Instalación de Fedora Core 9.
Pablo Sanz Mercado.
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Fedora Core 9 es una distribución de Linux que sigue los pasos comenzados por
Red Hat. Esta distribuidora alcanzó un gran éxito con su versión 7.3 de Red Hat,
llegando a la distribución 9 cuando se crearon dos lı́neas, una llamada Fedora Core,
que con su versión inicial seguı́a la idea de distribución completamente abierta, y
otra que seguı́a teniendo el nombre Red Hat, que se comercializaba siendo apoyada
por un gran equipo de soporte.
Que Fedora Core 9 no sea apoyada tanto como su hermana Red Hat no debe
importarnos ya que el sombrero de Indiana Jones es apoyado por una gran comunidad de usuarios y, no nos equivoquemos, es Linux, por lo tanto es hermana melliza
del resto de las distribuciones existentes en la red.
¿Por qué se puede recomendar Fedora Core 9? Si bien podrı́amos decir que el
meollo de Fedora Core 9 es completamente equivalente a cualquier otra distribución,
sı́ que es cierto que tiene sus diferencias, que es lo que la hace convertirse en una
distribución con entidad propia.
Muchos han tachado a Fedora Core 9 de distribución light, de distribución no
válida para cosas serias, si bien es cierto que es una distribución tan válida como el
resto para estar instalada en grandes servidores.
Fedora Core 9 tiene un gran aliciente frente a otras distribuciones, y es que
anaconda, su programa de instalación (que comparte con otras distribuciones), es
muy sencillo de enseñar, es decir, si nos movemos en la docencia, una clase de Fedora
Core 9 es más fácil de ser seguida que una clase de muchas otras distribuciones.
En este sentido muchas voces se alzan en contra de este programa de instalación,
pues bien es cierto que se añoran ciertas acciones que otros programas instaladores,
de otras distribuciones, añaden, pero he aquı́ lo bonito de tener variedad donde
elegir.
Por una razón o por otra, Fedora Core, en sus diferentes versiones, es una distribución muy utilizada en ordenadores personales, si bien es cierto que también
la vemos en grandes instalaciones, aunque en estas ubicaciones da un poco lo mismo muchas veces la distribución instalada, ya que apenas se instalan aplicaciones
además del propio kernel, aplicaciones que realmente diferencian unas distribuciones
de otras.
La distribución Fedora Core 9 la podemos adquirir, vı́a web, ftp, jigdo o torrent
de la página web de Fedora (http://fedora.redhat.com), si bien existen muchos mirrors (ordenadores espejo, que guardan copias del original), de los que nos podremos
bajar el software.
En el caso que estemos trabajando en una institución académica Española, en
la que RedIRIS nos ofrezca la conexión a Internet, la mejor opción es utilizar su
mirror (ftp://ftp.rediris.es/pub/linux/distributions/fedora/releases/9/Fedora/), ya
que se dispone de un gran ancho de banda.
Si nos adentramos en el directorio que hace referencia a la arquitectura de nuestro equipo (i386, ppc o x86 64) podremos encontrar la imagen del DVD de instalación en el directorio iso que encontraremos. Hoy en dı́a es una buena opción
bajarnos la imagen del DVD al tener una velocidad de acceso a Internet aceptable,
que nos permite bajar estas imágenes en un tiempo razonable y que, dado que la
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mayorı́a de los dispositivos tienen lector de DVD, es la opción de instalación más
rápida.
Una vez hayamos grabado la imagen con nuestro programa favorito, arrancaremos el ordenador con el DVD cargado en el lector, asegurándonos de que nuestra
BIOS está configurada para arrancar desde DVD.
En la primera pantalla que nos aparecerá (1), tendremos las diferentes opciones
que se nos ofrece desde este DVD, como realizar un test de memoria, arrancar
desde el disco duro, recuperar un sistema dañado, actualizar un sistema que ya
tenga Fedora Core (una versión anterior) o instalar Fedora Core. Estas dos últimas
opciones las podremos realizar mediante un menú gráfico, sencillo de utilizar, o en
modo no gráfico.
Nosotros elegiremos, por tanto, la opción Install or upgrade an existing system,
es decir, instalar o actualizar un sistema existente.
Figura 1: Diferentes posibilidades que nos ofrece el DVD de Fedora Core 9 en el
arranque.
Nada más arrancar el DVD, se nos ofrecerá la posibilidad de comprobar si el
DVD está bien grabado (2). Si bien es una acción que emplea cierto tiempo, y nos
puede resultar engorrosa, es muy útil la primera vez que utilicemos el DVD, pues si
no nos hemos bajado bien el archivo iso, o si no lo hemos grabado correctamente,
podremos realizar una instalación errónea y el tiempo que perderemos será mucho
mayor que el que supone esta comprobación.
Pulsaremos por lo tanto Entrar cuando tengamos resaltado el botón OK, teniendo en cuenta que para pasar de un botón a otro tenemos que pulsar el tabulador.
Para realizar la comprobación, como podemos observar en la figura 3, tendremos
que pulsar Entrar teniendo resaltado Test.
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Figura 2: Elegiremos comprobar el DVD de instalación.
Figura 3: Pulsamos en Test para comenzar la comprobación del DVD.
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La comprobación tardará un cierto tiempo, y se nos ofrecerá una barra de progreso para poder hacernos una idea de cuánto falta (4).
Figura 4: Barra de progreso de la comprobación del DVD.
Una vez finalizada la comprobación, obtendremos un mensaje que nos indicará si
la imagen es satisfactoria (5) o no. En el caso de que no fuera correcta, en el caso
de que el test hubiera dado como resultado que la imagen está mal, deberemos
bajarnos y/o grabar el DVD de nuevo para poder partir de un DVD correcto.
Una vez aceptemos este mensaje que hemos obtenido, se nos ofrecerá (6) la
posibilidad de comprobar más soportes. En nuestro caso no querremos realizar ninguna comprobación adicional, por lo tanto resaltaremos Continue (recordemos que
pulsando el tabulador cambiaremos el botón resaltado) y aceptaremos pulsando
Entrar.
En este momento entonces tendremos la pantalla de bienvenida de Fedora Core 9
(7), en la que ya podremos utilizar el ratón sin mayor problema, y donde pulsaremos
en Next para poder seguir con la instalación.
A continuación se nos ofrecerán diferentes idiomas para seguir la instalación,
es decir, elegiremos (8) Spanish (Español) como el idioma que debe utilizar el programa de instalación para dirigirse a nosotros, haciendo por tanto más sencilla la
instalación de Fedora Core 9.
A continuación indicaremos qué tecleado estamos empleando (9). En nuestro
caso lo más normal es utilizar un teclado Español, pero es posible que estemos
instalando este sistema operativo en un ordenador cuyo tecleado sea americano,
inglés, francés, etc. de tal forma que tendrı́amos que elegir el correcto en cada caso.
En ciertas circunstancias, es posible que obtengamos un mensaje como el de
la figura 10, en el que se nos indica que nuestras particiones están dañadas. Este
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Figura 5: Mensaje que nos aparecerá si el DVD de instalación de Fedora Core 9 es
correcto.
Figura 6: Si queremos comprobar más soportes seleccionaremos Test, y si no Continue.
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Figura 7: Pantalla de bienvenida de Fedora Core 9.
Figura 8: Podremos indicar al programa de instalación que de ahora en adelante los
mensajes nos los muestre en castellano.
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Figura 9: Elegimos el tecleado Español.
mensaje puede que nos esté informando de una disposición errónea de las particiones, pero también, en muchos casos, que la tabla de partición no esté preparada de
forma estándar. Este caso ocurre muy frecuentemente cuando las particiones han
sido realizadas con algún programa de Microsoft. Si pulsamos Si se corregirán estos
problemas.
No obstante debemos estar seguros de que el problema es alguno de los indicados. Si hemos tenido un reinicio brusco del ordenador (por un apagón eléctrico
por ejemplo) o algún contratiempo con nuestro equipo, será conveniente salir del
menú de instalación en este momento y realizar una comprobación de la superficie
de nuestro disco duro, buscando posibles anomalı́as.
El programa de instalación seguirá realizándonos preguntas para poder configurar correctamente nuestro equipo. En este punto nos preguntará por la configuración
de red de nuestro ordenador.
Lo que tendremos que hacer en la pantalla que nos aparece (11) es escribir
el nombre del equipo, y las direcciones tanto del router como de los servidores
de nombre de nuestra institución. En el caso en el que nuestro equipo reciba la
dirección IP mediante dhcp, la configuración ya habrá terminado, pero si tiene una
dirección estática entonces tendremos que acceder al menú que se despliega tras el
botón Modificar donde configuraremos la dirección IP y la máscara de red.
A continuación se nos mostrará (12) un mapa del mundo para que podamos
elegir la zona horaria para nuestro equipo. Esta zona horaria la podremos seleccionar
también mediante el menú desplegable que aparece debajo del mapa. En nuestro
caso elegiremos Europa/Madrid si estamos en la Penı́nsula Ibérica.
El siguiente paso que se nos plantea es la elección de la contraseña para el super
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Figura 10: Es posible que el instalador de Fedora Core 9 encuentre daños en la tabla
de particiones de nuestro disco duro.
Figura 11: Configuración de red.
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Figura 12: Elección de la zona horaria.
usuario (root) de nuestro sistema. En el menú que se nos presenta (13) escribiremos
la contraseña elegida y la confirmaremos, para evitar equivocaciones.
Por supuesto en cuanto a contraseñas se refiere, y más aún si estamos hablando
de la contraseña de root, debemos tener en cuenta que al menos debemos elegir una
contraseña con un mı́nimo de ocho caracteres, utilizando para la misma minúsculas,
mayúsculas, números y caracteres especiales.
La elección de una contraseña débil redundará en un posible acceso no autorizado
en nuestro sistema, con todas las complicaciones que esto conlleva.
El menú que nos encontramos a continuación (14) se refiere al particionado
de nuestro disco duro, con el fin de disponer de las particiones necesarias para la
instalación de nuestro sistema operativo Fedora Core 9.
En rigor sólo necesitaremos crear una partición, que se llamará partición raı́z y
de la cual colgarán todos los directorios/archivos de nuestro sistema Linux.
No obstante cabe decir que una distribución Linux debe pensarse con varias particiones. Cada una de estas particiones privilegiará un directorio. Con esto queremos
decir que todo lo contenido en estos directorios será almacenado en la partición generada a tal efecto, de ahı́ que hayamos dicho que lo privilegiamos.
¿Qué sentido tiene crear diferentes particiones para diferentes directorios?
Un ejemplo simple es el directorio /home, donde se guarda habitualmente la
información de los usuarios del sistema. Si este directorio y su contenido se almacena
directamente en la partición raiz, es posible que un usuario almacene una elevada
cantidad de archivos (por ejemplo pelı́culas, música, etc), de tal forma que es posible
que nos llegue a llenar la partición raiz, es decir, que esta tenga una ocupación del
100 % y por lo tanto nuestro sistema se haga inestable.
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Figura 13: Elección de la contraseña de root.
Por supuesto con un sistema de cuotas este problema es evitable, pero otro
ejemplo lo podemos tener con el directorio /var, donde se guardan todos los ficheros
de registro del sistema.
Cada vez que alguien intenta conectarse a nuestro ordenador, bien de forma
correcta o bien por equivocación (¿un intento hacker?), se guarda un registro en
este directorio. Es posible generar por tanto un ataque sencillo a un ordenador que
no tenga partición para /var y que almacene todo su contenido por tanto en la
partición raiz, pues lo que podemos hacer es intentar muchos accesos (no válidos
por supuesto), que provocarán que se almacenen en disco estos registros, y por lo
tanto ocupen espacio en disco.
Si el número de intentos de acceso es importante, podremos llegar a llenar la
partición donde se guardan estos logs, la partición raı́z, y por tanto colapsar el
ordenador.
Si se privilegia el directorio /var creando para él una partición, si se nos da
este caso llegará un momento que se llene esta partición, perdiendo entonces toda
posibilidad de registros posteriores pero salvando la estabilidad del sistema al tener
la partición raiz fuera de peligro en este sentido.
Para crear una partición podemos elegir cuatro posibilidades. La que elegiremos
en este ejemplo es la más laboriosa, es decir, aquella en la que las particiones las
haremos nosotros desde cero. Cabe decir que anaconda, el programa de instalación
que estamos utilizando para instalar Fedora Core 9, es capaz de crearnos particiones
sin interacción por nuestra parte, pero por supuesto estas particiones serán como
están programadas, y es posible que no nos guste el resultado.
Para poder crear entonces nosotros las particiones elegiremos Crear un diseño
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personalizado y pulsaremos en siguiente para pasar al siguiente menú.
Figura 14: Elegiremos crear nosotros mismos las particiones.
En la siguiente pantalla (15) nos encontraremos una representación lineal de
nuestro disco duro (sin particiones previas en nuestro ejemplo, si bien podremos
tener en otros casos particiones previamente creadas), donde podremos crear las
particiones que creamos oportunas.
Para crear una partición nueva pulsaremos sobre Nuevo, y en el menú que nos
aparece (16) indicaremos el punto de montaje, que es el directorio privilegiado que
antes habı́amos descrito.
Como habı́amos comentado es imprescindible crear la partición raiz, por lo tanto el punto de montaje que especificaremos en esta partición que estamos creando
será / (barra ascendente), que es el nombre de este directorio raı́z, directorio principal de Linux.
En este menú también deberemos especificar el sistema de archivos que queremos
utilizar para esta partición. El sistema de archivos que se utiliza por defecto en
Fedora Core 9 es ext3, y es el que elegiremos nosotros.
Si tuviéramos más de un disco duro donde se pudiera crear esta partición,
podrı́amos seleccionarlo en el apartado Unidades admisibles, al que no podremos
acceder si sólo tenemos un disco duro en nuestro sistema.
Deberemos indicar a continuación el tamaño de la partición. Este tamaño dependerá de las particiones que creemos y del uso que demos al equipo. Por ejemplo un
ordenador que esté pensado para cómputo cientı́fico únicamente, y donde no tengamos que instalar nada más que el kernel de Linux y pocos megas más, una partición
raı́z de 1Gb serı́a más que suficiente. Sin embargo si estamos ante un equipo para
casa, en el que instalaremos muchas aplicaciones (ofimática, sonido, imagen, etc),
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Figura 15: Representación lineal de nuestro disco duro.
deberı́amos pensar en una partición raı́z de al menos 4Gb. Teniendo en cuenta las
capacidades de los discos duros actuales, no es anormal tener particiones raiz de
10Gb de capacidad y superiores.
En el apartado Opciones de tamaño adicionales podremos indicar por ejemplo
si queremos que esta capacidad sea la que ubique en la partición (Tamaño fijo)
pero también podemos indicar (habitualmente lo utilizamos al crear la última partición), que utilice lo que le quede de disco duro (Completar hasta el tamaño máximo
permitido).
Finalmente tendremos dos opciones, la primera la elegiremos si queremos que
esta partición que estamos creando sea una partición primaria del disco duro elegido,
y mediante la segunda indicaremos al sistema que queremos que la información
almacenada en esta partición esté encriptada.
Para el primer caso debemos recordar que el número máximo de particiones
primarias que admite un disco duro es cuatro. Si creamos cuatro particiones primarias ya no podremos crear ningun partición más, independientemente de cuál es el
sistema operativo que las cree o de si disponemos de más espacio en disco.
La idea es que, si necesitamos más de cuatro particiones, una de estas particiones
primarias que podemos crear la configuremos como partición extendida dentro de
la cual crearemos diferentes particiones lógicas, de tal forma que el efecto será como
si tuviéramos más de cuatro particiones en nuestro disco duro, si bien las lógicas
están dentro de la partición extendida, y un fallo en esta afectará a las lógicas.
Si consideramos que la partición que estamos creando es muy importante, que
necesita ser creada como partición primaria, resaltaremos el cuadrado correspondiente.
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En cuanto a encriptar o no la información de la partición ya depende de nuestras necesidades. Por supuesto esta opción relentizará las operaciones de lectura/escritura para con esta partición, si bien ganaremos en confidencialidad, ya que
el acceso a este disco duro no será suficiente para acceder a la información que
hayamos guardado en él.
Si queremos encriptar la partición que estamos creando, seleccionaremos el cuadrado correspondiente y a continuación escribiremos la contraseña que se utilizará para las tareas de encriptado / desencriptado de la información.
Figura 16: Creación de la partición raı́z del sistema.
Al finalizar la creación de la partición volveremos a obtener el menú previo,
donde está representado nuestro disco duro en forma lineal, pero esta vez ya podremos ver el resultado que hemos generado, es decir, veremos la partición que hemos
creado (17).
Si pinchamos otra vez en el botón Nuevo, podremos crear más particiones.
En este caso crearemos una partición swap, con la cual emularemos memoria
RAM.
Este tipo de particiones lo que nos permiten es volcar la información contenida
en memoria RAM a ellas en los casos en los que la RAM esté saturada. Es decir, es
como si aumentáramos la memoria RAM que tenemos en nuestro equipo.
Ni qué decir tiene que el tiempo de acceso a swap es muy superior al acceso a
memoria RAM, por lo tanto la mejor práctica cuando tenemos poca memoria RAM
en nuestro sistema no pasa por tener una gran partición swap, sino en adquirir más
memoria RAM o no utilizar aplicaciones que demanden mucha memoria RAM.
No obstante en ciertas ocasiones es útil tener esta partición, pues en casos puntuales es posible que nos quedemos cortos de memoria RAM, y entonces podrá entrar
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Figura 17: Resultado tras la creación de la partición raı́z.
en juego la swap.
Estas particiones al crearlas veremos (18) que no tienen punto de montaje, es
decir, no son accesibles a través del árbol de directorios del sistema operativo,
por lo tanto una vez elijamos swap como Tipo de sistema de archivos no se nos
dejará escribir un punto de montaje.
A partir de aquı́ las opciones que tenemos son las mismas que presentamos para
la creación de la partición raı́z (partición primaria o no, etc.)
A partir de este momento podremos crear cuantas particiones queramos, y siempre en la última que creemos seleccionaremos Completar hasta el tamaño máximo
permitido para que, sin necesidad de acordarnos cuántos GigaBytes quedan libres
en nuestro equipo, se ocupe el resto del disco duro que quede libre (19).
Una vez tengamos todas las particiones creadas (20), bien sean particiones primarias, extendidas, lógicas, con punto de montaje o swap, podremos pulsar en
Siguiente para continuar con la instalación del sistema operativo en nuestro equipo.
En este momento nos aparecerá un aviso (21) indicándonos que en cuanto aceptemos (pulsemos en Guardar los cambios al disco), nuestro disco quedará afectado
y no podremos volver a la configuración previa que tuviéramos.
En este punto cabe indicar que es posible que nos enfrentemos en la instalación a un disco duro que ya estuviera particionado. En este caso podremos hacer
varias cosas, utilizar sólo el espacio libre que nos quede, no tocando para nada las
particiones previas que pudiéramos tener, o eliminando las particiones previas que
tuviéramos.
Para eliminar una partición lo único que tendremos que hacer es pulsar el botón
Eliminar en vez del botón Nuevo que elegı́amos para crear una partición, y esto lo
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Figura 18: Creación de una partición swap.
Figura 19: Última partición creada, donde elegiremos que se utilice todo el disco
duro restante.
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Figura 20: Disco completamente particionado.
Figura 21: Si estamos seguros de que hemos particionado correctamente el disco
duro, aceptaremos el mensaje para que los cambios en el disco tomen efecto.
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haremos habiendo seleccionado previamente la partición que queremos eliminar.
Obviamente tenemos que estar seguros de lo que estamos haciendo, pues una
vez hayamos borrado las particiones y aceptado el mensaje que nos indica que
se guardarán los cambios en disco, la corrección de una posible equivocación nos
dará muchos quebraderos de cabeza.
En el caso en el que tengamos un disco duro sin espacio libre, y no queramos
eliminar las particiones que tengamos, lo que podemos hacer es redimensionar las
particiones existentes antes de realizar la instalación de Fedora Core 9.
Para redimensionar particiones existen muchas herramientas disponibles (de pago o gratuitas), y dentro de las gratuitas nos encontramos con Gparted
http://gparted.sourceforge.net/)
proyecto que incluso dispone de un Live CD
http://gparted.sourceforge.net/livecd.php
que nos permitirá redimensionar las particiones de nuestro disco duro fácilmente.
Una vez hayamos aceptado que se altere nuestro disco duro con las particiones
que hemos generado, se realizará el formateo de las mismas (22).
Figura 22: Formateo de las particiones creadas.
En el siguiente menú que nos aparecerá (23), podremos configurar el gestor de
arranque. En nuestro caso utilizaremos GRUB, y podremos establecer, por ejemplo,
una contraseña que proteja al menú de GRUB, en el arranque.
A continuación (24) podremos indicar al programa de instalación de Fedora Core
9 cómo queremos elegir el software que se instalará en nuestro equipo.
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Figura 23: Configuración de GRUB.
Se nos ofrece la posibilidad de instalar en nuestro equipo un conjunto de aplicaciones pre establecido por parte de los desarrolladores de Fedora Core 9, que hagan
que nuestra máquina se comporte adecuadamente si lo que necesitamos es software
de ofimática, o si somos desarrolladores de software y lo que necesitamos son compiladores y herramientas que nos ayuden en este sentido o si lo que queremos es
instalar un servidor web.
Nosotros podemos aceptar esta opción, o podemos personalizar ahora el software
que queremos instalar en nuesto equipo. En este sentido podremos resaltar la opción
Personalizar ahora y entonces obtendremos un menú (25) en el que podremos ir
eligiendo qué software queremos instalar en nuestro equipo.
De una manera o de otra siempre podremos, una vez tengamos nuestro equipo
opertivo, instalar y desinstalar el software que deseemos.
Si hemos elegido personalizar el software que queremos instalar, se nos ofrecerán
diferentes familias de software. Estas familias de software permiten ordenar de una
forma sencilla todo el software que nos ofrece Fedora Core 9, de tal forma que si
queremos buscar un programa en concreto, no tendremos una lista interminable
donde buscar, sino que podremos ir acotando debido a este orden que nos propone
Fedora Core 9.
Dentro de cada familia tenemos diferentes sub familias, que también nos permiten acotar aun más la búsqueda de los programas que queremos instalar, de tal
forma que si, por ejemplo, queremos instalar algún programa en concreto del escritorio Gnome, tendremos que acceder a la familia Entornos de escritorio, subfamilia
Entorno de escritorio GNOME y pinchar sobre el botón Paquetes opcionales para
acceder a un menú en el que se nos ofertan los programas individuales que podemos
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Figura 24: Elegimos cómo queremos instalar el software en nuestro equipo.
Figura 25: Elegimos el software que queremos instalar en nuestro ordenador.
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instalar en nuestro equipo (26).
Figura 26: Programas que podemos instalar en nuestro equipo.
La elección de software es por tanto un proceso que puede ser tan rápido como
elegir uno de los bloques que nos ofrece Fedora Core 9, o tan laborioso como ir
eligiendo programa a programa qué queremos instalar en nuestro equipo.
Quizás no sea mala idea no elegir programa a programa la primera vez que
instalamos Fedora Core 9, y dejarnos llevar por la elección de los desarrolladores
de Fedora Core 9, dejando para otras instalaciones posteriores la posibilidad de
elegir los programas uno a uno, sabiendo además que podemos instalar y eliminar
software después de la instalación sin mayor problema.
Una vez hayamos elegido el software y pulsando el botón Siguiente se iniciará (27) la fase de instalación de software, transfiriendo los datos necesarios del
DVD al disco duro (28) en una primera fase, y copiando cada uno de los programas
seleccionados de una u otra forma al disco duro (29).
Una vez se hayan transferido al disco duro los programas elegidos, se nos mostrará una pantalla (30) indicando el fin de la instalación.
En este momento recogeremos el DVD de instalación, y pulsaremos el icono
Reiniciar para cargar, por primera vez, Fedora Core 9.
El arranque de nuestro sistema comenzará con la elección de Fedora Core 9 en
el menú grub que nos aparecerá en el arranque. Esta elección no la tendremos que
hacer nunca si sólo tenemos Fedora Core 9 instalado en nuestros equipo, pero si
tenemos más de un sistema operativo será necesario elegir qué sistema operativo
queremos utilizar.
En el arranque de Fedora Core 9 tendremos una imagen de fondo azul (31) sobre
la que se nos irá indicando qué procesos se están realizando en esta carga del sistema
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Figura 27: Comienzo de la fase de instalación de software.
Figura 28: Transferencia a disco de los datos iniciales necesarios.
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Figura 29: Instalación de los programas seleccionados.
Figura 30: Tras la instalación reiniciaremos el equipo.
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operativo.
Figura 31: Carga del sistema operativo.
Sólo la primera vez que arranquemos Fedora Core 9, nos aparecerá un menú (32)
de Bienvenida en el que se nos darán detalles del sistema operativo y se nos harán
ciertas preguntas para acabar la configuración del equipo.
Lo primero sobre lo que se nos informa es sobre la licencia (33), que podremos
leer y pulsar Siguiente.
A continuación se nos ofrece un menú para la creación de un usuario para la
utilización de nuestro sistema operativo (34).
Si bien podremos, una vez cargado completamente Fedora Core 9, crear tantos
usuarios como necesitemos, para evitar arrancar el entorno gráfico con el superusuario (root), se nos invita a la creación, en este momento, de un usuario con el
que arranquemos este entorno gráfico.
Los datos que nos piden son sencillos de cumplimentar, ya que deberemos indicar
el login que queremos para este usuario, ası́ como su Nombre y Apellidos (aunque
estos datos no son obligatorios) y la contraseña elegida.
A continuación podremos corregir, si procede, los datos horarios de nuestro
sistema, es decir, la fecha, la hora y la zona horaria. Además podremos configurar
un servidor horario para tener constantemente en hora nuestro equipo mediante
el protocolo NTP. En este sentido, si lo deseamos, sólo tendremos que pinchar
sobre la pestaña correspondiente y elegir una máquina a la que nuestro equipo
preguntará cada cierto tiempo por la hora, y adaptará el reloj del ordenador en el
caso de que este tenga datos erróneos.
En el siguiente paso (36) podremos enviar los datos relativos al hardware de
nuestro equipo a los desarrolladores de Fedora Core 9 con fines estadı́sticos.
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Figura 32: Mensaje de bienvenida que aparece la primera vez que arrancamos Fedora
Core 9.
Figura 33: Licencia de Fedora Core 9.
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Figura 34: Creación de un usuario en los primeros pasos de Fedora Core 9.
Figura 35: Ajustes de Fecha y Hora.
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Figura 36: Participación en la encuesta de Fedora Core 9.
Una vez obtengamos la pantalla de acceso (37), podremos escribir nuestro login
y contraseña válidos en el sistema, y ası́ poder acceder a Fedora Core 9.
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Figura 37: Pantalla de acceso a Fedora Core 9.
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