Psicología de la Genética familiar

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INDICE
1. INTRODUCCIÓN Y PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
2. MÉTODO
3. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
4. OBSERVACIONES
5. BIBLIOGRAFÍA
6. ANEXO (CON HOJAS DE RESPUESTA)
1. INTRODUCCIÓN Y PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Este trabajo se basa en la comprensión que tienen los niños pequeños
acerca del como y el por qué de la semejanza de los hijos respecto a sus
padres.
Para ello hemos tomado como referencia el artículo de Solomon y
Jhonson en el que se detallan investigaciones llevadas a cabo para estudiar
este tema. La cuestión a tratar es si los niños de educación infantil conocen
algún mecanismo explicativo causal que sea unicamente biológico. Los
estudios de diversos laboratorios han dado evidencias de que los niños
conocen al menos un mecanismo, aquel que explica por qué los padres
rubios tienden a tener hijos rubios. Esto quiere decir que los niños de
educación infantil tienen un conocimiento biológico de las propiedades de la
herencia. Un convencimiento biológico de las propiedades de la herencia
incluye al menos dos componentes esenciales: Parecido con los padres y
Transmisión mediante la reproducción.
En primer lugar, los niños deben tener conocimientos de que los hijos
van a parecerse a sus padres, con respecto a la variación entre especies (los
perros tienen hijos perros y no hijos gatos) y con respecto a la variación entre
individuos de la misma especie (los padres negros tienden a tener hijos
negros).
En segundo lugar, debe haber algún conocimiento de los caminos
mediante los cuales los niños se dirigen hacia la semejanza a los padres
mediante vínculos unicamente biológicos. Para tener un concepto biológico
de la herencia, los niños no necesitan comprender nada de los mecanismos
genéticos, pero si deben ser conscientes de que el parecido con los padres es
independiente del aprendizaje y de otros mecanismos de desarrollo.
- La hipótesis que nosotros formulamos a la hora de estudiar a nuestra
muestra es precisamente que los niños reconocerán las propiedades de la
herencia y asignarán las características físicas al padre biológico y las
psicológicas al padre adoptivo, es decir, se dejarán llevar por criterios
genéticos en cuanto a las características físicas y por criterios ambientales en
cuanto a las características psicológicas.
2. MÉTODO
SUJETOS
La muestra de sujetos se obtuvo de las aulas de educación infantil y
Primaria del colegio Sta. Gema.
De cada aula se escogió al azar un grupo de sujetos, 4 niños y 4 niñas
del aula de educación infantil (GI) y 5 niños y 3 niñas del aula de 1º de
Primaria (GII). La única variable que diferencia a los grupos es la variable
edad, ya que la variable sexo no se ha tenido en cuenta.
MATERIAL
Respecto al material, se utilizaron una serie de protocolos dónde se
reflejan las preguntas y las respuestas.
En cada protocolo se refleja el nombre, la edad y el sexo del niño. A su
vez se dividen en dos tipos:
A/ Características físicas, en donde se les pregunta por el color de
ojos, color de pelo, longitud del mismo, la altura y el volumen corporal.
B/ Características psicológicas, donde se le pregunta si sería alegre o
triste, generoso o tacaño, divertido o serio, valiente o cobarde, bueno o malo.
A los niños se les contaba un cuento que era escenificado con unos
dibujos y recortables que representaban un castillo, una choza, un pastor y un
bebé (Ver anexo).
PROCESO
Una vez elegido al azar un niño, se le llevaba a un lugar tranquilo. Allí
se le decía que íbamos a jugar, y que prestara atención al cuento que se le iba
a contar. Después de contarle el cuento, se le proponía responder a unas
preguntas. Después de cada una de las respuestas (¿De qué color tendrá los
ojos, azules como el pastor o negros como el rey?. Azules), se les preguntaba
porque creían que sería así.
Después de que contestaran a todas, se les dio un caramelo como
premio, y se les preguntó si les había gustado el cuento (a lo que todos
respondían que si) y se les devolvía a la clase.
Con cada niño se estaba unos 15 minutos de media, aunque dependía a
que velocidad respondiera cada niño, ya que unos eran más veloces y
seguros en sus respuestas y otros, por el contrario, tardaban más en contestar.
3. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
Según el estudio realizado sobre 2 grupos de niños con edades
comprendidas entre los 5 y los 6 años, se han obtenido ciertas diferencias
entre ambas.
En el grupo de educación infantil (5 años), todos excepto el sujeto
número 4, se confunden en algún momento dando respuestas ambientales a
características físicas. En cambio, en el grupo de educación primaria (6 años)
se da una respuesta bastante menor a influencias ambientales sobre rasgos
físicos.
En cambio, al responder a características psicológicas, ambos grupos
coinciden mayoritariamente a dar respuestas positivas, siendo más clara esta
tendencia en el grupo de educación primaria.
Una vez dadas estas respuestas y preguntar el por qué se contestaba
esto, unos niños se justifican aludiendo a influencias genéticas y otros no
saben el por qué. Sin embargo, una respuesta significativa dentro de las
características psicológicas aparece al coincidir ambos grupos con el mismo
número de respuestas en Alegre/Triste, dónde la respuesta es menos
homogenea. Algunos sujetos de cada grupo responden triste y justifican esta
respuesta por estar separado el príncipe de su padre.
Destacar que existe una gran influencia en la mayoría de los sujetos a
estereotipar el ideal del príncipe y que muchos de los niños de educación
infantil (5 años) se guían por sus preferencias a la hora de elegir los rasgos
físicos.
A consecuencia de todo esto observamos que nuestro punto de partida,
es decir, nuestra hipótesis, de que los niños iban a contestar a las
características físicas en base a criterios genéticos y a las características
psicológicas en base a criterios ambientales, no se corresponde con los
resultados obtenidos.
4. OBSERVACIONES
Hemos de comentar, como algo significativo, el que algunos de los
niños basen sus respuestas en el estereotipo de príncipe, dando respuestas
tales como “el bebé de mayor va a se bueno porque todos los príncipes son
buenos”.
Los estereotipos son creencias que versan sobre grupos y, a su vez, se
crean y comparten en y entre los grupos dentro de una cultura. Suponen una
forma de economía y de simplificación en la percepción de la realidad, ya
que permiten reducir su complejidad a través de la categorización.
Resulta curioso el peso que el estereotipo de príncipe tiene sobre
algunos de los niños de nuestra muestra, ya que no llegan a considerar
factores genéticos, ni ambientales, por la imagen de príncipe que tienen en su
cabeza, diciendo que será bueno, guapo y valiente
5. BIBLIOGRAFÍA
MORALES, J.F. Psicología Social, 1994. Madrid. McGraw Hill
SOLOMON, JHONSON, ZAITCHIK, COREY . “Like father, like
son ; Young Children’s Understanding of how and why offspring resemble
their parents”. Child Development, 1996
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