OTRAS ALMAS QUE BUSCAN AL PADRE
VIII
SABIOS DE ORIENTE
BUDA, NARISHIMA, SAN-SHEN-HUI-JAN,
LIN CHI-I-TSÜAN, FA-HSIEN, BUDDHABADRA,
MUSO SOSEKI, GURU NANAK, XUTANG
ZHIYU, AYYA KHEMA.
No importan sus biografías,
Ni las épocas en que vivieron,
Ni los lugares que habitaron.
Sólo interesan sus nombres
para invocarlos,
y nos ofrezcan el testimonio
de las libertad de sus almas.
BUDA
NARISHIMA
SAN–SHEN–HUI–JAN
LI CHI-I-TSÜAN
FA–HSIEN
BUDDHABADRA
MUSO SOSEKI
GURU NANAK
XUTANG ZHIYU
AYYA KHEMA
INTRODUCCIÓN
LA LUZ DEL BUDA
Un volcán netamente recortado en un paisaje de mar.
De sus entrañas sale una nube donde están sentados todos los maestros y
sabios convocados. Del centro del volcán surge Buda, pero no en su forma
habitual reconocible.
Es un haz de luz que al dispersarse atraviesa los cuerpos de los maestros.
Estos, que estaban sentados en círculo para la recepción de Buda, una vez
recibida su luz giran en sí mismos, mostrando su rostro al mundo.
De su boca, su mente, sus manos y su corazón fluye una energía que baña al
mundo y lo purifica.
BUDA
Somos todos eslabones de la Gran Cadena que encadena para liberar la Energía
del Padre que es la que nos alimenta.
Tu que tienes consciencia, encadénate a nosotros y por la Gracia del Padre
libérate.
NARISHIMA
(Cuarto avatar de Vishnú)
De la luz desciende un león volador,
las garras de sus patas aferran al mundo
y su rugido desprende las cabezas,
quedando visibles las mentes.
Estas mentes caen bajo el poder del rugido,
quedando vacías de todo contenido.
Narishima con sus alas distribuye la energía
que trae,
y en los huecos que han quedado vacíos
de males, siembra la vibración del Padre
que va descendiendo con él.
SAN – SHENG – HUI – JAN.
Aparece caminando con su bastón de peregrino por caminos inhóspitos, teniendo fija
en su mente la imagen del maestro que lo guía.
MAESTRO: ¿Dónde vas?
SAN-SHENG-HUI-JAN: Voy a que la vida me siga enseñando.
MAESTRO: Tu ya sabes de qué fuente debes seguir aprendiendo.
SAN-SHENG-HUI-JAN: Si, pero tu sabes que yo siempre he sido un peregrino.
MAESTRO: Abandona al peregrino si quieres trascender este plano.
SAN-SHENG-HUI-JAN: Maestro, aún no estoy listo para quedarme quieto.
MAESTRO: Sí lo estás, ya has concluido todas las etapas de aprendizaje. Debes matar al peregrino
porque es él quien te impulsa y te mueve.
SAN-SHENG-HUI-JAN: ¿Quién es él?. ¿Acaso no me muevo por voluntad propia?
MAESTRO: Claro, es la voluntad del peregrino en ti aquello que te mueve.
SAN-SHENG-HUI-JAN: ¿Qué debo hacer maestro?
MAESTRO: Busca una cueva, quédate en ella y medita durante los próximos treinta años, y así te
asegurarás que el peregrino ha muerto.
SAN-SHENG-HUI-SAN: Maestro. Solamente con tu ayuda podré lograrlo.
MAESTRO: Tu conoces mi promesa, siempre estaré contigo. Atraviesa las puertas de este mundo
ilusorio y vuela más allá. Entonces tu y yo seremos Uno.
Haz esto por tu gloria y la del Padre.
LIN CHI-I-TSÜAN
Se presenta una luz blanca muy fuerte como una ola de fuego gigante que poco
a poco se achica hasta alcanzar el tamaño de una gota pero sin perder la
fuerza y su intensidad. Esta gota emite una sensación de dulzura y perfuma
como una flor.
El convocante duda si es la presencia del maestro o un producto de su
imaginación. Entonces Lin Chi lo recrimina.
LIN CHI- I-TSÜAN: Dudas porque tu mente no está en calma.
Entonces el maestro lo conecta con el Padre que con su Energía lo va
iluminando. Lin Chi le transmite una paz increíble, mostrándole como se puede
ir transformando de una ola de fuego hasta una gota imperceptible.
EL CONVOCANTE: ¿Por qué haces esto?
LIN CHI- I-TSÜAN: Porque así puedo pasar desapercibido para quien no este conectado.
¿Viste como es la historia? Ahora podemos hablar.
El convocante se ve a sí mismo como una rueda girando con varios personajes oscuros. El
maestro usa el fuego de la paz y quema los personajes. Ya no hay personajes en la
rueda y se va abriendo un canal de luz hacia lo alto.
FA - HSIEN
Una luz violeta está permanentemente encendida, mientras a su lado una luz amarilla
se prende y se apaga. Fa – Hsien flota entre ambas observándolas detenidamente.
FA – HSIEN: La violeta es la sabiduría y la amarilla, la inteligencia.
Ambas luces están en perfecto equilibrio y el monje bebe de ambas. De este modo de
la violeta obtiene la inspiración y de la amarilla la producción.
FA – HSIEN: El poner la inteligencia al servicio de la sabiduría trae gran logro en la
experiencia espiritual, y me ha permitido a través de mis escritos ofrecer un mensaje
al mundo.
BUDDHABADRA
Buddhabadra viaja en una barca pequeña vestido de mandarín. De pronto la barca encalla
en una rocas negras a donde llegó arrastrada por las aguas. Cuando estas se retiran, la
barca queda pendulando sobre las rocas.
Pasa el tiempo y es mucho tiempo. La barca sigue pendulando pero la actitud del monje es
inmutable, de una profunda concentración, la que no es interrumpida por la difícil situación
que está pasando.
La barca ha quedado colgada y pendulando en una saliente rocosa y el menor deslizamiento
provocaría si derrumbe. Pero Buddhabadra permanece inmutable.
Pasado el tiempo, las aguas regresan y muy suavemente la barca vuelve a navegar, y el
monje retorna al punto de donde partió.
MUSO SOSEKI
El monje está sumergido en la luz de Buda
MUSO SOSEKI: Mi estado es como un niño de luz, estoy dentro de Buda, de su paz y
devoción. Es la entrega a Buda.
Nunca tuve apego por nada de lo que hice en el plano físico.
La imagen del monje es la de un niño dentro de Buda, estando sumergido en un estado de
liberación permanente.
EL CONVOCANTE: ¿Cómo percibes el mundo actual?
MUSO SOSEKI: Desde que nací fui un alma liberada y nunca creí en la ilusión del plano.
Hoy la oscuridad del mundo es mucho más intensa que en la época en que me tocó
estar encarnado en la Tierra.
EL CONVOCANTE: ¿Conoces el plan del Padre?
MUSO SOSEKI: Lo que salvaría a las almas es que regresen al Padre.
El monje en compañía de Buda, se va elevando hacia el Padre para recibir la misión que
éste le va a encomendar.
GURU NANAK
Está sentado meditando en una montaña y le cuesta manifestarse en el plano de la
convocatoria.
NANAK: Estoy trabajando para llegar al Padre y esto requiere mucho trabajo.
Se presenta Jesús y si bien Nanak no lo reconoce como personaje, puede percibir en el
maestro la fuerte vibración que proviene del Padre. Nanak intuye como Jesús y él se van
uniendo al Padre, hasta que todo es el Padre.
La sutil diferencia entre Nanak y Jesús está dada por matices de color, pero en esencia es
una misma energía que va penetrando en distintas zonas de la Tierra y al hacerlo va
diciendo que la ilusión del ego debe ser eliminada, que ya no tiene razón de existir.
Sin ego El Ser no se verá como una persona sino como la Verdad sin concepto.
BABAJI:
No hay Nanak sino El Padre, porque es la Única Realidad
XUTANG ZHIYU
Se puede ver una gruta vertical en cuyo extremo inferior se encuentran unos guijarros de
piedra muy pulidos.
Luego aparece un espacio de colores que alguien pinta.
Son figuras abstractas que han sido inspiradas por imágenes de bellas mujeres.
También las mujeres han sido pintadas.
Las imágenes se muestran recostados en posición horizontal, como si fueran transparentes
nubes suspendidas en el espacio.
Xutang Zhiyu está detrás de la escena.
Las imágenes son engañosas y tienen por propósito distraer a sus enemigos y preservar al
monje en su espacio de silencio, de meditación y de purificación.
El monje debe defenderse porque hay quien lo ataca, y cuando esto ocurre su juego de
imágenes provoca distracción en su enemigo.
Xutang Zhiyu maneja todo esto: desde el pintor observa al monje y desde el monje observa
al pintor dado que ninguna imagen para él es real. De este modo consigue el punto justo de
elevación que lo libera del ataque.
AYYA KHEMA
Una mujer vestida pobremente recoge hierbas en un día de invierno. El trabajo se le
hace dificultoso porque sus manos están congeladas, pero a pesar de la dificultad
continua su labor puesto que las hierbas son necesarias para curar un alma que ha
caído.
Se presenta Buda, pero es un Buda muy extraño porque su imagen es la de un
Krishna muy luminoso y muy joven, rodeado de una fuerte energía .La aparición
sorprende a la mujer que cae de rodillas.
BUDA: Continua, yo te voy a ayudar.
Ante la energía del maestro sus manos comienzan a recuperar el color natural y con
más vitalidad continua recogiendo las hierbas.
BUDA: No, así no. Ya no necesitas las hierbas para curar, tus manos están cargadas
de mi energía, por lo tanto ya sabes qué hacer y todo estará bien.
La mujer se encamina hacia una casa muy lujosa donde se encuentra el enfermo. Ella
ingresa al dormitorio donde este yace en la cama. Ayya Khema se acerca y le toca el
corazón. Impactado por la energía, el hombre se levanta y con mucha veneración se
arroja en sus brazos.
EL HOMBRE: Madre has vuelto, por fin te he encontrado.
Cuando el hombre pronuncia estas palabras ella desaparece. Tocado por la Gracia
sale de la habitación, toma un caballo sin montura y emprende un rápido galope
hasta llegar a las puertas de un monasterio. Entra rápidamente como a un lugar
conocido y se dirige al centro del templo. Allí vuelve a aparecer la imagen de Buda
en forma de Krishna.
EL HOMBRE: (Arrodillado). Padre recibí tu mensaje y estoy aquí para servirte.
El hombre es consagrado por Buda como sacerdote y en ese momento se presenta
nuevamente Ayya Khema.
AYYA KHENA: Ahora si, estamos juntos en la misma misión y con el mismo
objetivo. Gracias hijo por volver a casa.
EPÍLOGO
UN MONJE, TODOS LOS MONJES.
Una superficie de agua muy tranquila, muy serena y muy transparente.
En el horizonte un monje va en una canoa, pero no rema, ni hace ningún esfuerzo.
Tampoco el viento impulsa la canoa, ni la corriente de agua la mueve, pero la canoa
navega.
El estado del monje es de placentera paz.
Un murmullo muy suave acompaña al monje en su viaje.
La canoa se dirige hacia un punto preciso de la orilla donde está Jesús esperándola.
La navegación es lenta, sin tiempo y la actitud del monje es observar la imagen de
Jesús, y ésta es la que moviliza la canoa en esa dirección
Algunos metros antes de llegar a la orilla, la canoa se hunde pero la figura del monje
no.
El monje queda flotando y de pronto hace pie en la superficie del agua y camina
hacia Jesús.
El maestro extiende sus manos para recibirlo y se van fundiendo en un fuerte abrazo.