Año X I I .
M a d r i d 6 de M a y o de 1 8 8 0 .
N ú m . 19.
REVISTA CIENTÍFICA Y PROFESIONAL
OFICIAL DEL COLEGIO LE MRMÁCÉ0T1C0S
1 wm
CONSAGRADO A LA CLASE FARMAftÉUTICA ESPAÑOLADIRECTOR' D O N FRANCISCO MARIN IT SANCHO.
E L PKECIO DE SUSCKICION et Madrid y provincias es; 10
pesetas un ano; S peselas semestre. E n Ultramar y E x tranjero: 30 pesetas a l año.
Los anuncios y comunicados á precios conyencionaSes.
Toda la correspondencia al direclor de LA F A U M A C I A
ESPAÑOLA, JS'oblejas, 5, bajo, Madrid.
SECCION PROFESIONAL.
ÜN PROYECTO DE ORGANIZACION FARMACEUTICA.
III.
5.°
HIDROLOGÍA
FARMACÉUTICA-
Ó
QUÍMICA.
Trata él título 5.° de este proyecto de lo
que el autor llama Mdrologia farmacéutica, ó
q u i m i c a y j en \&ñ bases que comprende se
expresa la organización de la novísima clase
de farmacéuticcs-directores de baños y aguas
minero-medicinales. E l Sr. Aparicio Eequehá se na propuesto colocar á los profesores
que, por efecto de la limitación de boticas,
habian de quedar excedentes en crecido número, y, desentendiéndose casi en absoluto
de las grandes batallas en estos últimos
tiempos sostenidas con motivo de la organización de los establecimientos balnearios,
cree fácil conseguir lo que propone.
Efectivamente sería semejante destino
honrosísimo; pero ¿cómo y con qué habia de
retribuirse? «Con los productos del establecimiento, ó bien por medio de una cuota i m puesta á los bañistas»—dice el Sr. Aparicio,
y con ello demuestra que no conoce bien las
dificultades como insuperables con que se
tropieza eü E s p a ñ a cuando se trata de llevar
Las SUSCEICIONES pueden hacerse e u l a RKDACCION CALLE
DE NOBLE JAS, 5, bajo; ¿n la calle del Caballero de G r a c i a ,
n ú m 25, I c t i c a del doctor F o m : en la de Poniejos, 6, botica; en l a calle de ratita Isabel, 5, farmacia del doctor
Gomez Pamo; en l a del Sr. Gomez Manso. Santiago, 9; en
las principales l i b r e r í a s , y t a m b i é n por medio de los
corresponsales de provincias. SE PXBLIOA LOS JUEYES
á la práctica el proyecto mejor meditado y
de utilidad pública por todos reconocida. ¿Le
parece que se conseg-uiria un resultado favorable? ¿Cree el Sr. Aparicio que los propieta rios de esa clase de establecimientos y los
mismos bañistas se prestarían á retribuir los
servicios de los farmacéuticos?
Y es preciso tener en cuenta que hay mu
chos que no rinden utilidad para pagar de
corosamente al médico-director; es preciso no
olvidar que algunos, en posesión de una plaza obtenida con gran trabajo, no acuden á
desempeñarla porque no obtienen lo necesario para atender á los gastos de viaje, dando
esto la medida de lo que serian los novísimos
destinos proyectados por el Sr. Aparicio Requería.
Cierto es que se autoriza á los farmacéuticos para instalar botica; pero á nadie se le
oculta que así y todo, no llegarían á media
docena ios establecimientos balnearios que
costearían este servicio. Si se p r e g u n t á r a á
los comprofesores establecidos en pueblos
que poseen bañps y aguas mineraleSj responderían de seguro que son contadísimos
los que obtienen una cantidad bastante para,
sostener un modesto botiquín.
No hay que hacerse ilusiones. Orear des-
290
LA FAKMA01A ESPAÑOLA.
tinos no es difícil;'lo que presenta dificultades es dotarlos decorosamente.
¿De qué serviría colocar crecido número
de farmacéuticos con el pomposo título qu«
el Sr. Aparicio propone, si después de gran
des sacrificios tendrían que abandonarlos por
no encontrar una remaneraciou en armonía
con los deberes impuestos? Segnramente este sería el resultado, fuera de que el pensa miento no encontraría eco en las regiones
oficiales. N i los propietarios, ni los médicos,
ni el público mismo hablan de prestarle apoyo; antes todos de común acuerdo le combatirían fuertemente.
L a utilidad de la institución parece evidente, pero de seguro no todos la reputarían
necesaria. ¿Lo es? No creemos necesario entrar en una discusión que nos llevaría dem.isiado lejos, pero sí conviene mucho insistir
en que el pensamiento no reviste en realidad
la importancia que se le atribuye, ni en último extremo sería practicable, al ménoa con
la facilidad que se pretende.
Por lo demás, preciso es convenir en que,
aceptado el principio, la organización de la
clase de farmacéuticos directores de baños y
aguas minerales no está del todo mal pensada. Se ve, sin embargo, cierta tendencia á
premiar los años, prescindiendo en parte de
los méritos y los servicios, á pesar de que,
sea dicho en verdad, la entrada en esos destinos es más á m p l i a y coT^.trasta por su grandeza con lo raquítica de aquella otra que se
abre para ocupar plaza entre los profesores
que ejercen ea botica pública.
Hé aquí las bases del título 5.°
«BASE 36a—Eñ todos ios establecimientos
de baños y aguas minero-medicinales que
tengan dirección facultativa oficial, deberá
haber un farmacéutico director de los mis.
mos, retribuido con los derechos que se i m pongan á los bañistas ó productos del esta
blecimiento; y encargado de )os estudios de
análisis de dichas aguas y las comprensivas
á indicado distrito, aunque no tengan expresada dirección facultativa médica oficial, y
cuidar é l a vez ele la oficina de farmacia que
deberá establecerse por su cuenta durante
la temporada de baños, cuando no la hubiese tu dicho punto ni fuera dable establecer-
la, la cual se regirá por un petitorio especial
formado por ambos directores médico y far macéuticodel expresado establecimiento, con
aprobación del cuerpo facultativo competente,
que solamente contenga el número preciso
de medicamentos que se requieran para dicho
establecimiento, con las adiciones é supresiones anuales ó periódicas que se crean convenientes (1).
»37a—Será igualmente de laincumbencia
de dicho director farmacéutico de aguas m i nerales, la inspección de las remesas ó extracción que se haga de las mismas fuera del
punto de su nacimiento, la conservación íntegra de las mismas y todos los demás estudios
(1) A l ocuparse del contenido de este título,
dice el Sr. Aparicio lo siguiente: «Esta innovación, introducida por primera vez en España por
el autor de este proyecto, obedece al principio
científico y legislativo de que la misión del farmacéutico se concreta á elegir, analizar, preparar y expender los medicamentos, una vez que
las aguas minerales naturales son evidentemente verdaderos medicamentos, que vienen desde
luego preparados por la misma naturaleza; es,
sin embargo, necesario conservarlos, analizarlos
y expenderlos, y saber, mediante la segunda de
estas operaciones y la síntesis, sus verdaderos
compuestos: luego esta misión físico-química y
natural debe ser del farmacéutico, y su propinacíun y usos terapéuticos del médico, y como
seamos muchos y mal colocados de los primeros,
fundado en cuanto antecede y sin tratar de in*
vadir terreno ageno ni perjudicar en lo más mí
nimo á nuestros comprofesores médicos, creo
que es una necesidad la constitución de tal ramo
de profesores, del mismo modo que en algunas
de las naciones más cultas de Europa los tienen
organizados bajo el nombre de inspectores químicos de aguas minerales.»
«La base 36.a crea estos inspectores farmacéuticos ó químicos de aguas minerales con la
obligación de establecer por su cuenta y bajo su
inmediata vigilancia personal una botica, que se
regirá por un petitorio especial, en los baños
que tengan dirección facultativa oficial y carezcan de dicha oficina de farmacia, con los demás
detalles que se omiten y expresan en dicha base,
y puesto que además de estos servicios especíales que puede prestar el farmacéutico, tan habituado constantemente á los trabajos de laboratorio y análisis, resulta además la notoria ventaja de contar siempre los concurrentes á baños
con oficina de farmacia legalmente establecida
en los mismos. Los dolientes, además de las
agua- minerales que les han sido propinadas,
necesitan algunas veces medicamentos, y nada
más natural que el petitorio ó catálogo de éstos,
sea el que el médico director crea preciso para
eviUr gastos de local, etc., y medicinas superfinas, innecesarias é Inútiles.»
LA FARMACIA ESPAÑOLA.
291
cargo el carácter electivo, y áun cuando no
se precisan con claridad ciertos detalles de
importancia, por lo ménos se advierte el
deseo de que el profesor que le desempeñe
reúna mayores g a r a n t í a s y que esté robusto cido con el voto solemne de los compañeros
que ejerzan en el partido judicial correapoudiente.
No es esto bastante para rodear la institución de la autoridad que hoy le falta. E n
el proyecto se prescinde de sus atribuciones,
de sus deberes, de sus relaciones con las
autoridades administrativas y judiciales, de
todo aquello, en üu, que es preciso marcar
con claridad si se pretende que el subdelegado llene por completo su misión, atendiendo, en primer término, los intereses de
la salud pública, auxiliando á las autoridades, y en segundo lugar, defendiendo los
derechos de Ja clase farmacéutica. E n ese
punto importantísimo ha debido fijar su
atención principalmente el Sr. Aparicio, porque si han de seguir organizados estos funcionarios como lo etítan hoy, es positivo
que se alcanzarían resuitaaos próximamente
iguales á los que hoy se obtienen, y aquí lo
»39.a—Los actos que deberán servir para
que
se necesita es que se cumplan las dispccomprobar la suficiencia de los farmacéutisiciones
sanitaaias, que ios intrusos y char
cos directores de baños y aguas minerales,
iatanes
desaparezcan,
y que los profesoros
serán mediante oposición que consistirá en
todos
se
contengan
dentro
de ios precisos i i
el análisis de un agua minero-medicinal que
mites
que
Íes
señala
el
título
académico que
designe el tribunal competente, y sostener
poseen. ¿Son bastantes ías prescripcionea
las observaciones é impugnaciones que sobre
del proyecto para conseguirlo'^
dicha materia se les hagan,
Seguramente que no, pero al ménos se ve
g »40.a—Loscjue hubiesen publicado hasta el
la tendencia saludable de que la autoridad tie
dia, ó en lo sucesivo lo verificasen, cualquier
ios subueiegadus se robustezca con el apojo
trabajo de hidrología química original, ó
decidido de ios profesores y con ei importananálisis de aguas minero-medicinales, digno
tísimo que pueden prestarles ios colegios de
de mérito, que á juicio del expresado tribufarmaceuiicosj
y si este apoyo no llegase á
nal facultativo de oposición equivalga á los
producir
todos
los
resultados beneficiosos que
actos de ésta, servirá de recomendación en
demandan
de
consuno
la salud pública y el
igualdad de suficiencia.»
bienestar de ia ciase, cuando ménos no cabe
6.°—SUBDELEGADOS Y PERITOS.
dudar que se redoblarían las gestioaesy qwe
•
ai fin se conseguiría contener ei extenso vutáE n este título se aborda la debatida
io que han tomado ia chariataaena y ei íá
cuestión de los subdelegados, de esos benetrusismo.
méritos funcionarios que en la actualidad, y
No se ve, pues, en este punto desacierto, á
por causas que no es necesario repetir,
pesar de que no encontramos bien esciarecidu
apenas si dan señales de vida en lo que se
aún aquello mismo ae que ei proyecto se
refiere á la defensa de las prerogativas y
derechos de la colectividad. Se da á este
ocupa. ¿Los subdelegados deia provincia ha•áoiammJ.¿ol ob sgauas ¿stíitíña&aa ai. i í;im+»m
físicos, meteorológicos y naturales de ellas, y
de la z ma y ambiente que las rodea, y todo
lo concerniente á la conservación íntegra de
los establecimientos, sin que pueda verificarle ninguna obra ó reparación en las fuentes ó
baños mí ñero-medicinales sin el dictámen
prévio y pericial del farmacéutico - director,
en que conste y se asegure no poder sufrir
deterioro en cuanto á la calidad ó cantidad
las indicadas aguas.
»38.a—Los destinos de farmacéuticos y
químicos directores de baños y aguas minero-medicinales deberán proveerse entre los
doctores ó licenciados en farmacia que lleven
por lo méuos cuatro años de ejercer esta profesión, de cualquiera de las manqras indicadas en las anteriores bases, y de reconocida
y comprobada suficiencia, práctica y aptitud
en las análisis química, cualitativa y cuantitativa, y con especialidad en el importante
y delicado ramo de hidrología química y de
más conocimientos expresados de las ciencias
naturales que se requieren para dichos fines,
sin otra preferencia ni distinción por la categoría de títulos, más que el mayor mérito.
292
Lh. FAKMAOIA ESPAÑOLA.
bian de ser los jefes de los que desempeñasen
estos cargos en los partidos correspondientes
á la jurisdicción provincial? ¿Deben elegirse
del propio modo que estos últimos? ¿Cuáles
serian en semejante caso sus atribuciones y
sus deberes?
Hé a h í unos cuantos detalles que no están
suficientemente explícitos en el proyecto que
nos ocupa.
Nos parece bien la institución por partidos
judiciales de los Colegios de farmacéuticosj
pero ¿podrían formarse en todos ellos? ¿Dependerían en algún modo de los constituidos
en las capitales de provincia y del que funcio
nase en la capital de la nación? E l Sr. A p a ricio que ha ido, en concepto nuestro, demasiado lejos en algunos asuntos, no ha resuelto
ciertos detalles que no dejan de tener import
tancia y que servirían para conocer por completo su pensamiento.
Se habla de los jurados farmacéuticos, y
tampoco se expresa con claridad la misión
que han de desempeñar, ni tampoco se dice
la forma en que habrán de dirimir las cuestiones profesionales. E l punto es, lo sabemos
bien, delicadísimo, porque no conviene que
las atribuciones de un jurado semejante sean
demasiado extensas, porque entonces ocasionarían muchas veces disgustos y molestias á
los profesores, cohibiendo su libertad y áun
atacando á sacratísimos} derechos^ ni tampoco
conviene que esaá atribuciones se mermen
excesivamente, porque en la práctica se demostrarla al fin su inutilidad.
Bien se nos alcanza que es imposible comprenderlo todo, áun tratándose de un proyecto de las dimensiones quizá excesivas que
tiene el que examinamos, en unas bases generales; pero eso no dispensa de tocar los
puntos más importantes, de modo que pueda
conocerse si las ideas del autor son realmente beneficiosas y practicables. Y bajo este
punto de vista, el trabajo del Sr. Aparicio
tiene poco de acabado y completo.
Sucede una cosa semejante con la base
que se refiere á los peritos farmacéuticos en
los casos que deban actuar como químicos forenses. ¿Cómo deben nombrarse? ¿Se deja este
asunto como está hoy? ¿Se conseguirla que el
- material de enseñanza saliese de loa Instituíossi
y Universidades para que los peritos desem peñasen su cometido?
E l Sr. Aparicio no lo ha meditado bien.
Sabe que es preciso para los trabajos de q u í mica legal disponer de instrumentos, aparatos y reactivos, etc., y se ha dicho: «Pues
nada más sencillo. ¿Se trata de un servicio
del Estado? Natural es que sea éste el que
proporcione los medios necesarios, y para
ello ceda los que se encuentran de este género
en los centros oficiales de enseñanza.»
Y ha salido sin el menor tropiezo del mal
paso en que se habla metido. Y sin embargo,
forzoso es decir que ese procedimiento no
podría ponerse en práctica, porque entonces
el material de enseñanza servirla para todo
ménos para aquello á que estaba destinado.
¿No le parece lo mismo al Sr. Aparicio?
Dejando y a á un lado estas consideraciones brevísimas, que no cabrían, á no hacerle
excesivamente extenso, en el exámen general que nos proponemos hacer cuando nuestros lectores conozcan el proyecto, h é aquí el
texto de las bases correspondientes a l t í tulo V I :
»41.a—El cargo de subdelegado dé farmacia será honorífico, gratuito y obligatorio
entre todos los farmacéuticos que se h a l l e n
establecidos en cada partido 6 distrito j u d i cial, y considerado hoy como una carga ó sacrificio prestado en bien de l a humanidad y
de l a profesión, sin que puedan eximirse de
él, á no ser por imposibilidad física notoriamente justificada, ó haberlo dasompeñado y a
con anterioridad, 6 ejercerlo en lo sucesivo
por un período por lo ménos de cuatro a ñ o s ,
en cuyo caso, si así lo solicita el subdelegado ejerciente, podrá relevársele por otro farmacéutico que no lo haya desempeñado n i n guna vez, y continuarán sucesivamente t u r nando en dicho cargo por espacio de cuatro
años todos los profesores farmacéuticos del
partido judicial por segunda y tercera vez,
etcétera, á fin de que sea distribuido este
destino honroso igualmente entre los farmacéuticos establecidos en la respectiva residencia, á no ser que alguno de ellos quiera
continuar en él, que podrá ser reelegido i n definidamente cada uno de los expresado períodos de cuatro años, siempre que no haya
293
LA FARMACIA ESPAÑOLA.
motivo que se oponga á ello; así como tarapoco será suficiente causa para eliminarle de
dicho cargo, la no residencia en la capital
del partido (1).
»42.a Las subdelegaciones de farmacia
de provincia se nombrarán bajo los mismos
principios que los expresados' en la base an •
terior, y actuarán independientemente y con
igualdad á las anteriores.
»43.a E n todas las capitales de los partidos judiciales de E s p a ñ a y de provincia
donde no los haya, se crearán colegios de farmacéuticos, independientes entre s í , que
funcionarán bajo unas mismas bases.
»44.R B e l seno de los mismos colegios
de los partidos judiciales y capitales de provincias se elegirán, según el námero de asociados, jurados farmacéuticos de calificación
que diriman las contiendas profesionales que
acontezcan; y en correspondencia con los do
provincia auxiliarán la acción de los subdelegados en e l exacto cumplimiento de la ley;
darán parte justificativo y razonado de las
intrusiones en farmacia en el rádio de las
mismas, haciendo todas las gestiones que
sean necesarias para la represión del intrusismo.
»45.a Para los análisis químicos y demás
actos periciales concernientes á la Facultad
de Farmacia que ocurran en los respectivos
partidos judiciales de E s p a ñ a , de oficio, para
ser obligatorios, deberá ; proveerse indispon sablemente por el Instituto de segunda enseñanza ó Universidad más próximos á la residencia del farmacéutico actuante, de los aparatos, vasos, reactivos y demás utensilios que
se necesiten en dichas operaciones, devolviéndolos á los expresados centros de enseñanza, excepto los que se inutilicen después
de practicados aquellos; y en los casos de
que los litigantes tuviesen prestadas préviamente fianzas para garantir las costas, y como tales no sean insolventes, el Gobierno
(1) «Subdelegado de farmacia del partido,
cargo obligatorio, gratuito y honorífico, concedido en propiedad por espacio de cuatro años con
las demás atribuciones j requisitos que se expresan en la base, elegidos los individuos que le
han de desempeñar por sus mismos compañeros
establecidos en el distrito, dentro de las condiciones que se detallan en la misma.»
de S. M . garantizará los honorarios por su
trabajo al farmacéutico de la parte condenada, é impedirá que en los juzgados y a u diencias condonen graciosamente dichos honorarios y material á los encausados con perjuicio de tercero ó exonere á los farmacéuticos ejercientes de dichos actos periciales, Con
perjuicio de sus intereses.
»46.a Deberá haber inspectores farma céuticos de drogas y productos químicos medicinales é industriales en todas las aduanas
habilitadas de España, retribuidos con los derechos que se impongan á los géneros de su
inspección; estos destinos son compatibles
con cualquiera de las tres clases de establecimientos y a dichos de farmacia práctica, y
podrán proveerse bajo la misma escala de
antigüedad, méritos é idoneidad que se designa para ios anteriores.»
E n el número siguiente insertaremos las
bases que se refieren á la, enseñanza de la
farmacia, última parte del proyecto del señor Aparicio.
R. P. GARCÍA.
SECCION CIENTIFICA.
SOBRE ALGUNAS PROPIEDADES
X
DE - LAS GLUCOSAS.
Sábese que la acción de los álcalis sobre las
glucosas suministra uno de los caracteres que
distinguen mejor estos cuerpos del azúcar ordinario, la sacarosa; ésta se combina integralmente con las bases y da sacaruros de cal, de barita, de plomo, etc., de los que es fácil separarla.
En las mismas condiciones, las glucosas experimentan modificaciones profundas, y dan origen
á dos ácidos; el ácido glúcico, cuya composición
no difiere de la de las glucosas más que en la
eliminación de una cierta cantidad de agua, y
el ácido melásico, que colora fuertemente los líquidos y que ofrece algunos délos caracteres
de los compuestos úlmicos.
La glucosa, que proviene de la sacarificación
del almidón, lo mismo que el azúcar intervertido por los ácidos, se combina con la cal, dando
origen á compuestos efímeros que se trasformau
rápidamente en otros productos; la cal apagada
se disuelve en gran cantidad en el agua que
tiene en disolución de 15 á 20 por 100 de glucosa; el líquido está al principio fuertemente al-
L Á . FARMACIA ESPAÑOLA..
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calino; pero esta alcalinidad se debilita diariamente; así, que es fácil asegurarse de ello titulando de vez en cuando este líquido con el ácio de los ensayos alcalime'tricos.
La disolución toma una coloración parda
cada vez más oscura y se deposita en ella á la
larga ana sustancia amarilla que algunas veces
tiene un aspecto cristalino; este mismo precipitado, más fuertemente colorado, se produce i n mediatamente bajo la influencia del calor; á la
temperatura de la ebullición se hace muy abundante; el líquido ñltrado pierde su alcalinidad
y se hace sensiblemente neutro al papel de tornasol.
En estas condiciones, la glucosa da origen al
glucato de cal, del que una parte queda disuelta y puede ser separada por el subacetato de
plomo, mientras que la otra parte se precipita
al estado de glucato tribásico, poco soluble en
el agua y colorado en pardo por una cierta cantidad de ácido melásico que se ha formado al
mismo tiempo. Pero estos p"oductos no son los
únicos que resultan de la acción de los álcalis
sobre la glucosa; fórmase al mismo tiempo una
sustancia complementaria, cuya formación parece arrojar alguna luz sobre la constitución de
las sustancias azucaradas, y quizá también sobre algunos puntos concernientes al análisis
hoy dia tan importante de los azúcares comerciales.
Esta sustancia, cuya producción había escapado á los químicos, que desde hace cuarenta
años se han venido ocupando de las glucosas y
de las sacarosas, es bastante difícil de separar
de los productos que la acompañan, y acaso estaría todavía por descubrir á no haber terciado la
casualidad, Se presenta bajo la forma de magníficos cristales que, segua el exámen que de
ellos ha hecho M. Descloizeaux, derivan del
prisma recto romboidal. Su composición es muy
notable; la misma que la del azúcar ordinario y
de la sacarosa; está, por consiguiente; representada por la fórmula C12 H11 O11. Pero esta sustancia no es azúcar; en presencia de la levadura de cerveza no fermenta, su sabor no es de ningún modo azucarado; es casi nulo, con un ligero
gusto da amargor que recuerda el de la sal de
Glaubero. Asi, pues, el problema tan buscado de
la trasformacion de la glucosa en azúcar ordinario, no^está resuelto;únicamente se ha encontrado un isómero. M . Eug. Peligot, descubridor de
este cuerpo.leha dado el nombre de sacarina (1),
(1)
M. Peligot.—ASW la nature et lesproprie-
i chimigues des mm.—1838.
Sábese que existen ya mucbas sustancias,
cuya composición es la misma que la del azúcar
ordinario; tales son, el azúcar de leche, la melitosa y la trealosa de M. Berthelot; pero estos
productos contienen agua de cristalización; además, su origen y el conjunto de sus caractéres
no permiten confundirlas con la sacarina.
Esta sustancia es bastante poco soluble en
el agua fría; 100 partes de ésta, disuelven cerca de 13 de aquella á 15 grados; se disuelve en
gran cantidad en el agua hirviendo; está dotada de una estabilidad que se estaba muy lejos de
esperar de ella; es en gran parte volátil; el ácido nítrico obra poco sobre ella; tratada por este
ácido á 36° B, se la encuentra casi en totalidad
en el líquido que se ha sometido á la evaporación: el ácido sulfúrico concentrado la disuelve
en caliente sin parecer alterarla sensiblemente;
finalmente, el líquido tartro-alcalino de cobre,
no es reducido por este cuerpo, sino con ayuda
de una ebullición prolongada.
M. Peligot no ha determinado todavía su
acción sobre la luz polarizada, por no haber tenido á su disposición más que cantidades bastan-»
te pequeñas de dicha sustancia. Este es un ea^
rácter que importa mucho conocer, porque la
sacarina puede encontrarse en algunos prodac •
tos de la industria azucarera, notablemente en
los obtenidos por los procedimientos de osmosis
que se deben á M. Dubrunfaut.
L a preparación de este cuerpo se hace de la
manera siguiente:
En una disolución de glucosa y de cal, que
se ha hecho hervir y que sé ha sometido á la
filtración (para separar el precipitado amarillo
parduzco de que hemos hecho mención más arriba), se echa la cantidad necesaria de ácido
oxálico para precipitar la cal al estado de oxalate. Filtrando para separar este último cuerpo,
y evaporando á consistencia siruposa, se obtiene, al cabo de un tiempo más ó menos largo, un
magma cristalino que se recibe sobre un filtro;
éste retiene la materia sólida envuelta en una ess
pecie de melaza que se hace absorber por papel
sin cola. Cuando se tienen á la mano las aguas
madres suministradas por cristalizaciones anteriores, se abrevia mucho el tiempo necesario
para la preparación de la sacarina.
Los cristales obtenidos en bruto se redisuelven en agua caliente, y el líquido amarillento
que les contiene se decolora con una pequeña
cantidad de negro animal. Por evaporación expontánea, esta disolución, da prismas muy voluminosos de sacarina. No se conoce sustancia que
cristalice más fácilmente cuando ha sido llevada
LA. FAKMAGIA ESPAÑOLA.
á un estado eonveniente de pureza. También se
puede preparar la sacarina dializando la disolución, cuya preparación acabamos de indicar; el
producto cristalizable pasa al agua que se ha
puesto en la vasija inferior del dializador.
Finalmente, cuando se añado subacetato de
plomo á una disolución neutra de glucato de cal
y de sacarina, se obtiene un precipitado de glucato de plomo tribásico; en el líquido filtrado,
del que se ha separado este cuerpo, el acetato
de plofno amoniacal suministra un nuevo depo^.
sito que consiste en una combinación básica de
óxido de plomo y de sacarina. Este depósito se
descompone por el ácido sulfhídrico ó por el sulfúrico; el líquido que se obtiene suministra cris
tales de sacarina.
Es fácil darse cuenta de las condiciones en
las cuales se produce la sacarina; la opinion,
generalmente admitida en la actualidad, de que
las sustancias azucaradas deben ser consideradas como alcoholes poliatómicos, no parece estar
confirmada por la producción de este nuevo
cuerpo. La acción de la cal sobre la glucosa, sería un simple fenómeno de deshidratacion toda
vez que el ácido glúeico y la sacarina no se di
ferencian de la glucosa más que por la eliminación de un cierto número de equivalentes de
agua. Según M. Peligot, se trata de una verdadera saponificación, análoga á la que experimenta un cuerpo graso neutro, cuando, en conformidad con los memorables trabajos de M. Chevreul, da origen á un jabón y á la glieerina. Un
estudio más completo de las propiedades de la
sacarina, nos dirá si esta sustancia debe estar ó
no comprendida en la clase tan numerosa de los
productos alcohólicos.
FLORENCIO P. ARAMBILET.
VARIEDADES.
!.! i- i üí'l f
NOTAS OURIOSAS Y UTILES. díy^beb
Accioadel ozono sobre las materias colorantes de las
plantas—Influencia de los perfumes en l a educación
y carácter de la mujer.—Teñido de l a paja —Curación
ao l a embriaguez.—Gerbeza salicilada. —La ericina
(nueva materia colorante).
Interesante es la acción que el ozono ejerce
sobre las materias colorantes de las plantas, según era de prever por las notables propiedades
que este estado particular del oxígeno posee.
Para hacer estas experiencias, Alberto Leeds se
ha valido de dos ozonizadores, uno de fósforo y
otro sin él, colocando las plantas conveniente mente para que estén en una atmósfei a húme•ni
¿Hiimar'nal iQimiwdid
óbom IÜJJ
«KHJO
295
da, por medio de vasos de agua cubiertos cón
campanas, condición sin la que no se obtendrían
resultados satisfactorios.
En la primera série de experiencias que hizo
sobre muchas variedades de plantas con 252 l i •
tros de aire que tenian228 miligramos de ozono;
obtuvo un blanqueo muy imperfecto.
Hizo pasar en una segunda série 1.200 litros
de aire con 1,8 de ozono por flores durante cinco
días, y en ellas observó: que la de Lantanas, V i burnum, iZcmúann h . , de roja pasó á amarilla: la
fuchsia, cuyo cáliz es rojo cárneo, y los pétalos
rojo clavel á blanco sucio: la rosa de carmesí á
amarilla: el Agaperttkes umbellalus á blanco en
las extremidades de los pétalos: la verbena se
vuelve blauca, y la color de marrón, blanco súció: los pelargonium, vulgarmente llamados geráneos de color rojo, blanquean..
Luego hizo obrar tres horas y media el oxígeno ozonizado, y la rosa de color rojo claro se
vuelve casi blanca, y por el envés, por completo:
\n. Ju,chsia blanquea hasta el rojo claro, la verbena púrpura á blanca con manchas purpúreas: las
petunias de púrpuro-violácoas, pasan á blancas
por el envés: los pelargonium de color clavel, se
vuelven blancos en las extremidades.
En esta experiencia no se determinó la proporción de ozono que el oxígeno contenia, pero
aquel era producido por el mismo aparato eléctrico que el usado para otras, en las- que era 24
milígramos^por litro de oxígeno y la comente
lenta.
Las materias colorantes de las hojas y flores
ensayadas, se destruyeron total ó parcialmente.
Ocurre con frecuencia que estos efectos sólo se
obtienen con gran cantidad de ozono ó cuando
la corriente es muy prolongada. Guando se emi plea el ozono obtenido por el método del fósforo,
es necesario que la experiencia dure mucho para
que el blanqueo se haga sensible.
a9 oií-M
.«OOIUÍUOOÍM •oti.upn
'tol eb- ohu íe oiq
Sobreesté particular, y con la experiencúa
de veinte años en más de 200 jóvenes del bello
sexo, hadado una conferencia un doctor inglés,
en la que ha probado que hay perfumes que
producen modificaciones estáticas ó dinámicas,
no sólo en los sentidos sino en la moral de la
mujer.. t. ,,,,5; ¡^s j ;
,.,•<; ossoiso ¿a ssíp
El resúmen de sus trabajos es que: el almizcle desenvuelve en la mujer la amabilidad y la
sensualidad; la rosa, las hice desvergonzadas,
altaneras, pendencieras y avaras: el geráneo, valientes de carácter y desenvuelve el orgullo noble: la violeta, concita á la piedad y á la devo .
cion: el benjuí, conduce á los sueños fantásticos,
•fyáouo HÜÍJ Oüíióiño Ui ab 98 eoiomhq «ísib «íní
296
LA. FARMACIA ESPAÑOLA..
á la poesía y á la inconstancia: la menta, desarrolla un carácter doble é instintos comerciales:
la verbena, excita el gusto para !• s bellas artes:
el ámbar, la inspiración, y el patcholí, el histerismo: el alcanfor, embrutece: el cuero de Rusia
da origen á la indolencia y á la lascivia: el opponax predispone ála locura.
Si las observaciones del curioso doctor son
ciertas, ya tienen los que han cargado con la
santa y pesada cruz del matrimonio, un medio
sencillo para inclinar á su cara mitad por los si tios que convengan á su objeto; y los célibes
enamorados una expedita vía para cambiar los
gustos y aficiones de su amor. Es lástima que el
observador no haya hecho trabajos con el sexo
fuerte para completar sus estudios, en cuyo día
se podrá descir: «díme á lo que hueles, y te diré
quién eres.»
....
O'i'ÚS) > ( ( V i nok.'1 v.h*u'0'i V i V o h ^ s i n o v n íHi--.-'
rada pequeña cada tres horas, el tercero media
en el mismo intervalo, el cuarto la cuarta parte
y después 15, 10, 5 gotas, etc.
En siete días se suele curar por completo el
paciente.
* «
Mucho es el uso que del ácido salicílico se
puede hacer para la conservación de sustancias,
como saben nuestros lectores. De ensayos com •
parativos hechos por H . Kraetver con cerbeza
conservada por este medio y por el de Pasteur^
ha resultado: que la cerbeza salicilada, después
de diez semanas, era completamente turbia y la
de Pasteur estaba poco: en ambos casos el gusto
y aroma no se habían alterado. Un aumento pequeño en alcohol de la cerbeza salicilada (que
puede tener de 0,4 gramos á 2 de ácido por litro),
demuestra que la adición de ácido salicílico á la
cerbeza no detiene por completo la fermentacion, y que este método no puede sustituir ventajosamente al de Pasteur en todos los casos.
* *,
Para teñir la paja de color rojo magenta ú
otro análogo, se la pone por doce horas en un
baño acidulado con sulfúrico. Si es para aquel
color, el baño acidulado debe marcar 4 ó 5o
Beaumé, se lava después y se coloca por otras
doce horas en un baño á 30 d 40° que tenga la
suficiente cantidad de color, se lava y después se
seca. De entre la multitud de colores obtenidos
de la anilina, éste, sólo éste, lo hace bien y fácilmente.
Para teñirla de color marrón, se limpia la
paja hirviéndola en una solución de carbonato
sódico, y luego se sumerge por dos horas en un
baño de campeche.
E l tinte azulado se hace poniéndola en baño
azul: si se añade mucho, tendrá|un tinte verdoso.
Este color desaparece fácilmente y se usa sólo
por su extraordinaria baratura.
*
**
E l hombre en todos países ha buscado siempre el uso de los líquidos alcohólicos. Pero en
muchos parajes ciertos individuos lo usan en
tan grande cantidad, que rebajan al hombre al
nivel de los animales, haciéndole perder lo más
grande que posee: y es tal la afición que por las
bebidas tienen, que con frecuencia se les ve en
completo estado de embriaguez, de tal manera,
que en estos se puede decir que tienen una verdadera enfermedad.
Un médico, para curar esto, propone el siguiente medio: Se toma medio kilógramo de
corteza-de quina roja, se pulveriza y mezcla con
medio litro de alcohol puro, hirviendo hasta re
ducir todo á un cuarto de litro.
La administración del remedio es fácil; los
tres días primeros se da ai enfermo una cucha-
!
«1 c.-f({oí>rí¿f^>r of)rt<v'vni*'«1 Í P T '
« *
Ya en otra ocasión hube de indicar la necesidad imperiosa de una buena y racional clasiflcacion en química orgánica, pues hasta ese día
los numerosos trabajos que en esta rama del saber humano se hacen, al par que la enriquecen,
aumentan la confusion existente. Limitando
esto al objeto presente, una de las mayores desventajas que hay, es que se designen con lá terminación i m , cuerpos tan terribles al par que
can preciosos como los alcaloides, neutros como
las glucósidos, indefinibles como muchos principios estractivos y amargos por lo mal estudiados, varias materias colorantes y otros que absolutamente en nada se parecen.
Prescindiendo de toda clase de consideraeiones, ahora no pertinentes, voy á terminar este
articulejo con el estudio de una materia coló
rante nueva, á la que se ha llamado ericina, sas
cado del nombré botánico del brezo común, de
donde se ha extraído, Erica vulgaris L . , Qolluna
VM^am, Salisb., familia de las ericáceas.
Se obtiene calentando con una solución de
alumbre, el leño de brezo común: resulta un
líquido de color amarillo claro, que se enturbia
al enfriarse, depositando una resina amarillenta;
se filtra para separar el líquido de la resina;
aquél se oxida rápidamente en contacto del aire
y luz, convirtiéndose en color amarillo de oro
magnífico, que puede rivalizar con los productos
análogos extraídos en Francia de los frutos de
la gualda de Avignon {Reseda lucteola L.), y áun
con los productos manufactureros de Inglaterra.
Se opera del modo siguiente: las ramitas i u -
LA. FA.RMA.UIA. JSfcii'AÑOLA..
útiles, las jóvenes y ramos, se cortan, quebrantan y pulverizan; se hierven con una solución
de alumbre, poniendo para diez libras de leño
una de alumbre y 13,50 litros de agua. Se tiene
en este estado veinte ó treinta minutos y se filtra; el líquido filtrado se enturbia al enfriarse,
depositando gran cantidad de una resina amarillo verdosa. Guando se ha separado bastante re sina, se filtra de nuevo y se expone á la doble
influencia del aire y luz por tres ó cuatro dias y
hasta cinco, según la estación. Del líquido amarilfo de oro se extrae, la materia colorante, eva
porando ó precipitando al estado de laca amarilla.
El extracto se obtiene evaporando las aguas
madres hasta consistencia siruposa ó sequedad.
Tiene todas las cualidades de los extractos amarillos, pero es más brillante. Además del tinte
anaranjado que le es peculiar, se le distingue por
la coloración parda característica que da con los
álcalis, especialmente con el amoniaco, demostrándose además el alumbre que contiene, por
las reacciones características de la alúmina.
Con este producto se obtienen algunas coloraciones, como vamos á indicar:
fl
oaiy
Verdes, mezclándole con el añil ó azul de
Prusia: estos verdes se pueden aplicar sobre la
madera, seda, algodón, etc.
Colores avellana y gamuza, eon la corteza
de encina.
Verde bronceado, con casi todas las sales de
hierro, particularmente con los sulfates.
Tintes de madera, con el nitrato de hierro.
Anaranjado, mezclándole con leños rojos, ó á
la cochinilla, azafrán, etc.
Este tinte anaranjado se puede obtener con
solo el extracto de ericina. Se ponen las telas en
mordiente, con acetato de plomo ó manganato
potásico, bitartrato ó alguna otra sal básica, ó
mejor con el nitrato de estaño; luego para teñirlos, se meten en un baño hirviendo, que tenga la cantidad suficiente de ericina.
Se tiñe en amarillo claró la lana, algodón,
eccétera, por simple inmersión en una cuba, que
tenga la suficiente cantidad de tintura preparada con el extracto.
Amarillo de oro se obtiene tratando al principio por nitrato de estaño el líquido que se deja
al principio expuesto al aire; la laca se precipita, se recoge sobre un*filtro y se seca. Este amarillo sólido puede emplearse en la industria de
papeles pintados, flores artificiales, ó sea en toda
operación que el amarillo se aplique en estado
sólido. Mezclado con el azul de Prusia ó añil, da
tonos verdes y anaranjados con el leño sándalo»
KAGARIAd ZOBZANO.
191
DICTAMEN SOBRK RECONOCIMIENTO DE LA FUCHSINA
EN
LOS VINOS.
Los Sres. Boneh y Sáenz Diez, catedráticos
de química, comisionados por el señor rector de
la Universidad central para que indicasen un
método sencillo y fácil de reconocimiento de la
fuchsina en los vinos, han evacuado el correspondiente informe, cuya parte más interesante
dice así:
«Viendo que no son practicables de una manera satisfactoria los métodos que flguran ó se
mencionan en el expediente, los infrascritos trataron de averiguar si entre los muchos que se
aconsejan por la ciencia había uno que pudiese
corresponder al fin que se desea, y después de
largas meditaciones y discusiones, creyeron que
se hallaba en este caso el que se debe á Romei,
muy acreditado en el imperio austro-húngaro,
si lograban modificarlo de manera que tuviese
fácil aplicación en nuestro país. Fúndase este
método: 1.°, en la propiedad que tiene el acetato triplúmbico de precipitar toáa la materia
colorante natural del vino sin hacerlo con la
fuchsina; y 2.°, en ser esta más soluble en el
alcohol amílico que en el agua. Según lo cual, .
si á un vino tinto se le añaden á la vez una cierta cantidad de-dichos factores, se agita con
fuerza la mezcla y deja en reposo, pronto se v e
un sedimento de color que varía entre el pardo
sucio, el verde y el azul, y un líquido incoloro
y trasparente, si el vino es natural ó puro; distinguiéndose al contrario en la parte superior
de éste una capa de color rojo más ó ménos ro«
sado, si contiene fuchsina. Esta capa está formada por el alcohol amílico que es más ligero
que el agua, poco soluble en ella y arrastra consigo á la parte alta toda la fuchsina. A cuatro volúmenes de vino se añaden de uno á dos
de disolución de acetato triplúmbico, según que
el vino es dé color más ó ménos subido, y uno
de alcohol amílico; el todo se mezcla bien en un
tubo de ensayo, y se deja luego en reposo. Trascurridos diez á quince minutos, ya la superficie
del líquido se presenta de color más ó ménos
rosado, cuando el vino que se ensaya contiene
fuchsina, siendo esta coloración más manifiesta
á medida que trascurre más tiempo y se posa el
sedimento; pero si el vino es natural, el líquido
que sobrenada en sus dos capas, acuosa la más
baja, y la más alta formada sobretodo por el
alcohol amílico, no presenta coloración alguna»Tal es el método de Romei. Pero para llevarlo al terreno de la práctica por hombres no
experimentados en los trabajos del laboratorio.
298
LA FARMACIA ESPAÑOLA
deja bastante que desear. Los infrascritos lo
emplearon tomando una disolución saturada del
acetato y el alcohol amílico en las cantidades
indicadas, y ni al cabo de media hora, ni al
dia siguiente, vieron la separación de las capas
que se han indicado, y sí sólo un líquido espeso,
que soló dio lugar á las capas mencionadas;
después de haberlo diluido en agua. Para que el
método diese el resultado que se desea, era preciso, pues, emplear el acetato en disolución que
no fuese saturada.
»E1 alcohol amílico, á su vez, producto indi
recto de la fabricación del aguardiente de pata
tas y de los cereales, y abundante en ios países
del Norte, sobi'e todo, donde se explotan estas
industrias, escasea y cuesta caro por lo mismo
en nuestro país ¿No podia este alcohol ser sustituido por el ordinario, ó sea por el espíritu de
vino, en el que la fuchsina es muy soluble?
»Para resolver esta dos cuestiones y fijar también las cantidades de estos reactivos, han efec
tuado ios que suscriben algunos cieutos de experimentos, que les han permitido al fin precisar
el método que puede emplearse en las aduanas
y en todas partes para recoaocer la fuchsina en
un vino que la contenga.
^Deseosos de que ss pudiese facilitar pronto
á todo el mundo el acetato básico de plomo, has
tomado para sus ensayos el que se encuentra
en todas las boticas con el nombre de extracto de
Saturno, en el que se encuentran á un tiempo el
acetato neutro y el triplúmbico. Este líquido,
preparado por los farmacéuticos con arreglo á
su código, marca de 35 á 37° del areómetro de
Beaumé, y debe presentar por lo tanto siempre,
la misma composición en toda España.
»En punto al espíritu de vino, han echado
mano del ordinario, que se vende en todas partes, y marca 35° de Cartier.
»Heeha la elección del método, han practicado una numerosa serie de trabajos con el fin
de precisar las cantidades de vino, de extracto
de Saturno y de alcohol ordinario que deben
emplearse para obtener un resultado satisfactorio, preparando al propio tiempo una disolución
alcohólica de fuchsina, que contenia un peso
conocido de ésta; y como se hizo un volumen
conocido de disolución en centímetros cúbicos,
sabían la cantidad de fuchsina contenida en cada
centímetro cúbico. De esta disolución se añadía
en cantidad conocida y decreciente al vino tinto
natural que se examinaba, para conocer hasta
que límite se pedia encontrar por su método la
íuchsiua añadida.
»Ante todo tomaron 5 centímetros cúbicos de
vino tinto natural ó puro; los vertieron en tubo
de ensayo de los ordinarios; le añadieron en seguida sucesivamente un centímetro cúbico de
extracto de Saturno y dos de espíritu de vino
ordinario; agitaron bien y dejaron luego en reposo: á la media hora vieron que el líquido que
estaba sobre el sedimento, era incoloro y trasparente dal todo. Por lo tanto, quedaba demostra
do que la materia colorante del vino natural se
precipitaba del todo en las condiciones en que
acababan de trabajar.
»Por separado tomaron 4 centímetros cübi^
cos del mismo vino; le añadieron uno de disolución alcohólica de fuchsina, y agitaron bien
para su más perfecta interposición ; añadieron
luego el extracto de Saturno y el espíritu de
vino en las cantidades antedichas; agitaron
bien y dejaron en reposo: inedia hora después
el líquido que estaba sobre el precipitado, presentaba un color rojo intenso. La cantidad de
fuchsina añadida correspondía á "74 miligramos
en un litro.
»Tomáronse luego 10 centímetros cúbicos del
vino natural, al que se añadieron el extracto y
el espíritu de vino en las cantidades de antes;
se agitó bien y dejó en reposo: trascurridas cuatro horas, el líquido que sobrenadaba al precipitado era del todo incoloro.
«Hecho lo propio con la misma cantidad de
vino, á que se había añadido una conocida de
disolución de fuchsina, añadiéndole las mismas
de extracto y espíritu, agitando bien y dejando
le luego en reposo, después de cuatro horas se
vió que el líquido presentaba un color rojo intenso. La cantidad de fuchsina añadida corres
pondia á 57 miligramos en uu litro de vino.
»Háse aplicado este mismo sistema de investigación empleando cantidades siempre menores
de fuchsina, hasta llegar á poner sólo medio
miligramo de ella en un litro, y siempre ha sido
descubierta por el método de que se trata.
»Viendo con esto que el procedimiento por
ellos seguido respondía satisfactoriamente al íi i
que se deseaba, surgióla duda de si habria algún
vino de color intenso, con el cual no se obtuvie
se un resultado del todo satisfactorio. Para re
solverla, se han proporcionado los más que han
podido, bien comprándolos en las tabernas, bien
en los almacenes de los cosecheros mismos. Los
vinos sobre que han trabajado son de la procedencia y en el número qué sigue:
LA. FAKMA01A. ESPAÑOLA.
PROCEDENCIA.
I.
11.
m.
IV.
v.
vi.
VII.
VIII.
IX
X.
XI.
XII.
XIII.
XIV.
XV.
XVI.
XVII.
XVIII.
XIX.
XX.
XXI.
XXII.
Número.
De Valdepeñas
De Argaada
De Villarrubia
;.
De Chinclion
De Taraacon
De Almonacid
De Almodóvar
De Barajas
De Humera (de los años 77,
78j79)
De Cariñena y su campo..
De Cosuenda
Del Priorato (del Sr. A l berich)...
De Legaae's
De Navalcarnero . . . . . . . .
De Valdemoro
De Ciempozuelos
De Valladolid (Lecanda)..
De Valmojado
De Cataluña, de cepa de
Macon (Sr. Alberich;..
Mezcla de catalán y V a l depeñas (Sr. Alberich).
De Tarragona (Sr. Villamil)
De la^Rioja
55
17
9
9
7
2
1
3
Suma.
134
3
4
1
2
6
1
3
2
3
2
»Sometidos estos 134 vinos al procedimiento
descrito, todos, excepto uno, el de Almonacid,
dieron un líquido incoloro sobie el precipitado.
Uno de Almonacid dio un líquido de color violado, que podía hacer suponer la presencia en él
de la fuchsina; pero añadiendo al líquido una
gota de amoniaco líquido, tomó un color verdoso,
que probaba que no se había precipitado toda la,
materia colorante natural del vino. Si el color
violado hubiese sido debido á la fuchsina, habría
perdido todo color con el amoniaco. Se repitió
la prueba tomando 4 centímentros cúbicos del
extracto de Saturno por tres de espíritu de vino
y diez del vino que se ensayaba; se agitó bien el
todo y se filtró, obteniendo entonces un líquido
del todo incoloro. Quedaba, pues, bien demostrado que aumentando la cantidad de extracto,
también esta vez se precipitaba toda la materia
colorante natural del vino.
Cometiéronse á su vez todos estos vinos á l a
mi^ma prueba, después de haber añadido á cada
uno un miligramo de fuchsina en un litro, y
siempre obtuvieron en este caso un líquido de
299
color de rosa más ó ménos intenso, no quedando
duda alguna sobre la presencia de dicha fuchsina, áun cuando se había añadido en tan pequeña
cantidad.
»Oomo es bastante común, por desgracia, el
que se aumente el color de los vinos tintos con
otras materias colorantes distintas de la fuchsina, creyeron indispensable los que informan hacer otrasériede experimentos encaminados á ver
si dichas materias colorantes son también pre cipitadaspor el método con que trabajaban. A l
efecto se proporcionaron las más que pudieron,
empleando, de unas, la disolución alcohólica; de
otras, la acuosa ó su extracto, y de muchas, los
zumos. Las sustancias de estas procedencias con
que han trabajado, fueron las siguientes:
1. Disolución alcoüólíea de cochinilla.
2. Disolución alcohólica de cártamo.
3. Disolución acuosa de extracto de palo
campeche.
4 Idem de orchilla.
5. Cocimiento acuoso de palo del Brasil.
6. Disolución de bayas de mirto.
7. •Idem acuosa de flor de amapola.
8. Idem de malva real.
9. Idem de tornasol.
10. Disolución de carmín de añil.
11. Zumo de bayas de saúco.
12. Idem de sauzgatillo ó yezgo.
13. Idem de moras.
14. Idem de zarza-moras.
15. Idem de remolacha roja.
16. Idem de uvas de América [Phitolacea decandra), del Botánico de Madrid.
17. Zumo de frambuesas.
18. Idem de grosellas.
»Se añadieron á cinco centímetros cúbicos da
vino tinto, uno de dichas disoluciones bastante
coloradas, Otro de extracto de Saturno y un centímetro cúbie® también de espíritu de vino; se
agitó bien el todo y dejó en reposo. Trascurridas veinticuatro horas, los líquidos que estaban
encima de los precipitados aparecieron incoloros todos, ménos los que procedían del vino á
que se había añadido la orchilla y el campeche,
presentando colores parecidos a los de los vinos
fuchsinados sometidos al mismo tratamiento;
pero se sale de dudas al momento añadiendo al
líquido unas gotas de amoniaco, pues en este
caso, si el color fuese debido á la fuchsina, desaparecerá al momento como arriba queda indicado; al paso que cuando es debí lo á la orchilla
y al campeche, dicho color pasa al morado. No
cabe, pues, confundir la fuchsina con ninguna
de las materias colorantes indicadas, trabajando
por el método de que se trata.
»Con el ñn de precisar las cantidades de vino
y de loa reactivos antedichos, haa efeatuado nu-
m
LA. FARMACIA ESPAÑOLA.
merosos ensayos, y siiitetizaado los resultados
obtenidos, han convenido en tomar diez centímetros cúbicos de vino, tres de extracto de Saturno y tres centímetros cúbicos también de
espíritu de vino; todo se va vertiendo en un tubo de ensayo; se agita bien luego y deja en reposo si se puede esperar, y si se va de prisa se
filtra. Si se deja en reposo, al cabo de una hora
el líquido se ha aclarado bastante en la parte
superior para juzgar de su color, que es nulo en
el vino natural ó puro, y más ó ménós rosado si
contiene fuchsina. Si se filtra, tan luego como
ha pasado el líquido trasparente en alguna cantidad (basta la de un centímetro cúbico), se puede juzgar también del color, mayormente si se
mira de arriba hacia abajo, poniendo debajo un
papel blanco ú otro cuerpo de este color. Si hubiese duda, es bueno examinar ú observar el co
lor del agua pura contenida en otro tubo, en la
misma cantidad que el líquido que se examina,
mirándola del propio modo, es decir, de arriba
hacia abajo. Si el líquido filtrado es en mayor
cantidad, se juzga mejor del color.
»Si hubiese duda sobre la naturaleza del co
lor que puede presentar el líquido filtrado ó aclarado tan sólo por él reposo, se pueden resolver
por uno de los dos medios indicados: repitiendo
el ensayo empleando cuatro centímetros cúbicos
de extracto de Saturno para los diez de vino y
tres de espíritu del mismo, con el fin de précipitar toda la materia colorante natural del vino,
como queda dicho, ó añadiendo al líquido filtrado que presenta un color dudoso, un poco de
amoniaco líquido, como también queda expuesto. En este caso, si el color del líquido es debido
á la fuchsina, desaparece, formándose un preci *
pitado blanco; si lo fuese por la orchilla ó por el
campeche, el color del líquido aumenta en i u .
tensidad, y el precipitado que se forma es de
color rosado.
»En resúmea, la aplicación de este método
preventivo, exacto y d e / á e ü empleo, tendrá lugar
siempre de una manera satisfactoria, añadiendo
á diez volúmenes del vino que se ensaya, tres
de espíritu de vino ordinario y otros tres de extracto de Saturno (cuatro á los vinos de mucho
color como los de Almonacid), todo en un tubo
de ensayo ú otro cualquiera que presente poca
superficie ó diámetro y mucha profundidad; se
agita bien y deja en reposo si no apremia ei
tiempo: á la hora habrá en la parte superior una
capa de líquido trasparente de la altura de un
centímetro, que será de dos al cabo de cuatro
horas, y mucho mayor el dia siguiente. Esta
capa será incolora en el vino natural, y más ó
menos rosada en el que contiene fuchsina. Si no
se puede esperar, fíltrese el líquido después de
fren agitado, y en el líquido que filtra trasparente, se podrá apreciar bien el color que pre
sentare y hacer las pruebas que quedan expuestas.
»Esto es lo que se desprende de los numerosos ensayos efectuados con los vinos tintos que
nos hemos podido proporcionar.»
Madrid, 1.° de Marzo de 1880.—Magín Bonet.
—Manuel Saeniz Diez.
CRÓNICAS.
LA CUESTIÓN ETERNA...—Raro
es el número
de nuestros apreciaWes colegas médicos en que
no se dirigen cargos durísimos á los farmacéuticos por la expendicion de los medicamentos
llamados específicos, y parece como que tienen
el propósito de achacarles la culpa de este grave
mal. ¿Es de nuestros comprofesores toda la responsabilidad? Fuera ocioso responder á esta pre
gunta, cuando se ha demostrado hasta la sacie
dad que á todos les corresponde una buena parte.
principalmente á los médicos. ¿Quieren nuestros
colegas convencerse de ello? Pues lo conseguirán
pasando unas horas detrás de la mesa de una
botica, leyendo las recetas que se presenten al
despacho y preguntando á los que demanden
verbalmente los específicos quién se los ha recomendado. ¿Nú prescriben todos los días medicamentos extranjeros cuyo principio medicamentoso es una sustancia cualquiera perfectamente
estudiada? ¿Ignoran que la preparación de esos
medicamentos puede hacerse, y se hace, en España con el mismo esmero que en el país veConvénzanse de que no tienen razón para
quejarse. L a responsabilidad alcanza á todos, y
el ensanche del mal proviene de causas bien conocidas, que no deben decirse por respeto á todos, principalmente al buen nombre de la clase
médica.
LA LIBERTAD PABA TODOS;—«Llegará d í a -
dice un periódico—en que los médicos, no sola
mente suministren por sí los medicamentos, sino
que establezcan boticas.» ¡Bien está! Pero en semejante caso, ¿á qué conduce que el Estado ex
pida títulos de médico y de farmacéutico, seña
lando á unos y otros profesores los límites dentro de los cuales deben contenerse? Bien es cierto que el mismo colega dice que el remedio al
grave mal de los específicos ha de venir por el
camino del fatalismo.
¿Presume el colega que ha llegado el momento de fomentar el más espantoso desorden, predicando sus excelencias desde las columnas de los
periódicos profesionales? Porque si así es, conviene mucho advertirlo á los gobiernos y á los
escolares que ahora trabajan para obtener un t í tulo profesional. Desaparezcan la medicina y la
farmacia del cuadro de las profesiones regí amentadas, y déjese á todo el mundo en libertad de
ejercerlas como estime oportuno. Decrétese esa
libertad cuasi primitiva, y digamos luego con el
más admirable aplomo, que vivimos en un país
eivilizado. Después
después el camino del
fatalismo nos traerá el remedio.... Adelanta,
pues, y caiga el que caiga.
OPOSICIONES TERMINADAS.—El dia 28 del
pa-
sado Abril terminaron las oposiciones á la cátedra de farmacia químico»orgánica, vacante en
la Universidad de Santiago. E l tribunal censor
ha votado por unanimidad la aptitud de los cua-*
tro candidatos, y formado la terna del modo si
guíente: primer lugar, D. Eduardo Talegon de
las Heras; 2.°, D. José Ubeda y Correal, y 3.a,
D. Manuel Avila y Rodriguez.
LAS PENSIONES.—Estos últimos dias han co
mentado y discutido los políticos las votaciones
recaídas en el Congreso á unas cuantas proposi
ciones de pension; y al ver la facilidad con que
aquí se otorgan estas gracias, recordárnoslo que
se hace con las solicitudes que se entregan en el
ministerio de la Gobernación en demanda de las
pensiones á que la ley de sanidad se refiere. ¿Están los profesores de ciencias médicas condenados á sufrir las imposiciones de todos, sin que
nadie les atienda cuando se limitan á pedir
aquello mismo que las leyes les conceden?
Porque sí el Tesoro está empobrecido, no lo
parece cuando se trata de ciertas gracias... Se
vocifera este empobrecimiento cuando se solíci
ta QÜ. justicia. ¡Qué igualdad, y sobre ¡todo qué
buen deseo muestran los*padres déla pátria para
premiar á los que se inutilizan, ejerciendo un
sagrado ministerio, y á las familias de los pro*
fesores que desaparecen víctimas de enfermedades epidémicas!
LA BIBLIOTECA ENCICLOPÉDICA POPULAR ILUSTRADA acaba de publicar el volumen 25, titu-
lado Manual de Astronomía popular, por D. A l berto Bosch, ingeniero de caminos, canales y
puertos y doctor en ciencias.
En este libro se expone, sin abarato científico, las teorías más curiosas cultivadas por el
astrónomo, amenizándolas cuanto es posible, y
haciendo resaltar el poco fundamento Con que
algunos s\iponen la intervención de los astros, y
sobre todo la luna, en el éxito de las operaciones
del campo; indica después los fenómenos celestes
más curiosos, partiendo del Universo aparente,
y llegando, de deducción en deducción, al Universo real; y concluye, por último, disipando la
vulgar creencia de que existen lazos indisolubles
entre los fenómenos metereológicos y los astronómicos.
BIEN POCO ES.—Pertenece al Jurado médico-
farmacéutico el siguiente suelto:
«No se da paso por las calles de la corte que
no halle uno la prodigalidad en forma de papel,
donde se proponen beneficiosas bases para aliviar
á la humanidad que sufre, por la cuota mensual
de diez y siete cuartos por persona, incluyéndose
las medicinas
¿Y nada más?»
CÚMPLASE.r-Por sentencia de 9 de Febrero
último, dictada por el Sr. Juez de primera instancia de Molina de Aragón en pleito incoado
por el farmacéutico D. Pascual B . Hergueta
contra aquel ayuntamiento, se manda, que por
los fondos de aquel hospital, que fué de San Juan
de Dios, se paguen al Sr. Hergueta 24.072 reales,
los mismos que se hallan en las oficinas del Estado por haberse éste incautado de las rentas
del expresado hospital y dado las inscripciones
nominativas del 3 por 100 ó las láminas al ayuntamiento de Molina. Esta corporación reclama
todos los intereses vencidos del hospital, pero las
oficinas del Estado no los entregan por carecer
el municipio de la expresada ciudad de la competente personalidad. En tanto el Sr. Hergueta,
que tan solícito anduvo para anticipar sus intereses y servicios personales en favor de los enfermos militares en la guerra última, como asimismo á los paisanos en el mencionado hospital,
se encuentra defraudado.
E l farmacéutico Hergueta ha acudido con la
sentencia testimoniada á la admiaistracion económica de Guadalajara pero sin resultado.
CONTRIBUCIÓN.—La
clase farmacéutica
de
Madrid se reúne el viernes 14 del corriente, á
las 12 y 1^4 de la mañana, en las oficinas de la
Administración econórnica, para elegir los síndicos y repartidores encargados de distribuir la
contribución que á aquella la corresponda en el
año económico venidero.
FARMACÉUTICOS FRANCESES.—«La asociación
general de farmacéuticos de Francia—dice E l
Laboratorio—comprende actualmente 37 sociedades farmacéuticas, las cuales reúnen en conjunto más de 2.000 individuos, esto es, cerca de una
tercera parte de la totalidad de los farmacéuticos
302
LA. FARMACIA ESPAÑOLA.
que ejercen en la vecina repúMica; pues según
una estadística publicada en 1877, había en todo
el territorio francés 6.232, y diez años antes
5.661; habiendo habido, por lo tanto, un insignificante aumento de 571. E l término medio es
el de un farmacéutico por cada 6.000 habitantes.»
bal
• •
• '1 w(o
EMPLKO^DEL HIERRO EN INYECCIONES
SÜB-CUTÁNEAS.
Para poner fuera de duda las propiedades
dinámicas del hierro, y no reducir su acción te
rapéutica á un hecho puramente tópico ejercitado sobre la mucosa digestiva, no hay nada
más conducente que la inyección sub cutánea.
L a dificultad de la experiencia residía en la
ausencia de una preparación soluble que no fuera irritante. Algunos ensayos hechos por nosotros bajo este punto de vista no habían producido resultado favorable. Ninguna solución ferruginosa, tan débil que sea, podía emplearse, fue*
ra de los resultados locales, habitualmente pe .didQV :. : huí s¿p J-ríir ',od •' ;<i)v- ob'bobñdW-Qi
. T a ! era la situación de la cuestión cuando las
propiedades tan de notar del hierro Bravais vi
nieron á darnos la solución del problema. E l
modo mismo de preparación de esta sustancia
indicaba que seria capaz de atravesar las membranas animales
Además, la diferencia que hay entre una
membrana revestida de epitelium, como la mu
cosa del estómago y la membrana de la celulosa, indicaba desde luego que la absorción del
dializado sería mucho más integral en la inyección sub-cutánea que por el conducto délas
vías digestivas. Los hechos confirmaron nuestra
esperanza: éste líquido ocráceo, rojizo, obtenido
por diálisis, que obra poco sobre ia lengua al
contacto, destituido, en una palabra, de toda
propiedad estíptica y astringente, es tolerado
casi lo mismo por el tejido celular común como
la solución de morfina la más neutra. Es absorbido rápidaménte, y pronto no deja en donde ha
sido depositado más huella de su paso, que una
ligera nebulosidad que dura á la verdad bastante tiempo.
La hemos inyectado á las dósis de cinco, diez,
quince y veinte gotas, sea al antebrazo, sea (lo
que es preferible) en la cadera, y siempre en las
mismas condiciones de tolerancia local y de absorción integral. Los resultados inmediatos pueden compararse á los de un estimulante difusíble bastante enérgico. Un sentimiento de calor
se siente en todo el cuerpo; las arterias baten
fuertemente, la cara se enrojece, hay cerebral,
sobreactividad del pensamiento, necesidad de
movimiento, etc. En una palabra, se podría á
este propósito admitir una especie de borrachera
férrica, que se acerca á la misma fiebre. Estos
fenómenos son bastante duraderos, proporcionalmente á las dósis inyectadas, y no les sigue
ningún abatimiento como en la borrachera alcohólica. Lo que prueba que la economía no hace
el ga^to de esta sobreexcitación; es que el apetito no aumenta, y que, al contrario, cierta
aworm« sigue al acceso.
Los resultados que siguen á estas inyecciones se refieren a los resultados terapéuticos habitualmente pedidos al hierro como medicamento.
Hoy deben apoyarse, para más precision, sobre
la numeración de los glóbulos rojos. Hablaremos
de esto más largamente en otro artículo.—(ite •
mitido.)
CORRESPONDENGIA P A R T I C U L A R
DE «LA FARMACIA ESPAÑOLA.»
Puebla de Almoradiel.—B. M.—Pagado fin Setiembre 80
Gastroverde de Campos.—J E.—-Id. fin Marzo 79.
Albaida.—J. V.—Id. fin Junio 80. Suscrito al
Diccionario.
Ballovar.—J. B.—Id. fin Junio 80. v
Manila.—F. B —Id. fin Diciembre 80 Suscrito
al Diccionario.
Cañacao (Filipinas).—R. O. A.—Id. fin Diciembre 81. Contestado particularmente.
Gruadalix de la Sierra.—S. R.—Id. fin Junio 80.
Villafranca.—J. R —Id. fin Diciembre 80.
Navarredonda.—J. B.—Id. fin Junio 80.
Albesa.—J. S.-—Seha enviado número 10.
Bañar.—F. U.—Se ha enviado otra vez Apétdicf .
Villa de los Llanos.—B. A.—Suscrito, servido y
contestado.
Guia de Gran Canaria.—S. M.—Está bien.
Flores de A v i l a . — A . D.—Contestado particularmente.
Quincoces.—J. M.—Id, id,
Molina de Aragón,—P, B . H.—Id, id.
Piedramíllera.—S. L.—Servido y contestado.
Muía.—A. H.—Suscrito al Diccionario, \o mismo
que el médico D . B . C.
Benamorgaza.—F. S.— Contestado particularmente.
Málaga.—M. M.—Suscrito el Colegio al Diccionario, y servido.
Pola He Laviaua.—M. L.—PagadofinAgosto80.
Pradoluengo.—S. G.—Suscrito desde el 1.° de
Abril 80.
LA. FARMACIA ESPAÑOLA.
Carrion de los Condes.—E. M.—Pagado fin Diciembre 80. ¿Enviamos rotulata?
Madrid.—S. H.—Suscrito al Diccionario
Alcañices.—B. H.—Pagado fin Marzo 80.
garabanchel Alto.—J. M . R.—Suscrito al Diccionarió% J , Ü."!!! ^ i - ' J j l ' .: $y¿Jk
Pedreguer.—D.C—Suscrito al Diccionario.
Valmaseda.—B. C—Pagado fin Junio 80.
y el periódico LA FARMACIA ESPAÑOLA.
ANUNCIOS.
Pradoluengo, 26 de Abril de 1880.
E l Alcalde,
P R O F E S I O N A L E S . ua
—Se desea regentar ó comprar una farmacia establecida en capital ó pueblo de importancia y cuyo despacho libre de todo gasto no baje
de 14.0G0 reales.
Informes en la administración de LA FARMACIA. ESPAÑOLA, Noblejas 5, bajo.
(2)
—Se enagena una farmacia situada cu uno
de los barrios más populosos de Madrid, por no
poder atenderla su actual propietario, informes.
Cambio farmacéutico, Meson de Paredes 9 principal.
(2)
—Aviso Á LOS FARMACÉUTICOS.—Si alguno
fuese solicitado para establecerse en el pueblo
de Navaconcejo (provincia de Cáceres), no se fíe
de lus promesas, ni de las aparienciao ilusoxias.
Datos curiosos podrá suministrar el que por desgracia ha sido víctima del engaño, viéndose hoy
precisado á trasladarse al inmediato pueblo de
Cavezuela, distante media legua.—b'. DIEZ BENITO.
ALCALDIA DE PaADOLUENGO.
Por renuncia del que la desempeñaba, se
halla vacante la titular de farmacia de esta v i lla, dotada con el sueldo de 500 pesetas anuales,
satisfechas por mensualidades vencidas de los
fondos municipales, por el sumiuístro de medicamentos á 200 familias clasificadas de pobres.
Los que aspiren á esta vacante presentarán
sus solicitudes documentadas ea 'esta alcaldía,
en el plazo de un mes, á contar desde la inser»-.
cion de este anuncio en el Boletín de La Provincia
(2)
—En una pueblo importante de la provincia
de Zamora, cabeza de partido, se enagena una
antigua y acreditada botica por tener que dedicarse su dueño, á otros asuntos. Se dará en condiciones muy favorables al que la solicite.
Para tratar dirigirse á D. Benito Huidobro,
en Alcañices.
—En seis mil reales se vende una botica en
Torrejon de Ardoz. Más pormenores, farmacia
del Sr. Cenarro, Abada, números 4 y 6. (2J
BOTICA.—Se vende la de Revdla del Campo
(Burgos) , de construcción moderna y muchas
probabilidades de aumentar su.-j ingresos en
breve plazo. Sus rendimientos, de nueve á diez
mil reales. Se vende y arreglará la veüta por
haber comprado otra botica el dueño en Prado^
luengo, su pueblo natal. Informes el director de
LA FARMACIA; las señoras herrnaaas de Martinez j
droguería, en Burgos, y su dueño D. Silvano
Gonzalez, Revilla del Campo (Búrgosj. (2j
—Acaba de abrirse en esta capital un Centro
general de suscricioues y anuncios, en la Carrera de San Jerónimo, núm. i i , pasaje del café
d© Madrid, el cual recoineudamos al público por
sus especiales condiciones.
—Se uecesita un buen practicante en la farmacia de Fandos, Cartagena.
E l que desee dieha colocación, puede, si vive
en Madrid, entenderse con D. Luciano Garrido,
Horlaleza, i% farmacia; si se hallase en provine
cias, dirigirse por escrito al Sr. Fandos.
(uj
DOMINGO MARTÍNEZ MINGO.
TRATADO PRACTICO
DE
DETERMINACION DE US PLANTAS INDIGENAS
y cultiradas en España,
DE USO MEDICINAL, ALIMENTICIO É INDUSTRIAL,
por el Br. D. Gabriel de la Puerta,
catedrático de ejercicios prácticos de la Facultad
de Farmacia.
Comprende esta obra las clasificaciones bo-«
tánicas, herborizaciones y herbarios; los caractéres de las familias, ge'neros y especies, con
indicación de la época de florescencia, localida-.
des, sinonimia, propiedades y usos de las plantas, una tabla dícotómica para determinar las
familias, j el sistema de Linneo para la determinación de los ge'neros; un vocabulario botánico de los términos técnicos; un índice alfabético
de los géneros y familias, otro de los nombres
vulgares, sirviendo estos dos ín ices como un
Diccionario de nombres cienlífiecs y vulgares de
las plantas.
Forma un volúmen de 632 páginas con 153
grabados representando las plautas más imporSantes.
Se vende en la administración de este periódico, y en la facultad de Farmacia, Madrid.
FABRICA Y
T A t L E i£S
Da
M. G A S A D E M U N T
DE
BARCELONA.
Universidad frente al Seminario, y Aribau, núm 3.
SUCURSALES
Escudillers Blanchs, 12, Calle de l a B o l a , 12
BA3CELONA.
MADRID.
AVISO IMPORTANTE.
Para corresponder debidamente á sus favorecedores, la Sucursal de Madrid procura limitar
los precios á medida que aumenta sus operaciones por lo cual avisa a todos los comitentes que
tengan su catálogo, que desde hoy no rigen ios
precios en este consignados.
lin la imposibilidad de hacerlos nuevos y
cada momento, cree más oportuno contestar al
correo vuelto los nuevos precios á cuantos por
escrito lo soliciten.
Imp. de F. García y D. Caravera, Mayor, i i ^ .
304
LA. FARM ACIA f ESPAÑOLA.
ÍÍ^3Q / i O J
LAS
LOS
CATARROS PtLMONAL,
DEL
L A
T O S
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DEL ESTÓMAGO, DE LA "VEG1GA, E T C . , se euran con
la
A VEGETAL
D R . L O P E Z Y PINO Y VIVO, D E M U R C I A .
Depositarios; Murcia, sus autores, Pino y Vivo y Dr. Zopez. Madrid: Borrell. hermanos, Moreno
Miquel, G. Ortega, R. Hernandez y Alcaráz y García, Tetuan, 15, principal, depositarios para farmacéuticos y drogueros.—Barcelona; Sres. Borrell, hermanos, Prats Gran y Cera.—Cádiz; Luengo
y Vazquez.—Valencia: Greus. Ribes y Fabiá.—Alicante; Soler, Bellido, R. Hernandez y Mas y
Font.—Cartagena; Germes, Minguez, Marti y Cotorruelo.—En las demás provincias en las principales farmacias. VA3A, C U & T R O ¥ O C H O MJEAIJES».
ACEITE D E HIGADO DE LIJA
preparado por R. Corral y Lastra, premiado con
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dósis, fiebres malignas, epidémicas, amarilla, tifus, etc. etc.
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180 gramos (50 reales) en adelante, prévia
libranza ó letra de fácil cobro, valor de su
importe, en carta certificada dirigida á la
viuda de C. LOSARGOS, Corredera Baja,
núm. 14, droguería, Madrid.
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Catedrático de la Universidad central, etc., etc.
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autor, Eeal, 2, 3.°, Madrid. En la Habana, l i brería de A . Chao, y en las principales librerías
de la península.