inicio - El monte de Sion

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Los Mandamientos de Dios
“13El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos;
porque esto es el todo del hombre.” (Ecle. 12:13)
¿Qué son los mandamientos de Dios,…?
“8Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El
precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.” (Sal. 119:8) “128Por eso
estimé RECTOS TODOS TUS MANDAMIENTOS sobre todas las cosas, y
aborrecí todo camino de mentira.” (Sal. 119:128)
“7Las obras de sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos sus
mandamientos, 8Afirmados eternamente y para siempre, Hechos en verdad
y en rectitud.” (Sal. 111:7-8)
“86Todos tus mandamientos son verdad; Sin causa me persiguen; ayúdame.”
(Sal. 119:86) “151Cercano estás tú, oh Jehová, y todos tus mandamientos son
verdad.” (Sal. 119:151)
“96A toda perfección he visto fin; Amplio sobremanera es tu mandamiento.”
(Sal. 119:96)
“172Hablará mi lengua tus dichos, porque todos tus mandamientos son
justicia.” (Sal. 119:172)
“23Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de
vida las reprensiones que te instruyen” (Prov. 6:23)
“49Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él
me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 50Y sé
QUE SU MANDAMIENTO ES VIDA ETERNA. Así pues, lo que yo hablo,
lo hablo como el Padre me lo ha dicho.” (Juan 12:49-50)
“8Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda
codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. 9Y yo sin la ley vivía en un
tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. 10Y hallé
que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para
muerte; 11porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me
engañó, y por él me mató. 12De manera que la ley a la verdad es santa, y el
mandamiento santo, justo y bueno.” (Rom. 7:8-12)
¿Qué no son los mandamientos de Dios,…?
¿Los mandamientos de Dios no son gravosos,…? “2En esto conocemos
que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus
mandamientos. 3Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus
mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 4Porque todo lo que es
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nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al
mundo, nuestra fe. 5¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que
Jesús es el Hijo de Dios?” (1Juan 5:2-3)
¿Qué mandamientos dio Dios,…?
“17Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día
saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este
mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.” (Exo.
12:17)
“28Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis
mandamientos y mis leyes? 29Mirad que Jehová os dio el día de sábado, y
por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estese, pues, cada uno en su
lugar, y nadie salga de él en el séptimo día. 30Así el pueblo reposó el séptimo
día.” (Exo. 16:28-30)
“3No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4No te harás imagen, ni ninguna
semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las
aguas debajo de la tierra. 5No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque
yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres
sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
6y hago misericordia a millares, a los que me aman y GUARDAN MIS
MANDAMIENTOS. 7No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano;
porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
8Acuérdate del día de sábado para santificarlo. 9Seis días trabajarás, y
harás toda tu obra; 10mas el séptimo día es sábado para Jehová tu Dios; no
hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni
tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11Porque en seis
días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos
hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de sábado y
lo santificó. 12Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen
en la tierra que Jehová tu Dios te da. 13No matarás. 14No cometerás
adulterio. 15No hurtarás. 16No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
17No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo,
ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu
prójimo.” (Exo. 20:28) “7No tendrás dioses ajenos delante de mí.8No harás
para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni
abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 9No te inclinarás a
ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito
la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación
de los que me aborrecen, 10y que hago misericordia a millares, a los que me
aman y guardan mis mandamientos. 11No tomarás el nombre de Jehová tu
Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre
en vano. 12Guardarás el día de sábado para santificarlo, como Jehová tu
Dios te ha mandado. 13Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 14mas el
séptimo día es sábado a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni
tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal
tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu
siervo y tu sierva como tú. 15Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto,
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y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por
lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de sábado. 16Honra
a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean
prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu
Dios te da. 17No matarás. 18No cometerás adulterio. 19No hurtarás. 20No
dirás falso testimonio contra tu prójimo. 21No codiciarás la mujer de tu
prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su
sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.” (Deut. 5:7-21)
¿Qué mandamiento da Dios en contra de los sacerdotes que no son
como Leví,…? “1Ahora, pues, oh sacerdotes, para vosotros es este
mandamiento. 2Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi
nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros,
y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no os
habéis decidido de corazón. 3He aquí, yo os dañaré la sementera, y os echaré
al rostro el estiércol, el estiércol de vuestros animales sacrificados, y seréis
arrojados juntamente con él. 4Y sabréis que yo os envié este mandamiento,
para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos. 5Mi
pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me
temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado. 6La
ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en
paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.
7Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el
pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos. 8Más
vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar a muchos en
la ley; habéis corrompido el pacto de Leví, dice Jehová de los ejércitos. 9Por
tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como
vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de
personas.” (Mal. 2:1-9)
“23Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo
Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado” (1Juan
3:23)
“20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a
Dios a quien no ha visto? 21Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El
que ama a Dios, ame también a su hermano.” (1Juan 4:20-21)
¿Qué tienen los mandamientos,…?
¿Los mandamientos de Dios tienen caminos,…? “27Hazme entender el
camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas.” (Sal.
119:27) “32Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanches
mi corazón.” (Sal. 119:32)
¿Los mandamientos de Dios tienen la palabra de Dios,…? “9¿A quién se
enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados?
¿A los arrancados de los pechos? 10Porque mandamiento tras mandamiento,
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mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito
allí, otro poquito allá; 11porque en lengua de tartamudos, y en extraña
lengua hablará a este pueblo, 12a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad
reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír. 13La palabra,
pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre
mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro
poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados,
enlazados y presos.” (Isa. 28:9-13)
¿Qué se debía hacer cuando los hijos de Israel pecaren por yerro en alguno
de los mandamientos de Jehovah,…?
“1Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2Habla a los hijos de Israel y diles:
Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de
Jehová sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas; 3si el
sacerdote ungido pecare según el pecado del pueblo, ofrecerá a Jehová, por
su pecado que habrá cometido, un becerro sin defecto para expiación.
4Traerá el becerro a la puerta del tabernáculo de reunión delante de
Jehová, y pondrá su mano sobre la cabeza del becerro, y lo degollará
delante de Jehová. 5Y el sacerdote ungido tomará de la sangre del becerro, y
la traerá al tabernáculo de reunión; 6y mojará el sacerdote su dedo en la
sangre, y rociará de aquella sangre siete veces delante de Jehová, hacia el
velo del santuario. 7Y el sacerdote pondrá de esa sangre sobre los cuernos
del altar del incienso aromático, que está en el tabernáculo de reunión
delante de Jehová; y echará el resto de la sangre del becerro al pie del altar
del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo de reunión. 8Y tomará
del becerro para la expiación toda su grosura, la que cubre los intestinos, y
la que está sobre las entrañas, 9los dos riñones, la grosura que está sobre
ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de
sobre el hígado, 10de la manera que se quita del buey del sacrificio de paz; y
el sacerdote la hará arder sobre el altar del holocausto. 11Y la piel del
becerro, y toda su carne, con su cabeza, sus piernas, sus intestinos y su
estiércol, 12en fin, todo el becerro sacará fuera del campamento a un lugar
limpio, donde se echan las cenizas, y lo quemará al fuego sobre la leña; en
donde se echan las cenizas será quemado.” (Lev. 4:1-12)
¿Qué se debía hacer cuando la congregación de Israel pecaba por yerro en
alguno de los mandamientos de Jehovah,… y fuera culpable,…?
“13Si toda la congregación de Israel hubiere errado, y el yerro estuviere
oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los
mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y fueren
culpables; 14luego que llegue a ser conocido el pecado que cometieren, la
congregación ofrecerá un becerro por expiación, y lo traerán delante del
tabernáculo de reunión. 15Y los ancianos de la congregación pondrán sus
manos sobre la cabeza del becerro delante de Jehová, y en presencia de
Jehová degollarán aquel becerro. 16Y el sacerdote ungido meterá de la
sangre del becerro en el tabernáculo de reunión, 17y mojará el sacerdote su
dedo en la misma sangre, y rociará siete veces delante de Jehová hacia el
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velo. 18Y de aquella sangre pondrá sobre los cuernos del altar que está
delante de Jehová en el tabernáculo de reunión, y derramará el resto de la
sangre al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo
de reunión. 19Y le quitará toda la grosura y la hará arder sobre el altar. 20Y
hará de aquel becerro como hizo con el becerro de la expiación; lo mismo
hará de él; así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón.
21Y sacará el becerro fuera del campamento, y lo quemará como quemó el
primer becerro; expiación es por la congregación.” (Lev. 4:13-21)
“22Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos que Jehová
ha dicho a Moisés, 23todas las cosas que Jehová os ha mandado por medio de
Moisés, desde el día que Jehová lo mandó, y en adelante por vuestras
edades, 24si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la
congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo por holocausto en
olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación conforme a la ley, y un
macho cabrío en expiación.” (Núm. 15:22-24)
¿Qué se debía hacer cuando la congregación de Israel pecaba por yerro en
alguno de los mandamientos de Jehovah,… y fuera culpable,…?
“22Cuando pecare un jefe, e hiciere por yerro algo contra alguno de todos
los mandamientos de Jehová su Dios sobre cosas que no se han de hacer, y
pecare; 23luego que conociere su pecado que cometió, presentará por su
ofrenda un macho cabrío sin defecto. 24Y pondrá su mano sobre la cabeza
del macho cabrío, y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto,
delante de Jehová; es expiación. 25Y con su dedo el sacerdote tomará de la
sangre de la expiación, y la pondrá sobre los cuernos del altar del
holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto,
26y quemará toda su grosura sobre el altar, como la grosura del sacrificio de
paz; así el sacerdote hará por él la expiación de su pecado, y tendrá
perdón.” (Lev. 4:22-26)
¿Qué se debía hacer cuando una persona del pueblo pecaba por yerro en
alguno de los mandamientos de Jehovah,…?
“27Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra
alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y
delinquiere; 28luego que conociere su pecado que cometió, traerá por su
ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que cometió. 29Y
pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de la expiación, y la degollará
en el lugar del holocausto. 30Luego con su dedo el sacerdote tomará de la
sangre, y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará
el resto de la sangre al pie del altar. 31Y le quitará toda su grosura, de la
manera que fue quitada la grosura del sacrificio de paz; y el sacerdote la
hará arder sobre el altar en olor grato a Jehová; así hará el sacerdote
expiación por él, y será perdonado. 32Y si por su ofrenda por el pecado
trajere cordero, hembra sin defecto traerá. 33Y pondrá su mano sobre la
cabeza de la ofrenda de expiación, y la degollará por expiación en el lugar
donde se degüella el holocausto. 34Después con su dedo el sacerdote tomará
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de la sangre de la expiación, y la pondrá sobre los cuernos del altar del
holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar. 35Y le quitará
toda su grosura, como fue quitada la grosura del sacrificio de paz, y el
sacerdote la hará arder en el altar sobre la ofrenda encendida a Jehová; y le
hará el sacerdote expiación de su pecado que habrá cometido, y será
perdonado.” (Lev. 4:27-31)
¿Qué se debía hacer cuando una persona pecaba en alguno de los
mandamientos de Jehovah a sabiendas,…?
“17Finalmente, si una persona pecare, o hiciere alguna de todas aquellas
cosas que por mandamiento de Jehová no se han de hacer, aun sin hacerlo a
sabiendas, es culpable, y llevará su pecado. 18Traerá, pues, al sacerdote para
expiación, según tú lo estimes, un carnero sin defecto de los rebaños; y el
sacerdote le hará expiación por el yerro que cometió por ignorancia, y será
perdonado. 19Es infracción, y ciertamente delinquió contra Jehová.” (Lev.
5:17-19)
¿Qué se puede pedir a Dios si guardamos sus mandamientos,…?
¿Se puede pedir cualquier cosa a Dios si guardamos sus
mandamientos,…? “21Amados, si nuestro corazón no nos reprende,
confianza tenemos en Dios; 22y cualquiera cosa que pidiéremos la
recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las
cosas que son agradables delante de él.” (1Juan 3:21-22)
¿Qué dijo Dios a Moisés que hagan los Israelitas para que se acuerden de
los mandamientos de Dios,…?
“37Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 38Habla a los hijos de Israel, y diles
que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y
pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul. 39Y os servirá de
franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de
Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de
vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis. 40Para que os acordéis, y
hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios. 41Yo Jehová
vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo
Jehová vuestro Dios.” (Núm. 15:37-41)
¿Qué dijo Dios que hay que hacer para que se pueda guardar los
mandamientos,… o que debemos hacer para guardar los mandamientos de
Dios,…?
“2No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para
que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.” (Deut.
4:2)
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“1Acontecerá que si OYERES ATENTAMENTE LA VOZ DE JEHOVÁ
TU DIOS, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo
te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las
naciones de la tierra.” (Deut. 28:1)
¿Hay que amar a Jehovah para cumplir sus mandamientos,…? “11Porque
este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni
está lejos. 12No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros
al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? 13Ni está al
otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para
que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? 14Porque
muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la
cumplas. 15Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y
el mal; 16porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en
sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para
que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la
cual entras para tomar posesión de ella.” (Deut. 30:11-16)
¿Hay que amar a Dios y ser diligentes para cumplir los mandamientos
de Dios,…? “5Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el
mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a
Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus
mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda
vuestra alma.” (Jos. 22:5)
¿Hay que pedir a Dios que nuestro corazón este inclinado hacia él
para poder guardar sus mandamientos,…? “56Bendito sea Jehová, que ha
dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna
palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.
57Esté con nosotros Jehová nuestro Dios, como estuvo con nuestros padres, y
no nos desampare ni nos deje. 58Incline nuestro corazón hacia él, para que
andemos en todos sus caminos, y guardemos sus mandamientos y sus
estatutos y sus decretos, los cuales mandó a nuestros padres.” (1Rey. 8:5658)
“115Apartaos de mí, malignos, pues yo guardaré los mandamientos de mi
Dios.” (Sal. 119:115)
¿Qué función tiene el mandamiento cuando pecamos,…?
¿El mandamiento hace que el pecado reviva,…? “8Mas el pecado,
tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque
sin la ley el pecado está muerto. 9Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero
venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. 10Y hallé que el mismo
mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; 11porque el
pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me
mató. 12De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo,
justo y bueno. 13¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En
ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí
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la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el
pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.” (Rom. 7:8-13)
¿Qué dijo Dios que se tiene que hacer a profeta o soñador que contradiga a
los mandamientos de Dios,…?
“1Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te
anunciare señal o prodigios, 2y si se cumpliere la señal o prodigio que él te
anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y
sirvámosles; 3NO DARÁS OÍDO A LAS PALABRAS DE TAL PROFETA,
NI AL TAL SOÑADOR DE SUEÑOS; porque Jehová vuestro Dios os está
probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro
corazón, y con toda vuestra alma. 4EN POS DE JEHOVÁ VUESTRO DIOS
ANDARÉIS; A ÉL TEMERÉIS, GUARDARÉIS SUS MANDAMIENTOS
Y ESCUCHARÉIS SU VOZ, A ÉL SERVIRÉIS, Y A ÉL SEGUIRÉIS. 5Tal
profeta o soñador de sueños HA DE SER MUERTO, por cuanto aconsejó
rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te
rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual
Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio
de ti.” (Deut. 13:1-5)
¿Qué dijo Dios que tienen que actuar cundo una persona infringe el
mandamiento que dice no mataras,…?
“1Cuando Jehová tu Dios destruya a las naciones cuya tierra Jehová tu Dios
te da a ti, y tú las heredes, y habites en sus ciudades, y en sus casas; 2te
apartarás tres ciudades en medio de la tierra que Jehová tu Dios te da para
que la poseas. 3Arreglarás los caminos, y dividirás en tres partes la tierra
que Jehová tu Dios te dará en heredad, y será para que todo homicida huya
allí. 4Y este es el caso del homicida que huirá allí, y vivirá: aquel que hiriere
a su prójimo sin intención y sin haber tenido enemistad con él
anteriormente; 5como el que fuere con su prójimo al monte a cortar leña, y
al dar su mano el golpe con el hacha para cortar algún leño, saltare el
hierro del cabo, y diere contra su prójimo y éste muriere; aquél huirá a una
de estas ciudades, y vivirá; 6no sea que el vengador de la sangre, enfurecido,
persiga al homicida, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de
muerte, no debiendo ser condenado a muerte por cuanto no tenía enemistad
con su prójimo anteriormente. 7Por tanto yo te mando, diciendo: Separarás
tres ciudades. 8Y si Jehová tu Dios ensanchare tu territorio, como lo juró a
tus padres, y te diere toda la tierra que prometió dar a tus padres, 9siempre
y cuando guardares todos estos mandamientos que yo te prescribo hoy,
para ponerlos por obra; que ames a Jehová tu Dios y andes en sus caminos
todos los días; entonces añadirás tres ciudades más a estas tres, 10para que
no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehová tu Dios
te da por heredad, y no seas culpado de derramamiento de sangre. 11Pero si
hubiere alguno que aborreciere a su prójimo y lo acechare, y se levantare
contra él y lo hiriere de muerte, y muriere; si huyere a alguna de estas
ciudades, 12entonces los ancianos de su ciudad enviarán y lo sacarán de allí,
y lo entregarán en mano del vengador de la sangre para que muera. 13No le
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compadecerás; y quitarás de Israel la sangre inocente, y te irá bien. 14En la
heredad que poseas en la tierra que Jehová tu Dios te da, no reducirás los
límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos.” (Deut. 19:114)
¿Qué hizo Dios para que Israel los mandamientos de Dios,…?
“5El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a
nuestros padres que la notificasen a sus hijos; 6Para que lo sepa la
generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán lo
cuenten a sus hijos, 7A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se
olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos, 8Y no sean
como sus padres, Generación contumaz y rebelde;” (Sal. 78:5-8)
¿Qué hace Dios con los que se desvían de sus mandamientos,…?
“21Reprendiste a los soberbios, los malditos, que se desvían de tus
mandamientos.” (Sal. 119:21)
¿Qué dijo Dios que haría con los hijos de David si no guardaban los
mandamientos de Dios,…?
“30Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios, 31Si
profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos, 32Entonces
castigaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades. 33Mas no
quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad. 34No olvidaré mi pacto,
ni mudaré lo que ha salido de mis labios. 35Una vez he jurado por mi
santidad, y no mentiré a David.” (Sal. 89:30-35)
¿Qué utiliza Dios para hacer sus mandamientos,…?
“7Las obras de sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos sus
mandamientos, 8Afirmados eternamente y para siempre, Hechos en verdad
y en rectitud.” (Sal. 111:7-8)
¿Qué hay que pedir a Dios para caminar por los caminos de los
mandamientos de Dios,…?
“32Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanches mi
corazón.” (Sal. 119:32)
¿Qué hubiera pasado si el pueblo de Israel atendía a los mandamientos de
Dios,…?
“17Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová
Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino
que debes seguir. 18¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera
entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. 19Fuera
9
como la arena tu descendencia, y los renuevos de tus entrañas como los
granos de arena; nunca su nombre sería cortado, ni raído de mi presencia.”
(Isa. 48:17-19)
¿Qué mandamiento de todos es el más grande en la ley,…?
“34Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se
juntaron a una. 35Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle,
diciendo: 36Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37Jesús le dijo:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda
tu mente. 38Este es el primero y grande mandamiento. 39Y el segundo es
semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40De estos dos
mandamientos depende toda la ley y los profetas.” (Mat. 22:34-39)
“28Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que
les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de
todos? 29Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye,
Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30Y amarás al Señor tu Dios
con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus
fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor
que éstos. 32Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que
uno es Dios, y no hay otro fuera de él; 33y el amarle con todo el corazón, con
todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al
prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.
34Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás
lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.” (Mar. 12:28-34)
¿Qué mandamiento recibió Jesús departe de su Padre,…?
“18Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para
ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi
Padre.” (Juan 10:18)
¿Qué mandamiento dio Cristo,…?
“34Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he
amado, que también os améis unos a otros. 35En esto conocerán todos que
sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” (Juan 13:34-35)
“12Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he
amado. 13Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus
amigos. 14Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.” (Juan
15:12-14)
¿Qué mandamientos se abolieron Jesucristo en su carne,…?
“14Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la
pared intermedia de separación, 15aboliendo en su carne las enemistades,
10
LA LEY
DE LOS
MANDAMIENTOS
EXPRESADOS EN
ORDENANZAS, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre,
haciendo la paz, 16y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un
solo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17Y vino y anunció las buenas
nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;
18porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo
Espíritu al Padre. 19Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino
conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra
del ángulo Jesucristo mismo, 21en quien todo el edificio, bien coordinado, va
creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22en quien vosotros también
sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” (Efe. 2:1418)
“1Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que
salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,
2a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa
primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;
3sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de
vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para
siempre. 4Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el
patriarca dio diezmos del botín. 5Ciertamente los que de entre los hijos de
Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los
diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también
hayan salido de los lomos de Abraham. 6Pero aquel cuya genealogía no es
contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía
las promesas. 7Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.
8Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de
quien se da testimonio de que vive. 9Y por decirlo así, en Abraham pagó el
diezmo también Leví, que recibe los diezmos; 10porque aún estaba en los
lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro. 11Si, pues, la
perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo
la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según
el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
12PORQUE CAMBIADO EL SACERDOCIO, NECESARIO ES QUE
HAYA TAMBIÉN CAMBIO DE LEY; 13y aquel de quien se dice esto, es de
otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. 14Porque manifiesto es que
nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante
al sacerdocio. 15Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec
se levanta un sacerdote distinto, 16no constituido conforme a la LEY DEL
MANDAMIENTO ACERCA DE LA DESCENDENCIA, sino según el
poder de una vida indestructible. 17Pues se da testimonio de él: Tú eres
sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec. 18QUEDA, PUES,
ABROGADO EL MANDAMIENTO ANTERIOR A CAUSA DE SU
DEBILIDAD E INEFICACIA 19(pues nada perfeccionó la ley), y de la
introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios. 20Y
esto no fue hecho sin juramento; 21porque los otros ciertamente sin
juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le
dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre,
según el orden de Melquisedec. 22Por tanto, Jesús es hecho fiador de un
11
mejor pacto. 23Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que
por la muerte no podían continuar; 24mas éste, por cuanto permanece para
siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25por lo cual puede también salvar
perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para
interceder por ellos. 26Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo,
inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que
los cielos; 27que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos
sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego
por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a
sí mismo. 28Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres;
pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto
para siempre.” (Heb. 7:1-28)
“1Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos
tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en
los cielos, 2ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que
levantó el Señor, y no el hombre. 3Porque todo sumo sacerdote está
constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario
que también éste tenga algo que ofrecer. 4Así que, si estuviese sobre la
tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan
las ofrendas según la ley; 5los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las
cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el
tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que
se te ha mostrado en el monte. 6Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo,
cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
7Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se
hubiera procurado lugar para el segundo. 8Porque reprendiéndolos dice:
He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y
la casa de Judá un nuevo pacto; 9No como el pacto que hice con sus padres
el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque
ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el
Señor. 10Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después
de aquellos días, dice el Señor: PONDRÉ MIS LEYES EN LA MENTE DE
ELLOS, Y SOBRE SU CORAZÓN LAS ESCRIBIRÉ; Y seré a ellos por
Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; 11Y ninguno enseñará a su prójimo,
Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me
conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. 12Porque seré propicio a
sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus
iniquidades. 13Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que
se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.” (Heb. 8:1-13)
“1Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario
terrenal. 2Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte,
llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la
proposición. 3Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada
el Lugar Santísimo, 4el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto
cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que
contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; 5y
sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las
cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle. 6Y así dispuestas estas
12
cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes
continuamente para cumplir los oficios del culto; 7pero en la segunda parte,
sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí
mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; 8DANDO EL ESPÍRITU
SANTO A ENTENDER CON ESTO QUE AÚN NO SE HABÍA
MANIFESTADO EL CAMINO AL LUGAR SANTÍSIMO, entre tanto que
la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. 9Lo cual es símbolo para
el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no
pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto,
10ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y
ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las
cosas. 11Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes
venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de
manos, es decir, no de esta creación, 12y no por sangre de machos cabríos ni
de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el
Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. 13Porque si la sangre
de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a
los inmundos, santifican para la purificación de la carne, 14¿cuánto más la
sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo
sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para
que sirváis al Dios vivo? 15ASÍ QUE, POR ESO ES MEDIADOR DE UN
NUEVO PACTO, para que interviniendo muerte para la remisión de las
transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la
promesa de la herencia eterna. 16Porque donde hay testamento, es necesario
que intervenga muerte del testador. 17Porque el testamento con la muerte se
confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. 18De donde ni
aun el primer pacto fue instituido sin sangre. 19Porque habiendo anunciado
Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de
los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y
roció el mismo libro y también a todo el pueblo, 20diciendo: Esta es la sangre
del pacto que Dios os ha mandado. 21Y además de esto, roció también con la
sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio. 22Y casi todo es
purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se
hace remisión. 23Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales
fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores
sacrificios que estos. 24Porque no entró Cristo en el santuario hecho de
mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora
por nosotros ante Dios; 25y no para ofrecerse muchas veces, como entra el
sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. 26De otra
manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio
del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez
para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el
pecado. 27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran
una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido
una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda
vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” (Heb. 9:128)
“1Porque la ley, TENIENDO LA SOMBRA DE LOS BIENES
VENIDEROS, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los
13
mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a
los que se acercan. 2De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que
tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de
pecado. 3Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;
4porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los
pecados. 5Por lo cual, entrando en el mundo dice: SACRIFICIO Y
OFRENDA NO QUISISTE; Mas me preparaste cuerpo. 6HOLOCAUSTOS
Y EXPIACIONES POR EL PECADO NO TE AGRADARON. 7Entonces
dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo
del libro está escrito de mí. 8Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y
holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las
cuales cosas se ofrecen según la ley), 9y diciendo luego: He aquí que vengo,
oh Dios, para hacer tu voluntad; QUITA LO PRIMERO, PARA
ESTABLECER ESTO ÚLTIMO. 10En esa voluntad somos santificados
mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
11Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo
muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;
12pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por
los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, 13de ahí en adelante
esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;
14PORQUE CON UNA SOLA OFRENDA HIZO PERFECTOS PARA
SIEMPRE A LOS SANTIFICADOS. 15Y nos atestigua lo mismo el Espíritu
Santo; porque después de haber dicho: 16Este es el pacto que haré con ellos
después de aquellos días, dice el Señor: PONDRÉ MIS LEYES EN SUS
CORAZONES, Y EN SUS MENTES LAS ESCRIBIRÉ, 17añade: Y nunca
más me acordaré de sus pecados y transgresiones. 18PUES DONDE HAY
REMISIÓN DE ÉSTOS, NO HAY MÁS OFRENDA POR EL PECADO.
19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo
por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a
través del velo, esto es, de su carne, 21y teniendo un gran sacerdote sobre la
casa de Dios, 22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de
fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con
agua pura. 23Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra
esperanza, porque fiel es el que prometió. 24Y considerémonos unos a otros
para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25no dejando de
congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y
tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. 26PORQUE SI
PECÁREMOS
VOLUNTARIAMENTE
DESPUÉS
DE
HABER
RECIBIDO EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD, YA NO QUEDA
MÁS SACRIFICIO POR LOS PECADOS, 27sino una horrenda expectación
de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28EL
QUE VIOLA LA LEY DE MOISÉS, POR EL TESTIMONIO DE DOS O
DE TRES TESTIGOS MUERE IRREMISIBLEMENTE. 29¿Cuánto mayor
castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por
inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al
Espíritu de gracia? 30Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo
daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.
31¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Heb. 10:1-30) Observe
que de la ley de Moisés se elimina los sacrificios, ofrendas,
holocaustos y expiaciones,… (Heb. 10:6-12) el resto de la ley o está
14
eliminada ya que el versículo de Hebreos 10:26-28 es claro en decir:
“PORQUE SI PECÁREMOS VOLUNTARIAMENTE DESPUÉS DE
HABER RECIBIDO EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD, YA NO
QUEDA MÁS SACRIFICIO POR LOS PECADOS, 27sino una horrenda
expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los
adversarios. EL QUE VIOLA LA LEY DE MOISÉS, POR EL
TESTIMONIO DE DOS O DE TRES TESTIGOS MUERE
IRREMISIBLEMENTE” (Heb. 10:26-28)
¿Qué mandamiento es con promesa,…?
“1Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
2Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con
promesa; 3para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.” (Efe.
5:1-3)
¿Para qué da Dios mandamientos a los hombres,…?
¿Los mandamientos de Dios salvan,…? “3Sé para mí una roca de refugio,
adonde recurra yo continuamente. Tú has dado mandamiento para
salvarme, Porque tú eres mi roca y mi fortaleza.” (Sal. 71:3)
¿Para que utiliza Dios sus mandamientos,…?
¿Dios utiliza sus mandamientos para vivificar a los hombres,…?
“93Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, porque con ellos me has
vivificado.” (Sal. 119:93)
¿Dios utiliza sus mandamientos para hacer sabio a las personas,…?
“98Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos,
porque siempre están conmigo.” (Sal. 119:98)
¿Dios utiliza los mandamientos para poner orden,…? “22Jehová me
poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. 23Eternamente tuve
el principado, desde el principio, antes de la tierra. 24Antes de los abismos
fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. 25Antes
que los montes fuesen formados, antes de los collados, ya había sido yo
engendrada; 26No había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio
del polvo del mundo. 27Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando
trazaba el círculo sobre la faz del abismo; 28Cuando afirmaba los cielos
arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo; 29Cuando ponía al mar su
estatuto, para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando
establecía los fundamentos de la tierra, 30Con él estaba yo ordenándolo
todo, y era su delicia de día en día, teniendo solaz delante de él en todo
tiempo. 31Me regocijo en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son
con los hijos de los hombres.” (Prov. 8:22-31)
15
¿Los mandamientos de Dios sirven para darse a conocer,…? “25Y al que
puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según
la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,
26pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los
profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a
todas las gentes para que obedezcan a la fe, 27al único y sabio Dios, sea
gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.” (Rom. 16:25-27)
¿Para qué sirve los mandamientos de Dios,…?
“104De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he
aborrecido todo camino de mentira.” (Sal. 119:104)
¿Cuál es el mandamiento que resume toda la ley,…?
“8No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al
prójimo, ha cumplido la ley. 9Porque: No adulterarás, no matarás, no
hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro
mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. 10El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley
es el amor.” (Rom. 13:8-10)
¿Dónde escribió dio los diez mandamientos cuando le dio a Moisés,…?
“27Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a
estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel. 28Y él estuvo allí con
Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y
escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.” (Exo.
34:27-28)
“13Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez
mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.” (Deut. 4:13)
“3E hice un arca de madera de acacia, y labré dos tablas de piedra como las
primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano. 4Y escribió en las
tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová
os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y
me las dio Jehová. 5Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca
que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.” (Deut. 10:3-5)
¿Dónde se encuentran registrados los mandamientos de Dios que Jehovah
ordeno a Moisés para los hijos de Israel,…?
¿En el libro de Levíticos se encuentra los mandamientos que ordeno
Jehovah a Moisés para los hijos de Israel,…? “34Estos son los
mandamientos que ordenó Jehová a Moisés para los hijos de Israel, en el
monte de Sinaí.” (Lev. 27:34)
16
¿En el libro de Números se encuentra los mandamientos que ordeno
Jehovah a Moisés para los hijos de Israel,…? “13Estos son los
mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por medio de Moisés a los
hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.”
(Núm. 36:13)
¿Tiene valor para Dios que guardemos sus mandamientos,…?
“19La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los
mandamientos de Dios.” (1Cor. 7:19)
¿Hay que guardar los mandamientos de Dios para que él sea santificado en
medio de los hijos de Israel,…?
“31Guardad, pues, mis mandamientos, y cumplidlos. Yo Jehová. 32Y no
profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los
hijos de Israel. Yo Jehová que os santifico, 33que os saqué de la tierra de
Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová.” (Lev. 22:31-33)
¿Hay que guardar los mandamientos de Dios para entrar en la vida,…?
“16Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la
vida eterna? 17El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno
sino uno: Dios. Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
18Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás.
No dirás falso testimonio. 19Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. 20El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde
mi juventud. ¿Qué más me falta? 21Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto,
anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y
ven y sígueme. 22Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía
muchas posesiones.” (Mat. 19:16-22)
“17Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la
rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la
vida eterna? 18Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay
bueno, sino sólo uno, Dios. 19Los mandamientos sabes: No adulteres. No
mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre
y a tu madre. 20El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he
guardado desde mi juventud. 21Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo:
Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y
tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.” (Mar. 10:17-21)
“18Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré
para heredar la vida eterna? 19Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno?
Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. 20Los mandamientos sabes: No
adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu
padre y a tu madre. 21Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud.
22Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes,
17
y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. 23Entonces
él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 24Al ver Jesús que
se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino
de Dios los que tienen riquezas! 25Porque es más fácil pasar un camello por
el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 26Y los que
oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27Él les dijo: Lo que es
imposible para los hombres, es posible para Dios. 28Entonces Pedro dijo: He
aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 29Y él
les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres,
o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 30que no haya de recibir
mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.” (Luc.
18:18-30)
¿Hay que guardar los mandamientos de Dios para que la bendición que da
Dios a nuestros padres pase también a nosotros,…?
“11Y vino palabra de Jehová a Salomón, diciendo: 12Con relación a esta casa
que tú edificas, si anduvieres en mis estatutos e hicieres mis decretos, y
guardares todos mis mandamientos andando en ellos, yo cumpliré contigo
mi palabra que hablé a David tu padre; 13y habitaré en ella en medio de los
hijos de Israel, y no dejaré a mi pueblo Israel.” (1Rey. 6:11-13)
¿Hay dificultad en cumplir mandamiento de Dios,…?
“11Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil
para ti, ni está lejos. 12No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por
nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos?
13Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el
mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?
14Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para
que la cumplas. 15Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la
muerte y el mal; 16porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que
andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus
decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en
la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.” (Deut. 30:11-16)
¿Hay que apartarse de los malignos para guardar los mandamientos de
Dios,…?
“115Apartaos de mí, malignos, pues yo guardaré los mandamientos de mi
Dios.” (Sal. 119:115)
¿No hay que olvidarse de los mandamientos de Dios a pesar de ser
pequeños,…?
“141Pequeño soy yo, y desechado, mas no me he olvidado de tus
mandamientos.” (Sal. 119:141)
18
¿Cuándo los Israelitas quebrantaban la ley de Dios,… perdían las batallas
con sus enemigos,…?
“39Y Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutó
mucho. 40Y se levantaron por la mañana y subieron a la cumbre del monte,
diciendo: Henos aquí para subir al lugar del cual ha hablado Jehová;
porque hemos pecado. 41Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el
mandamiento de Jehová? Esto tampoco os saldrá bien. 42No subáis, porque
Jehová no está en medio de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros
enemigos. 43Porque el amalecita y el cananeo están allí delante de vosotros, y
caeréis a espada; pues por cuanto os habéis negado a seguir a Jehová, por
eso no estará Jehová con vosotros. 44Sin embargo, se obstinaron en subir a
la cima del monte; pero el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se
apartaron de en medio del campamento. 45Y descendieron el amalecita y el
cananeo que habitaban en aquel monte, y los hirieron y los derrotaron,
persiguiéndolos hasta Horma.” (Núm. 14:39-45)
¿Cuándo se diezma el año tercero Dios dijo que se debía recalcar que no se
ha transgredido los mandamientos de Dios,…?
“12Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero,
el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la
viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán. 13Y dirás delante de Jehová tu
Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al levita, al
extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has
mandado; no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos.
14No he comido de ello en mi luto, ni he gastado de ello estando yo inmundo,
ni de ello he ofrecido a los muertos; he obedecido a la voz de Jehová mi
Dios, he hecho conforme a todo lo que me has mandado. 15Mira desde tu
morada santa, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que
nos has dado, como juraste a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel.”
(Deut. 26:12-15)
¿Cuándo un rey deja los mandamientos de Jehovah turba a su pueblo,…?
“17Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? 18Y él
respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando
los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. 19Envía, pues, ahora y
congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos
cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que
comen de la mesa de Jezabel.” (1Rey. 18:17-19)
¿Cuándo un rey hace pacto con Jehovah de guardar los mandamientos,… con
todo su corazón,… la ira de Jehovah se aparta de su reino,… a pesar que
estén sentenciados a perecer,…?
“1Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y de
Jerusalén. 2Y subió el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá,
y con todos los moradores de Jerusalén, con los sacerdotes y profetas y con
19
todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo
ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa
de Jehová. 3Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo pacto
delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus
mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo el corazón y con
toda el alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas
en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto,… 25No hubo otro rey
antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma
y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él
nació otro igual. 26Con todo eso, Jehová no desistió del ardor con que su
gran ira se había encendido contra Judá, por todas las provocaciones con
que Manasés le había irritado. 27Y dijo Jehová: También quitaré de mi
presencia a Judá, como quité a Israel, y desecharé a esta ciudad que había
escogido, a Jerusalén, y a la casa de la cual había yo dicho: Mi nombre
estará allí.” (2Rey. 23:1-27)
“9Entonces el rey envió y reunió a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.
30Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los
moradores de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el
mayor hasta el más pequeño; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del
libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. 31Y estando el
rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de
Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con
todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del
pacto que estaban escritas en aquel libro. 32E hizo que se obligaran a ello
todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de
Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres. 33Y
quitó Josías todas las abominaciones de toda la tierra de los hijos de Israel,
e hizo que todos los que se hallaban en Israel sirviesen a Jehová su Dios. No
se apartaron de en pos de Jehová el Dios de sus padres, todo el tiempo que
él vivió.” (2Cro. 34:9-33)
¿Cuándo ponemos los mandamientos de Dios por obra, podemos esperar en la
salvación de Dios,…?
“166Tu salvación he esperado, oh Jehová, Y tus mandamientos he puesto por
obra.” (Sal. 119:166)
¿Cuándo nuestros
mandamientos,…?
caminos
están
delante
de
Dios
guardamos
sus
“168He guardado tus mandamientos y tus testimonios, porque todos mis
caminos están delante de ti.” (Sal. 119:168)
¿Cuándo guardamos los mandamientos de Dios sabemos si amamos a los hijos
de Dios,…?
“2En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a
Dios, y guardamos sus mandamientos. 3Pues este es el amor a Dios, que
20
guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”
(1Juan 5:2-3)
¿Existe mandamiento nuevo,…?
“7Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento
antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es
la palabra que habéis oído desde el principio. 8Sin embargo, os escribo un
mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las
tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. 9El que dice que está
en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 10El que ama a
su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 11Pero el que
aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a
dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.” (1Juan 2:7-11)
“4Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en
la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre. 5Y ahora te
ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que
hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros. 6Y este es el
amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que
andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.” (2Juan 1:4-6)
¿Existía en los días de Jesús hombres que eran irreprensibles en los
mandamientos de Dios,…?
“5Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado
Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se
llamaba Elisabet. 6Ambos eran justos delante de Dios, y andaban
irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.” (Luc.
1:5-6)
¿Existe prueba de Dios para ver si se guarda los mandamientos de Dios o
no,…?
“1Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy,
para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que
Jehová prometió con juramento a vuestros padres. 2Y te acordarás de todo
el camino por donde te ha Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto,
para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si
habías de guardar o no sus mandamientos.” (Deut. 8:1-2)
“1Estas, pues, son las naciones que dejó Jehová para probar con ellas a
Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de
Canaán; 2solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la
guerra, para que la enseñasen a los que antes no la habían conocido: 3los
cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios, y los heveos
que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta
llegar a Hamat. 4Y fueron para probar con ellos a Israel, para saber si
obedecerían a los mandamientos de Jehová, que él había dado a sus padres
21
por mano de Moisés. 5Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos,
heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 6Y tomaron de sus hijas por
mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.
7Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y
olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de
Asera. 8Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los vendió en manos
de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a
Cusan-risataim ocho años.” (Jue. 3:1-6)
¿Existe bendición y maldición se no se guarda los mandamientos de Dios,…?
“26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27la
bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os
prescribo hoy, 28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová
vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en
pos de dioses ajenos que no habéis conocido.” (Deut. 11:26-28)
¿Existen mandamientos de Dios que sirven para destrucción,…?
“17Sion extendió sus manos; no tiene quien la consuele; Jehová dio
mandamiento contra Jacob, que sus vecinos fuesen sus enemigos; Jerusalén
fue objeto de abominación entre ellos.” (Lam. 1:17)
¿Existieron reyes en Israel que pusieron por obra los mandamientos de
Dios,…?
“1Durmió Abías con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de David; y
reinó en su lugar su hijo Asa, en cuyos días tuvo sosiego el país por diez
años. 2E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios.
3Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las
imágenes, y destruyó los símbolos de Asera; 4y mandó a Judá que buscase a
Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos.
5Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las
imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado.” (2Cro. 14:1-5)
“1Reinó en su lugar Josafat su hijo, el cual se hizo fuerte contra Israel. 2Puso
ejércitos en todas las ciudades fortificadas de Judá, y colocó gente de
guarnición en tierra de Judá, y asimismo en las ciudades de Efraín que su
padre Asa había tomado. 3Y Jehová estuvo con Josafat, porque anduvo en
los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales, 4sino que
buscó al Dios de su padre, y anduvo en sus mandamientos, y no según las
obras de Israel. 5Jehová, por tanto, confirmó el reino en su mano, y todo
Judá dio a Josafat presentes; y tuvo riquezas y gloria en abundancia. 6Y se
animó su corazón en los caminos de Jehová, y quitó los lugares altos y las
imágenes de Asera de en medio de Judá.” (2Cro. 17:1-6)
“20De esta manera hizo Ezequías en todo Judá; y ejecutó lo bueno, recto y
verdadero delante de Jehová su Dios. 21En todo cuanto emprendió en el
22
servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, buscó
a su Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.” (2Cro. 31:20-21)
¿Cuánto tiempo hay que guardar los mandamientos de Dios,…?
“1Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus
estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.” (Deut. 11:1)
¿Es complicado guardar los mandamientos de Dios por largo tiempo,…?
“1Entonces Josué llamó a los rubenitas, a los gaditas, y a la media tribu de
Manasés, 2y les dijo: Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo de
Jehová os mandó, y habéis obedecido a mi voz en todo lo que os he
mandado. 3No habéis dejado a vuestros hermanos en este largo tiempo hasta
el día de hoy, sino que os habéis cuidado de guardar los mandamientos de
Jehová vuestro Dios. 4Ahora, pues, que Jehová vuestro Dios ha dado reposo
a vuestros hermanos, como lo había prometido, volved, regresad a vuestras
tiendas, a la tierra de vuestras posesiones, que Moisés siervo de Jehová os
dio al otro lado del Jordán. 5Solamente que con diligencia cuidéis de
cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó:
que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que
guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro
corazón y de toda vuestra alma. 6Y bendiciéndolos, Josué los despidió, y se
fueron a sus tiendas.” (Josué 22:1-6)
¿Se siguió guardando los mandamientos de Dios después de la muerte de
Cristo,…?
“54Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de sábado. 55Y
las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y
vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. 56Y vueltas, prepararon
especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de sábado, conforme
al mandamiento” (Luc. 23:54-56)
“4Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en
la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre.” (2Juan 1:4)
¿Se puede ser perfecto,… en guardar los mandamientos de Dios,…?
“61Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios,
andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.”
(1Rey. 8:57)
¿Se puede pedir a Dios que a nuestros hijos que Dios les de corazón
perfecto, para que guarden sus mandamientos,…?
“19Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus
mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las
23
cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.” (1Cro.
29:19)
¿Se puede pedir a Dios que no nos deje desviarnos de sus mandamientos,…?
“9¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. 10Con
todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus
mandamientos.” (Sal. 119:9-10)
¿Se puede pedir a Dios que no encubra sus mandamientos de nosotros,…?
“19Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus mandamientos.”
(Sal. 119:19)
¿Se puede pedir a Dios que nos guie por las sendas de sus mandamientos,…?
“35Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi
voluntad.” (Sal. 119:35)
¿Se puede pedir a Dios que nos vivifique cuando anhelamos o amamos sus
mandamientos,…?
“40He aquí yo he anhelado tus mandamientos; Vivifícame en tu justicia.”
(Sal. 119:40)
“159Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos; Vivifícame conforme a tu
misericordia.” (Sal. 119:159)
¿Se puede pedir a Dios que nos enseñe sabiduría y buen sentido cuando
creemos en sus mandamientos,…?
“66Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he
creído.” (Sal. 119:66)
¿Se puede pedir a Dios que nos libre de la violencia de los hombres para
guardar sus mandamientos,…?
“134Líbrame de la violencia de los hombres, y guardaré tus mandamientos.”
(Sal. 119:134)
¿Se puede pedir a Dios que este pronto a socorrernos cuando hemos
escogido sus mandamientos,…?
“173Esté tu mano pronta para socorrerme, porque tus mandamientos he
escogido.” (Sal. 119:173)
24
¿Se puede pedir a Dios que nos busque cuando no nos olvidado de sus
mandamientos,… y somos sus siervos,…?
“176Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no
me he olvidado de tus mandamientos.” (Sal. 119:176)
¿Se puede desear los mandamientos de Dios,…?
“131Mi boca abrí y suspiré, porque deseaba tus mandamientos.” (Sal.
119:131)
¿Se debe pedir a Dios entendimiento para aprender sus mandamientos,…?
“73Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus
mandamientos.” (Sal. 119:73)
¿Se debe pedir a Dios que nos salve cuando hemos buscado sus
mandamientos,…?
“94Tuyo soy yo, sálvame, porque he buscado tus mandamientos.” (Sal.
119:94)
¿Quién recibe los mandamientos,…?
“8El sabio de corazón recibirá los mandamientos; Mas el necio de labios
caerá.” (Prov. 10:8)
¿Quién le daba mandamientos a Cristo,…?
“49Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él
me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 50Y sé
que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo
como el Padre me lo ha dicho.” (Juan 12:49-50)
¿Quién escribió los mandamientos del Señor,…?
“37Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son
mandamientos del Señor.” (1Cor. 14:37)
¿Quién guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús tiene la
paciencia de los santos,…?
“12Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos
de Dios y la fe de Jesús.” (Apoc. 14:12)
¿A quién dio Dios los mandamientos,… para que los guardemos?
25
“12Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te
daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles.”
(Exo. 24:12)
“9Y Moisés, con los sacerdotes levitas, habló a todo Israel, diciendo: Guarda
silencio y escucha, oh Israel; hoy has venido a ser pueblo de Jehová tu Dios.
10Oirás, pues, la voz de Jehová tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y sus
estatutos, que yo te ordeno hoy.” (Deut. 27:9-10)
¿A quienes la palabra de Jehovah es por mandamiento,…?
“9¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los
destetados? ¿A los arrancados de los pechos? 10Porque mandamiento tras
mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre
línea, un poquito allí, otro poquito allá; 11porque en lengua de tartamudos, y
en extraña lengua hablará a este pueblo, 12a los cuales él dijo: Este es el
reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír.
13La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento,
mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito
allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean
quebrantados, enlazados y presos.” (Isa. 28:9-13)
¿A quién dio inicialmente el Señor,… sus mandamientos,…?
“1Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con
exhortación vuestro limpio entendimiento, 2para que tengáis memoria de las
palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del
mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles” (2Ped. 3:12)
¿Con quienes se comparan los que se vuelven atrás después de conocer el
santo mandamiento,…?
“20Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del
mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose
otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el
primero. 21Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la
justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo
mandamiento que les fue dado. 22Pero les ha acontecido lo del verdadero
proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el
cieno.” (2Ped. 2:20-22)
¿Una forma de amar a Cristo es guardar sus mandamientos,…?
“15Si me amáis, guardad mis mandamientos.” (Juan 14:15)
“21El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el
que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a
él. 22Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a
26
nosotros, y no al mundo? 23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi
palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos
morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra
que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.” (Juan 14:21-24)
“10Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo
he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
11Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro
gozo sea cumplido.” (Juan 15:10-11)
¿El dragón hace guerra a los que guardan los mandamientos de Dios y tienen
el testimonio de Jesucristo,…?
“17Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer
guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los
mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.” (Apoc. 12:17)
¿Cómo hacer que la ira de Dios se aparte cuando se infringido los
mandamientos de Dios,…?
“12Si oyeres que se dice de alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da
para vivir en ellas, 13que han salido de en medio de ti hombres impíos que
han instigado a los moradores de su ciudad, diciendo: Vamos y sirvamos a
dioses ajenos, que vosotros no conocisteis; 14tú inquirirás, y buscarás y
preguntarás con diligencia; y si pareciere verdad, cosa cierta, que tal
abominación se hizo en medio de ti, 15irremisiblemente herirás a filo de
espada a los moradores de aquella ciudad, destruyéndola con todo lo que en
ella hubiere, y también matarás sus ganados a filo de espada. 16Y juntarás
todo su botín en medio de la plaza, y consumirás con fuego la ciudad y todo
su botín, todo ello, como holocausto a Jehová tu Dios, y llegará a ser un
montón de ruinas para siempre; nunca más será edificada. 17Y no se pegará
a tu mano nada del anatema, para que Jehová se aparte del ardor de su ira,
y tenga de ti misericordia, y tenga compasión de ti, y te multiplique, como lo
juró a tus padres, 18cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios,
guardando todos sus mandamientos que yo te mando hoy, para hacer lo
recto ante los ojos de Jehová tu Dios.” (Deut. 13:12-18)
¿Cómo comportarnos con los mandamientos de Dios,…?
“1Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de
Jehová. 2Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el
corazón le buscan; 3Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.
4Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos. 5¡Ojalá fuesen
ordenados mis caminos para guardar tus estatutos! 6Entonces no sería yo
avergonzado, cuando atendiese a todos tus mandamientos. 7Te alabaré con
rectitud de corazón cuando aprendiere tus justos juicios. 8Tus estatutos
guardaré; No me dejes enteramente.” (Sal. 119:1-8)
27
“13Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. 14Me he gozado en
el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. 15En tus
mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. 16Me regocijaré en tus
estatutos; No me olvidaré de tus palabras.” (Sal. 119:13-16)
“46Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré; 47Y
me regocijaré en tus mandamientos, los cuales he amado. 48Alzaré asimismo
mis manos a tus mandamientos que amé, y meditaré en tus estatutos.” (Sal.
119:46-48)
“60Me apresuré y no me retardé en guardar tus mandamientos.” (Sal.
119:60)
¿No hay que dejar de guardar los mandamientos de Dios de todo
corazón a pesar que soberbios mientan contra nosotros,…? “69Contra
mí forjaron mentira los soberbios, mas yo guardaré de todo corazón tus
mandamientos.” (Sal. 119:69) “78Sean avergonzados los soberbios, porque
sin causa me han calumniado; Pero yo meditaré en tus mandamientos.”
(Sal. 119:78)
“87Casi me han echado por tierra, pero no he dejado tus mandamientos.”
(Sal. 119:87)
“110Me pusieron lazo los impíos, pero yo no me desvié de tus
mandamientos.” (Sal. 119:110)
¿No hay que olvidarse de los mandamientos de Dios a pesar de ser
pequeños,…? “141Pequeño soy yo, y desechado, mas no me he olvidado de
tus mandamientos.” (Sal. 119:141)
¿Tienen que ser los mandamientos de Dios nuestra delicia a pesar de
que estemos en aflicción y angustia,…? “143Aflicción y angustia se han
apoderado de mí, Mas tus mandamientos fueron mi delicia.” (Sal. 143:139)
“14que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición
de nuestro Señor Jesucristo” (1Tim. 6:14)
¿Cómo comportarnos con los que guardan los mandamientos de Dios,…?
“63Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus
mandamientos.” (Sal. 119:63)
¿Cómo recibía Jesús los mandamientos,…?
“1En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús
comenzó a hacer y a enseñar, 2hasta el día en que fue recibido arriba,
después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles
que había escogido” (Hech. 1:1-2)
28
Precauciones que hay que tener presente frente a los mandamientos de Dios
¿Puede suceder que al aumentar los bienes Dios,… se olviden de los
mandamientos de Dios,…? “11Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios,
para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te
ordeno hoy; 12no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en
que habites, 13y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te
multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14y se enorgullezca tu
corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de
casa de servidumbre; 15que te hizo caminar por un desierto grande y
espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no
había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; 16que te sustentó con
maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote
y probándote, para a la postre hacerte bien; 17y digas en tu corazón: Mi
poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18Sino acuérdate
de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de
confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. 19Mas si llegares
a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les
sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de
cierto pereceréis. 20Como las naciones que Jehová destruirá delante de
vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová
vuestro Dios.” (Deut. 8:11-20)
¿Pueden las tradiciones hacer que quebrantemos los mandamientos de
Dios,…? “3Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis
el mandamiento de Dios por vuestra tradición? 4Porque Dios mandó
diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la
madre, muera irremisiblemente. 5Pero vosotros decís: Cualquiera que diga
a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera
ayudarte, 6ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis
invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. 7Hipócritas, bien
profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí. 9Pues en vano me honran, Enseñando como
doctrinas, mandamientos de hombres.” (Mat. 15:3-8) “6Respondiendo él, les
dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este
pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. 7Pues en vano
me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. 8Porque
dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres:
los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas
cosas semejantes. 9Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de
Dios para guardar vuestra tradición. 10Porque Moisés dijo: Honra a tu
padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera
irremisiblemente. 11Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre
o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello
con que pudiera ayudarte, 12y no le dejáis hacer más por su padre o por su
madre, 13invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis
transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas. 14Y llamando a sí a
toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended: 15Nada hay fuera del
hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso
29
es lo que contamina al hombre. 16Si alguno tiene oídos para oír, oiga.” (Mar.
7:6-9)
¿Son condicionales las bendiciones que Dios da a los que guardan los
mandamientos de Dios,…? “6Mas si obstinadamente os apartareis de mí
vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos
que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis a dioses
ajenos, y los adorareis; 7yo cortaré a Israel de sobre la faz de la tierra que
les he entregado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la echaré
de delante de mí, e Israel será por proverbio y refrán a todos los pueblos; 8y
esta casa, que estaba en estima, cualquiera que pase por ella se asombrará,
y se burlará, y dirá: ¿Por qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta
casa? 9Y dirán: Por cuanto dejaron a Jehová su Dios, que había sacado a
sus padres de tierra de Egipto, y echaron mano a dioses ajenos, y los
adoraron y los sirvieron; por eso ha traído Jehová sobre ellos todo este
mal.” (1Rey. 9:6-9)
Consecuencias de oír los mandamientos de Dios,…
“26y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto
delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus
estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti;
porque yo soy Jehová tu sanador.” (Exo. 15:26)
Consecuencia de guardar los mandamientos de Dios,…
“4Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu
descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán
benditas en tu simiente, 5por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi
precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” (Gén. 26:4-5)
¿Dios hace misericordia a los que guardan los mandamientos,…? “6y
hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis
mandamientos.” (Exo. 20:6) “9Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios,
Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan
sus mandamientos, hasta mil generaciones; 10y que da el pago en persona al
que le aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que le odia, en
persona le dará el pago. 11Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y
decretos que yo te mando hoy que cumplas.” (Deut. 7:9-11)
“39Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba
en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. 40Y guarda sus estatutos y sus
mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus
hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios
te da para siempre.” (Deut. 4:39-40)
“1Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová
vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la
tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; 2para que temas a Jehová tu
30
Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando,
tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días
sean prolongados. 3Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para
que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como
te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.” (Deut. 6:1-3)
“16No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.
17Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y sus
testimonios y sus estatutos que te ha mandado. 18Y haz lo recto y bueno ante
los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra
que Jehová juró a tus padres; 19para que él arroje a tus enemigos de delante
de ti, como Jehová ha dicho.” (Deut. 6:16-19)
“12Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a
Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a
Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; 13que guardes los
mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que
tengas prosperidad?” (Deut. 10:12-13)
“8Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que
seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla;
9y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró
Jehová a vuestros padres, que había de darla a ellos y a su descendencia,
tierra que fluye leche y miel.” (Deut. 11:8-9)
“5si escuchares fielmente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y cumplir
todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy. 6Ya que Jehová tu Dios te
habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones,
mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero
sobre ti no tendrán dominio.” (Deut. 15:5-6)
“16Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos;
cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma.
17Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en
sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y
que escucharás su voz. 18Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo
suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes
todos sus mandamientos; 19a fin de exaltarte sobre todas las naciones que
hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu
Dios, como él ha dicho.” (Deut. 26:16-19)
“56Estas bendiciones tuve porque guardé tus mandamientos.” (Sal. 119:56)
¿El guardar los mandamientos de Dios nos da entendimiento,…?
“100Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus
mandamientos” (Sal. 119:100)
“1Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares
dentro de ti, 2Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu
corazón a la prudencia, 3Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia
31
dieres tu voz; 4Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a
tesoros, 5Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el
conocimiento de Dios.” (Prov. 2:1-5)
“1Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos;
2Porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.” (Prov. 3:1-2)
“4Y él me enseñaba, y me decía: retenga tu corazón mis razones, guarda mis
mandamientos, y vivirás.” (Prov. 4:4) “1Hijo mío, guarda mis razones, y
atesora contigo mis mandamientos. 2Guarda mis mandamientos y vivirás, y
mi ley como las niñas de tus ojos.” (Prov. 7:1-2)
“16El que guarda el mandamiento guarda su alma; Mas el que menosprecia
sus caminos morirá.” (Prov. 19:16)
“5El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del
sabio discierne el tiempo y el juicio.” (Ecle. 8:5)
¿El que guarda sus mandamientos es el que conoce a Dios,…? “1Hijitos
míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado,
abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 2Y él es la
propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino
también por los de todo el mundo. 3Y en esto sabemos que nosotros le
conocemos, si guardamos sus mandamientos.” (1Juan 2:1-3)
“23Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo
Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado, 24Y el que
guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto
sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”
(1Juan 3:23)
“2En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a
Dios, y guardamos sus mandamientos. 3Pues este es el amor a Dios, que
guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”
(1Juan 5:2-3)
Consecuencias de buscar los mandamientos de Dios,…
“45Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos.” (Sal. 119:45)
Consecuencias de acordarse de los mandamientos para ponerlos por obra,…
“17Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad
sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; 18Sobre los
que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para
ponerlos por obra.” (Sal. 103:17-18)
Consecuencias de guardar los mandamientos de Dios y ponerlos por obra,…
32
“3Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los
pusiereis por obra, 4yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá
sus productos, y el árbol del campo dará su fruto. 5Vuestra trilla alcanzará
a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro
pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra. 6Y yo daré paz en
la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra
tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país. 7Y
perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros.
8Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a
diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.
9Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y
afirmaré mi pacto con vosotros. 10Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y
pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo. 11Y pondré mi morada en
medio de vosotros, y mi alma no os abominará; 12y andaré entre vosotros, y
yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. 13Yo Jehová vuestro Dios,
que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí
las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.”
(Lev. 26:3-13)
“1Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para
guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy,
también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2Y
vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de
Jehová tu Dios. 3Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
4Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la
cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. 5Benditas serán tu canasta y tu
artesa de amasar. 6Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 7Jehová
derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino
saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. 8Jehová te
enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que
pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. 9Te
confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando
guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus
caminos. 10Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es
invocado sobre ti, y te temerán. 11Y te hará Jehová sobreabundar en bienes,
en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en
el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. 12Te abrirá Jehová
su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para
bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no
pedirás prestado. 13Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás
encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de
Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, 14y si
no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a
siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.” (Deut. 28:1-14)
“1Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la
bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en
medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, 2y te
convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que
yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma,
33
3entonces
Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y
volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido
Jehová tu Dios. 4Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más
lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá
te tomará; 5y te hará volver Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus
padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres.
6Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia,
para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a
fin de que vivas. 7Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus
enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. 8Y tú volverás, y
oirás la voz de Jehová, y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo
te ordeno hoy. 9Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus
manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu
tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la
manera que se gozó sobre tus padres, 10cuando obedecieres a la voz de
Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en
este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu
corazón y con toda tu alma.” (Deut. 30:1-10)
Consecuencias de guardar cuidadosamente los mandamientos de Dios
“22Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo
os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios,
andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, 23Jehová también echará
de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones
grandes y más poderosas que vosotros. 24Todo lugar que pisare la planta de
vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río
Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio. 25Nadie se
sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová
vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él os ha dicho.” (Deut.
11:22-25)
“20De esta manera hizo Ezequías en todo Judá; y ejecutó lo bueno, recto y
verdadero delante de Jehová su Dios. 21En todo cuanto emprendió en el
servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, buscó
a su Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.” (2Cro. 31:20-21)
Consecuencias de poner por obra los mandamientos de Dios,…
“25Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos
mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado.”
(Deut. 6:25)
“1Reinó en su lugar Josafat su hijo, el cual se hizo fuerte contra Israel. 2Puso
ejércitos en todas las ciudades fortificadas de Judá, y colocó gente de
guarnición en tierra de Judá, y asimismo en las ciudades de Efraín que su
padre Asa había tomado. 3Y Jehová estuvo con Josafat, porque anduvo en
los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales, 4sino que
buscó al Dios de su padre, y anduvo en sus mandamientos, y no según las
obras de Israel. 5Jehová, por tanto, confirmó el reino en su mano, y todo
34
Judá dio a Josafat presentes; y tuvo riquezas y gloria en abundancia. 6Y se
animó su corazón en los caminos de Jehová, y quitó los lugares altos y las
imágenes de Asera de en medio de Judá.” (2Cro. 17:1-6)
“10El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento
tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para
siempre.” (Sal. 111:10)
Consecuencias de obedecer cuidadosamente los mandamientos de Dios
“13Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo
hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón,
y con toda vuestra alma, 14yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la
temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. 15Daré
también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás.”
(Deut. 11:13)
Consecuencia deleitarse en los mandamientos de Dios,…
“1Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se
deleita en gran manera. 2Su descendencia será poderosa en la tierra; La
generación de los rectos será bendita. 3Bienes y riquezas hay en su casa, y su
justicia permanece para siempre.” (Sal. 112:1-3)
Consecuencia de temer a los mandamientos,…
“13El que menosprecia el precepto perecerá por ello; Mas el que teme el
mandamiento será recompensado.” (Prov. 13:13)
Consecuencias de no guardar los mandamientos de Dios,…
“4El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es
mentiroso, y la verdad no está en él; 5pero el que guarda su palabra, en éste
verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que
estamos en él. 6El que dice que permanece en él, debe andar como él
anduvo.” (1Juan 2:4-6)
Consecuencias de que un rey no se aparte a diestra ni siniestra de los
mandamientos de Dios,…
“18Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí
en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los
sacerdotes levitas; 19y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su
vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las
palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; 20para que no
se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a
diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus
hijos, en medio de Israel.” (Deut. 17:18-20)
35
“1En el tercer año de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar
Ezequías hijo de Acaz rey de Judá. 2Cuando comenzó a reinar era de
veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su
madre fue Abi hija de Zacarías. 3Hizo
lo recto ante los ojos de Jehová,
conforme a todas las cosas que había hecho David su padre. 4El quitó los
lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo
pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta
entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán. 5En
Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro
como él entre todos los reyes de Judá. 6Porque siguió a Jehová, y no se
apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a
Moisés. 7Y Jehová estaba con él; y adondequiera que salía, prosperaba. El
se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió. 8Hirió también a los filisteos
hasta Gaza y sus fronteras, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad
fortificada.” (2Rey. 18:1-8)
Consecuencias de que un rey que le pone Dios que reine no guarda los
mandamientos de Dios,…
“7Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te
levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, 8y
rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido
como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de
mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos,
9sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste
y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me
echaste tras tus espaldas; 10por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la
casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el
libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se
barre el estiércol, hasta que sea acabada. 11El que muera de los de
Jeroboam en la ciudad, lo comerán los perros, y el que muera en el campo,
lo comerán las aves del cielo; porque Jehová lo ha dicho.” (1Rey. 14:7-10)
Consecuencias de que un profeta no guarde los mandamientos de Dios,…
“20Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de Jehová al
profeta que le había hecho volver. 21Y clamó al varón de Dios que había
venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al
mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te
había prescrito, 22sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar
donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no
entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres. 23Cuando había comido pan
y bebido, el que le había hecho volver le ensilló el asno. 24Y yéndose, le topó
un león en el camino, y le mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el
asno junto a él, y el león también junto al cuerpo. 25Y he aquí unos que
pasaban, y vieron el cuerpo que estaba echado en el camino, y el león que
estaba junto al cuerpo; y vinieron y lo dijeron en la ciudad donde el viejo
profeta habitaba. 26Oyéndolo el profeta que le había hecho volver del
camino, dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al mandato de Jehová;
36
por tanto, Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y matado,
conforme a la palabra de Jehová que él le dijo. 27Y habló a sus hijos, y les
dijo: Ensilladme un asno. Y ellos se lo ensillaron. 28Y él fue, y halló el cuerpo
tendido en el camino, y el asno y el león que estaban junto al cuerpo; el león
no había comido el cuerpo, ni dañado al asno.” (1Rey. 13:20-28)
Consecuencias de no oír los mandamientos de Dios y no ponerlos por obra,…
“14Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, 15y si
desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no
ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, 16yo también
haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y
calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en
vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán. 17Pondré mi
rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los
que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien
os persiga. 18Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros
siete veces más por vuestros pecados. 19Y quebrantaré la soberbia de
vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como
bronce. 20Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no
dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto. 21Si
anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre
vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. 22Enviaré también
contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan
vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean
desiertos. 23Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis
conmigo en oposición, 24yo también procederé en contra de vosotros, y os
heriré aún siete veces por vuestros pecados. 25Traeré sobre vosotros espada
vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras
ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano
del enemigo. 26Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez
mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y
comeréis, y no os saciaréis. 27Si aun con esto no me oyereis, sino que
procediereis conmigo en oposición, 28yo procederé en contra de vosotros con
ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados. 29Y comeréis la
carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas. 30Destruiré
vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros
cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os
abominará. 31Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros
santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. 32Asolaré
también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella
moren; 33y a vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré espada
en pos de vosotros; y vuestra tierra estará asolada, y desiertas vuestras
ciudades. 34Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que
esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la
tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo. 35Todo el tiempo que
esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando
habitabais en ella. 36Y a los que queden de vosotros infundiré en sus
corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una
hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán
37
sin que nadie los persiga. 37Tropezarán los unos con los otros como si
huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir
delante de vuestros enemigos. 38Y pereceréis entre las naciones, y la tierra
de vuestros enemigos os consumirá. 39Y los que queden de vosotros decaerán
en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de
sus padres decaerán con ellos. 40Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad
de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y
también porque anduvieron conmigo en oposición, 41yo también habré
andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus
enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su
pecado. 42Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi
pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré
memoria de la tierra. 43Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará
sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se
someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis
ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos. 44Y aun con todo esto,
estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los
abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo
Jehová soy su Dios. 45Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo,
cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su
Dios. Yo Jehová.” (Lev. 6:14-45)
“1Llegaron los días en que David había de morir, y ordenó a Salomón su
hijo, diciendo: 2Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate, y sé
hombre. 3Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos,
y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios,
de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en
todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas; 4para que confirme
Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren mi
camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón y de toda su
alma, jamás, dice, faltará a ti varón en el trono de Israel.” (1Rey. 2:1-4) “5Y
se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo
Dios: Pide lo que quieras que yo te dé. 6Y Salomón dijo: Tú hiciste gran
misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en
verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has
reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su
trono, como sucede en este día. 7Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has
puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y
no sé cómo entrar ni salir. 8Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú
escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su
multitud. 9Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo,
y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar
este tu pueblo tan grande? 10Y agradó delante del Señor que Salomón
pidiese esto. 11Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para
ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus
enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, 12he aquí
lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y
entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti
se levantará otro como tú. 13Y aun también te he dado las cosas que no
pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya
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como tú en todos tus días. 14Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis
estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré
tus días.” (1Rey. 3:5-14)
Consecuencias de no procurar cumplir todos los mandamientos de Dios
“15Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar
cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que
vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. 16Maldito serás tú
en la ciudad, y maldito en el campo. 17Maldita tu canasta, y tu artesa de
amasar. 18Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus
vacas, y los rebaños de tus ovejas. 19Maldito serás en tu entrar, y maldito en
tu salir. 20Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en
todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas
pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado.
21Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la
cual entras para tomar posesión de ella. 22Jehová te herirá de tisis, de fiebre,
de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con
añublo; y te perseguirán hasta que perezcas. 23Y los cielos que están sobre tu
cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. 24Dará
Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre
ti hasta que perezcas. 25Jehová te entregará derrotado delante de tus
enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás
delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. 26Y tus
cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no
habrá quien las espante. 27Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con
tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. 28Jehová te
herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; 29y palparás a mediodía
como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos;
y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.
30Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y
no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. 31Tu buey será
matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado
de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus
enemigos, y no tendrás quien te las rescate. 32Tus hijos y tus hijas serán
entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo
el día; y no habrá fuerza en tu mano. 33El fruto de tu tierra y de todo tu
trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y
quebrantado todos los días. 34Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus
ojos. 35Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas,
desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado.
36Jehová te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que
no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la
piedra. 37Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos
los pueblos a los cuales te llevará Jehová. 38Sacarás mucha semilla al campo,
y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. 39Plantarás viñas y
labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las
comerá. 40Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el
aceite, porque tu aceituna se caerá. 41Hijos e hijas engendrarás, y no serán
para ti, porque irán en cautiverio. 42Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra
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serán consumidos por la langosta. 43El extranjero que estará en medio de ti
se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. 44El te prestará a
ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola. 45Y
vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán
hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu
Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; 46y
serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre.
47Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón,
por la abundancia de todas las cosas, 48servirás, por tanto, a tus enemigos
que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con
falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta
destruirte. 49Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la
tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; 50gente fiera
de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; 51y
comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no
te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de
tus ovejas, hasta destruirte. 52Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que
caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra;
sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te
hubiere dado. 53Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de
tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te
angustiará tu enemigo. 54El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado,
mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de
sus hijos que le quedaren; 55para no dar a alguno de ellos de la carne de sus
hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el
apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. 56La tierna y la
delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar
sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al
marido de su seno, a su hijo, a su hija, 57al recién nacido que sale de entre
sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la
carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá
en tus ciudades. 58Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de
esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y
temible: JEHOVÁ TU DIOS, 59entonces Jehová aumentará
maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes
y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; 60y traerá sobre ti
todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán.
61Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de
esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido. 62Y quedaréis
pocos en número, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en
multitud, por cuanto no obedecisteis a la voz de Jehová tu Dios. 63Así como
Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová
en arruinaros y en destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra a la
cual entráis para tomar posesión de ella. 64Y Jehová te esparcirá por todos
los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí
servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la
piedra. 65Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie
tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento
de ojos, y tristeza de alma; 66y tendrás tu vida como algo que pende delante
de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu
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vida. 67Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde
dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con
que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos. 68Y Jehová te hará
volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más
volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por
esclavas, y no habrá quien os compre.” (Deut. 28:15-68)
Consecuencias de no guardar los mandamientos de Dios por miedo del qué
dirán,…
“24Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el
mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a
la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, 25y vuelve conmigo para
que adore a Jehová. 26Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo;
porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que
no seas rey sobre Israel. 27Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la
punta de su manto, y éste se rasgó. 28Entonces Samuel le dijo: Jehová ha
rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor
que tú.” (1Sam. 15:24-28)
Consecuencias de menospreciar los mandamientos de Dios con soberbia,…
“30Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el
extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su
pueblo. 31Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su
mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá
sobre ella.” (Núm. 15:30-31)
Consecuencias de ser rebelde a los mandamientos de Dios,…
¿Qué le aconteció a Aarón por ser rebelde a los mandamientos de
Dios,…? “24Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que
yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en
las aguas de la rencilla.” (Núm. 20:24)
Consecuencias de no guardar los mandamientos de Dios a pesar de ser
amonestado,…
“13Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los
profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos
caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas
las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio
de mis siervos los profetas. 14Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron
su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Jehová su
Dios. 15Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus
padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la
vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban
alrededor de ellos, de las cuales Jehová les había mandado que no hiciesen a
la manera de ellas. 16Dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, y
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se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de
Asera, y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal; 17e
hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones
y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová,
provocándole a ira. 18Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra
Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de
Judá. 19Mas ni aun Judá guardó los mandamientos de Jehová su Dios, sino
que anduvieron en los estatutos de Israel, los cuales habían ellos hecho. 20Y
desechó Jehová a toda la descendencia de Israel, y los afligió, y los entregó
en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia.” (2Rey. 17:13-20)
Consecuencias de quebrantar los mandamientos de Dios,…
“20Entonces el Espíritu de Dios vino sobre Zacarías hijo del sacerdote
Joiada; y puesto en pie, donde estaba más alto que el pueblo, les dijo: Así ha
dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os
vendrá bien por ello; porque por haber dejado a Jehová, él también os
abandonará. 21Pero ellos hicieron conspiración contra él, y por mandato del
rey lo apedrearon hasta matarlo, en el patio de la casa de Jehová. 22Así el
rey Joás no se acordó de la misericordia que Joiada padre de Zacarías
había hecho con él, antes mató a su hijo, quien dijo al morir: Jehová lo vea
y lo demande. 23A la vuelta del año subió contra él el ejército de Siria; y
vinieron a Judá y a Jerusalén, y destruyeron en el pueblo a todos los
principales de él, y enviaron todo el botín al rey a Damasco. 24Porque
aunque el ejército de Siria había venido con poca gente, Jehová entregó en
sus manos un ejército muy numeroso, por cuanto habían dejado a Jehová el
Dios de sus padres. Así ejecutaron juicios contra Joás.” (2Cro. 24:20-24)
“17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido
para abrogar, sino para cumplir. 18Porque de cierto os digo que hasta que
pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que
todo se haya cumplido. 19De manera que cualquiera que quebrante uno de
estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy
pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga
y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20Porque os
digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos,
no entraréis en el reino de los cielos.” (Mat. 5:17-20)
Consecuencias de dejar los mandamientos de Dios,…
“19Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mandamientos
que he puesto delante de vosotros, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los
adorareis, 20yo os arrancaré de mi tierra que os he dado; y esta casa que he
santificado a mi nombre, yo la arrojaré de mi presencia, y la pondré por
burla y escarnio de todos los pueblos. 21Y esta casa que es tan excelsa, será
espanto a todo el que pasare, y dirá: ¿Por qué ha hecho así Jehová a esta
tierra y a esta casa? 22Y se responderá: Por cuanto dejaron a Jehová Dios de
sus padres, que los sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado a dioses
ajenos, y los adoraron y sirvieron; por eso él ha traído todo este mal sobre
ellos.” (2Cro. 7:19-22)
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Consecuencias de que un pueblo no ande en los mandamientos de Dios,…
“5Así ha dicho Jehová el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las
naciones y de las tierras alrededor de ella. 6Y ella cambió mis decretos y mis
ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que
están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis
mandamientos, y no anduvieron en ellos. 7Por tanto, así ha dicho Jehová:
¿Por haberos multiplicado más que las naciones que están alrededor de
vosotros, no habéis andado en mis mandamientos, ni habéis guardado mis
leyes? Ni aun según las leyes de las naciones que están alrededor de vosotros
habéis andado. 8Así, pues, ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra
ti; sí, yo, y haré juicios en medio de ti ante los ojos de las naciones. 9Y haré
en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa semejante, a causa de todas tus
abominaciones. 10Por eso los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los
hijos comerán a sus padres; y haré en ti juicios, y esparciré a todos los
vientos todo lo que quedare de ti. 11Por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor,
ciertamente por haber profanado mi santuario con todas tus
abominaciones, te quebrantaré yo también; mi ojo no perdonará, ni
tampoco tendré yo misericordia. 12Una tercera parte de ti morirá de
pestilencia y será consumida de hambre en medio de ti; y una tercera parte
caerá a espada alrededor de ti; y una tercera parte esparciré a todos los
vientos, y tras ellos desenvainaré espada.” (Eze. 5:5-12)
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