Artículos de investigación científica y tecnológica
Funcionalidad en las familias de las madres
comunitarias de los hogares de bienestar
infantil de Sincelejo, Colombia
Mara Mercedes Osorno-Navarro*, M.Sc.1
1Facultad de Ciencias de la Salud, Programa de Enfermería, Universidad de Sucre
Recibido: 9 de septiembre del 2012. Aprobado: 7 de diciembre del 2012.
*Autor de correspondencia: Mara Osorno Navarro, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Sucre, Carrera 14 No. 15C-132. Teléfono: (57-5) 2 823 867.
Correo electrónico: monosrno@hotmail.com
Cómo citar este artículo: Osorno-Navarro MM. Funcionalidad en las familias de las madres comunitarias de los hogares de bienestar infantil de Sincelejo, Colombia.
Curare. 2014; 1(1): 27-33.
Resumen. Introducción: es en la familia donde se suplen necesidades físicas, procreativas, se brinda crecimiento y desarrollo personal, y se adquieren habilidades
sociales que permiten ordenar la unión personal de sus miembros. Objetivo: determinar la efectividad de la funcionalidad familiar de las familias de las madres
comunitarias de la comuna nueve, zona suroriental de Sincelejo. Métodos: estudio descriptivo, cuantitativo, transversal. Se analizaron 158 familias mediante la
aplicación de dos encuestas a las madres de cada familia, quienes a su vez eran madres comunitarias. Los dos instrumentos aplicados fueron: una encuesta para
conocer características sociodemográficas, y el instrumento “Escala de Evaluación de la Efectividad de la Funcionalidad Familiar” (asf-e), para determinar el nivel
de efectividad de la funcionalidad familiar. Resultados: se encontró que la jefatura del hogar la ejercen las madres en un 68,99%, devengando menos de un salario
mínimo. Un 58,87% de las familias estaban conformadas por cuatro a seis personas. Los resultados de las dimensiones de la escala de evaluación de la efectividad
fueron: el mantenimiento del sistema fue alto, en un 94,94%; el cambio del sistema fue intermedio, en un 59,4%; la coherencia fue alta, en un 79,11%; la individuación fue alta, en un 48,73%. Las metas de la escala estuvieron en un nivel alto: la estabilidad, en un 93,67%; el control, en un 92,41% y la espiritualidad, en un
76,58%, excepto el crecimiento, en un 51,27%. La totalidad de la escala está en un nivel intermedio, con un 60,76%, es decir, las familias cumplen medianamente
con los requisitos para ser familias efectivamente funcionales. Conclusión: el 60,76% de las familias de las madres comunitarias se clasificó en el nivel intermedio de
efectividad de la funcionalidad. Este dato coincide con los valores de las dimensiones de cambio (que reporta 59,4%) y de individuación (de 44,94%), lo cual indica
que no cumple a cabalidad con las funciones como familia, pese a su unión y afectividad.
Palabras clave: efectividad de la funcionalidad familiar, familia, hogares de bienestar, madres comunitarias.
Functionality of Families of Community Mothers
at Child Welfare Homes in Sincelejo, Colombia
Abstract. Introduction: It is in the family that physical and procreative needs
are fulfilled, personal growth and development are fostered and social skills
are acquired, enabling organization of the personal union of its members.
Objective: To determine the effectiveness of families of community mothers
in commune nine of southeastern Sincelejo. Methods: In this descriptive,
quantitative cross-sectional study, 158 families were analyzed through the
application of two surveys of mothers in each family, who were also community mothers. The two instruments used were: a survey to assess sociodemographic characteristics and the “Rating Scale of the Effectiveness of Family
Functionality asf-e.” Results: It was found that mothers headed the households in 68.99% of those surveyed, and that they earn less than the minimum
wage. 58.87% of households consisted of four to six people. The results of the
size-scale effectiveness evaluation were: maintenance of the system was high
at 94.94%; the rate of change in the system was moderate, at 59.4%; consistency was high at 79.11%; and individuation was 48.73%. The goals of the scale
were at a high level: stability at 93.67%, control at 92.41% and spirituality at
76.58%, except for growth, the goal for which was 51.27%. The entire scale
is at an intermediate level with 60.76%, showing the families as moderately
meeting the requirements to be effectively functional families.
Keywords: effectiveness of family functioning, welfare homes, family,
community mothers.
Funcionalidade nas famílias das mães
comunitárias dos abrigos da vara da infância
e da juventude de Sincelejo, Colômbia
Resumo. Introdução: É na família onde se suprem necessidades físicas, procriativas, oferece-se crescimento e desenvolvimento pessoal, e adquirem-se
habilidades sociais que permitem ordenar a união pessoal de seus membros.
Objetivo: Determinar a efetividade da funcionalidade familiar das famílias
das mães comunitárias da “comuna nueve” (comunidade nove), região sudeste de Sincelejo. Métodos: Estudo descritivo, quantitativo, transversal. Analisaram-se 158 famílias mediante a aplicação de duas enquetes às mães de cada
família, as quais, por sua vez, eram mães comunitárias. Os dois instrumentos
aplicados foram: uma enquete para conhecer características sociodemográficas e o instrumento “Escala de Avaliação da Efetividade da Funcionalidade
Familiar” (asf-e), para determinar o nível de efetividade da funcionalidade
familiar. Resultados: Constatou-se que a chefia do lar era exercida pelas mães
em 68,99%, com menos de um salário-mínimo. 58,87% das famílias estavam
conformadas por quatro a seis pessoas. Os resultados das dimensões da escala
de avaliação da efetividade foram: a manutenção do sistema foi alta, em um
94,94%; a mudança no sistema foi intermediária, em um 59,4%; a coerência
foi alta, em um 79,11%; a individuação foi alta, em um 48,73%. As metas da
escala estiveram em um nível alto: a estabilidade, em um 93,67%; o controle,
em um 92,41% e a espiritualidade, em um 76,58%, exceto o crescimento, em
um 51,27%. A totalidade da escala está em um nível intermediário, com um
60,76%, ou seja, as famílias cumprem medianamente com os requisitos para
serem famílias efetivamente funcionais. Conclusão: 60,76% das famílias das
mães comunitárias se classificaram no nível intermediário de efetividade da
funcionalidade. Esse dado coincide com os valores das dimensões de mudança (que relata 59,4%) e de individuação (de 44,94%), o que indica que
não cumpre com exatidão as funções como família, embora haja união e afetividade.
Palavras-chave: efetividade da funcionalidade familiar, família, abrigos da
Vara da Infância e da Juventude, mães comunitárias.
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Artículos de investigación científica y tecnológica
Introducción
La familia es el eje central y fuente importante de recursos para dar respuestas a los problemas que inciden en la dinámica y el mejoramiento de la calidad
de vida en general. Es fundamental que sus integrantes garanticen la satisfacción de las necesidades básicas que influyen en su desarrollo físico, intelectual y
emocional. En definitiva, la familia, desde el modelo
de la diversidad, es una célula social con un gran significado, donde el afecto y el apoyo satisfacen necesidades psicosociales difíciles de encontrar en otros
grupos o instituciones, aunque las formas en las que
operan estas transacciones han variado significativamente y, en algunos casos, se han incrementado sustancialmente [1]. Las familias, aun en las sociedades
más modernas, necesitan ser dinámicas, evolutivas
y tienen funciones que se deben cumplir durante las
etapas de desarrollo de las mismas, principalmente en
las funciones de afecto, socialización, cuidado, reproducción y estatus familiar. Estos aspectos interesan a
la medicina contemporánea, que la llama funcionalidad familiar, y corresponde a uno de los parámetros
principales que se evalúan en el estudio de la salud
familiar. La disfunción familiar se entiende como el
no cumplimiento de algunas de estas funciones por
alteración en algunos de los subsistemas familiares
[2]. De igual manera, si se analiza a la familia como
sistema, esta es disfuncional cuando algunos de sus
subsistemas se alteran por cambio en los roles de sus
integrantes [1].
La familia constituye el contexto de mayor importancia en el desarrollo humano de sus integrantes
y se encuentra inmersa e influida por una compleja
civilización, consistente en estructuras comunitarias,
económicas y de gobierno cambiante, por lo que es importante enfatizar que, en comparación con épocas pasadas, el sistema familiar actual ha sufrido cambios en
la comunicación, estructura y función, debido a la crisis económica y de valores, y tiene sus efectos más adelante como miembro productivo en la sociedad [3].
Con respecto a este tema, en la región no se conocen estudios publicados sobre la efectividad de la funcionalidad de las familias de las madres comunitarias,
aspecto necesario para indagar factores de riesgos y potencialidades que determinan la interacción del grupo
familiar con su entorno. El estudio es útil, porque aporta información específica para el cuidado de las familias
de las madres comunitarias, y a partir de los resultados
es posible direccionar planes y programas en todos los
ámbitos, especialmente en el programa de Proyección
Social de la Universidad, los cuales tienen la representatividad de orientar las prácticas y las intervenciones a
nivel comunitario, con el fin de contribuir a mejorar la
calidad de vida de las familias, de los individuos y de la
comunidad en general. Por lo anterior, la autora consideró significativo explorar este problema, de tal manera
que los hallazgos darán luces para fortalecer o mejorar la efectividad de la funcionalidad familiar, y diseñar planes de acción orientados al mejoramiento de la
estructura familiar y de la calidad de vida.
Metodología
La población objeto de investigación la constituyeron
162 familias de las madres comunitarias de los barrios
Mano de Dios, Costa Azul, Trinidad, Uribe Uribe y Villa Mady, pertenecientes a la comuna nueve de la zona
sur oriental del municipio de Sincelejo, Sucre. Se tomaron todas las familias para el proceso de recolección
de información, y se encuestó a un integrante por familia. La unidad de muestreo la constituyeron las 158
familias de las madres comunitarias que aceptaron y
firmaron el consentimiento informado.
La medición de la efectividad de la funcionalidad
de las familias de las madres comunitarias se hizo a través del instrumento asf-e (del inglés The Assessment of
Strategies in Families-Effectiveness), que evalúa la efectividad de la funcionalidad familiar con base en la teoría
de la organización sistémica, diseñado por la doctora
Marie-Louise Friedemann. Al instrumento se le realizaron pruebas psicométricas que corroboran su validez
de constructo, contenido facial, pruebas de confiabilidad con alfa de Cronbach 0,81 en Miami, y 0,78%, entre
otros [4]. Los datos obtenidos se tabularon y analizaron
con el programa estadístico spss versión 15.
El asf-e tiene 20 ítems, agrupados según las dimensiones propuestas en el marco de la organización
sistémica familiar (coherencia, individuación, cambio
del sistema, mantenimiento del sistema) a las cuales se
les asigna un valor; el instrumento también comprende las metas de espiritualidad, estabilidad, crecimiento
y control; a estas, al igual que a las dimensiones, se les
asignó un valor ponderado. El puntaje total de la escala de la evaluación de la efectividad de la funcionalidad
familiar se obtiene sumando el total de ítems, y permite clasificarla por niveles: alto (56-60), intermedio
(51-55 puntos) y bajo (20- 50 puntos) [5].
Antes de aplicar el instrumento de recolección
de información se realizó la prueba de validez facial a
Funcionalidad en las familias de las madres comunitarias de los hogares de bienestar infantil
25 expertos en salud familiar (enfermeras especialistas en salud familiar o enfermeras con experiencia en
trabajo con familias) de las ciudades de Sincelejo, Cartagena y Montería, y a 25 familias diferentes a las del
estudio en estas tres ciudades. Con este fin se solicitó la
autorización a la autora del instrumento. Para la aplicación del instrumento se contó con personal previamente capacitado por el investigador, sobre el contenido y
el manejo del instrumento.
Se tuvieron en cuenta al determinar la validez facial del instrumento la claridad y la precisión (lenguaje)
de las preguntas. Se concluyó que al instrumento había
que hacerle ajustes mínimos en la formulación de los
enunciados de las preguntas, con el fin de obtener mayor claridad y comprensión para su diligenciamiento, y
de esta forma poder iniciar la prueba piloto.
Igualmente, se realizó una encuesta para obtener
datos sociodemográficos de la familia de convivencia,
la cual también fue diseñada por Marie-Louise Friedemann, y ajustada con aportes de los docentes y de
los estudiantes de la Maestría de Enfermería en convenio con la Universidad de Cartagena y pertenecientes a
la sublínea de funcionalidad familiar de la Facultad de
Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia.
El consentimiento informado de los informantes,
su aprobación, confiabilidad y privacidad de la información también fueron tenidos en cuenta.
Resultados y discusión
Entre las características sociodemográficas se halló
que el 47,47% de las familias son de tipología nuclear,
comparado con el estudio de funcionalidad familiar de
María Ramírez, según el cual el 77,6% de las familias
es de tipología nuclear, y el 19,2%, de tipología compuesta [3]. En las familias estudiadas predomina la
unión libre, y el 41,77% de las familias está conformado por cuatro a seis personas. Adicionalmente, se encontró que las madres comunitarias son las jefes de las
familias por constituir el sostén económico, dado que
sus compañeros en su mayoría no trabajan o un gran
porcentaje de ellos se dedica al moto-taxismo como
actividad laboral informal e independiente. También
se halló que cuentan con menos de un salario mínimo
mensual (68,99%), el desempleo fue predominante en
445 de sus miembros, de los cuales el 30% alcanzó a
culminar la secundaria. Estas variables de ocupación
se transformaron en la actualidad, evidenciado por la
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investigadora en la zona, y se resalta que algunos de
los miembros, hijos de las madres, están en proceso
de finalización de sus estudios tecnológicos o universitarios, y otros ya los han culminado, dato importante
y significativo para beneficio de la estructura y de la
organización familiar, dando un apunte positivo para
la funcionalidad familiar de este grupo humano.
En relación con los resultados de las dimensiones
se encontró que el 94,94% de las familias de las madres comunitarias manejan un nivel alto en el mantenimiento del sistema (tabla 1) lo que significa que
protegen la estructura organizacional, sin importar la
problemática que estén pasando. Estas familias cumplen con sus funciones de nutrir en todos los aspectos
a sus miembros, y suplir sus necesidades afectivas. Este
resultado demuestra que las reglas establecidas por las
familias se cumplen a cabalidad, al igual que sus valores
y creencias son muy arraigados, y para obtener armonía entre sus integrantes son muy importantes el respeto y la protección.
Estos resultados se relacionan con otro estudio desarrollado en México por Linda Pierce [6], en el marco
de la organización sistémica aplicada a adultos mayores como cuidadores de personas con enfermedades
crónicas y discapacidad. Al comparar estos estudios,
se observa una similitud con las acciones que ejecutan
las familias con el fin de mantener el sistema para la
efectividad de la funcionalidad familiar, entre las cuales se encuentran: el cambio de roles por las circunstancias presentadas, por ejemplo, cuando el esposo se
convierte en el cuidador de la esposa. De la misma forma, el mantenimiento del sistema personal se evidencia al conservar un horario personal de ejercicio, en la
realización de caminatas solitarias, al continuar con la
alimentación de tres comidas diarias y al trabajar fuera de casa (50 horas cada semana) [6]. En las familias
de las madres comunitarias se evidencia en las actividades de colaboración por parte de los integrantes de
la familia, cuando participan en las actividades de la
iglesia, de la escuela, cuando al presentarse un problema serio en la familia lo enfrentan todos juntos, y en la
celebración de fechas especiales.
En lo relativo a la dimensión del cambio del sistema, un poco más de la mitad de las familias de las
madres comunitarias se encuentran en un nivel intermedio (tabla 1), porque reflejan dificultad medianamente para la incorporación de nuevos conocimientos
y apropiación de conductas frente a las presiones y a la
adaptación a los cambios que se dan en la familia, ya
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Artículos de investigación científica y tecnológica
sea de transitar de una etapa a otra, o por la presencia
de eventos estresantes que pueden desestabilizar la organización familiar. Si se presenta la desestabilización,
los integrantes de las familias están capacitados para
tomar las decisiones y saber cómo actuar ante estas situaciones. Esta dimensión tiene relación con el estudio
de Jesús Magallanes [7] con respecto a la adaptabilidad
referida a la habilidad para mantenerse funcionalmente estable ante situaciones de estrés “normal y anormal”
[7]. La fortaleza de la familia en el cambio del sistema
dependerá de la capacidad del individuo o de la familia
para movilizar pautas y alternativas cuando las condiciones así lo exijan. El cambio del sistema de este estudio también se relaciona con el trabajo de Pierce [6], en
el cual se enuncia que el cambio del sistema se ve reflejado cuando se alteran las funciones en las familias,
en su sistema de valores, y cuando en el requerimiento del apoyo familiar ante estas alteraciones la familia
demuestra la flexibilidad y la adaptabilidad a los cambios, transformando sus creencias y actitudes para poder cambiar los roles y patrones.
Se evidenció un alto nivel en la dimensión de coherencia en el 79% de las familias de las madres comunitarias (tabla 1), lo que significa que los padres
que conforman las familias de las madres comunitarias han sabido dar pautas y fundamentar bases sólidas,
con instrumentos que les suministran a sus miembros
para obtener resultados positivos en la funcionalidad
familiar. Se constata también por la estabilidad que han
Tabla 1. Resultados de las dimensiones de la efectividad de la
funcionalidad familiar
Mantenimiento del sistema
Nivel alto
Nivel intermedio
Nivel bajo
Frecuencia
Porcentaje
150
94,94
8
5,06
0
0
Frecuencia
Porcentaje
Nivel alto
62
39,24
Nivel intermedio
94
59,4
Cambio del sistema
Nivel bajo
2
1,27
Frecuencia
Porcentaje
Nivel alto
125
79.11
Nivel intermedio
31
19.62
Nivel bajo
2
1.27
Frecuencia
Porcentaje
Nivel alto
77
48,73
Nivel intermedio
71
44,94
Nivel bajo
10
6,33
Coherencia
Individuación
Fuente: elaboración propia
mantenido en los cambios producidos en la estructura
familiar, su forma de adaptarse a esos cambios, por la
espiritualidad que han obtenido por las demostraciones
de afecto, ayuda y colaboración de todos los integrantes ante las situaciones críticas. Las familias de las madres comunitarias se encuentran en la dimensión de la
individuación en el rango de un puntaje alto (48,73%)
con poca diferencia con el nivel intermedio (44,94%)
(tabla 1), dato importante para establecer que estas familias necesitan reforzar el sentido de pertenencia y de
compromiso de cada uno de sus integrantes. Este resultado coincide con los datos de escolaridad que registran que un porcentaje considerable no ha cursado
ni siquiera la secundaria; de igual forma, los resultados
sobre la ocupación de los integrantes de las familias indican que el 52,05% está desempleado. Al analizar los
resultados se deduce que no estudian por falta de dinero, de interés, no tienen claras sus metas, hay falta de
compromiso, no desarrollan su sentido de pertenencia,
no tienen aspiraciones y no piensan en la realización
personal. En la familia, al parecer, no existe la suficiente motivación y estímulo para que sus miembros desarrollen su proyecto de vida.
En relación con las metas, el 93,67% de las familias evaluadas está dentro del nivel alto de estabilidad,
lo cual significa que las familias conservan la estabilidad, dimensión importante para el mantenimiento del
equilibrio familiar. Según Marie-Louise Friedemann
[4], los integrantes de las familias toman las medidas
necesarias para la integración de los miembros de la
familia, cumpliendo con las pautas establecidas para
determinar límites y roles para la interacción familiar,
cumpliendo con una serie de normas y principios para
el mantenimiento del sistema; estas personas consultan sus problemas dentro de la familia, reflexionan y
sacan sus conclusiones conjuntamente para la solución de problemas y para mantener su sistema familiar. Concuerda con lo que afirma Diego Mejía [8]: “La
familia tiene que cumplir con una serie de funciones
de suma importancia, como es el apoyo mutuo cuando
hay dificultades o problemas que amenazan a uno o varios miembros, además necesita de un clima emocional
para el desarrollo con manifestaciones de afecto y ambiente para la expresión de las emociones”.
En la meta de crecimiento se visualiza que la mitad
de las familias maneja un nivel alto en su crecimiento
(51,27%) (tabla 2). Es una fortaleza significativa en la
efectividad de la funcionalidad familiar, indispensable
en la estabilidad de la familia. Las familias, de acuerdo
con los procesos de adaptación, tienen la capacidad de
Funcionalidad en las familias de las madres comunitarias de los hogares de bienestar infantil
cambiar sus esquemas por otros que les ayuden a superar sus crisis y buscar la homeostasis de la estructura
organizacional con el medio externo que influye sobre
su crecimiento. Finalmente, un porcentaje del 47,47%,
resultado del propósito del crecimiento, se encuentra
en un nivel intermedio, lo cual señala que de las 158
familias, 75 son flexibles algunas veces (tabla 2), y otras
no; al parecer, es difícil que las familias se adapten a los
cambios y transformen sus esquemas para así superar
la crisis que atraviesan.
En la siguiente meta, el control como propósito
importante de la efectividad de la funcionalidad familiar se encontró en un nivel alto en estas familias, en
un 92,41% (tabla 2), lo que quiere decir que regulan la
funcionalidad según los eventos presentados por la independencia que maneja la familia y la habilidad para
asumir seriamente las crisis presentadas, controlando
funciones que se adaptan a los cambios. Coincide el
resultado con el estudio de Patricia Herrera Santí [9],
quien plantea que para evolucionar en la funcionalidad
familiar es necesario que el sistema familiar sea capaz
Tabla 2. Resultados de los propósitos o metas de la efectividad
de la funcionalidad familiar
Estabilidad
Nivel alto
Frecuencia
Porcentaje
148
93,67
Nivel intermedio
9
5,69
Nivel bajo
1
0,63
Frecuencia
Porcentaje
Nivel alto
81
51,27
Nivel intermedio
75
47,47
Nivel bajo
2
1,27
Frecuencia
Porcentaje
Crecimiento
Control
Nivel alto
146
92,41
Nivel intermedio
12
7,59
Nivel bajo
0
0
Frecuencia
Porcentaje
Nivel alto
Espiritualidad
121
76,58
Nivel intermedio
36
22,73
Nivel bajo
1
0,63
Fuente: elaboración propia
Tabla 3. Resultados del valor total de la escala de la efectividad
de la funcionalidad familiar
Frecuencia
Porcentaje
Nivel alto
Clasificación total
32
20,25
Nivel intermedio
96
60,76
Nivel bajo
30
18,99
Fuente: elaboración propia
31
de adaptarse a los cambios: “Para lograr la adaptación
al cambio, la familia tiene que tener la posibilidad de
modificar sus límites, sus sistemas jerárquicos, sus roles
y reglas, en fin, modificar todos sus vínculos familiares”
[9]. La capacidad de adaptación es uno de los recursos
más importantes que la familia tiene que afrontar constantemente; de igual manera, los procesos de transición
o cambios que suceden durante el desarrollo de su ciclo vital acompañado de crisis y conflictos familiares.
Los datos registran que un 76,58% de las familias
del estudio manejan un nivel alto en la meta de espiritualidad (tabla 2), entendido por Friedemann [5] como
la forma en la cual se adquieren destrezas para ajustarse a cualquier situación, y es un mecanismo para que
las familias se defiendan de las adversidades, recalcando que los sentimientos y la interioridad de los miembros de las familias son muy fuertes; es evidente en el
sentido de pertenencia por los problemas de cada integrante de la familia y por la unión de las fuerzas de
cada miembro para resolverlo de la mejor manera posible (tabla 2). Las familias canalizan la negatividad de
las crisis realizando actividades diferentes a las rutinarias, como los paseos, asistiendo a misa y en la celebración de días especiales para los integrantes. También se
visualiza la espiritualidad en el respeto y aceptación de
las opiniones de cada miembro.
En cuanto a la totalidad de la escala, el estudio de
las familias de las madres comunitarias evidenció que
la funcionalidad familiar está en un nivel intermedio
(tabla 3), al parecer no cumplen a cabalidad con todas
sus funciones, y de alguna forma estas familias no se
adaptan a todos los cambios, problemas o eventos críticos. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con el factor socioeconómico, dado que estas familias no tienen
estabilidad económica y esto no influye en su funcionalidad familiar, o quizás esta inestabilidad económica
puede influir positivamente para que su funcionalidad
familiar se encuentre en un nivel intermedio. En un
estudio llevado a cabo en el 2004 por María Magdalena Ramírez, sobre funcionalidad familiar en adolescentes de preparatoria, se encontró mayor funcionalidad
en familias que tienen hijos adolescentes, con menos
problemas de salud, de conducta y mayor rendimiento escolar, resaltando que, a mayor funcionalidad, menos problemas de conductas y mayor autoestima en la
familia de adolescentes [3].
En el resultado total de la funcionalidad del estudio de Lucía Ramírez con familias drogode­pendientes
se observa la funcionalidad de las familias sin problemas, en un 20,3%, y son moderadamente funcionales
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Artículos de investigación científica y tecnológica
41,9%, y en un 37,8%, las familias son no fun­cionales o
con problemas. Cuando se analizó la funcionalidad familiar por ocupación de la madre de los adolescentes se
registra un mayor puntaje en la funcionalidad en familias en las que las madres se dedican solo al hogar, que
en las madres que trabajan fuera del hogar [10]. Cabe
anotar que la investigadora lo evidenció en las familias
de las madres comunitarias en la actualidad, ya que las
madres comunitarias ahora, en su mayoría, no trabajan en sus casas porque su labor se trasladó a hogares
de bienestar múltiples (en un solo lugar reúnen más de
seis hogares de bienestar con mayor comodidad, con
una infraestructura confortable, cómoda y bonita, adecuada para los niños), razón por la cual tienen que estar
un gran tiempo fuera de sus casas, donde anteriormente
realizaban esa labor. Estos procesos de cambios y todas
estas transformaciones han influido en diversa forma
sobre el tamaño, la estructura y la composición de la familia, y han contribuido a la creación de formas inéditas
de organizar y de convivencia, así como a la emergencia de nuevas pautas de derechos y obligaciones [11].
Se comprobó también en algunas familias un aumento en la coherencia y una disminución de la individuación en el arraigo de la cultura y las tradiciones, que
se podría explicar por la falta de seguridad para socializar. De la misma forma, los procesos familiares se ven
afectados negativamente cuando uno o ambos padres
se ausentan una parte considerable del día. En el caso
de la madre, esta llega al hogar cansada, poco tolerante
y con poca energía, y se limita solo a satisfacer las necesidades básicas como alimento, higiene, y actividades
académicas de los hijos, olvidándose de sí misma [3].
La clasificación total de la efectividad de la funcionalidad familiar de las familias de las madres comunitarias está en el nivel intermedio, en un 60,76%
(tabla 3), lo cual indica que estas familias manejan una
funcionalidad familiar intermedia. Huertas [12] citado
por De la Revilla y Fleitas, considera a la familia como
un sistema funcional capaz de cumplir con sus funciones, enfrentar y superar cada una de las etapas del ciclo
vital individual, familiar, y las crisis por las que pueda
atravesar. En el estudio de Rosalba Leal Carrillo y Reyes
[13], la determinación de la confiabilidad del instrumento de la efectividad familiar mostró que un 49,3%
de las familias está en un nivel bajo de la funcionalidad, el cual es coherente con el obtenido en las metas
y dimensiones, reflejándose deficiente incorporación
de conocimiento para adquirir nuevas conductas, problemas en la comunicación efectiva, no compartir experiencias y sentimientos, dificultad para adaptarse a
nuevos valores y estilos de vida, ausencia de relaciones
con otros sistemas familiares, deficiencias en acciones
colectivas, dificultad para incorporar nuevos conocimientos sobre apropiación de conductas para transformar su cultura; lo anterior ocasiona deterioro en el
sistema familiar. Echeverry, citado por Carrillo y Reyes, plantea que los cambios estructurales de las familias actuales se caracterizan por inestabilidad afectiva y
cohabitaciones en las relaciones de pareja y de familia,
lo cual termina por afectar la salud [13].
Conclusiones
En este estudio se evidenció que el 47% de las familias
es nuclear, lo que puede constituir un ambiente propicio y favorable para la convivencia armónica y para
la funcionalidad, mientras que un 29% de las familias
analizadas es extenso, y en ellas se origina un encuentro de culturas e intereses diferentes por la diversidad
de edades y de ciclo vital familiar, que si es bien orientado puede cambiar el funcionamiento armónico del
grupo del sistema familiar, pero si no lo es, puede convertirse en un factor negativo.
Las familias encuestadas presentan características
especiales en cuanto al ingreso familiar, valor aportante
y poder. En estas características se evidencia que el 69%
de estas familias posee un ingreso menor al salario mínimo vigente mensual, representado en el sueldo que
reciben las madres comunitarias. Estos ingresos son insuficientes para garantizar la satisfacción de las necesidades mínimas básicas de los integrantes. Otro de los
hallazgos está determinado por el jefe o cabeza de familia, asumido por las mujeres, quienes son las aportantes económicas principales en la economía familiar.
En cuanto a la efectividad de la funcionalidad familiar, se encontró que los aspectos que la favorecen
están determinados por las normas pactadas entre los
miembros del núcleo, los principios y valores que sustentan la convivencia y las tradiciones orientadas a la
toma de decisiones para superar situaciones críticas
que se presentan en el diario vivir, condición dada en
un nivel alto en la estabilidad que define estos criterios.
Un 51% de las familias presenta un nivel alto de
crecimiento, acorde con los procesos de adaptación,
debido a que tiene la capacidad de cambiar sus esquemas ante las crisis y buscar la homeostasis de su estructura. Un 47% posee un nivel intermedio de crecimiento
porque algunas veces las familias no son flexibles y se
les hace difícil adaptarse al cambio.
Funcionalidad en las familias de las madres comunitarias de los hogares de bienestar infantil
Con respecto a la meta de control, esta se encuentra en un nivel alto en un 92,41% de los casos, dado que
asumen con independencia y habilidad sus crisis, adaptándose a los cambios.
La espiritualidad se halla en un nivel alto, en un
76,58%, mecanismo necesario para reajustarse y defenderse de las adversidades, porque los sentimientos
y la interioridad de los miembros de la familia son muy
fuertes.
En lo relativo a las dimensiones, la de mantenimiento del sistema es la que más sobresale, con un
94,94% de las familias, las cuales cumplen con normas y reglas internas y le dan mucha importancia a su
cultura. De igual forma, la coherencia se mantiene en
un alto nivel en el 79,11% de las familias, caracterizada por la integración, espiritualidad y afectividad entre
sus miembros. La dimensión de cambio del sistema se
encuentra en un nivel intermedio (en el 59,4% de los
casos), porque algunas veces los miembros no tienen la
capacidad de adaptarse al cambio, lo que puede desestabilizar la organización familiar.
En cuanto a la dimensión de individuación, un
48,73% de las familias la manejan en un alto nivel, conseguido por las bases sólidas, integración, afectividad,
importancia que le dan a la familia, solidaridad ante situaciones negativas y deseo de superación.
En general, la efectividad de la funcionalidad en
estas familias es de un nivel intermedio en un 60,76%
de los casos, evidenciándose que no cumplen a cabalidad con las funciones como familia, pese a su unión y
afectividad.
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Funcionalidad en las familias de las madres comunitarias de los