siete años de diálogo socio laboral 2001-2008

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Antecedentes y gestores del proceso
1
Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo
Mario Pasco Cosmópolis
2008 Susana Pinilla Cisneros
2006 - 2007
Viceministro de Trabajo
Jorge Villasante Araníbar
Fernando García Granara
2008 2006 - 2007
Viceministro de Promoción del Empleo y la Micro y
Pequeña Empresa
Ana Teresa Revilla Vergara
2008 Javier Barreda Jara
2006 - 2007
Secretaria Técnica del Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo
Sylvia Elizabeth Cáceres Pizarro
Equipo técnico
Rossella Leiblinger Carrasco
Edwin Poquioma Chuquizuta
Luis Oballe Mora
Asistentes
Mariela Calvo Tuesta
Jenny Del Carmen Francia
Karina Leyton Guerra
Diagramación: Juan Kanashiro Iparraguirre
Fotografías: Archivos de la Secretaría Técnica del Consejo
Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo
Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo
Av. Canadá Nº 1470, San Borja
Lima 41 - Perú
Teléfono: 223-7917
E-mail: [email protected]
Lima, enero de 2008
Siete años de
diálogo socio laboral
2001 - 2008
Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo
índice
9
Presentación
1.
11
13
Antecedentes y gestores del proceso
Consejo de Trabajo. Propósito y destino. Alfonso Grados Bertorini
Reflexiones sobre el diálogo social y el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo.
Jaime Zavala Costa
19
Promesa y realidad del tripartismo. Luis Aparicio Valdez
25
2.
Los protagonistas
2.1 Conformación del Consejo
2.2 Organización
2.3 Actividad consultiva
35
35
40
42
3.
Institucionalidad
3.1 Las reglas
3.2 Posicionamiento como ente consultivo
3.3 Impulso gubernamental
43
CNTPE. Diálogo social que fortalece la democracia. Fernando Villarán de la Puente
53
57
59
43
46
51
La necesaria institucionalización del Consejo Nacional del Trabajo. Juan Sheput Moore
Consejo Nacional del Trabajo y reformas laborales. Jorge Toyama Miyagusuku
4.
65
El diálogo tripartito: resultados
4.1 Lineamientos de política
4.2 Opinión sobre proyectos de normas laborales
4.3 Pronunciamientos institucionales
Diálogo y concertación social: un breve apunte teórico. Humberto Villasmil Prieto
5.
Desafíos: hacia la concertación social
5.1 Mayor incidencia
5.2 Impulso al diálogo tripartito en regiones
5.3 Nuevas incorporaciones
5.4 Hacia una red de instituciones de diálogo tripartito
65
75
85
89
93
93
94
99
100
Antecedentes y gestores del proceso
5
anexos
1.
Decreto Ley Nº 17524, que instaura al Consejo Nacional de Trabajo como órgano consultivo del despacho
ministerial.
105
2.
Decreto Ley Nº 19040, que reitera el carácter consultivo del Consejo Nacional de Trabajo.
107
3.
Ley Nº 27711, que establece el marco normativo en el que se desenvuelve el Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo.
109
4.
Ley Nº 28318, Ley que modifica el artículo 13 de la Ley Nº 27711.
114
5.
Reglamento Interno de Organización y Funciones del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo
aprobado por Decreto Supremo Nº 001-2005-TR.
115
6.
Acta de instalación del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo del 4 de enero de 2001.
119
7.
Acta de la sesión del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo del 16 de enero de 2002, que
recoge el levantamiento de 12 de las 16 observaciones formuladas por la OIT en torno a la Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo.
121
8.
Acuerdos de la Comisión Técnica de Formación Profesional respecto a la propuesta de modalidades formativas,
como parte del Anteproyecto de Ley General de Trabajo (16 de marzo de 2004).
128
9.
Acta de la sesión ordinaria Nº 71 del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo del 27 de octubre
de 2006, en la cual se aprueba la remisión del Proyecto de Ley General de Trabajo (documento consensuado
por la Comisión Ad Hoc en el período septiembre – octubre 2006) a la Comisión de Trabajo del Congreso de
la República.
134
10.
Acta de la sesión ordinaria Nº 79 del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo del 21 de junio
de 2007, que aprueba el Plan Estratégico Institucional del CNTPE 2007-2011.
142
7
Sesión ordinaria Nº 87 del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, presidida por el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Dr. Mario Pasco Cosmópolis.
Visita del ministro de Trabajo y ministro de la Agencia de Desarrollo Económico de Canadá para las regiones de Québec, Sr. Jean-Pierre Blackburn, en el marco de la suscripción del
Acuerdo de Cooperación Laboral Canadá - Perú, en la fecha (29.05.08).
8
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
presentación
El Diálogo Social constituye uno de los pilares
en la construcción de un sistema democrático
y pluralista de relaciones laborales. Ese Diálogo
puede adoptar diversas formas: bipartito, tripartito o incluso, según señala la OIT, “tripartito plus”
cuando a los interlocutores sociales se añaden
“otros actores sociales destacados, a fin de adquirir una perspectiva más amplia, incorporar las
distintas ópticas de otros actores sociales y crear
un mayor consenso”, que es precisamente el
caso del Perú, como se indicará más adelante.
Humberto Villasmil precisa, de otro lado,
que el diálogo puede ser institucional, cuando
los interlocutores le reconocen o asignan un
rol específico dentro del sistema de relaciones
industriales; y orgánico, cuando se desarrolla a
través de consejos u otros órganos según las especificidades de cada país.
En nuestro caso, el diálogo social, a través
del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción
del Empleo, según la tipología antes esbozada,
es institucional, orgánico y “tripartito plus”.
La vida de nuestro CNTPE ha tenido altibajos, luces y sombras. Creado en 1981, mediante el Decreto Legislativo Nº 140 -Ley Orgánica
del Ministerio de Trabajo y Promoción Social-, a
iniciativa y con el empuje del ministro Alfonso
Grados Bertorini, sufrió un prolongado eclipse,
en especial durante la última década del pasado
siglo, aunque las leyes modificatorias de aquella
-el Decreto Legislativo Nº 568 y el Decreto Ley
25927- lo mantuvieron sólo por razones de forma o apariencia.
En el año 2001, por decisión e impulso del
ministro Jaime Zavala, recobra protagonismo, y
amplía sus alcances al poner énfasis en la promoción del empleo, lo que se hubo de traducir
hasta en su propio nombre, e incorporar representantes de la pequeña y microempresa y de la
sociedad civil (lo que le añade el “plus”).
Permítaseme ahora introducir una nota personal, anecdótica, dentro de este breve historial,
y se refiere a la feliz circunstancia de haber podido tener una intervención, ciertamente colateral,
y muy modesta, en ese historial.
En 1981, me desempeñaba como viceministro de Justicia, y como tal tuve la responsabilidad de monitorear los 217 decretos legislativos
que el Poder Ejecutivo promulgó, por delegación
del Congreso. Dentro de ellos estaba el Nº 140,
en cuya elaboración me cupo participación, en
diálogo fructífero y siguiendo instrucciones del
9
ministro Grados y de su viceministro Julio César
Barrenechea, en desenvolvimiento de una línea
de pensamiento que los tres compartíamos. Fue
en ese mismo dispositivo que, por sugerencia
mía, se creó también el Instituto de Estudios del
Trabajo, que años más tarde me tocaría presidir.
Veinte años después, como en la novela de
Alejandro Dumas, el ministro Zavala, flamante
en el cargo, convocó a un grupo de colegas y
amigos, que luego integraríamos su Consejo
Consultivo, y nos preguntó qué sugerencias o
proyectos o medidas podíamos proponerle para
su gestión, y cuando me tocó el turno le dije:
“Reactivar el Consejo Nacional de Trabajo”. De
inmediato replicó que compartía plenamente tal
idea, y del dicho pasó al hecho.
10
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
La vida me puso, pues, cerca de la creación
y de la reactivación del Consejo, y ahora me coloca más cerca aún, en la tarea de presidirlo. Me
corresponde comprometer que en tal cometido
pueda seguir la estela que dejaron sentada otros
estimados ministros como los dos mencionados
y también, por cierto, Carlos Blancas, Alfonso
de los Heros, Fernando Villarán, Javier Neves y
Susana Pinilla.
MARIO PASCO COSMÓPOLIS
Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo
1.
antecedentes y
gestores del proceso
El Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, en adelante el Consejo,
fue instaurado a través del Decreto Ley Nº 17524 el 21 de marzo de 1969, como
órgano consultivo del despacho ministerial de Trabajo para “emitir opinión sobre
los asuntos laborales de carácter nacional”. Las décadas posteriores registran el
impulso relativo a este órgano de carácter consultivo, correspondiendo destacar
la etapa del segundo gobierno del Arq. Fernando Belaúnde Terry, cuyo titular en
la Cartera de Trabajo y Asuntos Indígenas, el Dr. Alfonso Grados Bertorini dispuso
la creación de la Comisión Nacional Tripartita que tuvo como objetivo calificar
y resolver la situación de los trabajadores afectados por despidos colectivos. La
voluntad política a favor del diálogo constructivo hizo posible que en el marco
de dicha Comisión se alcanzaran acuerdos importantes en materia de salarios,
estabilidad laboral y huelga en el sector de los trabajadores bancarios, creando
un clima favorable para la instauración del Consejo.
Sesión de instalación de la Comisión Nacional Tripartita, presidida por el ministro de Trabajo y Asuntos Indígenas, Dr. Alfonso Grados Bertorini (16.01.81).
Antecedentes y gestores del proceso
11
1 La Ley Nº 27711, Ley
del Ministerio de Trabajo
y Promoción del Empleo,
promulgada el 29 de abril
de 2002, modificada por
Ley Nº 28318 del 9 de julio
de 2004, establece que “El
Consejo Nacional de Trabajo
y Promoción del Empleo (...)
tiene por objeto la discusión
y concertación de políticas
en materia de trabajo, de
promoción del empleo y de
protección social en función
del desarrollo nacional
y regional. Asimismo,
será de su competencia
la regulación de las
remuneraciones mínimas
vitales”.
El Decreto Legislativo N° 568
del 5 de abril de 1990 que
aprobó la Ley de Organización
y Funcionamiento del
Ministerio de Trabajo
y Promoción Social ya
establecía la función del
Consejo Nacional de Trabajo
como órgano consultivo de
concertación y coordinación
del Sector Trabajo. La Ley
Orgánica del Ministerio de
Trabajo y Promoción Social
aprobada mediante Decreto
Ley N° 25927 del 6 de
diciembre de 1992 reiteró la
naturaleza consultiva y de
concertación de este órgano.
2 La competencia del
Consejo Nacional de
Trabajo y Promoción del
Empleo para participar en
la regulación del salario
mínimo se sustenta en lo
preceptuado por el artículo
24º de la Constitución
Política del Perú: “(...) Las
remuneraciones mínimas
se regulan por el Estado
con la participación
de las organizaciones
representativas de los
trabajadores y de los
empleadores”.
12
Sesión de instalación del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción Social. Presidida por el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Dr. Jaime Zavala
Costa (4.01.01).
Así, el 23 de noviembre de 1971 se expidió
el Decreto Ley Nº 19040 que asignó el carácter consultivo al Consejo en materia de trabajo,
empleo y seguridad social; más adelante, mediante Decreto Legislativo Nº 140, se insistió en
la vigencia del Consejo pero no como órgano
consultivo, sino más bien, como instancia de
concertación y coordinación, lo que dio lugar
a la denominación Consejo Nacional de Trabajo
y Concertación Social, en cuyo seno se trató la
problemática laboral del país, heredada de los
regímenes militares y propició el diálogo entre
líderes sindicales, representantes empresariales,
docentes universitarios, profesionales, políticos
de todas las tendencias, entre otros.
En adelante, las leyes orgánicas del Ministerio de Trabajo, Decreto Legislativo N° 568 del 5
de abril de 1990 y Decreto Ley N° 25927 del 6
de diciembre de 1992 reiteraron la naturaleza
consultiva y de concertación de este órgano.
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
En la presente década, se promulgaron las
Leyes N° 27711 y 28318, Ley del Ministerio de
Trabajo y Promoción del Empleo1, que constituyen el marco normativo en que se desenvuelve
el Consejo, en cuyo ámbito, se discuten y concertan políticas en materia de trabajo, promoción
del empleo y protección social, en la perspectiva de generar las condiciones para el desarrollo
nacional y regional. Al mismo tiempo, la Ley le
confiere competencia para emitir opinión sobre
el ajuste de la remuneración mínima2.
Desde su instalación hasta la actualidad, el
Consejo constituye una plataforma institucionalizada de diálogo entre actores sociales y gobierno,
orientada a armonizar las relaciones laborales,
mejorar el estándar de vida de los trabajadores
y materializar las condiciones apropiadas para el
desempeño de una eficiente actividad empresarial, que genere empleo digno y productivo. ■
Alfonso Grados Bertorini
Ex Ministro de Trabajo y Asuntos Indígenas durante el
gobierno del Arq. Fernando Belúnde Terry.
Miembro de la Comisión Consultiva de Trabajo del
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.
Consejo de Trabajo
Propósito y Destino
La incorporación del Consejo Nacional de Trabajo y Concertación Social (esa
fue su identificación primigenia) en la Ley que dio el Ministerio de Trabajo y
Promoción Social (también con el título que consignó los lineamientos básicos de
su actual estructura) no respondía sólo al tripartismo como doctrina preconizada
desde su fundación por la OIT, sino a la proyección aún más amplia que desde
entonces preconicé: el Ministerio que desde el 28 de julio de 1980 asumí
deberá considerarse como la “contrapartida social de las políticas económicas”.
En las frecuentes charlas que en su
ejemplar exilio en Washington, dedicaba
el Presidente Fernando Belaúnde a la inquebrantable convicción que abrigaba de un próximo
rescate democrático en el Perú, constituía tema
fundamental la prioridad que el crecimiento económico no “dejase para después” el desarrollo
social, como veníamos sosteniéndolo en el BID
desde su fundación con la Presidencia de Felipe
Herrera, por cuya invitación pasé del periodismo
y la abogacía a la economía social y del ámbito
nacional a los desafíos de la integración regional.
Era entonces natural que al integrar el Gabinete que presidía Manuel Ulloa, imbuidos
ambos de la trascendencia de los Pactos de la
Moncloa en la democratización de España encontrasen acogida y respaldo a esa “Concertación Social” como doctrina para el desarrollo del
Perú, atenaceado entre los dogmatismos del
neo-liberalismo empresarial y el socialismo estatal supérstite de un sindicalismo exacerbado
tanto por la exclusión tradicional como por la
defraudación del prometido “participacionismo”
del gobierno militar.
Antecedentes y gestores del proceso
13
El diálogo directo con el Presidente de España
Felipe Suárez, con ocasión de su presencia en
Lima al frente de la Delegación que asistió a la
trasmisión del mando constituyó un aliciente
valioso a ese entendimiento.
Democracia y
Concertación Social
Es un deber reiterar a 25 años de ese Gabinete que el Premier y Ministro de Economía
Manuel Ulloa acogió esa relación interministerial
a pesar de que su Viceministro de Hacienda llegó a decir con indisimulado desdén que sólo a
la CEPAL se le podía ocurrir tal intromisión en el
fuero privado, en el que “el salario mínimo es
el que libremente acepta cada trabajador como
el precio de su labor”. Por cierto los reparos de
Roberto Abusada, Viceministro de Economía a
la Concertación no eran de su patronalicia simpleza.
Ese proceso de incipiente Concertación lo
puso Ulloa en práctica en las frecuentes reuniones a las que me acompañaba Francisco Cardina,
primero como Director General de Planificación
y luego con la reestructuración legal de junio del
81, en su carácter de flamante Viceministro de
Promoción Social.
Ulloa puso en práctica esa acción concertada
sin las pudibundeces, del economicismo ortodoxo. Y así llegamos a un enfoque inter-flacionario concertado con el Presidente del Banco
Central, Richard Web, a través del sistema de
reajustes en los pliegos de negociaciones laborales que tomando en cuenta las previsiones del
crecimiento decreciente de los precios evitaría
su efecto redundante.
La invitación que conjuntamente hicimos los
14
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Ministros de Economía y Trabajo a los gremios
sindicales para una reunión de viernes a domingo en el Hotel Paracas, al que mi añorado amigo,
don Isidoro Gamarra, que desde su Tarapaqueña adolescencia había abrazado junto a nuestra
bandera el rojo pendón de la Hoz y el Martillo,
puso iniciales reparos a tener como hospedaje
del diálogo un escenario tan lujoso (por cierto
pude amablemente decirle que la discreción
de Paracas le permitiría advertir las diferencias
con las instalaciones en que las jerarquías de la
“nomenclatura” soviética solían invitar y recibir a
sus camaradas de “allende los mares”; dicho a la
manera de los colonizadores Ibéricos).
Nunca había habido antes una oportunidad
tan amplia de discutir la problemática laboral
cara a cara, compartiendo debates y diálogos
en conjunto y por temas, entre los trabajadores
de por sí, y en la reuniones conjuntas. Inclusive,
algunos notables empresarios entre los que destaco a los de largo abolengo como don Alberto
Benavides o de liderazgo sectorial progresista
como el industrialista Alfredo Ferrand.
Deserciones y Lealtades
La frustración de ese clima propicio a la política oficial de concertación fue sin duda el propósito político del retiro del Consejo de Trabajo
de la CGTP (una vez que, con hechos y prácticamente por unanimidad la Comisión Tripartita
atendió los reclamos para la reposición de los
despedidos del sector privado, siguiendo el ucase con que el gobierno militar de la segunda
fase pretendía castigar a los paros nacionales
que precipitaron, con la Constitución del 79,
la convocatoria a elecciones democráticas). Por
contraste no debe desdibujarse la lealtad sindicalista con la filosofía de la concertación social
de dirigentes como Julio Cruzado de la CGTP
y, en el plano individual, y sin menoscabo de
su militancia disciplinada en la central comunista
mantuvo el ya también fallecido Eduardo Castillo.
hoy, que mi predica por la Concertación Social,
convertida en el eje doctrinario del Ministerio de
Trabajo, excedería su ámbito propiamente dedicado a las relaciones laborales.
Hoy la CGTP, sigue integrando el Consejo y
es de felicitarse por ello, aunque la disminución
de la gravitación del sindicalismo formal pese
más en la desbordada convocatoria, que en
la realidad social que hoy el Ministerio de
Trabajo interpreta, analiza, propone y enfrenta,
sin estridencias, y sin concesiones o renuncias
a la intolerancia de antigua data o la proclama
irresponsable del dogmatismo que no se
resigna a perder las banderas que todavía el
sub-desarrollo puede permitirles esgrimir, o
que en nuestra propia región sudamericana
pretenden asumir el Nacionalismo histórico
como tapadera del neo-autoritarismo fascista.
Creo, sin embargo, que en esencia el sentido
detrás la actual denominación “y de Promoción
del Empleo” tiene el mismo cariz de interrelación
con las políticas económicas, para así dar sustento a la estabilidad democrática. Estabilidad,
por cierto, que siempre he entendido como un
proceso ascendente de niveles que disminuyan
la brecha que todavía se esgrime como justificación pragmática (ya no fundamento científico)
de la “lucha de clases”.
Debo a estas alturas pedir excusas por el
giro que estas reflexiones parecieran haberme
llevado también al tembladeral de las consideraciones políticas que desde los 80 distorsionan
los alcances de la concertación social en el ámbito de las relaciones laborales. Y, por cierto, de
las más graves consecuencias que el falaz uso
de la reforma legal que suponemos con buena
fe se dio para ordenar el desborde inflacionario
que precedió al auto-golpe del 92, no puedo, sin
embargo ignorar que en las presentes circunstancias es casi inevitable que esa traspolación
ocurra entre el cometido y el ambiente que lo
circunda.
Concertación y
Representatividad
Al releer ahora los planteamientos y debates, con que sostuve entonces a lo largo de los
tres años de mi gestión pareciera, a la luz de
Hay algo, sin embargo, que ahora percibo
como un tema que requiere un redoblado énfasis. Tripartismo laboral o concertación social
carecerá de eficacia si carecen de representatividad.
En efecto, lo tiene el Ministerio que con tantos méritos doctrinarios y realización profesionales encarna Susana Pinilla (hija dilecta de Toño
Pinilla, también ex Ministro de Trabajo democrático, con quien tantas expectativas alenté desde
Washington para apoyar la fundación de la Universidad de Lima, que fue su más caro anhelo)
en un gobierno de institucionalidad democrática
y de convocatoria plural. Correspondería que pudiera decirse lo mismo de los otros dos protagonistas del diálogo social.
El ensamble de los órganos de línea de la
estructura ministerial con el Concertador tripartito Consejo de Trabajo y Promoción del Empleo,
responde a una concepción unitaria de la política laboral. La incorporación de la promoción,
legislación y servicio a las PYMES ha constituido
un sistema integral de abordar con acierto el
compromiso de atención preferente a la amplitud del espectro empresarial del Perú, y a la vez
Antecedentes y gestores del proceso
15
de alternativa efectiva a la vigencia abrumadora
de la consecuente informalidad predominante
en la fuerza de trabajo. El alto nivel profesional,
y la dedicada identificación con los objetivos
sociales de los cuadros actuales del Ministerio
que felizmente volverá a la misma sede en que
compartí afanes y vigilias con el afiatado equipo
que comencé preliminarmente a tratar desde
las dos semanas previas a mi asunción oficial
al cargo, en la sede local de la OIT 25 años
antes, orientado por el sabio criterio social de
ese maestro que siempre es Carlos D´Ugard y
la acogida fraterna del Representante Regional
de ese organismo internacional, y desde entonces amigo a toda hora, Julio Galer, tan argentino
de nacionalidad como peruano de solidaridad,
que tanto añoramos, permanente solidaridad en
Lima y su valioso apoyo en Ginebra.
Fue por ello muy grata la impresión inicial,
confirmada luego con creces del nivel técnico
alcanzado por el personal que provenía de su
perfeccionamiento en el Centro Interamericano
de Administración del Trabajo (CIAT) constituido precisamente por la OIT, y que fue el pivote
para el naciente Viceministerio de Promoción
Social, sin necesidad de valores externos. El nuevo Ministerio de Trabajo nació desde 1980 con
su propia gente, manteniendo al frente de la tradicional Dirección General a la experta y serena
conducción del ya, entonces, Viceministro, Julio
César Barrenechea.
Para mí mismo esa falange de impulsadores
del cambio social en la orientación del Ministerio
fueron casi tan estimulantes como la distinción
posterior de haberlos representado como Presidente de la 68° Conferencia Internacional del Trabajo de 1982, con el privilegio de haber asistido
y comentado las intervenciones iluminantes del
Presidente Mitterand y del “Santo Padre, Pastor
de los católicos, peregrino de todos los caminos
y de todos los peligros, el Papa de los obreros
16
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
de callosas manos, como las suyas” como ofrecí
mis comentarios finales al Papa Juan Pablo II,
luego de su exhortación a la creación universal
de una “civilización del trabajo humano”.
El Reclamo del “Diálogo”
Si las empresas que se acompasan con la
economía moderna parecen estar admitiendo
que el ejercicio pleno de la libertad de mercado
entrañase a un nuevo sentido de “responsabilidad social”, es indispensable reconocer que la
representatividad de las de pequeña y mediana
dimensión (aunque de abrumadora presencia
en el ámbito nacional y social) requiere una participación y presencia mayores en la definición
de políticas.
La persistencia como representatividad del
Trabajo, en el Consejo Nacional, de un sindicalismo doctrinario, que se aferra a una institucionalidad gremial más bien declamatoria que aportante a la consecución de metas tangibles de
desarrollo económico y social, hace más notorio
todavía su divorcio con la realidad de la Informalidad y la Desocupación.
Traslado a las dirigencias sindicales (que casi
con las mismas caras) heredan a los que conocí
y trate desde la Comisión Tripartita antes de la
creación del Consejo Nacional de Trabajo, al que
parecieron considerar como la Corte de los Conflictos en tanto que su aporte estriba más bien a
la movilización del estridente (cuando no amenazante o violento) reclamo en las calles, del
“diálogo” como simple disfraz de la coerción.
¡Cuánto bien haría a la CGTP y a sus similares agremiaciones, la extensión del sindicalismo
como factor coadyuvante al consenso, precedido por su propia democratización!
¡Cuánto bien nos haría a todos los que
creemos en el diálogo social que anualmente
así como las CADES, hubiera una convocatoria
anual sobre los avances y persistencia de los
problemas laborales! Y no el remedo que casi
no se atrevió a marcar su presencia paralela en
Trujillo.
Los Nuevos Tiempos de
la Mundialización
Comprendemos bien desde luego que la
apuesta por la Concertación Social requiere
un enfoque político, para esclarecer su alcance
en los tiempos de las economías y sociedades
afrontando la creciente internacionalización.
Pongámonos de acuerdo en qué escenarios encaramos su concreción conceptual y práctica.
Allí existen como iniciativas encalladas apenas al inicio del camino, el Acuerdo Nacional,
con sus 31 políticas para el desarrollo nacional
que como legado de su reflexión post-fujimorista
nos dejaron el Presidente Paniagua y el Premier
Pérez de Cuellar, recogiendo el aporte de quienes impidieron la perennización de las prácticas
infamantes de esa década final del Siglo XX.
La persistencia ejemplar de Max Hernández
en seguir confiando que la crisis actual de ese
Acuerdo, será superado en plazo próximo, aparece contradicha por la votación electoral del año
pasado, en que casi el 50% no lo endosa y más
bien lo anatematiza, sin ofrecer nada en cambio
salvo un pretendido cambio revolucionario que,
en todo caso, prometía convertir al Perú en la
Venezuela de Chávez. Y sin petróleo.
El gobierno democrático actual, sin que se
explique bien la necesidad y el sentido del Pacto
Social que el Primer Ministro Del Castillo anuncia,
difiere y resucita, y que pareciera no entender
cuánto se superpone o complica la orientación
concertadora del Consejo Nacional del Trabajo.
¿Quién, por ejemplo, resulta finalmente responsable de ponderar y establecer el “salario
mínimo” nacional o por regiones?
A este respecto por lo menos debía quedar
en claro que no es un sustituto a la concertación
sectorial entre las políticas nacionales y las regionales, que ante la disolución del organismo
específico, ahora el propio Primer Ministro asumió la concertación directa con los Presidentes
Regionales.
Entretanto, ¿no debería alguna autoridad
conspicua aliviar la incertidumbre sobre el destino que se le diera al sustituto del Consejo de
Planificación, en su versión democrática, que se
elaboró bajo la conducción de Fernando Villarán,
en concordancia de objetivos estratégicos con
los del Consejo de Trabajo?
Pidamos, como Diógenes, una luz que convierta en ruta cierta al desarrollo integral y consistente. Ni tampoco la ruta incierta que semeje
a un laberinto. Ni el impulso intermitente de un
mesiánico conductor intermitente. ■
Antecedentes y gestores del proceso
17
18
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Jaime Zavala Costa
Ex Ministro de Trabajo y Promoción Social durante el
gobierno Constitucional de Transición del Dr. Valentín
Paniagua Corazao.
Miembro de la Comisión Consultiva de Trabajo del Ministerio
de Trabajo y Promoción del Empleo.
REFLEXIONES SOBRE EL DIÁLOGO
SOCIAL Y EL CONSEJO NACIONAL DE
TRABAJO Y PROMOCIÓN DEL EMPLEO
Celebrar el Sétimo Aniversario del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción
del Empleo (CNTPE o Consejo), objetivo que parecía inalcanzable años atrás,
es una oportunidad para reflexionar sobre este importante órgano consultivo
integrado por los interlocutores en el mundo del trabajo, que fuera instalado el 4
de enero de 2001 durante el Gobierno Constitucional de Transición de Valentín
Paniagua Corazao, como sede formal y permanente de diálogo social, así como
de concertación de las relaciones laborales.
Recordemos que el Consejo fue la primera
iniciativa de la Transición Democrática para promover e impulsar el diálogo socio laboral y la
búsqueda de consenso de los actores sociales,
como parte de una política laboral con visión de
largo plazo, a fin de favorecer la participación
social y el pluralismo en democracia, reforzando a su vez el Estado de Derecho. Decíamos
en un estudio que citamos más adelante, que
“La democracia y el estado de derecho en el
ámbito laboral en corto tiempo no era tarea fá-
cil. No escapó del razonamiento lógico, en ese
momento, que instalar el Consejo Nacional de
Trabajo y Promoción del Empleo como un espacio formal de diálogo social implicaba “tiempo y
experiencia” para delimitar su perfil, establecer
sus funciones y consolidar el rol que tendría que
cumplir”. Pero la democracia no podía esperar y
se asumió el reto. Después del “nacimiento” del
Consejo, vendrían las Mesas de Concertación
para la Lucha contra la Pobreza y, posteriormente, el Foro del Acuerdo Nacional que aprobó,
Antecedentes y gestores del proceso
19
entre otras Políticas de Estado, la “Institucionalización del Diálogo y la Concertación”, lo que
afianza y fortifica a nuestro Consejo.
Pero, ¿qué es el diálogo social?, ¿qué es la
concertación? Diálogo social, concertación social, pacto social, acuerdo social y tripartismo son
términos que se utilizan con frecuencia indistintamente, y varían en función de las prácticas y
procesos que se dan en los países (aunque no
se trate de sinónimos, en cuanto que el diálogo
precede a la concertación) pero, como en otras
muchas enunciaciones de lo social, interesa más
su contenido que el nombre que se le asigne.
Desde este punto de vista, en tanto concepto muy amplio, aunque restringido al sistema de
relaciones laborales, el diálogo social institucionalizado o informal, de carácter permanente o
transitorio, incluya todo tipo de negociaciones
(la negociación colectiva es uno de los más
usuales), a los procedimientos de intercambio
de información y consulta, a los mecanismos
voluntarios de solución de conflictos del trabajo,
se den en la empresa o en instancias sectoriales,
regionales y nacionales. Incluye los pactos sociales o acuerdos marco, de contenido monotemático o pluritemático, sean bipartitos, tripartitos
o “tripartitos plus”. El diálogo social comprende
todas esas instancias de interacción entre los actores tripartitos, independientemente de que se
agoten en sí mismas o den lugar a un producto
concertado.
Hay al menos dos razones para justificar el
diálogo social, según nos lo recuerda Víctor Tockman (ex Director General de las Américas de la
OIT): “Primero, el diálogo es, a la vez un medio y
un fin. Es un medio, porque es un mecanismo
que permite y obliga a todos los sectores sociales a tomar posición frente a los temas centrales
del país. Es un fin, porque la mayor participación
es, quizás, el instrumento más idóneo para asegurar una mayor equidad en la distribución de
20
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
los beneficios que se generan como resultado
del proceso de diálogo. En segundo lugar, hay
una justificación importante que aprendimos a
lo largo de la historia de nuestra Región. Las
políticas que se introducen por decreto no son
efectivas, ni se mantienen. Por ello, más allá del
gobierno, es necesario involucrar a los actores
sociales”.
Cabe remarcar, adicionalmente, que el concepto de diálogo social es uno de los principales
componentes del trabajo decente y productivo,
debiendo confluir de manera conjunta, con el
respeto por los “Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo” recogidos en la Declaración de la OIT, que se aprobara en la Conferencia de 1998 por sus tres mandantes y, a la cual
tuve el privilegio de asistir como delegado de los
empleadores del Perú. Esta Declaración apunta
a estimular los esfuerzos que permitan asegurar
que el progreso social marche, codo a codo, con
el crecimiento económico y el desarrollo sostenible y equitativo para todos. Por ello, la Declaración que hoy en día es parte esencial de todo
tratado de libre comercio, enfatiza los elementos
esenciales para conseguir la justicia social, cuales son la libertad y el derecho de asociación,
el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva, la eliminación de todas las
formas de trabajo forzoso u obligatorio, la erradicación del trabajo infantil y la eliminación de la
discriminación en el empleo y la ocupación. El
diálogo social resulta crucial para alcanzar esos
objetivos.
Este fenómeno de diálogo y de concertación
social tiene su razón de ser en el hecho de que
en una sociedad democrática avanzada, no sólo
no se debe, por razones esenciales a la propia
democracia, gobernar sin la sociedad, sino que
tampoco se puede. Gobernar es concertar tal
y como lo sostenía el ex - Presidente Valentín
Paniagua.
Nuestro país no se ha caracterizado por llevar
a cabo políticas sostenidas y duraderas asentadas en el diálogo, el consenso o la concertación.
Las causas son bien conocidas, resaltándose
entre otras la diversidad cultural, la ausencia de
voluntad política de los gobernantes, el recelo o
desconfianza, la falta de compromiso de los interlocutores sociales, la inestabilidad institucional,
las dificultades económicas, la hiperinflación, el
carácter intervensionista del Estado, problemas
ideológicos, la presencia de gobiernos militares
o autoritarios, la alta informalización del mercado de trabajo, la baja tasa de sindicalización y el
debilitamiento de las organizaciones sindicales,
entre otros factores. No obstante ello, el diálogo
aparece en los discursos y declaraciones de los
políticos, de los empresarios, de los líderes sindicales, así como de los académicos e intelectuales. Su vigencia es innegable, pues en cada momento de crisis, de conflicto o en cada proceso
de cambio, el diálogo social aparece como una
vía, como una alternativa, que se invoca o plantea para crear un clima político y cívico estable.
A la fecha, con marchas y contramarchas,
aspectos positivos y negativos, el CNTPE ha logrado importantes frutos como lo es su propio
funcionamiento a pesar de su corta existencia.
Además, se ha ido construyendo confianza entre
los actores participantes en las relaciones laborales en el país. Sin embargo, afronta el desafío
de afirmar su presencia en el escenario nacional
como organismo de debate y concertación de
políticas en materia de trabajo, de promoción
del empleo y de protección social, de tal forma
que los vaivenes políticos u otras coyunturas no
alteren su desarrollo. Su horizonte es de fortalecimiento y consolidación institucional como
instancia permanente de diálogo social.
Es con esa perspectiva que en el año 2004
realizamos una consultoría a pedido de la Organización Internacional del Trabajo, para el análisis
del funcionamiento del Consejo y formulación
de propuestas para la mejora de su eficacia, todo
lo cual fue publicado por la OIT en el Documento de Trabajo Nº 196 denominado “Diagnóstico
y Propuesta de Fortalecimiento del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo del
Perú”, algunas de cuyas ideas centrales reseñamos brevemente en este artículo.
Un primer análisis nos lleva a plantear si conviene mantener la actual naturaleza del Consejo o apuntar a un ente de derecho público con
personalidad jurídica, plena capacidad y autoridad orgánica para el cumplimiento de sus fines,
convirtiéndolo en un organismo consultivo del
Gobierno. Un Consejo de Trabajo parecido al
Consejo Económico y Social de España que con
reconocido éxito viene funcionando desde 1991.
Al margen de la discusión sobre su autonomía,
creemos que la mejor forma de consolidarlo y
robustecerlo para legitimarse como órgano de
consulta, es a través de sus propias acciones. La
opinión del Consejo quedará revalorizada frente
a los poderes del Estado, a la opinión pública y
obviamente, frente a los propios trabajadores y
empresarios, por el grado de consenso que se
alcance y, por ende, los acuerdos que se adopten tendrán cada vez más relevancia política.
Aquí radica la verdadera mejora de su eficacia
y fortalecimiento. El principal activo que debe
tener el Consejo es su legitimidad y credibilidad,
para lo cual debe tener mayor proyección hacia
los poderes públicos y la sociedad en general,
de tal manera que sus logros sean conocidos.
Otro aspecto sustantivo es el del cómo mejorar la representatividad de los actores sociales,
que se debe analizar en dos niveles. A nivel
externo, en lo que respecta a la estrecha relación
que debe existir entre el Consejo y el respaldo
social de sus miembros. Es decir, en este nivel el
objetivo es procurar la incorporación al Consejo
de todos los sectores involucrados en la realidad
Antecedentes y gestores del proceso
21
económica-laboral peruana, como son los informales, los independientes, los desempleados,
las mujeres como segmento laboral vulnerable,
los trabajadores rurales, entre otros, a fin de tener
un espacio en el que estén representados todos
las partes interesadas. Son los llamados “actores
olvidados” que participan en el mercado laboral
pero que no son visibles como sujetos del diálogo social. Esto no constituye una tarea fácil teniendo en consideración las carencias logísticas
actuales del Consejo. Como segundo punto tenemos la representatividad a nivel interno. El objetivo es mejorar la representatividad al interior
de los gremios empresariales y sindicales que
conforman actualmente el Consejo. Para ello se
requiere que tales organizaciones sean transparentes, fuertes y representativas, por cuanto la
efectividad del diálogo social depende fundamentalmente de la legitimidad de los interlocutores sociales. Así también tendrán capacidad de
cumplir lo pactado y que lo concertado pueda
tener carácter de “legislación concertada“.
Una tercera cuestión tiene que ver con la
temática que podría abordarse en el nuevo contexto de la globalización, caracterizado por el desarrollo de la tecnología de la información y de
las comunicaciones, la liberalización de los capitales, apertura comercial, avance de la ciencia y
tecnología, que ha provocado profundas transformaciones en los procesos productivos y en el
mercado de trabajo. En esa línea que ya no es
el futuro sino el presente, los trabajadores, los
empresarios y el Estado, deberían entender que
todo ello trae consecuencias y cambios en las
relaciones laborales. Aquí, el diálogo a través del
Consejo juega un papel trascendental, para que
se den respuestas pragmáticas al impacto de la
globalización en el ámbito laboral, para adecuarse a esas nuevas realidades.
22
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Teniendo en cuenta las premisas que nos da
el nuevo escenario de la globalización, las tres
partes deliberantes que conforman el Consejo
deberían incluir en su agenda de trabajo algunos
temas prioritarios que, sucintamente y a título
de ejemplo, podrían ser el de la empleabilidad,
entendida ésta como las condiciones requeridas para adaptarse a las variaciones en el trabajo, donde prevalece la rotación de labores y
la obligación de familiarizarse con las diferentes
etapas del proceso productivo, para dar respuesta inmediata a los nuevos requerimientos del
mercado, y donde los incrementos de remuneraciones se orientan a reconocer el desempeño
y la productividad de los trabajadores. De otro
lado, es indispensable la promoción de la negociación colectiva como herramienta para buscar
soluciones concertadas en el plano interno de
las empresas, privilegiando la llamada “negociación de flexibilidad”. Hay que abordar también
el tema de la protección social, para mejorar las
condiciones de trabajo y ampliar la cobertura
de la seguridad social. Igualmente importante
es trabajar en las políticas laborales activas para
promover el empleo e incrementar los ingresos
de los grupos más vulnerables, sin dejar de lado
la necesidad de acometer la exigencia de una
capacitación continua y de calidad para mejorar
la productividad y la competitividad de las empresas y consecuentemente del país.
Finalmente, es parte de la agenda de trabajo
pendiente, cómo garantizar la participación de
los actores en el proceso de formación de la voluntad política, específicamente de la voluntad
legislativa en cuestiones laborales, lo que responde a la legítima aspiración de que su voz sea
tomada en cuenta al momento de adoptar decisiones. De otro lado, también hay que trabajar en la eventual descentralización del diálogo
social en el país articulando las tareas del Con-
sejo con las que corresponden a los gobiernos
regionales.
Deseamos larga vida al CNTPE en sus funciones y objetivos como órgano de relevancia
para el debate en materia socio laboral, pues
tenemos la firme convicción que, no exento de
limitaciones y dificultades, y sin ser la panacea
para resolver todos los problemas sociales y
económicos, este espacio de encuentro de los
gremios sindicales, los gremios empresariales,
del Ministerio de Trabajo y organizaciones vinculadas al Sector, constituye un complemento para
la gobernabilidad del país que permite la cohesión social, para consolidar una nueva cultura
laboral en democracia.
Por ello, cuando pusimos en marcha el Consejo, para cambiar valores y conductas así como
el estilo de gobernar, hicimos nuestro uno de
los objetivos estratégicos de la acción de la OIT
en el mundo, expresada en la Memoria de su
Director General denominada “Trabajo Decente
y Protección para todos, Prioridad de las Américas”, presentada en 1999, en Lima, que decía
entonces que “En todos nuestros países, se ha
derramado mucha sangre y mucha desesperanza por nuestra incapacidad de respetar al otro, y
en definitiva, de aceptarlo como igual para buscar soluciones compartidas. Sin embargo, se
hace cada vez más evidente que en los albores
del próximo siglo, el diálogo será uno de los fundamentos centrales de la estabilidad social”.
Por esto, “tenemos que proyectar un tripartismo creativo, imaginativo, capaz de asumir las
diferencias de enfoque e intereses en una síntesis fundada en intereses compartidos dentro de
la empresa y de nuestras sociedades”.
Terminando estos comentarios ahora que se
acaba de aprobar el TLC con los Estados Unidos,
se hace necesario más que nunca profundizar el
diálogo social en la agenda interna, y establecer
una suerte de alianza o “partnership” de trabajadores y empleadores para que conjuntamente
con el Estado se aproveche esta apertura comercial a uno de los mercados más grandes del
mundo. Abrigamos la esperanza que así será.■
Antecedentes y gestores del proceso
23
24
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
(*) Con la participación
de la doctora Anna Vilela
Espinosa.
1 ANÁLISIS LABORAL. Carta
del Director. Julio 1983, p. 2.
Luis Aparicio Valdez
Director de Análisis Laboral(*)
PROMESA Y REALIDAD
DEL TRIPARTISMO
La noción de tripartismo.
Más que acuerdo, acción
conjunta.
El término tripartismo es producto de la
creación y funcionamiento de la Organización
Internacional del Trabajo. La OIT, es en sí misma
un organismo tripartito, vale decir que su propia
existencia -que data de 1919- está condicionada
a la representación, en condiciones idénticas de
derechos y deberes, de los representantes del
gobierno, de los empleadores y de los trabajadores.
La acepción actual del tripartismo ha sido
desarrollada por este organismo. En dicha acepción no solamente basta la confluencia en una
mesa de conversaciones de las tres partes involucradas, sino que se tienda a la colaboración o
cooperación entre las autoridades públicas y las
organizaciones de empleadores y trabajadores.
Con lo cual, más que una propuesta de entendimiento, se alcanza una de acción conjunta y
se estimula que ésta vaya creciendo en su nivel
y alcances desde la eventual consulta en el
ámbito local, hasta la institución de organismos
nacionales permanentes con poderes normativos y jurisdiccionales.
“El Tripartismo alcanza entonces la categoría
de instrumento de política social, y además los
tres participantes se esfuerzan por enfocar de
modo sistemático los problemas que plantean
su interacción y sus tareas específicas”1.
Desde otra perspectiva, ha sido la necesidad
de regulación económica en el mercado occidental, un motor importante de la concertación
tripartita, en este caso con un énfasis más de
tipo económico que social.
Antecedentes y gestores del proceso
25
Antecedentes
internacionales
relevantes
La conformación de organismos tripartitos en
las prácticas internacionales -además de la institucionalización en la OIT- tuvo su inicio durante
la Gran Guerra (1914-1918) particularmente
en Inglaterra con la designación de la Comisión
Whitley (1916) pero su mayor relevancia se dio,
principalmente a raíz de la segunda guerra mundial, con la afirmación de los estados de Bienestar, principalmente en Europa.
En América Latina, la Constitución de Brasil
en 1946, crea el Consejo de Economía Nacional.
En Ecuador la Constitución del 31 de diciembre
de 1946 previó la creación de un Consejo Económico Nacional y en Uruguay la Carta Magna
de 1951 disponía la creación de un Consejo
Consultivo de Economía Nacional. Otras instituciones de alcance nacional fueron creadas por
decretos supremos en la década del 50, como
es el caso de Colombia y Perú.
Desde luego a niveles menores y en áreas
específicas el tripartismo era ya una práctica extendida, especialmente en lo relativo a salarios
mínimos, solución de conflictos laborales y seguridad social.
La más exitosa comisión tripartita de post
guerra en la región fue la Comisión Nacional
Tripartita de México, creada el 17 de mayo de
1971, la cual a su vez fue inspiradora de la Comisión Nacional Tripartita del Perú. La Tripartita
mexicana constaba de seis Comisiones de Estudio y tuvo un rol protagónico en la formulación
de los planes nacionales. Contó, además, con el
Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los
Trabajadores, que fuera la más poderosa fuente
26
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
de empleo y desarrollo de los planes del sector
de la construcción en el país azteca.
Los hitos históricos en
nuestro país
En el Perú, los antecedentes a nivel nacional se inician en el año 1930 en que el Partido Aprista planteó la creación de un Congreso
Económico Nacional con el objeto de reunir al
capital, al trabajo y al Estado a fin de responder
de manera técnica y científica a los problemas
de la inversión, el empleo y el aprovechamiento
de los recursos para el desarrollo.
Otro antecedente cercano lo encontramos
en el año 1945 con la creación de un Comité
Tripartito encargado de los ajustes salariales en
la industria textil e integrado por la Federación
de Trabajadores en Tejidos del Perú, el Comité
Textil de la Sociedad Nacional de Industrias y el
Ministerio de Trabajo y Asuntos Indígenas.
Años después, en 1957 se creó a través de
un Decreto Supremo del 8 de noviembre de
1957 el Consejo Nacional de Trabajo, en virtud
del artículo 181º de la Constitución de 1933,
para “prestar asistencia en la preparación de
reglamentos y leyes administrativas, dictaminar
sobre medidas que les sean sometidas por el
Gobierno y mediar en los conflictos laborales”.
El Consejo contaba con 17 miembros, que
eran el Ministro de Trabajo o su representante,
ocho empleadores y ocho trabajadores en actividad.
En la década de los setenta, el D.L. Nº 19040,
Ley Orgánica de Trabajo reglamentada en 1973
por el D.S. Nº 018-73-TR creó un nuevo Consejo
Nacional del Trabajo con fines igualmente consul-
tivos en materias de empleo y remuneraciones.
Ambos Consejos no tuvieron mayor operatividad
y es mucho más cierto que el tripartismo se fue
desenvolviendo en base a áreas específicas en
niveles muy variados. Destacaron por su rol el
desarrollo del Servicio Cooperativo del Empleo
(posteriormente Servicio de Empleo y Recursos
Humanos) -creado en la década anterior pero
incorporado al Ministerio en esta década-, las
comisiones de salarios mínimos, la participación
en la seguridad social y la capacitación industrial
a través del SENATI.
Este período, además, para efectos del progreso de la concertación social y laboral tripartita,
tuvo vientos desfavorables por el conflictivo entorno político, ya que se caracterizó por un desencuentro entre empresarios, trabajadores y el
Estado durante el régimen militar (1968-1980)
que culminó con el Paro Nacional del 19 de julio
de 1977. Esta protesta social -que por otra parte,
unió a todas las fuerzas civiles- es considerada
como la acción decisiva para que el militarismo
tomara conciencia de la necesidad de convocar
a una Asamblea Constituyente y volver a dar vigencia al régimen democrático, convocando a
elecciones generales.
La década del 80 se inició con las mismas
características conflictivas de la anterior. En especial, porque se mantenían vigentes los resultados de la aplicación de un D.S. del gobierno
militar que posibilitó el despido masivo de las
dirigencias sindicales. Ello dio lugar a que sobre
la base de lo establecido en la Constitución de
1979, que mencionaba a la cooperación tripartita, se promulgara la Ley Nº 23235 de Amnistía
Laboral de enero de 1981 la cual determinó la
existencia de una Comisión Nacional Tripartita que fuera normada por D.S. Nº 002-81-TR
del 14 de enero de 1981, víspera de otro paro
nacional. Esta Comisión fue creada, precisamente, para resolver la situación de los dirigentes
sindicales despedidos por el Gobierno militar de
Morales Bermúdez a raíz del paro nacional de
1977 contemplando su reinscripción o indemnización. Debía ser presidida por el Ministerio de
Trabajo o la persona que fuera designada en su
representación, en este caso lo fue el ministro
de Trabajo Alfonso Grados Bertorini, destacado
propulsor del tripartismo, e integrada por igual
número de personeros de los trabajadores y
empresarios.
La instalación de la comisión se efectúo al
día siguiente del paro nacional que las centrales
sindicales habían convocado para el 15 de enero. La voluntad concertadora fue anunciada un
día antes del Paro, con independencia de sus
resultados, por el ministro de Trabajo de entonces, don Alfonso Grados Bertorini, iniciándose
de esta manera una nueva historia en el tripartismo2.
El ministro Grados, desde un primer momento, hizo saber que su intención era que los
trabajos tripartitos fueran más allá que la reposición o indemnización de esos trabajadores despedidos y que comprendería el estudio de las
remuneraciones adaptadas a la inflación y cualquier aspecto relacionado con el campo de las
relaciones laborales.
2 Como representantes
del gobierno figuraron: Dr.
Alberto Felipe La Hoz y Dr.
Pelegrín Román Unzueta.
Como representantes de
los Empleadores: Dr. Luis
Delgado-Aparicio Porta; Dr.
Luis Galliani W.; Dr. Antonio
Tori Castro; Ing. Adolfo
Granadino M.
Suplentes: Sres. Alfredo
Ferrand; Felipe Del Río;
Eduardo Iriarte; Héctor
Marisca.
Representantes de los
Trabajadores: Sres. Juan
Miranda D. (CTP); Antonio
Zúñiga S. (CGTP); José Zafra
M. (CTRP); Víctor Sánchez
Z. (CNT).
Suplentes: Sres. Víctor Salas
M. (CTP); Baltasar Carpio
C. (CGTP); Juan Bernaola
C. (CTRP); Carlos Lozada
M. (CNT).
Durante el tiempo que trabajó la comisión
se procedió al estudio de tres propuestas. Una
de ellas era la dirigida a lograr un Acuerdo Antiinflacionario; las otras dos se referían a la determinación de los principios que sustentarían el
Derecho de Huelga y el esquema básico de la
nueva Ley de Estabilidad Laboral.
En febrero de 1982 se instaló en Palacio
de Gobierno el Consejo Nacional del Trabajo y
Concertación Social, incorporándolo como una
función de gobierno. Sin embargo, no concurrió
la Confederación General del Trabajo del Perú
Antecedentes y gestores del proceso
27
3 ANÁLISIS LABORAL. Carta
del Director. Julio 1983, p. 2.
4 GUILLERMO MORALES,
Carlos, “La Concertación
Social en el Perú: Problemas
y Perspectivas. ANÁLISIS
LABORAL, Julio 1987, p. 7.
5 GUILLERMO MORALES,
Carlos. Op. cit. Julio 1987.
(CGTP) planteando entre otros puntos, que le
correspondía un número mayor de representantes que el de las otras confederaciones, y reclamando la participación de las organizaciones
independientes.
En octubre de 1982, la CGTP anunció su
retiro del Consejo Nacional de Trabajo, con lo
que éste recibió un golpe muy fuerte. No obstante, el Consejo no fue el único afectado. Como
señaláramos en ANÁLISIS LABORAL de julio de
1983, el alejamiento de las centrales sindicales
del Consejo Nacional de Trabajo “les ha hecho
perder fuerza, rol protagónico y a la postre, resultarán perjudicadas al ceder posiciones frente
a quienes tienen el control de los partidos políticos”.
En el año 1983 se produjo la renuncia del
ministro de Trabajo Alfonso Grados Bertorini
luego de una, por demás, acertada dirección de
dicha cartera. Desde ANÁLISIS LABORAL señalamos en esa oportunidad “hemos apreciado
y destacado sus esfuerzos para establecer un
diálogo constructivo y civilizado entre los interlocutores sociales. Por muchas razones creemos
que ha sido un buen Ministro de Trabajo que se
impuso metas socialmente altas en momentos
en que la crisis económica del país las hacía difíciles de alcanzar. Ha sido un Ministro que dejará
huella”3.
En el balance de la concertación tripartita de
aquel entonces, señalamos también la dificultad
de los encargos en medio de la intransigencia
política y el escenario conflictivo que el proceso
inflacionario determinaba, el cual no pudo revertirse como una necesidad de acuerdo, manteniendo su carácter de pugna económica, que se
agravará después.
Al ser elegido presidente Alan García, en el
año 1985, su gobierno no tuvo en un primer
28
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
momento interés en implementar un proyecto
de Concertación Social. Buena parte del problema residía en el hecho que debido a los problemas económicos existentes no se podía dar un
clima favorable al entendimiento entre los interlocutores. Y es que la hiperinflación llegó a más
de dos millones por ciento en el transcurso de
cinco años, la tasa de desempleo y sobre todo
la de subempleo subieron a niveles alarmantes,
extendiéndose la pobreza y agudizándose los
conflictos sociales por la insana terrorista.
“Dentro de este contexto, la Concertación
no sólo fue una utopía intolerable, sino que fue
vista como una ofensa, una burla al movimiento
sindical, radicalizándolo aún más, alimentando
un gran escepticismo tanto del sector sindical
como del empresarial frente a las bondades de
la Concertación”4.
Dos años después se trató de relanzar el
modelo, en una versión superheterodoxa, requiriéndose una concertación productiva dentro del
Congreso Económico Nacional (CEN) como uno
de los ejes fundamentales de la segunda etapa
del programa de reactivación. El CEN fue creado
para que el modelo económico no tenga a los
trabajadores sólo como consumidores y espectadores, o a los empresarios como inversionistas, sino que los reúna a todos en una reflexión
nacional”5.
En agosto de 1988 la alternativa gubernamental era la concertación social, el diálogo nacional. Para su ejercicio no se retomó orgánicamente la propuesta del CEN sino que se proyectó un tripartismo no necesariamente legislado,
pero sí lo suficientemente comprometedor de
las decisiones del Estado, los trabajadores y los
empresarios. La CGTP estuvo en desacuerdo con
la proposición de pacto, argumentando que no
tenía sentido acudir a negociaciones en las que
el Estado y los empresarios iban a estar aliados.
Sin embargo, no fue sólo la decisión sindical la
que determinó la no consecución del acuerdo
nacional. Lo fue también la escasa credibilidad
del gobierno al no contar con un programa de
acción que estableciera las líneas básicas pero
concretas de las políticas que esperaba desarrollar.
La convocatoria para elaborar un acuerdo,
con procedimientos y representaciones indeterminadas, tenía mayor apariencia de búsqueda
de tranquilidad política que de positiva iniciativa
hacia una mínima unidad frente a la crisis.
En el año 1990 se produjo un cambio de
rumbo al haber sido elegido el partido Cambio
90, bajo la dirección de Alberto Fujimori, quien
ofrecía como solución al problema sociolaboral
un Acuerdo Nacional, habiendo expresado sus
partidarios la decisión de apoyar un Pacto Social de Desarrollo, comprometiendo el concurso
de todos los actores económicos y sociales y un
Programa Nacional de Apoyo a la Productividad
que promoviera el incremento de la eficiencia
en la utilización de los recursos productivos mediante acciones de capacitación y adiestramiento a todos los niveles de trabajo público, privado,
urbano y rural.
En ese contexto cinco eran las condiciones
que en ANÁLISIS LABORAL considerábamos necesarias para que pudiera llevarse a cabo la concertación social en nuestro país. Éstas eran:
1.
Necesidad de un clima favorable;
2.
Trabajadores y empleadores debían comprender la situación de sus interlocutores;
3.
Antes de la concertación se debería recorrer
el tramo de la pre-concertación empresarial
y sindical;
4.
El Gobierno debería demostrar su disposición al diálogo y a compartir las responsabilidades sociales;
5.
El Gobierno debería mantener relaciones
favorables y no de confrontación con el
movimiento sindical.
Mediante Decreto Legislativo Nº 568, del 5
de abril de 1990 se promulgó la Ley de Organización y Funciones del Ministerio de Trabajo y
Promoción Social, en cuyo artículo 10º, referido
a la Estructura Orgánica de esta institución se
establece como Órgano Consultivo, de la Concertación y Coordinación, al Consejo Nacional
de Trabajo y Concertación Social. Se señala, asimismo, en su artículo 16º, que el Consejo tiene
como objetivo “concertar con los representantes
de los trabajadores, de los empleadores y del
Estado y de otras organizaciones sociales representativas vinculadas a su ámbito, el establecimiento y aplicación de políticas en materias de
trabajo de promoción y prevención social, que
promuevan especialmente el mejoramiento del
empleo, de las remuneraciones y productividad
de las condiciones de trabajo y calidad de vida
de los trabajadores en función del desarrollo nacional y regional.” Debía estar conformado por
el Ministro de Trabajo y Promoción Social quien
lo presidiría, representantes titulares y suplentes
de los trabajadores, de los empleadores, de las
organizaciones sociales y del Estado.
El Consejo, de acuerdo a sus necesidades,
podía constituir subcomisiones especializadas
tripartitas de trabajo.
En el año 1992 por D.L. Nº 25927, se promulga la Ley Orgánica del Ministerio de Trabajo y
Promoción Social, la misma que considera dentro de la estructura Orgánica del MTPE al Consejo Nacional de Trabajo y Promoción Social como
Órgano Consultivo, señalando que su objeto es
la discusión y concertación de políticas en materia de trabajo, de promoción y de previsión social en función del desarrollo nacional y regional.
Estaría integrado por el Ministro de Trabajo y Promoción Social, quien lo presidiría y por represen-
Antecedentes y gestores del proceso
29
tantes de los trabajadores, de los empleadores
y de las organizaciones sociales representativas
vinculadas a los sectores del Ministerio.
Al año siguiente fue aprobada la R.M.
Nº 012-93-TR, Reglamento de Organización y
Funciones del Ministerio de Trabajo, que mantuvo los mismos criterios anteriormente señalados.
Como es sabido, el periodo de los noventa
no fue tampoco una era precisamente de avenencia entre los actores sociales. De una parte
porque el shock de precios y salarios ejecutado
apenas al inicio del Gobierno, aisló a éste de
los trabajadores, especialmente de los organizados por sus efectos sobre el poder adquisitivo
de las remuneraciones. De otra parte, el quiebre
democrático al cerrarse el Congreso en 1992
acentuó las diferencias políticas. Luego, las reformas liberales del mercado laboral, debilitaron a las organizaciones sindicales, pero éstas
mantuvieron su presencia, lógicamente animadversiva. Finalmente, el cierre del gobierno fue
políticamente conflictivo, propiciando un frente
político en el que participaron fuerzas laborales
y empresariales, pero en el cual obviamente, no
participaba el gobierno.
El nuevo siglo y los
inicios del actual proceso
concertador
No fue sino hasta el jueves 4 de enero del
2001, durante la administración del Gobierno de
Transición de Valentín Paniagua, que se produjo
la reinstalación del Consejo Nacional de Trabajo
y Promoción Social, órgano consultivo del MTPS,
integrado por 15 representantes de los diversos
gremios de empresarios y trabajadores del país,
los mismos que fueron designados por R.M.
Nº 03-2001-TR, lo que constituyó una nueva
ocasión para desarrollar el diálogo social, con saludables perspectivas de permanencia y éxito.
a. Representantes titulares de
organizaciones laborales
b. Representantes titulares
de empleadores
– José Luis Risco (Presidente de la
CGTP)
– Juan José Gorriti (Secretario
General de la CGTP)
– Alfredo Lazo Peralta (Presidente
de la CATP)
– Julio César Bazán (Presidente de
la CUT)
– Jimmy Núñez Núñez (Presidente
de la CTP)
–
30
Samuel Gleiser Katz (Pdte. de
la Cámara de Comercio de
Lima)
– Leopoldo Scheelje Martín
(Pdte. de la Cámara Peruana
de la Construcción)
– Manuel Yzaga (Pdte. de
la Sociedad Nacional de
Industrias)
– Augusto Baertl Montori (Pdte.
de la Sociedad Nacional de
Minería, Petróleo y Energía)
– Roberto Calda Cavanna (Pdte.
de la Asociación de Bancos)
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Fueron designados integrantes del Consejo:
c.
Representantes del MTPS
–
Roberto Servat Pereira de Sousa
(Viceministro de Trabajo)
Mario Arróspide Medina
(Viceministro de Promoción
Social)
Luis Aparicio Valdez (Director de
Análisis Laboral)
Beatriz Merino Lucero (Abogada y
consultora)
Juan Julio Witch Rossel (Decano
de la Facultad de Economía de la
Universidad del Pacífico)
–
–
–
–
Estos miembros representaban a los actores
laborales centrales. Como puede apreciarse, se
trataba de una institución de alta representatividad y calidad de sus integrantes.
Posteriormente se nombró asesores y consultores técnicos para las áreas de Promoción
Social y de Empleo. A ello debió sumarse la
presencia de dos Comisiones Consultivas en
el Ministerio de Trabajo correspondientes a las
áreas de Trabajo y a la de Promoción del Empleo.
A diferencia de la situación presentada durante los noventa, el gobierno de turno mostró
iniciativa para el diálogo, con reconocimiento
de las organizaciones laborales y con decisión
política favorable a la plasmación de los resultados que este diálogo ofrezca al país.
El Consejo mostró como rasgo positivo su
aceptación entre los actores y la sociedad en su
conjunto, la regularidad de su funcionamiento
y la sobriedad y respeto con el que se fueron
conduciendo sus sesiones. En este contexto
el primer acuerdo que adoptó el Consejo fue
aprobar una Declaración de Principios cuyo
anteproyecto fue elaborado por ANÁLISIS LABORAL (por su Director Luis Aparicio Valdez y
Jorge Bernedo Alvarado) y revisado por el doctor Jaime Zavala Costa, gran promotor del tripartismo, en su calidad de Ministro de Trabajo y
posteriormente aprobado por unanimidad por
todos los miembros del Consejo.
Era una Declaración6 de apoyo al diálogo
social democrático y de reafirmación de su vocación para el cumplimiento de sus fines, la
misma que es significativa por su contenido y
por el momento en que fue firmada, cuando
todas las instituciones del país habían quedado
melladas por los acontecimientos políticos de
los últimos tiempos.
El texto del mensaje -como ya se ha dicho,
unánimemente suscrito- muestra firmeza de
convicciones del conjunto de los actores sociales en la preservación del orden democrático.
Y, a la vez, se renueva un compromiso de unir
esfuerzos para generar empleo productivo y
promover la competitividad, así como el respeto entre las partes y la visión de los problemas
integrales del Perú.
Se refleja, pues, una voluntad de transformar el país en el corto, mediano y largo plazo,
dentro de un clima social sustentado en el reconocimiento de los derechos humanos y no
sólo los laborales como son los derechos fundamentales de los trabajadores.
A partir de esta Declaración debían desarrollarse los temas objeto de la misma y aun
cuando esa tarea no se vislumbraba fácil de
concluir en breve término, si es importante el
que se haya determinado el rumbo a seguir.
Seguidamente, ya instalado en el 2001 el
gobierno de Alejandro Toledo, se promulgó la
nueva Ley Orgánica del Ministerio de Trabajo y
Promoción del Empleo, Ley Nº 27711 (2002),
que además de establecer la denominación actual de dicha cartera, precisó, entre otros aspectos, que el MTPE tiene por finalidad “fomentar
un sistema democrático de relaciones laborales
y previsionales dentro del diálogo social, la concertación y el tripartismo, coadyuvando con las
organizaciones representativas de los sujetos
sociales involucrados”.
En esta misma norma se señala que el CNT
es un órgano consultivo del MTPE integrado
por el Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, quien lo presidirá, y por representantes
de los trabajadores, de los empleadores y de
las organizaciones sociales representativas, vinculadas a los Sectores del Ministerio. Tiene por
6 DECLARACIÓN
El Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción Social, en ejercicio de
las facultades que como órgano de
concertación le confiere la Ley Orgánica
del Poder Ejecutivo y la Ley Orgánica del
Ministerio de Trabajo y Promoción Social
y de sus preocupaciones para generar
empleo productivo, mejorar la calidad
de vida de los trabajadores, el fomento
de relaciones laborales adecuadas y las
condiciones apropiadas para el desempeño
eficiente de la actividad empresarial;
Consciente que es portavoz de una
responsabilidad compartida entre
Gobierno, trabajadores y empleadores,
por el bienestar del país en un marco de
justicia y equidad;
DECLARA
Su reconocimiento al Gobierno
Constitucional y al señor Ministro de
Trabajo y Promoción Social, por su
iniciativa al diálogo social al instalar el
Consejo Nacional de Trabajo y Promoción
Social.
La importancia de contar con un Ministerio
de Trabajo y Promoción Social que, como
ente técnico especializado, supervise las
relaciones laborales con independencia,
coadyuve al respeto de los derechos de los
trabajadores y empleadores, contribuya a
la generación de más y mejores puestos de
trabajo, a la vez que propicie el clima de
paz necesario para el desarrollo nacional; y
Compromete su trabajo en el esfuerzo
de lograr el clima social en el país
que se sustente en el reconocimiento
de los derechos humanos, el respeto
al Ordenamiento Jurídico Nacional
e Internacional vigente en el Perú,
en el diálogo social democrático, la
productividad, la competitividad, la
cooperación, el respeto entre las partes y
la visión de los problemas integrales del
Perú.
En Lima, a los veintisiete días del mes de
febrero del año dos mil uno.
Firman los Representantes de los
Trabajadores, Representantes de los
Empleadores, Representantes del
Ministerio de Trabajo y Promoción Social,
de las Organizaciones Sociales vinculadas
al Ministerio de Trabajo y Promoción
Social, y la Secretaria Técnica del Consejo
Nacional de Trabajo y Promoción Social.
Antecedentes y gestores del proceso
31
objeto la discusión y concertación de políticas
en materia de trabajo, de promoción del empleo
y de protección social en función del desarrollo
nacional y regional. Asimismo, será de su competencia la regulación de las remuneraciones
mínimas vitales.
En el marco político, pertenece a esta época
también la firma del Acuerdo Nacional y su institucionalización en la Presidencia del Consejo de
Ministros.
Por posterior modificación introducida por
Ley Nº 28318 de 2004, se contempla la obligación de incluir también en la conformación del
CNT a representantes de la pequeña y microempresa.
El momento actual
A la fecha el CNT ha tenido una participación
activa en el debate de los principales temas laborales en nuestro país y es que se ha consolidado
en un espacio de diálogo que ha permitido a los
actores sociales involucrarse activamente en la
creación o modificación de las leyes laborales.
Sin embargo, en estos últimos años poco
se ha avanzado en la dirección de alcanzar un
sistema integral de relaciones laborales. Por el
contrario, se han elaborado disposiciones superficiales como las referidas a control de asistencia,
a planilla digitalizada, al tiempo de lactancia y
otras de menor jerarquía han marcado el desarrollo de las modificaciones.
Sucede, que a pesar de todo el esfuerzo
desplegado por el Consejo Nacional de Trabajo,
la Ley General de Trabajo no ha sido aprobada.
Esto pese a haberse alcanzado consenso entre
trabajadores y empleadores en un notable 90
por ciento de su articulado.
32
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
El tiempo transcurrido respecto a un proyecto que intenta sistematizar nuestra legislación
laboral aunada a su corte inmediatista lo está
dejando -si es que no lo hizo ya- atrasado frente
a lo que se requiere debido a los cambios en la
tecnología, la informática, las necesidades de la
globalización de la economía, entre otros.
Aspectos y materias muy importantes como
la informática en el sistema de relaciones laborales, los instrumentos y equipos digitales de
perfeccionamiento de la legislación en el cumplimiento de la legalidad, así como las comunicaciones vía Internet e Intranet, harán que el
proyecto de Ley General de Trabajo se convierta
a la brevedad en otra pieza de museo, y engrosará los más de catorce proyectos de ley que
se han elaborado en esta materia a través de la
historia legislativa laboral.
No obstante, pervive un ambiente de expectativa y sobre todo un deseo de mayores avances y resultados efectivos. Especialmente, por
parte de los trabajadores, quienes siempre tienen una plataforma de demandas.
Por el momento, en los últimos meses venimos apreciando que los conflictos sociales
se han multiplicado, encontrándose el tema
laboral presente en la mayoría de ellos. Es así
que “Mesa de Diálogo”, “Conversaciones al más
Alto Nivel”, “Comisión Preparatoria”, “Reuniones
de Coordinación”, “Frente Democrático, “Frente Departamental”, son algunos de los foros y
medios a través de los cuales se está tratando
de canalizar la solución de dichos conflictos, habiendo sustituido en gran parte de sus funciones
y responsabilidades al Poder Ejecutivo, al Congreso de la República así como a las autoridades regionales y municipales. Recientemente, el
presidente García ha propuesto, en primer lugar,
el establecimiento del Pacto Social -grupo multisectorial en busca de diálogo- y, en segundo
lugar, concordar sobre una agenda nacional.
El Consejo Nacional de Trabajo, es cierto, ha
logrado establecer fuertes lazos de confianza entre los representantes de trabajadores y empleadores habiéndose llegado a algunos acuerdos
positivos dentro de su seno. Es poco conocida,
pero muy importante, por ejemplo, la positiva
avenencia de las relaciones amicales entre todos
los representantes y en especial, entre trabajadores y empleadores, no solamente en términos
de relaciones humanas, sino también por la cantidad de lazos de cooperación y superación de
conflictos que se dan entre tema y tema de las
agendas de cada sesión, en los momentos libres
y en las reuniones y contactos que se originan
como parte de este intercambio.
Otro aspecto esencial es la propia iniciativa de los Ministros de Trabajo que han tenido
mayor presencia. Además de la casi legendaria
actividad de don Alfonso Grados Bertorini, es el
caso de Jaime Zavala, Fernando Villarán y Javier
Neves en la gestión anterior. Ha sido también
relevante la actividad de la ex ministra, Susana
Pinilla -hija de un Ministro, también de Trabajo y
también de espíritu concertador- cuya simpatía y
tacto, además de la experiencia y conocimiento
del sector, la llevó a mantener el espíritu de concordia en momentos políticamente difíciles.
Mirar al futuro
La historia de los intentos de tripartismo y
concertación -que los ha habido- suele ser la
de procesos entusiastas y esforzados, pero fatalmente perentorios. Han existido -desde la
propuesta aprista del Congreso Económico, en
los años treinta, pasando por la Comisión de
Salarios Mínimos de los años sesenta y llegando a la gestión en el Ministerio de Trabajo de
Alfonso Grados en 1980-1983- pero son solamente episodios de un inacabado proyecto,
usualmente incomprendido en sus alcances,
cuando no intencionalmente frustrado por la
visión de conflicto, los intereses de parte o el
descrédito y escepticismo.
¿Por qué razón nunca se ha puesto en práctica en nuestro país un Acuerdo Tripartito en favor
del mejoramiento del empleo, de las relaciones
laborales y de las posibilidades de desarrollo de
las empresas? Definitivamente en el caso del
Perú no es que no haya habido interés, pues
todos recordamos el enorme esfuerzo realizado
en este sentido por el ex ministro de Trabajo Alfonso Grados Bertorini a comienzos de la década de los 80.
La respuesta se encuentra en que hasta la
década de los 80 hubo una gran conflictividad
laboral en el Perú y la de los 90 estuvo caracterizada por el debilitamiento de las organizaciones
sindicales que -junto con otros factores- creó
una “paz laboral” sin convencimiento, sino por
imposición de las reformas liberales.
Las explicaciones, sin embargo, no eliminan
la evidencia de no haber podido sino asomarnos
a una práctica estatuida del diálogo y la acción
dirigida hacia objetivos comunes, sin necesidad
de perder la identidad de los actores sociales,
pero supeditándose a los intereses mayores del
progreso nacional.
Todavía, en nuestra experiencia no se genera
este diálogo y acción común, siguiendo los trazos de nuestra historia. Esta historia muestra el
resultado de una nación escindida, fragmentaria,
incomunicada. Ni en la crisis ni en los momentos
buenos, es simple crear acciones de dimensión
nacional -porque en términos individuales es claro que sí existen- que superen esta tradición de
enfrentamiento y mantenimiento de distancias.
Antecedentes y gestores del proceso
33
Hasta hoy, aunque no sea grato confirmarlo, los
problemas persisten porque son más útiles al
protagonismo político que a la búsqueda de soluciones, o al ejercicio de identificar culpables en
vez de unir esfuerzos para superarlos.
Definitivamente, esta perduración de los intereses particulares o de grupo y esta negación
del consenso, son una de las mayores causas
del subdesarrollo y una de las mayores necesidades para superarlo. No existe experiencia de
desarrollo en las últimas décadas que no haya
estado asentada sobre bases de unidad nacional con protagonismo de los actores económicos y el gobierno. Ya no se trata solamente de
la construcción europea o del renacimiento de
post guerra. Todas las naciones emergentes de
importancia han aceptado la verdad universal de
la convergencia y concertación. Países cercanos,
como Chile, Costa Rica, la propia Argentina o
34
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Brasil, han aceptado que las salidas de sus crisis,
pero sobre todo la construcción del futuro en
el mundo de la competencia global requieren
espíritu y acción de consenso.
No tiene mucho sentido celebrar la apertura comercial y los tratados de comercio o ser
sede de los grandes acuerdos de cooperación
económica, si en la contraparte, la división social
y el desacuerdo impiden la potenciación de la
actividad económica y nos debilitan en el progreso. Cuando así lo comprendamos y juntemos
acciones por un proyecto económico y social común, marcharemos con mayor firmeza, transparencia y convicción hacia la concertación social.
Tenemos viva la esperanza de que sea pronto,
y continuaremos haciendo todos los esfuerzos
para que esa esperanza se transforme en una
nueva, diferente, realidad. ■
2.
los protagonistas
2.1 Conformación del
consejo
El Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo es un órgano
consultivo de diálogo y concertación
social, tripartito. Está integrado por
organizaciones representativas de
trabajadores y empleadores del país
y la Presidencia recae en el titular del
Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo. Al mismo tiempo, un cuarto
grupo de organizaciones sociales
vinculadas al Sector Trabajo, integrado
por expertos relacionados al mundo
de las relaciones laborales y al sector
académico, participa con derecho a
voz, únicamente.
La fórmula que permite la participación o
renovación del mandato de sus miembros ha
variado en el tiempo. Inicialmente, a través de
Resoluciones Ministeriales3 se disponía la designación de representantes; sin embargo, con la
dación del Reglamento Interno de Organización
y Funciones se confiere a las organizaciones
de trabajadores y empleadores la atribución de
nombrar a sus representantes4. El Reglamento
no ha fijado plazos para la renovación del mandato.
Otro aspecto de interés consiste en el ejercicio de la representación misma: el Sector Trabajador participa a través de los responsables de
la dirigencia sindical (presidentes y/o secretarios
generales); el Sector Empleador participa a través de los asesores legales de los respectivos
gremios empresariales; eventualmente asisten
los líderes empresariales.
3 Durante el período
2001-2002: Resolución
Ministerial Nº 003-2001-TR
del 4 de enero de 2001,
instala el Consejo Nacional
de Trabajo y Promoción
Social; Resolución Ministerial
Nº 041-2001-TR del 19 de
abril de 2001, reconforma el
Consejo Nacional de Trabajo;
Resolución Ministerial
N° 124-2001-TR del 13 de
julio de 2001, incorpora a
la Asociación de Pequeños
y Medianos Industriales
del Perú (APEMIPE);
Resolución Ministerial
N° 179-2001-TR del 20
de septiembre de 2001,
incorpora a la representación
de las organizaciones
empresariales, la Asociación
de Exportadores (ADEX) y los
Conglomerados de Pequeña
Empresa en el Perú (CPEP).
4 El numeral 3 del
artículo 4º del Decreto
Supremo N° 001-2005-TR
establece que los Sectores
Trabajador y Empleador en
el Consejo podrán organizar
su funcionamiento interno
y fijar las normas para
la representación de sus
miembros.
Los protagonistas
35
Confederación General de
Trabajadores del Perú (CGTP)
Central Unitaria de
Trabajadores del Perú (CUT)
Confederación de Trabajadores
del Perú (CTP)
Central Autónoma de
Trabajadores del Perú (CATP)
Mario Huamán Rivera
Juan José Gorritti Valle
Luis Isarra Delgado
Julio César Bazán Figueroa
Julio Cuadros Manrique
Douglas Figueroa Silva5
Víctor Alfredo Lazo Peralta
Sector
Trabajador
Son cuatro las organizaciones
sindicales que integran este Sector.
La representación numérica se
ha mantenido inalterable durante
los últimos años, siendo siete sus
representantes ante el Pleno. Cuentan
con una mayor representación
la
Confederación
General
de
Trabajadores del Perú y la Central
Unitaria de Trabajadores del Perú.
5 Actualmente, la Presidencia
de la CTP recae en el Sr.
Segundo Ponce De León Ávila.
Representantes del Sector Trabajador ante el Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo. De izquierda a derecha: Alfredo Lazo Peralta
(CATP), Elías Grijalva Alvarado (CTP), Julio Cuadros Manrique (CUT), Julio César Bazán Figueroa (CUT), Luis Isarra Delgado (CGTP) y Juan José Gorriti Valle
(CGPT).
36
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Sector
Empleador
En la actualidad, son cuatro
los
gremios
empresariales
que participan en el Consejo,
aunque en la oportunidad de
su reactivación solo fueron
convocados tres. Cuenta con 10
miembros.
6 En la fecha de la presente
publicación, la CCL está presidida por
el Sr. Peter Bernhard Anders Moores.
Oscar Rivera Rivera
Asociación de Bancos del Perú
(ASBANC)
Ysaac Cruz Ramírez
Sociedad Nacional de Minería,
Petróleo y Energía (SNMPE)
Lelio Balarezo Young
Raúl Sánchez Sotomayor
POR CONFIEP
Representantes del Sector Empleador ante el Pleno del Consejo Nacional
de Trabajo y Promoción del Empleo. De izquierda a derecha: Jaime Cáceres
Sayán (CONFIEP), Eduardo Farah Hayn (SNI), Samuel Gleiser Katz (CCL) y
Oscar Rivera Rivera (ASBANC).
Arturo Rodrigo Santistevan
Cámara Peruana de la
Construcción (CAPECO)
Sociedad Nacional de
Pesquería (SNP)
Sociedad de Comercio Exterior
del Perú (COMEXPERÚ)
José Luis Silva Martinot
Asociación de Exportadores
(ADEX)
Diógenes Alva Alvarado
Conglomerados de Pequeña
Empresa en el Perú (CPEP)
Eduardo Farah Hayn
Sociedad Nacional de
Industrias (SNI)
Samuel Gleiser Katz6
Cámara de Comercio de
Lima (CCL)
Víctor Álvarez Cabrera
Asociación de Pequeños y
Medianos Industriales del Perú
(APEMIPE)
Los protagonistas
37
Ministerio de Trabajo y
Promoción del Empleo
Dr. Mario Pasco Cosmópolis
[1]
[2 ]
Sector
Gubernamental
Representado por el Ministro de Trabajo
y Promoción del Empleo a quien
corresponde ejercer la Presidencia
del Consejo. Habitualmente asisten
los Viceministros de Trabajo y de
Promoción del Empleo y la Micro y
Pequeña Empresa, quienes pueden
asumir la presidencia en ausencia del
Ministro.
Cabe referir que desde su reactivación en
el año 2001, ocho ministros han ejercido la
Presidencia del Consejo, a saber: período 2001,
Dr. Jaime Zavala Costa; período 2002-2006, Ing.
Fernando Villarán de la Puente, Sr. Jesús Alvarado
Hidalgo, Sr. Juan de Dios Ramírez Canchari, Dr.
Javier Neves Mujica, Ing. Juan Sheput Moore,
Dr. Carlos Almerí Veramendi. Para el período
gubernamental 2006-2011 la presidencia recayó
en la Dra. Susana Pinilla Cisneros y actualmente
en el Dr. Mario Pasco Cosmópolis.
[1] Sesión ordinaria Nº 78 del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo, presidida por la ministra de Trabajo y Promoción
del Empleo, Dra. Susana Pinilla Cisneros (31.05.07).
[2 ] Sesión ordinaria Nº 85 del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo, presidida por el ministro de Trabajo y Promoción
del Empleo, Dr. Mario Pasco Cosmópolis (30.01.08).
38
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Organizaciones o personas
vinculadas al Sector Trabajo
Sector multidisciplinario conformado por instituciones privadas que tienen por
objeto brindar servicios de asesoría, capacitación e investigación sobre temas
socioeconómicos, empleo, derecho del trabajo. En el ámbito del Consejo,
aportan al debate de políticas públicas sobre empleo y trabajo.
Luis Aparicio Valdez
Asesoramiento y Análisis Laboral
(AELE)
Alfredo Villavicencio Ríos
Sociedad Peruana de Derecho del
Trabajo y de la Seguridad Social
(SPDTSS)
Miguel Jaramillo Baanante
Francisco Ercillo Moura
Ana María Yañez Málaga
Grupo de Análisis para el
Desarrollo (GRADE)
Centro de Asesoría Laboral
(CEDAL)
Organización No Gubernamental de
Promoción de los Derechos de la
Mujer “Movimiento Manuela Ramos”
Representantes de las Organizaciones Vinculadas al Sector Trabajo, ante
el Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo. De
izquierda a derecha: Dr. Francisco Ercilio Moura (CEDAL), Dr. Jaime Zavala
Costa (SPDTSS) y Dr. Luis Aparicio Valdez (AELE).
Los protagonistas
39
2.2 Organización
El Consejo cuenta con una estructura orgánica básica que supone la relación
permanente entre su máxima instancia de decisión y el nivel de carácter técnico
conformado por comisiones permanentes. Con la dación del Reglamento Interno
de Organización y Funciones se abre la posibilidad de conformar comisiones
especiales o ad hoc.
Comisiones Permanentes
Comisión Técnica de
Trabajo
Comisión Técnica de
Empleo
Comisión que analiza los temas vinculados
a las relaciones laborales y ha desarrollado un
trabajo de especial significación en la revisión y
emisión de opinión respecto de proyectos de
normas que postulan modificaciones a la legislación laboral.
Comisión que asume la discusión de temas
para la elaboración de una estrategia de promoción del empleo de mediano plazo en el Perú y
para la formalización y promoción del sector de
la micro y pequeña empresa, entre otros.
El quórum necesario para su instalación requiere la participación de tres (3) gremios sindicales y cuatro (4) gremios empresariales. Sesiona una vez a la semana, los días martes.
Sesión ordinaria Nº 236 de la Comisión Técnica de Trabajo (22.05.07).
40
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Para su instalación es necesaria la participación de tres (3) gremios sindicales y cuatro (4)
gremios empresariales. Sesiona quincenalmente, los días martes.
Sesión ordinaria Nº 70 de la Comisión Técnica de Empleo (23.01.07).
Comisión Técnica de
Formación Profesional
Comisión Técnica de
Seguridad Social
Tiene por objeto proponer políticas y mecanismos legales o institucionales para la mejora
de la competitividad y la empleabilidad del trabajador. En la actualidad se encuentra analizando la Ley de Modalidades Formativas Laborales
y desarrollando propuestas de incentivos para la
capacitación laboral.
Comisión que analiza y discute temas relativos a los regímenes legales vigentes en materia
de seguridad social, pensiones y seguridad y
salud en el Trabajo.
Para su instalación es necesaria la participación de tres (3) gremios sindicales y cuatro (4)
gremios empresariales. Al igual que la Comisión
Técnica de Empleo, sesiona con periodicidad
quincenal, los días miércoles.
Sesión ordinaria Nº 71 de la Comisión Técnica de Formación Profesional
(15.08.07).
La Comisión modificó su metodología de
trabajo en cuanto al quórum necesario para
declarar válidamente instalada las sesiones, requiriéndose, actualmente, la participación de
dos (2) gremios sindicales y cuatro (4) gremios
empresariales. A lo largo del año, ha venido sesionando quincenalmente, los días martes.
Sesión ordinaria Nº 42 de la Comisión Técnica de Seguridad Social
(13.02.07).
Comisiones Especiales
La labor que desempeñan las comisiones
permanentes se puede ver asistida por comisiones tripartitas, cuya conformación es resuelta por
el Pleno a fin de abordar el análisis de asuntos
específicos y vinculados a la agenda anual. Desde la reactivación del Consejo se han impulsado
las siguientes comisiones:
• Ley General de Trabajo (2006)
• Productividad y Remuneración Mínima
(2007)
• Economía Informal (2007)
• Problemática laboral en el Sector Transporte (2007)
Los protagonistas
41
No menos importante ha sido el desempeño de comisiones ad hoc, que asumieron la formulación
de propuestas de agendas anuales para el Consejo, a partir del año 2004.
Sesión Nº 6 de la Comisión Especial de Productividad (20.06.07).
Sesión Nº 8 de la Comisión Especial de Economía Informal (24.10.07).
2.3 actividad consultiva
La aportación del Consejo a la
formación de normas o políticas de
trabajo y empleo puede medirse
a partir de la recepción que han
merecido sus opiniones por parte de
las instituciones públicas. Así, destaca
el rol protagónico del Congreso de
la República, entidad con la cual
se ha desarrollado un mecanismo de
estrecha coordinación, particularmente
con la Comisión de Trabajo del
Congreso de la República. En el año
2002, bajo la presidencia del señor
congresista Luis Negreiros Criado,
por primera vez el Congreso solicita
la opinión del Consejo respecto al
alcance del Anteproyecto de Ley
General de Trabajo.
42
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Al mismo tiempo, es frecuente que los Ministros de Trabajo acudan regularmente a la Comisión de Trabajo a presentar los avances del
proceso de diálogo tripartito como de la propia
gestión de la Administración de Trabajo. Como
se verá más adelante, el Congreso no sólo ha
requerido la opinión del Consejo en múltiples
ocasiones sino además ha solicitado la aclaración de los acuerdos del Anteproyecto de Ley
General de Trabajo y, finalmente, ha dispuesto
la ratificación de los consensos alcanzados en
este foro.
Por otra parte, el Poder Ejecutivo a través de
las Carteras de Energía y Minas, Trabajo, Producción, Vivienda y Construcción, ha sometido a
consideración de este órgano tripartito proyectos
de normas e iniciativas sectoriales con incidencia
en el ámbito de las relaciones trabajo. De esta
manera ha operado un reconocimiento formal
y de hecho al Consejo, como instancia consultiva en materia de trabajo, empleo y protección
social. El detalle de dichas iniciativas obra en el
acápite siguiente. ■
3.
INSTITUCIONALIDAD
3.1 Las reglas
La reactivación del Consejo supuso
un ponderado análisis en torno a
las condiciones que debían estar
presentes para la interlocución del
Sector gubernamental con los actores
sociales. Así, se estimó necesario
dotar al Consejo de una estructura
orgánica básica que permitiera
canalizar las iniciativas y consultas
sobre temas laborales. En esa línea,
se dispuso la convocatoria a una
Asamblea en la que se discutieron y
aprobaron los órganos de actuación y
metodología de funcionamiento. En
consecuencia, la Asamblea, órgano
máximo de adopción de acuerdos,
interactuaría y podría solicitar informes
técnicos a comisiones permanentes o
especiales, estableciéndose un nexo y
dependencia funcional.
Más adelante, con la aprobación del Reglamento Interno de Organización y Funciones7
quedaron formalizados dichos niveles de discusión y decisión debiendo destacarse el mecanismo de coordinación que opera entre los voceros
o Coordinadores Ejecutivos de cada Sector8, con
la Presidencia del Consejo.
Así, tenemos como órganos del Consejo:
Pleno, Presidencia, Coordinadores Ejecutivos del
Sector Empleador y Trabajador, Secretaría Técnica y Comisiones de Trabajo9.
Toma de decisiones. El Reglamento
Interno de Organización y Funciones del
Consejo determina en qué circunstancias se
instala válidamente el Pleno y la metodología
de adopción de acuerdos. Sobre lo primero, se
requiere verificar el quórum conformado por la
mitad más uno de los representantes de cada
Sector; respecto a lo segundo, los acuerdos se
adoptan por el consenso de los tres sectores, y
respetando el principio de autonomía al interior
de cada uno de estos.
El Pleno se reúne una vez al mes como
mínimo, aunque también se ha convocado
a sesiones extraordinarias por iniciativa del
Presidente o, a solicitud de ambos Coordinadores
Ejecutivos.
7 Documento aprobado
mediante Decreto Supremo N°
001-2005-TR, publicado en el
Diario Oficial El Peruano el 15
de abril de 2005.
8 En la actualidad, el
Coordinador Ejecutivo del
Sector Empleador es el
Dr. Alberto Felipe La Hoz
Salmón. En tanto que el
Sector Trabajador ejerce una
representación rotativa, de
manera que trimestralmente
cada Central Sindical asume la
coordinación: señores Víctor
Alfredo Lazo Peralta (CATP),
Julio César Bazán Figueroa
(CUT), Segundo Ponce De
León Ávila (CTP) y Luis Isarra
Delgado (CGTP).
9 El Pleno aprueba la
conformación de comisiones
de trabajo permanentes y
especiales. Estas discuten
las iniciativas que el órgano
máximo deriva para
opinión, formulan informes
y recomendaciones que
se elevan al Pleno para
su aprobación. En el año
2007 por primera vez se
conformaron comisiones
especiales: i) Problemática
del Sector Transporte, ii)
Productividad y Salario
Mínimo y iii) Informalidad.
Institucionalidad
43
Estructura
Orgánica
Determinación de prioridades: la
Agenda. Otro de los elementos que favorece la
consolidación del proceso es la ordenación del
debate en función a temas a los que se les asigna
prioridad, de manera consensuada. Para este
propósito se ha incorporado como mecanismo
de suma utilidad la aprobación de una agenda
44
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
de trabajo en la primera parte del año que, desde
el año 2004, es objeto de seguimiento por
parte de los voceros y Coordinadores Ejecutivos
de cada Sector. Desde entonces, el Pleno se
pronuncia sobre las materias contempladas en
cada agenda anual.
Agendas Tripartitas CNTPE
2006 y 2007
Institucionalidad
45
10 Instrumentos
internacionales referidos
al ejercicio de derechos
vinculados a la libertad
sindical como: sindicación,
negociación colectiva y
huelga.
11 Mediante Ley
N° 27626 del 9 de enero
de 2002 se regula la
Actividad de las Empresas
Especiales de Servicios
y de las Cooperativas de
Trabajadores. Mediante
Decreto Supremo
N° 003-2002-TR se aprobó
la norma reglamentaria de
las Leyes 27626 y 27696.
Esta última establece los
plazos de adecuación para
los registros de las entidades
que realizan actividades de
intermediación laboral.
12 Decreto Legislativo
Nº 910 promulgado el 16
de marzo de 2001, norma
modificada por la Ley
28806, Ley General de
Inspección del Trabajo del
22 de julio de 2006.
13 Decreto de Urgencia
Nº 067-2002 sobre
Retiro extraordinario y
voluntario de la CTS para
atender voluntariamente
obligaciones de los
trabajadores con el Sistema
Financiero, del 25 de
diciembre de 2002.
3.2 posicionamiento
como ente consultivo
El proceso de diálogo social instituido
por el Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo forma parte
de la implementación de las Políticas
de Estado IV y XIV aprobadas por el
Acuerdo Nacional: “Institucionalización
del Diálogo y la Concertación”, y “Acceso
al Empleo Pleno, Digno y Productivo”,
respectivamente. Al mismo tiempo, la
actividad ininterrumpida a lo largo de
estos siete años fue propiciando un
clima adecuado para la búsqueda de
soluciones concertadas a problemas
laborales, y para proponer escenarios
que garanticen adecuada protección a
los trabajadores y desempeño eficiente
de actividad empresarial, generadora
de empleo digno y productivo.
Históricamente, podemos distinguir las etapas que marcan el tránsito del Consejo de órgano consultivo del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo a órgano consultivo de los poderes públicos e instituciones u organizaciones
privadas, cuando se trata de temas de trabajo
y empleo.
En efecto, originalmente, la función consultiva del Consejo giró en torno a las iniciativas del
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo,
ello explica que en los primeros años, los acuerdos tripartitos estuvieran referidos a documentos de trabajo e investigaciones promovidas por
sus órganos de línea. Sin embargo, el Consejo
fue posicionándose como “la instancia consultiva”, sobre temas de trabajo y empleo gracias
al impulso que le imprimió el Poder Ejecutivo,
y luego el Poder Legislativo. A continuación, se
presentan las iniciativas que han sido objeto de
consulta tripartita, o informadas, a lo largo de estos siete años de actividad institucional.
Iniciativas gubernamentales
Levantamiento de las Observaciones planteadas por el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a nuestra legislación en materia de relaciones colectivas.
Convenios Nº 87 y 9810, ratificados por el Perú (2001).
Propuesta de modificación del Reglamento de la Ley Nº 2762611, que regula la actividad de
las Empresas Especiales de Servicios y de las Cooperativas de Trabajadores (2001).
Proyecto de Ley General de Inspección del Trabajo y Defensa del Trabajador12 (2001).
Proyecto de Ley sobre Retiro Extraordinario y Voluntario de la Compensación por
Tiempo de Servicios para atender obligaciones de los trabajadores contraídas con el Sistema
Financiero13(2001-2002).
46
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Proyecto de modificación del Decreto Supremo Nº 005-2002-TR,
Reglamento de la Ley que regula las gratificaciones de julio y diciembre14
(2002).
Proyecto de Ley que modifica el Decreto Legislativo N° 854, Ley de
Jornada de Trabajo, Horario y Trabajo en Sobretiempo15 (2002).
Proyecto de Ley de Promoción del Desarrollo y la Formalización de
las Micro y Pequeñas Empresas que estableciera un régimen laboral especial y transitorio para las Micro Empresas (2002).
Proyecto de Ley General de Seguridad Social con relación a: Marco
Legal (2002).
Autógrafa de la Ley de Promoción y Formalización de la Micro y
Pequeña Empresa16 (2003).
Proyecto de Ley que autoriza la libre disposición de la CTS para fines
de vivienda (2003).
Proyecto de modificación de la Ley de Participación de los Trabajadores en las Utilidades de la Empresa 17 (2003).
Propuesta de ratificación del Convenio N° 144 de OIT sobre Consulta
Tripartita de Normas Internacionales de Trabajo18 (2003).
Proyecto de Ley que restablecía la finalidad de la CTS y permitía el
adelanto de las gratificaciones legales19 (2004).
Proyectos de Ley que regulan la Bonificación por Productividad y
Prestaciones Alimentarias (2004).
Proyecto de modificación del T.U.O. de la Ley de Relaciones Colectivas de
Trabajo20 en la parte relativa a regulación de la Huelga (2004).
Proyecto de Ley que regula los aspectos laborales de la tercerización o subcontratación de servicios21 (2004).
Propuesta de Ley sobre Modalidades Formativas Laborales22
(2004).
14 Mediante Decreto Supremo
N° 005-2002-TR del 4 de julio de 2002 se
aprobó el Reglamento de la Ley N° 27735,
Ley que regula el otorgamiento de las
gratificaciones por Fiestas Patrias y Navidad.
15 El Decreto Legislativo N° 854 fue objeto
de modificación a través de la Ley 27671 del
21 de febrero de 2002.
16 Mediante Ley N° 28015 del 3 de julio
de 2003 se promulgó la Ley de Promoción
y Formalización de la Micro y Pequeña
Empresa.
17 Propuesta del Ministerio de la
Producción para modificar el Decreto
Legislativo Nº 892, unificando el porcentaje
de distribución a 5%.
18 El Convenio N° 144 fue ratificado
por el Perú mediante Decreto Supremo
Nº 035-2004-RE.
19 El Consejo Nacional de Trabajo respaldó
la moción en favor de la restitución de la
naturaleza previsional y el carácter intangible
del beneficio, proponiendo discutir una
franja salarial como mecanismo alternativo a
la propuesta del Ejecutivo.
20 El 8 de enero de 2003 mediante Ley
N° 27912 se modificó la Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo y se levantan las
Observaciones de la OIT.
21 Iniciativa del Ministerio de Trabajo y
Promoción del Empleo.
22 Las Modalidades Formativas formaron
parte del Anteproyecto de Ley General
de Trabajo. El Pleno del CNTPE ratificó en
marzo de 2004 los acuerdos alcanzados
en dicha materia. El Poder Ejecutivo evaluó
positivamente el contenido del capítulo
de modalidades formativas y dispuso su
separación del Anteproyecto. El 28 de junio
de 2005, el Ejecutivo presentó al Congreso
de la República esta iniciativa, el mismo
que dispuso la aprobación de la Autógrafa
del Proyecto de Ley sobre Modalidades
Formativas Laborales.
Institucionalidad
47
23 Registro de control de asistencia y de
salida en el régimen laboral de la actividad
privada aprobado por Decreto Supremo
Nº 004-2006-TR del 6 de abril de 2006,
norma modificada por Decreto Supremo
Nº 011-2006-TR del 6 de junio de 2006.
24 Mediante Decreto Supremo
Nº 013-2006-TR del 8 de julio de 2006 se
sustituyeron algunas disposiciones del
Decreto Supremo Nº 011-92-TR que aprobó
el Reglamento de la Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo.
25 Dio lugar a la expedición del Decreto
Supremo Nº 008-2007-TR, que modifica
el artículo 1º del Decreto Supremo
Nº 003-2002-TR, Reglamento de la Ley
que regula la actividad de las empresas
especiales de servicios y cooperativas
de trabajadores, y del Decreto Supremo
Nº 020-2007-TR, que amplía el artículo 4º del
Decreto Supremo Nº 003-2002-TR, referido a
la tercerización de servicios.
26 En el año 2007 se puso en agenda
del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo
y Promoción del Empleo la revisión de
la propuesta modificatoria del marco
regulatorio legal de la micro y pequeña
empresa, a partir de la presentación de
las propuestas del Ejecutivo, provenientes
de los Sectores Trabajo y Producción, para
promover y formalizar a los sectores de la
micro y pequeña empresa, temas que por
encargo del Pleno vienen siendo revisados
por la Comisión Técnica de Trabajo.
27 La Comisión Técnica de Seguridad
Social recomendó al MTPE la modificación
del Reglamento para establecer un sistema
de prevención de riesgos laborales
con mecanismos de orientación a los
empleadores y de capacitación a los
trabajadores respecto a los objetivos,
procedimientos y riesgos contemplados
en él. Dichas recomendaciones fueron
trasladadas al Pleno del Consejo y más
tarde dieron lugar a la expedición del
Decreto Supremo Nº 007-2007-TR, norma
modificatoria.
48
Proyecto de Ley que crea el Registro de Control de Asistencia, Jornada de Trabajo y Trabajo en Sobretiempo23 (2006).
Proyecto de Reglamento de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo24 (2006).
Proyectos de Ley de Seguridad Social relativos a la composición del
Consejo Directivo de ESSALUD, Accidentes de Trabajo y Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (2006).
Proyecto de Ley que establece garantías laborales en la contratación y subcontratación de obras y servicios25 (2007).
Proyecto de Ley que modifica el Decreto Legislativo Nº 892 que establece el régimen de participación de los trabajadores en las utilidades de
las empresas que desarrollan actividades generadoras de rentas de tercera
categoría, mecanismo de información (2007).
Proyecto de Ley que modifica el Decreto Legislativo Nº 854, Ley de
Jornada de Trabajo, Horario y Trabajo en Sobretiempo (2007).
Proyecto de modificación del Decreto Supremo Nº 011-92-TR, Reglamento de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo sobre Licencias y Permisos Sindicales (2007).
Proyecto que modifica la Ley de Promoción y Formalización de la
Micro y Pequeña Empresa26 (2007).
Proyecto de modificación al Reglamento de Seguridad y Salud en el
Trabajo27 (2007).
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Proyecto de modificación de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo, relativo al quórum
para la Declaración de la Huelga28 (2007).
28Dio lugar a la expedición
del Decreto Supremo
Nº 024-2007-TR del 27 de
octubre de 2007.
Institucionalidad
49
29 La referida Autógrafa fue aprobada mediante
Ley N° 28318 y publicada el 5 de agosto de
2004, y representa un hito importante en el
funcionamiento del Consejo pues determinó el
inicio de la elaboración de su Reglamento Interno
de Organización y Funciones que actualmente rige.
30 El Consejo Nacional de Trabajo y Promoción
del Empleo durante el período 2002-2006 logró
consensuar el 86% del articulado del Proyecto de
Ley General de Trabajo, dejando sin acuerdo el
14% del mismo.
31 El Pleno del CNTPE aprobó el Informe final
sobre la situación de la población con discapacidad
en el mercado laboral, documento que contiene
la opinión de la Comisión Técnica de Trabajo en
relación a la iniciativa del Congresista Michael
Urtecho referida a la modificación del artículo 33.3
de la Ley Nº 27050, Ley General de las Personas
con Discapacidad, referido a los porcentajes de
contratación de trabajadores con discapacidad en
empresas públicas y privadas.
32 Iniciativa del Sector Empleador (2004).
33 En el año 2004 una Comisión Especial
Tripartita del CNTPE presentó ante el Pleno los
resultados de su trabajo con la postulación de
recomendaciones a la normativa reglamentaria
de la Ley del Impuesto a la Renta, las mismas
que fueron puestas en conocimiento de la
Superintendencia Nacional de Administración
Tributaria (SUNAT) y del Ministerio de Economía y
Finanzas.
34 En virtud a la Agenda aprobada por el Pleno
del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del
Empleo para el período 2004, que disponía la
discusión de temas previsionales y de seguridad
social, se solicitó al Congreso de la República que
se deriven Proyectos de Ley relacionados con
dichas materias, los mismos que fueron remitidos
por la Oficialía Mayor del Congreso al CNTPE, en
mayo de 2004.
35 Dicho informe fue aprobado por el Pleno
del CNTPE en sesión ordinaria Nº 77 del 26 de
abril de 2007 y dio lugar a la conformación de
una Subcomisión para que, en un plazo de 30
días calendarios, emita su Informe y proponga
las recomendaciones que permitan mejorar
las condiciones laborales de los trabajadores
del Servicio de Transporte. Dicho Informe fue
aprobado el 24 de julio de 2007, elevado al Pleno
y en consecuencia, puesto en conocimiento del
Ministerio de Transportes y Comunicaciones para
su implementación.
50
Iniciativas del Congreso de la República:
Autógrafa de la Ley del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo:
Modificación del artículo 13° de la Ley N° 27711, que regula la composición y
competencia del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo29 (2004).
Proyecto de Ley General de Trabajo30 (2002-2006).
Proyecto de Ley N° 16/2006-PE que propone la modificación de la Ley N°
27050, Ley General de las Personas con Discapacidad31 (2007).
Proyecto de Ley Nº 1670/2007-PE que modifica el Decreto Legislativo Nº 892,
Ley que regula el derecho de los trabajadores a participar en las utilidades de las
empresas.
Iniciativas de los actores sociales:
Observaciones a la Ley N° 28292 que modificó el Decreto Legislativo Nº 910,
Ley General de Inspección de Trabajo y Defensa del Trabajador y Decreto Supremo
Nº 010-2004-TR32 (2004).
Análisis de las reformas introducidas por el Decreto Legislativo N° 945 a
la Ley del Impuesto a la Renta33 (2004), a solicitud de la Cámara de Comercio de
Lima.
Análisis de Proyectos de Ley del Congreso de la República sobre temas
previsionales y de seguridad social34 (2004).
D.S. N° 033-2001-MTC - Reglamento Nacional de Tránsito Terrestre, modificado por el D.S. N° 032-2006-MTC, y del D.S. N° 009-2003-MTC - Reglamento Nacional Administrativo de Transporte, que dio lugar al “Informe Final sobre la situación del Sector Transporte en el Perú y pronunciamiento de
la Comisión Técnica de Trabajo respecto a la problemática laboral en el Sector”35
(2007).
Proyecto de modificación de la Ley General de Minería, sobre el compromiso de cumplimiento de obligaciones laborales, iniciativa de la Central Nacional de la
Mujer Minera y la Asociación Nacional de Trabajadores de Intermediación Laboral de
la Industria Minera, Metalúrgica, Siderúrgica y Afines del Perú (2007).
Proyecto de modificación de Ley de Consolidación de Beneficios Sociales, respecto del Seguro de Vida, para el análisis correspondiente. Iniciativa de la
Central Nacional de la Mujer Minera y la Asociación Nacional de Trabajadores de
Intermediación Laboral de la Industria Minera, Metalúrgica, Siderúrgica y Afines del
Perú (2007).
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
3.3 Impulso
gubernamental
A todo ello debemos agregar el
esfuerzo del Estado para dotar de
soporte técnico y administrativo a este
proceso. El primer paso fue configurar
una estructura administrativa que
hiciera posible la convocatoria,
coordinación de agendas de trabajo
y seguimiento a los acuerdos que
este adopta a través de la Secretaría
Técnica.
Así, la Secretaría Técnica acompaña los debates de las comisiones técnicas y opera como
enlace con los funcionarios de los órganos de
línea del Ministerio para elaborar los informes y
documentos de trabajo sobre legislación laboral,
empleo, protección social o temas específicos.
Con la aprobación del Reglamento en el año
2005, la Secretaría Técnica fue formalmente
reconocida como instancia técnica y operativa
bajo la conducción de un funcionario de alta dirección, cuya designación por la Presidencia del
Pleno requiere la aprobación del Consejo.
El segundo paso importante fue concebir la
gestión de este foro con enfoque estratégico que,
entre otros factores, incide principalmente en el
fortalecimiento institucional. De esta manera,
las organizaciones sindicales, empresariales
y Gobierno podrían avanzar en el proceso de
diálogo a través de la incidencia en la formulación
de políticas socio laborales. Así, en el año 2004
el Consejo emprende el proyecto de mejora de
36 Actualmente publicado
como Documento de
Trabajo N° 196 de la OIT.
la gestión administrativa y de la capacidad de
propuesta de los interlocutores sociales a través
del Plan de Acción de Mediano plazo, que fue
acogido por el Proyecto “Fortalecimiento de los
Mecanismos Institucionales de Diálogo Social”,
gestionado por la Oficina Internacional del
Trabajo y la contribución financiera del Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales de España.
37 Dicho Reglamento fue
materia de aprobación en la
sesión ordinaria N° 64 del
Pleno del CNTPE, el 31 de
marzo de 2005.
38 El logotipo del Consejo
Nacional de Trabajo fue
aprobado por el Pleno en
sesión extraordinaria N° 14
del 16 de mayo de 2005.
Ello hizo posible que el Pleno aprobará
la implementación de acciones concretas en
favor de su visibilidad y posicionamiento: (i)
Diagnóstico y propuesta de fortalecimiento36;
(ii) Aprobación del Reglamento Interno de
Organización y Funciones del Consejo37 (iii)
Capacitación para la negociación y diálogo
tripartito; (iv) Logotipo38; (v) Edición de la
Memoria de Actividades; (vi) Seminario de
formación para Secretariados Técnicos de
instancias de diálogo social.
A partir del 2006, el Consejo advirtió la
necesidad de contar con una herramienta que
coadyuve al afianzamiento del proceso pero con
perspectiva de mediano y largo plazo, ello dio
lugar a la discusión y formulación de su Plan
Estratégico: definición de objetivos y recursos
necesarios para posicionarse como órgano de
consulta obligatoria en temas socio laborales.
El “Plan Estratégico Institucional del Consejo
Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo
2007-2011” fue aprobado por el Pleno en su
sesión ordinaria Nº 79 del 21 de junio de 2007.
Visión y Misión quedaron establecidas en los
siguientes términos:
Institucionalidad
51
VISIÓN:
Consolidar al Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo como la única institución
tripartita de diálogo social, de carácter autónomo, cuya opinión sea requerida en forma obligatoria en
materia de trabajo, empleo, formación y seguridad social, abierta a la participación de otros actores
representativos del tripartismo.
MISIÓN:
El Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, como órgano tripartito de diálogo social
e institucionalidad creciente, mediante el respeto y reconocimiento entre sus partes, y una eficiente
gestión de sus acciones y objetivos, contribuye permanentemente a la generación y mantenimiento
de políticas estables en materias de trabajo, empleo, formación y seguridad social.
Actualmente, el Consejo trabaja en el despliegue de acciones que formarán parte de
su primer “Plan Operativo 2008”39, que identifica como líneas estratégicas:
39 El Plan Operativo
Institucional del Consejo fue
aprobado el 30 de enero de
2008 y viene desplegando
efectos.
52
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
1
generación y
mantenimiento de
políticas
2
fortalecimiento
institucional
3
participación en el
diálogo social
Fernando Villarán de la Puente
Ex Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo durante el gobierno
del Dr. Alejandro Toledo Manrique.
Miembro de la Comisión Consultiva de Promoción del Empleo y la
Micro y Pequeña Empresa.
CONSEJO NACIONAL DE TRABAJO Y PROMOCIÓN
DEL EMPLEO - CNTPE
DIÁLOGO SOCIAL QUE FORTALECE
LA DEMOCRACIA
El Consejo Nacional de Trabajo y Promoción
del Empleo es la máxima instancia de concertación en el campo laboral creada por Ley Orgánica del MTPS en 1992 (Ministerio de Trabajo y
Promoción Social, como se llamaba en aquella
época); aunque nunca llegó a funcionar durante
el gobierno de Fujimori. Por ello tuvo que ser
reinstalado en enero de 2001, durante el gobierno de transición por el ministro Jaime Zavala.
En esos momentos, se llamaba sólo Consejo
Nacional del Trabajo (CNT); con las reformas
que hicimos en el Ministerio, cambió su nombre a Consejo Nacional del Trabajo y Promoción
del Empleo (CNTPE). De esta manera, a sus
tradicionales atribuciones en el campo de las
relaciones laborales, añade todo lo relacionado
con la creación y mejoramiento de la calidad del
empleo, es decir, la otra cara de la medalla del
trabajo.
Durante la época que tuve el honor de presidirlo (julio 2001 a junio 2003), participaron en
el Consejo los dirigentes de las cuatro principales centrales sindicales: CGTP, CTP, CUT y CATP;
los principales gremios empresariales: CONFIEP,
SNI, ADEX, CCL, APEMIPE y Coordinadora de
Gamarra; representantes de la sociedad civil y
expertos en el campo laboral: SPDTSS, GRADE,
SASE, CEDAL, Grupo AELE, Movimiento Manuela
Ramos; y el gobierno representado por los principales funcionarios del Ministerio de Trabajo y
Promoción del Empleo (MTPE).
Esta variada participación y el tema central
que le da la razón de ser al CNTPE: el diálogo
social y la concertación, no sólo son un medio
para resolver problemas y conflictos socio laborales, avanzar en la legislación laboral, promover
el empleo, mejorar la calidad del mismo, entre
Institucionalidad
53
otros, sino que también es un fin en si mismo.
Por su composición, las actividades que realiza
y los resultados que obtiene, el CNTPE se constituye en una de las piezas claves de la democracia peruana. Importantes componentes de
la sociedad se reúnen, dialogan y se ponen de
acuerdo sobre los grandes temas que involucran
a todos, y que benefician no sólo a las partes,
sino al conjunto de la sociedad. Es un magnífico
ejemplo de lo que es la democracia; es, en realidad, la democracia en funcionamiento.
Por ello, su fortalecimiento y continuidad son
esenciales, no sólo para mejorar las condiciones
de trabajo y promover el empleo, sino principalmente para la consolidación y ampliación de la
democracia en el Perú. Muchos ojos se dirigen
hacia el CNTPE, por los acuerdos que allí se logran, aunque también porque sirve como modelo para otras instancias de la sociedad.
Después de casi dos años de presidirlo, he
llegado a las siguientes conclusiones acerca del
funcionamiento y trascendencia del CNTPE, que
me gustaría compartir.
Para empezar quisiera poner sobre la mesa
el tema del tripartismo que caracteriza esta instancia de diálogo. Considero que este concepto,
reconocido internacionalmente no es exacto; en
realidad, en el CNTPE existen cuatro actores. A
los tres tradicionales: trabajadores, empleadores y Estado, hay que añadir a la sociedad civil,
representada por los expertos, investigadores y
profesionales del sector, que son una instancia
muy importante de la concertación. Muchas veces juegan un papel de equilibrio entre trabajadores, empleadores y Estado, aportando con
estudios, información y posiciones que elevan
el debate y le dan un carácter más técnico y
menos ideológico. Este papel del cuarto actor,
a nivel internacional, lo cumple la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) que fun-
54
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
ciona como árbitro entre las partes, alimentando
el diálogo con sus estudios e investigaciones y
cuidando que los acuerdos se cumplan y hagan
efectivos. Es decir, la participación de la sociedad
civil es vital para asegurar un buen clima para el
diálogo social, pero este cuarto actor no es muy
visible, ni es adecuadamente valorado por los
otros tres.
Un segundo tema tiene que ver con una
de las condiciones básicas para que el diálogo
social funcione: la convicción, compartida, de
que se realiza entre iguales. Este no es posible
si alguna de las instituciones participantes tiene
(o sienta que tiene) mayor poder o atribuciones
que las otras; o por el contrario, alguna se sienta
menos que las otras. Es un pie de igualdad indispensable para lograr un clima apropiado para el
diálogo. Es posible que alguna de las partes no
necesariamente comparta este principio, de allí
la importancia del rol del Estado en hacerlo respetar. Este es también otro de los principios de
la democracia que el CNTPE afirma y consolida.
El tercer tema se refiere a la aplicación práctica del concepto de ciudadanía, que ha sido
clave para asegurar el buen funcionamiento del
CNTPE. Este concepto significa que las personas y las instituciones tenemos derechos pero
también deberes y responsabilidades; respetar
y aplicar este principio ha sido muy importante para todas las partes. Los empresarios tienen
sus derechos de propiedad y a los rendimientos
de su inversión, pero también tienen responsabilidades sociales, no sólo frente a los trabajadores sino también frente a la comunidad y el
ambiente, que algunas veces olvidan. Es posible
encontrar entre los trabajadores, en especial en
algunas dirigencias sindicales, la afirmación unilateral de sus derechos laborales, exigiendo por
todos los medios que se cumplan; pero muchas
veces se olvidan de sus deberes y responsabilidades, con la producción, la productividad, con
la comunidad y el país. En el pasado, el ministerio ha practicado este sesgo “pro derechos de
los trabajadores”, que ha devenido en una actitud paternalista frente a los mismos, que no ha
contribuido a lograr un buen clima de diálogo, ni
tampoco a lograr la paz social. Es fundamental
que todas las partes en el diálogo, pero en especial los empleadores y los trabajadores, sean
conscientes de su rol de ciudadanos, haciendo
respetar sus derechos pero al mismo tiempo
siendo muy conscientes y practicando sus deberes y responsabilidades.
Un cuarto tema es el carácter de la concertación. Muchas veces ésta se entiende como la
suma simple de las posiciones de los participantes: cada uno lleva sus intereses y propuestas,
y se van sumando hasta llegar a un “consenso”. Esta manera de entender la concertación y
los acuerdos se presenta con frecuencia en los
congresos y parlamentos (no sólo en el Perú),
donde se van sumando las diversas posiciones
políticas o individuales existentes y se elaboran
leyes o normas “por consenso” (muchas de
dudosa calidad). Nuestra concepción es que
la concertación debe ir de la mano con: (i) un
necesario liderazgo que proponga y logre aceptación para las reglas de juego del diálogo, (ii)
convenza a los participantes para alcanzar objetivos y metas comunes, y (iii) sea capaz de hacer
cambiar de opinión a las posiciones extremas o
claramente minoritarias que entran en conflicto
y se desvían del interés común. Este liderazgo
se expresa concretamente en la capacidad de
lograr un compromiso de todas las partes para
recorrer un camino juntos, para obtener determinados logros comunes, para dejar de lado
algunas posiciones o intereses en función a un
interés superior, que puede ser la paz social, el
desarrollo económico, la generación de empleo,
la justicia social, o incluso la solución de algún
problema específico.
La forma como se expresó este liderazgo durante el período que me tocó presidir el CNTPE
fue la elaboración de la agenda de discusión
que se iría tratando a lo largo de las reuniones.
Se empezó con reuniones bilaterales con cada
uno de los cuatro actores (en el caso del Ministerio fue con los funcionarios del Viceministerio
de Trabajo), para que cada uno planteara sus temas de interés, reivindicaciones y aspiraciones.
Luego elaboramos una lista de temas (agenda)
ordenados según la importancia, y sobre todo
poniendo por delante los puntos que podrían
lograr consenso más fácilmente, tratando de lograr un balance entre las propuestas de los actores. Esto permitió, por un lado, que todas las
partes se sintieran identificadas con la agenda, y
por otro, empezar por puntos de fácil discusión y
consenso. Al ir aprobando acuerdos por consenso se fue creando una sensación de logro y de
utilidad del CNTPE que incentivaba la participación de todos y reafirmaba su compromiso. De
esta forma se pudo alejar el fantasma, permanentemente presente, que el Consejo no servía,
que no tenía utilidad y que sólo se hablaba sin
resultados prácticos.
Los principales acuerdos y logros de la concertación social en mis dos años de gestión, es
decir en el periodo de julio 2001 a junio 2003,
fueron los siguientes:
1
La Ley de Intermediación Laboral (que se
aplicaba a los famosos “services”) fue discutida y aprobada por el CNTPE y enviada como
Proyecto de Ley por parte del Ejecutivo al Congreso, el que la aprobó sin mayores modificaciones.
2
Se discutieron y aprobaron en el CNTPE, por
consenso, 12 de las 16 observaciones que
nos había hecho la OIT al Perú por el incumplimiento de los convenios internacionales durante
Institucionalidad
55
el gobierno de Fujimori. Las 4 observaciones restantes fueron absueltas por el ejecutivo y elevadas junto con las otras 12 a la OIT, levantando
de esta manera las 16 observaciones y poniendo
en regla al país con las normas internacionales.
3
Las instituciones de trabajadores y empleadores miembros del CNTPE participaron, a
invitación del Congreso, en la elaboración del
Capítulo laboral de la nueva constitución que debatió la Comisión de Constitución del Congreso;
se logró un texto respaldado por unanimidad por
todas las fuerzas participantes en el Consejo.
4
La ley que resolvió el tema de los Ceses Colectivos (Ley 278039) se discutió y aprobó
en el CNTPE, antes de ser enviada al Congreso
de la República. Si bien los empleadores privados no eran parte de este problema, entre el
Estado y sus ex trabajadores, su participación y
apoyo contribuyó a lograr un clima de paz social
que el país reclamaba en esos momentos.
56
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
5
La Ley del Trabajador Portuario también fue
debatida y aprobada por el CNTPE, y elevada
al Congreso, con el que se mantuvo un diálogo
permanente hasta que la ley fue promulgada,
con el apoyo simultáneo de empleadores y trabajadores.
6
Otro de los acuerdos importantes del CNTPE
fue la modificación de la ley y reglamento
del uso de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) para que este dinero, de propiedad
del trabajador, pueda ser utilizado para financiar
préstamos de vivienda.
Luego de éstos, el CNTPE ha logrado muchos otros acuerdos y consensos que se han traducido en iniciativas legislativas o decisiones del
Poder Ejecutivo que han mantenido este organismo vivo y vigente. Su fortalecimiento no sólo
es una obligación de las partes que participan en
él sino de toda la sociedad peruana. ■
Juan Sheput Moore
Ex Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo durante el gobierno
del Dr. Alejandro Toledo Manrique.
LA NECESARIA
INSTITUCIONALIZACIÓN DEL
CONSEJO NACIONAL DEL TRABAJO
Desde que Samuel Huntington simplificara
la noción de institución, al definirla como el conjunto de reglas permanentes en el tiempo, tomé
nota de la necesidad de iniciar cuanto antes
el proceso de construcción de instituciones en
nuestro país. La razón es muy sencilla de explicar: los países que tienen a la democracia como
régimen consolidado, son países más predecibles, más justos, más ordenados. Y son países
más institucionalizados, lo cual, en síntesis los
convierte en más desarrollados.
El desarrollo no debe confundirse con el
mero crecimiento económico. Está en un estadio superior: el del bienestar humano. Y una forma de lograr ese bienestar es a través del pleno
respeto a uno de los derechos fundamentales,
el derecho a trabajar.
En sociedades como las nuestras con alto
nivel de informalidad y carencia de instituciones,
el Consejo Nacional del Trabajo se convierte en
una necesidad por dos razones indiscutibles.
Una, la razón de la concertación, como elemento integrador de las relaciones laborales. Dos,
la razón de la institucionalidad, como elemento
forjador de reglas claras y permanentes.
El Consejo Nacional del Trabajo, desde sus
inicios, ha sabido convocar a los actores que
conforman el marco y contenido del contrato
laboral. Trabajadores, empleadores y gobierno,
han entendido que el diálogo serio, no el que
distrae y engaña, es la base de la concertación.
El Consejo Nacional del Trabajo se ha nutrido
para su funcionamiento de la base de las buenas políticas públicas cual es permitir que participen activamente todos los involucrados. Desde
ese momento, en que interactúan todos aquellos que tengan algo que ver con el escenario
laboral, hacen suyas las propuestas, respetan las
coincidencias, dan forma a las respuestas y le
dan el carácter que se requiere para lograr el
fundamento del éxito: la sostenibilidad.
Institucionalidad
57
Está comprobado que, las leyes que más
duración y aceptación tienen, son aquellas que
nacen de la discusión sin atajos, del intercambio
de posiciones y del respeto por el otro. Ese escenario lo provee el Consejo Nacional del Trabajo.
Es por ello que considero que lo mejor que
le puede pasar a nuestro país es que tenga instituciones. Una de ellas, que está en franco proceso de consolidación es el Consejo Nacional
del Trabajo. Su ámbito de acción debe ser respetado y defendido. Para ello se tiene las herramientas de la ley y de la ética colectiva, aquella
que reclama decisiones en función del bienestar
ciudadano.
El Consejo Nacional del Trabajo no se puede
relegar ni abandonar por el mero cálculo político,
aquel que responde a la circunstancia. El Consejo
Nacional del Trabajo debe ser símbolo de la madurez de la relación laboral, aquella que tiene en
trabajadores y empleadores su núcleo principal y
en el gobierno al árbitro justo de la plena interacción. Más aún cuando hay mucho por dialogar
pues como se sabe la actual normativa laboral
es el resultado de entender el manejo económico de la forma como en los años 90 lo entendía
un gobierno autoritario. Los empleadores tienen
derecho a la utilidad fruto de su inversión. Los
trabajadores tienen derecho a un justo reconocimiento por su aporte manual e intelectual. No
hay que tenerle miedo al derecho que, para ello,
el trabajador tiene a la negociación, al sindicato
y a la huelga. Todas ellas son herramientas que,
en su justa dimensión, no alimentan el odio sino
la reflexión.
58
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
En la actualidad no hay seguridad jurídica en
materia laboral. Hay que construirla. No podemos seguir viviendo con tanta informalidad. El
trabajador y el empleador son parte de un solo
bloque ciudadano y como tales tienen derechos
y deberes que cumplir fundamentalmente para
con nuestra sociedad.
El séptimo aniversario del Consejo Nacional
del Trabajo nos debe llevar a una necesaria reflexión. Primero a la revisión del camino recorrido. Creo que el mismo, con altibajos, ha servido
para ser reconocido como un escenario válido
para el diálogo tripartito, fundamento de la sostenibilidad normativa laboral. Segundo para, con
visión proactiva, impulsar las acciones necesarias
para que el marco de entendimiento entre los
actores laborales sea el mejor; para ello contamos con la madurez de nuestros dirigentes sindicales. Tercero, la actuación prospectiva, de anticipo a las exigencias de los escenarios futuros.
¿Qué tipo de mundo nos espera en unos años
y si estamos preparados para ello? Son estos los
desafíos que esperan al Consejo Nacional del
Trabajo, para lo cual debe lograr plena institucionalidad.
Entendamos ello. Reconozcamos la importancia del Consejo Nacional del Trabajo. Respetemos sus funciones. No le agreguemos apéndices. Hay que darle su justa dimensión: la del
diálogo y la búsqueda de consensos. La concertación, como diría el maestro Alfonso Grados
Bertorini, uno de los grandes ministros que ha
pasado por el despacho de Trabajo, y que fue
precursor del diálogo permanente en el trípode
laboral. ■
Jorge Toyama Miyagusuku
Miembro de la Comisión Consultiva de Trabajo del Ministerio de
Trabajo y Promoción del Empleo.
Profesor Universitario. Socio del Área Laboral de Miranda & Amado
Abogados.
CONSEJO NACIONAL DEL TRABAJO
Y REFORMAS LABORALES
El diálogo social es una institución o herramienta -como quiera describirse- esencial en las
relaciones laborales a tal punto que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo considera parte del trabajo decente, al igual que los
derechos fundamentales, la protección social y
el empleo.
No cabe duda de la enorme relevancia que
debe tener dentro de un sistema de relaciones
laborales el diálogo social y a nuestro país le falta. Siguiendo el slogan del CADE 2007 (“Todo lo
que nos falta para ser un país justo y próspero”),
en materia laboral lo que centralmente falta, es
un mayor diálogo social. Con el diálogo social se
puede canalizar las propuestas e iniciativas de
sindicatos y gremios, así como reducir el nivel de
conflictividad laboral que resulta inmanente a las
relaciones laborales.
Además, con diálogo social se puede lograr
un mayor compromiso de las partes sociales sobre las iniciativas gubernamentales, las normas
que se promulgan y las políticas que se diseñan.
La legitimidad social es la que sustenta de mejor manera el nivel de eficacia de una norma o
política laborales.
El nivel de desarrollo de un país también se
puede medir en función del grado de participación y diálogo social. Desde la generación de
mecanismos vinculantes de consulta social ante
una iniciativa laboral, mesas de diálogo tripartita,
comisiones inter gremiales, pactos sociales, consejos o acuerdos de negociación permanentes
hasta comisiones laborales en las empresas, la
institucionalidad de un país puede apreciarse
a través del desarrollo de estos mecanismos e
instrumentos de participación social en la vida
laboral del país.
En suma, se puede indicar que el diálogo social sirve, siguiendo a José Luis Daza, para compartir inquietudes entre las partes, conocer las
diferencias de opiniones, acercar posturas, solucionar conflictos, promover cambios, negociar
y convenir. Este es el rol central que el Estado
debe ostentar.
Institucionalidad
59
1 MARTÍNEZ, Daniel y VEGA,
Mariluz. Los principios y
derechos fundamentales
en el trabajo. Documento
de Trabajo No. 9. OIT.
Programa InFocus. Ginebra
2002, p. 32.
El Consejo Nacional del
Trabajo
Tras la caída de un régimen en el cual las
normas unilaterales eran la regla y la concertación en las relaciones laborales estuvieron casi al
margen de la política laboral, apareció en el año
2001 el Consejo Nacional del Trabajo (CNT), durante el Gobierno de Transición del Presidente
Valentín Paniagua (quien tuvo como Ministro de
Trabajo al Dr. Jaime Zavala). Con el CNT se buscaba que diálogo social se constituya en uno de
los ejes centrales de las reformas laborales que
se pretendían implementar.
Luego de más de diez años de un gobierno contrario al diálogo social, el CNT se erigía
como uno de los instrumentos centrales de la
democracia, en un escenario de búsqueda de
concertaciones y mecanismos de reconciliación
social. Así, el CNT se debía constituir en una
de las más indispensables instancias de acercamiento con los agentes laborales, los sindicatos
y las empresas, y con ello, en uno de los principales referentes para los poderes del Estado,
para la búsqueda de una regulación laboral moderna, equilibrada y justa. Así ya lo destacaba la
visión del CNT: “La mejora de la calidad de vida
de los trabajadores, el fomento de relaciones
laborales adecuadas y las condiciones apropiadas para el desempeño eficiente de la actividad
empresarial.”
Naturalmente, con el diálogo laboral o social no se pretende que las partes laborales se
constituyan en legisladores ni en gestores de las
decisiones adoptadas, pues el Estado siempre
ostentará sus facultades inherentes y su actuación debiera tener carácter definitorio. El diálogo pretende generar consensos, acercar a las
partes laborales, obtener parámetros generales
y básicos sobre los cuales se puedan definir las
políticas laborales y sociales más importantes.
60
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
En todos estos años, el CNT ha tenido una
participación relevante para converger las iniciativas y propuestas laborales de diverso nivel y
alcance, debatir diversos proyectos normativos
tanto del Congreso como del Ejecutivo -hoy convertidos en normas laborales-, elaborar o brindar sugerencias para la mejora de las políticas
y programas generales y sectoriales, preparar
estudios técnicos a través de sus interesantes
comisiones que coadyuven a la comprensión de
la problemática laboral, etc.
Las políticas de Estado, para que puedan
lograr un real respeto de los derechos fundamentales, deben estar respaldadas y legitimadas
por el diálogo social, por las consultas de los gobiernos a las organizaciones de trabajadores y
empleadores para la búsqueda de los mayores
consensos posibles1.
Además, ha servido para canalizar diversos
conflictos laborales que se han presentado en
algunos sectores y su papel como catalizador de
generación de alternativas y vías de acercamiento a las empresas y sindicatos en conflicto para
la suscripción de acuerdos ha sido vital. Finalmente, el CNT ha tenido una participación muy
importante en todo el proceso de negociaciones
del TLC con Estados Unidos, especialmente para
atender los congresistas demócratas y mostrar
una institucionalidad social en la temática laboral.
El Estado y el Consejo
Nacional del Trabajo
El Consejo Nacional del Trabajo todavía no
ha logrado consolidarse plenamente como el
ente que defina los lineamientos generales de
la política laboral y como el punto de encuentro
de todos los sectores comprometidos. Resultaría necesario, en la actual coyuntura, que todas
las entidades que participan en dicho consejo y
otros sectores que puedan sumarse, contando
con la promoción del Ministerio de Trabajo, realicen sus mejores esfuerzos para que aquél se
constituya en una institución influyente, al cual
toda decisión sea previamente consultada.
¿Es imposible el diálogo laboral en la actual
situación? ¿Se puede contar con normas laborales fruto del diálogo social? Ciertamente, las
partes laborales tienen intereses encontrados
pero, bajo determinadas pautas y lineamientos,
estimamos que es posible lograr ciertos acuerdos generales que posteriormente pueden ser
canalizados por el Congreso y el Gobierno. Por
ejemplo, la pertinencia de las observaciones de
la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
a la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo
(LRCT), fue, de una u otra forma, aceptada por
las partes laborales, así como la necesidad de
adecuación a la realidad laboral peruana de las
observaciones de la OIT para levantar las observaciones de los congresistas demócratas de
Estados Unidos exigidas como condición previa
para la firma del TLC; entonces, ejemplos como
éstos pueden seguirse para contar con más
acuerdos que sean realmente tangibles resultados del diálogo social. Como se ha dicho, se
requiere de acuerdos concretos entre los trabajadores, empresarios y el Estado sobre medidas
concretas y viables2.
No puede negarse la facultad del Congreso
para emitir normas ni la del Ejecutivo para observarlas o reglamentarlas; estas facultades no
pueden ser abdicadas en nombre del diálogo
social. Sin embargo, el proceso de concertación
debiera erigirse como un necesario referente antes de la aprobación de disposiciones laborales.
Las normas laborales debieran nacer del diálogo
social y, de no ser así, cuando menos, haber pasado por un proceso de concertación laboral.
Entonces, todo proyecto normativo o iniciativa laboral debiera, previamente, pasar por el diálogo social. Existen, en este sentido, lamentablemente, varios casos donde las normas laborales
se han emitido sin que sean debatidas en el
CNT o, tras ser anunciadas en los medios o presentadas al Congreso, han ingresado al debate
en el CNT. Esto, naturalmente, debe evitarse y,
para ello, se requiere de un mayor compromiso
del Estado para asumir una responsabilidad social, una apuesta por el diálogo social. Inclusive,
no podría descartarse la emisión de una ley que
prevea lo comentado en este párrafo.
2 CORTÉS, Juan Carlos.
“Formalidad, informalidad
y el Derecho del Trabajo”.
Ponencia presentada en el
Primer Congreso Nacional
de la Sociedad Peruana de
Derecho del Trabajo y de la
Seguridad Social. Trujillo, 27,
28 y 29 de octubre de 2004.
Versión Mimeo, p. 19.
En todo lo dicho, no puede olvidarse un
tema central. La distinción entre lo político y lo
técnico. Las normas, si bien forman parte de la
estructura política del Estado, no pueden desligarse de un análisis técnico favorable.
Veamos dos ejemplos de lo dicho. Hace un
tiempo revisamos un proyecto de ley del Congreso que proponía una reducción de la edad de
jubilación (de 65 años a 60 años); empero, este
proyecto no contaba con estudios actuariales
sobre los índices de natalidad, afiliación y mortalidad, ni sobre las aportaciones, provisiones y
capital del fondo de pensiones.
De otro lado, las iniciativas sobre las utilidades laborales. Hoy las normas prevén que se
debe repartir entre 5 y 10% según la actividad
económica y que se distribuye 50% en función
a los días laborados y el restante 50% sobre
las remuneraciones percibidas. El Poder Ejecutivo envió un Proyecto de Ley al Congreso pero
que no pasó por el CNT. Luego, la Comisión de
Trabajo del Congreso -tras la propuesta del Ejecutivo- aprobó un proyecto para mantener los
porcentajes de 5 y 10% pero indicando que se
debe distribuir 75% en relación a los días trabajados y 25% sobre las remuneraciones percibi-
Institucionalidad
61
das. En medio de todo este proceso y debate,
se le consultó al CNT. Finalmente, el proyecto
fue aprobado por el Congreso sin mucho debate en el CNT pero, a la fecha, desconocemos
de las razones técnicas, simulaciones sobre los
efectos en las empresas, impacto en la gestión
humana, etc. que debieran acompañar este tipo
de propuestas.
La gran agenda
pendiente del Consejo
Nacional del Trabajo
De cada cuatro personas que trabajan en el
Perú, solo una está registrada en planillas. Las
demás están en modalidades variadas tales
como honorarios, “cuarta-quinta”, planilla negra,
“free lance” y otras categorías de lo más originales, la gran mayoría al margen de la legalidad. El
tema más importante para el CNT es la inclusión social y laboral de los peruanos que están
al margen de la protección social.
Gobernanza Laboral
Las políticas laborales orientadas hacia la
sanción, coerción y fiscalización no deberían ser
el eje de un Estado que busque detener un proceso de “informalización de lo formal” y donde
la inmensa mayoría de trabajadores no tienen
derechos laborales ni menos prestaciones sociales.
Consideramos que el plan del CNT, más bien,
deben tener como ejes centrales, siguiendo la
tendencia en la regulación jurídica de muchos
países, la gobernanza laboral y la promoción
del denominado “soft law”. Ambas expresiones
62
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
son manifestaciones de la llamada “tercera vía”
frente a las tradicionales maneras de regular el
mercado laboral.
La globalización de las relaciones de trabajo,
el crecimiento de los fenómenos de tercerización y outsourcing, la movilidad laboral y teletrabajo y la deslocalización de las relaciones laborales generan que las decisiones de inversión
se adopten -entre otras razones- comparando la
regulación y los costos de trabajo de cada país,
hacen necesaria una seria reflexión sobre el
contenido de las normas y las políticas públicas
laborales.
De un lado, la gobernanza laboral importa
una orientación del Estado más bien promotora
y la generación de una conciencia cívica laboral
con la ineludible participación social y el necesario diálogo social en la articulación de la gran
mayoría de propuestas e iniciativas. Se busca,
en buena cuenta eficiencia en las medidas laborales que se implementen y el respaldo en
su implantación. Aquí aparecen las políticas de
promoción a las buenas prácticas laborales, el
fomento a la inversión en formación profesional,
la apuesta por la educación laboral, la generación de comunidades de cumplimiento laboral,
etc.
“Soft law” (“derecho suave o blando”) pretende referirse al conjunto de códigos, conductas, pautas, líneas de actuación, etc. que no son
necesariamente obligatorias pero sí generan precedentes, interés o vinculación a terceros. Allí
tenemos los códigos de ética y conducta que
las empresas extienden a services, contratistas,
socios estratégicos y los fenómenos de tercerización; o los contratos comerciales donde los
proveedores deben cumplir con estándares laborales mínimos. Hace poco una empresa exportadora peruana, por ejemplo, tuvo que ade-
cuar ciertas prácticas sindicales a los estándares
de su cliente extranjero pues si no lo hacía las
relaciones comerciales se extinguirían.
Para algunos, estos enfoques son líricos y no
eficaces, y se requiere más normas protectoras
y fiscalización laboral (según el Banco Mundial
el Perú ocupa la posición 17 en mayor rigidez
laboral del mundo). Sin embargo, estamos ante
varias instituciones que ya funcionan en muchas empresas y diversos países ya lo han incorporado a sus políticas públicas laborales. Es
la apuesta hacia el futuro, hacia un país donde
cada vez menos existan trabajadores excluidos
o precarios.
En suma, gobernanza laboral y “soft law” son
manifestaciones de una nueva forma de enfocar
las relaciones de trabajo y que pueden sintetizarse en la participación de la sociedad en la elaboración de las políticas y normas laborales, la
generación de una responsabilidad social laboral
y la comunidad de “interés laboral”, la creación
de normas orientadas hacia la promoción y reconocimiento de las buenas prácticas laborales, la
apuesta por la inversión social del Estado (educación y formación profesional).
Flexiseguridad
Sobre el complejo y tan debatido tema de los
costos y la regulación laboral, consideramos que
amerita un urgente debate y estudios en el CNT
que conduzcan a una definición de las principales aristas para que se emitan las modificaciones
legales y administrativas que se requieran.
La intervención del Estado en la regulación
laboral es urgente por la tasa de crecimiento de
la informalidad laboral, la globalización, los bajos
índices de productividad, los niveles de incumplimiento laboral en el sector formal, etc.
Una regulación “flexisegura” puede ser tomada en cuenta en este proceso. La flexiseguridad
importa que se introduzcan modificaciones que
flexibilicen ciertos aspectos pero que se profundicen los niveles de protección laboral. Esta regulación “flexisegura” importaría un reenfoque
en la manera de enfrentar las modificaciones
laborales y podría servir para acercar a las partes
laborales a través del diálogo social.
Así, la parte flexible podría centrarse en permitir ceses individuales por razones económicas, graduar algunos beneficios laborales -que,
en Derecho Comparado son altos- para nuevos
trabajadores, brindar una amnistía para la incorporación en planillas de informales y con costos
laborales menores que progresivamente alcancen a los establecidos para toda relación de trabajo (que es la solución propuesta por el Estado
para formalizar al Sector Público), etc.
Por su parte, los aspectos de protección pueden concentrarse en mejorar la cobertura geográfica de las fiscalizaciones laborales, reducir
aportes tributarios cuando empresas contratan
a plazo indeterminado y por tiempo completo,
brindar ventajas en licitaciones del Estado a buenos empleadores, conceder ventajas a empresas que apuesten por productividad y capacitación laborales, fijar sistemas de protección social
a trabajadores autónomos, etc.
Se trata de encontrar una regulación orientada hacia el equilibrio y equidad en las relaciones
laborales (donde trabajadores, empleadores y
Estado obtengan mayores ventajas que desventajas) pero, sobre la base de un previo proceso
de estudios técnicos y objetivos del mercado laboral, que recoja experiencias de otros países,
Institucionalidad
63
y el necesario diálogo social en el Consejo Nacional del Trabajo. La flexiseguridad importa, en
definitiva, una apuesta por una regulación normativa y una actuación administrativa diferentes
a la visión tradicional: no la sola flexibilidad de
los noventa ni tampoco la única regulación protectora.
El diálogo social se erige como un necesario
instrumento que debería ser promovido por el
64
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Estado con mayor ímpetu y los agentes laborales para que toda norma o política general que
se adopte sea consultada, informada previamente o negociada con las empresas y los trabajadores. Esperemos, entonces que, tras el nuevo
año que cumple nuestro querido CNT, exista un
mayor esfuerzo de concertación de parte de las
organizaciones de trabajadores y empleadores,
conducidos por una actuación técnica e imparcial del Estado. ■
4.
eL Diálogo tripartito:
resultados
4.1 Lineamientos de
política
La actividad del Consejo ha resultado
fructífera en lo que respecta
al intercambio de información
socioeconómica entre los actores
sociales. A partir de la discusión y
análisis de los principales problemas
de orden laboral existentes en el
mercado de trabajo, los actores sociales
lograron aprobar importantes informes
y documentos de trabajo vinculados a
políticas de promoción del empleo,
formación y capacitación; estímulos
a la productividad y competitividad;
entre otros.
Diagnóstico de la
formación profesional en
el Perú
El Consejo aprobó los documentos
“Diagnóstico de la Formación Profesional en
el Perú” y “Políticas de información sobre el
mercado de trabajo en el Perú”. Los lineamientos
de política, contenidos en: “Propuesta de
política de sistematización de los programas de
formación y diseño de programas focalizados
a sectores vulnerables de la población”, y en
las “Propuestas de políticas de normalización y
certificación laboral”.
Asimismo, la Comisión Técnica de Formación
Profesional discutió y aprobó el íntegro de los
artículos referidos a modalidades formativas
laborales que formaron parte del Anteproyecto
de Ley General de Trabajo (LGT), el mismo que
fue ratificado por el Pleno del Consejo. Sobre
la base de dichos consensos, el Pleno del
Congreso aprobó en el 2005, el Proyecto de Ley
sobre modalidades formativas laborales (Ley Nº
28518).
Con estas credenciales, el Perú fue elegido
por la OIT como uno de los países pilotos para
el programa de seguimiento a la Resolución
relativa al Tripartismo y Diálogo Social, en febrero
de 2005. La Comisión Técnica de Formación
Profesional aprobó el Plan de acción provisional
para el seguimiento de dicha Resolución que
tuvo como objetivo central la facilitación del
ajuste entre la demanda de los mercados
involucrados en la dinámica laboral y la oferta
educativa de formación profesional. En dicho
marco, y a través de un Comité Consultivo
integrado por miembros de la Comisión de
El diálogo tripartito: resultados
65
Formación Profesional, se desarrollaron tres
consultorías: Perfil del observatorio socio laboral;
Mecanismos de actualización del diagnóstico
de la formación profesional; Mapeo del tejido
empresarial e identificación de espacios de
diálogo en dos regiones del país (Ayacucho y
Cajamarca).
Lineamientos para la
promoción del empleo
En el año 2001, la Comisión Técnica de
Empleo contempló en su agenda iniciar el proceso
de elaboración de lineamientos o propuestas de
políticas de fomento al empleo, con el objetivo
central de promover la generación de empleo
de calidad, así como de reducir los elevados
niveles del subempleo y desempleo en el país.
En dicho marco, la Comisión desarrolló y aprobó
los siguientes documentos:
• “Diagnóstico del Empleo en el Perú
1990-2000”.
• “Sectores y actividades económicas con
potencialidad en la generación de empleo”.
• “La Pequeña y Mediana Empresa: Una
opción de desarrollo en el Siglo XXI”.
Dichos documentos también fueron
aprobados por el Pleno del Consejo, en las
sesiones del 31 de mayo y 6 de julio de 2001,
respectivamente, con la finalidad de servir de
plataforma para el diseño de lineamientos de
políticas orientadas a promover la generación de
empleo de calidad. Seguidamente, la Comisión
se abocó a revisar e identificar los diversos
proyectos estatales vinculados a la generación
de empleo, principalmente temporales.
Más tarde, en el 2004 la Comisión Técnica
de Empleo desarrolló estudios a fin de actualizar
66
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
las principales conclusiones y estadísticas de los
tres estudios aprobados por la misma Comisión
el año 2001: diagnóstico de la situación
del empleo, los sectores y actividades con
potencialidad en la generación de empleo, así
como la problemática de las MYPEs.
El mismo año, la Comisión discutió políticas
vinculadas a la inversión e implementación
de programas de infraestructura intensiva en
empleo, lo cual permitió arribar a varios acuerdos,
entre los que destaca la recomendación:
“ … que el diseño de las políticas de promoción del empleo fomenten el uso intensivo de
mano de obra, a través de la inversión pública
en infraestructura, priorizando el mantenimiento
y conservación de la red vial, de tal forma que
asegure una eficiente actividad productiva y comercial, y fomente la formación de micro y pequeñas empresas en la realización de la obra y
su posterior mantenimiento”.
En el 2005, luego del análisis de los sectores y actividades económicas con potencialidad
en la generación de empleo, los actores sociales
ponderaron la importancia de pujantes sectores
productivos: Agropecuario y Agroindustrial, Textil
y Confecciones, Turismo, Artesanía y Construcción.
Posteriormente, la Comisión conoció y discutió estudios y planes estratégicos sectoriales que
sirvieran como plataforma para la elaboración de
un Plan Nacional de Empleo, de manera que
se pueda garantizar una efectiva articulación del
conjunto de políticas económicas y sociales que
tengan como prioridad la generación de trabajo
decente.
En el año 2007, la Comisión dió inicio al debate sobre la estrategia para la promoción de
empleo en el mediano plazo. La Dirección Nacional de Promoción del Empleo y Formación
Profesional propuso la discusión de:
1
2
3
Estrategias económicas con objetivo empleo.
Políticas activas de empleo en articulación
con políticas sectoriales.
Coordinaciones intersectoriales de Empleo,
a través de los programas y proyectos públicos.
4
5
Estrategia y proyectos de promoción del empleo juvenil.
Estrategia de apoyo y promoción del empleo
en sectores vulnerables (discapacitados,
adultos mayores, trabajadoras del hogar, madres
solteras, etc.).
6
Pactos territoriales a favor del empleo, un
instrumento para el desarrollo económico
local y la lucha contra el desempleo.
Los primeros resultados hicieron evidente la
débil articulación entre los diversos programas
y proyectos públicos generadores de empleo
temporal. Al mismo tiempo, se hizo palpable la
necesidad de concordar en torno a un Plan Nacional de Acción para el Empleo, que comprendiera políticas económicas vinculadas a:
• Desarrollar incentivos para la generación de
valor agregado en los sectores económicos
menos
dinámicos
(encadenamientos
productivos,
promoción
de
MYPES,
innovación y tecnología).
• Promocionar las articulaciones entre MYPE
y medianas/grandes empresas y a los
encadenamientos productivos, a fin de
generar un crecimiento más homogéneo
entre los diferentes sectores.
• Desarrollar incentivos para el aumento de la
productividad, competitividad, innovación y
cambio tecnológico (políticas sectoriales).
• Impulsar los mecanismos de acercamiento
entre la oferta y demanda de empleo
(intermediación laboral).
Información sobre el
mercado de trabajo
Durante el año 2001, la Comisión Técnica
de Formación Profesional se abocó a discutir
una Propuesta de política sobre información del
mercado de trabajo, cuyo objetivo fue proveer
información fidedigna, y procesada según
patrones internacionales, que facilite un mayor
conocimiento del mercado de trabajo a los
agentes socioeconómicos, principalmente a los
programadores y gestores de las políticas activas
de empleo.
Sobre la base del Diagnóstico de la Formación Profesional se identificaron como distorsiones para el acceso a la información de las
empresas y de los demandantes de empleo, los
siguientes temas:
1
La capacitación para actividades que no responden a las exigencias del mercado productivo.
2
Las empresas no explicitan suficientemente
las calificaciones que necesitan sus trabajadores.
3
Las entidades de formación ofertan especialidades que no responden a las características del mercado laboral.
4
El Estado tampoco tiene la información suficiente para desarrollar nuevos mecanismos
que permitan optimizar la política activa de empleo, de tal forma que promueva la disminución
del desajuste entre la oferta y la demanda de
capacitación.
El diálogo tripartito: resultados
67
Posteriormente, en el año 2005, la Comisión
Técnica de Formación Profesional continuó con
la discusión de las propuestas de las políticas de
información sobre el mercado de trabajo, en el
cual se reconoce la importancia de contar con
información socio laboral que responda a las necesidades de los agentes socioeconómicos.
En dicho marco, se acordó implementar las
estrategias asociadas a la constitución de un Observatorio Socio Laboral que permita medir de
manera permanente la evolución del mercado
de trabajo local y regional, y su interacción con
otros agentes económicos. Así, se elaboró el Perfil del Proyecto: “Observatorio Socio Laboral” con
el apoyo de la OIT, a raíz de que el Perú fuese
elegido como uno de los países pilotos para el
programa de seguimiento a la Resolución relativa al Tripartismo y Diálogo Social.
En los años siguientes, contínuas reuniones
de trabajo centraron su atención en la actualización y adecuación del Perfil del Observatorio
Socio Laboral a la nueva estructura del Estado.
Con dichas consideraciones, el Proyecto fue
inscrito en el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), organismo encargado de su evaluación. Actualmente, se han dado a conocer
las observaciones formuladas por la Oficina de
Programación de Inversiones (OPI) del MTPE
con relación al Perfil, las cuales se encuentran
pendientes de ser subsanadas.
Normalización y
certificación laboral
En el año 2001, la Comisión Técnica de
Formación Profesional y, más tarde el Pleno
del Consejo en el año 2003, aprobaron los
lineamientos sobre políticas de Normalización y
Certificación, a partir del cual recomienda:
68
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
1
Que el CNTPE reconozca la importancia de
que la política de normalización y certificación laboral responda a las necesidades de los
agentes socioeconómicos, a partir de la definición de las normas técnicas de competencia
laboral con los diversos sectores. Asimismo,
se refuerce el rol del MTPE en su orientación
preferencial hacia los sectores vulnerables de la
población y en la promoción de la concertación
social entre los agentes involucrados en la formación profesional.
2
Que la normalización de la competencia laboral se base en tres ejes fundamentales:
en la constitución y la definición de las funciones de una comisión de normalización y certificación laboral, en el desarrollo del análisis de
la estructura ocupacional que permita identificar
los contenidos de las ocupaciones, además de
la selección de la metodología de identificación
de las competencias laborales inherentes a una
función productiva estratégica y del diseño de
las normas técnicas de competencia laboral, seguida de un proceso de validación y elaboración
de la matriz de competencia y de los perfiles
profesionales.
3
Que para lograr una certificación con base
en la competencia laboral se busque: definir los procedimientos de evaluación mediante
los cuales se determine si una persona posee
la competencia definida en la norma técnica;
establecer los mecanismos de acreditación de
las empresas e instituciones de formación profesional interesadas en la certificación de sus trabajadores y/o ser capacitados como centros de
evaluación; y especificar los criterios para otorgar
acreditación de organismos que ofrezcan servicios de certificación en base a la competencia
laboral.
4
Que los mencionados procesos de normalización y certificación laboral partan desde
una perspectiva sectorial o que inicie su proceso
desde la gestión de los recursos humanos, que
fomenten experiencias de incorporación de la
identificación de la competencia laboral que facilite el planeamiento estratégico de las empresas
y la modernización de los centros de formación
profesional.
En dicho marco, el MTPE se propuso implementar dichas recomendaciones a través de la
formulación y establecimiento de la política de
empleo y formación profesional, proponiendo
la normatividad de la certificación ocupacional,
con la participación de los actores sociales, a fin
de facilitar el reconocimiento formal de la competencia laboral independientemente del modo
como el trabajador la adquirió.
Posteriormente, en el año 2003, se derivó a
la Comisión Técnica de Formación Profesional
la revisión de la propuesta de Decreto Supremo
que tuvo por objeto la creación del Sistema Nacional de Normalización y Certificación Laboral.
Productividad y salario
mínimo
Ante el interés del Consejo Nacional de
Trabajo y Promoción del Empleo por abordar los
temas relativos a los reajustes de la remuneración
mínima, en el año 2005, el despacho ministerial
presentó al Pleno un estudio técnico sobre el
procedimiento de revisión de la remuneración
mínima, elaborado por un equipo de especialistas
del Ministerio de Economía y Finanzas y el
propio Sector Trabajo, bajo la coordinación de la
Secretaría Técnica del Consejo.
Desde el año 2006, el tema del reajuste de
la remuneración mínima en el Perú adquirió re-
levancia. Así, los Sectores Empleador y Trabajador presentaron propuestas de metodología de
ajuste y concordaron en la necesidad de contar
con un procedimiento técnico que sirviera de
fundamento. Asimismo, coincidieron en utilizar
la variación de la productividad como indicador
más idóneo para la elaboración de dicho procedimiento y subrayaron la necesidad de mejorar
la calidad de la estimación de dicho indicador.
En tal sentido, en el año 2007 los actores
sociales acordaron, con carácter prioritario, continuar con la discusión de las propuestas metodológicas para lo cual decidieron conformar una
Comisión Especial de Productividad, integrada
por especialistas designados por los actores sociales, con el objetivo de elaborar en un plazo
de tres meses, un estudio sobre productividad
que contenga: (i) un indicador que permita estimar de manera más precisa la productividad; (ii)
indicadores técnicos que permitan incrementar
anualmente la remuneración mínima; y (iii) lineamientos de políticas para acelerar el crecimiento de la productividad en el país.
Seguidamente, el Consejo reunido en sesión
extraordinaria Nº 25 del 23 de agosto aprobó
el Informe presentado por la Comisión Especial
de Productividad, que proponía el ajuste de la
remuneración mínima en función a los indicadores de productividad multifactorial e inflación
subyacente esperada. Asimismo, aprobó la recomendación para la formulación de políticas públicas activas, que podrían ser impulsadas desde
el Consejo, para acelerar el crecimiento de la
productividad total:
• Incentivos y financiamiento para la formación
y capacitación. Es factible elaborar propuestas
razonables, que conduzcan a establecer:
i) incentivos o créditos tributarios a la capacitación laboral y también a la capacitación
en gestión para microempresarios; ii) un
El diálogo tripartito: resultados
69
esquema de acreditación voluntaria de
entidades oferentes de capacitación; iii) un
esquema de certificación de competencias
laborales; iv) un esquema de certificación
voluntaria de la calidad y adecuación a la
demanda de las empresas, de la oferta de
servicios de las entidades oferentes; v) un
sistema de acceso a financiamiento para la
formación y capacitación.
• Incrementos salariales en base a productividad.
Es necesario incorporar la inflación esperada
y el aumento de la productividad en el
reajuste periódico del salario mínimo. Dicho
criterio de reajuste será una señal que
promoverá a las empresas establecer un
nexo entre aumentos de salarios y aumentos
de productividad, que es lo deseado para
fines de competitividad.
• Promoción de clústeres y cadenas productivas.
Ello se hace necesario primero porque no
se compite de empresa a empresa si no de
consorcio a consorcio o de cadena productiva
a cadena productiva, y segundo porque es
poco factible mejorar la competitividad de la
alta proporción de Mypes existentes en el Perú,
si se sigue intentando el desarrollo individual
de cada pequeña o microempresa.
• Incentivos para acelerar las inversiones en
innovación. Es importante establecer en el
Perú incentivos temporales para el testeo y
adopción de innovaciones y condicionados
a logros. Asimismo, es relevante señalar
que para el establecimiento de incentivos
diferidos condicionados a logros, se requiere
establecer normas técnicas que determinen
lo que puede o no ser considerado una
innovación. En el Perú, también se debería
incentivar la adopción de innovaciones ya
disponibles en los países más avanzados.
70
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
• Institucionalidad
para
promover
la
productividad. Los aumentos de la
productividad serán más fáciles de lograr si
las empresas y el país adoptan los pasos
institucionales que los hagan más viables. El
primero de los pasos necesarios es la difusión
de prácticas empresariales de aumento de la
productividad; el segundo paso es el estímulo
a los acuerdos a nivel de empresa para el
aumento de la productividad; el tercer paso
es la inclusión de las metas, compromisos,
incentivos o medios para el aumento de la
productividad, en la negociación colectiva, o el
perfeccionamiento de los ya existentes en los
casos en que la negociación colectiva vigente
ya incluya el tema productividad; el cuarto
paso es el perfeccionamiento de acuerdos
sectoriales de aumento de la productividad;
y el quinto paso es el perfeccionamiento de
un Pacto Nacional por la Productividad y la
Competitividad, en el que las organizaciones
de empleadores y trabajadores y el Gobierno,
asumen compromisos recíprocos para
impulsar el aumento de la productividad.
En la referida sesión, el Pleno también acordó que se lleve adelante un segundo estudio sobre las condiciones que deben estar presentes
para que el monto de la remuneración mínima
alcance el valor de la canasta básica de consumo familiar en los próximos cuatro años.
En seguimiento de dicho acuerdo, el 13 de
septiembre de 2007 se reinstaló la Comisión
Especial de Productividad, acordándose como
plazo máximo para emitir su informe final el 6
de diciembre de 2007. Adicionalmente, por iniciativa del Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo, la Comisión también revisó la pertinencia de aplicar salarios mínimos diferenciados,
considerando la heterogeneidad productiva del
país.
Así, luego de nueve sesiones de trabajo, concluyó la fase de discusión técnica sin que se hubiera logrado consenso en el desarrollo de propuestas para reducir la brecha existente entre la
canasta básica de consumo y el salario mínimo,
así como en la aplicación de una remuneración
mínima diferenciada.
Paralelamente, en la sesión ordinaria N° 82
del Consejo, el Pleno ratificó la importancia de
impulsar las políticas activas para acelerar el crecimiento de la productividad, para lo cual encargó a la Comisión Especial de Productividad su
desarrollo.
40 Sesión ordinaria Nº 78
del 31 de mayo de 2007.
Sesión Nº 2 del Equipo Técnico sobre Productividad y Salario Mínimo, con la participación del ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Dr.
Mario Pasco Cosmópolis (14.02.08).
Informalidad
Ante la importancia por abordar la
problemática del Sector informal en el país,
el Consejo acordó40 conformar una Comisión
Especial tripartita integrada por especialistas
de cada Sector, a fin de que aborde dicha
problemática.
La Comisión fue instalada el 6 de junio de
2007 y viene desarrollando el Informe sobre la
base de una definición de consenso de la economía y empleo informal. Asimismo, presenta
información estadística que permite caracterizar
a los trabajadores informales, con la finalidad de
desarrollar políticas y mecanismos que contribuyan a la reducción de la informalidad, y ampliar
la cobertura de la protección y acceso a derechos laborales y fundamentales.
El diálogo tripartito: resultados
71
El estudio se enfoca principalmente en dos segmentos:
1
Aquellos trabajadores independientes y/o
por cuenta propia que no cuentan con una
cobertura en la legislación laboral, los cuales requieren principalmente de mecanismos sostenidos que les permita acceder a un seguro mínimo de salud y sistema de pensiones.
2
Aquella población ocupada en actividades
económicas que a pesar de operar dentro
del ámbito de la ley, no la cumplen o la evaden,
en la cual se aprecia aquellos trabajadores sin
derechos laborales concentrados especialmente
en la microempresa.
Así, la Comisión viene desarrollando un primer
informe, cuyas conclusiones y recomendaciones
son:
1
En el Perú, la informalidad es un fenómeno
multidimensional con distintas características
y que se concentra principalmente en aquellos
ocupados en microempresas que no acceden a
sus derechos básicos laborales, y aquellos trabajadores independientes o denominados por
cuenta propia que no tiene cobertura de la actual legislación vigente.
za porque dichos trabajadores no cuentan con
derechos laborales básicos. A dicho segmento
se debe priorizar mecanismos que permitan
un mayor control, así como instrumentos que
incrementen sus niveles de productividad a fin
de hacer más rentable la formalización, a ello se
suma proponer mayores incentivos en materia
tributaria y de capacitación.
4
Para los trabajadores independientes o por
cuenta propia, que representaron el 18%
de la población ocupada, se deberían proponer
mecanismos sostenidos que les permitiera acceder a un seguro mínimo de salud y sistema
de jubilación.
5
Existe la necesidad de impulsar políticas
educativas y de capacitación que incrementen los niveles de productividad, políticas que
promuevan los espacios de diálogo tripartito, así
como mecanismos que involucren a un mayor
control de los gobiernos locales y regionales.
2
La informalidad se manifiesta no sólo como
consecuencia de la exclusión de los beneficios y/o servicios otorgados por el Estado o de
los circuitos de la economía moderna (elevada
heterogeneidad y segmentación laboral, excesivas y costosas reglamentaciones), sino también, por decisiones voluntarias de los agentes
económicos, que realizan análisis implícitos de
costo-beneficio acerca de si deben o no cruzar
el margen hacia la formalidad.
3
Si bien, la microempresa absorbe el 53%
de la población ocupada, esta se caracteri-
72
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Sesión Nº 7 de la Comisión Especial de Economía Informal (10.10.07).
Comisión Especial para
analizar la problemática
laboral en el Sector
Transporte
El tema ingresa en la agenda del Consejo
ante la iniciativa de la Central Autónoma de
Trabajadores del Perú (CATP)41. El Pleno se
propuso analizar la problemática que afecta a los
trabajadores del transporte terrestre en virtud de
la aplicación no supervisada del Decreto Supremo
N° 033-2001-MTC - Reglamento Nacional de
Tránsito Terrestre, modificado por el Decreto
Supremo N° 032-2006-MTC, y del Decreto
Supremo N° 009-2004-MTC - Reglamento
Nacional Administrativo de Transporte.
Así, el Consejo acordó derivar el tema a la
Comisión Técnica de Trabajo, la misma que luego de cuatro sesiones de trabajo desarrolló y
aprobó el “Informe final sobre la situación del
Sector Transporte en el Perú y pronunciamiento
de la Comisión Técnica de Trabajo respecto a la
problemática laboral en el Sector”.
El informe presentado por la Comisión Técnica de Trabajo mereció la aprobación del Consejo
en sesión ordinaria Nº 77 y, a la par, determinó
la conformación de una Subcomisión al interior
de la Comisión Técnica de Trabajo para que,
en un plazo de 30 días calendarios, emita su
Informe y proponga las recomendaciones que
correspondan respecto a tres materias:
a)
b)
c)
Definición de la titularidad del empleador.
Responsabilidad de la empresa principal.
Licencia de conducir.
Así, la Subcomisión se instaló el 26 de junio
de 2007, y luego de sostener cinco reuniones
de trabajo, en las cuales participaron represen-
tantes de los Sectores Trabajador y Empleador
así como funcionarios de la Municipalidad de
Lima Metropolitana, Ministerio de Transportes y
Comunicaciones y Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, emitió su informe final “Medidas para mejorar las condiciones laborales de
los trabajadores del servicio de transporte urbano, interurbano e interprovincial de pasajeros”, el
24 de julio del mismo año.
41 La iniciativa fue
presentada en sesión
ordinaria Nº 73 del Pleno
del CNTPE, el 21 de
diciembre de 2006.
El referido documento propone el establecimiento de un marco legal que determine las
condiciones que identifican al sujeto empleador
en la actividad de transporte urbano e interurbano así como el alcance de la responsabilidad
por las obligaciones laborales y sociales de los
trabajadores de dicha actividad. Las recomendaciones propuestas son las siguientes:
1
Se debe instar a los municipios provinciales
a establecer los sistemas de titularidad de
los operadores del transporte públicos. Se recomienda a los municipios provinciales considerar
en las bases de sus próximos concursos de licitación para operar rutas de transporte urbano de
pasajeros, el factor “gradualidad” en la condición
de obligatoriedad de que las empresas cuenten
con la propiedad de un mínimo porcentaje o
de la totalidad de la flota vehicular. Cada municipio debe replantear o modificar su sistema
de otorgamiento, renovación y cancelación de
concesiones de rutas. Los contratos deben de
plantear criterios que impidan a las empresas
desvincularse del cumplimiento de las obligaciones laborales.
2
Los Gobiernos Locales como autoridades
competentes en la regulación del servicio
de transporte público urbano e interurbano
deberán coordinar con el Ministerio de Trabajo
y Promoción del Empleo (MTPE) y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) el
cumplimiento de las obligaciones laborales y de
El diálogo tripartito: resultados
73
seguridad social de las empresas transportistas
respecto de los trabajadores que intervienen en
la prestación del servicio.
3
Se recomienda al Ministerio de Transportes
y Comunicaciones analizar la eventual modificatoria al Reglamento Nacional de Tránsito en
lo relativo a la acumulación de sanciones por las
infracciones tipificadas como graves o muy graves en un período de 12 meses.
4
Se recomienda la implementación de medidas destinadas a exigir al amparo de lo
previsto por la Ordenanza-104-MLM, a las empresas transportistas, el dictado de cursos de
capacitación en educación y seguridad vial a
sus trabajadores para que contribuyan a su profesionalización y a la mejora de la calidad del
transporte.
Dichas recomendaciones fueron presentadas al Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo en sesión ordinaria Nº
80 del 26 de julio de 2007 y puestas en conocimiento del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, a fin de concordar criterios y mecanismos de acción conjunta para atender los
problemas de los trabajadores de la actividad de
Transporte y, a la vez, propiciar que este servicio
se brinde de manera eficiente.
Sesión Nº 4 de la Comisión Especial para analizar la Problemática Laboral en el Sector Transporte (20.07.07).
Acuerdo para la ratificación del Convenio N°
144 de OIT sobre consulta tripartita de normas
internacionales de trabajo
El Convenio N° 144 fue ratificado por el Perú
mediante Decreto Supremo Nº 035-2004-RE y
constituye el primer antecedente de una práctica
que espera institucionalizarse, para considerar
la opinión del Consejo al absolver el trámite
74
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
de Sumisión de las Normas Internacionales de
Trabajo.
En efecto, el acuerdo para la ratificación del
Convenio Nº 144 fue el resultado de un proceso
promovido por la OIT para que los actores sociales peruanos convalidaran el mecanismo de
la consulta tripartita que operaba de hecho en el
país, acogiendo como marco jurídico las disposiciones del Convenio en referencia.
4.2 Opinión sobre
Proyectos de
normas laborales
Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo
Mayo del año 2001, constituye el punto de
partida para el debate de la norma que modifica
al Decreto Ley N° 25593, Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo.
Por iniciativa del Sector Gubernamental, la
Comisión Técnica de Trabajo ingresó al análisis del
tema y los interlocutores laborales presentaron
propuestas para levantar las observaciones
planteadas por el Comité de Libertad Sindical
de la Organización Internacional del Trabajo OIT (Convenios N° 87 y 9842 ratificados por el
Perú). Tras la deliberación correspondiente, la
Comisión elevó al Pleno el texto que levantaba
12 de las 16 observaciones, acuerdo que fue
ratificado por el Pleno en sesión del 16 de enero
del año 2002. Los 12 puntos atendidos por el
Consejo fueron acogidos por el Congreso de
la República, dando lugar a la dación de la Ley
Nº 27912:


Obligaciones de las organizaciones sindicales.
Impedimentos de las organizaciones sindicales.
Requisitos para constituir sindicatos.
Cancelación de registro sindical.
Representantes amparados en el fuero sindical.
 Facilitación de actividades sindicales.
 Características de la convención colectiva de
trabajo.
 Arbitraje.
 Huelga de características graves.
 Declaración de la huelga: requisitos.
 Permanencia del personal indispensable en el
marco de huelgas en servicios esenciales.
Este acuerdo representó el más importante
paso en la generación de relaciones de confianza entre los interlocutores sociales y el gobierno,
así como del Consejo con la Comisión de Trabajo del Congreso de la República.



42 Instrumentos
internacionales referidos
al ejercicio de derechos
vinculados a la libertad
sindical como: sindicación,
negociación colectiva y
huelga.
43 Mediante Decreto
Supremo Nº 013-2006-TR
del 8 de julio de 2006,
se sustituyeron algunas
disposiciones del Decreto
Supremo Nº 011-92-TR que
aprobó el Reglamento de la
Ley de Relaciones Colectivas
de Trabajo.
En otro momento, octubre del año 2004, el
Sector Trabajo presentó la iniciativa para modificar el Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo en la parte relativa
a la regulación de la Huelga. Durante el debate,
los Sectores Empleador y Trabajador acordaron
solicitar al Ejecutivo la reformulación del texto,
integrando los consensos logrados en la revisión
del Anteproyecto de Ley General de Trabajo,
quedando pendiente la discusión de la reformulación del texto.
Posteriormente, en virtud del acuerdo adoptado por el Consejo Nacional de Trabajo, en el
mes de marzo del año 2006, la Comisión Técnica de Trabajo emitió opinión en torno al Decreto
Supremo que reglamenta la Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo43, lográndose un importante nivel de acuerdos.
Luego, en el 2007, la Comisión Técnica de
Trabajo también se abocó a la revisión del Informe de la Comisión de Expertos en Aplicación
de Convenios y Recomendaciones de la OIT
El diálogo tripartito: resultados
75
44 “La Comisión recuerda
que un quórum de dos
tercios de los miembros
podría ser difícil de alcanzar
cuando los sindicatos tienen
un gran número de afiliados
o cubren un territorio vasto
y que si un Estado Miembro
considera adecuada
prever en su legislación
disposiciones que exijan
que las acciones de huelga
deben ser votadas por los
trabajadores, dicho Estado
deberá asegurar que sólo
se tomen en consideración
los votos emitidos, y que
el quórum o la mayoría
necesaria se fije a un nivel
razonable”.
45 Se modificó el artículo
62º del Reglamento de
la Ley de Relaciones
Colectivas de Trabajo, a
través del Decreto Supremo
Nº 024-2007-TR del 27 de
octubre de 2007.
(CEARC), pronunciamiento emitido en el 2007,
relativo a las observaciones y comentarios a la
legislación laboral y al Proyecto de la Ley General de Trabajo sobre el quórum para la declaración de la Huelga44.
A lo largo de 5 sesiones, los actores sociales fueron esbozando propuestas y acordaron la
modificación del Artículo 62º del Reglamento de
la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo45, decisión que fue ratificada por el Pleno.
Reglamento de la Ley de
Relaciones Colectivas de
Trabajo
En el año 2006, el Sector gubernamental
presentó ante el Pleno del Consejo el Proyecto de
Reglamento de la Ley de Relaciones Colectivas.
Este Proyecto fue derivado a la Comisión Técnica
de Trabajo para su revisión, la misma que en una
sesión de trabajo agotó la discusión del referido
aprobando 68 artículos (ello representa el 83%
del proyecto de norma).
El 8 de julio de 2006 se publicó el Decreto Supremo Nº 013-2006-TR mediante el cual
se sustituyen algunos artículos del Decreto Supremo Nº 011-92-TR que reglamenta la Ley de
Relaciones Colectivas de Trabajo recogiendo parcialmente los acuerdos adoptados por el Consejo.
Ley de Modalidades
Formativas Laborales
A partir de noviembre del año 2002, dentro
del proceso de diálogo social promovido por
el Consejo, la Comisión Técnica de Formación
76
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Profesional dio inicio al debate en torno al
capítulo relativo a modalidades formativas
laborales del Anteproyecto de la Ley General de
Trabajo. Así, en el año 2004 la Comisión logró
aprobar el 100% del mencionado capítulo, el
mismo que fue ratificado por el Pleno del CNTPE
con respaldo de los representantes voceros de
los sectores Empleador y Trabajador.
El Poder Ejecutivo evaluó positivamente el
contenido del capítulo de modalidades formativas laborales y dispuso su separación del Anteproyecto de Ley General de Trabajo. Así, el Poder
Ejecutivo presentó al Congreso de la República
el Proyecto de Ley Nº 10893/2003-PE, que
propone una Ley de Formación y Promoción
Laboral sobre la base del capítulo consensuado
sobre modalidades laborales en el Anteproyecto
de Ley General de Trabajo.
Siguiendo el trámite, el Pleno del Congreso
aprobó dicho Proyecto de Ley, el mismo que fue
promulgado y publicado el 24 de mayo como
la Ley sobre Modalidades Formativas Laborales, Ley Nº 28518. En tanto, el 19 de septiembre de 2005 se publicó el Decreto Supremo
N° 007-2005-TR, que aprobó el Reglamento de
la referida ley.
Cabe precisar que la Ley Nº 28518 contempla las siguientes modalidades:
1.Del aprendizaje
a. Con predominio en la empresa
b. Con predominio en el CFP / prácticas pre –
profesionales
2. Práctica Profesional
3. Capacitación Laboral Juvenil
4.De la Pasantía
a. En la empresa
b. Docentes y catedráticos
5.De la Actualización para la
Reinserción Laboral
Más tarde, en el año 2007 el Ministerio de
Trabajo y Promoción del Empleo consideró necesario abrir el debate sobre el desempeño de la
Ley de Modalidades Formativas, para revisar las
deficiencias y mejorar la receptividad de la norma favoreciendo a los jóvenes en formación.
Así, especialistas de la Dirección Nacional de
Promoción del Empleo y Formación Profesional
presentaron un análisis del desempeño de la
Ley de Modalidades Formativas, a sus dos años
de entrada en vigencia.
Actualmente, la Comisión Técnica de Formación Profesional viene elaborando una propuesta, esperando culminarla en el primer trimestre
del 200846.
Ley General de Trabajo
En el año 2002, el Congreso de la República
remitió al Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo el Anteproyecto de
Ley General de Trabajo (LGT) para la revisión
y formulación de propuestas. El Pleno del
Consejo derivó el análisis de este documento a
la Comisión Técnica de Trabajo.
La Comisión inició la revisión y discusión
del referido proyecto, destinando 152 sesiones
(132 sesiones ordinarias y 20 sesiones extraordinarias) para tal efecto, logrando la aprobación
de 335 artículos en consenso (72%), quedando
pendiente de aprobación 133 artículos (28%)
para el año 2005. Tales acuerdos, fueron ratificados por el Consejo, oficializándose la entrega
de éstos a la Comisión de Trabajo del Congreso
de la República a través de 7 envíos: 25 de noviembre de 2003, 19 de marzo de 2004, 25 de
octubre de 2004, 25 de noviembre de 2004, 16
de mayo de 2005, 30 de mayo de 2005 y 3 de
junio de 2005.
Posteriormente, en el 2006 el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo re-
cibió del fuero legislativo el Proyecto de Ley
General de Trabajo para la revisión y discusión
correspondientes. La Comisión de Trabajo del
Congreso de la República le otorgó un plazo de
45 días calendarios, que se contaron a partir del
12 de septiembre, a efectos de que revise los
artículos no consensuados durante la discusión
del Anteproyecto de Ley General de Trabajo
(2002-2005).
46 El 29 de mayo de
2008, el Sector Trabajo
presentó una iniciativa para
la modificación de la Ley
que actualmente está en
discusión.
Para tal propósito, el Pleno constituyó una
Comisión Ad Hoc tripartita conformada por representantes del Consejo y del Ministerio de
Trabajo y Promoción del Empleo, la misma que
se instaló el 18 de septiembre con el respaldo
de los presidentes de los gremios empresariales,
sindicales y parlamentarios, bajo la Presidencia
del Dr. Jorge Del Castillo Gálvez.
Durante el período comprendido entre el 20
de septiembre y el 26 de octubre de 2006 y a
lo largo de 21 sesiones de trabajo, la Comisión
Ad Hoc dispuso la aprobación en consenso, de
71 artículos y parcialmente, 13 disposiciones,
los mismos que en el seno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo fueron
ratificados en sesión ordinaria Nº 71 del 27 de
octubre de 2006.
En cumplimiento del plazo conferido por el
legislativo, la Presidencia del Consejo remitió a la
Comisión de Trabajo del Congreso los artículos
aprobados por la Comisión Ad Hoc y ratificados
por el Consejo, así como también los artículos
no consensuados con indicación de las posiciones de los Sectores Trabajador, Empleador y Gubernamental.
Para el Consejo, la discusión de la Ley General del Trabajo no es sólo una propuesta unificadora de la legislación laboral tan dispersa en la
actualidad, sino que constituye un desafío para
el diálogo social en el Perú que demanda una
cuota importante de consenso. Actualmente, el
Proyecto de Ley General de Trabajo se encuentra en la agenda de la Comisión de Trabajo del
Congreso de la República.
El diálogo tripartito: resultados
77
Estado del Anteproyecto de Ley General de Trabajo
al 26 de octubre de 2006
TÍTULO PRELIMINAR
ÁMBITO DE APLICACIÓN
PRINCIPIOS
FUENTES
VIGENCIA EN EL ESPACIO
VIGENCIA EN EL TIEMPO
SUBTOTAL
INDIVIDUAL
TÍTULO I
TÍTULO II
TÍTULO III
TÍTULO IV
TÍTULO V
COLECTIVO
TÍTULO VI
TÍTULO VII
TÍTULO VIII
DEL CONTRATO DE TRABAJO
DESENVOLVIMIENTO DE LA RELACIÓN INDIVIDUAL DE TRABAJO
DE LA REMUNERACIÓN Y LOS BENEFICIOS SOCIALES
CONDICIONES GENERALES DE TRABAJO
PRESCRIPCIÓN Y CADUCIDAD
SUBTOTAL
DERECHO DE SINDICACIÓN
DERECHO DE NEGOCIACIÓN COLECTIVA
DERECHO DE HUELGA
SUBTOTAL
TOTAL
C = Consensos
78
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
SC = Sin consenso
C
8
0
3
5
0
16
SC
2
1
3
0
1
7
T
10
1
6
5
1
23
70%
30%
100%
C
120
42
54
70
1
287
SC
11
17
13
2
3
46
T
131
58
67
72
4
332
86%
14%
100%
C
30
29
13
72
SC
4
3
1
8
T
34
32
14
80
90%
10%
100%
C
375
SC
61
T
435
86%
14%
100%
T = Total
Intermediación laboral
En julio del año 2001, la Comisión Técnica
de Trabajo dio inicio al debate del Proyecto que
regula las entidades de intermediación laboral
y subcontratación de servicios. La revisión
de la propuesta condujo a la presentación
de las posiciones de los Sectores Empleador
y Trabajador, y la aprobación de los criterios
mínimos de regulación de las formas de
intermediación laboral, el 16 de noviembre de
2001.
El tema volvió a la mesa de diálogo en octubre de 2004 cuando el Sector Trabajo presentó
la iniciativa de modificación del Reglamento de
la Ley N° 2762647 que regula la actividad de las
empresas especiales de servicios y de las cooperativas de trabajadores, y el Proyecto de Ley
que regula los aspectos laborales de la tercerización o subcontratación de servicios. El análisis de
ambas propuestas fue derivado a la Comisión
Técnica de Trabajo.
Entre junio y julio del año 2007, en seguimiento del acuerdo del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, la
Comisión Técnica de Trabajo desplegó sus esfuerzos para emprender con carácter prioritario,
la revisión de la iniciativa del Sector Trabajo sobre el “Proyecto de Ley que establece garantías
laborales en la contratación y subcontratación de
obras y servicios”, que tiene por objeto regular
los efectos laborales de la tercerización, habida
cuenta de los nuevos efectos, en algunos casos
perjudiciales, de esta forma de prestación de
servicios; quedando firme que el Proyecto se
ha elaborado sobre los acuerdos alcanzados en
el Anteproyecto de Ley General de Trabajo. Tras
las deliberaciones correspondientes la Comisión
aprobó en consenso las disposiciones relativas a
la definición de empresas contratistas o subcontratistas, infracción de los supuestos de presta-
ción de servicios con intervención de terceros y
protección del ejercicio de derechos colectivos;
dejando las disposiciones relativas a sanciones y
alcance de la empresa usuaria (responsabilidad
solidaria o subsidiaria) pendientes de resolución
por parte del Pleno, instancia a la cual elevó su
informe final con las posiciones de las partes,
habiéndose ratificado dichos acuerdos.
Régimen de
compensación por
tiempo de servicios
47 Mediante Ley
N° 27626 del 9 de enero
de 2002 se regula la
actividad de las empresas
especiales de servicios
y de las cooperativas de
trabajadores. Mediante
Decreto Supremo
N° 003-2002-TR se aprobó
la norma reglamentaria de
las Leyes 27626 y 27696.
Esta última establece los
plazos de adecuación para
los registros de las entidades
que realizan actividades de
intermediación laboral.
El Proyecto de Ley sobre Retiro Extraordinario
y Voluntario de la Compensación por Tiempo
de Servicios para atender obligaciones de los
trabajadores contraídas con el sistema financiero
fue analizado por el Consejo durante el período
2001-2002 y con el voto aprobatorio de la
Comisión Técnica de Trabajo, el Pleno del
Consejo lo ratificó.
En el año 2003, el Proyecto de Ley que autoriza la libre disposición de la CTS para fines
de vivienda fue presentado por el ministro de
Vivienda, Construcción y Saneamiento, Sr. Carlos
Bruce Montes de Oca. Tras el debate correspondiente en la Comisión Técnica de Trabajo y en
el Pleno se aprobó la propuesta del Ejecutivo
que autorizaba disponer del 100% de la CTS
para la adquisición de vivienda, en el marco de
los Programas Inmobiliarios “Techo Propio” y “Mi
Vivienda”.
En mayo de 2004, se presentó ante el Consejo la iniciativa del Ejecutivo sobre el Proyecto
de Ley que restablecía la finalidad de la CTS y
permitía el adelanto de las gratificaciones legales, acordando que la propuesta sea discutida en
la Comisión Técnica de Trabajo. Tras el debate
El diálogo tripartito: resultados
79
48 El Decreto Legislativo
N° 854 fue objeto de
modificación a través de la
Ley 27671 del 21 de febrero de
2002.
49 El Reglamento de
Seguridad y Salud en el Trabajo
fue aprobado mediante Decreto
Supremo Nº 009-2005-TR del 29
de septiembre de 2005.
en dicha instancia, las partes acordaron respaldar la restitución de su naturaleza previsional y
el carácter intangible del beneficio, proponiendo
discutir una franja salarial como mecanismo alternativo a la propuesta del Ejecutivo.
asistencia, jornada de trabajo y sobretiempo.
El análisis y discusión de este Proyecto de Ley
fue derivado a la Comisión Técnica de Trabajo,
instancia que luego de haber dedicado tres
sesiones a la revisión de la referida propuesta,
consiguió la aprobación parcial de la propuesta.
Jornada de trabajo
El 6 de abril de 2006 se publicó el Decreto Supremo Nº 004-2006-TR sobre Registro de
control de asistencia y de salida en el régimen
laboral de la actividad privada, el mismo que fue
materia de modificación por el Decreto Supremo Nº 011-2006-TR del 06 de junio y que recoge los consensos alcanzados por la Comisión
Técnica de Trabajo.
Durante el año 2002, la Comisión de
Trabajo del Congreso de la República envió al
Consejo Nacional de Trabajo un Proyecto de Ley
que proponía modificar el Decreto Legislativo
N° 854, Ley de Jornada de Trabajo, Horario y
Trabajo en Sobretiempo48, en la parte referida
a la forma en que los trabajadores percibirían el
refrigerio. Dicho proyecto fue discutido a nivel de
la Comisión Técnica de Trabajo sin posibilidad
de llegar a consenso.
Posteriormente, en el primer trimestre del
año 2006, se presentó al Pleno del Consejo la
iniciativa gubernamental para la creación del Registro de control de asistencia, jornada de trabajo
y sobretiempo. Largas discusiones sobre el alcance y los beneficios de la norma condujeron a
la reformulación de la propuesta y su aprobación
por parte de la Comisión Técnica de Trabajo. Los
acuerdos fueron sancionados posteriormente
mediante Decreto Supremo Nº 011-2006-TR.
Registro de control de
asistencia, jornada de
trabajo y trabajo en
sobretiempo
En el mes de marzo de 2006 se presentó
al Pleno del Consejo el Proyecto de Decreto
Supremo que crea el Registro de control de
80
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Reglamento de
seguridad y salud en el
trabajo El tema tiene como antecedente el trabajo de
la Comisión Multisectorial constituida al amparo del
Decreto Supremo Nº 007-2001-TR y conformada
por los Sectores Trabajo; Salud; Energía y Minas;
Pesquería;
Transportes;
Comunicaciones;
Vivienda y Construcción, Agricultura; Seguro
Social de Salud (ESSALUD), representantes de
los trabajadores; y de los empleadores, con el
objetivo de elaborar un Proyecto de Reglamento
de Seguridad y Salud en el Trabajo, encargo que
se absolvió con la pre publicación del Decreto
Supremo Nº 009-2005-TR, en el Diario Oficial El
Peruano, el 21 de julio de 2005 y su aprobación
el mismo año49.
En el 2006, la Comisión Técnica de Seguridad
Social se propuso formular recomendaciones
para la implementación del referido Reglamento principalmente en los aspectos relativos a los
procedimientos de que conducirían a la constitu-
ción de sistemas de prevención al interior de las
empresas, además de la necesaria armonización
de sus disposiciones con la normativa sectorial
sobre seguridad y salud en el trabajo.
Posteriormente, en el año 2007, el Pleno del
Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del
Empleo50 recibió la iniciativa del Sector Empleador en el sentido de introducir cambios al Reglamento, solicitud que fue analizada por la Comisión Técnica de Seguridad Social y que culminó
con la recomendación favorable en torno a los
mecanismos de orientación a los empleadores
y de capacitación a los trabajadores respecto a
los objetivos, procedimientos y riesgos contemplados en el Reglamento. El Pleno del Consejo
ratificó el informe que, más tarde dio lugar a la expedición del Decreto Supremo Nº 007-2007-TR51,
norma modificatoria.
Proyecto de modificación
de la Ley de participación
de los trabajadores
en las utilidades de la
empresa
Otro tema de interés fue la revisión de
la iniciativa del Sector Gubernamental para
modificar el Decreto Legislativo Nº 892 que
regula el derecho de los trabajadores a participar
en las utilidades de las empresas que desarrollan
actividades generadoras de rentas de tercera
categoría, cuyo objeto era establecer mecanismos
que faciliten el acceso de los trabajadores, a la
información a partir de la cual se determina el
monto de las utilidades a distribuir.
La discusión se centró en la identificación
de los documentos que debían ser exhibidos
por las empresas: Declaración Jurada simple o
la Declaración Jurada de Impuesto a la Renta;
Memoria Anual de la empresa; Balance General
y el Estado de Ganancias y Pérdidas. Tras las deliberaciones producidas, no hubo posibilidad de
llegar a un consenso y se elevó el informe con
las posiciones de las partes al Pleno del Consejo
en el mes de julio de 2007.
50 Sesión ordinaria Nº 74 del
CNTPE, el 25 de enero de 2007.
51Decreto Supremo
Nº 007-2007-TR, norma que
modifica el Reglamento
de Seguridad y Salud en el
Trabajo, publicado el 6 de abril
de 2007.
Complementariamente, la Comisión se abocó al análisis del “Proyecto de modificación del
Decreto Legislativo Nº 892, Ley que regula el
derecho de los trabajadores a participar en las
utilidades de las empresas”, iniciativa del Ministerio de Energía y Minas, aprobado por el Consejo de Ministros y derivado al Parlamento de la
República que tenía por finalidad modificar el artículo 2º del Decreto Legislativo Nº 892, relativo
al procedimiento de distribución de las utilidades: 70% en función de los días laborados, 25%
en función de la remuneración y 5% destinado
al FONDOEMPLEO.
La propuesta dio lugar a un debate extenso
con la participación de
funcionarios del
Fondo Nacional para la Capacitación Laboral y
Promoción del Empleo (FONDOEMPLEO), y del
Ministerio de Energía y Minas, quienes explicaron
que el aludido Proyecto contempla el criterio de
otorgar una mayor ponderación al total de los
días laborados por todos los trabajadores, con
relación al nivel remunerativo privilegiando de
esta manera, la fuerza laboral.
Las deliberaciones concluyeron en el sentido
de no respaldar dicha iniciativa en razón a que
no respondía a las condiciones en que se ejerce
la actividad empresarial en ámbitos distintos a la
minería, al mismo tiempo de recomendar que
se contemplen incentivos a la productividad de
los trabajadores; particularmente, el Sector Trabajador presentó un texto alternativo que proponía como forma de distribución: 80% en pro-
El diálogo tripartito: resultados
81
52 Mediante Ley Nº 28015
del 3 de julio de 2003, se
promulgó la Ley de Promoción
y Formalización de la Micro y
Pequeña Empresa.
porción a los días laborados por cada trabajador
y el 20% en proporción a las remuneraciones
individuales. El Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo fue informado del disenso de las partes en la sesión ordinaria Nº 82 del
25 de octubre de 2007.
y la Formalización de las Micro y Pequeñas
Empresas, que establecía un régimen laboral
especial y transitorio para las microempresas.
Sin embargo, dicha propuesta, presentada
al Consejo en mayo del 2002, no obtuvo la
aprobación del Pleno.
Régimen de promoción
de la Micro y Pequeña
Empresa
Posteriormente, en el año 2003 a solicitud
del Pleno del Consejo se presentó la Autógrafa
de la Ley de Promoción y Formalización de la
Micro y Pequeña Empresa52, la misma que el 3
de julio de 2003 fue sancionada por el Poder
Ejecutivo.
Desde el año 2002, la Comisión Técnica de
Empleo del Consejo tuvo entre sus temas de
agenda el análisis y desarrollo de políticas para
incentivar el desarrollo de la Micro y Pequeña
Empresa. En dicho marco, se discutió y elaboró
un Proyecto de Ley de Promoción del Desarrollo
En tanto, en el año 2005 la Comisión Técnica de Empleo decidió continuar con el análisis
de la problemática de la MYPE, motivo por el
cual aprobó la actualización del documento “La
Pequeña y Mediana Empresa: una opción de
desarrollo en el siglo XXI” y reconoció la impor-
Sesión extraordinaria Nº 8 del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, presidida por el ministro de Trabajo y Promoción del
Empleo, Ing. Fernando Villarán de la Puente, durante la presentación de la Autógrafa de la Ley de Promoción y Formalización de la Micro y Pequeña
Empresa (26.06.03).
82
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
tancia del “Plan Nacional de Promoción y Formalización para la Competitividad y Desarrollo de
las MYPE”, elaborado por la Dirección Nacional
de la Micro y Pequeña Empresa del MTPE.
En el año 2007, se puso en agenda del Pleno del Consejo la revisión de la propuesta modificatoria del marco regulatorio legal de la micro
y pequeña empresa53, debido principalmente
a que, desde la entrada en vigencia de la Ley
Nº 28015, “Ley de Promoción y Formalización
de la Micro y Pequeña Empresa”:
1
No se han generado mecanismos suficientes para incorporar a la formalización al mayoritario sector de las MYPE.
2
No se definieron mecanismos de promoción
a las MYPE, así como modalidades de financiamiento específicos para poner en práctica las
propuestas de la Ley Nº 28015.
3
La flexibilidad laboral para las microempresas, que genera inicialmente una mayor
rentabilidad, no ha podido materializarse ni sostenerse por la falta de acceso a servicios empresariales (acceso a mercados, financiamiento,
información, capacitación, asistencia técnica, innovaciones, asociatividad, organización en cadenas productivas).
4
El Estado no ha dispuesto recursos económicos para financiar las políticas de promoción
para las MYPE que la ley contempla.
5
Se ha continuado registrando la ausencia de
una política de simplificación administrativa,
que impulsara la reducción de costos transaccionales y la unificación de procesos y de trámites
tanto en las instituciones del gobierno central
como de las municipalidades.
6
Se ha registrado una inadecuada difusión de
la ley entre las microempresas.
En dicho marco, el Poder Ejecutivo presentó
ante el Pleno del Consejo las propuestas provenientes de los Sectores Trabajo y Producción54
para promover y formalizar a los sectores de la
Micro y Pequeña Empresa, temas que por encargo del Pleno vienen siendo revisados por las
Comisiones Técnicas de Trabajo y Empleo.
En tal sentido, la Comisión Técnica de Trabajo
viene revisando la iniciativa gubernamental para
la modificación de la Ley de Promoción y Formalización de la Micro y Pequeña Empresa, Ley
N° 28015. Así, la Comisión acordó una metodología de trabajo, que consistía en discutir los
temas en el siguiente orden: (i) criterios y definición de la Micro y Pequeña Empresa; (ii) régimen especial laboral; (iii) modificación del régimen tributario; (iv) mecanismos de acceso al
financiamiento; (v) instrumentos de promoción
y formalización para el desarrollo y la competitividad de la MYPE. Para ello, la Comisión viene
realizando discusiones de trabajo con especialistas del MTPE.
Indicadores para el
seguimiento de los
servicios de salud que
presta ESSALUD
En el 2004, el Pleno tomó conocimiento
del Informe Defensorial Nº 87 “El Derecho a
la Salud y a la Seguridad Social: Supervisando
Establecimientos de Salud” que señalaba el
déficit de la gestión de los servicios asistenciales
del Seguro Social de Salud (EsSalud) y las
dependencias sanitarias del Ministerio de Salud,
en los servicios de emergencia. El Consejo
dispuso un conocimiento más prolijo de las
recomendaciones del Informe en referencia
con el objeto de respaldar aquellas acciones
53 Desde el año 2006,
el Ministerio de Trabajo
y Promoción del Empleo,
y el Consejo Nacional
para el Desarrollo de
la Micro y Pequeña
Empresa (CODEMYPE)
vienen trabajando en
la formulación de una
propuesta de modificación
a la Ley Nº 28015, Ley de
Promoción y Formalización
de la Micro y Pequeña
Empresa, propuesta que
fue presentada en la sesión
del Pleno del Consejo
Nacional de Trabajo del
29 de noviembre de 2007,
oportunidad en la que se
informó también en torno
al Dictamen del Proyecto
de Ley de Fomento de la
Inclusión y de Promoción
de la Nueva Empresa -que
consolida los Proyectos Nº
324, 905, 950 y 120: Ley de
Nueva Empresa-, iniciativa
del Grupo Parlamentario
Nacionalista, presentada
por el Sr. Daniel Abugattás
Majluf sobre la cual ha
dictaminado la Comisión
de Producción y Micro y
Pequeña Empresa.
54 Proyectos del Poder
Ejecutivo para la Promoción
y Formalización de la Micro
y Pequeña empresa: del
Ministerio de la Producción
(PRODUCE): Propuesta a
favor de la Micro y Pequeña
Empresa, y del Ministerio
de Trabajo y Promoción
del Empleo: Anteproyecto
de Ley que modifica y
complementa la Ley Nº
28015, Ley de Promoción y
Formalización de la Micro y
Pequeña Empresa.
El diálogo tripartito: resultados
83
55 Informe Defensorial
105: “El Derecho a la Salud
y a la Seguridad Social:
Segunda Supervisión
Nacional”. Este documento
reitera las recomendaciones
y recordatorios del Informe
Defensorial N° 87.
56 La Comisión de Alto
Nivel fue constituida
mediante Resolución
Suprema Nº 001-2007-SA.
vinculadas con la participación de empleadores y
trabajadores. Para tal efecto, derivó esta materia
a la Comisión Técnica de Seguridad Social.
En dicho escenario, fueron invitados representantes de la Adjuntía para la Administración
Estatal de la Defensoría del Pueblo y de la Gerencia General de EsSalud, a fin de exponer la
problemática que afrontaba la institución y las
medidas adoptadas para revertir el déficit de
atención en los servicios de emergencia. Luego,
la Comisión constituyó un Grupo de Trabajo para
la elaboración de una propuesta de mecanismos
de seguimiento periódico a los servicios que
brindan los establecimientos de salud. Dicho
grupo quedó conformado por representantes
de los Ministerios de Trabajo y Salud, EsSalud
y la Defensoría del Pueblo así como por representantes de gremios empresariales y sindicales.
Las conclusiones del Grupo de Trabajo fueron
presentadas a la Comisión Técnica de Seguridad
Social, que validó los acuerdos y elevó al Pleno
del Consejo las propuestas.
El Pleno aprobó los indicadores propuestos
por la Comisión Técnica de Seguridad Social en
noviembre de 2006 e invitó a funcionarios y Directivos de EsSalud para dar a conocer los planteamientos de los actores socio laborales. En
esa línea se realizaron reuniones de coordinación para la reorientación de los indicadores en
función a los criterios de eficiencia administrativa
y financiera. EsSalud cumplió con presentar una
propuesta de indicadores, así como información
relativa a los avances en la implementación de
las recomendaciones del Informe Defensorial N°
87. Al término de las reuniones, la Comisión y
luego el Pleno del Consejo aprobaron el “Informe sobre la calidad y cobertura de la prestación
de los servicios de salud del Seguro Social de
Salud y del Ministerio de Salud”.
84
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
En ese marco el Seguro Social de Salud se
comprometió a emitir el informe de gestión,
en base a la matriz aprobada a diciembre de
2006, compromiso que atendió en septiembre
de 2007, con la presentación de los informes
correspondientes a los ejercicios 2005 y 2006,
congruentes con las recomendaciones de los
Informes Defensoriales Nº 87 y 10555. Resulta
importante destacar el grado de colaboración y
reconocimiento a los acuerdos del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo por
parte de Essalud.
Propuesta técnica para
implementar el Sistema
de Aseguramiento
Universal en Salud
En mayo de 2007, el Consejo convocó
a la Comisión de Alto Nivel -integrada por los
Ministerios de Salud y Trabajo y Promoción
del Empleo; Seguro Social de Salud (EsSalud)
y el Seguro Integral de Salud (SIS)- que fuera
constituida56 con el objeto de formular la
“Propuesta Técnica para implementar el Sistema
de Aseguramiento Universal en Salud”.
El Presidente Ejecutivo de EsSalud, Ing.
Fernando Barrios Ipenza, presentó la situación
relativa a la cobertura del aseguramiento en
salud en nuestro país:
1
4 millones de personas con menores ingresos tienen acceso al Seguro Integral de Salud (SIS).
2
150 mil personas entre trabajadores independientes y sus familias tienen cobertura a
través del EsSalud, SIS y otros.
3
6.5 millones de trabajadores asalariados con
mayores ingresos tienen acceso a prestaciones de salud a través del EsSalud y otros.
4
Según las estadísticas, de un universo de 27
millones de personas, sólo 6.5 millones tienen aseguramiento en salud.
La propuesta contempla un plan básico de
aseguramiento para la población que le permita
tener acceso a programas generales de atención
y, un fondo para enfermedades catastróficas. La
incorporación de asegurados al sistema, bajo un
enfoque de acceso gradual, supondría:
• Implementar diferentes sistemas de seguros
que sean equitativos y con niveles de
prestaciones adecuadas para una mayor
cobertura de la población.
• Los ejes de la propuesta incidirían en:
incrementar la calidad de las prestaciones
de salud y aumentar la cobertura de salud o
número de asegurados.
El Consejo, conocida la propuesta, dispuso
que la Comisión Técnica de Seguridad Social
presentara un informe sobre la base del proyecto de norma que sustentaran los miembros de
la Comisión de Alto Nivel, materia actualmente
en agenda.
Reforma integral de los
Sistemas de Pensiones
en el Perú
El Pleno del Consejo, en sesión ordinaria
Nº 79 del 21 de junio de 2007 recibió el
Informe de la Superintendente Adjunta de
Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones de la Superintendencia de Banca,
Seguros y AFP (SBS), Dra. Lorena Masías
Quiroga, sobre el proceso de reforma integral
de los sistemas pensionarios en el Perú (SPP y
SNP) que permitan asegurar su coexistencia en
el mediano y largo plazo. La formulación de la
propuesta está a cargo de la Comisión Técnica
conformada por representantes del Ministerio
de Economía y Finanzas, la Superintendencia de
Banca y Seguros ,y la Oficina de Normalización
Previsional al amparo de la Ley Nº 28991, Ley
de Desafiliación Informada, Pensiones Mínimas
y Complementarias, y Régimen Especial de
Jubilación Anticipada.
4.3 Pronunciamientos
institucionales
A lo largo de estos años, el Consejo
Nacional de Trabajo y Promoción del
Empleo se ha pronunciado sobre
temas específicos o circunstancias de
coyuntura político-sociales dejando en
claro, en todos los casos, su convicción
sobre la importancia del diálogo para
la búsqueda de soluciones a los
problemas sociales, y la necesidad de
fortalecer los espacios de interlocución
del Estado con la sociedad civil. Así
tenemos que durante poco más de
siete años de actividad, el Consejo
Nacional de Trabajo ha formulado y
suscrito las siguientes Declaraciones:
El diálogo tripartito: resultados
85
57 Aprobada el 27 de
febrero de 2001.
 Declaración de Intenciones57: Documento que establece los objetivos y propósitos del
Consejo Nacional de Trabajo.
58 Aprobada el 16 de
noviembre de 2001.
59 Aprobada el 30 de
enero de 2002.
 Declaración sobre Intermediación Laboral58: Documento que contiene los lineamientos
básicos de regulación de la intermediación laboral.
 Declaración de Rechazo a la Violencia59: Documento que expresa la voluntad de los interlocutores sociales a rechazar todo acto de violencia contrario al ordenamiento legal, estado de
derecho y a la paz social promovida por el Consejo Nacional de Trabajo.
86
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
 Exhortación a las Centrales Sindicales a retomar el diálogo social60: Carta suscrita por
empleadores, organizaciones sociales y Estado con el objetivo de invocar al Sector Trabajador
a su reincorporación al Consejo Nacional de Trabajo tras un breve período de inactividad, argumentando que la inasistencia del Sector Trabajador atenta contra los intereses del Consejo y
disminuye la posibilidad de solución del conflicto.
 Comunicación dirigida a la Embajada del Reino de España y a la Consejería de
Asuntos Sociales y Laborales61: A través de la cual el Consejo Nacional de Trabajo expresa
su pesar y rechazo ante los lamentables acontecimientos terroristas acaecidos en Madrid el 11
de marzo de 2004.
60 Aprobada el 28 de
agosto de 2002.
61 Aprobada y suscrita el
12 de marzo de 2004.
62 Aprobada y suscrita el 4
de noviembre de 2004.
 Declaración para el Fortalecimiento e Institucionalización del Diálogo Socio Laboral Peruano suscrita entre el CES y el CNTPE: A partir de este compromiso se garantiza
una relación de cooperación permanente entre ambas instituciones que redunda a favor de la
consolidación del diálogo socio laboral peruano62.
El diálogo tripartito: resultados
87
Sesión ordinaria Nº 59 del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, presidida por el ministro
de Trabajo y Promoción del Empleo, Dr. Javier Neves Mujica. Suscripción de la Declaración conjunta entre el Consejo
Económico y Social de España y el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo para el Fortalecimiento e
Institucionalización del Diálogo Socio Laboral Peruano (4.11.04).
 Declaración Tripartita para el fortalecimiento del Consejo Nacional de Trabajo y
Promoción del Empleo. Este documento demuestra el reconocimiento al Diálogo Social
como herramienta para el afianzamiento democrático; y el compromiso de los actores sociales
de hacer del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, la instancia natural para la
discusión y opinión en torno a políticas laborales de Formación Profesional, Seguridad Social y
Normas Laborales.
 Moción de Solidaridad para con los familiares de las víctimas del terremoto que
afectó la zona sur del país, el pasado 15 de agosto de 2007.
88
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Humberto Villasmil Prieto
Especialista Principal en Derecho del Trabajo. Departamento de
Dialogo Social, Legislación y Administración del Trabajo de la Oficina
Internacional del Trabajo (OIT), Ginebra.
El autor expresa aquí opiniones meramente personales que solo a él
comprometen.
DIÁLOGO Y CONCERTACIÓN SOCIAL:
UN BREVE APUNTE TEÓRICO
La constitucionalización:
el diálogo social como
“piedra de toque” de un
modelo democrático de
relaciones laborales
Para la OIT, “... el diálogo social incluye todo
los tipos de negociación, de consulta o simplemente de intercambio de información entre los
representantes de los gobiernos, de los empleadores y de los trabajadores sobre los asuntos que
tengan para ellos un interés común en materia
de política económica y social”. Esa definición es
coherente con el fundamento constitucional del
diálogo social y de todas las modalidades de intercambio y de interrelación que le son cercanas
o consustanciales.
En efecto, la Declaración relativa a los fines
y objetivos de la Organización Internacional del
Trabajo” (Declaración de Filadelfia, de 1944) que,
desde 1946 forma parte de la Constitución de la
OIT, asienta: “I. La Conferencia reafirma los principios fundamentales sobre los cuales está basada la
Organización y, en especial, los siguientes: (…) d)
la lucha contra la necesidad debe proseguirse con
incesante energía dentro de cada nación y mediante un esfuerzo internacional continuo
y concertado, en el cual los representantes
de los trabajadores y de los empleadores,
colaborando en un pie de igualdad con los
representantes de los gobiernos, participen en discusiones libres y en decisiones
de carácter democrático, a fin de promover el bienestar común”1 para proseguir poco
después: “III. La Conferencia reconoce la obligación solemne de la Organización Internacional del
Trabajo de fomentar, entre todas las naciones del
mundo, programas que permitan: (...). e) lograr
el reconocimiento efectivo del derecho de
negociación colectiva, la cooperación de
empleadores y de trabajadores para mejorar continuamente la eficiencia en la producción, y la colaboración de trabajadores
y empleadores en la preparación y aplicación de medidas sociales y económicas”2.
Ello confirma que el modelo de relaciones laborales que es inferible o deducible de la Constitución de la OIT, girará sobre el reconocimiento
de “discusiones libres” y de “las decisiones de carácter democrático a fin de promover el bienestar
común” junto a “la colaboración de empleadores
1 Negrillas nuestras.
2 Idem
El diálogo tripartito: resultados
89
y trabajadores en la preparación y seguimiento de
medidas sociales y económicas”, de las políticas
publicas vinculadas al trabajo y su regulación, en
una palabra. Desde allí, un término resulta la piedra de toque de todo el modelo: “las decisiones
de carácter democrático”, esto es, el modo como
la democracia que se aspira sea el signo del sistema político de convivencia se hace igualmente
un dato rector e informador del propio modelo de
relaciones laborales. Y, ello, es particularmente relevante en un Continente como la América Latina
con una larga y penosa tradición de autoritarismo que, desde luego, hubo de permear el modo
como se conformó y desarrolló el tramado de las
relaciones laborales entre nosotros.
Un modelo democrático de relaciones laborales parte de reconocer como actores a sujetos
privados, que aún desprovistos del imperio propio
del Poder público reconocido tienen un ámbito
de actuación, un poder en el sentido jurídico del
término, para -en su caso- producir normas de
eficacia general, abstractas y de obligatorio cumplimiento (entendido ello naturalmente referido
al espacio de su implantación o influencia, vgr, la
empresa, la rama industrial, etc), solucionar entre ellos, y sin injerencia del Estado por ende, sus
propios conflictos y, por fin y ello es cuanto más
interesa en este caso, participar en el diseño y el
seguimiento de la gestión de las políticas públicas
vinculadas al trabajo y a su protección o, lo que es
igual, ser sujeto o actor del Diálogo y de la Concertación social.
3 Negrillas nuestras.
4 Art. 13. Ley 27711, Ley
del Ministerio de Trabajo y
Promoción del Empleo.
90
Pero, y de otra parte: ¿qué hace social al diálogo?; ¿qué es lo que lo connota de este modo?
Precisamente, el componente o el carácter social
del diálogo le viene dado porque el mismo informa y se implica en las políticas públicas, de donde
la presencia del Gobierno surge como un requisito esencial del concepto cuya finalidad o función
resulta en el plus de legitimidad social [el control
de los factores de incertidumbre los llamaba el
profesor Manuel García-Pelayo] que supone y al
tiempo persigue su diseño y gestión.
Es obvio que ese reparto del poder de influen-
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
cias, depende desde donde se le mire, tendrá
objetivos y una función diferente, si bien complementaria: los Gobiernos persiguen ganar un
plus de legitimidad para las políticas publicas que
impulsan, los actores sociales, por su parte, influir
precisamente en su diseño y seguimiento.
El diálogo social resulta entonces en una técnica de legitimidad añadida respecto del diseño y
ejecución de las políticas públicas que llega de la
mano de una suerte de contractualización de su
diseño y del monitoreo de su ejecución que, por
eso mismo, reclama la necesaria presencia del
Gobierno. Éste, procura recabar de los privados
(empleadores, trabajadores o de la representación de otros intereses colectivos), los consensos
que le refuercen la legitimidad de sus iniciativas,
convencido de que ello es vital para la gobernabilidad (gobernanza) en democracia.
Esa idea pareciera estar en la base conceptual
de la disposición de la Ley del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo del Perú que reguló
la integración y el cometido del Consejo Nacional
de Trabajo y Promoción del Empleo (CNTPE): “El
Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo está integrado por el Ministro del Trabajo y
Promoción del Empleo quien lo presidirá y por representantes de los trabajadores, de los empleadores, incluidos representantes de la pequeña y
microempresa, y de las organizaciones sociales representativas vinculadas a los sectores del Ministerio. Tiene por objeto la discusión y concertación de políticas en materia de trabajo,
de promoción del empleo y de protección
social en función del desarrollo nacional y
regional3. Asimismo, será de su competencia la
regulación de las remuneraciones mínimas”4.
La plasticidad de un
término
Pero se trata, el diálogo social entiéndase, de
un término inteligentemente ambiguo o más bien
plástico. La propia definición que hace suya la
OIT parece lo suficientemente flexible como para
poder incluir modalidades o prácticas de diálogo
social muy diferentes, más o menos institucionalizadas, orgánicas, formales, informales o ad hoc.
“Con la noción de diálogo social ha sucedido algo
similar a lo que, durante largo lapso, aconteció
con la de tripartismo: es utilizada en el lenguaje
común, en el político y en diversos documentos
internacionales suponiéndose su contenido, que
no es definido con precisión. Tal vez esa cierta,
relativa indefinición, sea parte de la utilidad del
vocablo, que puede abarcar diversas instituciones
y prácticas, sin incluir ni excluir a otras, dadas sus
fronteras difusas”5.
Y, ello, es un rasgo típico del diálogo social
como más aún de la propia concertación social
que resulta un concepto cercano, de ordinario
inescindible o consustancial, pero no homologable del todo que igual y de cualquier manera “encuentra en la informalidad el hábitat más idóneo
para su evolución”6. Ciertamente, “la tendencial
indeterminación de las coordenadas de desarrollo
no penalizará a la concertación social. Más bien favorece su éxito sobre todo en las situaciones que
requieren proyectos de política de derecho más
promociónales que regulatorias”7.
En todo caso, para el propósito de deslindar
el término convendría, añadidamente, vincular (y
distinguir) las nociones de diálogo social, proceso
y procedimiento. En perspectiva o sentido jurídico, el diálogo social es un proceso pero no un
procedimiento necesariamente, lo que lejos está
de ser contradictorio. Lo dicho no olvida que en
tanto los órganos de diálogo social tengan reglada
su actuación o el ejercicio de sus atribuciones, habrá procedimientos, pero ellos no lo serán tanto
del diálogo como de los órganos que procuran
institucionalizarlo.
De tal suerte, siendo el diálogo social un proceso o un medio, se sirve, privilegiada y paradójicamente, por lo demás, de su propia informalidad,
si bien lo contrario -la formalización del diálogo
social- no deja de ser un test más que útil para
medir el grado de su institucionalización y, preci-
samente, de su influencia en la sociedad.
Diálogo Social
institucionalizado o no:
¿acaso un falso dilema?
El dilema entre diálogo social formal e informal, institucionalizado o no, pareciera más aparente que real pues el modo del diálogo y su práctica dependerá al final del particular “momentum”
de las relaciones laborales en cada uno de los
países. Así pues, el surgimiento de un órgano de
diálogo social puede hacer suponer que este último ha permeado de un modo tal el tramado de
las relaciones laborales de un país que ya, a ese
respecto al menos, no habría retorno. Con todo,
ello no siempre es cierto: en la América Latina
-particularmente- no faltarán en cada uno de los
países órganos de diálogo social de distinto origen
y naturaleza, con ámbitos y competencias distintas, la mayoría públicos, privados los menos y, con
frecuencia, experiencias de diálogo social absolutamente informales que se siguen en “Mesas de
diálogo o de negociación” de integración tripartita
o en veces multipartita, también, si se tratase de
discutir sobre la suerte de políticas públicas de
efectos generales.
Pero todo ello, es cuanto se quiere decir, no
tiene que ver con la institucionalización del diálogo social que, desde luego, no se infiere necesariamente de la existencia de órganos de diálogo
social. Naturalmente, que la existencia de un órgano estable resulte el corolario de la institucionalización del diálogo social parecería el mejor de
los mundos posibles, pero, al revez, que el solo
órgano haga deducir que la sociedad toda ha reconocido la “institución del diálogo social” no deja
de ser una inferencia no precisamente rigurosa.
Porque, convendría insistir, el diálogo social
se habrá institucionalizado cuando la sociedad lo
haya interiorizado de un modo que ya no resulte
admisible para ningún actor que el diseño y el
5 Oscar Ermida
Uriarte: Diálogo social
Teoría y Práctica,
mímeo, p. 2.
6 Umberto Romagnoli:
La Concertación Social
en Europa: Luces
y sombras. Revista
Relaciones Laborales,
Nº 5 Montevideo,
agosto 2004, p. 11.
7 Ibídem, p. 11.
El diálogo tripartito: resultados
91
seguimiento de las políticas públicas vinculadas al
trabajo y a su protección, particularmente, transcurra sin la participación de las partes sociales en
un ámbito en el que el Poder Público asiste para
recabar un plus de legitimidad social a sus iniciativas.
Desde luego, el fortalecimiento de los órganos
de diálogo social en las sociedades que lo han
institucionalizado no sólo es de ordinario la mayor
garantía de su irreversibilidad sino de su consolidación lo que pasa, necesariamente, por el prestigio que el diálogo social vaya ganando cuando se
le reconozca, por todos, como la verdadera llave
de la gobernabilidad democrática.
Diálogo y concertación
social
El diálogo social puede dar lugar a una concertación, entendida ella como un pacto que desde
aquél transcurre y concluye de un modo en que
las partes sociales se acuerdan, surgiendo de allí
y para todas ellas compromisos concretos. Pero,
como es constatable no toda experiencia o proceso de diálogo social culminará en una concertación, propiamente, aunque es obvio que toda
concertación lo presupone. Ciertamente, el diálogo social surge como un medio para viabilizar
la democratización de un sistema de relaciones
laborales que por razones históricas conocidas
tuvo de ordinario al Poder Ejecutivo como el factor
determinante, cuando no hegemónico, para todo
aquello que significaba regular las políticas públicas ligadas al trabajo y a su protección, particularmente. Un modelo de relaciones laborales de
rasgo intervencionista que sacrificó muchas veces
la autonomía colectiva, receloso más de una vez
del rol de la libertad sindical como el icono de la
democratización creciente del modelo.
8 Ibídem, p. 11.
92
Ahora bien, esa democratización se precipitaba inexorablemente pues la participación de los
actores sociales -diríamos más modernamente- o
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
de los representantes de los empleadores y de
los trabajadores, significaba repartir un “poder de
influencia”, ejercicio en el cual el Poder Público
cede o comparte el poder -sin que ello signifique
dejación de las competencias públicas que tiene
atribuidas- lo que marca el punto de quiebre con
un modelo intervencionista y corporativo de relaciones laborales que también conocimos en el
Continente en más de una ocasión y que dejó
una raigambre nada desdeñable. De allí que la
concertación social sea “un modelo de formación
de la voluntad política de los decisores públicos
complementario respecto de los procedimientos
formales regulados por la constitución escrita que
se sitúa en los márgenes de los ordenamientos
estatales”8.
En todo caso, el esfuerzo e intención de distinguir el diálogo social de su pariente más próximo, la concertación y de otras nociones próximas,
ejercicio que parecería no más que académico en
principio, tiene, de cualquier manera, un significado que parece trascendental y que va en línea
con el más pragmático de los sentidos. En efecto,
si ambos términos [Diálogo Social y Concertación
Trilateral] se diferencian, entonces las “culpas” de
cualquiera de ellos así como los éxitos y fracasos
endosables a cada uno tendrán también que hacerlo.
De esta manera, cuando la concertación no
llegue o demore, no sería de rigor hablar del fracaso del diálogo social. Este no se deslegitima si
la concertación no aviene, entre otras razones porque nunca habrá más necesidad de insistir en él
sino cuando la concertación entre los operadores
políticos y sociales -en fin, los agentes de influencia de las decisiones sobre políticas públicas- y
muy especialmente entre los sujetos de las relaciones laborales se eche en falta. Precisamente,
por ello cabe hablar y reconocer un valor intrínseco e implícito del diálogo social sin perder de vista
ni dejar de considerar que el Diálogo Social no
tiene causas, tiene causantes y que de ordinario
no tiene tampoco titulares de prensa, lo tienen
más la conflictividad y la confrontación. ■
5.
Desafíos: hacia la
concertación social
5.1 Mayor incidencia
Conscientes de la necesidad de
que el diálogo social ha sido y es
la herramienta más idónea para el
afianzamiento democrático y para
encontrar soluciones consensuadas
a los problemas nacionales del país,
el Consejo viene trabajando sobre
propuestas que, a mediano plazo,
lo consoliden como instancia de
concertación en materia laboral y de
promoción del empleo, cometido que
redunda en beneficio de la democracia
y la paz social en nuestro país.
En esta línea se desarrollan instrumentos
orientados a facilitar la coordinación con instituciones públicas y privadas, como el Congreso
de la República, instancia que ha dado claras
muestras de reconocimiento a los consensos
adoptados por el Consejo, sobre los numerosos
proyectos de normas que se han derivado para
su consulta. En esta lógica se conciben el Reglamento Interno de Organización y Funciones, y
los Planes Estratégico y Operativo anuales.
Al mismo tiempo, el Sector Gubernamental
impulsa las acciones de asesoría técnica y capacitación a los actores laborales a fin que éstos
tengan mayores y mejores elementos técnicos
e información que redunden en la mejora de la
capacidad de propuesta de las partes, y así, que
los acuerdos consigan una mayor incidencia en
el espectro público y privado.
Sesión ordinaria Nº 64 del Pleno del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, presidida por el ministro de Trabajo y
Promoción del Empleo, Ing. Juan Sheput Moore. Aprobación del Reglamento Interno de Organización y Funciones del Consejo Nacional
de Trabajo y Promoción del Empleo (31.03.05).
Desafíos: hacia la concertación social
93
63 El proceso al que
hacemos referencia se
sustenta en las Políticas
de Estado aprobadas
por el Acuerdo Nacional,
específicamente en dos de
ellas, la Cuarta y Décimo
Cuarta Políticas de Estado.
La primera, relativa a la
Institucionalización del
Diálogo y la Concertación
que refiere en su literal a)
“Promoverá y consolidará
una cultura de diálogo social
y concertación”; la segunda,
relativa al Acceso al Empleo
Digno y Productivo que
refiere en el literal p)
“Fomentará la concertación
y el diálogo social entre
los empresarios, los
trabajadores y el Estado a
través del Consejo Nacional
de Trabajo para promover
el empleo, la competitividad
de las empresas y asegurar
los derechos de los
trabajadores[...]”, así como
en el Pacto de Mediano
Plazo por la Inversión y el
Empleo dignos, aprobado
también por el Acuerdo
Nacional.
5.2Impulso al
diálogo tripartito
en regiones
En el marco del objetivo estratégico del
Sector Trabajo: “Promover el diálogo
social para el análisis de las propuestas de políticas en materia de trabajo,
empleo y protección social”, el Sector
Gubernamental ha previsto desarrollar
acciones que guardan relación con el
proceso de fortalecimiento institucional de los espacios de diálogo y concertación social, nacional y regional63.
Parte de estas actividades están previstas
en el Plan de Capacitación Continua y Fortalecimiento de los Actores Sociales que desde el año
2005, se ha puesto en marcha y se inscribe en
el proceso de descentralización. A tal efecto, se
desarrollan tres módulos: pasantías, visitas técnicas y talleres o seminarios.
Durante el bienio 2005-2007 se intensificaron las acciones de asesoría y capacitación a los
actores sociales regionales, además de las actividades de transferencia de la metodología de
gestión y organización dirigidas a las Direcciones
Regionales de Trabajo y Promoción del Empleo
en su calidad de promotoras de las nacientes
iniciativas del diálogo social regional.
En el mediano plazo se espera desarrollar
capacidades que permitan elaborar y aprobar
agendas anuales integradas del Consejo Nacional con los Consejos Regionales, considerando
las propuestas de políticas laborales y de empleo sobre la base de diagnósticos específicos
regionales y de alcance nacionales, cuando fuere necesario. En tal sentido, se espera fortalecer
los mecanismos de coordinación con espacios
de diálogo regional.
Taller de promoción del diálogo social desarrollado en la Región Junín (18.01.08).
94
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Actividades en el marco de la ejecución del Plan de
capacitación de los actores sociales a nivel regional
(2005-2007)
Ucayali
Actividad
número
Visitas técnicas
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
Participación en eventos relacionados al Consejo Regional de Trabajo
4
4
1
La Libertad
Actividad
número
Visitas técnicas
4
Talleres de impulso al diálogo Social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Pasantías
1
Arequipa
Actividad
número
Visitas técnicas
1
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Participación en eventos relacionados al Consejo Regional de Trabajo
1
Huánuco
Actividad
número
Visitas técnicas
2
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Desafíos: hacia la concertación social
95
Ancash
Actividad
Visitas técnicas
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
número
3
1
Participación en eventos relacionados al Consejo Regional de Trabajo
1
Pasantías
2
Cajamarca
Actividad
Visitas técnicas
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
número
1
1
Lima
Actividad
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
número
4
Lambayeque
Actividad
número
Visitas técnicas
1
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
2
Pasantías
1
Junín
Actividad
96
número
Visitas técnicas
1
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Pasantías
1
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Tacna
Actividad
número
Visitas técnicas
1
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Pasantías
1
Loreto
Actividad
número
Visitas técnicas
2
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
3
Ayacucho
Actividad
número
Visitas técnicas
2
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
2
Pasantías
2
Pasco
Actividad
número
Visitas técnicas
1
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Pasantías
2
Piura
Actividad
número
Visitas técnicas
2
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
1
Desafíos: hacia la concertación social
97
Ica
Actividad
Visitas técnicas
Talleres de impulso al diálogo social / Participación en talleres sobre
temas relevantes de la región
número
1
1
Madre de Dios
Actividad
número
Pasantía
1
Resulta importante destacar que, a la fecha y gracias a la voluntad política de las autoridades regionales se han constituido los siguientes Consejos Regionales de Trabajo y Promoción del Empleo:
 Comisión Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Ucayali (en mérito al acuerdo adoptado por el Consejo Nacional de Trabajo, en octubre de 2002).
 Consejo Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de La Libertad (Ordenanza Regional
Nº 012-2004-CR/RLL).
 Consejo Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Cajamarca (Resolución Gerencial Regional Nº 086-2005-GR-CAJ/GRDS).
 Consejo Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Huánuco (Ordenanza Regional
Nº 044-2006-E-CR-GRH).
 Consejo Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Ancash (Ordenanza Regional
Nº 008-2006-REGION ANCASH/CR).
 Consejo Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Arequipa (Resolución Gerencial Regional Nº 078-2007-GRA/PR-GGR-GRDS).
98
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
5.3 NUEVAS Incorporaciones
Desde el año 2003, son numerosos los
pedidos de incorporación al Consejo
Nacional de Trabajo y Promoción del
Empleo. Dichas solicitudes dan cuenta
del creciente interés de la sociedad civil
por coadyuvar en la identificación de
los problemas existentes en el ámbito
del trabajo y, sobre todo, de implicarse
en la solución de los mismos.
Estos pedidos han dado lugar a un proceso de reflexión ponderado en virtud del cual, el
Sector Gubernamental se ha propuesto concordar los criterios que rijan la participación de otras
organizaciones representativas de los sectores
de la economía que no forman parte del Consejo. Para estos efectos, el Plan Operativo para
el año 2008 ha previsto la conformación de una
Comisión Tripartita que trabajará este aspecto
desde el informe de consultoría elaborado con
este propósito.
Instituciones que han solicitado incorporación
Central de Asociaciones Empresariales y Empresarios de la Micro y Pequeña Empresa del Cono Sur de Lima (APEMIVES).
Cámara Nacional de Turismo (CANATUR).
64 La Confederación
Nacional Sindical (CNS),
además, solicitó su
incorporación al CNTPE en
los años 2005, 2006 y 2007.
65 La Federación
Nacional de Cooperativas
de Trabajo y Fomento del
Empleo (FENACOFEM),
posteriormente, realizó su
pedido de inclusión en el
2006.
66 La Confederación
Nacional de Trabajadores en
Mercados y Comercio del
Perú (CONFENATM) reiteró
su pedido en el 2007.
Año
2003
Confederación de Trabajadores Asistenciales del Perú (CONTAP).
Convención Nacional del Agro Peruano (CONVEAGRO).
Confederación de Trabajadores Auxiliares, Jurisdiccionales y Administrativos
del Poder Judicial.
Confederación Sindical Nacional (CSN)64 .
2004
Federación Nacional de Cooperativas de Trabajo y Fomento del Empleo
(FENACOFEM)65.
Confederación de Trabajadores Asistenciales de Salud.
Corporación de Pequeños y Micro Empresarios del Cono Norte.
Confederación Nacional de Trabajadores en Mercados y Comercio del Perú
(CONFENATM)66 .
Coordinadora de Gremios PYME PERU.
Central Nacional de Jubilados y Pensionistas del Perú.
2006
2007
Cámara Nacional de Comercio, Producción y Servicios (PERUCAMARAS).
Desafíos: hacia la concertación social
99
67 El Consejo Económico
y Social de España, previsto
en la Constitución Española
de 1978, fue creado por Ley
21/1991 del 17 de junio de
1991 para el cumplimiento
de la función constitucional
de reforzar la participación
de los agentes económicos
y sociales en la toma de
decisiones de la política
económica y socio laboral.
Se erige como un órgano
consultivo del Gobierno
Español en materia socio
económica y laboral.
68 La “Declaración
para el Fortalecimiento
e Institucionalización del
Diálogo Socio Laboral” fue
aprobada y suscrita por el
Pleno, en sesión ordinaria
N° 59 del 4 de noviembre
de 2004.
5.4 HACIA UNA red de instituciones de
diálogo TRIPARTITO
En esa línea se busca fomentar la articulación
del Consejo con espacios de diálogo y concertación de ámbito nacional e internacional, a fin
de crear espacios comunes de reflexión sobre
temas socio laborales y, al mismo tiempo, compartir la experiencia de aquellos procesos que
han avanzado cualitativamente en la interlocución con los gobiernos, incidiendo en la formulación de estrategias de desarrollo.
A nivel interno, el Consejo mantiene contacto con el Foro del Acuerdo Nacional, el Consejo
Nacional de Competitividad (CNC), el Consejo
Nacional para el Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa (CODEMYPE), entre otros. A nivel
internacional, establecimos relaciones de carácter institucional con el Consejo Económico y Social de España67 (CES) que data del año 2001,
a partir de la cual el Consejo ha recibido la visita
de la Presidencia y consejeros de dicha institución, llegando a suscribir la “Declaración para el
Fortalecimiento e Institucionalización del Diálogo
Socio Laboral”,68 a fin proyectar líneas de cooperación entre ambos órganos, para los próximos
años.
Asimismo, en el marco de la Carta de Intención suscrita por los Ministros de Trabajo de
Ecuador y Perú, para promover el desarrollo de
líneas de cooperación bilateral para el diálogo
social entre otras, se realizó la pasantía del Secretario Técnico del Consejo Nacional del Trabajo de Ecuador, que permitió el intercambio de
conocimientos y experiencias entre funcionarios
que gestionan espacios tripartitos de diálogo
social, en aras de establecer una red de cooperación bilateral.
100
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Durante el año 2007, la visita del Señor Juan
Somavia, Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), fue el marco para la
suscripción del “Memorando de Entendimiento”
con el Sector Gubernamental a fin de impulsar
una estrategia a favor del Trabajo Decente, para
lo cual se ha comprometido la asistencia técnica
de la OIT. Merece ser destacado el punto “iv)
respecto del diálogo social, acciones para que
su progresiva institucionalización -a diferentes
niveles- fortalezca la gobernabilidad democrática
y facilite la contribución de trabajadores y empleadores en la formulación y seguimiento de
políticas de Estado orientadas al desarrollo integral con justicia y trabajo para todos”.
Suscripción del “Memorando de Entendimiento” entre la Oficina
Internacional del Trabajo representada por su Director General, Sr. Juan
Somavia, y el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo representado
por su titular, Dra. Susana Pinilla Cisneros (15.01.07).
Más tarde, el Consejo mereció el apoyo de
la Secretaría General de la Comunidad Andina
de Naciones (CAN) que, por razones de orden
logístico, hace posible que las sesiones del
Pleno del Consejo y sus Comisiones Técnicas
se desarrollen en sus instalaciones, al mismo
tiempo, existe una relación de colaboración para
la difusión de estas actividades (http://www.
comunidadandina.org/camtandinos/default.
asp).
Últimamente, el proceso protagonizado por
el Consejo ha merecido la atención de la División de las Naciones Unidas para la Administración Pública y la Administración del Desarrollo
en virtud a su reconocimiento como experiencia en la que se promueve el diálogo político
con los actores sociales, encaminada hacia una
mayor participación de la sociedad civil en las
estrategias y políticas gubernamentales. En tal
virtud, el Consejo ha sido incluido en el Directorio Global de Consejos Económicos y Sociales e Instituciones Similares (http://www.unpan.
org/DPADM/Products/ThematicWebsites/DatabaseonEconomicandSocialCouncils/tabid/716/
Default.aspx). Asimismo, se encuentra en la lista
de contactos de la Asociación Internacional de
Consejos Económicos y Sociales e Instituciones
Similares (AICESIS): http://www.aicesis.org/ang/
links/f_liens.htm. ■
Reunión histórica del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo (CNTPE), delegados del Consejo de Desarrollo Económico y Social de Brasil
(CDES) y delegados empresariales y sindicales de la sociedad civil de la Unión Europea y de América Latina y el Caribe, en el marco de las reuniones
preparatorias del “V Encuentro de las Organizaciones de la Sociedad Civil de la Unión Europea y de América Latina y el Caribe”. Se contó con la valiosa
participación del presidente de Relaciones Exteriores del Comité Económico y Social Europeo (CESE), señor Filip Hamro-Drotz.
La reunión fue conducida por el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Dr. Mario Pasco Cosmópolis, Presidente del CNTPE, y el ministro de
Relaciones Institucionales de Brasil, Sr. José Múcio Monteiro Filho, Secretario Ejecutivo del CDES (16.04.08).
Desafíos: hacia la concertación social
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Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
anexos
Anexos
103
104
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
1. Decreto Ley Nº 17524, que instaura al Consejo Nacional de Trabajo como
órgano consultivo del despacho ministerial.
Anexos
105
106
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
2. Decreto Ley Nº 19040, que reitera el carácter consultivo del Consejo
Nacional de Trabajo.
Anexos
107
108
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
3. Ley
Nº 27711, que establece el marco normativo en el que se desenvuelve
el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo.
Anexos
109
110
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
111
112
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
113
4. Ley
114
Nº 28318, Ley que modifica el artículo 13 de la Ley Nº 27711.
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
5. Reglamento Interno de Organización y Funciones del Consejo Nacional de Trabajo
y Promoción del Empleo aprobado por Decreto Supremo Nº 001-2005-TR.
Anexos
115
116
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Anexos
117
118
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
6. Acta de instalación del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del
Empleo del 4 de enero de 2001.
Anexos
119
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Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
7. Acta de la sesión del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo del
16 de enero de 2002, que recoge el levantamiento de 12 de las 16 observaciones
formuladas por la OIT en torno a la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo.
Anexos
121
122
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
123
124
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
125
126
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
127
8. Acuerdos de la Comisión Técnica de Formación Profesional respecto a la
propuesta de modalidades formativas, como parte del Anteproyecto de Ley
General de Trabajo (16 de marzo de 2004).
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Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
129
130
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
131
132
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
133
9. Acta de la sesión ordinaria Nº 71 del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del
Empleo del 27 de octubre de 2006, en la cual se aprueba la remisión del Proyecto de
Ley General de Trabajo (documento consensuado por la Comisión Ad Hoc en el período
setiembre – octubre 2006) a la Comisión de Trabajo del Congreso de la República.
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Anexos
135
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Anexos
137
138
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Anexos
139
140
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
141
10. Acta de la sesión ordinaria Nº 79 del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción
del Empleo del 21 de junio de 2007, que aprueba el Plan Estratégico Institucional
del CNTPE 2007-2011.
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Anexos
143
144
Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
145
146
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Anexos
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Siete años de diálogo socio laboral 2001 - 2008
Anexos
149
Siete Años de Diálogo Socio Laboral 2001-2008.
Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo,
se terminó de imprimir en septiembre de 2008
en la ciudad de Lima en los talleres gráficos de
Ymagino Publicidad S.A.C.
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