Subido por Rolando Moreno Reyes

NEOCLASICISMO Y LOS IDEALES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

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NEOCLASICISMO Y LOS IDEALES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA
El Neoclasicismo fue un movimiento estético y artístico, encabezado por una mentalidad
revolucionaria que sacudió toda Europa a mediados del siglo XVIII-XIX. Surgió con un
pensamiento que se oponía a la estética ornamental y recargadísima del movimiento
Barroco.
Se caracterizaba por adoptar ideas de la cultura clásica y es por esto que todos los artistas
del neoclasicismo intentaban inspirarse con la arquitectura antigua. Además, el objetivo de
este tipo de arte era representar los sentimientos y el movimiento, un arte absolutamente
pensado y racional, con reglas algo sencillas y con un enfoque similar al arte griego, romano
y renacentista.
En el arte Neoclasicista se pueden distinguir fácilmente dos corrientes: Una primera, que se
encarga de responder esos interrogantes de carácter estético contra el barroco, buscando
una verdad más sincera sobre lo que es realmente, sin desatarse esa exaltación del poder.
La otra corriente responde a una funcionalidad, racionalidad y claridad de lo se quería
conseguir con este arte.
El Neoclasicismo con su origen científico y su interés por el racionalismo griego se conecta
con el culto al saber de la Ilustración; luego la revolución se entera de esta conexión y lo
adopta como arte oficial.
Este movimiento se define por su culto al arte clásico, acentuado en Europa,
diferenciándose con el renacimiento por el auge evidenciado en Grecia y Roma. Se
empezaron a imitar estos modelos, y muchas veces se hacía de manera muy servil e
indecorosa, así que, comparándolo con los movimientos anteriores del Renacimiento y el
Barroco, fue mucho menos innovador. Como todo arte clásico fue considerado como un
movimiento artístico que miraba excesivamente al pasado, sometido por unas normas
rígidas que pusieron en duda su origen cronológico.
La explicación radica en que la burguesía, de mentalidad racionalista y moderada,
encuentra de forma más sencilla un modelo ideal con este estilo, frente al sentido de la vida
más sensual, recargada y exuberante de la aristocracia del Rococó.
Será pues la bandera artística no sólo de la Revolución Francesa, sino también del Imperio
Napoleónico, en conexión con todo lo que de ambiguo tiene esta etapa: era revolucionario
como ella, ya que no aceptaba nada de las tendencias artísticas precedentes, pero al
mismo tiempo era conservador porque no dejaba libertad al artista para crear nada nuevo,
al igual que este movimiento, la sociedad napoleónica también era conservadora, ya que la
Revolución había liberado unas violentas fuerzas sociales a las que la oligarquía burguesa
necesitaba controlar para mantener su hegemonía.
Moreno Reyes Harveys Rolando
1032409866
Grupo C Propedéutica del Arte
al Maestro Dario Alberto Cadavid Mora
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