Lincoln, la esclavitud y la guerra civil

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Lincoln, la esclavitud y la guerra civil
Extraído de Viento Sur
https://vientosur.info/spip.php?article7656
Una película con debate
Lincoln, la esclavitud y la
guerra civil
- solo en la web -
Fecha de publicación en línea: Jueves 7 de febrero de 2013
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Lincoln, la esclavitud y la guerra civil
[El estreno de la última película de Steven Spielberg, consagrada a los últimos meses de la presidencia de Lincoln
(1861-1865), ha estimulado numerosas discusiones sobre su figura, la lucha contra la esclavitud y la historia de los
Estados Unidos Pensamos que los dos textos publicados en la página web de nuestros amigos americanos del
International Socialist Organization interesarán a nuestros lectores. Al final del artículo remitimos a otros textos para
el debate*]
Lincoln el inflexible
Alan Maass
Es preocupante ver que las personas con las que estás siempre en desacuerdo aprecian la película que te gusta,
mientras que aquellas con las que rara vez tienes divergencias no pueden soportarla.
A los representantes más conocidos del establishment político y mediático les ha gustado la última película de
Steven Spielberg, Lincoln, porque consideran que se trata de una lección sobre las maravillas del compromiso
bipartidario (Demócrata-Republicano ndt).
Ese lugar común ha debido ser manifiesto para cualquiera que haya visto la película. Algunos periodistas han leído
sin duda la descripción de la película destinada a la prensa. Ésta indica que Lincoln trata de la forma en que la 13ª
enmienda (de la Constitución de los Estados Unidos, que abolió la esclavitud y la servidumbre involuntaria en su
territorio) fue adoptada por un Congreso dividido y partidista. Sobre esta base, han decidido que esto debería ser
una fábula sobre el Washington (capital política federal) actual, con Lincoln como imagen de Barack Obama, y las
maniobras para poner término legal al crimen histórico de la esclavitud como el equivalente en el siglo XIX de la
cínica campaña de photo op (photo opportunity, es decir un momento particular, "histórico", durante el cual una
"celebridad" puede ser fotografiada) de Obama con el gobernador de New Jersey, Chris Christie, tras el huracán
Sandy. ¡Habéis leído bien, no se trata de una invención mía /1.
Esas personas están completa y espantosamente equivocadas.
Lincoln, en realidad, habla de un presidente que rechaza los compromisos cuando se trata de hacer desaparecer la
esclavitud de la Constitución; un presidente que no realiza compromisos ni con sus enemigos políticos, ni con sus
aliados, ni con sus consejeros más allegados, ni con los "moderados" que vacilan, y que está determinado, rozando
el fanatismo, a alcanzar ese fin por todos los medios.
El hecho de que se pueda llegar a confundir esto con el Washington actual -o con cualquiera que se encuentre allí,
en particular con Barack Obama- supera mi comprensión.
Por otra parte, algunas voces de izquierdas han criticado Lincoln por poner en escena "personajes afroamericanos
que no hacen casi nada, si no es esperar pasivamente que hombres blancos les liberen" /2, por "impedir
eficazmente la integración de los negros en tanto que actores políticos de pleno derecho" /3, así como por enseñar "
que un cambio radical se desarrolla a través de los acuerdos de pasillo, y por la disposición a renunciar a toda
pureza ideológica" /4.
No están equivocadas completamente. Sin embargo se equivocan en la mayor parte de los puntos.
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Lincoln, la esclavitud y la guerra civil
En primer lugar, Lincoln no trata sobre todo lo que ocurrió durante la Guerra Civil.
Es cierto que Lincoln no pone en escena, entre sus principales personajes, a esclavos negros o soldados negros de
la Unión y que la película, por consiguiente, no presenta la forma en que los negros jugaron un papel central,
catalizador, en su propia emancipación.
También es cierto que Lincoln no presenta al movimiento abolicionista ni el papel decisivo que jugó. Con una
maravillosa excepción, los opositores radicales de la esclavitud son presentados en la película como
unidimensionales y un poco tontos. Sipelberg y Tony Kushner, el guionista, habrían podido hacerlo mejor. Para ser
justo, dudo verdaderamente que se pueda considerar Lincoln como la última palabra sobre los abolicionistas
radicales, así como sobre su importancia histórica.
Tenéis que ver Glory [película realizada por Edward Zwick, que pone en escena al 54º regimiento de Massachusetts,
compuesto de soldados afroamericanos], si no lo habéis hecho aún, y leer sobre los abolicionistas hasta que alguien
haga una película que sea digna de sus memorias.
Mientras tanto, Lincoln merece ser vista como algo más que una "película sobre viejos hombres blancos que llevan
barba y pelucas".
La película sólo se refiere a un único episodio de una lucha de varios decenios. El episodio del voto en la Cámara de
Representantes, durante los últimos meses de la Guerra Civil, de la 13ª enmienda que prohibía la esclavitud. Se
trata sin embargo de un episodio crucial.
Es también una película que trata de una figura de esta lucha. Pero Lincoln es una de las más importantes
personalidades en la lucha contra la esclavitud, su historia es digna de ser comprendida. Se trata de un moderado
político que ha sido transformado por los acontecimientos, que se ha puesto, a pesar de sus defectos, a la altura de
la ocasión histórica que vivía, mientras que otros a su alrededor no lo han hecho. Es también la de alguien cuya
contribución a la causa de la libertad ha sido profunda.
No me preocupo por corregir a los expertos que desean implicar a Lincoln en un debate sobre por qué los
Demócratas y Republicanos tienen necesidad de ponerse de acuerdo sobre la reducción del déficit. Supongo que
esas personas no leen esta página web [SocialistWorker.org].
Apuesto sin embargo a que hay lectores que se preguntan si Spielberg ha realizado otro espectáculo
hollywoodiense vacío, dejando de lado de las reales cuestiones históricas. En mi opinión no es el caso, y mi consejo
es que hay que dar una oportunidad a Lincoln.
***
¿Trata Lincoln, como ha escrito Corey Robin, de los "hombres blancos de la democracia"?
Cierto que Spielberg y Kushner han fracasado a la hora de crear un solo personaje negro que participe en los
debates sobre los que gira la película.
La decoración está constituida, efectivamente, por los pasillos del poder en Washington, de los que estaban
excluidos los negros, en virtud de esa Constitución que Lincoln quería cambiar. Sin embargo, como ha subrayado
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Kate Masur en un artículo del New York Times, dos personajes de la película, los criados de la Casa Blanca
Elizabeth Keckley y William Slade, eran verdaderas personalidades, que formaban parte de "una comunidad
organizada y muy politizada de afroamericanos libres" en Washington. Keckley recaudó dinero y solicitó donaciones
de alimentos y vestidos para los refugiados negros del sur, mientras que Slade era un dirigente de una organización
de negros que intentaba promover los derechos civiles.
En una película en la que los principales personajes hablan (y hablan sin parar) de la esclavitud, de la política y de la
política antiesclavista, personajes negros habrían podido participar en algunas de esas conversaciones.
Dicho esto, dos puntos importantes deben ser mencionados en favor de Spielberg y de Kushner. En primer lugar,
Lincoln trata sobre la esclavitud. Señalar esto puede parecer estúpido. Sin embargo no lo es. En los departamentos
de historia de las universidades existe una amplia industria artesanal que deja de lado la esclavitud como el factor
principal de la Guerra Civil. Y aún es peor cuando se mira la cultura popular. Solo hay que pensar en la cantidad de
veces que se oye, como primera expresión a propósito de la Guerra Civil, que ésta enfrentó a "unos hermanos
contra otros", que se trata de un conflicto trágico, que los sudistas eran gentlement, y todo eso.
Spielberg y Kushner han realizado una película en la que la esclavitud es la única cuestión política de importancia.
Se trata de un claro reconocimiento de lo más revolucionario que había en la Guerra Civil. Eso es algo que hay que
decir a su favor.
En segundo lugar, el solo hecho de que los negros no estén presentes a lo largo de toda la película como "actores
políticos de pleno derecho", no significa que la película no les reconozca ese papel. Creo que la lucha de los negros
por su propia emancipación está presente en un segundo plano a lo largo de toda la película, por la forma en que
ésta comienza.
Los primeros minutos de Lincoln, como los de otra película de Spielberg que trata de la Segunda Guerra Mundial,
Salvar al soldado Ryan, muestran horribles imágenes del campo de batalla. Desde el comienzo muestra lo terrible
de la más sangrienta guerra de la historia de los Estados Unidos. De forma igualmente importante, se ve también
otras cosas: soldados negros combatiendo en las filas de la Unión, implicados en la batalla. Los negros fueron
reclutados inicialmente en los ejércitos de la Unión durante la guerra una vez que abolicionistas, como Frederick
Douglass, hubieran vencido las reticencias iniciales de Lincoln. Es esa otra etapa crucial en el camino que
transformó la Guerra Civil en una lucha revolucionaria con el objetivo de destruir la esclavitud.
La escena siguiente se desarrolla después de los combates. Dos soldados negros discuten con Lincoln, de visita en
el campo de batalla. El primer soldado intenta mantener la conversación centrada en historias de guerra, mientras
que el segundo soldado no quiere oír nada de eso: desea saber si Lincoln piensa que es justo que los negros no
perciban el mismo sueldo que los blancos y que no puedan ascender.
La conversación es interrumpida por dos jóvenes soldados blancos. Dicen haber estado presentes cuando Lincoln
pronunció su famosa proclama de Gettysburg [un discurso de 2 minutos pronunciado el 18 de noviembre de 1863]
en el lugar de la batalla más importante de la guerra. Entonces comienzan a recitarla.
Esto puede parecer una nimiedad que intenta probar la "grandeza" de Lincoln. Esta anécdota es sin embargo
contiene más verdad de lo que parece y comprende algo importante. Las muertes y la violencia de la Guerra Civil
eran tales, que los soldados implicados sentían la necesidad de estar guiados por un objetivo político que les
permitiera aguantar el sacrificio. La capacidad de Lincoln para expresar los objetivos y los ideales del "lado nordista"
era, así, una de las armas secretas del Ejército de la Unión.
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Los dos jóvenes reclutas se unen a sus unidades antes incluso de haber podido terminar su discurso, dejando así
que el segundo soldado negro recite: "Nos corresponde a nosotros actuar de forma que esos muertos no hayan
muerto en vano; nos corresponde querer que, con la ayuda de Dios, nuestro país renazca en la libertad; nos
corresponde decidir que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca jamás de la
superficie de la tierra".
Esas palabras me parecen un desafío a Lincoln, igual que las preguntas del soldado sobre los sueldos desiguales.
Utilizando las mismas palabras que Lincoln, está peguntando por el objetivo de todos esos sufrimientos y luchas.
¿La Guerra Civil acabará en un "renacimiento en la libertad"? ¿Qué pretende hacer Lincoln para ello?
***
Está demostrado que Lincoln estuvo desgarrado por esa misma pregunta: ¿Terminará o no la guerra con la muerte
de la esclavitud?
Lincoln, recordemos, era un jurista y no un teórico político. Veía la cuestión de la esclavitud a través de sus anteojos
jurídicos. Presentó, en 1862, una Proclamación de Emancipación en la que se declaraba que todos los esclavos de
los estados rebeldes del sur eran "libres para siempre" a partir del año nuevo [1 de enero de 1863].
Esa es otra indicación de la transformación de Lincoln, incialmente un moderado que deseaba el compromiso, en un
dirigente de guerra dispuesto a tomar medidas revolucionarias. A partir de ese instante, como comprendió
perfectamente Lincoln, el ejército de la Unión se convirtió en un ejército de liberación, ya que la emancipación podía
ser puesta en marcha allí donde iba penetrando en el sur. La revuelta de los esclavos del sur, huyendo de las
plantaciones, era apoyada por las armas y los cañones de la Unión.
La Proclamación de Emancipación era sin embargo claramente una medida de guerra. Una escena del comienzo de
la película muestra al presidente explicándose sobre los diferentes escenarios por los que un tribunal en tiempo de
paz podría declararla inconstitucional. Si la Proclamación de Emancipación no garantiza que los antiguos esclavos
serán "libres para siempre", ¿qué lo permitirá? La respuesta de Lincoln es: aprobar la 13ª enmienda, incrustando la
libertad en la propia Constitución.
Sin embargo se presenta una complicación: el Sur estaba al borde de una derrota militar a comienzos de 1865.
Como William Seward, el secretario de estado de Lincoln, lo muestra al comienzo de la película, una mayoría de
nordistas podría apoyar la 13ª enmienda si el sur siguiera en guerra, como una forma de privar al enemigo de su
principal fuente de trabajo. Los más conservadores de ellos, sin embargo, dudarían ante una medida tan radical si la
guerra terminara.
Lincoln llegó pues a la conclusión que debía aprobar la 13ª enmienda antes de que terminara la guerra. La
búsqueda urgente de los votos -a la vez que impedía a la Confederación aceptar los términos de la capitulación-es
la intriga fundamental de Lincoln.
Una vez que ha decidido lo que debía hacerse, Lincoln utiliza todos los medios en su poder para alcanzar ese fin.
Cuando puede llamar a los "mejores de ellos" [the better angels of our nature en el texto, alusión a las últimas
palabras del primer discurso de investidura de Lincoln], aboga ante los opositores demócratas a fin de que estén del
lado bueno en un momento histórico. Cuando no puede, emplea un trío de personajes un poco especiales para
sobornarlos y obtener sus votos.
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Autorizó al líder del ala conservadora de su propio partido, Preston Blair, a emprender negociaciones secretas de
paz con la Confederación como condición de un voto unitario de los republicanos a favor de la enmienda. Y esto
cuando Lincoln sabía que no podía firmar la paz antes de la votación.
Pidió a los republicanos radicales hacer todo lo posible a fin de aprobar la enmienda, incluso limitar su retórica de tal
forma que no comprometer los votos de los conservadores que pretendía atraer. Lincoln pinta a los radicales
desconfiados frente a las motivaciones del presidente. Thaddeus Stevens, uno de los dirigentes radicales, reconoce
que Lincoln ha franqueado el punto de no retorno. Dice: "Abraham Lincoln nos ha pedido trabajar con él para
conseguir la muerte de la esclavitud".
***
Según Aaron Bady, un crítico radical de la película, todo esto es solo "el triunfo de un político que es capaz de lograr
compromisos". Lo que no comprendo, sin embargo, es: ¿dónde está el compromiso?.
Lincoln no pidió a los radicales que apoyaran una enmienda edulcorada o una medida de compromiso. La 13ª
enmienda pone la esclavitud fuera de la ley, y punto. Lincoln, por otra parte, permitió a un aliado más conservador
intentar negociar un término a la guerra, mientras planificaba traicionarle si la paz llegaba demasiado rápidamente.
Hay que añadir, para ser claros, que impidiendo la negociación de paz, Lincoln prolongaba una guerra que no tenía
precedentes en cuanto a la amplitud de sus destrucciones y el número de muertos.
¿Era un compromiso pedir a Thaddeaus Stevens que no declarara, en el debate en el Congreso, que esperaba que
la 13ª enmienda condujera a una igualdad completa entre los negros y los blancos? El Stevens de la película
[interprtadoo por Tommy Lee Jones] se debate dolorosamente para contener sus convicciones más profundas.
Comprende sin embargo, al final, la diferencia entre un compromiso frente a un principio y una maniobra táctica de
cara a alcanzar un fin. La aprobación de la 13ª enmienda ha hecho más ruido que el más notable de los discursos
de Stevens.
La ironía de la crítica formulada por Aaron Bady [del New York Times] es que, en la historia real de la Guerra Civil,
Lincoln se distingue en cada giro crucial por su negativa a los compromisos. Esto contrasta con sus compañeros de
partido republicanos, incluso los que gozan de sólidas referencias abolicionistas, dispuestos a hacerlos. Lincoln
había rechazado anteriormente otros llamamientos a la negociación con el sur, incluso a riesgo de perder el poder
en beneficio de los demócratas en las elecciones. Una vez que decidió una política sobre la emancipación o la
formación de regimientos de soldados negros, Lincoln se resistió a todas las propuestas que quisieron limitar su
alcance.
En este sentido, la película de Spielberg confirma las observaciones de un periodista radical, que vivía en Inglaterra
en la misma época, y que escribía con perspicacia sobre la Guerra Civil de los Estados Unidos en los momentos en
que no estudiaba economía política.
Karl Marx reconoció tanto la importancia titánica de la lucha contra la esclavitud, como el papel particular jugado por
Lincoln [ver la notable introducción de Robin Blackburn a una recopilación de textos de Marx y Lincoln Una
revolución inacabada]:
"La figura de Lincoln es original en los anales de la historia. Ninguna iniciativa, ninguna fuerza de persuasión
idealista, ninguna actitud ni pose históricas. Da siempre a sus actos más importantes la forma más anodina (...). Es
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fácil señalar, en las acciones de estado de Lincoln, rasgos carentes de estética, insuficiencias lógicas, aspectos
ridículos y contradicciones políticas (...)
Sin embargo, Lincoln ocupará inmediatamente un lugar al lado de Washington en la historia de los Estados Unidos y
de la humanidad. De hecho, hoy, cuando el acontecimiento más insignificante asume en Europa un aire
melodramático, ¿no es significativo que en el Nuevo Mundo los hechos importantes se cubran con el velo de lo
cotidiano?".
[Artículo publicado el 12 de octubre de 1862 en el periódico austríaco Die Presse, el artículo trata sobre la
importancia y la significación de la Proclamación de Emancipación para el 1 de enero de 1863, hecha el 22 de
septiembre de 1862, y que según Marx en el mismo artículo, "es el documento más importante de la historia
americana desde la fundación de la Unión puesto que desmonta la vieja Constitución americana: es el manifiesto
sobre la abolición de la esclavitud"]
Lincoln merece ser celebrado no porque fuera un gran pensador abolicionista o un organizador, sino por el papel
histórico particular que jugó como dirigente político de la clase dirigente nordista cuando el conflicto con el poder
esclavista estalló. Cualesquiera que fueran sus defectos, Lincoln no se apartó o no renunció a ese papel. Aceptó el
desafío en cada giro en la cadena continua de los acontecimientos.
***
Estoy convencido de que algunas de las vacilaciones que impiden comprender Lincoln derivan de que se observa la
Guerra Civil con los anteojos de la política americana de los siglos XX y XXI. Nos escandalizaríamos si Steven
Spielberg realizara una película sobre la forma en que Lyndon Johnson firmó la Civil Rights Act de 1964 ¿Cuál es la
diferencia con Lincoln?
La diferencia es que Lincoln era el dirigente político del capitalismo nordista en una época en que este último estaba
libraba una batalla por la dominación de los Estados Unidos en su conjunto contra los reaccionarios sudistas que
extraían sus enormes riquezas del trabajo esclavo. Los intereses del capitalismo en los Estados Unidos coincidieron
-probablemente por última vez en la historia del mundo- con una extensión masiva de la democracia y de la libertad
para poner fin a la esclavitud.
A fin de llevar al Norte a la victoria, Lincoln se vio forzado a participar en una de las luchas más importantes jamás
conocidas en los Estados Unidos en favor de la justicia. Lincoln no tomó ninguna parte en el comienzo de esta lucha
y solo una parte pequeña en lo que debía llevar a un conflicto abierto. Sin embargo fue un actor importante al final
de éste, asumiendo un papel particular. La película de Spielberg comprende este papel de una forma notable.
Esto no significa sin embargo que ignoremos los límites de Lincoln, ni sus aspectos francamente reaccionarios. Si
los datos históricos son muy claros sobre que a Lincoln le disgustaba personalmente la esclavitud, está también
establecido que sostenía ideas racistas. Por ejemplo en un debate de 1858, dos años antes de que ocupara la Casa
Blanca, Lincoln negó que apoyara "la igualdad social y política de las razas blanca y negra", declarando que "igual
que cualquier otro, estoy a favor de utilizar la posición superior asignada a la raza blanca".
Pienso que hay buenas pruebas de que sus ideas se reelaboraron a través del compromiso de Lincoln en una lucha
que ha cambiado la historia, lo que por otra parte la película sugiere. Pienso igualmente que es algo bueno que
Lincoln no lo oculte.
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Una vez que todas sus maquinaciones para hacer aprobar la 13ª enmienda concluyeron -al final de la películapermitiéndole entonces expresar sus puntos de vista sobre la igualdad y sobre cómo ve el futuro de las relaciones
entre los blancos y los negros, su respuesta es torpe y dubitativa. "Pienso que nos acostumbraremos los unos a los
otros".
La potencia emocional del momento viene más bien de la reacción de Stevens, que se va con el original de la
enmienda para una celebración especial. Es esa sin duda la escena más susceptible de arrancar unas lágrimas.
La transformación política de Lincoln, más que personal, no se puede poner en duda. En su primer discurso de
investidura, en 1861, Lincoln declara que no tiene ninguna intención "de poner trabas a la institución de la esclavitud
". En su segundo discurso, en un discurso repetido al final de Lincoln, afirma: "Esperamos desde el fondo del
corazón y rogamos con fervor que este terrible azote de la guerra se acabe rápidamente. Sin embargo, si Dios
quiere que prosiga hasta que se destruyan las riquezas acumuladas por 250 años de trabajo no compartido del
esclavo, y que cada gota de sangre provocada por el látigo sea pagada por otra vertida por la espada, como se ha
dicho desde hace tres mil años, tendremos que reconocer que 'las decisiones del Señor son justas y
verdaderamente equitativas'".
La película de Spielberg y de Kushner aporta sin duda alguna una nueva inmediatez a estas palabras. Su argumento
está sencillamente en esto: Lincoln tenía la posibilidad de poner fin a una de las guerras más sangrientas ocurridas
hasta entonces con la posibiliad de que la justicia -tal como la entendía- quedara como algo incierto. Lincoln optó por
proseguir la guerra a fin de perseverar en la vía de la justicia.
Es algo que merecería una película.
29/12/2012
Notas
1/
http://www.theatlantic.com/entertainment/archive/2012/11/if-only-obamas-and-chris-christies-critics-could-watch-linco
ln/264482/
2/ http://www.nytimes.com/2012/11/13/opinion/in-spielbergs-lincoln-passive-black-characters.html?pagewanted=all
3/ http://coreyrobin.com/2012/11/25/steven-spielbergs-white-men-of-democracy/
4/ http://jacobinmag.com/2012/11/lincoln-against-the-radicals-2/
Los malos servicios de Lincoln
Charlie Post
El artículo de Alan Maass sobre la película de Spielberg, Lincoln, ha añadido un poco de complejidad a los debates
sobre esta excelente película, pero realiza una explicación histórica falseada.
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Lincoln, la esclavitud y la guerra civil
Maass tiene completamente razón cuando dice que Lincoln no fue nunca ni en la película ni en la realidad histórica
un "gran realizador de compromisos". Los paralelos con Obama, a pesar de los deseos del guionista Tony Kushner
(ver su entrevista reveladora con Bill Moyers) no están fundados. Como muestran algunas biografías de Lincoln -en
particular las de James McPherson. Abraham Lincoln and the Second American Revolution (Oxford University Press,
1992), y de Eric Foner, The Fiery Trial: Abraham Lincoln and American Slavery (Norton&Company, 2011)-, una vez
que éste llegaba a una posición política, jamás cambiaba.
Deberíamos sin embargo ser claros sobre el hecho de que Lincoln era, por retomar los términos de McPherson, un "
revolucionario reticente". Lincoln era un pragmático. Reaccionaba ante los "hechos que se estaban produciendo
sobre el terreno": en particular ante las huidas masivas de esclavos durante la guerra, ante lo que W.E.B. Du Bois
[1868-1963, sociólogo, historiador, activista de los derechos civiles; fue el primer afroamericano en obtener un
doctorado, creador de la National Association for the Advancement of Colored People] llamó la "huelga general", y el
hundimiento de la esclavitud que fue su consecuencia.
Es precisamente esta "reticencia" de Lincoln a conducir una revolución completa en el sur en el curso de la Guerra
Civil -así como el papel decisivo jugado por las huidas en masa de los esclavos de las plantaciones- lo que falta en
el retrato hagiográfico de Spielberg y Kushner.
No basta con decir que "Lincoln no trata sobre todo lo que ocurrió durante la Guerra Civil". La decisión de Spielberg
y Kushner de concentrarse exclusivamente en las maquinaciones parlamentarias que rodean a la 13ª enmienda,
aunque permite realizar una película magnífica, produce una visión de la emancipación profundamente falseada.
Lincoln es presentado como un abogado coherente de una abolición inmediata, sin compensación y definitiva de la
esclavitud. Se trata ésta de una posición que adoptó finalmente solo a mediados del año 1862. Antes de su decisión
de publicar la Proclamación de Emancipación Lincoln promovió, sin éxito, diferentes planes que tenían por objetivo
una emancipación gradual, con compensaciones a los dueños, en particular los de los estados "fronterizos"
[expresión que designa a los estados esclavistas que permanecieron en las filas de la Unión tras la Secesión de los
Estados del Sur, que estaban en la frontera entre los estados "libres" y los "esclavistas"], así como el
establecimiento de colonias para los afroamericanos en América Central, el Caribe o en África.
La película, además, exagera en gran medida el impacto de la 13ª enmienda. Una gran parte de la investigación
histórica realizada durante los últimos veinte años ha demostrado que a partir de finales del año 1864, la esclavitud
como base de la producción en el Sur estaba muerta.
Mientras ciertos dirigentes políticos de la Confederación seguían creyendo que "la institución particular" (fórmula
falaz que servía para designar, sin nombrarla, la institución de la esclavitud) podía ser reanimada, los antiguos
esclavos mismos -sumándose a los ejércitos de la Unión como espías, trabajadores y soldados, así como
autoorganizando proto-sindicatos, apoderándose de las plantaciones abandonadas y otras actividades del mismo
orden - destruyeron la esclavitud. Según Kevin Anderson, en su obra Marx at the Margins, Marx adoptó la noción de
la "autoemancipación" a partir de la lucha de los esclavos en el curso de la Guerra Civil de los Estados Unidos. Por
decirlo simplemente, la 13ª enmienda reconoció legalmente la realidad de la lucha de clases en el Sur.
[... El autor concluye preguntándose cómo los defensores de una tradición de "socialismo a partir de abajo"
reaccionarían ante una película sobre las grandes luchas obreras de los años 1930 en los Estados Unidos
concentrándose en una sentencia del Tribunal Supremo en 1937 sobre la constitucionalidad de los nuevos
sindicatos más que en las propias luchas obreras.- Redacción A l´Encontre]
8/01/2013
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http://alencontre.org/ameriques/americnord/usa/a-propos-du-dernier-film-de-steven-spielberg-lincoln.html
Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR
*Otros textos para el debate:
http://www.vientosur.info/spip/spip.php?article7326
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5610
http://www.vnavarro.org/?p=8339
http://www.vnavarro.org/?p=8396
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