Subido por camila marcelino

aristoteles

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1-Sustancia: los cuerpos simples, tales como la tierra, el fuego, el agua y todas las cosas análogas;
y en general, de los cuerpos, así como de los animales, de los seres divinos que tienen cuerpo. A
todas estas cosas se llama sustancias, porque no son los atributos de un sujeto, sino que son ellas
mismas sujetos de otros seres.
Para Aristóteles la sustancia no es única, sino que existen muchas sustancias afectadas por
accidentes. Lo que existe de verdad para Aristóteles es el individuo y sus cambios accidentales (lo
que existe en realidad es aquello que podemos señalar con el dedo).
Accidente se dice de lo que se encuentra en un ser y puede afirmarse con verdad, pero que no es,
sin embargo, ni necesario ni ordinario. Supongamos que cavando un hoyo para poner un árbol, se
encuentra un tesoro. Es accidental que el que cava un hoyo encuentre un tesoro; porque ni es lo
uno consecuencia ni resultado necesario del otro, ni es ordinario tampoco que plantando un árbol
se encuentre un tesoro. Supongamos también, que un músico sea blanco; como no es ni
necesario, ni general, a esto llamamos accidente. Por tanto, si sucede una cosa, cualquiera que ella
sea, a un ser, aun en ciertas circunstancias de lugar y de tiempo, pero sin que haya causa que
determine su esencia, sea actualmente, sea en tal lugar, esta cosa será un accidente. El accidente
no tiene pues ninguna causa determinada tiene sólo una causa fortuita; y lo fortuito es lo
indeterminado.
2- Aristóteles, por medio de la teoría hilemórfica, pretende explicar la constitución de los
seres mediante la forma y la materia.
Según esta teoría, todas las cosas se componen de materia (en griego, hyle) y forma (en
griego, morfé).
La materia es el principio de pasividad, mientras que la forma es el de actividad, de
dinamismo
Materia: es el substrato general de toda sustancia corpórea, y de ella derivan las
propiedades físicas comunes a todos los cuerpos, pero, por si sola, ni siquiera es
cognoscible: es imposible experimentar una materia no determinada, no incardinada en una
forma. La materia es un principio indeterminado que adquiere su determinación gracias a la
forma.
Forma: es el principio determinante que hace que la materia sea lo que es.
Ambos principios son inseparables.
3-Acto: es la existencia plena de la cosa y no del modo en que decimos que esta “en
potencia” Es el conjunto de cualidades del objeto que están realizadas en el momento
presente. Acto es entonces sinónimo de realización, perfeccionamiento: sería una potencia
que deja de serlo para constituirse en realidad palpable. Aristóteles utiliza dos palabras
griegas que suelen traducirse como acto: energeia y entelequia. Esta segunda nos da una
pista para comprender aún mejor el concepto de acto: sería aquello que ha alcanzado su fin,
que se ha realizado en el sentido pleno de la palabra.
Potencia: Es el conjunto de capacidades o posibilidades de cada realidad. Para Aristóteles,
una cosa no se agota solo en lo que es en el momento actual, sino que encierra de si un
cúmulo de opciones, que pueden realizarse o no en el futuro. Estas posibilidades existen
“en potencia”. Aristóteles distinguía dos tipos de potencia: activa y pasiva. La activa es
aquella cuya realización depende de una acción emprendida por el sujeto, mientras que en
la pasiva el objeto recibe la acción. Para referirse a la potencia Aristóteles utiliza la palabra
Dýnamis, que también nos evoca el concepto de “fuerza”.
4- Las cosas cambian en un sentido (cambian de forma, o de propiedades accidentales),
pero en otro sentido permanecen siendo la misma (si el cambio es accidental, permanece la
forma o propiedades substanciales, y si el cambio es substancial, permanece la materia).
Así, si el huevo cambia para ser pollo, por muy diferente que sean la forma “huevo” de la
forma “pollo”, existe un substrato material que es el mismo en una y otra substancia.
Las cosas son, en un sentido, lo que ahora mismo son (la forma que tienen ahora), pero, en
otro sentido, son lo que podrían llegar a ser(las formas que les es posible adoptar). A lo
primero le llama Aristóteles “ser en acto” y, a lo segundo, “ser en potencia”. Así, el
cambio no es pasar del no-ser al ser (esto es ciertamente imposible), sino del poderser (el ser en potencia de un cosa) al ser (su ser en acto). Así, el cambio del huevo al pollo,
no es pasar de no-ser pollo a serlo, sino del “ser en potencia pollo” (potencialidad que está
en el huevo) al “ser en acto” pollo.
5- Los fines que perseguí durante mi etapa estudiantil fueron :
* Llegar en el futuro ser muy útil como ciudadana
* Estudiar mucho para graduarme y sentirme contenta por haber dado lo mejor de mi en
mis momentos estudiantiles.
* Con mi esfuerzo llegar a ser el orgullo de mis padres .
6-. El fin es el bien. El fin agrega a la noción de bien el aspecto de ser conocido. El bien
conocido atrae hacia sí al sujeto. El fin es lo primero en el orden de la intención, en cuanto
es el que propulsa a realizar algo, y lo último en la ejecución ya que es el término efectivo
de una acción.
EJEMPLOS:
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Un árbol es simplemente la respuesta, desde el momento de la semilla, el ya existe y
su desarrollo hasta ser un árbol de lo que sea es el bien que realiza, asi mismo el
hecho de dar frutos y llegar a una etapa madura es su fin total lo que lleva a un bien
dentro de su ciclo natural.
Está bien estudiar, para trabajar (como medio) y está bien trabajar para mantener la
familia (como medio) y está bien tener familia porque eso me realiza plenamente
como ser humano y ya no necesito conseguir otra cosa. La realización personal sería
en este caso el fin último deseado.
7- Para Aristóteles el Bien Supremo, el Fin último hacia el que tienden todas nuestras
acciones, es la felicidad, y más exactamente la felicidad que se experimenta en la
contemplación.
La palabra que "usa" para designarla es "Eudemonía", que aunque vulgarmente le demos el
significado de felicidad, implicaba en Aristóteles un concepto más complejo.
Se entiende por "eudemonismo" toda teoría ética que identifica la felicidad con el Sumo
Bien. Aristóteles hará consistir la felicidad humana en el desarrollo de las facultades
intelectuales y la vida virtuosa.
La felicidad, lo que los antiguos griegos denominaban eudaimonía, radica en la consecución del fin
último y perfecto tras lo cual no queda nada por desear o alcanzar.Es:
LA OBTENCIÓN ESTABLE Y PERPETUA DEL BIEN TOTALMENTE PERFECTO, AMABLE POR SÍ MISMO,
QUE SACIA TODAS LAS EXIGENCIAS DE LA NATURALEZA HUMANA Y COLMA TODOS SUS DESEOS
Esta "felicidad" se refiere a aquello que acompaña a la realización del fin propio de cada ser
vivo, y la felicidad que le corresponde al hombre es la que le sobreviene cuando realiza la
actividad que le es más propia y cuando la realiza de un modo perfecto; es más propio del
hombre el alma que el cuerpo por lo que la felicidad humana tendrá que ver más con la
actividad del alma que con la del cuerpo; y de las actividades del alma con aquella que
corresponde a la parte más típicamente humana, el alma intelectiva o racional. Como en el
alma intelectiva encontramos el entendimiento o intelecto y la voluntad, y llamamos virtud
a la perfección de una disposición natural, la felicidad más humana es la que corresponde a
la vida teorética o de conocimiento, y a la vida virtuosa. En resumen, Aristóteles hace
consistir la felicidad en la adquisición de la excelencia (virtud) del carácter y de las
facultades intelectivas
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