FACTORES DETERMINANTES DE LA CONDICIÓN FINANCIERA EN LAS
UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS
Isabel Gallego Álvarez
Profesora Titular
Facultad de Economía y Empresa
Universidad de Salamanca
Isabel María García Sánchez
Profesora Titular
Facultad de Economía y Empresa
Universidad de Salamanca
Luis Rodríguez Domínguez
Profesor Contratado Doctor
Facultad de Economía y Empresa
Universidad de Salamanca
Area Temática: f) Sector Público
Palabras clave: Universidades; Solvencia; Condición financiera; Responsabilidad pública
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FACTORES DETERMINANTES DE LA CONDICIÓN FINANCIERA EN LAS
UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS
Resumen
Las universidades desempeñan un papel trascendental en nuestra sociedad del
conocimiento, como entidades comprometidas con la docencia, la investigación y la
innovación. Asimismo, como receptores institucionales de fondos públicos, su misión ha de
ser compatible con la responsabilidad pública, búsqueda de eficiencia y un estricto escrutinio
de su condición financiera.
Este trabajo se centra en la condición financiera presentada por las universidades españolas
en el periodo 2004-2008, estudiando los factores que pueden influir sobre determinados
aspectos de su condición financiera (solvencia a corto plazo, la solvencia a nivel de
servicios, la flexibilidad, la dependencia y la sostenibilidad). Entre los factores analizados,
pueden diferenciarse dos grupos: factores contextuales, sobre los cuales las universidades
tienen un bajo grado de control (población, crecimiento económico, localización geográfica)
y factores internos, sobre los cuales pueden tener cierto grado de decisión (estudiantes,
cartera de titulaciones, intensidad investigadora, ayudas a estudiantes, personal de
servicios, personal docente).
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FACTORES DETERMINANTES DE LA CONDICIÓN FINANCIERA EN LAS
UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS
1. INTRODUCCION
Actualmente, las universidades son esenciales en la formación de una economía más
competitiva y dinámica basada en el conocimiento, dado que se encuentran en el centro de
la generación de conocimiento, a través de su papel en la producción científica y
tecnológica. Al mismo tiempo, desempeñan un papel trascendental en la transferencia y
comunicación de conocimiento, formando capital humano y fomentando la innovación en sus
centros. Recientemente, el Consejo Europeo en Lisboa (2000) y Barcelona (2002) ha
subrayado el papel clave de las universidades en el logro de un desarrollo económico
sostenible en la Unión Europea a través de sus actividades.
El objetivo tradicional de la Educación Superior se centra en la prestación de un amplio
rango de actividades académicas con el fin de producir beneficios a la sociedad y a la
economía, más que en la provisión de actividades que pueden lograr viabilidad financiera
(Lewis y Pendlebury, 2002, p. 25). Sin embargo, los recientes cambios en relación al papel
de las Administración Públicas, en el marco del paradigma de la Nueva Gestión Pública, han
subrayado la necesidad de maximizar efectividad y eficiencia en el uso de los fondos
públicos disponibles, a través de decisiones de reparto de fondos más efectivo y eficiente.
De ahí que haya surgido un creciente énfasis en la responsabilidad, la medida del
rendimiento y la generación de valor, lo cual ha cambiado la tradicional perspectiva sobre las
finanzas universitarias. Por ejemplo, existe una creciente presión en los gestores
universitarios para buscar fuentes alternativas de recursos (Tyagi et al., 1988; Mackintosh et
al., 1994) y mayores proporciones de ingresos procedentes de fuentes no fiscales.
En este contexto, el análisis de la condición financiera de las universidades se
presenta como una preocupación relevante de estudio. En esta línea, un análisis frecuente
puede identificar problemas potenciales y proporcionar información necesaria para llevar a
cabo una acción correctiva oportuna, asegurando así que se dispone de recursos suficientes
para financiar el nivel y la calidad de servicios esperados por los contribuyentes y la
sociedad en su conjunto.
Dada la importancia de esta cuestión, el objetivo de este trabajo se centra en el
estudio de algunos factores que pueden determinar la condición financiera de las
universidades. El enfoque de análisis no se reduce a un solo aspecto de la condición
financiera, lo cual únicamente proporcionaría una visión parcial. Por el contrario, se
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examinan diferentes dimensiones de dicha condición: solvencia a corto plazo, solvencia de
servicios, flexibilidad, dependencia financiera y sostenibilidad. El uso de un amplio conjunto
de indicadores permite una visión más amplia de la condición financiera. Entre los factores
que pueden influir la condición financiera, la literatura previa ha analizado factores
financieros, organizativos y ambientales. En este trabajo, nos centramos en dos tipos de
factores: factores contextuales, sobre los cuales las universidades tienen un bajo grado de
control (población, crecimiento económico, localización geográfica) y factores internos, sobre
los cuales las universidades pueden tener cierto nivel de decisión (estudiantes, cartera de
titulaciones, intensidad investigadora, ayudas a estudiantes, etc.)
La población analizada comprende la totalidad de las universidades españolas, tanto
públicas como privadas, durante el periodo 2004 a 2008. Actualmente, muchas
universidades españolas se enfrentan a problemas financiera, debido a un exceso de deuda,
entre otras razones. Al mismo tiempo, se encuentran dentro de un contexto de búsqueda de
calidad en el Espacio Europeo de Educación Superior, con una intensa investigación e
internacionalización, que las obliga a movilizar fondos de forma efectiva y eficiente. Por
tanto, como población de estudio, constituyen un conjunto interesante de observación a
partir de las cuales analizar las diferentes perspectivas de la condición financiera.
Este trabajo se estructura en los siguientes apartados. El segundo apartado introduce
el concepto de condición financiera de las universidades y describe la literatura previa en
este tema. En el tercer apartado, se explica y describe el diseño de la investigación:
población, periodo de análisis, variables y técnica estadística. Por su parte, el apartado cinco
se destina a la explicación y descripción de los principales resultados, diferenciando
diversos aspectos de la condición financiera analizada. Finalmente, el sexto apartado
incluye una resumen de resultados y las conclusiones más relevantes.
2. CONDICIÓN FINANCIERA EN LAS UNIVERSIDADES
La revelación de información financiera permite a las universidades informar sobre los
recursos empleados y justificar el uso de recursos públicos. En esta línea, las universidades
presentan una responsabilidad hacia la sociedad y, en consecuencia, la revelación de
información puede ayudar en la gestión, la supervisión y el análisis.
A nivel institucional, de acuerdo con Lewis y Pendlebury (2002), existe una clara
necesidad de equilibrar los objetivos de lograr una educación de alto nivel con el objetivo de
un rendimiento financiero satisfactorio. En este sentido, tanto los gobiernos como los
contribuyentes buscan que la inversión de fondos públicos en educación superior lleve a la
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una buena formación de los profesionales futuros y que les permita competir efectivamente
en una economía global. Sin embargo, este objetivo debería ser compatible con la búsqueda
de eficiencia, relación calidad-precio y una estricta supervisión de la situación financiera en
las universidades. En consecuencia, es necesario conocer si una universidad se enfrenta a
problemas financieros, de cara a maximizar la efectividad y la eficiencia en el uso de los
fondos disponibles (Falcone, 2001).
Por tanto, en relación con las universidades, la condición financiera puede definirse
como la capacidad para financiar un adecuado rendimiento en la formación de estudiantes a
largo plazo con tasas fiscales razonables y sin interrupciones temporales en los servicios
proporcionados (Duncombe et al., 2003). Este concepto estaría vinculado a la financiación
de servicios a largo plazo, implicando el mantenimiento de adecuados niveles de servicio,
siendo capaces de identificar y ajustar cambios a largo plazo y anticipando situaciones
problemáticas futuras. Desde una perspectiva conceptual, podría distinguirse entre la
condición financiera o solvencia a corto plazo y a largo plazo. La solvencia a corto plazo
reflejaría la capacidad de la universidad para afrontar sus gastos corrientes y equilibrar su
presupuesto sin medidas extraordinarias. Por su parte, la condición financiera a largo plazo
mediría la capacidad de financiar un nivel adecuado de servicios a largo plazo sin incurrir en
volúmenes elevados de deuda y sin onerosos requerimientos fiscales. Detrás de estos
conceptos, se encuentra presente la idea subyacente de una solvencia a nivel de servicios:
lograr la capacidad de proporcionar el nivel y la calidad de los servicios necesarios de cara a
cumplir los objetivos perseguidos.
De acuerdo con Greenberg y Hiller (1995), CICA (1997) y Zafra et al. (2009), la
condición financiera de una organización podría analizarse a través de un conjunto de
indicadores centrados en tres dimensiones: sostenibilidad, flexibilidad y vulnerabilidad. La
sostenibilidad se definiría como la capacidad de una entidad para mantener, promover y
preservar el bienestar de sus ‘clientes’ a través de los recursos disponibles; en el caso de
las universidades, ello implicaría proporcionar servicios educativos e investigación útil de
forma recurrente. La flexibilidad se referiría a la capacidad de responder a los cambios en
las circunstancias económicas y financieras, dentro de los límites de los recursos que se
pueden recibir y generar. La vulnerabilidad refleja el nivel de dependencia de la financiación
externa recibido (esto es, a partir de transferencias y subvenciones).
La investigación previa sobre la condición financiera ha realizado generalmente dos
tipos de estudios: subjetivos y de indicadores financieros objetivos (Taylor, 1984). El primer
tipo de estudios se basa en que el concepto de condición financiera puede presentar cierta
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carga subjetiva (Minter y Bowen, 1980; Cheit, 1971; Collier, 1979). Inicialmente los estudios
se han centrado en este tipo de investigación, principalmente en forma de cuestionarios
estudios descriptivos sugiriendo determinadas medidas e indicadores (ej.: Jelema, 1973,
Bierman, 1974).
Sin embargo, los esfuerzos para superar las limitaciones de los estudios subjetivos
dieron lugar al segundo enfoque: el uso de indicadores financieros objetivos, frecuentemente
ratios, para reflejar determinados aspectos sobre todos o algunos de los segmentos de la
educación superior (Taylor, 1980, p.3). Al incluir indicadores objetivos, estos trabajos
incorporan un mecanismo a través del cual se pueden realizar comparaciones y se puede
describir más claramente el proceso de evaluación (Ammar et al., 2004). Este tipo de
análisis se vincula también a la necesidad de utilizar medidas de rendimiento, indicadores
cuantitativos usados para valorar regularmente los resultados y la eficiencia de los
programas públicos (Zafra et al., 2009b).
Por tanto, los ratios utilizados en el análisis financiero pueden proporcionar una vía
para determinar si las universidades públicas están realizado aquello que los contribuyentes
están pagando (Smith, 1993), al mismo tiempo que facilitan las comparaciones entre
universidades. A través del uso de los ratios, un análisis regular puede sacar a la luz
problemas potenciales y proporcionar la información necesaria para una acción correctiva
oportuna, asegurando así que se disponen de los recursos necesarios para financiar el nivel
y calidad de los servicios proporcionados por las universidades. En este sentido, la literatura
previa (Taylor, 1984; Ammar et al., 2004; Zafra et al., 2009; Robinson, 1981; Minter, 1979;
Benito y Martínez, 2002) ha analizado ratios desde una perspectiva financiera (ratios
basados en partidas de Balance y de la Cuenta de Resultados) y presupuestaria.
3.
FACTORES
DETERMINANTES
DE
LA
CONDICIÓN
FINANCIERA
EN
UNIVERSIDADES. HIPÓTESIS DEL ESTUDIO
Además de analizar qué medidas son las más apropiadas para valorar la condición
financiera de las universidades y las tendencias en su solvencia y estatus financiero,
muchos estudios sobre este tema han analizado los factores determinantes de la condición
financiera en estas instituciones. Estos factores pueden clasificarse en dos grupos: factores
externos a la universidad, o factores contextuales (sobre los cuales las universidades tienen
un bajo –o incluso nulo– grado de control) y factores vinculados al funcionamiento interno de
la universidad (sobre los cuales la universidad puede establecer incentivos y llevar a cabo
algún grado de supervisión).
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3.1. Factores contextuales
Este tipo de factores principalmente se vincula a las tendencias y presiones
económicas y demográficas, sobre las cuales las universidades no pueden ejercer una
influencia directa. Entre ellos, sobresalen especialmente ciertos factores: población,
condiciones económicas y localización geográfica. Sin embargo, como señalan Zafra et al.
(2009, p. 427), existe un amplio en la literatura sobre si estos factores deberían ser
considerados cuando se estudian las condiciones financieras. Algunos autores argumentan
que el entorno socioeconómico es simplemente otro factor a tener en cuenta dentro de la
condición financiera, mientras que otros afirman que la condición financiera está vinculada
únicamente a variables financieras y que los factores socioeconómicos, aunque afectan a
las finanzas, no deberían ser considerados como un factor adicional (Wang et al., 2007).
3.1.1. Población
Una elevada población podría determinar una alta demanda de servicios educativos,
dentro de otros servicios públicos. Asimismo, incluso una universidad con una fuerte
posición financiera podría enfrentarse a dificultades a la hora de proporcionar servicios
adecuados a precios razonables si el contexto condujera a un descenso significativo en la
población y en la entrada de nuevos estudiantes en las universidades. Una disminución
prolongada en la población podría erosionar la base fiscal, reduciendo así los recursos
financieros públicos para las universidades. En esta línea, las tasas de crecimiento de
población y de la matrícula se utilizan frecuentemente a la hora de proyectar la matrícula
futura (Duncombe et al., 2003). Cuando se produce una pauta de declive en la población y
en la matrícula, es altamente probable que tanto los costes como los ingresos se reduzcan;
sin embargo, los descensos en costes probablemente tengan lugar de una forma más
ralentizada, debido a la dificultad de reducir costes administrativos y de instalaciones
proporcionalmente.
Diversos estudios previos (Ammar et al., 2004; Duncombe et al., 2003; Taylor, 1984;
Zafra et al., 2009) han analizado su impacto en los servicios públicos, en general, y en las
universidades, en particular. La mayoría de ellos muestran que la población tiene una
influencia positiva en la condición financiera. En consecuencia, en línea con la investigación
previa, se plantea la siguiente hipótesis:
H1: La condición financiera en las universidades está influenciada positivamente por la
población
7
3.1.2. Condiciones económicas
Las condiciones económicas están ligadas a la capacidad fiscal y a la obtención de
recursos públicos que puedan ser transferidos a las universidades, con el fin de satisfacer
las expectativas de los grupos de interés acerca de la docencia, investigación y otros
servicios.
En primer lugar, un elevado desempleo o una alta tasa crecimiento del empleo puede
influir sobre la capacidad de la Administración para recaudar impuestos, esto es, su
capacidad fiscal (Duncombe et al., 2003), de forma negativa o positiva, respectivamente.
Además, la presencia de altas tasas de salarios puede tener un impacto positivo sobre la
recaudación fiscal, lo cual llevaría a una mayor probabilidad de incrementar los fondos
monetarios destinados a las universidades y a otros servicios públicos. En consecuencia,
tanto las tasas como la estructura del empleo son factores socioeconómicos que tienen una
repercusión sobre la capacidad de obtención de fondos por parte de las universidades.
Asimismo, un contexto de elevado desarrollo económico supone la generación de
mayores cantidades de recursos obtenidos por las Administraciones Públicas, algunos de
los cuales pueden ser destinados a los servicios de educación superior. Por tanto, puede
tener un impacto tanto sobre la condición financiera a corto plazo como sobre la estructura
financiera a largo plazo en las universidades. A este respecto, la capacidad de una
universidad para mantener sus niveles de servicio en el corto plazo depende principalmente
de su capacidad fiscal corriente. En el largo plazo, la evaluación de su condición financiera
va más allá de medidas de la condición financiera inmediata y se centraría más en
cuestiones de deuda y otras medidas que reflejen el impacto acumulativo de las decisiones
financieras tomadas.
En consecuencia, el crecimiento económico y las condiciones laborales determinan la
capacidad fiscal de las Administraciones Públicas, condicionando así los flujos destinados a
servicios públicos, como aquellos proporcionados por las universidades. Así, se ha
formulado la siguiente hipótesis:
H2: La condición financiera en las universidades está influenciada por las condiciones
económicas del contexto
3.1.3. Localización geográfica
La localización constituye una variable que puede estar correlacionada con otras
variables señaladas anteriormente, pero que ha sido considerada individualmente en los
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estudios iniciales sobre la condición financiera en las universidades (Cheit, 1971; Jellema,
1973; Schipper, 1977).
La proximidad de una universidad a una gran ciudad o a un centro industrial o
económico de importancia puede proporcionar a la universidad un continuo flujo de
matrícula, una buena capacidad fiscal con afluencia de fondos y una estructura de empleo
que puede absorber a sus estudiantes. Asimismo, esta localización puede facilitar la
disposición de instalaciones adecuadas para estudiantes y profesores, como zonas verdes,
transporte público, etc.
Sin embargo, no deja de ser un factor controvertido, dado que muchas de las más
prestigiosas y antiguos universidades europeas se encuentran situadas en ciudades de
pequeño o mediano tamaño.
En consecuencia, se ha establecido una hipótesis abierta:
H3: La condición financiera en las universidades está influenciada por la localización
geográfica
3.2. Factores internos
Conjuntamente con los factores externos, sobre los cuales las universidades ejercen
un bajo grado de control, existen otros determinantes que puede ser gestionados o
supervisados por las universidades. Entre ellos, destacan especialmente: el tamaño de la
universidad, el tipo de estudios, la intensidad investigadora, el personal y las ayudas
financieras a los estudiantes.
3.2.1. Tamaño de la universidad
Como punto de partida, podría considerarse que las instituciones de mayor tamaño
enfrentan a unos mayores gastos derivados de salarios y disponen de mayores stocks de
bibliotecas e instalaciones (Schipper, 1977). Aunque ello implica mayores gastos, este tipo
de universidades recopilan un mayor volumen de fondos a partir de las matrículas de los
estudiantes y de las transferencias de los gobiernos. Al mismo tiempo, cierto tamaño permite
a las universidades alcanzar altos rankings en investigación, a través de economías de
escala y del reparto de costes. En este sentido, las universidades de mayor tamaño tienden
a gastar proporcionalmente menos en servicios centrales y administrativos en comparación
con las universidades de menor tamaño (Bourn, 1993, p. 41).
Del mismo modo, las grandes universidades pueden obtener mayores proporciones de
sus ingresos a partir de fuentes no estrictamente fiscales (Mackintosh et al., 1994), tales
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como la investigación, la gestión de residencias y comedores, servicios especializados (ej.
Consultoría), etc. En esta línea, este tipo de instituciones pueden llevar a cabo estrategias
híbridas, recopilando fondos no sólo a partir de recursos financiados con impuestos, sino
también a través de otros elementos comerciales. Asimismo, es más probable que atraigan
financiación externa para actividades investigadoras.
En lo concerniente a la relevancia del tamaño para lograr economías de escala, los
estudios previos han mostrado resultados contrapuestos. Arnott (1992) argumenta que las
universidades de mayor tamaño pueden experimentar deseconomías de escala como
consecuencia de problemas en la organización y la gestión. Por el contrario, Bourn (1993)
asegura que el tamaño constituye una cuestión relevante que puede conducir a economías
de escala. En su estudio para las universidades británicas, Bourn demuestra la existencia de
economías de escala derivadas de un uso óptimo de los servicios administrativos centrales,
del espacio y de los servicios académicos generales (Bourn, 1993, p. 46). Por tanto, la
dimensión institucional puede llevar a un régimen más intenso de docencia y potencialmente
a la obtención de mayor financiación externa para la investigación.
En consecuencia, se plantea la siguiente hipótesis concerniente al tamaño:
H4: La condición financiera en las universidades está influenciada por su tamaño
3.2.2. Tipo de estudios (titulaciones)
Con respecto a los diferentes tipos de titulaciones, los estudios en medicina,
odontología, veterinaria e ingeniería son los más costosos de cara a su docencia (Bourn,
1993, p. 42). No sólo las universidades reciben mayores niveles de financiación por parte de
los estudios que llevan a cabo estos estudios, sino que además gastan más que
proporcionalmente en ellos. Por ejemplo, el equipamiento y las instalaciones son mucho
más onerosas para las materias tecnológicas y de ciencias experimentales, que para las
materias relacionadas con las humanidades.
Por tanto, la cartera de titulaciones ofertadas puede tener impacto sobre los costes
soportados por las universidades y, finalmente, sobre su condición financiera.
En consistencia con el interés de esta cuestión, se formula la siguiente hipótesis:
H5: La condición financiera en las universidades está influenciada por la tipología de
estudios impartidos
3.2.3. Intensidad investigadora
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La investigación constituye actividades adicionales que generan fondos monetarios
para las universidades y complementan otras fuentes de financiación tanto fiscales como no
fiscales.
Tal como se ha señalado anteriormente, a nivel institucional existe una clara
necesidad de equilibrar los objetivos de logros educativos con el objetivo de un rendimiento
financiero satisfactorio. En este sentido, la investigación contribuye al rendimiento financiero
y ayuda a mantener y consolidar una alta posición en los logros educativos. Al mismo
tiempo, genera un amplio abanico de beneficios económicos y sociales (Falcone, 2001).
Además, de forma indirecta, las actividades de investigación mejoran la imagen y
visibilidad de las universidades, incrementando así su calidad y sus posibilidades de obtener
financiación externa.
Estos factores influenciarían la condición financiera de las universidades y, en
consecuencia, se plantea la siguiente hipótesis:
H6: La condición financiera en las universidades está influenciada por su intensidad
investigadora
3.2.4. Personal empleado en la universidad
Tanto el personal de servicios como el académico pueden influir en la situación
financiera de las universidades. Aunque están vinculadas al tamaño de la institución, son lo
suficientemente relevantes como para ser analizadas de forma individualizada.
Los mayores cargos por nóminas derivados de una elevada plantilla tanto en servicios
como en docencia e investigación pueden afectar a la condición financiera. En este sentido,
Schipper (1977, p. 32) encuentra que las universidades sin problemas financieros pagan
mayores nóminas que las universidades con problemas. Sin embargo, como proporción de
los gastos corrientes, el montante salarial resulta, en general, menor para las universidades
sin problemas financieros. Finalmente, Schipper (1977) muestra que los flujos monetarios
para el pago de los empleados son determinantes a la hora de diferenciar entre
universidades que se enfrentan a dificultades económicas y aquellos que no.
Adicionalmente, existen otras cuestiones relacionadas: la gestión del personal de
servicios puede crear economías de escala, al igual que la calidad del personal académico
puede originar una mayor visibilidad (Falcone, 2001), lo cual puede facilitar el acceso a otras
fuentes de financiación.
Por tanto, se establece la siguiente hipótesis:
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H7: La condición financiera en las universidades está influenciada por el personal
docente, de investigación y de servicios.
3.2.5. Ayudas financieras a los estudiantes
La cantidad de ayudas financieras ofrecidas a los estudiantes es considerada en
estudios previos como un determinante de la situación financiera (Schipper, 1977; Taylor,
1984; Falcone, 2001). Aunque inicialmente implica un compromiso de recursos financieros,
puede atraer nuevos estudiantes y crear un círculo virtuoso que conduzca a una mejor
condición financiera. Por ello, puede contribuir a mejorar la visibilidad de las universidades y,
como se ha comentado anteriormente, a facilitar el acceso a otras fuentes de financiación.
Schipper (1977) evidencia que las universidades sin dificultades financieras tienden a
destinar proporcionalmente más recursos a ayudas a los estudiantes, aunque otros trabajos
(ej., Cheir, 1971) han mostrado que las universidades con mejor condición financiera
presentan unos menores importes de ayuda estudiantil y que estos subsidios son variables
clave a la hora de describir dificultades financieras.
En consecuencia, se ha analizado este factor a través de la siguiente hipótesis:
H8: La condición financiera en las universidades está influenciada por las ayudas
financieras a estudiantes
4. DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN
4.1. Población y periodo de análisis
Con el fin de lograr los objetivos establecidos para este trabajo, se ha seleccionado
como población objetivo la totalidad de las universidades españolas. La población analizada
corresponde así a 70 universidades, 48 de las cuales son públicas y 22 son universidades
privadas.
Las universidades españolas están actualmente llevando a cabo un importante
proceso de internacionalización, al mismo tiempo que están obteniendo de forma creciente
fondos a partir de la investigación y otras fuentes. Asimismo, muchas de ellas se enfrentan a
dificultades financieras, debido al alto de la deuda en sus estructuras financieras. En
consecuencia, constituyen un interesante conjunto sobre el que analizar la cuestión de la
condición financiera en entidades públicas.
Los datos fueron obtenidos a partir del informe La Universidad Española en C
elaborado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas. Los datos
complementarios sobre población, crecimiento económico, empleo y las restantes variables
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socio-económicas fueron obtenidos del Instituto Nacional de Estadística. El informe
señalado se elabora cada dos años, y se han analizado los informes realizados en 2004,
2006 y 2008. Por tanto, se disponen de 210 observaciones, a partir de las 70 universidades
en los tres informes.
4.2. Variables
Se ha planteado un modelo de dependencia en el cual la variable dependiente refleja
determinados aspectos de la condición financiera, como la solvencia a corto plazo, la
solvencia a nivel de servicios, flexibilidad, dependencia financiera y sostenibilidad. Así, el
estudio no se reduce al análisis de un solo indicador o de una cuestión específica de la
condición financiera. Considerado en conjunto, permite alcanzar una visión más amplia de la
condición financiera presentada por las universidades españolas.
La Tabla 1 resume tanto las variables dependientes como las variables explicativas
propuestas para contrastar las hipótesis de la investigación. Como se ha señalado
anteriormente, los datos requeridos se obtuvieron de los informes La Universidad Española
en Cifras elaborados en 2004, 2006 y 2008, así como del Instituto Nacional de Estadística
Tabla 1. Variables
Relación
con la
VARIABLES
Definición
condición
financiera
VARIABLES DEPENDIENTES: CONDICIÓN FINANCIERA
+
Solvencia a corto plazo
Diferencia entre los derechos de cobro a
corto plazo y liquidez, y las obligaciones
netas a corto plazo
+
Solvencia
a
nivel
de Obligaciones presupuestarias corrientes por
servicios
habitante
13
+
Solvencia presupuestaria:
Diferencia entre los derechos de cobro
Flexibilidad
procedentes
de
presupuestarios
los
recursos
corrientes
y
las
obligaciones presupuestarias procedentes
de los gastos corrientes no financieros,
reducidos por la amortización anual de
deuda (interés y principal), por habitante
-
Solvencia presupuestaria:
Obligaciones
Dependencia
divididas por los derechos presupuestos
presupuestarias
corrientes
corrientes exceptuando las transferencias
corrientes
-
Solvencia presupuestaria:
Obligaciones presupuestarias corrientes y
Sostenibilidad
obligaciones presupuestarias no corrientes
y no financieras divididas por los derechos
presupuestarios corrientes no financieros y
los derechos presupuestos no corrientes y
no financieros
INDEPENDENT VARIABLES: EXPLANATORY FACTORS OF FINANCIAL CONDITION
+
Población (Poblac)
?
Condiciones
Población de la ciudad en la que la
Universidad tiene la sede principal
?
económicas Variación anual del PIB per capita en la
(CondEc)
provincial en que se sitúa la universidad
Localización (Localiz)
Variable dummy que toma el valor de 1 si la
universidad está situada en una de las
principales ciudad de España (Madrid,
Barcelona, Sevilla y Valencia) y el valor 0,
en caso contrario.
?
Estudiantes de grado /
Tamaño de la universidad medido a partir
licenciatura (EstGrad)
del número de estudiantes de grado (o
Estudiantes de postgrado
licenciatura)
(EstPostgrad)
separadamente
14
y
de
postgrado,
?
Intensidad
investigadora Ingresos procedentes de proyectos y otras
(IntInvest)
actividades de investigación, divididos por
el número de profesores funcionarios
Titulaciones ofertadas (Titulac)
Número de titulaciones ofertadas en cada
universidad
Estudios técnicos (EstTecn)
Porcentaje
de
experiementales
estudios
sobre
técnicos
el
total
y
de
titulaciones ofertadas en cada universidad
Profesorado
funcionario Porcentaje de profesores funcionarios en
(PDI_Func)
Personal
relación al personal docente total
de
servicios Porcentaje de empleados vinculados a
(PersServ)
servicios
administrativos
y
complementarios en relación al personal
total de la universidad
Ayudas
financieras
a Becas
estudiantes (AyudFinanc)
y
otras
ayudas
financieras
a
estudiantes, divididas por el número de
estudiantes
4.3. Técnica de análisis
A partir de las variables seleccionadas para contrastar las hipótesis propuestas, se ha
definido el modelo [1], en el cual la condición financiera en las universidades está en función
de la localización geográfica, el crecimiento económico, la población, los estudiantes de
grado, los estudiantes de postgrado, la cartera de titulaciones ofertadas, los estudios
técnicos, la intensidad investigadora, el personal de servicios, el personal académico
funcionario y las becas y otras ayudas a estudiantes.
Condición Financiera = f (Localización, Crecimiento Económico, Población, Estudiantes de
grado, Estudiantes de postgrado, Titulaciones ofertadas, Estudios técnicos, Intensidad
investigadora, Personal de servicios, Personal académico funcionario, Ayudas a
estudiantes)
[1]
El modelo [1] puede estimarse empíricamente a partir de la ecuación [2]:
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FinCondit = f (Localizit, CondEcit, Poblacit, EstGradit, EstPostgradit, Titulacit, EstTecn
IntInvestit, PersServit, PDI_Funcit, AyudFinancit) [2]
Se procedió a estimar el modelo [2] a través de una regresión lineal por mínimos
cuadrados ordinarios.
5. RESULTADOS
La Tabla 2 sintetiza los principales estadísticos descriptivos par alas variables que
serán utilizadas posteriormente en el análisis empírico.
Tabla 2. Estadísticos descriptivos
Solvencia a corto plazo
Solvencia a nivel de servicios
Flexibilidad
Dependencia
Sostenibilidad
Crecimiento económico
Población
Estudiantes de grado
Estudiantes de postgrado
Titulaciones ofertadas
Estudios técnicos
Intensidad investigadora
Personal de servicios
Personal académico funcionario
Mínimo
-0,11
475,44
-589,68
0,85
0,74
-1,00
152640,00
377,00
20,00
0,00
0,09
6260,99
0,09
0,20
Desviación
Máximo
Media
típica
0,46
0,1025
0,10104
23211,59
4601,6407
2541,49456
830,13
201,0408
457,82615
7,19
3,8391
1,02510
1,26
1,0102
0,09023
0,20
-0,0841
0,42986
6271638,00 2340907,4105 2228850,46979
144577,00
23715,7688
22253,54525
180278,00
4046,4226
14458,04255
113,00
44,2906
24,76368
1,00
0,4665
0,13670
7365977,83
84749,0457 673251,83999
0,78
0,3365
0,07661
0,85
0,5482
0,11402
La Tabla 3 recopila las correlaciones bivariadas entre las variables descritas
anteriormente. En relación a las variables que reflejan la condición financiera, se detectan
altas correlaciones entre la solvencia a corto plazo y la sostenibilidad, y la flexibilidad.
Con respecto a las relaciones entre las variables dependientes e independientes, la
variable que recoge las ayudas financieras a estudiantes muestra una alta correlación con la
solvencia presupuestaria (0,33) y la flexibilidad (0,71).
16
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
2
Tabla 3. Correlaciones bivariadas
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
Solvencia a corto plazo
Solvencia a nivel de servicios
-0,01
Flexibilidad
0,69*
0,56
Dependencia
0,04 -0,13 0,36
Sostenibilidad
0,30**
0,04 0,67* -0,01**
Localización
0,21* -0,13 0,52 -0,10 0,16
Crecimiento económico
0,10
0,14 0,07 -0,05 0,33** -0,01
Población
0,00
0,05 0,51 -0,38** 0,14 0,44** 0,15*
Estudiantes de grado
-0,09 -0,32** -0,31 -0,14 0,24* 0,34** -0,05 0,30**
Estudiantes de postgrado
-0,12 -0,17* -0,49 -0,18* 0,10
0,13 0,04 0,26** 0,61**
Titulaciones ofertadas
-0,04 -0,12 -0,24 0,20* 0,16 0,16* -0,13 -0,19** 0,47**
0,05
Estudios técnicos
0,22*
0,04 0,30
0,01 0,00 -0,26** -0,02 -0,12 -0,20* -0,23** -0,10
Intensidad investigadora
0,14
0,02 0,37
0,03 0,08 -0,05 0,05 -0,01 -0,01 -0,02 -0,03 -0,06
Personal de servicios
-0,12 0,17* -0,35 -0,41** 0,08
0,01 0,02 0,26** 0,20** 0,18* -0,13 -0,04 0,04
Personal académico funcionario -0,07 -0,01 -0,09 -0,02 0,11 -0,12 -0,09 -0,17* 0,33**
0,07 0,34** 0,18* -0,07 0,26**
Ayuda financiera a estudiantes
-0,04 0,33** 0,71*
0,14 0,07 -0,03 -0,11 -0,27** -0,16* -0,17* 0,19* -0,08 0,01 -0,08 -0,03
* significativa al 5% ** significativa al 1%
1
Los resultados obtenidos en los modelos de dependencia estimados se resumen
en las Tablas 4 a 8, con comentarios y la discusión de resultados a continuación de
cada tabla.
a) Determinantes de la solvencia a corto plazo
La Tabla 4 muestra los resultados obtenidos para el modelo explicativo de la
solvencia a corto plazo en las universidades españolas. Concretamente, el modelo
presenta un poder explicativo de 23,40 por ciento, para un nivel de confianza del 95
por ciento (p-valor = 0,021).
Tabla 4. Determinantes de la solvencia a corto plazo
Variables
Constante
Localización
Crecimiento económico
Población
Estudiantes de grado
Estudiantes de postgrado
Titulaciones ofertadas
Estudios técnicos
Intensidad investigadora
Personal de servicios
Personal académico funcionario
Ayuda financiera a estudiantes
B
t
p-valor
2,646
0,010
0,322 2,044
0,044
0,042 0,405
0,687
-0,057 -0,335
0,738
0,170 0,681
0,498
-0,035 -0,147
0,883
-0,174 -1,141
0,257
0,236 2,245
0,028
0,208 2,059
0,043
-0,276 -2,314
0,023
0,008 0,064
0,949
-0,061 -0,564
0,575
R2= 0,234
F= 2,219 (0,021)
Cuatro de las once variables propuestas son significativa desde una perspectiva
estadística:
LOCALIZACIÓN,
ESTUDIOS
TÉCNICOS,
INTENSIDAD
INVESTIGADORA y PERSONAL DE SERVICIOS. Las tres primeras muestran una
relación positiva con la solvencia a corto plazo, mientras que para la cuarta variable se
detecta una relación negativa.
Para la variable LOCALIZACIÓN, su coeficiente estandarizado alcanza el valor
de 0,322, significativo para un nivel de confianza del 95 % (p-valor = 0,044). En
consecuencia, sugiere una relación directa entre la localización geográfica de la
universidad en alguna de de las principales áreas metropolitanas del país y la
solvencia a corto plazo reflejada en sus finanzas.
Por tanto, la hipótesis H3 resulta verificada por este resultado: una Buena
localización, cercana a alguno de los principales centros económicos, da lugar a que
18
las universidades recolecten fondos que les permitan mejorar su solvencia a corto
plazo.
La orientación de las titulaciones ofertadas hacia estudios de carácter técnico (en
contraposición a estudios artísticos y humanísticos) también tiene un efecto positivo
sobre el mismo indicador de condición financiera, tal como puede observarse en el
impacto de la variable ESTUDIOS TÉCNICOS. Su coeficiente es de 0,236, significativo
para un nivel de confianza del 95% (p-valor = 0,028).
A pesar de que los estudios técnicos son más costosos, también implican la
recepción
de
más
transferencias,
subvenciones
y
derechos
de
matrícula
desembolsados por los estudios, lo cual puede incrementar la condición financiera de
la universidad. Por tanto, se confirma nuestra hipótesis H5, con un signo negativo.
Asimismo, se detecta una relación positiva para la variable que refleja la
INTENSIDAD INVESTIGADORA de las instituciones de educación superior. Esta
variable alcanza un coeficiente de 0,208, para un nivel de significatividad de 0,043. En
consecuencia, una alta intensidad investigadora permite a las universidades obtener
fondos adicionales, mejorando así su condición financiera y solvencia a corto plazo y
permitiendo equilibrar sus presupuestos sin mediados extraordinarios (como un mayor
volumen de deuda).
Por el contrario, la presencia de un mayor número de empleados en
administración y otros servicios influye de forma negativa en la solvencia a corto plazo.
Concretamente, ceteris paribus, el incremento de un unidad en este tipo de personal
tiene un impacto de -0,276 (p-valor = 0,023) sobre la liquidez a corto plazo en las
universidades. Estos resultados vienen a sugerir un exceso en esta fuerza laboral para
este tipo de actividad y la necesidad de una mayor eficiencia.
En lo que respecta a las restantes variables, CRECIMIENTO ECONÓMICO,
ESTUDIANTES DE GRADO y PERSONAL ACADÉMICO FUNCIONARIO presentan
una relación positiva con la solvencia a corto plazo, aunque su efecto es irrelevante
desde una perspectiva estadística. Asimismo, POBLACIÓN, ESTUDIANTES DE
POSTGRADO,
TITULACIONES
OFERTADAS
y
AYUDAS
FINANCIERAS
A
ESTUDIANTES evidencia un impacto negativo, aunque no resulta estadísticamente
significativo.
En resumen, la solvencia a corto plazo en las universidades analizadas se
incrementa significativamente con la orientación de estos centros hacia la
investigación y la docencia de estudios tecnológicos, así como con una localización
geográfica próxima a los más importantes centros económicos y políticos, con una
elevada población. Sin embargo, el efecto de estas variables puede verse reducido en
contextos de un elevado volumen de personal para administración y otros servicios.
19
b) Determinantes de la solvencia a nivel de servicios
La Tabla 5 refleja los resultados de la estimación del modelo relativo a la
solvencia a nivel de servicios en las universidades españolas. Dicho modelo tiene una
capacidad explicativa de 78,50 por ciento, para un nivel de confianza de 99% (p-valor
= 0,000)
Tabla 5. Determinantes de la solvencia a nivel de servicios
Variables
Constante
Localización
Crecimiento económico
Población
Estudiantes de grado
Estudiantes de postgrado
Titulaciones ofertadas
Estudios técnicos
Intensidad investigadora
Personal de servicios
Personal académico funcionario
Ayuda financiera a estudiantes
B
t
p-valor
-0,038
0,970
0,007
0,085
0,933
0,105
1,920
0,058
-0,030
-0,336
0,738
-0,502
-3,802
0,000
0,476
3,827
0,000
0,029
0,358
0,721
-0,023
-0,411
0,682
0,031
0,574
0,568
0,039
0,624
0,535
0,104
1,623
0,109
0,814 14,106
0,000
R2= 0,785
F= 26,555 (0,000)
Entre las once variables analizadas, tres de ellas son estadísticamente
significativas:
AYUDA
FINANCIERA
A
ESTUDIANTES,
ESTUDIANTES
DE
POSTGRADO y ESTUDIANTES DE GRADO. Las dos primeras presentan un vínculo
directo con la solvencia a nivel de servicios, mientras que la relación es negativa para
la última variable.
La variable AYUDA FINANCIERA A ESTUDIANTES tiene un coeficiente
estandarizado de 0,814, significativo para un nivel de confianza del 99% (p-valor =
0,000). Este coeficiente parece sugerir que las universidades con un mayor volumen
de fondos monetarios destinados a becas y otro tipo de ayudas a estudiantes también
reflejan unos altos niveles de solvencia en servicios. Esto es, se muestran más
capaces de proporcionar el nivel y calidad de servicios necesarios para alcanzar los
objetivos perseguidos.
En la misma línea, una mayor presencia de estudiantes de postgrado también
implica un efecto positivo sobre la condición financiera, tal como se detecta en el
coeficiente de la variable ESTUDIANTES DE POSTGRADO (0,476, significativo para
un nivel de confianza del 99%; p-valor = 0,000)
20
Por el contrario, la presencia de un mayor número de estudiantes de gradolicenciatura influye negativamente sobre la solvencia a nivel de servicios.
Concretamente, ceteris paribus, un incremento de una unidad en este tipo de
estudiantes tienen un impacto de -0,502 (p-valor = 0,000) en la solvencia de servicios
proporcionados por las universidades. Por tanto, un exceso de capacidad en lo
concerniente al número de estudiantes puede afectar negativamente a la provisión de
servicios educativos con un alto estándar de calidad.
En relación a las restantes variables, LOCALIZACIÓN, CRECIMIENTO
ECONÓMICO, TITULACIONES, INTENSIDAD INVESTIGADORA, PERSONAL DE
SERVICIOS y PERSONAL ACADÉMICO FUNCIONARIO presentan relaciones
positivas con la solvencia a nivel de servicios, aunque son efectos no son
estadísticamente significativos. Por su parte, POBLACIÓN y ESTUDIOS TÉCNICOS
muestran impactos negativos, aunque no relevantes estadísticamente.
En resumen, la solvencia en la provisión de servicios se ve afectada por las
ayudas financieras a estudiantes, así como por el tamaño de la universidad. Más
específicamente, aquellas universidades con un mayor número de estudiantes de
postgrado y un menor número de estudiantes de grado evidencian unas mejores
condiciones financieras. Este resultado puede justificarse en parte por el hecho de que
existen menos estudiantes de postgrado en comparación con los estudiantes de
grado, y que requieren un menor volumen de recursos financieros por parte de las
instituciones, al mismo tiempo que son mayores los derechos de matrícula que
desembolsan este tipo de estudiantes.
C) Determinantes de la flexibilidad presupuestaria
La Tabla 6 comprende los resultados obtenidos para el modelo que explica la
flexibilidad presupuestaria en las universidades. Concretamente, el modelo tiene una
capacidad explicativa del 78,30%, para un nivel de confianza del 95% (p-valor =
0,019).
Tabla 6. Determinantes de la flexibilidad presupuestaria
Variables
Constante
Localización
Crecimiento económico
Población
Estudiantes de grado
Estudiantes de postgrado
Titulaciones ofertadas
B
0,000
0,136
0,450
-0,885
0,349
0,308
t
4,540
0,000
-0,760
0,447
-3,795
-0,539
-0,578
p-valor
0,010
0,999
0,709
0,665
0,019
0,359
0,610
21
Estudios técnicos
Intensidad investigadora
Personal de servicios
Personal académico funcionario
Ayuda financiera a estudiantes
0,868
0,146
0,887
0,684
0,656
-0,104
-0,748
-0,089
0,251
-0,273
R2= 0,783
F= 14,400 (0,019)
0,992
0,841
0,970
0,305
0,089
De las once variables propuestas, dos son estadísticamente significativas:
AYUDAS FINANCIERA A ESTUDIANTES y ESTUDIANTES DE GRADO. Su influencia
sobre la flexibilidad es directa e inversa, respectivamente.
La variable AYUDAS FINANCIERAS A ESTUDIANTES muestra un coeficiente
estandarizado de 0,656, significativo para un nivel de confianza del 90% (p-valor =
0,089). Por tanto, aquellas universidades con un volumen mayor de recursos
disponibles para becas y otras ayudas estudiantes presentan una mayor flexibilidad
financiera.
Por otra parte, la presencia de un mayor número de estudiantes de grado influye
negativamente sobre este indicador. Concretamente, ceteris paribus, un incremento de
un unidad en este tipo de estudiantes tiene un impacto de -0,885 (p-valor = 0,019)
sobre la flexibilidad presupuestaria de las universidades. Así un exceso de estudiantes
de licenciatura puede implicar un exceso de capacidad, lo cual podría limitar la
capacidad de las universidades a la hora de responder a cambios en las
circunstancias económicas y financieras.
Las restantes variables presentan vínculos positivos con la flexibilidad financiera,
pero sin relevancia desde un punto de vista estadístico.
d) Determinantes de la dependencia financiera
La Tabla 7 expone los resultados del modelo que explica la dependencia
financiera en las universidades españolas, con un poder explicativo de 9,90%, para un
nivel de confianza del 95% (p-valor = 0,010).
Tabla 7. Determinantes de la dependencia financiera
Variables
Constante
Localización
Crecimiento económico
Población
Estudiantes de grado
Estudiantes de postgrado
Titulaciones ofertadas
B
0,860
0,261
-0,232
0,302
0,686
0,388
t
7,052
-0,019
0,120
-2,300
0,110
0,043
0,092
p-valor
0,000
0,535
0,975
0,024
0,707
0,459
0,991
22
Estudios técnicos
Intensidad investigadora
Personal de servicios
Personal académico funcionario
Ayuda financiera a estudiantes
0,865
0,654
-0,202
0,722
0,893
-0,018
0,048
-2,009
0,038
0,014
R2= 0,099
F= 4,869 (0,010)
0,997
0,996
0,048
0,805
0,967
Entre las once variables propuestas, dos de ellas son estadísticamente
significativas: POBLACIÓN y PERSONAL DE SERVICIOS, con un efecto negativo
sobre este indicador específico de la condición financiera. Sin embargo, dado que la
dependencia es un indicador negativamente asociado con una mejor condición
financiera, los coeficientes negativos sugieren que ambas variables mejoran la
independencia de las universidades desde una perspectiva presupuestaria.
Concretamente, POBLACIÓN muestra un coeficiente estandarizado de -0,232,
significativo para un nivel de confianza del 95% (p-valor = 0,024), sugiriendo que
aquellas universidades situadas en ciudades con una amplia población presentan una
menor dependencia financiera a la hora de mantener su actual status.
Asimismo, la presencia de un potente equipo administrativo y de servicios afecta
negativamente a este indicador. Concretamente, ceteris paribus, un incremento de un
unidad en esta variable tiene un impacto de -0,202 (p-valor = 0,048) sobre la
dependencia presupuestaria de las universidades; en otras palabras, incrementa
significativamente su independencia.
Las demás variables tienen una relación positiva con la dependencia financiera
de las universidades (relación inversa con la independencia), aunque sus efectos no
son estadísticamente relevantes.
e) Determinantes de la sostenibilidad
La Tabla 8 recoge los resultados del modelo que describe de la sostenibilidad
financiera. Su capacidad explicativa es de 37%, para un nivel de confianza del 99% (pvalor = 0,004).
Tabla 8. Determinantes de la sostenibilidad financiera
Variables
Constante
Localización
Crecimiento económico
Población
Estudiantes de grado
Estudiantes de postgrado
Titulaciones ofertadas
B
-0,048
0,424
0,425
0,984
-0,887
-0,217
t
6,358
-0,276
3,571
2,077
2,783
-2,941
-1,097
p-valor
0,000
0,784
0,001
0,043
0,007
0,005
0,277
23
Estudios técnicos
Intensidad investigadora
Personal de servicios
Personal académico funcionario
Ayuda financiera a estudiantes
0,024
0,163
-0,015
0,036
0,261
0,196
1,330
-0,115
0,269
1,992
R2= 0,370
F= 2,935 (0,004)
0,846
0,189
0,909
0,789
0,051
Cinco de las once variables propuestas son estadísticamente significativas:
CRECIMIENTO ECONÓMICO, POBLACIÓN, ESTUDIANTES DE GRADO, AYUDA
FINANCIERA A ESTUDIANTES y ESTUDIANTES DE POSTGRADO. Las primeras
cuatro variables tienen una relación positiva con la sostenibilidad, mientras que la
quinta variable refleja un vínculo negativo.
La variable CRECIMIENTO ECONÓMICO alcanza un coeficiente estandarizado
de 0,424, significativo para un nivel de confianza del 99% (p-valor = 0,001), sugiriendo
una relación directa entre el desarrollo económico de la ciudad en la que se sitúa la
universidad y la sostenibilidad revelada por sus finanzas.
La variable POBLACIÓN tiene un coeficiente estandarizado de 0,425,
significativo para un nivel de confianza del 95% (p-valor = 0,043). Así, las
universidades ubicadas en ciudades más populosas presentan mayores grados de
sostenibilidad financiera.
Una mayor presencia de estudiantes de grado también tiene un efecto positivo
sobre este indicador de condición financiera, como puede observarse en el impacto de
la variable ESTUDIANTES DE GRADO. Su coeficiente (0,984) es significativo para un
nivel de confianza del 99% (p-valor = 0,007).
La variable AYUDA FINANCIERA A ESTUDIANTES muestra un coeficiente
estandarizado de 0,261, significativo para un nivel de confianza del 90% (p-valor =
0,051). Por tanto, aquellas universidades con un mayor volumen de recursos
financieros destinados a ayudas estudiantiles, como becas, revelan unos mayores
grados de sostenibilidad.
Por el contrario, la presencia de un mayor número de estudiantes de postgrado
afecta negativamente a la sostenibilidad. Concretamente, ceteris paribus, un
incremento de una unidad en este tipo de estudiantes tiene un impacto de -0,887 (pvalor = 0,005) sobre la sostenibilidad de las universidades.
En lo que respecta a las variables restantes, ESTUDIOS TÉCNICOS,
INTENSIDAD INVESTIGADORA y PERSONAL ACADÉMICO FUNCIONARIO tienen
una relación positiva con la sostenibilidad, mientras que para LOCALIZACIÓN,
TITULACIONES y PERSONAL DE SERVICIOS se detecta un impacto negativo; sin
embargo, sus efectos no son estadísticamente diferentes de cero.
24
Finalmente, la Tabla 9 resume los principales factores para cada variable de
condición financiera.
Tabla 9. Resumen de resultados
Rasgo de condición financiera Factores influyentes sobre la condición financiera
Solvencia a corto plazo
Localización geográfica (+)
Estudios técnicos (+)
Intensidad investigadora (+)
Personal de servicios (-)
Solvencia a nivel de servicios Ayudas financieras a estudiantes (+)
Estudiantes de postgrado (+)
Estudiantes de grado (-)
Flexibilidad
Ayudas financieras a estudiantes (+)
Estudiantes de grado (-)
Dependencia
Población (-)
Personal de servicios (-)
Sostenibilidad
Crecimiento económico (+)
Población (+)
Estudiantes de grado (+)
Ayudas financieras a estudiantes (+)
Estudiantes de postgrado (-)
6. CONCLUSIONES
Las universidades desempeñan un papel clave en nuestra sociedad del
conocimiento, como instituciones comprometidas con la docencia, investigación,
innovación y el servicio público. Los gobiernos invierten sustanciales sumas de fondos
públicos en educación superior, con el propósito de obtener una fuerza laboral futura
bien entrenada y equipada para competir efectivamente en una economía global
(Lewis y Pendlebury, 2002, p. 28).
Al mismo tiempo, este fin debería atender también a un objetivo de lograr un
rendimiento
financiero
satisfactorio
(Lewis
y
Pendlebury,
2002),
implicando
responsabilidad pública, eficiencia, valor y una estricta supervisión de la condición
financiera de las universidades. En este sentido, la condición financiera actual es
esencial para la provisión de servicios educativos en el futuro, asegurando los fondos
necesarios para lograr el nivel y calidad óptimos de los servicios prestados por las
universidades.
El presente trabajo tiene como objetivo analizar los factores que pueden influir
en la condición financiera de las universidades españolas. Considerando dos tipos de
factores (contextuales e internos), se ha analizado su impacto sobre diferentes rasgos
de la condición financiera en las universidades: solvencia a corto plazo, solvencia a
nivel de servicios, flexibilidad, dependencia y sostenibilidad.
25
En relación a la solvencia a corto plazo, nuestros resultados subrayan que una
localización geográfica próxima a grandes ciudades o a importantes centros
económicos, una alta intensidad investigadora y un amplio catálogo de titulaciones
ofertadas con énfasis en estudios técnicos pueden llevar a una mejor condición
financiera. Por el contrario, la presencia de un personal excesivo de servicios puede
dañar dicha condición.
En lo que respecta a la solvencia a nivel de servicios, un exceso de estudiantes
de grado puede debilitar la condición financiera. Por otra parte, la disponibilidad de
asistencia financiera a estudiantes tiene un efecto positivo sobre la capacidad de
proporcionar servicios sobre una base regular, sin tener que tomar medidas
financieras extraordinarias.
Por su parte, la flexibilidad financiera parece potenciar por el volumen de ayudas
financieras a estudiantes y se ve negativamente afectada por un exceso de
estudiantes de licenciatura. Una elevada carga de este tipo de estudiantes puede
implicar inconvenientes con repercusiones en la provisión de servicios educativos y en
la flexibilidad financiera.
Por su parte, la dependencia financiera resulta negativamente influenciada por la
población y el personal de servicios. En otras palabras, estas dos variables parecen
conducir a una financiación más independiente.
Finalmente,
la
sostenibilidad
financiera
se
ve
reforzada
en
aquellas
universidades ubicadas en áreas pobladas y con elevado status económico, con una
tasa continuada de matrícula, cuyos estudiantes de grado dispongan de ayudas
financieras y con menor presencia de estudiantes de postgrado.
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FACTORES DETERMINANTES DE LA CONDICIÓN