Contenido
Una publicación
del Departamento Ecuménico
de Investigaciones
(DEI)
! ¡Cien PASOS adelante!
! Plenitud y escasez: la subjetividad del
reino de Dios
Franz J- Hinkelammert
! Racionalidad alternativa ante una nueva
depresión mundial
Wim Dierckxsens
! Índice histórico de la Revista Pasos 19852002! Foro Social Mundial: Porto Alegre 2002-0
! El Jesús histórico en la Teología de la
Liberación
Pablo Richard
! Un nuevo seminario en el DEI Seminario
Intensivo de Lectura Popular de la Biblia
Consejo Editorial
Franz J. Hinkelammert
Pablo Richard
Maryse Brisson
José Duque
Elsa Tamez
Silvia Regina de Lima Silva
Wim Dierckxsens
Germán Gutiérrez
Colaboradores
•Hugo Assman •Luis Rivera Pagán • Frei Betto •Julio de
Santa Ana • Jorge Pixley • Otto Maduro •Fernando
Martínez Heredia • Leonardo Boff • José Francisco Gómez
• Jung Mo Sung • Enrique Dussel • Pedro Casaldáliga •
Giulio Girardi • Juan José Tamayo • Michel Beaudin •
Raúl Fornet Betancourt •Maruja González • Georgina
Meneses
Se autoriza la reproducción de los artículos
contenidos en esta revista, siempre que se cite la
fuente y se envíen dos ejemplares de la reproducción.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
¡Cien PASOS adelante!
Un paso adelante jalonado por la esperanza no
significa que la utopía esté más cerca, sino que los
pasos siguientes llevarán más impulso y el camino
estará más iluminado para avanzar. Exactamente esa
satisfacción constatamos al publicar este número 100
de Pasos. Que en cada número que ponemos en
circulación se impulsa nuestra esperanza y se ilumina
nuestra razón utópica.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
En 1985 al lanzar el primer Pasos de la Segunda
Época, no podíamos garantizar cuántos Pasos más
podríamos avanzar, puesto que el contexto era muy
oscuro , debido sobre todo a la "guerra sucia"
altamente represiva que dominaba la región
centroamericana. Pero aun en tan oscuras tinieblas,
publicamos el primer Pasos. Desde entonces, Pasos
tras Pasos, aunque se da uno solo a la vez, esta
modesta revista sigue circulando, gracias al impulso
que llevan en su camino los múltiples movimientos
alternativos de nuestros tiempos.
Como ya lo reseñamos en el Editorial del primer
número de Pasos publicado en 1985 decimos
Segunda Época porque la Primera Época de esta
revista se publicó durante el gobierno de Salvador
Allende en Chile editada entonces por Hugo
Assmann quien con el golpe de Estado de Augusto
Pinochet tuvo que huir al exilio hacia Costa Rica
donde en compañía de un grupo de intelectuales de
las ciencias sociales y la teología fundó el DEI en
1976.
Hoy, la revista Pasos sigue siendo vocera de
primera mano de la teología de la liberación, si bien
en su amplia red de colaboradores dispersos por todo
el mundo, contribuyen hombres y mujeres de otras
ciencias creadores de pensamiento alternativo.
Con profundo agradecimiento ofrecemos a quien
nos conduce por el camino del reinado de Dios y su
justicia, este número Cien de Pasos, justamente en el
año del 25 aniversario de la fundación del DEI. Con
la misma fe y la misma esperanza estampada en el
logo de nuestra revista, reafirmamos que "El justo
como la palma florecerá" (Sal. 92:12). _
Pasos nació en Chile, al interior del movimiento
de la teología de la liberación, específicamente
entorno al grupo de ISAL (Iglesia y Sociedad en
América Latina).
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Plenitud y escasez: la subjetividad del Reino de Dios
Franz J. Hinkelammert
1. Plenitud y escasez
como orientaciones
de la acción
El tema "plenitud y escasez" se refiere a
conductas sociales, no a situaciones. Se trata de
orientaciones de la acción ancladas en la sociedad.
Aunque lo digamos en forma provisional, podemos
hablar del conflicto entre la orientación por el bien
común y la orientación por el cálculo individual de la
utilidad. No se trata tampoco de polos dualistas de
tipo maniqueo, entre los cuales existe un conflicto
total en el que un polo tiene que destruir al otro. Sin
embargo, se trata de un conflicto que debe ser
reconocido y que solamente puede ser solucionado
por medio de mediaciones. Pero, de todas maneras, se
trata de un conflicto y quiero intentar presentar sus
elementos.
Hay una escena que aparece en todos los evangelios y que podemos tomar como punto de partida.
Es aquella escena que comúnmente llamamos la
multiplicación milagrosa de los panes. Es evidente
que esta multiplicación de los panes no es un acto
mágico por el cual Jesús produce un montón
cuantitativo de panes, de los cuales cada uno puede
tomar lo que quiere. No se trata de una multiplicación
cuantitativa de panes. Ocurre, en cambio, que una
multitud de escuchas de las palabras de Jesús se
constituye como comunidad y consume en común
todo lo que han llevado de comida. El resultado es
una plenitud de panes. Todos pueden comer y todos
tienen suficiente, por el hecho de comer en común.
La plenitud no es cuantitativa, sino resulta del hecho
de que todos compartan de un modo tal que hay
suficiente para todos.
Gandhi también se refiere a esta plenitud, cuando
dice: La India tiene suficiente para que todos puedan
vivir, pero no tiene lo suficiente para satisfacer la
1
Ver también Amartya Sen, La vida y la muerte como indicadores
económicos.
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SEGUNDA ÉPOCA 2002
codicia de unos pocos. La plenitud es posible, porque
es posible que todos tengan lo suficiente. Amartya
Sen constata que ninguna hambruna jamás puede ser
explicada mediante una escasez física. La explicación
reside siempre en el hecho de que aquellos grupos
que aún disponen de víveres, rechazan comerlos en
común 1. Se destruye la plenitud posible y el cálculo
de utilidad —el cálculo de escasez— convierte la
escasez en catástrofe. Cuando la gran hambruna de
Bengala, la cual se produjo después de su
colonización por parte de los ingleses en la segunda
mitad del siglo XVIII y en la que murieron alrededor
de diez millones de personas. Bengala exportaba
todavía arroz y trigo.
Ciertamente, respecto a esto podemos hablar con
razón de un problema de solidaridad. No obstante, la
referencia a la solidaridad puede asimismo oscurecer
el problema. En el fondo, el problema del cual se trata
no es la solidaridad, pese a que no es posible solucionarlo sin solidaridad. En última instancia, la solidaridad es un valor formal. Sin embargo, a los valores
formales siempre les subyace un contenido —una
materialidad— que decide sobre su significado.
Existe también una solidaridad de los gángsters y en
el siglo XIX se hablaba en los EE. UU. de una
solidaridad de la "pro-slavery-rebellio" (rebelión en
favor de la esclavitud), es decir de una solidaridad de
aquellos que defendían el trabajo forzado de la
esclavitud. La solidaridad no se orienta
necesariamente por la plenitud Hay de igual forma la
solidaridad de quienes quieren destruir cualquier
orientación hacia la plenitud o, para decirlo de esta
manera, hacia el bien común.
Se trata entonces del núcleo de contenido que
hace posible orientar la solidaridad hacia la plenitud.
Quiero intentar sacar a la luz este núcleo de
contenido.
Jesús se refiere a este núcleo con las palabras
"reino de Dios" o "reino de los cielos". Este reino de
Dios no conforma un "más allá", sino el núcleo de lo
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N°100
MARZO-ABRIL
terrenal. Poroso, él puede decir: "...el reino de Dios
ya está entre vosotros" (Le. 17,21) Sin embargo,
añade: hay que agarrarlo. No está simplemente allí y
allá; está presente como ausencia que hay que
transformar en presencia positiva. Cuando una de las
figuras del drama de Sartre "Los cautivos de Altona"
dice: "el infierno— eso son los otros", no expresa lo
contrario que Jesús, sino lo confirma. Si no se agarra
el reino de Dios, que está entre nosotros, entonces el
otro se transforma en el infierno, que está entre
nosotros. Si no queremos que entre nosotros esté el
infiemo, entonces hay que agarrar el reino de Dios —
el reino de los cielos—, que está entre nosotros. El
reino de Dios resulta ser el núcleo de lo terrestre.
2. El cielo en la tierra y su realización
Juan Crisóstomo, uno de los padres de la Iglesia,
afirmaba en el siglo IV:
¡Hay que considerar qué honor nos hizo Dios al damos esta
tarea! Yo, dice él, he creado el cielo y la tierra; también a ti
te doy poder creador: ¡haz de la tierra un cielo! ¡Tú puedes!
2
Se trata del problema del reino de Dios como el
núcleo de lo terrenal. Lo es realmente y por eso este
problema se halla presente en toda la modernidad a
pesar de toda su secularización. Hasta se puede decir
que todo el pensamiento de la modernidad gira alrededor de este problema. La razón está en el hecho de
que con la modernidad, la sociedad es considerada un
objeto de una transformación.
Eso empieza con el pensamiento liberal. Ya al
comienzo del siglo XVIII, Mandeville brinda los
acentos decisivos para los conceptos de armonía en
referencia al mercado. Mandeville resume este punto
de vista: vicios privados-virtudes públicas. Adam
Smith transforma esto en el proyecto de la sociedad
burguesa y le confiere un color celeste. Habla de la
"mano invisible". La expresión aparece ya en Isaac
Newton, quien la usa en relación al orden del sistema
planetario guiado por Dios por medio de las leyes
naturales. Es de raíz estoica. Con Smith este concepto
2
De Johannes Chrysostomus, Homilien über den ersten Brief an Timotheus,
über-setzf von ]. Wimmer. Bibliothek der Kirchenváter, Sechster Band, Kempten
München, 1880/ pág. 209. Agradezco la cita a Norbert Amtz.
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SEGUNDA ÉPOCA 2002
de orden es aplicado al mercado, cuya armonía es
realizada mediante la ley del valor. Esta idea de una
armonía preestablecida domina hasta hoy el
pensamiento burgués.
No obstante, esta idea no conserva un carácter
unívoco. En el Fausto de Goethe es Mefistófeles, el
diablo, quien se presenta en nombre de esta armonía,
esto es como "parte de aquella fuerza que siempre
quiere el mal y siempre produce el bien". Se trata
evidentemente de una referencia a Mandeville y a la
mano invisible de Adam Smith. Pero ahora ya no lo
dice Dios, sino Mefistófeles, el mentiroso. Fausto
cree haber creado, gracias a su alianza con
Mefistófeles, el "paraíso" en la tierra. Sin embargo, al
final los elementos de la naturaleza devoran la obra
en el momento en que Fausto cree hacer logrado esta
meta- Fausto, ya ciego, escucha el ruido de palas y
cree que la obra de construcción sigue. No sabe que
el ruido que escucha proviene de aquellos que están
cavando su tumba.
Con respecto a esta mística del mercado, surge en
el curso del siglo XIX un nuevo humanismo de la
praxis. Surge también en el espacio mítico de la
creación de una nueva sociedad por medio de la
praxis, no obstante, se dirige en contra de la mística
del mercado que pinta a éste como un lugar celeste.
El poeta Heinrich Heine expresa esto de manera
irónica, cuando dice en un poema: "Ya en la tierra
queremos construir el reino de los cielos". Este
poema es una de las creaciones poéticas más
conocidas por los trabajadores socialdemócratas
alemanes del siglo XIX.
No se trata de lo mismo que afirmaba Crisóstomo
en el texto citado antes. Porque Heine añade en su
poema: "El cielo lo abandonamos para los ángeles y
los gorriones". El cielo y la tierra se encuentran ahora
separados; además, el orden en la tierra hace que la
referencia al cielo esté de más. El cielo se transforma
en lo terrenal y ya no hay un reino de Dios que estaría
entre nosotros.
Marx seguramente no describiría su humanismo
con las mismas palabras que Heine, inclusive lo rechaza. Sin embargo, lo que el poeta manifiesta con
palabras poéticas circunscribe igualmente el huma-
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MARZO-ABRIL
menos cierto que muy a menudo lo posible solo se obtuvo
porque se procuró lo imposible que está más allá de él 5.
nismo de la praxis, el cual Marx visualiza de un modo
más diferenciado:
Weber inclusive tiene conciencia del hecho de que
restringirse a metas pretendidamente realistas, no es
para nada realista. El realismo tiene que incluir la
conciencia de que muy a menudo se trata de hacer
posible lo imposible. Quien no apunta hacia lo
imposible, jamás descubrirá lo que es posible. Ernst
Bloch dice: "...apuntar más allá de la meta para dar en
el blanco". Lo utópico no es lo irrealista, sino
condición de posibilidad de la propia acción realista.
En efecto es mucho más fácil encontrar mediante el análisis
el núcleo terrenal de las imágenes nebulosas de la religión
que proceder al revés, partiendo de las condiciones de la
vida real en cada época para remontarse a sus formas
divinizadas. Este último método es el único que puede
considerarse como el método materialista y por tanto
científico 3.
Marx es diferenciado. Busca el núcleo terrenal de
las imágenes nebulosas de la religión. No quiere
construir el cielo en la tierra, sino entender a partir de
este núcleo terrenal sus formas divinizadas. No
obstante, la meta sigue siendo: cambiar este núcleo
terrenal de un modo tal, que ya no hagan falta estas
imágenes nebulosas de la religión. El cielo sigue
siendo el lugar abandonado para los ángeles y los
gorriones. Cielo y tierra se contradicen. Quien afirma
la tierra, tiene que abandonar el cielo.
3. La denuncia de la “ética de San
Martín”
En contra de este humanismo de la praxis aparece
un pensamiento nuevo y extremo acerca de la
sociedad burguesa. Comienza con Nietzsche,
atraviesa el nazismo y el fascismo y marca desde el
inicio de la Guerra Fría toda la sociedad burguesa. Es
el pensamiento del nihilismo que ahora se extiende.
La formulación que le diera Popper, hizo historia:
La hibris que nos lleva a intentar realizar el cielo en la tierra,
nos seduce a convertir nuestra buena tierra en un infierno —
un infierno que solamente seres humanos pueden realizar
para otros seres humanos 4.
Aquí se denuncia cualquier esperanza, cualquier
utopía, cualquier humanismo, cualquier solidaridad
de los oprimidos. Todo ello es visto ahora como
Lucifer, el ángel de la luz convertido en demonio.
Todo lo que trascienda la sociedad capitalistaburguesa es satanizado. Se trata de un pensamiento
que hoy es dominante. Se desarrolló a través del
nazismo y el fascismo, recibiendo la forma hoy
dominante del antiutopismo actual.
Pero no se trata de algo obvio. Así, todavía Max
Weber rechaza tales propuestas:
Es exacto —si se lo entiende correctamente— que la
política exitosa es siempre "el arte de lo posible". Pero no es
3
4
Kari Marx, El capital. México D. F-, 1966. páp. 303, nota 4
Karl Popper, Das Elena des Historizismus. Tübingen,, Vorwort, 1974
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SEGUNDA ÉPOCA 2002
El antihumanismo, en su formulación popperiana,
confirió como su consecuencia al sistema de mercado
un carácter celeste tan pronunciado, como ni el
propio Adam Smith habría podido imaginar. Lo logró
mediante la denunciación de toda intervención en el
mercado y en su lógica. En los años noventa se
inventó en Alemania una expresión destinada a
resumir todo aquello que se busca denunciar. Esta
expresión es "ética de San Martín" 6. Se refiere a una
antigua leyenda sobre San Martín. Éste era un
caballero que durante un duro invierno estaba
cabalgando. Al lado del camino encontró a un pobre
hombre, muriéndose de frío, quien le pidió ayuda.
San Martín tomó su abrigo, lo cortó con su espada en
dos partes y dio una de ellas al pobre. Prosiguió su
camino, pero percibió detrás de sí una brillante luz.
Dándose vuelta, vio que el pobre se había convertido
en Cristo, quien lo saludó.
En Alemania se enseña tradicionalmente esta leyenda a los niños. El día de San Martín, ellos realizan
grandes procesiones llevando luces y cantando a San
Martín. Celebran la ética del compartir.
5
Max Weber, "La 'objetividad' cognoscitiva de la ciencia social y de la política
social" (1904) en Max Weber^ Ensayos sobre metodología sociológica. Buenos
Aires, Amorrortu, 1958, pág. 244.
6
Ética de San Martín es otra expresión para lo que Max Weber llama la ética de
convicción. Weber denuncia la ética de convicción de una manera similar a
como se lo hace en los anos noventa con la tal llamada ética de San Martín. En
ambos casos se trata de una simple totalización de la ética del mercado, la cual
queda como única ética
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MARZO-ABRIL
abrigos compartidos lleva, cuando se lo hace de manera
masiva, a sociedades frías. Un frío social muy especial se
extiende en ellas... 9.
En los años noventa se orquestaron campañas
dirigidas en contra de lo que se llamó la "ética de San
Martín". Fueron orquestadas por las burocracias empresariales y sus representantes. Con la expresión
"ética de San Martín" se referían a ese cielo del cual
se sostiene que el intento de realizarlo, produce el
infierno en la tierra:
El mundo industrializado fue impregnado por siglos por la
ética cristiana del compartir. Eso ha arrasado con la ética del
producir, que es lógica y temporalmente anterior...
Así, el empresario tiene un etos específico al cual tiene que
seguir si quiere corresponder a su función social y a su
tarea. Su mayor "responsabilidad social" está en ofrecer
bienes y servicios de la manera más eficiente. Su imperativo
como empresario es: ¡Produzca' ¡Sea útil para su cliente'
¡Sea exitoso! Entre lo exigido económicamente y lo
moralmente correcto, no existe para él ninguna
contradicción: Ambos coinciden. Hacer, en el marco de su
razón empresarial, todo lo necesario para mantener "fit”a la
empresa, aunque eso signifique medidas dolorosas para sus
colaboradores particulares, no contradice a la moral, sino
7
constituye un deber ético .
Que el Mal aparezca en forma de la luz, de la bondad... de la
justicia social, es para aquel que piensa en términos simples,
una clara confirmación de su maldad abismática 10.
En una conferencia en homenaje a Mandeville ,
quien es de hecho el fundador del pensamiento de la
mano invisible, John Maynard Keynes también
asume la posición de Mandeville. No obstante, no le
otorga el color celeste que nuestros ideólogos le dan:
Por lo menos por cien años todavía, debemos convencemos
de esto: lo bueno es lo malo y lo malo es lo bueno, porque
lo malo es útil y lo bueno no lo es11
Gerhard Schwarz, redactor de la Neue Züricher
Zeitung, saca la conclusión:
Una ética de San Martín y del compartir como base del
orden económico llevará a la postre a la pobreza de todos, a
pesar de que el viejo imperativo cristiano de la solidaridad
sigue siendo un valor central, el cual debería seguir el
cristiano. Pero cada uno en su lugar 8.
La solución que se ofrece es:
En vez de solo compartir solidariamente, conforme al ideal
de Martín, el abrigo con el mendigo, se puede asumir la
producción en masa de abrigos con el resultado de que sean
accesibles a todos y que muchos mal vestidos tengan pan y
trabajo. Según toda la experiencia histórica, la máxima de la
acción empresarial ha conseguido mucho más en favor de
los necesitados que la ética del compartir. Porque con esta
última la pobreza casi nunca es superada. Y la herencia de
7
(Nene Züricher Z£itung, 12,13 sept. 1993, pág. 13). Beitrag von Dr Gerd
Habermann, Arbeitsgemeinschaft selbstándiger Untemehmer (ASU) und
Lehrbeauftragter an der Urüversitat Bonn. Titel: "Teilen oder produzieren?
Bemerkungen zum Ethos des Untemehmers".
Mandeville y Adam Smith han retornado, únicamente que ahora se los vincula a un antihumanismo
extremo que promete como su resultado un mercado
que implica la promesa del cielo en la tierra. Se trata
del cielo que se promete como resultado en el caso
que ya nadie quiere realizar el cielo. Ya Dietrich
Bonhoeffer había dicho acerca de eso:
Sin transformar el mercado en un cielo, Keynes
expresa el punto de vista del mercado y de su cálculo
de utilidad. Y con eso tenemos la formulación de
nuestro problema: lo malo es útil y lo bueno es inútil.
Sin embargo Keynes no se refiere al mal como un
bien, como lo hace la denunciación de .la ética de San
Martín. Sigue siendo lo malo. Pero es útil. Lo bueno a
su vez sigue siendo lo bueno, solo que es considerado
inútil. Esto parece la respuesta a nuestro tema "plenitud y escasez" o "bien común y cálculo de utilidad".
Respecto a la "plenitud" y al "bien común, aparentemente no podemos más que cantar un réquiem
aetemam Deo.
Si creemos a Popper y a nuestras burocracias
empresariales, lo bueno, entonces, es precisamente lo
peligroso que produce el infierno en la tierra,
mientras lo malo es lo bueno. Lo bueno lleva al
infierno y lo malo lleva al cielo del progreso. Si, de
9
8
Cerhard Schwarz, Katholische Kirche (und ihr Verhaltrus zur
Marktwirtschaft), en ',Marktwirtscha^t Teufelswerk? Die Weltreli-gionen und
die Wirtschaft". Informedia-Stiftung (Kóln, 1992), págs. 83-99, aquí: pág. 83.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
(MZ, 24. XII. 1993)."Das Teilen und die Moral der Márkte" von Wolfram
Weiner.
10
DietrichBonhoef:fer/5CTl^o^•r-^l¿swfl/f^/4Bánde,ed.OttoDudzus. Gütersioh,
1982. Bd. 4, pág. 81.
11
Según Jean-Fierre Dupuy, Orares et Désordres. Encuete sur un nouveau
paradigme. París, Seuil, 1990, pág. 167.
PASOS
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MARZO-ABRIL
acuerdo con san Pablo, la raíz de todos los males es el
amor al dinero, de acuerdo con las burocracias
empresariales la raíz de todos los males es el amor al
prójimo, el compartir, lo bueno. Nietzsche puede
decir ahora que Dios murió a consecuencia de su
compasión. Nos transformamos en lobos de estepa. El
infierno, son los otros.
Si el ser humano abusa de su posición para cometer
acciones malas, el juicio de Dios conduce a las criaturas a
castigarlo... 15 .
Este "juicio de Dios" se encuentra dentro de la
realidad. No es Dios quien castiga, sino que Él
encarga a su criaturas castigar al ser humano:
Y vi que el fuego superior del firmamento derramaba
grandes lluvias llenas de suciedad y basura sobre la tierra,
que provocaron en los seres humanos, pero también en
plantas y animales, grandes úlceras y llagas. Además, vi
como caía del círculo negro de fuego una especie de
neblina, que secó el verde y los frutos de la tierra16.
4. La paradoja de las utilidades
Esto nos lleva a la necesidad de hablar de 1a
utilidad. Ciertamente, si la relación con la plenitud,
con lo bueno, con la ética no es útil, todo ello es inútil
Pero, ¿qué es la utilidad? Frente a esta pregunta
surgen concepciones contrarias de la utilidad, las
cuales corresponden a los polos de la plenitud y la
escasez, el bien común y el cálculo individual de la
utilidad.
Quiero presentar este desdoblamiento de la utilidad por medio de algunos textos que provienen de la
Edad Media europea y, por tanto, del inicio de la
modernidad. Se trata de textos de Hildegard de
Bingen, gran mística y abadesa del siglo XIII. Por un
lado, ella sostiene que toda la creación se halla
orientada hacia la utilidad de los seres humanos:
Toda la naturaleza debería estar a disposición del ser
humano, para que actúe junto con ella, porque el ser
humano no puede ni vivir ni existir sin ella 12
Toda la creación, que Dios formó en sus alturas y sus
profundidades, la conduce hacia la utilidad para el ser
humano 13.
La naturaleza está conducida "a disposición" y
hacia la "utilidad del ser humano". Sin embargo, para
Hildegard, justo esta destinación de la naturaleza
excluye su sometimiento irrestricto al cálculo de
utilidad. Las fuerzas del cosmos
...compelen al ser humano para el bien de él, a tomarlas en
consideración, porque necesita de ellas para no hundirse14.
Estas reflexiones de Hildegard recuerdan las
famosas palabras que el jefe indio Seattie
pronunciara, en el año 1855, frente a representantes
del gobierno de los EE. UU. en un momento en el
cual el genocidio de la población originaria del norte
de América estaba plenamente en curso y cuando era
previsible su resultado:
Nosotros sabemos esto: la tierra no pertenece al hombre. El
hombre pertenece a la tierra. Nosotros sabemos esto: Todas
las cosas están relacionadas, como la sangre que une a una
familia. Todas las cosas están interrelacionadas entre sí.
Todo lo que sucede a la tierra, sucede a los hijos de la tierra,
sucede a los hijos de ella. El hombre no trama el tejido de la
vida. Él es, sencillamente, una pausa en ella. Lo que él hace
a ese tejido, lo hace a sí mismo 17.
Existe una utilidad, si bien no es la utilidad del
cálculo del mercado. El cálculo de utilidad ocupa en
la actualidad un lugar exclusivo para determinar el
significado de la palabra "utilidad". La utilidad, como
la entiende aquí Hildegard, revela, en cambio, el
peligro del calculo de utilidad para todo aquello que
es útil para el ser humano. Es útil para el ser humano,
respetar la naturaleza y reconocerla. Es útil no someterse al cálculo de utilidad y al cálculo del
mercado. Este es la ley destructora que, según san
Pablo, conduce a la muerte cuando se busca la
salvación en su cumplimiento. Desde el punto de
vista del cálculo individual de utilidad, todo eso, sin
embargo, es inútil.
12
Ingrid Riedel, Hildegard von Bingen. Prophetin der kosrmschen Weisheit.
Stuttgart, Kreuz-Verlag, 1994, pág. 125.
13
Ibid, pág. 133.
14
M., pág. 145.
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15 Ibid, pág. 133.
Idem.
17
Ver Diálogo Social (Panamá) No. 154 (Marzo, 1983).
16
PASOS
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Hildegard de Bingen conoce también este cálculo
de utilidad. Lo evidencia al presentar un diálogo entre
la dureza de corazón y la misericordia:
De acuerdo con Hildegard, la dureza de corazón
manifiesta sobre si misma:
No he creado nada y tampoco he puesto en existencia a
nadie. ¿Para qué me voy a esforzar o preocuparme de algo?
Eso no lo voy a hacer jamás. No voy a hacer en favor de
nadie más de lo que él me pueda ser útil. ¡Dios, quien ha
creado todo eso, debe preocuparse de su creación y por el
universo! ¿Qué vida tendría que llevar si quisiera dar
respuesta a todas las voces de alegría y de tristeza? ¡Yo
solamente sé de mi propia existencia!18.
Hildegard hace contestar a la misericordia: "¡Oh!,
ser hecho de piedra...".
Aquí se trata de la utilidad del cálculo individual,
de la utilidad como cálculo del mercado. No obstante,
siguiendo a Hildegard, se expresa como extremo
egoísmo, como corresponde a la sociedad medieval
de su tiempo.
En una sociedad como la burguesa, que ha
totalizado el cálculo de utilidad, la dureza de corazón
habla un lenguaje más mentiroso. Ahora declara: los
vicios privados son virtudes públicas. Del corazón de
piedra, de la dureza de corazón, resulta lo que
Bonhoeffer llama la "maldad abismática". Lo útil y la
utilidad del cálculo están enfrentados y se encuentran
en conflicto.
Precisamente por eso, la crítica al cálculo de utilidad no se reduce a simple moral. Lo que se afirma es
que el cálculo de utilidad, en su lógica abstracta,
amenaza los fundamentos de la vida humana y de la
naturaleza. La misma naturaleza se rebela en contra
de esta amenaza y las catástrofes que resultan son un
"juicio de Dios" que habla desde el interior de la vida
terrestre.
No hay duda que aquello que Hildegard de
Bingen observa en el inicio de la modernidad, es hoy,
en un nivel aplastantemente superior, nuestra
experiencia. La globalización del cálculo de utilidad
produce efectos indirectos, que actualmente se hacen
presentes como amenazas globales: la exclusión de
18
Según Dorothee Sólle, O Grün des Fingers Gottes. Die Meditationen der
Hildegard von S"^«.Wuppertal,HammerVerlag/1989, pág.12.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
grandes partes de la población mundial, la disolución
interna de las relaciones humanas y la destrucción de
la naturaleza. Se hacen presentes como fuerzas
compulsivas de los hechos, las cuales de modo
inevitable acompañan la totalización del cálculo de
utilidad. Hacen presente el juicio de la realidad sobre
aquello que ocurre.
Podemos ahora volver a las palabras de Keynes
ya citadas, conforme a las cuales " lo malo es útil y lo
bueno no lo es". Es claro que esta utilidad del mal es
un producto del cálculo de utilidad en el caso en que
éste es totalizado. Pero, ¿qué es lo bueno? Igualmente
es visible hoy que lo bueno es todo lo necesario para
enfrentar las amenazas globales.
Sin embargo, siendo así, lo bueno es útil estando
en conflicto con el cálculo de utilidad. Lo que Keynes
sostiene, y que aún es opinión dominante, es falso. Lo
bueno no es únicamente útil, es asimismo necesario,
ya que es el fundamento de la propia posibilidad de la
sobrevivencia humana. La humanidad no podrá
sobrevivir si no logra disolver la totalización del
cálculo de utilidad. Es útil asignar al cálculo de
utilidad un lugar de segundo orden. El cálculo de
utilidad conduce a la tala de los bosques amazónicos,
no obstante es útil —y bueno a la vez— no talarlos.
Pero este bueno—que igualmente podemos llamar
bien común— trasciende toda calculabilidad y, por
eso, también la llamada calculabilidad a largo plazo
Constituye una ética que no es apenas útil, sino condición de nuestra sobrevivencia. Al no ser calculable
su utilidad mientras su necesidad es comprensible, se
trata de una ética del reconocimiento del otro, sea ese
otro el ser humano o la naturaleza externa al ser
humano como ser natural.
5. Quien ama la vida, la pierde: el
núcleo celeste de lo terrestre
Nos ocupamos aquí de la plenitud en los
evangelios. En el evangelio de Juan esta plenitud es
llamada "vida eterna". No se trata de un más allá, sino
del núcleo interno del más acá. Cuando Jesús dice:
"Yo he venido para que tengan vida y la tengan en
abundancia" (Jn. 10,10), se refiere a la plenitud, que
en otros lugares llama vida eterna.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
consiguió limosna y estaba pasando hambre. El monje abrió
su bolsa y le dio del arroz que le quedaba En este momento
el otro monje vio la joya y se la pidió. El monje la sacó, la
miró y se la pasó. El otro monje le agradeció y se fue feliz,
pensando que ahora por toda la vida podía vivir en
abundancia. Sin embargo, el otro día volvió donde el primer
monje, se le acercó, sacó la joya y se la devolvió. A la
pregunta ¿por qué? respondió: Quiero que me des algo, que
tiene más valor que esta joya. Pero el primer monje le
insistió que no tenía más y preguntó: ¿Qué entonces quieres
de mí? Contestó el otro monje; Quiero que me regales
aquello que te hizo posible regalarme la joya a mí 20
Según el evangelio de Juan, Jesús expresa el conflicto de las utilidades —entre el cálculo de utilidad y
la orientación por la plenitud— en términos de una
paradoja:
El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este
mundo, la guardará para una vida eterna (Jn. 12,25).
Esta paradoja, con variaciones, aparece en todos
los evangelios 19"El que ama su vida, la pierde". Alude a la vida
guiada por un cálculo de utilidad, si éste determina
toda la vida. "El que odia su vida en este mundo" Lo
que se odia es esta vida limitada al cálculo de
utilidad, que se pierde si uno la ama. Y "la vida
eterna" es la plenitud de esta vida, la cual desde esta
vida irradia más allá de la muerte. No es un más allá
abstracto.
Tomando en cuenta lo anterior podemos formular
esta paradoja en nuestro lenguaje actual, estando
convencido que esto expresa el sentido de estas
palabras de Jesús:
Quien determina su vida por el cálculo de utilidad,
la perderá. No obstante, quien no ama sino que odia
esta vida bajo el dominio del cálculo de utilidad,
ganará la plenitud de la vida.
Se trata del punto fijo de Arquímedes que éste no
encontró. A eso también se refiere Jesús en dos
parábolas cortas:
El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido
en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a
esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que
tiene y compra el campo aquél.
También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader
que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una
perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra
(Mt. 13,44-45).
Antonio de Mello cuenta una pequeña anécdota
que nos puede ayudar a interpretar estas parábolas:
Un monje de la India, que vive de lo que la gente le regala
como limosna, un día encuentra en su camino una linda y
brillante joya. Como le gusta mucho, la levanta y la mete en
su bolsa, en la cual guarda lo que la gente le regala y sigue
con su vida Un día, otro monje le pide ayuda, porque no
19
"Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por
mí, ése la salvará" (Le. 9,24). "Porque quien quiera salvar su vida, la perderá;
pero quien pierda su vida por mí/ la encontrará" (Mt. 16,25). "Porque quien
quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el
Evangelio, la salvará" (Mt. 8/35).
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Este "aquello" es el tesoro en el campo de la
parábola. Es el punto fijo que Arquímedes buscaba.
Es el punto de partida del reino de Dios, que está
entre nosotros. Sin embargo, no es la sociedad justa.
Este aquello nos empuja para hacer justa la sociedad.
La crítica de la religión, como se la ha efectuado
en nuestra sociedad desde el siglo XVIII, siempre ha
buscado el núcleo terrestre del cielo. Por eso vive de
la imaginación que el cielo se vuelve superfino en el
grado en el cual se reconoce su núcleo interno
terrestre y la praxis humana se guía desde este núcleo
terrestre como punto de partida. Hoy, nos
encontramos frente a los escombros de una
modernidad que se orienta de esta manera.
Pero éste es, de igual modo, el momento para
descubrir que en el origen cristiano de la modernidad
occidental no se trata de algún cielo cuyo núcleo
terrestre estaría por descubrirse. Se trata en cambio,
desde los orígenes, del núcleo celeste de lo terrenal.
Asimismo, hoy podemos descubrir que no hay
sobrevivencia de la humanidad, si no volvemos a
descubrir este núcleo celeste de lo terrenal para
orientar nuestra acción en conformidad con él. Este
núcleo celeste de lo terrenal es la plenitud. Si no lo
redescubrimos, el otro se transforma en el infierno y
la realidad terrestre en lugar del juicio.
Este núcleo celeste de lo terrenal no es un fenómeno religioso, aunque todas las religiones lo contienen como punto de referencia. Es fácil ver que este
reino de Dios, como núcleo terrestre de lo terrenal,
tiene parentesco con el Tao de Lao-Tse o el Nirvana
de Buda, así como existe un parentesco visible entre
20
Según Carlos C. Valles, Ligero de equipaje. Tony de Mello. Un
profeta para nuestro tiempo. Santander, Sal Terrae, 1987, pág. 58.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
la vida que se pierde si se vive según el cálculo de
utilidad y el karma del budismo. Esto sin embargo no
se puede reducir a relaciones religiosas, en el sentido
que no le atañe a alguien que no viva dentro de tales
religiones. Lo que aparece allí en términos de una
dimensión religiosa es un conocimiento objetivo de la
realidad, el cual tiene validez para todo ser humano
independientemente de que comparta algunas de estas
religiones o no. Se trata de algo que une la propia
realidad desde adentro. Se trata de un punto de
referencia que es transversal al cálculo de utilidad y
que desde el interior de este cálculo no se puede
apuntar. Por eso, aparece también en el humanismo
ateo. Marx le da la siguiente formulación:
sobrevivencia sin liberarse frente al cálculo de
utilidad. No obstante, la modernidad destruyó esta
libertad de una forma tan completa, que ni
disponemos de una palabra para referimos a ella. Es
la libertad frente a la compulsión por el cálculo de
utilidad. La que más la puede expresar es la palabra
gratuidad. Pero al significado
de esta palabra le falta la relación con lo útil en el
sentido del bien común. La libertad frente al cálculo
de utilidad es útil, solo que se trata de un "útil" que el
cálculo de utilidad destruye al ser totalizado.
Con respecto a esto, recuerdo un texto de Lévinas
que se refiere a la traducción del "Ama a tu prójimo
como a ti mismo":
La crítica de la religión desemboca en la doctrina de que el
hombre es la esencia suprema para el hombre y, por
consiguiente, en el imperativo categórico de echar por tierra
todas las relaciones en que el hombre sea un ser humillado,
sojuzgado, abandonado y despreciable 21
¿Qué significa "como a ti mismo"? Buber y Rosenzweig
tuvieron aquí los mayores problemas con la traducción.
Dijeron: "como a ti mismo" ,no significa eso, que uno se
ama más a sí mismo? En lugar de la traducción mencionada
por ustedes, ellos tradujeron: "ama a tu prójimo, él es como
tú" Pero si uno ya está de acuerdo en separar la última
palabra del verso hebraico kamokha del principio del verso,
se puede leer todo también de otra manera: "Ama a tu
prójimo, esta obra es como tu mismo"; "ama a tu prójimo;
tú mismo eres él"; "este amor al prójimo es lo que tú mismo
eres" 22
Este imperativo categórico proviene del núcleo
celeste de lo terrestre. No lo inventamos, sino lo
excavamos. Está, pero nadie puede disponer de él.
Hace falta asumir su empuje. Haciéndolo, el ser
humano se hace sujeto.
Pascal expresa esta paradoja de la utilidad en su
apuesta. En la apuesta de Pascal no se trata de si Dios
existe o no. Las posiciones de la apuesta son la vida
determinada por un cálculo de utilidad y una vida que
se orienta por el núcleo celeste de lo terrenal. Esta
última es la vida eterna en el sentido del evangelio de
Juan. La paradoja de esta apuesta es la paradoja de la
utilidad expresada por Jesús.
6. La libertad frente al cálculo de
utilidad
No se puede vivir, ni como ser humano particular
ni como humanidad, sin liberarse frente al mundo del
cálculo de utilidad. Estoy convencido que en la actualidad la humanidad no puede asegurar su
21
ErichFromm, Marxy su concepto del hombre. (Kari Marx: Manuscritos
económico-filosóficos). México D. F./ FCE/ 1964, pág. 230. (De: La
introducción a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel. Crítica de la
religión).
Creo que esta traducción de Lévinas puede interpretar de nuevo la paradoja de las utilidades expuesta
por Jesús. La vida que se pierde si se la quiere ganar,
es precisamente la vida que niega que el prójimo es
uno mismo.
Esto tiene consecuencias para el concepto de la
autorrealización del ser humano. Hoy existe el intento
de buscar la autorrealización en la línea del cálculo de
utilidad. Normalmente esto es lo que se quiere decir
cuando se habla de autorrealización. Esta autorrealización, sin embargo, constituye un proceso
destructivo de mala infinitud. En última instancia, el
asesinato del otro es transformado en el núcleo de la
autorrealización. La autorrealización que se quiere
realizar como individuo, se transforma en acto de
desesperación de un lobo de las estepas, que no puede
sino terminar en el suicidio.
La autorrealización únicamente es posible en el
otro y junto a él. Pero ello presupone una utilidad que
está en conflicto con el cálculo de utilidad. Esta
22
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Emmanuel Lévinas, De Dieuquivienfaridcí'. París, 1986, pág, 144.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
utilidad no es calculable, pues rompe el cálculo de
utilidad totalizado. Se trata de la utilidad que consiste
en la afirmación del otro —en última instancia, el
otro es la humanidad y el cosmos— del cual soy parte
al ser yo en el otro y el otro en mí. No se trata de
efectuar algún sacrificio en favor del otro para que
pueda vivir también. Que el otro viva, es condición
de la posibilidad de mi vida. Al yo afirmar esta
relación, me autorrealizo Esto implica excluir el
asesinato como medio de autorrealización. Aparece
por consiguiente un principio de autorrealización, el
cual se sigue de un postulado de la razón práctica que
sostiene: el asesinato es suicidio.
En la actualidad, estamos enfrentados a una
pregunta de este tipo. Surge con base en el hecho de
que hoy el Occidente entrega todo un continente —o
sea: África— a la destrucción por exclusión. Por
largos siglos África fue para los países europeos —y
después también para EE.UU.—una región de caza
de esclavos, la cual los abastecía con el trabajo
forzado que ellos ocupaban. Más tarde, en el curso
del siglo XIX, fue conquistado como colonia y
expoliado. Después de su independencia, a partir de
la Segunda Guerra Mundial, África fue obligado a
integrarse en el sistema mundial capitalista, estando
hoy al borde de una incapacidad de vivir. Occidente
lo entrega ahora a su suerte, si bien mantiene el
pillaje. Esos un asesinato de largo alcance,
posiblemente el peor cometido por Occidente.
La destrucción de África es el efecto de acciones
de Occidente rígidamente orientadas por un cálculo
de utilidad. El postulado de la razón práctica sostiene:
también este asesinato es un suicidio. No obstante,
ningún cálculo puede comprobarlo. Todos los
cálculos de Occidente suponen que este asesinato no
es suicidio. El postulado de la razón práctica, sin
embargo, afirma que sí lo es. El Occidente se
destruye a sí mismo al destruir de esta manera a los
otros. Esta relación circular recibe hoy, debido a la
progresiva globalización del mundo, una expresión
más urgente.
Este postulado de la razón práctica no puede
derivarse en términos calculables. Tampoco su inversión puede ser derivada en estos términos, aun
interno al sujeto humano como a la sociedad. Este
bien común tampoco es comprensible como cálculo
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
cuando constituya la base de la reducción de la vida
humana a la calculabilidad del cálculo de utilidad.
Esto siempre nos conducirá a un raciocinio análogo a
la apuesta de Pascal. El postulado de la razón
práctica: "el asesinato es suicidio", hace una
afirmación acerca de la realidad y sus características.
Por tanto, tiene la forma de un juicio de experiencia
que dice algo sobre lo que la realidad es. Pero va más
allá de la calculabilidad. Si se lo invierte, se llega a
un Juicio de experiencia contrario: el asesinato no es
suicidio. Sigue siendo un juicio de experiencia que
permite reducir la realidad al cálculo de utilidad y
que, en consecuencia, subyace a cualquier
totalización del cálculo de utilidad. La pregunta es:
¿cuál de estos dos juicios contrarios es falso?
Ahora bien, ¿esta totalización del cálculo de
utilidad no es suicidio? Efectivamente, es el suicidio
en el cual se halla nuestra sociedad actual. Si eso es
cierto, entonces el juicio: el asesinato no es suicidio
es falso y encierra una apología del suicidio.
Siendo así, ¿cuál de los dos juicios contrarios de
experiencia es correcto? No hay sino una respuesta: el
asesinato es suicidio. Si se sostiene lo contrario, eso
solamente se afirma como postulado de la razón
práctica.
Esto, no obstante, es análogo a la apuesta de
Pascal, la cual llega al mismo resultado.
Sin embargo, en cuanto que el postulado de la
razón práctica expresa un juicio de experiencia, no es
un juicio ético. Únicamente si excluimos el suicidio,
se sigue una ética en forma de la necesidad de un
deber: no matarás. No se sigue de manera analítica
del juicio
de experiencia, por el hecho que el suicidio no se
puede excluir mediante un juicio analítico.
Esto nos hace volver al núcleo celeste de lo
terrenal. Lo que se expresa es la vida, la cual enfrenta
al cálculo de utilidad para subordinarlo. Se trata del
bien común, que es el bien de todos y por eso el bien
de cada uno Pero no se puede expresar por medio del
cálculo de utilidad de cada individuo, con el cual está
constantemente en conflicto. Resulta un conflicto que
es tanto
de utilidad de grupos o Estados. No es utilidad
pública, que siempre es un cálculo de utilidad de
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
grupos. Asimismo, la llamada Realpolitik no es más
que un cálculo de utilidad desde el punto de vista de
los Estados. En el caso extremo, ni siquiera el cálculo
de utilidad de la humanidad entera es este bien
común. Porque inclusive la utilidad calculada de la
humanidad puede entrar en conflicto con el bien
común.
Los cálculos de utilidad de grupos también constituyen solidaridades. Eso justamente comprueba que
la solidaridad es un valor formal y no puede constituir
el bien común. Ahora bien, solo en el interior de
solidaridades se puede hacer presente el bien común.
No obstante, en ese caso se trata de solidaridades
especificadas por el bien común.
De este modo, a partir del postulado de la razón
práctica, resulta un acceso a la ética. No una ética
normativa y absoluta, sino el principio de generación
de la ética en cuanto ética necesaria. Tiene como sus
presupuestos:
1) el postulado de la razón práctica: el asesinato
es suicidio;
2) el sujeto que se afirma como sujeto concreto
vivo.
Dado el postulado, de la afirmación del sujeto se
sigue una ética. Ésta no consiste en un conjunto de
normas, sino en una historia de la producción de
normas. Éstas se descubren como normas que corresponden al principio de la generación de la ética. Por
eso, esta ética puede ser histórica. En efecto, en cada
momento histórico hay que decidir de nuevo cuál es
la ética que corresponde a la situación. Sin embarco
nunca se trata de normas como deber de
cumplimiento, sino de normas como mediación entre
el sujeto v un, realidad en la que el asesinato es
suicidio. Y no se trata apenas de un principio de la
generación de la ética sino de la generación de la
religión, incluido el ateísmo. Por esta misma razón, el
reino de Dios no es una sociedad más justa ni su
anticipación; es la realidad trascendente que empuja
desde dentro de la realidad empírica hacia la
constitución de sociedades justas Escuchar el llamado
que viene de esta realidad trascendente es condición
de la posibilidad de la propia realidad empírica.
más bien una ética de la vida. Con ella aparecen
valores que solo pueden ser alcanzados por una
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
La consecuencia es que quien no quiere el cielo en
la tierra, produce el infierno en ella. Éste es el
infierno que estamos viviendo. Lo han producido
aquellos que denunciaron a todos los que apuntaron a
crear el cielo en la tierra.
Anexo
Surge un problema trascendental: si pudiéramos
calcular con exactitud absoluta, la utilidad calculada
tendría que coincidir con la utilidad para todos. Hasta
creo que eso es cierto. Bajo esta perspectiva —trascendental—, la acción solidaria y la acción
egocéntrica llegarían exactamente al mismo
resultado. No obstante, este conocimiento no ayuda
para nada a la acción real y concreta, aunque ayude a
la reflexión sobre esta acción. Se podría estar tentado
de concluir lo siguiente: cuanto mejor calcule cada
uno su utilidad y en cuanto todos hagan eso, tanto
más nos acercaremos a la utilidad para todos. Se
trataría de una ilusión trascendental en la forma de
una aproximación asintótica. Considero que esta
ilusión trascendental constituye el corazón de la
modernidad. Pero ella salta por encima de la conditio
humana, que es un límite cualitativo que no puede ser
dejado de lado por ninguna aproximación asintótica.
El intento más conocido de realización de esta ilusión
trascendental es la identificación de interés propio e
interés general hecha por Adam Smith y que llama la
"mano invisible". Sin embargo, la idea soviética de la
transición del socialismo al comunismo hace algo
análogo.
Ahora bien, solamente se puede llegar a una ética
si nos liberamos de esta ilusión (lo que significa reconocer la imposibilidad de la ilusión trascendental
como conditio humana).
Estimo que en la actualidad no puede haber
ninguna constitución de una ética sin la solución de
este problema trascendental. La ética que resulta es la
ética de la solidaridad. No obstante, esta solidaridad
no puede ser el valor central de esta ética. Tiene que
ser
acción solidaria y que, por consiguiente, implican la
solidaridad. Únicamente se puede respetar al otro y a
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
la naturaleza externa al ser humano en el marco de
una acción solidaria. Eso por la razón que estos
valores sobrepasan al cálculo de utilidad y son
destruidos en el caso de que la vida sea sometida de
modo irrestricto al cálculo de utilidad. Pero en cuanto
estos valores sobrepasan el cálculo de utilidad siguen
siendo útiles, a pesar de que no son accesibles a un
cálculo de utilidad, sino apenas a la acción solidaria.
Creo que esta reflexión es necesaria para demostrar
que la solidaridad tampoco es el valor último. El
valor último es siempre el sujeto humano como sujeto
concreto.
Esto, sin embargo, lleva a la conclusión que el
cálculo de utilidad y la utilidad para todos, que sobrepasa este cálculo de utilidad (la utilidad para todos
incluye a la propia naturaleza), no se pueden sustituir
uno al otro. Si me dejo llevar por las coordenadas de
mis intereses directos según un principio de inercia
calculada, caigo en el cálculo de utilidad, del cual se
originan las fuerzas compulsivas de los hechos. Pero,
en efecto, no me puedo comportar siquiera sin esta
relación con mis coordenadas de intereses directos.
Ellas se imponen a mi actuación. Poroso tengo
siempre un punto de partida egocéntrico, lo que no
significa necesariamente un punto de vista egoísta.
Juzgo a partir de mí, con lo cual se imponen a la
consideración mis intereses calculados. No obstante,
en el mismo acto descubro que mis intereses
calculados se vuelven contra mí mismo. Este
descubrimiento implica a la vez el descubrimiento de
que yo soy el otro y el otro soy yo. Esta división entre
intereses calculados y los intereses de bien común
lleva a la conciencia deque yo no puedo ser solo este
ser egocéntrico de los intereses calculados. Ambos
polos no son polos maniqueos, sino atestiguan una
división que constantemente tiene que ser disuelta.
Esto desemboca en una determinada concepción
en referencia al antropocentrismo. Si
antropocentrismo significa que el ser humano se
encuentra en el centro, eso tiene que ser visto en esta
perspectiva. El ser humano que se pone en el centro,
tiene que descubrir en este mismo acto que él es el
otro y que, por tanto, él es el mundo. Si destruye el
mundo, se destruye a sí mismo. No solamente: "ama a
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
tu prójimo; tú mismo eres él", sino su extensión al
mundo y a la naturaleza externa del ser humano:
"ama al mundo (naturaleza); tú mismo eres él". Por
supuesto, ahora necesito nuevos criterios: amar a un
perro no es lo mismo que amar al prójimo. Pero otra
vez se trataría de poner al cálculo de utilidad en una
posición secundaria, aunque esté siempre ya en el
punto de partida.
Nuestra sociedad actual, en cambio, transforma al
cálculo de utilidad en un principio metafísico. Juzgado bajo este principio, lo egocéntrico parece ser lo
natural, la solidaridad lo artificial, lo egocéntrico lo
original, la solidaridad lo derivado. ASÍ, El niño
parece ser un ser egocéntrico original, un participante
ideal del mercado, el cual es distorsionado por la
enseñanza posterior de la solidaridad. Sin embargo,
considero que en realidad el niño aprende la división
de lo útil entre el cálculo de utilidad y la utilidad del
bien común de todos, mientras parte de la unidad de
ambos.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Racionalidad alternativa ante una nueva
depresión Mundial
Wim Dierckxsens
Nos encontramos hoy en día ante una coyuntura
en la cual el crecimiento sostenido de la economía
mundial ya no parece ser una realidad tan obvia. Por
primera vez desde 1930, nos hallamos ante una recesión mundial con todas las características de transformarse en una depresión. En este clima, la opción de
volver a tener una economía marcada por un crecimiento sostenido no parece tan evidente.
Pero, ¿hace falta en realidad el crecimiento económico? Lo que ya hace tiempo para los ecologistas
parecía ser una opción evidente: alcanzar un crecimiento cero a fin de evitar los desequilibrios progresivos en la naturaleza que son consecuencia de un
crecimiento económico sostenido, resulta para los
economistas un teorema imposible (Daly 1996:192s.).
La acumulación de capital solamente es sostenible en
tanto exista crecimiento económico. Progreso y crecimiento económico son, en tal caso, sinónimos
(Halstead y Cobb, 1996: 197). La racionalidad económica capitalista concibe el desarrollo sostenible de
manera exclusiva a partir del crecimiento del
Producto Interno Bruto (PIB). Acumular capital sin
crecimiento económico solo es posible con base en la
concentración de los ingresos. Este proceso es finito
y, tarde o temprano, se estanca. No puede ser un
proyecto sostenible a largo plazo. Si la economía no
vuelve a crecer, el resultado final será la contracción
económica.
Ir en contra del crecimiento económico significa,
entonces, ir en contra de la naturaleza misma del
capital, o sea, es una opción perversa. De ahí también
el postulado de la racionalidad capitalista que sin
crecimiento económico no es posible mayor
bienestar. Dentro de esta óptica, el bienestar se mide
esencialmente por el crecimiento del PIB. Todos los
demás indicadores son considerados secundarios y
ello se revela con toda claridad cuando ocurre una
recesión a nivel mundial. Si este crecimiento es
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
negativo, hay recesión, y si ésta perdura, se habla de
una depresión económica. Toda la atención gira en
torno a esta crisis y cómo solucionarla. Todo lo
demás se considera secundario. Sin solucionar este
dilema no se puede resolver nada, al menos no dentro
de la racionalidad económica vigente. En el tanto que
la crisis no se resuelva la propia racionalidad del
sistema podría entrar en crisis, y esto es lo último que
pudiera suceder.
La pregunta, sin embargo, es si es posible, dentro
de la racionalidad económica vigente, volver al crecimiento económico. ¿No hemos llegado a los límites
posibles del crecimiento cuantitativo? La recesión
mundial y la imposibilidad de salir de ella dentro de
la racionalidad existente, mostrará la necesidad de un
cambio de un crecimiento cuantitativo a un desarrollo
cualitativo. Lo anterior quiere decir un cambio en la
propia racionalidad económica vigente.
1. El anuncio de una nueva
depresión mundial sin
precedentes
El año 2002 se anuncia con la amenaza de la
recesión económica en las principales potencias del
mundo. Después de décadas de una política económica keynesiana centrada en la acumulación de
capital basada en el crecimiento económico, el
neoliberalismo se orientó desde los anos setenta, pero
sobre todo desde los ochenta, al crecimiento del
capital transnacional y financiero fundamentado en la
redistribución del ingreso y de los mercados ya
existentes en el mundo. Este modelo de acumulación
neoliberal que se perfila bajo el término de
globalización, es en esencia una guerra económica
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
por los mercados existentes en favor de las empresas
transnacionales y el capital financiero. Esta política
ha conducido a la exclusión, el incremento en el
grado de explotación del trabajo y la expoliación de
las economías periféricas.
En los últimos 25 años del siglo pasado, el
neoliberalismo aumentó de modo considerable las
transferencias de valor a favor del centro y en
detrimento del crecimiento económico en la periferia.
América Latina y el Caribe transfirió como excedente
a los países centrales una suma superior a los dos
millones de millones de dólares, cifra cuya magnitud
equivale al PIB combinado de todos los países
latinoamericanos y caribeños en 1997. Los países del
llamado Tercer Mundo, en su conjunto, transfirieron
cuatro millones y medio de millones de dólares en el
mismo período. Las transferencias en la década de los
noventa fueron tres veces más grandes que las del
decenio de los setenta (Saxe-Femández y Petras,
2001:104s.; 111.131). La pregunta que surge es: cuan
sostenible es semejante proceso de acumulación
cimentado en la concentración de la riqueza.
El proceso de apropiación de riquezas y mercados
existentes se desarrolla en detrimento del crecimiento
económico. En muchos países periféricos, este crecimiento era más elevado que en los propios países
centrales. Desde los años setenta, y en particular en
los dos últimos decenios, la guerra económica a nivel
mundial por los mercados existentes ha restado fuerza
a esta dinámica económica en la periferia La década
perdida de América Latina y el Caribe en los años
ochenta a partir de la crisis de la deuda externa, es
muestra clara de ello. La acumulación originaria en
los países llamados en transición del socialismo al
capitalismo, no tiene precedente en la historia. El PIB
de Rusia, por ejemplo, fue en 1998 menos del 50%
que en 1989 (Beinstein,1999: 250). Y el bombardeo
de las monedas de los llamados "Tigres Asiáticos" no
solo frenó el crecimiento alto y sostenido en esas
naciones, sino causó una fuerte recesión en esa
región. Recesión que desembocó en la apropiación
masiva de empresas nacionales por parte de las
grandes transnacionales. En Corea del Sur, por
ejemplo, el capital transnacional destinó más de
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
cincuenta mil millones de dólares a la adquisición de
empresas nacionales.
La redistribución de los mercados y del ingreso
mundiales ha podido salvar la tasa de ganancia de las
transnacionales, no obstante amenaza el crecimiento
en las propias potencias. Con el anuncio concreto, a
fines del 2001, de una recesión simultánea en EEUU,
Europa y Japón, las posibilidades de repartir el mercado y el ingreso mundiales existentes se tornan cada
vez más agresivas. Y una repartición agresiva del
ingreso mundial en declive, no hace más que agravar
las cosas. La recesión a nivel mundial es la consecuencia última de la concentración de ingresos a
escala global. En el entorno de una economía donde
la repartición de la riqueza existente es global,
prácticamente no existe escapatoria a la recesión la
cual arrastrará al mundo entero. En este entorno, las
posibilidades de que el crecimiento en unos países
compense la recesión en otros se ven muy reducidas
Un "¡sálvese quien pueda!" ahondará la recesión
mundial y no salvará, a la larga, a nadie. La recesión
no solo será más sincronizada que nunca, sino
además de una cobertura geográfica sin precedentes.
Una recesión de estas características se prolongará,
probablemente, durante años y desembocará por tanto
en una nueva depresión mundial sin precedentes.
En febrero del 2001, el 95% de los economistas
estadounidenses afirmaban que ni en EE. UU. ni en
Europa habría una recesión. Sin embargo, la
economía de EE. UU. entró en recesión en marzo de
ese año (The Economist, 1. XII. 2001: 76). Aún en
septiembre del 2001, esos economistas no esperaban
que la recesión perdurara, es decir, esperaban la
recuperación inmediata. Pero la recesión no
únicamente se dio en ese país, sino también se
anunciaba en Alemania, Francia y otros países
europeos, en tanto que Japón siguió en recesión.
Ahora, en marzo del 2002, los mismos economistas
no esperan una recesión a nivel mundial y mucho
menos una depresión, no obstante todo indica que de
nuevo la minoría tendrá la razón. Los economistas
neoclásicos no entienden las causas de la recesión, y
menos todavía las de una depresión económica
(Krugman, 1999:155), en todo caso, mientras se sigue
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
creyendo en el modelo neoliberal, la recesión se
anunciará en cada vez más países.
2. El carácter sincronizado y
alcance mundial de una
recesión económica
No es la primera vez que la economía mundial,
como un todo, entra en recesión. La expansión de la
economía capitalista suele ser cíclica desde sus
inicios. Cada país individual muestra una historia de
recesiones cíclicas. Desde 1820 se pueden observar
estas crisis cíclicas. Lo que es menos común y más
reciente en la historia del capitalismo, es el hecho que
los ciclos en los países individuales suelen coincidir
cada vez más. Se vuelve más y más excepcional que
el auge económico en unos países compense las
recesiones económicas en otros. Con una creciente
sincronización de las crisis individuales, la
profundidad de la misma a nivel mundial tiende a
acentuarse (Maddison, 1991: 89).
El economista ruso Kondratieff (1926) estudió
por primera vez los ciclos y distinguió ondas largas
de cincuenta años, ondas medias de siete o nueve
años y ondas cortas de tres o cuatro años. Los ciclos
económicos se derivan de la forma de agrupar los
datos brindados por años individuales Con base en la
agrupación de las cifras anuales en cifras medias para
períodos de tiempo más grandes, se derivan las alzas
y bajas de una onda larga. Partiendo de tales
agrupaciones estadísticas, Kondratieff descubrió tres
grandes ciclos económicos hasta finales de la Primera
Guerra Mundial. Su aporte fue principalmente el de
una mayor sistematización del material empírico, sin
llegar a profundizar en la interpretación causal de los
ciclos.
Kuznets (1952) encontró, al introducir más
variables, una periodicidad coyuntural más corta con
ciclos de unos 22 años. Su aporte se mantiene en la
sistematización estadística de las crisis. Schumpeter
(1939) desarrolló en los años treinta un sistema estadístico aún más complejo. Su aporte principal, sin
embargo, va más allá de la periodización de los ciclos
al interpretar éstos. Para él, los períodos de depresión
eran parte necesaria del proceso capitalista. ConsSAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
tituían un período de destrucción creativa de capital,
durante el cual empresas viejas eran sustituidas a una
velocidad creciente por otras nuevas. Keynes busca
promover el crecimiento económico basándose en la
destrucción acelerada, no de las empresas, sino de la
propia riqueza existente. Al acortar la vida media de
la riqueza, en términos de valores de uso, se acelera el
crecimiento del PIB y la acumulación de capital, o
sea, se aumenta la creación de riqueza por su valor.
Al estimular así la sustitución cada vez más acelerada
de la tecnología y de los productos, es decir de la
riqueza bajo forma valor, se acelera un proceso de
destrucción creativa. Nuestra tesis aquí es que esta
forma de destrucción creativa tiene un límite: la vida
media de la tecnología no puede ser negativa.
Mandel (1976: 116-145), en el decenio de los setenta, se interesó básicamente por la interpretación de
los movimientos cíclicos y no dedicó mucha atención
a la clasificación de la información estadística como
tal. En los ciclos largos, los ascensos se caracterizan
por tasas crecientes de ganancia y se deben a la
aplicación de innovaciones tecnológicas en los
diferentes sectores de la economía. Los descensos, en
cambio, se caracterizan por la caída de las tasas de
beneficio debido a la aplicación generalizada de las
innovaciones tecnológicas. De ahí su tesis de la
perecuación de la tasa de ganancia. Cada período de
ascenso de la tasa de beneficio se deriva de una nueva
revolución tecnológica, mientras que cada período de
descenso es producto de la aplicación ya generalizada
de ella.
Lo que no se percibe con claridad en la interpretación de Mandel (1976:114s.), es el carácter finito de
la perecuación de la tasa de beneficios. Él (1976: 201)
destaca la reducción del tiempo de rotación del
capital fijo, pero no percibe nítidamente los límites de
la reducción en el tiempo de esa rotación. De este
modo se mantiene la expectativa de que la aplicación
generalizada de una nueva ola de innovación
tecnológica (como la computación y la comunicación
en el decenio de los noventa), elevaría de nuevo la
tasa de ganancia. La paradoja, no obstante, es que
esta novedosa tecnología ha acortado la vida media
tecnológica a niveles que rayan con cero (el caso del
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
"software"). El resultado ha sido una rotación sin
precedentes del capital fijo y un descenso de la
productividad del trabajo. Y, como consecuencia, un
descenso todavía más grande de la tasa de beneficio
en el ámbito productivo. Con ello, la acumulación de
capital depende aún más de la redistribución del
ingreso existente, con los efectos recesivos que ello
implica.
La periodización cíclica que utilizara Mandel
(1976:104) es parecida a la de Schumpeter. El primer
ciclo, que va de 1780 a 1847, se debe a la Revolución
Industrial en Inglaterra. El segundo, de 1847 a 1890,
a la aplicación generalizada de la maquina de vapor.
El tercero, de 1890 a 1939, a la aplicación
generalizada de la maquina eléctrica y del motor de
combustible. El cuarto ciclo de expansión se inicia en
1948 y concluye hacia finales de los años sesenta, con
un ciclo de descenso económico hasta una fecha aún
no determinada. Este ciclo se debería a la aplicación
generalizada de la electrónica y la energía atómica.
La última fase descendente de este gran ciclo se
esperaba que terminase en la década de los noventa y
que surgiera un nuevo período de ascenso cimentado
en la aplicación generalizada de la nueva tecnología
de computación y comunicación (Chevallier, 1998).
Sin embargo, en vez de volver a subir, la tasa de
ganancia en el sector productivo descendió todavía
más. La productividad del trabajo bajó en medio del
auge de la nueva tecnología, dejando a los
economistas la tarea de resolver esta paradoja.
Maddison, quien recupera todos los anteriores
esfuerzos, considera que es menos importante la
periodización de los ciclos que el análisis de sus
causas. Coincide con Mandel en cuanto a la fecha de
la declinación del último ciclo que más nos interesa.
Maddison, no obstante, desarrolla un análisis estadístico valioso aunque su visión interpretativa es
netamente empirista. Las recesiones de las economías
nacionales durante la historia del capitalismo,
comenta el autor de manera correcta, son siempre
más sincronizadas y con ello las recesiones mundiales
suelen profundizarse con el tiempo. El resultado de la
sincronización de las recesiones en el tiempo y su
alcance en el espacio, juntos, conllevan la
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
profundización de las recesiones mundiales así como
de sus recuperaciones Las ondas acostumbran ser más
sincronizadas y de una cobertura geográfica de
creciente amplitud. La consecuencia es que las
recesiones tienden a ser más marcadas y las fases de
expansión más notorias En otras palabras, las cifras
de crecimiento económico son mayores en las
coyunturas de ascenso (la posguerra) y las tasas de
crecimiento negativo menores durante las épocas de
crisis (Maddison,1991: 85-8s).
De modo particular, Maddison analiza cómo se
internacionalizó la recesión económica a partir de la
mundialización de la economía capitalista a través del
tiempo. En el primer período histórico del capitalismo, las recesiones en unos países eran compensadas por períodos de ascenso económico en otras
naciones. No fue sino hasta fines del siglo XIX que
aparecieron los primeros síntomas de una mayor
sincronización en las recesiones. Entre 1876 y 1879
aconteció por primera vez una recesión a nivel internacional que afectó de forma simultánea a un tercio
de los países centrales, pero no duró más que un año
para el mundo desarrollado (para cuyos países disponía de series estadísticas más completas) en su
conjunto.
La recesión económica que acompañó a la
Primera Guerra Mundial afectó ya a más del 50% de
esos países. Durante el período de ocho años que
incluye esa guerra (1914-21), hubo a nivel del
conjunto de los países centrales cuatro años (si bien
no consecutivos) de crecimiento económico negativo.
La Gran Depresión Mundial del decenio de los
treinta, por su parte, afectó simultáneamente a más
del 75% de los países centrales, recesión ésta que por
primera vez en la historia del capitalismo duró más de
tres años seguidos, transformándose con ello en la
primera depresión a escala mundial (Maddison,
1991:115-117).
Al sincronizarse las recesiones nacionales, las
caídas en las tasas de crecimiento para el conjunto de
las economías suelen ser más profundas que en el
pasado. A finales del siglo XIX, el pico más bajo de
crecimiento para los 16 países centrales en su
conjunto alcanzó apenas una tasa negativa del 1%. En
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
aquel entonces, para la mayoría de los países, existían
claros márgenes de escape a la crisis y con ello se
presentaba el efecto de la compensación. Durante el
período de la Primera Guerra Mundial, el pico más
bajo de los 16 países centrales juntos alcanzó una tasa
de crecimiento negativo superior al 5%. Durante la
Gran Depresión de los años treinta la tasa negativa
superó el 6,5°,o y perduró dos años
(Maddison,1991:113).
Durante los primeros años de la Segunda Guerra
Mundial, la recesión afectó de forma particular a los
países centrales ocupados. La guerra afligió económicamente a unos países, pero creó espacios en otras
naciones para un crecimiento compensatorio. Al finalizar la guerra, sin embargo, la recesión alcanzó tanto
a los países triunfadores como a los derrotados. No
solo Alemania y Japón entraron en recesión, sino
también Gran Bretaña y EE. UU. Esta recesión internacional de 1945-46 aquejó a las dos terceras partes
de los 16 países centrales. El crecimiento medio
negativo de estos 16 países Juntos alcanzó una tasa
negativa de crecimiento del 11% en 1946,
profundidad recesiva no vista antes en la historia del
capitalismo (Maddison, 1991:113.115-117).
Las tendencias del pasado permiten hacer ciertas
proyecciones para el futuro. Una recesión que se
presente en una economía globalizada tenderá a ser
más amplia en el espacio y más sincronizada en el
tiempo que nunca antes en la historia. Así, una
próxima recesión mundial afectará de manera
simultánea a un número de países sin precedentes en
la historia del capitalismo. Entre 1948 y 1973 hubo
un ciclo de expansión económica. Las tasas de
crecimiento del Producto Mundial Bruto (PMB)
fueron elevadas y sostenidas y de amplia cobertura
geográfica. En este período no se dio un solo año de
recesión para el conjunto de los 16 países centrales
(Maddison,1991:113). En 1973 se inició un largo
ciclo de desaceleración económica. Desde entonces,
la tasa media anual de crecimiento del PMB a nivel
mundial ha descendido paulatinamente. Entre 1966y
1973, esa tasa era todavía de un 5,2%. Entre 1974 y
1980 bajó al 3,4%, entre 1981 y 1990 al 3,1% y entre
1991 y 1999 al 2,8%. En la segunda mitad de los años
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
noventa, y sobre todo desde 1997, la tasa desciende
de forma notoria siendo al cierre del siglo apenas del
1% (Beinstein, 1999: 115s.).
A principios del nuevo milenio se manifiesta una
nueva recesión a escala mundial no vista desde 3930,
cuando la recesión económica tocaba a las puertas de
los países centrales. Durante el período de desaceleración económica, entre 1974 y 1999, los países del
Grupo de los 7 (C7) en su conjunto mostraron apenas
dos años de crecimiento cero: 1975 y 1982. Para 16
países centrales en su conjunto, la tasa de crecimiento
tuvo valores negativos en las dos fechas
mencionadas. No obstante, a nivel de los países
individuales las recesiones son más frecuentes. Así, a
EE. UU. le tocó cuatro veces una recesión durante el
período referido: 1974, 1975, 1982 y 1991. Japón, por
su parte, logró hasta principios del decenio de los
setenta tasas de crecimiento superiores al 10%.
Después de la recesión de 1974, estas tasas
retrocedieron sin cesar hasta llegar a cifras negativas
a partir de 1997. Desde la crisis asiática. Japón
prácticamente no ha podido salir de la recesión
(Beinstein, 1999: 119s.). En lo que toca a Alemania,
mostró tasas de crecimiento del 5% hasta principios
de los años setenta. Después la economía siguió un
patrón descendente, teniendo tasas negativas de
crecimiento en 1975, 1982 y 1993.
Los países centrales entran en el 2002 simultáneamente en recesión, lo que significa que la acumulación de capital basada en el crecimiento económico
se agotó por completo. Si, al mismo tiempo, la
acumulación a partir de la concentración de la riqueza
muestra sus límites para profundizarla, la recesión
económica desembocará en una crisis de acumulación
generalizada que afectará al propio capital transnacional y financiero. Una crisis bursátil generalizada
está a la vista, es decir, la quiebra de grandes
empresas y bancos está a la vista. En pocas palabras,
una nueva depresión mundial se está anunciando.
3. La nueva depresión mundial:
fin del neoliberalismo
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
A principios del nuevo milenio un creciente
número de países, ya no únicamente en la periferia
sino también en el centro, se hallaban en recesión. De
los países centrales, EE. UU., Canadá, Japón,
Alemania y Francia mostraron hacia finales del año
2001 tasas negativas de crecimiento. La Unión
Europea, en su conjunto, crecía hacia finales del
mismo año con una tasa del 0,4%. EE. UU. creció
durante ese año en apenas 0,1% y en Japón siguió la
recesión. El marco general de los países centrales
revelaba una recesión mundial (The Economist 22.
XII. 2001-4.1. 2002:128; 2. III. 2002: 98).
En América Latina y el Caribe, las recesiones se
han sucedido con regularidad desde la década de los
ochenta. Durante el 2001, la economía argentina decreció en un 5%, México en un 1,6%, mientras Brasil
rayó con un crecimiento mínimo tras haber sufrido
una recesión hacia finales de los noventa. En ese año,
en su conjunto, el PIB per cápita de América Latina y
el Caribe decreció en un 1,0% (Estay, 2002: 34).
En Asia, donde las economías mostraron un
empuje hasta los años noventa, la recesión ha sido la
tónica a partir de la crisis asiática en 1997. En el
2001, Hong Kong decreció un 0,3%, Malasia un
1,3%, Singapur un 5,6%, Taiwán un 4,2%, Israel un
2,7% y Turquía nada menos que un 7,1%. China, que
creció con tasas superiores al 10% hasta el decenio de
los noventa, ha retrocedido en los últimos años,
aunque en el 2001 aún creció a un ritmo anual del 7%
(The Economist, 22. XII. 2001-4.1. 2002: 130).
Las tendencias para el 2002 indican la extensión
geográfica de la recesión y su consecuente
profundización a nivel mundial. Todo señala que éste
se caracterizará como el año de una nueva recesión
económica a nivel mundial. Esta recesión incluirá, de
modo paulatino, a un número de países no visto antes
en la historia del capitalismo. Con ello, la recesión
adquirirá una profundidad sin precedentes. Una nueva
gran depresión mundial, más amplia y profunda que
nunca, parece estar a la vista. Su amplitud y
profundidad probablemente serán de tal magnitud,
que inclusive podemos preguntarnos si esta vez el
capitalismo tendrá la capacidad de salir de ella. La
respuesta dependerá de si existen aún condiciones
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
para volver a estimular el crecimiento económico
bajo la racionalidad económica vigente. Si estas condiciones no existen, ello implicaría una crisis no solo
del neoliberalismo, sino de la propia racionalidad
capitalista.
La respuesta, básicamente, dependerá de si el
capitalismo será capaz de apartar la inversión del
ámbito especulativo, redistributivo e improductivo,
para volver a vincularla con la esfera productiva. Para
ello no bastarán medidas ("Tobín tax", por ejemplo)
que controlen o graven con impuestos aquellos flujos
de capital en el ámbito especulativo. Sin duda, ésta es
una condición necesaria, pero no es suficiente. La
inversión en el ámbito productivo solo se dará si su
rentabilidad en la producción esta garantizada. Sin un
incremento de la tasa de ganancia en el propio ámbito
productivo, no habrá reflujo del capital hacia dicho
sector. Éste es el capítulo peor comprendido por los
economistas (neoclásicos), quienes, más allá de la
ganancia que se deriva de una inversión, no entienden
la diferencia entre una inversión productiva y una
improductiva. La propia recesión económica enseñará
que no es lo mismo obtener beneficios de un proceso
de redistribución de la riqueza, que obtener ganancias
a partir del ámbito productivo. Acumular con base en
el primer proceso conduce de manera inevitable a la
contracción de la riqueza, mientras que una
acumulación cimentada en la producción agranda esa
riqueza y resulta, entonces, más sostenible.
El neoliberalismo preparó todas las condiciones
necesarias para que la inversión pudiera huir del
ámbito productivo (menos rentable) hacia la esfera
redistributiva, especulativa e improductiva. En esencia se estimula hacer dinero con dinero sin creación
de nueva riqueza. La ganancia que se obtiene no se
deriva de un incremento de la riqueza existente, sino
de su redistribución. Las modalidades más rentables
son la especulación bursátil y aquella contra monedas
nacionales. Esta forma de acumulación improductiva
se desarrolló en la década de los setenta, cuando el
neoliberalismo hizo retroceder las políticas
keynesianas. Durante el período keynesiano, la
inversión estaba muy amarrada al proceso productivo
mediante todo un arsenal de regulaciones
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
económicas- A raíz del descenso de la tasa de
ganancia en la esfera productiva, desde finales de los
años sesenta el neoliberalismo se introdujo y liberó
los flujos de capital de esas regulaciones.
A nivel internacional, la banca privada comenzó a
otorgar préstamos sin que existiesen amarres al
ámbito productivo. Esta práctica condujo, por
ejemplo, a la deuda externa, en América Latina y el
Caribe en especial y en la periferia en general. En
efecto, sobre aquella base se fomenta la deuda
externa y la crisis de la misma. Los
acondicionamientos posteriores introducidos por
medio de las políticas de ajuste estructural
estimularon la expoliación de los países periféricos
mediante la subasta de las empresas estatales, la
imposición de la apertura económica unilateral y la
especulación contra sus monedas.
La sustitución de mercados locales y nacionales
por transnacionales, la privatización de empresas
estatales por otras transnacionales, las fusiones y
adquisiciones, todas esas medidas contribuyeron a
salvar la tasa de ganancia del capital transnacional y
financiero. No obstante, las inversiones progresivas
en la redistribución de la riqueza en el mundo entero
restaron fuerza al crecimiento económico. Y en
medio del estancamiento económico, básicamente
prosperaban las transnacionales. Esta tendencia
alimentó la especulación bursátil que se desarrolló en
la fase expansiva del capital transnacional de la
repartición del mercado mundial.
La acumulación de capital fundada en la concentración de la riqueza y los mercados existentes, sin
embargo, tiene un límite claro. Esta salida durará
mientras queden mercados e ingresos por redistribuir
Pero al alcanzar la redistribución de la riqueza existen
ciertos límites, esta modalidad de acumulación
muestra signos de cansancio, al tiempo que el crecimiento económico pierde impulso. La acumulación
sobre la base de la concentración del ingreso en un
medio de crecimiento cero, resta demanda efectiva
Esto porque los más afortunados consumen porcentualmente menos de su ingreso que los más pobres
De esta forma, la concentración del ingreso empuja el
crecimiento económico a tasas negativas. Seguir con
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
la acumulación dentro del mismo esquema con mayor
agresividad, provoca una espiral de crecimiento económico hacia abajo. De perdurar el modelo neoliberal
la recesión se agudizará a una velocidad creciente. La
lección es clara: hay que volver a crecer o la propia
racionalidad capitalista entrará en crisis.
4. La paradoja de la baja de la
productividad en “la era de la
nueva tecnología”
Bajo la racionalidad capitalista, el crecimiento
económico se desenvuelve partiendo de la
maximización de la ganancia y en un entorno
competitivo. El entorno competitivo se promueve
sobre todo con la permanente innovación tecnológica.
Poder disponer de la tecnología de punta significa
tener ventajas competitivas y brinda mejores
oportunidades para maximizar la ganancia. La
innovación tecnológica per sé, sin embargo, no
garantiza una mayor tasa de ganancia. La rentabilidad
de la innovación tecnológica depende a su vez del
costo de su reposición. Cuanto más una empresa
pueda producir con tecnología de punta, mayor será,
en principio, su competitividad. Pero lo que es válido
para una empresa no lo es para todas. Mientras más
se estimula la innovación tecnológica, más corta es la
vida útil de ésta y más crece su costo de reposición. Y
cuando el crecimiento del costo de la sustitución
tecnológica supera el de la reducción del costo del
trabajo que implica su aplicación, la tasa de beneficio,
en vez de elevarse, tiende a la baja y a funcionar
como si la productividad del trabajo no hubiese
aumentado.
El período de rápido crecimiento económico de la
segunda posguerra fue estimulado por el acortamiento
de la vida útil de los productos y de la tecnología,
creando la sociedad de consumo y de despilfarro con
un costo (no contabilizado) creciente para la naturaleza, el ambiente y la propia vida. Ésta se subordina
a la racionalidad económica y no al revés. No
obstante, cuanto con mayor rapidez aumenta la
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
sustitución tecnológica, de igual modo más aumenta
su costo de reposición. La reducción del costo del
producto obtenido por economía en el factor trabajo,
mostró desde los años setenta un patrón más lento
que el crecimiento del costo de innovación en razón
de una cada vez más acelerada sustitución
tecnológica. Y si el costo de la innovación
tecnológica crece a igual velocidad que su reducción
por el incremento de la productividad del trabajo, el
resultado final funciona como si esa productividad no
hubiese aumentado. En tal caso, la tasa de ganancia
solamente puede aumentar incrementando la tasa de
explotación de los trabajadores mediante la llamada
flexibilización del trabajo y al socializar el costo de
innovación, al tiempo que se privatiza el beneficio
obtenido. Sin embargo, en tanto que el costo de la
sustitución tecnológica va aún más de prisa, la tasa de
beneficio tiende de manera definitiva a la baja,
perdiendo atracción para el capital invertir en el
sector productivo.
Entre 1950 y 1973 observamos un período de
rápido crecimiento económico con una sustitución
tecnológica crecientemente veloz. Durante este período, la inversión bruta fija no residencial
(maquinaria y edificios de empresas) alcanzó en los
países del G7 una tasa anual media de crecimiento del
5,8% contra el 2% en el período de 1913 a 1950. La
acelerada inversión tecnológica amplió la escala
productiva, pero de forma progresiva incrementó
asimismo la sustitución de la tecnología. Lo anterior
se reflejó en una disminución de la vida media de la
tecnología. En los países del G7, entre 1950 y 1973 la
vida media del capital fijo descendió de 15,7 a 10,1
años, esto es, se redujo en un 35% (Maddison,
1991:140.143).
Ahora bien, al aumentar el ritmo de la sustitución
tecnológica, el costo de reposición tiende a crecer
más rápidamente que el ahorro obtenido en el costo
del trabajo que la innovación implica. Así, el alza de
la productividad del trabajo lograda con la
innovación, se neutraliza. Disminuye por tanto la tasa
de ganancia. En efecto, mientras la tasa de ganancia
de las empresas no financieras en EE. UU. osciló en
el período de 1950 a 1970 entre el 15 y el 20% del
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PIB (no financiero), entre 1970 y 1990 dicha tasa
osciló alrededor del 10%, para ser apenas de un 7,5%
en el 2001 (The Economist 8. XII. 2001: 65).
La respuesta del gran capital a la tendencia a la
baja de la tasa de ganancia ha sido doble. En primer
lugar, se dio un abandono paulatino de las inversiones
en el sector productivo y su traslado hacia el
redistributivo, financiero, especulativo, es decir,
improductivo. Consecuentemente, desde 1973 se
observa una caída en el crecimiento de la inversión
bruta fija, cuya tasa pasó del 4,8% entre 1950 y 1973
al 3,5% entre 1973 y 1987. De forma simultánea se
observa una prolongación de la vida media de la
tecnología de 10,1 años a 12,9 años (Maddison,
1991:143). ¿Cómo se explica este aumento de la vida
media de la tecnología en esta coyuntura
redistributiva? Para asegurar sus ganancias, las
transnacionales, por un lado, han protegido las
innovaciones con un sistema cada vez más amplio de
patentes. A la vez, han reducido el costo laboral al
flexibilizar el mercado de trabajo.
De 1991 a 1997 la inversión bruta fija volvió a crecer,
sobre todo en EE. UU. (Beinstein, 1999: 207). Esto se
debió a la rápida expansión de la nueva economía
(computación y comunicación). El nuevo ascenso de
la tasa de ganancia parecía prometer posibilidades
desconocidas. El desarrollo de la nueva tecnología
otorgó enormes beneficios a las empresas productoras
de ella. Pero al aplicarse esta nueva tecnología en
cada vez más sectores económicos, y no en última
instancia en el ámbito financiero, la productividad
general del trabajo mostró cifras decepcionantes.
¿Qué pasó? Con la generalización de la nueva
economía en los otros sectores, el peso relativo de esa
tecnología en las inversiones de capital fijo aumentó
con rapidez en todos los sectores económicos. La
vida media de la nueva tecnología se tornó más corta
que nunca, rayando casi con una vida útil de cero
("software", computadoras, etc.). Con ello, la
velocidad de la sustitución de la tecnología creció
más que nunca. En EE. UU., la vida media del capital
fijo (incluyendo edificios) se acortó desde 1987 hasta
finales de la década de los noventa de 14 a 7 años. En
Japón, la vida media tecnológica se redujo de 11 a 5
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
años (Passet, 2000: 255). Con ello, la sustitución
tecnológica ha alcanzado los límites de lo posible
(The Economist, 8. IX. 2001: 90).
En la fase expansiva de la nueva economía (de
1991 a 1997) se dio un repunte en la producción, y
con ello del PIB, en especial en EE. UU. (Beinstein,
1999: 118-120). La expansión productiva fue muy
fuerte en el sector de la nueva economía desde el
momento que su aplicación fue introducida en otros
sectores. Las ganancias en el propio sector fueron
muy prometedoras. La cotización de sus acciones
creció mucho más de prisa que la expansión
productiva propiamente tal. Sin embargo, una vez que
la nueva tecnología se introdujo en el resto de la
economía, se estancó de forma repentina su
expansión en el mercado. La gran velocidad de su
sustitución hacía esperar un mercado sin límite, y por
eso precisamente la especulación sin precedentes en
el propio sector. La misma velocidad de la sustitución
de la nueva tecnología genera, sin embargo, la
paradoja de la pérdida de productividad con la nueva
revolución tecnológica.
En la mayoría de los sectores económicos se
vuelve a presentar, con más fuerza que nunca, el
dilema de la rentabilidad negativa de la sustitución
tecnológica. Al aumentar con más rapidez los costos
de la sustitución tecnológica que el ahorro en el costo
del trabajo, los beneficios se esfuman. Todo ello funciona como si la productividad del trabajo no se
hubiese acrecentado. Ésta es la paradoja de la productividad perdida en la era de la nueva tecnología (OIT,
2001: 29). Así, en el G7, entre 1960 y 1967 la
productividad del trabajo creció a una tasa anual
media del 4,3%, entre 1973 y 1979 esa tasa bajó al
1,9%, entre 1979 y 1989 descendió al 1,7% y entre
1989 y 1994 se redujo al 1,2%. En la segunda mitad
de los años noventa, se esfumó (Wolman y
Colamosca,1997: 83; Petras, 2001:337 y The
Economist, 8. IX. 2001:90). Esta tendencia fue mayor
en los EEUU., resultando todavía más dramática si se
toma en cuenta que la depreciación contable fue
superior a la sustitución física de la tecnología. Se
llegó a los límites de lo posible para acortar la vida
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
útil de la tecnología, y con ello a los límites posibles
de la propia racionalidad capitalista.
5. El “¡sálvese quien pueda!” que
no salvará a nadie
5.1. La guerra de clases y la guerra por el
mercado: el Arca de Noé sin cupo
La pérdida de la productividad del trabajo puede
ser compensada por medio de transferencias de valor
a nivel internacional. La productividad del trabajo,
expresada como el PIB por hora de trabajo
(Maddison, 1991:274), se ve afectada en una
economía abierta por factores externos. En un entorno
donde la tasa de crecimiento económico es
descendente, una concentración de la riqueza entre
naciones brinda una salida. La transferencia SurNorte ha existido siempre, pero desde principios de
los años setenta se acentuó con el neoliberalismo,
alcanzando su máxima expresión en la década de los
noventa. Entre 1972 y 1976 fue transferido, desde los
países periféricos un monto de 442 mil millones de
dólares hacia el centro. Esa cifra se triplicó para el
quinquenio 1991-95, cuando llegó a 1.365 mil
millones de dólares (Saxe-Fernández y Petras, 2001:
104). Entre 1985 y 1995, los cien países más pobres
vieron reducir su PIB por habitante en casi el 15%, al
tiempo que el PIB en los países del G7 subió en un
22% en el mismo período (Beinstein, 1999: 58). Esta
transferencia infló el PIB del G7, sobrestimando así
la productividad del trabajo y disimulando la pérdida
de productividad originada por la acelerada
sustitución tecnológica.
Esta política de transferencia y concentración de
riqueza se desarrolla a partir de la subordinación de la
esfera productiva a la financiera, especulativa e
improductiva a nivel internacional. En esencia, esta
redistribución concentrada del ingreso no se da únicamente entre países sino también dentro de ellos,
inclusive en las principales potencias. En los EEUU.,
por ejemplo, el 10% más pobre vio retroceder su
PASOS
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ingreso entre 1973 y 1993 en casi el 40% , mientras
que el 10% más rico lo vio crecer en un 25%
(Beinstein, 1999:74). La concentración del ingreso a
nivel mundial no hace más que elevar la tasa de
explotación alargando e intensificando la jornada de
trabajo y reduciendo el salario real. De esta manera,
aumenta la productividad del trabajo por trabajador.
La concentración del ingreso tiene igualmente
límites. Ella reduce el crecimiento de la demanda
global y con ello resta dinamismo a la economía de
mercado en su totalidad. Este proceso excluye a crecientes sectores de la población de la propia
economía de mercado, generando como tendencia
una crisis de subconsumo, o lo que es lo mismo, una
crisis de sobreproducción. Hacia fines de los anos
noventa los ingresos de las trescientas personas más
ricas del mundo sobrepasaron los ingresos de los dos
mil millones más pobres (Robín, 2002: 26). El 50%
de la población mundial vivía entonces con menos de
dos dólares diarios. Esta concentración de ingresos
revela no solo la situación dramática de la pobreza en
los países periféricos, sino que señala a la vez la
pérdida de demanda efectiva en el Sur.
La contracción de la demanda efectiva también se
produce en el Norte. El desempleo en los países
centrales se duplicó en términos absolutos durante las
dos últimas décadas (Beinstein, 1999: 68-71). En
medio de la creciente sobrepoblación relativa, la
flexibilización del trabajo prosperó en el mundo
entero. Los propios salarios, como proporción del
ingreso nacional, no pararon de descender en el
mundo en general, y América Latina y el Caribe no
fue la excepción. Aquí los salarios, como proporción
del ingreso nacional, pasaron del 40% en 1970 al
20% a principios del decenio de los noventa (SaxeFemández y Petras, 2001: 233). Esta guerra de clases
desde arriba no hace más que acrecentar el grado de
explotación del trabajo, pero al mismo tiempo debilita
la demanda global de la economía de mercado y, por
ende, debilita la tasa potencial de crecimiento.
En la batalla por el mercado mundial, una parte
creciente de éste fue absorbida por las transnacionales
a costa de mercados (y capitales) nacionales y
locales. La participación de las 200 mayores
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
empresas transnacionales en el PMB pasó del 17% en
1965 a más del 35% a finales de los años noventa, en
tanto que el conjunto de las transnacionales habían
acaparado al final de ese período más del 50% de
dicho producto (Beinstein, 1999:60). En esta guerra
económica por el mercado, sin embargo, el ritmo del
crecimiento económico y del comercio internacional
no dejan de bajar. He aquí lo que en esencia se llama
el proceso de mundialización y de simultánea
desaceleración de la economía.
El triunfalismo de los capitales más poderosos en
una guerra económica donde hay cada vez más
perdedores, hizo aumentar la cotización de las acciones de las empresas transnacionales victoriosas.
Apostar al incremento perpetuo de dichas acciones y
participar en la eterna ganancia especulativa en la
bolsa, supone una concentración eterna de la riqueza.
Este supuesto es absurdo, no obstante hizo que se
diera una carrera masiva y prolongada de compra de
acciones, alcanzando éstas cotizaciones muy por encima de su valor real, o sea, el valor material de
dichas empresas. De este modo, se generó una
burbuja especulativa en la bolsa de valores en los
países centrales, como ya hemos analizado en otras
publicaciones (Dierckxsens, 2000; 2001). Solo que al
verse repartido el mercado mundial entre cada vez
menos transnacionales, la renovada repartición del
mercado existente se torna más disputada, y esto en el
preciso momento que se estanca asimismo el
crecimiento económico. Un enfrentamiento más allá
de lo económico, parece inevitable.
5.2. La economía de guerra: el
hundimiento del Arca de Noé
Cuando la repartición del mercado mundial se
estanca, eso conlleva enfrentamientos entre las
empresas transnacionales y los capitales financieros.
La consecuencia es que el acuerdo en tomo a aquella
repartición se empantana, es decir, se acaba el Consenso de Washington logrado entre las grandes potencias . Su primera evidencia ha sido el
estancamiento en el Acuerdo Multilateral de
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Inversiones (AMI) en París, en 1998, y un año
después en la Organización Mundial de Comercio
(OMC) en Seattle. El resultado ha sido que la propia
expansión transnacional se ha visto frenada. La
contracción en las ventas, y la consecuente
realización de ganancias reales de las transnacionales,
fueron por tanto en declive. De ahí el desplome en la
cotización de sus acciones en la bolsa de valores de
todos los países centrales, como se vio a partir de
abril del 2000.
Desde entonces, proseguir con la conquista del
mercado mundial requiere más y más de medidas
extraeconómicas y excluyentes para salir triunfantes.
Ya no hay lugar siquiera para todo el capital transnacional ni todo el capital financiero en el Arca de
Noé. De ahí la necesidad de una renovada repartición
del mercado mundial con amenazas de guerra a nivel
mundial. La guerra contra el terrorismo que EE. UU.
declaró a partir del 11 de septiembre del 2001, y que
se inició en Afganistán, no tiene un enemigo visible
ni rumbo claro. La esencia es que en nombre de una
batalla de civilizaciones, el capital occidental, y especialmente el capital estadounidense, procura salvarse
a costa de las demás civilizaciones. Bajo esta
amenaza se ha retornado a la mesa de negociaciones
multilaterales para llegar a acuerdos multilaterales
favorables a EE. UU. A nivel mundial, éste es el caso
de la OMC a partir de Qatar, y a nivel del continente
americano, el caso del ALCA.
En este contexto, las expectativas de ganancia de
las transnacionales estadounidenses se tomaron favorables. Por eso, las cotizaciones de sus acciones en
la Bolsa de Valores en EE. UU., y sobre todo el
"Dow Jones" (donde aparecen las empresas más
fuertes)s aumentaron inmediatamente y superaron a
fines del 2001 los niveles alcanzados antes del 11 de
septiembre -No sucedió así en Europa (donde la bolsa
permaneció por debajo de los niveles alcanzados el
10 de septiembre) y menos aún en Japón (donde la
recesión se acentúa), así como en la mayoría de los
países periféricos. La Bolsa de Nueva York ha podido
recuperarse al refugiarse cada vez más capital
internacional en ella. Solo que la recuperación no ha
sido por la dinámica económica en EE. UU., sino por
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
las expectativas menos favorables en el resto del
mundo. Es una nueva racha especulativa sin otro
rumbo que su desplome a mediano plazo.
Profundizar en la conquista del mercado existente por
todos los medios no brindará una alternativa real para
la recuperación económica mundial ni para el gran
capital triunfante en conflicto, sino que acentuará la
espiral negativa del propio crecimiento económico a
escala mundial. En una guerra por el mercado global
en beneficio básico del gran capital de una única
nación, cada vez más países se sumarán a la recesión
económica. No habrá país que pueda escapar a ella, ni
siquiera la nación triunfante ya que habrá destruido su
entorno. Triunfar en el corto plazo significa pues
posponer la recesión en la nación triunfante,
profundizándola en el mundo entero y, por ende, en
tierra propia.
El incremento del gasto de defensa en EE. UU.,
con la administración Bush Jr., en un medio por
ciento del PIB para los años venideros (The
Economist, 16. II. 2002:46), no es suficiente para
elevar la demanda interna y beneficiará básicamente a
las transnacionales vinculadas al complejo industrial
bélico. Su efecto positivo en la bolsa de valores de
Nueva York se deriva más de expectativas de
demandas futuras, que de una reactivación real.
Elevar aún más el gasto de defensa significaría
incrementar las tasas de interés. Esto pondría en
peligro la demanda de bienes duraderos en la
economía civil y minaría las medidas de la Reserva
Federal para que la bolsa no colapse. Con las actuales
tasas de interés reales, prácticamente negativas, el
costo de la inversión para ir a la bolsa con crédito se
ha reducido a cero. Aumentar más el gasto de defensa
requeriría un alza en las tasas de interés a largo plazo.
Esta inversión, a su vez, representa una creciente
inversión improductiva puesto que no contribuye al
encadenamiento de la economía civil. En el corto
plazo, el gasto militar acrecienta la demanda y la
producción. A mediano plazo, se ve afectada la
expansión de la economía civil y con ello el motor del
crecimiento económico. En una guerra cada vez más
unilateral, además, se torna más difícil transferir los
gastos de defensa a terceras naciones. Esta transfe-
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
rencia permitiría trasladar el gasto improductivo de la
defensa. Dicha transferencia fue más plausible
durante la Guerra Fría que ahora. Al reducirse la
capacidad de transferir el gasto de defensa, éste
tendrá un efecto negativo sobre la economía civil
estadounidense.
La retroalimentación tecnológica del complejo
industrial militar a la economía civil ("Spin off) ha
sido un argumento central para su legitimación. Se ha
subrayado el efecto indirecto de los inventos tecnológicos militares y espaciales sobre un alza en la
productividad del trabajo en la economía civil. Esta
legitimación ya ha sido refutada antes de la era de la
nueva tecnología (Nadal Ega, 1991:251-259). La
experiencia de la tecnología de computación y
comunicación ha mostrado que la retroalimentación
tecnológica del complejo industrial militar hacia la
economía civil, ha acelerado aún más el efecto
negativo sobre la productividad del trabajo. La idea
de que una economía de guerra puede beneficiar a la
economía civil a futuro es, por lo tanto, falsa.
La llamada destrucción creativa alcanzaría su máxima
expresión en una economía de guerra. Una
eventual destrucción masiva de capital fijo y la fuerza
de trabajo, como se dio con la Segunda Guerra
Mundial con una reconstrucción con altas tasas de
beneficios constituye otro espejismo. Una
reconstrucción, el día de mañana, siempre enfrentará
el dilema de una baja tasa de beneficios. Mientras no
se frene la tendencia histórica de acortar la vida
media de la tecnología, la productividad del trabajo
descenderá más todavía, y con ello la tasa de
beneficio- En tal contexto, la reconstrucción tampoco
es beneficiosa para el capital (Nakatani, 2001: 2s.). El
Arca de Noé quedaría destruida y se hundiría. En el
"¡sálvese quien pueda'" nadie se salvará y, en medio
de este dolor, nacerá la conciencia de la necesidad de
salvar la vida de otra persona, empresa, nación o
civilización para salvar la nuestra.
6. Crisis de legitimidad y
alternativas a corto plazo
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Ante la imposibilidad de encontrar una salida bajo
la racionalidad existente, ésta quedará cuestionada y
se producirá una crisis de legitimidad. Esta crisis de
legitimidad ya se anunció hacia finales del siglo
pasado. Las contradicciones entre los grandes
capitales, en efecto, se tornan más extraeconómicas y
con ello se hacen más visibles. Sobre la base de estas
contradicciones internas pudo levantarse el movimiento contra la globalización. En medio de las
contradicciones entre los capitales de las principales
potencias, la deslegitimación interna creó las
condiciones para cuestionar abiertamente la ideología
única del neoliberalismo y plantear que otro mundo
es posible. La reivindicación de que otro mundo es
posible se hizo oír en múltiples cumbres, así como en
el Foro Social Mundial desde el 2001. Ahora bien, a
partir de la guerra contra el terrorismo se inició la
repartición del mundo con un mayor uso de la fuerza.
Desde entonces se volvió aún más visible la
contradicción en el régimen imperante. La
deslegitimación se profundiza. Con ello, la
plataforma del movimiento social mundial se amplía
con la lucha por la paz mundial.
Es cuestión de tiempo para que la recesión mundial afecte al mundo entero. De igual modo que se
desplomó la bolsa de valores en los países centrales
en tomo a la nueva tecnología, se desplomará la
actividad bursátil en general. El crac bursátil en la
nueva tecnología solo ha sido un aviso. Con el desplome bursátil se presentará una crisis financiera en
los bancos, las instituciones financieras y los fondos
de pensiones en los propios países centrales. Y una
crisis en los fondos de pensiones contribuirá a deslegitimar fuertemente el libre juego del capital especulativo y financiero en esos países centrales.
Para mostrar bonanza económica muchas transnacionales han comprado, recurriendo al crédito, sus
propias acciones para venderlas repentinamente
cuando la situación resulta insostenible. Así mismo
han maquillado el estado de sus cuentas para simular
ganancias que en realidad no existen. Sin embargo,
ante una recesión mundial no podrán ocultar la contracción de sus ventas y ganancias ni podrán cumplir
con sus obligaciones. La quiebra de grandes empresas
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
transnacionales será un fenómeno común de ahí que
el caso de la Enron en EEUU se revela como la punta
del "iceberg" de lo que nos espera (The Economis,
17. XI. 2001:68).
Con una recesión mundial las exportaciones
bajarán en volumen y precio; con ello los países del
Sur perderán toda capacidad de pago y se verán en la
necesidad de utilizar este fondo para levantar su
economía interna. El caso de Argentina es un aviso de
esto y no constituye ninguna excepción. Lo anterior
minará las posibilidades de una profundización del
neoliberalismo. Ciertamente, las condiciones para
introducir el ALCA se debilitarán. También se
debilitará el carácter internacional del mercado
afectando de manera severa al capital financiero y
transnacional. Habrá una profunda crisis de legitimidad de las instituciones multilaterales y en el
mundo entero se demandará un nuevo Bretton
Woods, como ya lo proponen ciertos grupos de
parlamentarios (La Rouche, 2002: 1.3).
El neoliberalismo en su forma extrema conlleva
su propio contrario. En medio de la amenaza de una
recesión mundial en los países centrales el "¡sálvese
quien pueda!" conduce al proteccionismo para defender los intereses de sus propias empresas transnacionales. Cuando el libre juego de mercado aplicado a
los débiles afecta a las propias transnacionales la
doctrina neoliberal se estrecha todavía más. Así
EEUU como nación elegida, introdujo en marzo del
2002 medidas proteccionistas para proteger su
producción de acero pero mantiene el credo del libre
juego del mercado para el resto del mundo. Esto, no
obstante, originará réplicas en los demás países
centrales y conducirá a la paralización de las
negociaciones multilaterales, en primer lugar en la
OMC (The Economist, 2. III. 2002:13). Un
proteccionismo y nacionalismo de este tipo afectarán,
antes que nada, las ventas de las propias
transnacionales en pugna por el mercado existente.
Esta tendencia no hará más que acentuar la recesión
mundial, la crisis bursátil y la financiera a nivel
internacional.
En este entorno, el "¡sálvese quien pueda'" podrá
acentuarse mediante nuevas actividades bélicas. La
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
batalla por el mercado a través de un "¡sálvese quien
pueda'" por todos los medios a nivel de naciones y
civilizaciones hará ver, sin embargo, que nadie se
salvará (Robin, 2002: 26). En este entorno, y en
medio del dolor, nacerá la conciencia que sin brindar
espacio a las economías locales y nacionales no habrá
salida para nadie. O sea, en medio de este dolor se
extenderá la conciencia que sin una alternativa
incluyente a nivel mundial no habrá salida.
Las alternativas en el corto y el mediano plazo no
cuestionan aún el fondo del asunto. Muchas se
definen, y se definirán, sin cuestionar la racionalidad
misma
del capitalismo en crisis. Podemos mencionar algunas
sin pretender de ninguna manera ser exhaustivos.
Escogeremos aquellas más orientadas hacia una
alternativa para los países periféricos:
La reivindicación de una moratoria, la
congelación de toda deuda externa en la periferia y la
discusión alrededor de la legitimidad de la deuda
pendiente; la recuperación de las instituciones
públicas privatizadas, sin recompensa; el
desacoplamiento de las monedas nacionales del dólar
en los países periféricos, sin devaluación ni
obligación con el sistema financiero imperante; la
introducción de medidas de control de cambios
monetarios, de flujos y fugas de capitales; la
eliminación de los paraísos fiscales en el mundo
entero; la introducción de un impuesto excepcional,
una sola vez, sobre la fortuna del 10% de los más
ricos del mundo en beneficio del desarrollo en el Sur;
una política internacional fiscal progresiva y
redistributiva del Norte hacia el Sur; la creación de
bancos nacionales e internacionales que emitan
nuevos créditos no condicionados, a largo plazo y con
bajas tasas de interés, para facilitar que en la periferia
se produzca a nivel local y nacional todo lo que esté
al alcance; la declaración como patrimonio mundial,
la propiedad intelectual y la supresión de patentes
principalmente en aquellos sectores que atiendan las
necesidades básicas; la reorganización del sistema
económico, comercial y financiero internacional en
un nuevo Bretton Woods para establecer otro sistema
monetario internacional favorable a los países
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
periféricos, así como una política comercial orientada
a mejorar los términos de intercambio para el Sur (La
Rouche, 2002: 2; Grupo de Copenhagen, 2002: 12s-).
7. La utopía de una nueva
racionalidad económica
Una propuesta alternativa resulta más estratégica
en la medida que ella enfoca la contradicción fundamental en la racionalidad existente. Pero para poder
orientar las alternativas a corto y mediano plazo hacia
la contradicción fundamental se requiere que ésta se
haga visible. En la racionalidad existente, esa
contradicción fundamental es que el capitalismo ha
llegado al momento histórico en que es imposible
volver a vincular la inversión con la producción en
forma rentable. En otras palabras, bajo la racionalidad
económica y las relaciones sociales existentes, ya no
es posible un mayor desarrollo de las fuerzas productivas. Esta contradicción se tornará visible en el
frustrado proceso de solucionarlo.
El gran capital tiene conciencia de la
contradicción Y para tratar de solucionarla, este gran
capital ha procurado socializar cada vez más los
costos de la innovación y del desarrollo tecnológico
mediante crecientes subsidios del Estado, por un lado,
y la simultánea privatización de sus beneficios a
través de
una apropiación más prolongada de los derechos de
propiedad intelectual. La política de patentes en cada
vez más áreas y por más tiempo, constituye en
realidad medidas económicas altamente
proteccionistas en favor de las empresas
transnacionales en medio de una era de supuesto libre
Juego del mercado. Esta salida proteccionista
funciona en el corto plazo, sin embargo no resuelve la
contradicción fundamental a mediano plazo; por el
contrario, la agrava todavía más.
Al generalizarse el sistema de patentes en más
sectores y al conservar los derechos de propiedad por
más tiempo, se profundiza la concentración de capital
y de mercados en manos de cada vez menos empresas
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
transnacionales. Esto funciona como la sustitución de
unos mercados sin patentes, por otros mercados con
el monopolio privado sobre los derechos de
propiedad intelectual. Esta política agudiza la
concentración de los mercados e ingresos existentes,
no obstante contrae la economía del mercado como
un todo. Esta forma de prolongar la vida media de la
tecnología acentúa, en otras palabras, la recesión
económica a nivel mundial. El resultado es una
sobreproducción o subconsumo y la progresiva
subutilización de la capacidad tecnológica instalada.
Lo que se gana en productividad del trabajo
alargando la vida media de la tecnología por medio
de las patentes, se pierde por el aumento del costo de
la sustitución tecnológica debido a la subutilización
de aquella. La consecuencia es una baja de la tasa de
ganancia. La política de patentes no es capaz de
regular la vida media de la tecnología de forma
rentable. Solamente ahondará el "¡sálvese quien
pueda!" dentro del gran capital. Esto no hace más que
recalcar la recesión.
Esta política particular del "¡sálvese quien
pueda!", no permite una regulación rentable de la
sustitución tecnológica. Para salir de la recesión no
habrá otra manera que llegar a una regulación planificada de la sustitución tecnológica a nivel mundial,
al mismo tiempo que declarar los derechos de propiedad intelectual como patrimonio de la humanidad.
La necesidad de lo último ya había sido anunciado
por Keynes a mediados del siglo pasado. Las
próximas leyes anti-patentes tendrán el mismo origen
que las leyes anti-"trust" del pasado, constituyendo la
lucha social por ellas un eje estratégico del
movimiento mundial por una alternativa. La
regulación alrededor de las patentes en el campo de la
salud, como el caso del SIDA, por ejemplo, no es más
que el pico del "iceberg" de la lucha social en este
campo.
Para salir definitivamente de la recesión mundial
no queda otra alternativa que volver a vincular la
inversión con la producción y la demanda global con
una redistribución más equitativa del ingreso a nivel
mundial. A primera vista, la solución podría parecer
ser una salida neokeynesiana, no solamente en los
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
países centrales sino a escala mundial. Ella, sin embargo, chocará con el dilema de los límites de la
velocidad histórica que ha alcanzado la sustitución
tecnológica sobre bases rentables. Por ende, la
paradoja de una crisis de productividad no tiene otra
solución que regular de manera planificada la vida
media de la tecnología, reduciendo la velocidad de su
sustitución en los países centrales y declarando a la
vez la propiedad intelectual como patrimonio mundial.
No obstante, regular mundialmente la velocidad
de la sustitución tecnológica y declarar el
conocimiento patrimonio mundial, significará poner
límites a las propias posibilidades de la competencia a
nivel de cada empresa particular. El motor de la
economía de mercado, la competencia con base en el
interés privado, se supeditará al Bien Común y no al
revés. En este sentido, se trata de una especie de
keynesianismo al revés: la vida media de la
tecnología se alargará, con ello su demanda se
reducirá rápidamente en ei Norte. Para no
desvalorizarse como capital, el dinero vinculado con
la producción tecnológica habrá de refugiarse en el
Sur. Con la socialización de los conocimientos y el
refugio del dinero como capital en el Sur, sin
embargo, se removerán con celeridad las bases
estructurales sobre las cuales se fundamenta el
desarrollo desigual entre el Norte y el Sur. La competencia a partir de las diferencias tecnológicas
acabará con prontitud. Para no asfixiarse, la
competencia se orientará por la calidad del producto
tecnológico, es decir por su valor de uso y menos por
su valor, el cual mostrará tendencia a igualarse.
La producción en general, se orientará más hacia
el contenido y cada vez menos hacia la forma del
valor. El bienestar se verá menos en términos de valor
y más en términos de valores de uso. Con ello, el
crecimiento económico, en términos de dinero, se
supeditará al bienestar genuino. La forma del valor
del bienestar (el crecimiento económico) tenderá de
esta forma a supeditarse a su contenido: el bienestar
genuino, esto es, a la esencia misma del valor. Esta
inversión en la orientación de la producción representará, en esencia, un cambio en la racionalidad
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
económica que permitirá poner la economía en
función de la vida y no a) revés, tendencia que se
trasladará paulatinamente a todo producto.
Al prolongarse la vida media de los productos en
general, se liberarán recursos naturales y económicos
en el Norte (adonde se destina el 80% de éstos) sin
pérdida de bienestar genuino. Al producir en función
del valor de uso, la calidad y la vida media de
aquellos se elevarán. La producción se definirá de
modo paulatino en función de las necesidades, en vez
de crear necesidades en función del proceso de
valorización. Con ello, las prioridades de la
producción se definirán, lentamente, desde la óptica
de los propios usuarios Lo anterior significa una
descentralización de la política de producción: qué se
produce y dónde se produce, con las particularidades
locales y nacionales del caso, y no más en función
última del interés privado de unas cuantas empresas.
Con la inversión de las prioridades hacia el valor
de uso desaparecerá el consumo en función de la
realización del valor. Esto fijará límites al
consumismo y la seducción de los consumidores en
función de la realización del valor. De esta manera, se
podrá conseguir un incremento del bienestar genuino
en el Norte con un crecimiento negativo en términos
de valor. Y con la liberación de recursos naturales y
de dinero, simultáneamente se podrá obtener un desarrollo sin precedentes del bienestar genuino en el Sur.
Este desarrollo genuino estará acompañado de desarrollo económico. Por otra parte, mientras la
liberación de recursos naturales y de dinero en el
Norte superen la inversión en el Sur, al mismo tiempo
se logrará una mayor conservación del medio
ambiente.
Lo que sobra en términos relativos, en este
contexto, es el dinero en el Norte. Ese dinero sobrante
perderá su valor de uso como medio de cambio. Para
no perder su capacidad adquisitiva futura, el dinero
requiere afluir hacia el Sur donde acrecentará la
riqueza, inclusive en términos de valor. La afluencia
tenderá a hacerse aun con tasas negativas de interés,
si el crecimiento de riqueza en el Sur va a menor
ritmo fue la desaceleración en el Norte. Con un
aumento el desarrollo genuino en el Norte con cada
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
vez menos dinero, éste perderá valor de uso. Así, el
motor de la economía futura dejará de ser el dinero
como capital; a partir de entonces el nuevo "capital,,
será el conocimiento, el cual se universalizará y
dejará de ser un bien escaso (Drucker, 2001: 3-20).
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PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Índice histórico de la Revista PASOS
1985-2002
No.l
Junio 1985
•Presentación: ¿Qué pasos?
• La política del mercado total, su teologización y
nuestra respuesta
Franz J. Hinkelammert
• Teología de la solidaridad —Una visión
internacional
Pablo Richard
• Democracia y derechos humanos
Franz J. Hinkelammert
No. 2
Agosto 1985
• Brasil, 1985: sigue incierto el rumbo de la "Nueva
República"
Hugo Assmann
• La crisis del refugiado. Reflexión bíblica
Elsa Tamez
• Implicaciones estratégicas de la deuda latinoamericana: el caso centroamericano
Eugenio Rivera U
.
No. 3
Octubre 1985
• Democracia, estructura económico-social y
formación del mundo mítico religioso
Franz J. Hinkelammert
• Desequilibrio natural y social: un mismo origen
Ingemar Hedstróm
• La teología de la liberación es la teología de la
Iglesia de los pobres
Pablo Richard
• 12° Taller de Formación del DEI
Febrero 1986
• Teólogos discuten sobre la crisis económica de
América Latina: una lucha de dioses
Dennis Smith
• Encuentro latinoamericano de teología desde la
perspectiva de la mujer. Documento final
• Justificación y práctica de la justicia
Victorio Araya Guillen
• Hacer ecoteología
Ingemar Hedstróm
No. 5
Abril 1986
• "Pagar es morir, queremos vivir": ensayo teológico
a partir de la deuda externa
Raúl Vidales
• La Iglesia de los pobres en Nicaragua (julio 1985abril 1986)
Pablo Richard
• Consulta sobre la relectura de la herencia, el
testimonio y el ser bautistas desde América Latina y
el Caribe
Jorge PixJey
• Remembranza de Olof Palme
Ingemar Hedstróm
No. 6
Junio 1986
• Costo social y sacrificio a los ídolos
Julio de Santa Ana
• Del mercado total al imperio totalitario
Franz J. Hinkelammert
No. 4
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• El Vaticano, el Papa y la Teología de la Liberación
Latinoamericana
Franz J. Hinkelammert
No. 7
Agosto 1986
• Reflexiones sobre sexualidad e identidad de la
mujer
Carmen Lora, Cecilia Bamechea
• Racismo algo más que discriminación
María Teresa Ruiz
No. 8
Octubre 1986
• Los cristianos en la práctica política de liberación
Pablo Richard
• CEBs: cuando la vivencia de la fe sacude el sentido
común de los pobres
Hugo Assmann
• Décimo aniversario del DEI
• Apuntes para una teología judía de la liberación
Marc H. Ellis
No. 9
Enero 1987
• ¿De la doctrina social a la doctrina social?
Franz J. Hinkelammert
• Las instrucciones del Vaticano sobre la teología
latinoamericana de liberación
Luis N. Rivera Pagan
• Nuevas tendencias en teología
José Míguez Bonino
• Discurso inaugural del Encuentro Nacional Eclesial
Cubano
Monseñor Adolfo Rodríguez
No. 10
Marzo 1987
• La diakonía samaritana: una opción por la vida
Victorio Araya
• Teólogo de la liberación ¿intelectual orgánico?
Francisco Gómez Hinojosa
• Comunicado de la consulta de obispos de América
Latina y el Caribe a nuestras iglesias
No. 11
Mayo 1987
• El Vaticano y la Teología de la Liberación
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Ana María Ezcurra
• El documento de Justicia y Paz sobre la deuda
externa
Eduardo Bonnín
• Mensaje del Papa a los obispos brasileños
No. 12
Julio 1987
• Frente a la cultura de la post-modernidad: proyecto
político y utopía
Franz J. Hinkelammert
• Por un cristianismo renovado
Amoldo Mora
• ¿Dónde está nuestra fuerza? (Sobre el futuro de la
Iglesia de los pobres)
Pablo Richard
No. 13
Septiembre 1987
• La economía del Reino
Eberto Lóschke
• Óscar Romero y Dietrich Bonhoeffer (pastoresprofetas) de Jesucristo
Carmelo Álvarez
• Religión electrónica y predicación protestante
Pablo A. Jiménez
• La razón vital en marcha
Raúl Vidales
No. 14
Noviembre 1987
• Sobre teología y modernidad
Julio de Santa Ana
• Reflexiones sobre la deuda extema de América
Latina
Franz J. Hinkelammert
• Tierra y pastoral
Roy H. May
No. 15
Enero-febrero 1988
• La democracia como concepto y valor político en
América Latina y el Caribe
Helio Gallardo
• Las etnias y la nueva sociedad: el caso nicaragüense
María Teresa Ruiz
• La teología del imperio
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Franz J. Hinkelammert
No. 16
Marzo-abril 1988
• José Martí, profeta de la teología de la liberación
Rafael Cepeda
• La ofensiva ideológica neoconservadora
Ana María Ezcurra
• El pueblo como actor político y como sujeto
histórico
Helio Gallardo
No. 17
Mayo-junio 1988
• El pontécostalismo en Nicaragua y sus raíces
religiosas populares
Luis Samandú
• Enfoque teológico de la deuda externa
Franz J. Hinkelammert
No. 18
Julio-agosto 1988
• Los pentecostales en América Latina: ¿ecuménicos
o evangélicos?
Carmelo Álvarez
• Comentario al libro "La fuerza espiritual de la
Iglesia de los pobres" de Pablo Richard
Amoldo Mora Rodríguez
• El racismo y el problema de la identidad de los
latinoamericanos y caribeños
María Teresa Ruiz
No. 19
Septiembre-octubre 1988
• La coyuntura de la Iglesia Católica en América
Latina
Jorge Julio Mejía
• Conversión de deuda externa por naturaleza:
¿Ganan todos?
Ingemar Hedstróm
• Violencia y terror en política: elementos para su
consideración ética
Helio Gallardo
No. 20
Noviembre-diciembre 1988
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
• Esperanza contra esperanza. Perspectivas bíblicoteológicas de la pobreza desde la mujer
latinoamericana
Raquel Rodríguez
• La sublevación y el futuro del pueblo judío
Marc H. Ellis
No. 21
Enero-febrero 1989
• A propósito del libro "El pensamiento social de
Juan Pablo II"
Jorge Arturo Chávez Ortiz
• Hacia la unidad cultural caribeña
Pedro Tujibikile
• La mujer / el machismo y la Biblia
JanetW. May
No. 22
Marzo-abril 1989
• Exegésis y liberación: un aporte desde la sociología
• Justicia y justificación en ocasión de la deuda
externa de América Latina
Oscar J.Jiménez
• Solidaridad ecuménica en Centroamérica
Carmelo Álvarez
No. 23
Mayo-junio 1989
• Economía y teología: las leyes del mercado y la fe
Franz J. Hinkelammert
• El Monte (el Bosque): Cielo e Infierno del hombre
afroamericano
Mariela Gutiérrez
• Ciencia y sujeto histórico. A propósito de una obra
reciente de Augusto Serrano
Amoldo Mora R.
No. 24
Julio-agosto 1989
• Tres formas de lectura de los fenómenos políticos
latinoamericanos
Helio Gallardo
• Una tipología del protestantismo en Centroamérica
Heinrich W. Scháfer
No. 25
Septiembre-octubre 1989
• La Argentina neoliberal
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Rubén R. Dri
• Setenta y cinco años de ecumenismo en América
Latina
Luis E. Odell
• ¿Qué socialdemocracia es viable? La agenda
latinoamericana de hoy y mañana
Nils Castro
• Documento del Primer Encuentro Latinoamericano
de Editoriales Cristianas
No. 26
Noviembre-diciembre 1989
• Obstáculos y límites de la libertad académica en
América Latina
Franz J. Hinkelammert
• La Revolución Francesa y el pensamiento político
Helio Gallardo
• Declaración de Santo Domingo
No. 27
Enero-febrero 1990
• Década de los noventa: una esperanza para el Tercer
Mundo
Pablo Richard
• Francis Fukuyama y el triunfo del capitalismo
burgués. ¿El final de la historia o el deseo de finalizar
el ser humano?
Helio Gallardo
• Noriega fue nuestro compinche/ pero no le vamos a
tener misericordia ahora
Alexander Cockbum
• Después de la invación a Panamá, ¿que sigue?
Xabier Gorostiaga
• La derrota del Frente Sandirüsta de Liberación
Nacional en Nicaragua
Helio Gallardo
No. 28
Marzo-abril 1990
• Francis Fukuyama: el final de la historia y el Tercer
Mundo
Helio Gallardo
• La Iglesia de los pobres en la década de los noventa
Pablo Richard
• El desafío ecológico
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Ingemar Hedstrom
No. 29
Mayo-junio 1990
• El fracaso del socialismo alemán y los desafíos a la
izquierda latinoamericana
Frei Betto
• La Unión Soviética, desde nosotros: reflexiones de
un viajero
Guillermo Castro Herrera
• Las iglesias protestantes en la presente coyuntura
Carmelo Álvarez
No. 30
Julio-agosto 1990
• La crisis del socialismo y el Tercer Mundo
FranzJ. Hinkelammert
• De la ecología a la ecofilía. Apuntes para una
ecología liberadora
José F. Gómez Hinojosa
No. 31
Septiembre-octubre 1990
• Cinco mitos en tomo a la crisis del socialismo
histórico
Helio Gallardo
• El reino de la libertad. Algunas consideraciones
acerca de la función de la escatología milenarista en
los conflictos sociales de Centroamérica
Heinrich W. Schafer
• Deuda extema y narcotráfico. Declaración de
Kingston
No. 32
Noviembre-diciembre 1190
• Iglesias y derechos humanos en Centroamérica
Oscar R. Sierra
• Esperanzas que matan
Maryse Brisson
• Organización popular y clientelismo internacional
Alois Móller
No. 33
Enero-febrero 1991
• La primera gran guerra contra el Tercer Mundo:
capitalismo, aplastamiento y solidaridad en el final
del siglo
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• Nuestro proyecto de nueva sociedad en América
Latina. El papel regulador del Estado y los problemas
de la auto-regulación del mercado
FranzJ. Hinkelammert
No. 34
Marzo-abril 1991
• La teología de la liberación en la nueva coyuntura.
Temas y desafíos nuevos para década de los noventa
Pablo Richard
• La marcha de las mujeres... Apuntes en torno al
movimiento de mujeres en América Latina y el
Caribe
Raquel Rodríguez
• "El discurso de la naturaleza" de Fernando Mires
Amoldo Mora
No. 35
Mayo-junio 1991
• El Dios de la Vida y la división social capitalista del
trabajo
Jung Mo Sung
• Quetzalcóatl y el Dios cristiano: alianza y lucha de
Dieces
Elsa Tamez
No. 36
Julio-agosto 1991
• Notas para contribuir a una discusión sobre los
nuevos actores sociales
Helio Gallardo
• Los protagonistas de la conquista de América
(conquistadores, colonos, misioneros) vistos desde
los oprimidos
Amoldo Mora
• Ecología y desarrollo en Latinoamérica
Ingemar Hedstróm
No. 37
Septiembre-octubre 1991
• Haití: un brote dentro de la desesperanza
Maryse Brisson
• ¿Capitalismo sin alternativas? Sobre la sociedad que
sostiene que no hay alternativa para ella
Franz J. Hinkelammert
No. 38
Noviembre-diciembre 1991
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
• ¿Está viva la naturaleza? Apuntes para una ecología
liberadora II
José F. Gómez Hinojosa
• Las peripecias de la muerte. En tomo al libro de
Franz J. Hinkelammert "Sacrificios humanos y
sociedad occidental: Lucifer y la bestia"
Roberto Fragomeno
• José Martí en los 500 años
Rafael Cepeda
No. 39
Enero-febrero 1992
• Para una lectura lúdica del Cantar de los cantares
Elsa Tamez
• La crisis del socialismo histórico y América Latina
Helio Gallardo
• Don Sergio Méndez Arceo: perfil de un profeta
Carmelo E. Álvarez
• Momentos de gracia en el quinto centenario
Elsa Tamez
No. 40
Marzo-abril 1992
• La conquista de América y el nacimiento de la
modernidad
Femando Mires
• Desafíos del cristianismo en sus 500 años en
América Latina
Cristian Parker G.
• Reseña bibliográfica: "Contra toda Condena"
Arnoldo Mora
No. 41
Mayo-junio 1992
• El descubrimiento y la conquista de América: una
empresa misionera imperial
Luis N. Rivera Pagan
• El final de la historia y la fe popular: el Reino
milenario de Cristo (Ireneo y el fundamentalismo)
Jorge Pixiey
No. 42
Julio-agosto 1992
• Los indígenas nos evangelizan
Elsa Tamez
• La indígena raptada y violada
Luis N. Rivera Pagan
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• Una crítica a la sociedad occidental patriarcal y
racista desde la perspectiva de la mujer negra
Betty Ruth Lozano Lerma
No. 43
Septiembre-octubre 1992
• Quinientos años de mercado internacional de
trabajo
Wim Dierckxsens
• ¿Quién es el indio? Humanidad o bestialidad del
indígena americano
Luis N. Rivera Pagan
• Hacer teología... 500 años después
Amoldo Mora Rodríguez
No. 44
Noviembre-diciembre 1992
• La Iglesia Católica después de Santo Domingo
Pablo Richard
• Sobre la revolución
Helio Gallardo
• Pensamiento crítico en América Latina: la
constitución de "sujeto" como alternativa en los
noventa. Obsevaciones a un paradigma en
construcción
Yamandú Acosta
No. 45
Enero-febrero 1993
• Religión, justicia societaria y reencantamiento de la
creación
Leonardo Boff
• La Virgen María como ideal femenino, su crítica
feminista y nuevas interpretaciones
Elina Vuola
• ¿Tiene futuro el socialismo? De la bacanal
ideológica al análisis reflexivo
José F. Gómez Hinojosa
No. 46
Marzo-abril 1993
• Desconexión, reinserción y socialismo en Cuba
Femando Martínez Heredia
• La economía cubana: los desafíos de un ajuste sin
desocialización
Aurelio Alonso
• El proceso revolucionario cubano: cuestiones fundamentales
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Helio Gallardo
No. 47
Mayo-junio 1993
• Las Comunidades Eclesiales de Base en América
Latina (Después de Santo Domingo)
Pablo Richard
• "Lo institucional-legar versus "lo proféticopastoral"
Alfonso Vietmeier
• IV Conferencia general del Episcopado
Latinoamericano en Santo Domingo (La cuestión
institucional)
Enrique Dussel
• La justificación por la fe desde los excluidos
Elsa Tamez
No. 48
Julio-agosto 1993
• Trinidad
Leonardo Boff
• Capitalismo y socialismo: la posibilidad de
alternativas
Franz J. Hinkelammert
• Monseñor Romero y la teología latinoamericana
Amoldo Mora
No. 49
Septiembre-octubre 1993
• Crítica de la hermenéutica occidental y lectura
popular de la tradición: hermenéutica del Espíritu
Pablo Richard
• ¿Es en verdad. Cuba un monólogo? (Sobre la
libertad de prensa)
Marlenys Villamar
• Tierra, campesinado y neo-liberalismo
Roy H. May
No. 50
Noviembre-diciembre 1993
• El cautiverio de la utopía: las utopías conservadoras
del capitalismo actual, el neoliberalismo y la
dialéctica de las alternativas
Franz J. Hinkelammert
• La recuperación de la sabiduría como criterio de
alternativa
Juan C. Yeanplong
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• Elementos para una discusión sobre la izquierda
política en América Latina
Helio Gallardo
No. 51
Enero-febrero 1994
• El cristianismo: perspectivas de futuro en el umbral
del tercer milenio a partir de la experiencia de
América Latina
Raúl Fomet-Betancourt
• América Latina entre el capitalismo utópico y la
democracia mundial
Heinz Dietrich Steffan
• América Latina: gobernabilidad y democracia en
sociedades en crisis
Edelberto Torres-Rivas
No. 52
Marzo-abril 1994
• Chiapas: el sureste en dos vientos, una tormenta y
una profecía
• La razón utópica de Qohélet
Elsa Tamez
No. 53
Mayo-Junio 1994
• Norte-Sur: la unidad de la fuerza de la diversidad y
de la aspiración a la justicia
John W. Casey
• La resistencia de los jóvenes en un país capitalista
pobre y dependiente
Claudio Duarte
No. 54
Julio-agosto 1994
• Santo Domingo, dos años después. La recepción del
documento
Teófilo Cabestrero
• La postmodernidad y la miseria de la razón
liberadora
Leonardo Boff
• Notas sobre la situación mundial observada desde
América Latina
Helio Gallardo
No. 55
Septiembre-octubre 1994
• Teología de la liberación: mirando hacia el frente
Hugo Assmann
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
• Vigencia de las utopías en América Latina
(Educación popular, pedagógica y política)
Frei Betto
• Autoritarismo y vida cotidiana: el problema del otro
Roxana Hidalgo-Mercedes Flores
No. 56
Noviembre-diciembre 1994
• Revelación, fe, signos de los tiempos
Juan Luis Segundo
• La Teología de la Liberación como pensamiento
latinoamericano
Helio Gallardo
• La utopía de la Luz
Victorio Araya Guillen
No. 57
Enero-febrero 1995
• La teología de la liberación en el contexto
económico-social de América Latina: economía y
teología o la irracionalidad de lo racionalizado
Franz J. Hinkelammert
• Notas sobre la sociedad civil
Helio Gallardo
• El espíritu protestante de la III Asamblea General
del CLAI
José Duque
No. 58
Marzo-abril 1995
• Los sueños del ciervo: justicia, paz y esperanza
solidaria
Luis N. Rivera Pagan
• La historia de Chiapas identifica a los zapatistas
Andrés Aubry
• Desarrollo basado en el esfuerzo campesino
Roy H. May
No. 59
Mayo-junto 1995
• La Biblia en América Latina: perdón/ amor, reconciliación
María Laura Pereda
• Una propuesta educativa para Colombia
Gabriel García Márquez
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• América Latina en la década de los noventa
Helio Gallardo
No. 60
Julio-agosto 1995
• Una sociedad en la que todos quepan: de la
impotencia de la omnipotencia
Franz J. Hinkelammert
• Notas sobre las sensibilidades teológicas en
América Latina 1945-1995
Maximiliano Salinas C.
• Cuba: ¿Qué se cayó? ¿Qué se levanta?
María López Vigil
No. 61
Septiembre-octubre 1995
• El espíritu protestante en el quehacer de la Teología
de la Liberación
José Duque
• Respirar Santiago
Martín Hopenhayn
• Capitalismo y desarrollo sostenible
Helio Gallardo
No. 62
Noviembre-diciembre 1995
• Por una sociedad donde quepan todos
Hugo Assmann
• Educación popular y teología de la liberación:
juntando caminos
Femando Torres Millán
• Actores sociales, luchas reivindicativas y política
popular
Isabel Rauber
No. 63
Enero-febrero 1996
• Globalización/ reforma del Estado y sector
campesino
Helio Gallardo
• Los movimientos sociales como agrupaciones
históricamente específicas de actuaciones políticas
Charles Tilly
• Apuntes para una teología de la tierra
Roy H. May
No. 64
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Marzo-abril 1996
• "¡Oh Señor de los cielos, danos poder en la tierra'".
El fundamentalismo y los carismas: la reconquista del
espacio vital en América Latina
Heinrich W. Scháfer
• ¿El fin de qué modernidad?
Immanuel Wallerstein
• Determinismo y autoconstitución del sujeto: las
leyes que se imponen a espaldas de los actores y el
orden por el desorden
Franz J. Hinkelammert
No. 65
Mayo-junio 1996
• El endemoniado de Gerasa. Un análisis psicopastoral del texto con referencia a los sujetos
"endemoniados" del presente: los niños y las niñas de
la calle
Mireya Baltodano
• El futuro de la Iglesia de los pobres. Identidad y
resistencia en el sistema de la globalización neoliberal
Pablo Richard
• Elementos de antipolítica y de política en América
Latina
Helio Gallardo
No. 66
Julio-agosto 1996
• Habitar la tierra. A la memoria de Juan Luis
Segundo
Helio Gallardo
• Interpretación bíblica desde las culturas indígenas
(mayas/ kunas y quichuas de América Latina)
Pablo Richard
• El derecho de autodeterminación religiosa de los
pueblos indígenas: cuestionamiento de la
evangelización
Giulio Girardi
• El despliegue del neoliberalismo y sus lecciones
para la izquierda
Perry Anderson
No. 67
Septiembre-octubre 1996
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• Victimización y "salud" del capitalismo.
Experiencias brasileñas
Zelmar Antonio Guiotto
• Las Comunidades Eclesiales de Base en Brasil
Faustino Teixeira
• Los muertos en el sótano del Occidente: la
metafísica de la inhumanidad y nuestra respuesta
Franz J. Hinkelammert
No. 68
Noviembre-diciembre 1996
• Las tendencias de la ecología
Leonardo Boff
• Democratización y democracia en América Latina
Helio Gallardo
• La posible dulzura de una derrota. Consideraciones
praxeológicas en torno a "una sociedad en la que
quepan todos"
Heinrich W. Scháfer
No. 69
Enero-febrero 1997
• ¿Qué ha pasado en Nicaragua?
• Rafael Aragón Marina
• Deseo mimético/ exclusión social y cristianismo
Jung Mo Sung
Tareas de reconstrucción para la filosofía
latinoamericana
Yamandú Acosta
• El huracán de la globalización: la exclusión y la
destrucción del medio ambiente vistas desde la teoría
de la dependencia
Franz J. Hinkelammert
No. 70
Marzo-abril 1997
* Desde el mundo de las excluidas para un mundo
donde quepan todos y todas. Por la visibilización de
las invisibles
María Arcelia González B
• Libertad neoliberal y libertad paulina
Elsa Tamez
• Globalización y economía de casino: guerra de
clases desde arriba y estancamiento económico
dinámico
Wim Dierckxsens
No. 71
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Mayo-junio 1997
• Compromiso hacia una nueva sociedad. Opción en
tiempos de globalización
• El discurso teórico del pensamiento neoliberal:
evolución cultural, libertad individual y mercado
Enrique Dussel Peters
• Globalizacion/ neoliberalismo y sociedad civil.
Algunos desafíos para los movimientos sociales y
populares latinoamericanos
Ana María Ezcurra
• Crítica teológica a la globalización neoliberal
Pablo Richard
No. 72
Julio-agosto 1997
• La doctrina social de la Iglesia y su desarrollo
postconciliar
FranzJ. Hinkelammert
• Vida cotidiana y exclusión
Néstor O. Míguez
• Perfiles de una nueva utopía
Isabel Rauber
• En el camino de la justicia está la vida
Elsa Tamez
No. 73
Septiembre-octubre 1997
• Una crítica antropocéntrica al antropocentrismo
desde la perspectiva de una nueva radicalidad social
Yamandú Acosta
• India: el FMI/ las reformas económicas y los dalits
Franjéis Houtart
• Angustia y esperanza. Hacia un modelo alternativo
de desarrollo
Alois Móller
• Ciclón financiero levanta techo de casa neoliberal
Wim Dierckxsens
No. 74
Noviembre-diciembre 1997
• Cuando los hijos e hijas "la libre" nacen esclavos
Elsa Tamez
• La marginalización integrada
Maryse Brisson
• Ética funcional y ética de la vida
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Germán Gutiérrez
• El asesinato es un suicidio: de la utilidad de la
limitación del cálculo de utilidad
FranzJ. Hinkelammert
No. 75
Enero-febrero 1998
• ¿Es posible un principio ético material universal y
crítico?
Enrique Dussel
• Sínodo de los obispos. Asamblea especial para
América
Pablo Richard
• Teología popular, teología a pie. Una metodología
teológica latinoamericana
Femando Torres Millán
• Neoliberalismo y ética humanista; una
incompatibilidad radical
Ricardo J. Gómez
• Concertación entre Cuba y el Vaticano
José Duque
No. 76
Marzo-abril 1998
• Jubileo del año 2000: ¿centralidad de la Iglesia o de
los oprimidos?
Giulio Girardi
• Hacia un paradigma teológico universal en clave de
liberación
Juan José Tamayo Acosta
• La tierra en tiempos de la globalización
Roy H. May
• Por un paradigma alternativo ante un neoliberalismo
sin perspectiva
Wim Dierckxsens
• Manifiesto del Foro Internacional de las
Alternativas. Es tiempo de revertir el curso de la
historia
No. 77
Mayo-junio 1998
• La otra globalización — anotación teológica
Diego Irarrázabal
• Hacia un paradigma teológico universal en clave de
liberación
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Pablo Richard
• Para: Monseñor Juan José Gerardi Conedera
Juan José Tamayo Acosta
• Teología y economía: aspectos de una ética
económica de Martín Lutero
Hans-Jürgen Prien
• El Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI)
No. 78
Julio-agosto 1998
• Palabra de DÍOS/ fuente de vida y esperanza para el
nuevo milenio
Pablo Richard
• Cuerpos curtidos por el viento: miradas intensas de
mujeres múltiples
Roxana Hidalgo
• Alternativas, contrahegemonía y sociedad civil
Francisco Hidalgo F.
• Dios es joven. Otra mirada desde las posibilidades
que lo juvenil aporta a la esperanza. Lecturas
populares de historias bíblicas juveniles. Apuntes de
sistematización
Klaudio Duarte Quapper
No. 79
Septiembre-octubre 1998
• Crítica al núcleo teórico del sujeto social
José Duque
• Migraciones, sujetos y leyes
Maryse Brisson
• Hacia una alternativa con ciudadanía ante el neoliberalismo
Wim Dierckxsens
• El proceso de globalización y los derechos
humanos: la vuelta del sujeto
Franz J. Hinkelammert
• Subjetividad, espiritualidad y esperanza. Algunas
perspectivas para definir el sujeto
Pablo Richard
No. 80
Noviembre-diciembre 1998
• Los orígenes del cristianismo en Roma
Pablo Richard
• El Manifiesto revisitado
Yamandú Acosta
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• La pobreza bajo sospecha
Remedios Mercedes EscaladaMaría Pilar Fuentes
• La globalización — Desde arriba y desde abajo
Gerrit Huizer
SII-1998: el sujeto de cara a la globalización
Germán Gutiérrez
No. 81
Enero-febrero 1999
• La privatización de la vida: América Latina ante las
nuevas políticas ambientales neoliberales
Eduardo Gudynas
• Globalización y subjetividad: "buzos" y sujeto
rebelde
Germán Gutiérrez
• La dignidad humana, las morales de nuestro tiempo
y las necesidades
Arturo Andrés Roig
• Foro Mundial para una Alternativa al
Neoliberalismo
No. 82
Marzo-abril 1999
• De silencios y gritos. Job y Qohélet en los noventa
Elsa Tamez
• ¿Hay una salida al problema de la deuda extema?
Franz J. Hinkelammert
• Hacia una filosofía intersubjetiva. De la relación
sujeto-objeto a la relación sujeto-sujeto. Retos y
tareas de la filosofía latinoamericana de cara al 2000
José F. Gómez Hinojosa
• El cinismo de la "sobreproducción"
Isabel Wing-Ching S.
No. 83
Mayo-junio 1999
• Teología de la solidaridad en el contexto actual de
economía neoliberal de libre mercado
Pablo Richard Raúl
• Aproximaciones a la globalización como
universalización de políticas neoliberales desde una
perspectiva filosófica
Fomet-Betancourt
• ¿La vuelta del sujeto?
Yamandú Acosta
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
• Mínimos fundamentales para ser cristianos hoy
Juan José Tamayo Acosta
No. 84
Julio-agosto 1999
• Sobre el sujeto y la intersubjetividad: el agente
histórico como actor en los movimientos sociales
Enrique Dussel
• Sujeto, comunidad y utopía
Juan José Tamayo Acosta
• De la globalización económica a la política a partir
de Kósovo: hacia un sujeto con una utopía solidaria
Wim Dierckxsens
• El movimiento ecuménico en la perspectiva de la
liberación
Francisco Cruz
No. 85
Septiembre-octubre 1999
• El llamado desde la corporeidad del sujeto.
Hilvanando reflexiones desde la economía, la ética y
el género
María Arcelia González B
• El sujeto y la red
. Augusto Serrano
•La inversión de los derechos humanos: el caso de
John Locke
FranzJ. Hinkelammert
No. 86
Noviembre-diciembre 1999
• La idolatría del mercado. La crítica del fetichismo
capitalista de Marx a la teología de la liberación
Michael Lówy
• Los ajustes estructurales en Vietnam
Francois Houtart
• Capitalismo, democracia y desarrollo: entre el
realismo y la utopía
Henry Manuel Mora J.
• Hacia el nuevo milenio: la imperiosa necesidad de
participar y no ser excluido
Alfredo Stein
No. 87
Enero-febrero 2000
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• Síntesis del encuentro de dentistas sociales y
teólogos / as: "La problemática del sujeto en el
contexto de la globalización" del 6 al 9 de diciembre
de 1999
No. 88
Marzo-abril 2000
• El derecho a la vida y el sujeto femenino
Elina Vuola
• El sujeto viviente "racializado" y "generizado"
Elsa Tamez
• Globalización/ sujeto y juventud
Susana Becerra
• Del homo oeconomicus al sujeto económico, una
aproximación desde las prácticas económicas de los
sectores populares
Juan Pablo Martí
• La construcción de alternativas al neoliberalismo a
partir de Seattie. "La politización progresiva del
proceso de mundialización"
Wim Dierckxsens
* Encuentro mundial sobre la situación de la teología
al final del siglo XX
Pablo Richard
No. 89
Mayo-junio 2000
• Las alternativas creíbles del capitalismo
mundializado
Francois Houtart
• Las iglesias de América Latina y el Caribe en
búsqueda de alternativas. A los veinte años del
martirio de nuestro pastor/ Óscar Arnulfo Romero
Pablo Richard
• Globalización y liberación de los derechos
humanos. Una reflexión desde América Latina
Germán Gutiérrez
• La teología negra latinoamericana como un espacio
de descubrimiento y afirmación del sujeto
Silvia Regina de Lima Silva
No. 90
Julio-agosto 2000
• Sujeto/ democracia y ciudadanía
• La negativa a los valores de la emancipación
humana y la recuperación del bien común
FranzJ. Hinkelammert
• Mujer y neoliberalismo
Carmina Navia
• Jubileo 2000: "La otra deuda". Reconstruyendo la
justicia global en el siglo XXI
Velasco Wim Dierckxsens
• El Instituto de Misionología Missio e.v. (MWI)
Concurso: Premio de teología y filosofía contextuales
No. 91
Septiembre-octubre 2000
• Efectos de la globalización neoliberal en algunos
aspectos de la vida de las mujeres
María Arcelia González B.
• Jubileo bíblico o la reintegración de la lógica del
don en la ley para una sociedad de sujetos
Michel Beaudin
• La crisis del sujeto y las nuevas epistemologías.
Breves apuntes para una sociología holística
Rui Manuel Crácio das Neves
• Cooperación a favor de la creación como
perspectiva de una economía preventiva
Birgit Moch y Eva M. WeIskop-Deffaa
• Encuentro: Teología en América Latina:
prospectivas
Pablo Richard
No. 92
Noviembre-diciembre 2000
• Joseph Cardenal Ratzinger: ¿exterminador del
futuro? Sobre la Dominus lesus
Leonardo Boff
* ¿Quién subvierte el concilio? Respuesta al cardenal
J. Ratzinger a propósito de la Dominus lesus
Leonardo Boff
• La catolicidad necesaria para un mundo
globalizado. Reflexiones sobre la colegialidad
episcopal
Marcelo Barros
Yamandú Acosta
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
• Comunicado de la Conferencia Nacionaróe Obispos
de Brasil sobre el compromiso ecuménico de la
Iglesia Católica
• Empresa ciudadana: ¿nueva metamorfosis del
capital?
Armando de Meló Lisboa
• De la rueda y el freno. El camino hacia la
democracia en Georg Lukacs y Rosa Luxemburgo
Joaquín Herrera Flores
No. 93
Enero-febrero 2001
• Reseña del Encuentro lo juvenil popular en América
Latina y el Caribe
•Aproximaciones y polémicas al concepto de culturas
juveniles
Adrián Restrepo Parra
• ¿Juventud o juventudes? Versiones, trampas, pistas
y ejes para acercarnos progresivamente a los mundos
juveniles
Klaudio Duarte Quapper
• Ideas para un programa alternativo en el ámbito de
la ética
Germán Gutiérrez
• Porto Alegre: camino al poscapitalismo
Wim Dierckxsens
No. 94
Marzo-abril 2001
• Problemas ecológicos. Modelo económico
Maryse Brisson
• Nietzsche y la modernidad. Un sicograma a partir
de lo que dice Nietzsche sobre Nietzsche
FranzJ. Hinkelammert
• Ortodoxia y herejía en los orígenes del cristianismo
Pablo Richard
• Identidad y masculinidades juveniles
Pablo Romero Guayasamín
• Carta abierta del Grupo de Teología Contextual
Quebe-quense a los cristianos y las cristianas, acerca
de la Cumbre de las Américas y la Cumbre de los
Pueblos
No. 95
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Mayo-junio 2001
• Justicia y mercado: la sociedad en la que quepan
todos
Varios
•Identidades y escenarios culturales de agrupación
juvenil
Angélica Ma. Ocampo T.
No. 96
Julio-agosto 2001
• La universidad frente a la globalización
Franz J. Hinkelammert
• El sacrificio en la teología cristiana
Juan José Tamayo Acosta
• Liberación/salvación
José Comblin
• El pensamiento de Franz J. Hinkelammert desde la
perspectiva de una filosofía latinoamericana
Estela Fernández Nadal
• La utopía del poscapitalismo
Wim Dierckxsens
No. 97
Septiembre-octubre 2001
• 1 Timoteo: ¡qué problema*
Elsa Tamez
• Incidencia de la teología de la liberación en la
filosofía latinoamericana
Raúl Fomet-Betancourt
• El Manifiesto comunista
Eric Hobsbawn
No. 98
Noviembre-diciembre 2001
• El álgebra de la 'justicia infinita"
Arundhati Roy
• Justicia infinita-injusticia sin fin
Elsa Tamez
• Terrorismo, fundamentalismo e idolatría. Caminos
errados y esperanzas posibles
Pablo Richard
• ¡Detrás de los velos!
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Silvia Regina de Lima Silva
• El ALCA y la guerra antiterrorista de George W.
Bush
Germán Gutiérrez
• El movimiento social por una alternativa al neoliberalismo y a la guerra
Wim Dierckxsens
• La caída de las torres
Franz J. Hinkelammert
No. 99
Enero-febrero 2002
• Notas sobre religión y política: teología de la
liberación latinoamericana e islamismo
Malik Tahar-Chaouch
• Las religiones, tras el 11 de septiembre
Juan José Tamayo Acosta
• Cómo fue que Hitler salvó al capitalismo y ganó la
guerra: La señora Cheney podría sufrir un shock al
descubrirlo
Mike Rivage-Seul
• ¿Una nueva espiritualidad?
Franz J. Hinkelammert
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Foro Social Mundial: Porto Alegre 2002
Del 31 de enero al 5 de febrero del 2002 tuvo
lugar en Porto Alegre, Brasil, el segundo Foro Social
Mundial (FSM). Este foro constituye un lugar de
encuentro y convergencia de organizaciones y
movimientos sociales de todo el mundo que se
resisten y se oponen al proceso de globalización
neoliberal y que tienen la convicción que "Otro
Mundo es Posible", un mundo basado en valores
como la solidaridad, la equidad y la justicia. En su
resistencia contra el neoliberalismo como
pensamiento único, y al proceso de globalización que
se deriva de esta doctrina ideológica, los movimientos
y las organizaciones sociales que participan en el foro
reivindican un mundo que no excluye, un mundo
donde hay lugar para todos, con inclusión de la
naturaleza, y un mundo que parte de una base
democrática participativa, filosofía que ha transmitido
el DEI durante años.
En el foro del 2002 hubo más de 50.000 participantes (contra 20.000 en el primer foro del 2001) de
unas 5.000 organizaciones sociales, procedentes de
150 países y representando a una amplia escala de
movimientos sociales: ecologistas, sindicatos, el
movimiento de mujeres, el movimiento indígena, el
que lucha contra el racismo, el movimiento por los
derechos humanos, el que busca la paz, el
movimiento campesino, el de los campesinos sin
tierra, el movimiento de jóvenes, los de las iglesias,
etc. En forma paralela al foro de las organizaciones
sociales, tuvo lugar el foro de los jóvenes con más de
15.000 participantes; un foro de los parlamentarios,
un foro de alcaldes y otro de jueces. En comparación
con el del 2001, este foro no fue solamente un éxito
cuantitativo, sino significó también un avance
cualitativo en el proceso.
En las 28 conferencias plenarias, los 100
seminarios y 700 talleres del FSM se reveló una
conciencia más clara del origen de la creciente
desigualdad e injusticia en el mundo, hubo una
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
reflexión más clara sobre el propio movimiento en el
mundo (principalmente en el seminario del Foro
Mundial de Alternativas, donde participé por el DEI),
a la vez que una mayor claridad prepositiva, tanto a
nivel de la utopía, como en las propuestas a corto y
mediano plazo. La amplia escala de temas y
propuestas evidencia el carácter incluyente del foro.
Hubo una representatividad mayor de las
organizaciones y los movimientos existentes en el
mundo. Las organizaciones sociales representadas
mostraron una mejor cobertura de los diferentes
movimientos sociales que un año antes.
En la nueva coyuntura mundial llamó la atención
la presencia y voz de los movimientos por la paz y los
derechos humanos, y esto no solo en las
manifestaciones. Fue muy alentadora y significativa
la enorme presencia de jóvenes, quienes tuvieron su
propio foro. Los sindicatos, relativamente ausentes en
el año 2001, tuvieron este año una representación de
2.800 participantes. El movimiento ecuménico de
América Latina y el Caribe estuvo asimismo mejor
representado que un año atrás. En muchos países,
sobre todo en latinoamericanos y caribeños y
europeos, se efectuaron foros nacionales preparativos.
También a nivel continental, en el caso de África,
tuvo lugar un foro social preparatorio. Esta tendencia
descentralizadora de foros continentales, nacionales y
regionales la promueve el FSM para los años
venideros. Únicamente sobre la base de esta
tendencia descentralizadora es viable un proceso de
integración duradera del movimiento social, más allá
de las fronteras y las particularidades de lucha. La
creación de redes de organizaciones, luchas y
movimientos, partiendo de las fronteras y
particularidades de lucha y más allá de ellas, es
ciertamente el gran reto después de Porto Alegre
2002. Uno de los desafíos mayores para el futuro es
cómo dar una expresión más política al movimiento
social mundial. La necesidad de ésta fue clara en el
Foro, no así aún la forma. El próximo foro mundial
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
del 2003 tendrá lugar, una vez más, en Porto Alegrepara el 2004 se prepara la India y para el 2005 está
programado un foro en África.
El FSM se organiza en las mimas fechas y en
respuesta al Foro Económico Mundial (FEM), a fines
de enero de cada año. El FEM se realizó en Davos,
Suiza, desde el año 1971. Para el 2002 (a raíz de los
acontecimientos del 11 de septiembre) se definió
Nueva York como lugar de encuentro. En este foro se
reúne la élite que representa los intereses del capital
transnacional y financiero a nivel mundial. No
solamente los representantes de los intereses privados
del gran capital, sino también los jefes de Estado de
las principales potencias del mundo. A pesar de su
carácter informal, este foro ha tenido un papel
estratégico en la formulación y aplicación de la
política neoliberal a nivel mundial, una política que
se ha aplicado a costa de la creciente exclusión y
concentración de ingresos entre y dentro de los
países, con un costo social enorme especialmente en
la periferia.
El FSM puede verse como un símbolo de la
globalización de la resistencia desde abajo, contra la
globalización neoliberal impuesta desde arriba. En
contraste con la élite de Davos, el movimiento social
mundial no dispone de enormes poderes para hacer
efectivas sus propuestas alternativas. La legitimidad
del modelo neoliberal, no obstante, está en crisis. El
FSM se perfila como una expresión legítima de la voz
de los oprimidos, mientras que la voz del FEM se ha
puesto a la defensiva ante una crisis de legitimidad de
la doctrina y la política neoliberales. Es precisamente
debido a esta crisis de legitimidad, que ha podido
levantarse la voz de los oprimidos. Se ha podido
desarrollar un cuestionamiento público del
neoliberalismo. Se ha podido hablar, con creciente
legitimidad, acerca de la necesidad de una alternativa.
La crisis de legitimidad de la doctrina dominante se
desarrolla a partir de las fisuras del modelo
neoliberal. Desde ellas se visibilizan las
contradicciones internas.
A causa de la voraz intervención del capital especulativo, la desestabilización de las monedas y las
consecuentes crisis financieras en México (1994), el
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Sudeste Asiático (1997), Rusia (1998), Brasil (1999)
y ahora Argentina, se ha puesto en peligro la
estabilidad financiera en el mundo, lo que afectaría
los propios intereses del gran capital. A raíz de ello se
desencadenó un cuestionamiento sobre los flujos del
capital especulativo. Esta crítica se desató en los
propios centros de poder. Los movimientos sociales,
hasta ese momento silenciados, pudieron entonces
levantar públicamente la voz. Es decir, las abiertas
contradicciones entre los grandes capitales brindaron
el espacio al movimiento contestatario para hacer oír
su voz. En este contexto, por ejemplo, se organizó
una campaña internacional contra la especulación
financiera, mejor conocida como Attac, que entre
otras muchas cosas propone el llamado impuesto
Tobín. Se perfiló a la vez el movimiento que
reivindica una reestructuración de las Instituciones
Financieras Internacionales, consideradas
responsables de dicha inestabilidad financiera. Es así
como, por ejemplo, existe una campaña por un nuevo
Bretton Woods.
La especulación contra monedas y la consecuente
inestabilidad financiera en el Sur, se han vinculado
estrechamente con la creciente deuda externa que
pesa cada vez más sobre sus expoliadas economías.
La responsabilidad de los acreedores en la inestabilidad financiera ha salido a la luz pública. En este
entorno, hacia finales de los años noventa se impulsa
la campaña contra la deuda externa. La reivindicación
de la condonación de la deuda adquiere aún más
legitimidad con los argumentos de la Deuda Histórica
del Norte con el Sur, la Deuda Ecológica y la Deuda
Social. La propia deuda externa ha sido pagada a
través de las políticas de ajuste estructural, pero a
pesar de ello no ha dejado de crecer. En el año dos
mil/ con la campaña "Jubileo 2000", el movimiento
por la condonación de la deuda adquirió expresión
mundial. Los bancos acreedores, por tanto, se
encuentran a la defensiva. En septiembre del 2001
este movimiento tuvo su primera victoria, todavía
modesta, en la conferencia mundial de Durban.
Conforme el crecimiento económico tiende a
estancarse en el mundo por las políticas neoliberales,
la fuente de ganancia depende en creciente medida de
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
la repartición del mercado mundial existente. Y
conforme esa repartición avanza favoreciendo cada
vez a menos transnacionales, se hace más difícil un
nuevo avance en la repartición posterior de tal mercado. Avanzar en la repartición implica una tendencia
a la confrontación de los intereses del gran capital.
Surge, entonces, un conflicto abierto de intereses
entre capitales de las principales potencias. Esa confrontación se ha manifestado en los fracasos de los
acuerdos multilaterales. Se manifestó por primera vez
en 1998, en el Acuerdo Multilateral de Inversiones
(AM1), en París, y un año más tarde en la
Organización Mundial de Comercio (OMC) en
Seattle, EE. UU. Sobre las bases de estas
contradicciones se han levantado las manifestaciones
contra la globalización. Después de Seattle, las
manifestaciones se difunden por el mundo entero:
Washington, Praga, Seúl, Quebec, Gotemburgo,
Genova, Barcelona, Monterrey, para mencionar solo
algunas ciudades. No importa donde se reúnan los
poderosos para proyectar una nueva política, ahí
mismo aparece el movimiento social en busca de una
alternativa. Porto Alegre constituye el lugar de
convergencia de todas estas luchas.
De cara a una recesión mundial, la guerra económica se torna particularmente agresiva. La repartición del mercado mundial en progresivo estancamiento, ya mostró signos de agotamiento a finales de
la década de los noventa. Y a principios de este siglo,
una recesión mundial se anuncia. Cuando la
economía mundial decrece, la acumulación cimentada
en la repartición de un mercado en declive se vuelve
peculiarmente agresiva. Esto en razón de que ya no
hay lugar siquiera para todo el gran capital en el
mundo. En el "¡sálvese quien pueda'", apenas los más
fuertes tienen el privilegio de salvarse. Para los
débiles, en cambio, en este mundo no hay lugar ni
derecho a la vida.
Un cambio de política de esta índole no es fácil
llevarla a cabo sin una profunda crisis de legitimidad.
Y legitimar lo que no se puede legitimar es lo que se
ha hecho desde el 11 de septiembre del 2001. La
guerra contra el terrorismo, en efecto, ha servido
como instrumento para poner en práctica esta política
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
de "¡sálvese quien pueda!" sin provocar una honda e
inmediata crisis de legitimidad. La caída de las torres
ha servido de catalizador para alimentar el
nacionalismo interno en los EE. UU., lo que de otra
manera jamás se hubiera logrado. La guerra contra el
terrorismo, supuestamente en nombre del bien
común, ha conseguido forzar acuerdos multilaterales
que van más allá de la lucha contra el terrorismo. ASÍ/
En nombre de esa lucha se llegó a acuerdos
multilaterales a nivel mundial en la OMC en Qatar.
Son claras, no obstante, las intenciones unilaterales
de beneficiar a la economía estadounidense. De este
modo, el nacionalismo estadounidense ha servido
para ejecutar políticas proteccionistas unilaterales en
materia de acero y madera que sin ese nuevo entorno
no habrían sido posibles.
En nombre del terrorismo, también, se fuerzan
acuerdos multilaterales con beneficios unilaterales
estadounidenses en América Latina y el Caribe bajo
los nombres de ALCA y Plan Puebla-Panamá. A
medida, sin embargo, que se debilita el imaginario del
terrorismo, como fue el caso al procurar legitimar con
ello nuevas invasiones después de Afganistán, se van
visibilizando esos intereses unilaterales. Se
deslegitima, entonces, esta política y se visibiliza de
igual forma el terrorismo oficial. Así, conforme el
imaginario del terrorismo se debilita, gana
legitimidad el movimiento por la paz y contra el
terrorismo oficial. Frente a los intereses unilaterales
más abiertos, por su parte, ganan legitimidad aquellos
que luchan contra acuerdos como los del ALCA y el
Plan Puebla-Panamá. Estos movimientos, presentes
en Porto Alegre 2002, adquirirán mayor fuerza y
legitimidad a medida que se manifiesten de manera
más descarada los intereses unilaterales.
Este año 2002, muy probablemente será un año de
recesión a nivel mundial como no se ha conocido
desde 1930. Al profundizarse la recesión en el
mundo, será cuestión de tiempo para que la economía
hegemónica también sucumba a ella. La imposición
forzada de políticas en beneficio de aquellos intereses
unilaterales podrán posponerla, pero difícilmente
evitarla. Esto se descubre a partir del fracaso de la
política del "¡sálvese quien pueda!" y no por sensatez.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Wim Dierckxsens
El actual conflicto en el Medio Oriente entre israelíes
y palestinos, parece el laboratorio del escenario de
este "¡sálvese quien pueda!" a nivel mundial. Solo
que en este "¡sálvese quien pueda!" nadie se salvará,
y la conciencia mundial en torno a la cuestión
palestina ya parece dar fuerza a esta conclusión. No
está claro por cuanto dolor tendrá que pasar el mundo
para que nazca la conciencia de que si no creamos un
mundo donde haya lugar para la "Otra" persona,
nación o civilización, tampoco lo habrá para la mía.
Anticipar esta conciencia, constituye un enorme
desafío futuro a nivel mundial para el movimiento
social por una alternativa. Y en el Medio Oriente se
tiene un reto para mostrarlo.
El Jesús histórico en la Teología de la
Liberación
Pablo Richard
Introducción
23
La exégesis bíblica ha tenido un desarrollo
impresionante en los últimos treinta años, sin
embargo casi nada de toda esa riqueza bíblica ha
llegado al Pueblo de Dios. El mundo de los exégetas
es un mundo cerrado, dentro del cual se da un diálogo
entre ellos mismos. Hay un abismo entre la exégesis y
la Iglesia. En la exégesis latinoamericana y caribeña
estamos tratando de superar ese abismo de dos maneras . Por un lado, dando a la exégesis una
orientación pastoral y, por otro lado, capacitando a
los agentes de pastoral lo mejor posible en un
conocimiento sistemático de la Biblia. Tenemos que
hacer exégesis bíblica con todo el rigor científico que
sea necesario, pero teniendo como interlocutor al
23
Este artículo es una reelaboración de otro con el
mismo título enviado a una revista mexicana titulada
Qol.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Pueblo de Dios y no solamente otros exégetas.
Tenemos que elaborar también una pastoral bíblica
con base exegética y no algo superficial. Respecto a
la formación exegética de los agentes de pastoral, no
se trata de alienarlos con unos conocimientos
abstractos, sino de enriquecer su propia práctica
pastoral con toda la riqueza de la tradición bíblica.
En los talleres y cursos bíblicos que se han
multiplicado por toda América Latina y el Caribe, es
donde se está dando este encuentro entre exégesis y
Pueblo de Dios. En el Movimiento Bíblico latinoamericano y caribeño, la exégesis se ha reinsertado en el
Pueblo de Dios y los agentes de pastoral han asumido
la reflexión exegética; así se va superando el abismo
entre la exégesis y la Iglesia. De esta forma vamos
superando el peligro de crear una pastoral bíblica sin
ninguna fundamentación bíblica, al igual que el de
elaborar una exégesis bíblica sin ninguna orientación
pastoral.
Otro problema en la exégesis lo constituye la
plenitud del sentido bíblico. En la hermenéutica se
distinguen clásicamente tres sentidos de la Biblia: el
literal, el histórico y el espiritual. La exégesis se ha
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
concentrado de modo casi exclusivo en los sentidos
literal e histórico del texto, descuidando su sentido
espiritual. Por otra parte, hay mucha "espiritualidad
bíblica" sin ningún fundamento en el sentido literal y
en el sentido histórico del texto. El sentido espiritual
del texto, no es algo agregado de manera exterior al
texto, sino un sentido elaborado exegéticamente
dentro del texto y fiel a él. No podemos establecer
una división social del trabajo, donde los exégetas se
dediquen a los sentidos literal e histórico del texto y
los teólogos y espiritualistas a descubrir su sentido
espiritual. Este último necesita ser "controlado" por
los otros dos sentidos, no obstante la exégesis, sin una
proyección espiritual, se convierte asimismo en una
actividad intelectual irrelevante y ajena a la comunidad eclesial.
La búsqueda del Jesús histórico en América
Latina y el Caribe debe situarse en este contexto
hermenéutico: es una búsqueda exegética pastoral, es
decir, en diálogo con el Pueblo de Dios y con la
participación de los agentes de pastoral capacitados
en la interpretación bíblica. Es también una búsqueda
exegética con Espíritu, esto es, con toda la plenitud
del sentido espiritual de los textos bíblicos. El Jesús
histórico pertenece al Pueblo de Dios, es parte del
movimiento bíblico y posee una fuerte connotación
espiritual. No podemos hacer exégesis en la búsqueda
del Jesús histórico, tal como se hace en la alta
academia de Europa o Estados Unidos. En primer
lugar, lo haremos mal, pues no contamos con todos
los instrumentos que ellos tienen y, en segundo lugar,
será un Jesús histórico sin un significado histórico en
la historia de nuestros pueblos. Será una exégesis de
segunda categoría con pretensiones de ser de primera.
Cierta-mente, tendremos que utilizar todos los
resultados de la exégesis del Primer Mundo, pero
para construir algo diferente. Como escuché decir una
vez al biblista brasileño Carlos Mesters:
...hay que utilizar todos sus materiales, pero no entrar en su casa,
sino construir con esos materiales una casa diferente.
Seguidamente comenzaremos haciendo un breve
resumen de las diferentes fases en la búsqueda del
Jesús histórico, para presentar a continuación la
nueva búsqueda del Jesús histórico que está
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
surgiendo en América Latina y el Caribe, inspirada
por la Teología de la Liberación.
1. Breve resumen de la búsqueda del
Jesús histórico
Es útil resumir muy brevemente aquí las distintas
fases en la búsqueda del Jesús histórico 24. De este
modo podremos situar mejor nuestra búsqueda
propia.
Primera fase: la del nacimiento de la
investigación crítica en la búsqueda del Jesús
histórico. Aquí destacan dos autores. Por un lado, H.
S. Reimarus (1694-1768) con su estudio precursor de
la vida de Jesús desde perspectivas puramente
históricas. Reimarus distingue entre la predicación de
Jesús y la fe de los apóstoles, entre el Jesús histórico
y el Cristo eclesial. Jesús debe entenderse en el
contexto de la religión judía. El cristianismo
desgajado del judaísmo, por su parte, en una creación
de los apóstoles. El otro autor es D. F. Strauss (180874), quien aplica a los evangelios el concepto de
mito. Para él, hay que distinguir entre mito e historia
(los evangelios contienen recuerdos históricos, en
medio de un relato donde el mito es omnipresente).
De acuerdo con Strauss, el evangelio de Juan es por
eso históricamente menos fiable que los evangelios
sinópticos.
Segunda fase: la del optimismo en la
investigación liberal de la vida de Jesús. Con la
reconstrucción histórico crítica de la vida de Jesús se
busca liberar la fe cristiana del dogma eclesial de
Cristo. Esta búsqueda liberal del Jesús histórico está
motivada por la dura crítica a la Iglesia.
Tercera fase: la del colapso de la investigación de
la vida de Jesús. Aquí el autor más representativo y
radical es R. Buitmann (1884-1976) , quien radicalizó
las obras de A. Schweitzer, W. Wrede y K. L.
Schmidt. Para Bultmann, lo decisivo no es lo que
24
Seguimos en forma resumida a
GerdTheissen,AnnetteMerz, El Jesús histórico.
Manual. Salamanca, Ediciones Sgueme, 1999, págs.
17-32.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Jesús dijo e hizo, sino lo que Dios hizo y dijo en la
cruz y resurrección de Jesús. La respuesta a este
llamado no se basa en hechos históricos, sino en la
decisión existencial de morir y vivir con Cristo. Los
dos esquemas teológicos más acabados del Nuevo
Testamento (2 Cor. 5,16 y el evangelio de Juan),
muestran escaso interés por el Jesús histórico.
Únicamente sabemos que Jesús existió y que fue el
Revelador del Padre, sin embargo, lo que Jesús hizo y
enseño no es relevante para la teología cristiana. El
cristianismo nació con la Pascua.
Cuarta fase: la del surgimiento de una nueva
pregunta por el Jesús histórico, fundamentalmente
entre los discípulos de Buitmann (Kásemann,
Bomkamm, Fuchs, Ebeling, Braun). En ella se
recupera la confianza en la posibilidad de encontrar
un mínimo de tradición jesuánica (o sea, propia de
Jesús), auténtica y garantizada de manera crítica,
descartado todo lo que pueda derivarse del judaísmo
y del cristianismo primitivo. Se considera que el
Cristo de la fe tiene apoyo en la práctica histórica
prepascual de Jesús; que los títulos de Cristo están
implícitos en la conducta y predicación de Jesús antes
de su muerte. La identidad del Jesús histórico es
afirmada en contraste con el judaísmo y el
cristianismo primitivo (sobre todo aquel cristianismo
de tendencia entusiasta y gnóstica).
Quinta fase: es la fase llamada "the third quest"
(la tercera búsqueda) en el ámbito de lengua inglesa
En reacción a Bultmann, brota el optimismo en la
posibilidad de reconstruir el Jesús histórico. Se
plantea la continuidad social entre el Jesús de Galilea
y el cristianismo primitivo. La continuidad teológica
entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. El uso de
las ciencias sociales en la investigación del Jesús
histórico. Se supera el contraste entre el cristianismo
primitivo y el judaísmo, afirmándose por el contrario
que el movimiento del Jesús histórico es un
movimiento de renovación judía. Se toman en cuenta
las fuentes no canónicas (mal llamadas "apócrifos"),
al tiempo que se elaboran criterios de historicidad
para discernir en los textos qué es del Jesús histórico
y qué de la comunidad cristiana postpascual. En esta
corriente se sitúan autores como E. P. Sanders, G.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Theissen, J. D. Cros-san, J. P. Meter, Burton Mack,
M. Borg, Gezza V ermes Elisabeth SchüssIerFiorenza, y muchos otros 25.
2. Una nueva propuesta sobre el Jesús
histórico
Quiero empezar esta parte con una confesión
personal un poco contradictoria. He estudiado
atentamente las obras de Gerd Theissen 26, John
Dominio Crossan 27 y John P. Meter 28. Las he leído
con mucha simpatía e interés y me han gustado
mucho todos los análisis históricos concretos de
textos evangélicos. Al mismo tiempo, no obstante, he
terminado la lectura de esta literatura con una
inmensa frustración. Me parece que, por un lado, se
trata de una literatura obligada en la búsqueda actual
del Jesús histórico, pero, por otro lado, de ninguna
forma nos interpreta y tampoco desde el Tercer
Mundo nos identificamos con ella. Con Meier, por
ejemplo, me he identificado un poco con el primer
25
Un estudio más detallado de esta historia de la interpretación
del Jesús histórico en Jesús Peláez, "Un largo viaje hacia el
Jesús de la historia", en ]. J. Tamayo Acosta, Difz palabras claw
áobrf ]esuí if Nazar^.Estella (Navarra), EditorialVerbo Divino,
1999. Igualmente es extraordinario el trabajo de Rafael Aguirre,
"Estado actual de los estudios sobre el Jesús histórico después
de Buitmann", en Estudios Bíblicos No. 54 (1996), págs. 433463.
26
Véase el libro citado en la nota 2. Libros anteriores:
Sociología del movimiento de Jesús. El nacimiento del
cristianismo primitivo. San-tander/ Sal Terrae/ 1979; Estudios
de sociología del cristianismo primitivo. Salamanca, Ediciones
Sigúeme, 1985; Colorido local y contexto histórico en los
Evangelios. Una contribución a la historia de la tradición
sinóptica. Salamanca, Ediciones Sigúeme, 1997.
27
Jesús: Vida de un campesino Judío. Barcelona, CríticaGrupoGrijalbo-Mondadori, 1994. En la misma editorial, del año
1996: Jesús: Biografía revolucionaria.
28
Un judío marginal. Nueva visión del jesús histórico. Tomos I,
II/l y 11/2. Estella (Navarra), Editorial Verbo Divino, 1998,1999
y 2000.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
volumen, menos con el segundo y nada con el
tercero. ¿Dónde está el problema?
Hay una serie de libros exegéticos que desde hace
algún tiempo apuntan en una dirección diferente y,
sobre todo, con un espíritu diferente a la "tercera
búsqueda". Aquí simplemente menciono algunos de
ellos para ir haciendo visible de cierta manera la
búsqueda que quiero proponer:
1997 (especialmente iluminador es el capítulo 3: El
"Jesús histórico', punto de partida para la cristología).
Igualmente, todas la obras en el campo
cristológico de Gustavo Gutiérrez, José Comblin,
Juan Luis Segundo, Leonardo Boff, Hugo Echegaray
y Carlos Bravo. Un excelente resumen lo tenemos en
Julio Lois, "Cristología en la Teología de la
Liberación", en Ignacio Ellacuría,Jon Sobrino,
Mysterium liberationis. Conceptos fundamentales de
la Teología de la Liberación. Madrid, Trotta, 1990,
tomo I.
¿Cuáles son los aportes fundamentales de nuestra
corriente exegética y teológica en la búsqueda del
Jesús histórico? ¿Por qué esta corriente es tan distinta
de todas las corrientes anteriores que hemos resumido
en aquellas cinco fases? En la quinta fase de
búsqueda del Jesús histórico vimos una "third quest"
("tercera búsqueda"). En forma presumida propongo
ahora una "fourth quest", una cuarta búsqueda del
Jesús histórico que supere las búsquedas anteriores.
¿Cuáles serían sus elementos nuevos? ¿Cuál es el
espíritu nuevo que se respira? No se trata de rechazar
todo lo anterior, pero sí de construir, utilizando lo
mejor de todo lo anterior, algo nuevo.
Luise Schottroff,Wolfgang Stegemann, Jesús de
Nazaret, esperanza de los pobres. Salamanca,
Ediciones Sigúeme, 1981.
Albert Noland, ¿Quién es este hombre? Jesús,
antes del cristianismo. Santander, Sal Terrae, 1981.
Raymond E. Brown, Las iglesias que los
apóstoles nos dejaron. Bilbao, Desclée de Brower,
1986.
Rafael Aguirre, Del movimiento de Jesús a la
iglesia cristiana. Ensayo de exégesis sociológica del
cristianismo primitivo.
Por mi parte, he publicado dos libros que también
quieren situarse en esta corriente de pensamiento:
Apocalipsis. Reconstrucción de la esperanza. San
José, DEI, 1994 (republicado en Quito, Caracas y
México. Traducido al portugués, inglés, alemán,
italiano y francés).
2.1. Búsqueda del Jesús histórico
desde el Tercer Mundo
El movimiento de Jesús antes de la Iglesia. Una
interpretación liberadora de los Hechos de los
Apóstoles. Santander, Sal Terrae, 2000 (primera
publicación en Costa Rica: DEI,1998. Republicado en
Quito, Caracas y México. Traducido al portugués).
En el terreno más bien teológico, no tanto
exegético, hay varias obras marcantes e inspiradoras
de esta nueva búsqueda:
Jon Sobrino, Cristología desde América Latina
(esbozo). México, Ediciones CRT,1976. Idem.
Jesucristo liberador. Lectura histérico-teológica de
Jesús de Nazaret. Madrid, Ed. Trotta, 1991, 1993,
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
El concepto "Tercer Mundo" es ambiguo, sin
embargo se concretiza si decimos América Latina y el
Caribe, África, Asia y Oceanía, pensando en las culturas y religiones oprimidas y en el 70% de pobres en
estos continentes. El cristianismo llegó a todas estas
regiones, desde el siglo XVI en adelante, con la
expansión del colonialismo europeo y, por lo tanto, el
cristianismo tiene aquí un acentuado carácter eurocéntrico en lo cultural y teológico. ¿Cómo pensar el
Jesús de la historia, no desde el "centro", sino desde
los pueblos y las culturas "periféricas". Las grandes
religiones de la tierra son hoy en día principalmente
religiones del Tercer Mundo. No podemos seguir
haciendo exégesis de igual modo que se hace en
Europa y Estados Unidos, ignorando la realidad cultural y religiosa propia del Tercer Mundo.
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Más en concreto aquí, en América Latina y el
Caribe, debemos buscar al Jesús de la historia desde
los pobres, desde los oprimidos, desde los excluidos,
desde los indígenas y los afroamericanos, desde los
campesinos y las poblaciones suburbanas sumergidas
en la extrema pobreza. Pensar el Jesús histórico desde
la mujer y los jóvenes, desde los movimientos ecológicos.
En esta perspectiva, el horizonte de nuestra investigación histórica no es primordialmente la
modernidad, sino la liberación. Muchos trabajos
exegéticos, de modo especial acerca de milagros,
exorcismos, mitos y visiones, tienen como
interlocutor la mentalidad moderna y secularizada. Es
muy diferente trabajar estos mismos temas desde los
pobres y las culturas del Tercer Mundo. En este caso,
el problema central no es ya la secularización, cuanto
la opresión y la liberación. En el "Primer Mundo",
además, el trabajo teológico se ve desafiado en la
actualidad por la "pos-modernidad" En el "Tercer
Mundo", desde hace mucho tiempo, el problema no
es la pos-modernidad, sino la crisis de la modernidad.
La problemática de los pobres no es nueva, ella
aparece ya en los orígenes mismos de los evangelios
y del cristianismo. Efectivamente, el movimiento de
Jesús nace entre los pobres y el cristianismo se desarrolla en la periferia del Imperio Romano. En consecuencia, estudiar los evangelios desde los pobres es
estudiarlos con el mismo espíritu con el cual fueron
escritos.
El cristianismo se institucionalizó asumiendo la
estructura, cultura y filosofía grecorromanas, en particular a partir de los siglos IV y V, cuando nace la
así llamada Cristiandad Imperial. Los cuatro primeros
concilios ecuménicos tuvieron un carácter fundante,
que muchos Padres compararon con los cuatro evangelios, ya que en estos concilios la fe se afirmó en
relación dialéctica con la cultura clásica 29. Eusebio
de Cesárea escribió su Historia eclesiástica, a
comienzos del siglo IV, para justificar el triunfo de la
Cristiandad. Esta obra, maravillosa en muchos
29
Cf. Giuseppe Alberigo (ed.)/ Historia de los concilios
ecuménicos. Salamanca Ediciones Sigúeme, 1993/ pág. 13.
aspectos, reconstruye los orígenes del cristianismo
desde la consolidación de una cristiandad imperial.
Hoy debemos reconstruir esta historia del
cristianismo en sentido inverso, desde la periferia y
desde los pobres 30. Más tarde, la ecumenicidad de la
primera cristiandad grecorromana y constantiniana se
hizo cada vez más exclusivamente occidental y, por
último, romana.
Algo parecido ha ocurrido con la exégesis: se
institucionalizó en el mundo grecorromano, luego se
occidentalizó, para finalmente ser de manera
exclusiva anglosajona, alemana o eurolatina. Ahora
debemos refundar de forma radical la búsqueda del
Jesús histórico, desde las culturas del así llamado
Tercer Mundo.
2.2. El Jesús histórico en el contexto
de los orígenes del cristianismo
No podemos reducir la búsqueda del Jesús
histórico únicamente al Jesús antes de su muerte.
Tampoco podemos presentar un Jesús aislado, sin
discípulas y discípulos. En la nueva búsqueda del
Jesús histórico queremos ampliar el horizonte de la
historicidad e incluir el movimiento histórico de Jesús
antes de la Iglesia y las iglesias históricas apostólicas.
Proponemos distinguir en los orígenes del cristianismo, tres períodos históricos:
1. El "Jesús histórico" antes de su muerte (años 6
a.C. hasta30d.C.)31
2. El "movimiento de Jesús" antes de la Iglesia
(años 30 hasta 70 d.C.)
3. El surgimiento de las iglesias apostólicas antes
de la Cristiandad (años 70 hasta 325 d.C).
En este último período se podrían distinguir tres
etapas:
30
Cf. En este sentido, la obra inspiradora de Eduardo Hoomaert,
La memoria del pueblo cristiano. Madrid, Ediciones Paulinas,
1986.
31
Todas la fechas son aproximadas. Aquí buscamos presentar
no tanto una discusión cronológica.
UTIJ idea/
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
3. Es un movimiento inculturado "por las casas"
(pequeñas comunidades).
Los Hechos de los Apóstoles nos presentan este
movimiento en los relatos de Pentecostés y de la
misión desde Jerusalén hasta el fin del mundo:
Años 70-135 d. C. (año 70: destrucción del
Templo de Jerusalén; año 135: segunda guerra judía.
En esta etapa culmina la escrituración del Nuevo
Testamento).
Años 135-200 d. C. (año 200: primer canon del
Nuevo Testamento, llamado de Muratori). Años 200325 d. C (año 325: Concilio de Nicea).
.. .recibirán la fuerza del Espíritu Santo y serán mis testigos
en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta los confines
de la tierra (1, 8).
Recuerdo aquí tres obras exegéticas que buscan
representar el espíritu y la orientación de cada uno de
estos períodos:
Albert Noland, Jesús antes del cristianismo.
Pablo Richard, E, movimiento de Jesús antes de la
Iglesia.
Raymond Brown, Las iglesias que los apóstoles nos
dejaron.
El Jesús histórico, en sentido estricto, es el Jesús
antes de su muerte y esto me parece importante
reafirmarlo, no obstante, igualmente es muy importante rescatar el carácter histórico del "movimiento de
Jesús", tanto antes de su muerte como después de la
resurrección. Jesús es él y sus discípulas y discípulos
es un "movimiento" religioso, mesiánico, espiritual
con carácter social.
Es esencial rescatar el carácter histórico del
movimiento de Jesús antes de la Iglesia. Jesús
resucitado es el mismo Jesús de Nazaret, y lo es
corporalmente (no es un fantasma, tiene cuerpo, come
con ellos, es tocado y lleva las marcas de su martirio
y, por lo tanto, el sepulcro se halla vacío). Esta
continuidad entre el Jesús muerto y resucitado es la
base del movimiento de Jesús después de la
resurrección Jesús es el mismo corporalmente, pero
asimismo es cierto que su cuerpo está
transcendentalizado, glorificado, exaltado. Por eso, el
movimiento de Jesús después de la resurrección no es
el mismo movimiento de antes de la resurrección,
sino que ahora presenta tres características:
1. Es un movimiento poderoso del Espíritu y de la
Palabra.
2. Es un movimiento misionero que trasciende
límites religiosos y culturales.
Los discípulos perseveran en la enseñanza
(didajé) de los apóstoles, en la comunión (koinonía:
un solo corazón, todo en común, no hay pobres entre
ellos), parten el pan por las casas (eucaristía) y hacen
prodigios y señales (práctica poderosa) (Hch. 2, 4227)32
Por detrás de los Hechos de los Apóstoles es
fundamental rescatar el carácter histórico de ese
período después de la resurrección (año 30 d. C.) y
antes de la organización de las iglesias (después del
70 d. C.). En este intento debemos también utilizar las
siete cartas propias de Pablo (1 Tes., 1 y 2 Cor., Gal.,
Flp., Fim. y Rom.), el "evangelio de Galilea"
(llamado fuente Q), las tradiciones presinópticas y
quizás el evangelio de Marcos. Lo que existe en estos
años es propiamente un "movimiento", no tanto una
"Iglesia". Jesús fundó este movimiento, cuya
historicidad podemos construir con tanta exactitud
como construimos el Jesús histórico. Fieles a la
historia de este movimiento podemos diferenciar sus
tres corrientes originales: una judeocristiana hebrea,
otra judeocristiana helenista y gentil helenista y, por
último, la corriente apocalíptica. Asimismo, debemos
acentuar en este período la tradición oral y el carisma
de los testigos oculares y servidores de la Palabra (cf.
Le. 1, 1-4).
En esta misma búsqueda de historicidad, de igual
modo debemos construir el surgimiento de las
iglesias históricas antes de la Cristiandad. Después
de la destrucción del Templo (70 d. C.), del
desaparecimiento de la primera generación cristiana y
la necesidad de pasar de la tradición oral a la escrita,
y después también de la separación progresiva de la
32
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
Véase mi libro ya citado sobre los Hechos de los Apóstoles.
MARZO-ABRIL
Iglesia cristiana de la Sinagoga, fue una necesidad
histórica organizar el movimiento de Jesús según
diferentes modelos de Iglesia. Cada uno de estos
modelos lo podemos reconstruir con base en los
escritos del Nuevo Testamento posteriores al año 70.
Este proceso se da dentro de las tres corrientes ya
señaladas del movimiento de Jesús. En la corriente
judeocristiana surgen dos modelos de Iglesia, tal
como se refleja en el evangelio de Mateo y en la carta
de Santiago. En la corriente helenista tenemos los
modelos de Iglesia que se expresan en las cartas subpaulinas (Col. y Ef., las cartas Pastorales, a los
Hebreos y 2 Tes.), el evangelio de Lucas y Hechos de
los Apóstoles, en las dos cartas de Pedro y en Judas.
En la tradición del "discípulo amado" tenemos otro
modelo de Iglesia, el cual aparece en el Cuarto Evangelio y en las cartas de Juan. Finalmente, el modelo
de Iglesia representado por el Apocalipsis.
En todos estos escritos aparece una variedad
significativa de modelos diferentes de Iglesia. Si
agregamos a esta lista los Padres Apostólicos (cartas
de Clemente, Ignacio de Antioquía, Policarpo y
Bernabé, discurso de Diogneto y Pastor de Hermas),
la variedad aumenta todavía más. La búsqueda de
historicidad de las iglesias apostólicas demuestra así
el pluralismo eclesial entre los años 70 y 135 d. C.
Esta riqueza histórica original se perdió con los
procesos de unificación institucional que siguieron y
con la hegemonía de una cristiandad constantiniana,
posteriormente occidental y romana.
Los exégetas de la tercera búsqueda, sobre todo J.
P. Meier, insisten en que los evangelios se deben leer
desde el Jesús histórico y no desde el Jesús teológico
o dogmático. Esto es fundamental y es un principio
orientador necesario. Podemos, sin embargo, ampliar
este principio y decir que todo el Nuevo Testamento
debe ser interpretado desde el movimiento histórico
de Jesús antes de la Iglesia, y en forma semejante
también interpretar el Nuevo Testamento desde el
surgimiento de las iglesias históricas del período
anterior a las iglesias institucionalizadas conforme el
modelo de Iglesia de Cristiandad. No debemos proyectar en los evangelios las definiciones dogmáticas
posteriores, como tampoco proyectar en el Nuevo
Testamento los problemas eclesiales posteriores al
movimiento de Jesús, ni las estructuras jerárquicas y
los modelos de poder surgidos muy tardíamente con
la Cristiandad. Esquemáticamente:
Jesús histórico
→
Movimiento de
Jesús →
Iglesias
apostólicas
→
Jesús teológico
y dogmático
Iglesias
apostólicas
Iglesia de
Cristiandad
2.3. Los orígenes del cristianismo y la
refundación de la Iglesia
En nuestra búsqueda global de historicidad hay un
Jesús histórico antes del cristianismo, un movimiento
de Jesús antes de la Iglesia y las iglesias que los
apóstoles nos dejaron antes de la Cristiandad. La
búsqueda de ese "antes" no tiene un interés arqueológico, no mira hacia atrás, sino hacia adelante, está
en función de un "para". No es una búsqueda
histórica desinteresada y neutra, sino una búsqueda en
función de las iglesias en nuestro mundo actual.
Detrás de los textos bíblicos hay una memoria, pero
delante de esos textos está la Iglesia, estamos
nosotros que buscamos vivir la fe en nuestras
comunidades eclesiales. Esquemáticamente:
Memoria ——— > Nuevo Testamento —— > Iglesia
hoy
La problemática eclesial actual es asimismo parte
importante en nuestra búsqueda del Jesús histórico.
Dice Julio Lois 33:
Esta vuelta al Jesús de la historia tiene en la cristología de la liberación latinoamericana unas carac33
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Evangelios
→
Nuevo
Testamento
→
Nuevo
Testamento
→
PASOS
N°100
Obra citada/ pág. 231.
MARZO-ABRIL
terísticas específicas que le confieren identidad
propia.
A continuación cita a Jon Sobrino, quien señala:
En Europa el Jesús histórico es objeto de investigación, mientras
que en América Latina es criterio de seguimiento. En Europa el estudio
del Jesús histórico pretende establecer las posibilidades y razonabilidad
del hecho de creer o no creer. En América Latina la apelación al Jesús
histórico pretende llevar ante el dilema de convertirse o no.
La búsqueda científica del antes, se encuentra
animada por la exigencia de fe actual de ser
discípulos de Jesús hoy, de ser movimiento de Jesús
en el mundo actual y, finalmente, cómo refundar y
reformar nuestras iglesias desde el modelo de las
iglesias que los apóstoles nos dejaron.
Los cristianos, nuestras comunidades eclesiales de
base, nuestros movimientos eclesiales e incluso
nuestros pastores y obispos, andan buscando una
referencia histórica para orientar su vida como
discípulos de Jesús y para vivir en Iglesia hoy, a la
manera de las comunidades en los orígenes del cristianismo. En la actualidad se da una fragmentación
tan impresionante de ofertas religiosas, que se
requiere un criterio de discernimiento para hallar un
camino auténtico de vida cristiana. El Pueblo de Dios
necesita de un canon, entendido en sentido activo
como medida, para poder definir con cierta seguridad
qué significa ser cristiano y ser Iglesia hoy. La lectura
del Nuevo Testamento, desde la perspectiva histórica
que hemos expuesto, nos proporciona esa referencia,
ese criterio y ese canon. El Nuevo Testamento puede
cumplir esa función si se lee e interpreta en
comunidad en el seno del Pueblo de Dios, e
igualmente si esa lectura e interpretación se hacen
con la ayuda de la ciencia bíblica y del magisterio de
la Iglesia. La ciencia y el magisterio se ponen al
servicio de la Palabra de Dios, vivida y leída en el
Pueblo de Dios.
En el contexto antes descrito, todo cristiano y
cristiana puede ejercer el ministerio de la Palabra y
esto con cinco características: con autoridad, con
libertad, con seguridad, con legitimidad y autonomía.
Autoridad, libertad y seguridad que vienen del conocimiento y la vivencia misma de la Palabra de Dios
en la Biblia. Legitimidad, puesto que no se está
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
transgrediendo la tradición hermenéutica de la Iglesia
y se está ejerciendo un ministerio propio de todo
bautizado. Finalmente autonomía, porque el estudio
personal y comunitario de la Biblia posibilita caminar
con motor propio, respetando la ayuda del magisterio
y de la ciencia bíblica. Es con estas cinco
características que todos los cristianos y comunidades
pueden encontrar en el Nuevo Testamento al Jesús
histórico, al movimiento de Jesús y a las iglesias que
los apóstoles nos dejaron y con esta referencia
histórica y este canon, discernir qué significa ser
discípulos de Jesús hoy y cómo refundar hoy la
Iglesia.
El movimiento bíblico actual consiste justo en
esto: entregar la Biblia al Pueblo de Dios, para que
con la Biblia en sus manos, en su corazón y en su
mente (en palabras de Carlos Mesters), pueda con
autoridad, legitimidad, libertad, seguridad y
autonomía proclamar la Palabra de Dios. Más
específicamente: descubrir en la Biblia al Jesús de la
historia como criterio de discernimiento y canon de la
fe, para poder construir en la actualidad un
movimiento de Jesús y reformar la Iglesia. En la
historia del cristianismo, todo movimiento bíblico ha
terminado en una reforma de la Iglesia. Es
impresionante cuando hoy entregamos el Jesús
histórico a los pobres. Es impresionante sentir la
autoridad de estos pobres cuando tienen en sus manos
el canon o gramática de la fe. Es impresionante ver la
seguridad, autonomía y libertad de nuestras
comunidades cuando han interiorizado los criterios
históricos del Nuevo Testamento. Toda esta realidad
del movimiento bíblico entra en nuestra búsqueda de
historicidad al interior del Nuevo Testamento
Una última observación sobre la presentación que se
hace de Jesús en el así llamado Credo de los
Apóstoles (seguramente compuesto en el siglo III).
En él se confiesa lo siguiente de Jesús: "Creo en
Jesucristo... que nació de santa María Virgen,
padeció bajo Poncio Pilato...". El "nació" y el
"padeció" van seguidos, no se dice nada de lo que
sucedió entre ese nació y ese padeció. No se dice para
qué nació y por qué lo mataron. La vida del Jesús
histórico: su predicación del Reino de Dios, sus
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
milagros y exorcismos y sus parábolas no aparecen en
el Credo. Algo semejante tenemos en el Credo
Niceno-constantinopolitano (siglo IV): "Creo en un
solo Señor Jesucristo ...que se hizo hombre; y por
nuestra causa fue crucificado". En los catecismos
posteriores, incluso en el moderno Catecismo de la
Iglesia Católica, se sigue el mismo esquema y
tampoco se incluye una presentación articulada y
completa de la narrativa del Jesús histórico. En el
Credo y en el Catecismo lo que domina es el Jesús
teológico y dogmático, no el Jesús histórico, y es con
ese Credo que nuestro pueblo confiesa todos los
domingos su fe y es con ese Catecismo que nuestros
niños son educados en la fe.
Por consiguiente, la búsqueda del Jesús histórico
que realizamos en América Latina y el Caribe debe
tener como objetivo la confección de un nuevo Credo
y un nuevo Catecismo enraizados directamente en la
narrativa del Nuevo Testamento, estudiada desde la
perspectiva histórica que aquí hemos diseñado. En
muchas iglesias he hecho el experimento de tomar el
evangelio de Marcos como Credo de la comunidad.
Credo, Canon, Criterio, para confesar la fe de la
comunidad, para discernir el discipulado, para
orientar la evangelización y para confeccionar un
Catecismo para la educación de la fe de la
comunidad. En el Prólogo del evangelio de Lucas,
éste dice que escribe a Teófilo, catequista ilustre de
su comunidad, para que conozca la solidez de las
enseñanzas que ha recibido. Sigamos hoy el ejemplo
de Lucas.
2.4. Temas relevantes en nuestra
búsqueda de historicidad
En nuestra búsqueda del Jesús histórico antes del
cristianismo, y de la historicidad del movimiento de
Jesús antes de la Iglesia y de las iglesias apostólicas
antes de la Cristiandad, hay ciertos temas que
priorizamos y les concedemos mayor relevancia. Esto
es especialmente evidente cuando nuestra búsqueda la
realizamos desde el Tercer Mundo (punto 2.1.) y con
la clara intención de refundar y reformar las iglesias
hoy (punto 2.3.). Aquí simplemente enumeraremos
estos temas con unas pocas palabras de comentario:
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Plena humanidad y corporeidad de Jesús. Esto
contra la herejía actual dominante de no creer en la
humanidad de Jesús. En el Jesús histórico debemos
insistir en la conciencia plenamente humana de Jesús
y no proyectar en él, como rasgos históricos, notas de
su definición dogmática posterior.
Exégesis sociológica desde los pobres. La
investigación exegética europea y anglosajona
incorpora investigaciones geográficas, económicas,
sociales y políticas en el estudio del contexto
histórico de Jesús y del cristianismo originario. Esto
es, en general , positivo y útil para nuestra búsqueda.
Sin embargo, debemos incorporar estos análisis no de
una forma neutra, sino desde la perspectiva de los
pobres y su liberación. La exégesis sociohistórica del
Primer Mundo muchas veces no es tan neutra como
pretende, pues introyecta en los textos y en sus
análisis perspectivas sociológicas propias del mundo
dominante.
Jesús y los movimientos populares de su tiempo.
Aquí, los estudios de Richard A. Horsiey son muy
útiles para nuestra búsqueda34. Es primordial en este
punto extender la contextualización de los orígenes
de la Iglesia a los movimientos sociales de los
primeros siglos. Igualmente, asumir los movimientos
sociales actuales como contexto de la lectura popular
de la Biblia.
El proyecto de Jesús: el Reino de Dios. Éste es el
gran tema en la búsqueda del Jesús histórico desde
nuestra perspectiva. El estudio de los milagros, los
exorcismos y las parábolas también entra aquí, solo
que no en confrontación con la modernidad sino en el
horizonte de la liberación de los pobres. Jesús no
definió el Reino de DÍOS, pero lo 'narró' en sus obras y
palabras y los evangelistas lo narraron en sus textos.
Es esencial esta identificación del Reino con la vida
de los pobres y no con la monarquía davídica, la
santidad del Templo o el cumplimento de la Ley. Otra
tarea consiste en interpretar la mesianidad de Jesús en
referencia a este Reino de los pobres. Aquí insistir
34
Richard A. HorsIey,John S. Han&on, Bandits, Prophets, ana
M-essiahs. Popular Movements ant th£ Ti-me of ]esus.
Minneapohs-Chicago-New York, Winston Press, 1985.
Posteriormente, ha publicado otros ocho libros en esta dirección
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
igualmente en los pobres como sujetos del Reino
(siguiendo el espíritu de las bienaventuranzas). Jesús
y las mujeres, Jesús y los niños. Los pecadores y el
Reino. La ética del Reino y la Ley, Reino y Templo ,
Reino e Iglesia.
Visión apocalíptica de Jesús. El tema del Hijo del
Hombre interpretado a la luz de Daniel (visión
política de Jesús). Los discursos apocalípticos de
Jesús (visión histórica de Jesús). El trasfondo
apocalíptico del movimiento de Jesús. La visión
apocalíptica de la resurrección. La parusía de Jesús
como signo de esperanza.
Muerte y resurrección de Jesús. Una visión no sacrificial, sino martirial de la muerte de Jesús. La
corporeidad del resucitado y su presencia
escatológica en el movimiento de las primeras
comunidades eclesiales.
Movimiento de Jesús antes de la Iglesia. Rescatar
los temas históricos trabajados por Lucas en los
Hechos de los Apóstoles: movimiento del Espíritu,
Palabra y misión (ruptura de límites culturales y
religiosos),, primeras comunidades y testimonio. Los
temas históricos en el movimiento paulino: los
ministerios y carismas, la misión y el conflicto en las
comunidades, el Evangelio de la Libertad cristiana
frente a la Ley.
Las iglesias apostólicas antes de la Cristiandad.
Sobre todo el tema de la pluralidad y la diversidad de
modelos eclesiales. •
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Un nuevo Seminario en el DEI:
Seminario Intensivo de Lectura Popular de la Biblia
Esta vez un seminario intensivo y dedicado
enteramente a la Biblia, con el método de "Lectura
Popular de la Biblia se inicia este año y durará todo el
mes de julio. Esperamos realizarlo en todos los meses
de julio de los años venideros. Es un seminario de
nivel medio-alto, para personas ya dedicadas como
formadoras y creadoras al movimiento bíblico. El
DEI ya está apoyando el movimiento bíblico por toda
América Latina, el Caribe y más allá. Necesitamos
multiplicar los "biblistas populares" para ampliar y
reforzar este movimiento.
Antecedentes del Seminario Intensivo de Lectura Popular de la
Biblia
En el DEI se vio siempre la necesidad de entregar
directamente la Biblia a los movimientos eclesiales,
para lo cual era necesario formar a los agentes de
pastoral en los métodos histórico-críticos y de
Lectura Popular de la Biblia, con una hermenéutica
liberadora e interdisciplinaria. Sobre todo en los
sectores populares fueron surgiendo laicos y laicas
que empezaron a interpretar la Biblia con autoridad,
legitimidad, autonomía, libertad y seguridad. Los
talleres de Biblia impartidos en diferentes países de
América Latina y el Caribe fueron creciendo de
manera acelerada. En la actualidad el DEI no logra
satisfacer la demanda de talleres en Biblia, por lo que
se hace urgente preparar formadores con un nivel
alto, para dirigir los talleres locales con el método de
Lectura Popular de la Biblia. El Movimiento Bíblico
Popular está generando a su
vez un movimiento de reforma dentro de las iglesias,
el cual es necesario sostener multiplicando los
biblistas populares.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
Descripción
del Seminario Intensivo de Lectura
Popular de la Biblia
El Seminario se realizará en San José, Costa Rica,
en la sede del DEI, en donde hay un albergue
dispuesto para el hospedaje, la alimentación y la
convivencia; se cuenta además con aulas, salones de
estudio, biblioteca y recursos didácticos para el curso.
El número de participantes será de 20 personas.
Tendrá una duración de cuatro semanas y se realizará
en los meses de julio de cada año. En el año 2002, las
fechas del Seminario Intensivo serán entre el 1 y el 26
de julio
Población meta
El perfil del participante deberá tener las siguientes características:
• Ser formadores y multiplicadores en talleres
bíblicos de base y escuelas de formación bíblica
• Tener un nivel medio o alto de formación
previa.
• Tener cinco o más años dedicados a la
formación bíblica.
• Ser provenientes de los países latinoamericanos
y caribeños. En casos calificados, se aceptarían personas de otras áreas geográficas que deseen conocer
nuestros métodos de interpretación bíblica.
• Tener una clara identificación ecuménica.
• Se favorecerá la participación de mujeres y
personas laicas.
bíblicas (hebreo y griego). Se dará metodología
exegética con base en algunos libros de la Biblia. En
los primeros talleres estaremos analizando las claves
generales de interpretación de los libros de la Biblia
PASOS
N°100
MARZO-ABRIL
Hebrea, los evangelios sinópticos. Hechos de los
Apóstoles, Romanos y Apocalipsis.
Cada año variará la temática de acuerdo con la
coyuntura socio-teológica del continente y respondiendo a las sugerencias de los participantes.
• Conferencias: cada semana habrá una
conferencia de análisis de la realidad económica,
política, eclesial y teológica, para contextualizar la
LPB.
Objetivos
• Fortalecer el movimiento de Lectura Popular de
la Biblia (LPB) en América Latina y el Caribe.
• Perfeccionar y socializar los métodos de la LPB.
• Socializar la bibliografía bíblica, principalmente
la producida en América Latina y el Caribe.
• Ponerse al día en la literatura y métodos de
investigación y formación bíblicos.
• Aprender unos de otros mediante la experiencia
acumulada en la LPB.
Contenidos
Metodología
El método global de trabajo es lo que se conoce
como Lectura Popular de la Biblia, en algunos
lugares llamado Lectura Pastoral o Comunitaria de la
Biblia. Se busca fundamentalmente combinar la
exégesis científica y la pastoral: darle a la exégesis
una dimensión pastoral y retrabajar la exégesis con
base en la experiencia de los biblistas populares. Este
encuentro entre exégesis y pastoral tiene como
contexto los movimientos sociales y las comunidades
eclesiales de base (y movimientos afines)
El curso como tal, tendrá los siguientes momentos
metodológicos:
• Seminarios intensivos: durante las mañanas de
lunes a viernes de cada semana, con una metodología
básicamente expositiva, como medio de entrega de
información. La exposición estará combinada con el
debate grupal.
• Talleres de núcleos comunes de interés:
durante los martes y jueves en las tardes de cada
semana, para suscitar la discusión grupal sobre
diferentes énfasis.
• Estudio personal: por medio de la lectura de
bibliografía asignada, los lunes, miércoles y viernes
por las tardes de cada semana.
SAN JOSÉ- COSTA RICA
SEGUNDA ÉPOCA 2002
El programa se articulará, de preferencia, según libros
bíblicos y no por temas. Se privilegiarán inicialmente
los libros del Nuevo Testamento. Se ofrecerá como
servicio una introducción mínima a las lenguas
bíblicas (hebreo y griego). Se dará metodología
exegética con base en algunos libros de la Biblia. En
los primeros talleres estaremos analizando las claves
generales de interpretación de los libros de la Biblia
Hebrea, los evangelios sinópticos, Hechos de los
Apóstoles, Romanos y Apocalipsis.
Cada año variará la temática de acuerdo con la
coyuntura socio-teológica del continente y respondiendo a las sugerencias de los participantes.
Recursos docentes
El DEI cuenta en la actualidad con biblistas
como miembros del equipo docente: Pablo Richard
(quien coordinará el Seminario), Elsa Tamez, Silvia
Regina de Lima Silva y Jorge Pixiey.
Eventualmente invitaríamos a exégetas
latinoamericanos y caribeños, vinculados al DEI
como investigadores asociados.
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