MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS
MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS
Autora: Patricia García Vaquero.
Índice:
Introducción
Premisas de
actuación
Evaluación de las
víctimas
Alteración de las funciones
vitales
Hemorragias
Amputaciones
Heridas
Quemaduras
Contusiones
Traumatismos
Pérdida de
conocimiento
Picaduras y mordeduras
Intoxicaciones Cuerpos extraños
Anexo I
Anexo II
1.INTRODUCCIÓN:
Vivimos en una sociedad donde los accidentes y las enfermedades surgen con una frecuencia alarmante
tanto dentro como fuera del trabajo y a pesar de disponer de unos servicios especializados (SAMUR, CRUZ
ROJA, MUTUAS,...) en muchas ocasiones el tiempo que tardan en acudir es excesivo.
Por este motivo trataremos de mostrar unas nociones elementales sobre Primeros Auxilios, para que
podáis ayudar a quien os necesite y en especial en los casos de máxima urgencia, en los que podrían
empeorar sin una ayuda o en los que están solos.
Madrid 23 Agosto 1999
Servicio Médico de Valeo
Patricia García Vaquero.
Enfermera del Servicio Médico.
2. PREMISAS DE ACTUACIÓN:
Los Primeros Auxilios son las actividades que se realizan ante un accidentado o enfermo repentino, en
el mismo lugar de los hechos y hasta que llegue ayuda especializada.
El objetivo principal a la hora de realizar Primeros Auxilios es ayudar y acompañar a la víctima evitando
agravar o empeorar la situación como consecuencia de una actuación incorrecta. Para ello haremos solo lo
que estamos totalmente seguros y guiándonos de las tres premisas siguientes:
I. PROTEGER: Antes de actuar hay que tener seguridad de que tanto el accidentado como
nosotros no estamos en peligro.
II. AVISAR a los servicios sanitarios, sin abandonar a la víctima, indicando:
-Lugar del accidente y tipo de accidente.
-Número de heridos.
-Identificación de persona que llama.
-No cortar la comunicación hasta que nos lo digan.
-No sustituir al servicio médico pero sí actuar durante la espera.
III. SOCORRER.
-Actuar con rapidez, serenidad y eficacia. Sin precipitación.
-Determinar prioridades tras observación de la situación. Evaluación.
-Aportar un ambiente de seguridad en torno a la víctima.
-No dar de comer ni beber a heridos.
-Tratar al accidentado con suavidad, movilizándole lo mínimo posible y si esto fuera
tratarlo como si fuera un bloque.
-Mantener caliente al herido.
preciso
3.EVALUACIÓN DE LAS VÍCTIMAS.
La evaluación se realiza en el lugar de los hechos con el fin de establecer prioridades y adoptar las
medidas necesarias en cada caso. Consta de dos pasos:
I. VALORACIÓN PRIMARIA: Su objetivo es identificar las situaciones que suponen una amenaza para
la vida. Para ello observaremos:
El estado de CONSCIENCIA. Debe responder a nuestros estímulos correctamente (hablar,
sacudirle los hombros o pellizcarle)
La RESPIRACIÓN: Sintiendo o escuchando como sale el aire o fijándonos en el ascenso y
descenso del tórax.
La CIRCULACIÓN de la sangre: Palpando el pulso carotídeo, solo en uno de los lados y nunca con
el dedo pulgar.
II. VALORACIÓN SECUNDARIA: Una vez superada la valoración primaria nos ocuparemos del resto de
las lesiones, para ello usaremos el siguiente esquema:
A. Cabeza:
- Buscar heridas y contusiones en cuero cabelludo y cara.
- Salida de sangre por nariz y oídos
- Lesiones en los ojos y a su alrededor.
- Aspecto de la cara (piel fría, pálida, sudorosa).
- Vómitos o esputos con sangre.
B. Cuello:
- Determinar el pulso carotídeo en un minuto, teniendo en cuenta que los valores
normales varían de 60 a 100 pulsaciones por minuto.
- Aflojar las prendas ajustadas.
C. Tórax:
- Buscar heridas o deformidades que hagan sospechar una fractura.
- Alteraciones o dificultad en los movimientos respiratorios.
- Dolor.
D. Abdomen:
- Heridas o contusiones.
- Muy duro o depresible al tacto.
- Dolor.
E. Extremidades:
- Examinar brazos y piernas en busca de heridas, deformidades, inflamaciones,...
- Valorar la sensibilidad para descartar lesiones en la médula.
4. ALTERACIÓN DE LAS FUNCIONES VITALES.
Las funciones vitales son la circulación y la respiración debido a que con la ausencia de una de ellas,
durante un periodo de tiempo superior a cinco minutos, se produce la muerte de las células más sensibles
del organismo: las cerebrales, lo cual conduce a la muerte de la persona. Por ello nuestra función se basará
en tratar de restablecer ambas funciones mediante los siguientes procesos (la siguiente actuación):
A. Valorar el estado de consciencia:
Si la víctima responde a nuestros estímulos (Habla, se queja, se mueve,...) pasamos
directamente a una exploración secundaria.
Si la víctima no responde, indica que está inconsciente. En este caso pedimos ayuda sin
abandonarla y comprobamos si respira.
B. Comprobar la respiración:
Si respira, valorar la circulación
Si no respira, realizamos la maniobra de "apertura de las vías aéreas" cuya técnica es:
1.-Colocar una mano en la frente del accidentado y la otra debajo del cuello, empujando la cabeza
ligeramente hacia atrás (Ver Fig. 1), exceptuando que haya sospecha de lesión medular en cuyo caso
aplicaremos la llamada "triple maniobra modificada", que consiste en:
Fig.1Colocar las palmas de las manos una a cada lado de la frente del paciente, situándonos a la cabecera de
este y con los codos apoyados en el suelo:
- Con los dedos índice medio de cada mano debajo del ángulo de la barbilla, haremos fuerza para tirar de la
mandíbula hacia delante y arriba.
- Con el pulgar de ambas manos intentaremos abrir la boca. (Ver Fig.2)
Fig.2
2.-Abrir la boca y comprobar que no hay materias extrañas (secreciones, vómitos, restos de alimentos,...).
En el caso de que las hubiese extraerlas con el dedo índice en forma de gancho o con golpes en la espalda y
apretones abdominales si estuviesen muy introducidos (como en el caso de atragantamiento).
Muchas veces con estos procedimientos se restaura la respiración espontáneamente (Ver Fig. 3). Si es así,
colocarle en posición lateral de seguridad (P.L.S.). Ver cuadro adjunto.
Fig. 3
POSICIÓN LATERAL ESTABLE
1.Flexionar la pierna más próxima al reanimador
2.-Colocar la mano más próxima al reanimador bajo la nalga
3.-Girarlo suavemente sobre su costado
4.- Extender la cabeza hacia atrás y mantener la cara hacia abajo, colocando la mano del paciente que queda
arriba, bajo la mejilla para manterner la extensión de la cabeza y evitar que ruede sobre la cara. El brazo
inferior, colocado detrás de la espalda, eviata que ruede hacia atras.
IREMOS COMPROBANDO QUE SE MANTIENEN LA RESPIRACION Y EL PULSO.
3.-Si el accidentado no respira, comenzar inmediatamente la respiración artificial mediante la ventilación
boca a nariz, boca a boca y nariz (en niños), boca a estoma (en traqueotomizados) o boca a boca que es lo
más usual y cuya técnica es la siguiente: (Ver Fig.4)
Fig.4
Fig.4
I.
Mantener la vía aérea abierta.
II. Pinzar la nariz a la vez que mantenemos la mandíbula elevada y la boca abierta.
III. Se inhala profundamente aire y se cierra herméticamente la boca
IV. Sellar completamente su boca con la nuestra y soplar dos veces llenando por completo sus pulmones.
V. Vigilar que el pecho se levante y baje con cada respiración, lo cual nos indica que el aire entra y sale de
los pulmones. Si no se moviese, volver a revisar posible cuerpo extraño e iniciar de nuevo las insuflaciones
VI. Palpar el pulso carotídeo.
VII. Si hay pulso, continuar con las respiraciones con una frecuencia de una insuflación cada cinco segundos
hasta que respire por sí solo.
VIII.Si no hay pulso, se inician las compresiones cardiacas con ventilación.
Fig.5
C. Comprobar la circulación: Para ello buscamos el pulso carotídeo que se localiza en
la cara anterior del cuello a varios centímetros hacia abajo de la nuez del accidentado
con la cabeza en hiperextensión (Ver Fig. 5). Es importante recordar que no se
pueden palpar ambas arterias carótidas a la vez pues reduciría el aporte de sangre al
cerebro.
Si no tiene pulso, indica que su corazón ha dejado de bombear sangre, con lo que hay
que iniciar inmediatamente el bombeo artificial mediante la técnica de las
"compresiones torácicas externas".
Estas compresiones, consisten en aplicar rítmicamente una presión
sobre la mitad inferior del esternón para comprimir entre éste y la
columna vertebral al corazón, de manera que salga la sangre hacia
todo el organismo. Cada vez que se afloja la presión, el corazón
vuelve a llenarse, con lo que se consigue mantener la circulación
artificialmente. (Ver Fig.6) Fig.6
Las compresiones cardiacas van acompañadas de la respiración
artificial, por eso a estos procesos se los llama "Reanimación
Cardio-Pulmonar "o R.C.P. y su técnica es:
I. Detectar el borde inferior de las costillas, con los dedos índice y medio de una mano y desplazar éstos
hacia el punto donde las costillas se unen al esternón. (Ver Fig. 7)
Fig.7
Fig.8
II. Colocar el talón de la otra mano, junto
al dedo índice, en la mitad inferior del
esternón.
III. Colocar la otra mano encima de la
primera, entrelazando los dedos para
separarlos de las costillas y no lesionarlas.
(Ver Fig. 8)
IV. Adoptar una postura erguida (Ver Fig.
8) para que los hombros permanezcan
perpendicularmente encima del esternón
del accidentado y con las palmas de las
manos aplica presión suave de manera que
el esternón se deprima de 4 a 5 cm. Es
importante no doblar los codos para ejercer
una presión suficiente y reducir el
Fig.9
cansancio del reanimador.
V. Aflojar rápidamente para que el corazón se llene de nuevo, pero no separar las manos del cuerpo
para no perder la posición correcta.
VI. Sincronizar las presiones a unas 80 por minuto. Sirve de ayuda para cerciorarnos de que son
rítmicas, contar uno y dos y tres y ...
VII.Tras 15 compresiones, hacer 2 insuflaciones
pulmonares. (Ver Fig. 10)
VIII. Continuar con 15 compresiones cardiacas
seguidas de 2 insuflaciones en el caso de ser un
reanimador, o 5 compresiones y 2 insuflaciones si
son dos reanimadores hasta que recupere el
pulso espontáneamente o pasen mas de cuarenta
y cinco minutos practicando la R.C.P.,
comprobando cada minuto la aparición del pulso
carotídeo.
FIG10
En niños la R.C.P. tiene ligeras variaciones: (Ver Fig.11)
Fig.11
Con los dedos índice y medio de una
sola mano, deprimir el esternón.
Dar 1 respiración cada 5 compresiones.
El ritmo puede ser marcado al contar
1001, 1002, 1003, ...
Palpar el pulso en la arteria Humeral,
principalmente en los lactantes, ya que
el carotídeo es muy difícil de detectar.
5.-HEMORRAGIAS:
La sangre circula por todo el organismo por una serie de vasos sanguíneos que son las arterias, las
venas y los capilares. Cuando alguno de estos vasos se rompe, se produce una hemorragia y es importante
observar como sale la sangre para poder diferenciar de donde procede, así:
Si la sangre sale "a borbotones", se trata de una arteria. Es una hemorragia importante.
Si sale de forma continua, se trata de una vena y también es importante.
Si sale a partir de múltiples puntitos sangrantes, indica que es una hemorragia capilar y de poca
importancia.
Por otra parte, las hemorragias también pueden clasificarse según veamos la sangre o no, así
encontramos:
A. Hemorragias externas: Cuando vemos la sangre, por ejemplo en una herida. Nuestra ayuda se debe
basar en:
Tumbar al paciente para evitar desmayos
Taponar mediante gasa o tela lo más limpia posible, haciendo presión moderada. Si no se corta la
hemorragia poner más encima, nunca cambiarlo
Elevar la zona lesionada
Traslado lo antes posible a un hospital.
Nota: Sólo en casos extremos, en los que corre peligro la vida del paciente, por no lograr frenar la
hemorragia (pérdida de sangre aproximada de 1´5 litros) hay que proceder a realizar un torniquete, para lo
cual hay que saber:
El torniquete debe ser una banda ancha: cinturón, pañuelo,...
Aflojarlo cada 10-15 minutos.
Adjuntar una nota informativa en que conste la hora en que se colocó.
B. Hemorragias internas: Cuando no observamos la sangre debido a que ésta queda oculta en el
organismo y solo se reconocerá cuando salga por los orificios naturales del cuerpo. Se puede sospechar en
accidentes como caídas desde alturas, golpes violentos en el abdomen, ..., pero son difíciles de reconocer.
Nuestra actuación debe ser:
Tumbar al paciente
Evitar que se mueva.
Valorar la piel, principalmente en la cara (pálida, fría, sudorosa), el pulso (débil y rápido), la respiración
(rápida, superficial) y la inquietud o ansiedad que se van transformando en somnolencia).
Si saliese sangre por la nariz, apretar las alas de la nariz contra el tabique nasal a la vez que
inclinamos la cabeza de la víctima hacia delante. Nunca sonar la nariz, ni echar la cabeza hacia atrás.
Si saliese sangre por los oídos, taparlos con gasas o paños limpios. Nunca introducirlos por el conducto
auditivo.
Tapar con manta para evitar la pérdida de calor.
Postura de seguridad.
Traslado urgente al hospital.
6.- AMPUTACIONES:
Accidente mediante el cual se desprende una parte del cuerpo. Nuestra actuación debe basarse en:
Zona de Amputación: Frenar la hemorragia.
Parte amputada: Cubrirlo con gasa o tela lo más limpia posible. Meterlo en una bolsa de plástico y esto
a su vez en una bolsa con hielo.
7.-HERIDAS:
Cuando la piel se rompe por culpa de una herida, se facilita la entrada al organismo a gérmenes que
pueden producir una infección. Para evitarlo hay que curar la herida siguiendo los pasos:
Dejar que rezume sangre durante unos instantes.
Lavar con agua y jabón.
Frenar la hemorragia.
Aplicar agua oxigenada generosamente "a chorro" si es posible. Nunca alcohol.
Secar sin frotar del centro a la periferia.
Aplicar un antiséptico como el Betadine, siempre del centro a la periferia.
Como norma general, se debe dejar la herida al descubierto a excepción de estar en un ambiente sucio
donde hay riesgo de que al contactar con él la herida se infecte.
Es muy importante lavarse las manos intensamente antes de realizar la cura e incluso después frotarlas
con alcohol, para evitar contaminar nosotros mismos la herida.
Es esencial, también, no poner en contacto la herida con el material de cura ya que los microbios que
hubiera pasarían a dicho material pudiendo así contaminar futuras heridas, nuestras o del resto de usuarios.
En ocasiones podemos encontrarnos con heridas especiales como son:
Heridas perforantes en tórax: Cubrir la herida con paños grandes limpios y secos para evitar la entrada
de aire a los pulmones,
Heridas perforantes en abdomen: Tapar con gasas o paños limpios. Si el intestino sale por la herida, no
tratar de colocarlo en su sitio. Acostar al herido de espaldas con las piernas flexionadas para reducir la
tensión en los músculos abdominales y taparle con una manta mientras llega una ambulancia.
Objetos clavados: Todo objeto penetrante clavado en el cuerpo, no debemos tratar de sacarlo ya que
podríamos provocar una intensa hemorragia e incluso aumentar los tejidos lesionados. Estabilizar el objeto
mediante gasas, paños o toallas y sujetas con cintas anchas de esparadrapo. (Ver Fig.12 )
Fig.12
8.-QUEMADURAS:
Pueden ser producidas por:
Fuego o temperaturas evadas (Superior a los 45ºC).
Sustancias químicas: Ácidos o Bases.
Corriente eléctrica.
Los primeros auxilios son:
I. Neutralizar el agente agresor:
En quemaduras por llama: Arrojar al individuo al suelo y apagar las llamas con mantas o ropas
humedecidas en agua. Retirar ropas y joyas exceptuando los adheridos a la piel.
En quemaduras por líquidos calientes o productos químicos: Desnudar la zona afectada de ropas y
joyas.
En electrocuciones: Separar a la víctima de la corriente eléctrica mediante:
Desconexión de los interruptores.
Separación del punto de contacto con una madera o una cuerda. Nunca con un objeto metálico.
II.Ver si respira y palpar pulso en el cuello. En caso negativo iniciar R.C.P.
III. Lavar las quemaduras con agua hasta que la zona esté fría al tacto o en el caso de sustancias
químicas y líquidos calientes durante 20 minutos. Es preferible hacerlo bajo el chorro del grifo o semejante y
en su defecto con gasas o paños humedecidos lo más limpios posible. Taparlas con gasas sin presionar.
IV. Si estuviese inconsciente, pero respira y tiene pulso, colocarle en posición de seguridad.
V. Si estuviese consciente tratar de tranquilizarlo.
VI. Tapar al accidentado con una manta o sábana limpia.
VII. Traslado a hospital.
9.-CONTUSIONES:
Lesión producida por el choque violento contra otro objeto o cuerpo sin que se produzca herida. La
actuación en este caso se basa en:
Elevar e inmovilizar la zona afectada.
Aplicar hielo.
Acudir a un servicio médico.
Si la contusión se produjera en la región abdominal, colocar al accidentado tumbado, con las piernas
flexionadas como indica la Fig. 13, ya que esta posición puede ayudar a calmar el dolor.
Fig.13
10.-TRAUMATISMOS:
Nuestro esqueleto está formado por más de doscientos huesos unidos entre sí por las articulaciones y
éstas a su vez se mueven gracias a las contracciones y relajaciones musculares. Las articulaciones poseen
en su interior, entre otros elementos, ligamentos que son fibras resistentes que unen los dos huesos. Todos
ellos están diseñados para realizar unos movimientos concretos. Si por algún motivo realizan una actividad
para la que no están preparados, se producen las torceduras o esguinces, las dislocaciones o luxaciones y las
fracturas, las cuales pueden ser abiertas (sale el hueso a través de la piel) o cerradas (la piel que cubre el
hueso no se rompe). En estos casos nuestra actuación debe ser:
Inmovilizar la zona lesionada, que se reconoce por la inflamación, el dolor y la imposibilidad para
realizar movimientos. (Ver Fig.14 y 15)
Aplicar frío local.
Acudir a un hospital.
Fig.14 Inmovilización de piernas
Fig.15 Inmovilizaciones de brazo
11.-INTOXICACIÓNES:
Es la introducción de una sustancia que es capaz de producir daño en el organismo. Las
manifestaciones que produce son muy variadas y dependen de la naturaleza del tóxico, de la cantidad
introducida en el organismo y de la vía de entrada que puede ser:
I. Vía digestiva: En cuyo caso nuestra actuación debe basarse en:
Identificar el tóxico. Recoger posibles restos o muestras.
No provocar el vómito.
Neutralizar bebiendo 1 ó 2 vasos de agua o leche y tratar de tranquilizarle. (Solo si está consciente).
Si estuviese inconsciente pero con pulso palpable y respira, colocar en posición de seguridad.
Si carece de pulso y no respira, iniciar maniobras de R.C.P.
Mantener abrigada a la víctima hasta que llegue la ambulancia.
II. Vía inhalatoria: La actuación debe ser:
Cerrar el paso del gas y sacar al accidentado al aire libre o ventilar el lugar.
Valorar las constantes: Respiración y pulso.
Traslado a centro sanitario.
12 CUERPOS EXTRAÑOS:
Es muy frecuente la aparición de cuerpos extraños como virutas, polvo, madera,... Para eliminarlos
seguiremos las bases:
I. Garganta:
Toser fuerte. Si mediante este mecanismo no se elimina:
Doblar a la persona de forma que la garganta esté por debajo del estómago y dar 4 golpes secos con el
talón de la mano sobre la columna vertebral y entre los omóplatos. Si no funcionase: (Ver Fig.16).
Fig.16
Nos colocaremos detrás de él y colocaremos el puño de
una mano en el abdomen, entre el ombligo y las
costillas. Colocamos la otra mano encima de la primera
y aplicaremos 4 compresiones rápidas y seguidas. (Ver
Fig.17). (En el supuesto de que se tratase de una
mujer embarazada o una persona muy obesa, las
compresiones se darían mas altas, en la mitad inferior
del esternón. Si no fuese efectivo:
Fig.17
Intercalar 4 golpes en la espalda y 4 compresiones abdominales.
Si perdiese el conocimiento pero respira y tiene pulso, continuar igual pero con la víctima tumbada en
el suelo. (Ver Fig.18, 19 y 20).
Fig.18
Fig.19
Fig.20
Si no tuviese pulso y no respira, iniciar maniobras de R.C.P.
II. Nariz:
No sonarse.
No tratar de extraerlo.
Acudir a un servicio médico.
III. Oídos:
Salvo fácil extracción, no hacer nada y acudir a un servicio médico.
IV. Ojos:
Lavar con abundante agua, principalmente si fuese un producto químico (20 minutos aprox.).
Nunca tratar de quitar objetos extraños clavados en el ojo.
Tapar con una gasa limpia y trasladar a un hospital.
13.- PÉRDIDA DE CONOCIMIENTO:
Es una situación en la que la persona no es capaz de responder a los estímulos externos, no es posible
despertarla.
Se puede producir por muchas situaciones: golpes en la cabeza, lipotimias, epilepsias, ...
La actuación general en estos casos es colocar a la persona en posición de seguridad, comprobando que
la respiración y el pulso continúen perceptibles hasta la llegada de ayuda médica, pero debido a la frecuencia
con que ocurren la lipotimia, la epilepsia y la embriaguez vamos a verlas con detalle:
I. La lipotimia es un desmayo o mareo con pérdida del conocimiento durante unos segundos, debido a
una disminución momentánea de la sangre que llega al cerebro. La actuación se basa en:
Tumbar a la persona con las piernas en alto, para facilitar que la sangre llegue al cerebro.
Aflojar las prendas de vestir que compriman el cuello, el tórax o la cintura y quitar los calcetines.
Aportar suficiente aire abriendo la ventana, con un abanico, evitar curiosos alrededor, ...
Si no se recupera, comprobar las constantes y colocar en posición lateral de seguridad.
Si no se detectan las constantes, iniciar R.C.P.
II .-La epilepsia: es una enfermedad que afecta al sistema nervioso en la que aparecen crisis
caracterizadas por la pérdida de conocimiento y convulsiones o sacudidas musculares acompañado a veces
por espuma en la boca. La actuación se debe basar en:
Apartar los objetos de alrededor de la víctima, para evitar que se lesione durante las sacudidas y
almohadillar la cabeza.
Aflojar las prendas ajustadas.
Colocar en la boca algún material duro como una cuchara, la cartera,... para evitar que se asfixie por
tragarse la lengua.
Cuando acabe el ataque, el cual suele durar cinco minutos, traslado a un servicio médico.
III.- La embriaguez: Estado que se produce por la ingestión de bebidas alcohólicas. En estos casos se
deberá actuar:
Provocar el vómito, siempre y cuando esté consciente, mediante agua o café caliente con sal, café con
una cucharada de aceite de oliva, agua con bicarbonato sódico, o en su defecto introduciendo los dedos en la
garganta, en la parte posterior de la lengua.
Si está inconsciente, darle a oler amoniaco.
Colocar al paciente acostado, con la cabeza un poco elevada y vuelta hacia un lado para evitar que el
vómito se introduzca en las vías respiratorias.
Si aparece asfixia, practicar la respiración artificial.
Llamar a un medico urgentemente.
Mantenerlo en una habitación ventilada, pero la víctima abrigada para evitar complicaciones.
14.- PICADURAS Y MORDEDURAS:
I.-Las picaduras de insectos, tan frecuentes en verano, producen lesiones pasajeras y sin importancia a
excepción de:
Ser múltiples, por ejemplo producidas por un enjambre de abejas.
Afecten al interior de la boca, dificultando la respiración.
La persona sea alérgica al veneno.
La actuación en los casos de gravedad solo puede ser atendida en un servicio médico, pero la actuación
en los casos mas generales se basa en:
Observar si existe aguijón clavado en la piel, por ejemplo en el caso de una abeja, en cuyo caso hay
que tratar de extraerlo mediante raspado, nunca con pinzas ya que al presionar el aguijón introduciríamos el
veneno que éste tuviese.
Limpiar la herida con agua fría y jabón.
Aplicar un hielo y una pomada con amoniaco rebajado.
II. Las mordeduras de animales domésticos tienen gran riesgo de infección, por ello la actuación
principal se basa en:
Limpiar bien la herida con agua y jabón.
Acudir a un centro sanitario.
III. Mordeduras de serpiente: En nuestro país son muy infrecuentes, la más habitual es la víbora que
deja dos puntitos sangrantes con una separación de un centímetro y la zona afectada rápidamente se hincha
y adopta color amoratado. La actuación se basa en:
Tranquilizar a la víctima y mantenerla en reposo.
Colocar un torniquete por encima de la picadura.
Limpiar la herida con agua y jabón tras hacerla sangrar.
Aplicar frío local (un hielo).
Acudir rápidamente a un hospital.
15. ANEXO I
PUNTOS IMPORTANTES EN LA R.C.P. BÁSICA:
1. No interrumpir la R.C.P. más de 5 segundos
2. No desplazar al paciente hasta que esté estble, es decir, hasta que tenga respiración y pulso
palpable. Pero no es una regla universal ya que hay situaciones como una hemorragia incontrolable
que supondria un traslado inmediato. No obstante durante dicho traslado hay que continuar con las
maniobras de reanimación.
3. Precaución con los detalles de la técnica de R.C.P. pues una mala práctica puede traer
complicaciones.
4. RECORDAR
Valoración primaria: Consciencia, respiración, circulación
Valoración secundaria: Cabeza, cuello, tórax, abdomen,
R.C.P.
Un solo reanimador: 2-3 respiraciones + 15 compresiones torácicas. Palpar pulso. Continuar con ciclos
de 2 respiraciones seguidas de 15 compresiones torácicas.
No olvidar palpar el pulso en cada 4 ciclos, tras las compresiones.
-Dos reanimadores: 2-3 insuflaciones + 5 compresiones torácicas. Palpar pulso.
Continuar con ciclos de 2 respiraciones seguidas de 5 compresiones torácias. El reanimador que realiza
las respiraciones es el encargado de palpar regularmente el pulso para averiguar si se ha restaurado.
Atragantamiento:
1. toser
2. Aplicar 4 golpes en la espalda.
3. Aplicar 4 compresiones en el abdomen.
Anexo II
10
Fecha Publicación: 07/10/2005