VI CONCURSO INTERNACIONAL DE ENSAYO
Vida y obra de
VÍCTOR RAÚL
HAYA DE LA TORRE
CARLOS ESPÁ  VÍCTOR MANUEL IBÁÑEZ AVALOS
 CLAUDIO A. SELAMÉ
 ADOLFO OSWALDO ACEVEDO BORREGO
LUIS ALVA CASTRO
EDITOR
Sexto Concurso Internacional de Ensayo
Vida y obra de Víctor Raúl Haya de la Torre
Carlos Espá/Víctor Manuel Ibáñez Avalos/Claudio A. Selamé./
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego.
Primera edición: Lima, febrero del 2010
Portada: Fotografía archivo Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre
Cuidado de la edición: Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre
Diseño de carátula: Silvia Vásquez
Diagramación:Litho&ArteSAC
Fotografías: Archivo del Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre
© Instituto Cambio y Desarrollo
©Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre
Instituto_vr_hayadelatorre@hotmail.com
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú
N° 2010-03067
Impreso en Perú
ÍNDICE GENERAL
Haya de la Torre una historia que no termina Luis Alva Castro
15
I. China o el vuelo de la crisálida Carlos Espá
21
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51
54
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63
69
Introducción
1. Negación, ambivalencia y relativismo
2. Intencionalidad de la respuesta
3. Campos gravitacionales
4. Conciencia histórica y modernización
5. Dialéctica y global ización
6. Tesis: Aislacionismo y desintegración
7. Antítesis: Intervencionismo e integración
8. Un paso atrás, dos adelante
9. Las cuatro modernizaciones
10. A la sombra de Tian’anmen
11. Síntesis: La quinta modernización
Notas
Bibliografía
II. La influencia de la Revolución Mexicana en la formación 75
ideológica y doctrinaria del aprismo.
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Introducción
Breve referencia histórica
1. La larga dictadura de Porfirio Díaz
2. El Partido Nacional Antirreeleccionista
77
85
85
88
La Revolución Mexicana en tres etapas
1. Emiliano Zapata y el Plan de Ayala
2. El bandolero Villa y sus dorados
3. Venustiano Carranza y su gobierno reformista.
4. La Constitución de Querétaro (5 de febrero de 1917)
5. Final de “La revolución social o democrático-burguesa”
90
92
95
96
97
99
A José Vasconcelos, ¡gracias a quien puedo trabajar!
Análisis hayista
¿Cuál es el concepto final de la Revolución Mexicana?
Final
Notas
101
109
112
117
121
III.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de laTorre:
El hombre que puso a pensar a América.
Claudio A. Selamé, Ph.D.
127
Introducción
Génesis en Indoamérica
129
131
Indoamérica y la dialéctica
1. El imperativo moral
2. El origen filosófico del pensamiento de Haya de la Torre
3. La relación entre el amo y el esclavo.
4. La dialéctica en la naturaleza
5. Las anti-soluciones europeas
135
138
145
148
151
155
6. La teoría de la plusvalía o valor agregado y la teoria
del trabajo de Marx y Engels
7. La plusvalía o valor agregado
8. ¿Quién es el trabajador? 9. ¿La fuerza laboral es una mercancía?
10 La lucha de clases
11. El asunto del Estado
12. El Estado como controlador de los medios de producción
157
La solución dialéctica de Haya de la Torre
1. El pensamiento de Haya de la Torre en nuestros días
168
170
Notas
173
159
162
163
165
166
167
IV. El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
177
Introducción
El concepto del relativismo de Haya
1. Las diversas interpretaciones del relativismo Una parte del todo, no es el todo
Interlocutores, no intérpretes
Discípulos no intérpretes 2. Configurando la teoría, desde sus fuentes
Las cuatro dimensiones
Completando el modelo relativista de Haya
3. Entendiendo las coordenadas del modelo relativista
Para elaborar un eje de coordenadas
Las coordenadas del modelo relativista
4. Una reflexión simple sobre mitología aprista
179
183
183
183
184
185
185
185
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188
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192
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195
Relativismo y teoría administrativa
1. Haya dentro del pensamiento administrativo 2. El enfoque relativista y el desarrollo de la sociedad
3. El relativismo en las corrientes de dirección
4. Las filosofías de la dirección de personal
Las perspectivas de la dirección
El líder como agente de cambio
Otras visiones apristas del mundo
La visión del mundo según FMQC
Lo pequeño es hermoso
Relativismo y praxis administrativa 1. La operacionalización empresarial del concepto relativista
2. El relativismo en la praxis de la ingeniería
Los elementos de ingeniería de los sistemas industriales
Macrocambio y filosofías de incremento de la productividad
3. La relatividad del tiempo en las decisiones directivas 4. La gestión del cambio en la empresa
Ambiente, trabajo, trabajador
1. Trabajo manual, trabajo intelectual Todo trabajo es manual e intelectual
Los principios de administración económica
Las funciones intelectuales y manuales en la empresa
2. Ambiente de trabajo e interfaz hombre-máquina
El elemento máquina y el ambiente
El elemento humano
La interfaz hombre-máquina
El cronograma de tarea
3. Las preguntas clave para la mejora del trabajo
4. El trabajo intelectual de la dirección de empresa
La perspectiva de la estabilidad
La perspectiva del cambio
La perspectiva de la tarea productiva
La perspectiva de trabajador
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210
210
210
211
211
212
213
213
213
214
Modelo sociotécnico y modelo relativista
1. El eje social y el eje técnico del modelo sociotécnico
2. Los componentes tangibles del modelo sociotécnico
El componente estructural
El componente de procesos
El componente de personas
El componente de momento
3. El concepto de desarrollo: una muestra parcial del modelo sociotécnico
Una visión sociotécnica del desarrollo
El enfoque de moda en cada etapa del desarrollo
Enfoque de estructura
Enfoque de proceso
Enfoque humano
Enfoque del cambio
4. La importancia del modelo sociotécnico
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215
217
217
218
219
220
222
Tipos de aprista
1. Como se ve a los apristas, desde afuera
2. El proceso de convertirse en aprista Las dimensiones definidas por Haya
El ciclo de crear conciencia histórica El ciclo de convertirse en aprista
Aprista de partido
3. El partido es hechura de sus fundadores
Los cuatro campos gravitacionales
Los cuatro perfiles de apristas
Complementariedad de los perfiles apristas
4. La contingencia de los perfiles apristas
La postura dirigencial en el tiempo
El Eros y el Tanatos del perfil aprista
El futuro, ¿partidario o cliente?
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228
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230
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232
234
235
235
235
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241
245
A modo de conclusiones
Notas
Bibliografía
222
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223
223
224
224
225
HAYA DE LA TORRE,
UNA HISTORIA QUE NO TERMINA
Luis Alva Castro
E
l pensamiento de Víctor Raúl Haya de la Torre es tan actual y tan
vigente en estos días del siglo XXI como lo era cuando insurgió en los
años posteriores a la primera guerra mundial. La misma admiración
–y a veces el mismo encono– pueden advertirse en la forma cómo fue
recibido entonces y en los comentarios que despierta ahora. En nuestros
días, la aparición simultánea de varios libros sobre el tema demuestra
que la discusión no ha terminado.
Al mismo tiempo que dirigente político, Haya de la Torre fue, a lo
largo de su vida, líder estudiantil, miembro de un grupo literario, agitador
de las conciencias jóvenes del continente, intelectual latinoamericano en
Europa, periodista combativo, fundador de un partido y de una filosofía,
refugiado político, académico, estudioso de los cronistas y, por fin, estadista
y gestor de la Carta Fundamental del Perú, la Constitución de 1979.
En vida de Haya de la Torre, como lo hacen en nuestros días, científicos sociales de todas las latitudes han recogido y estudiado sus escritos
y su tarea. Es increíble la forma en que siempre suscitó admiración y
pasiones encontradas. Y al igual que, luego de los terribles días de la
barbarie desencadenada contra el APRA, una madre le llevó a sus hijos
para decirle que ellos serían los luchadores del futuro, hubo un gobierno que no tan sólo lo persiguió sino que incluso le retiró por decreto la
nacionalidad peruana.
18
Luis Alva Castro
En los diez años que apenas tiene nuestro siglo se han publicado
ya varios libros y decenas de artículos académicos y periodísticos sobre
el tema. Todo da a entender que el estudio de Víctor Raúl y la Alianza
Popular Revolucionaria Americana continuarán interesando a los que
estudian la historia, las ideologías y las ciencias sociales. Todo hace ver,
además, que, a casi una centuria de formulado, el pensamiento aprista
continúa presente y no cesa de ser futuro.
El Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre promueve un concurso anual
de ensayos sobre el tema, y el evento lleva ya seis ediciones. Cada año se
han publicado libros con los trabajos ganadores. A la fecha, el Instituto ha
recibido, en los diferentes concursos, un total de 2119 trabajos para los
concursos, y ha premiado y publicado varias decenas de los mismos.
El libro que en estos días presentaremos abarca la obra de los ganadores del VI Concurso de Ensayos “Vida y obra de Víctor Raúl Haya
de la Torre”. Los mismos son:
Carlos Espá, peruano, periodista, abogado y máster en Ciencia
Política, egresado de la Pontificia Universidad Católica del Perú y The
American University, Washington DC., preside este volumen con su
ensayo “China o el vuelo de la crisálida”.
Víctor Manuel Ibáñez Avalos, peruano; ingeniero industrial y autor
de varias publicaciones, nos ofrece su ensayo “La influencia de la Revolución Mexicana en la formación ideológica y doctrinaria del Aprismo”.
Claudio A. Selamé, chileno, doctor en Sicología Clínica y licenciado en Filosofía, egresado de la Universidad Católica de Chile y del
Saint John’s Seminary College – California, activo miembro de Taller de
Estudios Sociales y Políticos “Antenor Orrego”; nos presenta su ensayo
“La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre: El
hombre que puso a pensar a América”
Un aporte singular e interesante nos presenta Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego, peruano, Ingeniero Industrial, con estudios de Derecho
y CC.PP, con su ensayo “El pensamiento administrativo en Haya. Haya
en la empresa”.
En esta edición del concurso participaron como jurados eminentes
personalidades de la vida académica en las Américas. Son ellos Luis Jaime
Cisneros, peruano, lingüista de amplio desempeño como escritor y docente;
Haya de la Torre, una historia que no termina
19
Eugenio Chang-Rodríguez, peruano, historiador y lingüista de destacada
trayectoria en las universidades de los EE.UU; Julio María Sanguinetti,
uruguayo, prestigioso abogado, historiador, periodista y ex Presidente de
la Republica Oriental del Uruguay, Jeffrey Klaiber, nacido en los EE.UU.,
catedrático, sacerdote jesuita, teólogo e historiador de los movimientos
religiosos y sociales de América Latina; Eduardo Gonzalez-Viaña, escritor,
novelista y catedrático en la Western Oregon University; y Hugo Vallenas
Málaga, historiador y arqueólogo de destacada trayectoria.
En su memorable discurso de diciembre de 1933, Víctor Raúl Haya
de la Torre dijo que “la historia de nuestra lucha ha sido la historia más
intensa, más sorprendente, más dolorosa del Perú republicano.”
Y añadió que el APRA recién formada había vivido en dos años
la historia que otros partidos vivían en cincuenta, puesto que contra ese
movimiento popular “el oro y el hierro organizaron su acción y fueron
despiadados y no tuvieron siquiera la noción humana del respeto a los
derechos fundamentales”
Se refería a la barbarie con que se pretendió borrar del mapa la
insurgencia aprista en 1932. No lo sabía Haya de la Torre, pero lo predecía, que el movimiento de hombres y de ideas iniciado por él tendría
una vida muy extensa y que sus geniales acercamientos a la realidad del
continente continuarían vigentes todavía un siglo después.
La historia aprista así como la evolución del ideario de Haya de
la Torre son los temas de los cuales tratan los ganadores del concurso
cuyas obras publicamos. Desde diferentes ópticas y disímiles disciplinas
Carlos Espá, Víctor Manuel Ibáñez, Claudio Selamé y Adolfo Acevedo
se han involucrado cada uno en una tarea que tiene el sabor de ser esos
ensayos que todo el tiempo le exigen continuación a su propio autor.
Se muestran en estos textos de calidad pareja e impecable y de estilo
diferente un renovado interés académico y la obsesión por la historia del
peruano más fulgurante del siglo XX. No dejó aquél mayor herencia que
su ejemplo y que sus libros, no recibió mayor salario que un sol mensual
por su tarea como presidente de la Asamblea Constituyente, no llegó a
ser ni alcalde ni diputado ni presidente, pero, su influencia es –como se
puede apreciar en el momento en que aparece este libro– determinante
y sigue suscitando la misma fascinación y las mismas pasiones.
20
Luis Alva Castro
Decía Haya de la Torre que: “Quienes han creído que la única misión del Aprismo era llegar a Palacio están equivocados. A Palacio llega
cualquiera, porque el camino a Palacio se compra con oro o se conquista
con fusiles. Pero la misión del Aprismo era llegar a la conciencia del
pueblo antes que llegar a Palacio.” Y ese es justamente el lugar donde
encontramos en nuestros días el mensaje aprista.
La lucha por la conquista de la justicia social en el Perú y en todo
el ámbito de la América Latina reconoce en el fundador del Aprismo a
uno de sus forjadores más decisivos. Esa historia se sigue escribiendo…
y haciendo. La historia y las ideas de Haya de la Torre, al ser revisadas,
dejan un sabor de inconclusas… Y lo son porque son permanentes.
Lima, febrero del 2010
CHINA O EL VUELO DE LA
CRISÁLIDA
Carlos Espá
Introducción
E
ran las 9 de la noche de un jueves del verano de 1978. En el local del
Partido Aprista, sector Miraflores, Víctor Raúl Haya de la Torre ofrecía
uno de los últimos coloquios de su vida. A la edad de 83 años, lo hacía
con vehemencia y lucidez intactas ante una audiencia compuesta en su
mayoría por hombres de condición humilde, sobrecogidos, anonadados
al punto de la hipnosis, que miraban al estrado como si éste fuera un altar
y a quienes, en tono paternal pero al mismo tiempo no exento de solemnidad, explicaba con paciencia de sabio, con una generosidad intelectual
sin límites, los fundamentos de la dialéctica y sus tesis de frente único e
integración continental. En el jardín posterior de aquella antigua casa de
color blanco y techo a dos aguas que era el local partidario convertido
en ágora y bajo la atenta mirada de Ramiro Prialé, Jorge Idiáquez y Luis
Alvarado, Haya de la Torre refutaba a Lenin y a Euclides y se explayaba
en las dialécticas de Heráclito, Platón y Hegel.
Haya de la Torre señalaba:
1. – Lo único permanente es el cambio y éste es gradual, evolutivo y
dialéctico.
2.– La dialéctica es desarrollo y progreso inmanente. Es movimiento
propio del pensamiento y del ser. Por ello es que la historia va hacia
24
Carlos Espá
adelante; es decir, hacia la libertad. En ese sentido, la búsqueda
de la libertad, no la lucha de clases, es el motor de la historia.
3.– Lo importante de la dialéctica es la transición de lo uno a lo otro; de
cómo lo uno se convierte en lo otro. Dicha transición no es formal,
matemática o mecánica. Dicha transición es dialéctica.
4.– Todas las cosas son en sí contradictorias. Por ejemplo, la naturaleza del imperialismo es ambivalente: avasalla y civiliza. En los
países atrasados, es “fase inicial” del capitalismo, no “superior”
ni “última”. Es reto, desafío, y por tanto conlleva una respuesta
potencialmente forjadora de desarrollo: challenge-response, en la
línea de Arnold Toynbee. Torna imperativo el paso del pequeño
horizonte de los estados-nación al gran horizonte de la unión
continental.
Tras la prolongada disertación de aquella noche se procedió a la
estación de preguntas. Una giraba en torno a los denominados “capitalismo de Estado” y “social-imperialismo”. A manera de colofón, alzando el
índice derecho, Haya de la Torre agudizó la voz y pronunció la siguiente
admonición:
No le extrañe a usted, compañero, no le extrañe que, a diferencia
de la Unión Soviética, China acabe convirtiéndose en tabla de
salvación del sistema capitalista mundial. Digo tabla de salvación
del sistema capitalista mundial, no de la civilización occidental.
Claro que yo no viviré para verlo pero usted seguro que sí.
Hubo sonrisas de aprobación y, de inmediato, el estruendo de palmas
apristas y el coro de lemas sellaron la velada memorable. De esa suerte
de premonición política, de provocadora profecía casi herética, China
tabla de salvación del sistema capitalista mundial, han transcurrido
poco más de treinta años. Al cumplirse éstos el presidente del Banco
Mundial, Robert Zoellick, afirma con contundencia: “El crecimiento de
China sacará al mundo de la recesión”.
Distintivamente, sobre lo que fueron polvorientas calles infestadas
de roedores y bicicletas, se ha registrado en China un cambio demográfico
China o el vuelo de la crisálida
25
de rural a urbano que, en cuanto a escala y rapidez, no tiene parangón
en la historia del mundo. Entre 1980 y el 2005, la población aumentó en
370 millones de personas. En 1980 China tenía menos de 200 ciudades.
Hoy tiene cerca de 7001.
China ha construido la más impresionante red de carreteras que,
cual intrincado sistema cardiovascular, atraviesan su vasta geografía.
No es de extrañar que la industria automovilística china haya crecido a
ritmo de entre 20 y 30 por ciento anual desde el 2005 y que, en enero
del 2009, haya superado en número de unidades vendidas a los Estados
Unidos. Tampoco es de extrañar que, a la quiebra de General Motors, una
de sus divisiones emblemáticas, la fabricante de vehículos todo terreno
Hummer, fuera a parar a manos de la empresa de maquinaria industrial
pesada china Sichuan Tengzhong. Junto a los Audi, Buick y Cadillac
que ya son fabricados en territorio chino, ahora las Hummer adornarán
las anchas, no alamedas sino autopistas, de un país que se da el lujo de
imponer los estándares de rendimiento automotor más estrictos del mundo
y no descuidar el desarrollo de coches híbridos.
El hilo de la madeja dialéctica, del tránsito del bambú a la nanotecnología, del Salto Hacia Adelante o Leap Forward experimentado por
China en estos treinta años se encuentra, precisamente, en 1978, año
de la muerte de Mao Tse Tung. Dos años antes se le había adelantado
Chou En-lai. Pero, en tan inicial etapa, sus fallecimientos abrían muchas
puertas pero cerraban ninguna. La denominada Revolución Cultural era
reciente. Los seguidores de la Banda de los Cuatro aún maniobraban en
las altas jerarquías de la burocracia china. La apuesta de Deng Xiaoping
constituía, entonces, un atisbo experimental de algo subyacente jamás
ensayado; una apuesta intrépida de laboratorio. Deng Xiaoping, en suma,
no pasaba de ser un signo de interrogación pintado en la pizarra de la
historia o, a lo más, una grieta en la pared.
La visión de Haya de la Torre, sin embargo, trascendía la mera coyuntura; era una visión dialéctica de ciclos históricos, estructural y compleja,
la que le permitía ensayar tan intencionadamente hiperbólico y certero
rótulo: China tabla de salvación del sistema capitalista mundial.
Hoy analistas, politólogos, economistas y científicos sociales se
muestran confundidos ante China; esa China que es historia, geografía,
26
Carlos Espá
civilización y no sólo conducción política o precipitada aceleración
económica. Incompletos son los instrumentos necesarios, el marco
teórico adecuado a la globalización, a la instantaneidad de los datos, a
la comunicación y a la velocidad tecnológica, que les permita ponerse
de acuerdo acerca de lo que ocurre en esa parte del mundo y de los
estructurales cambios que anuncia la crisis económica y financiera internacional. ¿Puede el socialismo convertirse en capitalismo? ¿Puede el
capitalismo conducir al socialismo? ¿Puede China responder al reto de
la globalización? ¿Puede la globalización responder al reto de China?
Hay quienes, sea desde la cuantitativa orilla de Wall Street o desde
la del materialismo idealizado de ciertas capillas universitarias, se afanan
en encorsetar a los continuadores de Deng Xiaoping en un paradigma de
“capitalismo planificado” o de mero engranaje del “capitalismo internacional” según los cartabones del siglo XIX. Otros enfatizan, a través
del prisma occidental, la centralización política, la subordinación del
Estado al Partido Comunista y el irrespeto de derechos humanos para
así cuestionar la viabilidad o sostenibilidad del “capitalismo autoritario”
o “estalinista” del modelo chino en oposición al del Sudeste Asiático
de post guerra. Unos más, en su defecto, argumentan la aproximación
ineludible de China al modelo estadounidense de grandes corporaciones
vigorizadas por la innovación de pequeñas firmas2. Por último, no faltan
quienes llegan al extremo de sostener que China, tras el trauma de la
Plaza de Tian’anmen, involuciona de la sociedad primordialmente rural
pero vibrante y de millones de micro emprendedores de la década del
ochenta, a una cada vez más urbana y controlada por la burocracia del
nuevo milenio3.
Hace treinta años, en cambio, desde su concepción doctrinaria y
filosófica relativista, einsteniana y dialéctica, Haya de la Torre elaboraba,
enunciaba y pronosticaba con llamativa exactitud acerca del proceso
evolutivo chino, de las grandes tendencias del mundo del nuevo milenio y del rol que, en semejante contexto, correspondería desempeñar al
gigante asiático.
Recordemos que en aquel entonces, pese a que el “campo socialista”
mantenía superioridad armamentista en Europa y se mostraba expansivo
en la periferia del tercer mundo: desde Medio Oriente hasta Afganistán,
China o el vuelo de la crisálida
27
Angola, Centroamérica y, particularmente Asia –Indochina y Corea– el
cisma sino-soviético auguraba nuevos desenvolvimientos en las relaciones mundiales de la Guerra Fría. Atrás había quedado la Guerra de Corea
y las latentes cuestiones de Hong Kong, Macao y Taiwán eran temas no
para el campo de batalla sino para la mesa de negociaciones. Occidente
había abandonado la Doctrina Containment y el “largo telegrama” de
George Kennan en favor de la Detente de Henry Kissinger quien ya en
1971 había viajado secretamente a Beijing a fin de pactar la alianza contra la Doctrina Brezhnev. Un año después ésta había quedado plasmada
en el Comunicado de Shanghai durante la histórica visita a China del
presidente Richard Nixon.
1.
Negación, ambivalencia y relativismo
Atento observador de los acontecimientos mundiales y forjador de una
doctrina latinoamericanista, desde muy joven Haya de la Torre vio en
China reflejos históricos del Perú en cuanto cuna de una civilización
quebrada, extraviada, pero al mismo tiempo con potencial y destino en
su propia reivindicación. A inicios del siglo XX, cuando Haya de la Torre
echaba a andar sus proyectos políticos, notó el extraordinario paralelismo
entre el Perú y China –feudalismo y fragmentación social y política,
vastedad geográfica como escenario de una civilización desintegrada,
jalonada entre los raptos violentistas y el adormecimiento inducido,
fuese mediante el alcohol y la coca o por el opio, intromisión extranjera
y desmembramientos territoriales– sumían a uno y otro en la anomia y
señalaban el imperativo republicano y unionista. En el Perú el intento
de restauración civilista, lo fútil de la añoranza de una vuelta a la república aristocrática, sería a sangre y fuego bajo la tiranía del comandante
Sánchez Cerro. En China el intento de restauración imperial llevaría la
impronta de la traición del general Yuan Shikai. Así también, en el Perú
y China, los nombres de Haya de la Torre y Sun Yat-sen confluyeron
no sólo en su visión de la acción política sino en la paradojal alianza de
adversarios –Comunismo, militarismo y oligarquía– a cuya confabulación
tendrían que enfrentarse sus proyectos modernizadores.
28
Carlos Espá
Tan tempranamente como 1928 en El antiimperialismo y el Apra,
Haya de la Torre apelaba al ejemplo de China y al de Sun Yat-sen para
explicar los alcances del frente único y el rol de las clases medias que en
el APRA estaban llamadas a desempeñar –junto al obrero, al campesino,
al artesano o al comerciante–, los trabajadores intelectuales: el estudiante, el profesor, el literato, el artista o el maestro. Sería necio –decía
Haya de la Torre– negar la influencia del intelectual, del universitario,
del profesor, profesional o estudiante, en la obra libertadora del mundo
moderno; “especialmente en el caso de China, país agrario, donde los
intelectuales, han cumplido una tarea memorable”.
En varias oportunidades he aludido a la semejanza del movimiento
antiimperialista chino con el movimiento antiimperialista nuestro. En
un discurso pronunciado durante la cena conmemorativa de la Revolución China en Londres, el 11 de octubre de 1926, hice hincapié en
que el único frente antiimperialista semejante en su origen al chino
es el indoamericano y el único Partido Antiimperialista del tipo que
tuvo el Kuomintang al fundarse es el APRA. El Kuomintang no fue
fundado como partido de clase sino como un bloque o Frente Único
de obreros, campesinos, clases medias, organizado bajo la forma
y disciplina de partido, con programa y acción política concretos
y propios. Sun Yat Sen , uno de los más ilustres espíritus creadores
de nuestros tiempos, vio bien claro en su época que no era posible
establecer en China un partido puramente de clase –socialista– o
exclusivamente comunista más tarde. Lo admirable de la concepción
política de Sun Yat Sen estuvo en su realismo genial4.
Asimismo, ya en el propio Antiimperialismo y el Apra, Haya de la
Torre esbozaba nítidamente la tesis del Espacio-Tiempo histórico en su
alcance dual: perspectiva histórica y conciencia de ella5. Citando el AntiDühring de Engels, en la Nota Preliminar a la primera edición, Haya de
la Torre concluía:
Y no sólo producirá lugares comunes de la mayor vulgaridad quien
pretenda sujetar a las mismas leyes las realidades económico-
China o el vuelo de la crisálida
29
sociales de la Tierra del Fuego y de Inglaterra sino también quien
intente identificar las leyes de ésta con las de cualquiera de los
veinte estados que quedan inmediatamente al norte de la Tierra del
Fuego. Ese es, justamente, el punto fundamental del Aprismo en
su análisis y estimativa de la realidad indoamericana. Saber que
entre la Tierra del Fuego, parte de Indoamérica, e Inglaterra, parte
de Europa, hay una serie de fases de la producción y del cambio
que hace utópico todo intento de aplicación de las mismas leyes
económicas y sociales de esas dos zonas del mundo. Reconocer la
relación de Espacio y Tiempo para apreciar esas fases o grados de
evoluciones es imperativo6.
No se limitaba Haya de la Torre a recusar al marxismo en su quietismo y parálisis, en su “sólita actitud de inmóvil ubicación y miraje
europeos”, en la pretensión de exportar conceptos que la ortodoxia comunista consideraba “absolutos, estáticos e inviolables” tales como el de
la tesis leninista del imperialismo fase superior del capitalismo. Lo que
de manera explícita y puntual pretendía Haya de la Torre, en El antiimperialismo y el Apra, era aplicar el principio dialéctico de la “negación
de la negación” a fin de confrontar la realidad indoamericana con las
tesis que Marx había postulado para Europa7 e incorporar un margen de
duda, de relativismo metodológico, de uncertainty of measurement, en
su propio análisis.
La “negación de la negación” está contenida en la Ley de la Contradicción, una de las cuatro de la dialéctica. Las otras tres son la Ley
del Cambio o del movimiento continuo, la Ley de la Acción Recíproca
o del encadenamiento de los procesos y la Ley de la Transformación
de la Cantidad en Calidad o del progreso por saltos. La “negación de
la negación”, principio al que tantas veces aludiría Haya de la Torre, es
el movimiento que impulsa las cosas hacia fuerzas de vida y, al mismo
tiempo, hacia fuerzas de muerte. Cada cosa se contiene a sí misma y a
su contrario.
Yin, en la simbología Sínica primeriza, representaba el agua, la
blandura, la sombra, la quietud, la esencia negativa; Yang, el fue-
30
Carlos Espá
go, la dureza, el movimiento, la iluminación, la esencia positiva.
Yin es contracción y Yang expansión; pero entre ellos existe una
continuidad, ínsita, constante: no es frecuente encontrarlos separadamente en estado puro. Los une una relación vital del latido;
entrambos están traslapados. Que no son sustancias materiales
sino los contrarrelatos abstractos del movimiento del principio
fundamental del universo, Li, el cual se asienta sobre el Yin y el
Yang tal como un jinete sobre su caballo8.
La verdad, incluida su desviación estadística, se transforma en error.
La historia surgida de la mitología se desvela como literatura de ficción.
Así como el grano de trigo es negado por la espiga, la crisálida por la
mariposa, la pérdida de sangre que simboliza muerte también simboliza
vida al momento de parir. Así también los procesos humanos, los sistemas
políticos o económicos, son ambivalentes, dice Haya de la Torre, no sólo
porque acarrean exacción e imposición y, a la vez, innovación o avance,
sino porque dan pie al consenso o al disenso, a la sujeción o al acomodo,
al crecimiento o al decaimiento, a la unión o al fraccionamiento, a la
integración o a la secesión.
La vida no es más que una contradicción albergada en las cosas
y en los fenómenos y que se está produciendo y resolviendo incesantemente. Al cesar la contradicción, cesa la vida y sobreviene
la muerte9.
De ese movimiento en que lo único permanente es el cambio
incesante, vital y per se tanático, o sea dialéctico, la afirmación, denominada tesis, surge de la negación. La negación de la negación, es decir,
la negación de la antítesis, es la síntesis, punto de partida de una nueva
negación.
Negar dialécticamente no es “extender una carta de defunción” a
lo que se niega, que tal cosa sería matar y no negar. Es conservar
y superar al mismo tiempo; es negar y continuar. Y así, antes de
Hegel, todo el proceso de la evolución del pensamiento filosófico,
China o el vuelo de la crisálida
31
como todo el proceso de la evolución social de la Historia, de la
naturaleza y de la ciencia, que aquel pensamiento refleja, es una
sucesión de negaciones y superaciones determinadas por el hecho
de que “todas las cosas son en sí contradictorias”10.
2.
Intencionalidad de la respuesta
Los hallazgos relativos al ADN y al genoma humano, al comportamiento
molecular, las sinapsis cerebrales, las aplicaciones de quimioterapia, el
universo de posibilidades que aguarda detrás de la clonación y las células
madre, agregan valor, elevan el sentido, afirman la trascendencia de los
postulados de las triadas dialécticas. Desde lo más pequeño a lo más
grande, desde lo microscópico a lo inconmensurable, en la química, la
física, la biología, la astronomía, la economía o la sociología, el cambio
evolutivo dialéctico es omnipresente. El principio de “la negación de la
negación” se manifiesta asombrosamente en cosas y procesos. El avance
de las ciencias permite observarlo y comprobarlo empíricamente. Es el
caso del célebre ejemplo hegeliano de la metamorfosis de la crisálida en
mariposa. La bióloga Elisabet Sahtouris, ha encontrado que la transformación de la crisálida empieza cuando aparecen en su cuerpo pequeñas
células cuya agregación da la forma de disco y que no son reconocidas
por su sistema inmunológico el cual, por tanto, las rechaza y busca eliminarlas. Sin embargo, a medida que estas células aumentan en número,
empiezan a juntarse, a vincularse, a asociarse, hasta que terminan por
hacer colapsar el cuerpo de la crisálida; éste literalmente se derrite en el
vano esfuerzo por destruir a las células extrañas. Entre tanto, los discos
celulares multiplicados en respuesta al sistema inmunológico construyen
la mariposa a partir del material derretido, el desecho de lo que fue la
propia crisálida11.
La intencionalidad de la respuesta ha sido empíricamente comprobada. La actividad genética de las plantas aumenta cuando éstas son
sometidas a situaciones de tensión: frío, calor, viento, exceso o falta de
luz, ruido, movimiento. Existen hallazgos de laboratorio que sugieren
que los electrones saltan intencionalmente de órbita. Similar actividad
32
Carlos Espá
intencional es detectada por microbiólogos a nivel sistémico, celular
y molecular de ADN. Los descubrimientos sobre cambios genómicos
demuestran que la evolución se da en respuesta al medio ambiente y
que dicha evolución se acelera cuando está sometida a stress. Es más, la
evolución, desde la perspectiva del tiempo lineal, se desarrolla en ciclos
que se mueven constantemente hacia arriba y reflejan los complejos
senderos espirales de los planetas, las estrellas y las galaxias. Cada ciclo
empieza con determinada forma de unidad que se divide en diversidad
lo cual conduce al conflicto. Este conlleva negociaciones y resolución a
un nivel más alto de unidad cooperante12.
En los últimos treinta años los acontecimientos mundiales han
mostrado cuán inconducente y a la vez terrible fue la aplicación mecánica del constructivismo marxista –ruptura violenta, abrupto cambio
de sistema– y cuán costosas las implicancias de la ingeniería social y
el colectivismo. De la revolución comunista llamada a acabar con un
“modo de producción de control clasista del mercado laboral” y poner
fin a la “apropiación de la plusvalía del trabajador” quedó nada entre los
escombros del Muro de Berlín.
Ya no nos infundirán respeto esas antítesis irreductibles de lo
verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, lo idéntico y lo distinto,
lo necesario y lo fortuito. Sabemos que estas antítesis sólo tienen
un valor relativo: que es lo que hoy refutamos como verdadero encierra también un lado falso, por ahora oculto, que saldrá a la luz
más tarde, del mismo modo que lo que ahora reconocemos como
falso guarda su lado verdadero gracias a lo cual fue acatado como
verdadero anteriormente13.
En el caso del cerebro humano, investigadores de la Universidad
de Brooklyn, Nueva York, han comprobado de manera empírica cuán
difusa, sutil y relativa puede ser inclusive la autoconciencia individual;
con mayor razón la colectiva. Imágenes por resonancia magnética indican
que, al envejecer, cambia la parte del cerebro dedicada a los recuerdos
negativos. En los jóvenes esos recuerdos son procesados en un área
del tejido cerebral dedicada a los sentimientos pero, en la gente mayor,
China o el vuelo de la crisálida
33
surgen de un centro de pensamiento racional. Lo que en la juventud fue
negativo, crónico, adictivo o traumático, en la madurez adquiere un cariz
distinto: reflexivo y apaciguado.
Desde inicios y hasta finales del siglo XX, el largo trajinar partidario
y doctrinal permitieron a Haya de la Torre volver una y otra vez a la dialéctica y enriquecer la filosofía política del Aprismo. Tan precozmente como
durante su rebeldía auroral en el exilio o la clandestinidad de Incahuasi o
tan avanzado como durante la reflexiva madurez de su quinquenio bajo
asilo colombiano, Haya de la Torre apeló a ella y consiguientemente a
su tesis del Espacio-Tiempo histórico como fundamento de teorización
y de acción política.
3.
Campos gravitacionales
Siendo que el capitalismo de los siglos XIV y XV no es equiparable al
de la Crisis de los Tulipanes, al de la Inglaterra imperial del siglo XIX,
al del industrialismo tecnológico y de las grandes corporaciones del siglo
XX o al de la instantaneidad financiera del siglo XXI, los procesos de las
revoluciones en la Unión Soviética y China y sus sucedáneos sociales
tampoco pueden ser analizados al margen de sus propias historias, de sus
decursos civilizacionales, de sus peculiaridades geográficas y epocales:
estructura económica, instituciones estatales, conceptos legales, arte e,
inclusive, religión. Cada nación, sostiene Haya de la Torre, va conformándose de acuerdo a la conciencia que alcanza respecto de sí misma,
proceso que se registra en su propio y particular campo gravitacional o
escenario de su historia.
Hay también un Espacio-Tiempo histórico integrado por el escenario geográfico, (campo objetivo) y por el “tiempo subjetivo” que el
hombre concibe en relación a ese espacio; ambos a su vez con un
ritmo dado de tiempo objetivo o económico que socialmente deviene tiempo histórico. El escenario geográfico, base del “concepto
espacio histórico”, está condicionado por todas las características
físicas que ofrece cada una de las regiones habitables del planeta
Carlos Espá
34
pero, además de éstas, por la distancia entre una y otra región,
especialmente por la que media entre las menos civilizadas y
aquellas que han avanzado más en su evolución y que marcan el
índice máximo del progreso14.
En ese sentido, Haya de la Torre ve a través del prisma del proceso
chino y proyecta su desarrollo en el espacio-tiempo histórico del siglo
XX: desde la irrupción de Sun Yat-sen y la instauración de la república
hasta la ascensión de Deng Xiaoping. Se trata de un proceso dialéctico
y agudamente complejo, en el que cada uno de los autores refleja las
condiciones de tensión extrema entre las tendencias en pugna. Son parte de ese proceso dialéctico las tribulaciones de Sun Yat-sen , médico,
intelectual, conspirador y revolucionario, sus devaneos ideológicos, sus
fluctuantes alianzas y aproximaciones, ora con Estados Unidos, ora con
la Unión Soviética o con Japón, o la postrer decisión de designar sucesor
a su protegido, el pragmático y espartano Señor de la Guerra, Chiang
Kai-shek. También lo son los sucesivos exilios y las rehabilitaciones
políticas de Deng Xiaoping, la relación de Chou En-lai y Mao Tse Tung
o el cisma institucional del Partido Comunista Chino, la denominada
Banda de los Cuatro y el impulso aluvional del PCC a las reformas de
Deng. Hay dialéctica en el aislacionismo y la evolutiva marcha hacia la
apertura; en el feudalismo y la evolutiva marcha hacia la república; en
el agrarismo y la evolutiva marcha hacia el industrialismo; en el ruralismo y la evolutiva marcha hacia el cosmopolitismo; en el centralismo
y la evolutiva marcha hacia la descentralización; en el ideologismo y la
evolutiva marcha hacia el consumismo; en el autocratismo y la evolutiva
marcha hacia la libertad, proceso, éste último, dicho sea de paso, cuya
condición sine qua non es el sometimiento del poder militar al civil.
4.
Conciencia histórica y modernización
En la intimidad epistolar o en la multitudinaria plaza pública, en lo
ideológico, doctrinario o político, en lo nacional o mundial, en lo contemporáneo o histórico, en lo consensual o contencioso, la agudeza de las
China o el vuelo de la crisálida
35
observaciones de Haya de la Torre, la precisión de sus análisis, estuvieron
invariablemente imbuidas en una visión dialéctica y relativista de los
procesos, vale decir, en su tesis de Espacio-Tiempo histórico.
Dirigiéndose a Luis Alberto Sánchez en 1952, en circunstancias en
que el Apra era anatema y él perseguido, acusado, sus ideas farisaicamente tergiversadas una vez más por aquella alianza contra natura que fue la
del militarismo oligárquico y el comunismo, Haya de la Torre afirma:
Es falso que hayamos abandonado ninguna idea germinal y que
debamos volver a ellas. La figura es infeliz: el árbol no regresa
a ser semilla para sentirse más árbol. Da nuevas semillas, después de negar –justo, figura de Hegel– a la semilla, de crecer,
evolucionar, transformarse. Las ideas germinales son, como su
nombre lo indica, gérmenes. Y en política más. Nuestras ideas
germinales fueron semillas magníficas que fecundaron, enraizaron, formaron troncos, frutos, sombra. Pero que evolucionaron
sobre un terreno, en un clima dado y arrastraron vendavales,
hachazos, desgajes, sin que el árbol muriera. Ahí está ahora
echando nuevas semillas: nuevas15.
La tesis del Espacio-Tiempo histórico motivó, es verdad, diatribas
y defecciones atribuibles, cuando no a la mala voluntad, a la incomprensión de lo complejo y profundo de un pensamiento adelantado. Lo
cierto, sin embargo, es que el Espacio-Tiempo histórico aportó sustento
filosófico a una concepción unionista de Indoamérica en cuanto raíz e
imperativo de desarrollo y al rechazo del eurocentrismo historiográfico
mediante una redefinición del propio concepto de la historia en sus
dimensiones globales. No obstante, enfatiza Haya de la Torre, “para
que un Espacio-Tiempo histórico devenga determinador en la dialéctica de la historia, debe existir no sólo como escenario geográfico y
pueblo que lo habite; no sólo como continente y contenido histórico en
movimiento, sino como plena función vital de su conciencia social del
acontecer de la historia. En otras palabras, como la capacidad psicológica de un grupo social para realizar su historia y para interpretarla
desde su propia realidad”16.
Carlos Espá
36
La simbiosis entre el “grado de conciencia” platónico y la Teoría
de la Relatividad y los Campos Gravitacionales de Einstein es uno de
los puntos de encuentro entre Haya de la Torre y el gran filósofo del
vitalismo historiográfico, el británico Arnold Toynbee, quien aludía a la
“perspectiva del historiador” y a las civilizaciones como cuerpos “cuatri
dimensionales” que se extienden en el espacio y el tiempo. Otro punto
de encuentro es la afirmación de la geometría curva allende los perímetros menores vis a vis las fronteras estatales y sus correspondientes
fracturas: nacionalismos, parroquialismos de comarca y militarismos que
para Toynbee son síntomas de decadencia civilizacional y para Haya de
la Torre manifestación de “subdesarrollo mental y pigmeismo”. En el
caso de los pueblos de Indoamérica –Pueblo-Continente para el filósofo
Antenor Orrego–, Haya de la Torre exigía superar dichas fracturas a
través de la unidad continental.
La convergencia entre la teoría toynbeana del Reto-Respuesta como
crucial factor forjador de civilizaciones y el Espacio-Tiempo histórico
de Haya de la Torre que niega el europeísmo historicista, el egocentrismo industrialista, y afirma la conciencia histórica enlazada a la acción
política, permite una aproximación más compleja a la naturaleza ambivalente de los procesos en sus diferentes manifestaciones. Allí donde
confluyen Haya de la Torre y Toynbee, el imperialismo, por ejemplo,
no sólo no es exclusivamente “fase superior” o “fase última”. Para los
países industrializados puede ser también antesala de otra etapa bajo los
principios de la “negación de la negación” o del “encadenamiento de los
procesos”. Puede conducir a la desintegración y decadencia como puede
también anticipar integración y expansión: un leap forward, el “progreso
por saltos” de la transformación de la cantidad en calidad.
5.
Dialéctica y globalización
Desde el punto de vista económico, lo que hoy llamamos globalización
es adviento de una nueva fase del capitalismo caracterizado por la profundización de los principios del libre mercado; principios rectores de
las políticas económicas e instituciones mundiales que acarrean el libre
China o el vuelo de la crisálida
37
movimiento de capitales pero que, en la escala mayúscula del mundo
en que se mueven, demandan regulación. El curso de colisión entre los
organismos financieros y comerciales mundiales y prácticas violatorias
de la propiedad intelectual, medio ambiente o transparencia financiera a
través de paraísos fiscales, es sólo una de las múltiples manifestaciones
de la transición dialéctica que vive el mundo.
Desde el punto de vista político la globalización conlleva también
el sino de la dialéctica: proliferación de estados-nación que tienden a la
configuración de bloques y que se encuentran entrelazados y vinculados
por un régimen común, una red, una asociación de tratados, acuerdos,
y relaciones que, aunque reconocen la soberanía de los Estados, limitan
y canalizan la autoridad de los gobiernos junto a otras redes formales e
informales, legales e ilegales, conocidas y subrepticias, de organizaciones no gubernamentales que complementan o compiten con el poder de
los propios Estados. La globalización da lugar a la explosión de ONG
anti-globalización; las empresas transnacionales financian campañas que
buscan neutralizarse las unas a las otras; armamentismo y pacifismo,
ambientalismo, conservacionismo e indigenismo, son apenas fumarolas
de una definición en ciernes
Desde el punto de vista cultural la globalización se traduce dialécticamente en inmigración y en diáspora, integración y desintegración,
tolerancia e intolerancia, agnosticismo y fundamentalismo, cosmopolitismo y xenofobia, asociación y ruptura, inclusión y exclusión,
homogenización y radicalismo, espiritualismo y tribalismo, expansión y
contracción. Con el telón de fondo de las comunicaciones instantáneas,
la globalización es compresión de la información pero también del espacio y el tiempo. La globalización empequeñece al mundo; lo reduce
a sound-bites. Es la aldea global, mediatizada en toda la extensión de la
palabra. Al mismo tiempo, sin embargo, la globalización intensifica la
conciencia del mundo como un todo que abarca desde el deshielo polar,
los fondos marinos o la capa de ozono hasta las protestas en Davos, el
bombardeo de las cuevas de Afganistán, frontera con Pakistán, el desafío
de los monjes tibetanos o la ablación genital en tribus africanas. Es un
todo en tiempo real, en directo, vía satélite, live. El mundo de la globalización se vuelve más próximo y más ajeno; se encoge y se ensancha. La
38
Carlos Espá
globalización acelera los procesos y acorta tiempos y distancias pero a la
vez profundiza las diferencias entre Estados y al interior de los países.
Para las naciones emergentes, sociedades atrasadas, la globalización
del siglo XXI, implica un reto-respuesta. Se trata de un reto-respuesta
ante un dato de la realidad puesto que en ellas –parafraseando a Haya
de la Torre– la globalización es “fase inicial” del capitalismo; hoy más
extensiva y profundamente. El capitalismo, conforme la historia demuestra, es a su turno etapa inevitable en el camino al desarrollo.
El sistema capitalista… su hasta hoy insuperado contenido de
progreso técnico y de su calidad civilizadora que jerarquizan su
misión histórica…17.
En el fenómeno de los retos del contorno humano, del reto-respuesta,
en el imperativo de la unidad política de América Latina de Haya de
la Torre, Indoamérica se encuentra en posición de hallar las claves de
reivindicación civilizacional. También lo están otras civilizaciones. Es
el caso de China.
En esa lucha siempre empeñosa, Toynbee distingue “uno de los
dramáticos encuentros espirituales que renuevan la obra de creación, llevando la vida del universo fuera del estancamiento del
otoño, a través de los dolores del invierno hacia el fermento de la
primavera”. Por la secesión de la sociedad paterna… se realiza el
acto dinámico con que se responde al reto de la minoría dominante
y se da lugar al tránsito de Yin a Yang. Así nace la civilización
con parentesco18.
Con similar contundencia, el tiempo y los hechos han demostrado
cuán cierta es la refutación de Haya de la Torre a Hegel respecto de la
afirmación “el Sol sale de Oriente y la Historia Universal va de Oriente a
Occidente” o de aquella otra en el sentido que “Europa es absolutamente,
el término de la Historia Universal y Asia es el principio”19. No es verdad
que haya una sola historia. No es cierto que los períodos correspondientes
al Antiguo y Nuevo Testamento de la Biblia sean aplicables a todos los
China o el vuelo de la crisálida
39
confines del orbe. La historia no es lineal como tampoco lo es el proceso
de crecimiento. Occidente no es la meta final de las aspiraciones humanas.
“En lugar de tener por bárbaras las culturas no europeas, empezaremos a
respetarlas como estilos de confrontación con el cosmos equivalente al
nuestro. Hay una perspectiva china tan justificada como una perspectiva
occidental”20.
6.
Tesis: Aislacionismo y desintegración
Naturalmente una de las veintiún civilizaciones entre “paternas y filiales” a las que radiografía Toynbee en su monumental obra A Study of
History21, es China. No en vano la civilización Sínica es, en cuanto a
continuidad, la más antigua del planeta. Se remonta 3,500 años y con
elementos unificadores profundamente arraigados en sus más de 1,320
millones de habitantes: desde el budismo y neo taoísmo como religión
y el confucionismo como ideología subyacente estatal, hasta una lengua
escrita común, el Mandarín o Putonghua, que se superpone a los muchos lenguajes y dialectos locales desperdigados en una vasta y disímil
geografía con climas que varían desde lo tropical en el Sur hasta lo
subártico en el Norte.
En Haya de la Torre, China inspira apasionamiento no sólo político
sino intelectual y filosófico; una fascinación cierta que se remonta a sus
juveniles arrestos de desafió al statu quo, a los ya mencionados símiles
feudales y semi-feudales presentes en el Perú y en aquella, y a su admiración
por Sun Yat-sen , hombre al que es imprescindible ubicar en su tiempo, en
su inconmensurable determinación de acometer la colosal tarea de liderar
a 450 millones de personas en el tránsito del feudalismo a la república en
un país asfixiado, desmembrado, y literalmente tomado de rehén.
Cuenta Felipe Cossío del Pomar que, a la pregunta de un periodista
estadounidense “¿A qué se asemeja el Apra?”, Haya de la Torre respondió:
Probablemente el término aprismo es de por sí solo suficiente. Pero
si por medio de una comparación es posible comprender mejor
nuestro movimiento, diría que se parece al Kuomintang. Estamos
40
Carlos Espá
en el período crítico de la transición que ha experimentado China.
La revolución china lleva a cabo la transformación dialéctica de las
normas. Son normas adquiridas a través del desarrollo gradual de
5,000 años. De hecho, lo que hace Sun Yat-sen es designar el rumbo
de los nuevos ideales; se trata de una nueva cultura cuyo principio
es un nuevo nacionalismo que considera todos los estados soberanos
como formas semifinales de la sociedad humana22.
No está del todo claro dónde nació Sun Yat-sen. La versión más
generalizada ubica en Choyhung, Kwangtung, cerca de la colonia portuguesa de Macao, su lugar de nacimiento el 12 de noviembre de 1866. Hay
creíbles versiones, sin embargo, acerca de que nació en Hawai, Estados
Unidos. Lo cierto es que en 1904 Sun Yat-sen se acogió a la ciudadanía
estadounidense y le fue otorgado pasaporte norteamericano. Este sólo
hecho es lo bastante simbólico para retratar al personaje profundamente
complejo y contradictorio, al pugnaz nacionalista que en su frenética búsqueda de aliados que le ayudaran a derrocar a los manchúes de la dinastía
Qing, en medio del acoso de todos los poderes, apeló a las tácticas más
disímiles incluida su aproximación a las sociedades secretas chinas; al
joven que a punto estuvo de convertirse al cristianismo; al médico que
abandonó la práctica profesional para convertirse en infatigable revolucionario y conspirador; al activista fuertemente influenciado por las
reformas Meiji de Japón y por las ideas de Charles Louis de Montesquieu,
Alexander Hamilton y Abraham Lincoln; al republicano que no dudó en
buscar alianzas tácticas con el militarismo japonés o al demócrata que
cedió a la infiltración comunista de la Unión Soviética.
En la coyuntura de inicios del siglo XX, atravesando una crisis tan
profunda en su continuidad territorial e, inclusive, nacional, China se
asomaba al abismo. A la sombra de la Primera Guerra del Opio de 1839
a 1842, la geométrica demasía en el maltrato a la fibra de las relaciones
sociales chinas había desatado fuerzas centrífugas y centrípetas extremas
que conducían a la descomposición. Alemania había ocupado el puerto
de Tsingtao. Rusia se había adueñado de Port Arthur en Manchuria.
Francia se había apropiado de Kwangchow-wan. Para 1894 la isla de
Taiwán era colonia japonesa. El mejor posicionado era Gran Bretaña
China o el vuelo de la crisálida
41
que se había apoderado de Weihaiwei y que, con la isla de Hong Kong
en sus manos, controlaba el movimiento comercial de Cantón. A ello se
sumaba la concesión que había obtenido para construir fortificaciones en
los puertos chinos lo cual le aseguraba el control del inmenso comercio
en Shangai y la región de Yangtze.
En las fuentes de la conducta soviética, George F. Kennan resume
la dramática situación.
A fines de 1897 y principios de 1898, había un temor real y justificable de que China se partiera. Por esos meses fue que los rusos
hicieron evidente su determinación de tener una posición especial
en Manchuria, incluida una base naval en Port Arthur y un puerto
comercial en el actual Dairén, ambos conectados por vias férreas
con el nuevo Transiberiano; que los alemanes consolidaran su
control sobre el puerto de Tsingtao y su influencia en la península de
Shantung y que los franceses, que venían del sur, de la actual Indochina, exitosamente negociaron con el gobierno chino el arriendo de
un puerto, concesiones ferroviarias, la designación de un ciudadano
francés como jefe de los servicios postales chinos y otros favores.
Estos acontecimientos naturalmente causaron especial preocupación
en Londres. Hasta ese momento, los británicos habían sido los amos
indudables del comercio chino. Tenían el 80 por ciento de él23.
Sin ejército y sin armas, la contenida y ciega violencia del pueblo
chino se tradujo en la Revolución de los Boxers avalada por edicto
imperial el cual ordenaba la matanza de blancos y chinos conversos al
cristianismo. En el verano de 1900, cientos de extranjeros, hombres, mujeres y niños, junto a muchos más chinos conversos, fueron asesinados. La
reacción internacional sobrevino de inmediato. Tropas de ocho potencias
tomaron Beijing. La corte imperial huyó a las montañas rumbo a Sian.
Hubo extensos saqueos de casas y palacios. Los gobiernos acreedores
exigían indemnizaciones exorbitantes imposibles de pagar24.
En China la pureza del cuerpo de la mujer sirve de metáfora y metonimia de la pureza de la nación. Los cuerpos de mujeres chinas
42
Carlos Espá
violadas por invasores foráneos –mongoles, manchúes, japoneses,
portugueses o británicos– eran símbolo y parte del cuerpo nacional
violado por estos extranjeros25.
En octubre de 1911, en la provincia de Hubei, un levantamiento
militar de oficiales inspirados en las ideas de Sun Yat-sen ponía en marcha la Revolución Republicana. En enero de 1912, tras la abdicación
del emperador Pu Yi, el último monarca Qing, dinastía que había regido
China por más de doscientos sesenta años, se instauraba la república. Sin
embargo, tan sólo dos años después, Sun Yat-sen, quien para entonces ya
se había desempeñado como presidente provisional, marchaba al exilio
tras la disolución del Parlamento y la fugaz restauración imperial del
general Yuan Shikai. La muerte de éste en 1916 produjo el colapso de
la república y China se sumergió en una guerra civil no declarada entre
poderosos señores de las guerras locales e inestables coaliciones provinciales trenzados en sucesivos enfrentamientos y sangrientas rivalidades.
Campeaba la anarquía.
A inicios de la década del veinte Sun Yat-sen organiza el Partido Nacionalista Popular Chino, Kuomintang, y establece su base revolucionaria
en la región sur para, desde allí, lanzar su gran proyecto de unificación
nacional. Por entonces en China –al igual que en India, Corea, Indonesia,
Filipinas, Vietnam, Burma o Egipto– la presencia de potencias foráneas
se traducía en intervencionismo militar. En tales contextos, nacionalismo y antifeudalismo podían darse la mano y dar lugar a movimientos
pluriclasistas o de frente único. Lo que para China fue el Kuomintang,
para América Latina fue el Apra. Estos movimientos eran antagónicos
a los nacionalismos tradicionales –oligárquicos y militaristas– en igual
medida que lo eran respecto del exclusivismo proletario de los partidos
comunistas. En China el Kuomintang se erigió en opción progresista
llamada a enfrentar –en un complicado plan táctico y estratégico del
que finalmente no saldría bien librado– al enemigo externo, a la piratería
intervencionista y opiónoma, al militarismo expansionista japonés, a la
dúplice penetración ideológica y política estalinista de la Unión Soviética,
y al interno: los señores feudales Manchu y el Partido Comunista Chino
(P.C.C.).
China o el vuelo de la crisálida
43
El nacionalismo de Sun Yat-sen tuvo un carácter decididamente
progresista al movilizar a las masas en la lucha contra las fuerzas
feudales… Este tipo de nacionalismo tiene una justificación histórica… Su oposición a los señores Manchu, sus postulados acerca
de que la nación China debía luchar por su liberación y de que
debería haber igualdad para todas las nacionalidades dentro del
país conllevan una doctrina de revolución nacional que llama al
levantamiento del pueblo y a la unidad en una lucha común…26
Al igual que Sun Yat-sen, Haya de la Torre hizo de la acción política,
basada en la observación de las fuerzas sociales e históricas en movimiento, el impulsor del pensamiento político. En la coyuntura de entreguerras
ambos encarnaron un nacionalismo democrático radical porque, tanto en
China como en el Perú imperaban relaciones sociales arcaicas, visiones
premodernas del mundo por un lado, e insurgencia de nuevos actores,
por el otro: movimientos obrero, estudiantil y clases medias. El radicalismo de las consignas políticas no emanaba, como simplistamente se ha
pretendido, de los ecos de la revolución bolchevique. Tal radicalismo se
hallaba impregnado, por sobre todas las cosas, de una virulencia antioligárquica y por tanto antimilitarista plenamente justificada por decenios de
expoliación y abuso y por la inmensidad de la tarea impuesta: desmontar
la mole imperial Quing, en el caso chino, y la mole civilista, en el caso
peruano, ambas edificadas sobre la exclusión de la mayoría de la población. A lo que, en suma, apuntaban el Kuomintang y el Apra en los años
veinte era a una revolución democrática o, según se ha afirmado, a “una
revolución antioligárquica nacionalista” equivalente histórico y teórico
de la “revolución democrático-burguesa” de Europa27.
Con singular paralelismo es posible aplicar a la sociedad china de entonces el diagnóstico que de la sociedad peruana formula Haya de la Torre:
La consolidación de la clase feudal tuvo como consecuencia la constitución de un “indefinido y bamboleante” aparato estatal, pues, a
diferencia de lo ocurrido en los países europeos, donde el Estado
“es el producto de una clase”, en el Perú ha sido la expresión de un
pequeño grupo, de una oligarquía donde predominaban “personas
44
Carlos Espá
que tienen algo del caníbal y del señor civilizado”. Un Estado débil
e inestable, extraño a las mayorías nacionales y representando únicamente a una minoría “no es una institución definida, una máquina
lista”. Por ello, la vida política del país sería la permanente guerra
civil entre caudillos, civiles o militares28.
En las circunstancias descritas, independizar y unificar China, país
de mayor extensión y población que toda Europa, era el gigantesco objetivo que Sun Yat-sen se había trazado. En su Discurso Programa de 1921,
el líder chino explica los Tres Principios populares del Kuomintang: Nacionalismo, Democracia y Justicia Social. El propio Sun Yat-sen advierte
que estos principios se encuentran influidos por el confucionismo y por
la filosofía de un “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”
que Abraham Lincoln había esbozado en Gettysburg, Pennsylvania, el 19
de noviembre de 1863 durante la Guerra de Secesión estadounidense:
Nos encontramos en una guerra civil que pone a prueba si esta nación, o cualquier nación así concebida y dedicada, puede prevalecer
en el tiempo. Nos encontramos en un gran campo de batalla en esa
guerra. Hemos venido a dedicar una porción de ese campo para que
sea punto de descanso final para aquellos que aquí dieron la vida
a fin de que la nación pueda vivir… Pero corresponde a nosotros
estar aquí dedicados a la gran tarea que tenemos pendiente; que de
estos muertos que honramos tomamos mayor devoción a la causa
por la que ellos ofrendaron la última medida de devoción; que aquí
nos comprometemos a que estos muertos no hayan muerto en vano;
que esta nación, bajo Dios, tendrá un nuevo nacimiento de libertad
y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no
desaparecerá de la Tierra29.
Para Sun Yat-sen , el primero de los Tres Principios populares,
Minzú, implicaba poner fin a las concesiones extranjeras, a los tratados
portuarios y esferas de influencia y establecer un gobierno de la mayoría
Han con representación de las minorías manchú, tibetana, tártara y Mongol simbolizado por la bandera de cinco colores de la Primera República
China o el vuelo de la crisálida
45
(1911-1928). El segundo principio, Minquán, convocaba a elecciones
legislativas para una Asamblea Nacional, derecho de revocatoria de autoridades electas, referéndum e iniciativa legislativa por acción popular.
El tercero, Minsheng, consagraba la redistribución de la riqueza y el
protagonismo central, no del Estado, ni el individuo ni las asociaciones,
sino de la familia.
En su libro Diplomacy, Henry Kissinger señala que el confucionismo
es una filosofía esencialmente jerarquizante y elitista y que enfatiza la
lealtad a la familia, a las instituciones y a la autoridad. “Ninguna de las
sociedades influidas por el confucionismo ha producido hasta el momento
un sistema pluralista, siendo Taiwán a partir de la década del noventa la
que más se aproxima”30. La razón de semejante excepcionalidad puede
hallarse en el desarrollo institucional de los Tres Principios populares
de Sun Yat-sen. Así lo avizoró Haya de la Torre:
Importa para enterarse y explicarse bien el progreso de esta república (Taiwán), tener en cuenta sus normas institucionales. A
tenor de la doctrina política de Sun Yat-sen que aquí se cumple, la
Constitución del Estado se basa en la coherencia de cinco poderes o
yuans. El supremo de su democracia representativa es la Asamblea
Nacional que completa su yuan o poder Legislativo… El yuan o
poder Ejecutivo comprende al presidente y vice-presidente y varios
ministerios más un Consejo de Estado… Empero, además de estos
dos poderes y del yuan o poder Judicial, existen dos más: el yuan
o poder Examinador que concursa todos los empleos públicos sin
excepción y el yuan o poder de Control que viene a ser el supremo
Fiscal del Estado... En esta coordinación de los cinco poderes radica
el equilibrio democrático-funcional de la república31.
En aparente paradoja, los Tres Principios populares de Sun Yat-sen,
serían reivindicados en igual medida tanto por el Kuomintang nacionalista
de Chiang Kai-shek, durante los veinte años de guerra civil y, seguidamente, en Formosa, Taiwán, cuanto por el Partido Comunista Chino bajo
la égida de Mao Tse Tung, primero, y Deng Xiaoping, después, hasta
llegar a Hu Jintao. La paradoja es sólo aparente. Un análisis dialéctico del
46
Carlos Espá
proceso chino, empero, permite entender cómo y por qué la figura de Sun
Yat-sen fue elevada al unísono por comunistas y nacionalistas a la máxima
devoción popular. En ella está también la clave de la convivencia de “un
país, dos sistemas” y de una futura y probable reunificación china.
En junio de 1966, durante su tercer viaje al Asia, Haya de la Torre
esbozó un paralelo entre “ambas Chinas”:
Taiwán es la negación y la antítesis de la China continental sometida al imperio comunista. Y es la respuesta experimental de
un ordenamiento democrático-social que corresponde a los principios y programas del Kuomintang fundado por el aquí venerado
doctor Sun Yat Sen , el creador de la república. Empero, a fin de
posibilitar la aplicación de su doctrina y darle un contenido y
dinámica modernos, los hombres de Taiwán han debido luchar
con una adversa realidad geo-climática en mucho diferente de la
anchurosa, varia y rica de la gran China que hoy regenta Mao Tse
Tung. Y de aquí precisamente el merito y significado de la obra de
Chiang Kai Shek y de sus hombres porque ellos han transformado
un pequeño territorio en un campo de avanzada experimentación
y gigantesco esfuerzo que para muchos países dimensionalmente
pequeños o económicamente subdesarrollados, aparece como un
aprovechable paradigma32.
A la muerte de Sun Yat-sen en 1925, Chiang Kai-shek asume el control
del Kuomintang y bajo las banderas del nacionalismo anti-japonés y anticomunista logra extender un endeble dominio en las regiones sur y centro de
China. El rompimiento con el Partido Comunista Chino (P.C.C.) es saldado
con la ejecución de muchos de los líderes comunistas. Estas ejecuciones
abrieron un vacío que sería ocupado por Mao Tse Tung. Bajo su nuevo
liderazgo, los remanentes del PCC huyen a las montañas desde donde, en
1934, iniciarían la Larga Marcha hacia la provincia de Shaanxi.
Entre 1931 y 1945, durante los catorce años que duró la ocupación
japonesa de China, el “frente único” formado en 1937 entre el Kuomintang y los comunistas enmascaró una lucha sorda entre ambos bandos;
una lucha atizada por el masivo financiamiento soviético a Mao y por las
China o el vuelo de la crisálida
47
sucesivas traiciones de la oligarquía feudal siempre dispuesta a venderse
al mejor postor conforme el viento de la coyuntura soplaba en favor de
una u otra dirección. La derrota del Eje en la Segunda Guerra Mundial
marcó el término de la ocupación japonesa. Aquella sería una victoria
pírrica para los nacionalistas chinos. Baste recordar que la Declaración
de Postdam del 26 de julio de 1945 –diez días antes de la explosión de
la bomba atómica en Hiroshima– y que exhortaba a Japón a avenirse a
una rendición incondicional, llevaba la firma de Chiang Kai-shek junto a
las del Presidente de Estados Unidos, Harry Truman, y del recién electo
primer Ministro de Gran Bretaña, el laborista Clement Attlee.
El avance del Ejército Rojo ante el mar de contradicciones, infiltración y corrupción en la que se sumió la feble coalición nacionalista fue
avasallador. La retirada japonesa, la declinación británica y la ascensión
de la Unión Soviética en la configuración bipolar del mundo, agudizaron
las larvadas contradicciones internas. El 20 de abril de 1949, el ejército
comunista compuesto por un millón doscientos mil efectivos cruzó el
Río Yangtze con dirección Sur hacia las últimas provincias controladas
por Chiang Kai-shek. Prácticamente no halló resistencia. Se comprobó
que, en el lado nacionalista, había demasiados generales para tan pocos
soldados. Para China fue el fin de una convivencia envenenada y el inicio
de una nueva era. Conforme lo había anunciado tres años antes el general
George Marshall, en un alegato más que desesperanzado, desesperado,
la caída de los nacionalistas chinos no sólo era previsible, implícita e
inevitable sino, sobre todo, inminente
El 4 de agosto de 1949, el presidente Truman dio a conocer la posición del Departamento de Estado con relación a China (United States
Relations with China: UIT Special Reference to the Period 1944-1949).
En el prefacio de dicho documento, el Secretario de Estado, Dean
Acheson, destacó que Estados Unidos había destinado 2 mil millones
de dólares en apoyo a Chiang Kai-shek desde el día de la victoria sobre
Japón. Tan abultada suma de dinero en efectivo o en armas no había sido
suficiente. La razón residía, según Acheson, en la decadencia interna del
régimen nacionalista, la corrupción rampante, la falta de liderazgo, su
indiferencia a las aspiraciones del pueblo chino. “La lamentable pero
ineludible certeza es que el ominoso resultado de la guerra civil en China
Carlos Espá
48
estaba más allá del control de Estados Unidos. Fue producto de fuerzas
internas, fuerzas que nuestro país quiso influenciar pero no pudo”33.
Dos meses después, el 1º de octubre de 1949, Mao Tse Tung aparecía
en lo alto de la Puerta de Tian’anmen, frente a la Ciudad Prohibida para
proclamar la fundación de la República Popular China, el más grande
Estado comunista del mundo con una quinta parte de la población del
planeta. Cientos de asesores soviéticos se encontraban ya en China. Según
la biógrafa de Mao, Jung Chang, se estaba construyendo un Estado estalinista antes, inclusive, de que Mao hubiera asumido el poder34. De allí la
rapidez en la implantación del modelo comunista. Mao Tse Tung llevaba
años estableciendo soviets en su estrategia por subvertir el orden y el país,
exhausto tras dos generaciones en guerra, disolución e hiperinflación,
pasó precipitadamente del mandarinato feudal a la republica y de ésta al
Comunismo. No se trató, sin embargo, del triunfo de una ideología. Fue
más bien la derrota de un sistema que implosionó a consecuencia de sus
propias contradicciones. El Imperio de la dinastía Qing colapsó bajo el
peso de su esclerosis, del comercio impuesto, primero a través del té,
después del opio bengalí, de la corrupción, de las concesiones y exacciones, de los privilegios heredados, de la odiosamente injusta tributación,
de la infraestructura en abandono, del desprecio civilizacional pero,
sobre todo, del hambre del pueblo. Bajo la República, ese viejo orden
imperial fue reemplazado por la anarquía sobreviniente básicamente de
febles coaliciones y del intervencionismo soviético y japonés.
7.
Antítesis: Intervencionismo e integración
Siguiendo el modelo soviético, China emprendió masivos programas de
planificación económica, restablecimiento de comunicaciones y reconstrucción de industrias y, sobre todo, imposición de hierro del Estado bajo
la conducción del PCC presente en cada una de las organizaciones de
masas: sindicales, asociativas, educativas y de la mujer. La velocidad de
la movilización comunista tomó a muchos por sorpresa: al que más, al
general estadounidense, Douglas MacArthur, quien el 15 de octubre de
China o el vuelo de la crisálida
49
1950, al ser convocado por el presidente Harry Truman para consultas
sobre la Guerra de Corea había sostenido:
No hay por qué temer una intervención china en Corea. Los chinos
tienen 300,000 efectivos en Manchuria. De éstos, probablemente
no más de entre 100,000 y 125,000 están distribuidos a lo largo del
Río Yalu. No tienen Fuerza Aérea. Ahora que nosotros contamos
con bases aéreas en Corea, si los chinos intentaran dirigirse hacia
Pyongyang se produciría la más grande masacre35.
Tan equivocado pronóstico enunciado por el más talentoso general
estadounidense del siglo XX sería el anticipo de un cuasi desastre al
cruzar el paralelo 38 y encontrarse con la reacción china. En palabras
de Henry Kissinger, “cuando se produjo el ataque del Ejército Popular
Chino, el shock de sorpresa indujo una atropellada retirada de las tropas
norteamericanas de Yalu hacia el sur de Seúl, la cual fue abandonada por
segunda vez en seis meses”36. Obviamente, conforme avanzó el conflicto,
quedó claro que los iniciales éxitos chinos habían sido producto de la
sorpresa y de la dispersión de las fuerzas estadounidenses. Quedó claro
también que China carecía del poder de fuego para atravesar las líneas
de defensa norteamericanas. Sin embargo, en su fúrica reacción, Mao
sorprendió literalmente al mundo, tanto a MacArthur como a Stalin, y
demostró que su ambición y potencial político-militar podía proyectarse
más allá de sus fronteras. Este fue el germen de la ruptura con la Unión
Soviética, el gran perdedor de la Guerra de Corea. A partir de entonces,
fue traslúcida la determinación china de despercudirse de la subordinación a la URSS. En la primavera de 1969, la serie de enfrentamientos
militares entre fuerzas chinas y soviéticas en su frontera a lo largo del
río Ussuri en Liberia y en Mongolia, antes que hechos aislados, serían
reflejo de una creciente tensión que, inclusive, condujo a la jerarquía del
Kremlin a entretener la idea de invadir China.
En política, las percepciones valen tanto o más que los datos. En la
coyuntura de la Guerra de Corea, Mao escribió: “un bloqueo en forma de
serpiente va tomando forma contra China. Partiendo de Corea del Sur, se
extiende a Japón, las Islas Ryukyuo, Taiwán, las Filipinas y da la vuelta
50
Carlos Espá
a Vietnam”37. Después de la Guerra de Corea e íntegramente durante el
curso de la Guerra Fría no habría más enfrentamientos militares entre
China y Estados Unidos. Sí los habría con la Unión Soviética y con aliados de ésta, particularmente a partir de la invasión a Checoslovaquia en
1968. Hubo choques fronterizos con India y, a finales de la década del
setenta, los intentos de Vietnam de establecer gobiernos subrogados en
Laos y Camboya desembocarían en una guerra breve pero cruenta. La
invasión soviética a Afganistán, su apoyo a Vietnam y su concentración
de tropas a lo largo de la frontera sino-soviética prolongarían el enrarecimiento de relaciones lo cual, a la larga, serviría de telón de fondo para
la aproximación de China a Estados Unidos.
En retrospectiva, en 1989 Deng Xiaoping confió a Mijail Gorbachov:
De todas las potencias extranjeras que han invadido, acosado y
esclavizado a China desde la Guerra del Opio en 1842, Japón fue
la que le inflingió el mayor daño; pero, al final, el país que mas se
ha aprovechado de China ha sido la Rusia zarista, incluyendo la
Unión Soviética durante un cierto período38.
En cualquier eventualidad, a pesar de la masiva transferencia tecnológica militar y científica de la URSS, incluidos la bomba atómica, todo
tipo de armas convencionales, una fuerza aérea completa y capacidad
satelital, para 1958 Mao dictaminó la ruptura con el modelo de planificación soviético y anunció el Gran Salto Adelante el cual, entre 1960
y 1961, provocó, literalmente, la más terrible hambruna de la historia
y causó la muerte de 38 millones de seres humanos. Con el objetivo de
acelerar la producción industrial y agrícola y pretender desconocer las
leyes del mercado, Mao implantó cientos de miles de diminutas factorías
para fabricar acero, sujetas a directivas políticas. Millones de campesinos
abandonaron las labores agrarias. El modelo colapsó y hasta las tierras
más fértiles, las más feraces, se convirtieron en eriazas. El descomunal
fracaso indujo un cisma al interior del PCC. Mao fue desplazado y confinado a roles meramente ceremoniales. Una rebelión partidaria de más
de 7,000 altos funcionarios del Estado chino liderada por Liu Shaoqi
y su protegido, el Secretario General del PCC, Deng Xiaoping, tomó
China o el vuelo de la crisálida
51
las riendas de la conducción económica, e introdujo ciertas reformas y
pragmatismo.
Aunque la iniciativa fue de corta duración pues la reacción de Mao
llegaría en la primavera de 1966 bajo el cartabón de Gran Revolución
Cultural Proletaria, aquella tímida apertura reformista implementada
por Deng Xiaoping calaría en un amplio sector de la jerarquía china.
Pero aquel año de 1966 era aún hora temprana. Acusado por Mao y su
ministro de Defensa Lin Biao, de pretender un “retroceso al capitalismo”,
Deng Xiaoping tuvo que marchar al exilio: una vuelta más de tuerca en
su agitada existencia. Su patrocinador, Liu Shaoqi, corrió peor suerte:
fue muerto por disposición de Mao.
8.
Un paso atrás, dos adelante
Decía Haya de la Torre: “En la historia del Viejo Mundo hay dos tipos de
revolucionario. Por un lado está el jacobino que dice “fierro a fondo” y
que cree que profundizar la revolución es irse contra la pared. Es el tipo
de revolucionario que epiloga el Thermidor francés de los que inventaron
la guillotina como instrumento de gobierno y perecieron en ella. Por otro
lado está el revolucionario que se rectifica y dice “un paso atrás para
poder dar dos adelante”39. Y en sus refutaciones al dogmatismo, Haya
solía agregar: “Lo auténtico de un verdadero revolucionarismo es buscar
la solución dentro del problema y el problema dentro de la realidad y la
realidad dentro de la geografía y la historia”40.
Comunista ilustrado, en sus años de juventud Deng Xiaoping se
había aliado a Sun Yat-sen contra el Imperio. Había sido dos veces amigo
y dos veces enemigo del Kuomintang. Con la Revolución Cultural Deng,
junto al resto de líderes reformistas, sufrió la dureza del ostracismo de
La Gran Purga: fue apartado, ridiculizado, jaloneado por el vulgo. Su
hijo, Deng Pufang, quedaría parapléjico tras ser arrojado desde una
ventana por la turba de Guardias Rojos que lo acusaron de “derechista”.
Inusitadamente el cisma entre las “dos líneas” del Partido Comunista
fue llevado a las calles. Una de esas líneas, la que se oponía al cambio,
buscó apoyarse en las masas para atacar a la otra. Nuevamente la anarquía
52
Carlos Espá
amenazaba con sumir a China en la desintegración en tanto que miles
de radicalizados jóvenes, con Mao de gran titiritero entre bambalinas,
pugnaban por “depurar” violentamente a la sociedad china de todo
vestigio burgués. Para Henry Kissinger el costo en vidas que acarreó la
Revolución Cultural es comparable al de las purgas estalinistas41.
De manera gradual, no obstante, la tormenta de linchamientos
populares, asesinatos, masacres, ajusticiamientos y verbenas revolucionarias en las que, en medio de cánticos y repetición infinita de mantras
contenidos en el Libro Rojo, se humillaba a funcionarios públicos de
todo nivel, empezó a amainar. La situación política se estabilizó al
expedirse dialécticamente carta de ciudadanía a la “coexistencia de
dos líneas” al interior del PCC. En septiembre de 1971 el ministro de
Defensa, Lin Biao, principal aliado de Mao, segundo en la jerarquía
china y su proclamado sucesor, cae súbitamente en desgracia. Se le
acusa de conspirar para asesinar a Mao y de pretender liderar un golpe
de estado. Lin Biao muere bajo extrañas circunstancias. La versión
oficial alude a un accidente de avión en Mongolia. Su fallecimiento es
seguido en 1973 por el retorno y rehabilitación de los camaradas que
habían sido exiliados siete años antes: en primer lugar entre ellos está
Deng Xiaoping quien, para 1975, ya ostentará concurrentes y vitales
cargos que van desde miembro del Politburó hasta brazo derecho del
premier Chou En-lai en condición de vice Premier.
Bajo el lema: Los hierbajos del socialismo son mejores que las
cosechas del capitalismo, los enemigos de la reforma, empero, la “línea
ortodoxa” de la Banda de los Cuatro, coaligados en torno a la esposa de
Mao, Jiang Ping, lanzan una incendiaria campaña de folletos y periódicos murales contra “la línea heterodoxa” que encarna Deng Xiaoping.
Mediante altisonantes dicterios, extensas diatribas panfletarias, buscan
desacreditarlo, destruirlo moral y políticamente acusándolo de “revisionista”, “derechista”, “quinta columnista” y “pequeño burgués”. En
enero de 1976, el gran protector de Deng, el premier Chou En Lai, muere
víctima de cáncer a la vejiga. Fue un éxito para Mao quien, por más de
dos años, había retrasado su permiso para que Chou pudiera internarse e
impedido que recibiera tratamiento hospitalario para dicha enfermedad
con el fin de asegurarse de que muriera antes que él42.
China o el vuelo de la crisálida
53
El fallecimiento de Chou En-lai desencadenó un proceso sin precedentes en la China comunista. Surgió, por vez primera, el concepto
de “corrientes de opinión pública”. Más de un millón de personas desfilaron para despedir a su Premier. Nunca antes en el sistemático culto a
la personalidad edificado en torno único y exclusivamente a la figura de
Mao se había registrado semejante y multitudinario hecho. Tres meses
después otra espontánea manifestación popular en la Plaza de Tian’anmen
durante el Festival de Qingming rinde tributo mediante coronas de flores y poemas a la memoria de Chou En-lai. De manera imprevista, sin
embargo, casi instantáneamente la demostración se transforma en una
ola de rechazo a la Revolución Cultural y de apoyo a las reformas de
Deng Xiaoping. Hay desórdenes callejeros, quema de algunos vehículos
policiales y apedreamiento de locales de la milicia comunista que no
llegan a la categoría de desborde social. No obstante, los manifestantes
son duramente reprimidos y Deng es culpado; se le sindica instigador
de acciones desestabilizadoras y contrarrevolucionarias. Por segunda
vez en una década Deng es blanco de una purga ordenada por Mao; se
le despoja de todo cargo y es recluido bajo arresto domiciliario.
Deng Xiaoping encuentra refugio en el sur de China bajo la protección del líder militar Wei Guoqing. En esta ocasión, sin embargo, el
destierro duraría poco. La salud de Mao Tse Tung se deteriora rápidamente. A inicios de 1976 Mao había sufrido ya un masivo infarto. La
parálisis muscular invade sus órganos vitales. Cada vez le resulta más
difícil ingerir alimentos. Por fin, el 8 de septiembre de 1976, Mao Tse
Tung muere. Podrá decirse muchas cosas acerca de sus veintisiete años
en el poder. Lo incontrovertible es que su égida trajo consigo la muerte
de más de 70 millones de chinos en el más monumental y fallido proyecto
colectivista que registra la historia del mundo.
Hua Guo Feng es confirmado como sucesor de Mao. Un mes después
la viuda, Jiang Ping, y su séquito de la Banda de los Cuatro son arrestados. En agosto de 1977 el Décimo Primer Congreso del PCC rehabilita
y devuelve todos los cargos y distinciones a Deng Xiaoping quien, a su
turno, coloca a viejos aliados suyos, reformistas y veteranos miembros
del partido y del ejército, en puestos clave del Estado. Desde allí lanza
la más radical ola de reformas económicas llamadas a transformar China
Carlos Espá
54
y a cambiar el mundo. El punto de partida de éstas se registra en 1977
con la Primavera de Beijing, un llamamiento de Deng para repudiar la
Revolución Cultural y permitir al pueblo expresarse libremente acerca
de los excesos y sufrimiento causados durante aquel período. Al mismo
tiempo, se elimina los límites a la contratación de empleados y se autoriza
el ingreso de empresarios al Partido Comunista Chino.
En 1980 el PCC proclama oficialmente que la Revolución Cultural
de Mao ha sido una catástrofe. Deng Xiaoping se asegura de ir cambiando de manera sistemática a los líderes chinos por funcionarios cada vez
más reformistas. Hua Guo Feng junto a su alto mando es reemplazado
en el premierato en 1980 por Zhao Ziyang y en la secretaría general del
partido en 1981 por Hu Yaobang. Rápidamente el pueblo chino abraza
la apertura económica: importantes sectores de trabajadores urbanos y
rurales empiezan a gozar de los beneficios del industrialismo y la diversificación agrícola (aumento en los salarios, plazos más largos en el
alquiler de tierras, mejores precios para los productos agrícolas). China,
sin embargo, no será ajena de los desajustes del crecimiento y la modernización. Rising expectations y empoderamiento de jóvenes universitarios
e intelectuales que claman por acelerar las reformas económicas y por
liberalizar el sistema político se topan con la resistencia de un creciente
número de funcionarios del PCC que cuestiona los objetivos de largo
plazo de las reformas y se muestra alarmado por la pérdida de control
centralista y por la amenaza de la inestabilidad.
9.
Las cuatro modernizaciones
Encauzar la modernización de la economía a través del Partido Comunista
Chino, el cual en su seno aún albergaba importantes sectores reacios al
cambio y cuya estructura obedecía a los viejos usos estalinistas, implicaba una transformación compleja. Deng Xiaoping elaboró la teoría de
las Cuatro Modernizaciones:
1. 2. Agricultura
Industria
China o el vuelo de la crisálida
3. 4. 55
Ciencia y tecnología
Defensa
Para alcanzarlas, el Estado se abocaría a promover el ingreso de la
inversión extranjera en las denominadas Zonas Económicas Especiales
con gran flexibilidad laboral y tributaria y a extender las empresas comunitarias que, a nivel local, allanarían el camino para una economía mixta
en las áreas rurales. A manera de contrapeso dialéctico, Deng Xiaoping
proclamó, al mismo tiempo, los Cuatro Principios Cardinales, un llamamiento a mantener el control, la mística, la conducción y dirección del
Partido Comunista sobre el Estado.
Al explicar las Cuatro Modernizaciones Deng Xiaoping enfatizaba
que “socialismo no es compartir pobreza sino crear riqueza” una frase
reminiscente del viejo dictum de Haya de la Torre quien el 20 de mayo
de 1945 proclamaba en la Plaza San Martín ante la más grande manifestación jamás registrada en la historia del Perú:
Aunque parezca mentira hay todavía ingenuos que creen que nosotros tenemos un concepto de reparto europeo de la riqueza. En
Europa hay un fenómeno de saturación poblacional. Se entiende que
en Europa los planes socialistas hayan trazado un nuevo método o
sistema de reparto de la riqueza pero ese no es el problema aquí:
en el Perú no se trata de quitar riqueza al que la tiene sino de crear
riqueza para el que no la tiene. ¿Por qué vamos a circunscribir nosotros el programa del Partido del Pueblo al reparto de la pequeña
riqueza del Perú? Eso sería concebir los ideales apristas con un
radio de visión de pigmeos43.
En la coyuntura de finales de la década del setenta Deng Xiaoping
acuña la que quizás sea su más célebre frase: no importa de qué color
sea el gato sino que cace ratones44. Obviamente aludía a la eficiencia
en la asignación de los recursos, la tecnología y el aprovechamiento de
las ventajas comparativas por parte del Estado chino. Que una política
fuese calificada de “capitalista” o “socialista” resultaba irrelevante. Para
Deng lo relevante era el desarrollo:
56
Carlos Espá
La planificación y las fuerzas de mercado no son la diferencia
esencial entre socialismo y capitalismo. Una economía planificada
no es la definición del socialismo pues hay planificación bajo el
capitalismo; la economía de mercado ocurre también bajo el socialismo. La planificación y las fuerzas del mercado son dos maneras
de controlar la actividad económica45.
Treinta y cinco años antes, Haya de la Torre había formulado un
enunciado semejante. Así lo consigna Alan García en La revolución
constructiva del Aprismo:
En 1945 Haya de la Torre continuó saludando la nueva voz. “El
New Deal es el primer intento de planificación democrática dentro
del nuevo capitalismo; primer intento de planificación económica
en que el Estado afirma su carácter de factor de la producción
y con el que Estados Unidos nos anuncia la posibilidad de una
economía planificada”46.
Deng Xiaoping tenía muy claro las lecciones de las reformas a mano:
las exitosas en los vecinos Japón, Taiwán y naciones del Sudeste Asiático
tales como Malasia, Singapur y Corea del Sur. Las lecciones frustradas
provenían de Yugoslavia y Hungría. Pero el fracaso mayor era el más
próximo: la exhausta Unión Soviética en la que la tímida Perestroika
y la temeraria Glasnost de Mikhail Gorbachev precipitarían el fin del
monopolio comunista del PCUS. Mientras las reformas impulsadas por
Gorbachev provenían de directivas burocráticas y por ende rígidas y
direccionadas de arriba hacia abajo, las de Deng consistían en liberar las
fuerzas del mercado, diseminar los joint ventures, introducir incentivos
y utilizar la inversión extranjera y la tecnología:
No debemos tener miedo en adoptar los avanzados métodos de administración aplicados en países capitalistas. La verdadera esencia
del socialismo es la liberación y el desarrollo de los sistemas productivos. Socialismo y economía de mercado no son incompatibles.
Debemos preocuparnos por las desviaciones de derecha pero, por
China o el vuelo de la crisálida
57
sobre todas las cosas, debemos preocuparnos por las desviaciones
de izquierda47.
El “infantilismo de izquierda” y los horrores de la Revolución
Cultural eran muy recientes al igual que los estropicios del voluntarismo
del Gran Salto Adelante. Los conceptos de Deng Xiaoping se asemejan
grandemente a los que venía planteando Haya de la Torre a lo largo de
la década del setenta. Por ejemplo, a sus críticas al “desarrollo hacia
adentro” que enarbolaban quienes, aupados a la dictadura del general
Juan Velasco, pretendían “que países atrasados puedan insurgir del subdesarrollo sin auxilio de nadie y por obra y gracia de una espontánea
generación de capitales salidos del fondo de la tierra… Es una verdad
que nadie puede negar hoy en día que ningún país subdesarrollado podrá salir del atraso sin la ayuda económica y tecnológica de los países
avanzados”48.
10. A la sombra de Tian’anmen
En el mes de abril de 1989 dos hechos, aparentemente desconectados,
expondrían las irresueltas contradicciones de la convivencia entre centralización política y descentralización económica: la llegada en visita
oficial a Beijing del líder soviético Mikhail Gorbachev y la muerte del
dirigente de tendencias liberales, Hu Yaobang, ex Secretario General
del PCC. Como había ocurrido trece años antes a raíz de la muerte de
Chou En-lai, cientos de miles de estudiantes, intelectuales y trabajadores urbanos volvieron a confluir en la gigantesca Plaza de Tian’anmen,
esta vez para despedir a Hu Yaobang. Y, como había sucedido durante
el Festival de Qingming, las muestras de condolencia rápidamente se
tornaron en exigencia de mayor rapidez en las reformas económicas
y respeto a las libertades consagradas en la Constitución así como en
protestas contra la inflación y la corrupción de funcionarios. En otros
puntos del país tales como Shangai, Guangzhou y Shengdu se registró
similares concentraciones. En estas circunstancias el dubitativo premier
Zhao Ziyang es obligado a renunciar y un representante del ala dura, Li
58
Carlos Espá
Peng, asume el poder y se dispone a liderar la represión. El 20 de mayo
de 1989 es impuesta la ley marcial.
Tras varias semanas de negociaciones, ante la perpleja mirada del
mundo entero a través de las grandes cadenas televisivas estadounidenses,
en la madrugada del 4 de junio soldados y tanques del Ejército Popular
de Liberación trasladados de zonas remotas perpetran la Masacre de
Tian’anmen. En pocas horas retoman el control de la plaza y dispersan a la
multitud. El número de muertos es indeterminado: los cálculos van desde
entre 400 y 800 según The New York Times hasta 2,600 según la Cruz Roja.
En medio de las tribulaciones previas a la represión, a Deng Xiaoping se
atribuye la ignominiosa frase: mata a doscientos mil para obtener veinte
años de paz49. Sin embargo, una vez restablecido el orden, no es el premier
Li Peng a quien se llama a suceder al depuesto Zhao Ziyang en la secretaría
general del partido sino el alcalde de Shangai, Jiang Zemin.
Las protestas de Tian’anmen tuvieron un efecto contrario al que sus
organizadores imaginaron. En medio de unánime condena internacional,
en las semanas y meses subsiguientes se intensificaron la represión, los
encarcelamientos, los juicios sumarios y las “campañas de reeducación”.
La línea burocrática anti-refoma del PCC reapareció con nuevos bríos.
No sería sino hasta la primavera de 1992 que Deng Xiaoping recobraría el impulso. Lo hizo con inusitada fuerza y dramatismo. En el
mes de septiembre, a la edad de 88 años, emprendió su célebre visita de
inspección al sur. Recorrió Guangzhou, Shenzhen y Zhuhai y celebró
el año nuevo en Shangai, ciudad en la que inauguró Pudong a fin de
consolidarla como hub de la economía china. Obtuvo masivo apoyo
de muchedumbres que acudían a escuchar sus discursos en los que los
convocaba a profundizar las reformas, a cultivar el espíritu empresarial
y la inventiva. Avizoró que ciertas regiones, particularmente las ciudades
costeras, obtendrían más rápidos beneficios de la reforma pero que la
riqueza iría percolando hacia el interior a medida que millones de chinos se incorporasen a la modernidad. El reflujo reformista y la apertura
económica adquirieron características definitivas en el Decimocuarto
Congreso del PCC. Líderes y funcionarios más jóvenes ascendían en las
jerarquías partidarias y preparaban la transición para una economía de
mercado pluralista y la profundización de las cuatro modernizaciones.
China o el vuelo de la crisálida
59
El 19 de febrero de 1997, a la edad de 92 años, murió Den Xiaoping.
Su legado es trascendental. Impulsó una de las más grandes revoluciones
de la historia humana. Liberó la energía que durante miles de años había
acumulado China y convirtió a su país, símbolo de comunismo rural y
campesino, en una potencia destinada a convertirse, según Haya de la
Torre, en tabla de salvación del capitalismo internacional. Al tiempo de
normalizar relaciones con Occidente, Deng recobró para China la soberanía sobre Hong Kong y Macao y estableció las bases para la previsible
reunificación con Taiwán.
11. Síntesis: La quinta modernización
¿Qué falta completar? Obviamente la quinta modernización. Falta la
libertad. El experto sinólogo, Jeffrey N. Wasserstrom, recuerda que hace
treinta años, recién acaecida la muerte de Mao, el activista opositor Wei
Ping Sheng escribió el célebre Manifiesto de 1978 en el cual insistía
sobre la necesidad de una quinta modernización para China. Se refería
naturalmente a la democracia. Ella debía complementar las otras cuatro
modernizaciones de Deng Xiaoping. Sostenía Wei que sin la democracia
el desarrollo económico quedaría trabado e incompleto50. Se trataba,
por tanto, de una búsqueda por perfeccionar el sistema, por propiciar su
avance y profundización; un llamamiento de continuidad. Al igual que
entonces, hoy los ciudadanos chinos reclaman más voz para influir en
la toma de decisiones.
Es un reclamo sistémico. No es un reclamo antisistema. No puede
por tanto confundírsele con movilizaciones tales como las registradas en
Filipinas, Polonia o Europa del este. Tampoco son susceptibles de comparación China y la Unión Soviética de Brezhnev o Gorbachev. A diferencia
de la URSS, China no se encuentra embarcada en una carrera armamentista impagable, sus minorías étnicas apenas llegan al 6 por ciento de la
población total y su configuración política no es la de una federación de
repúblicas con derecho constitucional de secesión51. Y, fundamentalmente,
a diferencia del sistema comunista soviético en bancarrota, el chino es un
ejemplo inacabado, incompleto, pero, sobre todo, exitoso.
60
Carlos Espá
La conciencia sobre los derechos humanos en China constituye la
más reciente expresión de la antigua conciencia normativa que ha
sido recurrente en las protestas chinas a lo largo de los siglos. Así
como los manifestantes durante la era Imperial invocaban el mandato celestial, en el período republicano aludían a los Tres Principios
de Sun Yat-sen , y en la época de Mao citaban la línea revolucionaria y el “derecho a rebelarse”, en la actualidad enmarcan sus
demandas en términos de “derechos legales” que son promulgados
y publicitados por el Estado contemporáneo chino52.
La democratización está en marcha en China. Es un proceso quizás
poco perceptible pero de cualquier modo indefectible, ineludible, dialéctico. No es el Partido Comunista Chino el que está en cuestión sino la
tradicional estructura del Estado-nación. Como si se tratara de un contagio
epidémico, la democratización toma la forma de redes, autopistas de
asfalto y autopistas de la información. China ocupa el primer lugar en el
mundo en número de usuarios de internet y teléfonos celulares. Se trata
de un proceso comparable a la agregación de partículas a nivel molecular
y de órbitas a nivel planetario. Llega de la mano de la tecnología y de
las fuerzas de la globalización. Desemboca en la plena conciencia de la
propia nación en la historia.
Así lo anticipó Haya de la Torre en 1957:
Los inminentes paradigmas de China e India son asimismo
probatorios de la recuperación acelerada de los ritmos de una
conciencia espacio-temporal otrora brillantemente manifiesta y
después perdida53.
Y, en tiempo tan lejano como el 23 de agosto de 1931, durante la
memorable manifestación de la Plaza de Acho, Haya de la Torre había
explicado:
La transformación de la conciencia de la nación es la ampliación
de su horizonte, es la elevación de su sentido democrático, de su
significación como conductora de una civilización…Tenemos en
China o el vuelo de la crisálida
61
primer término que habituarnos a esta nueva forma de conciencia.
Vivimos en un mundo interdependiente y no podemos sino pensar
orientando nuestro pensamiento a esa nueva dimensión mundial que
nos obliga, primero, a organizarnos continentalmente y, después,
a coordinar nuestra vida continental con las de otras naciones del
mundo54.
La nueva generación de líderes del PCC no es ajena a los desafíos de
la globalización. Hu Jintao representa a la cuarta generación de dirigentes chinos. El vicepresidente Xi Jinping emerge a la cabeza de la quinta
generación. En la superficie, la prioridad es luchar contra la corrupción
y extender las reformas económicas. En lo profundo, sin embargo, saben bien que la prioridad es encauzar la quinta modernización, la de la
democracia. En palabras de Haya de la Torre:
De manera que lo que nos importa no es el pan sin libertad de los
prisioneros o de los esclavos, o de los animales domésticos bien
tenidos. El pan sin libertad es el pan de los totalitarios. Nosotros
necesitamos pan con libertad. O libertad con pan. Libertad para
escoger nuestro camino. Libertad para levantar nuestro brazo y
protestar. Libertad para organizarnos. Libertad para educarnos.
Y, cuando venga un tirano de abajo o de arriba, diciéndonos “aquí
tienes el pan” respondámosle con la frase del Evangelio: No sólo
de pan vive el hombre. No. ¡Pan con libertad! ¡Democracia con
Justicia! Eso es lo que queremos. Eso es lo que pueden realizar los
partidos fuertes. Eso es lo que pueden cumplir los ciudadanos con
conciencia clara55.
Notas
1. FREEMAN, Carla. “Urban Revolution and Social Change in
Contemporary China”. The SAIS Review of International Affairs,
Volume XXIX, Number 1, p. 121. The Johns Hopkins University
Press, Baltimore, 2009.
2. BAUMOL William, LITAN Robert, SCHRAMM Carl. Good
Capitalism, Bad Capitalism and the Economics of Growth and
Prosperity. Yale University, Boston, 2007.
3. HUANG, Yash. The Long March Backwards. The Economist,
London, 2008.
4. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El antiimperialismo y el Apra,
pp. 68-69. Ercilla, Chile, 1936.
5. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Mensaje de la Europa nórdica,
p. 151. Ediciones Continente, Buenos Aires, 1956.
6. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El antiimperialismo y el Apra,
p. 26. Ercilla, Chile, 1936.
7
Ibíd., p. 117.
8. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano, p. 115.
Compañía Editora y Distribuidora del Plata, Buenos Aires, 1957.
9. ENGELS, Federico. El Anti-Dühring, p. 147. Ediciones Costes,
Uruguay, 1960.
10. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Y después de la Guerra ¿qué?,
p. 177. Editorial PTCM, Lima, 1946.
64
Carlos Espá
11. LONDON, Scott. Understanding Change: The Dynamics of Social
Transformation, pp. 1-10. Copyright by Scott London, 1996.
12. SAHTOURIS, Elisabet. Living Systems in Evolution, pp. 1-10.
Symposium At Home in the Universe, Capetown, 1999.
13. ENGELS, Federico, Ludwig Feuerbach: Obras escogidas, Tomo
II, p. 361. Ediciones Socialistas, Moscú, 1952.
14. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Espacio-Tiempo histórico, pp.
8-9. Ediciones La Tribuna, Lima, 1948.
15. SÁNCHEZ, Luis Alberto. Correspondencia Luis Alberto SánchezHaya de la Torre, Tomo II, pp. 14-24. Mosca Azul, Lima, 1982.
16. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Espacio-Tiempo histórico.
Introducción de la sinopsis filosófica del Aprismo, pp., 46-61.
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17. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Mensaje de la Europa nórdica,
p. 153. Ediciones Continente, Buenos Aires, 1956.
18. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano, p. 193.
Compañía Editora y Distribuidora del Plata, Buenos Aires, 1957.
19. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Espacio-Tiempo histórico:
Cinco ensayos y tres diálogos, 189 pp. Comité Ejecutivo Departamental, Lima, 1948.
20. ORTEGA Y GASSET, José, “El Tema de Nuestro Tiempo”, Cita en
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano, p. 206.
Compañía Editora y Distribuidora del Plata, Buenos Aires, 1957.
China o el vuelo de la crisálida
65
21. TOYNBEE, Arnold. A Study of History. Abridgement of Volumes
I-VI by D.C.Somervell. Oxford University Press, London, 1946.
22. COSSÍO DEL POMAR, Felipe. Haya de la Torre, el indoamericano,
pp. 136, 137. América, México, 1939.
23. KENNAN, George. Las fuentes de la conducta soviética, p. 38.
Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1991.
24. BUCK, Pearl. El hombre que cambió a China, pp. 33-40. Plaza &
Janes, Barcelona, 1976.
25. DUARA, Prasenjit. Rescuing History from the Nation, Questioning
Narratives of Modern China, p. 11. The University of Chicago Press,
Chicago and London, 1996.
26. SHAOQI, Liu. “Internationalism and Nationalism, The Progressive
Character of Bourgeois Nationalism in Given Historical Conditions
and the Marxist-Leninist Attitude Toward Such Nationalism”, cap.
V. Marxist Archive, 1952.
27. QUIJANO, Aníbal. “Revolución democrático-burguesa y revolución
antioligárquica nacionalista. El proceso del Estado en el Perú”.
Homines 1-2, pp. 167-184, Lima, 1983.
28. GERMANÁ, César. “Manuel González Prada y Víctor Raúl Haya de
la Torre. De la democracia liberal al nacionalismo radical”, p. 90. Ponencia presentada en Colloque Internacional Manuel González Prada
a Bordeaux, Université Michel de Montaigne, Bordeaux, 2005.
29. MURPHY, Jim. The Long Road to Gettysburg, p. 97. Clarion Books,
New York, 1992.
30. KISSINGER, Henry. Diplomacy, p. 638. Simon & Schuster, New
York, 1994.
66
Carlos Espá
31. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “Hechos que Sorprenden en la
China Libre. De Viaje por Oriente”, 1966, en Víctor Raúl periodista,
Teodoro Rivero Ayllón, p. 312. Gráfica Espinal, Lima, 1996.
32. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “Una Democracia Social en
Trabajo. De Viaje por Oriente”, 1966, en Víctor Raúl periodista,
Teodoro Rivero Ayllón, p. 316. Gráfica Espinal, Lima, 1996.
33. MCCULLOUGH, David. Truman, p. 743. Simon & Schuster, New
York, 1992.
34. CHANG, Jung, HALLIDAY, Jon, Mao. La historia desconocida,
p. 404. Santillana, Madrid, 2006.
35. MCCULLOUGH, David. Truman, p. 804. Simon & Schuster, New
York, 1992.
36. KISSINGER, Henry. Diplomacy, p. 481. Simon & Schuster, New
York, 1994.
37 HASTINGS, Max. The Korean War, p. 133. Simon & Schuster,
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38. CHANG, Jung, HALLIDAY, Jon. Mao. La historia desconocida,
p. 439. Santillana, Madrid, 2006.
39. GARCÍA PÉREZ, Alan, La revolución constructiva del Aprismo, teoría y práctica de la modernidad, p. 85. Sin Editor, Lima,
2008.
40. HILDEBRANDT, Cesar. Cambio de palabras, p. 51.Tierra Nueva
Editores, Lima, 2008.
41 KISSINGER, Henry. Diplomacy, p. 719. Simon & Schuster, New
York, 1994.
China o el vuelo de la crisálida
67
42. CHANG, Jung, HALLIDAY, Jon. Mao. La historia desconocida,
pp. 761 y 1026. Santillana, Madrid, 2006.
43. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Obras Completas, Tomo I, p.
304, Tomo V, p. 146. Editorial Juan Mejía Baca, Lima, 1977.
44. GARCÍA PÉREZ, Alan y ESPÁ, Carlos. Perú Visión, p. 123. Gráfica
Biblos, Lima, 2008.
45. GITTINGS, John. The Changing Face of China, p.51. Oxford
University Press, Oxford, 2005.
46. GARCÍA PÉREZ, Alan. La revolución constructiva del Aprismo,
teoría y práctica de la modernidad, p. 66. Lima, 2008.
47. CAEIRO, Antonio. Pela China Dentro, p. 269. Dom Quixote,
Lisboa, 2004.
48. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Obras Completas, Tomo VII,
p. 349, Tomo VII, p. 333. Editorial Juan Mejía Baca, Lima, 1977.
49. BÉJA, Jean-Philippe. “The Massacre´s Long Shadow”, Journal
of Democracy, Volume 20, Number 3, p. 5. The Johns Hopkins
Universiy Press, Baltimore, 2009.
50. WASSERSTROM, Jeffrey. “Middle Class Mobilization”, Journal
of Democracy, Volume 20, Number 3, p. 32. The Johns Hopkins
University Press, Baltimore, 2009.
51. NATHAN, Andrew. “Authoritarian Impermanence”, Journal of
Democracy, Volume 20, Number 3, p. 39. The Johns Hopkins
University Press, Baltimore, 2009.
52. PERRY, Elizabeth. “A New Rights Consciousness?” Journal of
Democracy, Volume 20, Number 3, p. 19. The Johns Hopkins
University Press, Baltimore, 2009.
68
Carlos Espá
53. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano, p. 219.
Compañía Editora y Distribuidora del Plata, Buenos Aires, 1957.
54. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El plan de acción, p. 213.
Ediciones Pueblo, Lima, 1961.
55. Ibid., p. 222.
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LA INFLUENCIA DE LA
REVOLUCIÓN MEXICANA
EN LA FORMACIÓN
IDEOLÓGICA Y DOCTRINARIA
DEL APRISMO
Aspectos de la obra de
Víctor Raúl Haya de la Torre en sucesos
y escenarios de interés internacional.
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Introducción
La Revolución Mexicana es nuestra revolución. Es nuestro más
fecundo campo de ensayo renovador. Sus aciertos y sus errores,
sus retrocesos y sus éxitos, sus contradicciones y sus impulsos
constructivos han de derivar para nuestros pueblos las más aprovechables lecciones.
Víctor Raúl Haya de la Torre
El antiimperialismo y el Apra
México, 1928.
U
no de los antecedentes más importantes que influenciaron a la
formación ideológica, doctrinaria y programática de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (A.P.R.A), es sin duda, la Revolución
Mexicana.
El propio Víctor Raúl Haya de la Torre, lo reconoce al prologar
la primera edición de sus Obras Completas, desde Vitarte, en enero de
1977, escribiendo que la Reforma Universitaria y la Revolución Mexicana, dos sucesos latinoamericanos, cuyos escenarios históricos fueron
en la Argentina y México –presentaron una relativa simetría histórica,
por desarrollarse una en el sur y la otra en el norte del continente indoamericano– fueron los antecedentes de la fundación del Apra, el 7 de
78
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
mayo de 1924, “Día de la entrega, en México, de la bandera unionista
de nuestros pueblos a su Federación de Estudiantes”1. Claro que, 23
años antes, en 1954, ya había escrito en su analítico libro, Treinta años
de Aprismo que la Reforma Universitaria y la Revolución Mexicana
eran “dos sobresalientes sucesos continentales de este siglo, ambos
precursores del aprismo”2.
Para no caer en la abundancia de citas bibliográficas, sobre la
Revolución Mexicana, como antecedente ideológico, doctrinario y
programático de la fundación aprista, solo vamos a reproducir dos de
ellas. En su discurso conmemorativo del quincuagésimo aniversario de
la fundación del Apra, pronunciado el 7 de Mayo de 1974, expresaría
“El proceso fundacional del Apra comienza en México con la entrega a
la juventud estudiantil de ese país hermano, reserva y esperanza de su
gran revolución, de la bandera integracionista de América Latina que
nosotros los apristas llamamos Indoamérica…”3 y dos años después, Haya
de la Torre, en similar ceremonia vuelve a pronunciar que: “El Apra fue
y es un movimiento de emancipación cabal inspirado en la experiencia
social de la revolución mexicana, apasionante movimiento que inspiro
más cercanamente nuestra decisión de luchar por la libertad y la unión
de los pueblos indoamericanos…”4.
Toda la gama de estudios que se han realizado y realizan, sobre las influencias en la concepción y fundación del Aprismo, nos
conducen a esa afirmación inicial, incluso, desde las perspectivas
doctrinarias adversas al Apra, como por ejemplo, solo para citar un
caso, Eudocio Ravines, inicialmente aprista y cercano a Haya de
la Torre, por los años de 1920-1930, luego de renunciar al Apra se
convirtió en conspicuo antiaprista, fundador y secretario general, por
largo años, del Partido Comunista en el Perú, y luego proditor del
Comunismo peruano, en su libro publicado en 1956 “América Latina
un continente en erupción”, escribe:
En el Perú, un movimiento inspirado en el proceso mexicano –se
refiere a la revolución mexicana, nota nuestra– se organizo bajo
el nombre de Alianza Popular Revolucionaria Americana, bajo
la dirección de Víctor Raúl Haya de la Torre y con el designio de
La influencia de la Revolución Mexicana...
79
extender su organización y autoridad a toda la América Latina o,
por lo menos, a la América hispana5.
Ahora bien, nos preguntamos: ¿Cuales fueron esas influencias, ideológicas, doctrinaria y programáticas –si lo hubieron– y de qué manera la
Revolución Mexicana influenció en la fundación del movimiento aprista
y si a la fecha, se mantienen como parte integrante del Aprismo?
Este es el propósito del presente ensayo, responder a las preguntas
formulada y descubrirlas, analizando sus acciones, personajes, hechos,
consecuencia, entornos y proyecciones. Sin tener el propósito de historiarla, sino brevemente, para poder contextualizarla y ubicarla como
antecedente determinante en la germinación del Aprismo. Claro está, que
por esos años hubieron otras corrientes políticas y conceptos doctrinarios
que alimentaron la facundia intelectual del joven Víctor Raúl Haya de
la Torre –dicho sea de paso, era incansable lector–, pero, nuestra tarea
específica es, exclusivamente, analizarla en relación a la Revolución
Mexicana como suceso internacional.
Con su profundo contenido agrarista, antifeudal, antigamonalista y
denominada como la primera revolución social –no socialista– del siglo
XX en América Latina, que se desarrollo mayormente, entre 1910 y 1917,
en las puertas del imperialismo norteamericano: “Es acaso la mayor
hazaña ideológica de la historia de México” a escrito Héctor Aguilar
Camín, al prologar un conjunto de ensayos sobre La interpretación de
la Revolución Mexicana, convocado por la Universidad Autónoma de
México, a través de su Facultad de Economía, en junio de 1977.
La primera cuestión es analizar y precisar, la información que tenia
Víctor Raúl Haya de la Torre, de la Revolución Mexicana, antes de su
arribo a México, en noviembre de 1923.
Debe indicarse que en 1923, el joven trujillano –frisaba los 28
años de edad–, ya era un líder importante, a pesar de su procedencia
estudiantil y aún sin formación política, gozaba de prestigio nacional e
internacional, era requerido por la prensa y sus opiniones se difundían
rápidamente. Quizás el cargo más importante, en 1919, fue el de presidente de la Federación de Estudiantes del Perú, desde donde impulsó la
realización del Primer Congreso Nacional de Estudiantes, y su prédica
80
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
de acercamiento con líderes estudiantiles de otros países, su cercanía con
los estudiantes reformistas, proletarios y anarquistas limeños, con quienes
reclamó la vigencia de las 8 horas de trabajo para todo el proletariado
nacional, la implementación de la reforma universitaria, la fundación y
funcionamiento de Universidades Populares, tanto en Lima, como en
provincias, publicaciones de revistas de corte contestataria, estudiantilobrera como Claridad y la gesta cívica liberal del 23 de mayo de 1923,
enfrentándose al gobierno leguista, representante del gamonalismo nacional e internacional y a la propia iglesia, que dejo un saldo de muertos
y heridos entre ellos un estudiante y un obrero.
Un año antes, en 1922, había visitado países como Bolivia, Argentina, Uruguay y Chile –conocidos como América Austral– que le dio
una visión más real de los problemas continentales, especialmente de
su integración, dependencia política y económica, aparte, naturalmente,
de conocer la realidad nacional. Se compenetró con el interior del Perú,
como Trujillo, de donde procedía, Cajamarca, Lima, Arequipa, Cusco
(ciudad que visitó dos veces), Puno y Apurímac, aparte de una cultura
debidamente cultivada, debido a las intensas lecturas que realizaba diariamente. Sin lugar a dudas, en Latinoamérica y de su generación, si no
el mejor, era uno de los estudiantes más cultos y él más representativo.
Su destierro, el 8 de octubre de ese año de 1923, lo llevó a Centroamérica, primero a Panamá, luego a Cuba y finalmente anclaría en México.
Desde Panamá, el 22 de octubre, escribía a sus amigos latinoamericanos:
Voy a México, invitado por los estudiantes, por el maestro Vasconcelos, por todo lo que hay de libre y de revolucionario en esa gran
tierra de libertad6.
Pero, en realidad, formulemos otra pregunta: ¿Que conocía sobre
México y su Revolución?
La respuesta puede estar en una carta del 29 de abril de 1923, que
desde Chorrillos, Haya de la Torre le envió al intelectual cusqueño, Luis
Velasco Aragón. Esta carta no aparece en sus Obras Completas, editadas
en Lima por primera vez en 1977, sino en un folleto titulo Dos cartas
La influencia de la Revolución Mexicana...
81
de Haya de la Torre, que circuló en Lima, agosto de 1923, editada por
el grupo “Claridad” y que a la postre viene a constituirse en la primera
obra de su vasta producción intelectual publicada. Citémoslo:
Sé que en el discurso de Usted, su palabra de admonición reveló
al pueblo lo que ha costado a México extirpar el porfirismo y
afirmar la transformación ejemplar que hoy sitúa a la nación
azteca, como una de las más avanzadas de la tierra, en orden a
reformas sociales. Ningún ejemplo más bello ni más vigoroso. En
México se ha llegado a la división total de la gran propiedad, a
la extirpación del gamonalismo, a la amplia socialización de las
tierras, a la casi destrucción del analfabetismo y a la disminución progresiva de la burocracia militar y civil, pero a costa de
la vida de medio millón de hombres que han sabido sacrificarse
serenamente por el ideal porvenirista de su pueblo. Y esto si puede
llamarse una revolución en el altísimo sentido del vocablo y tal
la invocó don Manuel González Prada, maestro y apóstol cuya
siembra florecerá a riesgo de sangre7.
Como se podrá apreciar del texto citado, la información inicial
del joven estudiante trujillano, sobre la Revolución Mexicana es muy
frágil, hasta errónea, porque en esa fecha, en México, “aun no se había
extinguido el gamonalismo”, el analfabetismo del pueblo mexicano aún
era una lacra, a pesar de los esfuerzos educativos de los gobiernos de
Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, tampoco hubo “transformación
ejemplar”, ese fue un proceso que duró muchos años, probablemente,
por la escasez de información y la lejanía del espacio geográfico que
dificultaba la comunicación y la propaganda adversa que llegaba al país.
México es vecino fronterizo de los EE.UU., incluso, el país imperialista
le quitó o arrebató grandes extensiones de territorio, como el estado
actual de Nuevo México, sin embargo, el joven Haya, a pesar de estas
carencias, se permitían formular estas opiniones. Pero, no dejaba de
mostrar su admiración por la gran revolución.
Es incorrecto lo que afirma, que “se ha llegado a la división total
de la gran propiedad”; el latifundismo y gamonalismo mexicano conti-
82
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
nuaron aun después, ni la socialización de la tierra se había producido
y la burocracia militar estaba lejos de disminuir, naturalmente, que
después, de su estancia en México, de aproximadamente ocho meses,
entre noviembre de 1923 y junio de 1924, de recorrer pueblos, cohabitar
con los campesinos-soldados y con conocimiento pleno del proceso revolucionario, va a corregir los enunciados citados; su libro de 1928, El
antiimperialismo y el Apra, lo demuestra, donde escribe sobre errores,
aciertos, contradicciones de la revolución, la falta de una doctrina y
programa, además de su aislamiento continental, salvado por el espíritu
indómito y valiente de los campesinos mexicanos y luego; en 1954,
vuelve a reiterarlos en otro libro, Treinta años de Aprismo. Pero, nuestro
propósito anunciado líneas arriba, es identificar los aportes e influencias
ideológicas, doctrinarias y programáticas de la Revolución Mexicana, en
1924, fecha fundacional simbólica del Apra y como metodología vamos
a ubicarnos en ese contexto, sin dejar de reconocer que –lo volvemos a
anotar– hubieron otras influencias en la formación del aprismo, como la
reforma universitaria, el anarco sindicalismo, etc.
Pero, regresando a la pregunta inicial, hay otros documentos de esa
época, que vale la pena citar, por ejemplo la carta publicada en el diario
de Trujillo, La Industria, edición del 8 de enero de 1923, a propósito de
un reclamo que hace el joven Haya sobre la visita del maestro mexicano
José Vasconcelos, personaje más autorizado y querido por los estudiantes
indoamericanos, a decir de Luis Alberto Sánchez8, a países como Brasil,
Uruguay, Argentina y Chile y no al Perú, allí escribe:
José Vasconcelos, ex rector de la Universidad de México y ministro
actual de educación política –debe decir publica, anotación nuestra–
de ese gobierno que después del de Rusia es seguramente el de más
sinceras tendencias comunistas del mundo…9.
Nótese el concepto de “gobierno comunista” que usa, para comparar
a México con Rusia.
El 6 de febrero de 1923, Víctor Raúl envía carta al señor Alfredo
C. Manucci, presidente de la sociedad de preceptores de La Libertad y
el diario La Industria, lo publica en su edición del 20 de febrero:
La influencia de la Revolución Mexicana...
83
Don José Vasconcelos, el hombre extraordinario a quien México
ha confiado la cartera de instrucción pública, resorte de la futura
grandeza de su pueblo, acaba de aprobar la elevación del presupuesto de educación de veinte millones a cuarentaicinco de pesos
de oro. A la vez México ha reducido su presupuesto de guerra en
quince millones10.
Como se podrá notar, la información es mas referida la labor
educativa de Vasconcelos en el Ministerio de Educación, que a la
revolución misma, inclusive, la cita donde compara a México con
Rusia y el Comunismo, se explican, que en esa etapa formativa, el
joven Haya, admiraba la Revolución Rusa de 1917, a sus protagonistas
como Lenin, Trotsky, Zinoviev, Lunacharsky, etc., y lo exponía en
cuanto auditorio tenia, lo que, incluso, motiva la carta familiar, de su
tío paterno, Agustín de la Torre González, del 16 de abril de 1921, a
su padre, Raúl Edmundo, sobre las ideas comunistas de su hijo Víctor
Raúl, allí le dice:
Cualquier persona está expuesta a la influencia de una teoría novedosa y concebir por ella exasperada pasión tan violenta y ciega…
para Víctor Raúl al menos Lenin es divino, creo que iría gustoso a
servirle y es su gran aspiración, ser el Lenin peruano…
Así le escribe el exaltado tío y luego su padre, le envía carta, pidiéndole que “recapacite y no se deje llevar por teorías novedosas” y el
joven Haya le responde a su padre:
Tío Agustín desconocen en absoluto el gigantesco proceso de la obra
de los rusos… yo no me arrepiento de sentirme devoto decidido de
estos anhelos…11.
Queda claro, que en esta etapa formativa de su pensamiento ideológico y doctrinario, había una simpatía por la Revolución Rusa y no es
nuestro propósito adentrarnos sobre el tema, las cita expuestas corroboran
lo que afirmamos.
84
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Con estos antecedentes, Víctor Raúl Haya de la Torre, arribaría
a México, el 20 de noviembre de 1923, a conocer en el terreno mismo
sobre su legendaria Revolución.
Pero, previamente, con la finalidad de poder contextualizar y mejor
ubicar la evolución del pensamiento del joven líder trujillano, se hace
imprescindible una somera revisión de los hechos y actores del proceso
histórico-social, la primera de Latinoamérica o Indoamérica, denominada
Revolución Mexicana.
Breve referencia histórica
México, fue centro del primer virreinato español creado en 1522 y estuvo
bajo dominio colonial durante largos 300 años.
En 1861, surge en su historia la figura de Benito Juárez, que combatió al emperador europeo, Fernando Maximiliano de Austria; que
aparecía como máximo gobernante, puesto por la corona española y con
apoyo de Napoleón III, desde 1864, hasta que en 1867, fue derrocado
por las fuerzas nacionalistas, y fusilado junto a su esposa Carlota, en la
histórica ciudad de Querétaro, declarándose la independencia mexicana,
asumiendo el gobierno, Benito Juárez.
La muerte repentina del patriota Benito Pablo Juárez García –nombre completo de Benito Juárez–, ocurrido el 18 de julio de 1872, motivó
que el caudillo Porfirio Díaz; –que a la edad de 19 años había combatido
como soldado contra la invasión de EE.UU. en 1847, por la revolución
liberal y nacionalista, contra los franceses que invadieron México, siendo considerado héroe nacional–; asuma la presidencia de la Republica
Mexicana. Era, sin duda, el más indicado.
1. Larga dictadura de Porfirio Díaz
Durante 34 años, el general, Porfirio Díaz iba a gobernar México –País
agropecuario y minero, con una economía caracterizada como feudal–
86
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
convirtiéndose en dictador, haciéndose reelegir hasta en 9 oportunidades,
en elecciones amañadas y falsas, gracias a una reforma constitucional
que él mismo promovió12.
Sin resolver los problemas fundamentales del campesino y la
tenencia de la tierra; traicionó los principios por los cuales combatió
inicialmente, entregándose a las clases latifundistas y terratenientes que
sostenían su gobierno feudal y se alió con el imperialismo norteamericano, con una creciente dependencia económica, a pesar de que empresas
norteamericanas explotaban la producción minera y petrolera mexicana,
especialmente, a partir de 1901 cuando el petróleo fue descubierto en
gran escala, correspondiéndole al presidente Porfirio Díaz otorgar las
principales concesiones para su explotación, en condiciones verdaderamente leoninas para su pueblo. No cobraba impuestos ni aranceles por
la importación de maquinaria, ni derechos por su exportación, incluso,
los campos con ricos yacimientos petrolíferos tenia precios tan bajos,
como si fueran de cultivos o tierras áridas.
Si bien es cierto, que la gestión gubernamental logro algunos avances, propios del desarrollo capitalista de inicios del siglo XX, como la
construcción de vías férreas, obras urbanas, el saneamiento de la economía –producto de los ingresos, especialmente del petróleo–, además
del crecimiento de su minería e industria petrolera, azucarera y la casi
eliminación del bandolerismo, estas no fueron suficientes.
El campesinado continuaba en su estado de postración social, económica y cultural, sometida a una explotación brutal –no son dueños ni
de la tierra que pisan, decía el Plan de Ayala– sin oposición, con la prensa
silenciada y obligado a votar por el porfirismo.
Algunas cifras nos darán la idea clara del problema fundamental
de México. En 1910, el 97% de la tierra se concentraba en manos de
los hacendados y rancheros. Los pequeños propietarios apenas tenían
el 25%, y el pueblo mayoritario, apenas el 1% y el 96% de la población rural estaba integrada por peones. Eran, entonces, doce y medio
millones de habitantes, de los cuales cerca de 11 millones no sabían
leer ni escribir.
En 1894, Porfirio Díaz, emitió una Ley de Apropiación de las
Tierras Comunales, permitiendo que los grandes hacendados ampliaran
La influencia de la Revolución Mexicana...
87
exageradamente sus posesiones, monopolizando la tierra y el agua. El
juicio preciso de José Carlos Mariátegui:
La dictadura de Porfirio Díaz produjo en México una situación de
superficial bienestar económico, pero de hondo malestar social.
Porfirio Díaz, fue en el poder, un instrumento, un apoderado y un
prisionero de la plutocracia mexicana 13.
El latifundismo, la concentración de la propiedad agrícola y el
gamonalismo, fueron problemas no resueltos por el largo gobierno porfirista; por el contrario, lo acentuó y permitió el abuso y la marginación de
millones de campesinos mexicanos, a quienes se les obligaba a trabajar
hasta 18 horas diarias y cuyo salario no compensaba el costo de vida,
inclusive la iglesia, el clero, tenia enormes intereses, era parte del sistema
opresor y gozaba de propiedades en desmedro de la clase campesina. Al
respecto, Enrique Semo a escrito que:
La primera corporación feudal en América Latina en el siglo XIX
era la iglesia, no solamente detentaba las propiedades rurales, el
capital de préstamo, las propiedades urbanas en gran cantidad,
sino que utilizan todas estas propiedades en función de una tarea
ideológica que ella cumple dentro de la sociedad14.
Aparte de la aristocracia civil gobernante –denominado “los científicos”– y el aparato militar que lo respaldaban.
Al respecto citemos al peruano y ex aprista, Esteban Pavletich, en
su pormenorizado libro, publicado en 1932, El mensaje de México:
El latifundismo mexicano, no solamente había estrangulado a los
pueblos y comunidades, expropiando, empobreciendo y envileciendo a
millones de hombres, sino que se mostraba incompetente para llenar
siquiera las más apremiantes urgencias del consumo interior15.
Finalmente, el concepto de otro estudioso de la Revolución Mexicana, Arnaldo Córdova:
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
88
La ideología oficial del porfirismo, por supuesto, expresaba sin
medios términos la decisión del régimen oligárquico de promover y proteger la concentración de la riqueza en unas cuantas
manos...16.
2. El Partido Nacional Antirreeleccionista
En 1910, se convocan a elecciones presidenciales para renovar el cargo
de presidente de la Republica Federal mexicana, después de casi 33 años
de vigencia exclusiva porfiriana. Se formaron varios partidos políticos
de oposición, como el Partido Democrático.
El más importante fue el Partido Nacional Antirreeleccionista, que
el 15 de abril de ese mismo año, designó como candidato presidencial
al liberal, de condición agricultor, cuya familia eran terratenientes y con
poder económico, Francisco Ignacio Madero González, joven de 37 años,
nacido el 30 de octubre de 1873, en Coahuila, municipio Porras de la
Fuente, educado en Francia y EE.UU. en comercio y agricultura.
Él iba a competir con el trajinado general Porfirio Díaz, denominado
como “El Presidente de Hierro”, que postulaba a la novena reelección, con
su propio partido denominado Nacional Porfirista. Dos años antes, en una
célebre entrevista periodística a un corresponsal norteamericano, James
Creelman, había anunciado su pase al retiro y dedicarse a la vida privada,
apenas termine su gestión presidencial en 1910, argumentando que México
estaba en condiciones de afrontar un verdadero proceso electoral democrático, sin peligro de producirse revoluciones armadas. Sin embargo, parece
que sectores gamonalistas, ligados a emporios comerciales externos que
detentaban el poder, lo convencieron de una nueva reelección.
Por su parte, ya en plena campaña, Francisco I. Madero, se dirigía
a las masas diciendo:
Del gobierno no depende aumentaros el salario ni disminuir las
horas de trabajo, y nosotros que encarnamos vuestras aspiraciones, no venimos a ofreceros tal cosa, porque no es eso lo que
vosotros deseáis; vosotros deseáis libertad, deseáis que se respete
La influencia de la Revolución Mexicana...
89
vuestros derechos…vosotros no queréis pan, queréis únicamente
libertad, porque la libertad os servirá para conquistar el pan...
Los que piden pan son hombres que no saben luchar por la vida,
que no tienen energía suficiente para ganarlo, que esta atenidos
a un mendrugo que les dé el gobierno17.
Pese a todo, Madero, fue acogido con entusiasmo por los campesinos
mexicanos y su candidatura lograba consensos en las masas ávidas de
tener tierra para su cultivo. Donde quiera que se presentara y generaba
una corriente de intensa oposición al porfirismo.
Intuyendo el general Porfirio Díaz –prácticamente anciano, sin la
energía necesaria y al borde de los setenta y tres años–, del gran peligro
que corría su gobierno y clase dominante a la que defendía, decide encarcelar a Madero en la ciudad San Luis de Potosí, donde éste se entera
que el fraude electoral se ha consumado una vez más. Desde su encierro
el caudillo, Madero redactó “El Plan de San Luis”, convocando al pueblo
a tomar las armas y derrocar al gobierno ilegitimo de Porfirio Díaz.
Citemos algunos párrafos del Plan, insertados en el libro citado de
Pavletich:
Abusando de la Ley de terrenos baldíos, numerosos pequeños
propietarios en su mayoría indígenas, han sido despojados de sus
terrenos, por acuerdos de la Secretaria de Fomento o por fallos de
los tribunales de la República, siendo de toda justicia, restituir a
sus antiguos poseedores los terrenos de que se les despojó de un
modo tan arbitrario, se declaran sujetos a revisión tales disposiciones y fallos y se les exigirá a los que adquirieron de un modo
tan inmoral o a sus herederos, que los restituyan a sus primitivos
propietarios, a quienes pagaran también una indemnización por
los perjuicios sufridos18.
La Revolución Mexicana
en tres etapas
¿Qué tiempo o etapas dura el proceso de la revolución?
Indudablemente, que hay bastante polémica.
Para algunos estudiosos, solo son tres momentos, desde 1910 hasta
la promulgación de la Constitución de Querétaro en 1917; para otros, se
extiende hasta 1920, con el triunfo electoral del general Álvaro Obregón,
como sostiene, Adolfo Gilly, intelectual argentino, radicado en México,
“la revolución se desarrolla en siete etapas”, coincidiendo con otro estudioso de la Revolución Mexicana, Enrique Semo.
Vamos a intentar homogeneizar su derrotero, dejando indicado que
años antes hubo continuos reclamos y movimientos insurgentes contra
el porfiriato.
Pero todos están de acuerdo que la primera etapa de la gloriosa
revolución mexicana, comienza en el estado de Chihuahua, el 20 de
noviembre de 1910, y es conocido como Periodo de Romanticismo
Democrático, caracterizado por “La lucha por conseguir los derechos
electorales suprimidos brutalmente por la larga dictadura porfiriana”19.
El lema de combate era: “Sufragio Efectivo y no Reelección”.
También reclamaba por la libertad de culto y libertad de prensa.
Esta primera etapa concluye el 25 de mayo de 1911, con la firma
de los tratados de la ciudad de Juárez, en la que se pactó la renuncia del
general Porfirio Díaz, quien capituló y partió a Europa en el barco alemán
“Ipiranga”. Fallece en 1915, a los 82 años de edad.
La influencia de la Revolución Mexicana...
91
En un artículo, escrito desde Berlín en 1924, Haya de la Torre, se refiere
a la figura del caudillo-dictador mexicano en los siguientes términos:
Porfirio Díaz no se atrevió a glorificar a Cortés, porque el pueblo mexicano tiene muy arraigada el amor a su raza indígena y
el odio a sus verdugos que vinieron de España. Pero si hubiera
podido, Díaz, que tuvo la fiebre de levantar palacios y pavimentar calles y erigir monumentos –característica de una clase de
tiranos, según Bunge–, habría elevado una estatua magnifica
a Cortés, que, según las crónicas fue más culto y clemente que
Pizarro…Y no se olvide que Díaz era medio indio, y en una época,
indudablemente gloriosa de su vida, cuando la guerra contra los
franceses, represento la defensa de su raza20.
En este periodo que dura apenas seis meses de lucha armada, los
revolucionarios no alcanzaron mayor cohesión. Francisco I. Madero
no logró constituir un verdadero ejército, sumó masas de combatientes
contra el régimen opresor de Díaz, pero sin identidad con él, que a la
postre le sería fatal –como vamos a ver más adelante–, además, era
enemigo de derramar sangre. Generoso y optimista, pactó y aceptó que
el ministro porfirista de Relaciones Exteriores, Francisco León de la
Barra, asumiera la Presidencia interina para pacificar el país y convocar
a elecciones generales.
El 7 de junio, Madero, ingresó apoteósicamente a la ciudad de
México. Las elecciones se realizaron el 15 de octubre de 1911, siendo
el triunfador, Francisco I. Madero, por mayoría abrumadora, con el 99
% de los votos a favor.
Aunque debe indicarse que el triunfo electoral expresaba también
el apoyo del imperialismo yanqui, que a posterior le va a traer funestas
consecuencias.
El 7 de noviembre del mismo año, se proclama presidente Constitucional y asume la jefatura del Estado mexicano. Cabe indicar que
la prensa jugó un rol importante y con el nuevo Presidente se mantuvo
en completa libertad, a diferencia del “porfiriato” donde la mordaza era
función gubernamental.
92
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
1. Emiliano Zapata y el Plan de Ayala
En esta primera etapa de la revolución, aparece la figura legendaria de
Emiliano Zapata –Haya lo llamó “El Adelantado del Comunismo Agrario Mexicano”–, luchador revolucionario de origen campesino, valiente
defensor de los indios del sur, “El Espartaco de México”, a decir de
Mariátegui21, se unió en 1910 a la revolución Maderista que derroco al
general Díaz, reclamando como lo prometía el Plan de San Luis, que las
tierras serian reintegrados a los campesinos para trabajarlos. Uno de
sus más famosos colaboradores o lugarteniente fue el “general” García
Aragón, y sus hombres se denominaban “generales” porque habían combatido en el campo contra Porfirio Díaz, indudablemente, que no eran
un ejército profesional, sino hombres de campo, que querían justicia,
cogieron armas y estaban ligados al agro.
Sin embargo, al comprobar que el presidente Madero, en el ejercicio
gubernamental, solo remozaba a los funcionarios porfiristas, copado por
elementos burgueses, ávidos de poder, realizaba tibias reformas en el orden
político, intrascendentes, como elegir un vicepresidente de la República,
debilitaba la acción revolucionaria y se entregaba a las clases feudales y
al imperialismo yanqui, incumpliendo el programa agrarista. Emiliano
Zapata, tomó nuevamente las armas –se había negado entregar las armas,
desacatando la orden de Madero, intuyendo, probablemente, que podía ser
traicionado– y lanzó el Plan de Ayala, cuyo autor fue el maestro de escuela y
gran revolucionario, Otilio Montaño, iniciando el segundo periodo o etapa
de la Revolución Mexicana –desde noviembre de 1911 hasta febrero de
1913–, con el golpe de Estado del general Victoriano Huerta y el asesinato
de Francisco Madero. Su caracterización de esta etapa, es más bien por el
alzamiento de las masas campesinas contra la clase que gobierna, ya no
solamente por derechos electorales. Sus lemas fueron: ¡Abajo haciendas,
viva pueblos!, y otros como: ¡Qué ley ni que ley, la tierra es para quien
la trabaja!; ¡Tierra y libertad!; ¡Tierra libre para todos!
El Plan de Ayala –sustitutorio del Plan de San Luis, conteniendo
el programa de la revolución–, en realidad fue firmado en la Villa de
Ayala, por una junta de jefes revolucionarios del sur convocados por
Emiliano Zapata, el 25 de noviembre de 1911. Previamente, en dicha
La influencia de la Revolución Mexicana...
93
reunión, Francisco Madero, fue desconocido como presidente mexicano,
acusado de debilidad, ineptitud e incapaz de realizar y cumplir con los
postulados agraristas de la revolución. En una parte del documento reza:
“Somos partidarios de los principios y no de los hombres”, marcando
diferencia sobre la individualidad. “La tierra para quien la trabaja con
sus manos”. Los analistas y estudiosos de la revolución se han fijado, de
modo preferencial, en el punto 5 del Plan, que configuraría la verdadera
propuesta de los agraristas zapatistas, por lo que debemos transcribirlo
y que a la letra dice:
En virtud de que la inmensa mayoría de los pueblos y ciudadano
mexicanos, no son dueños ni de la tierra que pisan, y sin poder mejorar en nada su condición social, ni poder dedicarse a la industria
y a la ganadería, por estar monopolizada en unas cuantas manos,
las tierra, montes y aguas, por esa causa se expropiarán, previa
indemnización, la tercera parte de esos monopolios a los poderosos propietarios de ellas, a fin de que los pueblos y ciudadanos de
México, obtengan ejidos, colonias, feudos legales para pueblos o
campos de sembradíos o de labor, y se mejore en todo y para todo
la falta de prosperidad para los mexicanos.
Es la etapa del violento empuje social de las masas campesinas, en
un movimiento de franca reivindicación económica y eminentemente
agrarista.
El presidente Madero, a fin de controlar el alzamiento campesino,
envió tropas federales al mando del feroz general, Juvencio Robles, para
combatir a Emiliano Zapata y sus agraristas, denominándolo “bandido
agrarista”, a su antiguo aliado rebelde, que conjuntamente con sus huestes, habianse apropiado y parcelado haciendas en el estado de Morelos,
hacienda donde había nacido el célebre general, también llamado el
“Tigre de Morelos” y se proyectaba por todo México al grito de: Tierra
sin capataces y sin amos.
El líder agrario, Emiliano Zapata, cuando llegaba a las haciendas,
fusilaba a los hacendados y repartía la tierra a los campesinos. Naturalmente que no conocía –era analfabeto–, que en el Plan de Ayala, figuraba
94
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
la “expropiación, previa, indemnización y solo de la tercera parte de las
tierras encerradas en las vastas haciendas”, por eso que Madero, férreo
defensor de la propiedad latifundista, enfilo sus armas contra el líder
campesino y general de la revolución, que había desbordado los límites
de la ley que amparaba a los latifundistas mexicanos.
El presidente Francisco I. Madero había confiado como comandante
militar de la ciudad de México al general Victoriano Huerta (hombre de
68 años de edad perteneciente al ejercito de Porfirio Díaz, de carácter
brutal y alcohólico, pero experimentado en revueltas) que en 1913,
como era de suponer, lo traiciona y dispuso el asesinato de Madero y su
vicepresidente, usurpando la presidencia de la republica, con el apoyo
de negociantes petroleros británicos –desde el 19 de febrero de 1913–,
sin conseguir poner autoridad y más bien ensangrentando más a su País,
intentó restituir la dictadura y no tuvo escrúpulos para aliarse con la propia
iglesia católica, que estaba dolida por la expropiación de sus tierras.
El juicio final sobre el presidente Francisco I. Madero, lo califica
como patriota y sacrificado por la Revolución, “El Presidente Mártir” que
quiso que los campesinos pobres tuvieran los mismos derechos políticos
que los hacendados, como una aspiración utópica que no pudo cumplir.
Para el escritor William C. Townsend:
Madero fue un apóstol de la democracia y ofreció este sistema
como una panacea para los males de México. Desgraciadamente
formó un gabinete con elementos del viejo régimen porfirista, en
coalición temporal con los reformadores que les había seguido y
dirigió con mano poco firme…cuatro levantamientos estallaron,
durante su Presidencia, su caída era inevitable22.
Su cruel asesinato, cuando aún no cumplía los 40 años de edad,
horrorizó a los mexicanos, era la etapa cruenta y desgarrada de la revolución, donde la ambición que empuñaba el fusil, no reparaba ni perdonaba
personajes.
Venustiano Carranza, hombre de carácter fuerte, que había sido
gobernador de Coahuila y senador durante el gobierno del general Porfirio Díaz, también con experiencia política, a pesar de no ser soldado
La influencia de la Revolución Mexicana...
95
de formación, se levanta en armas. Anteriormente había participado
apoyando la revolución antireleccionista de Francisco Madero, pero
esta vez, encontró la oportunidad para desarrollar su propio proyecto
político, pero cometió un grave error, se alió con el imperialismo yanqui,
con el apoyo del presidente norteamericano Wilson, que le suministro
armas y tropas, encabeza la resistencia armada, contra el feroz dictador
Victoriano Huerta, dando origen a lo que él llamo la Revolución Constitucionalista. Formó su Partido Constitucional, anunciando El Plan de
Guadalupe, el 26 de marzo de 1913, en la hacienda de Guadalupe y
denomino a su ejército como “Los Constitucionalistas” teniendo como
general de campo al legendario revolucionario, Pablo González Garza,
iniciándose la última etapa de la Revolución Mexicana, caracterizada
como: La acción conjunta de las masas de la ciudad y el campo.
La lucha se vuelve cruenta, los campesinos, los obreros y clases
medias empobrecidas se juntan en la contienda, Francisco Villa, Emiliano Zapata y Álvaro Obregón, joven ranchero de 33 años de edad, son
los principales jefes revolucionarios. Las mujeres, tuvieron un lugar
preponderante, lucharon con valor y coraje similar a los varones, “las
soldaderas”, mujeres-soldados, acompañaban por millares a sus hombres,
incluso con sus hijos, cargados en sus espaldas, muchas fueron fusiladas,
incluyendo a niños. Para Gilly, solo es un tercer momento, desde marzo
de 1913, con el lanzamiento del Plan de Guadalupe, hasta la batalla de
Zacatecas en junio de 191423.
2. El bandolero Villa y sus dorados
Francisco “Pancho” Villa, a diferencia de Emiliano Zapata, era forajido y
ladrón de ganado –inicialmente se unió a Madero para derrocar a Porfirio
Díaz– en el norte con su ejército “División del Norte” obtiene rotundos
triunfos en Torreón –la ciudad de Juárez y Tierra Blanca–, era violento
hasta cruel, pero su don de mando era excepcional. Sus acompañantes
recibieron el mote de “dorados”.
Zapata, reorganizó sus fuerzas formando La Junta Revolucionaria
del Centro y Sur de la República, consolidando su ejército, integrados
96
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
principalmente por campesinos de las haciendas que huían y buscaban
su liberación, luchando por disolver los latifundios y repartir la tierra
entre aquellos que las trabajen, eran analfabetos en su mayoría, pero
tenían una maravillosa intuición y un sentido de la justicia verdaderamente admirable, debiendo precisarse como limitante, que los “zapatitas”
no cuestionaron el poder del Estado y solo luchaban por reivindicar a
los campesinos, dotándolos de la tierra que trabajaban para los ricos
hacendados. Es cierto, que se negaron a entregar las armas y a disolver
el ejército, como lo pedía Madero, mientras no se repartiera la tierra, y
son los que prolongan la revolución, que se va a debilitar, con el asesinato premeditado y a mansalva del verdadero general de la Revolución,
Emiliano Zapata.
Haya de la Torre, cuando el 10 de abril de 1924 visitó la tumba de
Emiliano Zapata, acompañando a los campesinos agraristas, escribiría
como homenaje:
El campesino es lo más noble del país, limpio de cuerpo y alma, el
hombre de campo es el más valiente soldado de la revolución24.
En junio de 1914, Francisco Villa obtiene la victoria definitiva en
Zacatecas, logrando que renuncie Victoriano Huerta, y Álvaro Obregón
toma el control de la ciudad de México.
3. Venustiano Carranza (1859-1920) y su gobierno reformista
El 15 de julio de 1914, Victoriano Huerta, se exilia a Europa y fallece
dos años después, a los 71 años de edad.
Venustiano Carranza, asume el poder Ejecutivo, sin embargo, en
la localidad de Aguas Calientes, en octubre del mismo año –para Gilly,
es la cuarta etapa, que dura hasta diciembre de 1914, en que el ejercito
campesino ocupa México– se realiza una Convención Militar, eligiendo
como presidente provisional al general Eulalio Gutiérrez, pidiéndose la
renuncia de Carranza, la mayoría de delegados de la Convención eran
sus contrarios. A pesar que en acto desesperado, Carranza, ofrece renun-
La influencia de la Revolución Mexicana...
97
ciar a la presidencia “ a fin de avanzar en la organización de un nuevo
gobierno que realizara en definitiva las reformas económicas y políticas
que demandaban el pueblo mexicano”, puso como condición que Zapata
y Villa, también renunciaran a sus mandos militares y en todo caso deberían ocupar cualquier puesto público; ambos caudillos rechazaron la
propuesta, por lo que Carranza, tiene que abandonar la ciudad de México,
con el apoyo militar de Obregón, trasladándose a Veracruz. La lucha se
vuelve feroz y las acciones revolucionarias dejan bajas y muertos se
dan en ambos lados. En las acciones armadas se unen las tropas de Villa
y Zapata. Inclusive, interviene el general norteamericano, Pershing,
en apoyo a Obregón y Carranza, con tropas bien pertrechadas, trata de
vencer al general del pueblo, Francisco “Pancho” Villa, sin lograrlo.
En abril de 1915, Obregón toma la ciudad de pueblo México y derrota a Pancho Villa en Celaya, obligando a Eulalio Gutiérrez abandonar
la Ciudad de México.
La Convención de Aguas Calientes es disuelta, el gobierno de
Venustiano Carranza se fortalece, triunfan sus huestes y decreta la
Reforma Agraria, firma un pacto con los sindicatos y acuerda defender
sus derechos, incluso, les promete recuperar las riquezas en manos de
compañías extranjeras, enfrentándose a las transnacionales norteamericanas, sus aliados iniciales, que a la postre, le significaría la muerte y
convoca a un Congreso Constituyente –Quinta etapa, según el esquema
de Gilly– a realizarse en la ciudad de Querétaro que debía formula la
nueva Constitución, recogiendo las aspiraciones proclamadas en los
planes iniciales de la gesta revolucionaria.
4. La Constitución de Querétaro (5 de febrero 1917)
El Congreso sesionó durante dos meses, desde el 1º de diciembre de 1916
al 31 de enero de 1917, en la ceremonia de clausura, se firmó la Carta
Magna, que fue promulgada el 5 de febrero de ese año y el 26 de abril,
Venustiano Carranza fue declarado Presidente Constitucional.
De inspiración nacionalista y profundamente social, recoge las
principales propuestas sociales de la revolución, fortalece el régimen
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
98
federalista, como estructura de gobierno, es anticlerical, instituye la
jornada laboral de las ocho horas, el salario mínimo, el arbitraje en los
conflictos laborales y abolió el peonaje, limitó el trabajo de la mujeres
y niños, entre otros.
Citemos solo algunos artículos:
En su Artículo 1º se estableció el otorgamiento de garantías o
derechos individuales a toda clase de personas, sin discriminación de
ninguna índole.
Se prohibió la esclavitud, según reza en su Artículo 2º.
El Artículo 3º se refiere a la enseñanza, gratuita en las escuelas
oficiales como obligación de Estado. Contiene además, las garantías
individuales, derechos fundamentales de los obreros y campesinos, el
laicismo en la enseñanza y la propiedad de los recursos naturales en
manos del Estado.
La libertad de trabajo fue consagrada en el Artículo 4º.
“El Artículo 27º precisa que comprende como riquezas naturales
a la tierras mismas sobre la cual establece una legislación básica que
no tiene ninguna constitución latinoamericana, orientado a poner fin al
feudalismo con su expresión latifundista y repartir las tierras a quienes
las trabajan, propiciando una democrática y justa distribución de las
mismas.
La norma constitucional legisla sobre los minerales y en particular el petróleo, los cuales pueden ser entregados a concesión solo a los
mexicanos y a los nacionalizados en los casos en que las concesiones
sean entregadas a particulares”25.
El Artículo 123º reglamenta sobre el trabajo y establece la jornada
de 8 horas, la protección de la mujer, así como la prohibición del trabajo
de niños menores de 12 años. Sobre el salario mínimo especificó que será
el que se considere suficiente, para satisfacer las necesidades de la vida
del obrero, su educación, sus placeres honestos, considerándolo como
jefe de familia”26.
Esta Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, es tan importante para Víctor Raúl Haya de la Torre, que los artículos Nº 27 y 123,
La influencia de la Revolución Mexicana...
99
los incluyó como anexo final en su libro El antiimperialismo y el Apra
que escribió en 1928 en México.
5. Final de “La revolución social o democrático-burgesa”
El 10 de abril de 1919, siendo presidente Venustiano Carranza, muere
a la edad de 36 años el legendario Emiliano Zapata, asesinado cobardemente, víctima de una emboscada en la hacienda Chinameca, preparado
por los “carrancistas”, culminando así la vida del campesino indomable
que nunca claudicó ni se doblegó, combatiendo por los explotados y
oprimidos.
Es la figura revolucionaria más importante, como escribió Haya de
la Torre, poco conocido en América, pero amado en México.
Sin perder el didáctico esquema de Gilly, la penúltima etapa de la
revolución, seria desde la convocatoria al Congreso de Querétaro hasta
el asesinato de Zapata, en abril de 1919.
El 24 de abril de 1920, los generales Álvaro Obregón y Plutarco
Elías Calles se rebelan contra el gobierno de Venustiano Carranza, que
tiene que abandonar la ciudad de México para trasladarse a Veracruz y
reestablecer su gobierno, cediendo ante los hacendados, la aristocracia
militar, el clero y la iglesia, alejándose de las reivindicaciones campesinas
y más bien convirtiéndose en dictador. Posteriormente, en Tlaxcalantongo
–pueblo sobre el camino– ese mismo año, es asesinado a sangre fría, en la
sierra del Estado de Puebla, donde intentaba refugiarse. Culminando así
la vida de un caudillo, a la edad de 59 años, que desde joven se enroló a
los ejércitos revolucionarios, motivado por las justas luchas campesinas,
pero fue doblegado por el poder de los latifundistas, el militarismo ávido
de poder, al principio aliado del imperialismo yanqui al que luego se les
rebeló. Cuando intentó nacionalizar las tierras y minas, fue combatido
duramente, también, por la iglesia, que se había apropiado de tierras en
cantidades exorbitantes.
Sin embargo, para la historia de México, Venustiano Carranza,
llamado “el varón de cuatro ciénegas”, era un hombre culto y sereno,
según sus biógrafos como Leticia Barragán López –ver la Revolución
100
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Mexicana– y Rocío Helena Homue Medina, pero a la vez enérgico, celoso de su autoridad y hasta inflexible y en ocasiones obstinado. Fue el
presidente que firmó la Constitución de Querétaro, desde esa fecha, la más
importante de Latinoamérica, incluso, desarrollo una prédica de rechazo
a la intromisión extranjera en su país y a la convocatoria unionista con
los países latinoamericanos, que se conoce como la Doctrina Carranza.
Adolfo de la Huerta, ocupa interinamente y por breve tiempo la
presidencia, solo seis meses, que era el tiempo que le faltó a Carranza
antes de ser asesinado.
Francisco Villa se retira a la vida privada, gracias al regalo de una
hacienda y es asesinado en Parral en 1923.
Álvaro Obregón, convertido en el más popular de los generales de
la revolución, gobierna México, al ser elegido en elecciones generales
de noviembre de 1920, asume la jefatura del Estado Federal Mexicano,
desde el 1º de diciembre de 1920 –aquí termino la última etapa de la revolución (abril-diciembre de 1920)– hasta 1924. Su gobierno se caracterizó
por el empeño que le puso al reparto de tierras, recibiendo el apoyo de
los campesinos; reorganizo el ejército, dio vida al movimiento obrero y
combatió duramente al analfabetismo, como el mayor de sus logros.
El 20 de noviembre de 1923, arribó a México el joven estudiante,
Víctor Raúl Haya de la Torre, desterrado de su patria, e invitado por el
maestro José Vasconcelos, ministro de educación del gobierno mexicano.
En 1924, el general de la revolución, Plutarco Elías Calles, maestro
de escuela en su juventud, es electo presidente cuando contaba con 47
años de edad, había nacido en 1877, y gobernaría hasta 1928 bajo la influencia del Plan de Agua Prieta. A diferencia de sus contemporáneos, se
convirtió en un verdadero patriarca y consejero de la Republica Federal
de México, murió en 1945 a los 68 años de edad.
A José Vasconcelos, ¡gracias a
quien puedo trabajar!
La estancia del joven Haya de la Torre en tierra mexicana es entre
noviembre de 1923 y junio de 1924, antes de partir a EE.UU, rumbo a
Rusia. En ese momento de su arribo, era presidente de México, Álvaro
Obregón, ranchero, nacido en el estado de Sonora, que desde su juventud
se enroló en los ejércitos revolucionarios, primero con Madero luego con
Carranza y se volvió contra este último cuando comprobó la dictadura
y tiranía que quiso imponer.
Durante su gobierno, Obregón hizo notable labor, especialmente, en
el campo educativo. Solicitó al maestro José Vasconcelos su colaboración
en el Ministerio de Educación. El estudioso Cossío Villegas en su libro
La crisis de México, al referirse a la labor educativa y trascendencia del
maestro de la juventud indoamericana, escribe:
José Vasconcelos personificaba en 1921 las aspiraciones educativas
de la revolución como ningún hombre llegó a encarar, digamos la
reforma agraria o el movimiento obrero, era un intelectual, hombre
de libros y de perspectivas inteligentes27.
Sobre la relación entre el joven Haya de la Torre y Vasconcelos,
vamos a recurrir a tres artículos escritos por el fundador del Apra,
treinta años después, en el diario El Tiempo de Bogotá, luego del largo
asilo que padeció en la embajada colombiana de su propia patria y que
102
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
han permanecidos casi inéditos, (no fueron publicados en las Obras
Completas de 1977, si no once años después, en 1988, en el libro Víctor
Raúl en el Tiempo de Luis Alva Castro. Los textos son: “Reencuentro
con México”, fechado el 21 de agosto de 1954; “Reencuentro con
Vasconcelos” del 5 de setiembre de 1954 y “Cuentas con el Pasado”
escrito el 18 de marzo de 1955.
A poco de la llegada de Haya de la Torre a México, el secretario
privado de Vasconcelos, Yuco del Río renunció. El clima de violencia era
insoportable, Adolfo de la Huerta, se levantó en armas contra el gobierno de Obregón, ensangrentando aun mas al pueblo mexicano, optando
mucha gente por salir del país y ponerse a buen recaudo, es entonces,
que se produce la vacante del secretariado y el ministro no vio mejor
candidato que al joven Haya de la Torre para cubrir el puesto.
El propio Víctor Raúl, lo recuerda:
Fui a la sazón secretario de Vasconcelos, y tan singular coyuntura
me unió muy estrechamente a una de las obras creadoras de gobierno más profundas y bellas que se han realizado en Indoamérica, y
a la figura, sin duda, más insigne que en el campo intelectual dio
la revolución mexicana.
Esta entrañable relaciona ahondó con mi respetuosa amistad, mi
lealtad admirativa por el estadista y por el hombre. Pues Vasconcelos –estadista y filósofo que no político– me atrajo por su fuerte
sentido humano, por su honestidad intachable, por su talento fulgurante y por su ancha ternura viril28.
Cabe agregar que Haya de la Torre, tuvo como compañero de labores en la misma oficina –la Secretaría de Educación o Ministerio de
Educación Pública, edificio ubicado en la calle Argentina– a José Ángel
Ceniceros, que en 1954, fue Ministro del gobierno mexicano. También
compartió labores con la poetiza chilena, Gabriela Mistral, (su verdadero
nombre era Lucila Godoy Alcayaga) que en 1945 sería galardonada con
el Premio Nobel de Literatura. Cuando llegó la poetiza a México tenía
34 años de edad e hizo gran amistad con el joven Víctor Raúl Haya de
La influencia de la Revolución Mexicana...
103
la Torre, incluso, se asegura que entre ellos surgió un romance. Otros
amigos fueron Carlos Pellicer, Roberto Montenegro y otros artistas, escultores y pintores, como Diego Rivera, José Clemente Orozco, David
Alfaro Siqueiros –la triada máxima del muralismo mexicano–, Revueltas
y otros colaboradores del Ministro Vasconcelos, que por esa fecha tenía
42 años de edad y era considerado maestro de la juventud, y su relación
con los estudiantes peruanos, sobre todo trujillanos, era muy estrecha,
incluso, algunos años antes estuvo deportado en el Perú.
Unos años antes, el 13 de febrero de 1924, Vasconcelos, escribió
un largo mensaje a los estudiantes trujillanos, que se habían dirigido a
él, en nombre de los estudiantes peruanos, allí recordaba que:
No puedo olvidar tampoco lo que debo personalmente al Perú en
los días en que era libre y yo arribe allá perseguido sin más titulo
que el de ser un mexicano que había sido perseguido por todos los
dictadores de su patria… Obras de verdadera importancia social
no puede ejecutarla un tirano. Un tirano es capaz de abrir avenidas
para ponerle su nombre, pero las empresas útiles y silenciosas de
la civilización, solo lo realizan los pueblos en masa, no son producto de un hombre, sino de una generación que ha podido vivir
laboriosa y libre,… Pero en México, la revolución puso al pelado,
al hombre de campo, al humilde en condiciones de azotar el rostro
del hacendado (gamonal) y de dictarle la ley…29.
Esta carta pública fue citada por Haya de la Torre en un texto
denominado “Mensaje de Haya de la Torre a los estudiantes cubanos”,
fechado en México, abril de 1924, y que, curiosamente, no aparece en
la compilación de su libro Por la emancipación de América Latina,
publicada en 1927, en Buenos Aires, Argentina, por la editorial Gleizer, que reúne sus escritos, discursos, cartas y mensajes, desde 1923
hasta 1927, gracias a la diligencia de Oscar Herrera, Eudocio Ravines,
Enrique Cornejo Koster, Luis F. Heysen, Manuel Seoane y Francisco
Acero, todos miembros del comité aprista de Buenos Aires y con la
ayuda de Gabriel del Mazo, líder de la Reforma Universitaria argentina
y amigo personal del trujillano. Tampoco fue incluida en sus Obras
104
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Completas de 1977 y de 1984, publicadas por el editor lambayecano
Juan Mejía Baca. No conocemos otra publicación de Haya de la Torre
con el texto citado.
Recién en el tomo I de Haya de la Torre, peregrino de la unidad
continental publicado por Luis Alva Castro entre los años 1985-1990
(no podemos precisar la fecha exacta, porque el libro no registra fecha
de edición), a través del Fondo Editorial “Víctor Raúl Haya de la Torre”, Lima, Perú; allí se da a conocer este texto que originalmente fue
publicada en mayo de 1924, en la revista Juventud órgano de difusión
de los estudiantes renovadores de la Universidad de la Habana, fundada
en 1923, por Julio Antonio Mella, presidente de la Federación de Estudiantes cubanos y amigo y “camarada” del desterrado Haya de la Torre,
durante su estancia en Cuba, citémoslo:
La solidaridad con nosotros los estudiantes del Perú, revelada
magníficamente, una vez más con motivo de la carta admirable del
maestro Vasconcelos –invocación que hallará eco en todo corazón
bien puesto en nuestra América–, me enorgullece y me alegra, y me
obliga a sentirme más que nunca, hermano de ustedes…30.
José Vasconcelos renunció a la Secretaría de Educación es en junio
de 1924, apartándose del gobierno de Álvaro Obregón. Esta renuncia
fue al mismo tiempo que la de su secretario, Víctor Raúl Haya de la
Torre. Citemos la fuente indicada, aunque sea larga la cita, pero es
necesaria:
Una buena tarde en que casi delante de mis ojos vi caer victimado
a tiros al senador delahuertista Fiel Jurado –cuyo fresco cadáver
había contemplado estupefacto en la avenida– llegue con paso
firma a la mesa de trabajo de Vasconcelos y le dije sin más, que
me marchaba, que dejaba el buen empleo y su honrosa compañía,
porque no podía seguir sirviendo a un gobierno que en mi sentir
autorizaba con la impunidad tamañas atrocidades. Vasconcelos,
me escuchó. Siguió mi relato con los ojos brillantes y fijos en los
míos. Cuando hube terminado se puso de pie, vino hacia mí y me
La influencia de la Revolución Mexicana...
105
dijo secamente, como quien reta –pues el que se va soy yo. O nos
vamos juntos. Yo le doy la razón, pero tampoco puedo servir a un
gobierno que hace matar a la gente en las calles– y allí redactó su
célebre renuncia, yo modestamente escribí la mía y en ella le tribute
el irrestricto homenaje de mi devoción personal31.
José Vasconcelos era un intelectual de primer nivel, incluso, por
los años de 1913, ya había fundado la Universidad Popular Mexicana,
junto a Pedro Henríquez Ureña, Antonio Caso y Alfonso Reyes. En 1925,
publicó su famosa obra La raza cósmica. Cabe agregar que, desde su
juventud, a los 28 años de edad, fue uno de los grandes protagonistas de
la Revolución Mexicana, se unió a Madero para luchar contra Porfirio
Díaz y se le conoció como uno de los siete sabios mexicanos. Falleció
en 1959, los 71 años de edad.
En 1955, cuando Haya de la Torre, salió de su asilo en la embajada
colombiana en el Perú y llegó a México, lo primero que hizo, fue visitar
a su antiguo maestro, y el reencuentro fortaleció su amistad, cariño y
agradecimiento hacia el hombre que le tendió la mano, en una etapa muy
difícil para el joven desterrado y así lo recordaría siempre.
Pero, volviendo al tema sobre la estancia del joven Haya de la
Torre en tierras mexicanas, como en el resto de lugares donde visitaba,
cumplía a diario una rutina de intensas actividades académicas, disertaba, visitaba gremios estudiantiles, obreros, campesinos, frecuentaba
amistades con líderes y dirigentes políticos, círculos culturales, estudiaba su realidad política, económica, social y cultural, también escribía
intensamente para diversos medios periodísticos del continente, para
subvencionar sus viajes, además de las cartas personales que cursaba
a sus numerosos amigos. Debiendo agregar que mucho de este material aun se encuentra inédito y para conocer su pensamiento íntegro,
completo, es necesario conocerlo.
Revisando su bibliografía, para acotar las actividades que cumplió, verificamos que en los, aproximadamente ocho meses que vivió
en el barrio residencial de San Ángel, ex hacienda, al sur de la ciudad
de México, en esta primera visita, escribió siete artículos difundidos en
varias publicaciones de América Latina como:
106
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
“El primer mensaje del destierro a la juventud del Perú”, noviembre
de 1923, en homenaje al tercer aniversario de la fundación de la universidad popular.
“La Unidad de América Latina es un imperativo revolucionario del
más puro carácter económico”, diciembre de 1923. La revista argentina
Córdova, lo publica el 20 de febrero de 1924. La lectura del texto, nos
confirma la maduración visionaria del problema imperialista de Estados
Unidos del Norte sobre América Latina, que desde Perú, aun no podía
precisarse en toda su dimensión, como sí en México, por eso el joven
Haya escribe:
Debo declarar también que la conciencia del peligro imperialista
norteamericano es en mi nueva. En 1917 ingrese a la Universidad
de Lima y aunque la época era la mas impropicia para apreciar
el sentido conquistador del gobierno de los Estado Unidos… la
realidad dolorosa del avance imperialista la percibí más tarde…
y la he comprendido en toda su amenazadora magnitud al llegar
por imperativos del destierro, a Panamá, Cuba y México…. el
imperialismo yanqui es de recia médula capitalista… porque es la
juventud y solo la juventud que puede escuchar el llamamiento y
acometer la obra de destruir fronteras, desintoxicar de patriotismo
hostil a los pueblos y destruir la explotación erigida peligrosamente en nuestra América, como el mejor campo para los avances
del Imperialismo. Pero esto no lo harán jamás la diplomacia ni
los gobiernos actuales32.
Su “Mensaje a la Universidad Popular ‘José Martí, la Habana’”,
en febrero de 1924, agradeciendo a la docencia de esta Universidad
por su apoyo a los estudiantes dirigentes de la revista Claridad del
Perú, vejados por el gobierno de Augusto Bernardino Leguía y en un
acápite escribe:
Es necesario que obreros y estudiantes de todos los pueblos de
Indoamérica nos unamos, para lavar manchas, castigar culpables,
defender la justicia, salvarnos del barbarismo capitalista yanqui,
La influencia de la Revolución Mexicana...
107
que, como la Alemania de otros días, tiene la ingenuidad de creerse,
civilizador y dueño del mundo por derecho divino33.
En febrero de 1924, Víctor Raúl Haya de la Torre escribe un mensaje a los estudiantes peruanos, “Carta al grupo redactor de la Revista
Claridad del Perú”, que viene a ser premonitorio de la conducta de un
revolucionario, leamos un párrafo:
El pueblo no debe olvidar que a la sombra de nuestras banderas
de cruzada no hay presupuestos, ni diputaciones, ni negociaciones; hay un noble agitarse de conciencias que se enfrentan
a las sombras y que tienen el estremecimiento heroico de salvar
abismos34.
Otro texto de singular importancia es, indudablemente, su “Emiliano Zapata, apóstol y mártir del agrarismo mexicano”, subtitulado,
como apuntes de viaje, 1924, donde hace un amplio estudio sobre el
comportamiento de los campesinos durante la Revolución Mexicana,
enfatizando en el recuerdo del líder agrario Emiliano Zapata.
El 10 de abril de 1924, acompañó al candidato presidencial, general,
Plutarco Elías Calles, a rendir homenaje a la tumba del indómito defensor
de los campesinos mexicanos, en Cuatlua, capital del Estado de Morelos
donde reposan los restos del bravo revolucionario.
Y su carta “A los estudiantes y obreros de Panamá”, del 14 de
mayo de 1924, a propósito de un plebiscito en Panamá, impulsado por
el gobierno americano, para decidir si quedaba semilibre o si pasaba
definitivamente como colonia yanqui, es uno de los textos más esclarecidos sobre su óptica de la dependencia imperial a que están sometidos
los pueblos indoamericanos, tiene ya una definición madura, de imperialismo. Citemos un pequeño párrafo:
El imperialismo yanqui, máquina siniestra del capitalismo opresor,
avanza tentacularmente sobre nosotros. Los gobernantes de nuestros pueblos, temerosos o vencidos, no alcanzan a comprender el
crimen de traición de que son responsables, al entregar nuestra
108
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
libertad a cambio de la llamada higiene o de un torpe concepto de
civilización por el dólar. Afortunadamente la nueva generación de
estudiantes y trabajadores va comprendiendo el peligro, lo siente,
lo palpa y está dispuesta a luchar contra él35.
Además del texto –mensaje a los estudiantes cubanos– descrito
líneas arriba, debe agregarse finalmente, que esta colección de seis
documentos se compilan en su obra Por la emancipación de América
Latina, citado anteriormente.
Análisis hayista
De esta heroica revolución campesina Haya de la Torre extrajo el
concepto agrarista, de fuerte influencia en la doctrina aprista, por eso
manifestaba: La Revolución Mexicana es nuestra revolución.
En el discurso que pronunció el 29 de junio de 1925 en París, durante la asamblea antiimperialista latinoamericana convocado por José
Ingenieros, recalcó:
La revolución mexicana es un gran ejemplo del empuje libertador de
un pueblo en lucha constante contra enemigos de dentro y de fuera.
México, todos los latinoamericanos lo sabemos bien, es el salvaguarda de nuestra libertad…la lucha del pueblo mexicano es nuestra
lucha, debe ser nuestra lucha, su causa es nuestra causa…36.
Era necesario puntualizar que la revolución fue protagonizada por
grandes masas de campesinas, “fue una gigantesca guerra campesina por
la tierra –afirma el trotskista mexicano, Adolfo Gilly– , que llevado por
su propia dinámica pone en cuestión el poder y la estructura del estado,
controlado hasta entonces por un bloque de poder en la cual la hegemonía
indiscutible la detentaban los terratenientes”37, pero estuvo secundado por
la clase obrera, que no fue mayoritaria, la Confederación Regional Obrera
Mexicana (C.R.O.M.) recién se fundó en 1918, por su máximo dirigente
Luis Morones y con participación de elementos de clase media, como
110
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
rancheros, quienes tenían pequeñas haciendas. Nuevamente citamos a
Arnaldo Córdova, que nos dice: “El proletariado industrial apareció, por
entonces y en pocos años, sobre todo con el régimen de la revolución, se
convirtió en la principal clase popular del país, si bien no por su número,
si por el motor estratégico que llegó a jugar en la vida nacional”38, pero
es un poco después, la inexistencia de un partido obrero con dirigentes
fogueados y experimentados fue una característica inocultable, entonces, como conclusión se puede decir, que fue un movimiento de Frente
Único, espontáneo, sin organización científica que tuvo por oposición al
Imperialismo norteamericano, que incluso le arrebató tierras y culminó
meses antes que se produjera la revolución de octubre en Rusia con el
triunfo de los proletariados jefaturados por V. I. Lenin.
También hubo cierta influencia de los anarquistas, como los hermanos Magon, especialmente de Ricardo Flores Magon, que algunos
autores, identifican como “magonismo” a la corriente política que
encabezó a inicios del siglo XX en México, en realidad, fue anarquista
convicto y confeso, que participó directamente de la gesta mexicana,
apoyó decididamente a Madero, enunciando un programa propio, convocando a los trabajadores del campo y la ciudad, fundando incluso un
partido denominado Liberal Mexicano (P.L.M.). Al respecto, citemos a
Armando Bartra:
El PLM es la única corriente que formula en términos políticos explícitos una disyuntiva no burguesa para el ascenso revolucionario
de principios de siglo en nuestro País. Es la Junta organizadora
del PLM la única organización que, seriamente vinculada al proletariado, esboza una plataforma política obrera y durante algunos
años, la instrumenta tácticamente con relativo éxito39.
En esa época la influencia del Partido Comunista Mexicano era
insignificante y todavía no se formaban las grandes centrales obreras,
como va a ocurrir, posteriormente, a partir de 1924.
Como contrapartida, debemos precisar que existen algunos estudiosos de la Revolución Mexicana, como el ex aprista, César Lachira,
de nuestra promoción de los años 80 en la UNT, que considera que
La influencia de la Revolución Mexicana...
111
Haya de la Torre “formula reflexiones de carácter general dirigido a
exaltar el estoicismo del proceso, antes de ser un análisis basado en los
hechos reales”40. Eso no es cierto, si sólo se revisa su libro escrito en
1928 El antiimperialismo y el Apra, de los diez capítulos que contiene,
seis trata ampliamente sobre la revolución, incluso, la bibliografía que
usa para sustentar sus conceptos es abundante y son cerca de 15 autores
los que cita, como al líder sindical, Vicente Lombardo Toledano y su
libro La libertad sindical en México, publicado por los talleres linotipográficos “La Lucha” en 1926; el escritor español de derecha Blasco
Ibáñez, con su obra Militarismo Mexicano; Antonio Manero y su obra
México y la solidaridad americana, subtitulado La Doctrina Carranza;
Blas Urrea y su libro La herencia de Carranza, publicada por la “Imprenta Nacional” en 1920; Carlos Díaz Dufoo con su obra La cuestión
del petróleo, publicada por la editorial Gómez de la Puente en 1921;
Francisco Saverio Clavijero y su obra monumental Historia antigua
de México; José María Luis Mora autor de México y sus revoluciones,
publicada en París, en 1926, Vol. I.; además de autores ingleses como
Louis Fischer su Oil Imperialism, New York 1926; Carleton Beals con
su México, an Interpretation, New York, 1923; el compendio publicado
por los talleres de “Revistas de Revistas” México, 1916, conteniendo
temas como: “La Revolución Constitucionalista”, “Los EE.UU. y el
ABC”. La biblioteca popular de Veracruz, publicó el texto en 1927 El
imperialismo de EE.UU. y otros ensayos, aparte de textos de consulta
obligatoria como La Constitución de los Estados Unidos Mexicanos del
31 de enero de 1917; La Edición Oficial del Código Civil del distrito
y territorios federales, México, 1928, entre otros, lo cual corrobora su
amplio y versado conocimiento del tema.
¿Cuál es el concepto final de
la Revolución Mexicana?
En 1928, es decir, cinco años más tarde, Víctor Raúl, lo había identificado
como una revolución social, no socialista, oponiéndose a las interpretaciones y mistificaciones marxistas, que pretendían identificarlo como
comunista y trotskista, corrigiéndose inclusive él mismo. En el prólogo a
la segunda edición del libro México Soviet de Julio Cuadros Caldas, publicado en 1924, citado en el libro de Pavletich, había escrito, usando como
metodología al materialismo dialéctico, tan en boga por esa época:
La tendencia sintética –de la Revolución Mexicana– está representada por el Agrarismo y encarna bien en Zapata…el Agrarismo
es la tendencia social, económica de la Revolución. Ante la tesis
democrática –Madero– y la antítesis anárquica –Villa– aparece la
síntesis socialista –Zapata–. Ella constituye la esencia social, económica, de la Revolución y la liberación del campesinado mexicano
su más grande conquista41.
Ahora, como clasificarla, en democrática, comunista, socialista,
burguesa, proletaria, de frente único, campesina, popular, o una mixtura
de todas. Por ejemplo, Trotsky –célebre dirigente de la Revolución Rusa–,
desterrado por orden de Stalin en México, por los años de 1928, poco
antes de su asesinato lo denominó “revolución bonapartista” porque lo
realizó “la pequeña burguesía”.
La influencia de la Revolución Mexicana...
113
Según José Carlos Mariátegui:
Se clasifica históricamente como una revolución democráticoburguesa que, atacando el latifundio por su inmovilidad feudal,
en virtud de las leyes del crecimiento capitalista y de la necesidad
política de apoyarse en las reivindicaciones de la masas, mantiene
intacta el principio de la propiedad privada42.
Pero, la denominación de “Revolución Democrático-Burguesa”,
según Arnaldo Córdova, fue proclamada recién por los años de 1929,
siendo tema de debate en la Conferencia Comunista Latinoamericana,
realizada en Buenos Aires, Argentina, en junio de 1929 y le correspondió sustentarlo a Victorio Codovila, secretario sudamericano de la
Internacional Comunista y secretario nacional del Partido Comunista
en Argentina.
Parece que en consonancia con ello, Mariátegui utilizó también
este concepto. La cita anterior del “Amauta”, corresponde a un artículo
publicado en la revista Variedades el 11 de setiembre de 1929, nótese,
que la cumbre comunista en Latinoamérica había ocurrido tres meses
antes, entonces, es correcto decir que, en este análisis, al definir el carácter de la Revolución Mexicana, Mariátegui aceptó la denominación
democrático-burguesa, influenciado por los comunistas y para más
detalle, leamos citas anteriores, como las de 1920, en la misma revista
donde escribía que “La revolución mexicana –cuando su proceso se
haya cumplido–, será socialista” y luego años más tarde a inicios de
1929, afirmaba: “El estado mexicano no era ni en la teoría ni en la practica un estado socialista”, insisto, aún no se conocía la denominación
que le había adjudicado la Internacional Comunista, es recién en junio
de 1929 que el “Amauta” aceptó utilizar esta denominación, afirmando
en sus escritos: “Puesto que la revolución mexicana se encuentra en
su estadío de revolución democrático-burguesa”; pero repito, el texto
se llama “La Lucha Eleccionaria en México”, publicada en la revista
Mundial el 27 de septiembre de 1929 y este mismo texto esta insertado
en sus Obras Completas43.
114
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Pavletich, en su estudio sobre el carácter de la revolución dice: “La
revolución agraria acaudillada por Zapata no fue, no pudo ser socialista, nos los dice meridianamente el más somero análisis de la situación
objetiva y subjetiva de México en conjunto, del Plan de Ayala y de la
práctica zapatista”44.
Para sustentarlo, recurre al materialismo histórico y la teoría de la
lucha de clases, para ser socialista debe ser producto del enfrentamiento
de la clase obrera contra la clase burguesa y esa no fue la situación de
lucha que vivió el pueblo mexicano, más bien fue una lucha predominantemente de campesinos, que tuvo éxitos, porque destruyó un ejército
profesional que aliado con los hacendados, clase dominante, los oprimía
y era símbolo del terror.
El Amauta junto con Haya de la Torre y Esteban Pavletich,45 son, en
el Perú, los estudiosos más importantes, sobre la Revolución Mexicana.
Otro trujillano, Carlos Manuel Cox, residente en México, en agosto de
1928 publicó en la revista cubana Atuei, vinculada al Aprismo cubano,
un interesante artículo titulado “El Mensaje Revolucionario de México”,
subtitulado como “El Agrarismo y Emiliano Zapata”46. Aunque, debo
escribirlo, me parece exagerado la ponencia de Ricardo Melgar Bao,
presentada en el seminario internacional en homenaje a José Carlos
Mariátegui al celebrarse el nonagésimo aniversario de su nacimiento,
titulada “La revolución mexicana en el movimiento popular-nacional
de la región andina” y lo subtitula como “La controversia: Mariátegui
y Haya de la Torre” al escribir: “La revolución mexicana no fue una
experiencia ajena al movimiento obrero y popular del Perú, a partir de
1915, ya ha captado atención y simpatías de la vanguardia revolucionaria del Perú”47.
Por esa fecha, recordemos, aún no se decantaba su perspectiva
revolucionaria, recién en abril de ese año, el ranchero Álvaro Obregón
tomaba la ciudad de México y derrota a Francisco Villa en Celaya, incluso, el general Eulalio Gutiérrez se vio obligado a abandonar la ciudad
de México. Venustiano Carranza, gobierna a sangre y fuego, tratando de
fortalecer su gobierno con una maquillada reforma agraria. Por necesidad
de sostenimiento gubernamental, busca aliarse con los sindicatos y convoca al Congreso Constituyente en Querétaro (5 de mayo de 1917) para
La influencia de la Revolución Mexicana...
115
elaborar la nueva Constitución. De modo que el proletariado peruano, en
realidad, poco conocía de lo que ocurría en México, aunque el intelectual
comunista, Melgar Bao, cita dos textos periodísticos de Mariátegui –era la
edad de piedra del amauta–: “La Nostalgia de Huerta” y un escrito sobre
la mascarada ideológica de la intervención yanqui. También, cita a José
Santos Chocano y Joaquín Capelo, contradiciéndose más adelante, en
su mismo texto, escribe: “Solo a partir de 1925, la revolución mexicana
será analizada en una óptica revolucionaria latinoamericana y que no
concitó atención, en la misma medida que la revolución rusa”48.
Vale recordar que esta última, sólo se realizó siete años después.
José Carlos Mariátegui expone sobre la Revolución Mexicana y
la labor educacional de Vasconcelos, en la décimo sexta conferencia
dictada en la Universidad Popular, en diciembre de 1923. Cabe indicar que no está publicada en el volumen sobre la Historia de la crisis
mundial49, pues no se ha encontrado el texto, a pesar de los esfuerzos
de los compiladores de las obras completas, pero no cabe duda, que
el tema fue expuesto por el Amauta en la penúltima conferencia –solo
dictó 17 conferencias, entre el 15 de junio de 1923 al 30 de enero de
1924– del ciclo en las Universidades Populares “González Prada”,
dirigidas en ese año, por Oscar Herrera, encontrándose deportado
Haya de la Torre. Incluso el gran amigo del Amauta, Cesar Falcón,
en otro estudio50 nos revela que “Esta conferencia fue expuesta con
cierto atraso en la programación, por la represión política del gobierno
leguiísta a que fueron sometidos los jóvenes revolucionarios”. Ahora,
es importante conocer la versión original de Mariátegui, en los años
de 1923 y contrastarla con la emitida en 1929, como hemos anotado
líneas arriba, influido por la internacional comunista, la denomina
democrático-burguesa.
La reseña periodística de la conferencia del “amauta” sobre la Revolución Mexicana se registra en el Tomo 8 de sus Obras Completas, allí
se hace referencia que “El estudiante Luis F. Bustamante propuso que el
proletariado peruano enviara un mensaje a Vasconcelos, encargándole
a Haya de la Torre sea el portador y el obrero Carbajo leyó una carta
de Víctor Raúl comunicando las primeras impresiones de su estada en
México que fue recibido con grandes aplausos”51.
116
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Por múltiples factores, la Revolución se estancó, o en todo caso,
quedó incompleta. El problema del reparto de las tierras, durante 10 años,
entre 1910 y 1926, a las justas llegó al 1.8% y las familias beneficiadas
fueron de 300,000 en una población agrícola de cuatro millones de habitantes. Como afirma el escritor español, Luis Araquistáin, en su libro
sobre la Revolución Mexicana, escrito en 1929, citado por Mariátegui,
“la revolución mexicana dista aún mucho de estar completa”.
Las interpretaciones sobre este extraordinario fenómeno deben
obedecer sólo a una concepción indoamericana, rechazando la supuesta
influencia de hechos anteriores y lejanos, como las revoluciones de 1905
y 1917 en Rusia o los preparativos de la primera guerra mundial.
Final
De lo hasta aquí expuesto, podemos formular las influencias que ejerció
la Revolución Mexicana sobre la ideología y doctrina aprista:
Primero: La influencia de la Revolución Mexicana, como fenómeno
continental en la Alianza Popular Revolucionaria Americana (A.P.R.A.)
y a los futuros partidos apristas indoamericanos fue de connotación
agrarista. El problema de la tenencia de la tierra y como resolverla. Las
clases explotadas, por el latifundismo e imperialismo y caciquismo local,
que son –mayoritariamente los campesinos–, quienes deben de tener una
ubicación preponderante dentro del Partido.
Segundo: Los partidos deben ser de frente único, no exclusivos de
clase. Por la existencia de obreros no ideologizados, pero aliados a los
campesinos y clases medias; antigamonalistas y antifeudales, inclusive
de clara tendencia anticlerical. Sin dejar de soslayar el papel de las mujeres, sectores populares, con fervor de justicia y luchando por el cambio
societal.
Tercero: Revolución social, no socialista, a diferencia de la de octubre de 1917 en Rusia, revolución obrera y cuya influencia fue mínima,
por decir lo menos, más bien de mayor influencia fue la de los anarquistas
y cuyo movimiento continental es notable. Pero la revolución para tener
éxito debe contar con un programa, una ideología y buscar la alianza con
los países que luchan por los mismos objetivos.
118
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
Cuarto: Desde México, el joven Víctor Raúl Haya de la Torre, visiona con mayor claridad y precisión el proceso de penetración imperialista
y, cómo Estados Unidos del Norte va ejercer su poder conquistador en
América Latina o Indoamérica, lo orienta en su concepción continentalista, es decir, de predicar el antiimperialismo en todos los países de
Indoamérica como estrategia, para enfrentar el avance imperialista,
incluso, postergando el enfrentamiento interno de clases en cada país,
frente al peligro mayor y buscando aliados con los sectores medios, que
más sufren el embate imperialista.
Quinto: Su convocatoria a la juventud, clases obrera, campesina y
media, para el cambio revolucionario, de la federación y unidad política
y económica de Indoamérica, cuyas clases gobernantes en la década
del 20 del siglo pasado, estaban entregadas, condicionadas y sumisas al
gobierno norteamericano.
Por eso se explica, que el 7 de Mayo de 1924, durante la celebración
de la ceremonia de transferencia de la Presidencia de la Federación de
Estudiantes mexicanos, el invitado, estudiante desterrado, Víctor Raúl
Haya de la Torre, entregara la bandera unionista –“sin presumir originalidades recónditas” dice el líder trujillano– y pronunciara el discurso
de llamamiento y convocatoria a la juventud, no sólo para conquistar
la América unida, rechazando el nacionalismo estrecho de las viejas
conductas políticas, sino también, justa y solidaria con el pueblo explotado, y naturalmente, como basamentos ideológicos, doctrinarios y
programáticos de la nueva cruzada continental, vale decir, de la Alianza
Popular Revolucionaria Americana (A.P.R.A.).
Y luego, algunos días después, el 24 de mayo, cuando los estudiantes
lo despiden en su viaje a Rusia, volvería a insistir en la trascendencia de
la revolución, obviamente ya, con mayor información y riguroso análisis,
había completado su reflexión, citémoslo por última vez:
Llevo de México un recuerdo imborrable. Y he de decirlo a vosotros
estudiantes que formáis la vanguardia de la nueva generación: En
esta tierra, pedazo maravilloso de nuestra América se ha realizado
el experimento más trascendental de la historia contemporánea de
los pueblos de nuestra raza. La generación que os ha precedido
La influencia de la Revolución Mexicana...
119
supo afirmar un admirable intento renovador en ese periodo que
la historia califica como la revolución mexicana. A vosotros corresponde seguir, depurar, elevar y afianzar. Es vuestra hermosa y
grave responsabilidad52.
“Acaso solo los indios vuelvan hacer de piedra la América, que los
españoles hicieron de adobe”53.
Notas
1.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Nota prologal a las Obras
Completas. Tomo I. Primera Edición. Vitarte, 30 de enero de 1977.
Editor, Juan Mejía Baca. Lima. Perú.
2.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Treinta años de Aprismo Segunda Edición 1986. Lima, Perú. Capítulo III. El Antifeudalismo
Aprista. Página 74.
3.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Discursos. (II parte) Obras
Completas. Tomo 7. Páginas 431-447. Segunda Edición. 1984.
Editor, Juan Mejía Baca. Lima. Perú.
4.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Discursos. (II parte) Obras
Completas. Tomo 7. Páginas 481-495. Segunda Edición. 1984.
Editor, Juan Mejía Baca. Lima. Perú.
5.
RAVINES, Eudocio. América Latina un continente en erupción.
Editorial Claridad. Buenos Aires, primera edición, junio de 1956.
Página 89.
6.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “Declaración después del
destierro”. En su libro Por la emancipación de América Latina.
Tomo I. Obras Completas. Editor Juan Mejía Baca, 1977. Lima,
Perú. Págs. 18, 19. Edición Popular. Revista ABC. 1982.
También se puede ver su Edición Facsimilar de la primera edición
publicada en 1995, por la Comisión Nacional celebratoria del primer
centenario del nacimiento de Víctor Raúl Haya de la Torre.
7.
PERALTA RIVERA, Germán. La Ética del joven Haya publicada
por la Municipalidad Provincial de Trujillo. Trujillo 1995. Editorial
Publimagen.
122
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
8.
SÁNCHEZ ALBERTO, Luis. Balance y liquidación del novecientos. Editorial Universo S.A. cuarta edición. Lima. Perú 1973.
Página 127.
9.
Ibáñez Avalos, Manuel Víctor. Víctor Raúl Haya de la Torre en
La Industria de Trujillo 1917-1923. Textos inéditos. Publicada en
Trujillo 1995. Página 161.
10. Ibídem.
11. Revista Frente Único. Edición de febrero-marzo. Lima. Perú. Año
1987. Nº 44. Director Laureano Carnero Checa.
12. MURILLO GARAYCOCHEA, Percy. Historia del Apra 1919-1945.
Editor Enrique Delgado, diciembre de 1976. Lima. Perú.
13. MARIÁTEGUI, José Carlos. “México y la Revolución” en Temas de
nuestra América. Volumen 12. Obras Completas. Editora Amauta,
5ª edición. 1978. Lima. Perú.
14. SEMO, Enrique. Reflexiones sobre la Revolución Mexicana. Editorial Nueva Imagen. México. Publicada en junio de 1977. UNAM.
Página 140.
15. PAVLETICH, Esteban. El mensaje de México. Lima, 1934.
16. CÓRDOVA, Arnaldo. México revolución burguesa y política de
masas. Editorial Nueva Imagen. México. Junio de 1977. UNAM.
Páginas 64-65.
17. Ibídem.
18. PAVLETICH, Esteban. El mensaje de México. Lima, 1934.
La influencia de la Revolución Mexicana...
123
19. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El antiimperialismo y el Apra.
Pág. 164. Editorial Siglo XXI. Edición Popular. Tomo V. Obras
Completas. Lima Perú.
20. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “El monumento a Túpac
Amaru” en Por la emancipación de América Latina Tomo I Obras
Completas, edición de 1977. Páginas. 42-45. Edición Popular.
1982.
21. MARIÁTEGUI, José Carlos. “La Revolución Mexicana por Luis
Araquistáin” en Temas de nuestra América. Obras Completas. Vol.
12
22. TOWNSEND C. William. Lázaro Cárdenas, demócrata mexicano.
Editorial Grijalbo S. A. Cuarta Edición. México 1976.
23. GILLY, Adolfo. La guerra de clases en la Revolución Mexicana.
Editorial Nueva Imagen. México. Junio de 1977. UNAM. Páginas
39-43.
24. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Por la emancipación de
América Latina. Tomo I. Obras Completas. Pág. 32, 33, Edición
Popular. 1982.
25. RAMÍREZ NOVOA, Ezequiel. “La Revolución Mexicana”.
Artículo publicado en el Diario Hoy. 30 de noviembre de 1986.
Lima-Perú
26. Ibídem.
27. KRAUZE, Enrique. Caudillos culturales en la Revolución Mexicana. Siglo XXI. Veintiún editores, 10ª edición. 1990. Cita a Cossío
Villegas su libro La Crisis de México.
124
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
28. ALVA CASTRO, Luis. Víctor Raúl en El Tiempo. Tomo I. Segunda
Edición noviembre de 1988. Lima. Perú. Páginas 39-42 y 47-50.
29. ALVA CASTRO, Luis. Haya de la Torre, peregrino de la unidad
continental. Tomo I. Fondo Editorial Víctor Raúl Haya de la Torre.
Lima. Perú. Páginas 99-104.
30. Ibídem. Página 105.
31. ALVA CASTRO, Luis. Víctor Raúl en El Tiempo. Tomo I. Segunda
Edición noviembre de 1988. Lima. Perú. Páginas 133-136.
32. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “La Unidad de América Latina
es un imperativo revolucionario del más puro carácter económico”,
diciembre de 1923. Revista argentina Córdova, 20 de febrero de
1924 en su libro: Por la emancipación de la América Latina.
33. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “Mensaje a la Universidad
Popular ‘José Martí, la Habana’”, febrero de 1924, en su libro: Por
la emancipación de la América Latina, Edición facsimilar 1995,
páginas 49-51.
34. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “Carta al grupo redactor de la
Revista Claridad del Perú”, febrero de 1924 en Por la emancipación
de la América Latina, Edición facsimilar 1995, páginas 53 y 54.
35. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. “A los estudiantes y obreros
de Panamá”, 14 de mayo de 1924 en Por la emancipación de la
América Latina. Edición Facsimilar 1995. Páginas 61-65.
36. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Por la emancipación de la
América Latina.
37. GILLY, Adolfo. La guerra de clases en la Revolución Mexicana.
Editorial Nueva Imagen. México. Junio de 1977. UNAM.
La influencia de la Revolución Mexicana...
125
38. CÓRDOVA, Arnaldo. México revolución burguesa y política de
masas. Editorial Nueva Imagen. México. Junio de 1977. UNAM.
Páginas 66-67.
39. BARTRA, Armando. La Revolución Mexicana de 1910 en la perspectiva del magonismo. Editorial Nueva Imagen. México. Junio de
1977. UNAM.
40. LACHIRA SÁENZ. A. Cesar. El imperialismo y el antiimperialismo
en Víctor Raúl Haya de la Torre. Librería Editores STAR Trujillo.
Perú. s/a. Actualmente, Lachira, es profesor de ciencias políticas
en la Universidad Autónoma de México, donde reside desde hace
más de 20 años.
41. PAVLETICH, Esteban. Ibídem. Página 120.
42. MARIÁTEGUI, José Carlos. Ibídem.
43. MARIÁTEGUI, José Carlos. “La Lucha Eleccionaria en México”
en Temas de nuestra América. Páginas 63-65. Vol.12 5ª Edición.
Editorial Minerva 1978. Lima. Perú.
44. PAVLETICH, Esteban. Ibídem.
45. PAVLETICH, Esteban. Ibídem.
46. COX, Carlos Manuel. “El Mensaje Revolucionario de México”,
subtitulado como “El Agrarismo y Emiliano Zapata”. Agosto de
1928. Revista cubana Atuei. Ver Tomo I de Haya de la Torre, peregrino de la unidad continental”. Luis Alva Castro.
47. MELGAR BAO, Ricardo. “La Revolución Mexicana en el movimiento popular-nacional de la región andina” (La controversia: Mariátegui
y Haya de la Torre. Ver en: Mariátegui unidad de pensamiento y
acción. Tomo II. Seminario Internacional. Lima, Perú. Ediciones
Unidad. Primera Edición. Mayo de 1987. Páginas 65-104.
126
Víctor Manuel Ibáñez Avalos
48. Ibídem.
49. MARIÁTEGUI, José Carlos. Historia de la crisis mundial. Tomo
8 de las Obras Completas Editora Amauta. Lima. Perú. Cuarta
edición. 1973.
50. Ibídem.
51. FALCÓN, Cesar. Maríategui: Arquitecto sindical. Amauta, enero
de 1980.Lima. Perú.
52. MELGAR BAO, Ricardo. La cita se encuentra en “La Revolución
Mexicana en el movimiento popular-nacional de la región Andina
(La controversia: Mariátegui y Haya de la Torre. Ver en: Mariátegui
unidad de pensamiento y acción. Tomo II. Seminario Internacional.
Lima-Perú. Ediciones Unidad. Primera Edición. Mayo de 1987.
Página 76.
53. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Ideario y acción aprista. 1930.
publicado en Buenos Aires, Argentina.
LA FILOSOFÍA POLÍTICA
INDOAMERICANA
DE VÍCTOR RAÚL HAYA DE
LA TORRE:
EL HOMBRE QUE PUSO A
PENSAR A AMÉRICA.
Claudio A. Selamé
Introducción
S
i el hijo de Dios durante sus días en la tierra pareció vencido en vida y
reivindicado en su muerte ¿qué se puede esperar para la vida de un mortal
que quiso elevar a su pueblo a la cima de la justicia divina y que vivió
entre los suyos como un perseguido? Y es que los hombres se aferran
a la injusticia, al egoísmo y al temor irracionalmente y no purifican sus
corazones de aquello hasta que ven a sus héroes caídos. Cuando el héroe
muere, aquellos que no tenían fe reconocen lo perdido y reivindican los
valores que el héroe proclamaba con su vida.
La doctrina política del pensador trujillano, Víctor Raúl Haya de la
Torre es con importantes diferencias para toda América Latina, es decir
Indoamérica, lo que Engels y Marx han sido para Europa. La aplicación
de la lógica y la dialéctica hegeliana a los problemas sociales de Europa
que persiguen los seguidores de Marx y Engels, no logra resolver los
problemas europeos y menos aún está en capacidad de resolver los problemas sociales de Indoamérica. Haya de la Torre hace un uso mucho
más preciso y adecuado de la dialéctica hegeliana, en lo general, y en lo
particular usa la dialéctica hegeliana de una manera más relevante para
la problemática latinoamericana.
El pensador trujillano era conocido por los ciudadanos europeos
como el presidente del Perú. A esto Víctor Raúl Haya de la Torre aclaraba que él nunca había sido presidente del Perú. En el libro Mensaje de
la Europa nórdica, pág. 18-19, en la carta titulada: “Por que me llaman
130
Claudio A. Selamé
‘presidente’”, de diciembre de 1954, Haya de la Torre cita el argumento
que los periodistas le brindan: “la autoridad de la Enciclopedia Británica” es en Europa indiscutida. Y –respondían los periodistas– si usted fue
vencido en una elección “por métodos deshonestos” es evidente que fue
elegido por su pueblo presidente del Perú.”1 Haya de la Torre continua
clarificando: “En efecto en la Enciclopedia Británica, edición de 1955,
vol. 11, pág. 282 se lee bajo la información biográfica correspondiente
a Haya de la Torre, lo siguiente: “En la elección presidencial de 1931
Haya de la Torre se presentó contra el general Luis Sánchez Cerro, y el
consenso es que el último ganó por métodos deshonestos.”2
Víctor Raúl Haya de la Torre comenta su opinión al respecto: “Pero,
sin ignorar todo esto, yo que nunca he desempeñado en el Perú un solo
puesto público –ni el de regidor de municipio– me he sentido y me siento
siempre incomodo cuando el periodista o el profesor se dirigen a mí con
el título de presidente, aunque para mi sea honroso porque no me lo dio
la usurpación, ni el fraude, sino la voluntad del pueblo, que ahí está, lista
a ser probada a la luz de la libertad cualquier día.”3
Hoy es el día. La legitimidad que Haya de la Torre llegó a la
presidencia del Perú reside entre muchas otras cosas más, en el reconocimiento de los periodistas y enciclopedistas europeos, más allá del hecho
que los libros de historia escritos por sus oponentes políticos peruanos
lo admitan o no. Tal y como reza el viejo adagio, “nadie es profeta en
su tierra”. Eventualmente la verdad reluce y ésta es a veces la fuerza
reivindicadora de la historia. Desaparecidos los violentos agentes de
las dictaduras pasadas las nuevas generaciones pueden re-descubrir la
historia indagando los hechos sin pretextos. Es el papel de esta generación incontaminada y el de las que vendrán, redescubrir los eventos de
aquellos años nefastos de violencia, tiranía y persecución “a la luz de la
libertad”, cual arqueólogos del espacio-tiempo histórico, y poder rescatar
así, en un claro contexto, sin exageraciones, ni prejuicios los aportes de
los grandes pensadores políticos peruanos del último siglo, entre ellos:
Manuel Gonzalez Prada, Antenor Orrego, Luis Alberto Sánchez, Víctor
Andrés Belaunde, Manuel Seoane Corrales, Andrés Townsend Ezcurra
y Víctor Raúl Haya de la Torre.
Génesis en indoamérica
El clima y el viento eran favorables para Cristóbal Colón, quien con la bendición de los reyes de España y con permiso divino navega aguas desconocidas
en el siglo XV para descubrir tierras nuevas, el anfiteatro de uno de los más
notables experimentos históricos de la humanidad. En este anfiteatro se han
de probar los principios dialécticos por los cuales los pueblos, naciones y
razas distintas y diferentes se podrían relacionar con cierta igualdad y autoconciencia. Aunque este imperativo histórico existe hoy parcialmente, los
pasos para su completa realización en lo concreto se observan en los movimientos de los pueblos de las dos Américas, las inquietudes de la juventud
y en el pensamiento de luminarias como Víctor Raúl Haya de la Torre.
El continente americano, Norte y Sur, constituye el anfiteatro para
la expresión de dos distintos fenómenos que ya existían en Europa pero
en forma inconsciente o poco integrada en la autoconsciencia de los
pueblos europeos. Ambos fenómenos históricos contienen diferentes
formas de capacidad e incapacidad de interrelación entre las personas
y los pueblos. Hegel en su bien conocida Introducción a la filosofía de
la historia (1822-1823) Dover Publications, New York, 1956, pág. 84
remarca con asombrosa clarividencia que “Sudamérica fue conquistada
pero Norteamérica fue colonizada”4.
En América del norte los colonizadores, escribe Víctor Raúl Haya
de la Torre en su libro Toynbee frente a los panoramas de la historia –
Espacio-Tiempo histórico americano, “hay un vasto y fértil espacio.
132
Claudio A. Selamé
Apenas necesita adaptarse a él. No confronta mayores diferencias ni en
el grado y momento de las estaciones, ni en los accidentes geográficos, ni
en la visión del cielo y de sus constelaciones. De esta suerte, el problema
primario y grandioso del colonizador de Norteamérica, es, imperativamente, la respuesta al reto de la extensión.”5
El ciudadano-colono de Norteamérica no busca sino expandir su
dominio en las vastas y nuevas tierras de América del Norte en frente de él
y trae consigo todos los talentos que ya poseía en Europa y principalmente
en Inglaterra. Se declara autosuficiente, desarrolla una ética de trabajo, cree
en sus derechos como individuo y los defiende con sus propias manos si
es necesario. La sociedad creada por el ciudadano-colono tiene un sello
europeo con estructura legal, moral y filosófica heredada principalmente
de Inglaterra de donde escapaban de los límites geográficos impuestos
por la isla, la falta de oportunidades y libertades que sentían en su tierra
natal. La colonización de Norteamérica crea una sociedad relativamente
homogénea. El ciudadano-colono no es capaz ni está interesado al principio
en relacionarse con el indígena y los pueblos autóctonos. Simplemente los
extermina, los aísla o segrega. No está interesado en mano de obra barata
porque el colono-ciudadano está dispuesto a trabajar él mismo, valora su
trabajo y demanda un pago por este. La sociedad creada por el ciudadanocolono se define por la “unidad territorial, dentro de la disparidad, muchas
veces extremada, de los grupos colonizadores”6. Su lema: We The People,
indica su unidad y su sentido de pueblo constituido bajo una bandera, una
constitución y un interés en común: los Estados Unidos de América.
En América del Sur los conquistadores encuentran grandes civilizaciones y riquezas de oro y plata. Incapaces también de relacionarse
en un estado de igualdad y justicia con los pueblos indígenas, el español recurre, según Haya de la Torre: “a las sojuzgaciones –a causa de
la superioridad de las armas– de los dos grandes imperios sobre cuyos
ámbitos estableció España, desde la primera mitad del siglo XVI, sus
virreinatos mayores: México y el Perú.”7
El ciudadano-conquistador de Sudamérica, conserva en su cultura
inconscientemente hasta el día de hoy esa misma mentalidad del amo vs
el esclavo, del conquistador vs el conquistado. Esta dinámica se evidencia
en la vida política de la sociedad con sus regímenes autoritarios, paterna-
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
133
listas y a veces violentos y tiránicos El ciudadano-conquistador, continua
diciendo Haya de la Torre, “no llegó a América para trabajar la tierra o la
mina con sus manos, sino para hacerla trabajar por millones de siervos
y esclavos”8. Como tal el ciudadano-conquistador tiende a perpetuar en
su vida política y económica el retraso social de grandes sectores de la
sociedad, que aunque no marginados o segregados como en América del
Norte, sino mas bien asimilados debido a la necesidad de mano de obra
barata, son cortejados y sometidos a través de mecanismos económicos y
legislativos pero nunca considerados como ciudadanos de peso completo.
Como consecuencia, la sociedad tiende a organizarse en estratos raciales.
Luis Alberto Sánchez en su libro ¿Existe América Latina?, explica: “De esta
manera, un esquema a grosso modo de América puede ser el siguiente:
Blanco = propietario y alto funcionario
Mestizo = artesano, pequeño propietario, empleado, obrero, funcionario de segundo y tercer orden.
Indio = peón y a veces obrero”9.
¿Cómo se relaciona el ciudadano-colono del norte con el ciudadanoconquistador del sur?
El reto del ciudadano-colono de Norteamérica es la expansión económica y política, una extensión de la expansión europea. Cuando se relaciona
con el ciudadano-conquistador lo compara consigo mismo y siente un desprecio por lo que ve. Considera al ciudadano-conquistador un explotador,
pero un necesario aliado cuando se trata de expandir sus intereses económicos. Esta expansión económica da lugar a lo que llamamos imperialismo.
El imperialismo norteamericano representa la consecuencia lógica de esta
expansión económica que comenzó con la colonización de Norteamérica.
El ciudadano-conquistador responde a esta expansión de una forma pasiva
puesto que esa es su actitud hacia el trabajo. Prefiere que otros hagan su
trabajo y usufructuar de los beneficios. Por esto acepta lo que venga del país
del norte con anhelo y sin dificultad. Acuerdos económicos son aceptados
sin consultar a los sectores afectados, aunque estos sectores pertenezcan a
los propietarios de los medios de producción también. Concesiones millonarias concedidas a capitales de países extranjeros se acuerdan sin mucha
134
Claudio A. Selamé
discusión impidiendo así el desarrollo del mercado local con monopolios
absurdos que duran de veinte a treinta años. Esta situación social representa
un campo fértil para la expansión económica de los pueblos cuya etapa
histórica es la de la expansión económica o el imperialismo. Sin duda el
imperialismo norteamericano ha sido el más influyente en estos últimos
tiempos, aunque otras economías como las asiáticas de China, Japón y
Korea estén ganado territorio en estos momentos. En Chile y en el Perú,
por ejemplo, se constatan hoy concesiones de largos decenios a capitales
españoles en los ámbitos de los transportes, las telecomunicaciones y el
petróleo, que no solo frustran la competencia de otros capitales nacionales
e internacionales sino que condenan a los ciudadanos a precios fijos altos
y monopólicos con poco o ningún control estatal.
El imperialismo norteamericano encuentra en los países sudamericanos una tierra sometida, débil y apta para su expansión. No solo impone
condiciones de mercado para sus productos y préstamos sino que no
teme imponerse haciendo uso de su presencia militar. Los intereses de las
corporaciones transnacionales de los Estados Unidos de Norteamérica
son los intereses del gobierno de Estados Unidos pues estas compañías
representan la sangre económica de la nación norteamericana. Son uno
y el mismo interés, el interés del ciudadano-colono y sus negocios y sus
organizaciones gubernamentales. En contraste, el ciudadano-conquistador
vende lo que ha conquistado porque no le ha costado más que la sangre del
conquistado y espera recibir un pago por lo que vende al imperialista.
A grandes rasgos estas son las dos dinámicas sicológicas y sociales
que existen entre los pueblos de América del Sur y América del Norte
que necesitan ser comprendidas para poder forjar una conciencia política
y una acción política que sea relevante en la solución de los problemas
sociales indoamericanos. Estas dinámicas son el legado inconsciente y
cultural de Indoamérica. Sin autoconocimiento y autoconciencia no se
puede diseñar ningún plan de acción social y político, ni se puede entender
cómo crear un Estado que sirva a las necesidades de los pueblos en justicia
y en hermandad. Tampoco se puede inspirar a un pueblo cuando no existe
entre el líder y sus seguidores una conexión interna con los principios y
prejuicios que operan en sus mentes. Tal fue el llamado histórico al cual
Haya de la Torre respondió con lucidez de mente y pureza de acción.
Indoamérica y la dialéctica
Nuestro legado intelectual y moral es indudablemente europeo, puesto
que de Europa proviene la cultura, el lenguaje y la religión de nuestros
pueblos. Sin embargo hay grandes sectores indígenas que aunque han
aceptado la religión y la lengua del conquistador no han sido elevados
a la condición de iguales, y por lo tanto no participan plenamente de la
vida política del los países. Estos sectores viven una vida de ciudadanos
incapaces en términos de la democracia participativa. La integración de
estos sectores en la autoconciencia de los países latinoamericanos es una
de las metas finales de cualquier programa político que persiga la justicia
social. La integración de sectores marginados es parte importante de la
solución que ofrece Haya de la Torre. El concepto de la integración es
fácil de entender intelectualmente pero difícil de lograr en la realidad.
La cultura y las estructuras mentales de los ciudadanos-conquistadores
todavía tienen su ser en lógicas lineales en las cuales solo un sector
puede existir a la vez, donde un sector es más importante que el otro.
La democracia es participativa para los sectores criollos y mestizos casi
exclusivamente y aún para estos últimos, con cierta dificultad.
En Indoamérica la conciencia cristiana española entra en contradicción y degenera sin fin cuando enfrentada a la resistencia, aunque débil, a
la conquista de parte de los indígenas. Una cultura que persigue el “amor
al prójimo” termina generando atrocidades, violencias y la explotación
del hombre por el hombre. Mientras el vecino del norte cual niño libe-
136
Claudio A. Selamé
rado de su cuarto sale a jugar al vasto jardín del nuevo continente y con
velocidad y eficiencia procura todos los bienes que su imaginación le
propone construye una sociedad dinámica basada en su propia libertad,
el indoamericano se encuentra, por una incapacidad real y psicológica,
en eterna batalla y contradicción. El ciudadano-conquistador quiere permanecer superior y distante, utiliza la distancia del autoritarismo, como
si la cercanía entre él y el indígena lo disminuyera de rango. Este temor
a la relación igualitaria se materializa en clases sociales y dictamina el
tono de los programas políticos de dichas clases sociales.
Pierden los pueblos un encuentro enriquecedor cuando se alienan
entre sí y no comparten sus tesoros, sus tradiciones y sus avances científicos sobre la naturaleza. La destrucción de los pueblos originarios
constituye una pérdida al patrimonio de la humanidad de enorme importancia. A esto parece aludir Haya de la Torre cuando se cuestiona en su
libro Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo
histórico americano:
¿Cuál es el origen de los Mayas y donde arrancan sus portentosos
hallazgos en el conocimiento de la astronomía y de las matemáticas?
¿Cuándo se produce el arribo y adaptación del hombre a las mayores altitudes del Ande hasta hacer de él “una variedad climático
-psicológica de la raza humana”, capaz de ser el creador de una
civilización entre los tres mil y casi cinco mil metros sobre el nivel
del mar? Estas y otras irrespondidas interrogantes que incitan las
ruinas monumentales de pronto descubiertas; las inscripciones
indescifrables las muestras de arte asombroso; los quipus incaicos;
los restos de San Agustín; de Chavín y Tiahuanacu, etc., nos dejan
–tal el ilustre arqueólogo indio Julio C. Tello– “al borde de un
océano jamás navegado, en cuyas orillas, quienes creemos avanzar
más, apenas chapoteamos”.10
La destrucción y la enajenación de los pueblos y las personas entre sí
ha sido el tema abordado por filósofos en todas las edades y el tema de
religiones cuyas enseñanzas no han podido cuajar en la autoconciencia de
las gentes y de los pueblos. Con gran dificultad avanza la historia humana
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
137
midiendo su paso lento en periodos de más o menos cien años. ¿Podría el
europeo haber poblado o colonizado Sudamérica en una manera distinta
de como lo hizo? ¿Se podría haber evitado la destrucción de civilizaciones completas, la desaparición del imperio incaico y las civilizaciones
andinas, si el europeo pudiera haber adoptado otro método de entrar al
territorio? ¿Cuáles fueron las dinámicas que forzaron el desenlace de la
historia indoamericana? Sospechamos que las mismas fuerzas que operaron en el pasado operan hoy. Por eso si somos capaces de analizar esas
dinámicas en el presente, conclusiones importantes pueden identificarse
y leyes del comportamiento social pueden extraerse y aplicarse a nuestras
sociedades. De este íntimo conocimiento de las relaciones humanas nace
el plan político y social de Haya de la Torre, plan que todavía no se ha
podido integrar a la consciencia política del pueblo peruano, ni tampoco
a aquella del pueblo indoamericano.
Este es el tema y la preocupación de Haya de la Torre: la superación de la contradicción y alienación de los grupos sociales entre sí y
la superación de la contradicción y alienación existente entre los países
integrantes de América Latina. Lo curioso es que el imperialismo busca
fuentes de trabajo barata en nuestros países puesto que el ciudadanocolono de EE.UU valora su trabajo por encima de la necesidad de
mantener los costos de producción bajos, pero sin dejar de desear los
bienes que desea, persigue obra de mano barata para continuar su estilo de
vida. A esto le llama el ciudadano-colono su derecho a la libertad, libertad
de vivir como él quiere. Las implicaciones morales estamos seguros no
se le escapan al lector. El imperialismo es fomentado internamente por el
fenómeno del consumismo que transforma en imperialista-conquistador
al ciudadano-colono. Por otro lado el ciudadano-conquistador a través de
su interacción con el ciudadano-colono del hemisferio norte, convertido
ahora en imperialista-conquistador se transforma en ciudadano-conquistado, alcanzando tal vez su justo merecido.
La pobreza económica y moral de Indoamérica radica primero en
su desintegración, la división de los pueblos dentro de cada país y de los
países entre sí, y en segundo lugar, en la consecuencia histórica de esta
división que es el haberse convertido en terreno fértil para el expansionismo económico norteamericano.
138
Claudio A. Selamé
¿Cómo se logra la unión de los países indoamericanos?
Los pueblos autóctonos de Indoamérica están distribuidos en la tierra
continental sin importar a las líneas fronterizas de los países sobrepuestos
en sus territorios originales. Cuando estos segmentos indígenas sean
incorporados dentro de la vida política y económica del país, los lazos
naturales de los pueblos indígenas autóctonos formaran un puente natural
entre países. Así por ejemplo, aymaras del Perú, una vez completamente
incorporados a la vida social, política y principalmente económica del
Perú traerán consigo a los sectores aymaras de Bolivia. A través de los
años la disolución di-facto de las fronteras entre Perú y Bolivia ocurrirá
naturalmente, transformándose cada uno en estados jurídicos de una gran
Unión Sudamericana, por poner tan solo un ejemplo.
1. El imperativo moral
He usado los términos ciudadano-colono y ciudadano-conquistador para
recalcar la diferencia sicológica que existe entre los dos hemisferios de
América. Por lo explicado anteriormente cualquier modelo político en
Indoamérica debe tomar en cuenta los orígenes y las dinámicas sociales
y sicológicas. Los partidos políticos que han aparecido en Indoamérica
han sido exportados de Europa junto con todo lo demás y por lo tanto su
filosofía política no solo no calza con la realidad indoamericana sino que
aparece a los ojos del pueblo como quimeras. La división de los pueblos
indoamericanos entre sí y dentro de sí abre las puertas a la expansión
del imperialismo consumista y su nuevo espíritu conquistador. La solución contra la conquista imperialista es la unión interna y externa de los
pueblos indoamericanos. Permitir la expansión imperialista es permitir
que continúe la conquista de Indoamérica no solo como antes sucedió
con los indígenas y los españoles sino ahora con los criollos y mestizos
involucrados dentro del proceso. Haya explica en su Antiimperialismo y
el Apra, al comienzo del Capítulo III, que: “Un partido antiimperialista
indoamericano con sentido de nuestra realidad social, no puede ser un
partido exclusivo de clase. Menos, un partido de remedo o calco europeo.
Y menos, todavía, un partido sometido a dirección extranjera.”
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
139
En una sociedad homogénea, las dinámicas sociales en juego no
se distinguen claramente, es por ello que para estudiar un fenómeno
social es mejor estudiarlo en casos extremos, donde las diferencias y
los matices de los componentes de esas dinámicas están delineados con
más claridad y distinción. Las dinámicas sociales son más evidentes en
la dinámica del amo y el esclavo, del conquistador y el conquistado.
Estas dinámicas sociales y sicológicas están presentes en relaciones
maritales, entre empleado y empleador, entre el capitán y el soldado y en
cualquiera otra relación humana donde existe una diferencia de poder. Lo
que distingue la relación que existe entre el amo y el esclavo y las otras
relaciones es el elemento de vida y muerte. La vida del esclavo está en
las manos del amo. Otro tipo de relación puede ser abolida cuando una
de las partes decide abandonar la relación. El elemento de vida y muerte
que caracteriza la relación entre el amo y el esclavo le da esa urgencia
que nos permite analizar la relación en su más vivo contraste y obtener
más claramente los principios de comportamiento humano.
Para dilucidar que ocurrió en Indoamérica cuando los conquistadores
llegaron de España o lo que sucede hoy entre las clases sociales o aún
entre personas involucradas en una relación donde existe esa diferencia
de estatus o poder, debemos analizar el fenómeno del amo y el esclavo
y extrapolar las conclusiones que van de lo particular a lo general o
social.
Existe una condición a priori, para llegar a una filosofía que integra
la sociedad el filósofo debe estar integrado él mismo. El pensamiento fragmentado no produce frutos intelectuales íntegros. No podemos separar el
pensamiento de Haya de la Torre de su comportamiento. Pensamiento y
acción se reflejan el uno al otro. Por lo tanto es tan importante estudiar
la doctrina y los avances dialécticos de Haya de la Torre, como estudiar
su comportamiento.
Recalcaba Haya de la Torre en su discurso del 12 de diciembre de
1933, pronunciado ante la magna asamblea cívica reunida en la Plaza
de Toros de Lima que fue publicado el 16 de agosto de 1946 en Cartas
de Haya de la Torre a los prisioneros apristas compiladas por Carlos
Manuel Cox, pág. 12, “¿Y porque no pueden comprendernos? Porque no
saben sentirnos. Los mezquinos nos juzgan en mezquino; los criminales
140
Claudio A. Selamé
nos juzgan en criminal; los cobardes nos juzgan en cobarde. La realidad
prueba, por nuestra fuerza heroica, que aquellos que nos miraban o creían
mirarnos, solo se miraban a sí mismos.”11
El pensamiento filosófico y el estilo de vida son uno y el mismo. Este
es uno de los problemas mayores de nuestros días en los cuales la vida
fácil y la complacencia minan la voluntad de aquellos con el poder de
ayudar a construir una sociedad justa. La honestidad intelectual y moral
son prerrequisitos de cualquier programa o sistema político social. Víctor
Raúl Haya de la Torre fue capaz de inspirar en sus amigos y seguidores
una mística basada en principios morales que se encuentran tan solo en
seres iluminados y este simple hecho le brinda una amplia credibilidad
a su filosofía.
La pobreza, la persecución, la pureza de cuerpo y alma dieron fuerza
a la misión que el destino histórico le asignó a Haya de la Torre. En otra
carta del mismo libro de Carlos Manuel Cox, firmada el 7 de octubre,
pág. 61, dirigida a los compañeros del panóptico de Lima, Haya de la
Torre exhorta a sus discípulos como un apóstol:
Tengan fe. Robustezcan sus vínculos de fraternidad. Dominen
cualquier desfallecimiento y nunca debiliten los nexos cordiales
que entre ustedes deben existir; antes bien, que ellos sean cada vez
más fuertes y más elevados. Ganen tiempo. Lean, estudien, piensen,
disciplinen la mente más y más. Acrezcan los valores espirituales
que son más fáciles de percibir y fortificar en el aislamiento. Que
nada turbio, que nada amargo, que nada ilógico empañe o tuerza
la obra tenaz de re-educadora de los espíritus que es la mejor tarea
de un prisionero12.
Supongamos que vamos a construir una sociedad con la mayor perfección posible para el beneficio de sus ciudadanos. Supongamos que el
congreso económico nacional de Víctor Raúl Haya de la Torre se implementa junto con otras medidas económicas propuestas por él, ¿podemos
pretender construir una sociedad perfecta en su legislación y sistema
económico y no incluir a sus participantes? ¿Se puede crear un sistema
económico sin tomar en cuenta el comportamiento de sus participantes?
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
141
Supongamos que le confiamos el gobierno a un grupo de individuos y le
damos como tarea manejar el capital producido por el trabajo de nuestra
sociedad. Supongamos que tenemos un grupo de leyes que aseguran que
todos recibirán una porción suficiente de las riquezas del Estado y que
las leyes aseguran que no existirá la pobreza ni la miseria. Supongamos
que cuando llega el día de distribuir las riquezas, resulta que las arcas
del tesoro están vacías, que no hay mucho que repartir porque grupos
desconocidos han robado el producto del esfuerzo de toda la población
económicamente activa de dicho Estado. ¿De qué sirvió la aplicación
del perfecto sistema económico y político cuando el elemento humano
falló, es decir saboteó al sistema?
El elemento humano es complejo y multifacético y no se limita
por supuesto a robar o a mentir. Para ilustrar este punto mencionemos el
caso del grupo Chrysler en Estados Unidos. La empresa automovilística
Chrysler ha sido rescatada de la bancarrota en el pasado y hoy la compañía alemana Mercedes Benz, que había comprado Chrysler unos años
atrás, quiere deshacerse de ella. ¿Por qué? Los empresarios de Chrysler
tienen una cultura empresarial que puede describirse de esta forma. Los
automóviles Chrysler son diseñados con acabados estéticamente bellos
y elegantes pero están producidos con una ingeniería que no es de punta
y con materiales baratos. Además los precios son altos en relación a la
calidad del automóvil. Como consecuencia el público, cansado de reparaciones y gastos inútiles no compra los productos y la empresa quiebra.
¿Podemos construir cosas bellas con partes mediocres o de calidad
inferior y esperar que atraviesen la prueba del tiempo? Me parece que el
aprismo surgió justamente primero debido a la calidad de sus fundadores
y segundo debido a la solidez de sus propuestas. Bastaría que aumentara
el grado de honestidad y de desprendimiento dentro de la población y
en especial dentro de la clase que gobierna y administra las naciones,
para avanzar en la implementación de políticas y medidas económicas
que no resulten en fracasos. La conducta moral es independiente de la
religiosa, puesto que una, no garantiza a la otra. Al contrario, es posible
ser completamente amoral y religioso al mismo tiempo, o viceversa, ser
moral y secular. La persona cristiana puede tener el aliciente de permanecer moralmente limpio puesto que la salvación de su alma y su llegada
142
Claudio A. Selamé
a la vida eterna depende de ello. Pero la política no está enfocada en el
mas allá o la vida eterna sino en la vida temporal, el aquí y el ahora. Por
lo tanto, a la política le interesa que el individuo siga un código moral
por una razón práctica y razonable, puesto que la implementación de
sus programas depende de ello. Para aquellos que no están inclinados
hacia la cristiandad o el teísmo, hay guías racionales y suficientes en
otros sistemas filosóficos y morales. Por ejemplo, el budismo, el sistema
filosófico de la India del siglo V, propuesto por Siddhartha Gautama
propone los siguientes diez preceptos:
Con acciones bondadosas purifico mi cuerpo
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de matar a seres vivos.
Con generosidad sin límite purifico mi cuerpo
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de tomar aquello que no me pertenece.
Con tranquilidad, sencillez y contento purifico mi cuerpo
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de una conducta sexual incorrecta.
Con comunicación veraz purifico mi habla
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de mentir.
Con palabras amables y agradables purifico mi habla
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de hablar con rudeza.
Con palabras de aliento y armoniosas purifico mi habla
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de hablar de banalidades.
Con palabras de aliento y armoniosas purifico mi habla
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de difamar.
Al abandonar la avaricia por la tranquilidad purifico mi mente.
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de la codicia.
Al cambiar el odio por la compasión purifico mi mente.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
143
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de odiar.
Al transformar la ignorancia en sabiduría purifico mi mente.
Me comprometo a seguir la senda que consiste en
abstenerme de tener ideas erróneas.
La construcción de una sociedad justa necesita arquitectos preparados y confiables. He aquí la necesidad de no ignorar este elemento básico
en el movimiento político propuesto por Víctor Raúl Haya de la Torre.
El problema sin duda surgirá cuando alguien pregunte ¿cuáles son
los códigos de conducta que debemos seguir? ¿Cómo sabemos si algo es
permitido y otra conducta no lo es? ¿Quién decide qué es permitido y qué
no? ¿Adoptamos un código existente como los diez mandamientos o el
código de Buda, o debemos crear uno nuevo? ¿Y si tenemos un código
en nuestras leyes, por qué no es respetado? ¿Y si no es respetado como
lo hacemos respetar?
Sabemos que un sistema económico injusto de distribución de las
riquezas promueve los actos deshonestos en los ciudadanos, muchas veces
no tanto por debilidad humana sino por necesidad material. Si el sistema económico ha creado una cultura que promueve con sus injusticias
sistemáticas el robo y la mentira, y los ciudadanos han sido socializados
en esta cultura, ¿quién va a cambiar el sistema?
En sus discursos públicos, Haya de la Torre menciona muchas veces
valores morales y guías de conducta sin mencionar una fe específica. Él
practicaba lo que predicaba. Algunas personas piensan que mencionando
en sus discursos a Dios o la fe que ellos profesan están promoviendo una
conducta moral. En esto se equivocan puesto que la decisión de comportarse moralmente es una decisión separada y distinta. La decisión de
ser religioso y la decisión de seguir un código moral son dos decisiones
separadas. Uno puede tomar una decisión y no la otra. Es fácil decir que
uno es religioso pero solo Dios sabe si es cierto o no. Pero si alguien dice
que sigue un código moral esto se puede comprobar con la conducta que
se observa en ésa persona.
El rol del movimiento inaugurado por Víctor Raúl debe incluir este
elemento básico moral y es el único que tal vez puede lograrlo. ¿Por qué?
144
Claudio A. Selamé
Porque este movimiento no sirve a ningún interés elitista o de clases sino
que promueve el bien de la sociedad como una totalidad y por lo tanto
tiene un aliciente en su diseño para ser claro y transparente con todos
los ciudadanos. No es un partido de esta clase social o de aquel grupo
económico, sino que el Apra fue fundado para representar los intereses
de la sociedad entera, justamente en oposición a los intereses de aquel
grupo en particular como el imperialismo o sus aliados. La doctrina
social de Haya de la Torre corrige en cierta forma el rol de las clases
pudientes y defiende el rol de las clases oprimidas. Corrige el rol de las
clases pudientes porque denuncia su tendencia negativa de colaborar con
el imperialismo en detrimento del interés colectivo nacional. Defiende
el rol de las clases oprimidas porque las levanta en su justa dignidad
al nivel que merecen, de completa participación dentro de la cultura y
dentro de la economía. No elimina ni la una ni la otra pero las pone en
dialogo genuino. He aquí la propuesta del cuarto poder del Estado: El
Congreso Económico Nacional.
Por esta razón el Estado de acuerdo a Víctor Raúl difiere del Estado diseñado por otros partidos políticos. El Estado aprista es el Estado
de todos los sectores de la sociedad para servir los intereses de todos
estos sectores inclusivamente. Así fue propuesto por sus fundadores.
En el libro Haya de la Torre: Una vida ejemplar y ejemplarizadora de
Alberto Vera la Rosa, pág. 46 se explica que El Apra es un “frente único
de trabajadores manuales e intelectuales contra el imperialismo y por la
justicia social”13.
El imperativo moral y espiritual lo proclama Víctor Raúl mismo en
estas Cartas a los prisioneros apristas, pág. 70, recopiladas y anotadas
por Carlos Manuel Cox y publicadas en Lima:
El Aprismo le está enseñando (al pueblo) que no ha nacido para
comer y dormir, para vivir egoístamente en medio de placeres
inferiores y llegar a la muerte sin haber cumplido obra superior
alguna.
Nosotros aspiramos a que el Pueblo se dignifique y se culturice.
Por eso, el Aprismo es una obra de apostolado, de educación, de
ejemplo y de energía.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
145
Por eso, también, el Aprismo necesita de muchos hombres fuertes, libres de vicios, libres de ignorancia, libres de egoísmos, que
se entreguen totalmente a la obra de redimir y de salvar a sus
hermanos14.
En otra carta publicada en el mismo libro, pág. 99 y firmada con
el seudónimo de Incahuasi de septiembre 1939, Víctor Raúl describe su
dedicación y promesa como líder:
Juré dedicar mi vida al servicio de mi pueblo, y lo estoy cumpliendo. Juré ser leal; ser puro, ser siempre un desinteresado defensor
de lo que yo creo que son los ideales salvadores del Perú, y he
cumplido. Ningún halago, ninguna promesa, ninguna amenaza me
han doblegado. Mi lucha es y ha sido dura porque soy pobre y he
mantenido limpia la dignidad de mi pobreza. Mi única aspiración,
desinteresada y legitima, ha sido y es demonstrar al pueblo y a la
juventud peruana que SI es posible salvar a nuestra patria por un
camino de auténtica renovación moral, en el más elevado y constructivo sentido del concepto15.
El pensamiento precede a la acción. Un pensamiento claro, puro y
elevado produce por ley una acción clara, pura y distinguida.
2. El origen filosófico del pensamiento de Haya de la Torre
El pensamiento de Haya de la Torre nace de la dialéctica hegeliana, se
concretiza con el relativismo histórico de Toynbee y encuentra apoyo
teórico en la física de Einstein.
Podemos encontrar el origen del concepto del espacio-tiempo histórico en Hegel. En su libro La filosofía de la historia, pág. 72, edición
Dover, publicado en inglés en New York en 1956, leemos: “History in
general is therefore the development of Spirit in Time, as Nature is the
development of the Idea in Space.”16 Traducido se lee: “La Historia en
general es, por lo tanto, el desarrollo del Espíritu en el Tiempo, así como
146
Claudio A. Selamé
la Naturaleza es el desarrollo de la Idea en el Espacio”. Las mayúsculas de
las palabras, tiempo y espacio, pertenecen al texto original de Hegel.
La definición de dialéctica como bien se sabe viene de los filósofos
griegos y se deriva del término “conversar” o “diálogo”, tratándose del
arte de intercambiar argumentos lógicos para encontrar la verdad. El inventor de la dialéctica fue al parecer Zeno, el Eleático, cuyo método era
el de tomar la hipótesis de la persona opuesta y llegar a dos conclusiones
que se contradicen entre sí y por lo tanto llegar a un absurdo. El método socrático también utiliza el juego de los opuestos para llegar a una
conclusión verdadera o demostrar una falsa. La dialéctica usa pares de
opuestos en diálogo e interacción para llegar como resultado a un tercer
argumento que avanza el tema de estudio hacia la verdad que se busca.
George W. Hegel (1770-1831) descubrió la dialéctica y la aplicó
al desarrollo histórico humano en su relación con la manifestación de
lo divino. La manifestación del espíritu divino en la creación eleva a la
humanidad a un plano divino o encarna lo divino en lo humano, transformando los dos elementos de esta interacción en una síntesis más elevada.
Esta síntesis no elimina o niega ninguna de las partes pero las transforma.
Hegel también analiza el rol del Estado en la sociedad. Hegel utiliza la
dinámica del amo y el esclavo para ilustrar su tesis.
Hegel en su Fenomenología del espíritu17 de 1807, en el capítulo
titulado: “La Verdad en la Auto-Conciencia” describe fenomenológicamente el proceso que se observa cuando dos objetos se confrontan el uno
al otro. Esta obra magistral está dividida en tres partes que corresponden
a las tres fases por la cual la conciencia humana transcurre. La primera
parte es la conciencia: el descubrimiento de que existe un objeto separado
del yo y confrontado con el yo. La segunda parte corresponde a la autoconciencia: la realización que uno está en frente del objeto. La tercera
parte es la Razón: que es la síntesis de la objetividad y la subjetividad.
Cada parte contiene varias partes y subdivisiones.
La fenomenología de Hegel incluye: procesos sicológicos, lógica,
filosofía, la filosofía de la historia y la ética; pero es mayor que la suma de
todas esas partes. La fenomenología hegeliana es una descripción profunda
del proceso relacional que ocurre entre objetos particulares, entre grupos de
objetos y finalmente entre la humanidad y lo absoluto. Estos tres procesos
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
147
relacionales son examinados en la dinámica del amo y el esclavo, en la dinámica del Estado y en la manifestación de lo absoluto en la humanidad. La
manifestación de lo absoluto en la humanidad puede interpretarse como la
manifestación de lo divino, pero Hegel parece no pronunciarse al respecto.
La dinámica entre el amo y el esclavo está descrita en la segunda
sección de la Fenomenología del espíritu, una subdivisión llamada:
“Independencia y Dependencia de la Auto-Conciencia: el Amo y el Esclavo”. Este capítulo de la “Fenomenología del Espíritu” es clave para
entender los avances de la sicología clínica contemporánea, la filosofía
de Haya de la Torre y la de Marx y Engels.
Hegel quiere desarrollar un concepto dialéctico del Estado, cuyos
elementos son la familia, la sociedad civil y su síntesis, el Estado. Las
siguientes preguntas deben ser respondidas si uno desea entender el
devenir histórico presente y poder predecir lo que viene en el futuro.
¿Cómo es posible que a mediados del siglo XIX, Hegel en la Introducción
a su filosofía de la historia, pág. 86, pueda predecir que “América es la
tierra del futuro, donde, en las edades que vienen, el peso de la Historia
Mundial se revelará –tal vez– en una confrontación entre Norteamérica y
Sudamérica”18. Víctor Raúl Haya de la Torre inserta esta misma frase en
su libro: El antiimperialismo y el Apra. Hegel puede ver el futuro devenir
histórico puesto que entiende el devenir dialéctico de la historia. En las
ciencias naturales como en las ciencias sociales se juzga la calidad de
una teoría por su capacidad de explicar y predecir eventos.
Para entender el orden vertical que ofrece el sistema capitalista,
debemos analizar cómo este sistema pone a los individuos de la sociedad
en relación unos frente a los otros. Es decir, debemos entender cómo se
relacionan los ciudadanos dentro de un sistema capitalista, particularmente, los que participan en la producción. La dinámica entre el amo y
el esclavo nos permite analizar esta relación en contraste.
¿Qué sucede entre el amo y el esclavo, como se podría describir
esa relación? ¿Por qué el sistema capitalista es un orden social vertical, y
porque un sistema inspirado en el marxismo producirá esencialmente el
mismo orden vertical en la sociedad? ¿Por qué la dialéctica de Haya de
la Torre traducida a la arena política y económica ofrece un orden social
primero vertical y luego en segundo lugar, un orden social horizontal?
148
Claudio A. Selamé
Tradicionalmente la tensión que existe entre el amo y el esclavo introduce el tema histórico del dominio vs la obediencia y la sumisión. Esta
relación aparentemente simple es la que Hegel remonta al campo filosófico
y al campo de la filosofía de la historia. Hegel introduce esta relación en
toda su complejidad. La dinámica de dominio versus sumisión es analizada
cuidadosamente y se descubren importantes verdades en ella.
3. La relación entre el amo y el esclavo
Para Hegel la relación entre uno mismo y lo otro, un objeto, o el otro si
se trata de otra persona es lo que caracteriza la conciencia humana y su
actividad en el mundo. Uno puede ser atraído o puede ser repelido por
el otro, o lo otro, que tiene delante de uno.
Cuando somos conscientes que existe una realidad fuera de nosotros,
independiente de nosotros, que representa un obstáculo o ventaja para la
realización de nuestros anhelos y deseos, experimentamos un despertar
de la conciencia propia. De pronto el objeto, en su amplio sentido, que
se presenta frente a nosotros nos hace conscientes de nosotros mismos.
Despertamos a la realidad que no existimos exclusivamente solos pero
que estamos enfrentados a algún otro y que ese otro puede ser beneficioso
o dañino. También sabemos que no podemos destruir o abolir al otro. Si
intentamos abolir o destruir al otro, destruimos nuestra autoconciencia,
puesto que nuestra autoconciencia es una conciencia en relación al otro.
En consecuencia nos relacionamos con ese objeto que se le presenta
a nuestra conciencia. Esto sucede con el amo y el esclavo. Ambos se
enfrentan desarrollando cada uno, una conciencia propia y definiéndose
cada uno dentro de dicho intercambio.
¿Qué sucede en este intercambio de auto-conciencias entre el amo
y el esclavo?
Idealmente el intercambio entre dos auto-conciencias que se enfrentan una a la otra es reconciliación o síntesis. Pero en el caso del amo y el
esclavo la relación permanece irresoluta, porque ni el esclavo ni el amo
pueden alcanzar reconocimiento del otro como legítimo. Dos conciencias,
una frente a la otra necesitan reconocimiento mutuo para ambas alcanzar
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
149
su auto liberación y su auto realización. Si las conciencias no pueden
obtener legitimación en la relación dentro de la cual participan, el otro
permanece como un obstáculo para la auto-realización o manifestación
plena de sí mismo. ¿Cómo sucede esto?
Hegel describe el problema que ocurre cuando dos conciencias se
enfrentan una a la otra en forma fatal o violenta como ocurre en el conflicto entre “vida o muerte”. Cuando hay un conflicto de vida o muerte, una
de las dos auto-conciencias se somete a la otra por el miedo a la muerte.
¿Qué ocurre? En el caso del esclavo, este se somete al amo y desarrolla
un talento y un dominio sobre la naturaleza. El esclavo desarrolla una
relación con la naturaleza que es única y experta y que crea un valor en
sí mismo. Por el otro lado, el amo pone en riesgo su vida enfrentándose
a la otra auto-conciencia (el esclavo) con violencia y crea el simulacro
que su vida no es importante y que su bienestar tampoco es importante.
Pero cuando el otro se somete, el amo recibe el mensaje de la otra autoconciencia que él es libre. El amo se piensa que es libre porque el otro
se ha sometido. Pero este reconocimiento que el amo recibe del otro que
se sometió a su voluntad es incompleto. Es incompleto porque para ser
completamente libre y autónomo la auto-conciencia necesita un reconocimiento auténtico de su autonomía. Existe un reconocimiento tácito
de las dos auto-conciencias que la relación entre ellos es asimétrica,
fuera de balance e injusta. De pronto el amo se encuentra dentro de la
situación en la cual él es dependiente del esclavo. El amo es entonces
un ser dependiente puesto que necesita un constante reconocimiento de
su propia libertad que recibe del esclavo sometido. Por el otro lado, el
esclavo ha desarrollado una relación con la naturaleza y con los medios
de producción que el amo no tiene. El amo se ha enfocado en dominar
al esclavo y es por lo tanto ignorante de las capacidades que el esclavo
ha desarrollado. El amo se vuelve el esclavo del esclavo y el esclavo el
amo del amo, por el estado de dependencia que se ha desarrollado entre
ambos. Si el esclavo fallara, el amo dejaría de existir. En verdad el poder
sobre la naturaleza reside en el esclavo. Pero así mismo, el esclavo no
sería tal sin el amo que lo sometiera. Gracias al amo, el esclavo desarrolla
su talento y domina la naturaleza y asegura su lugar dentro del orden
social. Aunque ambos, el amo y el esclavo, están alienados de ellos
150
Claudio A. Selamé
mismos, establecen una relación social que se transforma en un sistema
económico y político. Históricamente este tipo de relación asimétrica ha
empapado las sociedades de Europa. Los Estados Unidos en su etapa
expansionista o imperialista vigente demuestra este mismo problema.
Aquí se encuentra el secreto y la base fenomenológica del orden vertical
de la sociedad actual.
La solución que Hegel propone para esta relación entre el amo y
el esclavo incluye un proceso en el cual la autoconciencia debe avanzar
a través de etapas que incluyen el estoicismo, el escepticismo y la autoconciencia infeliz antes de llegar al uso de la razón. El estoicismo es la
etapa en la cual la auto-conciencia –del amo y del esclavo– toleran sin
miedo y temor aparente –represión– esta relación desequilibrada. El
escepticismo permite a las autoconciencias –del amo y del esclavo– la
duda que el mundo podría ser mejor de lo que es. Finalmente, la autoconciencia todavía se siente infeliz y descontenta porque la relación de
dominación versus sumisión en la cual se encuentra es asimétrica y no
se soluciona con ajustes sicológicos, culturales o ideológicos. Este proceso se produce individualmente entre amo y esclavo e históricamente
entre las naciones a través de los tiempos. Este proceso necesariamente
conduce a la autoconciencia, a buscar una solución basada en la razón.
Hegel soluciona este impase en el capítulo: “Espíritu Objetivo:
El Orden Ético”. En el orden ético encontramos al hombre trabajando
libremente sirviendo las necesidades de la sociedad y no las necesidades
del amo sino obedeciendo la disciplina que impone la razón. Hegel propone la antigua democracia de Grecia como ejemplo de este desarrollo.
Eventualmente esta democracia se desvanece cuando se enfrenta con la
ley divina como fue descrito en el mito de Antígona. Pero en cuanto a
la inmediata solución al problema de esta relación asimétrica entre el
amo y el esclavo, dentro de esta relación de dominación y sumisión, el
“Orden Ético” representa la solución para Hegel. Solo la Ética para Hegel
puede extender la libertad a ambos, al amo y al esclavo, sustituyendo
esa relación de dominación y dependencia por una de reconciliación y
de mutua libertad.
Karl Marx trata de solucionar esta relación asimétrica de otra forma:
con la dictadura del esclavo que es en sus propias palabras, la dictadura
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
151
del proletariado. En esto se basa Marx para fundar su tesis política y
darle una ideología a seguir a los desencantados con el resultado de la
Revolución Industrial. En 1847 Marx se suma a la Liga Comunista los
cuales le encargan que escriba con Engels el famoso Manifiesto Comunista de 1848.
La dialéctica hegeliana tiene un uso mucho más amplio y rico que
lo que el marxismo pretendió. Víctor Raúl Haya de la Torre entendió
esto muy temprano dentro de su investigación. En verdad, la forma en
que Marx usa la dialéctica es restringida y sirve a una política de coyuntura como explicaremos más adelante. Marx introduce la dialéctica
a la ideología comunista y le imprime una base filosófica más o menos
coherente al Partido Comunista. El peruano Haya de la Torre utiliza el
análisis dialéctico de una manera más coherente y convincente.
4. La dialéctica en la naturaleza
Sabemos por experiencia y simple observación que el mundo natural
está constituido en pares de opuestos: luz y tinieblas, bien y mal, macho
y hembra, positivo y negativo, etc. La interacción de estos opuestos
produce muchas variaciones y matices que contienen ambos elementos
en diferentes medidas. Por ejemplo, antes de que caiga la noche, la luz
se desvanece lentamente durante el día mientras que la noche alcanza
su máxima expresión cuando el sol está en el lugar más oculto de su
trayectoria orbital. Este proceso se repite diariamente y nunca se agota.
Ambos elementos son necesarios para producir el efecto visual que llamamos noche y día. Ningún elemento es destruido ni congelado por la
presencia emergente del otro. Se puede comparar a una danza celestial
en la cual cada elemento tiene su lugar, su medida y su tiempo para
poder manifestarse.
La sicología humana presenta también elementos opuestos en
interacción constante y dialéctica. Sabemos que la personalidad contiene elementos femeninos y masculinos tanto en el hombre como en
la mujer. Esto lo sabemos porque si no fuera así, el hombre no podría
complementarse con la mujer ni la mujer con el hombre. Por ejemplo,
152
Claudio A. Selamé
los seres humanos podemos relacionarnos con los perros y gatos y otros
mamíferos porque somos mamíferos también. Como tales tenemos padres
y madres y nacemos del vientre de una hembra. Los mamíferos tienen
dos progenitores. Tenemos mucho en común con los mamíferos pero no
así con los insectos. No dudamos en aplastar a un insecto y sin mucha
compasión porque no podemos relacionarnos íntimamente con ellos
puesto que tenemos poco en común con dicha especie. Por esta razón
no pensamos que matar a un insecto sea de mucha crueldad pero sí pensamos que matar a un mamífero es cruel. De manera que los elementos
femeninos y elementos masculinos en la personalidad humana conviven
y tienen una dinámica especial. Examinemos ejemplos de la dialéctica o
diálogo de estos elementos en la personalidad humana, tomando como
ejemplo la relación que existe entre un hombre y una mujer.
Supongamos que un hombre y una mujer desean desarrollar una
relación romántica de naturaleza duradera. Esta relación puede desenvolverse de estas dos formas:
En la primera, el hombre y la mujer establecen una relación romántica cuyo fruto resulta en tener uno o más hijos. Sin embargo, la relación
íntima entre la pareja no se profundiza más allá del enlace sexual y amistoso y los dos permanecen más o menos intactos tal y como eran antes
de conocerse. Cada cual es el individuo que era antes a pesar de ahora
tener hijos en común. Si aplicamos el modelo de la dialéctica hegeliana
sería algo así: el hombre –tesis– y la mujer –antítesis– y la –síntesis– los
hijos. Los hijos contienen en sí mismos los elementos de los padres sin ser
ellos. En la segunda forma, el hombre y la mujer establecen una relación
duradera que adquiere a través de los años una vida propia. Estas parejas
parecen tener algo especial entre ellos. Pareciera que hasta los rasgos
físicos cambian y cada uno de ellos adquiere elementos del otro. Cuando
caminan en la calle de la mano después de varias decenas de años juntos,
estas parejas a veces ya ancianos maravillan a los transeúntes con ese
elemento nuevo que transmiten. Ese elemento nuevo es la relación que
ahora se puede entender como el elemento esencial del matrimonio. El
matrimonio es la síntesis de esta relación y no los hijos. Los hijos por
su lado tienen que enfrentarse a esa síntesis que sus padres despliegan.
Una síntesis creada por la relación dialéctica entre el hombre y la mujer.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
153
La reacción de los hijos al matrimonio de los padres es independiente y
no es una condición necesaria para la relación matrimonial.
¿Cuál de estas dos relaciones entre el hombre y la mujer describen
la dialéctica hegeliana? ¿Cuál de estas dos relaciones manifiesta una
verdadera dinámica dialéctica de los aspectos femeninos y masculinos
que se encuentran en la personalidad humana?
El primer ejemplo revela un entendimiento mecánico, materialista y
superficial de la dialéctica hegeliana. La relación descrita en el ejemplo
número uno produce una síntesis material que posterga la posibilidad
del crecimiento humano. El hijo, o hijos, de esa relación deben entonces
empezar de cero, puesto que sin tener el ejemplo de sus padres frente a
él debe buscar su propio camino. No hay evolución a un plano superior.
La relación entre el hombre y la mujer del ejemplo número dos logra un
estado superior de conciencia y de existencia y culmina en sí misma la
relación dialéctica. El fenómeno superior del matrimonio constituye la
síntesis, la evolución cualitativa.
Los elementos de la personalidad deben coexistir en gran armonía
sin que uno elimine al otro pero complementándose mutuamente y en su
debida medida. Este equilibrio es fluido y en cambio constante, es decir,
es una relación dialéctica viva y dinámica. Es esta dialéctica la que crea
una síntesis superior en relación a los elementos que la constituyen y a
su paso cambian los elementos que la forman. Es decir, la dialéctica no
solo forma una síntesis superior sino que eleva a un plano superior los
elementos que la constituyen. La dialéctica crea un desarrollo cualitativo.
Cada elemento aporta algo diferente a la ecuación de la personalidad.
Una personalidad madura incorpora los dos elementos en forma especial.
Este no es el lugar para explicar cómo estos elementos de la personalidad
actúan en cada ser humano pero es una ilustración de un intercambio
dialéctico verdadero.
Volvamos al campo de la sociología y de la economía. La solución
dialéctica para los problema de la sociedad en términos de la economía
no es la lucha de las clases y su superación con el socialismo y después
el comunismo sucesivamente, sino la incorporación de los elementos
de la sociedad en una interacción madura, equilibrada y gobernada por
un tercer elemento que es el derecho de cada país. Volviendo al ejemplo
154
Claudio A. Selamé
de la personalidad. Si usáramos el modelo marxista para resolver la
dialéctica de la confrontación entre el hombre y la mujer ocurriría de la
siguiente manera. Un varón se sometería a lo femenino esclavizando así
su personalidad al aspecto femenino. Esto equivaldría a la dictadura de
lo femenino. La promesa sería que al final se llegaría a un estado ideal a
través del conflicto creado artificialmente. Como se ve claramente este
tipo de “solución dialéctica” es absurda. Esta “solución dialéctica” sería
anti-dialéctica en la medida que produciría más enfrentamiento, conflicto,
trauma y ninguna síntesis.
Hegel busca una solución perenne e equilibrada al problema de las
interacciones dialécticas sociales. Haya de la Torre tuvo la lucidez de
descubrir este problema en el marxismo de principios del siglo XX. En
su libro Espacio-Tiempo histórico, publicado en Lima, 1948, Víctor Raúl
quiso distanciarse del marxismo y de su materialismo histórico postulando
una nueva doctrina política propia, genuina, netamente indoamericana.
Haya de la Torre encontró en el concepto espacio-tiempo-histórico el
ingrediente necesario para deshacerse de la influencia marxista que parecía haber contaminado la sociedad europea con su ideología agresiva.
El pensador indoamericano reconoció que dentro del marxismo estaba
su propia negación. Leemos en la pág. 23 de Espacio-Tiempo histórico:
“Como la teoría marxista no puede ser una anti-dialéctica verdad eterna,
en la esencia misma de su filosofía está su negación”19.
Víctor Raúl escribe en el prólogo de su importante obra, EspacioTiempo histórico, pág. 16-17 el siguiente párrafo:
En mi libro El antiimperialismo y el Apra, escrito en México
en 1928, ensayo una interpretación histórica de la evolución
económica-social de los pueblos de Indoamérica y sostengo, en
el capítulo VI, que el Aprismo es “una metódica confrontación de
la realidad Indoamericana con las tesis que Marx postulara para
Europa y como resultado de la realidad europea que él vivió y estudio a mediados del siglo pasado”; en el Capítulo VII subrayo que
“nuestro proceso histórico tiene su propio ritmo, su típico proceso,
su intransferible contenido”. Más adelante, en el mismo capítulo,
añado que “Nuestro Tiempo y nuestro Espacio económico nos se-
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
155
ñalan una posición y un camino” Y en el capítulo final del mismo
libro: “Observando seriamente la realidad social y económica de
Indoamérica, salta a la vista un problema político vasto y nuevo
cuyas formulas de solución no tienen cabida ni alcanzan ajuste en
los conocidos moldes ideológicos europeos”20.
El fenómeno marxista, de acuerdo al concepto del pensador trujillano,
era un fenómeno enlazado a su propio espacio-tiempo, es decir, pertenecía
a Europa y no tenía cabida en América Latina. Los países latinoamericanos
tendrían que forjar su propio destino con sus propias doctrinas y métodos
sociopolíticos. Por todo lo expuesto se puede afirmar que Haya de la Torre nunca fue marxista, puesto que el marxismo no encaja con la realidad
de América Latina. La adopción de la solución dialéctica propuesta por
Carlos Marx en Europa está relacionada con el deseo de ciertos intereses
nacidos en la cuna europea de adquirir el poder financiero y político sin
importar los medios, ni aspirar al bien común. Marx ofreció una solución
ideológica al parecer elegante y simple para las masas y les dio la justificación filosófica que buscaban. En tiempos anteriores, Voltaire en Francia
durante la Revolución Francesa ofreció el mismo servicio a las masas
revolucionarias. En verdad no faltan las justificaciones cuando existe la
intención o la necesidad de producir una revolución.
5. Las anti-soluciones europeas
Europa ha producido dos respuestas políticas influyentes al problema
social para construir una sociedad más justa, más prospera e integrada.
Coincidiendo con Haya de la Torre son anti-soluciones. Una es la lucha
de clases propuesta por el marxismo y la otra es la lucha de razas y de
naciones propuesta por el fascismo o nacional socialismo.
Si bien nos parece evidente que la lucha de las razas no puede
resolver equitativamente el conflicto entre sectores sociales, así como
más veneno no puede ser la cura para el envenenamiento, la lucha de
clases todavía atrae a ciertos sectores políticos, como una solución
para el problema de la injusticia social. Debido a esta situación resulta
156
Claudio A. Selamé
necesario estudiar de dónde viene esa concepción que la dictadura del
proletariado, corolario de la lucha de las clases, puede producir en su
desenlace una sociedad justa.
El mérito de Marx y Engels no se encuentran tanto en su método
de análisis del capitalismo, sino en el movimiento político que ambos
promovieron con sus tesis. La contribución de ambos pensadores, Marx
y Engels, para ser exactos es una contribución política y social; fue el
aguijón que la autoconciencia europea necesitaba para despertar de su
estupor explotador y destructivo. El movimiento que ellos forjaron despertó la autoconciencia de las clases sociales.
Federico Engels en el prefacio de Das Capital, volumen II, titulado:
“El proceso de circulación del capital”, pág. 14, expresa su mortificación
frente al hecho que los economistas alemanes fueran completamente
ignorantes con respecto a la literatura anti capitalista que se producía en
Inglaterra, la sede del capitalismo más feroz. Para probar esta ignorancia,
Engels incluye en la pág. 28 del prefacio una cita del libro de William
Thompson titulado: Una exploración de los principios de distribución
de las riquezas publicado en 1822 y que dice lo siguiente: “El esfuerzo
constante de lo que se ha llamado sociedad ha sido engañar e inducir,
aterrorizar y obligar al trabajador para que trabaje por la más pequeña
porción posible del producto de su propio trabajo”. Continua diciendo en
la pág. 32: “¿Por qué no darle al trabajador la porción completa del fruto
de su trabajo?”. La cita de Thompson subraya en la página 125 que:
Esta cantidad de compensación, exigida por los capitalistas de los
trabajadores productivos, bajo el nombre de rentabilidad o ganancia,
es justificada en el uso de la tierra u otros artículos… En todas las
materias físicas gracias a las cuales, o por medio de las cuales, sus
poderes productivos pueden ser puestos a disposición, estando en las
manos de otros con intereses opuestos a los suyos, y siendo el consentimiento de estos un preliminar necesario antes de cualquier esfuerzo
de su parte, acaso no está, y acaso no debe siempre permanecer, a
la merced de estos capitalistas para cualquiera que sea la porción
de los frutos de su propio trabajo que ellos consideren apropiado
dejar a su disposición en compensación por sus trabajos?21.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
157
La economía aborda el tema de las relaciones que existen entre las
clases responsables de la producción de los bienes de consumo. El tema
de las relaciones laborales en las clases sociales, el tema de la distribución
de las riquezas, el tema de la regulación o de la falta de regulación estatal.
En general la economía aborda el tema de la justicia social necesaria para
el bienestar del individuo, la familia y la sociedad. La complejidad de
estas relaciones es enorme puesto que existen diferentes enfoques que
se pueden tomar al abordar el tema. Autores como Adam Smith, Ricardo, Marx y Engels aportan conceptos a la complejidad de la economía
y se puede encontrar en ellos grandes progresos en pos de una mejor
compresión de los múltiples procesos colectivos de la producción. Cada
uno aporta algo nuevo al entendimiento de estos procesos colectivos y
cada cual tiene sus limitaciones. Marx no es ninguna excepción como
se verá a continuación.
6. La teoría de la plusvalía o valor agregado y la teoría
del trabajo de Marx y Engels
¿Cuáles fueron las contribuciones de Marx en asuntos económicos?
Ciertas contribuciones de Marx fueron absorbidas tan rápidamente
por la comunidad intelectual y los economistas que ahora esos conceptos
nos parecen comunes y corrientes. Ciertos conceptos que ahora usamos
cuando hablamos del trabajo, del valor agregado y del dinero son conceptos que fueron desarrollados por Marx en el siglo XIX. El concepto
de la plusvalía ya existía en tiempos de Marx, pero él lo desarrolló más
que ningún otro autor eliminando las inconsistencias.
Engels en el prefacio al Das Capital, vol. 2, pág. 16, explica que
Marx para entender que cosa era el valor agregado tenía que encontrar
cual exactamente era el valor de una cosa. ¿Qué determina el valor de
un producto? No es lo mismo el precio de un objeto que el valor de este
mismo. Karl Marx expone que existe una gran diferencia entre el valor
agregado de la producción y la ganancia que se obtiene con la venta
de los productos. Nos vamos a limitar a los conceptos principales de
158
Claudio A. Selamé
la economía marxista. Estos conceptos principales son los que llevan a
Marx a desarrollar la doctrina de la dictadura del proletariado, como paso
necesario aunque imperfecto, para llegar al comunismo auténtico.
El concepto del valor agregado a la mercancía fue desarrollado por
Karl Marx y expuesto en su Crítica a la economía política y en el primer
volumen de Das Capital. La palabra mehrwert en alemán significa valor
agregado o plusvalía. El concepto del valor tal como fue definido por
Smith, Ricardo y la teoría clásica representa la cantidad de trabajo que
contiene un artículo o una mercancía.
La escuela de Ricardo consideraba el trabajo la medida del valor.
Marx explica que no es la actividad concreta de trabajar, lo que explica
el valor de un producto, sino la fuerza laboral o capacidad laboral. El
concepto de la “fuerza laboral” es un concepto abstracto y variable,
mientras que el trabajo propiamente tal es un concepto concreto que se
puede medir individualmente. Por ejemplo, hoy en día usamos dicho
concepto abstracto, cuando decimos que existe una fuerza laboral cara o
barata en diferentes países o regiones de un país. Por citar un ejemplo la
fuerza laboral en la industria de los zapatos es más barata en Trujillo que
en Lima. Los empresarios que buscan emplear una fuerza laboral más
barata tendrían que poner sus fábricas en departamentos como Trujillo.
La fuerza laboral para Marx se convierte así en una mercancía que
está a la venta dentro del mercado, como lo están los edificios, las herramientas y la materia prima. Se trata de un concepto económico abstracto.
El concepto de trabajo como mercancía resuelve las contradicciones que
existían dentro de la teoría clásica de la economía. La teoría clásica de la
economía establecía que el valor de un producto se definía por el valor
del trabajo. Podíamos expresar el valor del trabajo solo en términos de
trabajo. Pero no sabíamos cuál era el verdadero valor de una hora de
trabajo puesto que esta era definida en término del mismo trabajo. Caíamos así dentro de un argumento circular en el cual una hora de trabajo
equivalía a una hora trabajada, pero nos quedábamos sin saber cuál era
el valor real del trabajo.
La teoría clásica trató de resolver este dilema afirmando que el
valor de una mercancía era igual al costo de su producción. Pero Marx
hizo la siguiente pregunta: ¿Cuál es el costo de producción del trabajo
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
159
mismo, no el costo de la fuerza de trabajo? El costo de producción del
trabajo mismo consiste para la economía clásica en todo lo necesario
para mantener al trabajador vivo, trabajando y reemplazarlo cuando
esté ausente por razones de salud, edad o muerte. Marx reemplaza este
concepto concreto del trabajo por un concepto abstracto que se aplica
a diferentes sociedades y condiciones del mercado. El aporte de Marx
es valioso en la medida que puede explicar la variedad en los costos del
trabajo, o más precisamente en el lenguaje de Marx, la variedad en el
costo de la fuerza laboral en diferentes circunstancias dentro o fuera de
la misma sociedad.
7. La plusvalía o valor agregado
Federico Engels describe en su introducción al manuscrito de Marx Trabajo asalariado y el capital, cómo se acumula valor agregado o plusvalía
en los productos. Dice así:
Supongamos que nuestro obrero –un mecánico ajustador– tiene que
hacer una pieza de una máquina, que acaba en un día. La materia
prima, hierro y latón, en el estado de elaboración requerido, cuesta,
supongamos, 20 marcos. Al consumo de carbón de la máquina de
vapor y el desgaste de ésta, del torno y de las demás herramientas
con que trabaja nuestro obrero representan, digamos –calculando
la parte correspondiente a un día y a un obrero–, un valor de un
marco. El jornal de un día es, según nuestro cálculo, de tres marcos. El total arrojado para nuestra pieza es de 24 marcos. Pero el
capitalista calcula que su cliente le abonará, por término medio,
un precio de 27 marcos; es decir, tres marcos más del coste por él
desembolsado.
¿De dónde salen estos tres marcos, que el capitalista se embolsa?
La Economía Política clásica sostiene que las mercancías […] se
venden, unas con otras, por su valor; es decir, por el precio que
corresponde a la cantidad de trabajo necesario encerrado en ellas.
Según esto, el precio medio de nuestra pieza –o sea 27 marcos–
Claudio A. Selamé
160
debería ser igual a su valor, al trabajo encerrado en ella. Pero
de estos 27 marcos, 21 eran valores que ya existían antes de que
nuestro ajustador comenzara a trabajar. 20 marcos se contenían
en la materia prima, un marco en el carbón quemado durante el
trabajo o en las máquinas y herramientas empleadas en éste, y cuya
capacidad de rendimiento disminuye por valor de esa suma. Quedan
seis marcos, que se añaden al valor de las materias primas. Según
la premisa de que arrancan nuestros economistas, estos seis marcos
sólo pueden provenir del trabajo añadido a la materia prima por
nuestro obrero. Según esto, sus doce horas de trabajo han creado un
valor nuevo de seis marcos. Es decir que el valor de sus doce horas
de trabajo equivale a esta cantidad. Así habremos descubierto, por
fin, cuál es el “valor del trabajo”.
–¡Alto ahí! –grita nuestro ajustador–. ¿Seis marcos, decís? ¡Pero
a mí sólo me han entregado tres! Mi capitalista jura y perjura que
el valor de mis doce horas de trabajo son sólo tres marcos, y si le
reclamo seis, se reirá de mí. ¿Cómo se entiende esto?
Engels continúa explicando:
Si antes, con nuestro valor del trabajo nos movíamos en un círculo
vicioso, ahora caemos de lleno en una indisoluble contradicción.
Buscábamos el valor del trabajo, y hemos encontrado más de lo
que queríamos. Para el obrero, el valor de un trabajo de doce horas
son tres marcos; para el capitalista, seis, de los cuales paga tres al
obrero como salario y se embolsa los tres restantes. Resulta, pues,
que el trabajo no tiene solamente un valor, sino dos, y además
bastante distintos.
Esta aparente contradicción, ¿cómo se soluciona? Lo que los economistas consideraban el costo de producción del trabajo no era el costo
de producción del trabajo sino el costo del trabajador mismo. En verdad
lo que el trabajador vende al capitalista es su capacidad de trabajo, su
fuerza laboral en potencia no su trabajo puesto que los bienes no se han
producido todavía. Esta fuerza laboral para Marx se encarna, viene a
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
161
ser parte del trabajador mismo individualmente y de la clase trabajadora
como clase social, y dicho potencial de trabajo se hace realidad cuando el trabajador –y la clase trabajadora– se pone a trabajar y produce
bienes de consumo. Por esto dice Marx que la clase trabajadora como
clase social es la única clase que imparte valor a los bienes de consumo.
Engels afirma en la introducción al manuscrito de Marx: Trabajo asalariado y el capital lo siguiente: “Tal es el régimen económico sobre el
que descansa toda la sociedad actual: la clase obrera es la que produce
todos los valores, pues el valor no es más que un término para expresar
el trabajo, el término con que en nuestra actual sociedad capitalista se
designa la cantidad de trabajo socialmente necesario, encerrado en una
determinada mercancía”22. El subrayado es del autor.
¿Cómo explica Marx la plusvalía o el valor agregado?
Marx, explica en el vol. II de Das Capital, que el capital se compone de las materias primas, herramientas de trabajo, y los medios de
subsistencia de todo tipo, que son empleadas en la producción de nuevas
materias primas, nuevas herramientas, y los nuevos medios de subsistencia. Todos estos componentes del capital son el producto de la mano
de obra del trabajador.
En el mismo volumen de Das Capital Marx explica: “El proceso
de circulación del capital”. Uno de los puntos centrales de esta obra es
demonstrar que el proceso de producción capitalista incluye a la fuerza
laboral (un concepto abstracto de la capacidad de trabajo del obrero)
como factor básico, una mercancía que el capitalista compra. La fuerza
laboral como bien básico, pasa a ser parte integrante de la producción
capitalista. El concepto de fuerza laboral de Marx se contrapone al
concepto de trabajo de Ricardo. Marx presenta a la fuerza laboral
como otro factor básico de la producción y no como una fuerza fija en
la producción. Ricardo tiene un concepto más simple del trabajo como
labor concreta y específica del trabajador. La fuerza laboral de Marx,
por el otro lado, es un concepto abstracto que está sujeto a las fuerzas
de la demanda, las condiciones del mercado, las leyes laborales, como
el salario mínimo, etc.
En segundo lugar, el producto final retiene labor congelada que el
capitalista no paga y retiene para sí mismo. En otras palabras, como dicen
162
Claudio A. Selamé
los que invierten en inmuebles, la ganancia o plusvalía se produce cuando
se compra, no cuando se vende la propiedad. El capitalista paga al obrero
menos de lo que el trabajador aporta con su trabajo al producto y por lo
tanto el capitalista acumula plusvalía del factor trabajo. Por ejemplo, si
la jornada laboral es de 10 horas y en 5 horas el obrero ha producido el
valor equivalente a su fuerza de trabajo, la cantidad de plusvalía que se
le quita es de 5 horas. Uno de los puntos centrales de la interpretación
del proceso económico hecha por Marx es demonstrar el fenómeno de
la plusvalía como algo intrínseco al capitalismo, cuya injusticia parece
evidente estudiado bajo la óptica marxista.
8. ¿Quién es el trabajador?
Carlos Marx ignora que el capitalista también trabaja y que no solo
aporta el capital para la producción. El capitalista trabaja con su intelecto y también con sus manos y por ende también aporta fuerza laboral
al proceso productivo. Esta fuerza laboral que representa el trabajo del
capitalista, este factor dentro del proceso de producción capitalista,
Marx no lo toma en cuenta. Ni siquiera lo menciona. La clase obrera
no es la única clase social que agrega valor a través de su trabajo a los
bienes de consumo. El capitalista también trabaja e incluye su trabajo en
la producción. Si vemos las cosas de esta manera el costo de la fuerza
laboral incluye a la clase capitalista y no la excluye. En otras palabras
la fuerza laboral incluye el trabajo de la clase obrera en potencia y la
fuerza laboral del capitalista.
Cuando consideramos que la fuerza laboral incluye al capitalista,
empresario o inversionista, la contradicción cesa de existir. Es justamente
este elemento el cual pone equilibrio a la interacción entre el capitalista
y el obrero. Cuando Marx utiliza la dialéctica de Hegel para resolver la
relación asimétrica que existe entre el esclavo y el amo tampoco logra
resolverla. La relación continúa siendo asimétrica en la dictadura del
proletariado, Estado que se puede a su vez llamar Estado-capitalista o
“capitalismo de Estado”, citando a Haya de la Torre, porque se trata de
un Estado que controla los medios de producción y la distribución de
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
163
la riqueza. La razón fundamental del error es no considerar a la fuerza
laboral del empresario e inversionista como parte de la ecuación y solo
considerar al capital que ellos aportan.
El capital que el empresario o inversionista aporta es trabajo acumulado. Cuando se ignora el trabajo que el empresario contribuye a la
producción y sólo su capital se toma en cuenta resulta fácil pensar en
despojarlo de sus bienes o de pensar automáticamente en él como un
explotador. De aquí nace la idea que el empresario no trabaja y que
sólo explota a los trabajadores. Esta idea errónea ha sido divulgada en
panfletos, artículos, canciones y poemas, dentro y fuera de círculos comunistas. Pero si tomamos en cuenta la fuerza laboral de ambas clases
sociales, y el capital que el empresario contribuye a la producción de
los bienes, esto nos obliga a pensar en cómo los salarios y la plusvalía
pueden ser distribuidos entre el obrero y el capitalista. El empresario
potencialmente puede ganar más, porque aporta más dentro de la producción. También el empresario puede perder más. Cuando el obrero
termina su jornada se va a su casa. El empresario en cambio continúa su
trabajo intelectual, proyectando cómo alcanzar más mercados y como
optimizar sus productos y cómo distribuirlos. Si los productos no se
venden el empresario-capitalista pierde su capital y el trabajo invertido.
Si se cierra la fábrica, el obrero pierde su salario.
9. ¿La fuerza laboral es una mercancía?
El segundo problema fundamental en la concepción del trabajo como
mercancía tanto en el capitalismo de libre mercado, como en el capitalismo de estado, o fascismo, es que bajo esa óptica al trabajador
se le trata como a un objeto y no como a un ser humano. También lo
señala Haya de la Torre en su libro Plan de Acción, pág. 44: “el ciudadano como cantidad, no como calidad”23. Las decisiones respecto
al valor de su trabajo y a sus condiciones laborales son tomadas sin
considerar las necesidades humanas del trabajador. Este error lo comete el capitalista por excelencia, pero el marxismo no lo soluciona
sino que lo confirma.
164
Claudio A. Selamé
El papa Pio XI en su encíclica Quadragesimo anno reafirma uno
de los méritos de la encíclica Rerum Novarum del papa León XIII cuando dice: “83. El trabajo no es una vil mercancía, sino que es necesario
reconocer la dignidad humana del trabajador. Por lo tanto, el trabajo no
puede ser comprado o vendido como una mercancía cualquiera.”
Hugo García Salvattecci en su excelente libro: El Aprismo y la
doctrina social de la iglesia, pág. 33 acertadamente concluye que “es
nuevamente la teoría del mercado aplicada a la esfera del trabajo la que
genera los desencuentros sociales.”24
En resumidas cuentas, los objetos de producción acumulan plusvalía
(valor agregado) de trabajo. Esta plusvalía de trabajo es la que determina
el valor de los objetos e incluye en sí misma, aquella parte de la fuerza
laboral que aporta tanto el empresario, como el obrero.
La pregunta de: ¿cuánto más debe ganar el empresario que el trabajador? es el núcleo del problema. El que arriesga más merece ganar
más no solo por razones de equidad sino también para poder continuar
la inversión en la producción misma.
¿Puede el obrero invertir en la producción de la misma forma que
el empresario puede hacerlo? ¿Cómo y en qué medida puede el obrero
invertir en la producción de bienes? Estas preguntas encuentran su respuesta una vez que se estudia e interpreta la interacción económica entre
el capitalista y el trabajador, como una relación de cooperación dialéctica,
fecunda para ambos.
Cuando la clase empresarial-inversionista obtiene el poder político
absoluto en el Estado tiende a explotar a la clase trabajadora. Esto ocurre
no porque los productos finales contengan valor congelado que pertenece
al trabajador, sino porque el sistema económico no distribuye la plusvalía que se acumula durante el proceso productivo. Si consideramos a la
fuerza laboral como a una fuerza abstracta en la que intervienen ambas
clases sociales, la empresarial y la trabajadora, de ello se desprende que la
plusvalía debe ser distribuida entre ambas clases proporcionalmente. En
los países más desarrollados esta plusvalía se colecta a través del sistema
impositivo y es distribuida entre la población a través de beneficios de
salud, desempleo, incapacidad, etc.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
165
10. La lucha de clases
La perenne confrontación entre el rico y el pobre se ha producido durante
siglos. El libro de Jesús ben Sirach, uno de los libros de la sabiduría en
la Biblia lo expresa claramente. Sirach escribe en Eclesiásticos:
● El rico agravia, y encima se envalentona; el pobre es agraviado,
y encima pide disculpas.
● Mientras le seas útil, te explotará, pero si no tienes nada, te
abandonará.
● Si posees algo, vivirá contigo y te despojará sin lástima.
● Cuando te necesite, tratará de engañarte, te sonreirá y te dará
esperanzas; te dirigirá hermosas palabras y te preguntará:
“¿Qué te hace falta?”.
● Te comprometerá con sus festejos hasta despojarte dos y tres
veces, y al final se burlará de ti; después, cuando te vez, pasará
de largo y meneará la cabeza delante de ti.
● Presta atención, para no dejarte engañar ni ser humillado por
tu insensatez.
● Cuando te invite un poderoso, quédate a distancia, y te invitará
con más insistencia.
● No te precipites, para no ser rechazado, ni te quedes muy lejos,
para no ser olvidado.
● No pretendas hablarle de igual a igual ni te fíes si conversa
demasiado: él te pone a prueba con su locuacidad y te examina
entre risa y risa.
● El que no se modera al hablar, es un despiadado, y no te ahorrará ni los golpes ni las cadenas.
● Observa bien y presta mucha atención, porque estás caminando
al borde de tu ruina.
● Todo animal quiere a su semejante y todo hombre, al de su
misma condición;
● todo ser viviente se une a los de su especie y el hombre, a uno
semejante a él.
Claudio A. Selamé
166
● ¿Qué tienen de común el lobo y el cordero? Así pasa con el
pecador y el hombre bueno.
● ¿Qué paz puede haber entre la hiena y el perro? ¿Y qué paz
entre el rico y el pobre?
● Los asnos salvajes en el desierto son presa de los leones: así
los pobres son pasto de los ricos.
● La humillación es abominable para el soberbio: así el rico
abomina del pobre.
Esta cita ilustra claramente la eterna problemática o la eterna confrontación entre ricos y pobres, también denominada “lucha de clases”
en el siglo XIX por Marx. Lo que verdaderamente debe ocupar el trabajo
de los filósofos y pensadores actuales es cómo encontrar una solución
real a esta problemática.
11. El asunto del Estado
El Estado puede ser simple o complejo. En sociedades primitivas comunitarias donde la propiedad de la tierra era propiedad común y el trabajo
era colectivo y la distribución de lo obtenido equitativo, el Estado propiamente no existía. A medida que el trabajo permite la acumulación de los
bienes y riquezas, nace el hombre rico en la sociedad. El pobre aparece
cuando el rico requiere del trabajo ajeno para producir y multiplicar sus
bienes y por lo tanto tiende a querer pagarle el mínimo al trabajador, para
así poder servir a sus propios intereses de multiplicar sus riquezas. Con
el surgimiento de la relación asimétrica en la sociedad, la justicia social
desaparece y surge una tercera entidad que es el Estado.
Una sociedad moderna puede tener tres tipos de Estados:
1) Un Estado moderador de la relación dialéctica entre las clases sociales que asegura la distribución de la plusvalía en la economía;
2) Un Estado que administra los medios de producción y distribuye
las riquezas de acuerdo a un plan establecido;
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
167
3) Un Estado que representa y promueve el desarrollo de la clase
capitalista con la esperanza que la clase capitalista cree puestos de
trabajos y riquezas para el resto de la sociedad.
12. El Estado como controlador de los medios de producción
¿Hacia dónde nos llevan los principios económicos de Marx? Marx
y Engels creían que la historia humana era la historia de un progreso
dialéctico desde un comunismo primitivo hacia un comunismo desarrollado. Su visión lineal era el motor generador que propulsaba la acción
de la clase revolucionaria, el proletariado, definiendo su destino, En “La
pobreza de la filosofía”, Marx establece que la clase revolucionaria es la
clase productiva por excelencia.
Basándose en los principios económicos explicados anteriormente,
Marx piensa que el capitalismo con su tendencia a una contradicción intrínseca permite el despertar de la autoconciencia de la clase trabajadora. El
proletariado toma conciencia de su existencia –tal y como fue explicado en
la fenomenología del amo y el esclavo de Hegel– y de su rol en la revolución pero según Marx el proletariado se organiza, toma el poder y guía a la
sociedad entera hacia una sociedad más justa y sin clases. El Estado mientras
tanto, guiado por los principios del proletariado, cumple con su función de
regular la creación y la distribución de las riquezas; administra la justicia y
promueve el avance ordenado hacia el comunismo desarrollado.
Siguiendo la reflexión de Marx podríamos preguntarnos: ¿Por qué
los representantes del proletariado en la clase gubernamental y estatal
van a tener la motivación de establecer una sociedad sin clases cuando
una vez en el poder tienen el poder sobre los medios de producción y las
riquezas? ¿No corresponde más a la naturaleza humana que una vez en
el poder esta nueva clase o estrato se transforme en otra clase de poder?
¿Cuando los bienes y el poder económico se trasfieren de unas manos a
otras cual es el incentivo para compartirlos? ¿Qué nos enseña la historia
acerca de la atracción que generan las riquezas, o acerca de los “nuevos
ricos” que aparecen en cada generación? ¿Cuánto tiempo tardará en
formarse una nueva aristocracia después de la revolución?
La solución dialéctica
de Haya de la Torre
Volviendo al tema de nuestra reflexión: ¿cuál es la visión dialéctica
que Víctor Raúl Haya de la Torre propone como solución al problema
de la injusticia social y de la pobreza en Indoamérica y de su avance al
desarrollo económico?
Siguiendo el ejemplo de Engels y Marx, que aplican la lógica y la
dialéctica de Hegel al proceso histórico de la sociedad inglesa, aunque
con errores fundamentales, Haya de la Torre es el primer pensador en
aplicar la dialéctica hegeliana a Indoamérica.
Víctor Raúl señala que mientras para el capitalismo en general, el
imperialismo de los Estados Unidos en particular es la última fase del
capitalismo, para Indoamérica el imperialismo es la primera fase de
desarrollo económico que confronta. La expansión imperialista sobre
las tierras de Indoamérica constituye para Latinoamérica la primera fase
económica después del feudalismo de los ciudadanos-conquistadores.
El imperialismo es un fenómeno muy diferente al capitalismo aunque encuentra su origen en él y esta realidad explica que la solución a
los problemas económicos de Indoamérica debe ser distinta de aquella
que Engels y Marx propusieron para el capitalismo europeo. Esta verdad
aunque aparentemente evidente escapa a la mayoría de grupos políticos de
izquierda marxista latinoamericanos que insisten en soluciones propuestas para el capitalismo europeo, sin darse cuenta que nuestro problema
no es el capitalismo, sino el imperialismo.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
169
En su ensayo: Sobre la historia del comunismo en América y una
rectificación, publicado en los Cuadernos Americanos, compilados por
Luis Alva Castro, pág. 288, Haya de la Torre escribe: “Cuando, por
primera vez, Lunacharski me preguntó en Rusia, en 1924, por que no
ingresaba al comunismo, le respondí con mis objeciones basadas en
Marx, en lo atañedero a la realidad socioeconómica indoamericana: el
imperialismo económico es la primera etapa del capitalismo en Indoamérica”. El Aprismo de Haya de la Torre según su propia definición en
Cuadernos Americanos es: “un movimiento, no de una sola clase sino un
frente único de clases que –muy anti-marxistamente– llama el Aprismo
“frente único de trabajadores manuales e intelectuales”25.
La influencia del imperialismo en Indoamérica requiere una respuesta
que tome en cuenta tres factores. El primero: sería las consecuencias de la
influencia imperialista. Segundo: la composición de la sociedad en cada uno
de los países indoamericanos, puesto que cada país es diferente. Tercero:
una solución verdaderamente dialéctica y por lo tanto inclusiva y participativa de todos los sectores de la población económicamente activa.
Haya de la Torre propone establecer un aparato estatal para facilitar
esta relación entre las clases sociales y solucionar la alienación entre ellas.
Haya de la Torre propone el tan debatido Congreso Económico Nacional
como cuarto poder del Estado con participación de todos los sectores de
la producción incluyendo como uno de los representantes de la economía
a la Iglesia católica. Esta solución es una solución horizontal. Es decir,
una solución que convoca al dialogo equitativo y productivo entre todos
los agentes de la producción. Con esta propuesta, el fundador del aprismo
coloca al hombre al centro de la economía como lo hacía Hegel. Este
orden social propuesto por Haya de la Torre permite a sus participantes
una relación basada en la ética, en el derecho, en el diálogo abierto y en
la participación colectiva y representativa. La alienación de las clases sociales se resuelve dentro de este modelo. Karl Marx y la doctrina marxista
colocan al capital al centro de la economía y al hacerlo sólo reemplazan
un orden vertical por otro. Es por esto que inevitablemente un sistema que
se organice con principios marxistas termina, como ha sido demostrado
por la propia historia contemporánea, en un estado burocrático vertical
igual o peor que el orden capitalista que intenta reemplazar.
170
Claudio A. Selamé
En El plan de acción, vol. IV, pág. 44, Haya de la Torre expresa su
visión del nuevo Estado: “Nosotros los apristas propiciamos un nuevo
tipo de Estado, basado no en el ciudadano como cantidad sino en el ciudadano como calidad. Por eso nuestro Estado tenderá a ser un Estado de
participación de todos aquellos que en una forma o en otra contribuyan
con trabajo, es decir a la formación de la riqueza nacional.”26
1. El pensamiento de Haya de la Torre en nuestros días
¿Cuál es el motivo por el cual ciertos grupos sociales en el Perú se oponen
tan violentamente a estas ideas de cambio y de justicia social? ¿Cuáles
son los grupos que rechazan esta doctrina y cuáles son sus motivos?
Los dos grupos que rechazan esta doctrina dialéctica son precisamente
los dos grupos que desean el poder para sí mismos, los sectores capitalistas
recalcitrantes, internos y externos aliados al imperialismo que desean permanecer en el control de la riqueza y no compartirla, y también los grupos
totalitarios que desean controlar la economía nacional. En general, los sectores capitalistas y marxistas promueven la lucha de clases, uno queriendo
mantener una relación asimétrica en la sociedad y el otro usando la falta de
equidad para levantar revoluciones violentas. Muchos otros, confundidos
con la propaganda, cegados por la ignorancia y laxos por la apatía y el
desencanto buscan sin verdadera conciencia, pensamientos incompletos
de políticos no purificados con el estudio y la auto reflexión.
Sin duda, el primer gran aporte del pensador indoamericano trujillano es la implantación de la universidad popular a través de la cual
los trabajadores pueden instruirse en todo tipo de materias filosóficas y
económicas y tomar decisiones educadas respecto a su futuro. En su artículo: “El partido como taller y como escuela” de 1934, Víctor Raúl Haya
de la Torre, escribe: “Las Universidades Populares González Prada y los
seminarios de capacitación y especialización dan al aprismo su misión
de partido-escuela en el que la obtención de una buena cultura general
es, socialmente considerada, como un imperativo de justicia.”27
El segundo gran aporte que hace Haya de la Torre en El plan de
acción, pág. 109-110, es promover la introducción de las cooperativas en
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
171
la economía: “Tanto en la pequeña agricultura –comunidades, yanaconaje, chacras, fundos, etc.– como en la pequeña industria y comercio, el
cooperativismo es posible como un medio de inmediata reorganización
económica tendiente a la elevación del índice de producción, ampliación
del radio de trabajo, más fácil circulación y más barato consumo de la
riqueza.”28
El tercer gran aporte de Víctor Raúl es el enfoque antiimperialista
del aprismo que equivale a un énfasis en la protección interna de las
economías nacionales, economías que sin caer en el aislamiento o encierro deben ser vigiladas por el Estado. Un Estado concebido con cuatro
poderes que a través de su democracia funcional modera la influencia
necesaria pero peligrosa del capital y de la inversión extranjera.
El cuarto gran aporte de Haya de la Torre es el Congreso Económico Nacional que según él es: “un gran propósito de coordinación de
las dos economías, de las dos velocidades, de las dos direcciones dentro
del Estado, y con intervención de todos aquellos factores que determinan
esas dos velocidades, esas dos economías, esas dos direcciones. Nuestra
formulación sobre el Congreso Económico se refiere al ABC de toda
economía; separar y distinguir lo que es economía y lo que es finanzas;
delimitar los campos y, enseguida dentro del campo de la economía,
formular estas preguntas permanentes que tienen hoy la misma vigencia que hace quince años: ¿Cuántos somos?, ¿Qué necesitamos?, ¿Qué
producimos?, ¿Qué consumimos?, ¿Qué consumimos de lo que producimos?, ¿Qué importamos para consumir?, ¿qué debemos o no debemos
importar?, ¿Qué debemos exportar?, ¿Qué no debemos exportar?, ¿en
qué debemos invertir?”29
Los principios de Víctor Raúl Haya de la Torre son principios políticos democráticos, de una democracia funcional y participativa que
se reflejan en su concepción del Estado que sirve sin hacer diferencias
a todos los sectores de la sociedad y de la economía.
En la práctica, la filosofía política de Haya de la Torre incorpora a
todos los elementos de la personalidad humana –el elemento individual,
social y moral– y también incorpora en la sociedad a todos sus elementos constituyentes, a todos aquellos entes que participan de la economía
dentro una organización original y visionaria del Estado.
172
Claudio A. Selamé.
Finalmente, a la integración de todos los entes que forman parte
de la economía nacional le sigue como corolario necesario, la integración de los países indoamericanos. La integración latinoamericana es
la consecuencia lógica del pensamiento dialéctico de Haya de la Torre.
La armonía entre las clases sociales, entre países y economías vecinas y
entre continentes destruye la división engendrada por el imperialismo,
el feudalismo y las causas íntimas de la naturaleza humana. De la misma
manera que la división y la confrontación destruyen la tan anhelada unión
entre los pueblos, las clases sociales y los hombres de buena voluntad.
Queda mucho por desarrollar en los planos concretos de la economía y de la ciencia política pero los principios fundamentales ya han
sido cimentados por el filósofo y fundador del aprismo indoamericano.
El trabajo de las generaciones que siguen es el de tomar las riendas y
desarrollar esta filosofía política cuyo destino es ser implementado por
la necesidad histórica del pueblo-continente indoamericano.
El primer visionario de nuestra era en alzar la bandera “de la nueva
generación hispanoamericana”, la bandera de una Indoamérica unida fue
un estudiante peruano de veinte y nueve años, exiliado en México, un 7
de Mayo de 1924, su nombre: Víctor Raúl Haya de la Torre, como dijo
el ex presidente de Costa Rica, José Figueres Ferrer en 1979: “Víctor
Raúl fue el hombre que puso a pensar a América.”30
Notas
1.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Mensaje de la Europa nórdica,
Ediciones Continente, Buenos Aires, 1956.
2.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Mensaje de la Europa nórdica,
Ediciones Continente, Buenos Aires, 1956.
3.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Mensaje de la Europa nórdica,
Ediciones Continente, Buenos Aires, 1956.
4.
HEGEL, Federico. Filosofía de la historia, Dover Publications,
New York, 1956.
5.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano. Editorial
Monterrico, 1955. Pg. 212
6.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano. Editorial
Monterrico, 1955. Pg. 220
7.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano. Editorial
Monterrico, 1955. Pg. 222
8.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano. Editorial
Monterrico, 1955. Pg. 228
9.
SANCHEZ, Luis Alberto. ¿Existe América Latina? Edición Luis
Alva Castro. Lima, Perú, 1991.
174
Claudio A. Selamé
10. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Toynbee frente a los panoramas de la historia – Espacio-Tiempo histórico americano. Editorial
Monterrico, 1955. Pg. 227
11. COX, Carlos Manuel. Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros
apristas. Editorial “Nuevo Día”, Lima. 1940. pág. 12
12. COX, Carlos Manuel. Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros
apristas. Editorial “Nuevo Día”, Lima. 1940. pág. 61
13. VERA DE LA ROSA, Alberto. Haya de la Torre una vida ejemplar
y ejemplarizadora. Segunda edición. 2007.
14. COX, Carlos Manuel. Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros
apristas. Editorial “Nuevo Día”, Lima. 1940. pág. 70.
15. COX, Carlos Manuel. Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros
apristas. Editorial “Nuevo Día”, Lima. 1940. pág. 99.
16. HEGEL, Federico. Filosofía de la Historia, Dover Publications,
New York, 1956.
17. HEGEL, Federico. Fenomenología del Espíritu. Traducida del
Alemán por A.V. Miller, Oxford University Press, 1977.
18. HEGEL, Federico. Fenomenología del Espíritu. Traducida del
Alemán por A.V. Miller, Oxford University Press, 1977, pág. 86.
19. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Espacio-Tiempo histórico,
Lima, 1948.
20. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Espacio-Tiempo histórico,
Lima, 1948.
La filosofía política indoamericana de Víctor Raúl Haya de la Torre
175
21. MARX, Karl. Das Capital, Karl Marx. The Process of Circulation
of Capital. Edited by Frederick Engels. International Publishers,
New York, 1967, Printing 11th, 1984.
22. MARX, Karl. Trabajo asalariado y el capital, Karl Marx, Edited
by Frederick Engels. Londres, Abril 30, 189.
23. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El plan de acción, vol. IV,
Ediciones Pueblo, Lima, 1961, pág. 44.
24. SALVATTECCI, Hugo García. El Aprismo y la Doctrina Social de
la Iglesia. Intropesa, editores. Lima, 1988.
25. ALVA CASTRO, Luis. Cuadernos Americanos, compilados primera
edición, Lima, 1990. “Sobre La Historia del Comunismo en América
y Una Rectificación”, pág. 288.
26. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El plan de acción, vol. IV,
Ediciones Pueblo, Lima, 1961, pág. 44.
27. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El Partido como taller y como
escuela. Lima, agosto de 1934.
28. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El plan de acción, vol. IV,
Ediciones Pueblo, Lima, 1961, pág. 109.
29. HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. El plan de acción, vol. IV,
Ediciones Pueblo, Lima, 1961, pág. 174.
30. RICARDO, Nique Cornelio. Blog Cuadernos sobre Víctor Raúl
Haya de la Torre. Dirección web: http://ricardoniquecornelio.
blogspot.com/2007%20(2”http://ricardoniquecornelio.blogspot.
com/2007. 2 de agosto del 2007.
EL PENSAMIENTO
ADMINISTRATIVO EN HAYA.
HAYA EN LA EMPRESA
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
Introducción
E
l pensamiento administrativo surge en los inicios de la civilización,
a partir de herramientas de control de las tareas productivas, elaboradas
en el quehacer del día a día. Este pensamiento, se ha desarrollado en la
práctica concreta de las organizaciones, y se ha enriquecido con las teorías
filosóficas, que han ido surgiendo a lo largo del tiempo.
Haya, como pensador, es parte del fenómeno de desarrollo del
pensamiento administrativo. Sus teorías, surgidas en los albores de los
años treinta del siglo veinte, se han integrado a la práctica gerencial y
decisional. En la actualidad, su visión, sus conceptos y sus enfoques han
asumido vida propia y se han asimilado a las nuevas corrientes de gestión
empresarial. Varios modelos diseñados por Haya, son de plena vigencia
y han sido incorporados en diversas escuelas de administración.
Sus propuestas, ampliadas y adaptadas en ambientes disímiles,
forman parte del anhelado nuevo pensamiento administrativo latinoamericano, indoamericano en otro contexto. Varias escuelas han asumido sus
enfoques, han sistematizado los mensajes y diseñado herramientas para
el manejo de las actividades funcionales, la mejora y enriquecimiento
del trabajo, el diseño e instalación de sistemas complejos de producción,
modelos de procesos y sistemas, incluso, dentro de las teorías especializadas de la ingeniería, ha surgido una línea filosófica para el macrocambio
y mejora de la productividad.
180
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
Haya es uno de los primeros autores que introduce el pensamiento de
sistemas. Concibe los sistemas de trabajo como procesos en cambio
continuo, que se sustentan en la teoría del reto-respuesta, conformando
estructuras que son parte de sistemas mayores.
Complementariamente, aporta herramientas para describir, entender y resolver situaciones amorfas, indefinibles o de difícil percepción
en las organizaciones. La relatividad de la percepción de los hechos,
derivado de la ubicación del decisor en un eje de coordenadas, permite
la complementariedad de varias perspectivas, facilitando la comprensión de diferentes opciones en la solución de problemas, reduciendo la
confrontación y enfocando los esfuerzos en la acción, por encima de
concepciones o visiones particulares.
En el devenir del pensamiento indoamericano, Haya, explícitamente
afirma que no existen soluciones mágicas ni recetas importadas, por el
contrario, señala que existe un abanico de soluciones adecuadas, deseables
y sostenibles, dependiendo del problema concreto, los objetivos grupales,
los intereses particulares y la coyuntura que se intenta superar.
La teoría del relativismo de Haya, enriquecida con el aporte sustantivo de Orrego, representa la síntesis de las principales corrientes
académicas de la administración. Las dimensiones conceptuales espaciotiempo y conciencia-historia (también llamado ser histórico-historia)
se enlazan entre sí, horizontalmente a través de flujos tangibles e intangibles (bienes e información) y verticalmente mediante los niveles de
resolución que van de lo abstracto y general a lo concreto y específico
(nivel ideológico-conceptual, nivel estratégico-directivo, nivel tácticooperativo). El modelo sociotécnico que integra el eje técnico (físico) y el
eje social, se enmarca dentro del concepto de Haya, y se define como el
medio en el que los hombres combinan cooperativamente sus esfuerzos,
utilizando herramientas y máquinas para alcanzar metas.
En el ámbito empresarial, los componentes sociales y técnicos son
cuatro. Las dimensiones del relativismo se convierten en los componentes
del modelo sociotécnico: Estructura-momento y persona-proceso.
La dimensión espacio es el componente estructural. En las organizaciones se refiere a los factores ambientales, que incluye insumos,
materiales, edificaciones y medio geográfico. Comprende el enfoque
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
181
cuantitativo-estructural que aplica los principios de la física y las ciencias
exactas en la administración, incluye la investigación de operaciones,
los métodos cuantitativos y la teoría de las decisiones, que enfatizan el
diseño de reglas de gestión y decisión, estables y generales.
La dimensión histórica es el componente proceso. Se refiere al
trabajo y la organización productiva, donde se ejecutan las actividades
funcionales. Comprende el enfoque input-proceso-output, incluye las
escuelas clásicas de la administración científica y las ciencias de la dirección, la técnica de administración por objetivos y los avances recientes
sobre estrategia. Se puede considerar que adelanta la llegada de la teoría
de sistemas y su vulgarización que es la reingeniería.
La dimensión del ser histórico es el componente humano. A lo
largo del eje social, es el extremo opuesto al componente proceso. Se
considera a la persona como elemento clave, en su doble rol activo/pasivo, para la transformación de insumos en productos y para la mejora
del ambiente. Incluye las escuelas de relaciones humanas, de la conducta
y comportamiento y del desarrollo organizacional, en los noventa se ha
enriquecido con el aprendizaje organizacional, cuyas herramientas y
técnicas fueron inicialmente aportadas por Haya, cuando organizaba las
primeras Universidades Populares.
La dimensión tiempo es el componente momento. A lo largo del
continuum del eje técnico, momento es el extremo opuesto a estructura.
Comprende el horizonte y plazo de actuación y las fuerzas internas/externas que presionan para el cambio. Incluye diversos aportes agrupados en
la “jungla administrativa”, el enfoque de la contingencia, como un intento
de considerar la incertidumbre como parte del objeto y tareas directivas. También considera a la teoría general de sistemas, como el intento
definitivo para desarrollar una teoría holística, cuyas leyes y principios
abarquen, indistintamente, a las ciencias exactas y las ciencias sociales.
Conforme se desciende en el nivel de resolución, va cambiando la
denominación de las dimensiones y los conceptos se tornan operacionales,
hasta llegar al nivel operativo, donde se manejan las variables del puesto
de trabajo: ambiente laboral-tiempo de operación y operario-tarea.
Desde el origen, se implantó una práctica y gestión del aparato
organizativo del partido basado en la esperanza, la buena fe y el aporte
182
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
personal, plasmando una organización viva, vigente y evidentemente
exitosa, medido en su capacidad de supervivencia por casi un siglo,
generador de cultura y de prácticas singulares. El partido se sustenta en
un cuidadoso y sostenido mantenimiento de mitos, visiones, creencias
y misiones comunes, complementado con paradigmas de sacrificio y
logros políticos, lo que ha llevado a la aparición y consolidación de un
tipo particular de gestor administrativo: el aprista de partido, gregario,
automotivado, poco comprendido y menos estudiado.
Este ensayo es una manera de entender el mensaje de Haya, es un modelo mental para indagar y resolver cuestiones de la práctica empresarial,
bajo el paraguas del pensamiento de Haya. Es la visión de técnicos que
han aplicado los conceptos de Haya en ambientes de empresa que pretenden no conocerlo. Paradójicamente, muchos académicos que utilizan
sus teorías y sus concepciones, desconocen el grado de influencia que
Haya ha ejercido en la praxis administrativa. Es casi como decir que son
apristas sin saberlo, como aquel que habla en prosa, sin proponérselo.
Por tal razón, es probable que nuestra visión de Haya, su mensaje y
su aporte en la teoría y práctica empresarial, colisione con concepciones
tradicionales de administración. Si así fuere, bienvenido, será una señal.
Señal que estamos en la trocha correcta.
La trocha que Haya construyó para enseñarnos a aceptar el otro reto.
Ese reto de trabajo manual e intelectual referido a discernir entre la tensión
dialéctica de mantener la estabilidad y orden del ambiente y promover el
cambio y renovación, dentro de la segunda tensión dialéctica que trae el
reto social y la misión personal para elegir lo correcto y hacerlo bien.
El concepto del relativismo de Haya
1. Las diversas interpretaciones del relativismo
La teoría del relativismo de Haya, que se plasma en la concepción del
Espacio-Tiempo histórico, es una cosmovisión, global y totalizante. El
modelo es completo, diverso y cubre los temas críticos de la realidad.
Por su amplitud, es casi imposible abarcarlo y entenderlo en su plena
complejidad, por lo que, los estudiosos han investigado y entendido
solamente una porción del todo.
Una parte del todo, no es el todo
El todo es la verdad y una parte del todo no es toda la verdad. Por añadidura,
muchos investigadores asumen una posición riesgosa. Dentro de la amplia
y compleja obra de Haya, rechazan o minimizan lo que no entienden, y
explican solo aquello que les resulta familiar y comprensible. Es como el
cuento de los que describen al elefante, cada quien, según su propia y parcial
percepción, alguien dirá que el elefante asemeja una boa constrictora, otro
dirá que es plano y delgado como una gran hoja, alguno que asemeja una
mole de columnas inamovibles, otro que es un gran hueso pulido, curvo
y duro, mas allá describirán el familiar sonido de una trompeta. Todos
aportan una porción de la verdad, no la verdad completa.
Pero, otros, asumen una posición aún más peligrosa: interpretar a Haya.
184
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
Interlocutores, no intérpretes
El resultado de la multiplicidad de intérpretes del pensamiento hayista,
es previsible: profusión de propuestas disímiles, confusión conceptual,
conclusiones y aportes contradictorios entre sí. Un ejemplo paradigmático
se encuentra en una antigua monografía sobre el Congreso Económico
Nacional, concebido por Haya de la Torre como un arreglo de procesos
(que ahora se llamaría organización horizontal) que aplica el concepto
del tiempo regulado, en su ritmo, secuencia y velocidad de avance limitada por restricciones, fue interpretado por un académico que propuso
una confusa maraña de estructuras funcionales, burocráticas y redundantes, paralelo ante el poder legislativo, técnicamente impracticable
y costoso.
Para captar las cuatro dimensiones se ha de entender la geometría del
espacio de Euclides, también las leyes del movimiento y la gravitación
universal de Newton, la teoría de la relatividad física de Einstein, la teoría
del tiempo de Hawking1. Se deben considerar los escritos filosóficos de
Engels y Marx, la visión política de Lenin, los estudios de la historia de
Toynbee, entre otros.
Para la propuesta indoamericana de Haya se deben considerar, paralelamente, los aportes de sus pares locales, aquellos que complementaron
y avanzaron en la misma dirección. Además de Haya, deben estudiarse
los escritos filosóficos de Orrego, como el ser histórico2 y el pueblo continente, los de Seoane referidos a las economías y los mercados globales
frente a la internacionalización, Villanueva sobre los mecanismos para la
integración social y las fuerzas del antiimperialismo. Se ha de conocer,
también, la descripción de la prehispania de Rostworowski, el nacimiento
del Perú de Porras, las taras de la nueva república de Basadre, la velada
crítica y burla de las costumbres de Palma, la degeneración de un cuerpo enfermo de González Prada, la realidad peruana según Mariátegui y
Belaúnde, la visión de Sánchez sobre el Perú adolescente, la revolución
aséptica de Miró Quesada, hasta los discursos prestados de Velasco y el
sutil polpotianismo de Gutiérrez.
Debe estudiarse a los autores que han asumido como propios los
conceptos de Haya y le han dado aplicación económica, empresarial
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
185
o política, como la propuesta del capitalismo de Estado de Keynes, la
teoría de la dependencia y el estructuralismo de la CEPAL y Prebisch,
la mejora del trabajo y las actividades funcionales en la empresa, sintetizado por la OIT.
Discípulos no intérpretes
Para entender a Haya, no se requieren intérpretes. Solo se requiere leerlo
en sus fuentes, sin intermediarios.
Porque entendiendo el mensaje, se pueden diseñar las herramientas
que faciliten llevar a la práctica las propuestas.
2. Configurando la teoría, desde sus fuentes
Las cuatro dimensiones
La geometría euclidiana de tres dimensiones explica la gran dimensión del
espacio, donde se ubica la masa. Se enriquece con los aportes de Newton
que añade las fuerzas gravitacionales y las leyes del movimiento, la teoría
de Einstein, que explica que la energía es la masa en movimiento, el ensayo
de Hawking sobre el universo finito y el tiempo con ciclos de expansión
y contracción, los que conforman la segunda dimensión del tiempo.
Ambas dimensiones constituyen los extremos del continuum físico, que es el eje del universo, del entorno que nos rodea. Esto es, el
espacio-tiempo. Espacio donde se ubica la masa, tiempo donde se ubican
las fuerzas y el movimiento. Este eje físico existe de por sí, pero solo
adquiere trascendencia cuando el ser humano, que piensa y actúa, lo
percibe, lo enfrenta y lo domina a través de su actuar social.
El continuum social, donde el ser humano le otorga significado al
entorno, está constituido, en sus extremos, por el espíritu y la razón. Haya
define estas dimensiones como la conciencia y la historia. La conciencia
es la virtud y la moral del pueblo, definido como el conjunto de personas
agrupadas con un fin y a la historia como la acumulación de los logros
en los campos económico, cultural, social y tecnológico.
186
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
El eje de la acción social, de los individuos como conciencia y de
la historia como actividad humana. Es la conciencia-historia.
La primera dimensión es el espacio que comprende la tridimensionalidad de segundo nivel. La segunda dimensión es el tiempo que incluye
las tres fuerzas del movimiento y la gravitación. La tercera dimensión es
la historia que incluye los hechos relevantes de una sociedad. La cuarta
dimensión es la conciencia histórica que imprime el ritmo de cambio
social mediante su misión y compromiso.
Cada dimensión, dentro de sí, se esquematiza como un arreglo de
dimensiones de menor nivel (concepto de teoría de sistemas que requiere
mayor elaboración).
La propuesta de Haya identifica que la conciencia es a la historia lo
que el tiempo es al espacio. De esta manera, ubica el punto de encuentro, integrando la ley física con la ley sociológica, con lo cual aplica los
principios de la física relativista a los conceptos de conciencia e historia.
Ésta es la construcción teórica básica del relativismo social de Haya,
complementada con el aporte sustantivo de Orrego.
Completando el modelo relativista de Haya
Dentro del eje social del modelo relativista, la historia se refiere a los
acontecimientos, los logros y los procesos de actividad humana relevantes, que han permitido el dominio del hombre sobre la naturaleza
y han contribuido al desarrollo y cambio de la realidad, en su facetas
económica, social, política y tecnológica.
En el otro extremo del eje social, la conciencia es la síntesis étnica
y cultural de un pueblo, se refiere a la psicología, la religión, la ética
y los valores. Cuando esta conciencia adquiere pasionaridad y actitud
dinámica, deviene en el poder creador que impone velocidad y ritmo al
cambio histórico, que es la diferencia de las sociedades estáticas frente
a las dinámicas. La conciencia histórica3 es el compromiso personal que
asume la misión de generar el cambio y trabajar en equipo para superar
la situación de atraso económico y social en la que viven las clases explotadas y trabajadoras. Un buen ejemplo de ritmo de cambio lo brinda
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
187
la nación norteamericana que abrevia el tiempo (llegar rápido, hacerlo
rápido) y gana espacio (acortar distancias).
Complementariamente, Orrego plantea el concepto del ser histórico, que es el individuo que adquiere conciencia sobre su rol histórico,
derivado del conocimiento de la realidad, innovada concepción del
tiempo, visión de futuro y de la asunción de compromiso como participante activo de la historia. El ser histórico de Orrego es el nuevo
indoamericano surgido bajo el crisol del mestizaje, es el nuevo hombre de esta América4, que ha de posibilitar el ascenso civilizador, la
superación del envejecimiento de los pueblos mediante una dirección
humanista y tecnologista. El factor indio, el mestizaje y las transculturización, son los elementos relevantes para la nueva dinámica de las
sociedades indoamericanas.
El concepto de ser histórico, comprende la conciencia histórica,
el individuo comprometido como átomo social, a lo que se denomina
Persona. Eventualmente, a la persona e historia se les ha llamado la
parte subjetiva y objetiva, términos que no utilizaremos para evitar la
profusión de denominaciones.
Cuando Haya expresa que la conciencia es a la historia lo que el
movimiento es a la materia y la energía, y éstas al espacio y al tiempo, está
formulando que el protagonista es a la acción, lo que el ser histórico es a
la acción histórica. En otros términos, lo que la persona es a la historia.
El Espacio-Tiempo histórico conforma un triángulo cuya cara
opuesta es el triángulo espejo conformado por el espacio-tiempo personal,
mejor dicho, espacio-tiempo ser histórico. De esta manera, se unen las
dos caras de la concepción relativista: hacia un lado, la acción histórica
sobre el eje del espacio-tiempo y hacia el otro lado, la conciencia personal
sobre el mismo eje del espacio-tiempo.
El vínculo entre tiempo y espacio es el ritmo físico de las fuerzas,
el cambio en el ámbito espacial está determinado por la magnitud de las
fuerzas que imprimen velocidad y aceleración. El vínculo entre conciencia e historia es la misión y objetivos que las personas establecen para sí.
El cambio histórico depende de la misión asumida y la magnitud de las
metas y el compromiso, dentro del marco de la ley del reto-respuesta5,
que imprime velocidad al cambio social y la evolución humana.
188
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
3. Entendiendo las coordenadas del modelo relativista
La visión del mundo es relativa porque cada sociedad, cada grupo social
y cada individuo, posee una perspectiva que varía por su ubicación geográfica y su propio devenir histórico. La percepción del entorno de un
brasileño de Bahía es diferente a la de un japonés de Okinawa, ambos
están ubicados en diferentes ejes de coordenadas.
Para elaborar un eje de coordenadas
Por su sencillez y ser plenamente conocido, se toma como ejemplo el
modelo de los cuatro puntos cardinales. En términos de relatividad,
los cuatro puntos cardinales es un modelo simplificado bidimensional
(plano) del original modelo tridimensional de la tierra. Este ejemplo está
enmarcado dentro de la dimensión espacio.
Toda persona (o grupo) ha de considerar los siguientes criterios:
1°) Esté donde esté, haga lo que haga, el yo de referencia se ubica en
el centro del eje de coordenadas.
2°) El yo es función del grado de trascendencia: Yo es yo solo (egoísmo
pleno). Yo es Nosotros: mi familia, mi pueblo, mi país, mi partido.
Yo somos todos (trascendencia).
3°) Se tienen dos continuos o ejes en cuyos extremos se ubican las cuatro dimensiones (Norte, Sur, Este, Oeste). El primer eje es vertical
Norte-Sur (N-S), el segundo eje es horizontal Este-Oeste (E-O).
4°) Se elabora el gráfico de coordenadas, mediante la intersección de
los dos ejes, formando una cruz que separa cuatro áreas o centros
de gravitación.
5°) Ubique el yo de referencia en el punto central. Analice en función
de la posición defendible, por cada centro gravitacional.
6°) Elabore su estrategia espacial. Por ejemplo. Un vikingo del año
1500 d.C tendría una visión geográfica amplia que determina una
estrategia para cada centro gravitacional. El área N-E comprende
las tierras frías del noreste, pobres y no apetecibles, el área N-O
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
189
son los mares del norte ricos en pesca que se debe controlar, el área
S-E son los pueblos europeos con territorios a ocupar y riquezas
a despojar, el área S-O es el mundo desconocido y las tierras por
descubrir. En contraposición, George Bush del año 2002 tendría
la visión geopolítica siguiente: el área N-E son los socios que me
apoyan y ayudo financieramente, el área N-O son los enemigos
económicos a controlar, el área S-E contiene el diablo a destruir,
el área S-O corresponde al patio trasero.
Las coordenadas del modelo relativista
Las cuatro direcciones y las cuatro áreas gravitacionales: Espacio-histórico,
tiempo-histórico, espacio-personal, tiempo-personal, permiten entender
la concepción y vislumbrar la forma gráfica del modelo de Haya.
1°) Se considera dos continuos: físico y social, en cuyos extremos se
ubican las cuatro dimensiones. El eje físico espacio-tiempo (E-T)
es vertical, el eje social ser histórico - hacer histórico o personahistoria (P-H) es horizontal.
2°) El gráfico de coordenadas se elabora por la intersección de los ejes,
formando una cruz que separa cuatro centros de gravitacionales.
3°) El Espacio-Tiempo histórico conforma un triángulo con dos áreas
que son el espacio histórico y el tiempo histórico, específicos para
cada sociedad.
El espacio físico es el ambiente geográfico, cuyas medidas son válidas para todos, pero el espacio histórico es diferente. Para el Imperio
Británico del siglo dieciocho que poseía una visión global de su centro
y su periferie, frente a la percepción reducida de una tribu selvática que
solo entiende la posesión física de unas cuantas hectáreas del bosque que
lo rodea. El tiempo cronológico mantiene una secuencia de cambio, sostenida y permanente, pero el tiempo histórico se percibe diferentemente.
El desarrollo en tecnologías de información en Palo Alto, California,
posee una dinámica y velocidad de cambio que supera, por ejemplo, a
la modernización de la agricultura en la zona rural de Puno, Perú.
190
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
4°) El espacio-tiempo personal conforma el triángulo espejo, complementario al Espacio-Tiempo histórico, con dos áreas que son el
espacio personal y del tiempo personal, diferentes para cada grupo
humano. Estas áreas consideran la conducta personal, virtudes, necesidades e intereses individuales, y su relación con el compromiso
y la misión personal de cada uno. Comprende aspectos culturales
comunes pero que afectan la conducta y la acción individual, como
el mestizaje, creencias, tradiciones.
El espacio personal sería la respuesta del grupo social a los fenómenos del espacio histórico, por ejemplo, la manera en que los pueblos
enfrentan el fenómeno de la globalización y la explotación de los recursos
naturales. El tiempo personal es la parte individual que sustenta los resultados históricos, por ejemplo, el desarrollo empresarial de los Estados
Unidos tiene su correlato en la cultura emprendedora, la perseverancia
y el individualismo de los grupos asentados en este país.
5°) Como práctica, ubíquese al centro de su propio eje de coordenadas y
ubique a su oponente al centro de su particular eje de coordenadas.
Elaborará sus propios razonamientos con mayor acuciosidad y conocimiento integral del asunto, entenderá los razonamientos del contrario
y estará en la capacidad de negociar con mayores argumentos.
4. Una reflexión simple sobre mitología aprista
Según la mitología cristiana, Dios ha creado el infinito y la eternidad,
conceptos incomprensibles. El infinito es el todo y la nada, sin fronteras
ni límites. La eternidad es el devenir sin principio ni fin, sin antes ni
ahora ni después.
Luego, Dios creó al ser a su imagen y semejanza, al que llamó hombre. Le insufló espíritu y lo puso en el mundo, para alabar su grandeza
y para ejercer su libre albedrío. Para que perciba su grandeza, Dios le
brindó al hombre una porción del infinito al que llamó universo y una
porción de la eternidad a la que llamó tiempo. Este ser, ejerce su libre
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
191
albedrío mediante su hacer, sus acciones llamadas virtudes y pecados,
según sean beneficiosas o perjudiciales para éste.
Según la mitología aprista, Víctor Raúl ha expuesto la teoría del
Espacio-Tiempo. El espacio es la dimensión que comprende a las tres
dimensiones volumétricas6 que cobijan a todos los seres. El tiempo es
la dimensión del espacio en movimiento, con las tres fuerzas que unen
a las cosas, gravitacional, electromagnetismo y nuclear y que permiten
la secuencia de los ciclos temporales y la actividad humana.
Luego, Víctor Raúl unificó a sus discípulos, bajo la misma visión y
con las mismas creencias, los agrupó en una organización a la que llamó
partido. Le otorgó una misión y metas y lo puso a caminar, para cumplir
su objetivo de salvar el país y para llegar a la conciencia del pueblo, que
es lo más valioso. Al entorno físico le llamó espacio, al tiempo le llamó
tiempo, a la toma de conciencia y compromiso social le llamó conciencia
o ser histórico y a las acciones las llamó acción histórica o historia.
Esta narración, en su sencillez, muestra los dos ejes sobre los que
actúan las personas y las sociedades. El eje metafísico del infinitoeternidad deviene en el eje físico del espacio-tiempo. El eje abstracto
del ser-hacer se convierte en el eje social del ser histórico-historia.
El eje físico se refiere al entorno en el que se desenvuelve el ser
humano, se siente a través de sus dimensiones espaciales y a través del
cambio perpetuo que es el tiempo, complementado por fuerzas que unen
y separan. En un extremo del espacio se encuentran los seres y cosas,
la masa (m). En el otro extremo se ubica la energía que es una forma de
masa en movimiento (mc2), la diferencia entre uno y otro es solo cuestión
de ritmo y velocidad de las fuerzas físicas que presionan m. El espaciotiempo es un continuum que rodea y limita las acciones del hombre.
El eje social se refiere a las personas y su acción en el ambiente. El
ser humano vive y sobrevive y le otorga sentido a su entorno, el ambiente
espacial con sus fuerzas restrictivas, es adaptado y transformado a través
del hacer. El ser-hacer conforma un continuum, en un extremo se ubica
la persona, como individuo o grupo social y en el otro extremo se ubica
la actividad humana que tiene la finalidad de modificar y dominar el
ambiente. La acumulación y registro de actividades, conforma los hechos
históricos, lo que se denomina historia.
Relativismo y teoría administrativa
Haya, como pensador, ha participado en el desarrollo del pensamiento
administrativo. Sus teorías, surgidas en los años treinta, han generado
toda una práctica gerencial y decisional. Su visión y concepción, forman
parte de las teorías de la administración, varias escuelas han asumido
sus enfoques y sus propuestas.
Haya es una de las claves para la gestación del nuevo pensamiento
administrativo7, parcialmente creado y fragmentariamente aplicado,
en este fascinante campo de praxis social que es la América Latina, la
Indoamérica de Haya.
1. Haya dentro del pensamiento administrativo
El pensamiento administrativo se ha desarrollado a partir de técnicas y
modas, luego corrientes, luego escuelas administrativas. Cada escuela
evidencia su preferencia por un aspecto parcial del quehacer administrativo, de manera que los problemas han adolecido de soluciones parciales. Si
bien, durante un tiempo se obtiene mejoras, a la larga surgen deficiencias
que requieren drásticos replanteamientos de los criterios.
Después de las pirámides, el avance administrativo se vislumbra
con los empíricos y la escuela clásica de Taylor y Fayol enfocados en el
puesto de trabajo y las funciones administrativas. El enfoque de procesos
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
193
surge con la escuela clásica de la administración científica y las ciencias
de la dirección. Continúa con la administración por objetivos, el planeamiento estratégico, la administración y dirección estratégica, llegando
a los enfoques prescriptivos de Porter y Mintzberg sobre estrategia y
desarrollo competitivo. Sobre las raíces clásicas y la teoría de sistemas,
aparece el concepto de la reingeniería que lleva al extremo el foco en
los resultados y en el valor económico de los procesos.
Con Babbage y la Armada de EE.UU (en la II Guerra Mundial),
se configura el enfoque cuantitativo-estructural que intenta aplicar las
ciencias exactas y los principios de la física en el manejo administrativo,
desarrolla la investigación de operaciones, los métodos cuantitativos y la
teoría de las decisiones. También aparece el pensamiento que lleva a la
teoría general de sistemas como el intento definitivo para desarrollar una
teoría holística, cuyas leyes abarcarían, indistintamente, a las ciencias
exactas y las ciencias sociales. Por otro lado, deriva hacia técnicas de
medición y control de calidad, que se ha reorientado hacia el movimiento
de la calidad total.
El enfoque humano surge con los estudios de Hawthorne, donde
se observa que las personas elevan su rendimiento a medida que sienten
que son tomados en cuenta. Se desarrollan las escuelas de relaciones
humanas, de la conducta y comportamiento y del desarrollo organizacional. En años recientes, este enfoque se ha enriquecido con el aporte
de Senge y el aprendizaje organizacional, que integra las personas, los
procesos y el cambio, a la vez. Cuando Haya organiza las Universidades
Populares, diseña el modelo completo de aprendizaje organizacional,
incluyendo herramientas específicas como el uso de medios audiovisuales y técnicas que ahora, son presentadas como la novedad para la
enseñanza virtual, enfatiza el trabajo en equipo, la superación de individualismo y el aprendizaje permanente, buscando formar un perfil de
estudiante. Además, planteó la vigencia e importancia de los valores,
las creencias, la conducta y las virtudes, en la vida diaria. Allí está la
obra, solo hay que retomarla.
Con la Teoría General de Sistemas viene el enfoque de la contingencia, a fin de considerar la incertidumbre y el cambio como parte de
la preocupación directiva. Este enfoque se consolida con los trabajos
194
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
independientes de varios autores. Aunque Haya, en diversos escritos, ha
ido desarrollando el enfoque de sistemas cuya génesis integradora es el
concepto reto-respuesta, que es el input-output sistémico.
2. El enfoque relativista y el desarrollo de la sociedad
Bajo la óptica de las dimensiones físicas y sociales, es posible afirmar
que, en los albores de la humanidad, se presenta un fuerte énfasis en los
elementos espaciales. Los grandes imperios de la antigüedad realizaron
construcciones monumentales, que significaron el levantamiento de la
infraestructura física, necesaria en esa etapa del desarrollo. El mejor
ejemplo es Roma, que impulsó y consolidó su fortaleza económica y
militar a partir de la construcción de caminos, edificios, viaductos, escuelas, etc., sentando las bases para la vida moderna. En esta etapa, la
producción era artesanal, la fuerza de trabajo era el esclavo y el lapso
entre decisión y acción era medido en meses y años.
Cuando el avance técnico lo posibilitó, surge la preocupación por la
actividad humana, cuyo resultado es la revolución industrial, donde las tareas manuales se tornan en fabriles y el consumo de productos artesanales
deviene en masivo. Se establecen los conceptos de capital, capitalismo,
empresario; la industria deviene en el proceso y el sector más importante
de las naciones. En los países con infraestructura poderosa (EE.UU, Europa) surge la gran producción fabril, y en los países pequeños de pobre
desarrollo (América Latina) recién se instala el énfasis en las carreteras,
vías ferroviarias, centrales hidroeléctricas, medios de transporte, como
estructura económica fundamental para la naciente industrialización. En
esta etapa, la producción es masiva, la fuerza es el trabajo asalariado y el
lapso decisión-acción se reduce a semanas y días.
Casi paralelo a la revolución industrial, se percibe la importancia
del trabajador, en una época de mercados crecientes donde el personal
tecnificado escasea, se requiere elevada capacidad de consumo. La preocupación por las personas, trae las relaciones industriales a las empresas.
Aparece el término sociotécnico dentro del ámbito de taller, para integrar
recursos en la línea de producción. Este enfoque se ha subordinado a la
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
195
tarea, se le considera un factor higiénico, importante en la medida que sus
deficiencias afecten la labor y los resultados. Su gran debilidad estriba en
su enfoque exclusivo de las relaciones humanas como fin, descartando
la tarea y afectando los resultados.
En estos años, se observa una profusión de modas y corrientes, que
surgen y desaparecen con celeridad, la producción es global y la comunicación es instantánea. El trabajador deja de ser importante y deviene
en un recurso sustituible. El énfasis en las novedades conceptuales y la
presión del tiempo, es sintomático de tiempos de cambio. El lapso entre
decisión y acción es prácticamente cero, instantáneo.
El énfasis estructural dura casi cinco mil años, la revolución industrial, bajo enfoque de proceso, se mantuvo vigente por algo más de cien
años. En los últimos treinta años se han promovido diversas etiquetas, de
corta duración como sociedad postindustrial, sociedad de los servicios,
sociedad de la información, sociedad del conocimiento.
Esta descripción, ejemplifica la influencia de Haya. Si se relee, se
percibe que se sigue la secuencia espacio (estructura) → hacer histórico
(proceso) → ser histórico (persona) → tiempo (contingencia).
3. El relativismo en las corrientes de dirección
El modelo relativista de Haya ha sido utilizado, con diferente grado de
énfasis, en el desarrollo de la teoría y la práctica en la administración y
dirección. Para obtener una comprensión plena del aporte inmerso en el
concepto relativista, identificar las cuatro dimensiones, y para calibrar
su potencial en la indagación y solución de problemas de empresa, se
presenta una somera descripción de la aplicación del concepto.
Las filosofías de la dirección de personal
Dentro de la corriente académica conductista, se definen los factores
de dirección de personal y los objetivos para alcanzar resultados8. Se
identifican tres filosofías de dirección y una fuerza generadora de cambio: la ingeniería industrial, la teoría de la organización y la ciencia de
196
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
la conducta, como filosofías y el PET y el enriquecimiento del trabajo
como fuerzas generadoras de la acción y el cambio.
El ingeniero industrial se enfoca en el componente estructural de la
tarea (dimensión espacio) se preocupa por el mecanicismo de la labor y
la economía del procedimiento, se enfoca en los incentivos y el diseño de
condiciones de trabajo para la utilización eficaz de la máquina humana. El
teórico organizacional se interesa en el componente proceso, se enfoca
en el pragmatismo y en la mejor adecuación de la tarea, de manera que
se obtenga la máxima eficiencia en el flujo de trabajo. El conductista
se concentra en el componente humano, la formación de grupos, el ambiente social y las relaciones humanas para inducir al logro dentro de un
ambiente organizacional favorable.
Este triángulo, se complementa con la fuerza motriz del cambio: la
motivación mediante el enriquecimiento del trabajo, la consecución del
producto completo y la técnica PET física o psicológica, de tipo negativo
o positivo, que se utiliza según las circunstancias y el objetivo deseado.
El autor, considera los tres componentes como filosofías establecidas, y agrega un cuarto componente que es la motivación del cambio
y mejora, dentro de un contexto específico y temporal.
Las perspectivas de la dirección
Según Huse y Bowditch, la organización empresarial ha sido un problema durante siglos. Para resolverlo, han surgido diversas perspectivas o
escuelas de dirección, que se fueron desarrollando al interior de entornos
sociales y empresariales particulares.
La primera perspectiva se denomina estructural. Se refiere a la
forma en que las organizaciones deben ser ordenadas internamente, utilizando tres puntos de vista diferentes y complementarios: la escuela de
los principios universales de dirección de Fayol, la escuela estructuralista
de Weber y la escuela de dirección científica de Taylor.
La segunda perspectiva se denomina del proceso. Se enfoca en el
flujo de trabajo, el manejo de la información, y se amplía con las técnicas de mejora del trabajo de la OIT, la productividad de los factores y la
herramienta de reingeniería de Hammer.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
197
La tercera perspectiva es la humana. Se orienta hacia el grupo de
trabajo y las relaciones. Las escuelas son las relaciones humanas y el
desarrollo organizacional, posteriormente se amplía con la psicología
organizacional y el proceso de aprendizaje, sus autores principales son
Mayo, Roethlisberger, Lewin, Herzberg, Senge.
La cuarta perspectiva es de la contingencia, considera que las
perspectivas anteriores no son recetas exactas, su eficacia depende de las
circunstancias y de las fuerzas que facilitan o impiden su aplicabilidad.
Según Lawrence y Lorsch, el directivo del futuro debe estar capacitado
para ocuparse del conflicto y el cambio y tolerar la ambigüedad, por su
lado, Forrester afirma que el tema básico es la interpretación del comportamiento de los sistemas sociales.
El líder como agente de cambio
En sus trabajos sobre el clima social, Lewin indica que el estilo del líder
crea las condiciones para implantar diversos arreglos organizativos e
incentivar determinados patrones de comportamiento. Los factores a
manejar son tres: estructura y jerarquía de la organización, relaciones
interpersonales y tipo de trabajo.
Según la estructura y jerarquía de la organización, las decisiones
de la alta dirección (exclusivas o con participación de los afectados), la
clara percepción del lugar de cada uno y las concesiones particulares de
los ejecutivos, son las variables que influyen en la combinación: trabajo
en equipo e individualismo.
Según las relaciones interpersonales, el grado de confianza o desconfianza que practica la dirección (participación o conflicto) define,
la cooperación o la competencia, la socialización de los nuevos o el
“sálvate como puedas”, estas variables consideran la preeminencia del
bienestar propio.
Según la naturaleza del trabajo, los recursos proporcionados por
la dirección, determinan el tipo de relaciones industriales, la percepción
el trabajo como estimulante o aburrido, la rigidez o adaptabilidad de los
puestos, las recompensas hacia la rutina o hacia la innovación, y si se
gratifica el solo hacer el trabajo o el hacerlo bien.
198
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
En este enfoque, se estima que el tipo de dirección de estructuras
jerárquicas, las relaciones interpersonales y el trabajo, afectan la eficiencia de la organización, independientemente de la productividad y
los resultados.
4. Otras visiones apristas del mundo
La visión del mundo según FMQC
El filósofo peruano Francisco Miró Quesada Cantuarias9, define dos
conceptos clave del aprendizaje: empírico y no empírico. El primero se refiere a los objetos que se pueden percibir por medio de los
sentidos, tal como una manzana, la música, una piedra. El segundo
es aquel cuya explicación es posible a partir de una cosmovisión o
visión fundamental.
Bajo este segundo concepto, FMQC plantea que en el mundo
occidental (a diferencia del mundo oriental), existen tres cosmovisiones que se oponen entre sí. Son el nacionalismo el racionalismo y el
cristianismo.
El nacionalismo se refiere al territorio como símbolo de la patria
y como espacio para el desenvolvimiento de la sociedad, sustenta las
teorías del espacio físico vital y la ampliación del territorio.
El racionalismo, bajo el pretexto de la ciencia y la razón, frecuentemente se tergiversa y se aplica para soluciones “pragmáticas” y de
conveniencia de grupos particulares. Aunque, está conduciendo a la
humanización de la sociedad y a la democracia.
El cristianismo se refiere a la persona y la vida en común, aunque
como religión ha sido de gran utilidad, como instrumento de dominio y
explotación.
Graficando estas cosmovisiones, se tendría un triángulo, cuyos
vértices serían nacionalismo, racionalismo, cristianismo, equivalentes
a las dimensiones relativas de espacio, historia y conciencia. No se
contempla el tiempo.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
199
Lo pequeño es hermoso
Schumacher, al plantear la cuestión del tamaño, describe los tres conceptos con los que fue educado: familia, país grande, industrias y empresa,
y libertad. Estas enseñanzas son coincidentes con los componentes de
persona, estructura, proceso y cambio.
Perspectiva de persona. Históricamente, fue la familia, luego se
reunieron y formaron las tribus, un cierto número de éstas formaron
una nación, agrupadas formaron la unión, luego los Estados Unidos y
finalmente un solo gobierno mundial, es lo previsto y esperado. Segundo,
para ser prósperos, los países deben ser grandes, cuanto más grande mejor
(ejemplo: el Reich de Bismarck). Tercero, las economías de escala son la
tendencia natural de las industrias y empresas, a mayor tamaño, mayores
economías de escala, por ende, menores costos y mayores ganancias.
Perspectiva estructural. Plantea que, en este mundo todo tiene que
tener una estructura. No hay una única respuesta, ya que el ser humano
necesita muchas estructuras diferentes, tanto grandes como pequeñas,
selectivas o de gran amplitud. Uno de los principales elementos estructurales es el Estado y las fronteras nacionales que delimitan el poder
político, la influencia tecnológica y se convierten en las barreras económicas del comercio.
Perspectiva de proceso. Plantea que la economía absorbe totalmente la ética y su evolución es de carácter patológico y de múltiples
raíces, uno de los más visibles son los grandes avances en la tecnología
moderna de transporte y comunicación. En las empresas, se afirma que
las organizaciones gigantescas son una necesidad ineludible, pero, se
observa, que una vez que se ha creado algo de gran tamaño, a menudo
se realizan esfuerzos para conseguir la pequeñez dentro de la grandeza
(por ejemplo, el éxito de Sloan fue convertir al gigante GM, en una
federación de firmas de tamaño razonable).
Perspectiva de cambio. Plantea que, en los asuntos humanos, parece existir la necesidad de dos cosas aparentemente incompatibles y
mutuamente excluyentes, libertad y orden.
Relativismo y praxis administrativa
1. La operacionalización empresarial del concepto relativista
En la práctica administrativa, han ido surgiendo diversas corrientes
que han elaborado nuevos conceptos, modelos y herramientas, a fin de
entender y explicar la compleja problemática de las organizaciones y
para la mejora del desempeño directivo y operativo, bajo el enfoque
que la mejor perfomance empresarial, a nivel micro, coadyuva a mayor
desarrollo nacional, a nivel macro.
En el contexto de la Academia, estas corrientes definen los elementos
relevantes para el manejo de las organizaciones, los combinan e integran,
diseñando herramientas de análisis e identificación de problemas y alcance de las soluciones. Se busca nuevos mecanismos para la creación
de sinergias y para consolidar beneficios en las empresas.
Los elementos relevantes, son cuatro. Coinciden plenamente con
las dimensiones del modelo relativista de Haya. Son los siguientes:
1) El componente espacial o estructural referido al ambiente físico
externo, los equipos, edificios, la inversión.
2) El componente proceso o trabajo, referido a la acción sobre el
ambiente, con el fin de alcanzar un objetivo, meta o tarea.
3) El componente humano o persona, con sus necesidades, motivaciones, intereses y predisposiciones.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
201
4) El componente de cambio o momento, referido al horizonte de
acción y las fuerzas de cambio y renovación tecnológica.
La combinación de estos cuatro componentes, con diferente grado
de énfasis (según las circunstancias, nivel decisional y tipo de problema), ha surgido por la necesidad de resolver cuestiones de ejecución de
las tareas del trabajador (eje persona-tarea) dentro del ambiente físico
del puesto de trabajo y las restricciones de tiempo (eje espacio-tiempo).
Estos ejes se refieren al continuo social (motivación y productividad),
bajo las restricciones del continuo físico (ambiente laboral y tiempo
asignado a la tarea).
En el primer tercio del siglo veinte, Haya concibió la teoría filosófica
sobre la que se asientan diversas concepciones de administración, las que
aparecieron posteriormente, y se consolidaron en la segunda mitad del
siglo pasado.
El concepto filosófico de Haya ha crecido y, con cada nueva corriente
académica, se alcanza un ámbito de aplicación mayor. Paulatina e imperceptiblemente, las ideas y los conceptos de Haya, se han internalizado
en estas corrientes. Casi como decir que se han tornado en apristas, sin
saberlo y a veces, sin reconocerlo. De lo general y abstracto del relativismo
histórico, se ha pasado a lo enfocado y concreto de la labor operativa.
Bajo la jerga administrativa, a las dimensiones se les llama componentes. En la empresa, el espacio y el tiempo se convierten en la
estructura y el momento, la conciencia y la historia se convierten en
persona y proceso. De esta manera, los conceptos relativistas del eje
físico espacio-tiempo y el eje social ser histórico-hacer histórico se
tornan amigables y se operacionalizan, se concretizan.
2. El relativismo en la praxis de la ingeniería
Bajo la óptica de la ingeniería en planta, surge el concepto sociotécnico. El modelo sociotécnico se refiere a los componentes técnicos y
los componentes sociales que permiten la ejecución de la tarea, en el
puesto de trabajo.
202
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
Los elementos de ingeniería de los sistemas industriales
Ingeniería es la aplicación metódica del conocimiento científico con fines
utilitarios. Sistema consiste en objetos, ideas o actividades organizados
como un todo coherente10.
La ingeniería se encarga de las ramas físicas de la especialidad, en
sus variables espaciales (mecánica, civil, electrónica, etc.) y de las fuerzas físicas que las transforman (gravitacional, electromagnetismo, etc.).
Para el funcionamiento de los procesos de transformación consideran al
hombre como el componente clave para la orientación y control de los
sistemas productivos.
Para la comprensión de las complejas interacciones que surgen
sinérgicamente en los sistemas, se esquematiza un diagrama de cuatro
vértices. El primero, se refiere a la ingeniería física que incluye los
proyectos de máquinas, proyectos de dispositivos mecánicos y la planificación de complejos de maquinas. El segundo, opuesto al anterior, se
refiere al control de la energía que permite que los dispositivos mecánicos
funcionen. El tercero se refiere a los seres humanos individualmente o en
grupo, incluyendo fisiología, psicología y medicina. El cuarto se refiere
a la labor donde se planifican los sistemas de actividad humana sean
tareas, procesos o redes complejas.
Estos cuatro vértices, visualizan los componentes físicos y los componentes de actividad humana, que se interrelacionan mediante flujos
tangibles de materiales o flujos intangibles de información, dando como
resultado un producto o bien preciado.
Macrocambio y filosofías de incremento de la productividad
Un macrocambio se define como el esfuerzo planeado para toda la organización, dirigido desde los altos niveles para aumentar la eficiencia
y el vigor de la organización a través de intervenciones planeadas en las
personas, los procesos y los recursos físicos.
Existen tres planteamientos de macrocambio, orientados al incremento de la productividad: del potencial humano, de la calidad y
sociotécnico.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
203
Cambio y potencial humano. Contempla la perspectiva de las
ciencias del comportamiento. Se sustenta en los siguientes supuestos: la
gente es creativa y desea mejoras, la naturaleza (formal o informal) de la
interacción personal, el funcionamiento eficiente se basa en la confianza,
apoyo y cooperación. Se ha verificado que la actitud de los empleados,
la productividad y el desempeño financiero mejoran. Se concluye que las
competencias ganar-perder y todo-nada son de discutible utilidad, aunque
se le critica porque se concentra en la actitud del trabajador mediante la
satisfacción, participación laboral y compromiso, dejando de lado los
objetivos de servicio, innovación, rotación y producción.
Cambio y calidad de recursos. Se sustenta en dar al cliente lo que
requiere: productos que cumplan los requisitos de calidad. Se enfoca en
cuestiones estructurales como el diseño del producto, procesos estandarizados, capacitación para alta calidad, manejo de expectativas, solución de
problemas técnicos. Los principales obstáculos para implantarlo se ubican
en la estructuración de la gerencia: organización con excesivos niveles
para las decisiones, infraestructura organizacional deteriorada por sistemas
operativos atrasados, comunicaciones discordantes. La solución considera
la elevación del control de las características técnicas del producto.
Cambio y modelo sociotécnico. No es posible alcanzar mejoras de
productividad cuando las cuestiones tecnológicas, del trabajo y sociales,
se manejan por separado. Se requiere la integración de lo técnico con
la tarea y lo social. Contiene tres mensajes: primero, las características
tecnológicas y sociales del trabajo no están separadas, se integran e interactúan como sistemas; segundo, existen diferentes niveles, configurando
sistemas dentro de sistemas, tercero, los trabajadores deben conocer
y comprometerse con las metas. Los problemas de este enfoque son
delimitar las fronteras del problema a resolver, entender las soluciones
factibles (técnica) y deseables (social), ubicar el nivel de resolución y
la capacidad de influencia, encaminar las energías y habilidades según
el sistema de recompensas.
Preparación para el cambio. Para realizar macrocambios que lleven a mejores resultados, se sugiere la integración de tres aspectos: a)
estructural: la organización esté preparada para aceptar modificaciones,
asignar recursos y sostener el flujo de recursos, b) personas: coherencia
204
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
con el clima y cultura, adoptar sistemas de contratación, selección y socialización, sistemas de recompensa c) procesos: planear detalladamente
el cambio, diseñar mecanismos para observar y controlar lo efectuado.
3. La relatividad del tiempo en las decisiones directivas
Para la dirección, el componente momento es la dimensión del tiempo
relativo, es oportunidad y renovación. Se sustenta en la definición básica
del cambio, que conlleva, las ideas de devenir y modificación.
Bajo esta dimensión, la dirección empresarial se enfoca en los temas
que permiten trascender del tiempo presente, intentando cubrir tres fines: a)
proveer la percepción del lapso de tiempo que es necesario para iniciar, ejecutar y culminar una acción de cualquier tipo, puede referirse a un cronograma,
un pert de tareas o diagrama de micromovimientos, un plan de desarrollo
empresarial o un espacio histórico de desarrollo (para una nación), b) permitir y facilitar la determinación de los elementos para el cambio continuo
o discreto, de los componentes sociotécnicos, c) brindar criterios y técnicas
que permitan la elaboración de herramientas de prospección, facilitando la
proyección de escenarios y la previsión del riesgo e incertidumbre.
El cambio en la empresa, se maneja en tres niveles de resolución:
–
–
–
Nivel conceptual-ideológico, a cargo de la alta dirección que diseña
el futuro. Se refiere a las ideas de renovación y cambio, tendencias
y prospección, secuencia de macrodecisiones, visión a largo plazo
y percepción de oportunidades.
Nivel estratégico-directivo, a cargo de las gerencias que asignan
recursos. Comprende los estilos de manejo, modelos de dirección,
mitos directivos, límites del crecimiento, virajes estratégicos, visión de
desarrollo empresarial, incertidumbre y riesgo, escenarios y brechas.
Nivel táctico-operativo, a cargo de las jefaturas intermedias y supervisión. Comprende las ideas-fuerza, creencias vigentes, prácticas
de negocio, técnicas de microcambio, decisiones operativas de
continuidad, programación detallada.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
205
El tiempo empresarial es percibido, por los directivos, como el gap
entre la percepción del problema y la acción de cambio, después de la
decisión. De esta manera, el tiempo cronológico, único y sostenido, se
relativiza en la organización. Se acelera o retrasa, dependiendo del grado
en que las fuerzas competitivas del ambiente, presionan y obligan a una
respuesta empresarial. Un sector monopólico o de burocracia estatal,
tendrá un tiempo relativo más lento y relajado, un sector en competencia efervescente, tendrá un tiempo relativo acelerado, tenso, que exige
decisiones y respuestas rápidas y eficaces.
El tiempo empresarial, a pesar de su diferente presión competitiva,
conlleva varios preceptos inamovibles, que pautan la eficacia directiva.
1° La función de cambio es invisible y sutil, es una fuerza que determina que todo cambie, aunque no sea perceptible por los sentidos.
2° Sin pausa y sin prisa, el cambio es sostenido y permanente.
3° Las presiones del cambio no están sujetas a la decisión directiva,
existen de por sí,
4° El directivo sólo puede tomar medidas para atenuar o acelerar la
presión del cambio, no puede eliminarla.
5° El cambio genera permanentemente escenarios alternativos posibles
que se evalúan bajo la cuestión: “¿qué pasaría si...?”.
6° Siempre están surgiendo ventanas de oportunidades que permiten
replantear una decisión anterior inadecuada, hacia una nueva decisión
y acción más conveniente, que reoriente el sentido y la tendencia de
las variables críticas (empresariales, sectoriales, económicas u otras).
7° Las empresas y personas son capaces de decidir, adaptarse y crecer
en un ambiente hostil.
8° Siempre existe el cambio.
4. La gestión del cambio en la empresa
La dirección empresaria se concentra en entender y aplicar los conceptos
de cambio. Comprende modelos mentales, muy estables en su defini-
206
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
ción, pero sumamente flexibles para identificar las variaciones críticas
del entorno y establecer acciones de adaptabilidad de las personas a un
nuevo entorno.
La definición del cambio se deriva del concepto momento, sus variables son:
a) b) c) d) e) El movimiento y su dirección (+/-, arriba/abajo, avance/retroceso),
El tiempo y su registro (pasado, presente, futuro),
Los escenarios, el devenir y la incertidumbre,
La oportunidad para iniciar, acelerar o culminar un evento,
Sus efectos, considerando velocidad, aceleración, fricción, inercia,
continuo-discreto.
La gestión del cambio en las empresas, se rige por el siguiente decálogo.
1° No existe nada estático, en el devenir todo cambia y se transforma.
2° El tiempo es lineal y es movimiento, por ende es cambio.
3° Existe una inercia de cambio, aunque no se tomen decisiones, éste
se va dando, espontánea y emergentemente.
4° El cambio tiene una velocidad diferente, según las fuerzas del
ambiente, se acelera si las condiciones mentales (personas) y físicas (entorno) lo incentivan, se desacelera si las fuerzas en contra
dificultan el avance
5° Existe una fricción derivada del rechazo al cambio o a las variaciones
en su velocidad, a partir de la confrontación de las fuerzas a favor
y las fuerzas en contra.
6° El cambio es causal, un evento es consecuencia de un evento anterior
y a su vez es origen de otros eventos. Uno o más eventos previos,
pueden originar cambios en uno o más eventos posteriores.
7° El cambio es continuo o discreto. Las empresas y personas son más
adaptables y el cambio es continuo e imperceptible. Las estructuras (poder, gobierno) son reacias e intentan que las variaciones se
“acomoden” dentro de parámetros y fronteras institucionales, aquí
los cambios son discretos y traumáticos.
8° El cambio y el devenir tienen diversas formas de presentación.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
207
Asume diferentes ropajes y se manifiesta con diferentes comportamientos:
a) Una línea recta, horizontal y continua. El modelo occidental
del tiempo.
b) Ciclos de avance ondular. Los ciclos económicos y los ciclos
de vida
c) Ciclos de forma circular, a modo de espiral que crece o se
comprime, sube o baja, avanza o retrocede. Círculo virtuoso
o círculo vicioso.
d) Ciclo pendular que es una forma de cambio repetitivo sin renovación. En este caso debe delimitarse la frontera de análisis.
e) En temas sociales, es posible que situaciones dadas anteriormente, se vuelvan a presentar, en otro tiempo y en otro nivel.
La historia se repite.
9° El cambio tiene cuatro momentos: devenir, reproducción, evolución
y revolución. Cada momento tiene sus propias fases.
10° El cambio es un proceso que puede tener diferente signo (+/-), en
el extremo se puede dar situaciones de regresión y retroceso social,
tecnológico o estructural, como ejemplo, la etapa oscurantista de
la Edad Media.
Ambiente, trabajo, trabajador
Las técnicas especializadas en la mejora del trabajo, se sustentan en la
concepción relativista de los ejes técnico y social y en la clasificación
del trabajo manual y trabajo intelectual de Haya.
1. Trabajo manual, trabajo intelectual
Desde el lado político, Haya define que las clases trabajadoras, como
clases explotadas, deben organizarse en un frente único que permita
enfrentar la explotación y el atraso.
Desde el lado técnico define que el trabajo es de dos tipos: trabajo
manual y trabajo intelectual, diferenciados por el grado de esfuerzo físico
del primero, frente al mayor componente de diseño del segundo11.
Todo trabajo es manual e intelectual
Todos los puestos de trabajo, poseen una combinación de tareas que
involucran ambos tipos de trabajo.
El obrero de la planta fabril ejercerá una pequeña porción de su tiempo
en preparar los moldes, materiales y hoja de ruta, previo al inicio de su
operación normal en planta, el ingeniero diseñará los planos de edificios
con acuciosidad y detalle, durante meses, luego ejecutará labor manual de
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
209
supervisión durante el proceso de instalación de equipos y levantamiento
de edificios. El profesor elabora las sesiones de clase con detalle, programa exámenes, contenidos y formas de evaluación, lo que se tipifica como
labor intelectual. También asiste a la escuela, controla asistencia, cumple
turnos de supervisión de aula, que son formas de trabajo manual.
Los principios de administración económica
Para la administración de industrias, se han elaborado dos principios de
aplicación general en todas las organizaciones:
Principio 1: La eficiencia y la economía con que se lleva a cabo una actividad están en razón directa con el grado de esmero que se haya puesto
en las actividades conexas precedentes.
Principio 2: El insumo de recurso físico requerido para una producción
determinada de bienes o servicios tiende a ser inversamente proporcional
al insumo de esfuerzo intelectual previamente realizado.
Las funciones intelectuales y manuales en la empresa
La OIT12 reconoce la importancia de la clasificación del trabajo y lo
amplía a las funciones de la empresa. Identifica que los directivos, que
aplican los principios y prácticas generales de dirección, necesitan saber
algo acerca de la empresa.
La empresa es un todo sistémico conformado por actividades funcionales, un marco que restringe su accionar y el elemento humano. La
empresa ejecuta actividades de planeamiento directivo y de ejecución
operativa, a las que se llaman actividades intelectuales y actividades
manuales, respectivamente.
Las actividades funcionales intelectuales, también de preparación
son: idea, estudio, diseño e investigación y perfeccionamiento. Las actividades funcionales manuales o de ejecución son: aprovisionamiento,
producción o explotación, comercialización y distribución física.
Estas actividades funcionan en un ciclo circular de transformación,
cambio y mejora permanente.
210
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
2. Ambiente de trabajo e interfaz hombre-máquina
El concepto relativista, se plasma en la actividad central de toda empresa:
la operación en marcha, donde se ejecutan los procesos y se modifica
el entorno.
Para alcanzar resultados satisfactorios, se debe prestar atención a
las cuestiones sociales, a las cuestiones tecnológicas y a las cuestiones
del trabajo en sí. Por separado para conocer su alcance y limitaciones e
integralmente cuando interactúan para transformar un flujo de recursos
y materiales en bienes y productos.
La ejecución de toda tarea, contempla los cuatro aspectos de la operación que conforman un modelo sociotécnico, a nivel de taller de trabajo.
El elemento máquina y el ambiente
Referido a los dispositivos mecánicos operadores de recursos o información y las fronteras físicas del sistema, cuyas entradas y salidas
principales son materiales o datos. Su característica relevante es su
incapacidad de autocontrol, su rigidez operacional y la respuesta determinística ante las entradas de información.
El elemento humano
Referido a las personas y los grupos de trabajo, como componentes
dotados de energía y control propios. Se caracteriza por su flexibilidad
para soportar una gran variedad y modalidades de entradas y salidas de
información (visual, auditiva, sensorial, mecánica), por su creatividad,
por su capacidad de adaptarse a situaciones nuevas y el amplio abanico de
respuesta probabilística ante diversos estímulos y presiones externos.
La interfaz hombre-máquina
Referido al área de contacto directo entre el hombre y la máquina con
el fin de palanquear la capacidad humana para producir el resultado
esperado. Esta interfaz es la síntesis entre el trabajador, la máquina y el
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
211
ambiente. La eficaz interacción entre estos componentes determina la
calidad del producto.
El cronograma de tarea
Que se refiere a la secuencia de pasos programados, para ser ejecutados
en tiempos estimados.
Este modelo sociotécnico permite diferenciar e integrar los componentes para alcanzar un resultado final deseado: eficiencia en la ejecución
de los procesos, eficacia en la elección de la línea de actuación y capacidad
de dominio y mejora del ambiente.
3. Las preguntas clave para la mejora del trabajo
En el estudio del trabajo13, se utilizan diferentes técnicas para mejorar
los procesos, con el objeto de eliminar, combinar, ordenar o simplificar
las actividades.
Una de las técnicas más empleadas, para la mejora de métodos, es
el cuestionario a profundidad, cuyas preguntas son:
–
–
–
De propósito: como enlace entre los componentes, en busca de la
misión.
¿Qué se hace?
¿Por qué se hace?
¿Qué otra cosa podría hacerse?
¿Qué debería hacerse?
De espacio: para identificar el lugar y ambiente físico que limita
la tarea
¿Dónde se hace?
¿Por qué se hace allí?
¿En qué otro lugar podría hacerse?
¿Dónde debería hacerse?
De tiempo: para identificar el momento y la secuencia de ejecución
de la tarea
212
–
–
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
¿Cuándo se hace?
¿Por qué se hace entonces?
¿Cuándo podría hacerse?
¿Cuándo debería hacerse?
De operario: para identificar al trabajador, sus capacidades y competencias
¿Quién lo hace?
¿Por qué lo hace esa persona?
¿Qué otra persona podría hacerlo?
¿Quién debería hacerlo?
De tarea: para identificar el trabajo específico
¿Cómo se hace?
¿Por qué se hace de ese modo?
¿De qué otro modo podría hacerse?
¿Cómo debería hacerse?
Estas preguntas, en este orden, se efectúan sistemáticamente en todo
estudio que se refiera a la mejora de métodos y procesos. El “barrido”
completo de los cuatro componentes es la clave para un buen resultado.
Un hermoso ejemplo de aplicación concreta de las cuatro dimensiones, se presenta en el estudio de la economía de movimientos.
Sus principios se clasifican en cuatro grupos:
a. Utilización de cuerpo humano (persona).
b. Distribución del lugar de trabajo (estructura o espacio).
c. Modelo de máquinas y herramientas para un mejor trabajo (proceso).
d. Economía del movimiento (objetivo de simplificación).
4. El trabajo intelectual de la dirección de empresa
Todo directivo adquiere una perspectiva y una visión sobre el manejo
empresarial y las decisiones de estrategia, a partir de la cual asume
posición y compromiso sobre los componentes sociales y técnicos y
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
213
determina el derrotero de las opciones de la empresa.
La perspectiva de la estabilidad
Es una posición conservadora o estructural. El directivo considera que
las decisiones han de enfocarse en el orden y la continuidad, las estructuras organizativas y de poder habrán de ser estables y los cambios
imperceptibles y a largo plazo, o deben evitarse, moderarse o postergarse
indefinidamente. Dado que las variaciones por las fuerzas externas no
son desechables, se busca sistematizar los eventos, de manera que las
variables no controlables se desenvuelvan dentro de márgenes previsibles.
Cuando las variables bajo control se reducen, aumenta la posibilidad de
conflicto y la necesidad de modificaciones (atenuadas por la fricción de
las fuerzas +/-). Si la turbulencia se acelera, los cambios se realizarán con
alto riesgo y con puntos de quiebre en las tendencias. Esta perspectiva
sustenta que el cambio se acepta mientras no afecte las posiciones de
poder y autoridad, se debe evitar el desorden y la posibilidad de situaciones que afecten el orden establecido.
La perspectiva del cambio
Es una posición renovadora y de manejo de momentos. El directivo
acepta la coyuntura y turbulencia, el devenir es sostenido y el cambio
es permanente. La principal preocupación es poseer la capacidad para
sobrevivir el día a día, superando las fuerzas de la inestabilidad. Las personas se adaptan a lo diferente, a través del control del medio. Se busca
el dominio del ambiente para minimizar el efecto del cambio, reduciendo
las variaciones y atenuando los ciclos extremos. Esta perspectiva sustenta
que el cambio es una condición externa siempre presente, que apertura
ventanas de oportunidades para eliminar las situaciones indeseadas.
La perspectiva de la tarea productiva
Es una posición empresarial y de proceso. El directivo prioriza la productividad del puesto de trabajo (tiempo productivo, tiempo ocioso, mejora
214
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
de métodos), las habilidades y las competencias del personal, interesa
la eficiencia del flujo productivo, considera el enriquecimiento y la mejora del trabajo mediante equipos, training, modelos organizativos, los
que llevan a mejoras de producto y calidad de servicio. Se concentra en
la eficacia para satisfacer las necesidades internas del trabajador y las
externas del cliente. Esta perspectiva enfoca la obtención de resultados,
sustentados en la producción y la efectividad organizacional.
La perspectiva de trabajador
Es una posición de humanista y de persona. El trabajador es un ser
humano que ejerce su voluntad, es dirigente y dirigido, se gobierna por
su voluntad y autocontrol. Requiere democracia y participación en las
decisiones que permitan mejorar la perfomance (teoría X-Y14, APO15,
enriquecimiento, motivación), se consideran las capacidades y predisposiciones para la capacitación orientada al desempeño y competencias. El
trabajador no necesita estar motivado ni participar en las decisiones, sólo
requiere saber hacer, o sea, entrenamiento y desarrollo de habilidades.
Estas técnicas para la mejora de las organizaciones, el estudio del
trabajo, el contenido del trabajo, las tareas directivas, se van renovando y
sofisticando, aunque siempre, bajo la óptica del pensamiento de Haya.
Modelo sociotécnico y modelo relativista
El modelo o sistema sociotécnico es la unidad de análisis-síntesis, que
contiene al hombre y al trabajo, enmarcados en un ambiente y un horizonte
temporal, necesarios para obtener logros. Es la unidad básica que integra la
relación recíproca, entre los sistemas naturales y el tiempo, con los sistemas
humanos y sistemas de transformación, que interactúan a diferentes niveles,
para alcanzar fines superiores y cumplir las metas establecidas.
Este modelo se ha estructurado sobre trabajos de campo sociológicos
y de ingeniería, durante los años sesenta, aunque explícitamente no se
indique la fuente primigenia del modelo, su concepción se enmarca dentro
de la teoría del relativismo. Su lectura permitirá constatar la fundamental
influencia del pensamiento de Haya en el ámbito de la ingeniería.
Vaill, en su estudio sobre sistemas sociotécnicos dice: “como
cualquier enfoque, el sociotécnico es, en último análisis, una forma de
conciencia16”.
1. El eje social y el eje técnico del modelo sociotécnico
Un sistema sociotécnico se sustenta en dos ejes, el social y el técnico,
los cuales delimitan a sus cuatro partes o componentes.
El eje técnico comprende dos componentes: el ambiente de tarea y
la restricción de tiempo, a los que se denomina estructura y momento. El
216
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
eje social comprende dos componentes: la tarea y el operario, a los que
se denomina proceso y persona. Estos componentes están organizados
en diferentes niveles de resolución y funcionan y enlazan entre sí a través
de flujos que se modifican y se transforman.
Los planos de resolución directiva son tres: a) Plano conceptual e
ideológico, donde se maneja modelos mentales y abstracciones; b) Plano
estratégico-directivo, donde se diseñan las líneas de acción y decisiones
de largo plazo; c) Plano táctico-operativo, donde se manipulan los recursos para producir bienes o servicios, es el plano tangible del mundo
real en el que se ejecutan las tareas.
Los componentes sociotécnicos mantienen, entre si, relaciones de
dos tipos: relaciones dentro del mismo componente en diferentes planos
de acción, y relaciones con los otros componentes en el mismo plano de
resolución.
El componente estructural se refiere a los elementos físicos del
entorno inmediato. En el trabajo con materiales el resultado será inmediato, en el trabajo sobre la geografía natural el cambio será más lento
y arduo, sus efectos se verificarán a plazos mayores.
El componente de procesos comprende el trabajo y la organización
productiva, donde las personas tienen la convicción de efectuar tareas
útiles, es la posibilidad de aprender y obtener recompensas. Se puede
afirmar que el trabajo dignifica y mejora al hombre, porque permite
autonomía para tomar decisiones propias, ejercitar aptitudes y obtener
logros que brindan satisfacción.
El componente humano se refiere al hombre y su significado para sí
mismo, es un factor activo o pasivo para cambiar el medio y para mejorar
la vida. Es la persona, con diversos grados de compromiso, respecto a
los fines comunes de supervivencia, adaptación y crecimiento, a nivel
de individuo, grupo y sociedad.
El componente momento se refiere a las fuerzas y energía motriz
para la operación de los componentes físicos. Fuerzas de la motivación,
incentivos y fijación de metas, cuando se refiere a las personas y los
sistemas de actividad humana.
Dentro del plano conceptual-ideológico, los componentes se refieren
a sistemas generales y modelos mentales abstractos.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
–
–
–
–
217
La estructura se refiere al ambiente de los sistemas naturales, físicos
y la tecnología.
El momento se refiere al concepto de cambio relativo, devenir y
previsión de futuro.
Las personas, referido a los aspectos sociales individuales y grupales.
Los procesos, referido al rol de transformación en empresas o instituciones.
2. Los componentes tangibles del modelo sociotécnico
Un sistema sociotécnico comprende una cara visible y corpórea que contiene los componentes tangibles, por ejemplo una planta industrial, también
comprende una cara invisible o no tangible que son conceptos y modelos
mentales, como el plan layout de una línea productiva. De igual manera,
los flujos son tangibles cuando se refieren a materiales o insumos de producción, y son intangibles cuando se refieren a información o mensajes.
El componente estructural
Conforma el marco estático sobre el que se ubican los procesos y actúan las personas, su función es mantener la unidad física del conjunto
y relacionar las partes como un todo operativo. Comprende todos los
elementos permanentes y estables, o sea, los factores ambientales. A
más sencillo, mejores serán los resultados, a más complejo, se requerirá
mayor coordinación y esfuerzo.
La estructura se organiza en una jerarquía arriba-abajo de tres niveles:
–
–
–
Sistemas ambientales y ecológicos, en un espacio geográfico con
fronteras definidas.
Organización industrial de sectores productivos, instituciones y
fuerzas vivas.
Medios de producción, unidades de producción ubicados dentro
de edificios, incluye el microambiente donde se desenvuelve el
trabajador (ambiente de tarea y puesto de trabajo).
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
218
Este componente cumplen tres finalidades: a) Delimitar las fronteras
físicas y el marco de acción del sistema sociotécnico, que puede ser el
puesto, función, proceso o redes de procesos; b) Proteger las partes, dentro
de las fronteras establecidas, para preservar su operatividad, amortiguar la
influencia ambiental y reducir el riesgo de agresión externa, alteraciones
o mal uso; c) Interrelacionar las partes mediante vínculos fijos o en movimiento, bidimensionales o tridimensionales, contenedores de materiales
o actividades, y vías para el flujo de materiales, energía e información.
Las estructuras físicas son permanentes, su cambio implica un gran
esfuerzo (sólo perceptible en el largo plazo). Cumple el rol adicional de
corporizar los símbolos de una sociedad. Ejemplo, Macchu Picchu refleja
la grandeza incaica, la estatua de la libertad representa a la tierra de las
oportunidades, la torre Eiffel es el landmark de Paris.
El componente de procesos
También se le llama sistema de actividad humana, conforma el proceso
de transformación de insumos en productos. Es el corazón de la creación
de riqueza.
Enfoca la acción de transformar los elementos, originando cambios
de posición, lugar, forma o químicos. Es el valor agregado requerido por
los clientes.
Sus niveles jerárquicos, son tres:
–
–
–
Sector industrial, sectores de producción, cadenas productivas y
de servicios.
Sectores de negocio, clusters menores, redes complejas, cadenas
de suministro.
Sistema empresarial, unidad productiva, actividades funcionales,
proceso horizontal.
Los procesos pueden ser activos o pasivos. Los activos son dinámicos e implican un cambio, una operación o una secuencia ordenada de
tareas. Los pasivos son estáticos, receptivos e implican cambios lentos,
casi imperceptibles en el corto plazo.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
219
Existen cinco clases de proceso activo: 1) Movimiento: desplazar
una unidad sin alterarla, puede ser traslativo, rotativo y combinado. 2)
Transformación: toda modificación de forma, sin cambiar la naturaleza
del material, puede ser dobladura, torcimiento, aplastamiento, estiramiento, reordenamiento (de datos). 3) Transmutación: se modifica la
naturaleza y propiedades del material, formando parte de procesos de
mayor nivel, puede ser bombardeo nuclear, calentamiento, magnetización. 4) Separación: una unidad se divide en otras unidades: rotura o
separación, limado o agujereado, desensamblado de partes, división de
fluidos, descomponer por reacción química. 5) Combinación: lo inverso
de separación, puede ser simple o compleja. Los tres primeros mantienen
la cantidad unidades, los dos restantes cambian esta cantidad.
Los procesos pasivos son cinco: 1) Almacenaje: se guarda en un
contenedor, en espera. 2) Preparación: se realizan ajustes previos a una
manipulación. 3) Receptáculo pasivo: de una acción como paciente en
cirugía. 4) Recuperación: para reponer las condiciones originales. 5)
Demora: retraso que no corresponde al proceso en sí.
El componente de personas
Es la unidad sico-biológica indivisible que cumple el doble papel de
operador y objeto del sistema sociotécnico, a la vez. Se refiere a los
individuos y grupos que ejecutan tareas, actuando sobre estructuras y
materiales, dentro de un proceso productivo.
El elemento humano se agrupa (espacialmente) en países, regiones,
ciudades y familias. Lo que representa una jerarquía de tres niveles:
–
–
–
El país y territorio nacional, donde se asientan las estructuras naturales o artificiales y las riquezas. Simbolizan la identidad nacional
y los valores de una nación.
La región y ciudades, es el ambiente que cobija a las personas en
sociedad, donde realizan actividades y donde se crean y recrean las
relaciones productivas y sociales.
Grupos y familia como unidad básica social, con sus propias necesidades, intereses y motivaciones, que adquiere las capacidades
para enfrentar los retos del entorno.
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
220
El componente de momento
Es la porción del cambio que se percibe y que se intenta controlar. Donde,
instante a instante, un ente pasa de un estado inicial a un estado final
diferente (deja de ser algo para ser algo nuevo).
El momento se sustenta en un modelo conceptual del cambio y
se enfoca en hechos relevantes (hitos), brindando la contingencia y el
devenir que complementa al espacio. El cambio es la esencia de la estructura en movimiento, es el complemento y opuesto, si éste representa
la estabilidad y el orden, el primero representa el cambio y el desorden.
Comprende cuatro orientaciones: a decisiones, a hechos presentes, al
pasado y al futuro.
El momento comprende tres niveles de resolución:
–
–
–
A nivel estadista, mirando al país, enfocado en modelos mentales,
planeación interactiva y tiempo no lineal. Se refiere a la historia,
movimientos migratorios, ciclos económicos, la secuencia hitodecisión, que se concreta en planes de gestión del futuro.
A nivel estratega, considera la personalidad corporativa, límites del
crecimiento y planeación proactiva para el desarrollo empresarial.
Se refiere a la visión de los fundadores, ciclo de vida, historia empresarial, planes estratégicos, proyecciones.
A nivel administrador, contempla hacer bien lo que le compete,
crecimiento de corto y medio plazo, solución de problemas y planeación reactiva para superar problemas. Considera perfil directivo,
sociogramas, proyectos, planes de negocio y resultados.
Cumple tres fines: a) muestra los hechos de creación de organizaciones en el ámbito estructural, empresarial o social, definiendo una
secuencia histórica de los hitos del desarrollo, b) muestra las tendencias
a través de ciclos lineales, circulares o pendulares, c) presenta la permanente secuencia hecho-decisión-hecho que facilitan la percepción
del desarrollo.
El momento también se refiere a las fuerzas físicas de transformación, que son los flujos. Los flujos son los elementos que cohesionan
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
221
los componentes y empujan el cambio, se transforman en el proceso o
brindan energía para la operatividad. Pueden ser de tipo discreto (lotes)
o continuo (energía eléctrica).
Son de tres categorías: materia, datos y energía
–
–
–
La materia comprende los insumos, partes, subproductos que ocupan espacio, son manipulables, sufren transformación en el proceso
y requieren soporte físico (vegetales, minerales, sólidos, líquidos y
gaseosos), incluyendo seres vivos (animales, personas).
Los datos son archivos físicos con material básico de información,
sea papel, audiovisuales o medios magnéticos que circulan a través
de redes interconectadas, como caminos virtuales.
La energía permite que los componentes funcionen y los flujos se
trasladen y modifiquen, las principales son: la electricidad, combustible fósil y nuclear. También comprende la energía de animal
y humana (tecnológicamente superados), que aún son utilizados en
algunos entornos donde existen excedentes.
Los flujos no físicos están implícitamente unidos a los flujos físicos y
son de tres categorías: información, conocimiento y mensajes.
–
–
–
Información comprende dato más significado, o sea, datos procesados con instrucciones, para controlar desviaciones o para modificar
comportamiento.
Conocimiento es el valor adicional que llega con el flujo de materiales o datos, es un elemento inmaterial y simbólico, que se capta
a través del aprendizaje.
Mensajes referidos al intercambio invisible de creencias y visiones,
paralelo al intercambio de materiales, productos o información.
Conlleva la emisión y la percepción de valores, creencias, visiones
y conductas, es el germen del cambio social y del progreso cultural
de las naciones.
Los componentes actúan en función de los flujos, físicos o no físicos, que
circulan entre ellos y sobre los cuales se efectivizan los procesos.
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
222
3. El concepto de desarrollo: una muestra parcial del modelo
sociotécnico
A modo de ejemplo, incluimos la introducción del estudio sobre Desarrollo de la Sociedad de la Información, el cual se describe bajo el
esquema sociotécnico.
Una visión sociotécnica del desarrollo
El desarrollo se define como un proceso de crecimiento económico y
bienestar social, en la búsqueda de la mayor riqueza.
El desarrollo de las naciones es un proceso permanente de mejora,
acumulativo, que se cumple mediante ciclos repetitivos, en una espiral
de mejora. Cada cambio implica un paso hacia un estadio superior que
conlleva una mejora en la calidad de vida, perceptible por nuevas formas
de satisfacer las necesidades humanas.
Su fórmula simplificada sería:
Desarrollo = Crecimiento Económico + Bienestar Social
Conceptualmente es un proceso por etapas, donde cada etapa significa un escalón superior que aprovecha la experiencia y el aprendizaje
anterior. Al afirmar que la producción fabril define el concepto capitalista
de creación de riqueza, se supera la anterior concepción medieval, donde
la posesión de tierras y bienes materiales representaba la riqueza.
El enfoque de moda en cada etapa del desarrollo
Dependiendo del grado de avance socio-económico de las sociedades, los
esfuerzos para el desarrollo se han concentrado en uno de los componentes
sociotécnicos, sean las estructuras (construcciones), los procesos (formas
de trabajo y organización) o las personas (motivación e incentivos).
En el proceso de cambio y crecimiento, el foco de la inversión va
cambiando, en función a los requerimientos específicos del ambiente,
posteriormente, este foco se repite, pero a un nivel superior. El cambio de
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
223
enfoque, de una perspectiva a otra, no significa dejar de lado lo ya aprendido, sino tomarlo, asumirlo como propio, acumularlo y mejorarlo.
Por ejemplo, en la antigüedad el énfasis estructural implica construcciones estáticas como las pirámides egipcias, los templos de la
antigua Grecia, los palacios reales de Babilonia. En la actualidad el foco
estructural se concentra en la creación de infraestructura que permita
el funcionamiento de otras actividades productivas, como las vías de
comunicación, el saneamiento ambiental, las complejas redes de datos
interconectadas.
Enfoque de estructura
En los albores de las grandes civilizaciones, la riqueza y el poderío económico se sustentan en la posesión de recursos materiales, o sea, tierras
y oro. En esta etapa es importante la construcción de grandes estructuras
estáticas como monumentos y palacios de poca utilidad económica.
Posteriormente, con Roma se inicia la civilización occidental moderna,
mediante las grandes construcciones generadoras de riqueza cuyos primeros ejemplos son acueductos, caminos y canales romanos.
Las naciones poderosas, expolian a las naciones pobres, extrayendo
minerales preciosos o cobrando cupos y tributos y transfiriendo excedentes económicos o productos agrícolas, para financiar el poderío militar
y para distribuir a la población.
Los imperios centrales y las colonias periféricas, inician una relación comercial desigual, basada en el intercambio de productos por vía
marítima.
Enfoque de proceso
Durante el siglo diecisiete, se inicia el sistema económico capitalista que se
catapulta con la Revolución industrial, caracterizada por la explosión de la
productividad, la producción en gran volumen de mercancías y el consumo
masivo de nuevos productos, que satisfacen necesidades crecientes.
Después de la etapa industrial, viene lo que se ha denominado la etapa
post-industrial, donde el intercambio internacional abarca también a los
224
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
servicios, eliminándose todas las barreras tecnológicas. La prioridad se
concentra en las labores y la forma en que se ejecutan las tareas, la infraestructura más importante es el capital tecnológico que permitió el segundo
boom de la productividad con el advenimiento de la computadora.
Los países ricos mantienen relaciones de dominio con los países
pobres mediante regulaciones internacionales asimétricas y a través de
sus empresas que importan materias básicas y exportan productos industrializados de alto valor agregado. El intercambio físico de los productos
se realiza por mar, para carga y productos no perecibles y por vía aérea,
para personas y productos perecibles.
Enfoque humano
La persona humana adquiere importancia a partir de los años treinta del
siglo I. La propuesta cristiana, ampliada y difundida por sus seguidores
en los siglos venideros significó un cambio trascendente en la percepción
de la persona, se dignificó el trabajo, se valoró las virtudes al unificar
comportamientos disímiles bajo la consideración de un único Dios al que
se debe rendir cuentas de todos los actos, lo que permite el establecimiento
de una estructura de reglas de conducta personal (lo que te hace daño
es pecado) y reglas de conducta social (respeto a los demás, caridad,
laboriosidad y frugalidad personal), lo que llevó a nuevos niveles, el
desarrollo de la sociedad humana.
Su equivalente moderno lo representan los sistemas de seguridad
social, el enfoque de las relaciones industriales en las empresas.
En la actualidad, este enfoque ha devenido a menos, debido al fenómeno económico del exceso de recurso, donde la oferta de recursos
humanos supera la demanda de las empresas.
Enfoque del cambio
Para finales del siglo XX, los países desarrollados estiman que, habiendo
superado los temas de inversión y producción, la siguiente etapa es enfocar
el intercambio de bienes (comercio mundial) y el intercambio de información
(telecomunicaciones) como nuevos pilares del desarrollo de la sociedad.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
225
El intercambio físico (mercancías y personas) se sigue basando en
medios de transporte marítimo y aéreo, el intercambio no físico (datos
e información) se basa en infraestructura de telecomunicaciones, interconectada e integrada con tecnologías de información, computación y
media. El flujo ilimitado de datos e información sustentado en redes
mundiales integradas (Internet, telefonía, satélite) trae preocupaciones
nuevas como la globalización cultural, la asimilación de costumbres
foráneas, el poco apego a los valores tradicionales, los nuevos valores
económicos y la ética de conveniencia en los negocios.
Dentro de esta perspectiva, surge el nuevo concepto de desarrollo:
los modos de producción mundial han cambiado y la medida clave del
desarrollo es la inclusión, medido por la brecha digital. Los nuevos
excluidos del desarrollo son aquellos países y grupos poblacionales sin
acceso a la información, los infopobres17.
4. La importancia del modelo sociotécnico
El modelo sociotécnico que integra el eje técnico (físico) y el eje social,
se enmarca dentro del concepto de Haya, y se define como el medio en
el que los hombres combinan cooperativamente sus esfuerzos, utilizando
herramientas y máquinas para alcanzar metas.
El concepto sociotécnico surge en los años sesenta, su esencia es la
relación recíproca entre la organización técnica y la humana, o los sistemas de trabajo y el comportamiento, cuya génesis data del año 1934 con
los estudios de Mayo en la Universidad de Harvard. Coincidentemente,
cercano a los años de gran fecundidad intelectual de Haya, donde sienta
las bases del relativismo aprista.
Los diversos autores del concepto han analizado la relación de la
estructura con la tarea y con las necesidades y expectativas de los individuos18 que les ha llevado a las conclusiones siguientes:
–
El sentido de la tarea, que ofrece la oportunidad permanente de
aprender, que se refleja en el deseo de ejecutarlo eficientemente y
la asignación de importancia de la calidad, de su autonomía y de
ejercitar las aptitudes que posee.
226
–
–
–
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
La pertinencia de los factores ambientales, a mayor complejidad
de la tarea, menor importancia de la supervisión directa y frecuente
y mayor necesidad de conversar y formar grupos informales.
El significado del hombre para sí mismo, a medida que aumenta la
complejidad y la dificultad de una tarea, el hombre se ve a sí mismo,
cada vez más, como sujeto y no como objeto, como “factor activo”
más que pasivo. A mayor simplicidad de la tarea, no se suscita
compromiso real.
Las implicaciones del modelo señalan tres comentarios sobre el
accionar del trabajador:
– Pasar de la indiferencia a la adhesión de las metas.
– Pasar de analista técnico a colaborador comprometido.
– Pasar de fuente de conflictos a solucionador de conflictos.
Todo esto implicaría que, de la conciencia individualista, el trabajador ha de pasar a la conciencia histórica y al compromiso, que es la
fuerza de la renovación que mueve el cambio histórico.
Tipos de apristas
Los capítulos anteriores, se han basado en el razonamiento de Haya, la
manera en que ha sistematizado las dimensiones del espacio-tiempo y la
conciencia-historia y las diversas teorías y escuelas administrativas que,
a partir de estos cimientos, han ido surgiendo para resolver problemas de
desarrollo y empresa que, por lo demás, Haya ya había vislumbrado.
Pero, el presente capítulo difiere de los anteriores. No se refiere a
modelos cuyos elementos son conceptos e ideas, sino, se refiere a una
organización cuyas variables son personas y circunstancias, con eventos
externos probabilísticos y conductas individuales no determinísticas y
medianamente predecibles.
El Partido Aprista no es una construcción mental derivada de visiones personales de academia, sino es la elaboración de un grupo de
personas, sin experiencia previa y mediante el incrementalismo pragmático derivado de la praxis diaria, del tanteo y el método prueba-error.
1. Como se ve a los apristas, desde afuera
El Partido Aprista, desde sus inicios, se construyó a partir de un estilo de
comportamiento y de actuación identificados e identificables, a la par de un
pensamiento y unas creencias que, consistentemente, se han manifestado
con simbologías y señales, conocidos y perceptibles por los apristas, pero
invisibles y desconocidos por los que no son, ni han sido apristas.
228
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
Este desconocimiento, hace suponer que, si hubiere un aprista dentro
de un ambiente, probablemente existirán muchos más, porque “están
muy organizados” y, en grupo, podrían copar las esferas de control de
la organización. De allí, surge el mito del “sectarismo aprista” y el mito
de que los apristas solo defienden y ayudan a los apristas.
Otra creencia, considera que el aprista es una persona con alta preparación política que subordina todos sus actos a los fines comunes y es
capaz de cualquier acción, santa o non sancta, para alcanzar los objetivos establecidos por el Partido. El mito derivado es que, todo aprista se
convierte en un potencial elemento disociador, distorsionador del orden
y altamente peligroso para la organización.
Independientemente de la veracidad o falsedad de estas afirmaciones, se asume que todos los apristas son iguales, tienen el mismo perfil
y el mismo comportamiento. Si alguien actúa en forma diferente a lo
esperado, solo hay dos posibilidades: no es aprista o está disimulando.
Lo real es que no existe un solo tipo de aprista, existen varios, es
más, el perfil de los diferentes tipos apristas ha ido variando con el tiempo,
aunque, por los años ochenta empieza a aparecer un nuevo perfil que,
para el 2000, se ha consolidado como muy exitoso.
Aquí, nos referiremos al aprista de partido, aquel que milita, cotiza
y participa activamente en los procesos eleccionarios, muchas veces
como candidato. Los otros tipos de aprista, los no carnetizados, los que
creen y tienen fe y los que solo esperan que el partido defienda a los
trabajadores, porque para eso está, no serán considerados, ya que son
variados, su conducta es diversa y sus motivaciones, muchas veces, son
incomprensibles.
2. El proceso de convertirse en aprista
Las dimensiones definidas por Haya
Para evitar disquisiciones estériles y largas discusiones, se intenta identificar las dimensiones definidas por Haya, sobre las cuales se realizará
la definición de los tipos de aprista19.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
229
A los hechos se contraponen las ideas. A la realidad indeseada y
agresiva se contrapone la voluntad de cambiarla, de manera que el alcance de una nueva realidad va de la mano con la fuerza creadora. Éstas
son las dos dimensiones de la realidad y el pensamiento creador que se
ubican en un continuo Realidad-Idea. A la realidad objetiva, externa,
que existe independientemente, se opone el pensamiento, interno, que
percibe los hechos del mundo real a través del cristal de sus propios
modelos mentales. Es el eje que contrapone los hechos a los conceptos
y se denomina Realidad-Pensamiento.
El cambio de la realidad implica un sentimiento y un compromiso
de los que asumen el reto de este cambio, así, en los militantes se sucede
el fenómeno de convertirse de espectador que observa sin tomar parte
directa, en actor y protagonista de los eventos que llevarán a la nueva
realidad. El observador percibe sensaciones preliminares, entiende pero
no asume compromiso, el protagonista es aquel que se involucra y decide
tomar acción. Al observador que analiza y descompone los eventos, se
opone el actor que sintetiza, define problemas y los resuelve. Este eje
contrapone al observador imparcial con el decisor comprometido, se
denomina eje protagonista-espectador.
Estas dimensiones del aprendizaje aprista, brindan dos ejes de
coordenadas, cuya intersección conforma cuatro campos de actuación.
El primer campo combina realidad social y económica con la observación de los fenómenos de esa realidad, es el campo de la descripción
y la amplitud para percibir una variedad y multiplicidad de estímulos. El
segundo campo integra la observación con las concepciones e ideología
del espectador, es el campo de la abstracción y el análisis sistemático.
El tercer campo relaciona la concepción y capacidad creadora con las
decisiones del protagonista, es el campo del enfoque y lo concreto en
la fijación de problemas. El cuarto campo comprende las decisiones de
cambio cuando son aplicadas a la realidad, es el campo de la praxis y la
acción emprendedora.
Estos campos, son los centros de gravitación, cuyo énfasis es determinante en el futuro de la organización. Adquieren mayor o menor
importancia, según la coyuntura y los problemas que se enfrente. Su
composición y equilibrio, gravitan en la definición de la forma de en-
230
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
frentar los retos, la manera de resolver problemas, la distribución de los
beneficios cuando los resultados son favorables y de equilibrar perjuicios
o externalidades colaterales.
El ciclo de crear conciencia histórica
Cuando una persona toma conciencia de la realidad, estará en capacidad
de describir el mundo real, percibirá las situaciones indeseadas y el ambiente social de su entorno. Inicialmente será un mero espectador que se
dará explicaciones intuitivas y preliminares y justificará lo que observa,
luego, en su íntimo ser, aceptará o rechazará ese mundo real, e intentará
conocerlo para adaptarse o mejorarlo, desmenuzará la situación en sus
componentes a fin de entenderlo, esa comprensión se convertirá en un
modelo mental de la realidad y formará parte de su pensamiento racional
que direccionará la toma de posición en el futuro. Si considera que los
hechos no lo afectan, serán aceptables e intentará asimilarse al medio y
mejorar su posición y vida personal, pero, si ese entorno es indeseable
lo rechazará y buscará el cambio, como protagonista, sus decisiones se
dirigirán a mejorar la situación de otras personas, su grupo familiar, su
región o su país. Para esto utiliza toda su creatividad y el conocimiento
de esa realidad. Los resultados originarán algún cambio incremental, que
se percibirá nuevamente en el mundo real, reiniciando el ciclo.
Esta secuencia circular de realidad, espectador, pensamiento, protagonista, nueva realidad, presentada en forma idealizada, tiene su propio
ritmo, según la capacidad creadora, deseo de asimilación y grado de
compromiso de cada persona, además, se enmarca dentro del ambiente
específico y de las necesidades que se desea resolver.
El ciclo de convertirse en aprista
Cualquier joven estudiante, cuando empieza a enfrentar la realidad
del país, se plantea interrogantes y buscará las respuestas, en diferentes fuentes y entornos. En los años treinta, los jóvenes ligados por
lazos familiares a los grupos oligárquicos de poder, probablemente
estudiarían en la universidad elitista de aquel entonces y los jóvenes
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
231
del pueblo, nuevos trabajadores, posiblemente busquen entender esta
realidad insana a través de la concepción que les brindaba el autor de
El antiimperialismo y el Apra.
Así, el primer aprendizaje, del subdesarrollo y del capitalismo, será
a través de la visión hayista del Perú. Esta primera percepción, será preliminarmente aceptada, pero, luego, se confrontará con otras concepciones,
algunas ligadas a la concepción elitista de la denominada derecha, otras
serán versiones copiadas de otras realidades, también podrían aparecer
versiones extremas, de los grupos que consideran que no existe salida
manejable y que la mejor opción es destruir lo poco bueno que exista.
Lo más probable será que amplíe la visión tercermundista que le
brinda el Aprismo, asumirá que el cambio de la realidad se sustenta en
ideas fuerza como el pueblo continente, la universidad popular, el frente
único de clases explotadas y la lucha contra todo imperialismo, también
que la praxis es variada, no es estática, y que se debe amoldar a las contingencias del ambiente y el momento.
También es probable que considere que debe prepararse para la
acción y para el futuro. Deberá seguir estudios universitarios o una carrera técnica de nivel superior, luego pasará a conformar la pléyade de
los trabajadores manuales e intelectuales, base del Partido Aprista. Para
entonces, habrán transcurrido varios años. Paralelamente, se habrá dado
un proceso de madurez biológica y madurez social. En este momento
será un aprista con todas las de la ley, ha participado, ha ido aprendiendo
en la experiencia, ha adquirido las costumbres, buenas y malas de los
apristas, tendrá esos tics, jergas, actitudes y cuentos apristas, que solo
los verdaderos apristas conocen y aceptan.
Aprista de partido
Todo lo anterior, constituirá el bagaje personal y grupal. Lo que se plasmará en las conductas aceptadas, las expresiones comunes, los eventos
rituales como el día de la fraternidad, el primero de mayo, fundación del
partido, todo lo cual es parte de la praxis formal del Partido Aprista.
Circunstancialmente, se ubicará en una posición dentro de la
jerarquía partidaria y alcanzará distancia y acercamiento al círculo de
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
232
manejo del aparato central del partido, lo que le otorgará alguna capacidad negociadora y cierto empoderamiento, muy preciados, porque le
servirá para la obtención de beneficios y ventajas, el acceso a información
privilegiada interna o la ubicación en posiciones que, otro, difícilmente
podría conseguir.
En cualquier lugar en que se encuentre, ha de ofrecer algo al
partido, como líder que ocupa posiciones políticas y públicas, como
técnico que aporta conocimiento y expertise, o como militante que solo
brinda fervor y fe.
3. El partido es hechura de sus fundadores
Toda organización social va definiendo su personalidad en los primeros
años de su creación. Todo cambio posterior es más de forma que de fondo. La personalidad del partido es fruto de la labor de las generaciones
iniciales.
Para describir cada uno de los campos gravitacionales, se ha tomado,
como base de descripción, el perfil público de los líderes más representativos20, porque al fin y al cabo, el partido es lo que son sus dirigentes
Los cuatro campos gravitacionales
Estos campos han tenido gran importancia en el desarrollo del partido.
–
El primer campo realidad-espectador es el ámbito de la ideología
y el cambio. Las personas poseen amplitud de visión e intereses
muy amplios, aparentemente inconexos. El principal exponente
es Haya, que supo compendiar esta realidad política, social y
económica y plantear una ideología que la explique y una doctrina
que la cambie y la mejore, definiendo que la aspiración suprema
del aprismo es el triunfo de las ideas y la edificación de una sociedad más justa y libre. Otro representante medular es Orrego,
cuya visión filosófica complementó la construcción conceptual
que desarrolló Haya. Han existido otros menores, como Sánchez,
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
–
–
–
233
pero su aporte va mas por el lado de desarrollar las ideas de Haya
y el academicismo de aula. Este campo sienta las bases sobre las
que se desarrolló el edificio partidario21.
El segundo campo espectador-pensamiento es el ámbito de la visión
analítica, la previsión y el estudio sistematizado. Es el pensamiento
abstracto con capacidad de análisis predictivo, característico de los
intelectuales. Además de Haya se integraron estudiosos y pensadores
jóvenes que construyeron los cimientos para las estrategias de la
teoría aprista. Haya señala que el trabajo en equipo representa el
futuro de las organizaciones y que el espíritu solidario y la cooperación serán la base para el desarrollo22. Llevándolo a la práctica,
se organizaron los círculos de estudios, la Universidad Popular
González Prada, los Coloquios de Víctor Raúl, uno de los logros
más querido para Haya, donde tocaba temas tan amplios como el
antiimperialismo o el futuro de las computadoras y los ordenadores
como elementos tecnológicos del siguiente milenio, medio siglo
por delante. Por su perfil y predisposición al estudio, se ubicaría
a Armando Villanueva, pero, las fuerzas y coyunturas lo llevaron
hacia el campo opuesto, para ocupar el espacio de un líder clave.
El tercer campo pensamiento-protagonista es el ámbito de la organización de recursos y la estabilidad. Las personas se enfocan
en los temas concretos y la solución de problemas. En esta área se
desarrolla la estructuración del partido como organización política,
la preocupación de enlazar y operativizar ideas diversas, a veces
encontradas y de consensuar a personas con intereses diferentes,
muchas veces contrapuestos. El principal exponente es Prialé,
conciliador, concertador y carismático, supo utilizar las capacidades de los grupos técnicos del partido, integrar diversas corrientes
personales, unificar esfuerzos y encontrar el lado pragmático de la
acción del Partido Aprista. Poseía una rara habilidad para minimizar
situaciones de conflicto, de unir los contrarios y de estar a favor y en
contra al mismo tiempo, lo que, en otras épocas habrían generado
posibilidades de crisis.
El cuarto campo protagonista-realidad es el área de la síntesis emprendedora y la praxis política. Las personas tienen la habilidad de
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
234
asumir ideas, buscar y captar oportunidades y de llevarlas a la práctica
y la acción concreta. El exponente es Seoane, que poseía la capacidad
de percibir oportunidades, de encontrar el mejor camino para ponerlas
en práctica, empezar a caminar y hacer funcionar organizaciones. Tenía
la virtud de saber generar compromiso para ejecutar acciones y lograr
objetivos. Es la acción y praxis política superior, pero, su desaparición
tuvo que ser cubierta por un líder de igual tamaño, Villanueva, que
sacrificó su natural predisposición al estudio y la investigación, por
la acción y organización política partidaria.
Los cuatro perfiles de apristas
La visión gráfica de estos campos de gravitación, permite identificar
cuatro tipos de aprista:
–
–
–
–
El ideólogo doctrinario de amplia visión, que describe la realidad
e intenta cambiarla.
El estudioso académico de capacidad analítica, que es el estratega
orientado a la sistematización proyectiva.
El organizador solucionador de problemas, integrador y negociador
que busca la estabilidad.
El emprendedor de elevada capacidad de síntesis, es el estratega
orientado a la decisión y la acción.
El ideólogo y el organizador son contrarios dialécticos, se contraponen y se
complementan. El primero tiene amplia visión, es abstracto y busca el cambio,
el segundo prefiere el enfoque de los temas, los asuntos concretos manejables
y operacionales, para estabilizarlos. El organizador brinda las raíces y la serenidad para que el ideólogo permita que su imaginación levante vuelo.
El estudioso y el emprendedor también son contrarios y complementos dialécticos. El estudioso es un pensador analítico que maneja
hipótesis y marcos conceptuales racionales, su proyección es sistemática
y prefiere los pasos secuenciales programados, sin saltar etapas. El emprendedor es un ejecutor que sintetiza hechos con propuestas, decisiones
y consecuencias, es intuitivo y, aparentemente, actúa sin información
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
235
completa. El estudioso brinda la pausa y el raciocinio para que el emprendedor considere la sensatez y la prudencia, previo a la acción.
Complementariedad de los perfiles apristas
De los cuatro perfiles, los dos primeros se orientan al diseño de
propuestas, los dos últimos se orientan a la estrategia y la praxis.
Este modelo de perfiles sustenta que el político de partido tendrá una
mayor eficacia decisional, cuando su perfil se ajuste a la problemática vigente y a las presiones de los grupos de poder. Un perfil no es más o menos
importante que otro, no se suplementan entre sí, se complementan.
4. La contingencia de los perfiles apristas
La postura dirigencial en el tiempo
Este estudio sobre los perfiles aún es preliminar y se ha dejado inconcluso, adrede.
El siguiente paso sería identificar la secuencia histórica de crecimiento
y consolidación del partido, el rol de los dirigentes y su postura en momentos coyunturales específicos, se ingresaría al campo de la especulación
que no es nuestro tema23. Es parte de otro estudio, aún en el tintero.
El Eros y el Tánatos del perfil aprista
La descripción del modelo de cuatro perfiles, daría la sensación de un
grupo social integrado y perfecto, donde todos los miembros cumplen una
función que lleva al alcance de los objetivos planteados. No es tan así.
El Partido Aprista es una organización humana, con grupos de interés que tienen diferente origen, diversas percepciones y concepciones
sobre los mismos fenómenos sociales y que difieren en muchos aspectos, incluso en la praxis. Además, se agrupan de manera que defienden
intereses que se confrontan entre sí, cuando tienen el mismo mercado
elector. Es una agrupación de personas, como tal, perfectible.
236
–
–
–
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
En el campo de la realidad y el espectador se presentan dos perfiles. El primero es el perfil del ideólogo que asume compromiso
doctrinario e integra múltiples enfoques teóricos dentro de una
diversidad de visiones y weltanschauungs. El segundo perfil es
de aquel fantasioso, incapaz de ubicar el punto focal en el que se
debe formular las opciones políticas, aquí se encuentran aquellos
que se suben a “modas” revolucionarias, o fungen de ministros en
gobiernos de facto, confundiendo conveniencia personal con principio ideológicos. No es un tema de transfugismo (los que se venden
por razones económicas) sino, es un caso de dispersión mental. De
ideólogo doctrinario se pasa a saltaperico fantasioso.
En el campo del espectador y el pensamiento se presentan dos
perfiles. El primero es el perfil del estudioso que investiga la
realidad, el planeador metódico que plantea opciones para la
mejora del mundo real, factibles de llevarse a la práctica. El otro
perfil corresponde al soñador, el teorizante iluso que crea castillos
en el aire, elabora propuestas sin rigor académico, sin sustento
técnico ni investigación seria, cuyas soluciones devienen en impracticables o, en caso de llevarse a cabo, generarían perjuicios
y externalidades, antes que beneficios. No es cuestión de mala
fe, puede tener las mejores intenciones pero sin la seriedad conceptual ni la experiencia que se exige. De estudioso académico
se pasa a soñador chiflado.
En el campo del pensamiento y el protagonista se presentan dos
perfiles. El primero es el perfil del organizador que focaliza los
temas críticos, define las alternativas, soluciona problemas y lleva
a la práctica las medidas convenientes. El otro perfil corresponde
a los que les gusta entrometerse en todos los temas, incluso los
que no le competen, a veces descuidando lo que está a su cargo,
la cuestión no es resolver problemas sino parecer que resuelve,
su intervención no ayuda, por el contrario, estorba, muchas veces
origina conflictos interpersonales. No se considera que es un tema
de quitar piso a otros, es un deseo psicológico de dar la cara y “salir
en la foto”, parecer sin ser. De organizador y solucionador se pasa
a atarantador métome-en-todo.
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
–
237
En el campo del protagonista-realidad se presentan dos perfiles.
El primero es el perfil del emprendedor que ejecuta acciones, sabe
integrar las personas con los recursos escasos para alcanzar metas,
es la necesidad de logro personificada. El otro perfil corresponde a
los que ejecutan tareas y consiguen lo que se proponen a cualquier
costo, sin que les interese si se perjudica a personas o grupos relacionados. En este perfil, las cuestiones de ética, honestidad o lealtad,
son rémoras que retrasan el logro de los objetivos, si es necesario
eludirlos se hace. Se relaciona a la amoralidad y el cinismo, donde
“el fin justifica los medios”. De emprendedor estratega se pasa al
pragmatismo cínico.
El futuro, ¿partidario o cliente?
Muchos jóvenes que se abren a la vida y empiezan a asumir su conciencia
social, buscan las diversas interpretaciones de la realidad, entre ellas el
Aprismo, fatalmente no la conocen por sus fuentes, sino, por la lectura
de los muchos intérpretes que han interpretado a Haya.
Craso error. De esta manera, el Partido Aprista ha perdido muchos
jóvenes de gran potencial. Resultan incomprensibles las farragosas explicaciones, dizque aclaratorias, de lo dicho y escrito por Haya. Mas fácil,
sería poner en sus manos los escritos originales, en ediciones resumidas.
Otros jóvenes, resultan apristas, mas por la fe que por la razón, lo
cual no deja de ser bueno, pero puede llevar a posiciones contrapuestas
y conductas amorales, que es lo que pasa cuando las convicciones son
ligeras y superficiales. Alguno puede pasarse a las antípodas ideológicas,
cuando se pierde la esperanza.
Pero otros seguirán en el partido, ya no por la razón ni por el
sentimiento, sino por las conveniencias. Les conviene ser apristas
porque obtienen algunas ventajas económicas que no alcanzarían en
otras circunstancias. Ha ido surgiendo un nuevo perfil de aprista: el
mercenario contratado, el que se convierte en aprista según el monto
de las ganancias o el sueldo, casi como aquel ministro que renunció a
su militancia porque le ofrecieron un jugoso puesto público, cuando
finalizó su contrato, intentó retornar a su partido. Como si los principios
238
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
fueran un ropaje indeseado del que se desembaraza a voluntad, según
las conveniencias del momento.
Esta situación también se presenta en otras agrupaciones. Los partidos van perdiendo, paulatina y sostenidamente, la vigencia de antaño.
Sus causas se relacionan con los dos mundos que cobija el Perú:
el Perú moderno urbano y exportador que se beneficia del crecimiento
económico y la modernidad, el Perú invisible de las provincias y la
sierra sur, inexistente para el Estado y que busca una opción de salida y
un liderazgo trasgresor del orden, con la esperanza de que los cambios
le traigan mejoras.
En este accionar, los partidos se ven superados por los liderazgos
regionales y por las organizaciones sociales con financiamiento internacional, cuyo fin es reemplazar a los liderazgos centrales de los partidos.
Los partidarios, ya no actúan igual, la lealtad y la fidelidad partidaria
toma formas diferentes. Ya no es cuestión de fe política, sino, es asunto
de servicios y beneficios24.
El partidario, como que ya no es partidario, es cliente.
A modo de conclusiones
Este ensayo, es una manera de entender el mensaje aprista, es un modelo
mental para indagar y resolver cuestiones de la práctica empresarial, bajo
el paraguas del pensamiento de Haya.
Es la visión de técnicos que han aplicado los conceptos de Haya en
ambientes de empresa que pretenden que no conocen a Haya. También es
la percepción de trabajadores manuales e intelectuales, ambos a la vez, en
estos tiempos en que los términos de trabajador, empleado u obrero ya no
se estilan. Ahora se es gerente, empresario, partner, socio, o colaborador.
El pensamiento administrativo se ha desarrollado a partir de modas,
luego corrientes, luego escuelas administrativas. Cada escuela, ha evidenciado preferencia por un aspecto parcial del quehacer administrativo.
Algunas corrientes han operacionalizado las dimensiones espacio, tiempo, conciencia e historia, mediante variables manejables de ambiente,
cronograma, trabajador y proceso, de manera que han diseñado modelos
y herramientas de gestión, derivados de la teoría del relativismo, el que
Haya enunció en los aurorales años treinta.
Por la congruencia conceptual y la elaborada construcción teórica,
parecería que estas escuelas y propuestas fueran repetición del pensamiento
de Haya, con otra terminología, otras palabras y otros fines. Es correcto.
Cada vez que, en nuestro trabajo manual e intelectual de empresa,
aplicamos herramientas de mejora de procesos, de incremento de productividad, de organización y gestión, lo complementamos con los conceptos
240
Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
y teorías de Haya. Y cada vez que, en el trabajo intelectual de consultoría,
enfrentamos un reto inédito, recurrimos a fuentes filosóficas, entre ellos,
Haya. Allí encontramos la manera de enfrentar problemas nuevos.
A pesar del tiempo transcurrido, estamos en el proceso de aprendizaje de Haya, ya que su obra, se amplía y cambia, en la medida que el
mensaje que contiene, va siendo recibido y aceptado. Como todo mensaje superior, no es posible entenderlo y asimilarlo en su plenitud. Es
como la medicina al moribundo, hay que administrarla y recibirla poco
a poco, porque este cuerpo enfermo que es el Perú, no se encuentra en
condiciones, aún, para soportar el vigor creciente de la conciencia social
que conlleva la obra de Haya.
Pocos han podido asimilar la total concepción del mensaje, no es
cuestión de racionalidad, basta con tener fe. Porque en la obra de Haya
se encuentran las respuestas correctas. Para encontrarlas, es cuestión de
formular las preguntas adecuadas.
Por eso, aquel que dice que Haya ha ido cambiando en el tiempo,
no es verdad. Realmente es aquel, el que ha ido cambiando, con el
aprendizaje de Haya.
Y tú viejo, cuando en el umbral del viaje a las estrellas, un periodista te preguntó cómo quisieras que te recuerden el siguiente siglo, le
respondiste, humildemente. Quizás ni me recuerden.
Yo te contesto, viejo, que te recordaremos eternamente. Porque la
eternidad, que es el cambio continuo, es lo único que, probablemente,
no cambie.
Notas
1. La teoría de la expansión y contracción del universo que Hawking
explica en su ensayo sobre el principio del tiempo (2001), coincide
con la ley de la expansión social de Haya, enunciada en 1945.
2. El ser histórico de Orrego es el ser humano que adquiere conciencia
de su espacio histórico y asume su rol social, es el concepto de la
conciencia histórica de Haya.
3. Bajo el mismo concepto de conciencia histórica, Haya describe el
tiempo-histórico objetivo y el tiempo-histórico subjetivo. Para evitar
la profusión de términos, se emplea tiempo-conciencia histórica
como equivalente al tiempo-histórico subjetivo.
4. Orrego, plantea este concepto dentro de la visión del pueblo continente, como la respuesta social de los pueblos explotados ante el
fenómeno económico del imperialismo.
5. Haya dice que la velocidad del tiempo histórico es función de la
creatividad y progreso tecnológico, que interactúa en el contexto
de un espacio histórico específico.
6. Con el mismo criterio de la jerarquía de sistemas dentro de sistemas,
la dimensión Espacio está compuesta por tres dimensiones de menor
nivel, que se denominan las variables físicas de largo ancho, altura.
La síntesis del foco de estudio se percibe claramente en las páginas
380-381 del tomo IV de sus obras completas, cuando afirma que
“cada proceso histórico tiene su propio ritmo, su típico proceso,
su intransferible contenido”, esto es, el contenido se ubica en un
ámbito espacial, el proceso que cambia es la historia, a su propia
velocidad de cambio o ritmo.
7. Las diversas corrientes de administración se organizan en cuatro
grandes escuelas, que, coincidentemente corresponden a cada una
de las dimensiones de la teoría del relativismo planteada por Haya.
Las escuelas de la corriente estructural se refieren al manejo de las
organizaciones mediante reglas mecanicistas estables derivadas de
las ciencias exactas. Los autores de la corriente del proceso y tarea,
242
8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. Adolfo Oswaldo Acevedo Borrego
enfocan la acción y desarrollo a través de la mejora, el logro y los
resultados, es el progreso. Las escuelas de la corriente humana se
enfocan en la mejora de la persona, su motivación, conducta, aprendizaje y valores, las virtudes y el compromiso son la esencia de la
dirección. Las escuelas de la contingencia aún están en evolución y
no tienen una línea de desarrollo clara, son el intento para dosificar
el cambio frente al caos o el anquilosamiento, el riesgo frente a la
incertidumbre, es el cambio y el movimiento.
Herzberg, uno de los principales académicos conductistas, define los
factores higiénicos y motivacionales de la dirección de personal.
Diario El Comercio, sección editorial, sin fecha.
Blair y Whitston, definen que la ingeniería es la aplicación metódica
del conocimiento científico con fines utilitarios. Definen que un
sistema consiste en objetos, ideas o actividades relacionados, que
se identifican como un todo coherente.
Concepto aceptado por la Organización Internacional del Trabajo, y
aplicado dentro de su Programa de Perfeccionamiento del Personal
de Dirección, a partir de 1966.
Organización Internacional del Trabajo.
OIT. Introducción al estudio del trabajo, Ginebra, 1957.
Teoría X-Y del personal. Teoría X: el trabajador es ocioso y evita las
responsabilidades, trabaja por sanciones y por el salario. Teoría Y: el
trabajador es responsable y se realiza con el trabajo, se automotiva
y el salario es complementario.
APO. Administración por Objetivos. Técnica enfocada en la teoría
Y, de la que derivó el planeamiento estratégico y la posterior administración estratégica.
Vaill, Peter. La ingeniería industrial y los sistemas sociotécnicos,
p. 172.
García se torna en exponente de esta corriente, cuando describe los
efectos de la globalización y del desarrollo de la comunicaciones
en la nueva configuración mundial del comercio y la producción,
en su libro Modernid@d y polític@ en el siglo XXI, 2003.
Vaill, Peter. La ingeniería industrial y los sistemas sociotécnicos.
Estas dimensiones se encuentran definidas por Haya de la Torre, en
El pensamiento administrativo en Haya. Haya en la empresa
20. 21. 22. 23. 24. 243
su Obra Completa, Tomo I. En sus palabras, para crear una nueva
realidad, se cuenta con las fuerzas creadoras de las personas, su
capacidad creativa y pensamiento y con el sentimiento de convertirse de espectadores, en actores y protagonistas.
Se ha considerado a los dirigentes paradigmáticos de la primera y
segunda generación. No se ha considerado a los dirigentes actuales
por cuanto la cercanía temporal impide perspectiva sobre sus acciones y logros. No se ha considerado al Presidente, por la misma
razón anterior.
Haya indica que el hombre es a la sociedad, como la célula es al
organismo: tiene una función que cumplir en función del todo.
Premonitoriamente, anuncia que el individualismo debe morir.
Se evita el fácil recurso retórico de asignar todas la virtudes a Haya,
minimizando y hasta eliminando el aporte de otros líderes. Indudablemente Haya fue el ideólogo bajo cuyo paraguas doctrinal se
cobijó la práctica partidaria. Pero, también es creación en el día a
día de cada uno de los líderes, también es praxis, de cada uno de los
militantes. Todos han aportado algo a la creación y funcionamiento
de la organización.
También se incluiría a muchos dirigentes y se dejaría de lado a otros
tantos, lo cual traería indeseado maltrato y comprensible rechazo.
Alan García, en su libro Modernidad y política en el siglo XXI,
vislumbra la estructura de la organización de los partidos del futuro: un núcleo central esencial, militante y permanente y diversos
grupos temporales que se unen a modo de usuarios para solicitar
un servicio del partido, se juntan o separan según sus necesidades
e intereses.
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Vida y Obra de Victor Raúl Haya de la Torre. Varios2

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