicos en un orden determinado, como en una receta. Como si fuera un
bocadillo, la receta básica* completa está compuesta por dos rondas de EFT entre las
cuales se inserta la gama de nueve acciones.
La ronda corta* (versión corta del EFT) es suficiente para tratar la mayoría de los
problemas, pero es importante que también aprendas la receta completa. Te será muy útil
si la ronda corta no es suficiente.
Al principio, lo más recomendable es que sigas las instrucciones al pie de la letra. A
medida que vayas cogiendo práctica y que te sientas más seguro, puedes modificar la
receta básica añadiendo tus propios ingredientes. Más adelante aprenderás las mejores
recetas de los chefs EFT, que actualmente han adoptado todos los clínicos.
A continuación aprenderás cómo se construye una sesión EFT.
Las rondas EFT
Una ronda consiste en dar golpecitos sobre cada uno de los puntos meridianos una vez.
Por una parte, existe la ronda corta (que sólo estimula ocho puntos y el punto kárate), y
por otra está la ronda larga* (que estimula catorce puntos: los nueve puntos de la ronda
corta y cinco puntos más de la mano). En una sesión se efectúan varias rondas, una tras
51
otra, hasta que el problema tratado haya desaparecido por completo. En general, las
rondas cortas (cada una dura unos treinta segundos) suelen servir para tratar la mayoría
de problemas.
La ronda larga se utiliza cuando la intensidad de un problema no disminuye después de
varias rondas cortas. Son muy raros los casos en los que la ronda larga no consigue acabar
con los problemas.
Finalmente, si el problema persiste, hay que añadir a la sesión la etapa de la gama de
nueve acciones, que ayuda a desbloquear la energía de una manera todavía más radical.
La receta completa se podría comparar con la revisión de un coche que realiza un
mecánico meticuloso y concienzudo. En realidad no es necesario estimular todos los
puntos, pero ante la duda es mejor hacerlo.
Definir el problema
Esta etapa es fundamental, ya que nos obliga a concentrarnos en el problema teniendo en
cuenta todos los aspectos. Al analizar el problema, podemos controlarlo mejor y
eliminarlo aspecto por aspecto.
Este autoexamen es el primer paso para relativizar las cosas: si te fijas bien en la
situación, la serpiente que te ha parecido ver balanceándose en el árbol de tu jardín de
noche no es más que un cordel atado a una rama.
Hay que decir que no es un ejercicio fácil cuando el problema o las emociones son muy
intensos. Para ayudarte a realizar esta introspección, te propongo que contestes unas
preguntas y que escribas las respuestas en un folio. Más adelante podrás utilizar estas
respuestas durante la sesión de EFT para no olvidarte de ningún aspecto de tu problema.
Cuanto más definido está el problema, más eficaz es la EFT. Así que intenta ser concreto
y preciso.
Describir el problema con precisión
Definir el problema con precisión implica tener en cuenta todos los detalles. Por
ejemplo: «Estoy muy enfadado con mi superior porque me trata como si fuera un
niño, y como no me atrevo a decirle lo que pienso de su actitud, me frustro cada vez
más». En cambio, una mala descripción sería: «Estoy muy enfadado porque me
critican».
Para ser mucho más preciso va bien hacerse esta pregunta: «¿Qué sensaciones físicas
siento?».
52
Cierra los ojos y céntrate en tu cuerpo:
•
Describe la sensación física que tienes y localízala en tu cuerpo (por ejemplo:
«Estoy paralizado / Se me cierra la garganta / Tengo un nudo en el estómago /
Me tiemblan las piernas...»).
• Atribúyele una forma, un color, una temperatura.
•
¿Qué emociones sientes? Puedes decir solo una o varias (por ejemplo: ira e
impotencia, tristeza y vergüenza...).
• ¿En qué parte del cuerpo sientes las emociones?
• ¿Qué piensas ante esta situación? Esta introspección hará que te enfrentes a tus
prejuicios y a tus límites: «No puedo hacerlo / Nunca llegaré a hacerlo / Siempre
igual / Esto sólo me pasa a mí / Todos los jefes son horribles / Siempre me sacan
de quicio / El amor ideal no existe / Nadie me quiere...».
Para dar más en el clavo, puedes continuar con estas preguntas:
• ¿Cuándo empezaste a sentirte así? (Por ejemplo: hace dos años, justo después de
nacer mi hijo, cuando volví al trabajo.)
• ¿Ya habías sentido estas emociones y sensaciones? Si es así, recuerda la última y la
primera vez que las sentiste (por ejemplo: «La primera vez que sentí estas
sensaciones y emociones estaba en clase de quinto, el profesor me dijo que era un
inútil delante de toda la clase porque había sacado una mala nota»). En la sesión
tratarás esta primera vez con la EFT.
• Si el problema está vinculado a alguien o a algo (un avión, una rata, tu jefe, etc.)
fíjate en lo que te perturba más: el tono de voz agresivo, la mirada de odio, el
ruido del motor del avión, la imagen del sol que se aleja, la larga cola de la rata o
quizás su hocico afilado. Piensa en los cinco sentidos, los olores también tienen
un papel muy importante en nuestras emociones.
• ¿Cuáles son las consecuencias de este problema en tu vida actual? (Por ejemplo:
«No soporto las críticas de mi jefe, pierdo la confianza en mí mismo cuando me
relaciono con los demás, le doy vueltas y más vueltas, tengo los nervios a flor de
piel y estoy muy susceptible con mi familia y mis amigos, no me atrevo a actuar y
a tomar la iniciativa».)
• Si el problema desapareciese, ¿cómo te sentirías? (Por ejemplo: «Me sentiría vivo,
ganaría confianza en mí mismo, estaría más tranquilo y volvería a tener fuerzas
para actuar y capacidad para expresarme».)
Es probable que en la sesión EFT no se usen todas las respuestas, pero el terapeuta
te hará todas las preguntas para formarse un primer punto de visto terapéutico.
53
El caso de Mona y su fobia a los ratones
Para definir su problema con más precisión, Mona se concentra unos minutos y
luego escribe:
• ¿El problema? Tengo pánico a los ratones, tanto si están realmente ante mí
como si los veo en una foto.
•
¿Síntomas físicos? Se me corta la respiración, me quedo paralizada, chillo y
tiemblo. Quiero huir con todas mis fuerzas, pero no puedo, soy incapaz de
mover las piernas. Pesan un montón y son como piedras. Me duele la barriga.
• ¿Las emociones? Me dan mucho miedo y asco, me siento impotente y frágil
aunque sepa que es un animal pequeñito. Me da miedo que me toque, como si
me fuera a morir.
• ¿Pensamientos o frases? No entiendo nada, es exasperante. No me gusta ser
así. Soy ridícula. Soy incapaz de controlarme. Algo dentro de mí no va bien.
• ¿La última vez que sentí esto? En las vacaciones de verano en la cocina de casa
de unos amigos en la montaña. Estaba preparando una ensalada cuando un
ratón salió corriendo entre mis piernas. Lo dejé todo y me puse a chillar y a
correr hacia fuera. Me sentí avergonzada y aterrorizada.
•
¿La primera vez? Tengo miedo de los ratones desde que era pequeña. La
primera vez que vi uno tenía seis años, estaba jugando en el desván de mis
abuelos. Estaba rebuscando en un baúl de juguetes y de repente noté cómo se
movía ese animalillo y me rozaba la mano. Me puse a chillar pero nadie me oyó
porque todo el mundo estaba en el jardín. Bajé tan rápido las escaleras que me
caí. Me torcí el tobillo y chillé de pánico y de dolor. Mis abuelos corrieron hacia
mí y me encontraron tumbada al final de los escalones. Jamás volví a pisar ese
desván.
• ¿Qué me impide hacer, vivir o ser, este miedo? Este miedo me impide relajarme
en la montaña o de viaje. Siempre estoy alerta. Evito los países en los que
podría tener miedo. Sin embargo, amo la natura y los viajes.
• ¿Qué pasaría si ya no tuviera miedo de los ratones? Me sentiría libre de ir donde
quisiera, más segura de mí misma. Tendría más consideración por mí misma.
Gracias a la sesión de EFT, Mona tratará estos aspectos uno tras otro hasta que ya no
sienta miedo. (Más adelante volveremos a hablar de Mona, cuando detallemos cómo ha
liberado su miedo con la EFT.)
Puntualización
Cuando pienses en un problema que quieras tratar (una contrariedad, una
54
frustración, un miedo), descríbelo como lo ha hecho Mona e intenta ser preciso.
En vez de decir: «No consigo acabar nada de lo que empiezo», intenta precisar:
«Me siento desbordado ante el desorden de mi piso y no consigo ordenarlo
aunque tengo la intención de hacerlo desde hace tres meses».
Evaluar el problema
Evaluar la intensidad de tus emociones te ayudará a progresar durante la sesión.
Acuérdate de la escala SUDS para evaluar las emociones: evalúa la intensidad de tu
emoción asociada al problema entre 0 y 10, en la que 10 representa la intensidad máxima.
Tras cada ronda, reevalúa tu emoción. Desde la primera ronda, en el 80 % de los casos el
problema disminuye significativamente.
•
¿Y si la intensidad vuelve a aumentar? Tanto si has minimizado la intensidad de la
emoción durante la evaluación como si has sentido una nueva emoción y se ha unido a
la primera (por ejemplo, la ira se puede mezclar con la tristeza), continúa con la sesión
teniendo en cuenta esta nueva intensidad y la combinación entre tristeza e ira.
• ¿Tienes dificultades para evaluar la intensidad de tus emociones? Acepta simplemente
la primera cifra que te venga a la mente: si piensas demasiado, tu mente no permitirá
que el sentimiento surja. Mi consejo es que amplifiques la emoción al máximo, deja
que aumente hasta que sea del todo clara. Tienes que saber que aceptando tu malestar
lo más plenamente posible te desharás de él mucho más rápido y por completo.
Suprimir las resistencias con la fórmula de la llamada*
Como ya hemos visto, la EFT tiene en cuenta las resistencias pasajeras al tratamiento
gracias a una fórmula que llamamos la frase de llamada: consiste en dar golpecitos en el
punto kárate (que verás en la imagen de a continuación) o en masajear el punto sensible
repitiendo la famosa frase mágica: «Aunque [describir el problema], me quiero y me
acepto». Recuerda15 que esta primera etapa, llamada tratamiento de la inversión psicológica
(IP), permite restablecer las polaridades energéticas de tu cuerpo que se han invertido
debido a las resistencias inconscientes. Precisamente es la fórmula de la llamada la que
hace que el tratamiento de la EFT sea tan rápido y eficaz.
Hay dos puntos que se pueden estimular para tratar la IP: el punto kárate y el punto
sensible. Los dos son igual de eficaces, pero lo mejor es probar con cada uno y escoger el
que más te convenga.
El punto kárate (intestino delgado 3 / corazón 8)
Este punto ayuda a restablecer la confianza en uno mismo y disipa el miedo al fracaso o
55
al éxito, los pensamientos negativos, el autosabotaje, la vulnerabilidad, las compulsiones,
las tendencias obsesivas, la tristeza y la oposición inconsciente interior. También
desarrolla las capacidades físicas e intelectuales.
El punto kárate
Golpetea el punto kárate (el canto de la mano) de una de las manos, de la derecha o de la
izquierda, con los dedos de la mano opuesta. Haz golpecitos con el segundo, el tercer y el
cuarto dedo para estimular todo el punto.
El punto sensible
Puedes substituir el tapping del punto kárate por un suave masaje del punto sensible, que
está relacionado con el sistema linfático. Si el masaje te duele (y suele pasar a menudo, de
ahí su nombre), esto significa que sufres un bloqueo energético linfático. Con este punto
tratamos las resistencias y, a su vez, el estrés, la tristeza y la pena. Además, también
estimula la alegría.
El punto sensible
La fórmula de la llamada
Repite tres veces la fórmula de la llamada estimulando el punto en cuestión: «Aunque
tengo este problema, me quiero y me acepto».
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La fórmula cambia según el clínico: algunos recomiendan «Me quiero y me acepto
incondicionalmente/totalmente/a pesar de mi problema»... No obstante, lo esencial es
encontrar el mejor giro16 para uno mismo.
Las tres reglas de oro
•
Evalúa bien tus sentimientos: ya hemos hablado de ello, ser preciso con las
palabras es muy importante. Por ejemplo, si dices «Tengo miedo», ¿no estás
más bien aterrorizado o preso por el pánico? ¿Enfadado o rabioso?
• Sé preciso: la EFT necesita que el problema diana sea descrito claramente para
ser eficaz.
•
No repitas la fórmula de una manera automática, tienes que hacerlo
conectando contigo mismo. Antes de cualquier sesión EFT, te aconsejo que te
concentres en la energía del corazón durante unos segundos meditando sobre
la energía del corazón (véase la página 35).
A continuación te mostramos distintos ejemplos de fórmulas de la llamada:
• «Aunque me sentí herida por la actitud impertinente de Silvia, que no tiene excusa por
haberme hecho esperar media hora en la calle, me quiero y me acepto con este
defecto.»
•
«Aunque estoy desesperada porque no consigo perder peso a pesar de que hace dos
meses que hago dieta, me quiero y me acepto tal y como soy.»
•
«Aunque me siento desbordada y estresada porque tengo que entregar un dosier la
semana que viene, me quiero y me acepto con mi trabajo.»
• «Aunque no llego a fin de mes y me da dolor de barriga sólo de pensar en la idea de no
poder pagar el alquiler de este mes, me quiero y me acepto con este problema.»
•
«Aunque me paraliza la idea de no estar a la altura en la entrevista de trabajo que
tengo la semana que viene, me quiero y me acepto con este miedo.»
La ronda corta
En este punto ya estamos preparados para llevar a cabo las rondas en las que hay que
golpear suavemente los puntos uno tras otro. Algunos problemas podrán resolverse en
una sola ronda, pero a menudo necesitarás más de una.
Los puntos que hay que golpear
57
La ronda corta consiste en golpear con suavidad ocho puntos mientras describes tu
problema.
Puntualización
Puedes hacerlo con la mano izquierda o la mano derecha, el lado derecho o
izquierdo, o también con las dos manos sobre los dos lados a la vez. También
puedes cambiar de lado durante la ronda. Utiliza dos dedos para asegurarte de
que aciertas en la zona del meridiano.
Los puntos y sus beneficios
Principio de la ceja (PC):
vejiga 2
Acaba con los miedos, la agitación, la estancación, la frustración, la
impaciencia, la falta de ambición. Reactiva la fuerza interior, la intuición,
los sentimientos, la aceptación de los cambios, la paz.
Esquina del ojo (EO):
vesícula biliar 1
Apacigua la ira, el rencor, la pasividad, la depresión, la apatía, los
rencores obsesivos. Estimula la expresión constructiva de uno mismo, la
determinación, y favorece la acción constructiva.
Debajo del ojo (DO):
estómago 1
Resuelve la insatisfacción, las dudas, las fobias, el sentimiento de vacío,
el hambre, la confusión, las ideas fijas. Estimula la capacidad de dar y
recibir, la satisfacción, los sentimientos de complacencia y plenitud.
Debajo de la nariz (DN):
vaso gobernador
Trata la vergüenza, el apuro, la impotencia, la desesperación, la timidez,
la torpeza, el miedo a expresarse en público, el estrés de los exámenes,
el miedo a decir no o a afirmarse, la introversión. Estimula la
comunicación, nos ayuda a ser más abiertos con los demás, la
presencia, la originalidad, la aceptación de uno mismo.
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Debajo de la boca (DL):
vaso concepción 24
Hace desaparecer la culpabilidad, los remordimientos, los traumas, el
abatimiento, la desolación, la vergüenza, el tormento, la necesidad de
castigarse, el sentimiento de inutilidad. Reactiva la vitalidad, la voluntad
de avanzar, la posibilidad de olvidar y de perdonar, y de separarse del
pasado.
Ayuda a perder el miedo a lo desconocido, el pánico, la agitación por el
terror, la impotencia, la desesperación, la ansiedad, el estrés, la fobia.
Debajo de la clavícula (DC): Reactiva la paz interior, el sentimiento de seguridad, la capacidad de
riñones 27
avanzar y de actuar. De hecho, todos conocemos este punto: cuando
nos dan una mala noticia, automáticamente nos tocamos la parte alta
del pecho, justo por debajo de este punto.
Debajo del brazo (DB):
bazo, páncreas 21
Trata el resentimiento, los tabús, el hastío, la amargura, el pesimismo, la
falta de originalidad, la ansiedad, las adicciones. Estimula la
concentración, la seguridad, el deseo de aprender y de emprender, el
bienestar y la felicidad.
Debajo del pecho (SS):
hígado 14
Calma la rabia, la ira excesiva, la pena, la letargia, la confusión, la falta de
alegría, el resentimiento, la irresolución, la frustración. Desarrolla la
energía, el dinamismo, la confianza en el discernimiento y las ganas de
expresarse. Este punto no se estimula en los países anglosajones.
Utilizamos algunos de estos puntos instintivamente: ¿quién no se ha llevado la mano al
pecho cuando le anuncian una mala noticia (los puntos de las clavículas, justo donde se
sitúan los meridianos del tratamiento del pánico)? Si eres tímido, seguro que a veces te
masajeas el punto que hay justo debajo de la nariz, escondiéndote la boca. Es más,
cuando los gorilas están enfadados, se golpean el pecho con los puños, relacionados con
la ira (¡Tarzán también lo hacía!).
Puntualización
Algunos clínicos EFT también estimulan otros puntos, como el de lo alto del
cráneo o hasta un punto al nivel del puño. Yo no los incluyo en el protocolo, pero
puedes probar estos puntos y añadirlos a tus rondas. En cambio, el punto situado
debajo del pecho muchas veces se elimina de la ronda.
Golpetear los puntos de la ronda corta
Practica el tapping mientras miras el esquema, luego practícalo sin el esquema y,
finalmente, con los ojos cerrados. Sigue al pie de la letra el orden de los puntos, así
serán más fáciles de memorizar, aunque esta progresión de arriba abajo no es
obligatoria.
Las frases de recuerdo
59
Ahora que ya te conoces los puntos de la ronda corta como la palma de la mano,
añadiremos las frases de recuerdo, que describen brevemente el problema y que dirás en
voz alta al golpear suavemente cada uno de los puntos. La repetición de las frases nos
ayuda a focalizarnos en las emociones que queremos liberar.
El caso de Mona (continuación)
¿Te acuerdas de Mona? Tenía fobia a los ratones. Mona podría escoger como frase
de recuerdo*: «Miedo a los ratones, miedo a los ratones, miedo a los ratones...»
También podría modificar la frase según el punto para precisar el miedo, por
ejemplo: «Miedo a los ratones / a su hocico puntiagudo / a su larga cola / los odio /
me dan mucho miedo los ratones / no los soporto / me dan asco / estos animales
asquerosos y sucios...»
De hecho, esta repetición de frases y la estimulación de los puntos nos lleva a un estado
de conciencia parecido al de un estado meditativo o al de un trance hipnótico: al cabo de
unos minutos, te darás cuenta de que las palabras salen solas, directamente del
inconsciente, mientras que la mente se tranquiliza. Si bostezas muy a menudo durante las
sesiones, es una señal de que desistes y te relajas profundamente, por lo que puedes estar
seguro de que las emociones se habrán liberado por completo.
Aplicación de las frases de recuerdo
Golpea suavemente los puntos al menos cinco veces mientras dices tus frases de
recuerdo (aunque no vale la pena contarlos). Pronuncia tus frases de recuerdo con
convicción experimentando profundamente las emociones y las sensaciones físicas
que estás describiendo.
Déjate guiar por tu intuición: si las palabras que habías previsto que dirías no te
salen y acabas diciendo otras, tenlas en cuenta. El inconsciente ha empezado a hacer
su papel.
Pelar la cebolla: de ronda en ronda
Según tu problema, es necesario realizar más o menos rondas. Imagínate una cebolla con
todas sus capas. Supongamos que la primera capa —tu síntoma más visible— es la ira.
Puede desaparecer, pero de repente te sientes triste. Esta tristeza que ha aparecido es la
segunda capa de la cebolla. Puede que después de la tristeza sientas culpabilidad, etc.
Durante las rondas EFT, sacarás a la luz y eliminarás todos los aspectos de tu problema.
60
Cuando la intensidad llegue a cero, la cebolla dejará de existir (¡y podrás dejar de llorar!).
Facilitar la liberación de las emociones
Después de cada ronda:
• respira una vez profundamente;
• bebe agua;
• observa lo que pasa en ti y reevalúa la intensidad de tus emociones;
• escoge un símbolo reparador relacionado con tu problema: el sol, por ejemplo, o
la luz, o un animal que represente la fuerza, la potencia o el control, como el
águila o el delfín. Respira profundamente y concéntrate en este símbolo durante
unos segundos (hasta que te sientas impregnado). A continuación, sigue con tus
rondas.
La ronda larga
Tras la ronda corta, estimula los siguientes puntos de la mano golpeándolos suavemente
con el índice de la mano opuesta. Empieza por el pulgar:
Punto PO del pulgar. Pulmón 11
Este punto se sitúa en la esquina inferior de la uña, por el lado
exterior. Acaba con los remordimientos, la tristeza, la pena, la
intolerancia, el menosprecio, los prejuicios, el desprecio, el
fracaso, la violencia. Restablece la vitalidad, el optimismo, la
capacidad respiratoria, el desinterés.
Este punto se sitúa en la base de la uña, al lado del pulgar.
Ayuda a liberar la autoridad, la culpabilidad, la necesidad de
Punto PI del índice. Intestino grueso tener el control, la nostalgia, los pensamientos, las dificultades
de relacionarse. Estimula la indiferencia, la capacidad de vivir
el presente, el optimismo y el alivio.
Este punto se sitúa en la base de la uña, hacia el lado del
pulgar. Trata la negligencia, las necesidades afectivas, la
61
El punto PM mayor. Maestro del
corazón 9
El punto PA meñique. Corazón 9
indecisión, la autodesvalorización, el rechazo, los celos, la
testarudez, la insatisfacción. Reactiva la fuerza interior y el
entusiasmo. (No estimulamos el punto sobre el anular y
pasamos directamente al meñique.)
Este punto está situado en la base de la uña, hacia el lado del
pulgar. Está relacionado con las penas del corazón, la falta de
amor por uno mismo y por los demás, la ira, los límites.
Reactiva la compasión y el amor incondicional por uno mismo
y por los demás.
Durante la estimulación de los puntos de la mano, continúa repitiendo tus frases de
recuerdo y mantente conectado con tu problema. Encadena una tras otra las rondas
largas (rondas cortas y estimulación de los puntos de la mano) hasta que liberes
completamente las emociones. Si la intensidad persiste, continúa con la gama de las
nueve acciones.
La gama de las nueve acciones
En esta fase se estimula un punto específico, el punto gamut, mientras se realizan nueve
acciones simultáneamente. Estas acciones hacen que los dos hemisferios del cerebro
entren en consonancia y facilitan la liberación de los bloqueos emocionales.
El punto sensible
Estimular el punto gama o PG
El punto gama o PG está situado entre los huesos (metacarpos) del dedo anular y
del meñique (véase la imagen superior). Este punto nos ayuda a liberarnos de la
desesperación, la depresión, el dolor físico, la tristeza, la pena, el agotamiento, la
desesperanza, la inseguridad, y a restablecer la alegría, la seguridad y la energía del
amor.
62
Da golpes suaves sobre este punto (de la mano derecha o de la izquierda) con dos o
tres dedos de la mano opuesta. Mientras das estos golpecitos, debes llevar a cabo las
nueve acciones siguientes sin hablar, sólo concentrado en tu problema y con la
cabeza bien recta:
• Mira hacia adelante.
• Cierra los ojos.
• Abre los ojos.
• Mira hacia abajo a la derecha.
• Mira hacia abajo a la izquierda.
• Dibuja círculos con la mirada en el sentido de las agujas del reloj, y luego en el
otro sentido.
• Tararea durante 3 segundos una canción como, por ejemplo, «Cumpleaños feliz».
• Cuenta del 1 al 5 lo más rápido que puedas.
• Vuelve a tararear durante 3 segundos.
Recapitulación
La receta completa
1. Define el problema.
2. Concéntrate en la energía del corazón (es optativo, pero muy aconsejable).
3. Evalúa la intensidad de la energía del 0 al 10.
4. Pronuncia la fórmula de la llamada mientras estimulas el punto kárate o el punto
sensible: «Aunque tengo [este problema], me quiero y me acepto». Repítela tres
veces.
5. Realiza una ronda larga repitiendo las frases de la llamada.
6. Realiza la gama de las nueve acciones.
7. Realiza otra ronda larga.
8. Respira profundamente, bebe agua y vuelve a analizar la intensidad del problema.
9. Vuelve a empezar y repite las ocho etapas hasta que consigas estar a 0. También
puedes alternar rondas cortas y largas.
¿No tienes tiempo de acabar la sesión?
63
Puedes hacer toda la ronda y retomarla más tarde u otro día: «Aunque no he podido
terminar la sesión por falta de tiempo, hay tiempo para todo, la terminaré más tarde, la
semilla ya está plantada, todo llega cuando toca, los efectos de la EFT persisten entre
sesiones, etc.»
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14. El manual de EFT, op. cit.
15. Véase la página 34.
16. Véase el capítulo 2, apartado «Quererse y aceptarse», página 34.
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Capítulo 5
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La receta enriquecida
Índice de contenidos
• Golpecitos a medida
• Ajustar las palabras
• Las recetas de los chefs
Según tus necesidades y los resultados que quieras obtener, ahora puedes añadir
ingredientes a la receta para adaptarte a tu problemática.
Gracias a las recetas de los chefs EFT en este capítulo descubrirás varias maneras de
utilizar el tapping. Cuando tengas la técnica por la mano, tú también podrás explorar
nuevas maneras de usar la EFT, y es que su fuerza reside precisamente en la flexibilidad.
Sé creativo y sigue tu intuición.
Golpecitos a medida
Golpecitos continuados
Este tipo de tapping es muy útil en muchos casos: si te sientes invadido por las emociones
o el dolor, si sientes que las palabras te salen solas y decides dejarlas salir sin perturbarlas,
si tu problema está relacionado con una larga historia que despierta en ti un montón de
emociones y sientes la necesidad de explicarla en voz alta.
Este tipo de tapping consiste, simplemente, en dar golpecitos en los puntos EFT
continuadamente sin preocuparse por la fórmula de la llamada o de las frases de la
llamada.
Salir de la rumia
En vez de quedarte bloqueado en los pensamientos que dan vueltas por tu cabeza,
dilos en voz alta mientras golpeas suavemente los puntos. Así conseguirás vaciar
67
todo este cúmulo de ideas confusas que te satura, como si hicieras limpieza general
en casa.
Fíjate en tus pensamientos, uno tras otro, durante unos instantes, céntrate en el
primero y a continuación en el siguiente. No dejes de dar golpecitos en los puntos.
También puedes desconectar de una manera más radical tu mente cambiando el
orden del tapping o cambiando de mano. Sal de la rutina y tu mente se
desconectará.
Finalmente, realiza una ronda positiva, por ejemplo: «Me he quitado un peso de
encima aquí y ahora / Me siento ligero / He liberado mi mente / Mi cerebro se ha
quitado un peso de encima / Saboreo el presente / Ligero y libre.»
Golpecitos sin palabras
Muchas veces este tipo de tapping se asocia al tapping continuo: si un dolor o una
emoción demasiado fuerte no te deja ni hablar, entonces da golpecitos continuamente sin
decir nada. Sólo tienes que concentrarte en sentir la emoción. Hazlo hasta que te sientas
más tranquilo. A continuación puedes seguir con el tapping clásico sobre cada punto de la
EFT. Te aviso, en este caso es inútil dar golpecitos en el punto kárate.
Los golpecitos sin palabras también son muy prácticos para llevar a cabo cuando estás
con otras personas. En este caso, intenta alejarte un poco en una esquina y piensa en tus
frases.
Masaje con golpecitos
En vez de dar golpecitos en los puntos, puedes masajearlos. Tocarlos nos proporciona
más ternura, por lo que podemos obtener un gran consuelo si sentimos tristeza, por
ejemplo. También pueden aplicar el masaje EFT las personas más vulnerables, sobre
todo las personas mayores o los niños.
Golpecitos discretos
Si estás en público, también puedes utilizar un tapping más discreto que consiste en dar
golpecitos sobre un solo punto pronunciando mentalmente tus frases. Mi consejo es que
lo hagas en los puntos de la clavícula: el hecho de tocar suavemente con dos dedos
(pulgar y tercer dedo) el punto derecho y el izquierdo simultáneamente nos hace pensar
en nosotros mismos y abrir la palma de la mano en dirección al corazón. Respira
profundamente tocando los dos puntos y repitiendo las frases interiormente. Si tienes los
brazos cruzados, también puedes presionar los puntos de debajo de la axila, los dos lados
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a la vez. En la oficina, también puedes masajear suavemente los puntos de la esquina del
ojo o golpetear el punto kárate y los puntos de los dedos.
Golpecitos invisibles
Esta técnica consiste en imaginarte que realizas todo el proceso de la EFT pero sin dar
golpecitos ni hablar: piensa en las frases y siente que un dedo imaginario golpea los
puntos. Este procedimiento es muy práctico para lugares públicos, para el transporte
público, para las reuniones, si estás en un restaurante, en el cine o entre la multitud.
Aplicar los golpecitos invisibles para combatir el insomnio
Este tipo de tapping es muy adecuado para las personas que sufren insomnio. Esta
técnica nos ayuda a tranquilizar la mente, que está ocupada visualizando el tapping y
pensando en las frases, y al cabo de unos minutos nos modifica el estado de
conciencia.
Imagínate las frases como si las susurraras en la cabeza: «Aunque no consigo dormir,
me quiero y me acepto», «Aunque tengo miedo de no poder dormir y de estar
demasiado cansado mañana, me quiero y me acepto», «Aunque no tengo sueño y
esto me produce [...], me quiero y me acepto».
A continuación pronuncia tus frases de la llamada susurrándolas interiormente
mientras te imaginas los golpecitos.
El ritmo de los golpecitos
No sólo puedes cambiar el orden de estimulación de los puntos y el lado del cuerpo en el
que quieres dar los golpecitos, sino que también puedes cambiar el ritmo:
•
Golpea más rápidamente y de una manera más dinámica para dejar salir emociones
intensas como la rabia o la ira.
•
Por el contrario, golpea lentamente y suavemente (casi acariciando los puntos) para
liberarte de la tristeza.
También puedes aplicar un tapping descompasado: da golpecitos muy suavemente
mientras expresas tu ira, o muy rápidamente para expresar tu cansancio.
Golpecitos con ritmo
Prueba a dar golpecitos con diferentes ritmos y observa cómo te sientes. Escoge un
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problema para tratar. Haz los golpecitos rápidamente, repite tus frases con un tono
firme y enérgico y observa los resultados tras una ronda. Sin cambiar de tema, haz lo
mismo pero dando golpecitos lentamente. Escoge otro problema y esta vez empieza
golpeando suavemente y lentamente, y luego hazlo rápidamente y con energía.
Observa qué pasa.
Ajustar las palabras
Una fórmula de la llamada específica
La fórmula de la llamada «Me quiero y me acepto» a veces es difícil de decir, para algunas
personas incluso es imposible. En este caso, escoge una frase que se adapte a ti y que
puedas sentirte tuya al cien por cien. Por ejemplo: «Aunque tengo este problema...»
• «me acepto con este problema / esta emoción.»
• «intento aceptarme y quererme con este problema.»
• «hago todo lo que puedo.»
• «acepto esta emoción / este problema.»
Más adelante aprenderás que puedes añadir a la fórmula de la llamada una frase que
contrarreste lo negativo. Por ejemplo:
• «Aunque estoy enfadado porque mi amigo me ha dicho que no quedará conmigo esta
noche, me quiero y me acepto con esta frustración y he decidido salir solo sin
esperarlo.»
•
«Aunque la habitación de mi hijo está muy desordenada porque nunca la recoge
aunque siempre se lo digo, me quiero y me acepto a pesar de mi ira, y quiero
profundamente a mi hijo a pesar del desorden de la habitación.»
Tómate tu tiempo para describir tu problema mientras golpeas suavemente el punto
kárate. No estás obligado a repetir tres veces exactamente la misma fórmula de la
llamada. Por ejemplo, para calmar un dolor de cabeza, puedes decir: «Aunque me duele
la cabeza desde ayer y no consigo concentrarme, me quiero y me acepto», «Aunque este
dolor de cabeza me presiona el cráneo y estoy preocupado porque tengo que
concentrarme en el trabajo que tengo hoy, me quiero y me acepto», «Aunque el dolor de
cabeza persistente me preocupa y preferiría ir a dormir antes que trabajar, y aunque no
tengo elección y me presiona la cabeza, me quiero y me acepto», etc.
Los juegos de palabras
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Como hemos visto en el capítulo 2, las palabras tienen mucho poder e influyen en
nuestro estado emocional y físico. Así pues, decir «Estoy agotado» no tiene las mismas
consecuencias sobre tu cuerpo que «Necesito descansar». Los dobles sentidos, sobre todo
cuando se padecen dolores físicos, hacen surgir emociones subyacentes: «Me duele la
espalda de tanto cargar con la paciencia», «Me estás cargando la cabeza», «Todo me da
náuseas», «No consigo digerir bien el problema», «Me va a dar un ataque de corazón de
lo partido que lo tengo», etc.
Integra estos dobles sentidos en tus rondas de EFT: «Me duele la espalda de tanto cargar
con la paciencia», «No consigo digerir bien el problema», «Algo me bloquea», «Me va a
dar un ataque de corazón de lo partido que lo tengo», «Ya no puedo cargar más peso en
los hombros», «Algo me irrita en la garganta», etc.
Puedes ayudarte de los libros que describen las relaciones entre el dolor y las emociones,
pero sobre todo te aconsejo que te guíes por la intuición y dejes que las palabras salgan
solas. Cuando sea el momento notarás un clic.
Poner palabras a los males
Piensa en las tensiones o los problemas y localízalos en tu cuerpo. Evalúalos en la
escala de intensidad entre el 0 y el 10. Encuentra las frases con doble sentido que
describen tu tensión y realiza las rondas de EFT mientras las pronuncias.
Comprueba la intensidad de tu tensión.
La amplificación
Exagerar o amplificar el problema es un procedimiento que utilizaban muchos
terapeutas, como el psiquiatra Viktor Frankl, en los orígenes de la logoterapia; Eric
Berne o Fritz Perls con el análisis transaccional, o hasta el psicólogo Abraham Maslow.
Exagerando las emociones que sentimos, conseguimos el fenómeno contrario: esta
emoción desaparece más rápido, porque la controlamos voluntariamente. Si puedes
intensificarla, es que puedes dominarla. Si además te lo tomas con humor, podrás
acelerar el proceso.
Por ejemplo, si te sientes culpable por haberte olvidado del cumpleaños de un amigo, en
vez de decir «Me siento culpable porque...», di exagerando voluntariamente: «Aunque soy
un monstruo lleno de egoísmo, aunque es imperdonable que me haya olvidado del
cumpleaños de mi amigo, que estoy seguro de que me odiará a muerte y que no querrá
hablarme nunca más después de esto, y que debería estar en la cárcel por un olvido como
este...». Seguro que oirás una vocecita interior que te susurra: «Oye, exageras un poco,
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¿no?».
Atrévete a hablar en voz alta, bien fuerte, con convicción. Si estás solo, grita los insultos
que quieras (mientras das golpecitos en tus puntos, ¡y no en los del que te ha hecho
enfadar!) y suéltalo todo. Por ejemplo, si tus hijos se pelean a menudo y estás cansado, la
afirmación «Aunque estoy harto de que mis hijos se discutan...» puede exagerarse en algo
así como «Aunque no debería haber tenido hijos porque no me traen más que
problemas...». Tu voz interior dice «No, no es verdad. También son mi alegría y mi sol y
los amo con locura». Y en este preciso instante, ¡sorpresa!, la ira ha desaparecido. No hay
ni que decir que debes evitar hacer las rondas delante de tus hijos.
Practicar la amplificación
Primero de todo, medita con la energía del corazón (véase página 35). Ponte delante
de un espejo y empieza tus rondas exagerando y mirándote. Rápidamente te darás
cuenta de que es muy difícil mirarse a uno mismo seriamente, que tu problema tan
grave desaparecerá y que tú dibujarás una sonrisa, e incluso te reirás.
Mona y su fobia a los ratones (continuación)
«Preferiría estar delante de un tigre hambriento que ante un ratoncito / Los
ratones son peligrosos, con su hocico puntiagudo, y ante una bestia tan cruel sólo
tengo ganas de huir / ¡Hasta los elefantes les tienen miedo», etc.
El reencuadre*
Con el reencuadre puedes desmontar todos los pensamientos absurdos a los que te aferras
sin reflexionar. Esto te ayudará a ser lógico y a escoger bien tus frases. Un buen
reencuadre es un arma temible contra las creencias limitadoras. Nada se resiste a ello, ni
los «No valgo nada», ni los «La vida es dura» ni hasta los «El dinero no cae del cielo».
Ahora añade un punto de humor a tus frases y notarás unos resultados espectaculares.
Reencuadrar con la ayuda de preguntas
Puedes ayudarte de algunas preguntas para encuadrar la situación: en cada pregunta
tienes que dar golpecitos a un punto.
Por ejemplo: «Hay que trabajar muy duro para ser rico.»
Así pues, ¿todos los ricos han trabajado duro?
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Respuesta: «No, a algunos les ha tocado la lotería y otros puede que hayan recibido
una herencia.»
Así pues, ¿podemos ser ricos sin trabajar?
Respuesta: «¡Claro!» (Nueva creencia).
Otro ejemplo: «Soy un inútil.»
¿Siempre soy un inútil?
Respuesta: «No, a veces no lo soy.» [Precisar la respuesta.]
¿Soy un inútil en todo?
Respuesta: «No, soy muy bueno en...»
Encontrarás más detalles sobre la manera de desmontar las creencias limitadoras con el
EFT en la página 117.
El diálogo liberador
Si tu problema está relacionado con la conducta de otra persona, utiliza el diálogo
liberador dirigiéndote a esta persona y expresándole desde el corazón todo lo que sientes.
Para empezar, adéntrate en la energía del corazón (véase la página 35), luego imagínate a
la persona ante ti. A continuación, háblale en voz alta: «Aunque me has hecho daño al
criticarme delante de mis amigos, me quiero y me acepto. Dices que soy rutinario, me
has faltado el respeto y me siento humillado y triste, pero además no te has fijado en tus
aires de grandeza», etc. (No lo dudes, ¡exagera!)
Cuando ya hayas liberado todas tus emociones, comprueba lo que sientes ahora por esta
persona. Cuando la intensidad de tus emociones disminuya hasta 0, puedes terminar con
una ronda positiva: «Te perdono / Me reafirmo a pesar de tus críticas / Me quiero y me
acepto / Sé que valgo mucho / Además soy un torpe / También puedes ser delicado como
cuando [describir].», etc.
Hablar con uno mismo
También puedes entablar conversación con el aspecto de ti mismo que te molesta o
que padeces: este procedimiento nos ayuda a distanciarnos y a acordarnos de que no
sólo nos caracterizamos por este aspecto. Por ejemplo:
• «Aunque tú, mi autosaboteador, no dejas que avance en este proyecto, me quiero
y me acepto. Quieres decidir por mí, pero soy yo el que mando / Quieres evitar
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que avance porque tienes miedo / Eres miedoso / Puedo ayudarte con el EFT...»
• «Aunque tú, mi parte que sufre esta separación, no dejas de pensar en él/ella, te
quiero y te acepto / Piensas en él/ella / Le/la echas mucho de menos / Eres la
parte de mí que tiene miedo de vivir solo...»
• «Aunque soy esa niñita de 5 años a la que su padre riñó el día de su cumpleaños y
que sufrió tanta vergüenza delante de sus amigos, me quiero y me acepto...»
Puedes responder a esta parte de ti como si lo hicieras ante un amigo: «Eres genial /
Estoy contigo / Tienes todo mi apoyo», etc.
A veces, aunque la sesión EFT haya funcionado correctamente y la intensidad de las
palabras haya vuelto a disminuir hasta 0, puede ser que tengas dudas: ¿Y si realmente no
funciona? ¿Y si vuelvo a estar igual? ¿Y si no dura más que unos días?
En este caso, puedes realizar tus rondas EFT sobre las dudas que tienes: «Aunque dudo
de que esta sesión sea lo bastante eficaz como para liberarme de mi tristeza por el
divorcio, me quiero y me acepto». A continuación, comprueba el nivel de tus dudas, y
continúa hasta que lo necesites. Entre una y tres rondas deberían ser suficientes para
superar tus dudas.
Las recetas de los chefs
La técnica de la película
¿En qué caso se utiliza la técnica de la película? Para liberarse de los recuerdos
traumáticos, de las proyecciones negativas sobre el futuro...
Esta técnica es muy práctica para asimilar los recuerdos difíciles que todavía nos
atormentan. La idea es eliminar las emociones que aún nos produce este recuerdo
aplicando la EFT en cada momento importante de la película. Esta película se apoya en
situaciones breves (de algunas horas, como máximo). Si tu película habla de una situación
que se repite durante varios días, pártela en secuencias cortas, como si fueran capítulos, y
trabaja en cada una.
Repasar la película
Para no volver a sumergirte brutalmente en las emociones perturbadoras, en primer
lugar debes dar un título a tu película. Intenta que no sea muy largo. A
continuación, realiza el tapping.
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Luego repasa interiormente la película secuencia por secuencia empezando por la
escena que precede a la situación problemática. Visualiza las emociones pero
también siéntelas, acuérdate de los sonidos, los colores, los olores que las
acompañan, lo que hacías, la posición en la que estabas... En el momento en el que
te invada una emoción negativa, comprueba la intensidad con la que la sientes y
golpea suavemente tus puntos hasta que la intensidad llegue a 0. Haz lo mismo con
cada una de las escenas.
Finalmente, comprueba la intensidad de tus emociones mirando la película entera.
Y si es necesario, vuelve a empezar. Piensa que tienes que deshacerte de las
emociones, pero también de las sensaciones (los olores, los sonidos, los síntomas
físicos...) y de los pensamientos negativos asociados (véase la página 117).
La humillación de Lucas, 32 años
Recuerdo que hay que tratar: El profesor de gimnasia me humilló delante de toda
la clase cuando estaba en sexto.
Preparación: respiraciones y situación en la energía del corazón.
Título de la película: La humillación.
Evaluación de la intensidad: 8/10.
Ronda: «Aunque esta película, La humillación, todavía me causa angustia, me
quiero y me acepto / La humillación / La humillación», etc.
Evaluación tras la primera ronda [título de la película] = 0.
Escena 1: Ha sonado el disparo de salida y empiezo a correr los 200 metros. Llego
el último.
Emociones: decepción, tristeza, desesperación.
Sensación: palpitaciones, garganta cerrada.
Pensamientos: «Soy un inútil / Nunca lo conseguiré / No soy como los demás...
Aunque fui el último en la carrera y me siento decepcionado, desesperanzado y
triste y tengo palpitaciones y la garganta cerrada, me quiero y me acepto» o
«Aunque yo, Lucas, de 11 años, corro...».
Lucas aplica la EFT en sus emociones, pensamientos, sensaciones físicas,
imágenes, hasta que consigue una intensidad de 0.
Escena 2: El profesor se burla de él ante toda la clase: «¡Qué pasmarote! Tendrás
que progresar mucho si quieres llegar a correr detrás de las niñas».
Emociones: vergüenza, humillación, ira.
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Sensaciones: temblores, espasmos, palpitaciones, rojeces, el timbre de voz del
profesor.
Pensamientos: «Me quiero morir / Quiero desaparecer / Veo como los otros
alumnos se burlan de mí / Ya no quiero ir a la escuela...».
Lucas da golpecitos en sus puntos hasta que su intensidad es 0.
Verifica la intensidad de sus sensaciones en toda la película desde el principio
(título, escena 1, escena 2) y finalmente recuerda la escena 3 y continúa con el
procedimiento.
Nota: Lucas comprueba la intensidad que siente en la escena 3, que finalmente no
le causa ningún problema.
Ronda final positiva: «Me he liberado de este recuerdo y de mi vergüenza / Ahora
me siento más fuerte y más enérgico / Ya he pasado página / Además conocí una
chica y me casé con ella / Soy el amo de mi vida / Sigo adelante / Puedo
defenderme si hace falta / Sé que valgo mucho...».
La técnica de la película también es muy eficaz para acabar con las proyecciones negativas
sobre el futuro: miedo de suspender un examen, una entrevista de trabajo, un partido...
Sigue el mismo procedimiento para cada secuencia: «Aunque tengo miedo de...». Puedes
terminar la sesión imaginándote el hecho en cuestión de una manera positiva.
Puntualización
Te aconsejo que escribas en una libreta los recuerdos que todavía te producen
emociones perturbadoras y trátalos uno por uno. Empieza con cuidado por el
menos intenso para evitar volver a tener una recaída emocional que te cueste
gestionar por ti sólo. Tienes que saber que los recuerdos están relacionados entre
ellos: tratar un solo hecho puede resolver muchos otros al mismo tiempo.
El método de la elección
¿En qué caso utilizamos el método de la elección? Para salir de una situación de bloqueo,
debes acabar con la sensación de ser una víctima.
¿No puedes devolver un préstamo, tienes la sensación de estar estancado en el trabajo,
sientes la obligación de ir a casa de la familia política los domingos aunque no os
entendáis, estás harto de la agresividad de tu jefe? Ya hemos hablado de ello, el estrés
aparece cuando nos sentimos bloqueados, impotentes, no es imposible huir o luchar. Las
situaciones de bloqueo pueden convertirse en auténticas bombas de relojería y crear burns
out, en particular en el trabajo.
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Con el método de la elección, creado por la doctora Patricia Carrington, volverás a tener
la capacidad de decidir libremente sobre tu vida, porque sí, somos los únicos pasajeros a
bordo. Cuando dices: «Es mi obligación ir a trabajar», en realidad no estás obligado a
nada. Eres tú el que ha escogido ir a trabajar porque necesitas ganar dinero, porque en
este momento dejar tu trabajo no te da seguridad, porque al menos es mejor que estar en
el paro. Seguramente continuarás trabajando en tu empresa, pero con un punto de vista
diferente y nuevo, el de haberlo decidido sin sentirte víctima, y entonces recuperarás la
confianza y la autoestima. El método de la elección nos aporta vibraciones que nos
ayudan a abrir la mente y a ser libres, y hasta puede que te sorprendas con una nueva
oferta de trabajo que te convenga más.
Aplicar el método de la elección
Modificar la fórmula de la llamada: «Aunque me siento estancado, [o] aunque tengo
este problema, me quiero y me acepto y escojo (conservar este trabajo porque es lo
mejor para mí en este momento, [o] confiar en abrirme a la abundancia, [o]
tranquilizarme y saborear lo que tengo, etc.)».
Realiza una primera ronda con los aspectos negativos («Me siento bloqueado»), y
otra con los aspectos positivos empezando las frases por «Escojo...». Comprueba la
intensidad de tus sentimientos. Si no consigues llegar a 0, vuelve a empezar.
Finalmente, termina con una ronda positiva: «Escojo sentirme libre para hacer
[describir el problema] / Escojo actuar con firmeza cuando [describir el problema] /
Escojo...».
La técnica del volcán
¿En qué caso utilizamos la técnica del volcán? Para eliminar la ira y cualquier emoción
«explosiva».
Una ira oculta, reprimida y negada es más destructiva que la ira en sí misma. También
sabemos que pensar en una ira no sirve para nada, incluso amplificarla. Con esta técnica,
creada por Rebecca Marina, harás desaparecer esta energía bloqueada para reencontrar la
calma y la agilidad. Ya hemos hablado del principio de la exasperación, que nos ayuda a
extirpar todo lo que nos bloquea y a eliminarlo más rápidamente. La técnica del volcán es
la herramienta perfecta para conseguirlo. Acepta esta emoción, exprésala, di todo lo que
te salga del corazón y golpea de manera continuada los puntos o sigue la receta clásica.
Visualiza un volcán apagado que de repente entra en erupción, piensa en las personas que
te han hecho daño y a las que nunca has hablado de tu malestar. Cuando el volcán se
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haya vaciado, te sentirás agotado (¡el signo de una liberación!), ¡pero tan aliviado!
Finalmente, termina con una ronda positiva: «Ahora me siento bien, me he liberado y
puedo recuperar la energía que estaba bloqueada, me siento fuerte y en paz».
Prueba este método cuando estés en la montaña, camina de un lado a otro, patalea en el
suelo como si fueras un niño enfadado. ¡Ya verás, ya! Es totalmente liberador.
El método del «Sí, pero...»
¿En qué caso utilizamos este método? Se utiliza para tomar consciencia del
autosaboteador que tenemos dentro, de sus creencias y sus pensamientos restrictivos, de
su dificultad de actuar y de su indecisión.
«Tengo ganas de tomarme seis meses sabáticos para viajar por todo el mundo. Sí,
pero...». Ya han aparecido un montón de obstáculos, de imposibilidades, de creencias
limitadoras que aparecen de repente en nuestro camino. El «Sí, pero...» hace salir al
saboteador que llevamos dentro. ¡Ya ha llegado el momento de eliminarlo!
Aplicar el método del «Sí, pero...»
Modifica tu fórmula de la llamada basándote en el ejemplo siguiente: «Tengo ganas
de dejar mi trabajo para crear mi propia empresa. Sí, pero tengo miedo de no
encontrar trabajo a mi edad / Sí, ¿pero qué dirá mi pareja? / Sí, pero ahora no es el
mejor momento, con la crisis que estamos pasando / Sí, pero todo el mundo me dice
que vaya con cuidado, que crear una empresa es muy difícil / Sí, pero no tengo
experiencia como para montar un salón de té...»
Después de decir tu fórmula de la llamada, repite «Sí, pero» mientras das golpecitos
en cada punto, pero no continúes la frase. Tu propio inconsciente la completará por
ti.
Finalmente, acaba con una ronda positiva utilizando el método de la elección:
«Escojo (no dejar mi trabajo porque ahora no es el momento, [o] dejar mi trabajo
porque tengo ganas de explorar nuevos horizontes y de crear mi propia empresa...)».
El método del «porque...»
¿En qué casos utilizamos este método? Cuando queremos tratar un problema y no
sabemos cómo se ha originado, cuando queremos disminuir los pensamientos invasivos y
salir de la necesidad de controlarlo todo.
Este procedimiento se basa en el método «Tape Tape Je commande» de la experta en
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EFT Sophie Merle.17 La repetición del «porque...» ayuda a tranquilizar la mente, que se
empeña en entenderlo todo hasta el punto que si no encontramos una explicación para
nuestros males, creemos que no saldremos adelante jamás. Sin embargo, no hace falta
que conozcamos la causa de todos nuestros males para eliminarlos. Por ejemplo, si estás
paseando en bici y de repente se pincha una rueda, saber el tamaño del clavo y el nombre
de quien lo ha puesto allí no te servirá de nada para reparar la rueda. La técnica del
«porque» es muy eficaz para alejarnos de esta necesitad de entenderlo todo.
Aplicar el método del «porque...»
Imagínate que estás en tu casa con unos amigos hablando de todo y de nada. Todo
va bien y estás relajado hasta que, de repente, sientes una angustia. No sabes muy
bien por qué te sientes así: ¿un comentario de un amigo? ¿Ha dicho alguna palabra
que te haya molestado? ¿Has oído algo que no te ha gustado? Te sientes tan mal que
no entiendes por qué has cambiado de actitud y empiezas a pensar en lo que ha
podido ocasionar esta angustia que crece y crece.
Cuando estés solo, utiliza la técnica del «porque...» e introduce en la fórmula de la
llamada esta partícula (también puedes hacerlo con tus amigos mediante el tapping
invisible): «Aunque de repente me he sentido angustiado y no sé por qué, me quiero
y me acepto».
Continúa golpeando suavemente los otros puntos mientras dices en voz alta: «[Me
siento angustiado] porque... / porque...». A continuación te propongo dos
procedimientos. Utiliza el que creas que se adecúa más a tu situación:
•
Deja al aire la respuesta al «porque...» y deja que tu inconsciente llene el vacío
(eficaz para relajarnos).
• Sigue el orden de puntos explicando todo lo que te pasa por la cabeza. No tienes
por qué ser lógico, sino todo lo contrario. Mi consejo es que empieces por cosas
absurdas y graciosas, incluso inesperadas, para confundir a la mente.
También puedes empezar diciendo todo lo que te pase por la cabeza, y luego haz
una ronda del método del «porque» sin respuesta.
Las rondas positivas
Me gusta terminar mis sesiones con una o diversas rondas positivas. Evidentemente,
antes que nada debes aceptar y liberar tus emociones, porque si no las rondas no tendrán
ningún sentido. Sería como si pusiéramos una tirita sobre una herida sucia. Así mismo,
sin embargo, sin la tirita la herida todavía sería más vulnerable a las agresiones exteriores.
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Esta ronda positiva sirve para fortalecer tu intención y asentarte en un estado positivo.
Poner en práctica una ronda positiva
Puedes empezar tus frases así:
•
«Definitivamente me he liberado de esta ira / miedo / frustración / tristeza...
Abandono para siempre esta...»
• «Dejo salir esta...»
También puedes afirmar esta nueva intención: «Decido que... / Tengo la intención
de... / Escojo... / A partir de ahora soy yo el que...».
Habla en voz alta, con dinamismo y convicción, sube el tono, ponte delante de un
espejo con la cabeza alta y bien firme, no hables con indiferencia de tus intenciones
y utiliza todo tu cuerpo para hacerlo.
El método «Y si...» de la doctora Carol Look
A veces las rondas positivas son tan positivas que el rebelde que llevamos dentro no
quiere creérselas por completo. En este caso, utiliza el método «Y si...» para abrirte a
nuevas posibilidades sin despertar nuevas resistencias en ti: «¿Y si supiera mantener la
calma cuando mi jefe me critica? ¿Y si fuera capaz de hacer esta presentación ante mis
compañeros con soltura? ¿Y si mi dolor pudiera desaparecer totalmente? ¿Y si pudiera
dejar de fumar de una manera fácil y definitiva desde mañana por la mañana?».
Nosotros ya te hemos explicado las recetas más eficaces de los chefs. ¡Ahora te toca a ti
crear tus propias recetas!
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17. Puedes aprender más cosas sobre este método en las siguientes obras: Tape Tape... Commande !, Médicis, 2015;
Je commande: procedé quantique pour compler tous vos manques, Médicis, 2012.
81
Capítulo 6
82
La EFT en la vida diaria
Índice de contenidos
• Modelo de sesión: el ejemplo de Mona
• Liberarse de las emociones tóxicas
• Liberar el cuerpo
• Liberarse de los pensamientos y de las creencias negativas
Ahora que ya conoces a fondo la EFT, aprenderás a aplicar la técnica para solucionar los
problemas más frecuentes del día a día. A partir de los ejemplos que te proponemos,
puedes adaptar los protocolos a otro problema que necesites tratar. Recuerda, la EFT no
tiene fronteras, actúa sobre cualquier problema.
A continuación te explicamos cómo se desarrolla una sesión EFT clásica, que te puede
servir de modelo para construir tu propia sesión.
Modelo de sesión: el ejemplo de Mona
En este apartado explicaremos el procedimiento de una sesión EFT. Para ello usaremos
el ejemplo de Mona, que tiene fobia a los ratones (véase la página 59). La sesión que
describiremos funcionará como un modelo básico que podrás adaptar a cualquier
problema que quieras tratar. Por supuesto, a medida que vayas cogiendo práctica podrás
jugar con las diferentes técnicas que has aprendido anteriormente.
Para llevar un seguimiento de tus sesiones y de los resultados que vas notando es muy
importante que uses una libreta. Poner por escrito lo que ocurre en tus sesiones te
ayudará a tomar consciencia más rápidamente de los cambios y los progresos que vas
experimentando. Esto hará que tengas más confianza en ti mismo y avances más rápido.
Apunta también cualquier hecho relevante que te haya ocurrido tras las sesiones: un
ascenso, una nueva oportunidad, un encuentro, un cambio interior, una reconciliación,
etc. Sí, tu vida cambiará rápidamente con la EFT.
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¿Cómo ha curado Mona su fobia a los ratones con la EFT?
Definición del problema: Mona ya ha definido con precisión los cuatro elementos
que determinan su miedo (sensaciones físicas, emociones, pensamientos
asociados a su miedo e imagen, en su caso, el ratón), (véase la página 59).
Respiración: Una o dos veces profundamente.
Inmersión en la energía del corazón (véase la página 35).
Intensidad: 10 sobre 10.
Ronda 1 (fórmula corta). Su fórmula de la llamada: «Aunque los ratones me dan
muchísimo miedo, tanto si los veo en una foto, en una película como en persona,
me quiero y me acepto con esta fobia». Mona repite tres veces esta frase mientras
golpea su punto kárate. A continuación, sigue con la ronda 1: «Tengo miedo a los
ratones / Me dan muchísimo miedo / Me aterrorizan / Estoy asustada / Los ratones
me dan muchísimo miedo / Los ratones / Me asustan mucho / Da igual si está en
una foto, en una peli o si lo veo en persona».
Ronda 2 (sobre las sensaciones físicas): Mona da golpecitos para tratar las
sensaciones físicas asociadas al miedo y pronuncia su frase de la llamada:
«Aunque cuando veo un ratón me quedo paralizada y no puedo ni respirar, me
quiero y me acepto con esta fobia / Paralizada / Las piernas me pesan toneladas /
No puedo huir / Son como dos piedras / Me duele la barriga / No puedo respirar /
Estoy como un flan / No puedo mover las piernas...».
Evaluación de la intensidad: 9 sobre 10.
Ronda 3 (Sobre la imagen de los ratones): «Aunque ver un ratón, en una foto o en
persona, me da un asco horrible, me quiero y me acepto con esta fobia / Ese
hocico largo y estrecho / Esa cola larga / Esos ojos diminutos / El pelaje gris / Es
asqueroso / Se cuela por todas partes / Está sucio / Tiene una cola larga y fina...».
Mona todavía siente mucho asco cuando piensa en un ratón, por lo que vuelve a
realizar otra ronda para tratar el asco que siente y se fija en todos los aspectos y
las imágenes que le dan asco del ratón: «El ratón corriendo / El ratón mirándola
con sus ojos penetrantes / El ratón se esconde y sólo queda a la vista su cola /
Mona gritando...».
Mona evalúa la intensidad de lo que siente: ya puede imaginarse un ratoncito a
pocos metros de ella sin sentir asco. Puede que hasta lo encuentre mono. Ahora la
intensidad de su fobia es de 6 sobre 10.
Ronda 4 (sobre los pensamientos asociados): «Aunque soy ridícula y hay algo en
mí que no funciona, me quiero y me acepto con esta fobia. / Hay algo en mí que no
va bien / Sólo soy una miedica / Mi hermano siempre me lo ha dicho / Ya estoy
harta de estos miedos / Me da vergüenza / Soy ridícula y miedica...».
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Mona hace una pausa: se ha dado cuenta de que su fobia la ha llevado a entender
que siente que es una miedica y que, desde hace mucho tiempo, siente vergüenza.
Tratamiento de las creencias: Mona vuelve a comprobar la intensidad de su
miedo, que ha bajado a 4. En este momento, le vienen a la mente algunos
recuerdos: la primera vez que tuvo miedo a los ratones, y el miedo a la noche y a
los desconocidos... Más tarde empezará el tapping pero pensando en la creencia
de que es miedosa (véase el tratamiento de las creencias, página 117).
Mona se pregunta: ¿Cuándo tuve miedo por primera vez?
Vuelta al pasado: Mona continúa la sesión con otra ronda para recordar el primer
recuerdo que tiene con un ratón: trabaja con la técnica de la película. «Sólo tenía 6
años y estaba en casa de mis abuelos, sola en el desván, cuando de repente un
ratón salió del baúl de los juguetes y me rozó la mano; a pesar de todo esto, me
quiero y me acepto con este miedo. Noto cómo me roza la mano / Estoy sola en el
desván / Grito pero nadie me oye / Bajo corriendo las escaleras llorando / Me caigo
/ Me duele el tobillo / Estoy tan asustada / Tengo miedo y me duele / No puedo
mover el tobillo / No me puedo mover...» ¡Por fin! Mona ha conseguido entender
por qué tiene la sensación de no poder moverse cuando ve un ratón: Ratón = dolor
+ pánico + no poder moverse. Como Mona no pudo correr durante unos días, su
hermano lo aprovechó para reírse de ella y de su miedo a los ratones. Comprueba
la intensidad: puede imaginarse un ratón sin sentir nada en particular, pero aún
valora la intensidad en 2 sobre 10. ¿Qué representa este 2? Mona mira en su
interior: tiene miedo de que su miedo vuelva. Ahora empezará una ronda para
tratar su miedo a volver a tener miedo... Evalúa su miedo en 1.
Tratamiento del futuro: Mona se pregunta: «¿Qué pasará cuando ya no tenga
miedo a los ratones?» Podrá ir a la montaña tranquilamente, podrá viajar...
¡Viajar! Ya no tendrá ninguna excusa para no viajar a algún país lejano, porque en
realidad tiene mucho miedo a hacerlo. Tiene poco tiempo para explorar este
miedo, por lo que apunta en su libreta: «Miedo a viajar». Más tarde tratará este
miedo con la EFT. (Véase el capítulo 7 «Sobrepasar los límites», página 127).
Más adelante, Mona trabaja en el hecho de ser miedosa: valora la intensidad de la
creencia en un 9 sobre 10. «Aunque soy muy miedosa / Aunque siempre he tenido
miedo de todo, miedo de... y miedo de...». Utilizando el método del reencuadre
ha conseguido llegar a un nivel de intensidad 0 al cabo de 6 rondas.
Vuelve a evaluar su miedo a los ratones: 0.
Ronda final positiva: «Vuelvo a ser libre / Me siento ligera y aliviada / Puedo ir a la
montaña tranquilamente / Me gusta la naturaleza / Y los ratones forman parte de
la naturaleza / No es tan espantoso como parecía / He conseguido eliminar este
miedo sola y estoy orgullosa de ello / Todo es posible / Estoy muy contenta / Qué
alivio...».
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Puesta en situación: Para terminar, Mona quiere comprobar con fotos y vídeos
que su miedo ha desaparecido de verdad. Se pone ante el ordenador y empieza
mirando fotos de ratones pequeñitos. Luego mira fotografías de ratones adultos.
Empieza a sentir una cierta aprensión, empieza otra vez el tapping mirando las
fotos. Todo va bien. Luego continúa con un vídeo doméstico de ratones. Y hasta
lo encuentra simpático. Pero no baja la guardia. Continúa mirando el vídeo
mientras hace tapping. Ahora todo va bien, es capaz de mirar un vídeo corto de un
ratón sin sentir miedo ni asco. Finalmente, consigue mirar un documental de
ratones.
En el siguiente capítulo podrás basarte en este modelo para construir tus sesiones y
completarlas con las indicaciones y las pistas prácticas que te iré recomendando para cada
situación que quieras tratar.
Liberarse de las emociones tóxicas
Los miedos
El miedo es nuestro guardián, nos sirve para sobrevivir, para avisarnos de un peligro e
impulsarnos a actuar, a ponernos a salvo o defendernos. Tanto si proviene de un peligro
concreto o inmediato: «Tengo miedo de esta avispa que se me ha posado en la mano»,
como si (lo más frecuente y lo más tóxico) nace de la anticipación de una situación:
«Tengo miedo de no pasar la entrevista de trabajo que tengo el lunes».
Los miedos concretos son reacciones ante un peligro real. El miedo anticipado está más
bien asociado a los pensamientos y a las proyecciones mentales sobre el futuro,
construido a partir de las experiencias pasadas. Por ejemplo, un niño que no ha visto
nunca una llama no sabe que es peligroso acercarse a ella, por lo que no hay ningún
miedo que le retenga, y quiere tocarla. En seguida entenderá que es peligroso, que se
puede hacer daño, y aun así un día intenta tocar la llama de una vela. Se hace daño y a la
vez oye que sus padres gritan asustados: «¡No lo toques». Ahora ya lo entiende: cuando
vea una llama tiene que desconfiar, y el miedo hará que no se acerque a ella demasiado.
Este miedo está totalmente justificado, porque el peligro es real: se puede quemar. Pero
si el miedo acaba siendo desproporcionado, hasta el punto de que incluso tenga miedo,
durante años, de ver una vela encendida, entonces será necesario tratar a la vez la
situación generada por el miedo (el grito de sus padres, el dolor) y el miedo anticipado de
las llamas («Me voy a quemar»).
Para tratar el miedo, habrá que tener en cuenta muchas cosas:
86
•
El pasado: eliminar los recuerdos traumatizantes o desagradables que están
relacionados con el objeto del miedo, como ha hecho Mona, que asociaba sin querer el
miedo a los ratones con el dolor de su caída por las escaleras, con la imposibilidad de
moverse y con las burlas de su hermano. La técnica de la película es muy eficaz en este
caso.
•
Los pensamientos, las emociones, las sensaciones físicas sentidas en el momento del
enfrentamiento con el miedo.
•
Las proyecciones mentales sobre el futuro: estos pensamientos son como películas
dramáticas que visionamos en bucle. Cuando se acumulan, crean unas montañas que
nos barran el paso y no nos dejan continuar. La técnica de la película es muy eficaz
para eliminarlas, así como el reencuadre o la liberación de las creencias limitadoras.
•
Durante todo un día, anota todos los pensamientos negativos anticipados que te
acechan, incluso los más insignificantes. Así te darás cuenta de que son incesantes,
como los comentarios negativos constantes sobre lo que pasa. Elimínalos con las
rondas EFT que necesites hasta que seas consciente de ello. Al terminar el día,
despréndete de todos estos pensamientos: dormirás mejor y te sentirás más ligero y
más tranquilo de un día para el otro. Sí, la vida puede ser mucho más fácil sin todos
esos comentarios interiores. A continuación describimos algunos de los tipos de miedo
sobre los que puedes trabajar.
Los diferentes tipos de miedo
Fobias
A la noche, al vacío, a los aviones, a los animales, a los
insectos, a las agujas, al dentista, a hablar en público, a las
serpientes, a los pájaros, a los espacios abiertos, a las
multitudes...
Miedos sociales
En general, los miedos sociales están relacionados con
recuerdos, malas experiencias, humillaciones, burlas o
críticas, tanto en casa como en la escuela. Miedo al rechazo,
a no ser querido, a la opinión de los demás, miedo de no
complacer a alguien, a hacer el ridículo, miedo de sonrojarse,
miedo de hablar en público, de hacer preguntas...
Miedo al futuro
Miedo a envejecer, a ponerse enfermo, a lo desconocido, a
los cambios, a un viaje, a una mudanza, a una entrevista de
trabajo, a un examen, a que los hijos se vayan de casa, miedo
a morir, miedo a que muera alguien cercano o que tenga un
accidente...
Miedos relacionados con las
creencias sobre uno mismo
Miedo a no conseguir algo, miedo a no estar a la altura, a no
complacer a alguien, a perder el control, a no ser capaz de
hacer algo... Algunos pueden tener relación con el miedo
proyectado sobre el futuro.
A menudo los miedos se agrupan, y es que unos llevan a
87
Asociaciones de miedos
otros: hablar en público + miedo a la opinión de los demás +
miedo a ser rechazado.
Trabaja en todos estos miedos sin olvidarte de ninguno. Cuando elimines uno verás que
otros también desaparecerán.
Trabajar en los miedos
Describe con precisión tu miedo: inquietud, aprensión, terror, pánico (véase la
página 44). Trata el pasado para eliminar las proyecciones sobre el futuro. Hazte
esta pregunta: ¿Cuándo sentí por primera vez este miedo? ¿Y por última vez? ¿Cuál
es la vez que he sentido este miedo más intensamente? Cuando tengas las
respuestas, dilas en voz alta mientras das golpecitos utilizando la técnica de la
película. Hazlo hasta que la intensidad del miedo sea 0.
Personifica tu miedo para alejarte de él: el miedo sólo es un aspecto de nosotros, no
nos caracteriza como personas y, sobre todo, sólo se manifiesta en situaciones muy
precisas. Representando el miedo como una figura autónoma y viva conseguirás que
tenga mucha menos influencia sobre ti. Puedes imaginarte que tiene una forma
humana, o animal, o que tiene un aspecto como el tuyo.
Ahora, reconoce la misión protectora del miedo: «Aunque tengo miedo de...
[describir el problema], me quiero y me acepto con este aspecto de mí que tiene
miedo y que sabe que se siente así porque se está protegiendo».
Habla con este miedo para distanciarte de él: tutéale, cuéntale que te sientes
frustrado cuando no te deja hacer lo que tú quieres, cálmale... «Tienes miedo de
vivir solo / Creas una enorme bola de angustia en mi plexo solar / Tienes miedo de
no volver a ser querido jamás / Estar solo te provoca angustia / Necesitas estar
acompañado / Esta casa vacía te da miedo...»
Fuerza las características del miedo; por ejemplo, finge los temblores: «Me da
muchísimo miedo esta araña minúscula que podría aplastar con el pie / Me da
mucho miedo que me envuelva con su telaraña gigantesca y me coma lentamente».
Finalmente, termina con unas rondas positivas. Puedes seguir los siguientes
ejemplos: «Bye bye, miedo / Gracias pero ya no necesito tu ayuda / Todo va bien, te
lo aseguro / Ya puedes irte / No te preocupes, que todo va bien / Adiós / Ahora voy
a... [describirlo] / Ahora me siento ligero y libre / Me he liberado del miedo...».
Si dudas de la EFT, de si lo has hecho bien o de los resultados de la sesión, debes saber
que tu inconsciente (o más bien tu consciencia evolutiva) tiene en cuenta tu intención y
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completará las carencias que haya podido haber. Debes mantenerte abierto y flexible para
guiarte por tu intuición mientras analizas todos los aspectos de tu problema. Sé muy
preciso.
Si ves que te afecta demasiado, acorta las rondas a 10 minutos como máximo. Fuerza la
creación de resistencias. También puedes tratar tus dudas empezando la sesión con una
ronda como esta: «Aunque tengo miedo de no saber utilizar la EFT y de que no funcione
esta técnica, me quiero y me acepto con todas mis dudas y dejo que mi consciencia
evolutiva haga lo que sea necesario para ayudarme a liberar mi problema».
Respira tras esta primera ronda y céntrate en la energía del corazón durante un minuto.
La ira
La ira, traicionera, puede aumentar poco a poco, progresivamente, cada vez un poquito
más; puede explotar de repente sin apenas chillar, como si algo le hubiese estado
barrando el paso durante mucho tiempo. A veces es hasta invisible, se esconde en tu
estómago y se retuerce en él, pero no consigue salir...
No hay duda de que es mucho más eficaz hacer desaparecer la ira cuando notamos los
primeros indicios que cuando ya se ha trasformado en todo un tsunami. Para gestionar
los primeros indicios de la ira con la EFT bastan una o dos rondas.
La ira de Joel
Joel tiene 35 años y parece alguien agradable y simpático. Ha venido a la consulta
porque quiere tratar su ira, y yo le he invitado a repetir estas frases:
«Aunque estoy muy enfadado con mi mujer porque ha dicho delante de nuestros
amigos que ayer me olvidé de ir a buscar a mi hijo pequeño a la escuela, y aunque
me he sentido un miserable, me quiero y me acepto con esta ira... No he podido
defenderme / No quería montar una escena en público, pero me ha humillado /
Expresar mi ira es como mostrar que soy débil...».
Una ronda, dos rondas, tres rondas, y la ira continúa siendo tan fuerte como al
principio. Le pregunto a Joel: «¿De verdad quieres soltar esta ira?». Se lo piensa
durante unos instantes y luego responde: «No, esta vez quiero conservarla,
porque siempre me reprimo para evitar el conflicto y al final nada cambia».
Así pues, nos centramos en el hecho de que Joel quiera estar enfadado: «Aunque
quiero estar enfadado porque esta ira me ayuda a afirmarme sin dejarme, quiero
conservar esta ira / Soy libre de conservarla / Es mía / Esta ira me ayuda a
autoafirmarme / Me hace ser respetado / Quiero expresar mi ira / No me importan
las consecuencias / Nadie puede evitar que yo exprese mi ira...».
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Al final de la ronda, la ira ha desaparecido por completo. Joel se siente seguro de
sí mismo, se siente capaz de decirle a su mujer que su comentario le ha herido. Por
la noche, Joel habla con su mujer, y ella se queda muy sorprendida, ya que
pensaba que no le afectaban sus comentarios. De hecho, ella pensaba que nunca
se preocupaba por ella y que nunca la escuchaba. En cierto modo, su mujer
intentaba provocarlo para que él expresara sus sentimientos. Esta noche Joel, el
hombre agradable y despreocupado, ha mostrado otra cara a su mujer. Ella ha
aprendido a no hacer comentarios desagradables, y Joel, por su parte, ha
aprendido a expresar sus sentimientos más a menudo.
Igual que en el caso del miedo, puedes utilizar estos métodos:
• el diálogo liberador;
• precisar las sensaciones y exagerarlas;
• la técnica de la película: te ayudará a borrar la ira de una situación.
Reencuadre
Para ver con perspectiva la situación, piensa que la persona que te ha hecho enfadar
también tiene grandes cualidades: «Aunque estoy enfadado con... porque..., le quiero por
su generosidad y por estar siempre a mi lado cuando le necesito».
También puedes centrarte solamente en relativizar los defectos de la persona: «Debe estar
muy triste para hablar así / Se siente tan mal consigo mismo que se muestra agresivo /
Me sabe muy mal que esté así / No me gustaría estar en su lugar / Está tenso y molesto /
No le envidio para nada / No es feliz...».
La ronda del perdón
Cuando ya hayas aceptado, expresado y liberado toda tu ira, debes empezar la etapa del
perdón. Tu ira era como una cadena que te encadenaba a esa persona, pero ahora que ya
ha desaparecido hay que seguir adelante y pasar página definitivamente. Esto sólo lo
conseguirás con el perdón.
En realidad, perdonar es un acto que te afecta tanto a ti como a la persona a la que
quieres perdonar: «Aunque estoy enfadado con [nombre de la persona], me quiero y me
acepto y le perdono. Le perdono / Ya no estoy enfadado con él / Ya puedo seguir
adelante / Nos hemos liberado el uno del otro...».
La tristeza
La tristeza nos indica que nos falta alguna cosa que antes teníamos, echas de menos algo
y todo está desierto. La tristeza siempre habla de una pérdida: un ser querido, un animal,
90
un ideal, una esperanza, una etapa de la vida, la salud, la casa familiar donde has vivido
un montón de cosas, un buen viaje... De la nostalgia a la desesperación, los límites de la
tristeza son infinitos.
Debes saber que cualquier pérdida implica la posibilidad de cambiar, de tener una nueva
situación, un reencuentro, una nueva forma de vida. El vacío deja paso a la posibilidad de
llenarlo. Es muy posible que este cambio te dé miedo, pero recuerda que tienes
protocolos para superar esta sensación en el capítulo 7. «Sobrepasar los límites», en la
página 127. Las rondas EFT te ayudarán a abrirte a nuevos horizontes.
Definir la carencia y tratarla
Fíjate en la tristeza que sientes y apunta en tu libreta o en una hoja de papel las
sensaciones, las emociones, los pensamientos y las imágenes que te suscita.
Precisa cuáles son las carencias que te ponen triste. Por ejemplo, si tu pareja te ha
dejado, podrías apuntar lo que pierdes si se va: sus besos al volver a casa del trabajo,
sus mensajes durante el día, el jersey azul que le regalaste para Navidad, la seguridad
de estar con él, la manera de rodearte con el brazo... Esto te ayudará a darte cuenta
de que no sólo echas de menos a tu pareja, sino también la seguridad que suponía
para ti, el consuelo y la manera de valorarte. Trata estos problemas para no proyectar
en tu próxima pareja estas carencias e incertidumbres. Aprende de tu experiencia
para que no se repita lo que seguramente ha sido el detonante de tu separación.
Realiza las rondas que necesites para tratar estas carencias: «Aunque necesito a
[nombre de la pareja] para sentirme seguro y acompañado porque me falta confianza
en mí mismo, me quiero y me acepto y aprendo a tomar decisiones por mí mismo...
Sin él no sé tomar decisiones / Necesito que decidan por mí / Soy indeciso y
dependiente de los consejos de los demás».
La soledad de Catalina
Estefan acaba de dejar a Catalina y ella se siente cruelmente sola, sobre todo
cuando vuelve por la noche del trabajo. Llora cada noche y se siente abandonada.
«Aunque me siento sola y triste cuando vuelvo a casa por la noche porque Estefan
ya no me está esperando, me quiero y me acepto con mi soledad... Odio estar sola
/ Me pongo muy triste cuando nadie me espera en casa por la noche / Necesito
vivir con alguien / Echo mucho de menos a Estefan / Sin él, me siento abandonada
/ Estoy sola conmigo misma.»
Catalina se ha dado cuenta de que llora porque se encuentra sola, y no porque
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haya perdido a Estefan, y se pregunta en qué otro momento ya se había sentido
así. Entonces, de repente se acuerda de ella llegando a casa de la escuela sin sus
padres, que trabajaban hasta tarde y volvían después que ella. Aprendió muy
temprano a ser autónoma. Demasiado temprano. La tristeza de Catalina ha
subido hasta 10. Se siente igual que esa niña que volvía sola a casa después de la
escuela. Tenía miedo de los ruidos, de la noche que se acercaba, se preocupaba
por si sus padres no llegaban... Hasta se imaginaba que morían en la carretera
antes de llegar a casa.
Al darse cuenta de ello, Catalina realiza unas rondas para tratar este miedo
hablando por la niña que era, expresando su ira y su tristeza hablando con sus
padres... Con ello también elimina las diferentes situaciones que ella creaba
mientras esperaba que llegaran sus padres. Al final de la sesión, Catalina puede
pasar página en su relación con Estefan.
La tristeza y las creencias
La tristeza normalmente viene acompañada de muchas creencias negativas: «Jamás nadie
me va a volver a querer / No merezco que nadie me quiera / La felicidad no es para mí /
No me espera ningún futuro feliz / Nunca encontraré a alguien a quien amar...».
Reencuadrar y liberarse mediante el diálogo
El reencuadre es una de las maneras más eficaces de desmontar las creencias. Más
adelante veremos al detalle cómo eliminar las creencias limitadoras (véase la página
117). De momento, puedes realizar rondas de reencuadre utilizando el diálogo
liberador (por una parte habla una voz desesperada y por la otra, una voz lógica que
reencuadra el problema):
—Aunque nadie va a quererme jamás...
—¿Cómo estás tan segura de ello?
—Estoy segura, nadie va a quererme jamás.
—¿Cómo lo sabes?
—Lo sé, he tenido otras experiencias parecidas.
—¿O sea que ya te habías separado de alguien antes?
—Sí, claro.
—¿Varias veces?
—Sí...
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—Y después de estas separaciones has podido volver a encontrar a alguien, ¿verdad?
—Sí.
—¿Y cómo puedes asegurar que nadie va a quererte nunca más después de esta
separación?
—Tienes razón, puedo volver a enamorarme.
—¿Te gustaría?
—Sí.
Con el diálogo instalo en mi interior esta nueva creencia: «Puedo volver a encontrar
el amor después de esta separación. Es lo que deseo».
Continúa: «Aunque estoy dirigiendo una película que no me gusta llamada Nadie me
va a volver a querer jamás, me quiero y me acepto con mi talento de director
dramático... La película que estoy dirigiendo es un drama que ganará el Oscar / Soy
el mejor director de dramas de la historia / Al final los protagonistas se ahogan /
Una película brutal / La película más dramática de todos los tiempos / Al final no
hay salida / Todo el mundo llora...».
Exagera los detalles de tu película, haz que sea absurda, imagínate la música, el
llanto de los espectadores que la han venido a ver y ríete de todo. Después,
comprueba la intensidad de tu creencia. Y finamente dirige una película que
realmente te guste.
La tristeza de la que no nos queremos separar
Durante un proceso de luto, la tristeza que sentimos nos recuerda la relación que
teníamos con esa persona querida. Yo mismo he conocido a muchas personas que sufrían
un proceso de luto que pensaban que deshacerse de esta tristeza suponía traicionar al
difunto, como si la intensidad de la tristeza fuera el reflejo de la intensidad de su amor.
Si este es tu caso, te propongo este tipo de fórmulas de la llamada que te pueden ayudar:
«Aunque no quiero desprenderme de esta tristeza como prueba de mi amor...», o
«Aunque no quiero desprenderme de esta tristeza porque me da la impresión de que
abandono y traiciono a [nombre de la persona]...», o «Aunque esta tristeza es el único
vínculo que me queda con [nombre de la persona]...».
Cuando creas que ya no te sientes tan triste, intenta tomar consciencia de que esa persona
a la que tanto amas se pondría muy triste si supiera que te sientes tan mal. En definitiva,
sólo estás trasladándole el peso de tu pena. Libera a esa persona de este peso: «Libero a
[nombre de la persona] del peso de mi tristeza y vuelvo a estar contento pensando en
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[nombre de la persona] / Hoy he aprendido a alimentar nuestra relación a través de la
alegría de vivir / Él hubiera querido verme feliz / Yo le ofrezco mi alegría y no mi tristeza
/ Su pérdida me recuerda que debo saborear cada instante con mis seres queridos / Mi
tristeza sólo sirve para entristecer a los que me rodean y me quieren...».
Las otras emociones relacionadas con la tristeza
La culpabilidad es una de las emociones que a veces acompañan a la tristeza: no haber
ido al entierro, no haber ido cada día al hospital, no haber llamado a menudo, no haber
encontrado el momento de decir «te quiero»...
Yo he tratado a personas en luto que se sienten culpables por no haber llorado en un
entierro. Si este es tu caso, puedes deshacerte de la culpabilidad con la EFT. Puedes
formular una frase basándote en este modelo: «Aunque no lloré en el entierro, me quiero
y me perdono, porque siempre lo hago todo lo mejor que puedo».
Muchas veces la ira también está presente en la tristeza. Los tipos de ira más frecuentes
son la rabia contra uno mismo (relacionada con la culpabilidad) y la rabia contra Dios o
la vida. Realiza rondas sobre estas emociones y sobre la injusticia que sientes ante esta
pérdida.
La culpabilidad
La culpabilidad es destructiva, sus consecuencias son tóxicas tanto para el cuerpo como
para la mente. La EFT es especialmente efectiva para tratar esta emoción, sobre todo
gracias a la fórmula de la llamada «Me quiero y me acepto».
Liberarse de la culpabilidad
Yo te aconsejo que, antes de empezar con la sesión, te concentres en la energía del
corazón, ya que en este caso es muy importante que te abras totalmente a la
posibilidad de aceptarte y amarte. Si te sientes culpable, hazte estas preguntas: ¿De
qué sirve esta culpabilidad? ¿Es constructiva para ti y para la otra persona? ¿Te das
permiso para liberarla? ¿Te culpabilizas con facilidad? ¿Te pasaba cuando eras
pequeño?
Si crees que es necesario tratar algún hecho del pasado, hazlo: la primera vez que te
culpabilizaste de algo, la última vez, las situaciones en las que te sientes más
culpable, las personas que te culpan de algo (madre, padre, pareja...). A
continuación debes hablar contigo mismo para ver las cosas con perspectiva más
fácilmente: «Aunque te sientes culpable, sé que haces las cosas lo mejor que puedes
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y te quiero y te acepto por completo / Aunque has hecho esto y yo te culpo de ello,
te acepto porque sé que hiciste lo que creías que era lo mejor en esa situación...».
Continúa con el diálogo hasta que la intensidad de tu culpa baje hasta 0.
Realiza las rondas que creas necesarias hasta que vuelvas a tener autoestima. Sobre
todo debes eliminar las creencias limitadoras de tu entorno (véase la página 117).
Permítete ser feliz: «Aunque no tengo derecho a estar contento si los otros no lo
están, debo escoger ser feliz y transmitir esta alegría a todos los que me rodean...».
La culpabilidad de Crístofer
Crístofer ha dejado a su mujer por otra. Lleno de culpabilidad, no consigue
comprometerse totalmente con su nueva pareja como hubiera querido. Con la
EFT consiguió ser consciente de que su culpabilidad era más destructiva que el
hecho de haber dejado a su mujer: no sólo se sentía infeliz, sino que hacía infeliz a
su mujer, con la que no conseguía comprometerse del todo (por ejemplo, rechazó
tener un hijo con ella), y también a su exmujer, ya que con su culpabilidad le daba
a entender que se arrepentía de haberla dejado.
Tras la sesión, Crístofer entendió que no había sido cobarde, tal y como pensaba,
sino coherente con sus sentimientos: sí, podría haberse quedado con su mujer,
pero a qué precio, ¡si ya no la amaba! Después de esta sesión, entendió que quería
tener un hijo con su nueva pareja y su mujer se volvió a casar. ¡Fíjate! La
culpabilidad de Cristofer afectó a la vida sentimental de tres personas.
Liberar el cuerpo
Puntualización
Si quieres aliviar un dolor físico, lo primero y más importante es visitar a un
médico para que te haga un diagnóstico preciso y un tratamiento, si es necesario.
Después, la EFT te ayudará a curarte y a gestionar tu dolor, pero ten por seguro
que no puede substituir un tratamiento médico adaptado a tus necesidades.
Las emociones generan automáticamente manifestaciones físicas más o menos
importantes. Según la intensidad, es más eficaz y juicioso calmar en primer lugar los
signos físicos antes de ocuparse de liberar las emociones.
Considera que el dolor es una señal del cuerpo que te indica un desequilibrio físico pero
también psíquico. El dolor te indica que debes escucharte, ocuparte de ti, puede que dejar
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de correr o de ponerte nervioso... Los dolores pueden cambiar durante la sesión. Con la
EFT perseguiremos el dolor hasta expulsarlo y eliminarlo.
El protocolo básico para aliviar los dolores
Definir el dolor o la tensión física
Describe al detalle los aspectos que te presentamos a continuación y representa con una
imagen tu tensión o dolor:
• Forma: un cono puntiagudo, una bola de petanca, un volcán en erupción, un líquido
hirviendo, una aguja o un cuchillo punzantes, una manta que tapa algo...
• Color: rojo oscuro, gris apagado, negro...
• Temperatura: frío, tibio, caliente...
• Intensidad (entre 0 y 10).
• Peso: 1 tonelada, 50 kilos, no pesa nada...
• Textura: duro, denso, fluido, blando...
• Movimiento: fijo, agitado, lento, rápido...
•
Efectos: me pica, me quema, me provoca un hormigueo, me pincha, me pesa, me
presiona, me golpea, me pega...
Centrarse en la energía del corazón, respirar profundamente
Ronda 1: Realiza una primera ronda describiendo la sensación que te provoca esta
información: «Aunque siento como unos martillazos en la sien derecha y la cabeza me
arde como un volcán que va a entrar en erupción... / No me encuentro bien / Qué dolor
de cabeza / Es insoportable...». Juega con las palabras: «Esto me calienta la cabeza»,
«Vaya golpe de calor me ha dado en la cabeza»... Comprueba la intensidad del dolor.
Ronda 2: ¿Cuánto hace que sientes este dolor? ¿Qué estaba pasando en tu vida en ese
momento? ¿Habías sentido antes ese dolor? ¿Cuándo?: «Aunque siento un martilleo en
las sienes desde ayer por la tarde cuando mi jefa me anunció que se hacía una
restructuración del servicio... / Siento un martilleo en las sienes / Restructuración del
servicio / Golpes en la cabeza / Cambios en el servicio / De qué voy a trabajar... / Me
martillea la cabeza / golpe de calor...».
«Aunque sentí ese mismo dolor cuando suspendí en bachillerato y mi padre me dijo que
no llegaría nunca a ninguna parte y que debería espabilarme solo para pagarme los
estudios, yo...». Evalúa tu intensidad y, si es necesario, vuelve a empezar con las rondas
sobre el mismo tema. Si lo consideras necesario, usa las técnicas que hemos presentado
96
anteriormente.
Ronda 3: Los pensamientos asociados: «No valgo nada / Soy incapaz de... / Nunca he
sido... / Mi padre me dijo que... / Me merezco todo lo que me pasa / Me parezco mucho
a mi madre / Esto me viene de familia / A mi edad es normal...». En el próximo capítulo
te explicaremos algunos protocolos para eliminar las creencias y pensamientos
invalidantes.
Ronda 4: ¿Qué te impide hacer, este problema? «Aunque a causa de este dolor no puedo
/ hacer... / ser... / planear... / Aunque este dolor me obliga a... y me impide...».
Comprueba que este dolor no es el pretexto para no actuar («Mientras sienta este dolor,
no podré concentrarme para escribir mi libro...»).
La ronda positiva: «Libero de mi cuerpo las emociones, los pensamientos, las imágenes,
las creencias originadas por mis dolores, y dejo que la energía circule libremente por mi
cuerpo...».
Indícale a tu cuerpo y a tu mente tus intenciones: «He decidido instalar la flexibilidad en
mis caderas y mi vida / Dejo que mi cuerpo se regenere y celebro la alegría de tener
buena salud / Permito que mi cuerpo se libere de cualquier tensión para que la energía
circule de una manera fluida en mi hígado y mis riñones y también en mi vida...».
La fibromialgia de Patricia
Patricia tiene fibromialgia desde hace seis años. Para ella el dolor es como una
serpiente en la columna vertebral. Realiza diferentes rondas EFT mientras habla
con la serpiente, a la que ha llamado Serpentina. Cada día durante dos meses
habla con Serpentina mediante la EFT. Poco a poco nota cambios en su cuerpo,
primero imperceptibles, y luego cada vez más claros: Serpentina cada vez es
menos agresiva, más mansa, cada vez más pequeña, cada vez menos presente en
su cuerpo, hasta algunos días desaparece. Al cabo de dos meses, Patricia
descubrió que volvía a tener energía, y soñó que un géiser de luz surgía del fondo
del mar. Una mañana, Patricia se despertó liberada. Ahora ha vuelto a tener
energía, tanto física como creativa, y es que empezó a pintar justo después de ese
sueño.
Aplica la EFT en todos tus males: dolores, insomnio, ronquidos, constipados o diarrea,
gripe, alergias, tortícolis, psoriasis, reuma, migrañas... Si los síntomas persisten, realiza
las rondas de EFT varias veces al día y durante varios días o semanas. Adapta las rondas
en función de tus progresos.
Cuando el cuerpo es un problema
97
Tú y tu cuerpo
¿Qué relación tienes con tu cuerpo? ¿Es un enemigo o un amigo? ¿Qué piensas de él?
«Soy demasiado así o demasiado asá, no soy lo bastante así o lo bastante asá...». Si alguna
vez se te ha pasado por la cabeza alguna de estas frases, debes eliminarlas urgentemente,
porque sólo son destructivas.
¿Tu cuerpo tiene la culpa de ser cómo es? Puede que seas tú el que estresa tu cuerpo, con
tus pensamientos negativos y degradantes, y le impides hacer su trabajo. Imagínate que
alguien te critica y te acosa de esta manera, ¿qué sentirías? ¿Qué harías?
Elimina las creencias limitadoras
Escúchate hablar de tu cuerpo, escúchate pensar en tu cuerpo, anótalo todo. Elimina uno
por uno estos pensamientos negativos con la EFT (véase «Las creencias limitadoras»,
página 117). Libérate de una vez por todas de estas palabras hirientes que te impones y
siente cómo tu cuerpo se relaja. Utiliza los métodos del reencuadre y de la exageración:
«Soy fea / Muy fea / Estoy más gorda que una ballena...».
¡Tu cuerpo es un milagro!
Debes ser consciente de su inteligencia, de su complejidad, de su saber instintivo. El
cuerpo es un extraordinario laboratorio alquímico que se organiza para que te puedas
mover, caminar, hablar, crear, pensar, amar, acariciar... El cuerpo se repara solo, suelda
los huesos que se han roto, cicatriza las heridas, regenera las células cada cuatro días, para
las mujeres es el crisol de la vida...
Siempre está a nuestro servicio y es el reflejo de nuestro humor. Tiene la forma que le
hemos dado con nuestros pensamientos, emociones y actos.
Hazte esta pregunta: ¿Lo tienes abandonado o cuidas de él? ¿Cómo lo cuidas (con
alimentos y con deporte, teniendo contacto con la naturaleza, masajeándolo, cuidando su
higiene...)? ¿Le das todo lo que necesita para funcionar?
Personifica tu cuerpo
El cuerpo está vivo, es sensible, inteligente. Si lo desvalorizas, se contrae y se estresa.
Necesita que le apoyes. Si lo abandonas, ¿cómo piensas que podrá acompañarte y
servirte?
Imagina que es un amigo que siempre está a tu lado, un vehículo vivo, sensible. Quieres
que adelgace y encima le insultas o lo alimentas de mala manera. Tienes que saber que si
le quieres y le tratas bien se relajará, funcionará mejor y colaborará contigo para satisfacer
tus deseos.
98
Acepta y ama a tu cuerpo (y vuelve a tener autoestima)
Antes de cambiar de peso, por ejemplo, es imprescindible aceptar y querer a tu cuerpo
como si fuera un amigo muy preciado para ti. Como hemos visto en la primera parte, el
sentimiento del amor es capaz de influenciar en nuestra salud y, por lo tanto, en nuestro
cuerpo. Avanza de la mano de tu cuerpo y no desprecies precisamente lo que quieres
modelar: masajéalo con amor, cuídalo y obtendrás magníficos resultados. Tu cuerpo es tu
templo, es sagrado.
La fórmula de la llamada puede convertirse en: «Aunque me veo demasiado gordo,
intento quererme y aceptar mi cuerpo tal y como es porque es un milagro de inteligencia
(o) un amigo que siempre está a mi lado».
Habla con tu cuerpo
«Aunque no te quiero porque pienso que eres demasiado... intento aceptarte tal y como
eres porque soy el responsable de tu estado y yo decido cuidarte (o) darte lo mejor...Te
pido perdón por haberte abandonado, olvidado, criticado...»
Pídele perdón por todos los pensamientos insultantes, por haberte olvidado de él, por
haberle forzado y acusado de todos tus males.
Cuando el peso es un problema
¿Por qué mi peso es un problema? ¿Qué inconvenientes tiene mi peso? Sé preciso y
realiza el tapping pensando en las consecuencias: «No puedo bailar, correr / Con este
cuerpo no puedo subir las escaleras sin quedarme sin aliento / No me veo femenina ni
puedo llevar los vestidos que me gustan / No puedo comer lo que me gusta / No me
atrevo ni a salir de fiesta / Tengo que controlarme / Odio que me hagan fotos...».
«Nadie va a quererme nunca / Mi marido ya no me mira / Al final tendré problemas de
salud...»
Eliminar tus adicciones (continúa leyendo)
Mira hacia el pasado
¿Alguien te ha criticado por tu peso o por tu aspecto? ¿Alguna vez te han humillado o
insultado? Deshazte de todos tus recuerdos traumáticos.
¿Piensas que tener este peso te da alguna ventaja?
Mantener las distancias con los demás, protegerte, ser visible, evitar las relaciones
sentimentales, pasar desapercibido o ser invisible (para las personas delgadas). Trata estas
ventajas con el tapping: «Aunque tengo este peso porque evito que los demás se me
acerquen demasiado / Aunque este peso me permite...».
99
«Nunca podré conseguirlo»
Elimina las dudas que tengas sobre el hecho de conseguir tu objetivo: «Aunque creo que
nunca voy a conseguir perder X kilos en X meses, quiero y acepto mi peso / No voy a
conseguir el objetivo de la dieta / Ya estoy harto de dietas / Nunca lo conseguiré / Nunca
acabaré nada...».
Las palabras del cuerpo
No te olvides de que puedes utilizar el doble sentido de las palabras (véase la página 78) y
jugar insertándolas en tus rondas EFT. De este modo, aceleras el surgimiento de
emociones y pensamientos relacionados con el dolor, por ejemplo: «Se me están
hinchando las narices / Es un peso demasiado grande para mí / Me dan ganas de vomitar
/ Tengo el corazón hecho un pastel / Soy un peso pesado / Peso demasiado / Todo me
pesa / Todo es demasiado pesado, para mí / Soporto demasiado peso...».
La ronda final positiva
Fíjate un objetivo e inclúyelo en tu ronda positiva (véase «Conseguir tus objetivos y
cumplir tus sueños», en la página 128).
La angustia
He decidido incluir el tratamiento de la angustia en el capítulo sobre el cuerpo porque la
particularidad de este estado es que consiste en generar manifestaciones físicas muy
intensas: dolor de cabeza, náuseas, opresión, dificultad al respirar... Así pues, lo mejor es
tratar en primer lugar los síntomas físicos de la angustia con la EFT y luego tratar las
emociones con otras rondas, sobre todo el miedo (véase la página 95).
Así pues, mi consejo es el siguiente:
•
Alivia los síntomas físicos: sigue el protocolo básico para tratar el cuerpo (véase la
página 108).
•
Encuentra las causas de la angustia: miedo a quedarse sin dinero, a tener nuevas
responsabilidades en el trabajo, miedo a los demás... Si no sabes de dónde proviene la
angustia, utiliza el método del «porque...»: «Aunque vivo con esta angustia en la
barriga porque... porque... [no llenes los vacíos, deja que tu inconsciente los rellene]»
(véase la página 88).
•
Trata el pasado: ¿Cuánto hace que sientes esta angustia? Siéntela y deja que las
imágenes asociadas a esta angustia vayan saliendo. Remóntate hasta tu infancia. Utiliza
la técnica de la película.
• Las adicciones.
100
La EFT da muy buenos resultados en los casos de adicciones: tabaco, alcohol, adicciones
alimentarias, adicciones al juego... La rapidez de los resultados dependerá de lo que
oculte cada adicción. Puede ser que una sesión baste para tratar la adicción, pero también
que sean necesarias varias sesiones seguidas y ser persistente, incluso varias veces al día
durante varios días, hasta puede que algunas semanas.
A menudo las adicciones esconden una ansiedad ante la vida, una huida de la realidad, el
miedo de encontrarse ante uno mismo...
Liberarse de una adicción
Responde a estas preguntas y realiza rondas sobre las respuestas. Después de cada
ronda, evalúa el sitio donde estás imaginándote con los ojos cerrados el objeto de tu
adicción y mírate mientras te deshaces de él. Si aún tienes dificultades para
imaginarte sin la adicción, realiza más rondas. También puedes imaginarte un
símbolo positivo (el sol, árboles, la playa, una flor, un ser querido) entre dos rondas.
Acuérdate de beber agua y de respirar profundamente entre dos rondas.
¿De verdad quiero dejar de [fumar, beber, comer chocolate...]? Compruébalo
diciendo en voz alta: «Ahora mismo decido dejar de... definitivamente». ¿Qué
sientes? ¿Bienestar o malestar? Usa los golpecitos para tratar el malestar que te ha
provocado la pregunta: «Aunque quiero dejar de... y esto me provoca..., me quiero y
me acepto».
Visualiza el objeto de tu adicción y usa los golpecitos de la EFT para tratar los
pensamientos que se te pasan por la cabeza: «Me muero de ganas de... / Me gusta
demasiado / Es irresistible / No puedo prescindir de... / El placer de... es más fuerte
que yo». ¿A qué has asociado tu adicción? Usa el tapping con estas fórmulas: «Me
fumo un cigarrillo y me tomo un café cada mañana y también en el descanso del
trabajo / Después de cenar siempre me apetece chocolate / Cuando vuelvo a casa
por la noche me apetece una copa, y también cuando me siento solo...».
¿Tu adicción está asociada a un lugar en particular? Haz golpecitos mientras usas
estas fórmulas: «Fumo delante de la ventana del salón / Antes de subir al coche /
Como chocolate delante de la encimera de la cocina...».
¿Cuándo empezó tu adicción? Si en ese momento estabas pasando por una situación
de ansiedad, usa el tapping para eliminar las emociones asociadas a ese recuerdo
(«Aunque fumo desde que... [un luto, una mudanza, un malentendido con alguien,
la soledad...]»).
¿Por qué quieres dejar tu adicción? «Quiero estar sano / Quiero ser un modelo para
101
mis hijos / Quiero ahorrar / Quiero tener un buen aspecto...».
¿Qué piensas de ti con esta adicción? «Me siento inútil / Siento vergüenza / No
tengo fuerza de voluntad / No puedo complacer a nadie / Soy muy débil...».
¿Sientes que eres capaz de conseguir tu objetivo? Usa el tapping si te sientes
desesperanzado y tienes dudas: «Lo he intentado todo y no funciona nada, pero al
menos lo he intentado y me quiero y me acepto / Seguro que tendría más fuerza si
uso la EFT, en cualquier caso, nada puede ser peor, y me quiero y me acepto / Hay
gente que lo consigue muy fácilmente, ¿por qué yo no puedo?».
Sé paciente contigo mismo y no te olvides de aceptarte y quererte antes que nada (véase
la página 112). Gestiona tus deseos a medida que vayan llegando. Uno tras otro, un día
tras otro. Acompaña la abstinencia con mucho deporte o con actividades que te gusten;
come equilibrado, bebe mucha agua para eliminar las toxinas...
Las rondas positivas asegurarán tu decisión de dejar la adicción y harán aparecer las
consecuencias positivas de esta liberación: «Me libero de... y así vuelvo a ser libre / Estoy
muy orgulloso de mí por haber dejado de... / Yo decido... / Yo soy el jefe de mi vida y yo
decido / Vuelvo a tener plenos poderes sobre mi vida / Me siento libre y ligero...».
Gestionar las recaídas
Las recaídas no indican que eres incapaz de gestionar tu adicción, sino que son el
reflejo de una evolución, ya que has conseguido alejarte de la adicción durante un
tiempo. Para conseguirlo del todo, debes acordarte de tu objetivo y relativizarlo.
Ahora que has conseguido empezar a cambiar, no abandones. Sobre todo tienes que
sentirte orgulloso por haber conseguido empezar el camino. Ahora retómalo donde
te habías quedado. A continuación te proponemos algunos ejemplos de fórmulas de
la llamada que te pueden ayudar:
•
«Aunque ahora tengo que volver a empezar a..., he conseguido no... durante X
días y estoy muy contento por ello. He vuelto a empezar / Me he desanimado /
No lo conseguiré nunca / Pero si no continúo no sabré nunca si lo conseguiré /
Quiero continuar intentándolo...»
•
«Aunque no he conseguido... y me he desanimado, estoy muy contento por
haberlo intentado.»
•
«Aunque ahora tengo que volver a empezar a..., retomo mi objetivo donde lo
había dejado, me quiero y me acepto y continuo avanzando por el camino que ya
había empezado.»
102
En el momento en el que sientas un deseo irrefrenable, vuelve a empezar con las
rondas y cuando te tranquilices también, si lo necesitas. Celebra tus éxitos después
de cada etapa (establece un plan: «Cada semana conseguiré el objetivo que me
marco y celebraré haber progresado»). Hazte algún regalo: un masaje, flores, una
escapada... También puedes ayudarte con el apartado «Conseguir tus objetivos y
cumplir tus sueños», página 128.
Liberarse de los pensamientos y de las creencias
negativas
Las creencias limitadoras
Las creencias negativas son sólidas como una piedra, se arraigan en lo más profundo de
nuestro ser. Lo hacen hasta tal punto que, aunque sean del todo absurdas, creemos en
ellas ciegamente. Por eso son peligrosas, y es que nuestra lógica y nuestra inteligencia
están como anestesiadas.
Nos sometemos a sus reglas, actuamos con sus cadenas y nos desviamos de nuestro
camino hacia la plenitud y la felicidad: «La vida es dura», «No soy capaz de nada», «No
puedo confiar en nadie», «Todos los hombres son unos cobardes», «Pensar en uno mismo
es muy egoísta», «La felicidad no existe», «Nadie puede quererme», «Los hombres no
quieren a las mujeres gordas como yo», «Los adultos siempre tienen razón», «Nadie llega
a nada sin esfuerzo»... Absurdas, tóxicas, no importa, las creencias negativas siempre
tienen razón. Son producto de nuestra educación, del modelo paternal, de la sociedad, de
nuestras experiencias, a partir de las cuales establecemos reglas y normas... Nuestra
inteligencia cae en su propia trampa, hipnotizada por sus horribles frases.
Por suerte, el talón de Aquiles de la creencia es que no es lógica, por lo que si nos
tomamos nuestro tiempo para desarmarla, podremos eliminarla fácilmente. La mejor
técnica para hacerlo es la de la precisión de la imagen. Cuando hayas desmontado todas
las creencias, evidentemente puedes crear otras más positivas y constructivas que te
ayuden a alcanzar la plenitud.
Desmontar las creencias
A continuación te mostramos un modelo de protocolo en el que te puedes inspirar y
que puedes adaptar a tu creencia. Acuérdate de dar golpecitos mientras respondes.
Etapa 1. Identifica tu creencia
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Imagínate la creencia escrita en la pared de tu habitación en unas enormes letras
rojas: «Aunque creo que...»
Etapa 2. Evalúa la intensidad de tu creencia
¿Hasta qué punto me la creo? (Si estás convencido de ello por completo, tu
intensidad será de 10 sobre 10).
Etapa 3. Describe las consecuencias y el origen de la creencia
¿Qué emoción sientes cuando piensas en esta creencia? ¿Y qué sensación física?
¿Qué pensamientos te suscita? ¿Qué te hace hacer esta creencia, qué decisiones has
tomado en función de esta creencia? ¿Te convienen, estas decisiones, elecciones de
vida o acciones? «Aunque esta creencia me lleva a... / provoca... / obliga a... / me
impide...».
¿De dónde proviene esta creencia? Piensa en tu padre/madre, en tu experiencia
personal (que quizás se haya repetido), en la experiencia de otra persona u otras
personas, un artículo de un periódico, un libro...
Etapa 4. Realiza rondas
Realiza rondas para tratar todos los elementos. Si el origen de la creencia está
relacionado con algún hecho, utiliza la técnica de la película para liberarte de esta
experiencia.
Etapa 5. Ronda final
Puedes crear una creencia inversa más adaptada a tu objetivo de vida: «La vida es
fácil / Se puede ganar dinero fácilmente / Hay una solución para todo...».
Utiliza la técnica del reencuadre para desmontar tu creencia y, si es posible, hazlo con
sentido del humor. Para hacerlo debes hacerte preguntas y responderlas haciendo tus
rondas EFT. Adapta tu creencia a medida que vas respondiendo. Por ejemplo: «Todas
las mujeres son complicadas»:
•
«Aunque creo que todas las mujeres son complicadas, me quiero y me acepto...
¿Absolutamente todas? No... ¿Todas las mujeres de este planeta sin excepción alguna?
No... ¿Entre los millones de mujeres del mundo, no hay ninguna que sea simple?
Claro que sí, pero muchas son complicadas.» (Nueva creencia menos absurda)
• A partir de este punto, retoma la ronda: «Hay muchas mujeres que son complicadas,
pero los hombres no son muy complicados... ¿No hay ninguno? ¿Nunca lo son? No,
claro que no... Así pues, hay mujeres complicadas y hombres complicados... Y también
hay mujeres que no son complicadas y hombres complicados. De hecho, María José no
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es nada complicada, y Silvia... ¿y yo? ¿Yo soy un hombre simple? Hombre, ahora estoy
devanándome los sesos con un problema que no existe, debo de ser un hombre
complicado. Así pues, hay mujeres menos complicadas que yo...» (Ya verás cómo tu
mente desconecta y todo fluye.)
•
Comprueba si la creencia «Todas las mujeres son complicadas» continúa siendo
verdadera para ti.
• Si la intensidad de la creencia es de 0, te has liberado de la creencia.
•
Crea otra creencia que te convenga. Por ejemplo, en este caso: «Hay un montón de
mujeres y hombres que son simples, agradables y fáciles al vivir».
Eliminar las creencias negativas
Anota todas las creencias en las que crees fielmente, tanto si son negativas como
positivas, y clasifícalas según el tema. Luego evalúalas y elimina las negativas una
por una con la EFT.
Las creencias más frecuentes
Sobre uno mismo
«Nunca tengo suerte / Soy incapaz de... / Nunca
conseguiré nada / Soy tan... como mi padre o madre / No
se me da bien... / Nadie puede quererme / Esto sólo me
pasa a mí (o a los demás) / Soy demasiado (viejo, joven,
mayor, feo, charlatán / distraído / egoísta / pasivo / blando
/ sensible...) / Siempre seré un segundón...»
Sobre los demás
«Todos los hombres son unos cobardes / Las mujeres son
complicadas / El amor siempre acaba mal / Los adultos
siempre tienen razón / La gente es mala / No hay que
confiar en nade / Hay que pensar primero en los demás...»
Sobre el dinero/la abundancia
«El dinero no da la felicidad / El dinero puede con todo /
Los banqueros son unos ladrones / Los ricos son
pretenciosos / No hay nada sin nada / El dinero no cae del
cielo / Todo ocurre porque nos lo merecemos / Esto sólo
le pasa a los demás...»
Sobre el trabajo/el esfuerzo/el
éxito
«Todo ocurre porque nos lo merecemos / No tenemos
nada sin nada / Los ricos sacan mejores notas en la
escuela / Sólo los que pican muy alto pueden tener éxito /
Hay que estar pringando toda la vida...»
Sobre la vida
«La vida es difícil / Nada llega sin esfuerzo / Nunca tengo
suerte / La vida no regala nada / Los débiles no tienen
suerte / Es la ley de la selva, sólo ganan los más fuertes...»
«Soy una persona frágil / Debo dormir al menos nueve
horas cada noche para estar en forma / En mi familia se
muere joven / El corazón es el punto débil de mi familia /
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Soy como mi padre, al que siempre le dolía la espalda /
Cojo cualquier enfermedad / Para presumir hay que sufrir /
Los hombres sólo quieren mujeres jóvenes y guapas...»
Tú mismo puedes completar el cuadro, hay cientos de ellas.
Desmontar las creencias que nos minan la autoestima
Las peores creencias son las que tratan sobre nosotros, como «No lo voy a conseguir
nunca», o las que nos encierran entre barreras infranqueables, como: «Es imposible
que...».
Para desmontar la creencia «No lo voy a conseguir nunca», debes trabajar sobre
diferentes frentes:
•
Esclarece el origen de tu creencia: situaciones pasadas en las que te has
equivocado o te has decepcionado a ti mismo, «incapacidades», dudas del
presente...
• Da al César lo que es del César y concreta: «Soy un inútil» ¿En relación a quién o
a qué? ¿Quién lo dice (padres, profesores, «la gente»...)?
• Analiza las proyecciones negativas sobre el futuro: «No lo voy a conseguir nunca»
es un pensamiento proyectado sobre un futuro hipotético, reúne todos los
pensamientos que crean problemas donde aún no los hay: «Si no lo pruebo no sé
si lo voy a conseguir» es más lógico, ¿no?
• Acuérdate de capítulos de tu vida en los que has tenido éxito, desde que eras muy
pequeño hasta ahora, y golpea tus puntos pensando en cada uno: «Conseguí...»,
«Fui capaz de...».
Reencuadrar los pensamientos negativos
A menudo el pensamiento nos invade con esta tendencia tan molesta que tiene de
comentar todo lo que vivimos. Ante una flor preciosa, el comentarista suelta: «Es la flor
más bonita que he visto (comparación con el pasado), cómo me gustaría tener una como
esta en mi jardín (deseo proyectado en el futuro), me recuerda aquella que vi en Asia el
verano pasado (pasado), qué buen viaje...» ¿Qué ocurre? ¿Qué ha pasado con la flor que
estábamos mirando? La hemos proyectado en el futuro y en el pasado, pero sólo estamos
en el presente, en el aquí y el ahora. Por suerte, la flor no nos necesita para existir.
Estos pensamientos son un verdadero veneno cuando son negativos y obsesivos, y pueden
sumirnos en un verdadero infierno: obsesiones, reflexiones, angustia, insomnio, falta de
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sumirnos en un verdadero infierno: obsesiones, reflexiones, angustia, insomnio, falta de
concentración, fatiga nerviosa y física... ¡Basta! Volvamos a encontrar el silencio interior.
¿Cómo dominar los pensamientos con la EFT?
El primer paso es ser consciente de nuestros pensamientos. Haz golpecitos en los puntos
adecuados mientras expresas estos pensamientos en voz alta. Escúchate durante algunas
rondas. ¡Ya verás qué rápido los interiorizas!
A continuación, realiza diferentes rondas EFT según cada técnica:
• Técnica de la precisión de la imagen para acabar con ellos.
• Técnica del diálogo liberador.
• Exagera tus pensamientos con humor.
Dominar tus pensamientos
Escoge un problema y descríbelo. Por ejemplo: «No me gusta mi trabajo y no puedo
dejar de pensar en ello...»
Ronda sobre los contras: «Aunque no me gusta mi trabajo, me quiero y me acepto /
No me gusta porque [describir] / Esto me obsesiona / Le doy demasiada
importancia...».
Ronda sobre los pros: «Cobro un sueldo que me permite... / La oficina está cerca
de... / Hay un compañero que es muy agradable / Aprendo a... / Me ayuda a
descubrir qué puedo hacer...».
Ronda para buscar una solución: «No es un trabajo para toda la vida / Quizás
debería crear mi propia empresa / Puedo estudiar por las noches...».
Ronda final para retomar tu poder de decisión: «Soy libre de ir o no al trabajo y soy
yo quien decido / No estoy obligado a ir / No hay nada mejor que el trabajo en mi
vida...».
Sólo debes escoger una situación que te moleste y realizar este procedimiento para
transformar la situación.
Para crear este protocolo, yo me inspiré en los koan, las preguntas o frases absurdas de la
tradición zen que se usan durante la meditación y que sirven para despistar la mente
hasta callarla: «¿Cómo suenan los aplausos de una sola mano?» Piensa en la pregunta y tu
mente enloquecerá hasta desistir. Aquí tienes otro ejemplo: «Un monje le preguntó a
Tung Shan: “¿Quién es Buda?”, y Tung Shan respondió: “Tres libras de lino”».
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Salir de la mente gracias al koan zen
Como los monjes zen, relaciona elementos que aparentemente no tengan ninguna
relación y deja que tu mente se pierda en la incoherencia de las palabras. Escoge un
problema, una preocupación, una emoción desagradable y asocia el problema a una
frase incongruente. La mente odia este tipo de juegos, porque se encuentra perdida
y pierde el control. A mí me encantan, porque lo absurdo nos hace reír de tal
manera que nos hace deshacer las tensiones y dejarnos llevar. Exagera y déjate llevar.
Por ejemplo:
• «Aunque estoy harto de que mi jefe me critique en la reunión semanal, hago unos
pasteles de chocolate increíbles y me encanta viajar.»
•
«Aunque mi mujer no para de decirme cómo debo conducir, el vecino ha
plantado unas flores nuevas en su jardín y el sol sale cada día por el este.»
Puntualización
Si no se te ocurren ideas estrambóticas, utiliza el sistema copiar-pegar asociando
los principios de cualquier frase de un libro escogida al azar. ¡Y koan garantizado (y
risas también)!
108
PARTE 3
Infinitas posibilidades
La EFT libera las emociones, los pensamientos negativos, las tensiones físicas y alivia los
dolores, ayuda a deshacerse de las fobias, las adicciones y de muchas otras problemáticas.
¿Y si la EFT pudiera llegar todavía más lejos? ¿Y si tan sólo dando golpecitos pudiéramos
concretar nuestros deseos, atraer la abundancia, mejorar nuestro rendimiento? Justamente
es posible porque antes que nada hemos limpiado y suprimido todo lo inútil, las
incertidumbres, los miedos, las dudas, es decir, todos los obstáculos que nos bloquean.
Así pues, ahora hay sitio para todo, los armarios se han vaciado y ya puedes volver a
llenarlos con lo que desees. También puedes desmontarlos y dejar este espacio abierto a la
ligereza y a lo desconocido. Sí, todo es posible. Para empezar, puedes hacer esta ronda:
«Aunque no creo que todo sea posible, me quiero y me acepto y acepto abrirme a la
posibilidad de que lo mejor está por llegar. ¿Y si fuera posible?».
109
Capítulo 7
110
Sobrepasar los límites
Índice de contenidos
• Conseguir tus objetivos y cumplir tus sueños
• Mejorar el rendimiento
• Dar la bienvenida a la abundancia
Cuando no avanzamos, cuando nos da la impresión de que todo nos va en contra, cuando
necesitamos avanzar y nos sentimos frenados, bloqueados, limitados, frustrados, ¿la EFT
nos podría ayudar a desbloquear la situación? Sí, porque a menudo nos frenamos
nosotros mismos. Sin darnos cuenta, hemos alzado nuestras propias murallas en mitad de
nuestro camino, creencias limitadoras, miedo al cambio, dudas, miedo a que los demás
nos juzguen, miedo a salir de nuestra zona de confort...
¿Y si este miedo sólo nos estuviera indicando que alguna cosa nueva está por venir, que
estamos a punto de salir de nuestra zona de confort? Y detrás de esta zona es donde están
nuestros objetivos y nuestros sueños no realizados. Finalmente, como diría el filósofo
Emil Cioran: «El miedo a empezar alguna cosa no nos hace equivocar, sino el miedo a
lograrlo». ¿Y pues? ¿Estás dispuesto a cumplir tus sueños?
Conseguir tus objetivos y cumplir tus sueños
El miedo al cambio
Una sola frase basta para responder a este miedo (y algunas rondas de EFT que puedes
crear a partir del apartado «Liberarse de las emociones tóxicas», página 95):
«Lo único constante es el cambio.»
BUDA
Soltar el freno
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Haz una lista de todos los cambios que has vivido desde que naciste (ya verás que no
conseguirás decir todas las situaciones) Ejemplo: cambio de escuela, traslado,
cambio de edad, cambio de coche, cambio de pareja, cambio de gustos, sin contar
los cambios de tu cuerpo, en el que las células se regeneran cada cuatro días...).
Realiza una o dos rondas: «Aunque tengo miedo a los cambios, soy un experto en
cambios. He [describir] y también he [describir] / [describir]...»
Quita los frenos
Primero tómate unos minutos para imaginarte tu objetivo o el sueño que quieras
cumplir. Vuelve a sentir las emociones, las sensaciones, visualiza los detalles de tu
objetivo. Evalúa tus ganas de cumplirlos entre el 0 y el 10.
Evalúa la intensidad de lo que te frena. Te aconsejo que anotes en una libreta todos
los obstáculos que te impiden llevar a cabo tu proyecto. Clasifícalos de menos a más
importante: los obstáculos materiales, concretos, logísticos, económicos, recursos,
problemas de tiempo, necesidad de un local... Define las acciones que deberías llevar
a cabo: pedir un préstamo, pedir una subvención, volver a ver a ciertas personas,
hacer un blog... Para cada acción haz una lista de pequeñas acciones (llamar al
banco, comprar un nuevo ordenador, llamar a mi hermanastro especialista en
márqueting, leer sobre el tema, hacer una lista de las personas que podrían
ayudarme...).
Las creencias limitadoras o los miedos: miedo a pedir ayuda, miedo a saber hacerlo,
miedo a las críticas, miedo al cambio...
Usa el tapping para eliminar todo lo que te impide avanzar con el método del «Sí,
pero»: «Aunque tengo muchas ganas de... pero hay muchos obstáculos que me
frenan, me quiero y me acepto».
Luego, vuelve a golpear suavemente cada punto meridiano usando la lista: «Sí, pero
no tengo tanto dinero / Sí, pero no tengo experiencia / Sí, pero no puedo dejar mi
trabajo durante tantos meses / Sí, pero qué dirá mi mujer/marido...».
Elimina las creencias limitadoras (véase la página 117).
Elimina tus miedos (véase la página 95).
Libera tu culpabilidad (véase la página 106).
Golpea suavemente los puntos: ¿qué cualidades son necesarias para conseguir tu
112
objetivo? (Véase «Mejorar el rendimiento», página 133.)
Para finalizar, realiza una ronda positiva. Intenta ser muy preciso: «Desde ahora
mismo voy a empezar a trabajar para cumplir mi sueño [...] / La energía se alinea
sobre mi deseo para ayudarme a realizar mi objetivo de... / Si los otros pueden
conseguirlo, yo también... / Ya he conseguido otros objetivos que pensaba que no
podría alcanzar y este no va a ser menos / Mi deseo de... es tan fuerte que puede
mover montañas...».
Realiza rondas positivas y precisa tus acciones: «Desarrollo mis competencias en... /
Me organizo fácilmente / aprendo a crear un blog / hago unas prácticas de...».
¿Y si es posible?
Si todavía tienes dudas y la ronda negativa te parece excesivamente positiva y te despierta
dudas como «No es posible», realiza rondas con la técnica «Y si...» (véase la página 90):
«¿Y si pudiera conseguirlo? / Y si fuera posible...». Sé muy constante y preciso al recordar
tu objetivo en la frase.
El poder de las citas
Algunas citas pueden tener tanto poder como una creencia limitadora. Utilízalas
para asimilar afirmaciones positivas y piensa en algunas mientras das golpecitos:
«Poca gente entiende la ventaja inmensa que es no dudar nunca y atreverse a todo.»
ERASMO DE ROTERDAM
«A veces la felicidad se esconde tras lo desconocido.»
VICTOR HUGO
«La vida es demasiado corta para ser pequeño.»
BENJAMIN DISRAELI
«No hay nadie que haya nacido en una mala estrella, sólo hay gente que no sabe leer
el cielo.»
DALAI LAMA
«No hay que prever el futuro, sino hacer que sea posible.»
ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY
«La vida es un desafío, una felicidad que nos merecemos, una aventura que hay que
intentar.»
MADRE TERESA
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«Sólo puedes equivocarte si lo intentas.»
PAUL-ÉMILE VICTOR
«Siempre debes hacer lo que crees que no podrás hacer.»
FRANKLIN ROOSVELT
Actúa, cuida tu sentido de emprender
Libros destacables, experiencias vividas, amigos optimistas, citas, pósteres, fondos de
pantalla estimulantes, rodéate de objetos, de gente y de actividades estimulantes. Y sobre
todo, ¡actúa!
Los pasitos antiaplazadores de Lao Tse
«Un viaje de mil leguas siempre empieza por un primer paso.»
LAO TSE
El método de los pasitos es ideal para conseguir todo lo que empiezas. También te
ayudará si tienes tendencia a aplazar las cosas o te cuesta actuar. Avanzando pasito a
pasito sólo tendrás pequeños desafíos para superar uno tras otro. Esto disminuye las
dudas y las creencias que te dicen que no vas a conseguirlo. Este método también es una
manera de mejorar tu concentración en el momento presente: la anticipación negativa es
tu mayor enemigo. Confucio dijo: «Desplaza una montaña quien comienza por retirar las
piedras más pequeñas».
Un pasito tras otro
Anota en tu libreta todas las acciones que quieras hacer y explícalas. Si esto te
supera, tan sólo precisa el gesto que deberías hacer, hasta el más insignificante:
encender el ordenador, crear un documento llamado «Objetivos», escribir la idea de
mi proyecto, hacer la lista de las personas con las que quiero contactar...
Escribe también todas las ideas que tengas, hasta (y sobre todo) las más extrañas.
Dedica cada día unos minutos a tu proyecto: avanza un pasito, imagínatelo,
aliméntalo. Sobre todo no te quedes parado. Esos minutos de cada día deben ser
excitantes, apasionantes, ¡estás a punto de poner las primeras piedras de tu sueño!
Haz golpecitos en los puntos meridianos mientras piensas en cada una de las
pequeñas acciones. Por ejemplo, debes ordenar los papeles que has estado
acumulando durante meses pero no consigues ponerte a hacerlo: «Aunque no
114
consigo ordenar mis papeles desde hace meses y me estreso sólo de pensarlo, me
quiero y me acepto y escojo ordenarlos porque necesito sentirme bien. No consigo
ponerme / Me estreso / Cuanto más lo dejo, más desbordado me siento / Esto no
me deja estar tranquilo / No lo he hecho pero he perdido un montón de tiempo
pensando en ello / Debo ordenar los papeles / No tengo ganas pero debo hacerlo...».
Respira e imagínate cómo te sentirás cuando lo hayas hecho.
Ronda 2: Explica detalladamente por qué te sentirás mejor si ordenas tus papeles:
sentirás alivio, satisfacción, tendrás tiempo para hacer otras cosas, te sentirás
orgulloso, tendrás más autoestima y estarás más tranquilo.
Siguiente ronda: golpea suavemente los puntos mientras detallas los pasitos que
debes hacer: «He decidido abrir la carpeta “Banco” y ponerla encima del escritorio».
Realiza la acción inmediatamente. Continúa: «Ahora saco las facturas de la semana
pasada». Actúa: «Enciendo mi ordenador y abro el fichero», etc.
Escoge una, dos o tres acciones cada día como máximo.
Corta en trocitos tu objetivo, por ejemplo: ordenar la parte inferior derecha del
cajón, aprender tres palabras en inglés cada día...
Si mientras haces este proceso te surgen miedos, creencias o algo te frena, elimínalo con
la EFT y actúa inmediatamente después, no esperes. Lo que funciona en pequeño
formato, también puede funcionar a lo grande, porque los grandes objetivos están
formados por pequeñas acciones.
Tratar la procrastinación
La procrastinación o la dificultar de pasar a la acción esconden a menudo un
perfeccionismo extremo, una necesidad de conseguirlo todo para ser querido, el
miedo al juicio de los demás. Haz golpecitos en los puntos meridianos pensando en
estos temas y mira en tu pasado, en el momento en el que empezaste a dejar las
cosas para otro momento: ¿te sentías querido sólo cuando sacabas buenas notas?
¿Vivías con alguien exigente que lo conseguía todo? Usa el tapping para tratar la
necesidad de ser perfecto / la mirada de los demás / la autoestima. Acuérdate de
todas las acciones que has conseguido llevar a cabo, las decisiones positivas
relevantes.
115
Mejorar el rendimiento
¿Juegas a tenis y te gustaría mejorar tus servicios? ¿Te gustaría hablar mejor inglés o
incluso concentrarte mucho más? ¿Correr más rápido? ¿Piensas que la EFT puede
ayudarte a conseguirlo? Pues sí, también puede. Y sólo porque, en general, el problema
no es el objetivo en sí mismo, o las capacidades que tengas, sino tus pensamientos
negativos.
Mejorar tu rendimiento
Elimina las creencias (véase la página 117) que te impiden ser bueno en la actividad
en la que quieres mejorar: «Siempre he sido muy malo para las lenguas / Cuando
tengo que hablar en inglés pierdo los papeles / No soy lo bastante bueno en... / Mis
servicios de tenis son pésimos / La última vez que perdí un partido fue por mis
malos servicios (o) Estaba demasiado desconcentrado, mi madre siempre me lo ha
dicho / Algunos tienen un don y otros no / No soy un deportista / No soy muy
inteligente...».
Describe el problema concretamente y usa el tapping para tratarlo: «No cojo la
raqueta firmemente / No apoyo bien los pies en el suelo / No pongo bien el cuerpo
(o) No entiendo lo que me dicen en inglés / No me sale el acento / Hablo un inglés
macarrónico / No tengo memoria...».
Elimina las emociones negativas (el estrés y los nervios sólo son pensamientos
proyectados en el futuro; (véase la página 95): miedo de no estar a la altura / miedo
de no ganar la competición / miedo a la mirada del profesor / miedo a ser criticado
ante los demás / ansiedad por no conseguir ser el mejor / impaciencia por acabar la
competición... Libérate de las situaciones pasadas relacionadas con tu problema: un
error en un examen oral de inglés o durante un partido. Utiliza la técnica de la
película.
Instaura nuevos gestos, creencias, pensamientos con rondas positivas describiendo
de una manera muy precisa el resultado que deseas conseguir: gestos, actitudes,
pensamientos de luchador... «Cojo la raqueta firmemente y hago un servicio
perfecto / Acelero los movimientos en el momento preciso / Mis piernas son
flexibles, rápidas y ágiles / Coordino mis gestos / Mi cuerpo responde exactamente a
lo que le pido / Toco la pelota perfectamente...» o «Hablo inglés con facilidad /
Articulo y me hago entender fácilmente / Practico cada día mirando videos y repito
los diálogos / Mi pronunciación mejora rápidamente...».
Asimila el placer: «Me encanta hacer servicios de tenis / Me encanta el tenis y esta
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es la primera condición para ser bueno» o «Me encanta estar en contacto con los
demás y hablar en inglés me permite conocer personas nuevas / Me encanta viajar y
con el inglés puedo defenderme mejor...».
Para finalizar, pronuncia algunas afirmaciones positivas más globales: «Vuelvo a
tener el control de mi vida y a estar tranquilo / Doblo mi potencial y me mantengo
sereno en cualquier circunstancia / Confío en mi cuerpo, que es capaz de hacer lo
que se proponga...».
Dar la bienvenida a la abundancia
Una vez más, el acceso a la abundancia a menudo queda frenado por nuestros
pensamientos y creencias negativas. Si lo recuerdas, ya hemos hablado de las creencias
más frecuentes: «No me lo merezco / El dinero no cae del cielo / Hay que trabajar duro
para conseguirlo / Nunca seré rico...» (página 120). ¿Qué hay que hacer para acceder a la
abundancia?
Estar satisfecho con lo que tienes
El estado de satisfacción eleva nuestra energía vibratoria, que, cargada de ondas positivas,
atraerá los hechos y las personas que vibran en la misma frecuencia.
Haz listas
Haz una lista de tus posesiones materiales importantes: casa, coche, vestidos buenos,
joyas, objetos y muebles... También tienes agua caliente y electricidad, eso es un lujo
para algunos.
Haz una lista de todo lo que has recibido de manera gratuita: parques públicos, calor
del sol, belleza de la naturaleza, el canto de los pájaros, una invitación a un
restaurante, la playa y el mar, etc.: «Aunque siento que no tengo nada, ya tengo
acceso a la abundancia y esto me hace... / El sol me da calor / Mi amigo me invita a
un restaurante / El parque me ofrece flores y el canto de los pájaros / Tengo una
casa y agua caliente...».
Cultivar la gratitud
¿A quién deberías agradecerle algo? A la naturaleza, al sol, a tus amigos, a los que cuidan
los jardines y las calles para ti, etc. Golpea tus puntos meridianos mientras das gracias:
117
«Gracias a... por darme... / Gracias a... por ofrecerme / Gracias a la vida por...».
Eliminar los frenos interiores
Desmonta las creencias limitadoras sobre el dinero: «No sé ganar dinero / Nunca seré
rico / El dinero no hace la felicidad / Mi familia siempre ha sido pobre / La vida es dura
/ Hay que trabajar muy duro si quieres ganar dinero / Si tuviera más dinero tendría más
problemas / No se puede tener todo / No necesito gran cosa / No está bien ser
materialista / Espiritualidad y dinero no van unidos / Soy incapaz de ganar dinero...».
Libérate de tus sentimientos de falta, de inseguridad, de dudas y de angustias: «Voy a
acabar debajo de un puente / No podré pagar el alquiler del mes que viene / Tengo un
nudo en el estómago cuando pienso en mi descubierto / No soporto ser pobre / Me van a
rechazar si no tengo dinero / Ya no podré salir con mis amigos y disfrutar...».
Deja salir las situaciones en las que has fracasado o de pobreza del pasado: «Aunque mi
padre siempre decía “No tenemos los medios” y no me regalaron esa guitarra cuando
tenía 14 años, yo... / Aunque mi empresa quebró dos años después de crearla... / Aunque
he pedido ayuda a mis padres y me la han rechazado durante años...».
Debes ser consciente de los beneficios secundarios que tiene ser «pobre». ¿Qué ventajas
tiene no tener ni un euro? ¿El dinero no sería un pretexto para empezar gestiones nuevas
o cumplir tus sueños? ¿Tienes miedo de no conseguirlo, de lanzarte? ¿Tienes miedo de
tener más responsabilidades, de tener que prever muchas cosas?
Ser positivo
Aprende a descubrir las ventajas de cada situación. ¿Qué te obliga a hacer la falta de
dinero? «Aunque tengo problemas económicos, también sé que esto me obliga a salir de
mi zona de confort y a ponerme en contacto con clientes potenciales / Tengo que
moverme / La falta de dinero me motiva a...» o «Aunque no tengo dinero en este
momento para salir tan a menudo como quisiera, también descubro el placer de
quedarme una noche en casa leyendo libros apasionantes... / Aunque me gustaría tener
una casa más confortable, uso mi creatividad para hacer de mi piso, un nidito acogedor /
Aunque no puedo regalarme unas vacaciones de ensueño, puedo aprovechar la segunda
residencia de mi hermana y pasar más tiempo con ella...».
Acaba con unas rondas positivas: «Escojo dejar entrar en mi vida... / Acojo... / Me abro
a... / Recibo en abundancia...».
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Capítulo 8
119
Ir un poco más allá
Índice de contenidos
• Aceptar la sombra
• Sombra y luz
• Aquí y ahora
¿Por qué queremos mejorar? ¿Qué objetivo se esconde tras los desafíos que se nos
plantean? ¿Podría ser el de experimentar la vida sin tantos matices para poder descubrir
quién somos realmente?
Así pues, todo lo que hacemos tiene la finalidad de explorarnos a nosotros mismos, y no
al mundo exterior. Cuando esto pasa, ocurre un milagro: cuando cambiamos, nuestra
vida exterior cambia por completo y las sincronicidades (esas extrañas coincidencias o
casualidades felices que rodean nuestras vidas) se vuelven más frecuentes. En ese
momento experimentamos nuestro poder creativo, nos maravilla descubrir que el mundo
exterior es el reflejo exacto de nuestros pensamientos, emociones, aspiraciones, pero
también de nuestras creencias, de nuestros miedos y de nuestras dudas.
¿Cómo podemos alcanzar este estado de consciencia? Aceptando nuestras sombras y
nuestras luces. La EFT nos ayuda a conseguirlo con este tipo de fórmula de la llamada:
«Aunque no soy perfecto, me quiero y me acepto...». Esta parte de sombra forma parte
de nosotros. Si la aceptamos sin renegar de nosotros mismos, nos sentiremos más
completos.
Aceptar la sombra
La fórmula de la llamada de la EFT es un primer paso decisivo para llegar a aceptar
nuestra parte más sombría: «Aunque..., me quiero y me acepto (totalmente,
profundamente, incondicionalmente)». Aceptar nuestras sombras y nuestras luces es
necesario para evolucionar. Carl Gustav Jung lo explicó muy bien: si no reconocemos
nuestra parte de sombra, la proyectamos inconscientemente en el mundo exterior.
120
Además, también alberga parte de nuestro potencial. Dejemos de arrinconar todo lo que
no nos gusta de nosotros mismos, porque la acumulación de estas energías rechazadas
puede crear problemas de orden físico y psíquico. La EFT nos ayuda a empezar a tomar
consciencia de nuestras sombras.
Vivir con los defectos
¿Un defecto o una cualidad? ¿Quién lo decide? Algunos creen que la lentitud es un
defecto, otros piensan que es una cualidad. Algunas culturas ven en la frialdad una
cualidad, mientras que otras creen que es un defecto. Lo que llamamos defecto es nuestra
sombra, los aspectos de nosotros mismos que rechazamos. Aléjate de este punto de vista
fijo que te han dado la educación, las normas exteriores, las reglas sociales y las creencias
cultuales y empieza a aceptarte plenamente tal y como eres.
Reencuadrar tus defectos
Haz una lista de los que consideras que son tus defectos y otras de tus cualidades.
Empieza por lo que te identifica: «Aunque tengo muchos defectos y hay aspectos de
mí que no me gustan, me quiero y me acepto CON estos defectos». Por ejemplo:
«Soy demasiado (torpe) / Soy demasiado (charlatán) / Soy demasiado (sensible)»,
etc.
Continúa las rondas hasta que hayas completado la lista. Reencuadra cada uno de
los defectos y descubre los aspectos positivos que tienen:
• «Soy tímido: sé escuchar a los demás, soy sensible...»
• «Soy muy desordenado: no me gustan las reglas ni la rigidez...»
Y recuerda, la perfección consiste en quererse plenamente, eres perfecto en el
momento en el que aceptas todas tus imperfecciones.
Puntualización
Es muy probable que aceptar todos tus defectos te lleve varios días, incluso
semanas, pero sé perseverante. Con el tiempo te sentirás cada vez más ligero,
más contento, más confiado y con una energía renovada, la que has usado para
luchar contra tus defectos.
Descubrir nuestras sombras gracias a los demás
Todos proyectamos en los demás lo que llevamos dentro: nuestras carencias, lo que
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esperamos, lo que queremos o nuestros deseos. Por ejemplo, criticamos a nuestro
hermanastro porque es tacaño, ¿pero acaso no lo somos nosotros también? Puede que no
lo seamos en un sentido material, pero fíjate en otros aspectos: ¿hacemos favores muy
fácilmente? ¿Hacemos cumplidos de una manera generosa o expresamos lo suficiente
nuestros sentimientos a nuestros seres queridos?
La sombra de los demás nos interpela cuando choca con la nuestra. Cuando algo o
alguien nos molesta, es porque nos recuerda un aspecto de nosotros mismos. De este
modo, lo que tanto admiramos en otra persona también es un reflejo de una cualidad que
tenemos pero que no hemos desarrollado o que no sabemos reconocer. No, no somos
mejor ni peor que nadie, y con este ejercicio aprenderás a no juzgarte a ti mismo ni a los
demás.
Deja de juzgar(te)
Escoge a una persona que no aprecies mucho y haz una lista de los defectos que
crees que tiene. Ahora comprueba si tú mismo no has actuado nunca de esta
manera. Piensa si has sido intolerante alguna vez o si todavía lo eres: ¿qué actitudes
o que defectos de los demás te sacan de quicio? Si no eres intolerante con los demás,
¿puede que lo seas contigo mismo? ¿Qué odias de ti mismo?
A continuación te proponemos algunos ejemplos de fórmulas de la llamada:
«Aunque no soporto que mi marido se enfade, muchas veces yo también me enfado
muchísimo... con mí misma», «Aunque no soporto a Juan porque es muy tacaño, yo
también soy tacaño cuando no hago ningún cumplido a nadie [o] nunca me regalo
nada», «Aunque todos los hombres son unos cobardes, yo también he sido cobarde
cuando... [o] Soy un cobarde porque no quiero tomar la responsabilidad de mi
propia felicidad y espero que los demás me hagan feliz».
Este ejercicio es muy útil para relativizar, nos hace afrontar la responsabilidad de nuestros
actos y las consecuencias de nuestro comportamiento, y nos ayuda a abrir nuestro corazón
a los demás.
Sombra y luz
El método del «Y»
«Y...» Me encanta esta letra, porque relaciona, une y sitúa al mismo nivel dos elementos
que en principio estaban separados y eran diferentes. En general, la conjunción y
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relaciona cosas más bien parecidas, de la misma familia, que tienen puntos en común:
«Vivo con mi madre y mis hermanos (familia)», «Toco el violín y hago surf
(actividades)», «Tengo un coche y una bici (vehículos)». Decimos menos a menudo:
«Tengo una casa y un herpes», «Soy médico y no me gustan los aviones», «Soy francesa y
me gusta nadar en el mar»... ¿Y por qué no decirlo? Ya hemos jugado anteriormente con
este tipo de contradicciones cuando hemos aprendido a ayudar a la mente a desconectar
de las creencias y los pensamientos negativos (véase la página 120).
Sí, estamos hechos de contradicciones. ¿Esto es necesariamente malo? En cierto modo,
justamente las asperezas de nuestro ser son las que dan importancia a nuestra existencia.
Una escultura es valorada por sus formas, sus zonas hundidas y las más llenas, en las que
las sombras y las luces bailan sin parar. Una pintura nos conmueve por sus matices y por
la gama de sombras que la componen. Estos contrastes nos emocionan o nos estimulan y
nos hacen vibrar. Si aceptamos nuestras sombras y nuestras luces, dejamos de luchar
contra nosotros mismos y bajamos las armas para que vuelva la paz.
Aceptar completamente tus contradicciones
El método del «Y» nos ayuda a ser conscientes de nuestras contradicciones porque
las aceptamos sin juzgarlas: «Soy torpe, pasivo Y generoso, cordial, atento, y me
quiero y me acepto».
Utiliza el método para expresar tus contradicciones y aceptarlas: «Quiero conocer al
amor de mi vida Y conservar mi independencia y mi libertad / Me gusta estar solo y
aislarme de los demás Y me gusta estar acompañado / Me gusta que se ocupen de
mí y que me mimen Y me gusta hacer las cosas solo y sentirme autónomo / Me
gusta vivir con alguien Y me gusta que no me molesten... / Quiero vivir en el campo
Y me gusta la vida de las grandes ciudades...». Puedes hacer tapping alternando las
dos posturas: «Me gusta vivir con alguien / Me gusta sentirme autónomo / Me gusta
estar en pareja / Me justa la soledad...».
Acaba con una ronda como esta: «Acepto estas contradicciones / Me acepto
incondicionalmente / Puedo ser... Y... / Puedo hacer... Y puedo hacer...».
Salir de identidades artificiales
¿Quién eres realmente? ¿Te identifica tu nombre, tu edad, o algo más? ¿Sólo eres un
médico o un banquero o un profesor, o algo más? Estas etiquetas son muy prácticas para
la vida en sociedad, pero nos clasifican. Sal de estas identidades artificiales para ser
consciente de quién eres realmente.
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Descubre tu identidad interior
Haz una lista con todo lo que te identifica y escríbelo en tu cuaderno: edad,
profesión, estatus social, lugar dentro de la familia, soltero o no, peso, sexo,
descripción física, aspectos de tu carácter, defectos y cualidades... Vuelve a leer la
lista e intenta ser consciente de que sólo son etiquetas que describen una parte de ti,
pero que no describen realmente quién eres. Adéntrate en la energía del corazón
(véase la página 32) para descubrir quién eres más allá de lo que te identifica.
Realiza algunas rondas EFT diciendo dos o tres aspectos de tu lista en cada ronda:
«Aunque en el hospital soy médico, en casa un padre de familia, el hijo de mi padre,
el amigo simpático y gracioso, un chico torpe, me quiero y me acepto porque lo soy
todo al mismo tiempo y mucho más». «Aunque me siento bloqueado en la creencia
de que soy..., me quiero y me acepto y sé que, sobre todo, soy un ser único que no se
puede catalogar con ninguna etiqueta.»
Continúa con cada aspecto de tu identidad: «Aunque soy la mujer de..., la madre
de..., la hermana de..., me quiero y me acepto en todos estos roles y soy consciente
de que soy muchas más cosas, [o] que existo más allá de mis roles». «Aunque soy
abogado / terapeuta / estoy en el paro...»
Soy único
Eres único, y nadie puede cuestionarlo. No hay nadie en la Tierra, desde el principio de
los tiempos hasta ahora, que se parezca a ti. Lo quieras o no, eres único por tus
experiencias, tus pensamientos, tus emociones, por tus deseos y aspiraciones, tu
comportamiento y tus gestos, tus células y la vida que has escogido vivir. Si lo asimilas, te
sentirás más libre, porque entenderás que es inútil intentar parecerse a los demás, es inútil
reprimir nuestras diferencias.
En la fórmula de la llamada puedes incluir esta afirmación: «Soy único, aunque sea
demasiado... [o] no lo suficiente..., un ser único que se quiere y se acepta».
Aquí y ahora
El método de vivir el presente
Vivir el presente supone abandonar los pensamientos que nos proyectan sin cesar en el
pasado y en el futuro y que nos hacen sentir que el tiempo pasa y que no lo controlamos,
lo que nos provoca la insatisfacción constante de correr sin poder parar. El método más
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simple para que el tiempo no avance tan rápido y que los pensamientos disminuyan es
volver a ser conscientes de las sensaciones del cuerpo. Con el método de «Vivir el
presente» podrás adaptar los pensamientos a los que sientes aquí y ahora.
Vivir plenamente el presente
Basta con realizar diferentes rondas describiendo tu problema actual y reducir tus
pensamientos a sensaciones corporales: «Aunque no dejo de pensar en que me he
separado de Julio, ahora estoy sentada en el sillón de mi salón haciendo tapping
sobre el punto kárate. [Fíjate en el movimiento de tu mano y en la sensación del
punto kárate bajo tus dedos] / Ahora golpeteo el punto situado encima de la ceja / el
punto situado cerca de la sien derecha...».
Respira profundamente, siente el aire que entra por tu nariz y sale de ella.
Comprueba si tus pensamientos todavía se centran en tu problema. Si es así,
continua: «Aunque aún recuerdo el momento en el que Julio me dijo que quería
dejarme y me siento triste, siento cómo mis dedos golpean los puntos meridianos y
estoy sentada en este sillón mientras oigo el ruido de los coches / Ahora golpeteo el
punto situado encima de la ceja / el punto situado cerca de la sien derecha...».
Cierra los ojos, respira, siéntelo.
Por ejemplo, puedes terminar la ronda así: «Decido centrarme en el presente /
Ahora siento mis pies contra el suelo y mi espalda contra el respaldo del sillón /
Ahora veo la rosa de mi rosal / Ahora oigo el ruido de los coches que circulan /
Ahora pongo mi mano izquierda encima de mi muslo / Ahora, ahora...».
Variante: repite «Ahora...» dejando en suspenso la respuesta y golpeteando cada
punto. Céntrate en el timbre de tu voz, en tus dedos que dan golpecitos, en la
posición de tu cuerpo...
Practica varias veces al día durante varios segundos o minutos y cuenta las rondas EFT
para tomar consciencia de tus gestos cotidianos: la ducha con agua tibia que cae por tus
hombros, el vaso en tu mano, el agua que baja por tu garganta, la textura de las verduras
que has pelado, el frío del viento que te corta la piel de la cara...
Puntualización
Para los monjes zen barrer las hojas secas del patio es un entrenamiento perfecto
para vivir conscientemente el momento presente. Haz lo mismo, sobre todo con
los gestos que más te molestan, las tareas repetitivas de tu trabajo o de la casa.
125
Haz todo esto con placer.
Un día con la EFT
¿Cómo puedes integrar el tapping en tu vida cotidiana? ¿Cómo sería un día en el que
integrásemos la EFT sin hacer esfuerzos añadidos ni tener que ser demasiado
disciplinados?
El tapping en la vida diaria
Suena el despertador. Todavía es de noche. No tengo ganas de levantarme. Hoy
toca reunión semanal y no he acabado el dosier que tenía que entregar para hoy...
«Aunque no tengo ganas de ir a trabajar, no he podido acabar el dosier urgente y
me estreso sólo de pensar en esta reunión, me quiero y me acepto / Me estreso /
Mi jefe va a quejarse de mí delante de todo el mundo / No quiero ir...».
Diez minutos más tarde, cuando ya estoy más tranquila, me levanto y me preparo.
Emma está llorando, le duele la barriga. La cojo en brazos y uso el tapping para
calmar su dolor de barriga. Algunas mañanas se angustia un poco, pero poco a
poco se encuentra mejor. Desayuno y ya estoy lista para empezar el día. Dejo a
Emma en el colegio y me dirijo a la oficina.
Para variar, a la salida de la ciudad hay atascos. Me empiezo a poner nerviosa.
Estamos parados y no nos movemos: «Miedo a llegar tarde / Miedo a no llegar a la
hora / Siento los nervios en mi barriga / Estoy harta de los atascos». Respiración
profunda. Continúo: «Harta de los atascos / Harta de que nada salga como quiero /
Harta de estar bloqueada...». Estar bloqueada me trae un montón de emociones.
Sí, me siento estancada en el trabajo, en este coche. Me apetece un cambio.
Empiezo de nuevo con los golpecitos... Me pongo a pensar en mi proyecto de
crear mi propia empresa. Llevo un año dándole vueltas, pero de repente pienso
que soy demasiado mayor para empezar a ser empresaria. Termino con algunas
rondas positivas: «Aunque no tengo muchas ganas de ir a trabajar, decido ir
porque me da estabilidad y me permite pensar con tranquilidad en mi proyecto».
Por fin la circulación vuelve en sí y llego a la oficina a la hora.
Acaba de llegar el jefe, se le ve un poco tenso. Esto promete... Me alejo y realizo
alguna ronda: «Aunque me hace sentir mal ver al jefe tan tenso, me quiero y me
acepto». En la sala de reuniones continúo con el tapping, pero interiormente:
«Aunque estoy muy nerviosa...» Ahora me toca hablar. Me siento bien, hablo con
un tono firme y seguro. El jefe me permite aplazar un día la entrega del dosier, ya
que la cita con los clientes interesados por el dosier ha cambiado de fecha.
Al cabo de un rato, alguna ronda de vez en cuando, incluso alguna frase que
acompañe los golpecitos en el punto kárate, me basta para sentirme mejor. Así, al
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final del día no me siento agotada.
Ahora tengo que ir a recoger a Emma. Otra vez el mismo camino... Aprovecho los
atascos para tratar con golpecitos mi miedo al cambio, a empezar mi propio
proyecto, a los posibles obstáculos, internos y externos. En algunos minutos ya
vuelvo a estar animada: sí, ¡me voy a lanzar! Siento que es el momento. Emma me
salta al cuello, no le ha dolido la barriga durante el día. Miguel llegará tarde a casa,
así que Emma empieza a cenar. No quiere comerse la ensalada, tarda horas en
comerse todo lo demás. Realizo algunas rondas para tratar mi impaciencia, mis
pensamientos sobre la ausencia de Miguel, que a menudo está de viaje... Ya me
siento mejor.
Acuesto a Emma, y juntas realizamos una ronda para alejar a las pesadillas y los
monstruos a los que teme cuando apago la luz. Es nuestro ritual de cada noche.
Libero las emociones tóxicas mientras van apareciendo. Hace un rato que noto
que me siento optimista y ligera, más tranquila, y saboreo la vida y mis pequeños
milagros cotidianos. Cada vez tengo más ganas de crear mi propia empresa, y la
EFT me va a acompañar en este nuevo proyecto de vida.
127
Capítulo 9
128
Ayudar a los demás con la EFT
Índice de contenidos
• La EFT con los niños
• EFT por poderes
• EFT en grupo
Todos estamos al servicio de los demás: en la familia, en el trabajo, en la sociedad...
Ayudar a alguien es tan beneficioso para el que lo hace como para el que recibe la ayuda.
También es terapéutico, como para esa mujer que sufría depresión y consiguió superar su
enfermedad implicándose en una actividad como voluntaria de distribución de alimentos
para personas sintecho. ¡Ayudar a los demás es ayudarse a uno mismo!
En este capítulo hablaremos de los demás, de nuestros hijos, de nuestros seres queridos y
de nuestra capacidad de ayudarles con la EFT. Vas a aprender cómo puedes utilizar la
EFT con niños pero también con toda la familia, y podrás ayudar a quien quieras, hasta
si está lejos y no podéis estar en contacto (por ejemplo, alguien que esté en el hospital).
La EFT con los niños
La vertiente más lúdica de la EFT divierte a los niños. Los golpecitos no les alucinan,
pero tampoco les parecen ridículos. En ellos, la EFT es mucho más eficaz que en los
adultos, y a veces tan sólo unos minutos por ronda son suficientes, mientras que un
adulto necesita media hora.
A los niños de entre 6 y 12 años que vienen a mi consulta, les enseño a realizar los
golpecitos a ellos mismos. Se van con una herramienta fabulosa que pueden utilizar
solitos. ¡No lo dudes! Enseña a tus hijos a utilizar la EFT. Les harás un regalo magnífico.
A continuación te explicamos cómo se adapta la EFT según la edad de cada niño.
Rondas infantiles
129
Explicar la EFT
Con los niños no es necesario entrar en detalles a la hora de explicar la EFT. Para
conquistar a un niño basta con hablar de puntos mágicos o de botones mágicos. A partir
de los siete u ocho años puedes mostrarles un esquema con los meridianos y explicarles
que el cuerpo está repleto de energía que circula como una red de ríos o como una red
eléctrica: cuando sentimos dolor o tenemos algún problema, la energía se bloquea (como
si fuera una presa). Al golpear suavemente los puntos meridianos podrás destruir esta
presa y restablecer la circulación de la energía.
Puntualización
Si ves que tu hijo se resiste o te dice claramente que no quiere hacer el
procedimiento de la EFT, sobre todo no le fuerces. Y si te pone muy nervioso, usa
la EFT en ti mismo. Fíjate, en realidad te irritas porque quieres ayudar a tu hijo
para que él haga lo que más te conviene a ti o porque quieres callar tu propia
preocupación.
En este caso, ten paciencia y céntrate en esperar: «Aunque me pone muy nerviosa
que mi hijo no quiera hacer la EFT... / Aunque que él se sienta triste me preocupa
mucho y no me gusta sentirme impotente... / Aunque no soporto que mi hijo se
sienta mal, porque entonces yo estoy triste...». Deshazte de estas emociones
siguiendo un protocolo que se adapte a tu situación: tristeza, preocupación,
miedo, ira, creencia...
Definir el problema
Habla con tu hijo para definir su problema lo más precisamente posible que puedas. Un
buen truco es pedirle que defina lo que siente con una forma y un color (la ira puede ser
una bola de fuego rojo en su estómago, o el miedo un lobo feroz). A continuación,
puedes dar golpecitos en los puntos meridianos mientras pensáis en la imagen de su
emoción: «Aunque siento esta bola de fuego rojo en el estómago, soy genial...». Debes
estar atento a las palabras que usa tu hijo, porque las volverás a utilizar para las rondas.
Evalúa la intensidad del problema
Para evaluar la intensidad del problema en un niño muy pequeño puedes enseñarle a
separar las manos en función de la intensidad de su problema. También puedes utilizar
emoticonos, porque seguro que el niño sabe dibujarlos. Aunque no des golpecitos en sus
puntos, reconectar al niño con sus emociones es una manera ideal de enseñarle a
escucharse a sí mismo.
Escoger las palabras exactas
130
Exagera el problema hasta que te parezca algo cómico: «Aunque el niño me haya
puesto de los nervios y hasta se me han puesto los pelos de punta... / Aunque siento
una ira más grande que mi casa y es roja como un tomate...».
En cuanto a la fórmula de la llamada, bastará con repetirla una sola vez, ya que los
niños tienen mucho más presentes sus emociones y están más conectados a ellas.
Fíjate en sus palabras y repítelas exactamente sin cambiar nada.
Modifica la fórmula «Me quiero y me acepto» en función de la edad: «Papá y mamá
me quieren / Soy increíble / Soy muy simpático...». ¿Cuándo debes parar de hacer
tapping? Observa a tu hijo: si mueve la cabeza, bosteza o se mueve y quiere irse,
acaba la sesión. A veces una única ronda es suficiente.
Puntualización
Antes de empezar con tu hijo, debes tratar tus propias emociones. Es muy
importante que, antes que nada, liberes tus emociones, por ejemplo, si te sientes
atacado cuando se enfada, o triste por separarte de él por la mañana cuando vas a
trabajar, o preocupado por sus miedos o sus notas en el colegio, o si te culpabilizas
de tu divorcio.
EFT para niños de entre 1 y 5 años
A esta edad, los niños son unos expertos imitadores, así que haz golpecitos en tus puntos
y él te copiará. Si es necesario, puedes cogerle en tu regazo. Utiliza tu imaginación,
invéntate historias y despierta tu niño interior. Y sobre todo construye frases simples con
las palabras que utilice el niño.
El miedo es la emoción más frecuente en los niños muy pequeños: miedo a la oscuridad,
a que les riñan, miedo a ser abandonado, miedo a estar solo, miedo a separarse de los
padres, miedo a los desconocidos, miedo a los perros, miedo a los médicos, etc. La
segunda emoción más frecuente es la ira (vinculada con la frustración).
Realiza sesiones cortas en un lugar tranquilo y describe con él su ira o su miedo mientras
golpeteas sus puntos: «Aunque chillo porque estoy muy enfadado, mamá y papá me
quieren / Aunque tengo miedo a la oscuridad, mamá y papá me quieren / Aunque estoy
triste porque mamá me deja con la canguro...».
Haz los golpecitos sobre su peluche. Cuando son muy pequeños, los niños proyectan sus
emociones en su peluche. Puedes golpear los puntos del peluche directamente para
liberar las emociones del niño: «El peluche está triste. Yo estoy triste por él / Quiero a mi
131
peluche / Puedo ayudar a mi peluche / Mamá también quiere a mi peluche / Está
triste...».
Los padres de Carlos
Carlos es un niño de 4 años al que le ha afectado mucho que sus padres se hayan
separado. Carlos estaba jugando con unos muñequitos, dos chicas y un chico, y
hacía que los tres no se llevaban muy bien. Le pregunté si les había puesto
nombre:
—Sí, esta chica se llama Osa. No es muy simpática. Y esta se llama Mimosa, me
gusta más...
—¿Y él?
—Él se llama Víctimo.
Por aquel entonces su padre acababa de dejar a su madre por otra mujer, y Carlos
había proyectado su situación en los juguetes y expresaba las emociones que le
provocaba esta separación a través de los muñecos.
—¿Quieres que ayudemos a estas tres personas a sentirse mejor?
—Sí.
—Pues mira, te voy a decir un secreto: en el cuerpo tenemos unos puntitos
mágicos, y cuando les damos golpecitos así, transforman lo que nos molesta y
hacen que los problemas desaparezcan. ¿Quieres probarlo?
—¡Sí!
Así pues, empezamos a practicar la EFT hablando sobre el problema de los tres
muñequitos. Carlos me imitaba mientras yo golpeaba mis puntos: «Aunque Osa
es mala y Mimosa está triste, papá y mamá me quieren y yo soy fantástico... /
Mimosa está triste / Estoy triste por Mimosa / Ella está triste porque Osa es mala
con ella /Estoy triste por Mimosa / Estoy triste...»
—¿Cómo está Mimosa ahora?
—Pues ya no está triste.
—¿Y Víctimo?
—Él sí que está triste.
—¿Por qué?
—Porque está solo.
«Aunque Víctimo esté triste porque está solo, mamá y papá me adoran y yo soy
fantástico... / Estoy triste por Víctimo, porque está muy solo / Él está solo y yo
132
estoy triste / Estoy triste por Víctimo / Se siente solo...».
—¿Cómo se siente Víctimo, ahora?
—¡Bien! Está contento, y tiene muchos amigos.
—¿Crees que ya están bien?
—Sí.
—¿Y Osa? ¿Todavía es mala?
—Un poco, y Mimosa está enfadada.
—«Aunque Mimosa está enfadada con Osa, la ayudo con golpecitos en los
puntitos mágicos y soy fantástico. Mimosa está enfadada / Yo también estoy
enfadado con Osa.»
—¿Cómo están ahora?
—Están bien. Van a ir a la playa con el taxi de Víctimo.
—¿Los tres?
—Sí, y sus amigos...
A través de los juguetes Carlos ha podido liberar sus propias emociones, entre las
que mezclaba la ira, la impotencia, la tristeza, el sentimiento de abandono y la
injusticia en el caso de su madre, pero también en el de su padre, al que
sorprendentemente consideraba una víctima solitaria, ya que estaba lejos de su
mujer y su hijo.
Carlos expresó sus emociones a través de los muñecos, pero indirectamente
también expresó las emociones de aquellas personas que le aman, porque los
niños también absorben los problemas de los padres. Así pues, le propuse a la
madre de Carlos que practicara la EFT para tratar sus emociones relacionadas con
la separación. La angustia de Carlos desapareció, y su madre se sintió liberada y
volvió a confiar en el futuro (véase «EFT por poderes», página 169).
La EFT y el dibujo
Dibujar es una manera perfecta de acompañar el procedimiento de la EFT. Hasta los
garabatos reflejan los estados de ánimo de un niño. Fíjate en el color que utiliza, en la
intensidad de sus gestos, si los trazos se salen del papel... Todo esto te puede servir para
interpretar su estado de ánimo.
Haz que el niño dibuje para liberarlo
Proponle a tu hijo que dibuje lo que siente (puede darle una forma, un color,
133
representarlo como un animal...). Por ejemplo: «Aunque estoy enfadado porque
hace un rato mamá no me ha querido comprar un camión de bomberos, mamá me
quiere muchísimo». Haz golpecitos en sus puntos para tratar su ira mientras mira el
dibujo. A continuación realiza dos rondas y haz que vuelva a dibujar para comprobar
cómo va evolucionando.
Si tiene pesadillas, el niño dibujará la pesadilla o el miedo a la pesadilla. Haz que te
explique la pesadilla mientras das golpecitos en sus puntos. Incluye en la historia las
emociones de tu hijo: «Estoy triste porque... / Tengo miedo del lobo feroz que me
quiere comer / Estoy enfadado con...».
Finalmente, pídele que haga un último dibujo. Si dibuja otra cosa, sabrás que la
pesadilla ya no es un problema. Haz los golpecitos directamente sobre el dibujo en
vez de sobre el cuerpo.
La EFT y las historias
Fíjate en las historias que se inventa tu hijo, pero no busques problemas donde no los
hay. Es importante que las emociones se exterioricen, incluso si se hace a través de una
matanza de dinosauros o de una masacre de caballeros. Si te parece que las historias que
cuenta están relacionadas con un hecho en particular, como hemos visto con Carlos y el
divorcio de sus padres, puedes invitarle a dar golpecitos contigo. Para hacerlo, entra poco
a poco en su universo, utiliza sus palabras, descubre cuáles son sus héroes, observa sus
gestos, su expresión...
La EFT y las canciones
A los niños les encantan las canciones. Algunas hasta se cantan con gestos. Puedes
usarlas mientras das los golpecitos: canta una melodía de una canción que ya conozcáis o
inventaos una canción. Por ejemplo, puedes crear una canción utilizando la pesadilla,
pero debes ser muy preciso: «El perro tiene unos dientes larguísimos... / El perro tiene un
morro respingón... / El perro siempre está dispuesto a abalanzarse sobre mí... / Se me
quiere comer...».
La EFT para niños de 6 y más años
La EFT y la escuela
En la escuela los niños tienen que tener mucha energía, porque se les plantean retos
constantemente. La EFT es una herramienta perfecta para ayudarles a ganar confianza
en sí mismos, a deshacerse de las frustraciones, a liberar las tensiones, a mejorar la
134
memoria y la concentración, y hasta mejorar su nivel.
A continuación te exponemos algunas frases en las que te puedes inspirar para crear tus
rondas:
•
«Aunque no consigo retener el tema de historia, mi cerebro es muy inteligente y yo
soy estupendo.»
• «Aunque tengo miedo del examen de mates de mañana porque se me dan muy mal,
soy estupendo.»
Ayúdate de la exageración cómica: «Soy tan malo que no sé ni contar hasta 1 / Las mates
me suenan a chino / Soy malísimo, el más malo del planeta, y por ello soy conocido / Soy
hasta el más malo en mates de la galaxia / Los números me provocan urticaria...».
Enséñale a tu hijo a utilizar también el tapping discreto (véase la página 76). Esto le
ayudará a gestionar sus emociones en clase, sobre todo cuando tenga algún examen.
Las dificultades de Leo en el cole
Leo es un niño muy sensible, pero tiene algunas dificultades en la escuela y ha
perdido confianza en sí mismo. Empezamos el tapping de esta manera: «Sacar
buenas notas cuesta mucho / Es imposible aprender / Las mates no sirven para
nada / No me gustan / Se me dan muy mal / No soy nada inteligente...». Al rato me
di cuenta de que, poco a poco, Leo iba subiendo el tono de voz y se empezaba a
enfadar. Así pues, continuamos con los golpecitos: «Estoy muy enfadado con la
escuela porque me obliga a hacer lo que no quiero / Estoy enfadado con mis
padres y con mis profes... / Nadie me pide mi opinión, todo el mundo se ríe de lo
que yo pienso...».
Finalmente, Leo consiguió que su ira bajara hasta 0, pero entonces vi que se ponía
triste y le pregunté qué era lo que le hacía estar así: «No soy como los demás / Mis
padres me querrían más si fuera mejor en el cole / Mi hermana es mucho más lista
que yo / Siempre saca buenas notas y yo nunca...».
La última ronda sirvió para liberar el sentimiento de rechazo que recibe por parte
de su hermana mayor, que a menudo se burla de él y le trata de tonto. A
continuación hablamos sobre las actividades que le hacen sentirse bien y de sus
recuerdos positivos: un partido de tenis ganado, un excelente en lengua cuando
iba a cuarto de primaria, sus cualidades humanas, su picardía... «Soy fuerte, y si
quiero, puedo sacar buenas notas / Muchas veces he sacado buenas notas / Es
como un partido de tenis, la escuela es un reto / Me encantan los retos / Me
encanta ganar al tenis / Soy muy bueno en tenis y, sin embargo, es muy difícil /
Tengo voluntad / El cole es como una pista de tenis con sus normas / Mi cerebro es
más inteligente que el ordenador más inteligente de todos / Me gusta sacar
buenas notas...».
135
Ejemplo de protocolo para eliminar el miedo a los exámenes
Hazle estas preguntas al niño: «¿Exactamente de qué tienes miedo, de sacar malas
notas, de que yo me decepcione, de suspender y tener que repetir, de no sacar la
mejor nota, de trabarte en un examen oral? ¿Cómo te sientes antes de un examen?
¿Estás nervioso desde la noche anterior, justo antes o sólo durante el examen?».
Fíjate en los síntomas del miedo: pulso acelerado, un nudo en el estómago...
Ronda 1: el niño da golpecitos en el punto kárate (el lado de la mano):
•
«Aunque me da miedo suspender el examen de [nombre de la asignatura], soy
genial...»
• «Aunque el examen me estresa y tengo miedo de que sea demasiado difícil para
mí, soy genial...»
•
«Aunque me da pánico suspender la prueba de [nombre de la asignatura], soy
genial...»
A continuación, golpead suavemente los demás puntos del cuerpo mientras
pronunciáis los miedos:»
• «Tengo miedo de suspender el examen.»
• «Tengo miedo de no entender las preguntas.»
• «Tengo miedo de no saber qué responder / balbucear / no responder a todo.»
• «Tengo miedo a que sea demasiado difícil para mí.»
• «Sólo de pensar en el examen se me hace un nudo en el estómago.»
• «Me he quedado en blanco, no me sé nada.»
• «Tiemblo / El corazón me va a mil por hora / La garganta se me cierra y tengo
un nudo en el estómago.»
• «Odio que me pongan nota, no sirve de nada.»
Repite las rondas sobre los miedos hasta que estos desaparezcan. Respira
profundamente entre cada ronda de EFT.
Ronda 2: Libera los malos recuerdos relacionados con los exámenes:
• «Aunque mis padres me castigaron cuando saqué una mala nota en [nombre de la
asignatura].»
• «Aunque pienso que soy el más malo del universo en [nombre de la asignatura].»
A continuación, golpea suavemente los otros puntos mientras dices:
136
• «Soy un hacha sacando malas notas en [nombre de la asignatura].»
• «Nadie es tan bueno como yo sacando malas notas.»
• «Es difícil ser tan malo como yo.»
Acaba con una ronda positiva:
• «Puedo confiar en mi cerebro porque es muy inteligente.»
• «Soy tan increíble que ninguna nota puede puntuarme.»
•
«He conseguido hacer un montón de cosas difíciles, como cuando [describir
situaciones: un examen, una actividad deportiva, un juego...].»
• «Cuando estoy relajado, puedo con todo.»
• «Si estoy tranquilo, todo va bien.»
La EFT de noche
El día de un niño está lleno de descubrimientos, aventuras y emociones intensas. Si
enseñas a tu hijo a liberar cada noche las contrariedades y las emociones negativas que
haya vivido durante el día con la EFT, crecerá con confianza y tranquilamente.
Pregúntale cómo le ha ido el día, y cuando detectes alguna emoción negativa, usa el
tapping para tratarla. Esta especie de ritual servirá, sobre todo, para eliminar las
pesadillas, ya que precisamente tienen una función liberadora.
EFT por poderes*
Ayudar al prójimo
Todos estamos relacionados
Es posible ayudar al prójimo haciendo la EFT en uno mismo aunque nos encontremos
lejos geográficamente. ¿Cómo puede ser? Ya lo hemos dicho anteriormente, todos
estamos relacionados. Investigadores del Instituto de ciencias de Petaluna, en California,
realizaron una serie de estudios que demostraron que cuando una persona envía
pensamientos y deseos positivos a su pareja, que sufre cáncer, se producen un gran
número de procesos físicos entre los dos componentes de la pareja (ondas cardíacas,
circulación sanguínea, respiración). Los pensamientos de amor, en particular, tienen
mucha influencia sobre el cuerpo y las emociones de la persona a la que van dirigidos.18
Hacer el tratamiento a distancia respetando la libertad de los demás
137
El tratamiento por poderes, sin embargo, plantea una pregunta: ¿Tenemos que pedir
permiso a la persona a la que queremos ayudar o podemos tomarnos la libertad de
ayudarla en secreto? Si es posible, tómate la libertad, porque si la persona a la que quieres
ayudar no quiere aceptarlo, la EFT no funcionará. ¡Ojo! No estamos hablando de
persuadir a tu ex para que vuelva a casa o de presionar a tu hijo para que estudie
Medicina... Asegúrate de que actúas realmente de manera desinteresada. Al mismo
tiempo, trata tus propias frustraciones, impotencias, esperanzas o angustias.
Practicar la EFT por poderes
Imagínate que la persona a la que quieres ayudar está delante de ti. Define su
problema y luego evalúalo. Concéntrate en la energía del corazón y piensa en tu
intención (véase la página 35). A continuación, empieza con los golpecitos:
• «Aunque Alicia tiene [este problema], la quiero y la acepto con este problema.»
• «Aunque TÚ tienes [este problema], te quiero y te acepto.»
• «Aunque YO, Alicia, tengo [este problema], me quiero y me acepto.»
¿Cómo sabrás si la EFT ha funcionado? Si puedes, pregúntale por teléfono, videollamada
o por correo electrónico a la persona a la que has querido ayudar cómo se siente. Lo ideal
sería que no insistas y, sobre todo, deja que el resultado llegue solo. Si realmente has
seguido el protocolo de manera desinteresada y de corazón, la energía actuará donde sea
necesario. Esta sesión por poderes es un regalo que ofreces sin esperar resultados o
agradecimientos.
Desbloquear una situación molesta
¿Los vecinos de arriba hacen demasiado ruido? ¿La cola de espera del médico es
demasiado larga? ¿El tren va con retraso? Prueba a usar la EFT para desbloquear la
situación. No olvides que todo es cuestión de energía. Cuando dejas de obstaculizarla,
puedes desbloquear situaciones exteriores. Recuerda que puedes usar la EFT para todo.
Animales, plantas y mucho más
¿Y si la EFT pudiera ayudar a tus mascotas o tus plantas? ¿Y si pudieras ayudar a
distancia a las víctimas de catástrofes: terremotos, accidentes de avión, tsunamis...? ¿O a
la Tierra a recuperarse? No hay límites, sólo sigue tu corazón.
138
EFT en grupo
Practicar la EFT en grupo aumenta los efectos de la EFT. Como demostró la periodista
de investigación Lynne McTaggart basándose en diferentes investigaciones y estudios, el
acto de ver establece un vínculo, una mezcla compleja de nuestras acciones y de nuestras
emociones con las de los demás.19 Observar a alguien supone conectarse con él, como si
absorbiéramos sus propios sentimientos y sensaciones. Es lo que nos pasa cuando nos
emocionamos viendo una película, y por eso el simple hecho de observar a los demás
mientras tratan sus problemas con la EFT influye en uno mismo.
A continuación te presentamos algunas ideas para practicar la EFT en grupo.
EFT en pareja
Practicar la EFT con tu pareja es una buena manera de comunicaros y de resolver los
conflictos y los desacuerdos, o bien de eliminar los obstáculos relacionados con la
realización de un proyecto en común: mudanza, creación de una empresa, etc. Concretad
vuestras dudas y esperanzas y realizad juntos las rondas.
El tapping en pareja
Supongamos que te has sentido desatendido porque tu pareja no te ha dado un beso
cuando ha llegado a casa del trabajo. Podéis usar el tapping para tratar juntos este
tema: expresa lo que sientes y tu pareja te responderá: «Aunque me siento
desatendida porque no me has dado un beso cuando has llegado a casa del trabajo,
te quiero y te acepto.»
Tu pareja continuará la frase: «Aunque no te he dado un beso cuando he vuelto a
casa del trabajo, te quiero y te acepto».
Golpead suavemente vuestros puntos meridianos alternando las frases de llamada:
Tú: Me siento desatendida.
Tu pareja: Estaba preocupado y no he pensado en darte un beso.
Tú: Casi nunca te acuerdas...
Tu pareja: Me presionas demasiado.
Tú: Lo siento, te quiero.
Tu pareja: Lo siento, te quiero.
139
EFT en clase
Los profesores que han introducido en sus clases algunas rondas de EFT han podido
comprobar que el ambiente mejora mucho, la solidaridad entre los alumnos aumenta y
los resultados son mejores. Ellos mismos se sienten más relajados y menos cansados al
final del día. Además, las rondas pueden ser un momento distendido para divertirse.
En clase se pueden abordar muchos temas colectivos: la concentración, la memorización,
la confianza en uno mismo, la atención... Utiliza la EFT para organizar las actividades:
antes de clase, después de clase, antes de un examen...
Habla con tus alumnos de sus necesidades: miedo a los exámenes, miedo a no sacar
buena nota, miedo a decepcionar a los padres... Haz una lista con todas las respuestas y
empezad a realizar el tapping juntos para tratar cada uno de los problemas.
Utilizar el método «Y si...» en clase
A los niños les encanta imaginarse historias en las que ellos son los héroes. Estimula
su imaginación y ábreles las puertas de todas las posibilidades que tiene el método
del «Y si...». Deja que digan todo lo que les pasa por la cabeza:
• «¿Y si tuviera una memoria de elefante?»
• «¿Y si corriera tan rápido como un puma?»
• «¿Y si fuera mejor que Batman en matemáticas?»
Jugando con las posibilidades de las frases y riéndose, el niño se relajará y se olvidará
del estrés y volverá a tener confianza en sí mismo.
Uno para todos y todos para uno
El profesor también puede hacer que toda la clase ayude a un niño que está
pasando por algunas dificultades concretas. Puede ser una buena ocasión para
que los alumnos aprendan el concepto de solidaridad. A la mayoría les encanta
sentirse útiles, y gracias a la EFT pueden descubrir maravillados este aspecto de sí
mismos.
EFT entre compañeros
Una empresa, como la familia, constituye una entidad. Con tus compañeros compartes
los mismos objetivos, os adaptáis a un mismo contexto, en la empresa sois una célula de
un mismo cuerpo. Aunque no lo sientas, tus emociones y tu energía se relacionan con la
de tus compañeros y crean un ambiente concreto. Las emociones positivas o negativas
140
son contagiosas. Tu estado de ánimo afecta al de los demás, y a la inversa.
Si dejas salir tus emociones y las liberas gracias a las palabras con la EFT, aprenderás a
gestionar las situaciones de emergencia, a tomar buenas decisiones, a encontrar
soluciones, a mejorar tu rendimiento y hasta a organizarte. Sobre todo no uses la EFT
para asumir más carga de trabajo. Usa este método para estar tranquilo pase lo que pase y
atrévete a expresar tus limitaciones.
Es muy probable que tengas las mismas dificultades que tus compañeros, por lo que
podría ser muy útil crear grupos de EFT. El sentimiento de soledad es un factor de estrés
muy importante en las empresas.
Reuniones de EFT
¿Y si las reuniones semanales empezaran con unas rondas de EFT? Los desacuerdos, las
dudas y los diferentes problemas podrían ser eliminados con la EFT durante unas
sesiones de pocos minutos.
Se pueden tratar muchos temas durante estas breves sesiones (puedes inspirarte en los
protocolos que te ofrecemos en este libro): el miedo a imponerse ante la jerarquía, el
miedo a la opinión de los demás, el agotamiento, el estrés, la dificultad de comunicarse,
las horas extras, el cansancio físico o nervioso, la presión interna, un caso difícil de cerrar,
el sentimiento de no ser más que un objeto, de no encontrar tu sitio o hasta de estar
perdiendo el tiempo, el miedo a ser despedido, el ritmo frenético...
Acabad con algunas rondas positivas para distanciaros del mundo laboral. Recuerda
también que eres libre de trabajar o no en esta empresa y que nadie te obliga a hacerlo:
«Trabajo en esta empresa porque lo he elegido yo / En mi vida decido yo / Ahora mismo
es la mejor solución / Podría dejarlo, pero ahora no me conviene...»
Haz una lista con las razones positivas por las que deberías continuar en este trabajo:
«Está cerca de casa / Tengo un buen sueldo / Tengo un jefe comprensivo / Los
compañeros son muy agradables / Me aporta seguridad económica...».
La EFT y el paro
Si no tienes trabajo, también puedes crear sesiones EFT con personas que estén pasando
por tu misma situación. Para reponeros, eliminad juntos vuestros miedos, dudas,
incertidumbres, inquietudes.
141
18. Lynne McTaggart, Le lien quantique, Macro Éditions, 2012.
19. Lynne McTaggart, op. cit.
142
Anexo.
Definir bien las emociones
A continuación te mostramos el cuadro del ejercicio de la página 44 completado:
Emociones
Matices
Miedo
Aprehensión, inquietud, pánico, terror, pavor, temor, ansiedad, angustia,
espanto, horror, susto.
Ira
Irritación, nerviosismo, furia, rabia, exasperación, contrariedad, disgusto,
indignación, agresividad, resentimiento, irascibilidad.
Tristeza
Pesar, nostalgia, pena, abatimiento, entristecimiento, agobio, aflicción,
melancolía, añoranza, desamparo, desesperación, depresión.
Hastío
Aversión, asco, repulsión, repugnancia, desdén, menosprecio,
intolerancia.
Culpabilidad
Arrepentimiento, remordimiento, vergüenza.
Alegría
Joya, entusiasmo, éxtasis, exaltación, felicidad, bienestar, embeleso,
petulancia, fogosidad, ardor, pasión, emoción, satisfacción.
Impotencia
Frustración, vulnerabilidad, incompetencia, fragilidad, debilidad.
Sorpresa
Asombro, desconcierto, perplejidad, estupefacción, estupor, impresión,
estremecimiento, admiración.
143
Glosario
EFT por poderes
Practicar la EFT en uno mismo para ayudar a otra persona.
Escala SUDS (Subjective Units of Distress Scale)
Esta escala sirve para evaluar, del 0 al 10, la intensidad de una emoción o de un dolor físico (10 es la intensidad
máxima, y 0, la mínima).
Fórmula de la llamada o frase de preparación
Esta fórmula sirve para corregir la inversión psicológica. La pronunciamos mientras golpeamos suavemente el
punto kárate (el lado de la mano) o mientras masajeamos el punto sensible: «Aunque tengo [este problema],
me quiero y me acepto».
Frase de recuerdo
Palabras o frases que resumen el problema que queremos tratar. La pronunciamos mientras damos golpecitos
en los puntos meridianos durante la ronda.
Holístico
Enfoque que considera que todo lo que existe forma parte de un todo (del griego holos, que significa
‘totalidad’). Los tratamientos holísticos parten del conjunto de la persona en todas sus dimensiones (física,
psíquica, emocional y energética).
Inversión psicológica
La inversión psicológica es una especie de autosabotaje con el que frenamos el tratamiento. Para eliminarlo, la
EFT incorpora en su proceso una fase de preparación que consiste en repetir una fórmula (fórmula de la
llamada o frase de preparación) mientras se estimula el punto kárate o el punto sensible.
Meridianos
Canales que recorren todo el cuerpo y por los que circula la energía vital que los chinos llaman qi. Los
meridianos están vinculados a los órganos del cuerpo, pero también están relacionados con las emociones. A lo
largo de los meridianos hay unos puntos situados más cerca de la superficie del cuerpo, los puntos meridianos.
Cuando estimulamos estos puntos, la energía empieza a circular, lo que nos ayuda a restablecer el equilibrio
fisiológico, pero también emocional.
Psicoenergético
Enfoque que equipara la dimensión energética del ser a la del cuerpo y la mente. Esta corriente terapéutica
abarca la EFT, la TFT, el Quick Remap, la BSF, el TAT, el EMDR... Todos estos métodos se basan en el
concepto de energía: las perturbaciones corporales o emocionales son la consecuencia de un bloqueo energético.
Sólo hay que liberar esta energía para que el problema se resuelva en todos los niveles de nuestro ser.
Receta básica
Está formada por la fase preparatoria de la inversión psicológica (o la fórmula de la llamada), la ronda, la gama
de las nueve acciones y por otra ronda.
Reencuadre
144
Técnica que sirve para desmontar una creencia, un pensamiento o una percepción negativa y para transformarla
en un pensamiento o creencia o percepción positiva que nos ayude a relativizar el problema. El reencuadre
utiliza la lógica y el humor.
Ronda corta y ronda larga
En la ronda corta se estimulan nueve puntos meridianos, mientras que en la ronda larga se estimulan catorce
puntos meridianos. En el 80 % de los casos, la ronda corta es suficiente para tratar los problemas.
Tapping
Sobrenombre que se le da a la EFT. Hace referencia al hecho de estimular los puntos meridianos golpeándolos
suavemente con la punta de los dedos.
145
Bibliografía
La EFT
Sylvie Alves, Patrick Buet, EFT et autres techniques énergétiques pour se guérir, Le Courrier
du livre, 2013.
Marie-Odile Brus, Manuel pratique de psychoénergétique, Médicis, 2010.
Gary Craig, Le Manuel d’EFT, Éditions Dangles, 2012.
Geneviève Gagos, L’EFT pour tous, Marabout, 2013.
Jean-Michel Gurret, Libération émotionnelle EFT, Thierry Souccar, 2013.
Brigitte Hansoul et Yves Wauthier-Freymann, EFT, tapping et psychologie énergétique,
Éditions Dangles, 2011.
Marielle Laheurte, 50 exercices d’EFT, Eyrolles, 2014.
Sophie Merle, EFT psychologie énergétique, Médicis, 2008.
Otros
Dawson Church, The Genie in Your Genes, Energy Psychology Press, 2009.
Masaru Emoto, Les Messages cachés de l’eau, Guy Trédaniel, 2004.
Thierry Janssen, La Solution intérieure, Fayard, 2006.
Annie Marquier, Le Maître dans le coeur, Valinor, 2007.
Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des malaises et des maladies, Atma, 1998.
Lynne McTaggart, Le Lien quantique, Macro Éditions, 2012.
Hans Selye, Le Stress de la vie, Gallimard, 1962.
Páginas web
Página web oficial de Gary Craig: www.emofree.com (en inglés); cerca de 3.000 artículos
146
y sesiones de EFT grabadas.
Centro mundial de la EFT, en inglés: www.eftuniverse.com
Algunas página web en francés :
Le portail francophone de l’EFT : www.eftunivers.fr
Le site de Geneviève Gagos : http://technique-eft.com
Le site de Jean-Michel Gurret : www.gurret.fr
Le site de Sophie Merle : www.eft-energypsychology.com
Le site de Louise Gervais : www.wisdomofbeing.com
http://www.ifpec.org/ressources: Aquí encontrarás informes sobre estudios centrados en
la EFT (entre los cuales se encuentran los de Jean-Michel Gurret, Dawson Church y los
dedicados al tratamiento de las víctimas del terremoto de Haití mediante la EFT).
L’APEC (Asociación francófona de psicología energética clínica): www.energypsy.eu
147
Índice
Título
Créditos
Referencias
Índice
Advertencia
Introducción
3
5
6
8
12
13
Un método muy eficaz
Simple, rápido y eficaz
Un giro decisivo
«Prueba la EFT para todo» (Gary Craig)
Parte 1. Las fuentes de la EFT
13
14
14
15
18
1. Una larga lista
Gary Craig y los inicios de la EFT
Los traumas de la guerra de Vietnam y la EFT
El tiempo de la exploración
El encuentro decisivo
La inspiración revolucionaria del doctor Callahan
La terapia del campo mental
La acupuntura china, ancestro de la EFT
Una práctica milenaria
El descubrimiento de un sistema
Fluidificar y estimular
Los otros métodos que han inspirado a la EFT
La kinesiología aplicada de George Goodheart
La kinesiología conductista de John Diamond
Una familia que se va ampliando
2. Los principios de la EFT
El ser holístico
Cuerpo, energía, emoción
El cuidado holístico
La energía en el corazón de la vida
Todo es energía
148
19
20
20
21
21
21
22
23
23
23
24
25
26
26
27
30
31
31
32
32
32
Un nuevo paradigma
Polaridades energéticas invertidas y autosaboteadas
Quererse y aceptarse
El poder de las palabras
El poder del corazón
El amor contagioso
3. Las emociones
Una relación agitada
Un lenguaje universal
El cerebro emocional
¿Amigas o enemigas?
Mantengamos la calma
Las palabras y los males
La toxicidad del estrés
Reacciones desproporcionadas
Estrés negativo y estrés positivo
Las vías simpática y parasimpática
Una cuestión de equilibrio
Parte 2. Practicar la EFT
33
33
33
33
35
35
37
38
38
40
41
41
41
42
42
43
46
47
49
4. La receta básica
Las rondas EFT
Definir el problema
Evaluar el problema
Suprimir las resistencias con la fórmula de la llamada*
La ronda corta
Los puntos que hay que golpear
Las frases de recuerdo
Pelar la cebolla: de ronda en ronda
La ronda larga
La gama de las nueve acciones
Recapitulación
La receta completa
¿No tienes tiempo de acabar la sesión?
5. La receta enriquecida
Golpecitos a medida
149
50
51
52
55
55
57
57
59
60
61
62
63
63
63
66
67
Golpecitos continuados
Golpecitos sin palabras
Masaje con golpecitos
Golpecitos discretos
Golpecitos invisibles
El ritmo de los golpecitos
Ajustar las palabras
Una fórmula de la llamada específica
Los juegos de palabras
La amplificación
El reencuadre*
El diálogo liberador
Las recetas de los chefs
La técnica de la película
El método de la elección
La técnica del volcán
El método del «Sí, pero...»
El método del «porque...»
Las rondas positivas
El método «Y si...» de la doctora Carol Look
6. La EFT en la vida diaria
Modelo de sesión: el ejemplo de Mona
Liberarse de las emociones tóxicas
Los miedos
La ira
La tristeza
La culpabilidad
Liberar el cuerpo
El protocolo básico para aliviar los dolores
Cuando el cuerpo es un problema
La angustia
Liberarse de los pensamientos y de las creencias negativas
Las creencias limitadoras
Reencuadrar los pensamientos negativos
Parte 3. Infinitas posibilidades
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7. Sobrepasar los límites
Conseguir tus objetivos y cumplir tus sueños
El miedo al cambio
¿Y si es posible?
Mejorar el rendimiento
Dar la bienvenida a la abundancia
Estar satisfecho con lo que tienes
Cultivar la gratitud
Eliminar los frenos interiores
Ser positivo
8. Ir un poco más allá
Aceptar la sombra
Vivir con los defectos
Descubrir nuestras sombras gracias a los demás
Sombra y luz
El método del «Y»
Salir de identidades artificiales
Soy único
Aquí y ahora
El método de vivir el presente
Un día con la EFT
9. Ayudar a los demás con la EFT
La EFT con los niños
Rondas infantiles
EFT para niños de entre 1 y 5 años
La EFT para niños de 6 y más años
EFT por poderes*
Ayudar al prójimo
Desbloquear una situación molesta
Animales, plantas y mucho más
EFT en grupo
EFT en pareja
EFT en clase
EFT entre compañeros
Anexo. Definir bien las emociones
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Glosario
Bibliografía
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