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XX¥iS.—NUM. 9.275
Cümpleiise hoy treseimtos años de la
BTüerte ds D. Miguel de Cervüntes, autor
si,, libros portent-cp y imo de eüos sin p-ar;
oablemos de sii.s libros.
Seis escribió Cervantes y uno formó con
feírlio comedia.s y ocho entreinuses «nue^ »aiwí«A PASTs
^<^s->, n w c a r e p r e s e n «\-B t tL n hi HTT' . indo<5. De estos siete
Redaooión y Administración, CoJegiaía, 'í.
Domingo 2 3 de abril de 1318.
Mal impresos los libros en pésimo papel
y con márgenes pobres, aun' u n a b u e n a
composición n o hul^iese lucido: y se h a de
ariadir otro factor, y es qyiB los tinos se
a.puraban entoneles m á s que hov, v por io
rudimentario de los titiles p a r a tündiiáos
y también porfinc—on nuestro sentir, coi.
buen gusto—no se tendía entonces a oónchilríos, a a p u i n r la línea, a que result i r a n perfect.os y sutiles y acabados, unji
p l a n a de texto, como las mismas portada^
rhoean hoy con miestro mod© de ver ló
impreso.
De i a s siete port-adas. p a r a nuestro erusto, la,« mejores son las de J u a n de l a Cuesta, compuestas indudablemente las cuatro
Fr^ró^^""'^""^ "^f''"' *°^^''* P°i' °1 regente,
como dice con tino nuestro amigo y serán.
Mo Se üevueiwen los origínalsa.
CUATRO EDIGíO^IES
Cereaníss según MenéEdez Pelado.
e n i t t " ^ ? / " ®' i'^isn^o^ continúa^ viviend.
enaltecidos y transfigurados tn^ el Qui
jote». Asi l a sabiduría, popular áe'^frana,
No sería Gervantes personaje indiferen- v^f^Sr^"^'''
y probirufos, e k í r e f ^
te en la historia de la l i t e r a t u r a española, i«fianes, d e r r a m a en el «Quijote» r,múl:^¿
I atmque síio •conociésemos de él la"s 'compo.siciones líricas y d r a m á t i c a s . Pero si no Í , V . T M^''' may.ires monumentos ^^ff^^
hiMese escrito m a s que los entremeses, es- .micos»: algo así como el resumen l e w ^
t a r í a a la altura det Lope de Rlteda. Si no Ua f^losotia vulg-ai^ que enaltecieron EÍ-aa
hubiese compuesto- m a s que l á cíNuman- mo y Juan, de Mal-Lara.
,
cia» y las comedias, s u importancia en los
H a n dado algunos en la flor des d-esar coi
anales de n u e s t r a escena no sería mayoi- peregrina fra.se que Cei-vantes n o fué «es
que l a de J u a n de la Cueva o Cristóbal de, tihsta»;, sui^dtida los
„ „ que tal dicen conftui,
Virués. L'ds buemos trozos del «Viaje del | d e n . el' estilo con el amaneramiento No.
Parnaso.», _la elegancia de algunas cancio- tiene Censantes tma «manera» violenta v
nes de l a «Galatea» l a valiente y patrióti-1 afectada, como la tienen Ou°vedo o ñ«ns,
ca inspiración de la «Epístola a Mateo s a r Gracián, grundes escritores por oitia
Vázquea)), el primor incontestable de algnln parte. Su estiltf a r r a n c a , no de! caprichc
soneto, no b a s t a r í a n pai'a que s u nombre individual, no de la excéntrica v errabttn,
3ona.8e mucho m á s alto que el de Fra.ncis- d a imaginación, n o de la sutil agudeza, ei.
co de Figueroai Pedro de PadiUa y otros
íSsS&íi^SfjS
poetas líricos enteramente olvidados ya,
aunque en su. tiempo tuviesen justa fama..
E n la historia del teatro anterior ,a Lope
de Vega n u n c a podrá omitirse sn nombre:
gís3
es tm preicnirsor, y no de los vulgares.
E n canibio, el genio de l a novcíla h a b í a
derramado sobre Gen-antes todos sus doi
nes, se h a b í a encaniado en él, y n u n c a se
h a mosíjado m á s g r a n d e a los ojos de los
mortales; de tal suerte, que en opinión de
mtichos constituye ei «Quijote» u n a n u e v a
categoría estética original y, distinta de
•«i
cuantas fábulas h a creado el ingenio hui mano, uita nueva casta de poesía n a r r a t i va no vista antes ni después, t a n h u m a n a ,
traiiscendental y eterna como las grandes
epopeyas, y al mismo tiempo doméstica,
familiar,' accesible a todos, como último y
refinado jugo de la sabiduría popular y
dje la experiencia de la vida.
El «Quijote», cpie de cualquier modo que
se le cuiisidere es u n mundo poético com:
pleto, encierra episódicamente y subordinados' al grupo inmortal que le sirve de
centro-todos los tipos de l a anterior produ.e-ción novelfísca, de saerte que con él
sólo podría adivinarse y restíaurarse toda
la literatiu'a de iiíiaginación anterior á él. <Ant'ógrafo ixltimo era-cerra^íf^e. «.ír,.Ti> -^knfit
, porqitó Cervantes se la asimiló e hicoi-pn- Sías antss dé morir al arzobispo'¿p Tolpdo p i o
I ró toda en su obra. Así revive la novela¡
piedad de la Academia Española )
'pastoril en él episodio de Marcela y Gri-, .
—T
I sóstomo, V con carácter m á s realista en el ^ ° " ^ l a s e n t r a ñ a s mismas do la realidad
de Basilio v Quiteria. Así la novela senti-, 1^.6 h a b l a por su boca. El prestigio do ¡a
níentfll, cuvo tipo eastellanO'-;fué la «Car- creación es tal ijüe a n u l a al creador mis(el de AmoV», <3e Diego de San Pedro ex- f^O'. ° m á s bien le confunde con s u , o b r a ,
plica m u ho de lo bu'-no ^ de lo malo que 1® identifica, con ella, m a t a toda vanidad
' n U l e t ú i u a de l^s LILIÍC.- V aiOf<os amo-: personal en el narrador, le hace .sublima
lüsos coiitienut H s hi^^torias de Cardenio, P o i ' 1 ^ "'^g^nua humildad con que se some1 einda y DOJ *I I en la ultima de l a s '^^ ^ ^'^ asunto, le otorga en plena edad
"i ' e - es ^ b''p 1- ! uolli dr»l cuerdo d r *^-'^'*^''''''^-^'^u^QS: ele los .donís-dejos-poeíaa
1 \\\„
Tf
u n , quf A'ontrnmyor, P^^'^^^^'°s. Is, objetividad siii:e,iia., y -ai misI udo 4 B udí]'' luiíodujo en ^ti <DiaMstPia d£ = íe la mñez h a . t a la veje/, ..L Ji__
'isi {X UL\ela psKologu X se c n - a \ a en roes, vistos, n o cranó iignráTs nTuiaim^-j
^ •' :Í a la «epultma, M-rapie escoliad i
Cl
(
u 10^0 imiit]tíllente , la di a-\pituias sino como sombras íamillares q u t uictas
' " l i e , de 7o/,<b.,i^ Je üfiriuas fn .,i
>i
temnoidueas
tient pr el <fautiAo» v al poeta e l r a u d a l de su canto. "Dígase, M
j . 'ip im^ tinidade^ en el hogar.
<u
el
enpioso
bandoleio
Roque Gmnai't se quiere; que ese estilo no es ei de Cein.
-^ . . ' i - t i raleza l.umaua, t,Lif- e s ^ o m , ¡i
usupi
1
ii)k.,
h(
(,
es
de
carne
\ hueso bien vantes, sino el de Don.Quijote, el de San.
^'' aunte de tonta escoria conn ly i c a
d
n
c
í
os
d(
lo-,
fantasm-ic
raballeipsc
s. cho, el del bachiller Sansón Carra.sco, ^
•• t a n t a espina; solo por ti l a alo)i l a d e
\ s uos /uinban continu mente en el oído-, del .caballero del verde gabán, c! de Doro*
"^dQtf.s es inmortal,
I i tui\fcs Jp iquellas p i g m a s m m o i t a k s , tea y Altisidora, el de todo el coro poética
.'-olo por ti, tnsH-'a de tiist '
i ij ">:-inci i
d
os romances viejos, versos que círctñíSa al_ grupo inmortal. Entre la
Naturaleza y Cervantes, ¿quién h a imitado a. quién?, se p o d r á p i e g u n t a r etemíi,ment©. .
Í
. ospij".ífipafM.?,iei<i:p^m.Mei. c a r o u en vida del aujis*rfí<V!r(f^g.,^í.*c.i«..w(, t^r, y uno después
de muerto, los <!Trabajoh de Persiles y
^ w f . ^ " f ' ^ ^ í ^•^^^'•'^ '^^ " B m a V í f i l
tíigi'^nmnda».
' eestudio
dodtoatóoi a, l^ tipografía del <iQuiKl prime 10, «La Galatea», fué hnpreso, i
por la viuda ae J u . n H . t amazacotada
' ^ J ^ l ! '
' ^ «blaBiCos
; . Í ^ > ^m a««1^yr ^ d.^
l reUracián, en Aioalá de partidos—m«liuso coiííloáwíiüiios en ei ^ u s ,
Henares; las dos partes drl «Quijutei!, las to de la ó p a c a ^ , í«liioip&ian6ntí5 a c a u s a '
«Novelas cjcruplafes-.) del enorme esoudo del topi^aaji cerxad¿
coH p jiV11.10lo.
y lo.s ('Trabajos» se con negrísima mediacafta.
,fe|!t3i»Ait.!.r«r!«nGtíeius. imprjmioion en ea-'i
Y la peor es ^ del «Vi^je tó Birftaso».
mJ^ZJ¿'J:.mm«.
'^f J.i.viuda de Pedro que incluso tiene líneas nmí eentiiadae,
, ,
Ma.drigal, que regen- , L n todas, l a epigTaíía es totalmente dist«¡f-ii3. Jiuan de l a O u o . t a , y el «Viaje del P a r - «ita d e l a . n u e s b r a , atmaue atí/^ra --.a,.
aabCM», raa,s la;? «Comedias y enlreinesesii buen gusto se torüe a i a e s t r u c t u r a coa
de
se mtampamn
m las prensas de otra viu- t i t a s portadais.
« R : l a de. Alonso Martiu...
E n ¡as de los libros ds Cervíi,ntes se po- .
L a p r i m e r a de estas imprentas ee esta- ne de tipo mayoii l a línea inicial, y, lí¿ea,1
tueció por «;! mismo J u a n Gracián en 1572 por linea o- pon grupos, se va d i s m i n u y c » •y duró h a s t a 1634, y fué la oficina tip.,. uo la lta,porta,Ticla del tipo, dividiéndisúe
gr-áflOT, n m s fecunda de Alcalá de Hena- los ,conc!e^to« y l a s palabi^ofe sin m á s dúl»s.
a a a o qiio logrur el efecto qiie ee propiíso
CuaJido a u n Madrid ni soñaba en po- el cajista, y desconaaléndose lo que hov
Ko V E L A S
Lamarao.g lineas perdidas.
ES
P e n t r o de los libios falta u n i d a d en la
EL I N G E N I O S O ^ B E'^M^mVh t D b
epigrafía y en l a oiiiamentación
Por
Ceraaniti iaaiitóf a
ejemplo: en el p r i m e r tomo del «Qraiáote»
la p r i m e r a p a r t a lleva UHR cabecera grabada eu madera, y trece líneas de textot^X^ÍS
ttmtt»i'i^si»¡.ti¡- ¿iléSti n
la segunda, « n a cabecea-a de viiletas y
dieciséis líneas de texto; la, tareera no lleva cabeoera a l g u n a y Veinte líneas de te.\to, y l a cuarta, -con cabecera de vifletas
también, como l a segunda (asta es, del
mismo cuerpo), lleva, n o obstante, diecisiete iJneaa
I.os capítulos del primer, tomo vait todos
en lol qiie 11-imamos pánraío francés, que
cousi«1e en ir llena l a prim,eTa línea, y
con u n blan-'o delante, Uamado «sangría»,
las demás.
P e r o el segundo tomo lle\'ia loe capítui^mímid., pQtoao. fundaba la. mi.
7,
JJ _f n l a cuidad complutense, it*-'«lrcit?'lt>ftaii„ «s d«cÍT, Berta l a primera
, '
1561, Con hu Biblia, <.f.fiq] (. ü las piitucr u y e n dismiitaoióti, linifoirf" I 11 - inU culminanto en la tiiiü¿i v lue o lio Lis demás.
It-ualmeute eJI texto de los capíttiloa sue- diente. Y cuando, y a . d e ai-aabalpro va lu
uanuo por ios mesíones coiiioueses \ Í-^M
\tadi"d ii> tuvo i m p i e n t a h a ^ a el año le r e m a t a r en l a m i ' i n a forma...
L u m d o Cetvantes in-pumió su<(Qalatean ilanos, es hombre de mediana edad i sien
l,>h-, en 'Hie se evstabieciü P í e n o s Cunsm
I ' pn lü^,.. ( o a n d n se nitpumio «La Ga' eita id'eseo de los c4'Jwoies idel mundo, le q u e d e asoman canas al cabello \ al cu
•
lnt.-a.% í<o h a b í a a u n eu nu'".tia villa u n a Miefio, mejor 'licho, que siw obras fuesen razón.
Todo lo intenta y totio te .sdlc m a l Ouu
mnníí
t.pcuiáücfi consiort J¡)1P
iiupre-a* en la ca i 'd^ P b u t ' n , d:e AmbeRn VAK, - u a n d o se estaba m'jj ilmiemlo rts, lvo4a la heimo^-a eaición ¡da Siancha re ser intrigante y .í;ort'e.sanü, yemJo abitaW .<0'Pi.''», y a h a b í a en M a d u d u u i t r o en pl siHlu XVIIl, lio fuTb'> en. E s p a ñ a lo d a en el séctuito de A q u a v n a , > Aquaviva
|rm?w,-^= 1'-^s de ellas impoitanteo la d t cfLie «íe d)^p u n <Oui,ote» bien itopreso, y cardenaliciamente lo desdeiid^ toma la
l n « ? . « n t.,',3, l a me]m-, l a l e g e n t a d a y a C^iwmtes m u l l ó «ui •conocer u n a ibuéna vuelta ñéfoica e n las galeraia de Lepan10, y Lepántó nos lo devne'lvft inutiilad0 y
edición de sus obras.
1U6
OCHO
envejeciuo; p r u e b a a ' s e r autor dt, comees cuanto purdn y debe decir hoy dias, y Lope, soberano, ide. los con-ales, le
DEL PARNASO. ^5!ílfSi*s.YOCHo a Y1-sp-sío
tre'ícienlos afjos justos d« muerto e^ pone un veto t a n ailtivo coíno iñdignajite
P u n c i p e de los ht^cnios, este, humilde caLos años de sti cautiverio, con, ser t a n
jista de imprenta.
rudos, t a l v e z le fueron mifiericordioso p a
róntesis. Y. los «baños» de Argel, con sei
4. J. MORATO.
tut\ iniíospitula.rios, acaso: acaso: le seiian
' lí C r\í:r idof lis
Cuando se revuelven libros y p.apeles ría
nienos penosos que las calles de su p a t r i a
! , u / wa C'l-Ot
esa a b r u m a d o r a bibli-oteca cervantina, en
y qu.e las almohadas de su hogar.
CUig'l
d»ÍP
la que todos los idetalles concemiéiites aJ
Guando, ya, franqueada l a senecttid, lii3' ¡ i
-Tjutor d e l ' «Quijote» se h a n aquilatado y
áiado y vencido, se recoge a sus pobre-,
anailizado repetidamente, se ve d©staca.rsa
tieitdas, Gfírvantes no <*s u n hombre triste,
su figura de u n m a r c o s-ombrío, ineidiáicía,
sino q u e es l a tiisteza naisma; es toüa lu
sin grandeza. Es u n a familia at«rmeat.ada
tristeza huinana, cabalgundo a lomos de
AÍD
161^
la. suya;, lújchando con la dlesgraciaj desde
((Rocinante» y por las sig'los de los sigilot...
Tristeza de tristezas, ella, m i s m a se erilos bisabuelos b á s t a l o s nadires, parecen tíege tui ttímülo—el «Quijote»—, :y en él esj a r .tíomó u n a anariniaüdad y u n desetjulli.
E n t r e los m ü c u m e n t a n s t a s del «Quiio- cribe
su épitano: idiLCo.ballero.de la I n s bri'Oi en MIGUEL y en sus siete hemiaxies.
te» so dPátata una ü m i d a d insigne- E n r i te
Figui^». i-Mta y triste figura, que h a i a
'Sodos" son íle caTácter inquieta, aventuCuenta; l a Real, o de Ju- que Jleuie, Pabl.» de P a m t - \ i c t o r ' y José
1..
Retrato
apócrifo
de
Cervantes,
reproducido
de
1
'
,OT,
A^
Tf^-^.^1
-n
i
reiir a Sancho P a n z a y llorar, luego,a Hei&>•> .snnti da ¿..-.desti, y la de iMiguel Screro; de los hombres, los que no. nnixieron
Enrique Rodo, u u alemán, u n francés v ne
:2.
..Retrata
origiuaL
d
^
D
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L
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R
r
a
t
\
S
r
¡
¡
y
a
Saint-Victorl
¡Alta
y
triste
flgtir.a,
r-ai'rt. La rtp Alonso Maitín se fundó a u n u i u g u a y o Los tres altos espíritus, por
niños se dtedicaron al servicio ¡die las ar;
Muiburg, porLatouze, en 1879.
Inc^ á" !r»r o pBiiupic'. de 16('8, n u m ^ n - estudios clatnidputes, emocionados y su- que será mofa de . los dnq-uies y as-ombro
mas; lais tires mujeires, Andrea., Lñíéa y
v> el i.'ii.b'iur en 15Í3 T^t^d" la. ¡ l i a r i tiles, com jcnen en que cl libro cervantes- respetuoso de los ca.brerosl ¡Alta y triste
Magidalena, son lapasionadas y vehenjenñj
brazo
y
lanza
en
ristre,
se
y
e
r
g
u
c
e
n
el
fi.gura, qite dictará, a. los siglos e l ' testttIV'ra e.-ta mipietHai se COIOCÜ ctitio I - CiU'l co es de una, tilstes-a m m o r t a l .
de Garcilaso. reminiscencias de Boccacio tes; la primeíat .se ca.sa. v a r i a s veces, a pe©lá"? t i a b a n b s u .
ment« melancálico: «¡En los nidos de •anta- camino, d e - l o s ..siglos, retando al envileci- y del Ariosto. Así los libros de caballerías sar 'dtei sui 'ño m u y edi-flcanf-e condn«t-a, y
El español que m á s a g u d a y doouinen- ñ o no, haiy pájaros hogafio'í»
miento y al 'OUviido. humanos, tti único hijo penetran por todos lados la fábula, la sir•
.
ji ames n n m ^ r a í d" t,
íalmento t)m<-ti u a la Mda del genial mana! Caballero d e l a Triste F i g u r a
' ven de punto de partida v de comentario las o.tras dos se .con.sagran al cteustmo -v a
' ema 11 tes sun i
U)i(i 1 1 1,1 c o — \ a \ ai i
¿Quién d i r á que éste es testamento de
f.'dcftind—nos ofrece en la
perpetuo, se proyectan como espléndida vi- la reli»-ión.
'='n'KÍO 1, "! iv I ! P | | > ,
• 1 « \ i 1- <(\idi \ nuj.Mte del ingenioso hidalgo Mi- Oon Quij'ote, oueindi», y no dfe Cervantes,
Cristóbal rio CASTRO,
MIGUEL parece recoger todos kis gérmesión ideal enfrente de l a acción real y
air'i'-.-»» y ÍHs «Lümcdns
desolado? «En los nido.g de a n t a ñ o n e h a y
nes morbosos .de la familia, sBlvándo.se' a
\ cutre gtiel df C l vantp^» una buigiaíia atormen- i'4jfmis hogañio.» Pa-síucüos las sesenta, en
tada, Y, m.is lea^titeiHfuts el ilustre e s
le '^uiids, en el li- iwíuel coraaón heroico no quedan m a s (lüe
J1 C-O P ' l PRü. S I L E S , Y cr itü)' ci.l. i>io n. h
bro «El Qiui )te,
'-1I op- a», traza, con oicatirioes. Ceirvantes se contempla: e n fD&n
SIOHMVNDA.KISTOsingulai- v a i n f i ' e i u d u i o n , la trabajada Quijote» como en ¡un espejo. S u s locui-as.
t,i Setíimonal.
arqmtcctutd dé qucl diurno, t a n coinba- üoino las de sui-héroe, e n c a m a n a l a . R a ¿ón misma. Todas y c a d a . u n a de sus «mtxdo por l a suerí é
CenantCN iiip ¡)ti perpetuo fracasado, présas son jurtas, s a n t a s y m a g n á n i r n a a
Sus üc (tuliua-. ficnen p<.tigmas familia- El mismo esfneiríO' d e ati brazo p o d r í a c'omres y afien-ias .pébhca«, F r a c a s ó desde su pstlr c o n , T i r a n t e y con Uon Galaorj pero
n a r e r de padrea lioljir^' y con muchos hi- .•íu lanza asta motosia.; s,u. a d a r g a , antlgitia,
jos, íiaca ü comd licnuano do h e r m a n a s y í?ti pobre .celadla., xecosid'a ti p n r s s elnuidcceiitp^ y liM'ini'-iim.'-, tiaca-^ó como es- taijos.
po.so de uiu' mujer lioneMa, pero rústica
DI» igual inodo cfue Don Qnajote, Cerva.nde dloi ( T, i. t-T)»o, fi H d'Sü fouio p a d r e de
u n í b i n ít .ida <n Ipugiia? j llevada: en ii^z irrumpió c u . l a vídla., y a ca-n.-^ado y en'/e.jMJJidb, mohoso el ctterpo y el á.nlrüa tainpi( !b •- lie lioiua.
;i
i;,ién i-ñcosLda. .a pespuntes 'de voluntad.
^' ' t 11, d(sdi> la cuna o la sepultura,
T"> *>'-'• I tu I i cd'ot del nido, n i las gra- Pero y a los pájaros d e . l a . g r a t í a h a b í a n
(ja^, 1.1 indas y s a a \ e s , d'd repeso. 'Las volado ( i e s t i s rudas; y a , en los niao.s va».'(!:«, on Tigor, ún toda-' ].-, I
, I.. .1 I if . l a v a b a n en la calle ño en- cíos,' s.olamente quedaban g r a n z a s resecas
«b 1 fii s ' h ir las portad .'
I I 11 M n !i ud'sd.v <1 ^ül\íü a casa, la ma- V plumones melancólicos. Cuando Cervan• roxKt-iiond^ ,1 u n ppiiodo no ami-H í[ii<^ h n dCMla-va^c piadosamen- í íes lajiza l a segunda p a r t e del «Quijote»
a . a b m ^ <ÍP at)ai)d'ina! ]{ 5''
i I • dul .,( 1 1 111 poblada de fari- I está, herido de vida, mas;ta.mbién herido
I IM ' 1 jii i | a *-» v i i c i \ f . sí (1.-5
de Tiiufirte.
I" nni>«;, tio II, i.imc'i--un Giriuco' > •
ti tt'.tdblc, mu I Kai el miliu si,. ii > u u b l u o 110 fué Ceri't'risteza de Cerva.ntes, que m a n a s tan- i
>
,J' ' '
I ) í II c]"-ioiir> 1 v-nlcs UMS Ai'oi'i ' l u l o que u i el privado ta y I-anta alegría! No eres tú l a tristeza I
l>ti ' '
•liiir '1 ina d( ella , ¡ y f itn'P ir IHu 11,11 -..i rimez fue un trota.- reyiWnada del -varón de H u s : n i la tristeza |
I c illch su j u \ c m u d t r a i . s i u i i o cnti'c la in- del hartazgo, de S.alonaón; n i e r e s ' l a aseé- ¡
1 1^ i m a d . > pni i (b n s i o n y la esjaspz, «jn oficio ni beríefi- tica, del Kempis; n i l a intelectual, de Schoid
"¡o, p t c n o aspir ^it > w ^>Tu)iitemo prcten- p e r h a u e r .
I',eí-, tiisteza de tristezas, la m á s noble,
1'» n.inos humillante, l a m á s í n t ü n a , por- i
que t r e s la tristeza htim.ana. Eres, al cabo i
di' ÍL S siglos, la tristeza de u n hombre bue- |
no j genial q u s , tomando, t a n t a s e m p r e - '
s a s . ' n o venció en n i n g u n a ; que t r a t a n d o
con tantos hombres, des ninguno recibió
Litn sino e n limosna; que recorriendo tanto^ pueblos en todos fué igualmente desdii ii,>i<'..j; que siendo superiori a los m á s
atti. di' --u tiempo, de todos los m á s altos
. ,1)11'. ido y por ninguno fué ampatu-'
lan
j por la hostilidad y la. incom{<
u,
la alta, y noble tristeza, por la mehiii entronizada en las callee y en
1 ins, suprema y silenciosa tristeza
•MSmenaíft a Qervaat9.-í--"^ .conde di? Ií».ími,s^.nss,.,9i gr. Eayell.. cl g«B«saI TLtíq«e, (ortega Gasset, GonzáJea Besad», y o t o s 000 lo=
. _ 'k/!" por el Psr»iItor Hoüentío Nob».—2, Rutrsif) dihaiad.» por F.aviUrt Au- po; t i m i d o .ajeno y el oh-id-p' propio.
TiKtPza insepa.rflbif, como el pensémien•íS iMatt&ajrtij, m líí70.-~3, fietirato grabado sor Bartoíoma ilavua ea 1819,
jiiaes- de las-.^.-s»!»» ÍVVIS•cteíñlarísa esta maS^ns» «afe-^ai e6,-éattia én Ctervantes.
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LA H!JA BE CERVANTIS
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to aue to^iuras y el eoi;as^ fflis'iiftsuiíiskl"'
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