Triunfó el humanismo - Universidad Industrial de Santander

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UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER
ESCUELA DE IDIOMAS
TALLER DE LENGUAJE
NOMBRE:_________________________________________
CÓDIGO:___________ CURSO_____ FECHA:___________
Por favor lea el siguiente texto y responda a las preguntas que aparecen a continuación:
Triunfó el humanismo
Nunca se debe interferir un embarazo, aun si se sabe que el bebé sobrevivirá
solo unos meses de incontables sufrimientos. Quien lo haga debe ir a la cárcel,
decían, con argumentos parecidos a los del cura de mi pueblo
Por León Valencia1
El debate sobre prohibir o no el aborto en casos especiales me llevó a las
angustias e incertidumbres religiosas de un tramo de mi juventud. Sufrí mucho en
esa época. Crecí en un hogar católico con familiares sacerdotes. Muy temprano mi
madre me llevó para que oficiara de monaguillo en la iglesia del pueblo. En mi
adolescencia oí una por una las admoniciones de los sacerdotes a los campesinos
de ese lugar remoto de Antioquia.
Un anciano sacerdote, enfundado en una sotana negra, desde el púlpito,
señalaba una y otra vez que había un orden natural que no se podía eludir y unos
designios de Dios que no se debían transgredir. Hacía una lista interminable de
prohibiciones.
Enumeraba
los
pecados.
Especificaba
los
castigos.
El tiempo no es muy lejano. Estábamos en los años sesenta. Cuando en el mundo
había estallado la revolución sexual y en Europa y Estados Unidos los jóvenes
empezaban a exaltar su cuerpo, a mirar con otros ojos el placer, a controlar la
natalidad, a disfrutar del amor libre. También a soñar con un mundo más
equitativo, más justo, más digno, donde el trabajo significara el pan y el techo y la
vida.
Pero en mi pequeña aldea, el cura, con extraña elocuencia, se refería al sexo
como un ritual destinado a la procreación, permitido dentro del matrimonio,
nunca interferido por anticonceptivos, realizado siempre en la oscuridad de la
alcoba. Y hablaba del trabajo y de las relaciones sociales, promoviendo la
resignación ante la pobreza, la humildad, el sacrificio, la macerada ilusión de que
estas virtudes serían compensadas en la otra vida, en el tiempo infinito que
empezaba después de la muerte. Tomé distancia de una Iglesia contraria a los
cambios históricos, poco comprensiva con los seres humanos.
Valencia, León. Triunfó el humanismo. En: Revista Semana.com. Sábado 15 Octubre 2011. [En
línea] Disponible
en: http://www.semana.com/opinion/triunfo-humanismo/165828-3.aspx
(visitado: 16-ocubre-2011)
1
Oí en estos días al procurador Ordóñez, a Enrique Gómez, a jerarcas de la
Iglesia y a parlamentarios de la Comisión Primera del Senado, acudir a
argumentos parecidos a los del cura de mi pueblo, para proponer la prohibición
del aborto, aun en situaciones de malformación insuperable del feto, peligro
inminente de muerte de la madre o violación de la mujer.
Es obligatorio dejar que la naturaleza siga su curso, nunca se puede interferir un
embarazo, quien lo haga debe ir a la cárcel, decían. Aun si se sabe que el niño
después de nacer sobrevivirá unos pocos meses en medio de incontables
sufrimientos; aun si se tiene la certeza de que la madre morirá y no estará para
criar a ese hijo; aun si se sabe que la mujer violada no quiere dar a luz a un fruto de
la humillación y del dolor. Aun sabiendo que en Colombia, año por año, hay más
de 400.000 abortos ilegales que llevan a la muerte a un número incontable de
mujeres. Volví a sentir la náusea que me producían los sermones de mi pueblo.
Tuve la fortuna de encontrarme en los años setenta con un obispo y un grupo de
sacerdotes que profesaban el más profundo humanismo. Llegaron a esa región
lejana y se acercaron a los campesinos para decirles que la redención empezaba en
la Tierra, que el placer y el gozo no son repudiados por el Dios de los cristianos,
que la pobreza es fruto de la ignorancia y de la injusticia, que los seres humanos
pueden modificar tanto el curso de la naturaleza como el orden social para su bien
y para su dignidad. Me reconcilié con los católicos. Esta semana tuve el privilegio
de presenciar un debate en el que, con argumentos humanitarios, se logró
convencer a la mayoría de una célula del Congreso que al parecer tenía ya decidido
su voto para penalizar el aborto. Me alegró ese triunfo de la democracia.
En varias oportunidades he visto el contraste entre personas que sienten el dolor
ajeno y procuran su bienestar, aun echando al suelo creencias y costumbres; y
personas que a nombre de dioses o de ideologías vulneran los derechos de los
demás y golpean la dignidad humana. Quizá los dioses quieren más a los primeros
que a los segundos.
1. ¿Qué genero textual es? ¿por qué?
2. ¿Cuál es la idea general que se propone?
3. ¿Cuáles son las ideas más relevantes del texto?
4. Haga el esquema (mapa conceptual o diagrama)
5. Realice el resumen del texto
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