Subido por Fernando Vasquez

Analisis de la Obra- La Sangre de Tulio Manuel Cestero

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Presentación
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Trabajo de:
Tema:
Profesor(a):
Fecha de entrega:0/0/2017
Año escolar:2017-2018
INTRODUCCION
TITULO DE LA OBRA
“LA SANGRE”
BIOGRAFIA DEL AUTOR
Tulio Manuel Cestero Leiva (San Cristóbal, República Dominicana; el 10 de julio de 1877 Santiago, Chile;
el
27
de octubre de
1955)
fue
un poeta, narrador, ensayista, dramaturgo, militar, político y diplomático dominicano, nacido en
San Cristóbal (capital de la provincia homónima). Autor de La sangre (1913), una de las mejores
novelas de la narrativa dominicana, sobresalió también por sus trabajos de crítica literaria y, en
general, por su papel de animador cultural e impulsor de las Letras en todo el ámbito
hispanoamericano.
Hijo de Mariano Antonio Cestero Aybar y Mercedes Leiva y Puello, le proporcionaron
una espléndida formación académica desde que era un niño de corta edad. Pertenecían
ambos a la alta burguesía dominicana que había sustituido a la aristocracia
española tras la cesión de parte de la isla de Santo Domingo a Francia (1795), para ir
asumiendo paso a paso un destacado protagonismo en la
vida política, económica, social y cultural de la joven república durante la segunda mitad
del siglo XIX.
Trasladado a la capital del país, en compañía de los suyos, cuando era aún muy niño,
cursó sus primeros estudios en el prestigioso colegio de San Luis Gonzaga de Santo
Domingo, donde, ya en plena adolescencia, empezó a tomar conciencia política y a
relacionarse con las principales figuras de la vida pública de su nación.
DESCRIPCION FISICA Y MORAL DE LOS PERSONAJES
PRINCIPALES
ENUMERA LOS PERSONAJES SECUNDARIOS
ARGUMENTO DE LA OBRA
Antonio portacarrero despierta restregándose los ojos con ambos puños bosteza, la boca
abierta de par en par y mira en torno a él con asombro. Antonio es un joven de estatura
eminente, la fisonomía enérgica y simpática. Los cabellos negros de rebeldes mechones,
la nariz roma y los labios carnosos de bordes morados. El preso registra la estancia
como si la viera por primera vez.
Entre las cosas que ve en la estancia se observa algunas obras, entre estas hay una
escrita por él; la cual después de haber leído un par de veces exclama con dolor “¡un año
ya!” Y se pone de pie caminando al lavabo. Con vigor se enjuaga el rostro y demás
partes. El ambiente con serenidad jubilosa afirma que el hombre fuera de esta
naturaleza, no ha de sufrir, sin embargo, Antonio es un hombre contemplador
importante.
La tiranía le oprime sus fuerzas vitales. Luego, Antonio se siente abatido por algunos
pensamientos que lo llevan a sentir ira y se arroja al suelo, luego de estas reacciones se
pregunta la hora por la que pasa el día en ese instante. En la soledad del
enclaustramiento ¡como le agrada a la visión del riente valle nativo, y conque placer
buscaría reposo y olvido de sus montes fragantes!.
Antonio recuerda un momento en el que tenia 5 años, cuando una vecina lo lleva tirado
de la oreja, acusándole de haberle encontrado con su hijita escondidos entre la ropa
sucia. Hasta los 8 años su vida transcurrió entre juegos con la chiquilla, perturbado por
las insinuaciones tempraneas de genio de la especie, y baños en el río en compañía de
las vecinas.
Cada día le aportaba en sus horas un momento de dicha. En los atardeceres de la hierva
emergía deliciosas tibieza. Cumplidos los 8 años sufrió los primeros cambios
desagradables de su vida. En su casa había aprendido a deletrear, la escuela fue siempre
el castigo con que su madre le amenazó, ya no le llevaron mas a bañarse con las mozas
del vecindario y terminaron los retozos en la grama con la chiquilla.
Corría el año 1886 el cual no fue de gracia ya que presidía un general de treinta años,
con fama de valor he inteligencia. Meses atrás la capital asustada vio cercada la casa del
ex presidente Guillermo.
Dos candidatos presidenciales se disputaban el triunfo. Uno de ellos era Ulises
Heureaux, alias Lilîs, que ya había ejercido el poder. La atmósfera se calentaba pronto, y
los periódicos recogiendo las opiniones de ambos partidarios. La tarde de un domingo,
entre alboroto, bandereos, música y cohetes, desfila por las calles brillantes y numerosas
manifestaciones mayorista.
Los comicios duraron tres días del mes del julio. En la capital los mayoristas
protestaron. Apoyado por la autoridad un negro bellaco, con un gran perro al lado se
apareció en el palacio del concejo, en donde se efectuaba la acción electoral creando
disturbios.
En todos los pueblos de la republica ocurrían algunas cosas parecidas, permaneciendo la
supremacía en el grupo que contara con la autoridad. En pequeños lugares iguales o
parecidos se reunieron miles de electores. El 21 de julio en la vega parece que se había
producido algunas disputas y se organiza con actividad una columna a las ordenes de
Lilîs para combatir la revolución.
Se decía que el gobierno caería al primer impulso, y se combinó un golpe único; pero
esto fue delatado, una noche fueron cercados en donde estaban reunidos. De día y de
noche, por las calles laboraban gente con armas.
El alcalde entra a la comisaría tras el chirrido molesto de las puertas; empieza su día con
buenos días y se dirige al carcelero, un hombre rechoncho y macizo, quien en sus manos
tenia el manojo de llaves, Antonio, por su parte al oír voz humana entabla conversación
con ambos.
Antonio, recuerda sus días de colegio, recuerda como era aun el más pequeño de la clase
y como era el único que utilizaba calzones. Cuando cumplió 16 años, Antonio se volvió
rebelde, discutía con los profesores y una vez hasta le faltó el respeto a Don Marcelino.
Antonio se graduó en julio, después ingreso en el profesorado, sin vocación, solo
buscando un método de vida, hasta que un domingo en que, tras salir del circo de toros,
un policía le puso la mano en el hombro y lo llevo a la presencia del Gobernador.
Entonces algo le interrumpe el pensamiento, y se da cuenta que la atmósfera hierve en la
celda, Antonio medio desnudo, le angustia el calor; al momento lanza un suspiro,
pensando en la libertad. Luego Antonio hecha a andar nuevamente su memoria,
recordando que Lilís en su tiempo logra el máximo poder. Y que Gonzáles, ministro de
relaciones exteriores, se fuga en un cañonero español y denuncia tratos para arrendar a
Estados Unidos la bahía de samaná.
El 27 de febrero el pacificador inaugura su tercer periodo, y las tropas se formaron
frente a la Catedral, va a inclinarse en tanto el obispo entona el Te Deum. Una hora
después de esta ejecución Lilís convoca al pueblo en la plaza de armas para informar de
la ejecución de algunos áhusanos, que, según él habían preparado una bomba en contra
de su vida.
Después de recordar esto, Antonio escucha el ruido de la puerta al abrirse el cual
arranca a Antonio de su pensamiento. El alcalde entra con la cantina del almuerzo, y
Antonio ya en pie se dispone a retirar los cubiertos y uno a uno los platos de la mesita, y
entonces se sienta a comer.
El carcelero entabla una conversación muy amena con Antonio, en la cual entre otras
cosas le dice que tratara de cambiarlo de celda para que no este tan aburrido, Antonio
agradece el gesto del carcelero y continúan hablando sobre el país.
Y, Antonio luego de esto continuo con su monologo, recordando la vez que en un
acometimiento se encontró con aquella chica flaca y de poca belleza quienes se
bombardearon con de agua, aunque luego de un tiempo esta chica le pareció simpática.
Luego llego la semana mayor (semana santa) que era un acontecimiento publico en
Santo Domingo del Puerto.
En aquella Semana Santa, los amigos de Antonio idearon formar una compañía para
velar el Monumento de Regina Angelorum, del jueves al sábado, al mando de un
capitán. Aquella Semana Santa terminó dejando a los vecinos de Santo Domingo de
Puerto para un mes de relatos, comentarios y chismorreos.
En un rato el alcalde entra tras el sonido de la puerta al abrirse junto con un par de
ayudante, este le pide a Antonio que lo acompañe para trasladarlo a otra celda, al llegar
a dicha celda Antonio observa a su alrededor y reconoce algunas cosas que le parecen
familiares.
En esa noche, y después de esto, Antonio se alegra del traslado, entonces se duerme; a la
mañana siguiente suena la trompeta que exhorta a los soldados a empezar el día, y es a
partir de ahí que los oficiales y soldados laboran por el patio. A las 6 la guardia se forma
presentando las armas, y la bandera nacional es ascendida lentamente, pero la han izado
solo hasta media asta ya que están de duelo.
Como a las 8 de la mañana, un ayudante le trae el desayuno a Antonio y se marcha si
pasar de los buenos días. Antonio registra el pan y no encuentra nada dentro, luego
procede a servirse el café, pero se da cuenta que hay algo que no deja salir dicho liquido,
entonces revisa, y observa un papelito dentro de la cafetera el cual provenía de parte de
su mujer que allí le decía que ha habido muchos movimientos desde el día anterior y que
habían matado a Lilís en Moca, Antonio le sorprende la noticia y vuelve a leer el
mensaje.
Entonces el pecho se le hincha y aspira con fuerza, siente que la sangre circula vivaz. Se
siente libre pero luego duda, y piensa que esto puede ser mentira. Al medio día con el
almuerzo, entra el alcalde y Antonio entabla una conversación sobre la muerte de Lilís,
en esto ya Antonio confirma la noticia que había recibido de su mujer.
Antonio al confirmar todo lo escuchado se siente bien, le brillan las pupilas, la boca se le
humedece, las manos temblorosas. Entonces exclama ¡al fin… al fin!, Y el alcalde le dice
que no se alegre tanto, porque el difunto le hará falta a mucha gente; Entonces Antonio
lo niega rotundamente alegando que es mejor alegrarse porque ahora todos tendrán
derecho a la libertad.
PALABRAS DESCONOCIDAS
Dable: Fácil de hacer, posible, factible.
Merito: Lo que le da a una persona el derecho de merecer algo.
Anglosajón: Individuo procedente de los pueblos germanos.
Vigor: Fuerza de cuerpo o del espíritu, fuerza obligatoria de una ley.
Acantilado: Cortado a pico verticalmente sobre el mar.
JUICIO CIRTICO
CONCLUSION
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