Subido por Nelson Gonzalez

Del Condominio y el cambio de uso del inmueble

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Cambios de uso y obras subsecuentes en un inmueble en propiedad horizontal.
De: Nelson González
Fecha: 11 de julio de 2020
El caso en examen es el siguiente: a) ¿puede la Junta de Condominio cambiar el
uso de los espacios del inmueble sin la autorización unánime de los
copropietarios? b) ¿Puede la Junta de Condominio ejecutar obras que impliquen
un cambio de uso no autorizado de forma unánime?
Si bien es cierto que el derecho a la propiedad privada constituye un derecho
constitucionalmente reconocido , concebido ampliamente en nuestro
ordenamiento jurídico, sin más limitaciones que las establecidas legal o
convencionalmente que, en el ámbito de la propiedad horizontal, se considera
posible y aceptable establecer limitaciones o prohibiciones a la propiedad, que
atienden a la protección del interés general de la comunidad. Dentro de estas
limitaciones se encuentra la prohibición de realizar determinadas actividades o
el cambio de uso del inmueble.
Respondamos entonces a ambas interrogantes directamente:
Para cualesquiera cambio de uso que se quiera establecer en el inmueble, es
precisa la autorización de la totalidad de la comunidad de propietarios del
inmueble. La Junta de condominio no puede realizar el cambio de destino sin
esa aprobación unánime. En cuanto a las formalidades consiguientes, po rlo
general, deberá tener constancia de esas aprobaciones certificada del Secretario
o Administrador de la Junta de Condominio, y con el visto bueno del Presidente.
Pero aun esa decisión unánime no es suficiente, porque ademas deberá constar
la aprobación de dicho cambio de uso por parte de ingeniería municipal y/o la
dirección de ordenamiento urbano de la respectiva alcaldía.
Vemos entonces que dichos acuerdos además, precisan unanimidad y asistencia
o notificación de todos los propietarios, y tendrá que expresarse en un
documento (acta) con la mencionada certificación y a la disposición de todos los
propietarios, que ha de tener la aprobación de las autoridades municipales. Que
no se hayan efectuado objeciones y, que se han observado los requisitos de la Ley
de Propiedad Horizontal, y concretamente del artículo 10.- “Para construir
nuevos pisos, hacer sótanos o excavaciones o realizar actos que
afecten la conservación y estética del inmueble se requiere el
consentimiento unánime de los propietarios (100%), siempre y
cuando se obtenga el permiso correspondiente de las autoridades
competentes.”
En este orden de ideas como el cambio de uso implica la modificación del
Documento de Condominio, es necesaria la autorización unánime de la Junta de
propietarios para el presente cambio de destino, al efecto el artículo 29 ejusdem:
“Los propietarios de los apartamentos podrán modificar por
unanimidad el Documento de Condominio con las mismas
formalidades que esta Ley exige para su elaboración, quedando a
salvo los derechos adquiridos por terceros con anterioridad a la
modificación.”
Visto lo anterior, considero oportuno destacar que de conformidad con la
doctrina jurisprudencial la descripción del inmueble establecida en el
Documento de Condominio constituye una limitación del uso y supone la
eficacia de una prohibición de esta naturaleza por estipulación clara y precisa .
Por tanto, los copropietarios no pueden verse privados de la utilización de su
derecho a la propiedad como consideren más adecuado, salvo que el cambio de
destino aparezca expresamente limitado por el régimen de dicha propiedad
horizontal, su título constitutivo, su regulación estatutaria, o por las normas de
ordenación urbanística.
En definitiva, se establece claramente que el cambio de uso de un elemento
privativo o común, requerirá el acuerdo de por unanimidad de los propietarios
(y, en su caso, modificación del documento de condominio), por cuanto la
prohibición se encuentre establecida de manera expresa, no es suficiente con
ciertas menciones, las limitaciones son siempre posibles, y, si son expresas y se
encuentran en el título constitutivo o los estatutos, absolutamente vinculantes,
lo que tiene interés para supuestos como el uso para aprovechamiento
vacacional. Y como antes mencioné, para cambiar el uso, obviamente habrá de
contarse con los permisos legales correspondientes, singularmente del
ayuntamiento, y por último formalizarlo en documento público notarial e
inscribirlo en el registro de la propiedad.
Ahora bien, la aprobación del cambio de uso no implica autorización de hacer
obras en elementos comunes, pues en tal caso será preciso que lo conceda en
forma expresa la Junta de Propietarios, a salvo de lo que se prevea en
Documento de Condominio, su reglamento y el título constitutivo.
Asimismo, es menester acotar, que cuestión distinta es que el nuevo uso o
destino del elemento privativo pueda ser dañoso, molesto, insalubre, peligroso o
inmoral, lo que se además supondría la facultad y/o l deber de denunciarla ante
las autoridades.
En este sentido el artículo 47 de la Ley de Propiedad Horizontal faculta a quien
tuviese interés en ellos, a denunciar ante la Superintendencia de Protección al
Consumidor o la respectiva Ingeniería Municipal cualquier alteración, cambio o
modificación en el edificio, con el fin de que el organismo correspondiente tome
las providencias necesarias y ordene restablecer la situación al estado que
determine el documento del condominio.
Comprobada que sea la infracción cometida, además del restablecimiento del la
situación al estado anterior, el infractor o infractores serán sancionados por el
organismo conforme a la ley. En los casos contemplados de violaciones de uso, u
otras normas urbanísticas la Ingeniería Municipal incluso podría proceder de
oficio cuando se tuviere conocimiento del hecho cometido.
Por último los cambios de uso hechos sin cumplir con los presupuestos
normativos aquí expuestos constituyen actos de ilegal ejecución que generan
responsabilidad a quienes pretendan imponerlos contra la voluntad de la
totalidad de los propietarios.
Es importante destacar que es aconsejable que la Junta de Condominio busque
la concertación y no la imposición en materias donde los criterios de
interpretación apunten a actividades reservadas a la aprobación calificada por la
totalidad de los propietarios.
Queda así expuesta mi opinión sobre estos particulares.
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