El jabalí en la RNG (2002)
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1. INTRODUCCIÓN
1.1. Antecedentes
El jabalí Sus scrofa L. es el ungulado silvestre de mayor distribución mundial. Está presente
en toda Eurasia, Norte de África, Japón e Indonesia de forma natural y ocupa extensas
áreas de América y Oceanía como resultado de introducciones voluntarias o fortuitas. En
muchas áreas ha sufrido un incremento numérico y areal durante las últimas décadas, tanto
donde es autóctono como donde ha sido introducido. Estos incrementos han sido
descritos a muy diversas escalas (local, regional, continental) y tienen su base en los
cambios de los usos humanos del territorio, el traslado de ejemplares y la increíble
capacidad adaptativa de la especie, que le permite vivir en ambientes ecológicos de lo más
diversos, y que está basada en su omnivoría, elevado potencial reproductivo y en muchos
casos en la ausencia de depredadores naturales, extintos previamente por la mano del
hombre.
Esta distribución prácticamente ubicua le lleva a ocupar diversidad de ambientes: bosques
templados y mediterráneos, alta montaña, ecosistemas de taiga, subdesiertos y también
agrosistemas y ecosistemas riparios como los del Valle Medio del Ebro (VME). Estas
situaciones tan diversas condicionan sus estrategias naturales influyendo en su demografía,
hábitos alimentarios, biometría, estructura social, patologías, etc.
En un ambiente profundamente transformado por la mano del hombre como es el VME,
se encuentra la Reserva Natural de los Galachos de la Alfranca de Pastríz, La Cartuja y El
Burgo de Ebro (RNG). Se trata de un conjunto de ambientes ligados a la presencia del río
Ebro, un humedal relicto representativo de lo que antaño fue un ecosistema ripario mucho
más extenso. La finalidad de su existencia, como la de todos los Espacios Naturales
Protegidos, es la de garantizar la preservación de los ambientes que encierra y servir de
ejemplo de gestión sostenible del territorio. En este sentido, como veremos, la presencia
del jabalí representa toda una serie de problemas a los que hay que dar solución, desde el
necesario conocimiento de su biología al control de una población que produce daños a los
cultivos y malestar entre los afectados.
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El jabalí es un ungulado monogástrico, omnívoro, con tendencia a la fitofagia -es decir a
comer esencialmente vegetales- y a la estenofagia, esto es a alimentarse de pocas fuentes
nutritivas siempre que éstas sean abundantes. Su adaptabilidad a diversas condiciones
ambientales, su elevada prolificidad, la ausencia de depredadores, así como el abandono
rural y la mecanización de la agricultura han permitido que en las últimas décadas sus
poblaciones hayan aumentado considerablemente en toda Europa (Tellería y Sáez-Royuela
1985) y muy especialmente en Aragón. Incluso el VME, con un clima subdesértico y
escasas precipitaciones alberga una población de jabalíes. Aún no alcanzando elevadas
densidades, las estadísticas de caza indican que el jabalí es una pieza de caza común. Su
abundancia en los sotos es una situación relativamente nueva que puede suponer un
problema desde diversos puntos de vista: económico y social (daños a la agricultura);
ecológico (daños a las puestas de aves); sanitario (transmisión de enfermedades), etc. En un
área protegida como la RNG el interés de su estudio se ve incrementado por los posibles
conflictos que genere su presencia con las actividades agrícolas así como con la
conservación de los valores naturales de la zona.
Este informe es una actualización de tres estudios previos (Herrero 1996, Herrero 1999,
Herrero 2000), cuyos resultados han sido incluidos en la presente memoria.
1.2. Definición del problema
Los jabalíes representan un problema para la RNG y el VME en general desde tres puntos
de vista. En primer lugar ocasionan un perjuicio económico pues producen daños a los
cultivos que la administración debe pagar. Esta particular sobreabundancia de jabalíes está
ligada a la existencia de cultivos, hecho que ya ha sido comentado en diversas ocasiones
para la especie (Dardaillon 1986, Shafi y Khokhar 1986, Genov 1987, Neet 1995). En
segundo lugar el descontento por los daños puede ocasionar el malestar entre los
agricultores y una cierta predisposición en contra del espacio protegido. Por último la
presencia de una especie de caza mayor nueva para la zona y muy apetecida por los
cazadores crea un interés por su captura que puede desembocar en casos de furtivismo o
generar una caza inadecuada por falta de experiencia de los participantes. Cualquier
encauzamiento del problema deberá tener en cuenta estos aspectos. No se trata por tanto
de un problema exclusivamente ecológico en sí tal y como suele ocasionar la especie, sobre
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todo en ecosistemas en los que ha sido introducida (Stone y Taylor 1984), sino en gran
medida de un problema social. Igual que en otras situaciones similares coincide con la
categoría definida por Caughley (1980) en la que los animales son demasiado abundantes
solamente porque su presencia resulta inadecuada. Es el punto de vista del ganadero que
considera que hay demasiados lobos o ciervos. Sin embargo no existe peligro real para la
conservación de la vida silvestre, aunque probablemente hoy en día sea uno de los
problemas de gestión más importantes de la RNG.
1.3. Objetivos
El objetivo del proyecto es el de continuar con el análisis de los resultados del seguimiento de
la actividad de control de jabalí en la RNG y área adyacente, para verificar el cumplimiento de
los objetivos planteados con esta experiencia.
Los resultados esperados del trabajo son los siguientes:
‰
Resumen de la actividad de control durante los últimos dos años y evaluación de
resultados de cara a los objetivos de limitación de daños en cultivos.
‰
Seguimiento de la actividad de control durante los año 2001 y 2002 en función de
los datos que obran en poder del Servicio Provincial y con encuestas del propio
contratista.
‰
Estadística de la actividad de la caza.
‰
Caracterización de individuos abatidos.
‰
Análisis de dietas.
‰
Otros datos de interés que en su caso puedan surgir.
‰
Realización de una cuartilla informativa para que los visitantes estén
informados.
‰
Realización de charlas dirigidas a los cazadores
1.4. Área de estudio
El área de estudio la constituyen los terrenos agrícolas de regadío comprendidos entre San
Mateo de Gállego, en el río Gállego, y Gelsa en el río Ebro, ambos en la provincia de
Zaragoza, con un total de unos 100 Km de cauce fluvial interesando a 11 municipios. La
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zona, en forma de escuadra, incorpora en el ángulo suroccidental a la ciudad de Zaragoza
cuya población humana considerando su área periurbana ronda los 700.000 habitantes. Se
trata preponderantemente de un agroecosistema intensivo de regadío situada en el límite
suroccidental de la comarca de los Monegros y dedicado al cultivo del maíz, alfalfa, cereales
de invierno (trigo y cebada) y secundariamente frutas y verduras. La práctica totalidad del
riego es a manta. El regadío está rodeado de áreas semidesérticas con escasa cobertura
vegetal, predominando en ella los suelos yesosos. En conjunto la zona es parte del
denominado Valle Medio del Ebro. Las áreas arboladas de cierta entidad más cercanas son
los Montes de Zuera y Castejón y la Sierra de Alcubierre (Figura 1.1).
Figura 1.1. Área de estudio y localización de la Reserva Natural de los Galachos de la Alfranca de Pastríz, La
Cartuja y El Burgo de Ebro.
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El clima es subdesértico con escasas y muy variables precipitaciones (Tabla 1.1). La
pluviosidad media anual en el aeropuerto de Zaragoza durante el periodo 1994-01 fue de
298,07 mm (SD=109,5) con mínimos y máximos anuales de 182,9 y 480,9. La temperatura
mínima absoluta fue de -15,2ºC. Las heladas son frecuentes en invierno, así como las
nieblas y el cierzo, viento de dirección NW, característico del VME y que contribuye a la
aridez de la zona. Las lluvias se concentran en dos periodos: primavera (abril, mayo y junio
con un 36% de las precipitaciones) y otoño-invierno (de octubre a enero, con valores
mensuales similares, que representan en conjunto el 48% de las precipitaciones). Los dos
periodos de sequía corresponden al verano (junio, julio y agosto con el 17%) y al final del
invierno (febrero y marzo, 9%).
AÑO
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
PRECIPITACIÓN
231,5
182,9
391,2
480,9
184,1
311,3
375,1
375,1
Tabla 1.1. Precipitación anual (mm) en el área de estudio a lo largo del periodo de muestreo. Datos de la estación
meteorológica del aeropuerto de Zaragoza, cedidos por el Instituto Nacional de Meteorología (INM).
A lo largo de los dos ríos que conforman el área de estudio, existen algunos pequeños sotos
relictos y aislados constituidos por vegetación natural de carrizales, tamarizales, choperas,
saucedas y fresnedas. Estas áreas reflejan a pequeña escala lo que debió ser la vegetación
riparia original. Son lugares muy frágiles desde el punto de vista ecológico, en los que existe
un elevado riesgo de extinción local.
Los sotos más importantes forman parte de la RNG (Figura 1.1). Este área, además de ser
la única Reserva Natural de Aragón constituye una Zona de Especial Protección para las
Aves (ZEPA), una figura legal de rango europeo que obliga a adoptar medidas apropiadas
para evitar el deterioro de los hábitats y las perturbaciones que afectan a las aves. La RNG
recibe su nombre por los meandros abandonados a consecuencia del cambio de trazado del
cauce del río, denominados galachos. Posee una abundante vegetación acuática, palustre y
de bosques de galería, por lo que puede ser considerada una zona húmeda. Es también un
importante hábitat para la fauna acuática. Sus dimensiones son de aproximadamente 1700
m de longitud y un desnivel de 50 m de altitud, con un total de 751 ha. De ellas cerca del
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46% lo constituye vegetación de ribera y el 27% es suelo agrícola, siendo el resto choperas
(11%), graveras (1%) y caminos, edificios y suelo recreativo en menor proporción (Tabla
1.2). La mayoría de los sotos restantes a lo largo del río Ebro forman parte del Plan de
Ordenación de los Recursos Naturales de los sotos y galachos del Ebro (tramo ZaragozaEscatrón).
La fauna vertebrada está constituida por 9 especies de peces, 10 anfibios, 18 reptiles y 16
mamíferos. Pero son las aves las que más destacan. La variedad de medios disponibles carrizales, juncales, retamares, bosques de ribera, etcétera- posibilita la presencia de una
fauna ornítica muy variada, tanto nidificante como de paso e invernada.
MEDIO
HECTÁREAS
PORCENTAJE
SOTO
342,5
45,6
AGRÍCOLA
201,5
26,8
CHOPERA
81,5
10,9
RÍO
67,9
9,1
GALACHO
19,8
2,6
GRAVERA
7,9
1,0
PINAR
13,0
1,7
CAMINOS
11,4
1,5
VERTEDEROS
4,9
0,7
EDIFICIOS
0,4
0,1
750,8
100
Total
Tabla 1.2. Disponibilidad de los distintos ambientes en la RNG en el año 2002.
En la RNG destaca sobre todo la presencia de una colonia de martinetes Nycticorax
nycticorax, que motivó su consideración de ZEPA.
Los jabalíes están presentes en el área desde al menos los años sesenta, coincidiendo con el
cambio en el cultivo predominante de remolacha azucarera a maíz, que es uno de los
alimentos preferidos por la especie. Esta población no recibe ningún tipo de
suplementación alimentaria artificial voluntaria por parte del hombre.
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1.5. Descripción general del muestreo
El trabajo de campo se organizó a partir de la colaboración voluntaria y gratuita de una
cuadrilla de cazadores durante todo el periodo de estudio (1994-02) y de muestreos
mensuales de daños a los cultivos durante 1995. Los cazadores, liderados por el propietario
de los perros, Jesús Goñi, obtenían anualmente un permiso especial de control poblacional
de jabalí para las zonas libres. En la RNG los permisos eran de menor duración (1 o 2
meses) y fueron concedidos siempre fuera del periodo de nidificación de aves. Las buenas
relaciones con los propietarios de fincas y cotos de caza permitían cazar dentro y fuera de
la temporada cinegética.
Los resultados de cada batida eran consignados en una ficha específica (Figura 1.2). Los
animales cazados eran pesados y medidos por los propios cazadores con una romana y un
metro de sastre (Figura 1.3). Después eran faenados (despellejados y eviscerados),
quedándose los cazadores exclusivamente con la canal sin la cabeza e introduciendo
vísceras, cabeza y piel en una bolsa de plástico de basura tamaño comunidad junto a la
ficha biométrica. También se recogía sangre en un vial. Este material era posteriormente
procesado en el Instituto Pirenaico de Ecología (1994-97) o en la Facultad de Veterinaria
(1998-02). La necropsia completa de los ejemplares era consignada en otra ficha (Figura
1.4).
Finalmente se procesaron los partes de daños de la RNG durante todo el periodo de
estudio.
El análisis del material resultante ha permitido conocer: los hábitos alimentarios de la
especie, la importancia de los daños a la agricultura; su biología reproductiva y su
demografía, así como caracterizar biométricamente a la población.
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FICHA DE BATIDA
Fecha:
Municipio:
Informador:
Reserva Natural/Coto/Libre:
DESCRIPCIÓN DE LA BATIDA:
Límites de la zona batida:
¿Se buscaron rastros antes de realizar la batida?: Si F No F
Hora de comienzo:
Hora de terminación:
Cuadrilla: Locales F, F, otros (especificar):
Número de puestos:
Número de batidores:
Número de perrros:
VEGETACIÓN PREDOMINANTE:
Zarza F, Chopo F, Salcina F, Tamariz F, Carrizo F, otros (especificar):
METEOROLOGÍA:
Despejado F, nubes y claros F, lloviendo F, nevando F
JABALÍES:
Número total de jabalíes vistos y no matados:
Número total de jabalíes matados:
Nº de machos adultos matados:
Nº de hembras adultas matadas:
Nº de fragencos matados:
Nº de rayones matados:
Nº de indeterminados matados:
OTROS ANIMALES VISTOS:
Nº de conejos:
Nº de liebres:
Nº de zorros:
Otros (especificar):
OBSERVACIONES:
(continuar atrás)
Figura 1.2. Ficha de batida.
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FICHA BIOMETRÍA JABALÍ
OBSERVADOR:
FECHA:
LUGAR:
SEXO:
JABALÍ NÚMERO:
LONGITUD CABEZA-CUERPO:
PESO:
PERÍMETRO TORÁCICO:
LONGITUD DEL RABO:
INSTRUCCIONES
- LLAMAR A JUAN HERRERO AL 976 280698 NADA MÁS MATAR
- PESAR Y MEDIR AL ANIMAL
- INTRODUCIR PIEL, CABEZA, VISCERAS, RIÑONES Y TESTÍCULOS EN UNA BOLSA
DE PLÁSTICO Y ESTA MISMA FICHA BIEN DOBLADA, TODO ELLO EN LA NEVERA
OBSERVACIONES
Figura 1.3. Ficha de datos biométricos para los jabalíes cazados.
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FICHA NECROPSIA JABALÍ
Referencia:
Lugar:
Sexo:
Edad:
Ectoparásitos:
Observaciones pelaje:
Longitud cabeza cuerpo:
L.neurocráneo*:
Altura del hocico:
L. del rabo:
Peso:
Mamas:
L.de la cabeza:
L. de la jeta:
Altura a la cruz:
L. de la oreja:
Anchura del hocico:
Perímetro torácico:
L.pie posterior:
L.pezuña:
Engrasamiento: 1 2 3
Muestras recogidas:
1
Ectoparásitos ____Pelo____Sangre(sangre____suero____extensión_____)Cráneo_____
2
2
1
Genitales ____ Estómago ____ Genética (piel, músculo, corazón, hígado) ____ Heces del recto____
Triquina____ Toxicología (metales pesados y plaguicidas: piel, músculo, hígado, riñón)____ Anatomía
2
Patológica (piel, hígado, I.D., bazo, riñón, corazón, pulmón, I.G., músculo)____, Parásitos
1
1
2
pulmonares ____ Parásitos digestivos ____ Cristalinos ____ Otras:
Conservación: 1: en alcohol; 2: en formol.
OBSERVACIONES:
Figura 1.4. Ficha de necropsia.
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2. ALIMENTACIÓN Y DAÑOS
2.1. Introducción
El jabalí es uno de los mamíferos de mayor distribución mundial. Es capaz de adaptarse a
muy diversos ambientes, desde semidesiertos hasta humedales, alta montaña, ecosistemas
forestales, campiñas, etc. Tras la gran expansión europea de la especie a principios de los
años sesenta (Tellería y Sáez-Royuela 1986), los jabalíes han ocupado también los
agrosistemas, con distintos niveles de dependencia de productos naturales en su dieta.
Como omnívoro generalista de amplia distribución, el jabalí recurre a fuentes de alimento
muy diversas, de disponibilidad inconstante en el espacio y en el tiempo. Su dieta será por
tanto reflejo de las condiciones ambientales imperantes y de los recursos que estas puedan
aportar. Esto implicará también un determinado nivel de afecciones al ambiente, en forma
de daños a la agricultura (Leranoz 1983), a los pastos (Alexiou 1983), regeneración forestal
(Groot Bruinderink et al. 1996), predación sobre determinadas especies (Pavlov et al. 1981),
consumo de frutos silvestres (Herrero et al. 1986), de carroñas, etc.
Los objetivos de este capítulo son: describir la dieta anual y estacional de la especie;
describir los daños, estacionales, anuales y su selección; valorar la importancia de los sotos
como fuente de alimento, dado su carácter relicto, su fragilidad y vulnerabilidad.
2.2. Material y métodos
2.2.1. Dieta
La dieta se determinó a partir del análisis de los contenidos gástricos, del análisis de visu de
las heces, de los testimonios de los habitantes del lugar y de los partes de daños. Los
estómagos se conservaron en formol al 5%. El peso del contenido gástrico se calculó en
una balanza con una precisión de 2g. por la diferencia entre el estómago lleno y vacío
(Venero 1984), procediendo seguidamente a medir su volumen por desplazamiento de agua
en probetas graduadas con precisión 10cc. A continuación, el contenido se lavaba en agua
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corriente en un tamiz de 1 mm de luz con el fin de eliminar el resto de jugos gástricos
(Abaigar 1990) y partículas no identificables (Wood y Roark 1980). Una vez vaciado el
estómago se procedía a la búsqueda de endoparásitos adheridos a sus paredes interiores,
particularmente en el fundus, para su posterior identificación.
Tras escurrir el contenido y cuando el volumen del mismo es grande y homogéneo, se toma
una muestra de 250 cc. para su completa identificación. Siguiendo el procedimiento
descrito por Abaigar (1990), la muestra tomada se lava a través de tamices de luz de malla
progresivamente más fina: 8, 4, 2 y 1 mm. De esta manera se obtienen 4 fracciones
separadas según el tamaño de partícula (Garzón et al. 1984, Muñoz 1990, Laskurain et al.
1991). Si el contenido no es homogéneo la muestra se analiza en su totalidad.
Las fracciones de alimento procedentes del cribado se colocan en bandejas con una
pequeña cantidad de agua, procediéndose a separar los diferentes tipos de restos. La
porción vegetal se identificó de visu, comparando el material con una colección de referencia
o en el caso de las gramíneas mediante una clave histológica (García Suárez et al. 1993). La
porción animal se identifica de visu y mediante claves de pelos de mamíferos (Faliu et al.
1979, Keller 1978). El material empleado en la identificación es: lupas (10x), microscopio,
tintes y esmaltes para las preparaciones microscópicas.
Una vez separado e identificado el material presente, se procede a cuantificar su abundancia
y a calcular la proporción relativa de cada tipo de alimento.
2.2.2. Daños a la agricultura
El seguimiento de los daños se realizó en los cultivos de la RNG a partir del análisis de los
partes de daños, generados por las denuncias de los propietarios o arrendatarios de las
tierras comprendidos entre los años 1993 y 2002 y de prospecciones mensuales específicas
llevadas a cabo durante 1995. En ambos casos con el fin de determinar si los jabalíes dañan
los cultivos en proporción a su disponibilidad, se realizaron tests de χ2. En aquellos casos
en los que aparecían diferencias significativas entre el nivel de daños de cada cultivo y su
disponibilidad relativa y con el fin de determinar qué cultivos eran más o menos dañados
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de lo esperado, se establecieron intervalos de confianza de Bonferroni (Neu et al. 1974,
Randall Byers y Steinhorst 1984). Si el intervalo de confianza de la proporción de daños a
un determinado cultivo incluye el valor de la disponibilidad de dicho cultivo, éste estará
siendo dañado en función de su disponibilidad. Si el límite inferior del intervalo de
confianza alcanza un valor superior a este porcentaje, el cultivo está siendo dañado más de
lo esperado. Por el contrario si el intervalo de confianza es inferior a la disponibilidad
relativa del cultivo, éste estará siendo dañado menos de lo que cabría esperar por su
disponibilidad.
2.3. Resultados
2.3.1. Dieta
Análisis gástricos
En total hemos analizado 110 estómagos (Tabla 2.1). Para valorar mejor la importancia de
los distintos elemento de la dieta, hemos dividido la muestra por estaciones agrícolas y
hemos ponderado la importancia de los elementos principales (Tabla 2.2). El análisis de los
contenidos gástricos indica que existe un claro predominio de la porción vegetal sobre la
animal (96% de volumen frente a menos del 3,6%), apareciendo la primera en todos los
estómagos y la segunda en su práctica totalidad. La dieta es predominantemente aérea (98%
del volumen), agrícola (87%) y granívora (83%), siendo la porción vegetal no agrícola de
poca importancia volumétrica (5%), aunque de elevada frecuencia (71%). Incluso las chufas
de junquilla Cyperus rotundus, aún no siendo estrictamente una especie agrícola, son
consideradas una mala hierba que crece en los ribazos de los campos de cultivo (2% del
volumen), apareciendo además en un 15% de los estómagos. Se trata también del único
elemento vegetal estrictamente subterráneo de cierta relevancia en la dieta.
La base de la alimentación de la especie lo constituye el maíz (74% del volumen), presente
en más del 80% de los estómagos. Le siguen en orden de importancia dentro del alimento
vegetal: el trigo Triticum sativum, alfalfa Medicago sativa y cebada Hordeum vulgare, con
volúmenes del 9, 2 y 2% respectivamente. El resto de elementos agrícolas aparecen en
cantidades y frecuencias muy escasas. Dentro de los elementos vegetales no agrícolas
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El jabalí en la RNG (2002)
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sobresalen solamente las gramíneas (al menos 5 géneros), con un pequeño volumen total
(1,3%), pero con una frecuencia de aparición del 63%.
En la porción animal, la abundancia de vertebrados e invertebrados es similar. Sobresalen
dos elementos: los mamíferos y los gasterópodos, también en volúmenes similares y
frecuencias de aparición del 27 y 57% respectivamente. Entre los primeros aparecen restos
de ratón de campo Apodemus sylvaticus, musaraña gris Crocidura russula, topillo mediterráneo
Microtus duodecimcostatus y cabra doméstica Capra hircus. La única especie de gasterópodo que
ha sido posible determinar ha sido Otala punctata. Probablemente también aparezca Eobaria
vermiculata, aunque la ausencia de conchas no permite una identificación segura. Tanto el
formol, por su carácter ácido, como los ácidos gástricos han disuelto el carbonato cálcico
de los dardos (aparatos reproductores masculinos) que son el carácter taxonómico
definitivo en gasterópodos. La identificación se ha basado en el tamaño y forma de las
glándulas mucosas y en la relación de longitud del conducto de la espermateca respecto de
su divertículo. Ambas especies son frecuentes en zonas húmedas de vegas, cultivos y
abundantes en cercanías del Ebro y sus zonas de regadío.
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El jabalí en la RNG (2002)
Elementos
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Porcentaje de Volumen
Frecuencia
(n=108)
(n=110)
PARTE VEGETAL
96,36
100
AGRÍCOLA
87,15
96,368
2,52
+
2,01
0,19
0,02
74,07
0,25
0,19
7,30
+
+
16,36
2,73
3,64
1,82
8,18
83,64
10,04
1,82
9,09
1,82
0,91
Alfalfa Medicago sativa
Almendra Prunus amygdalus
Cebada Hordeum vulgare
Ciruela Prunus domestica
Girasol Helianthus annuus
Maíz Zea mais
Manzana Malus sp.
Melocotón Prunus persica
Trigo Triticum sativum
Pera Pyrus sp
Cítrico
NO AGRÍCOLA
5,02
70,911
Leguminosas
Compuestas
Gramíneas
Agrostis tenuis
Brachipodium sp.
Poa sp.
Festuca arundinacea
Paspalum sp.
Cyperacea
Tamariz Tamarix africana
Junquilla Cyperus sp.
Rosa sp,
Rubia peregrina
Equisetum
+
0,08
1,31
0,002
0,07
0,01
0,01
+
+
+
1,72
0,29
0,64
0,81
1,82
8,18
63,64
0,91
15,45
2,73
2,73
1,82
0,91
1,82
15,45
0,91
0,91
0,91
PARTE ANIMAL
3,60
92,73
INVERTEBRADOS
2,07
76,36
0,45
+
1,62
0,001
+
28,18
0,91
57,27
16,36
0,91
1,52
51,82
1,17
29,09
0,21
0,18
0.03
0,01
0,13
16,36
17,27
1,82
0,91
10,0
Insectos
Arácnidos
Gasterópodos
Cangrejo rojo Procambarus clarkii
Anélido
VERTEBRADOS
Mamíferos
Micromamíferos
Aves
Anfibios
Reptiles
Peces
Tabla 2.1. Dieta del jabalí en el Valle Medio del Ebro determinada a partir del análisis de contenidos gástricos
(N=110, 1994 - 2002). +: trazas.
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El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Elementos
Ene-Abr
May-Ago
Sep-Dic
Media
ponderada
P de K-W
1994-2002
(n=36)
(n=23)
(n=48)
PARTE VEGETAL
94,71
97,90
96,84
96,49
0,60
AGRÍCOLA
75,27
93,75
92,72
87,24
0,36
Maíz Zea mais
64,98
50,41
91,77
69,05
0,049*
Trigo Triticum sativum
2,78
29,91
0,00
10,90
0,000**
Cebada Hordeum vulgare
1,27
7,43
0,00
2,90
0,11
Alfalfa Medicago sativa
6,23
0,43
0,80
2,48
0,66
11,29
2,80
1,49
5,19
0,76
Gramíneas
2,97
0,76
0,34
1,35
0,97
Junquilla Cyperus rotundus
3,93
1,38
0,24
1,85
0,79
PARTE ANIMAL
5,24
2,02
3,14
3,47
0,57
INVERTEBRADOS
2,41
0,77
2,44
1,87
0,01*
Gasterópodos
1,33
0,67
2,28
1,43
0,001**
VERTEBRADOS
2,83
1,25
0,71
1,60
0,12
Mamíferos
2,39
0,57
0,57
1,18
0,59
Aves
0,13
0,63
0,01
0,26
0,15
No agrícola
Tabla 2.2. Variación estacional de la dieta del jabalí en el Valle Medio del Ebro (1994-2002,
N=107). Volumen estacional medio en porcentaje.
Hay que destacar la casi ausencia de anfibios y anélidos, así como la presencia de una
especie introducida, el cangrejo rojo americano Procambarus clarkii en un 15% de los
estómagos.
17
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Considerando las estaciones agrícolas, la estacionalidad es muy poco acusada (Tabla 2.2).
Solamente tres de los elementos principales (maíz, trigo y caracoles), muestran diferencias
volumétricas significativas, con un mínimo entre mayo y agosto el maíz y los caracoles y
una presencia testimonial o nula el trigo fuera de este periodo. Precisamente durante este
periodo la dieta se diversifica y existen tres elementos principales en la dieta (maíz, trigo y
cebada).
Excrementos, hozaduras, mascaduras
Los excrementos delataron la presencia de maíz en varias ocasiones y también un elemento
nuevo: los higos Ficus carica. Las hozaduras aparecieron en: campos de trigo en fruto, en
busca de raíces y semillas de girasol Helianthus annuus de la temporada anterior al inicio del
estudio (1994); campos recién sembrados de maíz, en busca de sus semillas; campos listos
para sembrar, en busca de raíces de acedera Rumex crispus; pastos naturales, asociados a
raíces de cardos Cardus sp. y en las orillas de los cursos de agua, ligadas a la presencia de
cangrejo rojo americano. En cuanto a las afecciones a la vegetación fue posible comprobar
consumo de tallos de carrizo Phragmites australis.
2.3.2. Daños a los cultivos
Seguimiento de los daños en la RNG durante 1995
A lo largo de 1995 se realizaron un total de 23 fichas de daños que correspondían a un
número indeterminado de intervenciones de los jabalíes en los campos. Los daños eran
generalmente denunciados por los propietarios de los campos que avisaban al guarda, o
bien eran identificados por el equipo de trabajo de este proyecto. Si los propietarios o
arrendatarios consideraban que los perjuicios eran de cierta consideración los notificaban
por escrito a la Dirección de la Reserva, quién daba cuenta al guarda y al perito encargado
de valorar los daños. El número de daños localizados por este equipo fue mayor al
denunciado por los propietarios ya que los de pequeña entidad no son considerados por los
agricultores.
18
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Este seguimiento mensual de los daños permitió comprobar que estos se producen
fundamentalmente en los campos de maíz y secundariamente en los de trigo, alfalfa y en los
campos preparados para sembrar (ver Tabla 2.3). No hay daños en cebada aunque ésta
aparece en los estómagos. Las afecciones a campos listos para sembrar son hozaduras en
busca de raíces de malas hierbas como Rumex crispus o de otras raíces y restos de girasol de
cosechas anteriores -hasta dos años antes. Los jabalíes pastan alfalfa a juzgar por los
excrementos y estómagos, pero estos daños no son denunciados pues son imperceptibles.
Sin embargo sí dañan los calveros de alfalfa, produciendo revolcaderos y hozaduras en
busca de junquilla, hallada en mayor frecuencia y volumen que la alfalfa en los estómagos.
Los daños se han constatado sobre el terreno durante cinco meses, de abril a agosto.
Después se siguen produciendo afecciones en los panizos (maizales), a juzgar por los
contenidos gástricos pero no ha sido posible detectarlos en las prospecciones de campo
debido a la altura de los tallos de maíz por lo que no existe constancia documentada de los
mismos.
ABRIL
MAYO
JUNIO
JULIO
AGOSTO TOTAL
%
MAÍZ
4
3
-
4
3
14
61
TRIGO
2
-
1
-
-
3
13
CEBADA
-
-
-
-
-
-
-
ALFALFA
1
-
2
-
-
3
13
SIN SIEMBRA
3
-
-
3
13
Nº DE DAÑOS
10
3
3
4
3
23
100
%
43
13
13
17
13
100
-
Tabla 2.3. Fenología de los daños a los cultivos en la RNG durante 1995.
Los daños sobre maíz se producen en la siembra, con el grano en leche o granando. En
junio no hay daños por no haber semillas en el suelo ni panocha en la planta. Una vez
cosechado, los jabalíes siguen acudiendo a los panizos durante meses en busca de grano
hasta la siembra siguiente.
Las intervenciones de los jabalíes en los trigales se producen en busca de alimento o por el
paso por el campo. La búsqueda de alimento puede ser en busca de restos de la cosecha del
19
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
año anterior. En el mes de abril pudimos comprobar hozaduras en busca de raíces de
girasol. Más adelante, al madurar el trigo, los jabalíes se alimentan de sus espigas
produciendo las características mascaduras o chamuscadizos que escupen al masticar
espigas o raíces. Sin embargo no hemos encontrado estos restos aunque en partes de daños
de años anteriores el perito los había hallado. Por último, tras el paso o estancia de los
animales en la mies, cuando el tallo está lo suficientemente crecido como para poder
romperse con una ligera presión, los jabalíes dejan constancia de su presencia produciendo
caminos y calveros, debidos a su paso o permanencia (camas).
No hemos constatado deterioros a los campos de cebada aunque su grano aparece en los
contenidos gástricos entre mayo y agosto.
Este seguimiento permitió comprobar, considerando en su conjunto las especies de cultivo
afectadas y su disponibilidad relativa, la selección de cultivos realizada (ver Tabla 2.4). Los
panizos son seleccionados positivamente, es decir dañados más de lo que cabría esperar en
función de su disponibilidad, mientras que las intervenciones en los alfalfares y campos de
cebada se producen en menor proporción a su disponibilidad. El trigal es dañado de forma
proporcional a su disponibilidad.
CULTIVO
DISPONIBLE
DAÑOS
USADO
BONFERRONI
SELECCIÓN
MAÍZ
0,17
TRIGO
0,16
14
0,7
(0,44 - 0,94)
+
3
0,15
(0 – 0,35)
=
CEBADA
0,07
0
0
-
-
ALFALFA
0,6
3
0,15
(0 - 0,35)
-
Tabla 2.4. Selección de daños por el jabalí en la RNG durante 1995. p=0,0063; =: dañado en proporción a su
disponibilidad; +: dañado en mayor proporción a su disponibilidad; -: dañado en menor proporción a lo disponible.
Análisis de los partes de daños (1995-2002)
Para poder valorar los daños a los cultivos hemos comenzado determinando su
disponibilidad, expresada como porcentaje de la superficie de la RNG ocupada por cada
uno de los diferentes cultivos ente 1993 y 2002 (ver Tabla 2.5).
20
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
La alfalfa es el cultivo predominante practicamente todos los años, seguida por el maíz y el
trigo. El sorgo solamente aparece un año y las hortalizas y frutales son minoritarias. La
superficie dedicada a la revegetación dentro del proyecto LIFE de la UE pasa a ser
considerado soto al tercer año de su implantación. No existen tendencias claras al
incremento o disminución de ninguno de los cultivos.
CULTIVOS
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
Maíz
10,94
5,0
-
57,73
26,6
22,32
10,3
109,3
50,4
0,70
0,3
-
34,99
16,1
40,27
18,6
113,5
52,4
12,78
5,9
-
54,57
25,2
5,95
2,7
140,2
64,6
-
28,7
13,7
59,1
28,2
71,4
34,1
-
41,8
19,7
30,9
14,6
88,2
41,5
-
21,95
10,3
44,87
21,1
99,3
46,8
-
37,1
18,3
27,5
13,5
105,99
52,1
-
-
34,0
15,0
-
-
-
31,0
14,8
-
57,73
28,6
10,56
5,2
107,50
53,3
2,36
1,2
-
-
82,64
38,1
1,46
0,7
71,69
33,9
10,8
5,0
31,0
14,6
-
-
-
-
-
-
4,1
2,0
-
-
-
-
-
2,0
0,9
4,7
2,2
4
1,9
8,9
4,2
0,1
0,1
6,8
3,2
1,7
0,8
8,9
4,2
12,6
5,9
9,5
4,5
15,4
7,2
8,9
4,2
10,06
5,0
10,85
5,3
7,7
3,8
-
2,36
1,2
20,94
10,4
0,02
0,01
-
Trigo
Alfalfa
110,9
51,1
-
Cebada
Girasol
26,26
12,1
-
Sorgo
C.de invierno*
-
-
-
-
-
LIFE**
42,35
19,5
0,62
0,3
4,05
1,8
10,59
4,7
18,84
8,4
-
0,62
0,3
4,05
1,8
21,32
9,5
8,52
3,8
-
0,62
0,3
4,05
1,8
18,17
8,1
0,08
0,0
-
0,62
0,3
0,23
0,1
18,28
8,1
5,23
2,3
-
0,62
0,3
0,23
0,1
25,6
11,4
1,06
0,5
-
Total
216,83
216,83
216,83
216,83
216,83
209,7
212,4
212,4
203,3
201,5
100
100
100
100
100
100
100
100
100
100
Frutales
Hortalizas
Yermo
Desconocido
-
-
Tabla 2.5. Extensión de los cultivos en la RNG entre 1993 y 2002. Hectáreas y porcentaje en negrilla.
*: Trigo y cebada.**: terreno dedicados a la revegetación
En la RNG se indemnizan los daños a los propietarios o arrendatarios desde 1994 aunque
para los análisis consideramos a partir de 1995, ya que la peritación de ese primer año fue
bastante incompleta y no reflejaba la abundacia de daños real. Sólo aparecen daños en los
cultivos de maíz, trigo y alfalfa, por orden de importancia (ver Tabla 2.6) por lo que para
ver si dañan más de lo esperado uno de estas especies utilizamos el uso exclusivamente de
estas tres.
21
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
AÑO
MUNICIPIO
PROPIETARIO
CULTIVO
SUP.
AFECTADA
INDEMNIZACIÓN
1994
Pastríz
Pastríz
Pastríz
Pastríz
S.Salinas J.
A.Abadía B.
J.L.Gracia L.
J.Gracia F.
Pastríz
Pastríz
Pastríz
Pastríz
J.L.Gracia L.
J.L.Gracia L.
J.Gracia F.
A.Abadía B.
Gracia y Tabuenca
Gracia y Tabuenca
Gracia y Tabuenca
1,55 ha
0,22 ha
1,78 ha
0,08 ha
3,63 ha
2,25 ha
0,46 ha
0,05 ha
0,11 ha
0,07 ha
2,39 ha
1,12 ha
0,07 ha
6,52 ha
226.800 pts
8.008 pts
401.078 pts
21.395 pts
657.281 pts
598.778 pts
122.520 pts
20.928 pts
29.205 pts
Pastríz
Pastríz
Pastríz
Trigo
Trigo
Maíz
Maíz
m=2; t=2
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Trigo
Alfalfa
Nivelación
m=5; t=1; a=1
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
Maíz
m=10
0,06 ha
0,05 ha
0,037 ha
0,214 ha
0,24 ha
0,56 ha
0,058 ha
0,004 ha
6,89 ha
0,059 ha
8,172 ha
≅776.155 pts
Trigo
Maíz
Trigo
Trigo
Maíz
Maíz
Trigo
m=3; t=4
Maíz
Maíz
Maíz
Trigo
Trigo
Alfalfa
Arigo
Trigo
Trigo
m=3; t=5; a:1
0,029 ha
0,73 ha
0,10 ha
0,05 ha
0,039 ha
0,29 ha
0,05 ha
1,29 ha
0,169 ha
0,545 ha
0,024 ha
0,098 ha
0,008 ha
0,005 ha
0,149 ha
0,057 ha
0,008 ha
1,063 ha
5.058 pts
162.163 pts
31.195 pts
18.750 pts
6.775 pts
75.997 pts
9.048 pts
308.986 pts
38.778 pts
106.626 pts
5.280 pts
5.333 pts
10.218 pts
7.100 pts
21.465 pts
1.456 pts
10.504 pts
206.760 pts
Tot. 94
1995
Tot. 1995
1996
El Burgo
La Cartuja
Pastríz
García-Delgado
Rodríguez M.
S.Salinas
Pastríz
Pastríz
El Burgo
Pastríz
Pastríz
Zaragoza
Pastríz
A. Abadía
J.L.Gracia
García-Delgado
J.L.Gracia
Tabuenca
J.A.Angos
S.Salinas
Pastríz
Pastríz
Zaragoza
Pastríz
Pastríz
“
Zaragoza
Pastríz
Pastríz
Alvarez
Ferrández
Tabuenca
S.Salinas
GraciaOsanz
“
J.A.Angos
S.Salinas
S.Salinas
Tot. 1996
1997
Tot. 1997
1998
Tot. 1998
22
68.240 pts
27.014 pts
15.600 pts
≅882.285 pts
14.820 pts
11.960 pts
7.738 pts
42.562 pts
56.160 pts
145.600 pts
228.938 pts
12.537 pts
255.840 pts
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
AÑO
MUNICIPIO
PROPIETARIO
CULTIVO
SUP.
AFECTADA
INDEMNIZACIÓN
1999
Pastríz
El Burgo
Pastríz
Pastríz
Zaragoza
G.Fdez.Sancho
A.AlberoS.
J.MuñozT.
J.BlascoP.
J.A.Angos
El Burgo
La Cartuja
A.AlberoS.
A.AlberoS.
G.Fdez.Sancho
0,135 ha
0,02 ha
0,0525 ha
0,02 ha
0,26 ha
0,49 ha
0,045 ha
0,35 ha
0,12 ha
0,52 ha
0,18 ha
25.245 pts
9.970 pts
10.040 pts
18.580 pts
59.315 pts
123.150 pts
9.500 pts
82.985 pts
33.667 pts
126.152 pts
53.106 pts
Tot. 1999
2000
Tot. 2000
2001
Pastríz
Carlos García
Maíz
Maíz+trigo
Maíz
Maíz
Maíz
m=4,5; t=0,5
Trigo
Maíz
Maíz
m=2; t=1
Maíz
Pastríz
Agrícola el Soto
Maíz
0,06 ha
32.064 pts
El Burgo
A.AlberoS.
Maíz
Daño en siembra
319.638 pts
El Burgo
García-Delgado
Maíz
0,45
40.581 pts
m=4
0,69+?
445.389 pts
Maíz
0,39
47.247 pts
m=1
0,39
47.247 pts
Tot. 2001
2002
El Burgo
TOTAL
A.AlberoS.
m=34,5; t=13,5; a=2
50
Tabla 2.6. Indemnizaciones por daños a los cultivos en la RNG (1994-02). m: maíz; t: trigo; a: alfalfa.
En conjunto los daños a los cultivos han ido disminuyendo desde el comienzo del control
poblacional. Si consideramos dos periodos de cuatro años cada uno (1995-98 y 1999-2002):
el número medio de partes anual ha pasado de 8,5 a 3,3; la superficie media anual dañada
de 4,26 a 0,52 ha y la indemnización media anual de 543.546 a 187.985 ptas (3.267 a 1.130
€).
Existe, en conjunto, una diferencia significativa entre el uso esperado de los tipos de
cultivos (basado en su disponibilidad ) y la frecuencia de su uso observada (χ2=62,45; gl=2;
p=0.000).
El maíz es utilizado más de lo esperable por azar y en contra la alfalfa se utiliza menos de lo
esperable por azar (Tabla 2.7). El trigo se usa igual que lo que se esperaría por azar. Estos
resultados coinciden con los obtenidos en el seguimiento mensual de 1995.
23
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Disponibilidad
media
Proporción de
daños
Bonferroni
Selección
observado
0,26
0,16
0,58
1
34,5
13,5
2
50
0,69
0,27
0,04
1
0,53-0,84
0,13-0,43
0,00-0,11
+
=
-
Maíz
Trigo
Alfalfa
Nº daños
Tabla 2.7. Selección de cultivos por el jabalí en la RNG (N= 50, 1995-02). +: dañado en proporción superior a
su disponibilidad; =: en igual proporción; -: en menor proporción.
2.4. Discusión
La dieta del jabalí en el VME está eminentemente basada en productos vegetales,
coincidiendo con la totalidad de estudios realizados (Briedermann 1976, Henry y Conley
1972, Scott y Pelton 1975, Genov 1981, Leranoz 1983, etc). Además posee un general
predominio de productos agrícolas, por lo que se trata de una alimentación totalmente
artificial, basada además en uno de los elementos que más aprecia la especie: el maíz, y que
es uno de los principales motivos de su conflictividad en gran parte de Europa. La especie
muestra un elevado oportunismo trófico, propio de omnívoros, que le permite adaptarse a
elementos muy diversos en las dietas locales que han sido estudiadas hasta ahora, llevándola
al extremo de que la alimentación “natural” es insignificante, al menos en lo que se refiera a
la porción vegetal. Este oportunismo delata además una preferencia clara por pocos
elementos (estenofagia): cuatro productos agrícolas (maíz, trigo, cebada y alfalfa) suponen
más del 80% de los volúmenes gástricos. Por lo tanto los sotos relictos no son una fuente
de alimento apreciable para la especie, sino más bien su área de refugio, dentro de una gran
matriz de regadío agrícola intensivo, que supone una fuente de alimento prácticamente
ilimitada. La capacidad de carga del territorio dependerá por tanto más de la presencia de
áreas de refugio no fluctuantes (los sotos, frente a las fluctuantes, es decir los campos de
maíz a partir de que alcanzan una altura de un metro aproximadamente), más que de la
disponibilidad de alimento, en clara contradicción con lo conocido hasta ahora para el
jabalí (Matschke 1964, Baber y Coblentz 1987) o para otros ungulados.
El alimento de origen agrícola, bien en forma de suplementación o como daños, puede
llegar a ser importante en el jabalí (Belden y Pelton 1975, Leranoz 1983, Lescourret y
24
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Genard 1985, Dardaillon 1987). Su disponibilidad influye en los parámetros reproductivos
y en el peso corporal (Matschke 1964, Aumaitre et al. 1984). En el VME, el escaso tamaño
de los fragmentos de vegetación autóctona y la enorme abundancia de cultivos, disponibles
en todas las estaciones, determinan que esta población sea la que posee: el mayor nivel de
dependencia de productos agrícolas, intra e interanual; la alimentación más epigea (siempre
que puedan preferirán el alimento aéreo) y la menor estacionalidad de cuantas dietas de
jabalí han sido estudiadas.
Sin embargo, la estacionalidad en la oferta de los recursos determina algunas diferencias
dietéticas en los periodos agrícolas considerados. Así el consumo de maíz y trigo debe
relacionarse con el ciclo agrícola. La parte del maíz consumida son las semillas. Estas están
siempre disponibles: durante la siembra, a partir de que la mazorca está en leche, durante la
maduración, el periodo de cosecha y después, en forma de granos sueltos o panochas no
cosechadas. Del trigo sin embargo el jabalí aprovecha solamente la espiga. Su
disponibilidad anual está reducida a unos pocos meses que son cuando son consumidas de
forma apreciable, constituyendo la principal alternativa al maíz en su periodo de menor
disponibilidad. El trigo consumido será probablemente subestimado siguiendo la
metodología de los análisis gástricos y probablemente también en menor medida la cebada.
Esto es debido a la costumbre de los jabalíes de masticar determinados elementos
correosos y poco digeribles, para después escupirlos, produciendo lo que en el Pirineo
aragonés se denomina chamuscadizos. La variedad de trigo utilizada en la zona posee una
espiga mucho más áspera, con glumas largas y pinchudas, lo que la hace más propensa a
producir chamuscadizos, si la comparamos con la cebada. En cuanto a los caracoles, estos
aparecen en menor proporción de mayo a agosto, coincidiendo con el periodo de menor
pluviosidad y por tanto de actividad. Hay que destacar la total desaparición del CO3Ca que
compone la concha de los gasterópodos, debido a la acción de los jugos gástricos, con
elevadas concentraciones de ClH y por tanto bajo pH .
Todos los elementos de la dieta animal han sido encontrados en otros estudios similares:
invertebrados (Scott y Pelton 1975), gasterópodos (Howe et al. 1978), crustáceos (Henry y
Conley 1972), mamíferos (Garzón et al. 1980), aves y sus huevos (Matschke 1965), peces
(Garzón et al. 1980).
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El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
El cangrejo rojo americano es un elemento relativamente nuevo del ecosistema fluvial. Sin
embargo ya es buscado activamente por el jabalí que lo ha incorporado a su dieta,
produciendo apreciables modificaciones geomorfológicas en las orillas del Ebro. Su
importancia en la dieta esté siendo probablemente infravalorada, dada su previsible mejor
digestibilidad.
El consumo de carrizo ha sido comentado para diversos humedales como La Camarga
(Dardaillon 1987) y Doñana (Venero 1984), aunque en nuestro caso no es importante,
probablemente debido a la presencia de fuentes de alimento abundantes y nutritivas.
Los jabalíes del VME dependen totalmente de la agricultura para su subsistencia. Es
relativamente normal que los cultivos puedan llegar a constituir gran parte de la dieta de la
especie en agrosistemas (Dardaillon 1986). En la llanura danubiana Genov (1987)
determinó que el 79% de los volúmenes gástricos estaban constituidos por productos
agrícolas. También ocurre este fenómeno tras el fallo de la montanera en ecosistemas con
elevada tasa de recubrimiento boscoso de Fagáceas (Leranoz 1983). La existencia de
regadíos y de determinados cultivos llega incluso a explicar su expansión en los últimos
años en algunas zonas agrícolas. En Suiza occidental Neet (1995) determinó que la
abundancia de maíz explicaba el 97,7% de la variancia del número de capturas de jabalíes
por lo que era uno de los factores fundamentales que controlaban el crecimiento
poblacional. Por otro lado, la selección de los daños en maizales ha sido ya comentada por
otros autores (Velatta et al. 1993).
En la zona de estudio existe tal abundancia de productos agrícolas a lo largo del año que no
existe escasez en ningún momento, quizá sólo levemente entre mayo y agosto, cuando se
diversifica algo más la dieta. Este periodo es cuando se producen los daños en cebada y
trigo y coincide con el periodo en que aparecen daños en Polonia (Genov 1981). El maíz es
por tanto la base de la alimentación del jabalí en el VME, recurso comparable a la
montanera de Fagáceas de zonas más naturales. Los jabalíes utilizan este recurso durante
todo el año a juzgar por el contenido de los estómagos. Las perspectivas de incremento del
área dedicada a los panizos en el VME de Zaragoza para los próximos años es la de llegar al
máximo histórico, esto es 45.000 ha, con lo que la dieta seguirá basándose
fundamentalmente en el maíz. Se trata de un recurso constante año tras año, independiente
26
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
de la climatología. La ausencia de variabilidad anual en la oferta y sobre todo la ausencia de
una limitación real por los recursos debe estar modelando una dinámica poblacional
particular. En los escasos momentos de cierta escasez -también cíclica y constante
anualmente- cobran cierta importancia las fuentes de alimento alternativas, también
agrícolas, aunque menos nutritivas y apetecidas: trigo, cebada, alfalfa y, en los años en que
haya, girasol. En otras zonas podría ser importante el arroz y el sorgo.
La detección de los elementos de la dieta que son escupidos tras haber sido masticados -las
características mascaduras o chamuscadizos- impiden su detección a través del análisis de
los estómagos en el caso de algunas raíces y de los tallos del carrizo o suponen una
subestima de su importancia como es el caso del trigo y de la cebada, por lo que estos
elementos pueden ser más importantes de lo que parece. De todas formas la diferente
digestibilidad de los elementos de la dieta hace que se produzcan sesgos con cualquier
aproximación a su estudio, siendo el análisis gástrico el método más adecuado. En los
agrosistemas, éste debe ser complementado con los demás métodos disponibles: análisis de
visu de los excrementos, mordeduras en la vegetación, hozaduras diversas y seguimiento de
los daños.
Existe una evidente discrepancia entre los resultados que aporta un seguimiento mensual de
las afecciones de los jabalíes a los campos de cultivo, las peritaciones por daños y los
contenidos gástricos. El seguimiento mensual permite conocer entre enero y agosto cuándo
recurren los jabalíes a los cultivos y datar estas afecciones con una precisión de unos pocos
días. A partir de agosto la altura del panizo dificulta la localización de daños, que de hecho
no se han localizado, aún siendo la base de la dieta entre septiembre y diciembre, según
evidencian los análisis gástricos. Los partes que cumplimentan los peritos son el resumen
de un número indeterminado de intervenciones de los jabalíes en los campos, en general
mayor al reflejado en el control mensual de daños. Podemos considerar que los tres
sistemas de seguimiento son complementarios. Las peritaciones permiten estimar mejor la
superficie afectada total gracias a la resta entre producción media teórica y real. Son en
general el resultado de valorar un número elevado de intervenciones de los jabalíes. El
seguimiento mensual refleja entre enero y agosto la fenología y elección de las especies
dañadas. El análisis gástrico completa el muestreo valorando la importancia real de los
productos agrícolas en la dieta y permitiendo comprobar la existencia de daños en
27
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
momentos en que son difícilmente perceptibles.
En comparación con dietas locales en las que existían elementos comunes destacan las
semejanzas y diferencias con el Parque Nacional de Doñana. Allí los jabalíes comían carpas
vivas (Venero 1984), cangrejos y sobre todo Juncáceas, que son la base de la dieta. Este
último elemento, aunque aparece en la RNG, no ha sido detectado en el estudio por lo que
de servir como alimento no debe ser cuantitativamente muy importante.
Algunos elementos como los higos han sido detectados solamente en excrementos, y las
mordeduras en los tallos de carrizo tampoco han sido halladas en los estómagos, quizá por
su escasa importancia.
La práctica ausencia de lombrices en los contenidos gástricos llama la atención, pues estos
parecen abundantes y asequibles, ya que el suelo es fácilmente horadable. Su mayor
digestibilidad ha llevado a algunos autores a estimar su presencia a través del contenido de
quetas, técnica que les ha permitido prácticamente duplicar la estima de su frecuencia de
aparición (Baubet et al. 1997). Por otro lado, la abundancia de tejones en la zona, un
carnívoro omnívoro de hábitos hozadores y cavadores, permite pensar en un consumo
importante de este elemento, tal y como ha sido demostrado repetidamente al menos en
ambientes atlánticos. La falta de anfibios sin embargo puede ser debida a su escasez en un
ambiente general poco propicio (los cultivos), con presencia de humedad muy localizada en
el tiempo a través del riego. En otros humedales puede considerarse de cierta importancia
(Garzón et al. 1980), así como en ambientes forestales (Scott y Pelton 1975, Howe et al.
1978).
No se han realizado comparaciones anuales de la dieta dado el escaso tamaño muestral. De
todas formas dados los resultados obtenidos es previsible que la variación interanual sea
insignificante en los elementos principales, pudiendo variar algún elemento alternativo al
maíz en su época de escasez, por cambios en los cultivos menos frecuentes (girasol, etc). El
uso del hábitat también debería ser similar dada la escasa heterogeneidad del medio por lo
que la dieta por sexos debería ser similar. La única diferencia podría aparecer en las clases
de edad, con una mayor presencia de elementos animales en los más jóvenes, debido quizá
a sus mayores necesidades proteicas y energéticas (Dardaillon 1984).
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El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
La alimentación predominantemente agrícola, limita notablemente el posible papel
dispersante del jabalí por endozoocoria en lo que respecta a las semillas de menor tamaño
(Genard y Lescourret 1985). Tan solo el transporte de semillas en el pelaje, particularmente
del invernal, puede ser de cierta importancia. El jabalí no es un mamífero que juega un
papel importante como dispersante de semillas entre parches de vegetación autóctona,
siendo seguramente más relevante la acción de los carnívoros, por otro lado bastante
abundantes en la zona (Herrero 1996).
Los resultados obtenidos indican que la valoración de la dieta de la especie en ambientes
agrícolas, altamente humanizados, debe combinar distintos métodos en su estima como son
el análisis gástrico (el mejor), los partes de daños y las prospecciones de campo tendentes a
encontrar huellas y señales de la especie, como hozaduras, huellas y mascaduras.
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El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
3. CARACTERIZACIÓN BIOMÉTRICA
3.1 Introducción
La biometría y craneometría es un apartado que, dentro del estudio del jabalí, ha tenido
siempre especial relevancia y ha sido motivo de infinidad de estudios (Pepin et al. 1987,
Sáez-Royuela 1987, Spitz et al. 1998). Al ser una especie cinegética abundante, la obtención
de muestras es relativamente fácil. Las posibilidades que aporta el estudio biométrico son
múltiples: permite conocer el modelo de crecimiento de las poblaciones; relacionar
características biométricas con otras, por ejemplo de tipo reproductivo; comparar las
características de clases de edad y sexo intra e interpoblacional (dimorfismo sexual,
ecotipos), entre estaciones, etc.
La abundancia, calidad y disponibilidad de alimento es un factor esencial para el desarrollo
de los animales. Esta influye en su crecimiento corporal, tamaño, movimientos estacionales,
abundancia, madurez sexual, incremento poblacional, entre otros factores. La población de
jabalí en el VME supone un caso especial a nivel mundial. Posee una extraordinaria
abundancia y calidad de alimento (ver capítulo 2. Alimentación), unida a la escasez de áreas
de refugio (ver capítulo 1. Área de estudio), que conforman una dieta, problemática de
daños y dinámica poblacional muy particular (ver capítulo 4. Demografía).
En este capítulo queremos realizar una caracterización biométrica de la población al tiempo
que discutiremos el papel de la alimentación en el crecimiento de los ejemplares.
3.2. Material y métodos
Se recogieron un total de 114 jabalíes provenientes de batidas cinegéticas entre noviembre
de 1994 y diciembre de 2002. Los ejemplares se pesaron con una romana de precisión de 1
kg. El resto de medidas corporales externas se tomaron con metro de sastre o con calibre.
Los cazadores tomaron el peso total, longitud cabeza cuerpo y perímetro torácico, mientras
que las medidas restantes fueron tomadas por los autores. Todos los animales fueron
sexados y su edad fue determinada a partir de la erupción dentaria (Boitani y Mattei 1992).
30
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
En el caso de una hembra de más de 36 meses su edad fue determinada a partir de la
comparación del desgaste dentario con una colección de referencia de ejemplares
provenientes del Pirineo occidental. La muestra se dividió por sexos y considerando tres
clases de edad: 6-12 meses; 13-24 meses, >25 meses. Las necropsias se llevaron a cabo en el
Instituto Pirenaico de Ecología (1994-97) y en la Facultad de Veterinaria de Zaragoza
(1998-02).
Las medidas corporales tomadas fueron además del peso total:
•
Longitud cabeza cuerpo LoCaCu: medida desde el extremo del hocico hasta la
base de la cola con el cuerpo estirado, en cm.
•
Perímetro torácico PeTo, tomado con metro de sastre a la altura de las axilas, en
cm.
•
Longitud del cráneo LoCr, tomado con calibre desde el extremo del hocico hasta
el saliente de la región occipital, en cm.
•
Longitud de la jeta LoJe, tomado con metro de sastre, desde el extremo del
hocico hasta el comienzo de la frente, en cm.
•
Anchura del hocico AnHo, tomado con calibre, justo detrás de los colmillos, en
mm.
•
Altura del hocico AlHo, tomado con calibre, justo detrás de los colmillos, en mm.
El reducido tamaño muestral determinó que el test estadístico utilizado fuera la prueba no
paramétrica de la U de Mann-Whitney.
3.3. Resultados
Los resultados obtenidos vienen representados en la Tabla 3.1. El escaso tamaño muestral
obtenido obliga a interpretar estos datos con prudencia, ya que puede estar dificultando la
aparición de diferencias significativas en las comparaciones entre sexos de las tres clases de
edad consideradas. En media, los machos presentan valores siempre superiores a los de las
hembras. También suelen mostrar los valores máximos de cada variable, mientras que las
hembras suelen tener los valores más pequeños. Las diferencias significativas se acentúan
con la edad.
31
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Machos
Peso
LoCaCu
PeTo
LoCr
LoJe
AnHo
AlHo
Hembras
Meses
N
X
DE
Rango
N
X
DE
Rango
Signif.
6-12
23
36,4
9,2
16-50
17
34,6
9,9
14-50
0,56
13-24
20
61,0
10,6
48-79
19
65,4
14,9
45-95
0,47
>25
9
84,2
11,0
75-110
16
66,6
10,1
49-85
0,001
6-12
24
108,4
17,4
79-146
16
104,7
14,5
84-132
0,49
13-24
21
132,4
11,7
110-153
18
130,0
10,5
111-160
0,40
>25
9
143,2
13,5
122-167
17
140,0
12,3
118-160
0,71
6-12
24
82,5
12,0
63-102
16
78,2
13,2
57-100
0,37
13-24
19
100,7
11,8
65-120
18
104,3
11,6
83-124
0,45
>25
9
115,9
8,6
107-134
16
104,5
9,3
91-121
0,008
6-12
21
33,3
3,7
27-40
13
31,9
3,6
24-37
0,32
13-24
19
41,2
3,9
36-50
18
38,4
2,1
34-42
0,02
>25
9
44,5
2,3
41-49
11
42,1
2,1
38-44
0,016
6-12
21
15
3,1
9-21
13
12,46
2,2
9-17
0,01
13-24
19
20
1,9
18-24
18
18,4
1,8
14-22
0,02
>25
9
21,1
2,4
17-24
12
20,8
1,7
19-24
0,51
6-12
21
65,1
7,7
50-80
12
60,0
10,1
44-85
0,06
13-24
18
82,4
12,8
51-100
18
72,0
8,3
61-87
0,006
>25
9
101,7
13,5
79-120
13
75,5
11,3
65-100
0,000
6-12
21
88,4
10,2
70-105
12
77,9
13,0
55-94
0,04
13-24
18
100,8
12,3
85-130
17
94,6
10,9
64-110
0,31
>25
9
107,9
18,9
82-140
13
101,9
6,2
90-110
0,55
Tabla 3.1. Biometría del jabalí en el Valle Medio del Ebro (N=114, 1994-2002). LoCaCu: longitud cabeza
cuerpo; PeTo: perímetro torácico; LoCr: longitud del cráneo; LoJe: longitud de la jeta; AnHo: anchura del hocico;
AlHo: altura del hocico.
Los machos llegan a los 50 kg en su primer año de vida y hasta un peso máximo de 110 kg
en el caso de un ejemplar de entre 24 y 36 meses. Las hembras de entre 6 y 12 meses tienen
en media casi 35 kg de peso y llegan hasta los 50. Los machos son significativamente más
pesados que las hembras a partir de los 24 meses. Las hembras muestran también un cierto
estancamiento en su ganancia de peso entre su segundo y tercer año de vida, mientras que
los machos continúan creciendo a buen ritmo. Vale la pena destacar que dos hembras
preñadas cercanas la término de su gestación, pertenecientes a la clase de edad de entre 12 y
24 meses, pesaron 93 y 95 kg.
La longitud del cuerpo es una variable en la que no aparecen diferencias significativas y un
crecimiento similar en ambos sexos. Sin embargo el perímetro torácico aún siendo similar
32
El jabalí en la RNG (2002)
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en las clases más jóvenes (hasta los 24 meses), es superior en los machos de mayor edad.
Con respecto al cráneo, es significativamente más largo en los machos a partir de los 12
meses. La jeta es más larga en los machos hasta los 24 meses y la altura del hocico lo es
hasta los 12. Por último el hocico es más ancho en los machos a partir de los 25 meses,
debido al crecimiento de los caninos.
3.4. Discusión
El primer problema que surge a la hora de comparar los resultados obtenidos con los de
otras poblaciones de jabalí es debida a que la forma en la que se toman muchas de las
variables no está totalmente estandarizada. Otro problema surge con la definición de las
clases de edad. A veces no son comparables pues no se han tomado los datos de la misma
forma o las categorías difieren.
El peso total es la variable más utilizada para caracterizar las poblaciones y que permite
realizar junto a la longitud cabeza cuerpo comparaciones entre diversas áreas pues los datos
se han tomado siempre de la misma manera. En la Tabla 3.2 figura una comparación de
esta variable para diversas poblaciones europeas. Se puede comprobar como existe una
cierta clina entre los ejemplares del norte y este, más grandes, frente a los del sur y oeste,
más pequeños, aunque existen grandes diferencias entre poblaciones cercanas (Chequia Alemania; poblaciones francesas entre sí) o similitudes entre otras lejanas y que viven en
situaciones ecológicas totalmente diferentes (VME-Ticino). La abundancia y estacionalidad
del alimento juega un papel determinante en estas diferencias (Spitz et al. 1998). El
dimorfismo sexual de esta variable es común a casi todas las poblaciones europeas (salvo
Monfragüe) aunque muy variable. Dentro de las posibles explicaciones del fenómeno está
por un lado el hecho de que el coste de la reproducción en las hembras detiene su
crecimiento, mientras que los machos siguen creciendo (Bridermann 1970) y por otro las
ventajas evolutivas que aportaría una mayor corpulencia de los machos, a la hora de
competir por las hembras (Clutton-Brock y Harvey 1983, Skogland 1983).
33
El jabalí en la RNG (2002)
LOCALIDAD
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
MACHOS
HEMBRAS
REFERENCIA
Polonia
64,6
57,8
Milkowski y Wojcik 1984
Alemania oriental
89,6
60,1
Bridermann 1970
Alemania oriental
88,0
58,1
Stubbe et al. 1980
Carpatos, Chequia
103,8
84,2
Hell y Paule 1983
Vaud, Suiza
132,2
89,5
Baettig 1980
Ticino, Suiza
86,1
62,6
Moretti 1995
Piamonte, Italia
90,0
51,7
Gallo Orsi et al. 1992
Toscana, Italia
65,7
52,5
Pedone et al. 1995
Haut Marne, Francia
126
60
Klein 1984
Petit Pierre, Francia
77
69,8
Klein 1984
Burgos, España
78,3
59,1
Sáez-Royuela 1987
Monfragüe, España
52,3
57,3
Garzón 1991
Almería, España
80,6
61,1
Abaigar 1990
Montseny, España
82,8
54
Rosell 1998
VME, España
84,2
66,6
Este estudio
Tabla 3.2. Pesos medios de los jabalíes mayores de 24 meses en Europa.
Se puede concluir en síntesis que los jabalíes adultos del VME poseen pesos similares al
resto de jabalíes adultos sureuropeos. El elevado peso que alcanzan las hembras en su
primer año de vida, es decir su rápido crecimiento, (hasta 50 kg) es el factor que determina
que estas queden preñadas a partir de los 6 meses de edad. Un razonamiento similar al
expuesto puede seguirse con el resto de variables biométricas y craneométricas referidas.
34
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
4. DEMOGRAFÍA Y CONTROL POBLACIONAL
4.1. Introducción
Dentro de las especies que producen daños e impactos ecológicos negativos, el jabalí ocupa
un lugar relevante a nivel mundial. En los lugares en los que es autóctono, como por
ejemplo Europa, los intentos de disminuir su afección a los cultivos ha llevado a desarrollar
una ingente investigación y a aplicar elevados esfuerzos económicos tendentes a disminuir
los daños defendiendo los cultivos y compatibilizando la presencia de la especie por interés
cinegético, con la existencia de la actividad agrícola (Vassant et al. 1987). El sistema que
mejores resultados ha dado para la evitación de daños ha sido el uso de pastores eléctricos
(Vassant y Boisaubert 1984). En las áreas en la que los jabalíes y los cerdos asilvestrados
han sido introducidos los esfuerzos se han centrado más bien en su disminución, bien a
través del control poblacional (Saunders 1993) o a través de la erradicación (Katahira et al.
1993). Para ello se han utilizado diversos métodos desde el empleo de cerdos asilvestrados
marcados que delatan la presencia de sus congéneres (Técnica de Judas, Mc Ilroy y Gifford
1997); caza desde helicóptero (Saunders 1993); uso de venenos (Saunders et al. 1993) o la
captura con lazos (Katahira et al. 1993), entre otros.
En el VME el jabalí produce daños a los cultivos. Su presencia es percibida como un
problema por los agricultores afectados así como por los responsables de la RNG, puesto
que los animales buscan refugio en sus sotos y dañan los cultivos colindantes. La
administración está obligada al pago de los daños si se producen en el Espacio Natural
Protegido o si se demuestra que han sido provocados por animales provenientes de este
territorio. Por este motivo desde 1994 se ha llevado a cabo una experiencia de control
poblacional controlada a partir de la concesión de permisos de batida, lazo y esperas. La
experiencia ha carecido de un control experimental dadas las características de la zona y la
ausencia de posibles réplicas.
El conocimiento de los resultados del control poblacional de la especie en un ambiente y
unas circunstancias tan particulares como las que nos ocupan hacen necesario analizar su
estrategia demográfica. Por ello en este capítulo estudiaremos las características
35
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
demográficas del jabalí, describiremos los controles poblacionales y verificaremos la
bondad de las medidas emprendidas a partir de la tendencia en la abundancia de animales y
los daños a los cultivos.
4.2. Material y métodos
Estructura poblacional
Se pesaron, midieron y sexaron los animales capturados legalmente por una cuadrilla de
cazadores especializadas en la caza del jabalí entre noviembre de 1994 y diciembre de 2002.
Además del control poblacional el jabalí es objeto de una intensa persecución en el área a
través de métodos legales e ilegales.
La edad de todos los individuos fue determinada utilizando la reposición dentaria (Boitani y
Mattei 1992) hasta los 36 meses de edad. Para los ejemplares de más edad se utilizó una
colección de referencia de ejemplares del Pirineo occidental, de edad conocida a partir de
cortes dentarios (Klevezal y Keinenberg 1967) con el fín de comparar el desgaste dentario.
Las clases de edad consideradas en meses fueron: 0-12, 13-24, 25-36 y >36.
Biología reproductiva
Recogimos los tractos genitales de todas las hembras. Fueron almacenados íntegros en
formol al 5%. Se contaron, pesaron, sexaron y midieron los fetos (Henry 1968, Mauget
1972, Vericad 1983). Se pesaron los ovarios y se determinó el número de cuerpos lúteos. Se
asumió que la tasa de ovulación se correspondía con el número de cuerpos lúteos por cada
hembra gestante. Todo ello junto al examen de las mamas permitió clasificar a las hembras
como preñadas, vacías o lactantes.
Para poder obtener una estima de los periodos de concepción y parto se midió la longitud
de los fetos desde la punta del morro a la base de la cola con el fin de aplicar la fórmula
descrita por Vericad (1983) para los jabalíes del Pirineo occidental: Y= 22,5378 + 0,2893 X,
donde X es la longitud en mm e Y la edad. La época de celo y parto fueron estimadas
considerando una gestación de 120 días que es la habitualmente asumida para las
36
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
poblaciones europeas (Briedermann 1971, Martys 1982, Vericad 1983). Esto nos permitió
estimar las fechas de parto proyectando la longitud de los fetos sabiendo la edad de su
muerte, así como la fecha de concepción retrodatando su edad (Briedermann 1971). Para
discernir la posibilidad de que hubiera un segundo período de parto durante el otoño se
calculó la edad de los individuos menores de 12 meses. Al igual que Garzón (1991) no se
consideraron en este caso los individuos de más de un año con el fin de eliminar posibles
errores en la determinación de la edad.
También se analizó la biología reproductiva de los machos para conocer la edad a la que
comienzan a ser fértiles. Para ello se conservaron los testículos en formol al 5% y se
observaron muestras de epidídimo al microscopio en busca de espermatozoides viables
(Sweeney et al. 1979).
Controles poblacionales
Los controles poblacionales se llevaron a cabo entre entre noviembre de 1994 y diciembre
de 2002 a través de batidas con perros, laceos y esperas. Se han desarrollado sin coste
alguno por parte de la administración, que exclusivamente ha permitido su ejecución
facilitando los permisos y verificando el desarrollo de las batidas en el caso de la RNG.
En general, la batida es un sistema de caza tradicional no selectivo en el que concurren
batidores, escopetas o puestos y perros especializados todos ellos en la caza del jabalí. El
sistema consiste en batir un área determinada para hacer pasar a los animales por delante de
los puestos, donde los cazadores intentarán abatirlos. Estrictamente no puede decirse que
participen batidores en las batidas del VME aunque sí un conductor de los perros.
Un permiso de lazo y batida fue concedido a Jesús Salinas desde el 20 de diciembre de 1994
al 22 de enero de 1995, tras petición del mismo y motivado por los daños ocasionados a las
fincas que tiene en arriendo. Los lazos debían ser instalados al atardecer y recogidos a
primera hora de la mañana con el fin de evitar posibles incidentes. La elección de los
lugares donde instalar los lazos y su desactivación por la mañana eran operaciones que
debían ser supervisadas por la guardería previa información del Sr. Salinas.
37
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
A Jesús Goñi, el conductor de las batidas y propietario de los perros le fueron concedidos
dos tipos de permisos: uno para la RNG, de corta duración (mensual o bimensual) y otro
anual para el resto de la zona. Para disfrutar de este segundo permiso en los cotos ribereños
hacía falta contar con un permiso de sus propietarios. A partir de julio de 1995 las batidas
en la RNG se solicitaron conjuntamente entre los cazadores de Pastríz, El Burgo de Ebro y
la cuadrilla de Jesús Goñi con el fin de facilitar el entendimiento entre las distintas
cuadrillas y el aprendizaje de la caza del jabalí por parte de las menos avezadas. Las batidas
se realizaron los domingos siempre que no hubiera niebla o excesivo viento -ya que
imposibilita la realización de los resaques-, durante dos horas desde el amanecer. Aún así se
intentó batir la Reserva prácticamente todos los domingos en los que hubo permiso. Todas
las batidas contaron con un rastreo previo con el fin de incrementar las posibilidades de
éxito. Si se notaba rastro fresco o se recogían testimonios recientes y fiables sobre la
presencia de jabalí se realizaba la batida.
El sistema de las batidas con perros es uno de los comúnmente utilizados en experiencias
de control poblacional de jabalí cuya finalidad sea simplemente controlar la población o
incluso eliminarla (Hone 1994, Stone y Taylor 1984, Peine y Farmer 1990, Katahira et al.
1993). Para conseguir el objetivo es importante que los controles no sean puntuales sino
continuos (Hone 1995). El esfuerzo de captura aplicado con las batidas puede considerarse
homogéneo a lo largo del periodo en el que se desarrolló el trabajo. Desde marzo hasta
junio incluido no se realizan batidas en la RNG al ser periodo de nidificación de aves y no
ser conveniente entrar con perros en carrizales y sotos. En este periodo se concedieron
permisos de espera en la RNG. Los perros utilizados fueron de agarre (alanos) y de rastro
(sabuesos, perlados, podencos, grifones, etc).
La superficie de los sotos batidos normalmente era de unas 30 ó 50 ha aunque a veces
superaba las 100 ha. Debe considerarse que siendo las únicas áreas de refugio en muchos
kilómetros a la redonda eliminar los jabalíes de un soto significa eliminar la población de
decenas de km2.
38
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Estos tres métodos de control poblacional han permitido responder a las peticiones de los
propietarios y arrendatarios agrícolas por los daños sufridos, eliminar jabalíes y obtener el
material biológico resultante de la caza, de gran interés para el desarrollo del trabajo y
conocimiento de la biología de la especie en el VME.
Abundancia y tendencia
La abundancia y tendencia demográfica se evaluó a partir del análisis de las fichas de batida.
2
Los análisis estadísticos empleados fueron tests no paramétricos: χ , de comparación de
medias -U de Mann-Whitney, Kruskall-Wallis, y tests paramétricos de comparación de
medias como la T de Student.
4.3. Resultados
Estructura poblacional
De los jabalíes matados desde noviembre de 1994 hasta 2002 (127 en batidas), 114 tienen
información de sexo y edad. Dentro de estos, el 77% tiene menos de 25 meses. La
proporción de sexos del conjunto de los animales cazados no difiere de una proporción
teórica 1:1 en el total poblacional de animales nacidos, en la edad fetal y en la distintas
clases de edad. De todos modos, en la etapa fetal, abundan más los machos, mostrando una
proporción 1,5:1. Este predominio se mantiene durante el primer año de vida, aunque la
proporcione no difiere de una 1:1 teórica. La proporción de sexos se invierte a partir de
esa edad, por lo que en las edades más avanzadas son más abundantes las hembras (Tabla
4.1).
EDAD EN MESES
Fetos
0-12
13-24
25-36
>36
Total nacidos
MACHOS
HEMBRAS
χ2
SIGN.
37
28
21
6
2
57
24
18
21
11
6
56
2,77
2,17
0,0
1,47
2,0
0,03
0,09
0,14
1
0,22
0,16
0,85
Tabla 4.1. Estructura poblacional del jabalí en el VME estimada a partir de la caza en batida (N=114, 19942002).
39
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Biología reproductiva de las hembras
En total se analizaron 51 tractos reproductores femeninos. De ellos, el 47% estaban
preñados, con presencia de cuerpos lúteos. Una hembra que acababa de parir continuaba
con cuerpos lúteos durante la lactancia. La época de partos, calculada con la edad de los
fetos, va de enero a julio (N=16, más un caso de hembra recién parida). El ciclo
reproductivo de las hembras de jabalí consiste en un periodo de preñez entre septiembre y
abril, otro de lactancia entre marzo y julio y un anoestro entre junio y agosto. En el mes de
julio apareció también una hembra preñada (Tabla 4.2). El análisis de los pezones permitió
comprobar que habían estado activos hasta hacía poco. Probablemente perdió la camada y
esto hizo que entrara en celo y quedara cubierta de nuevo. La datación de los cráneos de los
jabalíes de menos de 12 meses indicaba que todos habían nacido antes o en agosto (N=43).
Las hembras pueden quedar preñadas en su primer año de vida a partir de las 26 semanas
de edad. La moda y la mediana de fetos por hembra es de 4,0 y la media de 4,4 (DE=0,9)
con un rango ente 2 y 6 (N=16). No existe relación entre el número de fetos y la edad de
las madre expresada como año cumplido (KW test, χ2=6,24; gl=3; p=0,10) (Ver Tabla 4.3).
La tasa de ovulación, es decir el número medio de cuerpos lúteos por hembra fue de 4,4
(DE=1,3) con un rango ente 1 y 6 (N=24). La pérdida intrauterina o, lo que es lo mismo, la
diferencia entre cuerpos lúteos y fetos fue del 12% (N=15). Recogimos también
información sobre hembras recién paridas: una de 13 meses de edad tenía dos rayones y
otra de edad desconocida 3.
Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
7
6
5
4
3
2
1
0
Figura 4.1. Número de partos en los diferentes meses del año de las jabalinas del VME (N=16; 1994-2002) a
partir de la retrodatación fetal.
40
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Preñez
*
Preñez
Lactancia
Anoestro
ESTADO
Ene
Feb
Vacías
1
1
Preñadas
3
8
Mar
4
May
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
4
5
3
1
5
22
1
3
2
3
24
2
Lactantes
TOTAL
Abr
9
2
1
1
1
1
1
3
2
3
Nov
Dic
TOTAL
1
0
4
2
4
5
6
3
8
50
Tabla 4.2. Estado reproductivo mensual de las jabalinas mayores de 6 meses en el VME (N=50, 1994-2002).
Nº de fetos
2
4
5
6
Media (DE)
TOTAL
<12 meses
1
1
3,0(1,4)
13-24 meses
1
3
4
1
4,7 (0,7)
25-36 meses
3
4,0(0,0)
>36 meses
1
2
4,7 (0,6)
TOTAL
1
8
6
1
4,4(0,9)
2
8
3
3
16
Tabla 4.3. Número de fetos por hembra y edad de las hembras preñadas en el VME (N=16, 1994-2002).
Biología reproductiva de los machos
Se analizaron 27 pares de testículos. A partir de los 6 meses de edad los machos pueden
comenzar a presentar espermatozoides. Los ejemplares mayores de un año los presentan
siempre (N=14). Los jabalíes menores de un año que no tienen espermatozoides son más
jóvenes y menos pesados que los que si presentan (T de Student=-2,6: gl=11; p=0,02; ver
Figura 4.2 y Tabla 4.4).
41
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
50
40
Edad en semanas
30
20
10
0
-10
N=
6
7
No
Si
Presencia de espermatozoides
Figura 4.2. Comparación de la edad en semanas y la producción de espermatozoides en jabalíes menores
de una año en el VME (N=13, 1994-2002).
N
Media
Rango
Desv. típ.
Error típ
Sin espermatozoides
6
23,7
2,2 - 40
14,9
6,1
Con espermatozoides
7
40,8
28,0 - 50
9,1
3,5
Total
13
32,9
2,2 - 50
14,6
4,1
Tabla 4.4. Peso total y presencia de espermatozoides en jabalíes menores de 12 meses en el VME (N=13, 19942002).
Controles poblacionales
La labor de los cazadores ha permitido obtener, desde noviembre de 1994 a dicimbre de
2002, 294 fichas de batida (Tabla 4.5) y eliminar 127 jabalíes, de los que 114 fueron
pesados, medidos y les fue realizado un protocolo de necropsia completo. La eficiencia
media de caza, es decir el porcentaje de jabalíes abatidos por batida, fue del 37% para todos
los años. La abundancia de jabalíes, expresada como número medio de jabalíes vistos por
batida fue de 1,4 (410 jabalíes en 294 batidas). Se vieron jabalíes en el 52% de las batidas y
42
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
en el 30% de ellas se mató al menos un jabalí. En conjunto asistieron de media unos 6
cazadores a cada batida, acompañados de unos 10 perros. Anualmente la diferencia
fundamental de los resultados es debida a 1994, donde el número medio de jabalíes por
resaque fue de 4,8 y el resto de los años se movió en un rango entre 1,1 y 1,7.
Proporcionalmente ocurrió lo mismo con el número medio de jabalíes cazados por
resaque: 1,6 por batida en 1994 y apenas entre 0,2 y 0,54 el resto del periodo estudiado. En
conjunto y considerando los nueve años de muestreo, este puede considerarse homogéneo
en intensidad (número de batidas) entre 1995 y 2002 y en resultados (jabalíes cazados);
eficiencia y presión cinegética (puestos y perros) entre 1994 y 2002. En la Tabla 4.6 se
refleja el resultado de las batidas mes a mes. Se evidencia la existencia de meses con mayor
presión que otros y algunos incluso sin ninguna batida.
AÑO
nov-dic 1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
Total
BATIDAS
Nº
JABALIES
VISTOS/RES.
CAZADOS/RES.
JABALIES
5
41
35
36
46
35
33
26
37
294
4,80 (3,96)
1,15 (1,39)
1,20 (1,79)
1,36 (1,94)
1,69 (2,32)
1,67 (1,92)
1,21 (2,32)
1,23 (1,70)
1,05 (1,51)
1,39 (1,98)
1,60 (1,34)
0,46 (0,74)
0,34 (0,59)
0,39 (0,77)
0,54 (1,13)
0,46 (0,70)
0,27 (0,67)
0,50 (0,86)
0,30 (0,70)
0,43 (0,82)
EFICIENCIA
PUESTOS
PERROS
0,40 (0,36)
0,48 (0,44)
0,42 (0,46)
0,37 (0,42)
0,31 (0,33)
0,35 (0,38)
0,30 (0,42)
0,52 (0,46)
0,26 (0,36)
0,37 (0,40)
5,33 (0,58)
7,35(2,49)
5,97 (1,20)
5,20 (1,28)
5,24 (1,23)
5,74 (1,25)
6,24 (2,03)
7,00 (2,48)
6,66 (2,51)
6,12 (1,98)
10,67 (1,15)
11,51 (2,4)
10,03 (1,64)
9,1 (1,72)
9,80 (2,43)
10,86 (1,22)
11,0 (2,31)
10,92 (1,59)
10,37 (1,97)
10,43 (2,09)
Tabla 4.5. Descripción de los resultados de las batidas llevadas a cabo en el VME (N=294, 1994- 2002).
Valores medios y (desviación estandar).
El número de batidas realizados en cada uno de los 13 municipios del área de estudio en
función del tipo de territorio cinegético, Reserva Natural, Coto y Zona Libre se refleja en la
Tabla 4.7, junto a la abundancia y eficiencia de caza.
43
El jabalí en la RNG (2002)
Ene
Feb
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
Nov
Dic
Tot
22(8)
4
2(1)
24(8)
5
47(19)
1994
1995
8(5)
9(3)
0(0)
1(1)
1(1)
0(0)
10(5)
10(0)
3(1)
2(1)
2(0)
1
1(1)
1996
3
4(0)
5
3(0)
0
2(1)
1
2(2)
2
0(0)
0
0(0)
4
3(2)
6
0(0)
4
6(1)
7
2(1)
4
9(2)
5
11(3)
41
42(12)
1998
3
2(2)
1
4(0)
2
8(4)
5
14(7)
7
12(2)
4
4(1)
3
1(1)
1
5(1)
1
2(0)
4
0(0)
2
0(0)
0
6(1)
2
0(0)
3
3(0)
0
11(1)
4
12(3)
3
0(0)
3
9(6)
4
4(3)
3
0(0)
3
3(0)
5
11(3)
5
6(1)
3
10(3)
35
49(14)
36
78(25)
1999
5
4 (1)
5
7 (3)
5
1 (0)
3
3 (2)
2
7 (2)
4
1 (0)
3
0 (0)
3
2
15 (4) 5 (2)
3
7 (1)
5
1 (0)
6
8 (1)
46
59 (16)
2000
3
0 (0)
1
3
4 (0)
2
4
1 (1)
2
3
0 (0)
2
3
0 (0)
2
2
1 (0)
2
0
6 (2)
4
3
1
14 (4) 1 (1)
4
2
5
9 (0)
6
2
3 (0)
4
6
1 (1)
2
35
40 (9)
33
2001
6 (0)
0 (0)
0 (0)
0 (0)
0 (0)
0 (0)
9 (2)
6 (2)
5 (5)
5 (4)
0 (0)
32 (13)
4
3
2002
10 (4) 5 (3)
5
5
1997
1 (0)
0
0
0
0
3
3
4
3
4
2
26
0 (0)
1
2 (0)
2
2 (0)
2
0 (0)
2
0 (0)
1
0 (0)
2
6 (2)
5
5 (1)
4
8 (1)
5
1 (0)
3
39 (11)
37
Total 38 (12) 50 (20) 20(5) 14 (7) 12 (3) 8 (1) 31 (11) 68(14) 31(13) 34 (12) 43 (11) 61(18) 410(127)
25
30
23
15
16
12
20
25
24
35
33
36
294
Tabla 4.6. Resultados de las batidas (N=294, 1994-2002). Jabalíes totales (número de jabalíes
matados), número de batidas.
En cuanto a las esperas, estas se realizaron en la RNG durante el periodo de nidificación de
aves entre marzo y junio de 1995. Comparando estos resultados con los de las batidas
llevadas a cabo durante 1994 y 1995, se evidencian que tal y como se realizan en la
actualidad son muy poco efectivas (ver Tabla 4.8). Se ven más jabalíes en media que en las
batidas, pero los adjudicatarios no consiguen prácticamente eliminar animales, además de
que la eficiencia es bajísima.
44
El jabalí en la RNG (2002)
MUNICIPIO
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
TERRENO
Nº
Nº JAB.
RES.
VISTOS
Nº MEDIO
JAB./RES. (DE)
19
Nº JAB.
CAZADOS
EFICIENCIA
MEDIA/RES.
14
0,74 (1,05)
6
0,60 (0,45)
Aguilar de Ebro
C/L
Alfajarín
C/L
4
4
1,00 (1,41)
1
0,50 (0,71)
El Burgo de Ebro
C/L
R
27
43
29
61
1,07 (1,54)
1,41 (2,27)
11
19
0,41 (0,47)
0,27 (0,31)
Fuentes de Ebro
C/L
4
3
0,75 (0,96)
0
0,00 (0,00)
Gelsa
La Cartuja (Zaragoza)
C/L
C/L
R
73
3
15
95
1
36
1,3 (1,95)
0,33 (0,57)
2,34 (2,72)
37
1
4
0,41 (0,38)
1,00
0,08 (0,13)
Movera
C/L
3
6
2,00 (2,65)
2
0,20 (0,28)
Pastríz
C/L
R
3
69
13
121
4,33 (4,51)
1,75 (2,06)
8
26
0,58 (0,12)
0,33 (0,42)
Peñaflor (Zaragoza)
C/L
9
8
0,90 (1,17)
3
0,42 (0,50)
Pina
C/L
10
8
0,80 (1,55)
5
0,85 (0,30)
San Juan de Mozarrifar (Zgz)
C/L
5
3
0,60 (0,55)
1
0,33 (0,58)
San Mateo de Gállego
C/L
4
2
0,50 (1,00)
0
0,00
Villanueva de Gállego
C/L
1
1
1,00
1
1,00
Zuera
C/L
2
5
2,50 (3,54)
2
0,40
Total
C/L
R
166
128
189
221
1,14 (1,77)
1,73 (2,19)
77
50
0,45 (0,42)
0,28 (0,37)
R,C y L
294
410
1,40 (2,00)
127
0,37 (0,40)
TOTAL
Tabla 4.7. Número de batidas, abundancia de jabalí y eficiencia de caza en los municipios del área de estudio en el
VME según el tipo de territorio cinegético (N=294, 1994-2002). C/L: coto o libre. R: Reserva Natural.
Los resultados obtenidos a través de los permisos de lazo no han podido ser verificados.
Existen testimonios sobre la captura de 1 ó 3 ejemplares, quizá levantados en una batida
realizada el día anterior. La localización de los lazos fue supervisada por la guardería de la
DGA pero el adjudicatario no les informó sobre su revisión diaria. El estado de la canal o
canales era lamentable por lo que no se consideró apta para el consumo humano y fueron
enterradas, siempre atendiendo a testimonios indirectos. Es probable que estos animales
agonizaran en el lazo largo tiempo o incluso que murieran en él. La tensión prolongada
llega a producir un color verdoso en la carne, similar al de la putrefacción. No se obtuvo
ninguna colaboración en este control ni participaron en él cazadores de Pastríz, tan solo el
adjudicatario del permiso y su hijo. El permiso de lazo incluía un permiso para realizar
batidas controladas por la guardería de la RNG, sin embargo éstas no se realizaron.
45
El jabalí en la RNG (2002)
Ega, Consultores en Vida Silvestre, S.L.
BATIDAS
ESPERAS
(N=41)
(N=27)
7,2 (2,5)
4,9 (1,8)
0,0006*
0,46 (0,42)
0,05 (0,08)
0,008*
NÚMERO MEDIO DE JABALÍES VISTOS
1,7 (2,2)
3,2 (5,6)
0,8 NS
NÚMERO MEDIO DE JABALÍES CAZADOS
0,6 (0,9)
0,1 (0,4)
0,04*
63%
44%
-
NÚMERO MEDIO DE ESCOPETAS
EFICIENCIA MEDIA
PRESENCIA DE JABALÍ
P
Tabla 4.8. Comparación de los resultados obtenidos con los controles poblacionales de jabalí en forma de batida o de
espera aplicados en la RNG y su entorno (1994-95). Test U de Mann Whitney; ns: no significativo (p>0,05); *:
significativo p<0,005. Media y desviación estándar entre paréntesis
Hemos comparado los resultados de las batidas en función del territorio cinegético:
Reserva Natural por un lado (N=128) y cotos o zonas libres por otro (N=166). La
abundancia de jabalíes, expresada como jabalíes totales por batida es significativamente
mayor en la reserva (Z de U de Mann-Whitney=-2,57, p=0,01). A pesar de una mayor
presión cinegética en la Reserva Natural, expresada como puestos por batida (Z de U de
Mann-Whitney=-8,26; p=0,000), la eficiencia de caza es significativamente menor que en
los cotos y zonas libres (Z deU de Mann-Whitney=-2,59, p=0,01).
No se observan diferencias significativas en la eficiencia entre los diferentes años de
muestreo (Kruskal-Wallis: χ2=5,45; g.l.=8; p=0,71). Tampoco hay diferencias en la
eficiencia de los distintos años en los resaques realizados en zonas libres y cotos (KruskalWallis: χ2=10,76; g.l.=8; p=0,22) y en los resaques realizados en la Reserva (Kruskal-Wallis:
χ2=3,25; g.l.=8; p=0,92).
Tampoco se encontraron diferencias significativas en la eficiencia entre los diferentes
meses de muestreo (Kruskal-Wallis: χ2=10,51; g.l.=11; p=0,49).
En cuanto a la tendencia poblacional desde el comienzo de la experiencia se observa una
fuerte disminución inicial del 87% entre el segundo semestre de 1994 y el primer semestre
de 1996, pasando de 4,8 a 0,6 jabalíes por batida. Desde 1995 la tendencia es sinusoidal con
unos valores semestrales medios de 1,34 (DE=1,9) jabalíes por batida (Figura 4.3).
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6
Media jab./resaque
5
4
3
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1
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8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
Semestre
Figura 4.3. Tendencia poblacional del jabalí en VME (desde noviembre 1994 hasta 2002) estimada a partir de
la realización de batidas cinegéticas. Se expresa el número medio de jabalíes por batida y semestre.
La superficie afectada por los daños, la cuantía de la indemnización y el número de partes
se han mantendio más o menos constantes entre 1995 y 1998, para disminuir fuertemente
en los cuatro últimos años (ver apartado 2.3.2. Análisis de los daños a los cultivos).
4.4. Discusión
La estructura de la población de jabalí del VME estimada a partir de la caza es comparable
en todos sus términos al resto de poblaciones europeas estudiadas hasta la fecha (Jezierski
1977, Boitani et al. 1995, Moretti 1995, etc). La escasa longevidad debe relacionarse con la
elevada presión cinegética que rebaja la edad máxima de los individuos. En realidad la
población es tan joven que se parece más bien a las de cerdos asilvestrados de América u
Oceanía. El predominio de los machos en la edad juvenil debe relacionarse con la mayor
movilidad de los mismos (inmigración, áreas de campeo) o con su mayor vulnerabilidad en
47
El jabalí en la RNG (2002)
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la caza.
Los parámetros reproductivos son reflejo de unas condiciones alimentarias excepcionales
que permiten una temprana pubertad en machos y hembras, unos rápidos crecimientos y
un estado corporal idóneo para la temprana reproducción de las hembras. El hecho de que
todas queden preñadas en su primer año de vida es probablemente un fenómeno nuevo
para las jabalinas europeas. De nuevo, esto es más propio de cerdos asilvestrados o
híbridos de cerdo asilvestrado y jabalí (Barrett 1978, Dzieciołowski et al. 1992), pues en
Europa lo hacen a partir de los 8 – 21 meses solamente una parte de las hembras y en años
favorables (Stubbe y Stubbe 1971, Briedermann 1971, Andrejewski y Jezierski 1978)
Normalmente sólo un pequeño porcentaje de las hembras quedan preñadas antes de los 12
meses. El número de fetos y de cuerpos lúteos por hembra son normales para muchas
poblaciones ibéricas y europeas, donde la mediana de ambas suele ser de 4 ó 5 (Abaigar 92,
Sáez-Royuela 1989). Llama la atención sin embargo una mortalidad intrauterina entre las
más baja de las registradas hasta la fecha en el continente, sin duda reflejo de las mismas
condiciones alimentarias. Esta es probablemente una de las pocas poblaciones en las que la
abundancia y distribución del alimento no es el factor limitante principal (Matschke 1964,
Baber y Coblentz 1987), sino que lo es la presencia de refugios adecuados: los sotos.
La experiencia de control poblacional puede considerarse satisfactoria ya que ha permitido
producir una fuerte disminución inicial de la abundancia y mantenerla posteriormente en
niveles bajos. El hecho de que la abundancia de la especie en los regadíos del VME sea tan
extremadamente baja, muy por debajo de 1 jabalí 10 km-2, dificulta notablemente que los
resultados de los controles sean más efectivos. Si consideramos la continua reposición de
ejemplares provenientes de las zonas fuente cercanas (Sierra de Alcubierre y Montes de
Castejón y Zuera), los incrementos poblacionales teóricos probablemente superiores al
200% debidos a la estructura de la población, pubertad temprana y tamaño de camada,
entonces se comprende que disminuir ulteriormente la población requeriría duplicar o
triplicar la presión de control. Al disminuir la densidad lleva más tiempo localizar y eliminar
jabalíes. Si la tasa de eliminación disminuye por debajo de la tasa de incremento (ayudada
por las inmigraciones) la población se mantendrá estable o aumentará pero no disminuirá.
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La eficiencia de caza es normal y comparable a la de otros estudios ibéricos (Sáez-Royuela
1989, Herrero 1996, Leranoz y Castién 1996, Rosell 1998). El hecho de ser menoren la
RNG con respecto al resto de territorios es posiblemente debido a la mayor densidad de la
vegetación que dificulta la precisión del tiro.
El coste económico nulo de los controles poblacionales, la aceptación social de la
experiencia por parte de cazadores y agricultores, junto al aprendizaje de la caza del jabalí
en sotos y el ejemplo que supone cazar legalmente y de forma eficiente hacen que la
continuidad de la experiencia merezca la pena. Esto es fundamental para mantener los
jabalíes a niveles muy bajos ya que su alimento es totalmente agrícola y su capacidad para
hacer daños es proporcional a su abundancia. Debe tenerse en cuenta que reducciones
poblacionales drásticas del 70, 80, 90 y 95%, sin inmigración, permiten recuperaciones en
30, 35, 45 y 55 meses como demuestran algunos modelos demográficos (Dzieciolowski et
al. 1992).
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5. CONCLUSIONES
‰
El área de estudio posee una población de jabalí de muy baja densidad con una
tendencia demográfica relativamente estable desde 1995, tras una disminución
drástica producida en 1994 a partir del control poblacional llevado a cabo que
supuso cerca del 90% de disminución de su abundancia.
‰
Los jabalíes se alimentan fundamentalmente de productos agrícolas, por lo que la
alimentación no constituye una limitante a su desarrollo. Lo es más bien el área de
refugio, es decir los sotos, que son muy escasos y de pequeño tamaño.
‰
Tamaño, crecimiento y dimorfismo sexual son comparables a los de poblaciones
europeas, estadounidenses y neozelandesas estudiadas.
‰
La estructura demográfica y la biología reproductiva del jabalí en la zona indican
que la población es muy joven; que posee una elevada mortalidad con escasa
longevidad; que las hembras quedan preñadas en su primer año de vida y que los
crecimientos anuales teóricos probablemente ronden el 200%.
‰
No se han detectado puestas de aves en los contenidos gástricos ni daños
relevantes a la vegetación.
‰
La experiencia de control poblacional llevada a cabo puede considerarse
satisfactoria pues la población se ha mantenido a niveles muy bajos y la caza se ha
desarrollado en el más estricto cumplimiento de la legalidad. Todo ello con un coste
económico despreciable para la administración.
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6. RECOMENDACIONES
‰
Continuar involucrando a cazadores y agricultores en la gestión de la especie, la
caza y la RNG. Fomentar el uso de pastores eléctricos entre los agricultores para
evitar los daños a los cultivos.
‰
Continuar desarrollando controles poblacionales en la medida en que se han
producido hasta ahora, agilizando la concesión de permisos en la RNG.
‰
Las esperas en periodo de nidificación de aves deberían realizarse con más personal
y de forma más organizada para conseguir abatir un mayor número de ejemplares.
‰
Realizar anualmente un seguimiento de los cultivos disponibles en la RNG con el
fin de evaluar la selección de daños que realiza el jabalí. Este seguimiento debería
recaer en los guardas de la RNG.
‰
Manejar con ganado la vegetación de la RNG para disminuir su capacidad de
acogida como área de refugio para el jabalí.
‰
Desarrollar un seguimiento radiotelemétrico de jabalíes en el Valle Medio del Ebro
con el fin de conocer sus desplazamientos, dominios vitales, mortalidad natural y
artificial, uso del hábitat y en qué espacio se mueve una unidad de población.
‰
Continuar estudiando la biología básica de la especie a partir de los ejemplares
cazados: biometría, alimentación, biología reproductiva, estado sanitario, etcétera.
‰
Evaluar la influencia de las hozaduras del jabalí en la dinámica vegetal de los sotos y
en la revegetación de las zonas que se dediquen a la recuperación de la vegetación
potencial.
‰
Llevar a cabo charlas sobre los resultados de las experiencias de control
emprendidas y los sistemas de evitación de daños.
‰
Incrementar la vigilancia y la lucha contra el furtivismo.
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ANEJO 1. Artículo divulgativo y texto para el folleto.
Los humedales son ambientes que en la actualidad ocupan tan solo una ínfima parte de lo
que era su área de distribución, por lo que a nivel mundial pueden considerarse como parte
de los ecosistemas más amenazados de extinción. Antes de la transformación de las riberas
del Ebro en tierras agrícolas, los sotos se extendían por cientos de km2 a lo largo del tramo
medio del río. Hoy tan solo quedan pequeños retazos de ese esplendor por lo que los
ambientes riparios originales han quedado reducidos a pequeñas islas de vegetación natural
en un mar de territorio agrícola. En estos ambientes buscan refugio y alimento multitud de
animales siendo estos sotos auténticos vergeles de biodiversidad en comparación con el
entorno circundante. Es tan alto el interés conservacionista que tienen estos ambientes y
tan importantes los peligros que les acechan que en diversos casos han merecido ser
declarados Espacios Naturales Protegidos. Este es el caso de la Reserva Natural de la
Alfranca de Pastríz, La Cartuja y El Burgo de Ebro (RNG), la única Reserva Natural de
Aragón, que ha merecido además su consideración como ZEPA o Zona de Especial
Protección para las Aves, una figura de rango europeo que se da a algunos espacios
naturales por la extraordinaria importancia que poseen como hábitat de aves amenazadas.
Una vez declarada la RNG el siguiente paso es comenzar a conocer mejor qué especies
habitan en ella y qué procesos le afectan: la conservación ha de ser un proceso activo que
necesita incorporar constantemente nuevos conocimientos y poner en marcha sistemas de
evaluación. Desde el principio de la existencia de la RNG el jabalí se mostró como una
especie problemática que necesitaba una particular atención ya que sus daños a los cultivos
creaban malestar entre los propietarios y arrendatarios de los cultivos agrícolas afectados.
El jabalí hizo probablemente su primera aparición después de siglos de ausencia en la zona
a principios de los años 60 del pasado siglo, coincidiendo con el cambio de cultivo de
remolacha azucarera a maíz. Además la especie está sufriendo un proceso de expansión
mundial generalizado. Por ejemplo: una encuesta ha revelado que todos los municipios de
Aragón tienen presencia de jabalí. El resultado de todo esto es que hoy en día el jabalí es
uno de los mamíferos de mayor distribución mundial. Esta adaptabilidad a vivir en
ambientes tan diversos que van desde los bosques tropicales a la alta montaña o los
agrosistemas (con toda la problemática de daños aneja) es debida, en gran parte, a su
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omnivoría, o lo que es lo mismo: el jabalí es capaz de comer casi de todo. El segundo
motivo de este éxito es su elevada capacidad reproductiva. Todo ello dificulta
enormemente las posibilidades de mantener sus poblaciones a raya.
Es por esto que en 1994 se comenzó un programa de control poblacional de jabalí en la
RNG y sotos del Valle Medio del Ebro que se continúa en la actualidad y que tiene como
finalidad disminuir el número de ejemplares, causantes de los daños, y conocer el papel que
la especie juega en estos ecosistemas a través del estudio de su alimentación, reproducción,
demografía y estado sanitario.
La realización de batidas controladas y el análisis de los ejemplares abatidos en la caza ha
permitido disminuir los daños agrícolas y conocer mejor la biología de esta especie. Estos
son algunos de los principales resultados obtenidos. La alimentación del jabalí está basada
fundamentalmente en productos agrícolas (sobre todo maíz) por lo que al constituir un
recurso muy abundante en la zona nunca llegará a ser un factor limitante. Este recurso es
también el responsable de un rápido crecimiento, una temprana madurez sexual y un
elevada productividad (los jabalíes tiene mucho alimento, crecen deprisa y se reproducen
pronto y mucho). Su incidencia en los ecosistemas que se pretende proteger (vegetación
natural y fauna nidificante en particular) no reviste particular preocupación por el
momento, aunque el seguimiento debe continuar. El factor limitante para la presencia de
jabalíes es la presencia de los sotos, que son escasos y que actúan únicamente como áreas
de refugio. Por ello el siguiente paso, tras haber disminuido la abundancia de jabalíes y sus
daños, podría ser manejar la estructura de los sotos con ganado, preferiblemente cabras,
con el fin de desbrozar los zarzales que constituyen las áreas de encame. Por último un
problema que se evidencia a lo largo de la realización de los controles poblacionales es la
importancia de la caza furtiva, no como causa importante de muerte de los jabalíes, sino
como actividad poco eficiente que produce importantes disturbios a los jabalíes, lo que
dificulta su captura, además de ser una fuente potencial de peligro para las personas. La
realización de cursos sobre la biología de la especie para el colectivo de cazadores locales
unido a un refuerzo de la actividad preventiva son las dos recetas para el problema.
Foto 1. Jabalí macho (J.Herrero)
Foto 2. La Reserva (J.Herrero)
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ANEJO 2. Presentación.
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Título: Seguimiento y control poblacional del jabalí en la Reserva Natural de los Galachos
de la Alfranca de Pastriz, La Cartuja y El Burgo de Ebro, durante 2002.
Autores: Juan Herrero, Alicia García-Serrano, Sergio Couto. EGA Consultores en Vida
Silvestre S.L. Sierrra de Vicort, 31, 1ºA, E-50.003 Zaragoza. Teléfono y fax: +34 976
280698. Correo electrónico: egasl@arrakis.es
Director del proyecto: Joaquín Guerrero. Servicio Provincial de Medio Ambiente de Zaragoza.
Subdirección del Medio Natural. Gobierno de Aragón. Plaza S. Pedro Nolasco 7. 50.071
Zaragoza.
Colaboradores durante el año 2001 y 2002
Caza: Jesús Goñi y su cuadrilla.
Trabajo de campo y control de las batidas: Jesús Urbón, Ramón Regal, Luis
Valenzuela, Fernando Sánchez y Fernando Lucía, Agentes de Protección de la
Naturaleza del Gobierno de Aragón.
Trabajo de laboratorio: S.Gracia, D.F.de Luco, M.C.Arnal, P.Árias, A.Sainz-Cuadra
Zaragoza, diciembre 2002
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ÍNDICE
Resumen
1. Introducción
1.1. Antecedentes
1.2. Definición del problema
1.3. Objetivos
1.4. Área de estudio
1.5. Descripción del muestreo
1
2
3
3
7
2. Alimentación y daños
2.1. Introducción
2.2. Material y métodos
2.3. Resultados
2.4. Discusión
11
11
13
23
3. Caracterización biométrica
3.1. Introducción
3.2. Material y métodos
3.3. Resultados
3.4. Discusión
29
29
30
32
4. Demografía y control poblacional
4.1. Introducción
4.2. Material y métodos
4.3. Resultados
4.4. Discusión
34
35
38
46
5. Conclusiones
49
6. Recomendaciones
50
Bibliografía
51
Anejo 1. Artículo divulgativo y texto para el folleto.
Anejo 2 . Presentación.
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Resumen:
SEGUIMIENTO Y CONTROL POBLACIONAL DEL JABALÍ EN LA RESERVA NATURAL DE LOS
GALACHOS DE LA ALFRANCA DE PASTRIZ, LA CARTUJA Y EL BURGO DE EBRO DURANTE 2002.
J.Herrero, A.García-Serrano, S.Couto.
Entre 1994 y 2002 se llevó a cabo un control poblacional del jabalí en la Reserva Natural
que tenía por objeto i) disminuir los daños de jabalí a los cultivos, ii) disminuir la población
de jabalí, iii) conocer la dieta de la especie y evaluar su posible impacto en las comunidades
vegetales y animales afectadas. Se trata de un humedal fluvial relicto con abundante
vegetación riparia rodeado de cultivos intensivos de regadío. Para ello: i) se llevó a cabo un
análisis mensual (1995) y anual (1995-2002) de los partes de daños agrícolas, ii) se
organizaron batidas con la colaboración de cazadores locales (N=294), iii) se analizaron
contenidos gástricos (N=110), iv) se describió la estructura poblacional cazada junto a sus
características reproductivas y v) se caracterizó a la población desde el punto de vista
biométrico.
Los resultados indican: i) una fuerte disminución de los daños agrícolas (número de partes,
superficie afectada y daño económico) comparando dos periodos (1995-1998 y 1999-2002);
ii) una fuerte disminución de los jabalíes en el primer año de controles (1994) y una
variación sinusoidal semestral desde entonces (1995 en adelante); iii) una dieta
predominantemente agrícola sin elementos que hagan pensar en un impacto negativo en la
fauna y flora local y la existencia de una población muy rejuvenecida, con elevada fertilidad,
temprana madurez sexual y rápido crecimiento, debido a la abundancia de alimento.
Por tanto, el control poblacional efectuado ha resultado satisfactorio ya que han disminuido
los daños y sus causantes. Asimismo el jabalí no depende desde un punto de vista trófico
de especies amenazadas o de comunidades sensibles por lo que no representa en la
actualidad una amenaza para su conservación. La experiencia debe continuar para mantener
un bajo número de daños. Una progresiva disminución del jabalí dependerá de un manejo
de la vegetación riparia (aclareo) para disminuir su capacidad de carga como zona de
refugio, auténtico factor limitante de la especie en la zona.
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jabalí en la Reserva Natural de los Galachos